Muestra


Un código de tiempo que viene al caso

La Fototeca de Cuba programa desde el mes de marzo la exhibición 00:00:00 de Linet Sánchez Gutiérrez. Esta joven artista ―ya probada fotógrafa― presenta dos piezas de la serie que da título a la muestra; dichas imágenes comparten la visualización de un mismo teatro. Es una obra dispuesta a redimensionarse con las actuales circunstancias, aún sin que vuelva a aparecer la palabra cuarentena en esta breve charla con la creadora.

–Mantienes un patrón identificable en algunas de tus producciones anteriores: la aproximación al tópico Memoria (función cerebral), mediante fotografías digitales a escala de grises de un interior arquitectónico sin sujetos, interior que construyes artesanalmente como un pequeño plató para registrar determinados encuadres. No solo conservas los elementos mencionados, sino que abordas una misma zona desde múltiples ángulos a través de 14 capturas muy similares, pero incuestionablemente diferentes. Esta condición es un indicio de cómo se manifiestan las variaciones en tu poética ¿Qué define a 00:00:00?

Creo que mi proceso creativo es bastante constante en cuanto a motivaciones y temáticas. Mis obras tienen mucho de cita o de reinterpretación de mis trabajos anteriores. Muchas veces cada una es consecuencia de la anterior, y no solo consecuencia, sino que nace de una especie de análisis de mi propio proceso creativo (cosa que no es intencional sino que se da de manera natural). En esta serie me interesaba evidenciar el carácter temporal que empecé a sentir como algo importante en mi trabajo y sobre todo en la manera en la que el espectador establece una relación con estos interiores vacíos. Por esta razón, como bien dices, esta serie fue realizada a partir de una sola maqueta, cosa que no pasaba en la anterior.

De la serie 00:00:00

Esta te obliga a detenerte más en un solo espacio en el que se hace referencia directa a lo temporal, ya sea por el propio título como por el políptico que forma parte de la muestra y que funciona a modo de secuencia.

En el caso del díptico, que representa dos tomas generales del mismo espacio desde puntos opuestos, se sitúa al espectador al mismo tiempo en el escenario y en el público como una especie de alusión a la relación entre la propia obra y el espectador.

De la serie 00:00:00

–En tu statement sobre este proyecto sostienes: “mis obras surgen del ensimismamiento, de la introspección y no de la observación de lo que nos rodea; a este estado pretenden volver en su contemplación”. Ciertamente, a tus propuestas no les es ajena la contemplación, pero los estados a los que conduce pueden ser múltiples. No obstante, confiesas una especie de objetivo. ¿De qué recursos te vales para apostar a esa finalidad?

El vacío en los espacios (esa ausencia de sujetos y muchas veces de objetos, ese cierto blanqueamiento no solo en cuanto a color) es el elemento visual más característico de mi trabajo. De él me valgo para intentar establecer una relación con el que observa más allá de su intento por decodificar las intenciones del artista. Me gustaría que mis obras pudieran servir de lugar de encuentro consigo mismo del sujeto que mira, un espacio donde poner algo, y que por supuesto, va a hablar más del que observa que de lo observado.

Inauguración de la exposición 00:00:00

–Sin título #1 (2015-2016) brinda una visual fascinante desde los asientos hacia el escenario, y viceversa, el montaje de una foto frente a la otra subraya la perspectiva; mas, esta implica un baggage de clichés propios de las analogías entre la sociedad y el teatro, en la que todos pertenecemos a la vez al público y al elenco. ¿Cómo lidias con los lugares comunes asociados al referente escénico?

Toda mi obra parte de experiencias personales relacionadas a cada espacio y estas experiencias son las que me mueven a utilizarlos. El teatro es para mí un lugar cargado de mucha energía y recuerdos; y que he habitado desde los dos puntos a los que hago referencia en el díptico. No obstante, la razón de usar esta contraposición va más allá de eso, y tiene ver con lo que mencionaba anteriormente sobre la relación específica que encuentro entre el espectador y mi obra. En cuanto a esas asociaciones que mencionas sobre el individuo como una especie de actor social, no es algo relacionado a mis motivaciones en este caso.

Vista de la exposición 00:00:00

–Explican supersticiones ancestrales que las luces permanentemente encendidas en los teatros ―incluso sin personal― son para ahuyentar fantasmas. Dicha creencia parece subvertirse con el “movimiento” de la luz seguidor en las composiciones de Sin título #2 (2015-2016). Es un artificio que soporta especulaciones más que lícitas en este ámbito, ya sean sustentadas en mitos o en sólidas teorías sobre la presencia de la ausencia. Amén de lo que sugiere, sería interesante conocer con qué sentido creaste dicha simulación.

El uso de la luz en el espacio es el elemento protagónico de la serie e intenta sugerir una presencia en el escenario. En el caso del políptico, sugerir una historia de manera muy abstracta, un sujeto que se desplaza en ese espacio vacío con la ayuda de los ligeros cambios de la luz y del foco.

Vista de la exposición 00:00:00

Esta presencia no hace alusión a los elementos que mencionas, sino que surge de la idea del presente como algo fugaz, a todo aquello que no atrapamos y que por ende solo existe luego en nuestra memoria.

Es también otra manera de establecer una relación con el que observa, como te mencionaba antes. Una historia que comenzará realmente a transcurrir en la mente del espectador, de ahí que pusiera este código de tiempo en ceros como título de la muestra.

De la serie 00:00:00

De la serie 00:00:00

De la serie 00:00:00

De la serie 00:00:00

De la serie 00:00:00


Capítulo #8: La técnica del acueducto (+ galería)

  • (aproximaciones a la obra de Alejandro Lescay Hierrezuelo)

I

  • ¿Cómo entender el valor de una idea?
  • ¿Dónde nos convertimos en parte de la imagen?
  • ¿Cuántos cuerpos hacen una imagen?
  • ¿Cómo escenificar el silencio?

Algunos artistas están condenados a vagar en la limitada extensión de sus ideas/de sus imágenes. No conocen la técnica del acueducto. La simple maniobra de abrir o cerrar una llave.

En un mundo tan contaminado y accesible, donde todos quieren ser “el artista”, sin conocer la técnica del acueducto y sus interioridades; hay que aprender a ver-nos frente a la llave. Una maniobra tan simple posee significados absolutos.

Alejandro Lescay/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Al recorrer la obra de Alejandro Lescay Hierrezuelo (Santiago de Cuba, 1987) podemos encontrar-nos frente a la perturbadora situación de observar-nos a partir de un gesto insospechado. Un espejismo interior que no puede negar-nos la representación de nuestra imagen.

En su obra se evidencia un conflicto ineludible: la imagen generacional vs la imagen deteriorada en el fondo. Ambas actúan como una sentencia. Colisionan en un discurso dialéctico donde se revitalizan las emociones/la memoria/identidad/el discurso. Se trata de una búsqueda autorreferencial en el cuerpo colectivo. La mutación de los rostros según la idea, según la plasticidad del contexto. Todo dentro del propio vacío existencial que lo creó. Todo desmaterializado y definido. Presente.

de la serie Los hijos de Matías Pérez/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

   Graduado de Pintura y Dibujo en la Academia Profesional de Artes Plásticas José Joaquín Tejada (Santiago de Cuba, 2007), Alejandro parece estar colocado frente a la llave. Ha conseguido hacer alrededor de 12 exposiciones personales y tener presencia en más de 45 exhibiciones colectiva. Posee una producción amplia y rigurosa que lo sitúan como uno de las nombres a seguir en los próximo años del arte cubano. No solo por el elemento cuantitativo, sino también por su exploración pictórica y conceptual.

Gaviotas (de la serie Los hijos de Matías Perez)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay
  • ¿Es un artista experimental?
  • Sí.

Desde sus primeras piezas se ha comprometido en la búsqueda de modelos renovadores. Su profanación estilística es el culto al arte vivo. Con sus fondos oscuros y complejos, nos invita a penetrar en un universo próximo. Pues las figuras que se superponen a esos oscuros son identificables en el mundo actual. Se trata de imágenes que atraviesan diversas etapas y estados del individuo.

de la serie Los Hijos de Matías Pérez III/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

II

En la serie Los hijos de Matías Pérez (la cual a mi opinión representa el desprendimiento de una adolescencia creativa), el artista encuentra una conexión con los elementos de la naturaleza. Aire/cielo/agua/nieve/ y el mundo animal/ todos en diálogo con la inventiva humana. La naturaleza vs las máquinas. El mundo de las cosas vs el mundo natural.

de la serie Los Hijos de Matías Pérez /Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

En ese vínculo yacen sus deseos y angustias por construir nuevas exploraciones en su pintura. Una mezcla de lo onírico/el lienzo/la aventura/el acrílico/el descubrimiento de lo humano/el artista y la llegada a zonas que coquetean con lo inentendible.

Esta es una serie para vivirla similar a la práctica del deporte extremo. La construcción de pasajes inusuales/anónimos también nos muestra el potente imaginario del autor.

de la serie Los Hijos de Matías Pérez III/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Alejandro necesita jugar con lo abstracto. Encuentra la convergencia necesaria entre el color, los elementos figurativos (con trasfondo en la gráfica), y la abstracción como dispositivo definitorio. Desde allí maneja los significados. Desde ese escaparate experimenta y muestra, lo que a mí entender, es el gran tema de la serie: el viaje.

de la serie Los Hijos de Matíaz Pérez/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Pudiéramos decir que es un tema recurrente en todo el arte, tal vez incluso demasiado recurrente. Pero en su hacer, el artista nos muestra el viaje con sinceridad e inspiración locuaz. Es indiscutiblemente creíble. Su viaje es el destino humano. Es el fracaso de Matías y la dicha de sus hijos. Es la actualización de nuestros recursos comunicativos/políticos/migratorios.

  • ¡Somos los hijos de Don Matías Pérez!
  • ¡Vamos a volar/soñar/transitar el espacio fuera de nuestra atmósfera!
  • ¡Nadie puede detener a los hijos de quien inventó la técnica del acueducto!
Se permuta (de la serie Lps Hijos de Matías Pérez)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

III

Alejandro Lescay es capaz de generar dentro de un mismo concepto la representación del individuo como ser múltiple y específico. A eso le añade significados conductuales que complementan figuras ensombrecidas.

Individuos todos marginados desde la representación. Desde el inacabado retrato de la vida.

Lo anterior expuesto responde a su serie Silencio. Un capítulo creativo que denota su interés por dejar las parafernalias visuales fuera y ahondar en lo oculto.

En busca de fe (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

La serie hace referencia directa al silencio como sonido/comunicación/ostracismo/incapacidad/imagen. Todos los rostros sin boca.

Cada pieza es un tratado sobre lo oculto del ser. Creo que en este punto radica el valor ideológico de la serie como puesta en escena. A veces el individuo prefiere no decir, y otras, no puede; una responde a la voluntad/capacidad de lo biológico y otra a lo social/lo político.

Esas cuestiones norman el comportamiento. Hacen de los seres humanos un concepto desde el ojo que lo observa. Los silencios en esta muestra son más que físicos, inclusos más que decisiones conscientes. Se trata del rostro interior.

La piel que habito (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Como individuos en sociedad vivimos tras la imagen que los otros fabrican cuando nos interpretan, en lo que reprimimos y ocultamos. Somos máscaras. Personajes que viven bajo el sentido de la verdad que practican, pero que no representa ni exhibe ese rostro interior.

Nuestra expresión/comportamiento/carácter responde a una construcción social. La psiquis duerme nuestros impulsos y emociones cuando creemos que no es afín con la imagen que presentamos. En ese ejercicio (ya perenne), nuestros rostros verdaderos hacen silencio.

Sobre esa tesis descansa (también) la obra del artista. Los silencios de las personas constituyen (en este caso) una exploración de lo abyecto contra su propia naturaleza.

Silencio (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

En esta serie podemos ver a un creador posicionado frente a la llave, y también con la capacidad de abrir y cerrarla.

Su obra mantiene una conexión visible con toda su producción precedente, pero nada indica inmovilidad creativa. Los elementos sufren la desmaterialización que invade (incluso) el área conceptual. Sus fondos complejos evocan al encierro y el vacío material de cada figura. Lo figurativo nos conduce por áreas regidas por lo emotivo y sensorial.

Tras apoderarse de imágenes reales, busca re-significarlas/re-interpretarlas a través de las penas, la desesperación, la edad, los miedos, el anonimato y la aceptación de la condena.

La luz de Victoria (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Cada obra desde una intención fotográfica, vincula a estos seres con el mundo real, pero desde esa realidad otra que los hace permanecer vivos e inexistentes. Una dualidad que corresponde a la psiquis, que nos habla desde una conducta extra-verbal/extra-física. La actuación implícita en la obra Sin respirar da fe de ese agobio e incapacidad del individuo por imponer su (verdadero) lenguaje.

Sin respirar (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Con un marcado interés en el dibujo, Alejandro investiga a través del carboncillo y el lienzo. Ejercicio que desde lo pictórico naturaliza y hace más orgánica su investigación. Utiliza además, el acrílico y la técnica Scratchboard para buscar el efecto preciso en la textura. Todo esto desde una paleta reducida que deviene en armonía visual.

IV

  • ¿De qué le sirve a un creador como Alejandro Lescay la técnica del acueducto?
  • ¿Qué importancia tiene esa maniobra?   
Alejandro Lescay/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

 El mundo de los artistas es interpretación. Tener la facultad para desnudar al otro tras la exégesis de lo que esconde, es un don poco común. El acueducto es la máquina para regular el agua/idea/concepto a gran escala. La llave por el contrario, es una maniobra que permite la regulación desde lo micro/lo preciso.

En esos bordes transita Alejandro y su obra. Conoce cómo atrapar un concepto y desplegar micro-acciones para nutrirlo de manera endógena. Encuentra la diversidad en lo singular de cada gesto. No desmaya en abrir o cerrar la llave para dar paso a sus contradicciones, luego se expresa. Sabe que la técnica del acueducto no es la reproducción mecánica del gesto, sino la vía consciente por donde circula lo que callamos. 

Alberto Lescay/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

  


Sumergirnos en las estancadas aguas de una piscina neutra

El Principio de Arquímedes, texto de Josep Maria Miró, autor catalán de más de 20 obras de teatro entre textos originales y adaptaciones, llegó en el mes de enero al escenario de la Sala Adolfo Llauradó de la Casona Teatral Vicente Revuelta en producción de Los Impertinentes y Argos Teatro, dirigido por el dramaturgo y director Abel González Melo. Fue uno de los espectáculos que obtuvo el premio Villanueva de la crítica.  

Es la primera de su autor que se presenta en Cuba. Forma parte del evento ITI, dedicado a Josep María Miró y organizado por el Ministerio de Cultura, el Consejo Nacional de las Artes Escénicas, el Centro Cubano del Instituto Internacional del Teatro y la Casa Editorial Tablas−Alarcos. Se estrenó en el mes de septiembre de 2019. Una puesta en escena con un elenco de cuatro actores, unos de la reconocida compañía y otros del grupo El Túnel juntan sus voces para desentrañar desde el inicio en las primeras replicas que aparecen entre los personajes: Jordi. ¿Qué pasa, Anna? ¿Qué ha pasado con Alex?

Como un empuje vertical y hacia arriba comienzan los diálogos entre estos seres que, si bien ahondan un lenguaje grotesco, morboso; constituyen para el espectador puntos esenciales para el reconocimiento de la trama, y por qué no, también de la duda. Alguien fue “besado en la boca”, un niño, un Caballito de Mar, modo en el que suelen separar los niveles de edad en la enseñanza de la natación. Paula “vio” el beso, donde fue, también quién lo promulgó: el profesor Jordi.

Ante esta detonante los personajes muestran igual peso de fluidos camuflados de desesperación y miedos que se nutre de ese espejo cuyas imágenes reflejadas son de igual proporción al modelo representado. Anna interpretado por Yailin Coppola muestra total jerarquía ante su trabajo y el respeto de su personal, para ellos esta faceta solo constituye una imagen que bien puede ser burlada con el cumplimiento de la labor o fumar escondidos un cigarro, sin alterar otros asuntos.

puesta en escena de el principio de arquímides en cuba/ cortesía de Sonia Almaguer

La vida le ha promulgado la rectitud y la eterna pesadilla de no desviar su mirada cuando hay niños en el agua. Ha perdido el suyo. Hoy tendría 23 años. Jordi, en voz de Alberto Corona, es el acusado ante tal hecho de pederastia. Si bien este personaje muestra total desempeño ante su labor como entrenador de natación, más el cariño que siente por el grupo, sus motivaciones y desenfrenados criterios machistas revertirán en él la otrora imagen que nadie desea.

Su ego lo es todo, incluso el propio motivo de considerarse el mejor profesor, también el más popular, al que todos le envían una solicitud de amistad por Facebook y es aceptado, incluso sus alumnos, también las alumnas de 12 años Cris, Adriana, etc. Nada le permitirá decaer, al contrario, está pendiente a todo, ayudar cuando sea preciso, ver todo en orden, recoger los utensilios para las prácticas de natación o las trusas regadas de los niños las cuales terminan en su taquillero para que no se pierdan.

Héctor, en la piel de Amaury Millán, nos regala el misterio de quien calla ante el anonimato social y advierte al amigo sobre esas redes sociales y su uso desmedido más si es con menores de edad. Nadie tiene una prueba realmente del supuesto delito, el beso nada al estilo mariposa y su meta cada vez está más cerca. La duda, siempre la duda, impulsa al desahogo y el desespero de quien teme. Nadar ya no es la solución, tampoco cancelar amistades en Facebook o guardar una trusa de niño en un casillero; menos ir a la contraria de criterios vistos por un menor, ¿tendrá razón? ¿Cris fue aceptada en Facebook con malicia? ¿En realidad Cris le mira “el paquete” al profesor? ¿En realidad Jordi besó al niño, lo hizo con maldad, fue en la boca? Hablar es imposible, como dados después de la caída, son los sonidos de las piedras hacia la institución.

Se quiere justicia, pero ¿quién la lleva? La verdad en esta historia está sumergida y aún no ha expulsado del todo su líquido para acceder, solo pequeñas burbujas cargan la primicia de la acusación, la misma acusación que cae en los hombros de Jordi y tiene miedo, está asustado. Iguales burbujas que David soporta cuando observa frente a su casa al hombre que se baja los pantalones delante de un ordenador y le muestra –a sabrá Dios quién– su virilidad. Similares glóbulos que sufre Anna cuando en su pesadilla solo ve niños ahogándose y rememora que el suyo hoy tendría 23; o Héctor con su enigma silente.

En la obra de Josep Maria Miró vemos como reitera la construcción de réplicas para desarrollar los diálogos, es muy posible encontrar este recurso al inicio de las escenas, una de las claves en su dramaturgia.

Abel González Melo ha divisado con pericia aquellos guiños en la escritura del autor para realizar su propia composición teatral. Resulta muy certero el trabajo sobre la estructura dramática, y las escenas de flashbacks están correctamente empleadas a tono con el concepto total de la puesta. La estructura juega precisamente con esos cambios temporales y el espejo, una certeza muy elogiada del montaje, y exquisitamente entendida y desarrollada por los intérpretes.

El murmullo de niños creados como espacio sonoro para lograr un clima puntual desde la entrada del espectador a la sala irá ascendiendo hasta el momento de la última escena, cuando Anna entra temblorosa y aterrada porque están tirando piedra contra las ventanas de la institución. Se crea un momento de tensión muy fuerte entre los tres personajes, Anna, Héctor y Jordi, donde la duda y los últimos acontecimientos terminan por llevarlos a un silencio con reflexión, que, además de agudizar aún más el suspenso, en donde se cuestionan sus actos y las consecuencias que ellos pueden lanzar a la luz pública.

Hermosa paradoja sonora que, en conjunto con la energética actuación de estos excelentes intérpretes, las luces y la tronante historia nos llevan, como espectadores, a ser jueces y parte del veredicto final y nos incita a sumergirnos bien a fondo en las estancadas aguas de esta piscina “neutra”.


Pintura, aquí y ahora…

A principios de marzo se inauguró la muestra Y Ahora Pintura… Primera temporada, en la Galería La Nave (Calle 18 N0. 512, entre 5ta y 7ma. Miramar, Playa). Para la ocasión la curadora Yoandra Lorenzo Ramos seleccionó la obra de cuatro talentosos y jóvenes creadores: Lancelot Alonso, Jassiel Palenzuela, Leonardo Luis Roque y Pablo Rosendo. Todos ellos ya se distinguen en el panorama del arte contemporáneo cubano por sus propuestas pletóricas de color y sus particulares estilos que traducen al soporte bidimensional con afán de enaltecer a la pintura aquí y ahora…

invitación de la muestra

Para el público resultará inverosímil no quedar atrapado en los imponentes lienzos de Lancelot Alonso (1986). El discurso, en torno a las habituales obsesiones del creador con el binomio sexualidad y femineidad, es plasmado en escenas eróticas inundadas por la exuberancia del color. El cuerpo femenino, nuevamente acontece como War zone, su zona bélica predilecta, donde puede batallar con las pasiones más exorbitantes y los instintos carnales que le exacerban. La sensualidad mórbida y desinhibida reaparece en Capas y Jarrón con flores, ambas piezas ilustran la dramaturgia siempre figurativa de su producción.

Somos conscientes también del cosmos enérgico/pictórico que nos devuelve Pablo Rosendo, joven artista que inunda con su talento creativo, cada centímetro del díptico Espejo de la noche, obra que remite invariablemente a las bases del graffiti. Su motivación es la intervención visual de un espacio ajeno que hace suyo, en tanto convulsiona nuestros sentidos una vez que advertimos su obra.

obras de Leonardo Luis Roque/ cortesía del artista

Es harto conocido que Leonardo Luis Roque (1986) es un gran colorista; vehemencia y perspicacia expresionista le brota por los poros de la piel. De ello no cabe duda si nos remitimos a la particular alianza que logra entre frenesí y candidez, en las piezas exhibidas en esta ocasión. Ambas pertenecen a la serie de paisajes Pintura Política, con la que obtuvo en 2018 el Primer Premio del concurso Post it 5.

Por su parte, Jassiel Palenzuela (1989) se nutre de los sistemas expresivos que le sobrevienen del glitch[1], los códigos del Nintendo, la simbología pop y la representación fraccionada para seducirnos con una visualidad auténticamente esteticista, a la vez que ironiza/metaforiza sobre las consabidas temáticas sociales y existenciales que le inquietan.

obras de Lancelot alonso/ cortesía del artista

Las 5 piezas de la serie Horizontes Verticales anuncian desde el propio titular, la anomalía del panorama en estas obras, donde la composición del paisaje se “verticaliza” en busca de inusitadas significaciones teóricas/técnicas.

Cabe destacar la alucinación que ejercen los subterfugios de “su” realidad virtual, apropiándose de los itinerarios del videojuego y la interacción multisensorial de las redes sociales. Su obra más reciente nos recuerda la fragmentación de los códigos de barras y las pantallas múltiples de los celulares, dualidad que le permite falsear realidades y conquistar simulaciones.

obras de Jassiel Palenzuela

Todos pueden ser partícipes de este convite artístico que nos propone La Nave con su primera temporada de Pintura… ¡Solo nos resta esperar que continúe el ciclo pictórico!

cortesía de los artistas

[1] Es en informática un error que generalmente no afecta negativamente al rendimiento de un programa. Muchas veces se debe a problemas de codificación del sistema binario traducido en imagen. A veces se debe a ficheros mal codificados o dañados, que al ser leídos forman imágenes erróneas.


Cómic nacional en un fanzine

Una vez más la AHS en Sancti Spíritus apuesta por el cómic y sufraga la edición de un fanzine impreso a propósito de la Feria del Libro en este territorio. Si en entregas anteriores (2017, 2018 y 2019) se agrupaba a guionistas y dibujantes locales, ahora amplía la selección a diferentes provincias, aunque varios de ellos no radiquen en el sitio donde nacieron.

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Morón es un centro para el jazz

A ocultas del conocimiento generalizado del público mundano, parte de este, gustoso incluso del buen arte; cerca de los días veintitantos de marzo se celebra en Morón, ciudad del Gallo, el Jazz Centro. Organizado por el quinteto La Familia; parte importante de la jazz band compuesta por 13 músicos, con un sobresaliente predominio de instrumentos de viento en las noches de concierto, tales como: la trompeta, la familia del saxofón y el trombón. La eventualidad gana espacio en el teatro Reguero, local que, en futuros años, se estima no alcance para suplir las necesidades de la audiencia.

En una provincia como Ciego de Ávila que para nada es la más destacada en la proyección artística, Morón se muestra como una alternativa cultural de excelencia, gracias al Jazz Centro. El festival surge desde el seno de la familia de músicos Oney. La necesidad de extrapolarse de los cayos turísticos, que, a pesar de ser una excelente oportunidad de trabajo para los artistas, es una prisión de la libertad musical y enriquecimiento del alma. Nace en el año 2015 un nuevo espacio para la música en vivo de orquesta, teniendo sus raíces en una peña representativa del género, con sede en la Fundación Nicolás Guillén de la localidad.

La longevidad no es una característica de dicho espectáculo, pero la calidad sufre sus más altos extremos en el seno de su celebración, justo una semana antes del Piña Colada. A pesar de su corta vida, no se ha dejado reposar la costumbre sobre el mismo, la participación de invitados como, el de su tercera edición, Alfred Hubert Thompson Grinion, director de Caribbean Emsemble; el grupo moronense Dharma, indefinible en un género en específico a pesar de la línea audiovisual que proyectan; Mestizaje, grupo de jazz de Matanzas con jóvenes y virtuosos representantes, y Liván Tartabull y su quinteto de saxofones, son una variable indefinible hasta su llegada cada año.

Jazz Centro 2018

El anhelo de tener en la eventualidad sin precedentes, a músicos de la talla de Alain Pérez, es un deseo que no se le pasó por alto a Dairon Oney, gran amigo del trinitario, en el festival Piña Colada 2019 durante la clase magistral del sonero en la Asociación Hermanos Saíz en Ciego de Ávila. Su cuarta y próxima edición estará dedicada a un multiinstrumentalista moronero, integrante de la agrupación Bellita y Jazz Tumbatá, Miguel Antonio Miranda López, alias El pulpo; nombre ganado por su capacidad para ejercer varios instrumentos a la vez.

Miranda, es también padre del baterista integrante de Dharma, Dairon Miranda Valladares, quien es bien recordado por protagonizar una extraordinaria guerra de baterías en la segunda edición del evento, en 2018. Magnífico sería presenciar en una segunda parte, tal derroche de talentos, esta vez padre e hijo.

Varias locaciones han recibido al elenco en su trayectoria, adaptado a la organización de cada año, tales como la sede Nicolás Guillen, la presentación especial en el cine Higuera del municipio Bolivia (en 2019) y la habitual descarga del último día en el Centro de Casas de Morón, manteniendo su sede principal en las primeras dos noches. No es secreto que, público del municipio cabecera anhela la extensión del festival hacia su territorio, lo cual sería magnífico, si descartamos el miedo a que nos sea extirpado y nunca más vuelva a ser Morón y su reguero un centro para el jazz.


Art-Estudio Contreras 118: “El secreto está en disfrutar lo que hacemos”

Variedad de propuestas que marcan su originalidad, un público comprometido y un equipo de trabajo riguroso y enfocado en garantizar un espectáculo de calidad, hacen del Art- Estudio Contreras 118 un espacio hoy consolidado, casi un año después de su apertura en junio de 2019.

foto lisandra pérez coto

El proyecto, propuesto y dirigido por la joven fotógrafa y vicepresidenta de la AHS en Matanzas Adriana Riera, toma como escenario un inmueble colonial, patrimonio familiar de la artista, que abrió sus puertas inicialmente como subsede de la más reciente edición de la Bienal de Artes Plásticas en su edición yumurina.

Bocetos fotográficos, una muestra particularmente transgresora dentro de la fotografía contemporánea, dio inicio al despliegue de jóvenes creadores que le sucedieron en los meses posteriores, como Rubier Bernabeu, Alejandro Vega, Wendy Pérez o Alejandro Cuervo.

foto lisandra pérez coto

“Me parece que es un sitio muy interesante dentro de las opciones culturales de la ciudad. Nos convoca siempre a regresar y sus propuestas se enmarcan en lo que se podría denominar buen gusto”, destacó el joven escritor y periodista Guillermo Carmona.

Al estilo vintage del local, un elemento esencial dentro de su estética, se suman el talento artístico que ha acompañado estos meses al público matancero, caracterizado sin dudas por la variedad y la inusitada forma de integrar las diferentes manifestaciones.

foto lisandra pérez coto

Por el patio de la instalación, decorado cuidadosamente, han transitado poetas y escritores de la talla de Jesús David Curbelo, Maylan Álvarez y Luis Enrique Mirambert así como los músicos Óscar Sánchez, Carlos Fidel Taboada y Lien Rodríguez.

“Creo que han sido unos meses totalmente enriquecedores para nosotros porque realmente disfrutamos muchísimo la producción del espacio. Nuestra intención continúa enfocada en difundir y promover el talento artístico de nuestra ciudad y de la AHS en sentido general.

foto lisandra pérez coto

“Esa manera de disfrutar lo que hacemos, de confiar en que nuestro trabajo llegue a más personas y pueda tocar sensibilidades es lo que nos mantiene enfocados y cada vez más satisfechos con los resultados”, aseguró Adriana.


El «Rubén Martínez Villena», un concurso de lujo (+ videos y fotos)

Al evaluar las obras televisivas participantes en el Taller y Concurso de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena 2020, el jurado tuvo en cuenta aspectos relacionados al lenguaje utilizado y uso correcto de la gramática en función de la comunicación, la trascendencia y abordaje de los temas, los recursos propios del medio; y desde el plano subjetivo, las emociones que pueden despertar en los televidentes dichos productos informativos.

Taller y Concurso de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena 2020/ foto tomada del perfil de facebook de la AHS

Así lo corroboraron José Luis Estrada Betancourt, Leslie Salgado y Reinaldo Cedeño –parte del prestigioso panel que consideró la muestra–  al reunirse con los invitados al evento de periodismo cultural que hasta el 14 de marzo se desarrolla en el Pabellón Cuba, sede nacional de la Asociación Hermanos Saíz.

Taller y Concurso de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena 2020/ foto tomada del perfil de facebook de la AHS

Al dialogar con los profesionales de la prensa y estudiantes de la carrera aspirantes al premio, el reconocido periodista del diario Juventud Rebelde, Estrada Betancourt, lamentó –no solo de los trabajos participantes, sino en general de los que se transmiten en los espacios informativos de la televisión cubana– que no pasaran de ser un ejercicio simple de reseña o entrevistas, cuando la cultura cubana y el movimiento de creadores, intelectuales y artistas es tan extenso.

Taller y Concurso de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena 2020/ foto tomada del perfil de facebook de la AHS

A ello añadió la necesidad de rescatar la crítica en el trabajo de la prensa, por el vínculo que puede establecer con el público en su función de instruirlo, y citó ejemplos de jóvenes reporteros en todo el país con un trabajo responsable, de investigación, didáctico y de entretenimiento, porque la televisión también se trata de eso, que no se alejan de la esencia de la cultura nacional, su identidad y fortaleza.

Taller y Concurso de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena 2020/ foto tomada del perfil de facebook de la AHS

Por su parte, durante el primer taller de desmontaje de obras en la presente edición del Taller y Concurso de Periodismo Cultural convocado anualmente por la AHS, la periodista y realizadora Leslie Salgado insistió en el empleo adecuado del lenguaje y la escritura correcta para la televisión, en la que no deben primar oraciones largas ni subordinadas, como tampoco el uso excesivo de adjetivos porque la imagen se impone; recomendaciones a partir de lo apreciado durante las sesiones de evaluación.

Taller y Concurso de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena 2020/ foto tomada del perfil de facebook de la AHS

En su intervención, el destacado periodista, escritor y realizador de radio Reinaldo Cedeño exhortó a los colegas del medio audiovisual a dirigir a los camarógrafos, cuidar cada detalle durante la edición, dejar terminar las frases en los fragmentos escogidos de los entrevistados y, sobre todo, estudiar, leer, acercarse a la obra de los maestros del periodismo en Cuba y huir del facilismo del gusto.

Viernes 13 de marzo concierto de Dj Reitt y Shanara en el teatro Bertolt Brecht

Una invitacion de la AHS

Publicada por Asociación Hermanos Saíz en Jueves, 12 de marzo de 2020

En el Salón de Mayo, del Pabellón Cuba sesiona el Taller y Concurso de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena que convoca la Asociación Hermanos Saiz.

Publicada por Asociación Hermanos Saíz en Jueves, 12 de marzo de 2020


La radio en Antena

Un post en Facebook dio inicio a la nueva temporada de Antena Este, la peña dedicada a la radio que promueve la sección de audiovisuales de la filial provincial de la Asociación Hermanos Saíz en Santiago de Cuba. Reacciones, comentarios y muestras de cariño, llegadas desde distintas partes del país, saludaron el nuevo empeño.

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