narrativa


La cultura en tiempos de Covid-19, entre retos y sue√Īos (+Videos)

Las numerosas iniciativas relacionadas con la cultura, surgidas en esta etapa de pandemia han confirmado que ten√≠amos numerosas potencialidades sin aprovechar. Muchas deber√°n mantenerse en el tiempo. En el futuro no deberemos pensar casi ning√ļn evento o actividad cultural √ļnicamente para espacios f√≠sicos. Las plataformas digitales y la articulaci√≥n con medios tradicionales como la televisi√≥n y la radio incrementan los p√ļblicos.

Es admirable como el Ministerio de Cultura, diferentes instituciones y organizaciones, colectivos de creaci√≥n audiovisual y los propios creadores hemos trasladado los escenarios, las pe√Īas literarias, los teatros, las galer√≠as, las pantallas‚Ķ al mundo virtual, como muestra del amor a la creaci√≥n y af√°n permanente de llevar nuestras obras a la mayor cantidad de espectadores posibles, conscientes de que en estos tiempos dif√≠ciles el arte tambi√©n salva.

La Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z ha sido una de las organizaciones con mayor protagonismo durante los meses m√°s recientes. Debemos mencionar las Romer√≠as de mayo, que alcanzaron una dimensi√≥n en los medios de comunicaci√≥n nunca antes lograda. Quiz√° esta fue la ocasi√≥n en la que m√°s personas participaron en ese Festival Mundial de Juventudes Art√≠sticas, el cual suele realizarse cada a√Īo en Holgu√≠n.

Miles de internautas se sumaron desde sus perfiles personales, y el evento incluyó también una programación especial por el canal Cubavisión, con entrevistas, cápsulas promocionales, conciertos, programas como Destrabando la trova, y más contenidos.

Tambi√©n debemos mencionar otros cert√°menes efectuados completamente de manera online, como la Jornada de la Canci√≥n Pol√≠tica ‚Äďque habitualmente tiene lugar en Guant√°namo-, el tercer Coloquio de Periodismo Cultural (Camag√ľey), los Juegos Florales y el concurso de narrativa La llave p√ļblica (Ciego de √Āvila), la Jornada 13 de agosto (Pinar del R√≠o) y el evento literario Portus Patris (Las Tunas).

D√≠as despu√©s de informarse sobre el primer caso de Covid-19 en Cuba, los miembros de la Direcci√≥n Nacional de la AHS proyectamos el trabajo para los pr√≥ximos meses, enfocados de manera especial en la promoci√≥n y seguir llevando arte a los p√ļblicos mediante las plataformas digitales. Confeccionamos una campa√Īa promocional, con las etiquetas #AHSEnCasa, #ElArteTambi√©nSalva y #MantenteInspirado, adem√°s de las tradicionales #AHSCuba y #CubaEsCultura. Habilitamos el correo electr√≥nico ahscomunicacion@gmail.com e intensificamos la labor en grupos de wapsap y telegram, para mantener la comunicaci√≥n con nuestros asociados. Por primera vez se puede concursar en todas las becas y premios de la AHS de manera digital

Valoramos y aprobamos diversos proyectos televisivos, como El Potaje (Sobre m√ļsica cubana), Del agua que bebemos (Con j√≥venes m√ļsicos) y Una vez al a√Īo (Para promocionar becas y premios de la AHS), los cuales se han trasmitido por los canales Cubavisi√≥n, Clave y la se√Īal HD de Cubavisi√≥n; en el caso de los dos primeros tambi√©n llegar√°n a la pantalla de Cubavisi√≥n Internacional.

Par√©ntesis, nuestro programa tradicional, se sigui√≥ grabando seg√ļn las nuevas circunstancias en el Sal√≥n de Mayo, del Pabell√≥n Cuba. Terminamos la realizaci√≥n de proyectos que estaban en proceso, como Bit√°coras AHS, audiovisual de 57 minutos que muestra la interrelaci√≥n entre j√≥venes creadores de Santiago de Cuba; y ‚ÄúPuertas de papel‚ÄĚ, material de 12 minutos sobre la literatura de j√≥venes y las editoriales de la AHS.

En diferentes provincias tambi√©n surgieron nuevos programas como Luces del Almac√©n, en Camag√ľey; La Guarida, en Las Tunas, y otros en territorios, como Matanzas. Incrementamos la confecci√≥n de c√°psulas promocionales, videopoemas, performances, mon√≥logos, exposiciones virtuales‚Ķ en casi todos los territorios.

Entre esas iniciativas se incluyen ‚ÄúActivos desde casa‚ÄĚ, audiovisuales realizados por la filial de la AHS en La Habana, en los cuales se muestra parte de la obra de los creadores que m√°s han empleado las redes sociales para seguir ofreciendo su obra en este tiempo de aislamiento en casa.

Algunos de nuestros creadores se sumaron tambi√©n a proyectos impulsados desde el Ministerio de Cultura (MINCULT) y el Instituto de la M√ļsica, por ejemplo, como la grabaci√≥n de conciertos, para transmitir por el canal Clave y las transmisiones en vivo desde el Estudio Multimedia del MINCULT.

Resaltamos la campa√Īa promocional con motivo del aniversario 34 de la AHS y la Jornada por el D√≠a de la Cultura Cubana, la cual tuvo como eslogan ‚ÄúEl arte nos une‚ÄĚ, e incluy√≥ spot, cartel, trabajos period√≠sticos, c√°psulas, conciertos…

El mayor reto radica en mantener muchas de esas experiencias. Debemos continuar dise√Īando m√°s y mejores campa√Īas comunicacionales tambi√©n para el exterior, realizar m√°s alianzas con artistas y organizaciones de otras partes del mundo que nos permitan llegar m√°s lejos. En lo adelante cada evento deber√° tener una programaci√≥n digital, con la aspiraci√≥n de ir m√°s all√° de los l√≠mites de nuestra geograf√≠a nacional, atraer y enamorar.

Debemos compartir m√°s contenidos en otros idiomas, adem√°s del Espa√Īol, analizar estad√≠sticas y readaptar el trabajo en funci√≥n de lo que deseamos, tener en cuenta los horarios m√°s pertinentes para publicar en correspondencia con la hora a la que suelen acceder los p√ļblicos‚Ķ Seg√ļn nuestros objetivos se pueden tener en cuenta otros elementos como sus edades, sexo, ciudad donde residen‚Ķ, informaci√≥n que brindan con facilidad las administraciones de p√°ginas en las redes.

Una de las desventajas en el trabajo en plataformas digitales que se suele enfrentar aquí es que el posicionamiento de nuestros sitios webs y perfiles es solamente natural, o sea fruto del trabajo, mientras que otros pagan por ubicaciones privilegiadas en buscadores y para llegar a más internautas con facilidad direccionando incluso hacia otros países o grupos de edades.

En la situación de Cuba influyen diversos aspectos, incluida la infraestructura y organización existente para la promoción, y la preparación humana para desarrollarla. Es fundamental comprender mejor las dinámicas de las plataformas hipermediales, conocer su funcionamiento y las maneras de llegar a sectores de internautas más diversos. No se trata de inundar los sitios de contenidos, sino de brindarlos de una manera creativa y sugerente, y hacer luego una labor de promoción para esos propios materiales.

Fen√≥menos como la comercializaci√≥n digital del arte deben ser aprovechados en mayor medida. No basta con tener, por ejemplo, una plataforma para la m√ļsica, tambi√©n es preciso hacerla atractiva y crear m√ļltiples canales que lleven a ella. Los propios creadores tambi√©n deben ser m√°s protagonistas en todo esto. Deber√≠an existir muchas m√°s multimedias, exposiciones virtuales y posibilidades de visitas online a nuestros principales centros de arte, muesos y otros lugares.

Es pertinente un mayor ejercicio de la crítica artística y cultural en general en espacios que verdaderamente tengan gran impacto mediático y contribuyan a la jerarquización de las mejores opciones. Lo ideal sería que quienes tienen entre sus funciones la promoción desde las instituciones y los medios también sean coherentes con eso.

Durante esta etapa de medidas especiales por la Covid-19, se han redimensionado varias de las propuestas artísticas en el país, a pesar de la complejidad de las circunstancias.

Escribimos esto siendo cr√≠ticos sobre todo con nosotros mismos. Suele ser f√°cil se√Īalar lo que se debe mejorar, pero lo verdaderamente complicado es conseguir lo que se quiere, m√°s all√° de simples metas.

Necesitamos superación de las personas encargadas de la promoción y también de los propios autores que deben ser cada vez más protagonistas en función de que se conozca lo que hacen. Seguirán siendo fundamentales las alianzas entre las instituciones, entre ellas y los artistas, y con otras personas y grupos creativos con buenas experiencias.

En el futuro deberemos mantener los conciertos online, las extensiones de eventos en plataformas digitales, las programaciones en redes sociales, las exposiciones virtuales, la realizaci√≥n de audiovisuales y otros contenidos para Internet, la articulaci√≥n creciente entre creadores, los medios de comunicaci√≥n y las diferentes instituciones de la Cultura. Debemos so√Īar cada vez m√°s, pero sobre todo hacer. La creatividad es fundamental.


Brasil como isla poética: pórtico de antologías y selecciones

Un a√Īo despu√©s del 1er. Encuentro de Poetas del Mundo en Cuba ‚ÄúLa isla en versos,‚ÄĚ efectuado durante las Romer√≠as de Mayo de 2012, se promocionaba en la ciudad de ¬†Santiago de Cuba el libro Memoria de una isla (Apostrofes Ediciones, Santiago de Chile), antolog√≠a resultante de aquel espacio po√©tico confraternal. Con √©l, avalado en su pre√°mbulo por las palabras de la Premio Nacional de Literatura Lina de Feria, quien dijo: ‚ÄúO√≠rlos a ustedes, poetas de todo el mundo, es ampliar el diapas√≥n con el que nuestros juicios adelantar√°n la comprensi√≥n de diversas posiciones,‚ÄĚ se pon√≠an a disposici√≥n de los amantes del g√©nero textos de 60 autores de Angola, Brasil, Cuba, Chile, Colombia, Francia y M√©xico; sugerente abanico de generaciones y est√©ticas que desde la multilateralidad creativa permitir√≠an descubrir, reconocer y dialogar con las diferentes obras.¬† ¬†

La ocasi√≥n sirvi√≥ para intercambiar criterios y valoraciones, sobre todo, acerca de las obras de los poetas de la lengua portuguesa, espec√≠ficamente, de Brasil. A todas luces, ¬†fue aquello pretexto y posibilidad para (re)sintonizar con las letras provenientes de esa zona geogr√°fica de alto relieve literario. Los contertulios de esta urbe, publicados o no en Memoria‚Ķ, traer√≠an a debate la valoraci√≥n que cataloga a Brasil como una isla dentro de Latinoam√©rica, a raz√≥n de ser el √ļnico donde se habla portugu√©s, en su variante local; ¬†especificidad ling√ľ√≠stico-cultural que, imbricada con lo hist√≥rico-social, le otorga un sello inconfundible a la literatura del Gigante suramericano, que por a√Īos ha provocado profundas reflexiones de grandes figuras de su poes√≠a contempor√°nea: en el sentir de Manoel de Barros, Brasil es una ‚Äúisla ling√ľ√≠stica,‚ÄĚ mientras que Vinicius De Moraes la ve√≠a como ‚Äúuna isla de ternura: la Isla/ Brasil.‚ÄĚ

Lo expresado por de Barros y por De Moraes se encuentra en la misma cuerda reflexivo‚Äďcreativa¬† de Carlos Nejar, el poeta que significar√≠a, enf√°ticamente, en su obra La Edad de la Aurora. Fundaci√≥n de Brasil (Editorial Arte y Literatura, 2004), versi√≥n al espa√Īol y presentaci√≥n de Virgilio L√≥pez Lemus, este ‚Äúcar√°cter‚ÄĚ de isla de Brasil. Nejar coloca en varios poemas, de las tres secciones del poemario, este t√©rmino de profundo simbolismo en correlaci√≥n con el lenguaje, con la palabra: ‚ÄúEl suelo de la isla era el mismo que el lenguaje. / Cuando despertaba, con los ojos de animal, toda ella/ cintillaba. Los ojos de la isla, potros galopando entre azules (I. Brasilio y Columba. La edad que duerme. 9.). Brasil, Brasilio, Columba, isla. Palabras frescas o usadas, cocidas en/ el ladrillo, junto al horno‚ÄĚ. (I. Brasilio‚Ķ 10.). En La Edad de la Aurora‚Ķ poemario de identidad, la palabra, dice en el prefacio L√≥pez Lemus, viene del Para√≠so [‚Ķ] ‚Äúes reina de s√≠ misma. [‚Ķ]¬† y resulta una isla ‚Äďisla de islas‚Äď en la que el poeta habita. [‚Ķ]. Y el poeta sujeto de la expresi√≥n muestra la aprehensi√≥n vital a trav√©s de la poes√≠a como acto de identidad [‚Ķ]: Brasil como isla ante el cuerpo global del mundo.‚ÄĚ

La isla, para ellos y otros que as√≠ lo percibieron ‚Äďperciben‚Äď, es la met√°fora (extensamente recurrida) que determina un sentimiento identitario raigal, cuyos signos, subscribi√©ndose la explicaci√≥n de Jos√© Lezama Lima, son la imaginaci√≥n, la fidelidad a las grandes causas y la bravura. De cierto modo, las intencionalidades de los compiladores de Memoria‚Ķ remiten a esos fundamentos y, en el trabajo realizado, emerge la idea de unir ‚Äúislas‚ÄĚ para crear un continente po√©tico. Bajo este presupuesto presentaron los textos de Cyro Mascarenhas Rodrigues (1944), Odete Pereira Alves (1959), Nil Lus (cantante), Mar√≠a Vilmaci Viana Dos Santos (1962) en su idioma original, preservando el esp√≠ritu y las atm√≥sferas de las composiciones, como veh√≠culo para compartir narrativas, con temas dedicados a Cuba, el mar, las deidades, los sue√Īos. Para el lector, ante poemas casi comprensibles, era el reto de disfrutar de la experiencia, explotando a fondo las sensaciones, pues se ha dicho, con acierto, que la pose√≠a es la ciencia de las sensaciones.

Lo anterior se sustenta en las proximidades existentes entre los idiomas espa√Īol y portugu√©s; idiomas de culturas vecinas que anta√Īo, seg√ļn estudios interdisciplinarios en lengua y literatura, entre ambas se produjeron pr√©stamos l√©xicos (palabras, morfemas, expresiones) e interferencias ling√ľ√≠sticas (calcos, mezcla de c√≥digos‚Ķ), fen√≥menos de gran impacto sociocultural y trascendencia.[1] Esta familiaridad coloca en una relaci√≥n a Cuba y Brasil, pa√≠ses que se profesan ‚Äúsimpat√≠as rec√≠procas‚ÄĚ, como expresar√≠a el escritor y diplom√°tico Jo√£o Almino, sobre la base de procesos hist√≥ricos, sociales, pol√≠ticos y culturales con no pocas semejanzas. No es de extra√Īar entonces que la producci√≥n literaria brasile√Īa, en nuestro √°mbito, goce de distinci√≥n, difusi√≥n y aceptaci√≥n, gracias a entregas de casas editoriales como Arte y Literatura, Ciencias Sociales y Casa de las Am√©ricas, posiblemente las que m√°s t√≠tulos de autores de esa naci√≥n tengan en sus cat√°logos. Ello ha contribuido a que escritores de la talla de Jorge Amado, Frei Betto, Chico Buarque, Clarice Lispector, Thiago de Mello, Pessoa, Rubem Fonseca, constituyan referencias bien conocidas.¬†¬†

De esa producci√≥n literaria, a juzgar por el n√ļmero de t√≠tulos en registros institucionales, como la base de datos que el Instituto Cubano del Libro (ICL) circula peri√≥dicamente, para uso de sus dependencias, puede observarse que los g√©neros m√°s representativos son el narrativo, el dram√°tico y el ensay√≠stico; no as√≠ el l√≠rico, escasamente representado en a√Īos recientes, tom√°ndose como referencia el a√Īo 2005, cuando la 14ta. Feria Internacional del Libro de La Habana (FILH) se dedic√≥ a Brasil, donde estuvo disponible Poemas preferidos por el autor y sus lectores¬† (Arte y Literatura, 2004) de Thiago de Mello. Esto repercute, directamente, en las opciones ‚Äďal menos impresas‚Äď para ampliar los horizontes de lectura en esa direcci√≥n.

Para esa edici√≥n 14 de la FILH, Arte y Literatura tambi√©n public√≥ el libro, de naturaleza biling√ľe, Catorce poetas brasile√Īos (2004) con selecci√≥n, traducci√≥n y pr√≥logo de Ricardo Alberto P√©rez, ¬†quien utiliza el momento de la segunda Vanguardia Po√©tica Brasile√Īa del siglo XX: el movimiento concretista (liberaci√≥n de las palabras de la estructura sint√°ctica, de su significado o sonido y darles importancia por su aspecto visual) y el neoconcretista de los a√Īos 50, como apoyatura para organizar y darle coherencia a una antolog√≠a compleja, en la que se priorizan las ausencias m√°s significativas dentro de ese panorama.

En el pr√≥logo de Catorce poetas‚Ķ se plantea que ‚Äúla escritura po√©tica en Brasil [es] un universo en expansi√≥n, con centros localizados, y una amplia periferia donde viven m√ļltiples expresiones del lenguaje.‚ÄĚ Esto se corrobora a trav√©s de unos 90 poemas, en 331 p√°ginas, que sirven de coordenadas para el lector de este y otros libros de poes√≠a de esa gran naci√≥n. S√©pase que tales singularidades han sido de inter√©s para estudiosos y especialistas, que vienen a convertirse en exegetas de la triada poes√≠a‚Äďpoeta‚Äďpoema; labor demarcada, por lo general, en los m√©todos hist√≥rico, psicol√≥gico y estil√≠stico, respectivamente, que dan cuerpo a las antolog√≠as y selecciones, que se visualizan factibles para mostrar un cuadro literario lo m√°s completo posible.

En la opini√≥n de la escritora, traductora literaria y periodista uruguaya Rosario L√°zaro Igoa, el universo de las antolog√≠as de poes√≠a brasile√Īa traducidas al espa√Īol es amplio y continua aumentando, a partir de un flujo literario que se efectiviza de varias maneras, ya sea por medio de antolog√≠as de varios poetas, antolog√≠as de un solo autor, o traducciones de un libro espec√≠fico de un √ļnico poeta.[2] Igoa centra su atenci√≥n en la antolog√≠a de varios poetas, pues es donde se conjugan en un mismo movimiento dos operaciones paralelas e indisolubles: el antologar y el traducir.

En Cuba, no obstante la espor√°dica publicaci√≥n de antolog√≠as o selecciones po√©ticas, prop√≥sitos de esta √≠ndole son los que coadyuvan ‚Äďaniman‚Äď a la circulaci√≥n de la poes√≠a brasile√Īa en nuestro contexto desde otras plataformas. El poeta y ensayista cubano F√©lix Contreras es uno de los nombres que se suma a este concierto con Poes√≠a brasile√Īa, compilaci√≥n de poemas de siete poetas, ¬†publicada en la revista digital El Caim√°n Barbudo, en 2012. Este autor argumenta, en estrecha relaci√≥n con el planteamiento de Ricardo A. P√©rez, que ‚ÄúNo hay en nuestro planeta una poes√≠a m√°s parecida a su pa√≠s, que la brasile√Īa: amplia, vasta, diversa, colmada de contrastes, profunda, pluri√©tnica y pluricultural‚ÄĚ. Esta¬† concepci√≥n sirve de p√≥rtico para profundizar e indagar en ese universo, de fuerte tradici√≥n, con poetas notables y paradigm√°ticos.

Cabe precisar que en antolog√≠as y selecciones de pluralidad internacional se han incluido poetas brasile√Īos. Por ejemplo, la colecci√≥n Sur editores publicar√≠a en El m√ļltiple trino. Treinta y cinco poetas del siglo XX (2001), diez poemas del periodista y pol√≠tico brasile√Īo Carlos Drummond de Andrade (1902‚Äď1987), considerado por la cr√≠tica como uno de los mayores poetas de Brasil. Se afirma que desde sus primeros libros la poes√≠a de Drummond se destac√≥ del resto por su calidad y autenticidad, ‚ÄúToda una literatura, una po√©tica singular,‚ÄĚ enfatiza el cr√≠tico y periodista Luis Suard√≠az gestor del El m√ļltiple trino‚Ķ Y agrega que es un ‚ÄúPoeta de lo infinito y la materia/cantor sin piedad [‚Ķ]/ sin l√°grimas fr√°giles [‚Ķ],‚ÄĚ que hizo uso magistral de la iron√≠a, la s√°tira, el humor, la auscultaci√≥n de la realidad, lo cotidiano, lo pol√≠tico.

La bibliograf√≠a citada expone, de un modo u otro, que las est√©ticas y recursos de los autores brasile√Īos, sobre todo los concretistas y modernistas, han dejado una impronta en el discurso po√©tico de Brasil e incluso fuera de sus fronteras. A esto √ļltimo se aproxima el investigador Virgilio L√≥pez Lemus en el libro Oro de la cr√≠tica (Editorial Oriente, 2013), ¬†a trav√©s del cap√≠tulo Otra mirada a la poes√≠a cubana en cinco d√©cadas: 1959-2009, donde propone, por medio de un esquema, un compendio nominal para organizar autores cubanos de diferentes √©pocas. En √©l est√°n los llamados juveniles (1959-1976), donde se inscriben m√°s de cincuenta poetas, que empezaron a publicar sus obras en la d√©cada de los a√Īos 80¬ī y 90¬ī del pasado siglo XX. La mayor parte de sus integrantes, asevera L√≥pez Lemus, ‚Äú[‚Ķ] elige diversas direcciones: contin√ļan senderos de la m√©trica tradicional o experimentan hasta aproximarse al concretismo brasile√Īo [‚Ķ].‚ÄĚ Entre los juveniles est√° relacionado Ricardo Alberto P√©rez, entendido en el tema como se ha visto.

En los a√Īos en que estos escritores comienzan a visibilizarse en el panorama literario cubano, √©poca de cambios en la expresi√≥n po√©tica nacional, la cr√≠tica ya mostraba inter√©s sobre el fen√≥meno de la poes√≠a concreta brasile√Īa. La ponencia El signo y las letras: una aproximaci√≥n cr√≠tica a la poes√≠a concreta brasile√Īa de los a√Īos 60‚Äô, le√≠da por el cr√≠tico de arte Rafael Acosta de Arriba en el encuentro Jornada de la cultura brasile√Īa en Cuba, organizado por Casa de las Am√©ricas, la Universidad de La Habana y la Sociedad Brasil-Cuba, en noviembre de 1994, realizado en el cine Yara, de La Habana, supone la existencia de una recepci√≥n activa para esos contenidos. La revista Casa de las Am√©ricas, portavoz de importantes momentos culturales, publicar√≠a √≠ntegramente el texto de la ponencia,¬† en el N¬ļ 207 de 1997.

Tambi√©n las referencias bibliogr√°ficas aludidas ofrecen una idea preliminar de los m√ļltiples paisajes po√©ticos de y sobre los cultores del Gigante suramericano; paisajes como met√°foras del sentido de lugar (geogr√°fico, imaginario), de las circunstancias, del lugar externo e interno que rodea al hombre, de la percepci√≥n de pertenecer a algo. Pero, dentro de ese cuadro, existen a√ļn zonas por explorar, atendiendo al detalle que en esas compilaciones y antolog√≠as predominan nombres de una generaci√≥n que naci√≥, fundamentalmente, en la primera mitad del siglo XX, por lo que cabr√≠a indagar por la obra de aquellos que nacieron en los a√Īos 60‚Äô. Es inter√©s para el presente abordaje inquirir por los nacidos en los 70‚Äô y 80.

Comprendidos en las postrimer√≠as de los 30 o transitando ya los 40 a√Īos, estos creadores se inscriben en el n√ļcleo de los poetas brasile√Īos de hoy (actuales),¬† que seg√ļn el cr√≠tico literario carioca Antonio Carlos Secchin, ‚Äúse mueven entre la tradici√≥n l√≠rica y la necesidad de inventar nuevas formas de expresi√≥n en un pa√≠s donde el tema de lo nacional se impone.‚ÄĚ[3] Si bien por las edades que ostentan no entran en las estad√≠sticas de los m√°s de 50 millones de j√≥venes entre los 15 y 29 a√Īos, hay que advertir en ellos rasgos comunes con sus coterr√°neos, como la vasta diversidad cultural, tecnol√≥gica y pol√≠tico-econ√≥mica. Adem√°s, descuellan preocupaciones, como las de no estar ajenos a las grandes desigualdades sociales (racismo, xenofobia, pobreza‚Ķ), fen√≥menos que llevan expeditamente a sus creaciones literarias.

La selecci√≥n Todo comienzo es involuntario. Ocho poetas j√≥venes brasile√Īos, sit√ļa algunos aspectos que distinguen ‚Äďexplican‚Äď a esa generaci√≥n: ‚ÄúEllos saben la importancia de la Poes√≠a Concreta, del Neobarroco, del Language Poetry, no rechazan el di√°logo con esas tendencias inventivas, [‚Ķ] son autores actualizados, que insisten en vivir su tiempo, con derecho a explorar todas las posibilidades ofrecidas por la tecnolog√≠a, verbal y no verbal, para la creaci√≥n en nuestra √©poca‚ÄĚ[4]. En la selecci√≥n de F√©lix Contreras, sucinta pero no menos importante, se logra descifrar tales criterios a trav√©s de la obra hecha por Thiago Cervan (1985), Geovani da Silva (1989), Rodrigo M√©ndes Rodrigues (1989). Hay poemas asumidos como manifestaci√≥n, en los que el sujeto lirico cuestiona, expl√≠cita e impl√≠citamente, los diversos fen√≥menos ‚Äďopresores‚Äď omnipresentes, sobre todo, de las grandes ciudades.

Los poemas de Poes√≠a brasile√Īa, como los de otras selecciones, evidencian la necesidad de ‚Äúsancionar‚ÄĚ las disimiles problem√°ticas desde un discurso heterog√©neo, pero con numerosos lazos conectivos. Sin embargo, quien quiera ver un conjunto de poetas articulados como generaci√≥n, defendiendo un lenguaje contestatario desde lecturas hist√≥ricas, sociales, pol√≠ticas; adem√°s con ¬†(re)visitaciones a temas y personalidades de la literatura, las artes ‚Äďnacional ¬†y ¬†universal‚Äď, sin obviar los grandes temas de siempre: el amor, la esperanza, la muerte, Dios, la naturaleza, la familia‚Ķ, debe incluir en su hoja de ruta lectora a La Selecci√≥n. Once poeta brasile√Īos hoy (Ediciones Santiago, 2018).

Este libro biling√ľe de 181 p√°ginas, perteneciente a la Colecci√≥n C√≥dice, al cuidado y edici√≥n de Oscar R. Cruz P√©rez, poeta y editor santiaguero, forma parte de los empe√Īos editoriales atendibles del Sistema de Ediciones Territoriales (SET), que apuesta, cada a√Īo, por renovarse, dando a conocer lo mejor, novedoso y m√°s diverso de la literatura de otras latitudes. Se trata de una apertura impostergable, que ha venido rompiendo, creativamente, los estigmas que sobre la producci√≥n del SET sostienen algunos desconocedores de esta fortaleza de las publicaciones cubanas, que insisten aun en comparar, cualitativamente, sus producciones con las de otros sellos editoriales.

Integrado por 44 poemas, la obra es provechosa en muchos sentidos, por supuesto, desde los textos, la traducci√≥n de la guatemalteca Claudia Tobar, hasta la imagen de cubierta, un detalle de la obra S.T (2010) de Helena Freddi, que desarrolla actividades art√≠sticas y acad√©micas ligadas a pesquisas y estudios de t√©cnicas y po√©ticas gr√°ficas. Asimismo, captura de manera inequ√≠voca un proyecto po√©tico en el que late el pensamiento org√°nico en torno a la poes√≠a como herramienta de expresi√≥n social, como mecanismo cr√≠tico, con la cual las voces ah√≠ reunidas, son capaces de manifestarse desde su propia percepci√≥n de la realidad circundante. Marcelo Lotufo, su coordinador, lo propone como una ‚Äúpuerta de entrada‚ÄĚ para que los lectores cubanos se interesen por conocer los poetas brasile√Īos nacidos en esa d√©cada y la venidera; poetas que son parte de una generaci√≥n que ha renovado la poes√≠a brasile√Īa, d√°ndole un nuevo aliento, seg√ļn sus palabras.

A Marcelo Lotufo le precede la carta credencial de haber realizado, junto al poeta y escritor guantanamero Jos√© Ram√≥n S√°nchez y a los traductores Rodrigo A. do Nascimento y Mariana Ruggieri, el libro Nocaute: 6 poetas / Cuba/hoje (Ediciones Jabuticaba, Brasil, 2017), selecci√≥n en el que constan seis poetas cubanos nacidos despu√©s de los 70¬ī, del pasado Siglo: Jos√© Ram√≥n S√°nchez (1972),Oscar Cruz P√©rez (1979), Pablo de Cuba Soria (1980), Jamila Medina R√≠os (1981), Javier L. Mora (1983), Legna Rodr√≠guez Iglesias (1984).

En ambas selecciones se advierten similitudes entre los discursos po√©ticos, una forma loable, de ver (leer) c√≥mo pueden dialogar generaciones an√°logas, con intereses compartidos, en diferentes partes del orbe. Ello se debe a la dimensi√≥n manifiesta del lenguaje po√©tico, que a√ļpa, simboliza, articula, convoca.

Los poetas llamados a integrar La Selecci√≥n‚Ķ, son siete mujeres y cuatro hombres, y en observancia de sus biograf√≠as/curr√≠culos, se cumple lo que Antonio Carlos Secchin dec√≠a de la producci√≥n po√©tica ‚Äďy poetas‚Äď del Brasil contempor√°neo, que estos dominan un conocimiento t√©cnico del lenguaje, surgido de su formaci√≥n universitaria, con un mayor grado de especializaci√≥n, lo que les permite ampliar el horizonte de superaci√≥n est√©tica. Tienen los 11, efectivamente, formaci√≥n profesional como abogados, historiadores, cr√≠ticos de arte, periodistas. Adem√°s experiencias de participaci√≥n en otros campos culturales como la fotograf√≠a, las artes visuales, la traducci√≥n y la edici√≥n.¬†

Sobresaliente son sus quehaceres dentro de las letras de su pa√≠s, con¬† numerosas publicaciones que as√≠ lo demuestran, con atenci√≥n sistem√°tica de la cr√≠tica especializada. Tal es el caso de las poetas, que constituyen mayor√≠a en La Selecci√≥n‚Ķ, pertinente inclusi√≥n, pues la poes√≠a hecha por estas f√©minas, cual ¬†documento social, emplaza un discurso que da cuentas, entre los muy diversos temas al que recurren, del complejo entramado a las que est√°n sujetas las mujeres en Am√©rica Latina. En aras de profundizar en este conjunto interesante, transgresor si se prefiere, pueden encontrase abordajes cr√≠ticos que permiten comprenderlas mejor en sus dimensiones creativas, como sucede en Wonderful Witches, siete poetas brasile√Īas (1973-1984), breve pauta anal√≠tica del poeta mexicano Sergio Ernesto R√≠os,[5] que permite llegar a los poemas Micheliny Verunschk (1972), Ang√©lica Freitas (1973) y Mar√≠lia Garc√≠a (1979), ¬†donde se plasma las sensibilidades y subjetividades de cada una, que pueden confrontarse con sus poemas de La Selecci√≥n‚Ķ

R√≠os acota que Micheliny Verunschk es ‚Äúcrisol sombr√≠o mezcla de recuerdos y deseos‚ÄĚ: (En alg√ļn lugar/brazos y piernas/pe da zos que en-caja-n/ con todo los enga√Īos.). A Ang√©lica Freitas la caracteriza el ‚Äúhumor, iron√≠a y una tirante relaci√≥n con lo que huele a Cultura Oficial, a Alta Cultura‚ÄĚ: (pap√° es el presidente/mam√° es primera dama/van a acabar con todos ustedes/voy a acabar con todos ustedes/voy a vivir en Miami/ ¬°verga! ¬°en su! ¬°Culo!/ LALALALA‚Ķ). Mientras que Mar√≠lia Garc√≠a es ‚Äúdue√Īa de momentos enigm√°ticos, es capaz de hacer que los versos m√°s simples est√©n m√°s cerca de lo que aparentan‚ÄĚ (‚Äúes dif√≠cil ver las cosas/directamente‚ÄĚ, / ellas son muy luminosas/o muy oscuras).

De Ana Martins Marques (1977): activista y periodista brasile√Īa, se suscriben las l√≠neas de la presentaci√≥n de su poemario El libro de las semejanzas (Killer71ediciones,2015), que permiten conocer sus inquietudes: ‚Äú[‚Ķ] la poeta transita a trav√©s del juego metaling√ľ√≠stico (lenguaje enriquecido por formas imaginativas) y la recreaci√≥n de la frase hecha o el dicho popular (y por¬† m√°s vidas que tenga/cada gato/es el cad√°ver de un gato); a trav√©s tambi√©n de una cartograf√≠a sentimental que nos habla del amor y el desamor (t√ļ me pides que no hable de amor/ de repente tengo una ocupaci√≥n/ no verte, no llamarte/ no pensar en ti/ todo eso da cierto trabajo/ no voy a habla de amor), o desde una ir√≥nica modestia que da cuenta de los l√≠mites de la creatividad (¬Ņpensar√°n en cuchillas/rev√≥lveres/veneno?/ pues yo solo pienso en el mar)‚ÄĚ.

√Črica Z√≠ngaro (1980), que dedicada en la actualidad a la reflexi√≥n humor√≠stica sobre su propio trabajo po√©tico, experimenta con el lenguaje y recontextualiza los mensajes ‚Äďsubliminares‚Äď de la internet como se observa en el siguiente fragmento de ‚Äúteor√≠a de los g√©neros‚ÄĚ: ‚Äúeste poema fue escrito con datos tomados de Google Inc,/ y la poeta se exime de responsabilidad por la distribuci√≥n de esta informaci√≥n [‚Ķ]‚ÄĚ. As√≠ como problemas √©ticos inherentes a la ciencia, la tecnolog√≠a y la innovaci√≥n cient√≠fica, el ser humano presa y diana de sus propias dilemas presentes en Problemas metaf√≠sicos: ‚ÄúLa tecnolog√≠a/a favor/ de la salud/ del consumidor: Huevo transg√©nico/ Huevo transfigurado/Huevo industrializado/gen√©tico/& genuinamente/transformado/ para usted [‚Ķ] Coma sin culpa‚ÄĚ. ¬†En Nina Rizzi (1983), por su parte, con m√°s de nueve libros en su haber, encontramos una poes√≠a poderosamente √≠ntima, feminista y a ratos casi documental de un activismo social y cultural: ‚Äú¬°a la mierda co¬īel lirismo!/poes√≠a concreta/es tu verga erecta entre/mis grietas y callejones. O ‚Äďes necesario cuidar bien el coraz√≥n/temando un saludo mientras/las manos incendian un veh√≠culo aqu√≠ en la calle/-es necesario politizarla herida [‚Ķ]-es necesario cuidar bien el coraz√≥n‚ÄĚ, dice.Adelaide Iv√°nova (1982) periodista y activista que trabaja en poes√≠a, fotograf√≠a, traducci√≥n y publicaci√≥n, es la editora de la revista anarquista-feminista MAIS PORN√Ē, PVFR, ¬†de modo que sus poemas ‚Äúel broche,‚Ä̬† ‚Äúla sentencia,‚ÄĚ ¬†‚Äúla moral‚ÄĚ y ‚Äúel martillo,‚ÄĚ son coherentes con sus postulados creativo-profesionales; ‚Äúel martillo‚ÄĚ, ilustrativo de los temas ‚Äďpreocupaciones‚Äďque la ocupan,¬† forma parte de libro hom√≥nimo y trata sobre la violencia y la sexualidad femenina. El libro hom√≥nimo fue publicado por primera vez en Lisboa (Portugal), en 2016, adem√°s posee una edici√≥n brasile√Īa de 2017. El poema es un claro manifiesto de lucha contra esa violencia (f√≠sica‚Äďsimb√≥lica): ‚Äúduermo con martillo/ debajo de la almohada/ si alguien entra de nuevo/ y furtivo/ en mi cuarto no basta que/ sea una mierda, tener un hierro/ d√°ndome toques en la cabeza‚ÄĚ.

Entre las (opciones) est√©ticas (√©ticas) de los poetas La Selecci√≥n‚Ķ se entrev√©n elementos de contactos apreciables que los ha llevado a enrumbar proyectos literarios comunes o participar del o los circuitos culturales de sus ciudades/ pa√≠s, lo cual es sumamente importante, pues brinda informaci√≥n relativa al momento hist√≥rico, intelectual, cultural y acad√©mico desde donde se posicionan y defienden el movimiento ‚Äďcorpus‚Äďliterario del que forman parte. Ejemplo de lo anterior ¬†es Fabiano Calixto (1973) quien ha compartido labores de edici√≥n en la revista literaria Modo de User e Co., con Mar√≠lia Garc√≠a y Ang√©lica Freitas.

En la poes√≠a de la representaci√≥n masculina de La Selecci√≥n‚Ķ la historia y la geograf√≠a adquieren intensas relaciones en la que se establecen asociaciones simb√≥licas abiertas y creativas, con sucesos acaecidos y problem√°ticas, pret√©ritas y actuales, corroborando la literatura puede contribuir al conocimiento hist√≥rico territorial desde otra forma de entender el (micro-macro) universo a partir de apreciaciones sugestivas (juicios, valoraciones), a veces, agudamente cr√≠ticas.¬† Fabiano Calixto, aborda el paisaje anacr√≥nico de la cosmopolita urbe paulista: ‚Äúante la lluvia, el mendigo/ya estaba muerto/ [‚Ķ] la boca ya estaba llena/de sangre, de hormigas/de granizo‚ÄĚ. En Pedazos esqueleto dice: ‚ÄúLa ave. Paulista corriendo es tan graciosa/ parece una cobra de marshmallow/ un viaje √°cido/una anguila electrocutando lenguas‚ÄĚ. Mientras Tarso de Melo (1976) retrata el problema pa√≠s en un poema alegato como es Un pa√≠s: ‚ÄúUn pa√≠s que se esconde de s√≠ mimo. Un pa√≠s que segrega, /excluye, amordaza. Sofoca su parte¬† incomoda. [‚Ķ]Un pa√≠s grandioso, como el pa√≠s sin¬† futuro/¬† [‚Ķ]¬† Un pa√≠s imbatible en las tareas del error.‚ÄĚ, de Melo, adem√°s, tematiza la impronta de la colonizaci√≥n en el devenir de Brasil con Ellos quieren m√°s: ‚Äú516 a√Īos. Y los ind√≠genas que est√°n en las tierras que les/ interesan a los blancos son muertos en los montes: sin registro [‚Ķ] 516 a√Īos. Y los negros que enfrentan los l√≠mites/ definidos por los blancos son muertos [‚Ķ] 516 a√Īos‚Ķ‚ÄĚ, ¬†y contin√ļa hablando sobre las mujeres, los pobres, los ni√Īos. Sobre los desencuentros que resume posteriormente en el poema Convenci√≥n. El poeta y artista visual Reuben ‚Äúcavalodad√°‚ÄĚ da Rocha (1984) es considerado uno de los poderes m√°s extra√Īos y fascinantes de la poes√≠a brasile√Īa contempor√°nea, como se introduce en una entrevista para el suplemento Pernambuco, de perfil literario.¬† Cavalodad√° se ve a s√≠ mismo como un animal salvaje que vive en una megal√≥polis del tercer mundo. Y su escritura combina muchos elementos cient√≠ficos y tecnol√≥gicos (me preocupa la tecnolog√≠a en busca de una posible contemplaci√≥n en este mundo de chatarra) con elementos ancestrales y primitivos (Nac√≠ en una isla, me gusta hablar con el viento, con el movimiento de las mareas, con la gradaci√≥n de la luz solar)[6]: ‚ÄúESTUVE AQU√ć MUCHAS VECES/todav√≠a encuentro bonito/extra√Īos seres ligerezas/ extra√Īas paz precipicio. [‚Ķ] estuve aqu√≠ desde temprano/reincidente celeste/hirviendo oxigeno/protones de polen planetas/la gracia plural de los √°tomos/color intimo de las part√≠culas [‚Ķ]. O /TEMPORADA DE CAZA/AL INDIO KA¬īAPOR/drones tele dirigen/kano√©s/caip√≥s/‚ÄĚ. Italo Diblasi (1988), cuyos textos han sido publicados tambi√©n en la citada revista Modo de User e Co tampoco queda indiferente ante el drama humano en la gran ciudad, ante los desaf√≠os de este mundo: ‚ÄúEl espect√°culo est√° ah√≠/ pero nadie lo ve/ hab√≠a y eso/ bastaba-espejos/ mostrador de deseos/ vendido a plazos‚ÄĚ (Un drama sin apoteosis); el silencio cruel del asfalto, los muros de concreto, los trasiegos inciertos por la(s) avenida(s): ‚ÄúYo vi la muerte lapidar tus alas/de fr√≠os metales/mientras el hambre retorc√≠a/la carne cruda de los real. Un arabesco surrealista gritaba/antiguos c√°nticos herejes/y eran tristes las melod√≠as decapitadas/en la oscuridad de la urbe‚ÄĚ (Breve anotaci√≥n en la Avenida Central).¬†La lectura de los poemas de estos 11 poetas confirma que, efectivamente, la escritura po√©tica de los creadores j√≥venes en Brasil, es un universo en expansi√≥n que explora todas las posibilidades ofrecidas por la tecnolog√≠a, verbal y no verbal. Parecen poemas con temas de intercambio y ello, sin dudas, responde a la forma intr√≠nseca que encontraron para reinventar (se) su pa√≠s, su isla. ¬†La fuerza de la palabra encuentra resonancias a trav√©s de una antolog√≠a hecha ‚Äúcontra [‚Ķ] vociferaciones belicosas y vac√≠as, contra pol√≠ticas para mantener a sectores desinformados [‚Ķ] un dialogo po√©tico de lecturas y preocupaciones [‚Ķ] la b√ļsqueda de la diversidad a trav√©s del entendimiento y respeto mutuos‚ÄĚ, concordar√≠amos con Marcelo Lotufo.¬†¬†

Notas y referencias bibliogr√°ficas

[1] Dolores Corbella, Alejandro Fajardo (editores) Espa√Īol y portugu√©s en contacto: Pr√©stamos l√©xicos e interferencias. Editorial GmBh, Berl√≠n/Boston, 2017.

[2] Rosario L√°zaro Igoa: ‚ÄúEl universo de las antolog√≠as de poes√≠a brasile√Īa en traducci√≥n al castellano‚ÄĚ. Disponible en http://www.traduccionliteraria.org/1611/art/lazaro.htm

[3] Antonio C. Secchin: ‚ÄúPoes√≠a de Brasil: minimizar lo nacional.‚ÄĚ Disponible en https://elpais.com/cultura/2013/10/08/actualidad/1381236313_683936.html

[4] Todo comienzo es involuntario. Ocho poetas j√≥venes brasile√Īos. En Revista EL NAVEGANTE N¬ļ2 a√Īo 2 – Noviembre de 2007¬† Escuela de Literatura – Universidad del Desarrollo, Chile.¬† Disponible en ¬†Proyecto Patrimonio ‚Äď 2007 http://www.letras.mysite.com/ll231107.html

[5] Revista La Colmena 64, octubre-diciembre 2009. (Formato Pdf)

[6] Gianni Paula de Melo: ‚Äúentrevista a Reuben da Rocha‚ÄĚ en Sexta 29 diciembre de 2017. Disponible en ¬†https://www.suplementopernambuco.com.br/entrevistas/2028-entrevista-reuben-da-rocha.html

 


Una mirada inquieta al séptimo arte santiaguero

Santiago de Cuba posee un enfoque cinematogr√°fico que se revela y se diferencia de otras producciones del resto del pa√≠s. Su est√©tica, las diversas formas de producci√≥n que se alternan seg√ļn las realidades imperante en cada momento, las tem√°ticas que imprimen cada metraje que sale a la luz sin importar el medio, sino los deseos de poner en la pantalla una mirada, una interpretaci√≥n, una forma de ver su contexto en imagen y movimiento, son su modo de existencia. Pruebas suficientes existen en un sinf√≠n de realizaciones desde el mismo universo creativo, donde confluyen realizadores autodidactas y egresados de la Facultad de Medios de Comunicaci√≥n del Instituto Superior de Arte y de talleres de la Escuela Internacional de San Antonio de los Ba√Īos. ¬†

Momentos de la conferencia Breve Historia del Cine en Santiago de Cuba impartido por Demi√°n Rabilero. Foto-Frank L. O¬īCallaghan

Lamentablemente muchas veces estas producciones carecen de una distribución, tal vez porque en el camino se van perdiendo los ánimos y quedan recluidas en el ostracismo por sus propios creadores o simplemente por su misma característica informal y alternativa de ver el cine y sus realidades, divorciándose en muchos casos de las convencionalidades que miden las selecciones en muchos eventos nacionales que recogen el séptimo arte y sirven de plataforma de difusión, condenándolas al silencio.

Intercambio con el p√ļblico asistente. Foto-Frank L. O¬īCallaghan

No es la primera vez que muchas de estas son rechazadas de festivales porque no son identificadas como ‚Äúadecuadas‚ÄĚ en su forma o porque carecen de una calidad. ¬ŅPero qu√© es el cine? ¬ŅEs un buen sonido, una buena fotograf√≠a solamente o es tambi√©n la historia que saca a flote, la intenci√≥n de su director, la verdad hecha arte, el contexto tomado por un lente pendenciero? ¬ŅEl cine es solo lo t√©cnico o las miradas al entorno? ¬ŅEl cine es solo filmar o proponer nuevas po√©ticas, sinceras, con lo que se tiene a mano sin limitarse a lo t√©cnico, invitando a una evoluci√≥n creativa? Muchas de estas preguntas siempre se vienen realizando en el llamado ‚Äúinterior‚ÄĚ del pa√≠s y no se hallan respuestas.

Momentos de exhibici√≥n de materiales. Foto-Frank L. O¬īCallaghan

Aun as√≠, el cine en Santiago sigue progresando con nuevos creadores que no se frenan y contin√ļan interpretando su realidad con los medios que tienen a la mano. Hoy es mas f√°cil, cualquier dispositivo sirve para ello: desde una DSLR hasta un modesto celular posee la capacidad de captar en imagen y sonido, no discrimina, se deja llevar por un guion que va mutando tras estudios constante en un caf√© o en intercambios paulatinos entre colegas en el transcurso de tiempo. Muchas obras existen y piden a gritos un di√°logo con el p√ļblico/protagonistas de sus escenas.

De ah√≠ la necesidad de constituir un espacio id√≥neo para cumplir con la misi√≥n de recuperar los aires que siempre han caracterizado la creaci√≥n cinematogr√°fica en la ciudad y sus alrededores. Por eso, desde el d√≠a 5 hasta el 7 de agosto estar√° aconteciendo en Santiago de Cuba la primicia: la Primera Jornada de Cine Santiaguero La Mirada Inquieta. Nacido por el inter√©s de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y ProbetaFilms, una productora independiente junto al apoyo eternamente agradecido del Centro Provincial de Cine, con el objetivo de construir ante todo un lugar de encuentro y socializaci√≥n de ese cine que viene surgiendo desde hace varios a√Īos y que muchas veces siquiera ha sido imaginado su existencia. Varias generaciones de realizadores se dar√°n cita, desde aquellos que ya hoy son c√°tedra del cine independiente hasta aquellos j√≥venes contempor√°neos que los tienen como gu√≠a e inspiraci√≥n.

Momentos de la conferencia Breve Historia del Cine en Santiago de Cuba impartido por Demi√°n Rabilero y Daylenis Blanco. Foto-Frank L. O¬īCallaghan

Una muestra de la mayor curadur√≠a del cine santiaguero jam√°s realizada donde cortometrajes de ficci√≥n y documentales, junto a lo experimental y las nuevas narrativas, servir√°n de espejo de esa realidad que en la urbe acontece. Directores como Jos√© Armando Estrada, uno de los pioneros del cine underground santiaguero, al lado de otros como Emmanuel Mart√≠n Hern√°ndez, Demi√°n Rabilero, Carlos Meli√°n, Rub√©n Aja Gar√≠; y otros m√°s j√≥venes como Yunior Fr√≥meta, Frank L. O¬īCallaghan, Yuris Elias Seoane; y artistas visuales que experimentan nuevas formas de expresi√≥n como Carlos Gil Calder√≥n y Nazim Guerra, ser√°n algunos de los presentes en las diferentes tandas de las tardes en el Cine Cuba.

Para poder servir de soporte y acompa√Īamiento, en los horarios de la ma√Īana habr√° paneles te√≥ricos y conferencias en torno a estos materiales y tem√°ticas: como el cine en Santiago de Cuba, su producci√≥n independiente y las nuevas narrativas que van impregnando de nuevos aires el audiovisual en el territorio, con intervenciones de testigos y especialistas como Carlos Lloga, Daylenis Blanco y algunos de los creadores presentes, todos con experiencias y conocimientos para compartir e iluminar al p√ļblico asistente.

La necesidad de encuentro, de conocimiento y de sacar de la oscuridad el cine de la ciudad ha dado como resultado esta jornada de cine santiaguero, no como una forma egocéntrica, sino como ensayo para lo que podrá constituir en tiempos venideros un festival nacional para visualizar y contribuir a las nuevas formas de hacer y pensar el cine, más allá de los medios a disposición, un espacio transparente donde los realizadores puedan dialogar a través de sus obras sin poses y limitaciones de producción. Un evento donde el fin esté por encima del medio, rompiendo las barreras existentes en otros festivales semejantes y le dé riendas a la experimentación.

La creación cinematográfica no puede dejar de estar. Y para ello debe tener un paralelismo: un espacio donde muchas miradas se fundan en una sola Mirada Inquieta.


Nunca he intentado romper moldes

No he tenido la oportunidad de conocerlo a profundidad. Me refiero a ese encuentro, provocado o al azar, que en ocasiones nos coloca a los escritores en un mismo punto del tiempo y el espacio, y que permite ciertas formas de interacci√≥n. Sin embargo, creo que he llegado a descubrir un poco de las esencias de Alexy Dumenigo √Āguila a trav√©s de sus obras y de las impresiones que estas han causado en m√≠. Quiz√°s esta sea la mejor forma en que un escritor alcanza a conocer a otro.

¬ŅTe consideras un narrador estrictamente de ciencia ficci√≥n o uno que hibrida en sus textos diversos g√©neros? ¬ŅO eres de los que cree que la literatura no ha de dividirse en g√©neros, sino en categor√≠as y jerarqu√≠as de calidad?

cortesía del entrevistado

Me gusta la ciencia ficción por las posibilidades que ofrece para contar, pero no me limito a un género. A veces escribo fantasía o relatos puramente realistas. No los clasifico hasta luego de terminar. De ahí que me resulte imposible etiquetarme como autor de ciencia ficción, ni mucho menos decir que hibrido géneros.

Trabajo con ideas y recursos narrativos, al menos en la parte consciente de la escritura. Siempre queda un porciento del texto que no sabr√≠a decir de d√≥nde sali√≥. En la parte que s√≠ controlo del proceso, me gusta tomar de aqu√≠ y de all√°. Intento no pensar en t√©rminos de g√©nero. Los g√©neros son √ļtiles para que el p√ļblico encuentre cierto tipo de libro o para que los acad√©micos y cr√≠ticos puedan organizar su discurso; pero tambi√©n tienen el efecto de que, como ocurre con la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a, obras muy diferentes entre s√≠ van a caer en el mismo saco, para bien o para mal. Ah√≠ no valen tampoco las jerarqu√≠as de calidad. Tienden a confundirse con gustos y prejuicios. Personalmente, dedico mucho tiempo a pensar en el dilema de los g√©neros y a veces me digo, ‚Äúescribir√© un cuento dentro de este g√©nero‚ÄĚ, porque ayuda tener un punto de partida, pero luego voy adonde me lleve la historia.

¬ŅQu√© opini√≥n te merece la literatura de ciencia ficci√≥n joven que existe hoy en d√≠a en nuestro pa√≠s? ¬ŅCu√°l es un principal h√°ndicap?

Creo que hoy los autores están mucho más informados de lo que estaban hace una década. Se trata de una ciencia ficción escrita por nativos digitales, en un mundo interconectado. Los referentes actuales pueden llegar de lugares como China o Nigeria, que antes no figuraban en nuestro mapa de la ciencia ficción. El abanico de temas y estéticas se ha ampliado mucho.

¬ŅH√°ndicap? Muchos de los textos que leo de autores contempor√°neos est√°n salpicados de referencias y t√≥picos ya abordados en sagas literarias exitosas, series de televisi√≥n, pel√≠culas, etc√©tera. Raras veces la mezcla se produce de forma org√°nica. Parece que la ciencia ficci√≥n cubana est√° todav√≠a en proceso de asimilar todas esas influencias externas. Como amante de las buenas historias, me preocupa que los argumentos se subordinen al af√°n especulativo y a las referencias.

¬ŅCu√°les son los temas o asuntos que te preocupan a la hora de escribir y c√≥mo transcurre tu proceso creativo?

Me gusta probar suerte con los t√≥picos de la ciencia ficci√≥n. Mis argumentos son muy diferentes entre s√≠. Lo mismo me pasa con otros g√©neros. Solo encuentro un elemento en com√ļn: el individuo. Suena demasiado vago y general pero, analizando mis cuentos y la forma en que se desarrollan, veo que el foco de atenci√≥n siempre est√° en el mundo interior de los personajes. Mientras m√°s imperfectos y vulnerables, mejor.

¬†Por raro que suene, dedico la mayor parte de mi tiempo libre a complicar la vida de personas imaginarias. En ese sentido, la ciencia ficci√≥n me ofrece un arsenal de situaciones desagradables o extra√Īas que puedo dejarles en el camino. Trato de no extenderme en la descripci√≥n de sociedades o tecnolog√≠as, aunque me divierta hacer lo que llamamos worldbuilding (construcci√≥n de mundos).

Casi todos mis relatos están entrelazados con el punto de vista de los protagonistas, a tal punto que un noventa por ciento de las ideas que vienen a mi cabeza acaban desechadas porque no encuentro a los personajes adecuados. Cuando aparecen los personajes ya hay conflicto, y entonces el cuento se escribe solo… lo cual es un sentido figurado, porque bastante que me cuesta. Escribo lento, a lápiz, y tengo la mala costumbre de corregir a cada rato. Ese es mi proceso creativo y no se lo recomendaría a nadie. Los horarios y la cantidad de revisiones varía con cada cuento. Y suelo reescribir mucho.

¬ŅEs importante que los j√≥venes creadores tengan referentes de las generaciones anteriores?, ¬Ņo piensas que es preciso que los j√≥venes rompan con moldes anteriores y que solo se miren en el espejo de sus contempor√°neos?

Nunca he intentado romper moldes. Mis preocupaciones suelen ser mucho m√°s inmediatas. Trato de no hacer comparaciones. Una amiga escritora me ha calificado de ‚Äúarque√≥logo literario‚ÄĚ porque paso m√°s tiempo leyendo novelas del siglo XIX que poni√©ndome al d√≠a con el panorama literario cubano. Desde que abandon√© la condici√≥n de in√©dito, intento llenar ese vac√≠o cultural, porque hay que tener de qu√© conversar en los eventos y ferias del libro.

Lo cierto es que leo principalmente por placer y curiosidad. Cualquier comparación de mi obra con la de mis contemporáneos me parece un acto mezquino. Cualquier comparación con los clásicos puede ser fatal para mi autoestima.

Conversemos un poco sobre el debate de si existe el fant√°stico o la ciencia ficci√≥n netamente cubanos, entendiendo que esa categor√≠a no incluye la condici√≥n nativa de aquellos que escriben sino la elecci√≥n de figuras, temas, leyendas, mitos, religiones, etc. propias de nuestra regi√≥n geogr√°fica. ¬ŅEste es un riesgo que nos puede conducir a una escritura localista o constituye un paso adelante en cuanto a la idea de formar un corpus creativo de ra√≠z nacional?

Pienso que la cultura cubana es mucho más universal y compleja de lo que parece a simple vista. Siempre se agradecen las historias fantásticas que reflejan nuestra identidad, pero se corre el riesgo de mostrar una visión caricaturesca de lo que significa ser cubano. Por atractivo que resulte un corpus creativo de estas características, no debería otorgársele más valor del que tiene ni debería limitar la elección de argumentos por parte de los autores.

Como escritor cubano, puedo escribir historias que se desarrollen en Nueva York o Japón, incluso con situaciones que parecen sacada de un cómic norteamericano, y siempre habrá algo de cubanía en el modo de representar esos rasgos culturales foráneos.

Los grupos literarios, ¬Ņbeneficiosos o negativos para un escritor?

Si algo hemos aprendido durante la pandemia del coronavirus es que, por mucho que la sociedad nos corrompa, el aislamiento no nos hace ning√ļn favor. Eso aplica tambi√©n a la formaci√≥n de los escritores. El Centro Onelio, el Taller Espacio Abierto y el taller literario de la UCI han sido claves en mi aprendizaje y no s√© qu√© rumbo hubiera tomado mi escritura sin ellos. Posiblemente no hubiera pasado de ser un hobby.

Mi experiencia personal en estos grupos puedo calificarla como positiva. Es verdad que se corren riesgos. Puede ser difícil para un autor formarse un criterio propio bajo la influencia de un grupo. Siempre hay una parte de nosotros que quiere agradar, que busca ser aceptada y disolverse en la multitud. Depende de hasta qué punto el escritor consiga mantener su individualidad. Pero no hay duda de que se aprende. De lo bueno y de lo malo.

Háblame un poco de tu libro Izokumi, Premio Calendario de Ciencia Ficción en el 2019.

cortesía del entrevistado

Izokumi es el √ļltimo de cuatro cuentos que conforman el libro. Y los cuentos no guardan relaci√≥n entre s√≠. As√≠ que es dif√≠cil explicarlo como un todo, aunque por lo general mis presentadores se las arreglan para definirlo mejor que yo (aqu√≠ pondr√≠a un enlace a la rese√Īa de Abel Guelmes que est√° en el blog de Espacio Abierto).

La colección inicia con Edén, una reescritura de un cuento de Edgar Allan Poe en clave de ópera espacial. Luego viene el cuento más largo de todos, Tiempos convulsos, donde me di el gusto de contar una historia de intriga y espionaje en un 1962 alternativo, donde la Crisis de los Misiles toma un nuevo giro.

Hostal 51 es un cuento que escribí y reescribí varias veces sin parar de reirme de mis propios chistes. Lo mejor es que a otros también les ha hecho gracia. Trata de un hostal que alquila a extraterrestres en la Cuba de hoy, o al menos la Cuba de hace unos meses.

Izokumi es una historia sobre universos paralelos y el bombardeo nuclear a Nagasaki, en 1945, y es mi cuento favorito del libro. El hilo que conecta las narraciones, si hay alguno, podría ser el tratamiento de los personajes y su manera de afrontar la adversidad, pero ese es el tipo de explicación que los autores nos inventamos sobre la marcha. Si alguien me dice a la cara que son solo cuatro cuentos que reuní para ganar un concurso, posiblemente no se me ocurra nada que contestar.

Le√≠ con curiosidad, y hasta con un poco de sorpresa, que de los tres jurados que concedieron dicho premio, solo uno estaba vinculado directamente al mundo de la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a. ¬ŅEs positivo que nuevos jurados, provenientes de la literatura mainstream, valoren las obras que se enfocan en el g√©nero fant√°stico? ¬ŅSe corre un riesgo o se ampl√≠a un espectro de referencias?

A menudo se oye decir que la literatura de género no es tomada en serio ni por la crítica ni por otros escritores. En ese sentido, la inclusión de autores ajenos al género, pero de vasta trayectoria y autoridad en el mainstream, permite que exista ese acercamiento tan deseado.

Me gusta pensar que esos jurados pueden expandir sus horizontes y su comprensi√≥n de la literatura popular, al mismo tiempo que aportan un punto de vista estrictamente literario. Lo ideal ser√≠a mantener un equilibrio en la mesa donde se valoran de los manuscritos, pero con un n√ļmero impar se hace dif√≠cil. De hecho, la contradicci√≥n entre la calidad literaria y el car√°cter especulativo es inherente a este tipo de obra. Incluso si hubiera un √ļnico jurado, la elecci√≥n siempre va a ser complicada, por eso los veredictos del Premio Calendario de Ciencia Ficci√≥n siempre est√°n sujetos a pol√©mica.

Es difícil encontrar libros perfectamente balanceados. Sin embargo, un buen libro de ciencia ficción debería ser capaz de convencer incluso a los lectores más novatos. La literatura de género muchas veces tiende a aislarse dentro de sus propios límites y creo que ese es el mayor riesgo.

¬ŅHay variedad est√©tica y estil√≠stica en los textos de los escritores de ciencia ficci√≥n de nuestro pa√≠s o se repiten las maneras de contar?

Siempre hay algo de imitación, sobre todo cuando se trata de autores que dan los primeros pasos en la escritura. Es normal. A medida que estos escritores ganan experiencia, se puede notar un estilo y una estética particular. No creo que haya dos autores cubanos de ciencia ficción que escriban igual. Todos tienen sus inquietudes y sus maneras.

¬ŅHasta qu√© punto crees que la reciente conectividad de nuestro pa√≠s con mundo de la media enriquece los m√°rgenes culturales de los escritores?

Es dif√≠cil estimar hasta qu√© punto. Son muchas las bondades del Internet y sus desaf√≠os. Tengo cerca de 10 GB en videocursos de escritura y libros de teor√≠a narrativa que no podr√© estudiar ni viviendo mil a√Īos, por no hablar de la cantidad de ficci√≥n que tengo al alcance de un click. Es casi desesperante. Antes, las opciones eran m√°s reducidas y hab√≠a m√°s tiempo para procesar las experiencias. Ahora, lo que se gana en amplitud e inmediatez, se pierde en intensidad. Y los horizontes de los lectores se ampl√≠an tambi√©n, o al menos su acceso a la informaci√≥n. Eso influye mucho en la forma de escribir, porque se lee distinto.

También, debido a la escasez de vías para promocionar y comercializar las obras literarias dentro del país, Internet es para muchos el camino más rápido y directo hacia una carrera literaria. Es muy popular la idea del escritor/divulgador/influencer, todo en uno. Los autores son mucho más conscientes del medio en que se distribuye su obra y pueden recibir retroalimentación. Parece que la literatura va dejando de ser un oficio solitario.

En mi experiencia personal, la conectividad puede ser también un enemigo de la productividad. Pero es uno de los riesgos que debemos correr. Habrá que adaptarse, porque el Internet no se irá a ninguna parte.

¬ŅC√≥mo definir√≠as tu propio estilo?

Siempre tengo en mente una frase de Hemingway cuando pienso en el estilo. Decía, más o menos, que son aquellos errores que se repiten en la obra de un autor mientras este trata de crearse un estilo. Yo ni siquiera busco definirlo. Otras personas lo han descrito como sencillo y directo. Mis cuentos están llenos de imperfecciones que se repiten, también de obsesiones que se manifiestan en la forma y el contenido. Arranco con la frase que me parece más esclarecedora y, como nunca me gustó la gramática, voy hasta el final intentando no tropezar con los adjetivos, los advervios o las oraciones subordinadas. Trato, en general, de no complicar las cosas, incluso cuando las ideas que manejo puedan ser excéntricas.


Nadie la hirió impunemente

Con hambre y sin dinero (2017) agrupa un conjunto de ‚Äúcr√≥nicas, rese√Īas, ensayos y otros escritos reflexivos‚ÄĚ de Ena Luc√≠a Portela, una de las narradoras m√°s destacadas y premiadas de las letras cubanas en los √ļltimos 25 a√Īos.

Como en su narrativa de ficci√≥n, Portela evade el academicismo. No busca la oscuridad ni pretende atrincherarse en un conocimiento casi enciclop√©dico a trav√©s de oraciones-murallas imposibles de analizar sint√°cticamente. Sus criterios no son ‚Äúimpresionistas‚ÄĚ, pero est√°n lejos de caer en el didactismo machac√≥n y repugnante de quienes viven de hacer gala de su (inservible) acumulaci√≥n mecanicista de conocimientos.

Ena Lucía Portela, además, tiene la buena costumbre de llamar a las cosas por su nombre. Así opina, en el ensayo sobre El Rey de La Habana, de los autores que intentan simular conocimientos sobre la marginalidad cubana, cuando en realidad nunca han puesto un pie fuera de sus zonas residenciales: 

  • Idealizan o condenan, reproducen estereotipos, a menudo resulta evidente que no saben ni pescado frito de lo que est√°n hablando. Mas se creen que s√≠ saben, que son la mar de arrabaleros. Y eso es lo peor. El efecto que producen los textos as√≠ fabricados se asemeja al de una foto movida o una banda sonora distorsionada, cuando no al de un teatro de marionetas gestionado por un embustero muy torpe, melindroso, pacato y peque√Īoburgu√©s. (p. 97)

De esta manera tambi√©n da cuenta de otra caracter√≠stica, esa que a tutilimundi (empleando un t√©rmino de la escritora) le gusta autoendilgarse, pero que en ella es una verdad ‚Äúharto conocida‚ÄĚ: no hay filtro (¬°pero absolutamente ninguno!) entre lo que piensa y lo que dice.

De más está decir que Con hambre y sin dinero, publicado por Ediciones Unión, debería reeditarse.

Por otro lado, no debemos enga√Īarnos: si bien Con hambre y sin dinero permite entrever algunos rasgos de la personalidad del sujeto oculto tras la m√°scara ‚ÄĒen este caso la autora‚ÄĒ, despu√©s de leer esta excelente miscel√°nea de art√≠culos y ensayos nos quedamos con la misma sensaci√≥n de no saber ‚Äúni pescado frito‚ÄĚ de Ena.

El propio Daniel D√≠az Mantilla lo reconoce en el pr√≥logo del libro: ‚ÄúSin embargo, pocas m√°scaras son tan dif√≠ciles de retirar como la m√°scara de un autor ¬ŅCu√°nto hay de la Ena Luc√≠a real en la Ena Luc√≠a que ha escrito estos textos? Tal vez ni ella misma pueda decirlo, pues hay preguntas que no admiten respuestas. En cualquier caso, conviene a esos lectores demasiado ansiosos saber que la autora no se ha propuesto hacer un streap tease para ellos‚ÄĚ.

Destaca en el libro el testimonio Alas rotas, donde Portela confiesa su enfermedad y la manera en que ha decidido afrontarla. En sus palabras no se percibe la intención de ganar admiradores, ni victimizarse para ser leída, o ser condescendida por el prójimo; sino un desahogo, un grito de guerra ante aquellos que disfrutan el mal ajeno para en secreto regodearse de su buena fortuna.

En el ensayo Nadie me hiri√≥ impunemente, disecciona con precisi√≥n quir√ļrgica un cuento de Edgar Allan Poe, hasta el punto de llegar a conclusiones que asombrar√≠an al propio autor de El tonel del amontillado. Conclusiones, por cierto, muy bien condimentadas, con un interesante an√°lisis a partir del manejo de las categor√≠as de ‚Äúinferioridad‚ÄĚ y ‚Äúsuperioridad‚ÄĚ, como detonantes de la acci√≥n dram√°tica en la trama.

En el libro no existe, sin embargo, una relaci√≥n demasiado marcada entre cada uno de los temas abordados, que van desde lo m√°s trascendental hasta lo m√°s banal. Incluso, se permite una chota, una ‚Äújodedera‚ÄĚ, respecto a la cuesti√≥n de la metrosexualidad en Mejor lampi√Īo que peludo, donde impera la picard√≠a, el gui√Īo socarr√≥n a las ‚Äúsepetecientas amigas del alma‚ÄĚ que suelen renegar el rasurado masculino.

Hoy, cuando tanto se habla de periodismo literario en Cuba, son pocos los textos que nos transmiten la sensaci√≥n de haber le√≠do algo con verdadero valor period√≠stico y literario al mismo tiempo. Con hambre y sin dinero¬†destaca por ser un texto donde se puede apreciar un periodismo y una literatura de altos quilates. O mejor a√ļn, Con hambre y sin dinero es un periodismo de altos quilates y, por tanto, literatura.


Roberto R√°ez: Periodista escritor… y tambi√©n viceversa

La edición 21 del Premio Celestino de Cuentos, uno de los principales eventos literarios del país convocado por la AHS holguinera, dejó esta vez una alegría para festejar en casa. De manera extraordinaria, el jurado decidió conceder un lauro compartido entre dos autores con trayectorias diferentes.

Junto a Elaine Vilar, reconocida escritora habanera, result√≥ premiado Roberto Ra√©z, estudiante de cuarto a√Īo de Periodismo en la Universidad de Holgu√≠n, quien se desempe√Īa, adem√°s, como dise√Īador en Ediciones La Luz, sello editorial de la AHS en nuestra provincia.

El cuaderno presentado por Raéz, bajo el título de Boustrophilia, fue uno de los dos escogidos por un jurado integrado por Rubén Rodríguez, Mariela Varona y Adalberto Santos. En esta edición los concursantes participaron de modo virtual utilizando diversas herramientas digitales de acuerdo con las exigencias actuales por la pandemia que atraviesa nuestro país y el resto del mundo.

Aunque he coincidido con él en varios espacios, no lo conocía personalmente y quise indagar en su relación con la Asociación Hermanos Saíz. 

‚ÄďS√≠, soy miembro de la AHS desde el a√Īo pasado a partir de que comenc√© a trabajar en la editorial. Ese a√Īo hab√≠a sido escogido para pasar el curso en el Centro Onelio.

Roberto Raéz, ganador del XXI premio Celestino de Cuentos. Foto: Yusmel Perez

Para conocer sobre la obra narrativa de este joven creador que a√ļn transita por las aulas universitarias, decid√≠ comenzar por el curioso t√≠tulo de Boustrophilia.

‚ÄďEl nombre procede del personaje de una novela que me atrajo: Tres tristes tigres. Este era un hombre al que le gustaba fabular e inventar palabras y era escritor. Por ah√≠ va el tema del texto, tres muchachos que quieren ser escritores.

Al preguntarle sobre su acercamiento inicial a la creación literaria y cómo le había ayudado esta afición por la literatura en su vida universitaria comentó:

‚ÄďEn la universidad he participado en algunos festivales de artistas aficionados en literatura. En el del a√Īo pasado obtuve Medalla de Oro. All√≠ no he estado en ning√ļn taller, de hecho, al principio no sab√≠a que exist√≠an talleres literarios. Despu√©s con Luis Delf√≠n ‚Äďinstructor de arte en la modalidad de literatura‚Äď me entero que existen y participo en algunas actividades, sobre todo en presentaciones de libros. Antes de entrar a la universidad s√≠ asist√≠a al taller que impart√≠a Mois√©s May√°n.

A partir de esta respuesta, la conversación derivó hacia la relación entre el arte y la técnica del periodismo.

‚ÄďLas dos aficiones van juntas. Entr√© a la carrera porque me gustaba escribir, haciendo periodismo quer√≠a llegar a la literatura. Y la literatura complementa, a su vez, al periodismo. Todo est√° muy relacionado. Desde que recib√≠ Periodismo Impreso me gustaba mezclar las dos cosas, o sea, hacer un reportaje que parezca un cuento, y en el cuento mis personajes son periodistas o tienen que ver con el mundo editorial.

Sobre su actividad en el dise√Īo y su relaci√≥n con su especialidad se mostr√≥ complacido de responder.

‚ÄďPrimero quer√≠a ser pintor, cuando era m√°s muchacho, pero nunca entr√© a la academia de artes pl√°sticas. En la universidad cuando daba Dise√Īo con el profesor Adri√°n Fern√°ndez me gust√≥ la asignatura. √Čl mismo fue quien me coment√≥ sobre esta oportunidad en la editorial.

Más adelante continuó conversando sobre sus aspiraciones en su especialidad:

‚ÄďLo que deseo hacer es periodismo, el escrito es lo que me gusta hasta ahora, pero ambos se complementan. En la universidad a veces no encuentro toda la motivaci√≥n. Todo se queda en lo que tenemos que hacer en las diferentes asignaturas y ya. Uno como estudiante se acomoda a hacerlo porque debe, no porque quiere hacerlo. Una vez graduado me gustar√≠a dedicarle m√°s tiempo a escribir que a otras vertientes del periodismo. Por ahora, dise√Īar y escribir van complement√°ndose.

Sobre su relación con la lectura y sus preferencias en la escritura fue enfático:

¬†‚ÄďPara poder escribir hay que leer primero y bastante. No solo eso, sino leer con ganas, ver lo que est√°s leyendo para poder sacar lo que te aporte. Si no lees as√≠, no te pongas a escribir‚Ķ

Luego de una breve reflexión prosiguió: 

‚ÄďAdmiro a los autores recientes, de los 90 hacia ac√°, sobre todo en Am√©rica y Espa√Īa. Me atrae la novela: Bola√Īos y Junot D√≠az son algunos de los autores que m√°s admiro. Este libro lo llevo trabajando cerca de dos a√Īos y en √©l trato de jugar con lo que he percibido de esas lecturas.

Para poder disfrutar de la lectura de Boustrophilia tendremos que esperar alg√ļn tiempo. Por ahora, Roberto Ra√©z va haciendo su tarea.¬†

 


Experimento contra el olvido

Pujo el verso, la sustancia, para que nazca con esencia.

Me inclino ante los versos de un hombre que marcó mis noches de insomnio, con falta de apetito y mal humor.

(Hace m√°s de 10 a√Īos dorm√≠a en un cuarto bohemio de una beca y solo t√ļ, Wichy Nogueras, me salvabas).

Me amaste como al cisne, y mis libros fueron devorados con la maldad de una mujer desnuda. Cada amor que llegó, gracias a ti, se fue marchando con mi imposible.

He sido libre, una mujer libre no tiene precio.

He convivido con el abominable dueto de ser mujer y poeta, poeta y mujer.

Pocas veces, he roto el hechizo.

Voy regalando la salida, sin miedo a que sea carcomida de envidia por Neruda,

Una salida l√ļgubre‚Ķ

Tantas veces he expuesto mi cabeza, y aunque la siga desti√Īendo volver√° a su habitual zanahoria.

Poe, Mae West.

Perdiz.

Luego, este poema experimental, regresa al segundo verso.

Para nosotros, no has muerto, de todas las maneras, existes.

 


Escena #5: El Plan B es seguir el Plan A (+ fotos y videos)

  • ¬ŅC√≥mo filtrar a trav√©s de mi experiencia y contradicciones la biograf√≠a de otros?
  • ¬ŅPara qu√© trabajar sobre las heridas de mis compa√Īeros?

Cuando termin√© de escribir El Plan B es seguir el Plan A, supe que se trataba de un poema que podr√≠a ser representado. Fue un ejercicio de b√ļsqueda escritural donde las nociones est√©ticas que afectan mi escena invadieron mi poes√≠a. Luego de este texto todo mi trabajo literario cambi√≥. Encontr√© sinergia entre el Homo-theatralis y las distintas expresiones a las que ten√≠a necesidad de investigar fuera de las tablas. La obsesi√≥n con mostrar una sola voz en todas las exploraciones ideoest√©ticas/art√≠sticas/docentes con las que me involucro en la actualidad, tuvo su ritual de iniciaci√≥n tras este proyecto. ¬†¬†¬†¬†

El texto resultó ganador de la edición XX de los Juegos Florales en Santiago de Cuba, y publicado posteriormente bajo el sello editorial Ediciones Santiago. Tener el poema impreso en formato de libro fue suficiente motivación para reinterpretarlo. Primero hice algunas lecturas performáticas y luego algunos ejercicios de improvisación con el grupo, hasta que me envolví en un proceso de puesta en escena. 

foto: Frank lahera

El poema tiene una estructura que se desplaza entre lo narrativo y lo teatral. La utilizaci√≥n del verso libre, di√°logos, personajes, escenas e im√°genes tipogr√°ficas caracterizan a un material h√≠brido y simb√≥lico. Manejar estos elementos para una puesta en escena supone un proceso de construcci√≥n e investigaci√≥n arduo para cualquier equipo de trabajo. ¬ŅC√≥mo renunciar al desaf√≠o de reinterpretarme? ¬ŅC√≥mo hacer de la ficci√≥n una historia real? ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

Propuse a los actores resimbolizar el texto desde sus vivencias. En el cuerpo del poema aparec√≠a un personaje nombrado Garbe, figura que por algunos momentos representa ‚Äúal opresor‚ÄĚ y, en otros, ‚Äúal oprimido‚ÄĚ. Un ser que transita entre ‚Äúlo humano‚ÄĚ y ‚Äúlo animal‚ÄĚ (como criatura sin conciencia).

foto: Frank lahera

Los actores crearon un alter ego (un Garbe) a partir de una persona que ejerci√≥ fuerza sobre ellos, causando alg√ļn da√Īo irreparable hasta el inicio del proceso. La idea: enfrentar al actor con miedos/frustraciones y heridas causadas en ellos por la relaci√≥n t√≥xica con su Garbe.

Les ped√≠ documentar toda la relaci√≥n con aquella figura de dolor/poder a trav√©s de objetos, videos, fotos e historias. Deb√≠an dar testimonio y exponerse como v√≠ctimas que rememoran estados incontables/tristes/violentos. El dominio del Garbe alojado en el subconsciente como crisis invariable. ¬ŅC√≥mo se deja de ser lo que se es? Durante el proceso deb√≠an crear un mecanismo de resoluci√≥n y sanaci√≥n ante el da√Īo. Quiz√°s este fue el ac√°pite m√°s dif√≠cil de concretar, pero deb√≠an superar todos los traumas y complejos. Intu√≠ que el camino hacia la puesta en escena deb√≠a transcurrir por tal rebeli√≥n.¬†¬†

En los ensayos recordé mucho a Eugenio Barba cuando habla de la acción desnuda y esencial. Yo también buscaba la gota de agua que hace rebasar el vaso. El momento crítico. La resurrección. Me dejé llevar tanto por el proceso que olvidé el resultado (la puesta) como objetivo esencial. Durante ese tiempo entendimos que trabajar no solo cansa, a veces duele.

Tuvimos diversos contactos con el p√ļblico. Era elemental poder medir los niveles de percepci√≥n del auditorio. ¬ŅMientras el actor sana qu√© pasa con el espectador? ¬ŅQui√©n es el Garbe para el p√ļblico? ¬ŅC√≥mo regular la acci√≥n?¬† ¬†La puesta mostraba al actor en contacto con elementos que simbolizan el poder del el opresor, objetos que a nivel personal rememoran su imagen y su accionar. El novio agresivo/secuestrador, el suegro d√©spota, el jefe tirano, la profesora injusta y cruel.

foto: Frank lahera

El autoreconocimiento de cada experiencia permitía la reconstrucción sensorial de la memoria. Recordar cada vez dolía menos y significaba más. El ejercicio de lo real y lo performativo como elemento estético del cuerpo y la escena evidenciaban una aprendizaje personal sobre el dolor. Entonces cada hecho sufre una ampliación sensorial y psicológica a través de los elementos de ficción que introduce el poema. El actor sabe que la representación termina tras superar el temor a la imagen que asfixia. Por eso se expone al experimento teatral, para vencerse a sí mismo y resurgir entre sus agonías.

La obra tuvo un alto componente físico. Era importante equilibrar el cuerpo y la mente. Empezamos a jugar con los límites particulares de cada actuante y los utilizamos como vía para introducir otros elementos de ficción. Era importante que a través de sus angustias el espectador se hiciera las respuestas precisas. No queríamos que encontraran respuestas a través de nuestras historias, que por ende eran incompletas/abstractas/particulares. Siempre hemos asumido nuestro teatro como generador de preguntas, las respuestas a ellas siempre están en el espectador.

dise√Īo de Frank lahera

Esta es una obra con profundos contenidos polisémicos. Una obra donde cada actor introduce el ciento por ciento de su narrativa. Cada uno selecciona las armas para enfrentarse al despiadado Garbe. La escena es vista como campo de batalla, muerte y resurrección. Los implicados saben que algo debe cambiar tras el cierre del telón, que los testigos en la sala asisten a un exorcismo de liberación.

El performance est√° compuesto por perros reales, objetos personales, poes√≠a, m√ļsica en vivo, voces en off, proyecci√≥n audiovisual, autoflagelaci√≥n.

  • ¬ŅCada persona tiene un Garbe?
  • ¬ŅPuedo yo ser el Garbe de otra persona?

Durante el mes de octubre de 2017 participé en dos talleres organizados por el Laboratorio de Experimentación Escénica Social. Ambos pertenecían al programa de la residencia de creación INSERVI. Espacios desarrollados en el piso 10 del edificio López Serrano a una cuadra de la calle línea. Entre lo que ya no está y lo que todavía no está fue el taller impartido por Rubén Ortiz, director y pedagogo mexicano integrante del proyecto La Comuna: Revolución o futuro y del colectivo La Comedia Humana.

En ese encuentro se abordó la noción de teatro expandido, un teatro que transita por lo performático, documental y ciudadano. Fueron premisas para el análisis la incorporación de nuevos sujetos escénicos y la necesidad de una dramaturgia participativa para un espectador que se implica con un escenario más vulnerable. Recuerdo que aquellos encuentros empezaron a descolocar todo lo concebido para el montaje, lo curioso es que reafirmaba cada paso que había dado durante el proceso. El encuentro con Rubén fue una instructiva indulgencia para repensar la política del espectador. Recuerdo desandar la calle Monte en busca de conexión con el país de los sobrevivientes. Cuba vista desde su patrimonio y sus ruinas para construir un Diccionario de Cubanismos.

foto: Frank lahera

El profesor y fil√≥sofo espa√Īol Jordi Claramonte dirigi√≥ el segundo taller: Arte de contexto. √Čl tambi√©n tuvo a cargo la conferencia inicial del Festival Internacional de Teatro de La Habana ese a√Īo: La est√©tica modal o la importancia de poder hacer lo que tienes que hacer. Claramonte comparti√≥ distintos puntos de vista sobre el proceso creativo (en especial el teatral), la autonom√≠a y la acci√≥n enfocada desde lo pol√≠tico. Nos habl√≥ de la importancia del autoan√°lisis y el enfrentamiento de las ideas. Cada persona se produce a s√≠ misma y para hacer aut√≥nomo se necesita al otro tanto como a uno mismo. Un d√≠a conversando con √©l sobre El Plan B es seguir el Plan A me dijo que la obra en s√≠ era el proceso y deb√≠a mostrarlo como tal al p√ļblico. Adem√°s, que se trataba de un proyecto del cual podr√≠an salir varias puestas en escena, que deb√≠a discernir en el discurso aquellos elementos afines y potenciarlos desde su particular existencia.

Volví a Santiago de Cuba; repensé todo. Tanto Rubén como Jordi me habían aportado luces para lo que vendría después. Dos espectáculos/textos/posturas significativas de nuestro grupo: Bonsái y Leviatán.

El Plan B es seguir el Plan A resultó ser un examen de valentía. Un performance donde el biodrama y el docudrama funcionaron como estructuras para el riesgo. Seis funciones para mostrar un proceso angustioso e incómodo para actuantes y expectantes. Una experiencia que radicalizó el quehacer del Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA y que pudimos compartir en la segunda edición de la jornada Perro Huevero, Las Tunas 2018.

Toda puesta en escena termina convirti√©ndose en una met√°fora sobre nuestra realidad/fe/cuerpo. Mis proyectos suelen buscar la conversi√≥n del espectador en un sujeto que experiencia un juego inconcluso/inclusivo/procesual/sensorial. Abrir las heridas del actor se ha convertido en pr√°ctica vital de nuestro trabajo. La puesta ya no es entendida para nosotros solo como el resultado artesanal de nuestra profesi√≥n. Nuestras b√ļsquedas contienen elementos espectaculares que solemos compartir y dialogar. ¬ŅCu√°l era el Plan? Tal vez nunca hubo uno. El teatro es un espacio para vivir con imprudencia. No se trata de la amputaci√≥n est√©ril de la ficci√≥n sino el empleo org√°nico de lo real. Cuando el proceso emana desde esa percepci√≥n todo se simplifica, el actor sana y se convierte en paradoja de un cuerpo sin sombras.¬†


La c√°rcel de Daniel

Cada libro puede leerse de infinitas maneras, como bien dijo alguien a quien ya aburre mencionar. Y si cada libro puede, ¬Ņpor qu√© tiene que ser la excepci√≥n Ariza (2014), del escritor cienfueguero Alexis Garc√≠a Somodevilla?

No lo es, de hecho: Ariza puede leerse como un libro de cuentos, un pu√Īado de cuentos que conforman una novela, poemas que parecen cuentos o cuentos que parecen poemas… Da lo mismo porque al final hay casos donde la clasificaci√≥n ‚ÄĒlejos de facilitar‚Äď termina por entorpecer el an√°lisis o el disfrute de la obra. Y este es, sin duda, uno de ellos.

¬ŅDe qu√© trata Ariza? Bueno, para los cienfuegueros es obvio, aunque no lo sea tanto para el resto de la humanidad: de la Prisi√≥n Provincial, que se ubica en el poblado hom√≥nimo del municipio Rodas. Es una historia sobre una c√°rcel que no se parece en nada a la c√°rcel europea de las novelas rom√°nticas o realistas de los siglos XIX y XX, ni a las c√°rceles hollywoodenses que tanto vemos en pel√≠culas o en series de Netflix.

Somodevilla tiene el acierto de pintar la c√°rcel tal cual es, aunque eso pueda provocar ‚ÄĒy provoque‚ÄĒ desilusiones en quienes busquen en el libro escenas expl√≠citas de motines y mafias y jabones que ruedan maliciosamente y t√ļneles con cucharitas y francotiradores. O busquen, por otro lado, una trama a la manera de El sepulcro de los vivos, de Dostoievski, o de Hombres sin mujer, de Carlos Montenegro.

Miguel Ca√Īellas (a la izquierda) y Alexis Garc√≠a Somodevilla (a la derecha) en la presentaci√≥n de Ariza en la Feria del Libro de 2017. (Foto tomada del sitio web del semanario 5 de Septiembre.)

Así lo explica el narrador:

La cárcel que le tocó a Daniel no era la cárcel del cine, la de la literatura, la de los medios. Eso sí, era un sitio de maldad, pero sin estridencias. No había tantos muertos por reyertas, ni tantas violaciones, ni siquiera robos (como cualquiera hubiera creído). Las causas de los problemas se resumían en tres: el juego, las pastillas, y la mandancia.

En ese sentido, en el de no complacer las necesidades ‚ÄĒinducidas‚ÄĒ de un determinado tipo de lector, Somodevilla demuestra valent√≠a y honestidad. ¬†

También hay que decir que el autor mantiene en el libro el mismo estilo áspero y económico por el que siempre se le ha identificado. A veces, puro diálogo; a veces, un capítulo muy breve de transición; a veces, el narrador cuenta lo que ocurre sin detenerse demasiado en descripciones ni en introspecciones psicológicas ni monólogos interiores. El autor mantiene, además, a Daniel, personaje principal que ya había aparecido en El desollinador (2000) y en Senderos virtuales (2002), sus dos primeros libros de cuentos.

Los diálogos están excelentemente trabajados en Ariza, además de la elipsis y el ritmo. Supongo que por estas razones, y algunas más, el jurado le haya otorgado al texto el Premio Fundación de Fernandina de Jagua en 2014.

Aparentemente, el libro de Somodevilla es una extra√Īeza en el panorama literario actual. Sin embargo, hay algunos elementos que acercan a Ariza a las novelas que se est√°n escribiendo en la Isla tanto por nov√≠simos como por ‚Äúviej√≠simos‚ÄĚ. Uno de ellos es el hecho de que el personaje principal ejerza el solitario oficio de la escritura. Las preocupaciones de Daniel en lo que a ese √°mbito respecta ‚ÄĒd√≠gase la cr√≠tica expl√≠cita e impl√≠cita a las generaciones anteriores, y la manera despectiva en que habla de las instituciones culturales (adem√°s del certero aguijonazo al tema de la censura por cuestiones extraliterarias)‚ÄĒ recuerdan las palabras de Jorge Fornet en su ensayo Elogio de la Incertidumbre. Cuba novelada en el siglo XXI:

Un inventario de novelas (actuales) que incluyen escritores en sus historias dar√≠a para un cat√°logo casi tan extenso como el de las novelas publicadas (…). Lo parad√≥jico es que la insistencia en el uso de tales personajes est√° asociada por lo general a la dificultad e incluso a la imposibilidad de narrar (…), de ah√≠ que abunden en las historias, por ejemplo, los desencuentros con otros escritores y con cr√≠ticos, las rencillas literarias y las traiciones.

Sin embargo, en Ariza el personaje-escritor es un pretexto para contar la c√°rcel, un medio y no un fin en s√≠ mismo. Por tanto, aunque no escape a este encasillamiento de la literatura cubana actual, de alguna manera s√≠ logra escaparse, precisa y contradictoriamente, por causa de una prisi√≥n: lo que en verdad importa es el entorno y no el testigo de ese entorno. Y eso est√° muy bien logrado en Ariza. Igual que esos momentos ‚Äúabsurdos‚ÄĚ, que son como escopetazos repentinos a la ingenuidad de quien espera algo, y encuentra lo diferente. Porque al fin y al cabo esa es la especialidad del autor cienfueguero: traicionar expectativas.

En una conversaci√≥n que sostuve hace dos a√Īos con Alexis Garc√≠a Somodevilla me dijo que le daba exactamente igual lo que la gente opinara sobre el texto, porque √©l hab√≠a contado la prisi√≥n como entendi√≥ que deb√≠a contarla. Me confes√≥ algunos gui√Īos, aunque claro que yo hab√≠a adivinado los m√°s obvios. Me dijo que la literatura es ‚Äújodedera‚ÄĚ, y me habl√≥ de ‚Äúla punta del iceberg‚ÄĚ, t√©cnica narrativa que prefiere por sobre otras.

Recuerdo aquella conversaci√≥n mientras intento escribir una rese√Īa sobre Ariza, un libro preciso, certero, y profundamente humano.


No apto para mayores: Lecturas de una intrusa

Un ni√Īo descalzo se lanza al ataque. Porta una espada de palo, el palo del vampiro. Una cazuela protege su cabeza en el combate. Lo acompa√Īa una legi√≥n de hormigas con armamentos. Qu√© nombre le pondr√© al protagonista de estas historias. Busco entre mis vecinas a Sary. ¬ŅEn cu√°ntas familias descubro a su amigo Ariel?

‚ÄúLa guerra en secreto comenz√≥ el d√≠a que le dije a mam√°: esto es conversaci√≥n de Menores.‚ÄĚ Y con esta declaraci√≥n b√©lica se hace a la luz de la literatura cubana un libro que muestra sombras del universo infanto-juvenil y las familias. Es un volumen donde asoma la crudeza, el dolor, ese que por mucho tiempo se excluy√≥ de las narrativas pensadas para las edades tempranas.

De la autor√≠a de Yunier Riquenes, llega en 2018 este libro a la tutela de la Editorial Oriente. El t√≠tulo tuvo su primera luz por Ediciones Caser√≥n. La presente, cuenta con la edici√≥n de Zaylen Claver√≠a, el dise√Īo de cubierta corre a cargo de Naskicet Dom√≠nguez, mientras que Amels Rodr√≠guez se ocupa de las ilustraciones. La guerra comprende 16 combates, o m√°s bien 15, y una rendici√≥n de las armas con tratado de paz.

¬ŅCu√°ntos padres no sienten que la corporalidad de sus hijos cual esclavitud les pertenece, que es zona geogr√°fica de sus acciones para lo que entiendan? Aun sin ‚Äúmalas intenciones‚ÄĚ la maternidad-paternidad suele construirse desde una relaci√≥n de poder-subalternidad y no siempre de respeto e igualdad como individuos. Por eso creo que sin pecar en generalizaciones, la letra de Riquenes ahonda en realidades ‚Äúleg√≠timamente invisibles‚ÄĚ.

Yunier, al igual que otros escritores de literatura para ni√Īos y j√≥venes de su generaci√≥n, introducen tem√°ticas antes vetadas, temas como la violencia, la muerte, prejuicios de disimiles √≠ndoles, la fe religiosa y otros, aparecen con toda intenci√≥n en sus narraciones.

Los relatos coinciden en la visualizaci√≥n de las relaciones de poder, subalternidad o antagonismo con que de modo tradicional se han entendido en muchas familias las relaciones entre padres e hijos. En algunos momentos se abordan tambi√©n el modo en que los conflictos de pareja repercuten en el estado emocional de los ni√Īos. Las narraciones explicitan actos de violencia que en el seno de la sociedad casi siempre son entendidas como algo normal:

El inicio de la guerra

  • ‚ÄúA veces me pregunto por qu√© Los Menores no podemos tomar nuestras propias decisiones, por qu√© no podemos escoger la ropa que queremos usar, por qu√© siempre, si mam√° o pap√° sacan un short, y uno reclama, ellos dicen: dale, ponte ese; no comprenden que a uno le interesa andar con pantal√≥n para verse m√°s grande. Pero no entienden, si no te lo pones te dan un golpe‚ÄĚ.

Los Adversarios

  • ‚ÄúSi uno los enfrenta en la cocina te pueden amenazar con cucharas, vasos, espumaderas, sartenes, o cualquier otro utensilio‚ÄĚ.

Predominan las narraciones breves, cuyo dinamismo en ciertos pasajes ilustran escenas violentas y remedan como en el cartel de apertura, ¬†n ring de boxeo: ‚ÄúHalaban por la derecha, por la izquierda. Derecha, izquierda. Derecha, izquierda, hasta que pegu√© un grito‚ÄĚ. ¬†

Y también estos pasajes hurgan en el universo y la psicología de los infantes y en las carencias y desatenciones emocionales que sobrevienen a las rupturas familiares:

Los Adversarios

  • ‚ÄúCambian de ciudades y se lo llevan todo. O lo dejan todo a tu nombre. Ordenan y hay que recoger, apurarse para ir a donde vayan, en el corto tiempo que tienen‚ÄĚ.

Esta p√°gina describe c√≥mo todo ni√Īo tiene d√≠as en que finge alg√ļn malestar para quedarse en casa. Ante la presunta afecci√≥n recibe mayores atenciones y mimos de los adultos. Nos invita de manera impl√≠cita a reflexionar si realmente se necesitan situaciones como √©stas para dedicarle tiempo y afectos a los hijos.

Hay momentos  en que esta narrativa pareciera recrear escenas de extrema violencia:

  • ‚ÄúSi descubren que mientes, vuelven a ser los de antes y te mandan a la escuela despu√©s de una tanda de golpes‚ÄĚ.

¬ŅA ustedes les parece crudo? S√≠ lo es, tanto como la verosimilitud de los conflictos al interior de algunos hogares que hoy se definen como ‚Äúdisfuncionales‚ÄĚ. No valen generalizaciones por supuesto, pero todos escuchamos historias como √©stas nacidas de la cotidianidad, o peor, hemos sido testigos en nuestros entornos y hasta quiz√°s alguien encuentre alg√ļn referente familiar. En los c√≥digos del sistema cultural y h√°bitos de interacci√≥n familiar-popular del √°rea cubano-caribe√Īa, la violencia se asimila en m√ļltiples ocasiones como una conducta normal. Muchas familias no reparan en ello, ni siquiera tienen conciencia de la dimensi√≥n de sus actos.

Un par de chancletas ‚Äďlas de la contracubierta‚Äď definen la ilustraci√≥n de este relato. El signo es el m√°s ilustrativo en la comunicaci√≥n que define este tipo de interacciones familiares. Padres-hijos-chancletas es una tr√≠ada muy ilustrativa dentro de la simbolog√≠a familiar cubano-caribe√Īa, nos guste o no, antes m√°s, quiz√°s menos ahora. Chancletas, cintos y otros accesorios son √≠conos de la violencia f√≠sica y psicol√≥gica por estos contextos, y solo en tiempos recientes desmontados de su altar gracias por ejemplo a campa√Īas de bien p√ļblico lideradas por los medios de informaci√≥n.

Las historias acontecen en un escenario rural donde emergen adem√°s el tema del amor del ni√Īo hacia el entorno, el paisaje natural y los animales. El infante a menudo se arma para su campa√Īa belicista con s√≠mbolos de amor y paz, otras veces es preso de las contradicciones propias de la edad:

 Formación y Ataque

  • ‚ÄúEnseguida form√© el ej√©rcito. No contaba con tanques de guerra, soldados de plomo ni robots de √ļltima tecnolog√≠a; confiaba en el r√≠o, la paloma y las ovejas. Form√© el ej√©rcito sin lema, himno ni bandera.‚ÄĚ

La voz que nos conduce en estas narraciones pretende salvar a las ovejas del palo del vampiro, quiere evitarles el sacrificio y traza junto a éstas una estrategia que adopta códigos de la fábula. El desenlace del relato es optimista. Concluye con un excelente toque de humor muy apropiado al entorno campesino:

  • (La madre del ni√Īo): -Menos mal que comi√≥, Sary. Ya me estaba preocupando este muchacho. M√≠rame aqu√≠ ‚Äďse√Īal√≥ la cabeza‚Äď. Sent√≠ que algo me cay√≥ al salir del r√≠o.
  • -Es mierda de p√°jaro, dicen que eso es buena suerte.
  • -¬°Por ahora no! ‚Äďripost√≥ enojada, oli√©ndose el dedo-. ¬°Es mierda!
  • (‚Ķ)
  • Sonre√≠, desde otro flanco el ataque hab√≠a continuado sin instrucciones previas.

En C√≥mo vuelven a nacer las ovejas el conflicto reitera la preocupaci√≥n y el sufrimiento del ni√Īo ante el sacrificio de las ovejas en el instrumento El palo del vampiro. Tal proceso de la faena campesina se describe al detalle. El personaje del padre se representa como un hombre rudo que asume las faenas y el sacrificio de los animales como un hecho natural, lo cual recibe el cuestionamiento del hijo.

A partir de este motivo central se deslindan otros subtemas como una insinuaci√≥n de soslayo a los primeros afloramientos er√≥ticos; otros, como las afectaciones medioambientales, y de modo relevante hasta la √ļltima oraci√≥n del compendio, se introduce el subtema de la fe religiosa. El protagonista le cuestiona a Ariel, compa√Īero de mesa y amigo sobre lo ver√≠dico de la existencia de ‚Äú√Čl‚ÄĚ, ‚Äúese Se√Īor‚ÄĚ o ‚ÄúDios‚ÄĚ.

Hay ciertos tonos jocosos en el abordaje del tema al cuestionamiento de la fe que no le restan trascendencia y respeto, pues desde la voz de la infancia resultan permisibles y hasta simp√°ticos:

  • ‚ÄúSus padres hablan mucho de √Čl:
  • Compraron un televisor: GRACIAS A DIOS
  • Alcanzaron mangos en el mercado: GRACIAS A DIOS
  • Llegaron temprano: GRACIAS A DIOS
  • Pero si llegan tarde, o no consiguen nada: DIOS SABR√Ā POR QU√Č, GRACIAS, DIOS M√ćO.‚ÄĚ

M√°s adelante en otros relatos se formulan preguntas como qu√© es la Biblia o si ¬ŅDios es escritor?

La problem√°tica medioambiental, los desastres, el cambio clim√°tico y sus consecuencias afloran en El tren de agua y en La paloma sube y baja del cielo. En el primero, las aguas dulces adquieren protagonismo por sus significados en el escenario campestre y en los nexos afectivos del ni√Īo, a quien preocupa c√≥mo su ausencia afecta las costumbres de las personas en ese entorno.

En este relato los personajes de los padres aparecen representados con mayor benevolencia. La narración remite a una retrospectiva, cuando los padres no eran padres, y solo eran jóvenes que se enamoraban:

  • ‚ÄúMe cont√≥ que nac√≠ gracias a esa poza, a la pasi√≥n que mam√° y pap√° desbordaron. Entonces eran unos muchachos y no pensaban tanto como Mayores. Mam√° con el pelo largo y la risa tierna, y pap√° luciendo los mejores saltos en el trampol√≠n‚ÄĚ.

En el segundo ejemplo, los desastres medioambientales tienen lugar desde la metáfora del vuelo de una paloma por diversas zonas del planeta en destrucción.

En la significación popular la hoja de la yagruma, por sus diferentes tonalidades a cada lado, es referente de comparación con la hipocresía humana. Así en La tercera cara de la hoja de la yagruma, el protagónico compara las relaciones de Los Mayores con dicha hoja:

  • ‚ÄúSi Sary llega a la casa, Los Mayores piensan de blanco; si mam√° habla con pap√°, hablan de verde. Si Sary habla con mam√°, parecen las mejores amigas; si hablan mam√° y pap√°, Sary es una gorda desvergonzada y mentirosa.‚ÄĚ

Aparecen otras cuestiones con base en la identidad y las creencias populares del tipo: ‚ÄúY dicen Los Mayores que cuando una paloma canta, se va a morir un viejo‚ÄĚ.

El Ladrón de Agua es un hermoso relato que habla de cómo la escasez, la mentira y la hipocresía destruyen la amistad entre los adultos. Tiene momentos donde se percibe un excelente sentido del humor.

Faltas de Ortograf√≠a aborda la importancia de la buena ortograf√≠a y el valor de la amistad, pues es Ariel, su compa√Īero de mesa, quien le exhorta y brinda herramientas para mejorar este aspecto. Este cuento trata el modo en que seres de diferentes credos pueden sostener una amistad, pues es Ariel hijo de una familia cristiana, no as√≠ en el caso de los protagonistas.

‚ÄúLe pregunt√© a mam√° y a pap√° qu√© cosa era el amor, si uno lo descubr√≠a por los olores‚ÄĚ. En ¬ŅQu√© puede ser el amor? Aparecen discordias capaces de separar todos los afectos posibles. La celebraci√≥n del cumplea√Īos de Diana, la perra de la vecina Sary, se torna met√°fora pretexto para abordar el asunto de exclusiones por motivos de razas o posicionamientos sociales. Pero esta historia de amor, a la complicidad de varios personajes, tuvo un desenlace feliz:

  • ‚ÄúCuando Sary peg√≥ el grito, era tarde: por primera vez Lobito amaba a una perra, aunque no fuera de su clase.‚ÄĚ

‚ÄúA veces creo que Los Mayores no saben del amor, si supieran no suceder√≠an esas cosas.‚ÄĚ Se cuestiona el personaje en La batalla naval de las hormigas, mientras indaga en las manifestaciones de los conflictos conyugales de sus padres y el modo en que le afectan. Se describen algunos signos de violencia en la comunicaci√≥n de la pareja. Ri, como el protagonista nombra cari√Īosamente al r√≠o, es el refugio cada vez que tiene alguna tristeza en casa. Compara a las personas con las hormigas y admira el modo en que estas forman su propio ej√©rcito y enfrentan unidas la adversidad. ‚ÄúA veces el ej√©rcito de las hormigas es invencible‚ÄĚ.

No Apto para Menores expone las incomprensiones generacionales como lo que se considera adecuado o no en la televisi√≥n para la recepci√≥n de los infantes. Se reiteran temas como la fe cristiana, las destrucciones causadas por las guerras y los problemas medioambientales. Como el ni√Īo de estas tramas es de pensamiento inquieto se pregunta si realmente existen diferencias entre algunas manifestaciones sentimentales-er√≥ticas (besos) entre las aventuras y las novelas. Se menciona el t√≥pico de las manifestaciones de afectos er√≥ticos en las primeras edades y sus ‚Äútravesuras‚ÄĚ para manifestarlas.

Me conmociona la lectura de El Club de la Pelea. Tras la conclusión de un acto de agresión extrema entre colegas de aula concluye el relato:

  • ‚ÄúLa maestra habl√≥ de los colomb√≥filos, los hombres que cuidan palomas; algunos, cuando andaban por pueblos lejanos, enviaban mensajes con ellas; otros las echaban a competir contra el tiempo y sobrevolaban campos y ciudades sin saberlo. Pero las palomas no deb√≠an ser nunca una raz√≥n para la pelea entre los hombres, y mucho menos para la muerte. De eso yo estaba convencido.‚ÄĚ

Qu√© actitud asumimos los adultos cuando los ni√Īos se pelean. Si les da verg√ľenza no lo digan. Una cosa es lo que se admite en p√ļblico y otra la que se adopta cuando es el ni√Īo de casa el que forma parte del conflicto. Genera contradicciones:

  • -‚ÄúSi te hal√≥ el pelo o te cogi√≥ la goma no me des las quejas, p√°rtele la cabeza, t√≠rale la silla; no dejes que te cojan la baja.‚ÄĚ

Los c√≥digos y manifestaciones de violencia del mundo adulto se trasmiten a las siguientes generaciones, de modo que se perpet√ļan en la sociedad.

  • En Por d√≥nde se pierden los aviones se plantea ¬†‚ÄúSi hab√≠a un buen lugar para castigar a Los Mayores era adonde iban los aviones. (‚Ķ) Pero nos quedar√≠amos sin padres, maestros, t√≠os, m√©dicos, payasos, panaderos, y unas cuantas personas m√°s‚ÄĚ.

Infecciones invita a la reflexión en torno al amor a los animales e introduce el tópico de la ingratitud de algunas personas hacia estos. Aborda lo relacionado con el abuso animal. 

Cuando ya al fin se declara el cese al fuego podemos llamarle Gaby al peque√Īo que nos condujo estas p√°ginas por esta guerra secreta. Es su cumplea√Īos y aunque cada lector pueda calcularle un a√Īo de m√°s o dos de menos, celebra junto a sus padres, vecina y amigo que ya est√° creciendo. Las armas han sido depuestas en La debilidad de los adversarios, cap√≠tulo de conciliaci√≥n. Los personajes aparecen en una dimensi√≥n de mayor equilibrio y matices en sus caracterizaciones. Se difuminan los extremos con que antes el ni√Īo hab√≠a juzgado a sus padres, pues como reconoce ‚ÄúNunca pude hacer un enfrentamiento real contra Los Mayores‚ÄĚ. El aroma de la comida de mam√° resulta irresistible. Gaby quer√≠a pedir perd√≥n a sus padres por declararles la guerra aunque fuera secreta. El festejo del cumplea√Īos fue motivo de esperanza.¬†

Hay reconciliación también en la naturaleza:

  • ‚Äú‚ĶNo hab√≠a ni una nube gris, pero se desprendi√≥ tremendo aguacero, como si Dios se hubiera puesto a hacerle cosquillas al cielo para que riera a carcajadas.
  • Ariel y yo nos fuimos a escuchar el arrullo de la paloma que hab√≠a puesto los huevos en la yagruma, a mirar como Ri engordaba y gritaba, con el pecho abierto: voy a llegar, voy a llegar de nuevo al mar.‚ÄĚ