Nicolás Guillén


Vuelven Los d√≠as de Guill√©n a Camag√ľey

Camag√ľey vuelve a ser el de antes poco a poco. Se recupera de las ausencias, de los abrazos guardados y de sus plazas y parques vac√≠os.

As√≠ llega este julio, con aires de esperanza y la satisfacci√≥n de los reencuentros; un d√≠a ideal para redescubrir la ciudad a trav√©s de la visi√≥n de Nicol√°s Guill√©n, a la que llam√≥ «suave comarca de pastores y sombreros».

Y es que, como cada s√©ptimo mes del a√Īo, vuelven Los d√≠as de Guill√©n, jornada con la que sus coterr√°neos celebramos su natalicio. Ser√°n, pues, seis d√≠as para observar una urbe a trav√©s de los espejuelos del Poeta Nacional de Cuba; quererla y hacer de versos y cr√≥nicas, hechos y esencias.

El Centro Provincial del Libro y la Literatura y las filiales camag√ľeyanas de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba y la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, se unen otra vez para conmemorar la efem√©ride con variadas iniciativas.

Hoy, la Sala Emilio Ballagas, del Centro Cultural Librería Ateneo-Vietnam acoge el inicio de la jornada con una lectura de poemas del escritor, a cargo de diferentes escritores agramontinos.

El mismo espacio será testigo el próximo lunes de la presentación de un audiovisual sobre el autor de Poemas de amor, El gran zoo, y La rueda dentada, a cargo de Armando Pérez Padrón.

Asimismo, en Los días de Guillén reabrirá sus puertas el Centro Cultural-Librería Antonio Suárez, regalo para la urbe y para quienes le debemos al poeta, ir junto a él de aprendiz de su exquisita obra periodística y literaria. Sean bienvenidos entonces estos y todos los días, por la suerte de tenerlo eternamente. (Yusarys Benito Deliano/ Radio Cadena Agramonte) (Foto: Archivo)


«El fin √ļltimo de la poes√≠a es dejar un testimonio»

Es una de las j√≥venes voces de la poes√≠a actual que sobrevivir√° al paso del tiempo. Hacer una puesta semejante puede resultar arriesgado o pol√©mico ya que, en materia de escritura, en materia art√≠stica, es dif√≠cil anticiparse al paso del tiempo y de las miradas, siempre subjetivas, de la cr√≠tica y el p√ļblico.

Sin embargo, el arte también posee objetividad. Objetividad que asume el sinónimo de talento, persistencia, memoria y vibración. Quienes recibieron con sorpresa la noticia de que Antonio Herrada se había alzado con la Mención Única del Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén, en su más reciente edición, tal vez se han perdido a uno de los poetas cuyo testimonio, en los caminos de lo creativo, vale la pena escuchar y sentir. 

¬ŅCrees que hay una necesidad de definir qu√© es la poes√≠a en los tiempos que corren (o en cualquier otro tiempo)?

Una definici√≥n siempre presupone una frontera. Una marca que delimita el esto s√≠ y aquello no. Creo que a veces hace m√°s da√Īo definir. Lo mejor de los avances siempre ha sucedido en los m√°rgenes. Si me arriesgara a esbozar un concepto empezar√≠a cada l√≠nea con la palabra NO. (Criterios de forma): NO hay que escribir en rima, NO hay que escribir en versos, NO hay que evadir las formas narrativas, NO hay que evadir la rima, NO hay que evadir los versos, NO hay que escribir con moldes narrativos‚Ķ y as√≠ un largo etc√©tera. (Criterios de contenido): NO quiero extenderme en esto, pero me gustar√≠a proponer un concepto f√≠sico, la resonancia, y hacia all√≠ que camine el texto, que la poes√≠a NO sea un reba√Īo de temas que sale a pastar todas las ma√Īanas, sino que cualquier asunto humano provoque una vibraci√≥n, una igualdad de frecuencias que hagan al texto y lector oscilar.

La poes√≠a es una materia, asociada muchas veces a la palabra escrita, pero que claramente se transmuta y asume cuerpo no solo en muchas manifestaciones art√≠sticas, sino tambi√©n en la vida cotidiana. En t√©rminos can√≥nicos est√° la tradici√≥n, la historia de la literatura, las escuelas, los estilos. Sobre eso volvemos, negamos o asentimos. Y nos ponemos en di√°logo con personas que ni siquiera conocimos, y de las cuales a veces nos separan siglos. Otra muestra m√°s de la teor√≠a de las vibraciones. Si me pidieran una definici√≥n, me arriesgar√≠a a esa frontera difusa, y que la libertad expresiva tenga la √ļltima palabra.

¬ŅC√≥mo transcurren tus procesos creativos?

Hay dos etapas. La primera es una etapa permanente, es la b√ļsqueda, la lectura, el estar atento a todo lo que el ojo del poeta ve en su d√≠a a d√≠a. Muchas veces esa mirada est√° condicionada por el proyecto que escribo en esos momentos, aunque no desatiende otras im√°genes no relacionadas con esto pero que pudieran formar parte de algo futuro. Por eso digo que soy poeta a tiempo completo.

Una pel√≠cula, un libro, una noticia, un resultado cient√≠fico, una canci√≥n, el paisaje que observo cuando me traslado por la ciudad, una frase dicha al aire, cualquier cosa que me provoque una m√≠nima vibraci√≥n. Muchas veces acompa√Īo estas experiencias de notas. Y esas notas son la materia prima de la segunda etapa. A veces paso meses sin revisarlas y cuando lo hago encuentro poemas completos. Soy un escritor de notas y a veces hago poemas.

Cuando maduran, surgen los libros. Me gusta hallar relaciones infinitas y la idea del proyecto de libro. En esto contradigo la posición de Hemingway, y aunque a veces la musa me agarra escribiendo, nunca comienzo un texto como una invocación.

Esta segunda etapa lleva el corrientazo de la escritura y un larguísimo proceso de revisiones, donde trato que cada palabra tenga su justo lugar. Este modus operandi arriesga por la calidad antes que por la cantidad. Me permite disfrutar como un escolar sencillo y no como un asalariado. Y a veces se reconforta con lecturas como la de Pound, cuando dice que más vale legar una buena imagen que no un conjunto silencioso de obras voluminosas. No obstante, siempre queda el riesgo, la apuesta por la idea fallida, el tiempo dedicado a lo que no concretará en página impresa. Para eso solo queda el desprendimiento y el placer que provoca la contemplación.  

Am√©n de las lecturas, ¬Ņindispensables? para cualquier escritor, ¬Ņde qu√© manera se forma un poeta hoy en d√≠a?

Hay que entrenar la sensibilidad como un atleta. La lectura sigue siendo la fuente nutricia fundamental, pero la poesía empieza en todas partes (Nogueras, ob.cit). Me gustaría que existiera un reglamento de estricto cumplimiento para todos los poetas o aspirantes: y que empezara con una orden de alejamiento. Nuestro gremio sigue siendo como un gueto, nadie sale y nadie entra.

Ojal√° pudi√©ramos orientar una hora de conversaci√≥n profunda por cada hora de lectura. Y una libreta donde reflejemos el tiempo dedicado al intercambio con otras artes y artistas. Adem√°s pudi√©ramos disponer de planes de internamiento en zonas naturales, pr√°ctica de deportes extremos, unas cuantas materias cient√≠ficas, clases de baile, idiomas y filosof√≠as orientales, y por qu√© no, el contacto con ni√Īos(as) y con comunidades en desventaja social.

Despu√©s de estas sesiones, la sensibilidad del poeta tendr√° buenos m√ļsculos. NO me gusta la imagen del bardo ensimismado. Prefiero el camino del conocimiento profundo de toda obra humana. Por ese camino quiero llegar a la poes√≠a. ¬†

Algunos de mis entrevistados me han hablado de la existencia de una supuesta crisis de lo po√©tico en el pensamiento de la naci√≥n cubana, ¬Ņopinas de igual manera?

Si la crisis consistiera en que el peso de la poesía en los círculos artísticos, políticos y mediáticos de la nación ha disminuido, pudiera estar de acuerdo. La poesía se ha retirado un poco del imaginario del cubano. El pensamiento (como cuerpo creado desde instancias de poder) ya no la tiene tan en cuenta. Pero esto no tiene nada que ver con la calidad de la poesía. Pocas veces se ha escrito tanta poesía y tanta poesía sobre Cuba. Esa parte del pensamiento que también es marginal tiene una salud increíble, es rebelde, heterodoxa, criolla. Claro que no podremos esperar un coro.

El propio sistema cultural ha hecho que crezcan exponencialmente los poetas publicados, las editoriales, los concursos. Y el propio sistema es un atentado contra la calidad de la poesía. Porque la poesía es una industria de la exclusividad, no de la reproducción continua.

Claro que no es el objetivo del sistema, est√° hecho para todo lo contrario, para crear incentivos y dar apoyo, pero a veces los resultados no acompa√Īan. Lo podemos ver en los cientos de libros que se publican cada a√Īo. Si al escritor y al lector no les molestan estas escrituras desechables, pues no habr√° contradicciones, esperaremos cada a√Īo los nuevos libros como se esperan las nuevas versiones de los celulares.

Pero si por el contrario est√°n buscando un producto √ļnico, habr√° que cambiar las estrategias. Pienso en un peque√Ī√≠simo grupo de poetas contempor√°neos cuyas obras valen para negar esa crisis. Habr√° que abrirles m√°s espacio, llevar sus obras a otros circuitos, argumentar sus valores. Sacarlas del gueto.

¬ŅCreamos poes√≠a en Cuba con miradas √ļnicamente regionales y signadas a un momento en espec√≠fico o se busca lo universal? ¬ŅEs ese ‚Äúlo nuestro‚ÄĚ, de alguna manera, sin√≥nimo de ‚Äúlo universal‚ÄĚ?

Esta contradicci√≥n entre lo universal y lo local me da siempre algo de risa. ¬ŅNo estaban escribiendo los griegos sobre sus dioses, sus haza√Īas y sus problemas cotidianos? ¬ŅNo estaba Guill√©n hablando de lo que nos define en el imaginario del mundo? El verdadero desaf√≠o est√° en evitar la repetici√≥n, en aportarle algo nuevo a lo que tantos han dicho. La clave est√° en el olfato que debe tener el escritor para identificar la universalidad de un tema local o en cu√°ntas sensibilidades pueden abarcarse desde la √≠ntima realidad de un solo hombre. A veces desespera no solo que sean los mismos temas sino que no hay nuevas formas de tratarlos. Y eso s√≠ es la huella de una crisis creativa.

Eres codirector del proyecto Coliseo Poético. Háblame un poco de esta experiencia.

Pudiera hablar de esta experiencia como de un embri√≥n. Surgi√≥ de una manera muy inesperada, en una conversaci√≥n, intentando simplemente hacer una lectura de poes√≠a de forma diferente. Y ha cambiado mucho. De participantes, de espacios y de patrocinadores. Invariable se ha mantenido Osmel Almaguer, el otro poeta culpable, y quiz√°s algo del esp√≠ritu. Ha intentado, sobre todo despu√©s de la segunda edici√≥n, unir varios temas de inter√©s del √°mbito po√©tico nacional: los mundos virtuales (todo, excepto el d√≠a de la competici√≥n, sucede a trav√©s de Internet), una buena remuneraci√≥n econ√≥mica (los premios por la lectura de varios poemas superaron en cuant√≠a lo que cualquier premio que se otorga en la mayor√≠a de los concursos nacionales), el resurgir del inter√©s por la lectura del poema en p√ļblico, la adrenalina de todo concurso en vivo, la participaci√≥n del p√ļblico en las decisiones y no solo del jurado, y en cierta medida la democratizaci√≥n y diversificaci√≥n de la forma de jerarquizaci√≥n literaria m√°s extendida en el panorama literario actual: los concursos.

Después nos enteramos que en el mundo proliferan muchas acciones de este tipo, bajo reglas más o menos parecidas, y hay varios circuitos importantes de slam poéticos, aunque nuestra propuesta gladiadora nos gusta pensarla con nuestros propios intereses.

Solo hemos realizados dos ediciones, la √ļltima tuvo tambi√©n un p√ļblico considerable (dir√≠a que unas diez veces o m√°s de las personas que normalmente participan en una lectura de poes√≠a), y adem√°s activo en cada decisi√≥n que tomaba. Tuvo mucho apoyo y resistencia sobre todo de poetas. Algunos nos pensaron guerreristas o pretenciosos tejedores del canon. Cosa que nos dio mucha risa, y que obviamente es un s√≠ntoma del purismo in√ļtil que a√ļn persiste. Claro que es una obra en perfecci√≥n. M√ļltiples causas han retrasado la realizaci√≥n de la tercera edici√≥n, pero la idea no ha muerto.

¬ŅEst√°s aburrido? Planifica tu aislamiento. Lee los libros que siempre pospones. Termina tus proyectos inconclusos. Responde entrevistas. #Qu√©date en casa. (Mensaje de Antonio Herrada, Menci√≥n √önica del Premio Nacional de Poes√≠a Nicol√°s Guill√©n)/ foto cortes√≠a del entrevistado

¬ŅCrees que existen l√≠neas/propuestas est√©ticas comunes dentro de las diversas voces que conforman la poes√≠a de los nacidos en los a√Īos 90? ¬ŅHasta qu√© punto es infructuoso ya estudiar las po√©ticas de los creadores ateni√©ndose solo a la coincidencia temporal de haber nacido, o no, en una d√©cada?

Como NO me gustar√≠a que nadie viniera a quitarme mi trabajo, creo que ser√≠a bueno dejarle estas preocupaciones a la cr√≠tica, y si no existe, pues a los creadores que quieran aventurarse. Como escritor a√ļn no diviso esas l√≠neas, o ser√° que no logro insertarme en las que existen. Quiz√°s desde fuera alguien pudiera venir a iluminarme y a cambiar mi opini√≥n. Ya habr√° tiempo.

Particularmente no me interesa el tema, más allá de lo que puedo descubrir leyendo a mis contemporáneos o intercambiando criterios. En ese sentido, cuando varios comulgan en intereses, la línea o el grupo emergerá solo. Lo que sí no puede perderse de vista es que para trazar líneas deben existir voces. Y una voz no es publicar libros o ganar varios premios. Hay que establecer la diferencia. Una voz es un sonido muy difícil de imitar.        

Se ha hablado mucho de la poes√≠a como lenguaje revolucionario, que por necesidad obliga a que se revolucionen pensamientos, est√©ticas e, incluso, criterios art√≠sticos de una √©poca. ¬ŅEs esta la funci√≥n, as√≠ sea adyacente, de la poes√≠a? ¬ŅSe percibe esto en nuestro cuerpo po√©tico nacional?

Ojalá toda poesía fuera revolucionaria. Hace poco oí de una joven historiadora del arte que la poesía era la base de todo hecho artístico, como la ciencia básica que experimenta horas y horas en laboratorios para en el futuro desarrollar un producto. Hay sobrados ejemplos de lo que la poesía ha revolucionado, incluso como himno de transformaciones y luchas sociales.

Me gusta pensar la poes√≠a como una forma elevad√≠sima del pensamiento, como un acto del conocimiento. Incluso la m√°s contemplativa. Pudiera hasta establecer una cadena de consecuencias, a mala poes√≠a corresponder√° mal arte, como al pobre desarrollo de un guion corresponde un mal cine. Asumo esta posici√≥n determinista. Pongo esta regla en mi tintero y recuerdo algunas voces. ¬ŅTodav√≠a tengo que hablarte del panorama nacional?

foto cortesía del entrevistado

En la poes√≠a, ¬Ņes mesurable una relaci√≥n con el lector? ¬ŅHasta qu√© punto un poeta debe escribir para dialogar con potenciales ‚Äúotros‚ÄĚ, e intentar ser comprendido por ellos?

La relaci√≥n con el lector que eres es vital para el escritor que intentas ser. No se trata de complacer a nadie. Pero tampoco puede perderse de vista la funci√≥n fundamental: el poema es un medio de comunicaci√≥n. Hay que definir los p√ļblicos a los que quisi√©ramos conquistar, o al menos escribir pensando en el lector ideal, que es el modelo de uno mismo. Todo lo que traicione esto (escribir para concursos, para el mercado, para sacar un libro tras otro‚Ķ) va a tener un r√°pido final, feliz para los que prefieren la Literatura (en may√ļsculas quiero decir).

Me consta que eres un autor que madura sus libros con extrema paciencia. ¬ŅPor qu√©?

Voy a ponerte un ejemplo dom√©stico. En poes√≠a me gusta el ritual de revisar obras completas. Analizar el volumen. Hace poco me percat√© que la poes√≠a de un poeta ¬Ņlocal? que respeto, Delf√≠n Prats, ten√≠a unas 200 p√°ginas. Ya he escrito esa cantidad en poemas. Acabo de pasar mis 27 a√Īos, lo que limita totalmente la posibilidad de ingresar en el club de las leyendas. Podr√≠amos preguntar a muchos lectores y recordar√°n m√°s versos de Delf√≠n que los de muchos Premios Nacionales de Literatura. Esto tomando en cuenta que ni es un poeta medi√°tico ni ha escrito como Buesa para el ‚Äúgran p√ļblico‚ÄĚ. Algo dice esto de su poes√≠a.

Autores han muerto muy j√≥venes con considerables (en cantidad y calidad) de p√°ginas escritas, hay otros que acumulan grandes vol√ļmenes en sus largas vidas. Est√°n los Rimbaud y los Nicanor Parra. Estos ejemplos me sirven para enunciar que el fin √ļltimo de la poes√≠a es dejar un testimonio, una huella que nos trascienda. Un ensayo de lo que ser√≠a la vida despu√©s de la muerte. Claro que la paciencia no es la clave. Es apenas una estrategia para intentar hacer las cosas lo m√°s sedimentado posible.

A veces lo mejor de la producción se da en una corta estación de escritura. Y a veces el tiempo permite entregar obras reposadas. Ya he dicho que soy poeta a tiempo completo, soy un remunerado de la vida académica y científica, a veces escribo.

Paso mil veces m√°s tiempo editando mis textos que poni√©ndolos en hojas. Cuando uno aprende a desprenderse de florituras la paciencia es apenas la evidencia de que el texto es lo que vale, la b√ļsqueda, la escritura, la poes√≠a es lo que vale. Ya para entonces, la vida propia del poema, separada de la emoci√≥n del poeta, habr√° empezado esa lucha por quedarse.

¬ŅEst√°s aburrido? Planifica tu aislamiento. Lee los libros que siempre pospones. Termina tus proyectos inconclusos. Responde entrevistas. #Qu√©date en casa. (Mensaje de Antonio Herrada, Menci√≥n √önica del Premio Nacional de Poes√≠a Nicol√°s Guill√©n)/ foto cortes√≠a del entrevistado

Morón es un centro para el jazz

A ocultas del conocimiento generalizado del p√ļblico mundano, parte de este, gustoso incluso del buen arte; cerca de los d√≠as veintitantos de marzo se celebra en Mor√≥n, ciudad del Gallo, el Jazz Centro. Organizado por el quinteto La Familia; parte importante de la jazz band compuesta por 13 m√ļsicos, con un sobresaliente predominio de instrumentos de viento en las noches de concierto, tales como: la trompeta, la familia del saxof√≥n y el tromb√≥n. La eventualidad gana espacio en el teatro Reguero, local que, en futuros a√Īos, se estima no alcance para suplir las necesidades de la audiencia.

En una provincia como Ciego de √Āvila que para nada es la m√°s destacada en la proyecci√≥n art√≠stica, Mor√≥n se muestra como una alternativa cultural de excelencia, gracias al Jazz Centro. El festival surge desde el seno de la familia de m√ļsicos Oney. La necesidad de extrapolarse de los cayos tur√≠sticos, que, a pesar de ser una excelente oportunidad de trabajo para los artistas, es una prisi√≥n de la libertad musical y enriquecimiento del alma. Nace en el a√Īo 2015 un nuevo espacio para la m√ļsica en vivo de orquesta, teniendo sus ra√≠ces en una pe√Īa representativa del g√©nero, con sede en la Fundaci√≥n Nicol√°s Guill√©n de la localidad.

La longevidad no es una caracter√≠stica de dicho espect√°culo, pero la calidad sufre sus m√°s altos extremos en el seno de su celebraci√≥n, justo una semana antes del Pi√Īa Colada. A pesar de su corta vida, no se ha dejado reposar la costumbre sobre el mismo, la participaci√≥n de invitados como, el de su tercera edici√≥n, Alfred Hubert Thompson Grinion, director de Caribbean Emsemble; el grupo moronense Dharma, indefinible en un g√©nero en espec√≠fico a pesar de la l√≠nea audiovisual que proyectan; Mestizaje, grupo de jazz de Matanzas con j√≥venes y virtuosos representantes, y Liv√°n Tartabull y su quinteto de saxofones, son una variable indefinible hasta su llegada cada a√Īo.

Jazz Centro 2018

El anhelo de tener en la eventualidad sin precedentes, a m√ļsicos de la talla de Alain P√©rez, es un deseo que no se le pas√≥ por alto a Dairon Oney, gran amigo del trinitario, en el festival Pi√Īa Colada 2019 durante la clase magistral del sonero en la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Ciego de √Āvila. Su cuarta y pr√≥xima edici√≥n estar√° dedicada a un multiinstrumentalista moronero, integrante de la agrupaci√≥n Bellita y Jazz Tumbat√°, Miguel Antonio Miranda L√≥pez, alias El pulpo; nombre ganado por su capacidad para ejercer varios instrumentos a la vez.

Miranda, es también padre del baterista integrante de Dharma, Dairon Miranda Valladares, quien es bien recordado por protagonizar una extraordinaria guerra de baterías en la segunda edición del evento, en 2018. Magnífico sería presenciar en una segunda parte, tal derroche de talentos, esta vez padre e hijo.

Varias locaciones han recibido al elenco en su trayectoria, adaptado a la organizaci√≥n de cada a√Īo, tales como la sede Nicol√°s Guillen, la presentaci√≥n especial en el cine Higuera del municipio Bolivia (en 2019) y la habitual descarga del √ļltimo d√≠a en el Centro de Casas de Mor√≥n, manteniendo su sede principal en las primeras dos noches. No es secreto que, p√ļblico del municipio cabecera anhela la extensi√≥n del festival hacia su territorio, lo cual ser√≠a magn√≠fico, si descartamos el miedo a que nos sea extirpado y nunca m√°s vuelva a ser Mor√≥n y su reguero un centro para el jazz.


Eva, la luz de tu nombre

Justo me encontraba en la esquina de la Casa de la Trova cuando supe la noticia.

Ahora tendría a punta de tinta unos cuantos adjetivos que ya emplearon otros para ti. Desisto de tardes grises o cualquier tropo compasivo. Huyo de cualquier reiteración a pesar de las razones. Eva, llena eres de canto y no necesitas más luz que la de tu nombre para trascender.

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Alfarero de la belleza (audios, fotos y poemas)

Esbozos de perfiles en blanco y negro, con aforismos dis√≠miles, est√°n dispersos ante mis ojos. Mientras, los acordes de Over the rainbow (en espa√Īol, Sobre el arco√≠ris) toman la cocinita y el patio, en donde Lezama, la mascota de casa, a√ļlla la melod√≠a. Si por casualidad el clarinete da una nota falsa, mi anfitri√≥n explica con toda naturalidad que no es su culpa, que le falta esa tecla y no ha tenido tiempo para componerlo.

Entonces comprendo que alguien m√°s estuvo ojeando los dibujos dispersos sobre las losas carmelitas del mini bar de Boitel. Que much√≠simos otros reporteros han debido interpelarlo desde que apareci√≥ la noticia de su Premio Nacional de Poes√≠a Nicol√°s Guill√©n. Y me siento un poco dichosa de compartir este espacio privado con uno de los poetas m√°s c√©lebres de Cuba, due√Īo de una casa en donde cohabitan √°ngeles dorados y brujas voladoras, y due√Īo tambi√©n de una sencillez c√≥moda, de una suerte de espiritualidad muy rara y agradable.

Dicen en la villa, que tanta gloria se debe a que Remedios la bella besó sus manos con alquimias de poesía y que en agradecimiento, Luis Manuel Pérez Boitel trajo hasta su regazo más de medio centenar de premios y lauros de casi todos los tipos y desde los más remotos parajes.

Entre estos, el Premio Internacional de Poes√≠a Manuel Acu√Īa en Lengua espa√Īola, en M√©xico, con el poemario Artefactos, para dibujar una nereida as√≠ como el Premio a la Trayectoria de SELAE que otorga la Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos, con sede en Italia, por el conjunto de su obra po√©tica. Dentro de Cuba lo prestigia el Premio Casa de las Am√©ricas y entre m√°s de una veintena de cert√°menes importantes, el reciente Nicol√°s Guill√©n.

El int√©rprete de Over the rainbow, y el firmante de aquellos dibujos sobre cartulina, realmente es conocido por unos cerca de 25 libros entre poemarios, prosa po√©tica y cr√≠tica literaria. Es asiduo en eventos de gran prestigio dentro y fuera de la Isla. Ha recibido condecoraciones como la de Hijo ilustre de la Villa de San Juan de los Remedios, en la provincia Villa Clara, as√≠ como la Medalla por los XXV a√Īos de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y la Distinci√≥n por la Cultura Cubana. Tambi√©n es Miembro de honor de la Uni√≥n Hispanoamericana de Escritores.

Una vez que nos ponemos serios me muestra la que asumo como biblioteca o cuarto de estudio. Lecturas y borradores están en pilas o regados por el piso, al pie de la computadora de mesa, me hacen pensar que Boitel no tiene horarios establecidos para concebir un verso, sino que brotan de él como un artefacto divino.

¬ŅTe planteas la poes√≠a como un oficio o como una forma de asumir la vida?

Yo creo que ante todo la poesía es una necesidad espiritual. Pero también uno está apostando por edificar una especie de monumento que valide la estética propia y esa visualidad que tenemos sobre la vida y sobre el mundo mismo. Te exige superación como cualquier otro oficio que se hace día a día. Por ejemplo, lecturas que mejoren la estética que uno pudiera asumir como perspectiva de su obra. Pero también el arte y la literatura se pueden sostener sobre experiencias vitales que son mucho más enriquecedoras que el oficio.

En el a√Īo 97, apenas egresado de la Universidad Central de Las Villas, ganas con el poemario Unidos por el agua, el premio Fundaci√≥n de la Ciudad de Santa Clara ¬ŅCu√°ndo decidiste darle formato de poeta a toda esa sensibilidad que te habita?

Cuando estudiaba en la Escuela Primaria ‚ÄúAlejandro de R√≠o‚ÄĚ estuve vinculado al taller literario de una asesora importante en Remedios, Yolanda Meri√Īo. En esa etapa tambi√©n estudi√© artes pl√°sticas, danza, guitarra, trompeta. De pronto estaba en una clase de ajedrez, o de pin pon, o de atletismo. ¬°Hasta esgrima practiqu√©! Se trataba de esa belleza que tiene la infancia de indagar, explorar, que deja una huella en las personas, aunque no tengas asumido tu camino. Recuerdo, por ejemplo, que en el a√Īo 80 fui el mejor lector de un grupo que hab√≠amos formado aqu√≠ en Remedios.

Todo esto generó que en mi etapa de universitario me vinculara al círculo de escritores de Santa Clara, a través del taller que se realizaba en la UCLV. Comencé a participar en festivales estudiantiles y estaba al tanto de las nuevas publicaciones. Algunos autores llegaban hasta allí y sostenían ese diálogo tan importante con los jóvenes. La facultad tenía el encanto de estar asociada a la carrera de Filología y a veces algunos  amigos me pasaban las obras de su plan de estudios.

Luego sucedi√≥ que, aunque me gradu√© con un promedio de 5,56 puntos, tuve dificultades para obtener mi ubicaci√≥n laboral, y me sumerg√≠ en la literatura. A todo esto, se sum√≥ que mi padre, a quien le dediqu√© mi primer libro, muri√≥ dos a√Īos despu√©s con un peri√≥dico en las manos que anunciaba ese peque√Īo suceso editorial. La emoci√≥n de mi primer libro publicado por Capiro y el orgullo de mi padre fueron motivaciones suficientes para seguir escribiendo poemas.

tomada del perfil de facebook del entrevistado

En el 2002 te agencias un puesto dentro de la √©lite latinoamericana cuando el poemario A√ļn nos pertenece el oto√Īo result√≥ Premio Internacional Casa de las Am√©ricas, entre 354 obras de 18 pa√≠ses. ¬ŅQu√© signific√≥ para ti?

Empez√≥ pr√°cticamente una carrera marat√≥nica sobre la que ahora mismo me pregunto; ¬Ņc√≥mo pude escribir tanto en tan poco tiempo? Solo s√© que siguieron sucedi√©ndose proyectos. Miraba la poes√≠a con diferentes perspectivas y en esa medida iba cambiando de figuraciones, enriqueciendo el mundo imaginario que rodea a la poes√≠a.

Marcas estilísticas de tus textos podrían ser: la peculiaridad con que abordas la naturaleza humana, las imágenes exquisitas del mundo exterior, la temática amorosa…

Trato de que mis libros sean diferentes. Por ejemplo, Para no quedar en el And√©n[1] cuenta un viaje en el tren espirituano desde La Habana. Es una especie de poes√≠a r√≠o de cien p√°ginas. Mediante una fusi√≥n entre lo po√©tico y el lenguaje narrativo, fundamentalmente lo coet√°neo, intento crear mundos paralelos. Cuando lo comparas con La Sagrada Familia encuentras la misma fluidez, el mismo choque po√©tico y de tiempo narrativo, y una visualidad est√©tica de un hecho que puede ser comprensible mediante la poes√≠a. Pero tanto este como Aun nos pertenece el oto√Īo; tienen otra vertiente, otra ilaci√≥n.

Creo que esto ha sido un divertimento durante toda mi vida; que los libros sean fundamentalmente una propuesta artística. Como una especie de pieza de teatro detallada y preciosista en todos sus aspectos. Para que haya dramaturgia y versatilidad a nivel de tono y de tiempo poético.

Yo no escribo ning√ļn poema aislado, yo escribo libros y los concibo como propuesta est√©tica que funcione como un artefacto de cierta belleza.

Tu propia obra ha sido sometida, con √©xito, al ojo cr√≠tico de importantes jurados. Has ejercido t√ļ mismo la cr√≠tica. Pero, ¬Ņcu√°les autores son aquellos que ganan tu admiraci√≥n?

Yo leo a todo el mundo. Cuando egres√© de la universidad, con un raro misterio fui sustituyendo mis libros de derecho por libros de poes√≠a. Rilke me gusta mucho[1], Siempre creo que todos los poetas admiramos a Mallarme, Rimbaud, la poes√≠a francesa, la espa√Īola del 27. En la poes√≠a cubana te pudiera mencionar a Mart√≠, a Juli√°n del Casal, a Heredia y a la poes√≠a de Or√≠genes con exponentes como Lezama y Eliseo Diego.

En una ocasi√≥n, hace unos 20 a√Īos, el escritor y periodista santaclare√Īo Ar√≠stides Vega escribi√≥ acerca de la obra de su coterr√°neo: ‚ÄúTestimonios de soledad, de amor y desamor, de dureza y vitalidad‚Ķ‚ÄĚ

La Naturaleza del Est√≠o, poemario ganador del Permio Nacional Nicol√°s Guillen, ¬Ņqu√© temas va dejando atr√°s y qu√© novedades propone?

Es un libro donde exploro el contexto del pa√≠s, el tema de la insularidad, la belleza de los campos. Me inspiro en los poetas origenistas que manifestaban la est√©tica de la genealog√≠a insular. Porque como acu√Īa Cintio Vitier la historia de Cuba y sus poetas se han refugiado en la contemplaci√≥n del paisaje.

Quise concebir una obra que afianzara lo cubano y la belleza de nuestra vida a modo general. La contemplación de nuestros paisajes me permite encontrar la paz que uno pierde en la vorágine de otras cosas. Encontrar un refugio que no atente contra la belleza.

¬ŅTe sientes part√≠cipe de alguna generaci√≥n o movimiento especifico de poetas?

Las generaciones se han acu√Īado a partir de un estudio de la cr√≠tica literaria sobre las principales vertientes que se han sucedido en el pa√≠s. Lamentablemente, cuando uno estudia a Portuondo y Mirta Aguirre, puede apreciar que sus conceptos de generaci√≥n se refieren a una academia, pero no se enmarcan en un tiempo mismo, como s√≠ lo hace hoy por hoy la cr√≠tica; que segmenta como si fuera un chorizo la generaci√≥n del 50, del 70, del 80, etc.

No se puede buscar una ruptura est√©tica por d√©cada, porque no te da la medida de la dimensi√≥n o la visualidad que pueda tener la poes√≠a misma. Se debiera, en este sentido, hacer estudios m√°s amplios que comprenda un distanciamiento aeectivo y en el tiempo a la hora de validar, por ejemplo, el estado actual de la literatura. Porque muchas veces se obvian voces y no se abarca lo que est√° sucediendo realmente en las provincias.‚ÄĚ

¬ŅCu√°nto duele escribir un poema?

Más que un dolor es un placer. Hedónicamente una aptitud. Es visualizar algo que ya estaba escrito en mi memoria. Cuando lo leo transcrito al papel me doy cuenta de si es verdaderamente bueno o no.

Boitel al igual que su coterráneo Caturla nunca ha abandonado Remedios…

Uno tiene que estar donde es feliz.

Publicada por Luis Boitel en Martes, 11 de febrero de 2020

Despu√©s de un Casa, un Nicol√°s Guillen, entre m√°s lauros internacionales, ¬Ņhacia d√≥nde se empinan sus ambiciones literarias?

Uno no escribe nunca para premios, estos solo llegan. Lo importante, m√°s all√° de la dotaci√≥n econ√≥mica, es ganar un lector, establecer di√°logos y ganar un poco de tiempo para poder seguir escribiendo. Los premios validan tu obra, pero uno escribe para las personas. Entre las cosas que estoy so√Īando se encuentran algunos guiones para teatro. Es un mundo del que me gustar√≠a beber m√°s.

Le dir√© algunas palabras que extraje al azar de sus poemas, ¬Ņpodr√≠a decirme que evocaciones le traen?

‚ÄĒAdelante

‚ÄĒAnd√©n

‚ÄĒEse lugar a donde todo el mundo va.

‚ÄĒ√Ārbol

‚ÄĒLa dimensi√≥n de lo que se puede alcanzar

‚ÄĒEspuma

‚ÄĒEs como un segmento que va dejando el tiempo

‚ÄĒBelleza

‚ÄĒLo que pretendemos encontrar

‚ÄĒCasa

‚ÄĒPuede ser pa√≠s, continente.

‚ÄĒPoes√≠a

‚ÄĒEs algo que va a sobrepasar la vida y que siempre querremos defender como si fuera realmente el reino de Dios.

 

CARTA ASTRAL PARA DIBUJAR UNA REALIDAD QUE NO ENCUENTRO EN TU NOMBRE

 

Qu√© puedo decirte, madre m√≠a, a la hora del mal dormir entre jeringuillas y fragmentos de un linfoma que parece te llevaba poco a poco. Despu√©s del chinesco hospital, los cristales de la noche, el traspi√©s que oficia el c√°ncer entre tus arterias, c√≥mo decirte tanta verdad, una verdad absoluta que no podr√≠a creer nunca, por la que respond√≠as como un animalito tembloroso, el m√°s fr√°gil de los animalitos asediado por la multitud, imposible de entender en su propia sombra. La definici√≥n de un extra√Īo sue√Īo que descubro en tus ojos, en la planicie de tus ojos, por ejemplo, cuando acud√≠amos a la salita del hospital y yo te ofrec√≠a regalos para que no imaginaras la sangre que faltaba, los estertores de esta aciaga existencia de la que no puedo despedirte. Entonces indagabas el porqu√© de aquella gente moribunda cruzando frente a nosotros, por qu√© tanta soledad en los rostros de los paseantes y de uno mismo.¬† Nada nos era ajeno, ni apenas el d√≠a que me dijiste que no quer√≠as ir m√°s al tratamiento, que ya las venas hab√≠an colapsado y que era algo injusto que no pod√≠a seguir ocurriendo. Entonces mirabas alrededor, y no hallaba raz√≥n ni pedestal, no hallaba el sendero para trasmitirte el estado de necesidad, las injusticias de Dios, y de la vida que siempre es incierta. Dur√≥ un a√Īo el temor, la s√ļplica y el desasosiego de cuidar de ti, madre m√≠a, de sentirme a tu lado el m√°s peque√Īo de los hombres, un principiante, el incomprendido por la turba, el que escap√≥ de todo pacto por alcanzar la felicidad, y t√ļ no sab√≠as nada; en ese instante donde decid√≠ dejarlo todo a Dios, pero salvarte. As√≠ fue la rutina de los d√≠as, la b√ļsqueda por minimizar las secuelas de las quimioterapias y de tus venas necrosadas.¬† Madre m√≠a, qu√© dif√≠cil es dejarte en un poema para que elijas entre la p√°tina de la enfermedad y la manida palabra existencia. Qu√© dif√≠cil es dibujar una realidad que no encuentro en tu nombre, cu√°l misterio ofrece Dios para que la muerte no sea ni el fin ni el principio. A duras penas, puedo explicarte, madre m√≠a, sobre estas cosas, y temo en el aciago tiempo que nos encumbra, mientras te preguntaba por los √°rboles del patio, por los d√≠as de navidad y la familia. Qu√© puedo hacer, madre m√≠a, si no pude sustituir mis venas por las tuyas, si en tu mirada siempre encontr√© un rencor injusto, dir√≠a yo, amargo, por la inexplicable hora de la transfusi√≥n, por la herida que mucho m√°s se hac√≠a en m√≠ junto al lamento. Nada sab√≠as, madre m√≠a, nada sab√≠as. C√≥mo podr√© revivir tantos motivos diversos, fingir que se est√° feliz por el hecho de hablar de la felicidad. Callar simplemente, cambiar de conversaci√≥n como si nada sucediera, pero es terrible el candil y la expectativa por los medicamentos que no llegan.¬† Mientras prefiera que sigas peleando por la casa y el pa√≠s, insistir que todo ha sido un sue√Īo y tenga l√°grimas nada m√°s, y no pueda hablarte de porvenir, de los hijos que no s√© si tendr√©; ah para qu√© tantas preguntas. Madre m√≠a, si un d√≠a piensas que intent√© escapar de esa realidad, que no cuid√© bien de ti, que tambi√©n he sido un animalito tembloroso perdido en su soledad. Qu√© puedo decirte, madre m√≠a, que me perdone, que me perdone.

 

CANCI√ďN RUSA PARA DELF√ćN PRAFTS

Siempre hubo alguien entre t√ļ y yo

siempre hubo algo poderoso intercediendo

Delfín Prats

 

Apenas bastar√≠a la primera y √ļnica carta para cortar

estas amarras que ha dejado el tiempo, pues ciertamente Delfín,

siempre hubo algo entre t√ļ y yo, que no puede ser

comparable a estas calles de Rusia que van cambiando

de nombre, de simetría sobre la noche,  tártara noche esta,

de justificación para nosotros mismos. 

Quién pudo cruzar tantos océanos para llegar a tu inexplorable isla

fue un cobarde, alguien que no tiene excusa

para dejarte un sobretodo con la postal de 1980, una canción rusa

y aquel poema que me dedicaras, desde un olvidado parque de Holguín.

A quién pude callar en esa soledad inequívoca de bancos dispersos,

en esta mutilación que los periódicos hacen, si en aquel poema

ten√≠a yo la mejor carta de triunfo, unos veinte a√Īos menos.¬† Pero te marchaste

Delfín, sin darme aquellas otras pruebas, en la catedral

del Cristo Salvador las estampillas no son iguales, tu nombre

por ejemplo, un garabato en la pared en sepia. Un trago de vodka a granel

como salutaciones de estas otras comarcas por la soledad y el tiempo

que nos deja, como magro cielo sobre las cosas que ya no est√°n.

Mi casa ha sido de alabastros  y libros que en invierno cubren y soportan

esta rara manía de llamarte, de no saber ya nada de ti. Dividiría yo los días

por uno de esos licores rusos y ese modo de hacer

el amor sobre tapices famosos y libros de algebra analítica.

Para qu√© tanta poes√≠a ‚ĒÄ me dijiste ‚ĒÄ muchacho, tan bello como la nieve

de San Petersburgo.  Entonces nunca más supe de ti.


Cine y educación van de la mano en La Habana

Crear nuevas im√°genes y potenciar la creatividad de hacer cine hecho por ni√Īos y para ni√Īos es por lo que especialistas de la educaci√≥n para la ni√Īez y directores de cine de Valencia se unen y traen a la¬† primera Muestra Internacional de Cine y Educaci√≥n (MICE) a La Habana, la cual se extendi√≥ hasta finales de enero con diversas actividades.

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Camag√ľey, una ciudad que nos habita dentro

Desde hoy la Villa del Puerto del Pr√≠ncipe celebra el aniversario 506 de su fundaci√≥n ‚ÄĒel 2 de febrero de 1514‚ÄĒ, motivo que desde mucho antes gener√≥ expectativas, proyectos y acciones para este 2020 que han hecho valedero el prop√≥sito de afianzarse como una capital productiva, funcional, culta y bella.

Los cubanos la conocen como la ‚ÄúCiudad de los tinajones‚ÄĚ, por aquellas grandes vasijas de barro creadas entre palmillas, flores y begonias de los t√≠picos patios de las casas de anta√Īo. Este s√≠mbolo absoluto de la metr√≥poli guarda en su frescura humedad de siglos, leyendas de amores prohibidos y conspiraciones; hasta la singular frase amistosa que abraza a todo aquel que la visite: ‚ÄúQuien tome agua de tinaj√≥n, se queda en Camag√ľey‚ÄĚ.

Parque Ignacio Agramonte y Loynaz/ Foto Alejandro Rodríguez Leiva

Caminar Camag√ľey es una experiencia inolvidable para turistas y lugare√Īos, gracias a todo cuanto atesora en cada entramado asim√©trico, enmara√Īado y laber√≠ntico de sus estrechas y suntuosas calles. Una ciudad de alma cat√≥lica, de iglesias, de templos barrocos y altares dorados, donde se entremezclan las diversas corrientes y movimientos de la arquitectura neocl√°sica e isl√°mica, en combinaci√≥n con la tradici√≥n constructiva cubana.

Una villa andariega que se mantuvo en pie a pesar de los ataques de corsarios y piratas, y que es hoy la cuna de numerosos patriotas que sobresalieron en las guerras independentistas como El Mayor General Ignacio Agramonte y Salvador Cisneros Betancourt.

La ciudad de Camag√ľey/ Foto Alejandro Rodr√≠guez Leiva

Su amplio y distinguido muestrario cultural, parte desde la primera obra literaria cubana Espejo de paciencia, escrita en los inicios del siglo XVII por el camag√ľeyano Silvestre de Balboa y por la vida de la primera novelista rom√°ntica hispanoamericana, Gertrudis G√≥mez de Avellanada, mujer de todos los tiempos y ejemplo de perseverancia, quien con su obra Sab, denunci√≥ la segregaci√≥n racial, la esclavitud y expres√≥ sus deseos de alcanzar los mismos derechos que los hombres.

Aquí también nacieron el eminente científico Carlos Juan Finlay Barres, descubridor del agente transmisor de la fiebre amarilla, y el filósofo Enrique José Varona, impulsor de la psicología cubana.

Iglesia de Santa Ana/ Foto Alejandro Rodríguez Leiva

¬†Sin dudas, muchos son los ritmos, voces, historias y hombres que distinguen a esta ‚Äúsuave comarca de Pastores‚ÄĚ, como la llamar√≠a su hijo ilustre el Poeta Nacional Nicol√°s Guill√©n. Una ciudad de adoquines que ha resistido el tiempo a lo largo de sus m√°s de cinco siglos de existencia, patrimonio inmaterial que se apodera hoy del presente y de la modernidad, engalan√°ndose para que sus hijos revivan sus tradiciones con la dignidad de sus a√Īos y con el orgullo de ser Monumento Nacional de la Rep√ļblica de Cuba y Patrimonio Cultural de la Humanidad, declarado por la UNESCO el 10 de julio de 2008.

Callejón de los Milagros/ Foto Alejandro Rodríguez Leiva

El hecho de pertenecer desde hace una década a este selecto grupo de las ciudades patrimoniales es un incentivo legítimo para exhibir hoy un entorno citadino rejuvenecido, fruto del esfuerzo y del trabajo cotidiano de sus habitantes, quienes preservan sus atributos históricos, culturales y arquitectónicos como una obra perdurable de la idiosincrasia forjada por sus predecesores.

Este 2 de febrero a las 12:00 AM.. sonar√°n los tambores y miles de camag√ľeyanos celebrar√°n los 506 a√Īos de la intensa vida, arraigo e identidad del Camag√ľey legendario, una ciudad construida en los cimientos de la sangre, la historia y la pasi√≥n de su gente.

Las festividades se extender√°n hasta el venidero d√≠a 7 y estar√°n dedicadas a los 170 a√Īos de la fundaci√≥n del Teatro Principal, a los 60 del Grupo afrocubano Bonito Patu√°, a los 50 a√Īos de creaci√≥n del artista pl√°stico Joel Jover, al aniversario 40 de la Galer√≠a de Arte Universal Alejo Carpentier y al equipo de b√©isbol Los Toros de la Llanura por los resultados obtenidos en la pasada 59 Serie Nacional de B√©isbol.

Plaza de San Juan de Dios/ Foto Alejandro Rodríguez Leiva

Además, se homenajeará la vida y obra de personalidades relevantes en el quehacer científico, técnico y cultural de la provincia mediante el desarrollo de actividades y eventos colaterales para estimular la labor de creadores e investigadores del territorio.

¬†La filial de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z tambi√©n se sumar√° a los festejos con la inauguraci√≥n el pr√≥ximo 5 de febrero con la exposici√≥n colectiva Sal√≥n Joven de la Ciudad en la Galer√≠a ‚ÄúGestos‚ÄĚ del Caf√© Literario ‚ÄúLa Comarca‚ÄĚ, donde se mostrar√° las obras de los artistas premiados de la s√©ptima edici√≥n del Sal√≥n de Artes Visuales para J√≥venes Creadores ‚ÄúGestos‚ÄĚ.

De esta forma, los j√≥venes camag√ľeyanos celebrar√°n el aniversario de una urbe que desde el barro cocido a fuego de tradiciones, sus plazas majestuosas, su esp√≠ritu eclesi√°stico, sus callejones no aptos para despistados, hasta el propio lenguaje de su gente, hacen del Camag√ľey ‚Äúno s√≥lo la ciudad que se habita, sino esa que nos habita dentro‚ÄĚ.

Iglesia de la Merced en la Plaza de los Trabajadores/ Foto Alejandro Rodríguez Leiva