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Eric Flores Taylor: «Apuesto por entretener y hacer pensar a los lectores»

Eric Flores Taylor habla de sus verdades como escritor y podr√≠a decirse, como bien se afirma desde lo popular, que no tiene ‚Äúpelos en la lengua‚ÄĚ. C√°ustico a veces, amigo siempre, Eric y yo nos conocemos desde el a√Īo 2016: √©l era por entonces un joven aspirante a escritor y yo poco menos que eso, una muchachita que daba sus primeros pasos en el mundo de la creaci√≥n. Parte del camino del arte lo hemos recorrido juntos. Pero siempre que converso con Eric encuentro nuevos motivos para nuevas preguntas.

‚ÄĒTu libro El bestiario Pavlov contiene nueve cuentos que has escrito recientemente. ¬ŅCu√°ndo crees que un escritor alcanza su madurez creativa? ¬ŅQu√© tem√°ticas o figuras aparecen representadas en este texto espec√≠fico?

‚ÄĒInteresante pregunta la primera. A mi entender, la madurez creativa va de la mano tanto con el desenvolvimiento que se adquiere con el lenguaje y la narrativa como con la aceptaci√≥n del p√ļblico. En mi opini√≥n, ning√ļn autor debe conformarse con menos: hallar plena satisfacci√≥n y profesionalismo en su rama creativa y disfrutar del reconocimiento de los lectores. Esa madurez es dif√≠cil de conseguir, m√°s en nuestros lares; sin embargo, creo que a√ļn habiendo atrapado esa elusiva presa que es la fama y la capacidad de mantenerte econ√≥micamente haciendo lo que te gusta, a√ļn despu√©s de esto, debes seguir buscando m√°s all√°, pues si declaras la monta√Īa escalada, en cierta medida, dejar√°s de escalar en el futuro.

Sobre las tem√°ticas de El bestiario‚Ķ, pues puedo decir que es la colecci√≥n m√°s variada que he preparado. Contrario a otros libros de cuentos de mi autor√≠a, este no tiene una tem√°tica central, como fue el caso de Jaur√≠as‚Ķ, o un g√©nero espec√≠fico, como suced√≠a con En La Habana es m√°s dif√≠cil. El bestiario Pavlov tiene variedad de personajes, desde un gato, un rat√≥n y una casa en un tr√≠o ca√≥tico, hasta una masa de ancianos que emigran a expensas de abandonar a su suerte a las siguientes generaciones. Los temas tambi√©n son un poco an√°rquicos, aunque siempre apuesto por entretener y hacer pensar a los lectores. En este aspecto toco nuevamente alguna que otra leyenda urbana o cr√≥nica roja, que tan bien funcion√≥ con Jaur√≠as‚Ķ, pongo mucha imaginaci√≥n, iron√≠a y gui√Īos a situaciones y estereotipos que cualquiera puede reconocer e identificar (o identificarse). Hasta cierto punto, esta colecci√≥n es la mayor catarsis literaria que he hecho en mi carrera como autor, pues recoge mucho de mi parecer como persona volcado en las circunstancias y breves epopeyas que viven mis personajes.

‚ÄĒCada uno de tus libros, ¬Ņmarca un antes y un despu√©s en tu obra, o prefieres verlos como un proceso continuo?

‚ÄĒEn verdad nunca los he visto como un proceso continuo. Si acaso como una muestra de mi evoluci√≥n como escritor, primero, y luego como autor. Tampoco pienso que haya un antes o un despu√©s, porque tarde o temprano vuelvo a retomar alg√ļn elemento y retorno a los or√≠genes del relato fant√°stico, de ciencia ficci√≥n y terror. Por lo tanto, me quedo con lo que te dije anteriormente: es un proceso de evoluci√≥n donde intento mejorar con cada libro; crecer como escritor y buscar presentarle una mayor apuesta a los lectores, para que as√≠ ellos crezcan junto a m√≠, hasta conformar una relaci√≥n estable, s√≥lida.

‚ÄĒ¬ŅEn qu√© se diferencia El bestiario Pavlov de tus propuestas narrativas anteriores?

‚ÄĒCreo que ya algo de eso adelant√© en la segunda pregunta que me hac√≠as. El bestiario‚Ķ es un libro de cuentos al estilo antiguo y, si me permites, voy a explicarme. Varios de los mejores libros de cuentos que conocemos hoy no tienen una tem√°tica com√ļn, un hilo central ni nada semejante. Cierto que en estos tiempos las llamadas ‚Äúcuenti-novelas‚ÄĚ y las colecciones que se retroalimentan de s√≠ mismas no son solo moda, sino tambi√©n una evoluci√≥n en la manera de acercarse al lector. Pero como todo en nuestro mundo es c√≠clico, ¬Ņpor qu√© no apostar por una colecci√≥n de cuentos que no tengan nada que ver entre s√≠? Tal y como lo hicieron en su momento Cort√°zar, Maupassant, Poe. No obstante, no dejo de admitir que hice un poco de trampa e inclu√≠ en El bestiario, tres cuentos que est√°n interrelacionados y que pueden leerse de manera independiente, pero que cobran mayor fuerza cuando el lector consigue enlazar la trama. Aun as√≠, esos ‚Äútres mosqueteros‚ÄĚ no tienen nada que ver con el resto de los relatos. En fin, esto es lo que m√°s diferencia este libro de otros escritos por m√≠; por lo dem√°s, nuevas historias fant√°sticas y realistas, en tonos grises que buscan hacer invisible la l√≠nea entre la cotidianeidad y el delirio.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo ser√≠a tu lector ideal? ¬ŅQu√© le pides a ese lector a la hora de enfrentarse a uno de tus textos? ¬ŅC√≥mo te gustar√≠a ser le√≠do?

‚ÄĒMi lector ideal es aquel que no deja de leer, que termina mi libro y busca otro m√°s, m√≠o o de otros autores. Un lector desprejuiciado en cuanto a g√©neros narrativos y que le guste enfrentarse a nuevos retos. Si a todo esto le puedes incluir un toque de fidelidad, pues perfecto.

Lo √ļnico que le puedes pedir a un lector, desde mi punto de vista, es que te haga el honor de hojear tu texto y lea las primeras l√≠neas de la obra; el resto siempre estuvo en tus manos y en tu capacidad como autor. Yo apuesto por atrapar en esas primeras l√≠neas, en el primer p√°rrafo y en la presentaci√≥n de la obra. Luego solo pido que les den una oportunidad a esos textos que est√°n pensados exclusivamente para los lectores. ¬†¬†

Supongo que me gustar√≠a, en alg√ļn momento antes de pasar a otro plano, ser le√≠do de manera m√°s anal√≠tica. Aunque reconozco que en mis comienzos solo me preocup√© por el nivel anecd√≥tico de mis historias, he ido descubriendo que en todas hay mensajes, secretos de mi entorno y de mi realidad que se han colado en las obras; mi manera particular de ver el mundo y la vida est√° dentro de estos textos. He tenido la oportunidad de que algunos lectores me hayan comentado de haberlo visto en libros como Entre clones anda el juego y Jaur√≠as; mientras que otros como Cr√≥nicas de Akaland o En La Habana es m√°s dif√≠cil pasan desapercibidos y pocas veces provocan una segunda lectura o una mirada m√°s profunda para descubrir todo lo que escond√≠ en esas cuartillas. Supongo que es parte de la rutina de un autor; no s√© si cuando Oscar Wilde public√≥ El retrato de Dorian Gray, todos sus lectores entendieron la representaci√≥n directa que hac√≠a el autor de su sociedad, m√°s all√° de otros gui√Īos que oculta ese libro, o si acaso fue el tiempo quien tuvo la √ļltima palabra. La cr√≠tica acad√©mica y los estudiosos de la literatura pueden ayudar en este objetivo, pero nunca he contado con esa gracia que otros autores alcanzan en ese nivel. Bueno, lo dejo en manos del p√ļblico y del tiempo.

‚ÄĒ¬ŅTe consideras a√ļn una ‚Äújoven promesa‚ÄĚ o sientes que es una etiqueta que no hace justicia a la calidad de tu trabajo? ¬ŅEs hora de revisitar conceptos a√Īejos como, por ejemplo, este?

‚ÄĒNo me consideraba joven ni cuando ten√≠a 22 a√Īos. Pocas veces me etiquetaron como ¬ęjoven promesa¬Ľ, quiz√°s porque muy pocos llegaron a verme como ¬ępromesa¬Ľ en s√≠; cuanto m√°s un bicho raro que nadie se explica jam√°s como lleg√≥ a hacer nada (risas). Bueno, con esto quiero decir que lo de joven promesa no me afecta ni a m√≠ ni a mi trabajo, aunque s√© que es una etiqueta dif√≠cil de quitarse de arriba, m√°s en un √°mbito cultural como el nuestro, donde los j√≥venes son los m√°s discriminados en muchos sentidos. Creo que mi trabajo est√° sostenido sobre bases lo suficientemente s√≥lidas como para no sentirme, en estos momentos, socavado por un ep√≠teto tan deslucido.

Sobre la hora‚Ķ la hora es ahora y siempre. Hay una gran gerontocracia c√≠clica en el mundo literario en que nos movemos. Sin embargo, las mayores editoriales no creen en eso y, rigi√©ndose por el mercado, dan oportunidades a ¬ęj√≥venes promesas¬Ľ que pasan a ser ¬ęaclamados autores¬Ľ de la noche a la ma√Īana porque ya contaban con la calidad necesaria. En nuestro panorama no tenemos la oportunidad de comparar de manera eficiente y correcta la calidad de un autor en correlaci√≥n con la aceptaci√≥n del p√ļblico. No nos enfocamos en el mercado, luego es f√°cil perder de vista que es la juventud la que m√°s puede relacionarse con su propia generaci√≥n y generar, renovar lectores. Por el contrario, una ¬ę√©lite¬Ľ literaria puede aplastar con un comentario una carrera, o al menos hacer el intento por simplemente no agradarle el car√°cter de la ¬ęjoven promesa¬Ľ. De forma particular no me molesta el cartelito, sino el trato que te dan, aun cuando no te lo cuelguen. Eso s√≠ debe cambiarse e instaurar una relaci√≥n de respeto mutuo y no de subordinaci√≥n autom√°tica o de menosprecio inherente a tu grupo etario.

‚ÄĒEn este a√Īo de aislamiento social, has representado a Cuba en diversos paneles online: por ejemplo, la Feria Virtual del Libro de M√©xico y Ur√≥boros 2020. En este nuevo mundo que nos ha tocado vivir, ¬Ņqu√© importancia les confieres a los lazos y sinergias que se gestan a trav√©s de las redes sociales?, ¬Ņcrees que est√°n cambiando las formas de comunicaci√≥n del arte?

‚ÄĒNo, no creo que est√© cambiando nada; por el contrario, creo que ya existe una base bien formada de formas de comunicaci√≥n para el arte por las redes y el Internet. Lo √ļnico diferente es que somos nosotros los que estamos abri√©ndonos a ese mundo, descubriendo que hay vida m√°s all√° del libro f√≠sico y de las ferias nacionales. En cuanto a la importancia que le veo, pienso que uno de sus puntos m√°s fuertes es el de conectar a autores, acad√©micos y estudiosos de las letras. Me parece que actividades de este tipo son como una se√Īal que enviamos fuera de nuestras costas en espera de que el receptor adecuado la reciba. Claro que esto lleva tiempo, suerte y paciencia pero, si no das el primer paso, ¬Ņc√≥mo lo lograr√°s entonces? En resumen, ya la estructura existe, ahora tenemos que adaptarnos a ella y en la medida de nuestras limitaciones, tratar de introducirnos en ese universo para visibilizarnos, m√°s a√ļn cuando es esta acci√≥n uno de los grandes problemas para los autores del patio.

tomado del perfil de facebook de eric flores

‚ÄĒTu saga Guerra de dragones es un proyecto terminado: la tercera parte de la trilog√≠a se encuentra ya en proceso de edici√≥n en Gente Nueva. ¬ŅPuedes comentarles a los lectores algunos detalles de la tercera y esperada parte de estos libros? Ahora, una vez culminado el esfuerzo de escribir, por m√°s de un quinquenio, esta trilog√≠a, ¬Ņqu√© cambios has sentido que su escritura ha gestado en ti? ¬ŅPlanificas enrolarte en otros procesos de larga data en el futuro?

‚ÄĒS√≠, tengo al menos una saga personal con tonos de trilog√≠a, m√°s otra en deuda con Jes√ļs Minsal. A la m√≠a incluso empec√© a ara√Īarle las primeras capas a principio de la pandemia, pero las circunstancias no me han favorecido con la calma y el tiempo como para avanzar lo suficiente. En otros aspectos tengo una novela grande, tambi√©n con Jes√ļs, en desarrollo y, aunque no ser√° una saga, s√≠ creo que tiene lo necesario como para compararse con Guerra de dragones.

Guerra es como el resto de mis obras: una evoluci√≥n viva de mi manera de narrar, de escribir, de contar. Si entre la primera y la segunda parte es posible ver un salto grande en la calidad escritural, esta tercera eleva m√°s a√ļn las apuestas y creo que supondr√° una delicia para los lectores. Pienso que la descripci√≥n y los di√°logos han mantenido un nivel adecuado, mientras que otros elementos como la trama y la manera de enfocar la historia han subido de nivel. Por otra parte, las escenas de combate siguen teniendo un peso esencial en la obra: cuenta con tres cap√≠tulos enteros dedicados a batallas campales, sin mencionar otros enfrentamientos m√°s peque√Īos que ayudan a matizar el resto de los episodios donde sobresalen la intriga, la pol√≠tica, los complots y el necesario recuento de las acciones ocurridas entre el final de la segunda entrega y el comienzo de este √ļltimo tomo. Siento que con Guerra III he tocado un techo en cuanto a lo que puedo conseguir con las limitantes editoriales que tenemos actualmente; ya sabes, l√≠mite de p√°ginas en los libros. Puede que en otro √°mbito hubiera nacido una obra diferente, quiz√°s hasta uno de esos tomos gigantes de Sanderson y Rothfuss, pero como no es el caso, hice lo que estuvo en mis manos para no traicionar ni a los lectores ni a m√≠ en cuanto a calidad, aventura, entretenimiento y hasta complac√≠ alguna petici√≥n‚Ķ que dejo de sorpresa para cuando salga el libro.

‚ÄĒEres un escritor que juega con un realismo te√Īido de pespuntes sobrenaturales, y a veces un escritor de fantas√≠a que habla de eventos muy reales, ¬Ņes necesaria una definici√≥n de g√©neros?, ¬Ņte gusta que te consideren un escritor de un tipo u otro de literatura?

‚ÄĒAnte todo soy narrador, narrador de ficci√≥n. Lo de los g√©neros, o subg√©neros, est√° de m√°s. Muchas veces utilizo la palabra profesionalidad para describir la labor de un autor y con ello me refiero a dos cosas: sostenerte con lo que haces y dentro de lo que haces, saber hacer de todo un poco. Sobre esto √ļltimo es que versa mi respuesta. Me he descubierto haciendo historias con tonos rom√°nticos (que jam√°s pens√© hacer antes), historias realistas (de las cuales me apart√© mucho tiempo), de temas variados como la discriminaci√≥n o el despotismo oficializado, cuentos en los que prima la experimentaci√≥n estil√≠stica, el tecnicismo y el lenguaje po√©tico (t√ļ, que me conoces bien, sabes que esas cosas eran para m√≠ como el ajo al vampiro). Y aqu√≠ estoy, sigo tratando de innovar cada vez que me siento a escribir, de superarme y no encasillarme en un mismo estilo, en un mismo tema o g√©nero. Ya te dije, me veo como narrador de ficci√≥n y punto. Ah, que el reconocimiento del p√ļblico y algunas de mis mejores obras sean del fant√°stico, no tiene porque ser dem√©rito, si acaso todo lo contrario. Y s√≠, el haber empezado en estos mal llamados ¬ęsubg√©neros¬Ľ fue lo que me permiti√≥ contar con una visi√≥n lo bastante diferente como para no ser englobado dentro de ning√ļn grupo de escritores o generaciones literarias. Pienso que ahora estoy m√°s separado de todo y de todos, lo cual me permite una perspectiva distinta. Pero siempre puedes tener claro que nunca traicionar√© mi intenci√≥n de que la ficci√≥n recupere ese intr√≠nseco car√°cter fant√°stico que ten√≠a antes del movimiento del realismo del siglo XIX. Y tampoco traicionar√© mis intenciones de alg√ļn d√≠a conseguir una obra de terror con la suficiente calidad como para que sea reconocida tanto en Cuba como en el resto del mundo.

cortesía del entrevistado

‚ÄĒNo pocos escritores j√≥venes y lectores buscan referente en ti, ¬Ņpor qu√© crees que sucede eso m√°s all√° de la calidad indiscutible de tu literatura?

‚ÄĒHablando en buen cubano: porque no le escondo la bola a nadie. No soy de esos que dicen ¬ęm√©tete en un grupo y has carrera hablando de c√≥mo van a cambiar la literatura¬Ľ, ¬ętodo lo que haces es v√°lido, qu√© bien escribes¬Ľ, ¬ęlee muchas cosas experimentales y raras¬Ľ, etc. Quienes se han acercado a m√≠ saben que cuentan con alguien que les dice las verdades a la cara; desde ¬ęmejor no escribas¬Ľ y ¬ęestudia primero una carrera y despu√©s trata de ser escritor¬Ľ hasta ¬ętienes talento de verdad, ponte pa¬ī esto¬Ľ o ¬ęno est√° mal, pero tienes que arreglar‚Ķ¬Ľ. As√≠ fue mi iniciaci√≥n en la literatura, con personas como Michel Encinosa que de una cuartilla me sac√≥ m√°s errores que las rectificaciones p√ļblicas despu√©s de los fracasos de un quinquenio econ√≥mico. Pero no me detengo en decir lo que est√° mal, yo no escondo el que creo que es el camino del √©xito, el que me dio resultado a m√≠ y que puede ser o no el que le resulte a otra persona: ese es el que conozco. Otros abusan de su ¬ępoder¬Ľ o de sus ¬ęreconocimientos¬Ľ para usar a quienes los admiran como ac√≥litos ciegos, sordos y mudos o, peor a√ļn, como secuaces que transmiten una doctrina de un mismo color. Por lo dem√°s, siempre apostamos, Jes√ļs Minsal y yo, a ser diferentes del resto, a hacer las cosas a nuestra manera y luego ver qu√© pasa. Hasta cierto nivel hemos tenido resultados sin vendernos a ning√ļn sector o grupo, creando y reconociendo enemigos en quienes fueron amigos, qued√°ndonos solos, pero seguros de que lo que hacemos, correcto o no, es consecuente con nuestras palabras, acciones y manera de ser y pensar. Por eso, hay personas, lectores u otros escritores, que vienen y conversan conmigo o con Jes√ļs; si cuando chocan con nuestra cruda manera de ser y de decir las cosas se asustan y prefieren otros derroteros, pues valido igual. Tambi√©n existen aquellos que han escuchado y consideran que la nuestra es en parte su propia verdad; algunos de estos incluso han llegado a tener sus logros, pero no gracias a nosotros, sino a su perseverancia por seguir el camino del trabajo duro, la disciplina y el amor a la profesionalidad.

‚ÄĒEn la actualidad, ¬Ņen qu√© g√©nero te sientes m√°s c√≥modo?

‚ÄĒSi hablamos de g√©nero como tal, en el sentido m√°s tradicional de la palabra, pues creo que en el cuento, ya que me permite una libertad de tiempo que la novela me corta. No obstante, la novela me ayuda a soltarme en cuanto a la extensi√≥n y l√≠mites narrativos, siempre que cumpla con las especificidades poligr√°ficas. El cuento me fluye bien, aunque no domino a√ļn los l√≠mites peque√Īos que tanto gustan en los concursos actuales. Me gusta la extensi√≥n de entre 15 y 20 cuartillas a espacio y medio, me siento muy bien cuando hago relatos de esas dimensiones. Otra cosa: si con el cuento pruebo o experimentos con t√©cnicas, estilos y tem√°ticas, es en la novela donde de verdad tengo que afinar para poder introducir esa evoluci√≥n escritural sin que se afecte el ritmo de la trama ni resulte antinatural para el lector. Creo que la novela es el g√©nero que m√°s precisa de un narrador completamente invisible y fluido, pero no por eso voy a dejar de innovar en mi escritura ni voy a limitarme a hacerlo como ya s√© que funciona; por el contrario, ahora una novela es un reto cada vez mayor, tanto para m√≠ al escribirla como para el lector que la lea y sea capaz de ver cu√°nto he tratado de introducir de forma invisible en el texto.

Ahora, sobre el género como temática, pues me siento muy cómodo en el fantástico y en la ciencia ficción. Me resulta bastante fluido el investigar un aspecto científico y llevarlo a un conflicto humano en un ambiente futurista o ucrónico. Mi reto en cuanto a género temático sigue siendo el terror: ni le pierdo el respeto ni me llego a sentir ducho en su realización, a pesar de haber dado algunos golpecitos a su puerta.

cortesía del entrevistado

‚ÄĒ¬ŅEres un escritor que busca tener un estilo perfectamente reconocible o apuestas por la pluralidad? A tu entender, ¬Ņun escritor debe renovarse continuamente?

‚ÄĒCuando hago novelas apuesto por que mi estilo sea invisible, ya lo dec√≠a arriba, as√≠ que no creo que sea reconocible dentro de otras obras afines. Cuando hago cuentos, busco cambiar constantemente y prefiero esa pluralidad que mencionas. Sobre si un escritor debe renovarse, creo que es una decisi√≥n de cada cual. Yo pienso que s√≠, pero mi verdad no es la de los dem√°s y hay quienes se sienten c√≥modos qued√°ndose eternamente en su zona de confort, lo cual no veo mal; simplemente yo busco m√°s, aunque no lo consiga del todo o pocos lleguen a reconocerlo, como tambi√©n te coment√©.

‚ÄĒDe los personajes de todos tus cuentos y novelas, ¬Ņcu√°l es tu favorito y por qu√©?

‚ÄĒDif√≠cil, muy dif√≠cil. Casi todos tienen un poco de m√≠ dentro, como es natural. Voy a apostar por darte la respuesta del primero que me salta en la mente: Hyler. El nombre es un anagrama de la isla donde habita Cthulhu, seg√ļn la mitolog√≠a de Lovecraft. Hyler aparece en el √ļltimo cuento de Cr√≥nicas de Akaland y tiene un comportamiento muy Flores Taylor, por decirlo de alg√ļn modo. A este personaje le debo una saga completa y me encant√≥ escribir esta escena que me gustar√≠a compartir:

El tormento dur√≥ mucho, mucho tiempo. Tanto que cuando la mand√≠bula y los dientes de la mujer se convirtieron en polvo, junto al resto de su esqueleto, sus chillidos a√ļn siguieron levantando ecos entre las galer√≠as de la caverna. Y perder cada uno de sus huesos no fue lo peor. Ah√≠, tirada en el suelo, convertida en un desecho de cuero y tendones, con los √≥rganos marc√°ndose a trav√©s de la piel, Juth a√ļn continuaba viva.

‚ÄĒMe has asombrado ‚ÄĒdijo Lasypr dirigi√©ndose a Hyler‚ÄĒ. Nunca pens√© que ser√≠as tan cruel con tus propios hijos. Esa, ¬Ņqu√© te hizo para merecer tanto?

‚ÄĒNunca daba los buenos d√≠as ‚ÄĒrespondi√≥ el dios recuperando su espada‚ÄĒ. Era muy maleducada.

‚ÄĒ¬ŅQui√©n es Eric Flores Taylor, el escritor, y qui√©n es Eric Flores Taylor una vez que cierra la p√°gina en blanco?

‚ÄĒSupongo que la misma persona, nunca hab√≠a pensado en eso. Pero mientras escribo tambi√©n soy parte de los personajes, soy narrador, soy un director de cine, soy el productor de una historia que no apunta a menos que al reconocimiento del p√ļblico. Cuando no escribo, soy una persona que intenta ser consecuente consigo mismo y con el mundo, soy padre y esposo, amigo de quienes se lo merecen, soy nost√°lgico, idealista, un poco ermita√Īo, trato de mantener en constante tratamiento conductual mis instintos m√°s apasionados, pero sobre todo, soy honesto y sincero hasta el punto de buscarme m√°s problemas, enemigos y malas opiniones de las que puedo contar o recordar. Pues como dice Sabina en una de mis canciones favoritas: ¬ępor decir lo que pienso, sin pensar lo que digo; m√°s de un beso me dieron y m√°s de un bofet√≥n¬Ľ.


Malena Salazar: «Me conformo con ser parte de los sue√Īos» (+Fotos, video y tuit)

Desde peque√Īa se inventa mundos y fantas√≠as que enriquecen su vida. Adoraba visitar al abuelo en su taller, donde lo ve√≠a desarmar radios, televisores, medir transistores, soldar‚Ķ y escuchaba sus explicaciones sobre c√≥mo funcionaban los equipos. √Čl, lector voraz, siempre se ocupaba de que la ni√Īa tuviera alg√ļn libro.
 
Poco a poco, la infante desarrolló la pasión por la literatura y la tecnología. Hoy es técnica en Informática, autora de varias obras literarias, y ganadora de algunos de los más importantes concursos para escritores en Cuba.
 
No le gusta hablar sobre su vida privada, ni siquiera la comida preferida, pero cuando escribe todo cambia. ‚ÄúNo soy Malena. No soy nada y, a la vez, lo soy todo.‚ÄĚ, dice quien tiene entre sus reconocimientos el Premio David de la UNEAC, en la categor√≠a de novela de ciencia-ficci√≥n (2015), el Calendario de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (2017) y el Oscar Hurtado (2018).
 
Graduada del Centro Nacional de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, recuerda con agrado sus primeros a√Īos, cuando se entreten√≠a con los juegos tradicionales y gracias a su imaginaci√≥n disfrutaba sin salir de casa.
 
Al comenzar a leer abri√≥ una puerta nueva. ‚ÄúConoc√≠ autores que creaban historias maravillosas; las beb√≠a, las so√Īaba, las viv√≠a‚Ķ Sent√≠ que tambi√©n ten√≠a otras para contar, as√≠ que comenc√© a fabular desde una edad temprana‚ÄĚ, dice quien actualmente se desempe√Īa como t√©cnica en Inform√°tica, y cursa la Licenciatura en Derecho en la Universidad de La Habana.
 
Para ella la Literatura y la Inform√°tica est√°n conectadas de una manera especial, por eso no extra√Īa que comenzara a escribir fantas√≠a y ciencia ficci√≥n con historias relacionadas precisamente con la tecnolog√≠a.
 
Otros de sus galardones son la beca de creación La Noche (2019), que concede la AHS, el premio de novela HYDRA, La Edad de Oro (2019), el Luis Rogelio Nogueras (2019) y el Regino E. Boti (2020).
 
Para ella tiene un significado singular el que lo inici√≥ todo: el David de ciencia ficci√≥n, su opera prima, por la obra Nade. ‚ÄúAntes, pasaba sin penas ni glorias por los concursos, luego llegaron las menciones, a veces a cuentagotas, en otras ocasiones a chorros. Cuando me sent√≠a algo desesperanzada, me recordaba que nada se logra de la noche a la ma√Īana y continuaba intent√°ndolo con los concursos, hasta que el David me sorprendi√≥.
 
  • ‚ÄúActualmente, siento que he crecido como escritora y mi literatura ha cambiado, pero pienso que ese primer libro, aunque no sea una obra maestra, siempre va a ocupar un lugar especial en mi lista personal de logros‚ÄĚ, asegura esta joven con brillo especial en los ojos.
Agrega que para ella lo más importante en cuestiones literarias es el lector. Que su obra lo marque de alguna forma. Que lo haga disfrutar, reflexionar, que lo impulse y se adentre en él para dejar una huella, un recuerdo.
 

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo logras construir seres tan diferentes a ti o es que no lo son tanto?

 
‚ÄĒNo s√© si otros escritores tengan el mismo sentir, pero cuando me siento a escribir, ya no soy yo. Me debo a la creaci√≥n, a la historia que he comenzado a tejer. Dejo que los personajes nazcan como deseen ser, dejo que el argumento me gu√≠e desde la primera palabra hasta la √ļltima.
 
Por supuesto, el escritor deja su impronta en sus textos. A veces cuando se leen varios libros de uno mismo se suele encontrar una línea, una temática que se repite, pero abordada desde diferentes visiones. Y es que nos valemos de nuestros conocimientos, experiencias de vida, interacciones, análisis, investigaciones, entorno…, para crear. El escritor juega con estos elementos y los transforma para obtener verosimilitud, variabilidad, incluso dentro de los escenarios más agrestes.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© podr√°n encontrar los lectores en el libro Secretos en lo alto de ciudad Ventosa, ganador del premio Regino Boti (2020)?

 
‚ÄĒEsa novela para infantes trata acerca del maltrato animal a nivel corporativo, la manipulaci√≥n de las industrias hacia sus trabajadores y la explotaci√≥n infantil, desarrollado con reminiscencias steampunk (tecnolog√≠a a vapor) y clockpunk (tecnolog√≠a de relojer√≠a). El verdadero reto, en mi criterio, consisti√≥ en colocar a ni√Īos valientes como Nina, Dano, y la perrita Lol√≥, en un escenario tan complejo.
 
Malena Salazar con el reconocimiento por su premio la Edad de Oro.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© nos puedes adelantar sobre La otra casa, por la cual obtuviste la beca La Noche (2019)?

 
‚ÄĒEs una novela de ciencia ficci√≥n fant√°stica, una idea que desde alg√ļn tiempo quer√≠a desarrollar. Aqu√≠ se aborda la inclusi√≥n, la amistad, la solidaridad, la tolerancia y la aceptaci√≥n de diferencias. Uno de los ejes de la novela es la necesidad de la familia, sin importar c√≥mo est√© conformada y fuera de los roles cl√°sicos, como formadora primigenia de los ni√Īos y ni√Īas, los miedos e inquietudes de quienes han perdido el apoyo familiar y la sensibilizaci√≥n hacia las dificultades ajenas.
 

‚ÄĒ¬ŅTodav√≠a te sorprendes cuando lees‚Ķ?

 
‚ÄĒCuando leo siempre encuentro algo que me sorprende y me dice que, si algo tiene la capacidad de evolucionar es la literatura. Personalmente me considero en constante aprendizaje e intento leer la mayor cantidad de libros de diferentes g√©neros y tem√°ticas. Sirve para enriquecerse uno mismo y, a la vez, aprender c√≥mo se est√° conduciendo el panorama literario en el pa√≠s y el extranjero.
 
‚ÄúA veces es inevitable terminar influenciados por un autor al que admiramos, pero en alg√ļn momento surge la necesidad de encontrar voces propias y formas diferentes de contar las historias‚ÄĚ.
 
Malena aprovechó la etapa de aislamiento para crear.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© tal la etapa de aislamiento en casa, como consecuencia de la COVID-19‚Ķ?

 
‚ÄĒEs dif√≠cil lograr concentraci√≥n en una situaci√≥n como la que vivimos y que ha sacudido al mundo. Surgen preocupaciones que antes no exist√≠an y resulta complicado lidiar con ellas, adaptarse y encontrar soluciones alternativas. Pero fuera de esto, he intentado mantenerme activa en materia literaria. La novela ganadora del Regino E. Boti 2020 naci√≥ durante esta etapa de aislamiento.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© signific√≥ para ti pasar el curso de t√©cnicas narrativas en el centro Onelio Jorge Cardoso?

 
‚ÄĒUn vuelco absoluto a mi vida literaria. Cuando entr√© al Onelio y recib√≠ las primeras clases, entend√≠ que todo lo que cre√≠a saber sobre literatura no era correcto. Cuando termin√© el curso pas√© cerca de un a√Īo sin escribir, porque necesit√© incorporar, poco a poco, todo lo aprendido. Comprend√≠ lo que tanto repet√≠an los profesores (el gran Heras Le√≥n, Sergito Cevedo, Ra√ļl Aguiar) acerca de la importancia de leer, de analizar cada texto, desmenuzarlo, extraer las herramientas y adaptarlas a mi forma de escribir, en orden de construirme un estilo propio.
 
Ese curso es favorable para los escritores que comienzan. Les brinda una serie de reglas, lecturas para analizar, y herramientas imprescindibles.
 

‚ÄĒ¬ŅQu√© importancia le concedes a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z como aglutinadora e impulsora de sue√Īos de j√≥venes escritores y creadores en general?

 
‚ÄĒLa AHS brinda la oportunidad de conocer artistas j√≥venes y talentosos, e interactuar con ellos en eventos a lo largo y ancho del pa√≠s. Aplaudo la forma en que la Asociaci√≥n se preocupa por mantenernos activos, y las oportunidades que brinda con sus becas, premios y actividades. Hace un esfuerzo realmente grande en materia de promoci√≥n en todos los medios. Es uno de los pilares de apoyo que tanto necesitamos para avanzar.
 

‚ÄĒ¬ŅPrincipales sue√Īos en el mundo creativo?

 
Dejar huella en los lectores. Que puedan disfrutar mis textos. Que los puedan hacer suyos. Que, de alguna forma, conformen un bloque dentro de su edificaci√≥n. No pretendo estar en la cima; me conformo con ser parte de sus sue√Īos.

El andar de Aristóteles por los caminos pandémicos

*Tomado de Cubahora

La ense√Īanza, ese espacio que llenaran los alumnos de Arist√≥teles que, en una caminata constante, iban de la oscuridad a la luz, c√≠rculo cuya eficacia depende de ese movimiento indetenible, enemigo de la petrificaci√≥n del dogma. S√≠, en el griego antiguo, la t√©cnica, algo que hoy asociamos casi exclusivamente a las ciencias duras, era referente al arte, ya que de este sali√≥ la verdadera sabidur√≠a. El conocimiento era amor a la belleza. Todo hombre deb√≠a ser hermoso y bueno. Sin una cultura as√≠, no habr√≠amos llegado hasta el presente como civilizaci√≥n occidental, ni existiese todo un universo detr√°s de nosotros como salvaguardia de los altos valores. Cuba, en el centro del hurac√°n desatado por el golpe de la¬†Covid-19¬†en un Occidente carcomido, es ejemplo en la ense√Īanza de aquellos dorados lineamientos antiguos.

Nuestras escuelas de las artes sirven de referencia¬† en el presente, cuando todos estamos en las casas y debemos echar manos a lo creativo, para guardarnos las vidas. All√≠ est√°n los magros recursos dedicados a que lleguen las teleclases o que est√©n disponibles en plataformas masivas como you tube. Tambi√©n, la sociedad civil del arte, b√°sicamente la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, ha dise√Īado estrategias para que los creadores, a la vez que exponen su obra e interact√ļan con el p√ļblico, ejerzan una funci√≥n pedag√≥gica sobre las masas mediante las redes sociales. Los mecanismos de promoci√≥n de los talentos son, en estos minutos, m√°s que vitales. No se cuenta con todo el internet, ni con los mejores soportes t√©cnicos, pero el talento est√° all√≠, esperando a que lo nombren, para aparecer como un mago en medio de la tragedia y el vac√≠o.

Cuba no puede renunciar a las esencias culturales, a los legados, pues como naci√≥n que se halla en el epicentro de la batalla por lo simb√≥lico, sabemos que recibir√° los m√°s fuertes ataques del proyecto hegem√≥nico post pandemia que se gesta. No habr√° un mundo m√°s justo cuando esto acabe, sino uno donde los recursos para el desarrollo ser√°n m√°s caros e incluso inaccesibles para casi todo el planeta. El reparto tendr√° que ver con el v√≠nculo hacia una √©lite que hoy maneja las l√≠neas de lo pol√≠ticamente correcto y que, incluso, plantea el derrumbe de los Estados, para erigir un nuevo orden. Quienes vivimos en peque√Īos terrenos, sin muchos recursos naturales, y dependemos de la soberan√≠a para seguir existiendo, tenemos que defender lo simb√≥lico y lo nacional.

La defensa de lo cultural se inicia en la preservaci√≥n del peso de lo que somos universalmente y que el nuevo poder hegem√≥nico quiere avasallar: un pa√≠s fundado sobre el Estado de Derecho y la democracia republicana, de ra√≠z occidental, con una visi√≥n humanista. Detr√°s de tal andamiaje se hallan nuestras obras literarias y art√≠sticas, los discursos que acompa√Īan el devenir cotidiano, las construcciones pol√≠ticas y los c√≠rculos sociales. Abandonar la ense√Īanza del arte, entonces, incluir√≠a dejarles a los enemigos el campo de batalla del s√≠mbolo, para que lo siembren de la ciza√Īa que ya crece allende el globo: el dogma falaz de que unos seres ‚Äúmerecen‚ÄĚ vivir m√°s que otros. As√≠, no es extra√Īo que se predique en medio de la pandemia la medida del contagio del reba√Īo, que inducir√≠a supuestamente a una inmunidad natural luego de la muerte de un determinado n√ļmero de personas m√°s d√©biles. De ese mundo, especie de nuevo nazismo eugen√©sico, debemos huir como naci√≥n que se basa, precisamente, en todos y para el bien de todos.

Vayamos a uno de los s√≠mbolos m√°s esenciales de la cultura cubana, la novela¬†Paradiso¬†de Jos√© Lezama Lima. All√≠ hay valores que, a la vez que se enra√≠zan en ese pasado luminoso occidental, nos revelan la esencialidad de lo cubano mediante unos fundamentos que hoy se quieren atacar desde el afuera: la familia, lo identitario, lo criollo. Y en tales bases suelen surgir nuestros mejores momentos como pa√≠s, cuando nos unimos por encima de las diferencias para proteger a ese hermano, hijo, amigo, pues su sonido espiritual es tan cubano como el nuestro. La ense√Īanza de Jos√© Cem√≠, a lo largo de las p√°ginas, m√°s que aprehender una t√©cnica para la poes√≠a, avanza en el terreno denso y vital de la cultura cubana, siendo √©l, al cabo, un maestro de s√≠ mismo. Porque Cuba extrae ese poder de su propia savia, de los cem√≠es del pasado.

Tales virtudes, presentes a lo largo de la cultura, nos defienden como vacuna de lo que vendr√°: un universo donde las plataformas informativas ya no son siquiera propiedad de Estados, sino que, privatizadas, responden a una √©lite, especie de gobierno profundo, que necesita que el orden financiero, aunque vulnere los derechos naturales de la mayor√≠a, contin√ļe dando los dividendos de siempre. Ya lo vemos en You Tube, donde todo video que incrimine con fuerza a la √©lite es borrado y a su autor se le penaliza. O en Facebook, con fuertes v√≠nculos con quienes manejan el¬†Big Data¬†en los resultados de procesos eleccionarios, donde el fraude se basa en el conocimiento cultural, esto es de las costumbres, gustos, tendencias, comportamientos y se traza as√≠ la ingenier√≠a social. Si Cuba abandona el cetro que ha detentado como naci√≥n occidental que se defiende y que conserva unos valores, no habr√° ense√Īanza del arte que nos rescate luego.

Lo que veremos, ya lo avizor√≥ Jos√© Ortega y Gasset, es una deshumanizaci√≥n de la creatividad, una distancia total entre el legado brillante y el presente obtuso y medieval. La ingenier√≠a social transhumanista se propone disolver el derecho natural, sustituirlo por una arbitraria clasificaci√≥n que privilegie determinados c√°nones de la cultura de cara al servilismo y la pasividad ante la injusta rebati√Īa de recursos.

En una reciente entrevista ante el diario¬†El Mercurio¬†de Ecuador, el periodista e investigador Daniel Estulin record√≥ sus tesis vertidas en el libro¬†La trastienda de Trump, donde precisamente habla del Estado profundo detr√°s de las apariencias, ya que no se trata de una guerra entre naciones ni partidos, sino entre dos modelos del mismo capital. La ca√≠da del financismo en las garras de su propia estrategia, la baja en la producci√≥n mundial resultante del auge especulativo y por ende la carencia de recursos y empleos para todos, nos trae la estrategia de las √©lites de matarnos a una parte, la mayor√≠a, antes¬† de que nos sublevemos. Del otro lado, los poderes industriales sufragan al viejo capitalismo productivo, representado en Trump y la ultraderecha conservadora y nacionalista en alza. De tal enfrentamiento entre √©lites, el resto del planeta es ente pasivo y v√≠ctima. Estamos en la crisis sist√©mica de un capital basado en la propiedad y el monopolio y no en la socializaci√≥n de las riquezas y el trabajo. Pero en todo ello la cultura nos puede salvar o hundir, todo depende de cu√°les cantos escuchemos: ¬Ņlos de la escuela de las artes de Grecia o los de las sirenas que quisieron ahogar a Ulises?

Para seguir siendo hombres y no convertirnos en transhumanos ni sucumbir a un mundo financiero dominado por la rob√≥tica y la ingenier√≠a social, para que la t√©cnica sea de nuevo arte y no mero instrumental de dominio; Cuba deber√° sufragar como hasta ahora el coraz√≥n de su soberan√≠a: la cultura y su ense√Īanza. No habr√° quiz√°s un cambio planetario, pues no somos nosotros quienes conspiramos en clave de hegemon√≠a, pero cuando miren hacia ac√° quiz√°s vean otras luces, las del andar de Arist√≥teles, en un legado que no podremos ocultar pues ser√° parte y esencia, vida de lo que somos.


La abuela Rosa y el atrevimiento literario de Eldys Baratute (+ Fotos)

*Tomado de Cubahora

¬ŅCu√°n diferente o similar a las nuestras es la abuela Rosa, personaje del escritor guantanamero Eldys Baratute Benavides? ¬ŅCu√°ntas como ella caminan por nuestras calles o ahora mismo comparten historias con sus nietos en casa durante estos d√≠as de aislamiento, como medida de protecci√≥n ante el nuevo coronavirus, que apaga vidas en todo el mundo.

Desde la primera p√°gina de¬†Los novios de la abuela Rosa¬†(Premio La Edad de Oro 2017), uno es seducido por el ambiente familiar ‚Äďfrase com√ļn, tal vez dir√≠a Barature-, con referencias al olor a caf√© reci√©n salido del colador, la canela y la vainilla, que ella les echa a los dulces.

Ya con cierta ‚Äútradici√≥n‚ÄĚ de motivar cartas de algunos lectores preocupados por lo atrevido de sus textos, el autor aborda el tema del amor en la tercera edad, con frescura y sin pizca de aburrimiento en una arm√≥nica relaci√≥n entre abuela y nieto, a quien la anciana le cuenta su pasado amoroso y le ense√Īa fotos de varios hombres de su vida.

M√°s de 50 novios tuvo Rosa, quien desde el principio asegura que ‚Äúcuando joven era la pata del diablo‚ÄĚ. Alegre, sensible y rom√°ntica como pocas, ella se nos revela como una mujer especial que tambi√©n tiene la decisi√≥n para luchar siempre por lo que quiere, aunque eso signifique dar el primer paso cuando de conquistar se trata.

En sus relatos del presente y el pasado uno descubre personajes ricos, singulares, que con sus acciones motivan sonrisas y también reflexiones. Ahí están Nicolás, obsesionado con las esculturas; Santiago, el del bigote largo; Juanito, criado por unas mujeres a las que le llamaban las Bernarda Alba; Efraín, el novio 51…; todos con sus particularidades.

Narración precisa, capacidad para mantener el interés, articulación atractiva de recuerdos e historias del pasado con el presente, especialmente en la parte final, interrelación entre textos y fragmentos de canciones…, son algunos de los encantos de este libro de 102 páginas, publicado por la Editorial Gente Nueva en 2018.

Resaltamos otra vez la manera en que se refleja la vida de personas de la tercera edad, quienes tambi√©n tienen el derecho de reencontrar el amor de pareja y avivar entusiasmos y sue√Īos, sin importar los a√Īos. Ojal√° el dibujo animado, realizado por la televisi√≥n, sobre¬†Los novios de la abuela Rosa¬†se divulgue mucho m√°s.

Eldys Baratute Benavides/ Foto: Tomada de su perfil de Facebook.

Autor de varias decenas de libros y ganador de premios, como La Rosa Blanca (2007 y 2012), La Edad de Oro (2013 y 2017) y el¬†Premio de la Cr√≠tica Literaria¬†(2016), Baratute Benavides vuelve a demostrar en esta novela su madurez en el reflejo de temas poco abordados por la literatura para ni√Īos en Cuba. Lo hace de una manera atractiva y valiente, elementos que ya identifican su narrativa.

Otros de sus t√≠tulos en los que se aprecia esa favorable ‚Äúman√≠a‚ÄĚ del autor de arremeter contra prejuicios son¬†Marit√© y la Hormiga Loca¬†y¬†Cucarachas al borde de un ataque de nervios, los cuales suelen provocar reacciones diferentes.

√Čl asegura que nunca se ha sentido una v√≠ctima, ‚Äúcuando me pasan esas situaciones duermo sabiendo que alguien me ley√≥ y se emocion√≥, para bien o para mal. Ah y que, adem√°s, ayuda a hacerme de cierta forma famoso‚ÄĚ.

Escritor Eldys Baratute. /Foto: Tomada de su perfil en Facebook.


Te celebro y te canto Mario Benedetti

Conoc√≠ a Mario Benedetti de forma casual en la ma√Īana del 17 de mayo de 2009, conoc√≠ su fallecimiento y significaci√≥n po√©tica, ensay√≠stica, teatral, novel√≠stica y literaria de su obra, que abarc√≥ dis√≠miles temas como el amor, la muerte, la vida, las mujeres, el hombre, el pueblo, el montevideano de clase media, la Revoluci√≥n cubana. Vino a florecer en m√≠ ese sue√Īo ut√≥pico de ser escritor-ensayista, poeta. Ese deseo de dibujar versos en un papel, en una imitaci√≥n humilde a los primeros poemas suyos que mis ojos tocaron y fomentaron esa osad√≠a de celebrarte con las palabras maestro y gu√≠a.

Recuerdo como si fuera ayer descubrir tus Poemas de la oficina, la novela la Tregua, el primer encuentro con la escritura coloquial de tu magno trabajo que ha sido traducido a m√°s de 20 idiomas tocando puerta a puerta la sensibilidad del hombre y mujer com√ļn, reafirmando que tu poes√≠a es pueblo y fecunda sencillez que no necesita de tus detractores acad√©micos que han querido encasillarte nombr√°ndote como un poeta menor.¬†¬†

Quien ha le√≠do y estudiando su obra reconoce esa perseverancia de escribir, releer, editar los manuscritos buscando la perfecci√≥n. Y que no ser√≠a hasta su octavo libro cuando alcanzar√≠a llegar a ese p√ļblico joven que lo consagrar√≠a como uno de los escritores latinoamericanos m√°s le√≠dos y editados internacionalmente debido a la generosidad de brindarle al lector emociones, plantearle interrogantes, trasmitirles la luz que necesita la poes√≠a y que otros autores no han sabido explotar enmarc√°ndose en m√©todos acad√©micos de selectos grupos que no representan el canto general de los lectores.

Mi compromiso es con la literatura y la memoria de un escritor pertenece a sus lectores expresos. Benedetti reconoce la sinergia que debe existir entre el escritor-literatura y el lector. La unidad dial√©ctica de estos factores est√° impl√≠cita en su labor literaria y ah√≠ radica su legado, su leyenda. Este a√Īo 2020 se cumplir√° 100 a√Īos de su nacimiento (Paso de los Toros, 14 de septiembre de 1920-Montevideo), tierra de grandes escritores que te acompa√Īaron en la generaci√≥n del 45 como integrante indiscutible e insoslayable a la memoria de los leyentes.¬†

Cuba, como segunda patria, conoció sus pasos y ese vínculo afectivo con Casa de las Américas al ser miembro del Consejo de Dirección de Casa de las Américas y fundador del Centro de Investigaciones Literarias de la institución en 1968. Tu accionar como exiliado uruguayo en Cuba marcaria para la historia el amor incondicional y recíproco con los intelectuales y lectores cubanos, que agradeceremos por siempre su presencia y compromiso con la Revolución cubana.

La escritora Nancy Morejón, Premio Nacional de Literatura, expresaría sobre Benedetti:

«Tanto hemos aprendido con Mario que los que hoy cantamos y escribimos, con su lengua hablamos. Mario no asimila ret√≥ricas posibles por eso es que no cabe, no puede ser tronchado en partecitas para ser entregadas a un Olimpo de dioses trasnochados. Mario viviendo con su asma, con esa misma Luz en un breve balc√≥n, escribiendo poemas sin cesar, burlando el rastro de sus fracasados perseguidores, oyendo siempre el grito ahogado de aquel torturador, disfrazado de fantasma azul. Mario, triunfando siempre con la verdad en la mano y, escondido, tal vez, en el cap√≠tulo inicial de una novela inconclusa donde lo espera, sentada, la marioneta de trapo con la que Gabriel Garc√≠a M√°rquez quiso pintar un poema de Mario con un sue√Īo de Van Gogh‚Ķ y sobre las estrellas montevideanas… un 17 de mayo de 2009. Ahora, sus lectores vamos a entrar, con mucho gusto, en los preparativos de su primer centenario.»

El mejor homenaje en su centenario es releerlo con la promesa de hacer un trato codo a codo con su obra. Con la estrategia simple de siempre necesitarlo.


La llave p√ļblica convoca a la prosa

La palabra escrita es reconocida por la AHS en Ciego de √Āvila, en coordinaci√≥n con el Centro Provincial del Libro y la Literatura, en v√≠speras de los d√≠as 26 al 29 de mayo de 2020. En el a√Īo 2001 se convoc√≥ a un concurso de narrativa en el √°mbito del evento ¬ęJuegos Florales¬Ľ, de la sede avile√Īa, que habituaba reconocer a los poetas cubanos ganadores. Result√≥ ganador el escritor avile√Īo Vasily Mendoza. Con el crecimiento de narradores en el entorno local, a partir del a√Īo 2014 se oficializa la entrega del premio bienal ¬ęLa llave p√ļblica¬Ľ a la mejor narrativa, alternando su entrega con el galard√≥n ¬ęPoes√≠a de primavera¬Ľ, al mejor cuaderno de poes√≠a.

En esta, su IV edici√≥n, la convocatoria queda abierta hasta el 30 de abril de 2020. Podr√°n optar por el premio, los escritores cubanos de hasta 35 a√Īos de edad, miembros o no de la AHS, abanderados de la narrativa, residentes en el territorio nacional, con obras de g√©nero cuento o novela, de tem√°tica libre, entre 40 y 60 cuartillas, impreso original y dos copias, mecanografiado a dos espacios en formato A4. Los autores entregar√°n las obras bajo pseud√≥nimo y sobre aparte con sus datos personales, d√≠gase: direcci√≥n particular, tel√©fono, correo electr√≥nico y centro de estudio o trabajo. La entrega se har√° en Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, calle Independencia #160, e/ Sim√≥n Reyes y Jos√© Mar√≠a Agramonte, CP 65 100 Ciego de √Āvila.

Para no ver transformado un concurso de alcance nacional en municipal, acatando #QuedateEnCasa,, el comit√© decide disponer de las direcciones de correo robertoarmas@nauta.cu y roberto.kahrloss@gmail.com pertenecientes al jefe del secci√≥n de literatura, para el env√≠o de los textos y datos personales; visto que, ¬ęCorreos de Cuba¬Ľ suspendi√≥ sus servicios y las transportaciones municipales son restringidas e interprovinciales canceladas con el enjaulado, literalmente, de las terminales, como m√©todos de prevenci√≥n para la salud.

Poster de Juegos Florales ¬ęJuegos Florales¬Ľ 2017

Nace de un taller de apreciaci√≥n literaria nombrado ¬ęCompay Grillo¬Ľ, la idea de oficializar el premio con nombre ¬ęLa llave p√ļblica¬Ľ, t√≠tulo de un libro de cuentos de F√©lix S√°nchez, en honor a su labor, por coordinaci√≥n de los escritores Arlen Regueiro Mas, Carmen Hern√°ndez Pe√Īa y el mismo F√©lix S√°nchez. Desde el a√Īo 2017, la organizaci√≥n de los ¬ęJuegos Florales¬Ľ queda a cargo del jefe de secci√≥n de literatura Roberto Armas D√≠az y el comit√© organizador integrado por miembros de los diferentes departamentos de la Asociaci√≥n.

Con las obras Como mienten los boleros, El sentimiento m√°s importante y Mec√°nica de las naranjas, han sido ganadores de ¬ęLa llave p√ļblica¬Ľ, desde 2014, los autores Ail√≠n Garc√≠a Gonzales, de Isla de la Juventud, con su primera narrativa; la holguinera Zulema Guti√©rrez Lozano, tambi√©n ganadora de menci√≥n por su literatura para adultos El fin, y el tunero Geonel Alejandro Rama Alem√°n, respectivamente. Las menciones reconocen obras, no ganadoras, pero dignas de resaltar, tales son los casos de Mordidas (2016), por Jorge L√°zaro Foronda, y La ciudad que no era m√≠a (2018), de Norge Luis Labrada Gutierrez.

La publicaci√≥n del cuaderno por Ediciones √Āvila es el mayor halago que estos participantes puedan tener. El premio ser√° indivisible, aportar√°, adem√°s, un pago inicial correspondiente a sus anticipos de derechos de autor, de 1500.00 pesos, moneda nacional; acompa√Īado de una obra de un artista pl√°stico avile√Īo, m√°s el diploma acreditativo. El premio puede quedar desierto si las obras presentadas no re√ļnen la calidad necesaria.


Las poses indiscretas de Norge Luis Labrada (+ fotos y video)

La cámara recoge una expresión, un rictus, una mirada hecha para los otros, una apariencia construida. La página revela una postura, un desafío, una confesión. Como maniquí en la vidriera que desde las tallas perfectas luce un traje, como si existiera para cada uno un verso hecho a la medida, llega Poses, un cuaderno de poesía escrito por Norge Luis Labrada que se suma al catálogo de Ediciones La Luz.

El autor, tiene en él su primer libro. Todo comenzó así:

‚ÄúRecuerdo que hace dos a√Īos en una feria del libro que se le dedic√≥ a Delf√≠n Pratts en Holgu√≠n, en una pe√Īa Palabras Compartidas me conmovi√≥ mucho un poema suyo que despu√©s no pod√≠a ni ver en el libro. Entonces me di cuenta de que me pasaba algo diferente con la poes√≠a. Al a√Īo de haberme sucedido eso comenc√© a anotar algunas cosas, a leer y tomarme m√°s en serio la escritura y busqu√© algunos poetas que me pudieran ayudar como Luis Yuseff.‚ÄĚ

cubierta poses

‚Äď¬ŅPosas desde la poes√≠a?

Creo que sí, es una forma de hablar de uno mismo. En Poses hay muchas maneras de ver el mundo. Las poses no son para esconderse sino para justificar las reacciones, las influencias y sucesos. Las poses son las maneras de defenderse ante la realidad.

‚Äď¬ŅConsideras la escritura de poes√≠a un acto de exhibicionismo?

Sí, porque lo que tenía como mío lo estoy mostrando a las personas y eso me tiene temeroso. En el libro hay muchas de mis preocupaciones y eso me hace sentir expuesto.

‚Äď¬ŅQu√© puede esperar el lector de este cuaderno?

Conocer la personalidad del autor. Este libro contiene mis obsesiones, seres que no est√°n en este mundo que me acompa√Īaron en la escritura como Nina Simone, Amy Winehouse, Catalina de M√©dici, Ana Bolena, pero est√° mi abuela tambi√©n. Seres que llegan a tu lado cuando uno se pone a escribir.

‚Äď¬ŅQu√© representa para ti que tu primer libro saliera con Ediciones La Luz?

Es una suerte. Llevaba un tiempo trabajando en ella y como disfrutaba tanto del proceso de la creación del libro veía muy lejos que ocurriera con un texto mío. Siento alegría y orgullo de publicar por primera vez en una editorial como esta, y siento que el autor puede descansar y confiar en el equipo de Ediciones La Luz.

‚Äď¬ŅC√≥mo conjugas tu trabajo diario, la escritura y la responsabilidad como jefe de la secci√≥n de Literatura en la Asociaci√≥n de Hermanos Sa√≠z de Holgu√≠n?

El tiempo para escribir siempre existe, incluso cuando he tenido que organizar un evento. Estos pasan. Por muy convulsos que sean, se acaban. Al principio tenía temores frente a esta responsabilidad, pero el tiempo me ha demostrado que es posible concretarlo todo.

presentación ediciones la luz

‚ÄďFormas parte de La Joven luz: entrada de emergencias. Selecci√≥n de poetas en Holgu√≠n. ¬ŅQu√© representa esto para ti?

Es un orgullo, pues muchos autores que son reconocidos hoy hace varios a√Īos formaron parte de proyectos similares de Ediciones La Luz. Le digo a los miembros de la secci√≥n de literatura de la AHS de Holgu√≠n que esta es una enorme oportunidad y un privilegio pues con el ebook y audiolibro nos insertamos en el cat√°logo de una prestigiosa editorial.

poses presentación/ cortesía del entrevistado

‚Äď¬ŅCu√°les son tus proyectos de hoy?

Hay un libro que escrib√≠ antes que Poses que estar√° viajando por ah√≠ hasta que tenga suerte. Tengo otro libro que saldr√° por √Āncoras, el sello de la AHS de la Isla de la Juventud.

Sigo escribiendo. √öltimamente no creo narrativa, pero leo mucha poes√≠a. Tengo la deuda de terminar una novela que comenc√© hace unos a√Īos y la retomar√© junto a otros proyectos que tengo, pero quiero aprovechar lo que me est√° pasando con la poes√≠a. Quiero dedicar a ambos el tiempo que merecen.


Viaje a la fantasía

Es la juventud el relevo, en esta etapa de la vida los artistas crean con ímpetu sus obras. En la literatura, por ejemplo, casi todos comienzan a esbozar sus primigenios poemas, cuentos o novelas antes de cumplir las 35 primaveras.

No fue diferente para Abel Guelmes Roblejo, quien ya anda con paso seguro en la narrativa. A pesar de su corto bregar en el mundo de las letras, ha tenido el placer de recibir dos galardones en concursos especializados: el primero fue el de la revista Juventud T√©cnica, en el a√Īo 2017, con un cuento de ciencia ficci√≥n; el segundo, el Oscar Hurtado, hace dos a√Īos, en la categor√≠a de fantas√≠a. Su √ļltimo y no menos importante lauro fue el premio La Gaveta, del a√Īo pasado ‚Äďun certamen organizado por la revista hom√≥nima, de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Pinar del R√≠o, y no especializado en estos subg√©neros‚Äď, en el apartado de cuento.

En entrevista exclusiva con BOHEMIA nos habla sobre sus primeras experiencias en el mundo de la creación literaria, así como sus éxitos actuales; la importancia de los talleres para los escritores y lo más importante: no dejar nunca de leer y nutrirse de los más sabios.

‚ÄúComenc√© a escribir en el a√Īo 2013 ‚Äďrememora‚Äď. Desde ese entonces me acerqu√© al taller Espacio Abierto y al proyecto Dialfa, ya que eran los √ļnicos lugares afines a mis gustos literarios, adem√°s ten√≠a conocimiento de que en ellos se reun√≠an escritores. Estaba pr√°cticamente como una p√°gina en blanco y quer√≠a nutrirme de sus conocimientos.

Viaje a la fantasía.

En 2017 vio publicado su primer libro.

‚ÄúAl inicio cre√≠a que narrar era f√°cil. Un d√≠a me sent√© y tecle√© en la computadora 12 p√°ginas de mi primer cuento. A√ļn lo tengo, es desastroso; solo que en aquella √©poca no lo ve√≠a as√≠, incluso lo envi√© a un concurso. Sin propon√©rmelo, su g√©nero era la fantas√≠a; en aquel momento no sab√≠a la existencia de estas diferenciaciones, para m√≠ era solo escribir un texto.

‚ÄúEn mi primera sesi√≥n de Espacio Abierto, escuch√© algunas narraciones con los mismos errores que la m√≠a, y me di cuenta de que necesitaba m√°s lecturas. Deb√≠a respetar este oficio que reci√©n hab√≠a descubierto y hacerle honor a quienes me estaban ense√Īando‚ÄĚ.

‚Äď ¬ŅPersonalmente, en qu√© devino ese taller?

-Es mi casa, mi familia. Allí sigo aprendiendo en cada encuentro y he puesto en práctica todo lo asimilado en el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. He crecido en la literatura y como persona. No fuera lo que soy hoy, como escritor, si no existiera Espacio Abierto. Para mí sí resulta imprescindible.

‚ÄúEs literal y literariamente mi taller, aunque no de forma exclusiva, es tan m√≠o c√≥mo de cualquier escritor que se le acerque, a fin de cuentas, es un espacio accesible para todos. Ha ayudado, ayuda y ayudar√° a much√≠simos literatos, no solo de La Habana, tambi√©n de otras provincias‚ÄĚ.

-¬ŅDe qu√© manera el Centro Onelio contribuy√≥ en tu formaci√≥n?

-Entr√© en el propio a√Īo 2013. All√≠ aprend√≠ las t√©cnicas narrativas, a amar y respetar el oficio de la literatura, a cuidarlo y atenderlo a diario. Cambi√≥ mi forma de ver todo. Est√° entre las mejores experiencias de mi vida. No solo conoc√≠ gente maravillosa y me integr√© a esa hermandad, tambi√©n a magn√≠ficos escritores‚ÄĚ.

-¬ŅPor qu√© escribes ciencia ficci√≥n y fantas√≠a?

-La afición al género fantástico en general (lo que incluye a la ciencia ficción) viene de las lecturas que tuve en la infancia. Entre mis autores preferidos en esa época se encontraban Julio Verne y Poe, por mencionar sólo dos.

‚ÄúEn la actualidad sigo sin proponerme escribir un g√©nero en espec√≠fico, m√°s bien hago un cuento o una novela, en resumen, una historia. Eso no niega que tenga preferencia por lo fant√°stico al escribir y al leer, porque es una literatura que no tiene l√≠mites preestablecidos, es libre, solo la restringe la imaginaci√≥n del autor, quien crea un mundo nuevo. No es como en el realismo, donde se recrea una historia ya con reglas estrictas en un universo conocido‚ÄĚ.

Viaje a la fantasía.

Además de este volumen, incluido en la colección Hojas de Hierba, de Ediciones Loynaz, sus obras en integran varias antologías.

-¬ŅQu√© te aport√≥ haber obtenido el premio en el concurso de la revista La Gaveta?

-Gan√© el primer premio en este certamen con el libro¬†Men√ļ Completo. Fue maravilloso que reconocieran de esta manera mi trabajo. ‚ÄúHe cumplido as√≠ varios sue√Īos: publicar en mi pa√≠s, ser le√≠do por mis amigos, emocionarme porque algunos desconocidos me digan que les gust√≥ y verlo en un¬†stand¬†en la Feria Internacional del Libro de la Habana.

“Es un volumen de cuentos, donde los relatos se centran en el absurdo. Creé una serie de historias, en apariencia comunes, que se van desarrollando hasta llegar a niveles irracionales. Quería demostrar que los géneros literarios pueden utilizarse como pretexto, porque lo que importa es lo que cuentas; por eso en mi libro encontrarás cuentos humorísticos (o rayando el humor), de suspense y románticos.

‚ÄúRecibir ese premio es una prueba de que en Cuba hay quienes ven m√°s all√° de los g√©neros literarios y se fijan en lo que uno quiere decir como creador‚ÄĚ.


«El arduo proceso de cuestionar y entender»

En lo real, el escritor encuentra la belleza de la escara y sus (in)certidumbres. Su viaje por el camino de la zozobra es siempre una invitación. Ahmel Echevarría conjuga, en su obra, fotografía y banda sonora de la vida. Por eso, advierto, es que esta entrevista ha de entenderse como un soundtrack incompleto.

‚Äď‚Äď¬ŅSientes que, m√°s all√° del punto de vista del estilo, existen hilos conectores, m√°s o menos visibles, que relacionan a tus textos?

Aunque siempre me propongo ‚Äúcambiar de rostro‚ÄĚ en cada libro, y esto significa no repetirme, o en √ļltima instancia ‚Äúrepetir desde la diferencia‚ÄĚ, hay un prop√≥sito com√ļn en mis libros: el amor y la memoria.

Me interesa situar al individuo en el centro de una historia de amor tan compleja y variable como variable y complejo es el ser humano. Dicha historia, en la que se alternar√°n alegr√≠as y derrotas, acontecer√° en un contexto privado y p√ļblico afectado por los vectores de la ideolog√≠a, la pol√≠tica.

Visto así, las historias que narro, acaso novelas de amor, van del presente a un pasado reciente. Hasta el momento, el pasado en mis libros se ha circunscrito a las décadas del 60 y 70 del siglo XX cubano.

Foto Cirenaica Moreira

‚Äď‚Äď¬ŅExiste una clave, una f√≥rmula, que garantice la hechura de un buen narrador?

No existen, al menos no en el sentido que creo tiene tu pregunta. Sin embargo, pienso en los decálogos como posibles rutas a seguir, no fórmulas.

Cuando analizas el contenido de los decálogos de grandes escritores, esos textos que algunos leen como Mandamientos, además de las coincidencias verás no pocas diferencias. Esas variaciones nos hablan de la imposibilidad de la fórmula.

Los decálogos deben leerse con la alarma de la sospecha siempre activada. Este detalle podría ser una clave.

Hay un factor com√ļn en los grandes narradores: la capacidad de observar y asociar, el singular manejo del idioma, los riesgos asumidos en el acto de construir un relato (personajes, estructura, temas, la disoluci√≥n de las fronteras entre los g√©neros, etc.), la manera en que su literatura se adelanta hasta el punto en que no pocas ocasiones resulta ilegible o incomprensible para sus contempor√°neos.

‚Äď‚Äď¬ŅC√≥mo transcurren tus procesos creativos?

Una imagen siempre es el punto de partida, una imagen que contiene una suerte de enigma. Luego toma la forma de una o varias preguntas cuya respuestas ignoro, lo cual me sit√ļa en el camino de la investigaci√≥n, del modelaje de las tramas, conflictos, personajes, el tipo de narrador.

Junto con la imagen inicial ‚Äúse producen‚ÄĚ una serie de frases relacionadas con el enigma o la(s) pregunta(s). De ah√≠ nace el t√≠tulo del libro y parte del esp√≠ritu que deber√≠a tener.

Como se trata de un proceso de ensayo y error, no doy nada por sentado hasta sentir que he arribado a un punto donde todo cobra sentido. Los elementos que parecían dispares empiezan a conectarse. Entonces solo queda abandonarse al placer de la zozobra.

A la escritura nada le es ajeno, trabajar en un proyecto de novela es casi similar a investigar un crimen.

‚Äď‚ÄďTu obra ha sido identificada como parte de la Generaci√≥n Cero, ¬Ņqu√© ganancias ha reportado, en materia escritural, ser parte de dicha Generaci√≥n? ¬ŅPercibes que es una generaci√≥n ya superada o notas que las nuevas promociones de autores intentan emular, con m√°s o menos √©xito, las f√≥rmulas de la promoci√≥n anterior?

Con Generación Cero hay más de una confusión, toda vez que se ha utilizado para nombrar dos objetos de estudio diferentes.

Partamos de que es una etiqueta. Por un lado, d√≠gase que fue creada por el escritor Orlando Luis Pardo Lazo, en su versi√≥n inicial era Generaci√≥n A√Īo Cero. Bajo esa etiqueta est√°bamos un grupo de escritores que coincidimos en el espacio literario coordinado por el escritor Jorge Alberto Aguiar D√≠az (JAAD), y que adem√°s comenzamos a publicar en el 2000. Para Orlando, el 2000 era nuestro a√Īo cero.

Algunos cr√≠ticos decidieron utilizar la etiqueta a la hora de segmentar y reunir desde el punto de vista temporal, para el estudio de la narrativa y la poes√≠a, a los autores que comenzaron a publicar a partir del 2000. En resumen: redujeron el largo de la etiqueta y ampliaron el tama√Īo del objeto de estudio. En ese punto se gener√≥ cierto desmadre.

Más allá de la aceptación y el disenso de los miembros del grupo que aparece en el párrafo donde menciono a Orlando, y de incorporaciones que luego hicimos, vale aclarar lo siguiente: G0 no es exactamente una generación sino un grupo o promoción de escritores.

En ‚Äúmateria escritural‚ÄĚ, para utilizar tu propio calificativo, al menos en su n√ļcleo la ganancia que report√≥ se resume en una ideolog√≠a de grupo, lo cual conduce a la manera en que pens√°bamos la literatura en relaci√≥n al contexto en el que est√°bamos viviendo, y la cr√≠tica que quer√≠amos hacer.

A pesar de las diferencias de estilo y temas entre sus integrantes, porque esa variedad caracteriza a la G0, pensamos un espacio que no era solo literario, al que no solo le interesaba la literatura, y que no solo era físico, muestra de ello son el e-zine the revolution evening post, las revistas digitales Cacharros(s), 33 y 1/3 y Desliz.

De manera extra√Īa, y tras coincidir en los espacios creados por el escritor JAAD, se produjo una comunidad de afectos e intereses que entre algunos integrantes de G0 dura hasta hoy.

No me concierne responder si G0 ha sido superada. Igual no creo que importe demasiado, porque cada promoción, grupo o generación debe pensar su propio espacio. A su cuenta y riesgo debería reaccionar ante su realidad con sus propias herramientas, con su noción del mundo, con su propio dispositivo de enunciación.

‚Äď‚ÄďHay generaciones inolvidables en la historia de la literatura de un pa√≠s, ¬ŅGeneraci√≥n Cero merece un lugar semejante?

Con el transcurso del tiempo, todo aquello que en cierto momento nos desvel√≥ e hicimos ‚Äēy aqu√≠ uso el plural para referirme a cualquier individuo‚Äē ocupar√° su justo lugar. Ese lugar podr√≠a ser el silencio, la derrota.

Ya se ver√° si los de G0 merecemos el olvido.

‚Äď‚Äď¬ŅDe qu√© manera te relacionas con el mundo de los premios? ¬ŅHay fricci√≥n en tu v√≠nculo con ellos?

Por lo general, los premios solo distribuyen un poco de dinero y resonancia. El dinero y ese tipo de ruido nunca vienen mal.

No tengo ning√ļn problema con los premios. Si lo gana un amigo, me alegra igual. Creo que fue en el 2011 cuando el Guill√©n y los Carpentier cayeron en manos de Luis Yuseff, Jamila Medina, Osdany Morales y Marcial Gala. Fue una muy grata sorpresa, tambi√©n una se√Īal.

Los premios están ahí para que lo intentes, y algunos son menos limpios o menos justos que otros. Son las reglas del juego, no se pueden perder de vista.

Pero la literatura, la literatura a secas, est√° en otra parte.

‚Äď‚ÄďMuchos autores cubanos, tanto j√≥venes como de mayor trayectoria, se quejan de la poca promoci√≥n, a escala internacional, que tienen sus obras. ¬ŅEs este un factor que puede ser combatido por el individuo o requiere de un esfuerzo a mayor escala? ¬ŅQu√© puede aprender nuestro incipiente mercado del libro de otros mercados con mayor experiencia?

La literatura cubana no est√° en ning√ļn mapa literario, en ninguna agenda ni bur√≥ de las grandes, medianas ni peque√Īas editoriales que marcan el pulso de lo que acontece en el panorama literario internacional.

Solo se manejan algunos nombres, muy pocos; la mayoría de esos pocos, porque debo insistir en la cantidad, son los grandes muertos del panteón literario cubano.

Los pocos autores vivos que aparecen en ese panorama o mapa están allí no precisamente por la gestión de agentes o editoriales cubanas.

Cuando en los diferentes movimientos promocionales de autores latinoamericanos j√≥venes ve√≠a y veo la ausencia de Jorge Enrique Lage ‚Äēel Lage de Carbono 14. Una novela de culto, La autopista o Archivo‚ÄĒ confirmo que tal ausencia no solo est√° relacionada con asuntos netamente literarios.

Tu pregunta habla del mercado. Y el mercado tiene reglas duras que hay que conocer. Entre sus actores principales est√°n los agentes y editores. Ellos establecen las reglas del juego, y construyen el mapa o el panorama al que desean acceder los autores que mencionas.

Es casi imposible ubicarse allí desde un lugar tan marginal como Cuba, contando solo con la conexión a Internet.

Puesto que ya estamos hablando de Cuba y el mercado, otra vez utilizar√© tus palabras: ‚Äúnuestro incipiente mercado del libro‚ÄĚ. A mi modo de ver, ni es nuestro, ni es incipiente, tampoco es mercado. No existe.

Lamentablemente, aunque cuenta con personas l√ļcidas, profesionales, y entregadas a su trabajo, incluso con algunas peque√Īas y buenas editoriales, a estas alturas el sistema editorial cubano, tal como est√° dise√Īado, no puede aprender ni mejorar nada.

‚Äď‚ÄďLa palabra ‚Äúcomercial‚ÄĚ, asociada a la literatura, parece ser una condici√≥n de la cual muchos escritores reh√ļyen. ¬ŅQu√© importancia le concedes al hecho de la calidad literaria vinculada al aspecto comercial del libro como objeto arte?

M√°s all√° de la complejidad y densidad de un libro o un autor, lo cual lo sit√ļa en desventaja en un panorama donde la lectura va perdiendo terreno, supongo que el recelo ante ‚Äúlo comercial‚ÄĚ como oposici√≥n a ‚Äúla calidad literaria‚ÄĚ no sea m√°s que un asunto de paradigmas, de nociones personales.

Dejando a un lado ingenuidades, esas que olvidan el verdadero poder de grupos multimediales como el Grupo Planeta, la calidad literaria no siempre est√° divorciada de las ventas. No es secreto ni novedad.

Aunque desconozco con exactitud cu√°nto pueden vender, m√°s all√° de gustos y suspicacias me atrevo a mencionar cinco nombres donde el √≠ndice de ventas no es inversamente proporcional a lo que llamas ‚Äúcalidad literaria‚ÄĚ: Gabriel Garc√≠a M√°rquez, Stephen King, Roberto Bola√Īo, Margaret Atwood, Mario Vargas Llosa, Javier Cercas y Haruki Murakami.

‚Äď‚Äď¬ŅQu√© j√≥venes autores nacionales recomendar√≠as como lecturas indispensables? ¬ŅY cu√°les, a escala internacional?

Puesto que deseo ejercer una crítica férrea ante una pregunta que pide nombres indispensables en el mapa de la literatura escrita por jóvenes, solo me centraré en el contexto nacional. A los otros se les promueve de mil y una maneras, son nombres de mujeres y hombres que circulan en las redes sociales. Pero de esos poetas, narradores y escritores de no ficción solo tenemos, o yo solo tengo, un conocimiento parcial: la lectura de una parte de su obra.

Tomando en cuenta la edad de los autores que mencionar√© (no han llegado a los 45 a√Īos) y la densidad y complejidad del tejido que han ido urdiendo de manera progresiva en sus obras, y por los contenidos de las mismas, te doy dos nombres: la narradora, poeta y ensayista Jamila Medina R√≠os, y el narrador Jorge Enrique Lage.

‚Äď‚ÄďLa narrativa, como g√©nero, aparece cada vez m√°s contaminada por elementos que provienen de la dramaturgia, del performance, de la poes√≠a y del ensayo, ¬Ņesta mixtura se manifiesta en tu creaci√≥n?

De manera consciente he contaminado mis textos con casi todo lo que mencionas salvo con la dramaturgia, entendida aquí como texto escrito estrictamente para el teatro. Que un cuento o una novela tengan diálogos no significa que se haya pensado en la dramaturgia, que la frontera entre los géneros se haya diluido.

En el caso de la performance, me gustaría también decirte que sí. He tratado de ejecutar una suerte de traducción y/o traición teniendo como punto de partida las artes visuales. Otro asunto es conseguir la traducción y la traición.

‚Äď‚ÄďMuchos j√≥venes escritores ven un referente en tu literatura. Son esos mismos j√≥venes que, ahora mismo, comienzan a establecer sus propios caminos y l√≠neas de pensamiento escritural. ¬ŅQu√© te interesar√≠a que encontraran en tus libros?

Inconformidad, placer, riesgo. Tambi√©n desear√≠a que encontraran una serie de preguntas que, junto a las que ya se puedan haber formulado, les acompa√Īen en el arduo proceso de cuestionar y entender el espacio en que viven.

‚Äď‚ÄďTu narrativa tiene mucho de, y es mi criterio, fotograf√≠a en movimiento. ¬ŅLo percibes as√≠?

Entiendo tu observación. Además agregaría la intención de incluir en la ficción una suerte de banda sonora.

He tratado de no pasar por alto el movimiento y el sonido, y no se trata solo de la influencia que puede haber ejercido el cine. La vida es movimiento constante rodeado de una mezcla de sonidos. Como siempre coloco al individuo en el centro de mis historias, adem√°s de construir su universo interior, sus dudas, certezas, alegr√≠as y derrotas, lo sit√ļo en un contexto f√≠sico y all√≠ interact√ļa, vive y muere.

No solo presto atenci√≥n a las peque√Īas historias, a los sujetos que nunca figurar√°n en los grandes relatos hist√≥ricos. Tambi√©n deseo reflejar la cadencia y el sonido de esas vidas aparentemente insignificantes.

‚Äď‚Äď¬ŅPiensas que la cr√≠tica literaria actual se realiza en base a simpat√≠as y antipat√≠as?

La cr√≠tica literaria movida por lealtades o antipat√≠as no es asunto nuevo. Ha sido parte de nuestra ‚Äúindigencia cr√≠tica‚ÄĚ.

La gravedad del problema no radica en la existencia de textos críticos movidos por la simpatía o las bajas pasiones, sino en la escasez de una verdadera crítica no solo literaria, y la poca cultura del debate.

En cuanto a los espacios para el debate, ese detalle ni me los cuestiono. La propia realidad habla por sí sola.

A los críticos mordaces que ni piden ni regalan nada se les lee mal. Se les odia a muerte. Todo se pone peor cuando la polémica pasa del terreno intelectual al personal.

‚Äď‚ÄďY, por √ļltimo, me gustar√≠a preguntarte: ¬Ņcrees que ha muerto una cultura del debate y del encuentro entre individuos que componen los diferentes campos del intelecto nacional? ¬ŅViven cada uno de los creadores encerrados en un particular coto de caza y de referencias? ¬ŅHasta qu√© punto estamos preparados, como naci√≥n y como individuos, para divergir en criterios, tanto en materia escritural como humana?

Ya te había comentado que no veo una verdadera cultura del debate, en muy pocos casos se produce el tipo de encuentro que mencionas desde el punto de vista físico, en el contexto de lo real.

Puedo estar equivocado, igual no s√© si responde a tu pregunta lo que acontece en la relaci√≥n entre peque√Īos grupos de artistas donde casi nunca est√° la literatura.

Las publicaciones digitales no estatales quizás están generando una suerte de cambio en ese marco de relaciones. Son espacios muy dinámicos, con una alta presencia en la web y las redes sociales. Las publicaciones digitales como Hypermedia Magazine, Rialta Magazine o El Estornudo, están inmersas en las nuevas dinámicas de producción y difusión de contenidos, en las nuevas dinámicas económicas; no pocos actores de este escenario son jóvenes.

Tal parece que no solo se están creando redes de trabajo. Esa comunidad de intereses, incluso de afectos, también puede tener la lógica o la materialidad del entorno virtual.

Me preguntas sobre la divergencia de criterios; el panorama es desolador, casi árido. Como nación, como individuos, nos queda muchísimo por aprender. En todos los sentidos.


Invitación a un ritual

El ritual de las cabezas perpetuas (Ediciones La Luz, 2018) es un texto que bebe de la tradici√≥n epistolar y de los c√°nones de la novela del siglo XIX. Algo de esto, cierto influjo en el lenguaje, en la recreaci√≥n meticulosa de los acontecimientos y en el develado paulatino de las capas y capas que componen a sus personajes, se nota aqu√≠ y all√°. Pero esto no debe convertirse en motivo de reticencia que impida el arribo del lector a las p√°ginas del libro, sino que m√°s bien sirve como una recreaci√≥n, l√ļdica hasta cierto punto, que demuestra el trabajo bien servido de un autor que se preocupa no solo por la construcci√≥n l√≥gica de su universo y de sus leyes particulares, sino tambi√©n por la verosimilitud hist√≥rica y por el mapeo constante de la identidad de aquellos seres que pueblan el imaginario del texto.

Un aparte merecen la utilizaci√≥n y el estudio de las capas profundas del lenguaje. Evelio Traba no se concentra √ļnicamente en recrear la Historia a trav√©s de los detalles superficiales que podr√≠an entenderse como la punta del iceberg, sino en ir a lo profundo, al cuerpo de hielo de la creaci√≥n donde el lenguaje juega el papel m√°s importante: el de la verosimilitud literaria.

El autor busca ‚ÄĒy consigue en amplia medida‚ÄĒ que el discurso de sus personajes se integre al discurso de la √©poca, y esta carga pesada ‚ÄĒque el lector contempor√°neo y adaptado a otras formas de contar percibir√°‚ÄĒ no puede pasar como materia que se ignore. No es este un texto ligero ni sencillo, al menos a priori, y no hablo del simple acontecimiento dram√°tico que la narrativa devela y oculta de manera paulatina; sino de c√≥mo el lenguaje enriquece las fibras profundas de la reconstrucci√≥n hist√≥rica.

Si el lector llega a estas p√°ginas podr√° encontrar una mirada particular sobre los acontecimientos que tienen como trasfondo a la Revoluci√≥n Francesa y su posterior debacle. Pero el texto no es simplemente un manuscrito hist√≥rico, un juego de recreaciones que se desenvuelve con tino y acierto, sino que ha de verse esto como un recurso, un decorado para la escena, un hilo que se extiende desde la mente simb√≥lica del autor a la mente real de quien lee. La caducidad de los cuerpos, las ansias de conocimiento, el poder que trae la inmortalidad ‚ÄĒas√≠ sea a costos elevados, costos en sangre y en √©tica, costos rayados en la piel de la Historia‚ÄĒ son los temas fundamentales de este libro cuya influencia mayor quiz√°s pueda encontrarse en Thomas Mann y en el h√°lito faustiano que Goethe nos leg√≥ en la m√°s singular y reconocida entre sus piezas dram√°ticas.

Ha de advertirse que El ritual de las cabezas perpetuas no es un pastiche ni una relectura de las dos obras mencionadas anteriormente. Todo lo contrario. Evelio Traba posee esa singularidad narrativa que quizás pocos autores jóvenes pueden exhibir con tanto oficio; una singularidad que hace de este libro, más que una lectura agradable, una necesaria.

El ritual es un ciclo donde lo inmortal y lo perpetuo se convierten, más que en deseos humanos, en obsesiones. En estas obsesiones se encuentran todas las ansias que han puesto en movimiento los motores trascendentes de nuestro pensamiento y nuestra ética.

¬ŅEs la muerte nuestro √ļnico camino?, ¬Ņexisten otras veredas que nos alejen de la aniquilaci√≥n?, se pregunta Evelio Traba y en las respuestas a estas inc√≥gnitas es que se alza un texto que bebe de la tradici√≥n fant√°stica y la imbrica coherentemente con el discurso hist√≥rico. Es una novela, sin dudas, escrita desde la t√©cnica, desde el conocimiento intr√≠nseco de un momento en el mapa del mundo; es un texto cimentado en personajes s√≥lidos, llenos de contradicciones, consumaciones, dudas y contaminaci√≥n, si bien termina por primar en ellos un criterio que los separa en dos franjas desiguales: luz y sombra, bien y mal que, en resumen, pueden verse como dos caras de una misma moneda literaria.

En materia escritural, este es un texto que no supera a La Concordia, aquella inolvidable novela que demostró el oficio y el rigor de Evelio Traba. Quizás se trate de una pura impresión subjetiva: la de la lectora que no ha logrado desprenderse del buen sabor de la obra cerrada. El ritual de las cabezas perpetuas, sin aspirar a los vuelos de la novela que le antecede, ofrece sin embargo otra mirada, otro ángulo de la realidad, un fragmento más del talento de un autor que apuesta por la renovación de sus lenguajes y sus maneras de hacer.

Un ritual no es posible sin la existencia de aquel que conduce el espectáculo de los comulgantes. Evelio Traba ha demostrado ser más que capaz de llevar el báculo y el signo de la escritura en sus manos. Esto, más que baza de triunfo, merece elogio y respeto. El ritual de las cabezas perpetuas no es uno de los tantos libros que acunan y cimientan un limbo creativo donde todo está bien y mal en una misma proporción, ya que hay demasiado de igual o parecido entre las creaciones de autores diferentes. Este es un texto que apuesta por lo individual y lo diverso, por la identidad propia y no por la copia o la clonación de fáciles patrones de éxito.