Matanzas


Tiempo muerto, cuarentena y surrealismo con objetos en la obra de Julio César García

Al fotógrafo matancero Julio César García los días de aislamiento social, provocados por la situación de excepcionalidad epidemiológica causada por el Covid-19, no le han impedido crear: partiendo de los postulados del ready made –término acuñado por el francés Marcel Duchamp en 1915 para describir su “arte encontrado” a partir del ensamblaje de objetos diversos–, Julio César fotografía también “objetos de confección industrial”, pero lo hace con muy poca manipulación de su parte. Después de 11 días de cuarentena y luego de haber creado la misma cantidad de trabajos de forma ininterrumpida, uno por día, con la fecha y hora exacta de su creación, ha articulado un diario o una especie de crónica social en tiempo real.

El ready made describe –desde inicios del siglo pasado– el arte realizado mediante el uso de esos objetos que normalmente no se consideran artísticos (término a estas alturas muy ambiguo) porque tienen una función no artística, sin ocultar su origen, pero a menudo modificados, intervenidos o alterando sus conceptos. El “arte encontrado” deriva su identidad como arte del nombre que dado por el creador y no del objeto en sí, por lo que casi siempre se ve reforzado por el título. Aquí es donde la propuesta de Julio César se torna más atractiva; sus objetos “interpretados” poseen una carga semántica que les refuerza el significado.

Fotos Tomadas del perfil de Facebook del artista

Con García se puede extrapolar lo que la revista The Blind Man publicó en su momento a propósito de Fuente, la polémica pieza que Duchamp expuso en 1917 con el seudónimo R. Mutt: “El hecho de que el señor Mutt realizara o no La Fuente con sus propias manos carece de importancia. La eligió. Cogió un artículo de la vida cotidiana y lo presentó de tal modo que su significado utilitario desapareció bajo un título y un punto de vista nuevos. Creó un pensamiento nuevo para ese objeto”. Julio César eligió esos artículos de la vida cotidiana y los presentó de tal modo que su significado utilitario “desapareció” bajo un título y un punto de vista nuevos. También este joven artista matancero creó un pensamiento otro para esos objetos. El sentido es el mismo bajo el amplio sol del arte, solo se diferencian aquí los contextos: Julio César no expuso sus objetos en una galería “real”, sino que primero los fotografió y compartió en las redes sociales, de forma on line, y luego en la inauguración de la muestra, los “expuso” a través de un video en la sala de su casa, espacio que utilizó como galería.

Apenas los altera, salvo algunas piezas donde incorpora más de un objeto, pero aun así hay elementalidad en ellos. De esta manera –la idea parece haber partido de un frasco en forma de patico de juguete–, varios cepillos y una pasta dental semejan un “Florero”; una vasija esmaltada y una esponja un “Bisoñé”; una botella pequeña de agua envuelta en nylon una “Quinceañera”, y una cafetera a medio salir de su caja en posición horizontal una “Tortuga” (las piezas, de no poseer títulos, podría ser nombrada de tantas maneras como lectores posibles).

Fotos Tomadas del perfil de Facebook del artista

Cucharas plásticas y tenedores en forma de flores fotografiados de forma cenital (“La flor de la Carolina”, “La flor mariposa” y Girasol”), un cinturón masculino (“Caracol”), papel higiénico (“Velo de novia”), un molde para gelatina (“Araña”), peines (“Cabeza de lagarto”) y diversos recipientes (“Retrato de un hombre inexpresivo”, “Gran ave negra”, “Pajarraco”, “Familia”, “Extraño personaje”, “Militar”, “Señorona” y “Obrero), entre otras piezas, integran Tiempo muerto, cuarentena y surrealismo con objetos, muestra inaugurada desde su casa de manera on line este 25 de abril a las 10 de la noche, con curaduría de Liannet Arias, especialista de Galería Provincial de Matanzas Pedro Esquerré, y diseño de catálogo y cartel de Thayd Martínez (aunque por problemas de conectividad el video fue compartido al otro día a las 10:00 A.M).

Desde antes, varios medios –la ACN, el periódico Girón, la web de Arte por Excelencias, Radio Habana Cuba– se hicieron eco del proceso creativo de esas piezas y de la visualización de las obras de arte en el contexto del necesario distanciamiento social causado por la propagación del Covid-19 (las obras, como hemos visto desde el propio título, portan una carga surrealista, pero aquí la vemos más bien asociada a las “interpretaciones” de las piezas y al propio contexto de la sala del hogar como galería para mostrar los objetos al público, pues como bien sabemos el ready made fue rápidamente incorporado por los surrealistas a su trabajo, al punto de que el propio líder del mismo, André Breton, definió a los objetos preparados como “objetos manufacturados elevados a la dignidad de obras de arte a través de la elección del artista”).

“Cada trabajo subido en las redes se hizo en un horario y fecha que son determinantes, como parte de este mismo concepto que rodea los ready made”, nos dice. “Son creaciones libre que salen de lo más auténtico e inhóspito de mi mente; como libres son los versos de Martí, la improvisación actoral o las descargas musicales. El hecho es que la creación disgrega las barreras en las que solemos encasillas el arte. Y el arte es arte, en tanto se exprese en idea o materia, o en la conjugación de ambas, las preocupaciones sociales o individuales donde la interacción con el receptor se perpetúa como hecho artístico. Puede ser tan simple como las palabras de Marcel Duchamp: El arte es lo que se denomina arte”, escribe Liannet Arias en el catálogo.

Fotos Tomadas del perfil de Facebook del artista

Él no solo se quedó en la creación de las piezas. Desde el inicio del proceso les dio a las personas una “obra abierta” y los invitó a “interpretar y colocar sobre el objeto múltiples significados”. Luego debían enviarle sus fotos tomando de pie uno de sus títulos (así, por ejemplo, es interesante ver las diferentes “tortugas” y “flores” enviadas por Facebook o WhatsApp). “Crear es una acción sanadora. Entonces si lo hacemos todos juntos, lo es mucho más. Ahora te pido que hagas una flor, la que se te ocurra, y me la mandes”, escribió en su perfil.

“Las circunstancias hacen que uno como creador tenga que reinventarse. Me considero un artista visual y asumo la creación según el contexto y con las herramientas que tenga. Tantas familias sin poder salir de sus hogares influyen en el arte, que debe hacerse ahora desde casa”, asegura Julio César, graduado de Instructor de Arte y Premio Codema en el XXV Salón Roberto Diago 2020 con su pieza “Rompecabezas” (autor, además, de la serie El reino de este mundo).

Julio César García, nacido en 1985, es miembro de la Asociación Hermanos Saíz y de Soho Photo Gallery, New York, y ha sido, además, fotógrafo en La Jiribilla, Tablas, Conjunto, Girón y la Casa de la Memoria Escénica. Ha realizado varias exposiciones personales, entre ellas: El reino de este mundo, en Soho Photo Gallery, New York, y en la matancera Galería Génesis; y Enajenación, en la galería polivalente del Centro Provincial de Artes Plásticas de Matanzas. Ahora sumamos Tiempo muerto, cuarentena y surrealismo con objetos, una muestra que, desde el hogar y las posibilidades del ready made, abre otras posibilidades al arte.


Art-Estudio Contreras 118: “El secreto está en disfrutar lo que hacemos”

Variedad de propuestas que marcan su originalidad, un público comprometido y un equipo de trabajo riguroso y enfocado en garantizar un espectáculo de calidad, hacen del Art- Estudio Contreras 118 un espacio hoy consolidado, casi un año después de su apertura en junio de 2019.

foto lisandra pérez coto

El proyecto, propuesto y dirigido por la joven fotógrafa y vicepresidenta de la AHS en Matanzas Adriana Riera, toma como escenario un inmueble colonial, patrimonio familiar de la artista, que abrió sus puertas inicialmente como subsede de la más reciente edición de la Bienal de Artes Plásticas en su edición yumurina.

Bocetos fotográficos, una muestra particularmente transgresora dentro de la fotografía contemporánea, dio inicio al despliegue de jóvenes creadores que le sucedieron en los meses posteriores, como Rubier Bernabeu, Alejandro Vega, Wendy Pérez o Alejandro Cuervo.

foto lisandra pérez coto

“Me parece que es un sitio muy interesante dentro de las opciones culturales de la ciudad. Nos convoca siempre a regresar y sus propuestas se enmarcan en lo que se podría denominar buen gusto”, destacó el joven escritor y periodista Guillermo Carmona.

Al estilo vintage del local, un elemento esencial dentro de su estética, se suman el talento artístico que ha acompañado estos meses al público matancero, caracterizado sin dudas por la variedad y la inusitada forma de integrar las diferentes manifestaciones.

foto lisandra pérez coto

Por el patio de la instalación, decorado cuidadosamente, han transitado poetas y escritores de la talla de Jesús David Curbelo, Maylan Álvarez y Luis Enrique Mirambert así como los músicos Óscar Sánchez, Carlos Fidel Taboada y Lien Rodríguez.

“Creo que han sido unos meses totalmente enriquecedores para nosotros porque realmente disfrutamos muchísimo la producción del espacio. Nuestra intención continúa enfocada en difundir y promover el talento artístico de nuestra ciudad y de la AHS en sentido general.

foto lisandra pérez coto

“Esa manera de disfrutar lo que hacemos, de confiar en que nuestro trabajo llegue a más personas y pueda tocar sensibilidades es lo que nos mantiene enfocados y cada vez más satisfechos con los resultados”, aseguró Adriana.


El recitalito: ¡Ven y canta!

Teatro El Portazo insiste en decirnos que El Recitalito No puedo, tengo ensayo no es CCPC, la obra –con más de una parte, aunque prefiero la paradigmática primera– por la que fue premiado, conocido y aplaudido en casi toda Cuba. Es como si el grupo, dirigido por Pedro Franco, quisiera advertirnos que aunque ambas partan de códigos que identifican el colectivo matancero –el uso del cabaret, la espectacularización escénica, incluso lo carnavalesco, y la interacción con el público– esta obra es “otra cosa”.

Fotos tomadas del Facebook de El Portazo

Quizás se diferencian en que esta última explora menos la sátira social y política, para ser más bien una especie de “divertimento escénico” que, como ellos aseguran, fue creado como una acción promocional orientada al prelanzamiento del proyecto Todos los hombres son iguales, obra con texto del dramaturgo, actor y realizador holguinero Yunior García.

Cartel El recitalito/ Fotos tomadas del Facebook de El Portazo

Una acción promocional –sui generis en el teatro cubano– que “tomó cauces independientes que la convierten en un organismo vivo que respira por sí mismo y funciona solo; sin dejar de responder a las exigencias del marketing para los que fue concebido”, escribe Ledier Alonso Cabrera en el programa que acompaña esta puesta.

Así marketing y teatro, canciones en vivo y diversión, interacción y jodedera se mezclan en este espectáculo: varias canciones ordenadas de manera aleatoria por los espectadores en una especie de participación para nada ingenua que hace al público sentirse cómplice del desarrollo dramatúrgico de la puesta; dos comerciales para productor nacionales, pues –hablábamos de marketing– hay que agradecer a los patrocinadores; un intermedio; divertidas coreografías grupales a partir de temas musicales, sobre todo de programas infantiles de televisión, que nos remiten a la infancia de buena parte del público, que viene a ser la de Pedro Franco, aunque a otros de mayor edad no le digan nada; “una pantalla que discursa en categoría personaje”, y un cuadro escénico de lo que será Todos los hombres son iguales cuando se estrene al público.

Con todo esto –cual ingredientes de un éxito seguro que hace al público reírse y hasta desinhibirse y en el intermedio bajar al escenario– toma cuerpo El Recitalito…, obra que se mueve en los contextos del bar´s show, planeando al mismo tiempo “una estructura abierta”. Esta viene a ser uno de sus principales atractivos y como hemos visto, común en el trabajo de El Portazo: todo está pensado, cada escena, canción, personaje, vestuario, música, etc., es minuciosamente concebido, pero al mismo tiempo deja espacio para la improvisación, en un rejuego en que nos sentimos partícipes de la puesta.

Fotos tomadas del Facebook de El Portazo

Incluso las imágenes que la pantalla deja ver mientras los actores cantan y actúan –de filmes como Kill Bill, de Quentin Tarantino, y Náufrago, de Robert Zemeckis– sirven de apoyatura semiótica a las versiones de las canciones: “La mala”, del repertorio de La Lupe, o “Parte de él”, de La sirenita, clásico de Walt Disney Pictures.

Podríamos pensar que El Recitalito… siempre será una obra en construcción, moldeada al lugar donde se presente y al público, en la medida en que destaca –también a partir de la selección de las piezas musicales– la improvisación de los excelentes actores del grupo, liderados en escena por una actriz camaleónica y versátil –y el adjetivo no está de más–, capaz de pasar de un registro actoral a otro como si nada sucediera: María Laura Germán. Quienes la hemos visto en otras puestas de El Portazo o en Teatro Las Estaciones, sabemos que la Germán es una de las jóvenes actrices más interesantes ahora mismo. La acompañan en escena los también talentosos y premiados jóvenes actores: Camila Rodhe, Odette Macías, Alejandro Castellón, Raudelis Torres y Adrián Bonilla.

Fotos tomadas del Facebook de El Portazo

“El performance musical, la contextualización de metalenguajes [y la descontextualización, añadiría yo], el humor, la sátira social y la democracia en las ideas, componentes trabajados antes por Teatro El Portazo, se mantienen con coherencia en el cuerpo textual de El Recitalito... Desde una intimidad lúcida los actores ironizan con los pactos de ficción, aprovechan la relación con el espectador en modo “descarga” y lo hacen partícipe de la agonía vivida en el proceso”, amplía Alonso Cabrera.

Por todo esto, El Recitalito… se asemeja y se diferencia de CCPC: son dos partes de un mismo cuerpo, El Portazo, y bebe –todo salido de la mente de Pedrito Franco– de muchos de los mismos recursos escénicos, incluso potenciándolos en un mayor grado. Musical, improvisación, performances y hasta gozadera y diversión sobre el escenario –cuidado, no son tan light como parecen, la provocación y el sexapil son recursos también muy válidos–, nos hacen esperar con ansias el estreno de Todos los hombres son iguales, que tampoco será CCPC ni El Recitalito…, pero seguro se le parecerá un poco.

Fotos tomadas del Facebook de El Portazo

Una probadita al Potaje Urbano de Colón

Ya se siente el aroma del potaje, ese que se prepara dos veces al año de forma urbana y convierte a Colón, municipio localizado en el centro oeste de la provincia de Matanzas, en la capital cubana del HIP HOP, una iniciativa del proyecto La Akademia que en 2016 convocó ,en su primera edición, a amigos de todo el país.

Según uno de sus organizadores, Pedro Muñoz Biart, el Festival de Hip Hop Potaje Urbano surge como una necesidad de retomar el fuerte movimiento de rap que se vivió en la ciudad colombina en los años 90.

de la autora

Recordó como la urbe fue sede de eventos nacionales con la participación de los principales exponentes del género; y comentó también de las peñas habituales, de los más de 20 grupos que defendían la manifestación en el territorio… “y para rescatar esa cultura llegó el Potaje”, consideró Pedro.

En esta octava edición que se desarrollará desde el 13 hasta el 18 de agosto, participan más de un centenar de artistas nacionales y extranjeros. Entre ellos: El Individuo, Karnal, Ciudadano, Company Yo, Doble Negra, Cuentas Claras, Malcolm Beybe; además prestigian el certamenh Dj Keshkoo (Francia), Mc Rotka (Francia) y MCNam (México).

de la autora

Batalla de improvisación entre repentistas y raperos, intervención de artistas de la plásticas en los murales de la ciudad, competencias de Twerking y Break Dance, exposiciones, conversatorios, presentación de audiovisuales, son algunos de los principales atractivos de la jornada.

“Los días más intensos y decisivos del programa son el sábado 17 y el domingo 18. El sábado se efectuarán las competencias de duplas con los mejores Freestyle activos en el país. Como colofón, el 18 se discutirá por primera vez en Cuba el Título Nacional de Batalla de Maestros (BDM GOLD CUBA).

de la autora

La competencia tendrá lugar en la Plaza Roja de Colón a las 9:00 PM.y participarán los 16 Maestros Gold, ganadores en las eliminatorias regionales, que se desarrollaron a lo largo y ancho de la Isla desde la séptima edición de Potaje Urbano.

“El ganador de este torneo representará a Cuba en el Torneo Internacional, que se celebrará en noviembre bajo el título BDM Deluxe en Perú”, precisó también Muñoz Biart.

Esperamos que después de esta probadita, usted se quede con las ganas y visite el municipio de Colón, para que se deleite con un plato de potaje, ¡claro!, Potaje Urbano.


Cuatro obras que entre Ríos Intermitentes reconfiguran el destino de una ciudad

 Por varias semanas Matanzas ha sido toda creación. Se ha convertido en una ciudad que vibra de identidad, historia y cultura al convertirse en puerto de la Bienal de La Habana con el proyecto Ríos Intermitentes, un concepto de exposición cuya génesis es transformar la Atenas de Cuba con novedosas e interesantes propuestas, donde las artes plásticas y visuales son las protagonistas. [+]