Orígenes


La cultura en el centro de los disparos (+ Video y tuits)

Internet es cada vez m√°s una especie de campo de batalla. Hace alg√ļn tiempo se sol√≠an enmascarar las balas y bombas, se intentaba seducir para socavar cimientos ideol√≥gicos. Ahora se privilegia la bulla, las ofensas y hasta las amenazas de muerte como si se tratase de una lucha con f√ļsiles y espadas. Los memes, las canciones, los shows audiovisuales y los montajes son proyectiles cada vez m√°s empleados, mezclados con odio y groser√≠as.

En ese panorama lamentable, suelen ser blancos los artistas, intelectuales, periodistas, locutores, dirigentes y otros profesionales con posturas a favor de la Revoluci√≥n en las redes sociales y medios tradicionales de comunicaci√≥n, personas con gran influencia en la opini√≥n p√ļblica.

Lo sucedido recientemente contra el cantante, trompetista, compositor y arreglista Alexander Abreu, director de la popular orquesta Havana D‚Äô Primera, no es un hecho aislado. Pululan los ejemplos durante los √ļltimos meses. A unos intentan confundirlos, a otros desacreditarlos, a varios infundirles miedo.

‚ÄúHe recibido mil sms (servicio de mensajes cortos) en mi tel√©fono donde me dicen desde Gorila hasta las peores ofensas como si yo fuera un criminal de guerra. Lo √ļnico que quiero decir es que a todos los que escriben con tanto odio les tengo un coraz√≥n lleno de amor y m√ļsica‚ÄĚ, public√≥ Abreu en su p√°gina de Facebook. Una respuesta digna de las esencias del arte y de Cuba, una naci√≥n que tambi√©n enarbola el coraje y el valor.

La estrategia trazada y financiada desde Estados Unidos pretende lograr que los creadores teman vincular su arte o pronunciamientos p√ļblicos con la Revoluci√≥n y el sistema social aqu√≠, porque se podr√≠a desencadenar contra ellos una avalancha de mezquindades. Quienes mueven los hilos desde el exterior saben que debilitar el acompa√Īamiento de la cultura y sus autores a la Revoluci√≥n significa afectar el alma misma de la naci√≥n.

Vivimos en un país, en el que los iniciadores mismos de la lucha por su independencia fueron hombres de literatura y arte. Ahí estarán siempre Carlos Manuel de Céspedes, Padre de la Patria, aficionado al teatro y autor de obras poéticas y musicales; y Perucho Figueredo, creador del Himno Nacional; continuadores como José Martí  y Fidel Castro, intelectual indiscutible.

El propio Fidel siempre tuvo plena conciencia de la importancia de la cultura, a la cual llam√≥ ‚Äúespada y escudo de la naci√≥n‚ÄĚ. Los s√≠mbolos, las tradiciones, el arte y el orgullo colectivo de ser cubanos deber√°n ser en todo momento aspectos esenciales para vencer cualquier obst√°culo y no dejarse enga√Īar. El l√≠der sab√≠a que la √ļnica forma de construir una obra verdaderamente perdurable es favorecer la conformaci√≥n de una identidad popular cada vez m√°s s√≥lida y defensora de la propia Revoluci√≥n y sus conquistas, como coraz√≥n fuerte de un proyecto que aspira a la superaci√≥n continua. Y en momentos muy complicados como el Per√≠odo Especial ratificaba: ‚Äúla cultura es lo primero que hay que salvar‚ÄĚ.

En la clausura del IX Congreso de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba, el Presidente de la Republica Miguel D√≠az-Canel expres√≥: ‚ÄúSomos una Revoluci√≥n que puede presumir de haber sido contada y cantada, desde sus or√≠genes, con el talento y la originalidad de sus artistas y creadores, int√©rpretes genuinos de la sabia popular y tambi√©n de las insatisfacciones y esperanzas del alma cubana.‚ÄĚ

Las acciones de este tipo contra Cuba y lo que representa no son  nuevas. El imperio es, por supuesto, también cultural con la pretensión de imponer modos de vida, creencias…, una forma de conquista a nivel global. La guerra es desde hace mucho también simbólica.

A todo eso se suman otras complejidades como las provocadas por la Covid-19 y el bloqueo impuesto por EE.UU, persecuciones y m√°s patra√Īas contra el pa√≠s. Sin embargo, este pueblo y su Gobierno se mantienen con una fuerza tremenda y la capacidad para seguir en el camino de la dignidad, sin renunciar al progreso.

En todo ese contexto es fundamental que seamos cada vez más una familia diversa, con amor y respeto, como hijos de una madre grande, que merece todos nuestros esfuerzos. Es importante también apoyar y defender desde la ética y el valor a esos hermanos nuestros que son blancos de tanta bajeza, porque en definitiva también nos atacan a nosotros.

 


Eliseo Diego en la inmensidad de las peque√Īas cosas

Este a√Īo celebramos el centenario de Eliseo Diego, uno los autores m√°s importantes del corpus literario cubano y, a√Īaden los investigadores, entre los grandes poetas en lengua espa√Īola.

Eliseo, quien naci√≥ en La Habana el 2 de julio de 1920 y falleci√≥ en M√©xico, el 1 de marzo de 1994, supo calar profusamente lo que Cintio Vitier llam√≥ ‚Äúlo cubano en la poes√≠a‚ÄĚ, y como pocos, su obra ha ganado, seg√ļn pasan los a√Īos, en vigencia y actualidad, al punto de influir en hornadas de j√≥venes escritores que ven en el autor de Por los extra√Īos pueblos, Inventario de asombros y El oscuro esplendor una de los altas cimas de la literatura cubana de todos los tiempos.

La obra de Eliseo Diego est√° influida, de una parte, por el mundo de su infancia, experimentado como para√≠so perdido ‚Äďausencia que viene a sumarse para este escritor cat√≥lico a aquella primera del Ed√©n‚Äď, y de otra parte, a su temprana y total participaci√≥n en el grupo Or√≠genes, esa familia que formaron en torno a la figura paterna, absoluta, de Jos√© Lezama Lima: Eliseo Diego y Cintio Vitier y sus respectivas esposas Bella y Fina Garc√≠a Marruz, Octavio Smith, Agust√≠n Pi, el padre √Āngel Gaztelu, Cleva Sol√≠s, Gast√≥n Baquero, Lorenzo Garc√≠a Vega, los m√ļsicos Juli√°n Orb√≥n y Jos√© Ardevol, los pintores Roberto Diago, Mariano Rodr√≠guez y Ren√© Portocarrero, el escultor Alfredo Lozano, y el mecenas y coeditor de la revista Or√≠genes, Jos√© (Pepe) Rodr√≠guez Feo (revista en la que colaborara en sus inicios Virgilio Pi√Īera).

Sus primeros libros fueron en prosa: En las oscuras manos del olvido (1942) y Divertimentos (1946). Este √ļltimo destila su apasionada lectura a los cuentos de Perrault, Andersen, los hermanos Grimm, Dickens, Stevenson y Lewis Carroll, entre otros, libros que lo acompa√Īaron asiduamente desde su ni√Īez; y est√° integrado por peque√Īos textos de temas diversos que forman, seg√ļn Vitier, ‚Äúun encaje, postales de viejas playas mordidas de irrealidad, miniaturas de aire y terror‚ÄĚ. Con estas narraciones de car√°cter aleg√≥rico o sobrenatural, Eliseo exorciza los miedos de la infancia, mientras hace volar la fantas√≠a por los reinos de la magia y la enso√Īaci√≥n.

Sin embargo, se consider√≥, sobre todo, poeta: ‚ÄúSoy de oficio, poeta, es decir, un pobre diablo a quien no le queda m√°s remedio que escribir en versos. Y lo hago, no por vanidad, ni por el deseo de brillar o qu√© se yo, sino por necesidad, porque no me queda m√°s remedio que escribir estas cosas que se llaman poemas‚ÄĚ, dijo en una ocasi√≥n. Despu√©s de Divertimentos, public√≥ en 1949, tambi√©n por Ediciones Or√≠genes, su primer libro de poes√≠a, En la Calzada de Jes√ļs del Monte, texto decisivo de su trayectoria po√©tica, que represent√≥ el deseo de Eliseo por acercarse, con sus propios y dir√≠a √©l, pobres medios, y desde una perspectiva est√©tica muy diferente, a esa ‚Äúrauda cetrer√≠a de met√°foras‚ÄĚ que, seg√ļn el padre Gaztelu, era ‚ÄúMuerte de Narciso‚ÄĚ, de Lezama Lima. Si Lezama en el primer verso de ese poema (‚ÄúD√°nae teje el tiempo dorado por el Nilo‚ÄĚ) se transportaba al m√≠tico pasado de la estirpe humana, y abri√≥ la ‚Äúotra escena del orden simb√≥lico‚ÄĚ, Eliseo Diego, desde el primer verso de su libro (‚ÄúEn la Calzada m√°s bien enorme de Jes√ļs del Monte donde la demasiada luz forma otras paredes con el polvo‚ÄĚ) sacaba del anonimato a aquella v√≠a habanera que le serv√≠a habitualmente de trampol√≠n para saltar al para√≠so perdido de la infancia y de la historia de sus antepasados, situ√°ndose en un no-tiempo compuesto de un pret√©rito donde predomina la a√Īoranza y la memoria.

El ‚ÄúPrimer discurso‚ÄĚ de este poemario ‚Äďescribe Lezama‚Äď ‚Äúera un precioso y sorprendente regalo, suficiente para llenar la tarde con aquella palabra que nac√≠a para uno de los m√°s opulentamente sobrios destinos po√©ticos que hemos tenido. Fue m√°s que suficiente para que todos nos di√©ramos cuenta del verbo que nac√≠a y que se impon√≠a por la necesidad de su escritura. (‚Ķ) Desde los primeros versos ese m√°s bien enorme, le daba una peculiar dimensi√≥n a la Calzada que la inundaba totalmente con las luces de un nacimiento‚ÄĚ. Y m√°s adelante a√Īade Lezama Lima en las notas que sobre Eliseo incluyera en la antolog√≠a Una fiesta innombrable: ‚ÄúHoy la generaci√≥n de Or√≠genes y la poes√≠a cubana muestran como uno de sus esplendores En la Calzada de Jes√ļs del Monte y a su autor como una de sus m√°s logradas cimas po√©ticas‚ÄĚ.

Mario Benedetti escribir√≠a tiempo despu√©s que ‚ÄúEn la Calzada‚Ķ es un libro fundamental, ejemplar en m√°s de un sentido, y considero que, en la irradiaci√≥n a las m√°s j√≥venes promociones cubanas, su lecci√≥n de autenticidad es verdaderamente inapreciable‚ÄĚ. Mientras Mar√≠a Zambrano celebrara su poes√≠a, que permite ‚Äúprestar el alma, la propia y √ļnica alma, a las cosas para que en ellas se mantengan en un claro orden, para que encuentren la anchura del espacio y el tiempo, todo el tiempo que necesitan para ser y que en la vida no se les concede‚ÄĚ.

Adem√°s de los mencionados, Eliseo Diego public√≥ otros textos, como Muestrario del Mundo o Libro de las Maravillas de Bolo√Īa, A trav√©s de mi espejo, So√Īar despierto, Cuatro de Oros, Poemas al margen, En otro reino fr√°gil, Noticias de la Quimera, y Libro de quiz√°s y de qui√©n sabe.

Su labor intelectual lo llev√≥, adem√°s, por varios caminos: el ensayo, la pedagog√≠a y las traducciones. En Conversaci√≥n con los difuntos, reeditado por Ediciones Holgu√≠n, en 2016, Eliseo reuni√≥ sus di√°logos po√©ticos con varios de sus amigos muertos, mediante la traducci√≥n literaria; esos que le hablaban desde las p√°ginas de un libro, a trav√©s de la poes√≠a. As√≠ tradujo la obra 12 poetas de habla inglesa que, en varios momentos de su vida, conversaron y acompa√Īaron, como tutelares resguardos, su existir cotidiano: Andrew Marvell, Thomas Gray, Joseph Blanco White, Robert Browning, Coventry Patmore, Ernest Dowson, Rudyard Kipling, G. K. Chesterton, Walter de la Mare, Edna St. Vincent Millay, William Butler Yeats y Langston Hughes.

En las √ļltimas d√©cadas de su vida, Eliseo recibi√≥ numerosos reconocimientos y vio su poes√≠a publicada y reeditada: viaj√≥ a varios pa√≠ses, donde particip√≥ en encuentros y festivales, imparti√≥ conferencias, recibi√≥ reconocimientos y vio publicada su obra, como la Uni√≥n Sovi√©tica, Hungr√≠a, Suecia, Bulgaria, Nicaragua, Estados Unidos, Espa√Īa, M√©xico, Per√ļ, Inglaterra, Colombia, entre otros.

En Mosc√ļ le otorgan el Premio M√°ximo Gorki por sus versiones al espa√Īol de poemas de grandes escritores rusos; devela una tarja dedicada a Heredia en las Cataratas del Ni√°gara, Canad√°; la Casa de las Am√©ricas edita un disco, en su colecci√≥n Palabra de esta Am√©rica, con 20 poemas le√≠dos en su voz; recibe la Orden F√©lix Varela de Primer Grado que otorga el Consejo de Estado de la Rep√ļblica de Cuba; obtiene varias veces el Premio de la Cr√≠tica; en Bogot√°, recibe el Doctorado Honoris Causa de la Universidad del Valle en Cali, la Distinci√≥n Gaspar Melchor de Jovellanos que otorga la Federaci√≥n de Asociaciones Asturianas de Cuba, y el Premio Internacional de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, otorgado con fallo un√°nime por diferentes instituciones econ√≥micas y culturales mexicanas, y que anteriormente recibieron Nicanor Parra y Juan Jos√© Arreola. En 1986 recibi√≥ el Premio Nacional de Literatura, junto a Jos√© Soler Puig y Jos√© Antonio Portuondo. Falleci√≥ a consecuencia de un infarto del miocardio vinculado a un edema pulmonar agudo. Al conocer la noticia, Octavio Paz dijo: ‚ÄúSolo faltaba la muerte a Eliseo Diego para convertirse en leyenda de la Literatura Latinoamericana‚ÄĚ. Fue enterrado en el Cementerio de Col√≥n, en su Habana natal, muy cerca de la tumba de su amigo Lezama Lima.

Eliseo Diego, ‚Äúuno de los m√°s grandes poetas de la lengua castellana‚ÄĚ, nos recuerda Gabriel Garc√≠a M√°rquez, trasmiti√≥ en las formas breves ‚Äďesos diminutos ‚Äúfuegos vagabundos‚ÄĚ, dijo Octavio Paz‚Äď la inexorable fugacidad de la vida y el car√°cter fragmentario de la memoria: la infancia, los antepasados, la ciudad y la familia, pero tambi√©n el olvido, la p√©rdida, la muerte y su silencio final, que constituyen motores fundamentales de su escritura. √Čl insisti√≥, como un padre prudente y sabio, que la poes√≠a acompa√Īara nuestros d√≠as. Dej√©mosle entrar entonces, conversemos con el necesario amigo Eliseo, bajo la luz eterna de la poes√≠a y la mirada del poeta, con la seguridad de que ‚Äúun poema no es m√°s/que una conversaci√≥n en la penumbra/ del horno viejo, cuando ya/ todos se han ido, y cruje/ afuera el hondo bosque; un poema/ no es m√°s que unas palabras/ que uno ha querido, y cambian/ de sitio con el tiempo, y ya/ no son m√°s que una mancha, una/ esperanza indecible;/ un poema no es m√°s/ que la felicidad, que una conversaci√≥n/ en la penumbra, que todo/ cuanto se ha ido, y ya/ es silencio‚ÄĚ.


De camino a los orígenes

I

Cuentan que desde el central Am√©rica, propiedad de Federico Fern√°ndez, se financi√≥ la revista Or√≠genes. Un central que produjo az√ļcar y literatura. El due√Īo era t√≠o de Jos√© Rodr√≠guez Feo, quien fuera uno de los editores de la publicaci√≥n del grupo hom√≥nimo, grupo que dio a la cultura cubana un cap√≠tulo de belleza inigualable.

Cerca de lo que fuera el glorioso central, est√° la ruta funeraria de nuestro Ap√≥stol Jos√© Mart√≠. Una ruta que yace imponente como la vena principal de la isla. Una ruta que empieza en Remanganaguas, sitio donde ocurri√≥ el primer entierro de nuestro h√©roe nacional. Un cementerio donde a√ļn permanece el coraz√≥n de la isla.

En estos sucesos nace la inspiración para el Encuentro de Jóvenes Escritores Orígenes en el municipio de Contramaestre. Una jornada capaz de vincular la identidad, el patriotismo y la literatura. Un encuentro para homenajear al cubano a través de la figura y el ideal de Martí, una cita para la historia.

II

La XII edici√≥n del Encuentro de J√≥venes Escritores Or√≠genes estuvo marcada por las condiciones impuestas por el nuevo coronavirus. Cuando el mundo a√ļn no sabe c√≥mo ser√° el volver a la normalidad, y nuestro pa√≠s mantiene las medidas pertinentes para controlar la situaci√≥n, los j√≥venes de la AHS no han fallado con la historia.

Este a√Īo el encuentro estuvo dedico al aniversario 125 de la ca√≠da en combate en Dos R√≠os del H√©roe Nacional y a la vigencia de su pensamiento en nuestro presente. Resulta m√°s que simb√≥lico en un per√≠odo de emergencia mundial, que los j√≥venes busquemos resguardo en la obra del maestro. Mart√≠ emerge como luz en un momento de crisis sanitaria, pero tambi√©n crisis humana. Mart√≠ sintetiza todos los valores de nuestra Cuba actual, su imagen hoy, resulta ser el pa√≠s que un d√≠a so√Ī√≥.

fotos de archivos tomadas del Facebook de la AHS en Contramaestre

III

Esta edici√≥n result√≥ ser una jornada sencilla pero muy significante. Convirti√©ndose en un espacio de remembranza, de abrazo colectivo y de b√ļsqueda en nuestra memoria hist√≥rica reciente. Estos dos d√≠as (18 y 19 de mayo) toda Cuba pelegrin√≥ hasta Remanganaguas y coloc√≥ su o√≠do sobre la tierra. Toda Cuba sinti√≥ la vibraci√≥n del suelo en ese campo santo.

También fue un momento para recordar al poeta, narrador y eterno miembro de la AHS Eduard Encina. Fundador del concurso luego devenido en jornada literaria, Encina influyó en la vida cultural toda de Contramaestre y siempre será un espacio para admirarlo y tenerlo presente.

IV

La utilizaci√≥n de las plataformas digitales para la promoci√≥n y consumo del arte se instala hoy en nuestra cotidianidad. La gran mayor√≠a de los creadores cubanos entran a la red para mostrar su obra desde casa. Aficionados y profesionales comparten el mismo espacio, el mismo p√ļblico, el mismo ‚Äúme gusta‚ÄĚ. El arte cubano ahora entra en una democratizaci√≥n diferente, donde las conductas responden a otro tratado sist√©mico.

En ese panorama at√≠pico, la AHS dimensiona su labor por promover el trabajo de los creadores m√°s j√≥venes. Siguiendo la experiencia de Las Romer√≠as de Mayo realizadas en el presente a√Īo, la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Santiago de Cuba se ha propuesto no decaer la programaci√≥n habitual ni sus eventos principales. Or√≠genes result√≥ ser el inicio para concretar esa idea, permanecer activos como organizaci√≥n. Sin dudas, un movimiento que conectar√° a los asociados y su p√ļblico con una asociaci√≥n m√°s extensa, diversa y alcanzable.

Los esfuerzos hechos por la organizaci√≥n antes del estado de emergencia actual parecen min√ļsculos hoy, en comparaci√≥n con el accionar diario de la AHS en todo el pa√≠s. Un esfuerzo que habr√° que mantener y priorizar teniendo en cuenta que la vida no volver√° hacer igual, y el espacio digital nos convida a un di√°logo necesario.

Un camino al corazón de Cuba, un lugar obligado para el homenaje a #MiMartí #MartíMaestro. En homenaje al 125 aniversario de su caída en combate.Sociedad Cultural José MartíAsociación Hermanos Saíz

Publicada por Buena Luz Producciones en Martes, 19 de mayo de 2020

V

La próxima edición del Encuentro de Jóvenes Escritores Orígenes, a realizarse del 18 al 20 de mayo de 2021, estará dedicada a la traducción literaria, una labor a veces subvalorada como ejercicio intelectual. Más de una quincena de jóvenes se reunirán una vez más en Contramaestre para compartir sus experiencias y sus saberes. Más de una quincena de trovadores, poetas y narradores volverán a revisitar los espacios habituales. Se leerán poemas en lo que fuera la casa de Federico Fernández y se irá en busca, otra vez, del corazón de la isla.

Cuando el encuentro f√≠sico sea posible, tambi√©n tendremos el encuentro digital como herencia de la crisis. En ese momento una quincena de j√≥venes pudieran ser acompa√Īados por todo un pa√≠s. Todos en busca de la belleza. Todos en busca de sus or√≠genes.


Orígenes: en busca del corazón de la isla

Dicen que el corazón de la isla está en el cementerio de Remanganaguas. Que si pones el oído sobre el suelo puedes sentir cómo late, que más de un siglo después todavía mantiene su vitalidad. Dicen que desde allí fluye toda la sangre hacia el cuerpo de Cuba, marcando el devenir de nuestros movimientos e ideas.

La filial provincial de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Santiago de Cuba no renuncia a homenajear al Ap√≥stol en el aniversario 125 de su ca√≠da en combate en Dos R√≠os. Como cada a√Īo, Jos√© Mart√≠ se convierte en motivo de encuentro en Contramaestre, municipio de Santiago de Cuba, durante los d√≠as 18 y 19 de mayo. All√≠ la AHS realiza el Encuentro de J√≥venes Escritores Or√≠genes, un evento que en este 2020 llega a su duod√©cima edici√≥n.

Se trata de un programa que promueve la literatura, la identidad, el patriotismo y el pensamiento del hombre de La Edad de Oro. Desde las primeras ediciones, la ruta funeraria de nuestro H√©roe Nacional ha sido inspiraci√≥n para la b√ļsqueda de su legado. La peregrinaci√≥n al cementerio de Remanganaguas, lugar donde aconteci√≥ su primer entierro, marca la voluntad de los j√≥venes escritores y artistas por encontrarse con la Patria toda. Porque la Patria de Mart√≠ es la Patria del cubano, y eso, para quienes asumimos su legado como hoja de ruta, no tiene debate.

En esta edición el evento tendrá la particularidad de combinar algunas de sus actividades habituales con acciones generadas desde otros sitios del país. El espacio virtual se convertirá en un puente para el diálogo político y literario. Una iniciativa sin fronteras que nos empuja al latir del corazón de la Patria.    

Foto de archivo del Encuentro de Jóvenes Escritores Orígenes/ foto rubén aja garí

El programa se desarrollar√° del siguiente modo:

Día 18

  • 9:00 a.m. Recital de poes√≠a Al o√≠do de Mart√≠ (P√°gina de Facebook de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z)
  • ¬†
  • 10:00 a.m. Dialogar Dialogar Mart√≠ y los desaf√≠os del presente (P√°gina Web Nacional de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z)

Invitados: Dr. C. Eduardo Torres Cuevas, director de la Oficina del Programa Martiano y Presidente de la Sociedad Cultural José Martí; la Dra. C. Marlene Vázquez Pérez, Directora del Centro de Estudios Martianos, y el Dr. Fabio Fernández Batista, profesor de historia de la Universidad de La Habana.

  • 11:00 a.m. Presentaci√≥n y lectura de Manigua por Ediciones √Āncora, libro de la autor√≠a de Eduard Encina. (P√°gina de Facebook de la filial provincial de la Asociaci√≥n hermanos Saiz en Santiago de Cuba)

Invitados: Juan Antonio Taboada, Rafael Carballosa, Eduardo S√°nchez y Yadi√°n Carbonell.

  • 3:00 p.m. Foro Debate: Rememorar Or√≠genes (P√°gina de Facebook de la Filial Municipal de Contramaestre) Se sumar√°n foristas que compartir√°n sus experiencias en el Encuentro de J√≥venes Escritores Or√≠genes, se publicar√°n fotos y videos al respecto.
Foto de archivo del Encuentro de Jóvenes Escritores Orígenes/ foto rubén aja garí

19 de mayo

  • 11:00 a.m. Secci√≥n de lecturas y mensajes dedicados al Ap√≥stol Al o√≠do de Mart√≠ (P√°ginas de Facebook de la AHS Nacional, Contramaestre y Santiago de Cuba).
  • ¬†
  • 2:00 p.m. Proyecci√≥n del documental Un Camino al Coraz√≥n de Cuba del realizador Rub√©n Aja Gar√≠ en el Canal de YouTube Buena Luz Producciones.
  • ¬†
  • 3:00 p.m. Di√°logo con el artista visual Alejandro Lescay sobre la influencia de Jos√© Mart√≠ en su obra (P√°gina de Facebook de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Santiago de Cuba)
  • ¬†
  • 4:00 p.m. Proyecci√≥n de im√°genes referentes al homenaje realizado a Jos√© Mart√≠ en Remanganaguas en a√Īos anteriores (P√°gina de Facebook de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z¬† de Contramaestre)
  • ¬†
  • 5:00 p.m. Donaci√≥n de obra de arte del escultor y ceramista Luis Arag√≥n T√©llez sobre la figura de Jos√© Mart√≠, a la comunidad Carlos Dubois, con la participaci√≥n del Centro de Estudios Antonio Maceo, la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y la Sociedad Cultural Jos√© Mart√≠ (P√°ginas de Facebook de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z¬† en Santiago de Cuba y del Centro de Estudios Antonio Maceo)
Foto de archivo del Encuentro de Jóvenes Escritores Orígenes/ foto rubén aja garí

A Mart√≠ hay que tenerlo cerca todos los d√≠as. Pero es v√°lido que nuestros j√≥venes encuentren conexi√≥n con su legado a partir de motivaciones como estas. El coraz√≥n de una isla no tiene tama√Īo ni color. Late en se√Īal de esperanza para su cuerpo-pa√≠s. En cada pulsaci√≥n yace la fuerza para recorrer todos los caminos y volver a refundarnos en nuestros or√≠genes. ¬†¬†¬†¬†¬†¬†


Memoria Nuestra: claves para hacer historia

I

Qué ingenuos quienes proclamaron el fin de la historia y pensaron trascender con una teoría irracional que nació muerta. Quizás a propósito se olvidaron del carácter acontecimental de la vida; quizás se olvidaron, porque era conveniente, que la historia no es una sola y que el curso de la misma está compuesto por infinidad de relatos, microrrelatos, de experiencias y vidas que no necesitan asentarse como grandes épicas para tener a la existencia como una posibilidad.

Treinta a√Īos despu√©s de declarada aquella muerte, la historia est√° viva; la hacemos nosotros los que no nos hemos negado el privilegio construir una realidad diferente, los que trabajan por un porvenir venturoso, los que amamos, so√Īamos y sentimos que este es el momento de hacer y de crecer.

Si hace 40 a√Īos alguien hubiera escrito un guion cinematogr√°fico para una pel√≠cula futurista donde la tierra ser√≠a azotada por una pandemia global que reducir√≠a la movilidad humana a la m√≠nima expresi√≥n, donde los contactos humanos ser√≠an virtuales, lo hubiesen acusado de apocal√≠ptico. Cuarenta a√Īos despu√©s henos aqu√≠ al comienzo de esa pel√≠cula.

Sin embargo, para vivir nuestra película hay que ver el guion como un material sujeto a cambios, un material que puede dejar de ser apocalíptico en la medida que seamos sujetos capaces de transformar la realidad y labrar los posibles hilos narrativos de nuestra trama, sin forzarla pero con la convicción de que la que escojamos sea creíble por ser precisa. 

Nosotros a través de las pantallas

Al anunciar las Romer√≠as virtuales un torrente de escepticismo invadi√≥ a m√°s de un participante de en Memoria Nuestra, el concurso de investigaciones que convoca la filial holguinera de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. Muchas interrogante sobre c√≥mo ser√≠an las sesiones, los intercambio que har√≠amos en ese espacio com√ļn en el que est√°bamos a medias. Los cierto es que desde el principio fluy√≥ bien, desde las coordinaciones previas se respiraba una empat√≠a singular.

Belén

Se pensaron las reglas, se cre√≥ el grupo y se coordin√≥ la manera en que funcionar√≠an las ponencias. Era importante la disciplina para avanzar en esta experiencia nueva, las reglas se hicieron m√°s √ļtiles que nunca porque permitieron no andar a tientas frente a la experiencia novedosa.

Aunque todo parec√≠a normal nadie puede soslayar que en ese √°nimo de no sucumbir ante la imposibilidad de reunirnos, est√°bamos nosotros ante nuestras pantallas como Alicia a trav√©s del espejo, descubriendo un mundo que cre√≠amos que conoc√≠amos y ajustando constantemente nuestro mecanismo para funcionar bien. El grupo fue creciendo sus din√°micas, complejiz√°ndose; primero se sub√≠an ¬†las ponencias, pero luego aparecieron los posters, las fotograf√≠as, los audios, los videos, cada quien comunicando desde el lenguaje que le parec√≠a m√°s c√≥modo. Las experiencias personales respecto a la participaci√≥n fueron entra√Īables. Para la investigadora Laritza Rodr√≠guez, quien es santiaguera, pero por estos d√≠as se encuentra en Jamaica, este encuentro fue particular:

‚ÄúCuando me lleg√≥ la convocatoria me entristec√≠, estaba fuera del pa√≠s y pens√© en qu√© momento. Pero cuando comprend√≠ la din√°mica me sent√≠ muy motivada y decid√≠ participar. El desarrollo de las sesiones super√≥ mis expectativas. Me sorprendi√≥ la cantidad de j√≥venes con proyectos e investigaciones; me llam√≥ mucho la atenci√≥n el deseo de investigar el √°mbito local con el cual se nota que tienen mucho compromiso. Es superinteresante la manera en la que se enfocaron problemas medulares de nuestro contexto cultural que fue abordado desde diversas disciplinas sobre m√ļltiples tem√°ticas. Los investigadores de todo el pa√≠s est√°n muy preparados, lo que habla de la salud de la secci√≥n en todo el pa√≠s y estoy feliz de ser parte de este movimiento. Participar en este Memoria Nuestra me sirvi√≥ para comparar por d√≥nde andamos en relaci√≥n con el pa√≠s. Estoy encantada de formar parte de este movimiento juvenil aunque est√© lejos‚ÄĚ.

Por su parte, la avile√Īa Liset Prego asegura que ‚Äúeste trabajo me ha posibilitado ampliar mis horizontes como investigadora. Tengo que confesar que al comienzo ten√≠a mis dudas sobre la forma en que se pod√≠a generar el intercambio en un grupo virtual abierto al que todos los d√≠as se pod√≠an incorporar nuevos miembros. Pero la pr√°ctica me demostr√≥ que mis inquietudes eran infundadas y que este trabajo ten√≠a muchas potencialidades para desarrollar el trabajo en colectivo a partir de unificar el inter√©s com√ļn. Otro de los logros, quiz√°s el m√°s notable, es la permanencia en el tiempo del grupo para continuar socializando experiencias el resto del a√Īo.‚ÄĚ

II

Nunca es est√©ril el ‚Äúejercicio de pensar‚ÄĚ la concreci√≥n de este acto. Este congreso ha venido a confirmar lo necesario de las articulaciones para poner a la ciencia al servicio de la cultura. Los j√≥venes que hoy son parte de este movimiento expresan con su obra la madurez que tiene el movimiento de los cr√≠ticos e investigadores en Cuba, lo cual es fundamental porque habla de la capacidad actual del pa√≠s para acercarse a las m√°s diversas problem√°ticas culturales sin necesidad de apelar a la improvisaci√≥n.

No se debe de andar a tientas cuando se cuenta con investigadores que pueden modelar soluciones y asesorar procesos de transformación social desde el compromiso. Ahí existen una gran reserva de lo que se puede aportar al conocimiento de Cuba y los resortes que hoy están en la base de muchos de los problemas que afectan a la Isla.

La calidad de las investigaciones que han tenido presencia en este evento deber√≠an hacer visible sus aptitudes y promover la necesidad de di√°logo entre los j√≥venes investigadores y las comunidades e instituciones para generar un pensamiento totalizador que permita a la sociedad en su conjunto buscar soluciones propias a problemas reales. Es tiempo de desterrar prejuicios sobre los investigadores y sobre los ‚Äďno pocas veces‚Äď se√Īalados academicismos, que a decir de algunos de sus detractores, est√°n alejados de la realidad.

Lo que encontramos en WhatsApp

M√°s de una treintena de ponencias animaron el intercambio de los j√≥venes investigadores cubanos, cientos de comentarios y preguntas se emitieron para acercarse a enfoques diversos sobre temas tan complejos como la ritualidad de los funerales en la provincia Granma, el estudio de la arquitectura Art Dec√≥ en Guant√°namo, la violencia de g√©nero entre los j√≥venes universitarios, el estudio de la obra de Fern√°ndez Retamar Cartier-Bresson, la Revista Casa de Las Am√©ricas, las tradiciones populares en Camag√ľey, entre otros asuntos de trascendencia investigativa que confirma la riqueza que la Asociaci√≥n posee actualmente en sus filas.

Una de las ganancias más notables de la celebración de este evento es que se revalida la vocación emancipadora de sus participantes, quienes desde sus argumentos proyectan una actitud anticolonial, vital para la Cuba de hoy, tantas veces tentada por la pretensión ridícula de sumarse a las tendencias globales sin una análisis profundo de los orígenes y las implicaciones culturales de las modas.

yula

Uno de los puntos en el que muchos de los participantes coinciden es en la calidad de las ponencias. Al respecto precis√≥ al Portal de la vanguardia art√≠stica cubana Yuleidis Gonz√°lez, una de las m√°s activas en el este encuentro virtual: ‚ÄúEs impresionante ver la profundidad anal√≠tica y el compromiso transformador de quienes participaron en esta edici√≥n del evento. Gente muy joven con criterios muy profundos en torno a las problem√°ticas que afronta el pa√≠s, pero lo m√°s llamativo es su pr√°ctica coherente con ese pensamiento, lo cual es constatable en los resultados presentados. Siendo honesta te tengo que decir que es muy destacable la solidaridad y camarader√≠a que se gener√≥ en el grupo. Me sent√≠ esperanzada en medio de las circunstancias que vivimos‚ÄĚ

Luis Emilio Aybar Toledo, quien se desempe√Īa como especialista a nivel nacional de cr√≠tica e investigaci√≥n, en una valoraci√≥n sobre el evento se√Īal√≥: que ‚Äúla AHS naci√≥ para para conectarnos¬† en funci√≥n de metas comunes, y esa raz√≥n hay que hacerla valer en cualquier circunstancia. As√≠ que lo que hicimos no fue otra cosa que mantener tozudamente nuestra vocaci√≥n de unidad aun cuando parec√≠a que ello no era posible. Las nuevas tecnolog√≠as nos dieron la infraestructura para lograrlo y nuestra voluntad, entusiasmo e identidad pusieron el resto. Los bits llevaron de un lugar a otro nuestras emociones y conocimiento, lo que result√≥ en una tormenta de creaci√≥n. Esto ha sido una tregua fecunda que deja listo el camino para la guerra de pensamiento a la que nos convoc√≥ Fidel. Solo nos queda ahora plantearnos nuevos empe√Īos‚ÄĚ.

III

Cualquier guion para nuestra historia deber√° tener en cuenta a nuestros j√≥venes que se saben protagonistas y buscan el resquicio de la realidad desde donde m√°s pueden aportar con la inteligencia puesta en funci√≥n del bien com√ļn. Hay una resistencia natural a ser definidos como diletantes snobs que pueden sostener durante horas conversaciones sobre artes y letras. El trabajo de campo, el v√≠nculo con la comunidad, con sus conciudadanos, habla ‚Äďy muy claro‚Äď de la virtud de quienes en cualquier rinc√≥n de Cuba mantienen como prioridad la obligaci√≥n de autorreconocerse en los otros y trabajar para vivir mejor.

En ese proceder radica una de las fortalezas de los que desaf√≠an con su actuar los designios de quienes apostaron por declarar a la historia como un organismo sin signos vitales. Su actuar no es ostentoso, el diario quehacer aporta m√°s que las pretensiones de cambiar el mundo o de entregarse a la ilusi√≥n de una √©pica que los inmortalice, es por eso que un grupo de WhatsApp peque√Īo, relativamente an√≥nimo, es el escenario para dar los primeros pasos para los empe√Īos que depara el futuro.¬†

Palabras que perduran en la Memoria Nuestra 

Memoria Nuestra cierra esta edici√≥n y pone alto el list√≥n, obliga a pensar en nuestra capacidad para superar las limitantes de una realidad que siempre pone l√≠mites, que solo pueden ser superados con la inventiva y la creatividad. El tiempo, el espacio y la log√≠stica parecen desaf√≠os menores. Ya lo aprendimos y lo hicimos justo a tiempo para saber que lo m√°s importante es seguir apostando por el siempre saludable ‚Äúejercicio de pensar‚ÄĚ.

Con varias ediciones de Memoria Nuestra en su trayectoria investigativa, Yolaida Duharte goza de reconocido prestigio entre los investigadores cubanos. A ella recurrimos para saber sus valoraciones sobre esta edición del evento a partir de su experiencia:

‚ÄúEn esencia, no fue muy diferente a lo que ocurre cada a√Īo. Vi en el escenario virtual la misma colaboraci√≥n y entusiasmo de otros a√Īos. Las ganas de participar e intercambiar formas de hacer. Es digno destacar la relaci√≥n entre las instituciones y los organizadores. Aunque obviamente no fueron iguales que las que se comparten habitualmente en la que uno profundiza a trav√©s del intercambio extraverbal, esta fue una experiencia nueva con tantos retos como aciertos. Creo que uno de los desaf√≠os m√°s grandes que se logr√≥ fue que los investigadores participaran con recursos propios a trav√©s de estas plataformas, ya que el acceso a Internet es una imposibilidad aun para muchos, y poner esos recursos a disposici√≥n del evento dice mucho de la importancia que le otorgan. De manera general el uso de estas plataformas modifica las din√°micas de los participantes, pues tiene un impacto en las formas de comunicarse y construir colectivamente discursos‚ÄĚ.

Yudeniz

Yanelis Mart√≠nez, una de los art√≠fices fundamentales de este evento, afirma desde Espa√Īa que ‚Äúprefiero no comparar porque Memoria Nuestra, en sus versiones virtual y tradicional son muy diferentes, cada una con ventajas y desventajas. Lo que s√≠ nos debe quedar como aprendizaje es que es una gran estrategia tener un grupo en WhatsApp para extender el evento m√°s all√° del espacio f√≠sico y, por supuesto, que para nosotros ha sido esencial poder superar las limitaciones habituales de hospedajes y alimentaci√≥n que muchas veces nos dejan traer a todas las personas que queremos. Creo que en el futuro ser√° primordial combinar ambas variantes para llegar a mayor cantidad de personas‚ÄĚ.

Solo quienes han estado presentes en la experiencia riquísima que ha sido este Memoria Nuestra, saben lo que significa. Ha habido una voluntad de convivir más allá de entender a la ciencia como una necesidad.

El grupo ha hecho compartir los momentos que nos hacen m√°s humanos, entre tanta emoci√≥n aparecieron los ni√Īo¬† de varios participantes para matizar y dar color a una experiencia incre√≠ble y el D√≠a de las madres tambi√©n se celebr√≥ como demostraci√≥n de la capacidad para llevar de la mano m√ļltiples roles, sin que ello da√Īe bajo ninguna circunstancia la voluntad de crear.

Hacer historia no es un privilegio reservado a unos pocos. Desde la sencillez de nuestras vidas hacemos cada d√≠a algo que nos constituye como seres humanos y nos permite siempre mirar hacia atr√°s, para beber de esas experiencias desde las claves que aporta la cuban√≠a. El cierre de la √ļltima jornada estuvo matizado por una sumatoria de palabras que coronaron el evento, con ese poder del lenguaje para sintetizar esencias. As√≠ describieron su experiencia algunos miembros del grupo: ‚Äútrascendental, interesante, √ļnica, reconfortante, enriquecedora, esperanzadora, incre√≠ble, inefable, inspiradora, energ√©tica.‚ÄĚ


Lombanfula en Cuba

Cuando parece que todo el universo religioso-cultural de matriz africana est√° investigado en Cuba, aparecen nuevas sombras que demuestran una famosa frase que plantea: ‚ÄúLo que el hombre conoce es una gota, lo que desconoce es un oc√©ano completo‚ÄĚ. En esta cuesti√≥n pens√© cuando supe de la existencia de los Lombafula, una religi√≥n de origen bant√ļ que solo se practica en el centro del pa√≠s. Su calidad de ser una pr√°ctica religiosa cr√≠tica y familiar posibilit√≥ por mucho tiempo su desconocimiento, o aquellos que sab√≠an la converg√≠an con las pr√°cticas del palomonte, tambi√©n de origen bant√ļ.

Esta religi√≥n, originaria del territorio africano del antiguo reino de los Bakongos, es otro lazo que se suma a nuestro v√≠nculo con √Āfrica. Esto sigue demostrando la diversidad cultural y religiosa que presenta el continente negro y que es imposible utilizar criterios unificadores para distinguir a esa regi√≥n. Y es que diferentes regiones de la Isla, como dijera la escritora y antrop√≥loga Lydia Cabrera, ‚Äúson verdaderos asentamientos de √Āfrica en Cuba».

El Lombanfula es una práctica religiosa-cultural de origen africano que se encuentra en los municipios de San Juan de los Remedios, Placetas, Camajuaní y, en una menor medida, Sagua la Grande. Las características fundamentales de la misma es que utiliza el agua y las piedras de los ríos. No utiliza la nganga o prenda, ni trabaja con muertos. Sus prácticas son estrictamente familiar y crípticas, y por designio ancestral del clan.

¬†Su fundamento radica en el lombo: ni√Īo que antes de su nacimiento, por revelaci√≥n en su sue√Īos en la madre, es considerado encarnaci√≥n de una diversidad acu√°tica portador. Etimol√≥gicamente la palabra Lombafula est√° formado por lombo que significa ni√Īo que tiene el esp√≠ritu de Simbi (genio, esp√≠ritu o espectro del agua) y mfula, que tiene varias aserciones: asamblea, reuni√≥n, consejo para deliberar, ennegrecer o oscurecer. Si una madre gestante sue√Īa con agua, r√≠os, o serpientes, o que su ni√Īo a√ļn por nacer le dijo en sue√Īos d√≥nde ella pudiera encontrar un tesoro oculto, ella sabe que el ni√Īo es lombo y por lo siguiente se le debe rendir culto en la familia por las siguientes generaciones.

En mi más reciente visita a Camajuaní pude conocer a una familia que practican esta religión, lo que me permitió conocer algunos detalles. Pero la principal fuente de conocimiento está en el libro El Lombafula en Cuba, de los investigadores Gema Valdés Acosta, Erick González Bello y Juan Carlos Hernández Rodríguez.

Sobre los autores podemos decir que la Dra. Gema Vald√©s es una se las importante ling√ľista y estudiosa del legado bant√ļ en Cuba, adem√°s de ser profesora titular de la Universidad Central ‚ÄúMarta ‚ÄúAbreu‚ÄĚ de Las Villas. Erick Gonz√°lez y Juan Carlos Hern√°ndez son trabajadores del Museo de las Parrandas de Remedios y grandes promotores de la cultura popular tradicional en la regi√≥n central.

Uno de los aciertos de este texto es que los autores logran explicar de forma amena y clara las caracter√≠sticas y detalles de las pr√°cticas religiosas del √°mbito bant√ļ en sus lugares de or√≠genes y, al mismo tiempo, deslindar peculiaridades del palomonte.

Del Lombafula describen la gran mayor√≠a de sus peculiaridades apoyados en testimonios personales, fotos y las amplias habilidades investigativas de ellos sobre estos temas. Tambi√©n se√Īalar que dejan abierta la investigaci√≥n y ponen sobre la mesa algunas interrogantes que pueden servir para futuras indagaciones al respecto.

Es así que por el legado patrimonial que posee podemos definir el libro El Lombafula en Cuba, como una herramienta trascendental e histórica, entre otros motivos porque es el primer título que aborda un fenómeno hasta ahora bastante desconocido en el territorio nacional. Por tal hecho le fue otorgado el premio de investigación de la Academia de Ciencias 2019, por su relevante aporte a la antropología cultural y a los estudios africanistas en el archipiélago cubano.


Alexis Triana y el espíritu de las Romerías

‚ÄúHay un solo ant√≠doto contra la tristeza en nuestra torre, hay una cura de caballo contra el h√°bito del artista o el hombre de cultura de construir a solas el discurso del mundo. Hay que hacer, hacer el bien, hacer el bien para bien, que no es redundancia y no es patrimonio del evangelio‚ÄĚ, expres√≥ Alexis Triana, fundador de las Romer√≠as y presidente de honor de su comit√© organizador, como recordaci√≥n del tradicional discurso que cada a√Īo da inicio al Festival Mundial de las Juventudes Art√≠sticas.

En su comparecencia de este domingo en el programa Buenos D√≠as, con motivo del inicio de la edici√≥n 27 de las Romer√≠as de Mayo, esta vez en su versi√≥n virtual a causa de la Covid-19, Triana record√≥ que el 3 de mayo se celebra el d√≠a de la cruz en el mundo y rememor√≥ la tradici√≥n hist√≥rica que hace √ļnica a la ciudad de Holgu√≠n gracias a la Loma de la Cruz.

La historia de un Festival del arte y la tradición

Alexis Triana, fundador de las Romerías y presidente de honor de su comité organizador en la RevistaBuenos Días/ tomada del perfil de facebook de rafael gonzález

Asimismo, explic√≥ los or√≠genes del encuentro cultural cuando los j√≥venes de entonces idearon un festival ‚Äúque respetara, recorriera la tradici√≥n y llegara a la contemporaneidad. Se trataba de c√≥mo asumir la historia, porque ‚Äėno hay hoy sin ayer‚Äô, y c√≥mo hacerlo desde el respeto a los maestros fundadores, desde el di√°logo de culturas. Por eso es que en las Romer√≠as llevamos el s√≠mbolo de los primeros habitantes ‚ÄĒuna escultura de una peque√Īa hacha que apareci√≥ enterrada alrededor de la Loma de la Cruz‚ÄĒ, por la escalinata de m√°s de 400 escalones, cada 3 de mayo. La llevamos junto a la bandera cubana y la ponemos en la cima, al lado de la cruz‚ÄĚ.

Record√≥ tambi√©n que a las Romer√≠as de Mayo se convocan, cada a√Īo, a todas las escuelas de arte, los centros educacionales, las universidades, los instructores de arte, para participar en el desfile inaugural.

‚ÄúEs un desfile que hacemos recorriendo casi siete kil√≥metros. Construir eso implica que haya rastras que llevan, por ejemplo, a los rockeros, a los actores de teatro encarnando personajes; hay congas, bandas de m√ļsica… Es realmente algo muy emocionante porque la ciudad sale a darles la bienvenida a los delegados de todos los pa√≠ses que participan. De hecho, las Romer√≠as han tenido m√°s de 40 pa√≠ses participando‚ÄĚ, expres√≥ Alexis Triana.

Las Romerías en medio del aislamiento

El tambi√©n director del Centro de Comunicaci√≥n del Ministerio de Cultura explic√≥ que la realizaci√≥n de estas Romer√≠as multiculturales ha sido posible gracias a los j√≥venes, porque ‚Äúla iniciativa ha sido de los miembros de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z que han convocado a sus iguales de todo el pa√≠s. Nosotros lo hicimos en sus inicios en plena crisis del Periodo Especial y fue la AHS la organizaci√≥n que nos respald√≥ y estructur√≥ ese llamado para toda la Isla y para el mundo. As√≠ que lo que est√° sucediendo ahora mismo son unas Romer√≠as virtuales, y han sido ellos quienes han logrado hacer esa convocatoria para mantener vivo ese esp√≠ritu‚ÄĚ.¬†

Romeros y romeras en las redes sociales

Desde este s√°bado las im√°genes de los artistas y participantes a las Romer√≠as en los a√Īos anteriores a esta edici√≥n han inundado la web. As√≠ lo corrobor√≥ Triana, quien dijo que ‚Äúmuchos amigos de varias partes del mundo est√°n subiendo sus mensajes a las redes sociales. De Argentina, M√©xico‚Ķ ¬°hasta de Australia me sorprendi√≥ en la madrugada un rockero envi√°ndome su mensaje!‚ÄĚ.

El presidente de honor del comit√© organizador explic√≥ que todos los d√≠as va a estar sesionando en las redes el evento Memoria Nuestra. Y culmin√≥ diciendo: ‚ÄúHabr√° un enlace desde el Ministerio de Cultura con Santiago de Cuba y con Holgu√≠n para que los j√≥venes artistas muestren sus obras, den sus opiniones. Habr√° foros virtuales y teleconferencias. Vamos a hacer hasta lo imposible para que no muera ese esp√≠ritu de Romer√≠a en tiempos de la Covid-19‚ÄĚ.


Siempre se debe sospechar de un artista cuando ideologiza sobre su arte*

Roberto Manzano es un maestro en el sentido pleno de la palabra. Cada conversaci√≥n con √©l es un atisbo a las m√ļltiples formas de la experiencia humana. Poeta consagrado, uno de los grandes nombres de las letras cubanas contempor√°neas y sin embargo, lleno de humildad y sencillez. Sobre poes√≠a en Cuba convers√≥ en La Caldera con un grupo de j√≥venes y no tan j√≥venes poetas.

‚ÄĒHace un tiempo usted y Teresa Fornaris compilaban un volumen donde inclu√≠an, creo, la casi totalidad de los poetas j√≥venes en Cuba en esa etapa. Esto lo coloca en una posici√≥n privilegiada para emitir un juicio sobre la poes√≠a cubana contempor√°nea. ¬ŅEn qu√© estado se encuentra?

Describir el panorama de la poesía cubana hoy, es difícil, muy difícil. Tal vez de alguna rama de la economía, de la industria, sea fácil dar un panorama, pues los indicadores son tangibles, están tan bien delineados. Pero con poesía la subjetividad es enorme y a uno no le queda más remedio que dar su visión personal sobre ese fenómeno.

Yo s√≠ acepto que estoy en una posici√≥n bastante privilegiada, pues estuve varios a√Īos leyendo poes√≠a joven sin detenerme. Cada vez que cobraba mi pensi√≥n, que es pobr√≠sima, dedicaba una parte importante de ella a comprar libros de j√≥venes. Tengo alrededor de 200 libros, publicados en las editoriales provinciales y nacionales, del a√Īo 2000 hasta ac√°. Son el resultado de cinco a√Īos de trabajo minucioso y, puedo equivocarme, pero al menos ejercicio tengo.

Es muy dif√≠cil establecer rasgos b√°sicos, sint√©ticos, sobre la poes√≠a joven cubana. Sin embargo, puedo se√Īalar algunas caracter√≠sticas.

Hasta principio de los a√Īos 90, con el grupo Di√°spora, la evoluci√≥n de los grupos po√©ticos cubanos era siempre belicosa. Un grupo, una generaci√≥n, un modelo de la poes√≠a cubana que lucha con otro grupo, otra generaci√≥n, otro modelo. Eso ocurri√≥ con Heredia, con el segundo romanticismo, el modernismo, con el primer vanguardismo, el segundo vanguardismo, ocurri√≥ con Or√≠genes, con el coloquialismo, con parte de la generaci√≥n de los 80, con Di√°spora, a principios de los 90. En esta d√©cada todos los sucesos hist√≥ricos que ustedes conocen: la ca√≠da del Muro de Berl√≠n, el desmembramiento de la Uni√≥n Sovi√©tica, el derrumbe del sistema socialista mundial, etc., provoc√≥ la entrada en Cuba de toda la filosof√≠a postmodernista, en una avalancha poderosa.

Hasta los 90 vemos entonces que se aplica el viejo principio sicoanal√≠tico para la evoluci√≥n literaria de que hay que matar a los padres, aunque existe un te√≥rico b√ļlgaro que plantea que la herencia literaria no es nunca por el padre, sino por el t√≠o. Eso pas√≥. Yo puedo describir ese proceso en la poes√≠a cubana hasta los a√Īos 80. Por ejemplo, aqu√≠ hubo un momento que se mat√≥ a Guill√©n y se recuper√≥ al t√≠o que era Lezama, despu√©s ha habido una muerte lenta, y se recuper√≥ el t√≠o que era Virgilio.

Sin embargo, a partir de los 2000 yo no recuerdo esos asesinatos simbólicos. Los poetas no se sintieron en la necesidad de acuchillar a nadie. Puede que yo no haya estado al tanto de algunas de las batallas invisibles que se dirimen en el terreno de la cultura, pero he estado ojo avizor. Los poetas de los 2000 tienen esa particularidad: una diversidad donde se puede coexistir sin problemas. Yo, que soy de una generación mayor, puedo compartir con los jóvenes, no sienten necesidad de separarme. La lucha no es ni generacional, ni estilística, ni por ocupar un canon, sancionarse, legitimarse, ni por ocupar el poder cultural: las revistas, las editoriales. 

Ocurrieron determinados fenómenos en el panorama cultural cubano, a pesar de las vicisitudes materiales del período especial que facilitaron que entrara la postmodernidad en avalancha y que para ser literato no hubiera que formar grupos belicosos.

La historia de la poesía cubana es un pastel de hojaldre, donde una capa se superpone a la otra. En los libros de historia de la literatura nos muestran que una capa elimina a la otra y se convierte en escuela. Es la historia de cómo un grupo venció al otro. La cadena de diferentes triunfos. Esa no es mi visión de la poesía. Basta con mirar a los jóvenes. Los hay que cultivan la décima. Están en la estimativa de la simetría, del trabajo con las pautas, de la exigencia sonora, de enunciar con elegancia. Hay magníficos sonetistas.

Hay otra capa, sobre todo a principios de los 90, de jóvenes que no querían publicar un libro, que su anhelo era sobre todo performático, hacer un CD, como Alamar Express. Hay otra capa cuyo interés está en la poesía visual, expuesta en galerías y demás. En este mismo momento hay jóvenes cubanos, de origen cubano, escribiendo en inglés.

‚ÄĒCuando uno lee la poes√≠a cubana en las diferentes etapas de la Revoluci√≥n ve que cada etapa, con las complejidades que la caracteriz√≥, deja una impronta sobre los poetas. Cuando uno compara la poes√≠a de los noventa con la de los sesenta, nota las divergencias tem√°ticas y est√©ticas. Quer√≠a preguntarle entonces ¬Ņcu√°les son los temas que van obsesionando a los poetas en cada etapa de la revoluci√≥n y c√≥mo se manifiestan po√©ticamente?

Los procesos poéticos se pueden describir por los recambios de temas, pero casi es mejor por los recambios de posturas estéticas ante el fenómeno comunicativo que es la poesía, porque a la larga los temas básicos siguen siendo los mismos. Como decía Miguel Hernández, con tres heridas camina el hombre: la del amor, la de la muerte y la de la vida. 

Es evidente que la Revoluci√≥n signific√≥ un vuelco, pero uno al que acudieron muchas fuerzas literarias. Todas las fuerzas literarias del siglo XX se encontraron en el a√Īo 60. Si uno ve este siglo como si fuera una l√≠nea, puede decir que en esta ha habido nudos cr√≠ticos, de saltos, de ficciones poderosas. Uno de los nudos es a finales de los 20, otro es a finales de los 30 y principios de los 40, otro de estos nudos son los a√Īos 60. En esos nudos se discute, se forman pol√©micas, aparecen nuevos nombres, aparecen antolog√≠as.

A principios de la Revoluci√≥n se form√≥ un gran nudo. ¬ŅQu√© fuerzas acudieron a ese nudo? En ese momento estaba a√ļn viva la poes√≠a social de los a√Īos 30, estaba Guill√©n, Pedroso, Navarro Luna. Estaba viva y con fuerza una poes√≠a que ha existido siempre en Cuba y que se mueve entre lo culto y lo popular, con el indio Nabor√≠, Ra√ļl Ferrer, Jos√© √Āngel Bueza. Estaban vivos los origenistas, Lezama, Cintio, Eliseo, Fina. Gaztelu y Baquero luego se marchar√≠an. Y a la vez estaba queriendo imponerse y ser respetada la poes√≠a coloquialista, que recibi√≥ mucho apoyo de un disidente del origenismo, que fue Virgilio Pi√Īera. Ese n√ļcleo coloquialista de los a√Īos 60 denigr√≥ a Or√≠genes y los otros poetas, bajo el viejo presupuesto de matar al padre.

Los a√Īos 60 fueron sumamente complejos en t√©rminos pol√≠ticos, en t√©rminos culturales, en t√©rminos simb√≥licos, en t√©rminos art√≠sticos. Hab√≠a entrado el existencialismo. Uno de los primeros intelectuales extranjeros que visita la Revoluci√≥n Cubana es Jean Paul Sartre. Sin embargo, las corrientes art√≠sticas latinoamericanas y de toda la lengua espa√Īola consideraban que un hecho hist√≥rico como la Revoluci√≥n cubana hab√≠a que expresarlo con el lenguaje de la calle.

Hay algo interesante. En la d√©cada del 60, no recuerdo bien el a√Īo, se organiza un encuentro internacional en Varadero para homenajear a Rub√©n Dar√≠o. Seg√ļn testigos, este encuentro m√°s que para homenajear sirvi√≥ para asesinar a Rub√©n Dar√≠o. Declarar que esa manera evasiva, colorista, esteticista, afrancesada, no cab√≠a en una √©poca como la que se viv√≠a. Hay que tener cuidado entonces cuando uno lee los 60, porque es una √©poca de luchas enconadas y hay que sospechar de todos, pues cada uno acerca la sardina a su braza. Es una √©poca de asesinatos simb√≥licos, donde hay m√ļltiples v√≠ctimas. Una de las m√°s notorias es Lezama Lima.

Pero en esos mismo 60 hay una fuerza joven, porque no todos los j√≥venes estaban en el coloquialismo usual, que defend√≠a una especie de coloquialismo existencial, influido por las corrientes existenciales de los a√Īos 50. Ese grupo es El Puente. Por all√≠ pasan Nancy Morej√≥n, el primer Barnet, Lina de Feria. Lina representa la primera oleada coloquialista, no exteriorista, no objetivista, no sociol√≥gica, sino intimista, existencial.

En el 71 se da el Congreso Nacional de Educación y Cultura que estableció la parametración ideológica, el estalinismo en la cultura. Y comienza su entrada el Realismo Socialista, aunque nunca llegó a asentarse del todo. Pero en los 70, en el interior del país, hay un grupo de poetas que vienen con una estética completamente novedosa para el momento, que es la recuperación de la poesía de tema rural y campesino. Los poetas de la tierra, como los llaman. Esto prueba que lo 70 no fue una época estéril, un decenio gris, como muchos sostienen. Había jóvenes de su época que ansiaban realizar una poesía de su época.

‚ÄĒ¬ŅQu√© ocurre con esta evoluci√≥n de la poes√≠a cubana en los 80?

Vale la pena hablar de esta d√©cada porque fue un momento especial. En estos a√Īos ocurri√≥ un cambio de sensibilidad en todo el campo socialista con la Perestroika, la glasnost, etc. Hubo una actitud de cr√≠tica y revalorizaci√≥n de todo. Cuba no estuvo al margen de este proceso. Es la √©poca en que los artistas pl√°sticos se bajan de la pared, prima la tridimensionalidad, la instalaci√≥n. Con la poes√≠a es igual.

Con frecuencia uno ve que toda la poesía de los 80 la representan en una antología que se llama Retrato de grupo y que esos son los poetas de esa época. Es una visión empobrecedora. Secretamente hay alguien manipulando allí, halando la braza para su sardina. Siempre se debe sospechar de un artista cuando habla, cuando ideologiza sobre su arte. De su obra no, pero de las razones que da, sí.  

Lo cierto es que en estos a√Īos se da una vuelta a Or√≠genes, una especie de venganza contra los coloquialistas. Claro, el que recupera una cosa tiene que exagerar y yo o√≠ en aquellos a√Īos decir que Lezama era m√°s grande que Mart√≠.

Esta es la √©poca en que una literatura de ra√≠z coloquialista, pero redimensionada, hablando del individuo, vuelve a tomar el poder. Un ejemplo es El correo de la noche, de Frank Abel Dopico. Tambi√©n en estos a√Īos la d√©cima explota y ya nadie quiere hacer d√©cima rural, con los 10 versos apretados, sino que sint√°ctica, versalmente, la d√©cima se revuelve y detona.

En esta década el coloquialismo adquiere otra arista, desencantada y crítica con el sistema. Creo que esta es la postura más representativa de ese momento, con Sigfredo Ariel, Carlos Augusto, Víctor Fowler, y más adelante, casi en los 90, Ismael González, Brito Ramón Arocha, pero ya estos tienen vínculos con Diáspora. Diáspora es el momento de la ruptura. Un nuevo grupo de artistas, herederos de los 80, a las puertas del período especial, que ya no quiere saber nada de instituciones, que se declara beligerante frente a Orígenes, en una postura de transgresión total.

‚ÄĒManzano, si miramos la poes√≠a cubana, en el contexto de la poes√≠a latinoamericana. ¬ŅQu√© relaciones y diferencias hay?

Hay que mirar que capa del pastel es la que vamos a comparar. Si miramos la décima y el soneto actual, por ejemplo, la diferencia es abismal en favor de Cuba. El desarrollo que han tenido ambos géneros en nuestro país no tiene comparación en el resto de América Latina. Sin embargo, en ciertas capitales latinoamericanas se ha llevado más lejos la poesía que tiene como modelos a Europa y Estados Unidos y que busca una experimentación, una actualización de vanguardia.

En México, en Chile, en Argentina, te puedes encontrar poetas cultos, de un grado de experimentación muy alto, a veces de un experimentalismo frío o a veces con un nivel de extravagancia supervanguardista, pero que tienen como secreta meta estilística la poesía francesa, alemana o norteamericana.  

En el caso de Cuba la falta de actualización para asimilar rápido todas las experiencias artísticas de Occidente nos han acostumbrado a adaptar los experimentos poéticos, nunca copiarlos al detalle. Entonces nuestros experimentadores, vanguardistas, excéntricos en la escritura, son comedidos y tienen mucha racionalidad y equilibrio.

En términos de poesía popular, Cuba está muy por encima. No se puede comparar un decimista de Yucatán, un payador argentino, un decimista peruano, con los cubanos.

Creo que como masa generacional aqu√≠ hay una cantidad de poetas actuando de mayor calidad que en cualquier otra parte. Es muy f√°cil aqu√≠ encontrar un poeta pulcro, que sabe construir bien el poema, como hecho comunicativo art√≠stico. Sin embargo, cuando uno ve revistas, libros editados en Latinoam√©rica, ve que hay un grado grande de afici√≥n en el hecho escritural. Pienso que la poes√≠a cubana es monumental. No s√© por qu√© nos pas√≥ eso. Somos un pa√≠s peque√Īo, pobre, con una miseria hist√≥rica extraordinaria y con una gran serie de traumas hist√≥ricos. Y no obstante, tenemos una poes√≠a que cuenta con figuras como Heredia, Avellaneda, Mart√≠, que es un lujo que la humanidad ha demorado en conocer.

Mart√≠ no tiene nada que envidiarle a Goethe, a Baudelaire. Para m√≠ Jos√© Mart√≠ es el primer gran poeta contempor√°neo. Cuando Baudelaire, Rimbaud, Whitman, est√°n cantando las angustias individuales, hace rato que Mart√≠ pas√≥ del verso libre endecas√≠labo hirsuto a la experiencia de Ismaelillo que es √ļnica en el idioma, a fusionarse con la cultura popular en los Versos Sencillos, a dejar el verso atr√°s y escribir el Diario de Campa√Īa que, para m√≠, es la mejor prosa po√©tica que ha ocurrido en Occidente. Cintio Vitier y Lezama Lima coincid√≠an en que el Diario‚Ķ era un poema.

‚ÄĒBorges, en una conversaci√≥n con estudiosos de su obra, sosten√≠a que toda literatura es artificio. ¬ŅCoincide esto con su visi√≥n de la poes√≠a? ¬ŅPor qu√©?

Todo arte es convencional. Es decir, hay que aceptar la convencionalidad artística. Lo contrario es tener una actitud infantil ante el arte. Un artista tiene que saber que lo que hace es una construcción subjetiva. En esa convención es importante que esté una categoría estética que no se menciona regularmente en la Universidad. Siempre se habla de lo feo, lo bello, lo trágico, lo cómico, pero jamás se dice lo auténtico. El primer rasgo de la poesía, su primera categoría estética, tiene que ser lo auténtico, de lo contrario se resiente.

¬ŅCu√°l es el primer acto espiritual de la poes√≠a? Conmover. Pero el poeta tiene que saber que est√° haciendo algo convencional que es arte. ¬ŅQui√©nes mov√≠an al sentimiento en los velorios antiguos? Las lloronas, que no eran familiares del difunto. Que eran mujeres diestras en llorar y en hacer llorar. Eran artistas del llanto, que dominaban las convenciones del arte de llorar. Lo hab√≠an estudiado.

Un poeta, los griegos lo sabían, tiene dos cosas: ars y téchne. El ars es el duende, es la gracia, es la facultad, el arranque irracional del artista, pero la téchne es la vigilancia de las formas para comunicarlas con eficacia. Muchos poetas creen todavía, sin darse cuenta, en la ideología romántica. Se dejan llevar por el ars y olvidan la téchne.

Entonces estoy de acuerdo con Borges, hay un componente de artificio enorme en la literatura, pero ojo con el artificio, sino se cae en uno de los grados m√°s bajos de la inteligencia. Jos√© Ingenieros dec√≠a que hay tres grados de inteligencia: el ingenio, el talento y el genio. El ingenio triunfa siempre, tiene √©xito, porque es chistoso, sarc√°stico, costumbrista, es transgresor, pero es el grado m√°s bajo de la realizaci√≥n intelectual porque es pasajero. El talento tiene mucho ingenio, pero es un poco pat√©tico, es m√°s grave, puede demorar en tener √©xito. El genio, por el contrario, no le gusta a la gente y es vilipendiado con rapidez, hasta que, con el tiempo, el genio es rescatado. As√≠ sucede que B√©cquer es m√°s grande que Campoamor, pero en la √©poca de ambos, el grande era Campoamor. Era un hombre rico, poderoso, que reg√≠a qui√©n iba a ser poeta en Madrid y qui√©n no. Pero, ¬Ņqui√©n se acuerda ahora de Campoamor?

‚ÄĒSiempre he cre√≠do que todo escritor se nutre de dos fuentes fundamentales. Una es la realidad, de la cual bebemos constantemente, y otra son las obsesiones que nos acompa√Īan a cada uno. Por eso, cuando se lee la obra de un autor, vemos que hay temas, im√°genes, que se repiten y se repiten. ¬ŅCu√°les son las obsesiones de Roberto Manzano como poeta?

Como las obsesiones tienen bases irracionales, uno pasa mucho trabajo para detectarlas y aceptarlas. El inconsciente juega un gran papel en la actividad artística y uno no siempre lo maneja. Por eso yo juzgo que debo tener un grupo importante de obsesiones, pero me resulta casi imposible describirlas.

Creo que una de las obsesiones que se puede rastrear en mi obra es que no me gusta que las cosas se desequilibren. Entonces hago un esfuerzo mental especial por equilibrarlas. Siempre me duele la discordancia del mundo, la desarmonía, pero me doy cuenta de que el mundo no se puede editar, como se edita un libro.

Pero me resulta difícil definirlas. Supongo que cualquier lector estará más al tanto de mis obsesiones que yo mismo.

*(Esta entrevista está recogida en el volumen Pensar el país. Conversaciones en La Caldera. Ediciones Sed de Belleza, 2019)