pandemia


Crónica en tiempos de pandemia: Sin rozar a otros

Hace unos días tras esta nueva apertura, que se pronuncia hacia un activar de la vida y sus intercambios sociales, una amiga me preguntó: ¿Qué has aprendido de esta pandemia-cuarentena-situación excepcional. ¿Qué se detuvo en nuestros cuerpos y qué se activó?

fotos de la autora

Me pareció interesante volver a esta interrogante para reflexionar un tanto, sobre los sentidos de un cuerpo en medio de este aislamiento físico. Intenté por un segundo mirarme desde arriba, en el mismo espacio que he convivido por siete meses. Quise preguntar por el tiempo que estuve en la esquina de mi sala, esa que fue desalojada de todo, para estirarme, pensar, escribir, moverme. Era esa esquina el sentido de una nueva sensación. Un espacio íntimo, pero invadido por la memoria familiar.

 Entendí que era una pregunta sensible, había aprendido a lidiar con la soledad. Las imágenes de mi cuerpo sudado después de entrenar, invadían frecuentemente mi cuerpo. Ese sudor corría y corría. Un sudor que invadió el espacio, mi cuerpo, mi sensación y ahora invade mi escritura.

Recuerdo a Jean Luc Nancy en 58 indicios sobre el cuerpo cuando dice: “El cuerpo es material. Es aparte. Distintos de los otros cuerpos. Un cuerpo empieza y termina contra otro cuerpo. Incluso el vacío es una especie muy sutil de cuerpo”.  

Días sin sudar junto a otros cuerpos, sin rozar a otros, sin sentir el calor de otros, sin mirar los ojos tuyos. Días sin… ¿Qué se detuvo en mi cuerpo? ¿Qué se detuvo en tu cuerpo? No pude ver otras carnes, otras almas, otros espíritus. Tuve que imaginar lo que había construido en mi mente durante la convivencia con otros cuerpos, sus siluetas en mi mente.

fotos de la autora

Ella me dijo que aprendió el valor que tiene la vida. Se activó una necesidad de sentir. Qué estábamos haciendo hasta ahora. Correr, hablar, sin mirar, sin sentir, sin creer. Tal vez éramos cuerpos vacíos.

En muchas cosas y realmente en nada, sin estar en nuestros cuerpos. Cuerpos con un espíritu congelado, con un alma sin sentido. Lo importante era correr, llegar, tener, todo sin vivir.

Siete meses necesarios para preguntarme qué estás haciendo, qué buscas, en sí qué miras. Ahora necesitaba dejar de mirar esa esquina. El vacío de mi cuerpo preguntó por mi yo.

Era sudor constante, en el piso, en el pelo, en la ropa, en la carne. Sudar sin la carne otra. Sudar desde mis adentros. Era pura vida, rodar sin impulsos. Detenerme en cada sonido de mis huesos, de mis músculos, de mi carne.

Creo que no he aprendido, sino que fui devuelta a mi sensación, a mi cuerpo primero, al deseo sin vínculo. Al sudor sutil del cuerpo. A esa danza.


Entre la radio y WhatsApp: Carlos Fornés

Nadie podría quitarle razón a Albert Einstein cuando dijo que “es en la crisis donde nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias”. Y de eso bien saben los artistas y creadores cubanos que no han descansado ni un momento de buscar la manera de que el público se ponga en contacto con sus obras, de que reconozca en ellas el momento que vivimos.

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«Seca» de Caminos Teatro: ¡Hay que verla!

Con el montaje de “Seca”, de Roberto D. M. Yeras, la agrupación Caminos Teatro vuelve a salir airoso en el panorama teatral avileño. Pero el nivel de las actuaciones todavía le dará algunos dolores de cabeza, antes de que entorne por un mejor camino.

Considero que una de las debilidades de su montaje está en que el espectador no podrá encontrar una escuela de la actuación donde apoyarse para entender de qué se trata. Y pareciera que todavía las cosas no cuajan del todo a la hora de decidirse por la actuación basada en el modo preferido de Bertolt Brecht, la experiencia y la identificación para producir asombro y educar a las masas; o en el método de Serguei Stanislavski, donde lo vívido tiene la preponderancia y se lleva a su máxima expresión el asunto de caracterizar a los personajes y situaciones.

Digo esto porque en la hora y cuarto que dura la puesta no hay algo que nos desvíe el interés para hacernos mirar el reloj. Nos quedamos en nuestra silla más que interesados en la trama que se desarrolla ante nuestros ojos.

Seca, por Caminos Teatro/ foto de vasily m. p

Por lo tanto, tiempo y ritmo van de la mano, buenamente, para que la historia se vaya desenrollando de manera veloz y sin atolladeros. Nos llega a cautivar todo lo que ocurre en escena y hasta nos hace ser partícipe de cada suceso. Si algún personaje tropieza, nos reímos; si alguno hace algo que da lástima, pues nos acongojamos; y así, la puesta nos atrapa desde el mundo afectivo hasta el raciocinio.

Pero, ¿qué es lo que pasa que no nos podemos centrar en los personajes tranquilamente? Es más sencillo de lo que parece. Por lo general, cuando un grupo de teatro hace su trabajo de mesa, valora las posibles escuelas de actuación por la que ha de erguirse su trabajo escénico. Y hacia esa pauta se dirige la dirección de actores.

Con esto se consigue que los niveles de actuación estén lo más parejo posibles para no “marear” al espectador y conseguir que el mensaje de la obra llegue lo más pronto y certero posible. Además de que se perfila mejor el objetivo del montaje y se refuerzan las debilidades dramatúrgicas que pudiera tener el texto.

Claro que esto no tiene que ser una camisa de fuerza. Cada grupo trabaja a su manera y como mejor le parezca, pero en una cosa sí parecen coincidir todos, y es en la manera en que cada uno de los actores interpretan sus personajes y lo que obtiene con esto.

Si vemos el montaje que ha imaginado Juan Germán Jones (https://uneaciegodeavila.cubava.cu/artes-escenicas/juan-german-jones-pedroso/), y la preparación actoral que ha venido supervisando Jenny Ferrer (https://uneaciegodeavila.cubava.cu/jenny-ferrer-diaz/) con cada uno de los actores, enseguida se echa a ver que algunos de ellos están sobre la línea de lo conversacional. Un tanto a tono con los cánones más contemporáneos de la dramatización cubana donde se apuesta por el discurso verbal más que por el escénico o imaginario.

En este tipo de línea actoral podríamos ver a Roberto Castillo en su personaje del Nene, Jorge Luis Sardinas en El Papi, esencialmente. A pesar de ser un teatro arena, y de no exigir una grandilocuencia en el actor, sus representaciones descansan sobre algunas caracterizaciones físicas, y casi ninguna psicológica. Muy a pesar de que ambos tienen historias personales como para sacarles todo el jugo interpretativo.

Por el contrario, la Raza, interpretado por Mercedes Mesa, tiene una profundidad psicológica que lo lleva a echarle mano a recursos como la tartamudez, los tics nerviosos, las grandes gesticulaciones, y otros, que hacen que su personaje sea más disfrutable en cuanto a las posibilidades histriónicas de la actriz. Pero como que desentona, un tanto, ante una Yamara Pereira y Yanelis Velázquez en los roles como La Chula y la Jefa, indistintamente, y el resto del grupo. Y hasta pudiera crear ese ruido molesto, cual motor de una turbina de agua, a los que quieren concentrarse en la dramatización en sí.

La actuación de Mercedes, para los que gustan de la “vieja escuela”, es memorable y con una fuerte dosis de credibilidad. Porque el uso que hace de la personificación es mesurado y logra que se dibuje un personaje maltratado por la vida y las situaciones familiares inapropiadas. Por lo que su personaje cala en el espectador y se vuelve identificable.

Mercedes Mesa en el presonaje de la Raza/ foto de vasily m. p

No quiero decir con esto que la obra adolece de una dirección actoral más precisa. Todo lo contrario. Llegar a este tipo de representación y con la calidad que tiene, en apenas cinco puestas, es un mérito.

Una pieza teatral todavía no llega a “cuajar” todo lo que tiene para ser considerada un verdadero ejemplo de genialidad, con muy pocas puestas ante el público. En la medida que más personas la ven, y los críticos hagan su trabajo, pues ganará en precisión y calidad.

Con una esmerada concepción escenográfica, la puesta nos revela una especie de cárcel circular, donde los personajes interactúan y sueltan al viento los textos tan paradigmáticos y esclarecedores.

Los elementos escénicos cumplen su función al montar y desmontar el espacio de realidad en que descansa la obra. Por momentos es una cárcel, en otros, un espacio arquitectónico; también es la habitación donde ocurren los interrogatorios y la calle donde se citan el Nene y la Jefa. A veces es un ring de boxeo.

En más de tres líneas de tiempo, donde se juntan pasado y presente, las historias de los personajes se entrelazan y generan nuevos conflictos que van in crescendo hasta dar con el desenlace ¿trágico?

Y estos puntos de vista hacen que la puesta se vuelva interesantísima al colocar al concurrente en función de anotar y recordar los “bocadillos” más importantes, y a descartar aquella información que no esclarece ninguno de los subtramas.

Es casi un ejercicio intelectual donde el espectador asume el mayor protagonismo. Y eso es una cortesía. Se agradece. La acción intelectual del espectador siempre traerá consigo la mejor retroalimentación posible. Es casi el objetivo supremo de una obra de arte: la comunicación.

En este sentido, creo profundamente que la pieza se inscribe dentro de aquellas “raras avis” en el panorama teatral cubano, que no echa a mano al fenómeno “Cuba” para achacarle las culpas de todos los males que cohabitan con los cubanos. Asunto que me ha llevado a pensar en una crisis de la dramaturgia en esta isla, en los últimos diez años, porque no todo en el teatro tiene por qué ser la oscura realidad ni la espina contra el sistema político que hemos decido llevar sobre los hombros.

Recuerdo obras como las del grupo El Portazo, algunas de Teatro del viento, y otras a todo lo largo de la ínsula, que repiten el nombre CUBA como si quisieran encontrar en ello a un culpable, un redentor o una tabla de salvación, en vez de ponerle el nombre que llevan los responsables de las cosas nefastas que ocurren a diario.

Recuerdo, también, a Fernando Pérez con su multipremiada de 1996, donde es evocada Cuba, el nombre un  personaje, con el doble sentido a su máxima expresión y una fuerte carga dramática.

Historia aparte, pareciera que nadie quiere ponerse el arma de la censura sobre la sien, o se la pasan de mano en mano, provocativamente, para armar cierto caos y para ello, disfrazan un discurso adverso a la política cultural de la Revolución, y a la Revolución misma, tras ese sustantivo provocativo.

¿A quién critican cuando evocan a Cuba ante los males que denuncian? ¿Quién es Cuba?

Por suerte, en esta obra, es una palabra apenas dicha. Bastante tenemos ya con nuestras cruces como para querer convertir el teatro de esta nación en calvario.

Caminos Teatro tiene, aquí, obra para seguir trabajando y reestrenar una vez que la pandemia de la COVID-19 abandone para siempre nuestro terruño. Con perfilar un poco más los hilos de la actuación se conseguirá que la pieza gane en sostenibilidad y coherencia. Así, su estructura escénica y dramática se erguirá hasta los mismos cielos.


Arte y promoción: El límite es la creatividad (+ tuit)

La promoción suele ser preocupación o interés permanente de los creadores y otras personas. Alrededor del fenómeno gravitan muchos factores. Algunos artistas prefieren quedarse a esperar que otros asuman esa labor, vital para que se conozca más su obra. La mayoría aspira permanentemente a estar en los medios tradicionales de comunicación, pero la verdad es que hoy existen múltiples oportunidades para llegar a públicos diversos.

Un ejemplo ineludible de eso es que ciertas propuestas suelen hasta evitarse en la televisión o la radio, pero son ampliamente consumidas circulan en memorias flash, chats, grupos en redes sociales, alcanzan miles de reproducciones en canales de youtube… y hasta son tarareadas en la calle.

Teóricamente en Internet, millones de personas están a la distancia de un clic, un “me gusta”, una especie de comunidad global interconectada. Solamente en Facebook, la red social de más uso en el mundo, suelen conectarse más de 2 mil 500 millones de internautas; en youtube más de dos mil millones, en WhatsApp más de mil 600 millones, Instagram más de mil millones.

Cuba también ha dado pasos, y según estadísticas divulgadas en varios sitios oficiales, ya más de siete millones de personas aquí acceden a las plataformas digitales, aunque no debemos desconocer que muchas lo hacen con bajos niveles de conexión o a un precio alto que les exige ahorrar casi hasta el extremo.

En #BlogMiraJoven: Arte y promoción: El límite es la creatividad (+ tuit)Por Yasel Toledo GarnacheLa promoción suele…

Publicada por Yasel Toledo Garnache en Lunes, 28 de septiembre de 2020

Aquí todavía no logran fuerza fenómenos como el de los youtubers, más allá de algunos esfuerzos. Debemos reconocer que perfiles de organizaciones e instituciones de la Cultura, con funciones también de promoción avanzan en el mundo digital. Ojalá algunas lleguen, por ejemplo, al millón de seguidores, aunque significa vencer otros obstáculos especiales para Cuba desde estas plataformas. No son muchos todavía los creadores que tienen cuentas en Instagram y en Youtube, ubicadas entre las redes preferidas a nivel global. Y algunos no las pueden actualizar con frecuencia por diferentes razones.

A eso sumamos que esos contenidos no suelen llegar a muchos internautas en otras regiones, y son consumidos casi totalmente por el público cubano, aunque resulta justo reconocer las buenas experiencias impulsadas en el sector de la cultura, especialmente durante los meses más recientes, con conciertos on-line y una presencia más atractiva en el mundo hipermedia.

Debemos continuar diseñando más y mejores campañas comunicacionales también para el exterior, realizar más alianzas con artistas y organizaciones de otras partes del mundo que nos permitan llegar más lejos. En lo adelante cada evento deberá tener una programación digital, con la aspiración de ir más allá de los límites de nuestra geografía nacional, atraer y enamorar.
Debemos compartir más contenidos en otros idiomas, además del Español, analizar estadísticas y readaptar el trabajo en función de lo que queremos, tener en cuenta los horarios más pertinentes para publicar según la hora a la que acceden nuestros públicos… Según nuestros objetivos se pueden tener en cuenta otros elementos como sus edades, sexo, ciudad donde residen…, información que brindan con facilidad las administraciones de páginas en las redes.

Otra de las desventajas que se suele enfrentar aquí es que el posicionamiento de nuestros sitios webs y perfiles es solamente natural, o sea fruto del trabajo, mientras que otros pagan por lugares privilegiados en buscadores o llegar a más internautas con facilidad direccionando incluso hacia otros países o grupos de edades.

En la situación de Cuba influyen diversos aspectos, incluida la infraestructura y organización existente para la promoción, y la preparación humana para desarrollarla. Es fundamental comprender mejor las dinámicas de las plataformas digitales, conocer su funcionamiento y las maneras de llegar a sectores de internautas más diversos. No se trata de inundar los sitios de contenidos, sino de brindarlos de una manera creativa y sugerente, y hacer luego una labor de promoción para esos propios materiales.

Fenómenos como la comercialización digital del arte deben ser aprovechados en mayor medida. No basta con tener, por ejemplo, una plataforma para la música, también es preciso hacerla atractiva y crear múltiples canales que lleven a ella. Los propios creadores también deben ser más protagonistas en todo esto. Deberían existir muchas más multimedias, exposiciones virtuales y posibilidades de visitas on line a nuestros principales centros de arte, muesos y otros lugares.

Es pertinente un mayor ejercicio de la crítica artística y cultural en general en espacios que verdaderamente tengan gran impacto mediático y contribuyan a la jerarquización de las mejores opciones. Lo ideal sería que quienes tienen entre sus funciones la promoción desde las instituciones y los medios también sean coherentes con eso.

Lo realizado en esta etapa de coronavirus demuestra que teníamos muchas potencialidades sin aprovechar, y a pesar de la complejidad de las circunstancias se han redimensionado varias de las propuestas artísticas en el país.

Escribimos esto siendo críticos sobre todo con nosotros mismos. Es fácil escribir, saber lo que se debe mejorar, pero lo verdaderamente complicado es conseguir lo que se quiere.

Necesitamos superación de las personas encargadas de la promoción y también de los propios autores que deben ser cada vez más protagonistas en función de que se conozca lo que hacen. Son fundamentales las alianzas entre las instituciones, entre ellas y los artistas, y con algunas de las personas o grupos creativos que mejores experiencias tienen.

Debemos estar conscientes de que más allá de lo hipermedia y los medios tradicionales, los espacios físicos siempre serán un escenario importante de promoción. Lo más importante seguirá siendo la obra como tal, pero cada vez resulta más vital presentarla de la mejor manera posible y según las características de cada plataforma.

Es importante resaltar los pasos que se han dado en el país y especialmente en el sector de la Cultura, a favor de la promoción y la comunicación en general, con transmisiones en vivo, conciertos on-line y otras iniciativas, que han mantenido el arte muy vivo en esta etapa de pandemia. Resulta favorable que muchas de las mejores experiencias han sido impulsadas por el Ministerio de Cultura y organizaciones de creadores como la Asociación Hermanos Saíz y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

En todo esto tampoco hay reglas fijas. Lo aparentemente incorrecto puede ser lo que mejor funcione para algunos. En esto como en el arte y la vida es muy favorable tener siempre un estilo propio. El límite es la creatividad.

  • *Publicado originalmente en el blog del autor Mira Joven


«Creo firmemente que la radio tiene cada vez más que tender al Arte»

Es incansable, nadie lo duda. Zenaida Costales Pérez* junta los espacios de su realización personal y profesional entre los indescriptibles ambientes de una cabina radial, un aula universitaria o la tribuna de un evento académico o gremial. Su alta dignidad científica no le ha hecho olvidar su esencia de reportera. Amante del relato, sigue buscando los sonidos del país, quizás sin percatarse que poco a poco esa labor se va convirtiendo también en patrimonio del rico bregar de la radio en Cuba.

El contexto pandémico –sobran las explicaciones– ha evitado que esta entrevista pudiera desarrollarse en un estudio radial o en algún resquicio de lo que prometían ser las intensas jornadas de trabajo del Festival Lloga. Media un cuestionario que bregó entre sinuosas rutas digitales, pero la maestría pedagógica salda nuevamente el infortunio de las distancias.  

El Festival y Concurso Antonio Lloga In Memoriam, en su edición XXX aniversario, se privilegia al sumarla a las sesiones teóricas, a la vez que le reconoce con la Distinción “Maestra de la Radio”. Compartimos las respuestas de la “profe” Zenaida a la espera de que en otra cita de la radio joven se materialice el abrazo prometido.

tomada del perfil de facebook de zenaida costales perez

La enunciación en distintos escenarios del concepto de la “radio joven” implica la lógica aparición de un sintagma antagónico. De asumirlo Zenaida Costales de ese modo, ¿cree que se contraponen o coexisten en Cuba una radio joven y otra vieja? ¿Cómo se imbrica esta noción con su sentencia de que “estamos asistiendo a la construcción de una nueva radio, la que nos hace falta, una radio que se parezca a nuestro pueblo”?

Los recorridos teóricos de la radio junto a la multimedialidad de su nueva narrativa sonora conducen a replantear al medio radiofónico en la convergencia de sus lenguajes, donde el quehacer de la “Nueva Radio” irrumpe como un paradigma, un cambio de ruta que exige nuevas competencias profesionales, rutinas productivas y supera la tradicional estructura organizativa lo cual implica un cambio en la mentalidad, una nueva cultura de trabajo que fomente roles en función de la producción comunicativa diferenciada y la generación de contenidos en varias plataformas.

En el escenario mediático radiofónico cubano conviven la radio tradicional y la emergencia de una nueva radio. Cada una aporta lo mejor de sus prácticas.  Asistimos a una forma de gestión emergente con las capacidades necesarias para afrontar las demandas mediáticas radiofónicas contemporáneas. Algunos puntos a favor de esta práctica podrían encontrarse en la gestión de los contenidos y en el fomento de la interactividad y las relaciones de producción al interior de cada medio que permite, por decirlo de alguna manera, mantener una agenda unida y coherente dentro de un amplio espectro.

La lupa debe situarse en la realidad cubana y en sus demandas informativas. En ese contexto la penetración de Internet y el acceso a la información segmentan a las audiencias, que ya no solo estarían en diversas plataformas, sino que tendrían una base práctica para emitir criterios y participar de las propuestas de comunicación. El medio que no esté preparado para afrontar ese desafío quedará desfasado y cederá ese espacio frente a otras propuestas.

tomada del perfil de facebook de zenaida costales perez

Algunos suponen que la experimentación en el ámbito de la radio se concreta en la inmersión de las producciones radiales en Internet, no obstante, usted ha insistido en distintos espacios gremiales y académicos en la necesidad de un cambio en las estrategias discursivas, las competencias profesionales y la narrativa radial en un contexto de migración de las audiencias hacia otros escenarios comunicativos y mediáticos. ¿Puede aportar otras dimensiones respecto a esta problemática?

Creo firmemente que la radio tiene cada vez más que tender al Arte. Ello es una certeza. Esos sonidos, más que nunca, son también patrimonio y memoria de las culturas. Por ello considero que otra dimensión importante para la radio es el uso de sus archivos sonoros, como auténtica marca del tiempo. Ellos reafirman sus usos sociales, políticos, y hasta de entretenimiento. Se han convertido, además, en una fuente de datos sobre la historia, la cultura y la sociedad, y para saberlos emplear se necesita no solo competencias profesionales, sino narrativas sonoras inteligentes para los nuevos escenarios comunicativos que están en los móviles, en las tabletas…

Entre tales desafíos y certezas se redefine la radio, que asume el influjo de paradigmas, tendencias y cambios, auténtica reivindicadora del uso de las sonoridades de nuestras realidades con urgentes reconfiguraciones. 

Zenaida Costales une la pasión por la radio y la enseñanza. Tomada de la página web de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

En esa búsqueda constante para registrar y transmitir las sonoridades del país usted ha encontrado, y cito: “un vacío de relatos en Cuba”. ¿Puede identificar algunas causas? ¿Qué papel tiene la formación de los jóvenes radialistas en transformar esa realidad?

El relato está en nosotros mismos aunque a veces no lo vemos. La gente aprendió a mirarse y pocas veces a escucharse. Obviando así la significación de la oralidad. Las sonoridades son imágenes donde están los dolores de la sociedad, la alegría de la gente. Hay que habitar en ellas para poder contarlas. Los jóvenes tienen la alta responsabilidad de aprender a mirar a través de los sonidos… Entrenar la imagen sonora que habita en sus sentidos. Y para ello deben asumir lo escrito hace algún tiempo por el francés Eugene Enríquez:

“El relato, oral o escrito, es en principio la expresión de un ser vivo, que se reconoce como tal, que narra sucesos, que evoca su experiencia, sus sentimientos, sus emociones de manera concreta, que habla de su universo social y que envía un mensaje cuyas claves entrega a los otros. Si está bien construido, si es capaz de despertar la imaginación y hacer soñar, hechizará a quienes lo escuchen, pues los hará salir de sí mismos y los invitará a un viaje imprevisto e imprevisible…”

En un reciente artículo publicado junto a Lys Máriam Alfonso Bergantiño, en la revista Cuestión titulado “La radio: vacuna sonora contra la Covid-19 en Cuba”, destaca el resurgimiento renovado de la radio cubana en esta nueva coyuntura sanitaria a partir de la imbricación entre las radios comunitarias y las emisoras nacionales, la presencia en Internet con audio real y el aumento de la audiencia. ¿En qué medida estas circunstancias resulta un punto de inflexión en ese proceso de resurgimiento de la radio cubana?

La credibilidad de la radio y su capacidad para generar empatía con los oyentes son algunas de las razones que han permitido que durante estos meses de pandemia las escuchas lograran un aumento significativo. Así lo han descrito diferentes investigaciones, no solo cubanas. Y es precisamente esa sensación de acompañamiento, complicidad y cercanía de la radio, la que hace que en situaciones de crisis esté presente.

En Cuba, durante desastres naturales que con frecuencia azotan la isla, como ciclones y huracanes, la radio ha sido la única vía para mantenerse informado. Y ahora, en medio de la situación generada por la Covid-19, se reinventa y amplía sus ondas para participar junto a la ciudadanía en el enfrentamiento a esa enfermedad.

Para la profesora Zenaida Costales la radio cubana se reinventa y amplía sus ondas para participar junto a la ciudadanía en el enfrentamiento a la Covid 19. Tomada del sitio www.envivo.icrt.cu

Completo la respuesta acotando la última conclusión del artículo citado por usted y de mi autoría junto a Lys Máriam Alfonso:

“Los realizadores y periodistas de la radio, desde sus casas, llevaron la información oportuna a la audiencia, matizada con ruidos ambientes e historias de resistencia personal. Radio Rebelde encadenó a la mayoría de las emisoras del país para garantizar la información, Radio Reloj informó minuto a minuto, Radio Progreso retomó antiguas radionovelas y dramatizados, Radio Enciclopedia transmitió sosiego con la música instrumental, Radio Taíno y CMBF se encargaron de las manifestaciones artísticas. Las emisoras provinciales y municipales cumplieron el propósito de llevar el relato de sus comunidades al discurso país, de permanecer al lado de los oyentes, especialmente, en los escenarios más difíciles. Sin dudas, junto a los médicos, héroes indiscutibles de esta contienda, la comunicación social destaca como vencedora en la cobertura mediática a la pandemia”.

“La radio cubana, en especial, reivindica su espacio en la preferencia durante situaciones de crisis, desastres o emergencias. Reafirmó en estos meses de #QuédateEnCasa su vocación de servicio, su capacidad para orientar, informar y entretener pero, sobre todo, su don para acompañar, transmitir confianza. Entonces, qué suerte, ¡Tenemos Radio!”

Usted ha sido reconocida por su entrega pedagógica en la formación de nuevas generaciones de periodistas y radialistas, a lo que se suma el reconocimiento en esta edición del Festival Antonio Lloga In Memoriam. ¿En estas circunstancias que han dinamitado los procesos tradicionales de enseñanza, cuáles son los métodos que ha encontrado Zenaida Costales para continuar con esta labor?

La enseñanza del periodismo radiofónico se convirtió para mí en un ejercicio pedagógico trascendental como herramienta del discurso contemporáneo por excelencia: Seducción, espectáculo, imaginario lúdico, posibilidades de apropiación y construcción de discursos, con el desarrollo y expansión de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TICs), pasaron a ser los caminos para una teoría-práctica transformadora, involucrada directamente con la realidad circundante. La potenciación del relato sonoro, su construcción dramatúrgica (que incluyó el papel del docente en la concepción y puesta escena de la clase) y la innovación individual y colectiva para enfrentar la transformación social, se convirtieron en modos y medios experimentales de la experiencia pedagógica.

Para la profesora Zenaida Costales la radio cubana se reinventa y amplía sus ondas para participar junto a la ciudadanía en el enfrentamiento a la Covid 19. Tomada del sitio www.envivo.icrt.cu

Relatos y autorelatos realizados en clases, escritos y orales y desde un enfoque radiofónico propiciaron amplios debates teóricos y prácticos sobre aspectos de la realidad con intencionalidad pedagógica. Se privilegió el quehacer práctico y la evaluación individual y colectiva de los resultados con una amplia participación de las docentes junto a los estudiantes, y se registró en soporte digital gran parte de los procesos.

El convertir al espacio docente en un escenario de reconocimiento y autorreconocimiento, de cara a la realidad contemporánea, con un carácter altamente inclusivo, permitió elevar la autoestima de los estudiantes y potenciar el espíritu movilizador-transformador consciente hacia su realidad.

tomada del perfil de facebook de zenaida costales perez

*Doctora en Ciencias de la Comunicación (2010), profesora titular de la Universidad de La Habana. Miembro de la Comisión Nacional de la carrera de Periodismo. Periodista con más de 25 años de experiencia de la plata Matriz de la red nacional de emisoras de Cuba, Premio al Mérito Periodístico otorgado por la Radio Cubana. Actual Vicedecana de Postgrado, Investigación y Relaciones Internacionales de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Línea de investigación: “Lenguajes y discursos de la información y la comunicación.”


Arte joven y ruralidad cubana en una sola espiritualidad (+ Galería de fotos)

–¡Vámonos ya, muchachos!– dice el chofer y arranca la Girón que este domingo de agosto amaneció muy temprano frente a la Casa del Joven Creador de Santa Clara.

Minutos después, alguien les ruega a los literatos que, por favor, aborden el ómnibus destino a Cifuentes, de una buena vez. Con los fumadores la orden es precisa: ¡arriba, suelten los cigarros y súbanse los nasobucos! 

–¿Y los rockeros?– pregunta también el chofer

–Aquí –se escucha a mis espaldas– Más pá’ lante recogemos al otro, te aviso–dice el guitarrista de Círculo de Tiza.

–Falta el Tanque –explica una joven y se cuelga de la puerta– Por allá viene–dice haciendo señas al aire con sus brazos.

Mi teléfono vibra reflejando el nombre de un amigo que está en la guagua, pero que evidentemente no me ha visto

– Dori, ya vamos a salir, ¿dónde estás metí’a?

–Aquí estoy sentada–. Y saludo a mis amigos narradores con la mano en alto, como quien da la lista.

Ya desde el fondo de la guagua, se escuchan las bromas y las risas del selecto grupo, cuando…

–¡Tanque, al fin, mijo! –reprocha alguien.

–Mira, con ese pelo cuadra’o. ¡Chofe, despega que el viaje es largo! –reclama impaciente.

El chofer arranca otra vez la guagua Girón que, en efecto, despega con una tripulación de lujo hacia las lejanas tierras de la periferia villaclareña. Suman una veintena de jóvenes artistas, desafiando en buena lid una pandemia para contagiar de arte joven el verano cuasisombrío a que nos condena este año la covid-19, y que era mucho menos prometedor para quienes viven a unos 30 o 40 kilómetros de la cabecera provincial villaclareña.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

La vanguardia que se siente montuna

El Proyecto Monte Soy buscaba desde un principio diluirse en la realidad cotidiana de esos, los protagonistas de la ruralidad cubana. Comenta Lisandra Vega Ocaña, productora de la AHS en Villa Clara, mientras damos ruedas dejando atrás la vida citadina. “Lo que propusimos fue pernoctar en estos pueblos, convivir con las personas y hacer muchas más presentaciones en diferentes escenarios.”

Argumenta la joven que esto no fue posible por problemas de logística y por las condiciones sanitarias actuales, pero ninguna de estas limitantes impidieron que se llevara a cabo. En un principio se realizaron coordinaciones para poder actuar en lugares abiertos, sin que esto se convirtiera en motivo de aglomeración pública, y en su segunda edición pudieron actuar en Casas de Cultura y Círculos Sociales, cumpliendo con todas las medidas de aislamiento establecidas para ese momento.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Con respecto a los requisitos para la transportación de pasajeros, se conformaron brigadas de hasta 25 jóvenes, en las que estuvieran representadas las diferentes manifestaciones del arte.

“En esta brigada tenemos talento de las artes visuales, la literatura, la música y el teatro”, explica la productora. “Además, se espera que los proyectos artìsticos vayan rotando en las siguientes ediciones de Monte Soy”, sostiene el presidente de los asociados, Yatsel Rodríguez, quien explica también que cualquiera que sea el paquete de propuestas que se conforme siempre estará pensado en favor de llegar a los pueblos más periféricos de la provincia.

Específicamente, aquella jornada de fin de semana la vanguardia artística villaclareña tenía como destino los Consejos Populares Mariana Grajales y Mata, así como la comunidad Wilfredo Pagé; del municipio Cifuentes en la central provincia. “Antes visitaron en el municipio de Remedios y sus localidades Viña, Buena Vista y General Carrillo”, explicó el presidente de la AHS, Yatsel Rodríguez.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

En una Diana fue escogida lejos del azar, sino por las condiciones sociales y la demografía que circunscribe y determina a sus habitantes: “Son lugares complejos, por el mapa sociopolítico que tenemso acá”; explica ya en tierra cifuentense Lisandra Tristá Contreras, primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas en ese territorio.

“En el caso de Mata asistimos a una comunidad que tuvo serias afectaciones por la pandemia, devenido en largos períodos de confinamiento”, agrega la funcionaria integral de la UJC en Cifuentes, Yunisley Díaz Sánchez mientras Teatro Drippy prepara el escenario para la presentación de “El flautista” en la sala de la Casa de Cultura de esa demarcación.

Ambas muchachas coinciden en que, para los niños, adolescentes y jóvenes de este lugar intrincado, tiene un significado especial tener al alcance de sus manos y de sus sueños, el talento de los integrantes de la Asociación Hermanos Saíz, pero, además, “aporta un grupo de conocimientos culturales muy importantes para el público en general.”

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Un espectáculo especial para un público agradecido

En efecto, Drippy abre el espectáculo con una puesta sencilla y minimalista. Convida a los niños a cuidar del medio ambiente y a la higienización de la ciudad en que viven. Esta versión, de la original “El flatutista de Hamelín” corre a cargo de su director artístico José Brito Cordero, quien explica que la obra en general fue pensada a propósito de los tiempos que corren, pero sobre todo con un diseño escenográfico que permite llevarla puertas afuera de la sede habitual de Drippy.

Para la ocasión, ellos apuestan por la sencillez, que para nada es sinónimo de simplicidad. Mas bien “El flautista” es una entrega de ingenio creativo. El trabajo con títeres, la música original, el histrionismo y dominio de la escena por parte de los actores devienen en una puesta didáctica y oportuna.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Esa mañana la música y la poesía también llegaron a los niños de Mata y sus familiares por medio de Teatro la Rosa. Al finalizar su presentación, el actor Dorian Díaz de Villegas explicó emocionado:

“Canto para ellos temas de Teresita Fernández fudamentalmente, porque considero que los jóvenes y los santaclareños, sobre todo, tenemos una responsabilidad con ese legado, además de la responsabilidad que como generación tenemos con el arte a modo general; de demostrar que muchos jóvenes están identificados con su momento histórico.”

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Después de los trabalenguas y adivinanzas que entrelazaban las inolvidables canciones de Teresita Fernández, nos encontramos posando para fotógrafos emergentes y sus cámaras de cartón. El juego consistía en leer para ellos fragmentos de canciones de Silvio Rodríguez o versos de la Loynaz es escritos al dorso, en tanto ellos y ellas guiñaban un ojo, apuntaban a nuestro rostro y sacaban su instantánea de “mentiritas”.

Es esta una iniciativa del Proyecto Callejas, que confecciona libros y tarjetas artesanales para regalar. Andrés Alejandro Castellanos Díaz, fotógrafo y jefe de la sección de Artes Plásticas de la organización en esta provincia central argumenta que Callejas es un Proyecto Cultural Editorial que reside en Trinidad, Sancti Spíritus. Sus integrantes manufacturan diversos formatos en los que puedan ser contenidos las artes, pero con propósito muy marcado en la poesía. “Para Monte Soy diseñamos una estructura en cartón con un visor y añadimos textos.” 

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Amanda y Yanis, casi unas adolescentes, fueron las primeras en sumarse a esta iniciativa, porque según ellas mismas comentaron, les encantan las selfies y los retratos.

Toda persona tiene un niño interior que quiere el amor de los demás, por eso siempre es un placer innombrable trabajar para ellos. Porque saben querer, agrega Alicia Santos Canalda, a cargo de la Especialidad de Teatro en La Casa de Cultura Provincial Juan Marinello. Sonríe satisfecha de haber aportado un rato de juegos, intercambio de sapiencias y didactismo a la primera mitad de nuestra jornada.

“Es un gusto traer nuestros proyectos artísticos hasta los sitios que habitualmente no puede llegar la AHS; sobre todo porque se trata de un público especial, muy sano, que no solo se apropia de nuestros mensajes desde su ruralidad; sino que además agradece mucho nuestra presencia”, afirma Dorian, ya montados en la guagua, dando rueda hacia Pagé.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Elevar el alma hasta las montañas

Antes de Wilfredo Pagé, llegamos al pueblo Mariana Grajales, en donde es fácil adivinar la otrora huella del bagazo en las paredes y la nostalgia de las personas por la melaza. En fin, una realidad socioeconómica deteriorada por la reconversión de aquella, su central azucarera.

El literato de 21 años Reinier Pérez Pérez ofreció sus impresiones para el Portal del Arte Joven Cubano acerca de la experiencia que ha vivido durante el fin de semana monte adentro. “Este tipo de actividades tiene un gran valor simbólico y cultural porque permite acercar la producción cultural de los jóvenes villaclareños a regiones del país que por estar alejadas de la capital provincial se dificulta el acceso a la gran cultura.”

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Al menos fue evidente el empeño durante la intervención de que fue objeto el Círculo Social de Pagé. A ese espacio abierto al que acudió un público ordenado, pero muy diverso. Así que la Brigada Monte Soy realizó un espectáculo completo, que abrió nuevamente Drippy, seguido de más propuestas para infantes y adolescentes. Declamaron sus poemas hondos y compartieron textos picarescos los poetas y los narradores.

Desborde de creatividad también hicieron los raperos con sus improvisaciones, así como los cantautores de Círculo de Tiza, que paradójicamente regalaron temas de música country a la ruralidad cubana. Pero… ¿qué debe tener en mente un joven artista cuando decide llevar su arte a contextos como este, tan alejados del centro cultural que suponen las capitales de provincia?

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Para Reinier Pérez la respuesta es inmediata. “Siempre el escritor es un ser social y lo primero que tiene que tener en cuenta es que escribe para la sociedad, no puede predisponer su obra un público determinado, sino ser digno de la página. Es complejo traer hasta aquí formatos del arte como es la poesía que durante mucho tiempo ha estado alejada de lo comercial.”

“Cada vez más los grupos de teatro incorporan a su repertorio obras con una escenografía ajustable a diferentes espacios y contextos, sin complicaciones técnicas o conceptuales, para llegar hasta las comunidades rurales y pueblos apartados que además tienen una espiritualidad y una forma diferente de dialogar con el arte”, sostiene el guionista y actor de Drippy, José Brito.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Abdel Abib González de Hondoso, rapero conocido en la ciudad como El Tanque, considera que este tipo de intervención cultural debe intencionarse más a menudo, puesto que permite un mayor alcance a la música inteligente, comprometida, de contenido social, “y les dejamos la duda de que existe otra música diferente de la que ellos están acostumbrados a escuchar.”

Así, Andrés Castellanos Díaz, fotógrafo del Proyecto Callejas, afirma que durante la concepción de los sueltos para esta actividad decidieron incorporar todo tipo de textos poéticos que no fueran poemas para niños expresamente, sino que “decidimos publicar poesía, sin ningún tipo de condescendencia para con ese público, porque ellos pueden hacer sus lecturas sobre cualquier tema correctamente tratado y argumentado. Se seleccionaron diez poemas de autores distintos y se hicieron cinco cámaras con fragmentos de cada uno.”

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

También, Elieter Navarro Hidalgo, actriz de Drippy, encuentra gratificante la experiencia de “traer a las personas algo diferente a su cotidianeidad.”

“Abren su mente y dejan volar su imaginación de un manera menos habitual en los niños de la ciudad, es una inocencia otra, quizás por su modo de vida.  Espiritualmente aporta mucho, me ayuda a crecer como ser humano, a ser más humilde, a volver a ser niña y creer.”

Más allá de las poéticas y conceptos que defienden uno y otro proyecto, o los artistas individualmente; todos coinciden en que, si bien la riqueza material es dependiente de otras circunstancias, la espiritualidad y las artes son inherentes al ser humano. “El arte eleva la espiritualidad de las personas –afirma la especialista de teatro Alicia Santos– llevándolas a un nivel por encima de carencias económicas u otras diferencias objetivas, lo que nos permite reconocernos como iguales. 

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

“Y de cierta manera es un acercamiento más bien para estimular a ese público, para que se acerquen al arte y lo tomen como un sentido de vida”, afirma serio, detrás de sus hondos espejuelos un joven poeta. “En definitiva, es la gran meta de este tipo de actividades.”

Esa suerte de contrapunteo que la riqueza espiritual una vez intencionada logra entablar con las carencias materiales. Y defendiendo esa premisa las diferentes brigadas de Monte Soy continuarán actuando para los pobladores de comunidades como Mata o Viña, reeditando estas jornadas de risas, sueños y canciones compartidas.

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz

Gira de la vanguardia artìstica villaclareña por localidades del Municipio Cifuentes, como parte del Proyecto Monte Soy/ foto Andrés Alejandro Castellanos Díaz