Maestro de Juventudes


Eusebio Leal Spengler: Verba volant, opra manent

¬†Este 16 de noviembre de 2020 se cumplieron 501 a√Īos de la fundaci√≥n de San Crist√≥bal de La Habana. Ciudad de leyendas, enigmas, religi√≥n, mestizaje y cuban√≠a, que conoci√≥ los pasos del Maestro de Juventudes Eusebio Leal Spengler. Para departir sobre esta ciudad maravilla, debemos fecundar y evocar las figura del eterno y querido historiador de La Habana; Leal es un ente vivo que nos acompa√Īa en las obras urban√≠sticas, hist√≥ricas, sociales, culturales que conocieron sus manos, su intelecto y tiempo de vigilia a la conservaci√≥n del patrimonio hist√≥rico de la naci√≥n cubana.

Al cubano m√°s √ļtil de su tiempo, le debemos la monumental obra de restauraci√≥n de las obras del centro hist√≥rico de La Habana, declarado por la UNESCO en 1982 Patrimonio de la Humanidad. Aunque su sencillez formada en los duros avatares de su vida de infante, que esbozo en el libro Fi√Īes, dedicado a su amor verdadero, su madre Silvia, lo conducen a no prevalecer sus m√©ritos sobre su llaneza, reconoci√©ndose como un servidor p√ļblico que cumpl√≠a con el deber impostergable de defender la obra de la revoluci√≥n desde su puesto de trabajo.

Hombre de ense√Īanza emp√≠rica, autodidacta, fue so√Īando y se√Īalando su camino con el valor de la perseverancia, acompa√Īado con horas de estudio y desvelo que lo consagraron de un conocimiento vasto que hacia germinar a disposici√≥n de su pueblo habanero y cubano.¬†

En una entrevista que le realizo √Āngel Calcines, Eusebio expreso: ‚ÄúTuve que superar mis grandes limitaciones intelectuales, pues escrib√≠a con faltas de ortograf√≠as y me ve√≠a obligado a buscar soluciones alternativas para intentar suplir esa deficiencia, priorizando la palabra oral. Tuve que llenar grandes vac√≠os porque le√≠a y estudiaba lo que me gustaba.‚Ä̬†

Lo importante de estas afirmaciones es que reconocía que su abnegación y superación a todaacosta le permitieron ir evolucionando en su peregrinaje.

Qu√© decir de su oratoria elocuente, sensible, tierna, ferviente e inflamable, que hacia enamorar y enarbolar la conciencia hist√≥rica y revolucionaria de nuestra poblaci√≥n. Dis√≠miles fueron sus reconocimientos internacionales y nacionales en toda su vida, premios que son el reflejo de a√Īo de energ√≠a, atrevimiento y unidad colectiva para hacer prevalecer la historia.

Como apasionado martiano, Eusebio rememor√≥ las ense√Īanzas de Mart√≠ y las trasmiti√≥ en su oratoria, escritos y acciones. Como fiel estudiante del legado del nuestro H√©roe Nacional, llevo en su pecho una m√°xima martiana: ‚ÄúEn la cruz muri√≥ el hombre un d√≠a; pero se ha de aprender a morir en la cruz todos los d√≠as. Todas las grandes ideas tienen su nazareno.‚ÄĚ

Las grandes ideas de restauración del patrimonio histórico tenían su nazareno, y el de La Habana, era Eusebio Leal. Por eso nuestro pueblo reconoce fielmente lo pulcro de sus actos, de su obra al servicio de la Historia.

¬ŅPero c√≥mo juzgar√° la historia y las nuevas generaciones a Eusebio Leal Spengler?

La propia respuesta fue dibujada en la entrevista: ‚ÄúUn d√≠a en la historia con Eusebio Leal Spengler.‚ÄĚ

  • ‚ÄúSiempre ser√° una inc√≥gnita el c√≥mo seremos enjuiciados por las futuras generaciones. ¬ŅSobre qu√© fundamentos establecer√°n su juicio? ¬ŅMirar√°n hacia su pasado con la suficiente amplitud de matices para entender que cada cual es hijo de su tiempo y, como tal, sucumbe a sus contradicciones y desvelos?‚ÄĚ

Temo afirmar que las nuevas generaciones y la historia lo juzgar√°n por sus obras. Verba volant, opra manent*.

 

Nota:

*Las palabras vuelan, pero la obra permanece


Ram√≥n Silverio: ‚ÄúEl Mejunje es una marca que llevas de por vida‚ÄĚ

Elevar cada vez m√°s el alma hacia el arte y al entendimiento de los otros y ‚ÄĒhasta en la medida de lo posible‚ÄĒ desprendernos cada vez m√°s de falsos egos. A esta especie de altruismo convida el anfitri√≥n de La Casa de Todos. Ese hogar otro radicado en la calle Martha Abreu de Santa Clara, a pocas cuadras de la Catedral y del Teatro, que desde hace m√°s de 30 a√Īos apuesta por la libertad y la inclusi√≥n.

Para la mayor√≠a de los j√≥venes que llegamos alg√ļn d√≠a a la ciudad bohemia, El Mejunje de Silverio es m√°s que un centro cultural, una experiencia vital, como dijera el propio Maestro de Juventudes y Premio Nacional de Cultura Comunitaria, Ram√≥n Silverio. Porque adem√°s de las propuestas culturales e instructivas, una vez que pones un pie bajo la sombra del √°rbol del centro, tendr√°s que volver a este sitio que parece tener todas las respuestas, incluso a las preguntas que no te has hecho todav√≠a.

Para la vanguardia art√≠stica de Villa Clara ha constituido un lugar en donde entrar sin falsos maquillajes ni atuendos investidos. La oportunidad es para todos los que quieran ofrecer su arte espont√°neamente. Y siempre que sea un acto sincero, encuentran un espacio entre la decena de pe√Īas y actividades que son protagonizados por artistas j√≥venes y longevos a sus 50 y tantos a√Īos. ¬†¬†

Mejunje
Mejunje

Las generaciones de hoy agradecemos a la √©lite fundadora este refugio, sin techo para los sue√Īos, con la luna como testigo, y como dice el bardo, con la sensaci√≥n de no ver la luz, porque no verla es mejor. Lo importante es tenernos y aceptar la parte extra√Īa de cada qui√©n como un privilegio.¬†

Porque quien tenga complejo de Dios, nada tiene que venir a buscar aqu√≠, al lugar en donde se desaprenden y reconstruyen normas de vida a la velocidad de la luz. Siempre bajo principios humanistas, compasivos y de humildad; conviven rockeros, exconvictos, trovadores, travestis y gatos abandonados. Cada cual ofrece su arte y lo mejor de su coraz√≥n a un p√ļblico que tambi√©n es parte y es familia, nunca juez. ¬†

Precisamente aqu√≠ lo espero, sentada en una de las gradas del patio de la casa en donde hemos crecido mis amigos y yo, en donde esta reportera comenz√≥ a soltar amarras desde los 18, pero otros vienen a jugar desde ni√Īos. Y cuando crecen, no les es ajeno el filin, ni les parece viejo el jazz, ni diab√≥lico el rock, ni aburrida la trova, ni flojito su amigo del colegio. Con su paso tranquilo (nunca cansado) se acerca El Mejunjero Mayor para hablar sobre sus juventudes acumuladas. √Č, que a los 70 a√Īos, escal√≥ el Pico Turquino otra vez.

La joven vanguardia art√≠stica de hoy, ¬Ņqu√© diferencias y semejanzas tiene con la que fund√≥ El Mejunje de Silverio?

A m√≠ me cuesta mucho trabajo hablar de juventud en pasado porque yo creo que he tenido una juventud eterna. He podido transitar por muchas generaciones, lamentablemente a muchos los he visto envejecer y tambi√©n me alarma que algunos con 30 o 40 a√Īos me digan ‚Äúya yo soy viejo.‚ÄĚ

Entonces, a veces me siento fuera de grupo porque cuando me preguntan la edad digo que cumpl√≠ 72, pero tengo 20. Creo que √ļnicamente as√≠ se puede interactuar con gente joven, con quienes El Mejunje ha hecho su trabajo fundamental. He sabido llevar este principio durante m√°s de 30 a√Īos, teniendo en cuenta que los j√≥venes que hoy vienen aqu√≠ son los nietos de aquellos que fundaron y crecieron en El Mejunje y, tal vez, hoy son los adultos mayores que vienen al danz√≥n, a la matin√© o al filin.

No se puede trabajar con j√≥venes con un pensamiento viejo, porque no puedo id√≠licamente pensar que los j√≥venes de ahora tienen las mismas inquietudes y necesidades de cuando yo cumpl√≠ los 20 a√Īos. Cuando aquello no exist√≠an la cantidad de medios ni hab√≠a la educaci√≥n de tienen ahora, a pesar de las carencias. Por tanto, la comparaci√≥n no ser√≠a buena nunca, cada √©poca tuvo su juventud.

Tuve el privilegio de ser un joven de la etapa de una Revoluci√≥n naciente, de las grandes utop√≠as, de las tareas que la gente cumpl√≠a porque realmente sent√≠a esa necesidad. A los j√≥venes actuales no les puedes pedir lo mismo. Hay que entusiasmarlos, hay que buscar que tambi√©n respondan a muchas de esas cosas; y en muchos aspectos el discurso se nos ha quedado viejo. Creo que la consigna ser√° efectiva si realmente tiene una relaci√≥n con la realidad que el joven de hoy vive, que esta bombardeado por much√≠simas cosas; cada quien tiene un celular, por ejemplo, con el que pueden hasta dormir. Con esa juventud hay que trabajar y eso es lo que estoy haciendo. Tratando de llevar de una manera instructiva, educativa, sin‚ÄĚ teque‚ÄĚ, todo aquello que identifica al Mejunje.

Ramon Silverio
Ramon Silverio

Por esa raz√≥n, muchos j√≥venes que entramos aqu√≠, no solo decidimos quedarnos en lo que reconocemos como La Casa, sino que, en alg√ļn modo, uno siente que evoluciona interiormente. ¬ŅQu√© alquimias contiene El Mejunje de Silverio que nos convierte en otro tipo de ser humano?

Creo que El Mejunje es un lugar que est√° fuera de tiempo porque est√° muy adelantado a su √©poca. Los j√≥venes que vienen aqu√≠ se han formado en un ambiente diferente, mucho m√°s tranquilo y seguro. Muchos que vienen desde ni√Īos tienen un disfrute de la libertad espiritual. Porque puedes vivir bajo un r√©gimen, el m√°s opresivo del mundo, pero la libertad est√° en uno. La mayor√≠a de la gente no es libre porque tiene miedo a la sociedad o a una religi√≥n, es muy dif√≠cil.

El Mejunje tiene una juventud muy participativa, que viene aqu√≠ a disfrutar el arte y a sentirse bien, no hablar de carencias ni de pol√≠ticas, sino a hacer amigos, a disfrutar las compa√Ī√≠as. La gente aprende a ser solidaria y a compartir lo que tiene. Tambi√©n asiste una juventud culta y con alto nivel educacional. Aqu√≠ vienen muchos profesionales, de la universidad, o estudiantes; y por supuesto tienen las caracter√≠sticas del que realmente tiene una carrera. No quiere decir que eso te haga un hombre culto. Conozco mucha gente de mi generaci√≥n que eran analfabetos y, sin embargo, ten√≠an una cultura que iban adquiriendo en la vida, pero es eso. Hacer que no haya discriminaci√≥n de ning√ļn tipo. Un espacio en el que gays y pol√≠ticos de cualquier parte del mundo se comuniquen, se respetan‚Ķ y esa es la sociedad.

El Mejunje, aunque ha tenido espacios para todos, le ha huido mucho al guetto. Este es para gay, para rockeros, para viejos, para nuevos, para negros o para blancos. Yo creo que la sociedad no puede dividirse más, sino debemos tratar de hacer unión y de incluir a todos. Creo que si alguna labor ha hecho El Mejunje, es de inclusión.

El Mejunje es como una marca que se lleva siempre. Donde quiera que estés vas a recordar: ahora estuviera yo en la Trovuntivitis, ahora estuviera yo en el Viernes de la Buena Suerte. Yo creo que para la gente El Mejunje es una actitud ante la vida que se relaciona con el hecho de pertenecer aquí. En estos tiempos de pandemia se vio que cuando nada más hubo una apertura vinieron para acá a disfrutar, a encontrarse todos los asiduos.

Tambi√©n el esp√≠ritu que tiene este lugar, que es un esp√≠ritu libre, que no hay nada que romper, es algo que la gente disfruta y que hace a las personas sentirse due√Īas. El Mejunje es una gran escuela para quienes lo visitan y para m√≠, que constantemente estoy aprendiendo de lo que transmiten y proponen.

¬ŅCu√°les son los espacios que est√°n intencionados en funci√≥n de la joven vanguardia art√≠stica?

Aqu√≠ todo ha surgido de manera muy espont√°nea. La Trovuntivitis comenzamos a hacerla en el Bar Tacones Lejanos. Ven√≠an pocas personas y las novias de los trovadores, muchachos muy j√≥venes entonces. Pero un amigo trajo a otro y ese a otro y hubo un momento en que hab√≠a 30 personas dentro del bar y el resto afuera sin poder ver nada. Y decidimos hacer la trova en el patio porque la misma vida, las circunstancias, propiciaron el crecimiento del espacio. As√≠ surgi√≥ la Fiesta House, la pe√Īa Arr√°ncame la Vida, de Vizca√≠no. Hoy se realizan todos en el patio con much√≠simo p√ļblico.

Esa variedad de actividades es lo que hace que quien un d√≠a vino a la trova, otro d√≠a vaya al rock y a la inversa. O alguien ve una pel√≠cula y le gust√≥ tanto que vuelve por m√°s. Es lo que te hace un asiduo. Digamos, el club Extra√Īos en la Noche de Fre√≠da Anido, puede parecer una cosa para viejos, pero, sin embargo, el p√ļblico que viene es joven.

Pero también hay una labor educativa e instructiva subyacente.

Hay que buscar maneras de conquistar y enamorar a las nuevas generaciones. Porque a veces uno se acomoda y de pronto te das cuenta de que un espacio debe cambiar porque está en crisis. Y las crisis para mí son fuentes de desarrollo. Me doy cuenta de que hay algo que darles un vuelco a las cosas. Algo interesante, por ejemplo, es que los domingos estamos haciendo La máquina del Tiempo y el Cabaret Putería. Las cosas tienen que ser atrevidas, no pueden ser encartonadas. El Cabaret de la Trova se me ocurrió un día y es un espacio que a la gente le gusta muchísimo. La Máquina del Tiempo es una gran clase de historia divertida y animada. Tenemos otra actividad con los raperos, Gente sin Zona, que es la dedicada al hip hop. Esos son propuestas bastante educativas vamos a decir, aunque todos los espacios lo son.

Hay que ir movi√©ndose siempre, t√ļ piensas que ya lo inventaste todo y te quedan cosas por inventar. A m√≠ no se me ha ocurrido todo lo que se hace en El Mejunje, lo que siempre he estado alerta a lo que la gente me ha ido proponiendo y he tratado de que, si un proyecto o idea tienen cabeza y tienen sentido, poderlo expresar, pues a lo mejor queda en el camino, pero bueno, tuvo su buen momento.

Usted que ha visto crecer tantas generaciones en El Mejunje dentro de la √©lite art√≠stica de la ciudad, ¬Ņqu√© aconseja a la joven vanguardia art√≠stica de hoy?

Hay que trabajar porque los √©xitos art√≠sticos son ef√≠meros. Hay que entregarse. ¬°Y la modestia! Yo creo que el artista m√°s grande es el que m√°s modesto es. Cuando t√ļ conversas con las grandes figuras de la cultura te das cuenta.

Tambi√©n hay que estar en los campos y hay que incluso asumir las crisis. Nosotros no podemos dejar de llevar el arte, y mucho menos a las zonas de silencio. Esa es una de las cosas que he tenido siempre, fidelidad a mi origen campesino. Yo creo que no nos queda p√ļblico por complacer: obrero, campesino, convictos e intelectuales.

Por ejemplo, en estos momentos estamos haciendo Zona Rosa. Es un espect√°culo que a veces la gente no lo pueden concebir porque est√° lleno de transformistas. Un show llevado a los campos m√°s remotos con una aceptaci√≥n total. En el verano hicimos casi 20 funciones con mucho p√ļblico, aunque regulado por la pandemia. T√ļ no te puedes quedar trabajando la comunidad LGBT en El Mejunje, porque aqu√≠ nadie es homof√≥bico. Hay que explorar en los campos e ir llevando ese mensaje a los barrios.

Nos montamos en un camión, si es preciso nos llevamos una carpa y hacemos un camerino, pero ese espíritu es el que a mí me gusta llevarle a la gente, porque hay que dar le espectáculo como sea. Dando un mensaje de respeto y de amor. Ahí está la cuestión de lo que pueden hacer los jóvenes… entregarse al trabajo humildemente.

¬ŅEs dif√≠cil el trabajo con j√≥venes, Silverio?

No, para nada. Solo hay que entender. A esos que dicen que la juventud está perdida yo les digo que la juventud está más encontrada que nunca, los que están perdidos son los que no los entienden. Es muy bonito. Y cuando pasa el tiempo ves que lo que hiciste fructificó. Además, la mayoría de las agrupaciones teatrales, artísticas y las literarias, comenzaron aquí casi todos. Los más interesantes movimientos culturales de la ciudad tuvieron como fuente El Mejunje.

En esta espontaneidad y en este mundo los grandes poetas leyeron sus primeros versos cuando eran desconocidos pr√°cticamente: Ricardo River√≥n, Jorge Luis Mederos (Veleta), Ar√≠stides Vega, Berta Caluff y Lorenzo Lunar. Despu√©s se convirtieron en grandes escritores. Los m√ļsicos de La Trovuntivitis empezaron siendo ni√Īos. Agrupaciones como Aceituna sin Hueso, grupos de teatro de cualquier provincia, estrenaron sus primeras obras. Este es un lugar de lanzamiento del arte joven.

Hemos tenido presente darles espacio a aquellos en quienes no hab√≠an cre√≠do. Pero tambi√©n ha redescubierto a grandes personalidades olvidadas como Los Fakires, Saidita Casti√Īeiras, quienes se hab√≠an retirado y pasado de moda. Los Fakires fueron un fen√≥meno otra vez para los j√≥venes, a partir de que empezaron a tocar en El Viernes de la Buena Suerte.

Entonces, realmente t√ļ no puedes hablar de la cultura y de la vida social de esta ciudad sino hablas de El Mejunje, que ha hecho que esta sea una ciudad inclusiva, sin homofobia, gracias a los j√≥venes y al apoyo institucional que se le ha dado para poder desarrollar todas estas campa√Īas.

Hemos estado en zonas de desastre como el primero, sin pedir permiso. Cuando hacemos falta no me quedo contemplando por la televisión, sino que vamos a ver qué mensaje podemos llevarle a esa gente que se le cayó la casa y cómo hacerles más llevadero ese momento. A mí siempre me ha gustado ser protagonista, no espectador.

Tambi√©n hay que agradecer a toda la gente que me ha seguido; los actores, el p√ļblico, los artistas, a quienes yo nada m√°s tengo que convocar y casi todos acuden. No hay un lugar en Cuba que tenga el poder de convocatoria que tiene El Mejunje. Hemos pasado por momentos en que no hay dinero, pero ellos vienen, para no perder el espacio, por un problema de amor a la gente.

Doblemente Maestro, de profesi√≥n y tambi√©n por el reconocimiento que le hizo la AHS en el a√Īo 2010. Alg√ļn otro comentario sobre el significado de ostentar ese premio que legitima la forma en que lo ven los artistas del terru√Īo.

Fui muy afortunado cuando me entregaron el Premio Maestro de Juventudes, en primera instancia por haber pensado en mí, pero también porque tuve la dicha y la suerte de que me lo entregaran junto a Verónica Lynn, Eusebio Leal, Frank Fernández, Omara Portuondo, Alberto Luberta y a Ambrosio Fornet. Yo fui muy afortunado por recibir un premio junto a tantas glorias de la cultura cubana.

Usted, entre ellas, si me permite.

Creo que ese fue un premio agregado, la posibilidad de compartir con esas personas.

Sonr√≠e bajo las alas de su sombrero de guano. Mientras me despide, recibe al organizador y productor de La M√°quina del Tiempo y comienzan a despachar ah√≠ mismo. Pienso que, en verdad, cuando se tienen 20 a√Īos, as√≠ durante toda la vida, se vive el tiempo con la intensidad que corresponde.


Delfín Prats en la intensa luz de su poesía

cubiertas cortesía de Ediciones La Luz

Delfín Prats se inclina sobre la mesa, abre el libro y busca la página precisa aunque no la necesite; podría asegurar que Delfín se sabe casi de memoria la mayoría de sus poemas.

Oscurece sobre Holgu√≠n, es verano, justo ese momento indescriptible en que la tarde agoniza y deja escapar sus √ļltimos estertores en la calidez del tr√≥pico. En la terraza de Ediciones La Luz, a pocos metros del sal√≥n Abrirse las constelaciones, nombrado as√≠ precisamente por uno de sus poemas m√°s conocidos, Delf√≠n Prats ‚ÄĒese poeta inmenso al que los j√≥venes disfrutamos y sentimos cercano, generacional‚ÄĒ lee irresoluto y tempestuoso, varios de sus textos. Lo hace con una soltura poco com√ļn, un desenfado particular, una especie de gracia aurea que lo invade todo sin remedio.

 

La voz casi perform√°tica de Delf√≠n se esparci√≥ aquella tarde en La Luz, una editorial que lo ha tenido como √°ngel tutelar, entre escurridizo y vital, casi desde los d√≠as fundacionales en 1997, para reafirmarnos esas palabras harto conocidas: Delf√≠n Prats Pupo, autor de apenas unos pocos libros, que ha escrito y reescrito desde su germinal Lenguaje de mudos en 1968 hasta su Poes√≠a completa, que justamente le publicara Ediciones La Luz, y con varias nominaciones a un Premio Nacional de Literatura que cada a√Īo los seguidores de su obra esperamos reciba, por una cuesti√≥n de justicia literaria, de verdadero calado en el corpus l√≠rico nacional, es uno de los escritores m√°s necesarios de Cuba.

 

Por un buen tiempo guard√© en mi celular un video ‚ÄĒhoy perdido lamentablemente en alg√ļn desliz tecnol√≥gico‚ÄĒ en el que Delf√≠n le√≠a ‚ÄĒo buscaba en los entresijos de su memoria‚ÄĒ en aquella pe√Īa estival donde un joven acompa√Īaba a un autor reconocido, aquello de No vuelvas a los lugares donde fuiste feliz/ a la isla que con √©l recorriste/ como Adriano los dominios de su imperio/ con el muchacho de Bitinia/ (ese mar de arenas negras/ donde sus ojos se abrieron al asombro/ fue solo una invenci√≥n de tu nostalgia).

La Luz, despu√©s de su nacimiento con Buf√≥n de Dios, del entonces joven decimista Jos√© Luis Serrano, sigui√≥ ‚Äúun camino azaroso, con discontinuidades y parpadeos que amenazaban la permanencia de un sello que en sus inicios sum√≥ los primeros libros de algunos autores o dio continuidad a la carrera literaria de otros‚ÄĚ, escribi√≥ el poeta Luis Yuseff en ‚ÄúRecorrido de la luz: onda o part√≠cula‚ÄĚ, pr√≥logo al Cat√°logo de la editorial 1997-2015.

Muchos de estos t√≠tulos aparecieron en la colecci√≥n Libros de Bolsillo, a la que seguir√≠a una √©poca de coedici√≥n con Ediciones Holgu√≠n. A partir de 2000, el sello de la AHS en Holgu√≠n no volvi√≥ a publicar en solitario hasta 2006, cuando ‚ÄĒgracias a diferentes empe√Īos, tenacidades y gestiones, subraya Yuseff‚ÄĒ salieron a la luz tres t√≠tulos que pudieron presentarse en la Feria Internacional del Libro de La Habana, entre ellos una selecci√≥n de poemas de Delf√≠n Prats aparecida en la colecci√≥n Capella, con ilustraci√≥n de cubierta de Armando G√≥mez: Striptease y eclipse de las almas. Desde ese momento ‚ÄĒy sospechamos que desde los propios or√≠genes‚ÄĒ la obra de Delf√≠n estar√≠a ligada a La Luz.

Al a√Īo siguiente, en 2006, la editorial estrena la colecci√≥n Abrirse las constelaciones, homenaje expl√≠cito a Delf√≠n. El primer libro aparecido en esta colecci√≥n ‚ÄĒy tambi√©n primero del autor‚ÄĒ ser√≠a F√°bula del cazador tard√≠o, poemario del holguinero Mois√©s May√°n.

La mayor√≠a de los t√≠tulos publicados en La Luz pertenecen al g√©nero l√≠rico: Muchacha de Eliot, de Alina Alarc√≥n; Toda la sombra, de Kiuder Yero; Herederos de la culpa, de Lisandra Navas; M√ļsica de fondo, de Yanier H. Palao; Tratado sobre la emoci√≥n, de Fabi√°n Su√°rez, entre otros libros. Pero incluir√≠a, adem√°s, otros g√©neros: Morir con las botas puestas, cuentos de Alex Jorge, Cierra la boca, teatro de Yunior Garc√≠a…

Poco despu√©s, en 2009, la AHS le entregar√≠a el premio Maestro de Juventudes, a propuesta de la filial holguinera, en un acto presidido por el entonces ministro de Cultura, Abel Prieto. Era un acto de justicia reivindicativa a uno de los autores m√°s influyentes en los j√≥venes poetas cubanos. M√°s de una generaci√≥n, desde la cristalizada a fines de los a√Īos 80 hasta ac√°, hab√≠a sentido cercana la obra del poeta holguinero nacido en La Cuaba, en 1945.

cubiertas cortesía de Ediciones La Luz

En 2010 en la colecci√≥n Quemapalabras ‚ÄĒestrenada poco antes con El sol eterno. Antolog√≠a de j√≥venes poetas holguineros‚ÄĒ, La Luz public√≥ un audiolibro con la poes√≠a de Delf√≠n. El brillo de la superficie, gestado por el poeta y realizador audiovisual Pablo Guerra, quien dirigiera, adem√°s, un documental hom√≥nimo en el que registra las sesiones de trabajo, fue grabado por Delf√≠n en mayo de 2010 en los estudios de Radio Holgu√≠n La Nueva. Por primera vez su voz quedaba ‚Äúatrapada‚ÄĚ en un audiolibro ‚ÄĒque se reeditar√≠a en 2017‚ÄĒ, mientras le√≠a y comentaba los poemas. Ya no podr√≠a deshacerse de ella, pasar√≠a de USB en USB entre los j√≥venes lectores, ser√≠a escuchado en la intimidad del hogar, en los reproductores cerca del mar‚Ķ √Āmala pero √°mala/ como si todo hubiese concluido y pasado/ como si desde el futuro m√°s remoto/ recordaras el vino de tus mejores a√Īos/ el verano de mil novecientos ochenta/ el catorce de abril/ cuando fue tuya/ en un hotel cercano del mar/ cuyas ventanas no daban al mar/ pero en el viento su rumor llegaba/ y ella ven√≠a a ti como una ola/ muriendo a las orillas de tu cuerpo.

La Luz estrenar√≠a en 2011 la colecci√≥n Analekta. Al sencillo formato horizontal y su corta tirada, se a√Īade la ventaja de su f√°cil elaboraci√≥n, en comparaci√≥n con otros libros de mayor producci√≥n, y el hecho tangible de haber publicado el primer texto de muchos autores locales y de otros lares. El libro que inici√≥ esta colecci√≥n, la Analekta 1, fue justamente Los mundos y las sombras, de Delf√≠n Prats. Con ilustraci√≥n de cubierta de Miguel √Āngel Salv√≥, el libro contiene los poemas ‚ÄúAlguien est√° tocando una trompeta‚ÄĚ, ‚ÄúLento y difuso‚ÄĚ, ‚ÄúLa sombra de una mujer que am√≥‚ÄĚ, ‚ÄúVelas‚ÄĚ, ‚ÄúEvadida‚ÄĚ y ‚ÄúCavas‚ÄĚ.

Con la inauguraci√≥n de la hermosa sede actual de La Luz ‚ÄĒdonde una vez estuvo ubicada la AHS holguinera y en un local de esta, la editorial‚ÄĒ en la calle Maceo 121 altos, el sal√≥n de presentaciones recibi√≥ el nombre Abrirse las constelaciones, homenaje al autor de Para festejar el ascenso de √ćcaro, Cinco env√≠os a arboleda y L√≠rica amatoria.

Otro momento particularmente especial ‚ÄĒtanto para la editorial como para el autor‚ÄĒ fue la publicaci√≥n en 2017 de El brillo de la superficie, la poes√≠a completa de Delf√≠n Prats.

Con motivo del aniversario 50 del Premio David de Poes√≠a a Lenguaje de mudos, libro pr√≠stino de Delf√≠n, La Luz propuso esta suerte de Poes√≠a Completa organizada por el propio autor. ‚ÄúEl brillo de la superficie no es una simple sumatoria de poemas en la vida de un hombre, sino una reivindicaci√≥n necesaria ‚ÄĒmuy a su pesar‚ÄĒ a una de las voces m√°s singulares y exquisitas de la l√≠rica hispanoamericana. Desde el mismo centro, donde se fraguan los secretos privilegios de la existencia, el autor de estos poemas ha sabido dotar de una brillantez inusual la indiscreta superficie, donde casi nada es lo que parece‚ÄĚ, leemos en la nota de contracubierta del libro, con pr√≥logo del poeta, narrador y ensayista Ronel Gonz√°lez, uno de los mayores estudiosos de la obra de Delf√≠n.

‚ÄúPoeta intenso y meticuloso, due√Īo de la palabra y su connotada polisemia, Delf√≠n Prats penetra en las interioridades de su isla que es la sumatoria de tosas las islas, replantea la cubanidad como un nexo indeleble con sus modos particulares de aprehender el entorno y nos dice que, de alg√ļn modo, √©l tambi√©n es la suma de las aspiraciones de un siglo que se extingue para que nazca otro, un tr√°nsito iluminado cuya mayor gloria es haber estado cara a cara y establecido un di√°logo intemporal con las esencias de la Poes√≠a‚ÄĚ, escribe en el pr√≥logo Ronel, autor de Temida polisemia. Estudio de la obra literaria de Delf√≠n Prats, publicado por Ediciones √Āncoras, de Isla de la Juventud.

cubiertas cortesía de Ediciones La Luz

Recientemente Delf√≠n public√≥, por Ediciones Holgu√≠n, El hurac√°n y la palma, una peculiar antolog√≠a de la poes√≠a cubana que constituye ‚Äúun acto de reverencia‚ÄĚ y ‚Äúno tiene otro prop√≥sito que el de comunicar a sus lectores mi experiencia en esa materia resbaladiza que es la poes√≠a, en este caso la escrita en nuestra patria‚ÄĚ, escribe. Y a√Īade: ‚ÄúNuestra selecci√≥n tiene como destinatario a la gente que necesita la poes√≠a, que busca en ella respuestas a sus interrogantes vitales. Estos poemas son una fiesta de humanismo y belleza que dedico a los j√≥venes cubanos y de otras latitudes dentro del √°mbito de la lengua‚ÄĚ. Desde Jos√© Mar√≠a Heredia hasta Juan Carlos Flores, pasando por Milan√©s, Mart√≠, Casal, Poveda, Guill√©n, Lezama, Pi√Īera, Baquero, Eliseo Diego, Vitier, Padilla, Nogueras, Hern√°ndez Nov√°s, entre otros, Delf√≠n nos entrega una selecci√≥n de textos de escritores ya fallecidos que integran parte del select√≠simo cuerpo po√©tico del pa√≠s.

Aunque asegure que est√° ‚Äúdesasido de todo proyecto‚ÄĚ y como el barco ebrio de Rimbaud, pretende ‚Äúir descendiendo por r√≠os impasibles‚ÄĚ, por suerte esta no parece ser su poes√≠a completa, ni mucho menos definitiva. ‚ÄúEscrib√≠ un poema‚ÄĚ, me dijo Delf√≠n hace poco. ‚ÄúLo le√≠ en la pe√Īa en Ediciones Holgu√≠n, pero a√ļn no est√° terminado‚ÄĚ, remat√≥.

Un nuevo poema escrito por Delf√≠n ‚ÄĒque escribe tan poco, que insiste en reescribir versos y hasta eliminar dedicatorias de anta√Īo de sus poemas‚ÄĒ es una buena noticia para quienes seguimos su obra. Esperemos que su af√°n detallista nos deje conocerlo pronto.

Delf√≠n carga el peso de su condena sin embestir contra los filisteos. Sabe muy bien, porque los tanques de la guerra vuelven en sue√Īos a conmover la noche, que vivir en un recobrado y dulce lugar llamado humanidad no es suficiente. Por eso el bardo prefiere un largo alegato de amor y se decide √ļnicamente por esa belleza transitoria y ef√≠mera.

Delf√≠n Prats ha acompa√Īado los viajes de la luz y la poiesis. Ambos le protegen como fieles guardianes de otros tiempos. El poeta, en cambio, sabe que sus versos se asomaron mucho m√°s all√°/ ellos vieron/ del otro lado del horizonte/ abrirse las constelaciones.


Cosme Proenza: «Lo grande que tiene el arte es su capacidad de expansi√≥n»

Cosme Proenza Almaguer (Holgu√≠n, 1948) ha creado un discurso propio que lo hace distinguible en el √°mbito art√≠stico cubano. En series como Manipulaciones, Boscoman√≠as y Los dioses escuchan, Cosme ha forjado reconocibles ‚Äúmitolog√≠as individuales‚ÄĚ, donde diferentes signos e intertextualidades acompa√Īan al ser humano en un v√≠a crucis art√≠stico constante a trav√©s del estudio de los c√≥digos del arte europeo.

foto adri√°n aguilera

Esta entrevista tuvo dos momentos: el primero a fines de 2016, cuando la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) le entreg√≥ el premio Maestro de Juventudes; y el segundo casi en id√©ntica fecha, pero en 2018. La primera vez Cosme hab√≠a terminado su serie Variaciones sobre temas de Matisse, y varios de los cuadros colgaban de las paredes de su casa, mientras trabajaba en una de las ‚ÄúEstaciones‚ÄĚ, que toma como referencia la obra de Pieter Brueghel, el Viejo. Ya en 2018, Variaciones‚Ķ se hab√≠a expuesto en el Centro Provincial de Arte de Holgu√≠n, y hab√≠a dejado sorprendidos a muchos admiradores de su trabajo; mientras que uno de los cuadros de aquellas ‚ÄúEstaciones‚ÄĚ, despu√©s de ser exhibido en alguna muestra colectiva en la ciudad, terminaba en manos de Kiril, Patriarca de Mosc√ļ y toda Rusia. Por tanto, se nos hac√≠a necesario el reencuentro, el di√°logo ameno casi al atardecer, al amparo de una de sus v√≠rgenes de la Caridad del Cobre.

‚ÄĒCosme naci√≥ en un barrio llamado Santa Rita, a ocho kil√≥metros de Tacaj√≥, en la antigua provincia de Oriente. ¬ŅCu√°ndo supo que las im√°genes le impactaban de una manera diferente?

‚ÄēEl Tacaj√≥ de mi infancia era el de la compa√Ī√≠a norteamericana, con un parque muy lindo que atend√≠an japoneses, y un administrador que all√≠ era el gur√ļ.Viv√≠a en una finca preciosa, hoy un marabuzal fabuloso. No fui un ni√Īo prodigio como Mozart. Me gustaba mucho la pintura y en mis caminatas a Santa Rita me daba tiempo pensar. Me estaba leyendo cosas muy gordas en esa √©poca, los tratados de Ortega y Gasset, por ejemplo. Eso me cre√≥ una base que hoy d√≠a agradezco, porque me hizo saltar en el pensamiento. Aun viviendo all√≠ era profesor en Holgu√≠n. Trabajaba los fines de semana como un trastornado, en uno de los cuartos de la casa que daba para la calle, frente a una ventanona grande y con un bombillo encendido. All√≠, y tambi√©n en Santa Rita, pint√© una buena parte de mi obra, incluso cuadros que he utilizado en exposiciones recientes.

‚ÄĒLa habanera Escuela Nacional de Arte viene a ser un parteaguas ‚Äēincluso generacional‚Äē en la carrera del Cosme artista. ¬ŅQu√© le aportaron estos a√Īos en Cubanac√°n?

‚ÄĒLlegu√© a Cubanac√°n en 1969 con una visi√≥n y una experiencia diferentes. Hab√≠a pasado tres a√Īos en el servicio militar, pero cuando me encontr√© all√≠ resulta que el r√©gimen de beca de Cubanac√°n era mucho m√°s militar que la unidad donde estuve. Hab√≠a que marchar a toda hora. No s√© c√≥mo no acabamos con el Country Club dando patadas en el piso. Era un r√©gimen muy duro, muy de caerle atr√°s a la gente; pasaban lista a toda hora. Esa √©poca pari√≥ buenas cosas, porque tuvimos buenos maestros. Antonia Eiriz fue la excelencia de las excelencias. Ella marc√≥ toda una generaci√≥n, de Tom√°s S√°nchez hasta Zaida del R√≠o, y quiz√° un poco m√°s. Marc√≥ duro, porque Antonia era una mujer muy potente, bell√≠sima y, adem√°s, con un car√°cter agud√≠simo. Era como un l√°tigo, pero de seda. All√≠ conoc√≠ en esa √©poca a pintores important√≠simos, como Antonio Saura, que iban a verla.Parece que esas cosas aceleran el esp√≠ritu, nos hicieron crecer como generaci√≥n. Fue una √©poca que gener√≥ much√≠sima espiritualidad, parece que la carencia‚Ķ En la beca nos daban las seis de la ma√Īana en el piso, creando. El dibujo que est√° expuesto en el Museo Nacional de Bellas Artes lo hice en esos a√Īos en el piso de la beca.

‚ÄĒDe profesor en la holguinera Academia Profesional de Artes Pl√°sticas El Alba, Cosme viaja al Instituto de Bellas Artes de Kiev, Ucrania. ¬ŅCu√°l fue el resultado de ‚Äúenfrentarse‚ÄĚ con una cultura milenaria y diferente como la ucraniana?

‚ÄĒRecuerdo que antes de irme a estudiar est√°bamos en una exposici√≥n de profesores y un pintor me dijo: ‚ÄúJa, te perdimos‚ÄĚ. ‚Äú¬ŅPor qu√©?‚ÄĚ, le pregunto. ‚ÄúPorque ahora vas a venir para ac√° hecho un realista socialista‚ÄĚ. Entonces Y√°nez, profesor m√≠o tambi√©n, le respondi√≥: ‚ÄúNo, Cosme es un pintor formad√≠simo, √©l lo que va es a absorber de all√≠ lo que necesite y lo otro lo va a dejar all√° mismo‚ÄĚ. Es decir, no traje de all√≠ nada que no fuera el conocimiento.

de la serie variaciones de matisse

‚ÄĒ¬ŅY estos estudios europeos influyeron en la concepci√≥n de sus ‚Äúmitolog√≠as individuales‚ÄĚ?

‚ÄĒEl discurso de an√°lisis de mi obra tiene mucho que ver con el aprendizaje tecnol√≥gico, independientemente de las exigencias del realismo socialista, un arte estatal, y subordinado. All√≠ hab√≠a dos opciones: segu√≠as con la pintura de caballete o continuabas la especialidad en pintura monumental. A m√≠ esta me pareci√≥ fabulosa, porque en La Habana hab√≠a dado clases con un ayudante de David Alfaro Siqueiros y ten√≠a una previa muy buena. Adem√°s, el profesor era un hombre muy librepensador. Pon√≠amos las poses como quer√≠amos, la cuesti√≥n era que trabaj√°ramos con gusto. Nos ense√Ī√≥ tecnolog√≠a de la pintura, desde el principio del √≥leo hasta hoy. Viv√≠ seis a√Īos en esa ciudad, que no es poco tiempo. Aprend√≠ mucho y disfrut√© la gran cultura ucraniana y rusa.

‚ÄĒManipulaciones (1990-1993), Boscoman√≠as (1994-ca.1997) y Los dioses escuchan (a partir del 2000)‚Ķ

‚ÄĒAntes de Manipulaciones, que es una postura de an√°lisis posmoderno, hice otras cosas. Cuando regres√© de Ucrania realic√© mi exposici√≥n del regreso en la biblioteca provincial de Holgu√≠n. Tambi√©n hice una primera exposici√≥n de cuando me gradu√© en Cubanac√°n, en 1973; adem√°s, dos exposiciones de copias de grandes pintores, en 1975 y 1978. Fue el primer paso hacia una estructura de an√°lisis de lo que iba a trabajar en el futuro, pues estaba democratizando las cosas, exhibi√©ndolas, dando conferencias. De ah√≠ segu√≠ con el estudio del Renacimiento sobre todo. Irlo mezclando con visiones m√≠as m√°s contempor√°neas; hice cosas mejores, hice de todo, porque para aprender tienes que machacar. En Boscoman√≠as estudi√© la obra de El Bosco,y su trascendencia. Todas las relaciones que existen en la historia, esas idas y vueltas, son para m√≠, muy importantes.

‚ÄĒMuchos opinan que pintar es una manera de ir dejando partes de uno mismo en cada obra. Y eso conlleva preguntarle: ¬Ņhasta qu√© punto un pintor ‚Äúva dejando su vida‚ÄĚ en la pintura?

‚ÄĒEsa idea tiene que ver con lo que nos dej√≥ el romanticismo como pensamiento del arte: es el artista, como dec√≠a Antonia, enredado en un trapo negro imagin√°ndose las cosas. Musa, no, la m√≠a es secretaria. S√≠, entra a trabajar por la ma√Īana cuando desayuno y se va por la tarde. Trabajo como trabaja cualquier persona, no dependo de una inspiraci√≥n, eso s√≠, cuando inicio un sector de estudio, lo hago hasta reventarme y lo disfruto.¬†

Uno tiene que saber qué quiere y para qué lo quiere. El que realmente vea mis cuadros pensando que va a encontrar el estilo personal, los sufrimientos y las pasiones de los pintores modernos, está muy fastidiado, por ahí no me va a encontrar. Si me busca a través del conocimiento, sí, como una persona estudiosa de una cultura, una tradición. Mi vida ha sido un poco la interacción, no el reflejo. Reflejar es otra cosa. He interactuado con todo este mundo y esa interacción marca mi forma de ser y de pensar. Cuando trabajo con el código de Occidente estoy trabajando con un código que no nos es ajeno, porque Cuba fue colonizada, hablamos el idioma de una cultura milenaria, con los sedimentos árabes y demás que ya esa cultura traía. Logramos tener la riqueza de vocablos aborígenes, africanos… porque somos un maremágnum de mezclas.

Soy un resultado más de eso. Creo que reflejo algo que tiene que ver mucho con lo cubano, pero no con lo cubano sígnico, desde el punto de vista de lo que la gente reconoce o cree reconocer como cubano. Cuba es más que eso: no puedo permitirme concebirnos como una palma real o un cocotero con cuatro mulatas bailando debajo y tomando ron. Debo sentir que me gusta el cuadro, que lo que estoy haciendo es bueno, o al menos digno. Lo grande que tiene el arte es precisamente su capacidad de expansión. La belleza es imperdonablemente adhesiva, no hay manera de escapar de ella.  

‚ÄĒEso me lleva a otra idea suya: ‚ÄúCreo, como Warhol, en ella y comparto con √©l que si algo quedar√° del arte ser√° su belleza‚ÄĚ.

‚ÄĒLa belleza de las ideas, de las obras de arte, sean cual fueren, el soporte que sea, la locura m√°s aparente: permanece. El hombre es un productor de arte por los siglos de los siglos. No importa cu√°l sea el medio, el soporte. Todos los soportes son v√°lidos; creo que Da Vinci hubiera hecho hoy d√≠a videoarte. Creo saber c√≥mo ir al p√ļblico, y como llevar determinada idea o lenguaje hasta un grado de comprensi√≥n. Si la gente disfruta, me basta y me sobra.

‚ÄĒAunque hay narraci√≥n en su obra, ha dicho que no le gusta ser anecd√≥tico: ‚ÄúSoy de los que reh√ļye la an√©cdota‚Ķ‚ÄĚ. ¬ŅPor qu√©?

‚ÄĒNo puedo hacer una pintura anecd√≥tica porque no trabajo con relatos. El m√≠o es un relato epocal, de una √©poca muy larga que abarca siglos. Por tanto, un cuadro te puede contar una peque√Īita faceta de una historia, pero esa historia se imbrica en otra y en otras‚Ķ y son como la evoluci√≥n de la humanidad. Una detr√°s de la otra y si no, no tiene sentido.

‚ÄĒCosme ha realizado dos amplias exposiciones personales, a manera de antolog√≠as de su obra: Voces del Silencio (MNBA, 2002) y Paralelos. Cosme Proenza: historia y tradici√≥n del Arte occidental (Centro Provincial de Artes Pl√°sticas de Holgu√≠n, 2011).

‚ÄĒParalelos‚Ķ es la columna vertebral de mi obra. Compar√© diferentes etapas del arte en relaci√≥n con mi trabajo. Dentro se hallaba Medio occidental o el fin justifica el Medio, que era la capilla que hab√≠a abajo e hice para esa exposici√≥n. Medio es lo que utilizas, el √≥leo; y occidental, de Occidente, y alude, a su vez, a la hibridez insoslayable de nuestra cultura. Lo que se reflejaba all√≠, en esa capilla, era el principio y el final de la pintura: seis siglos de existencia resumidos. El fin de una manera de entender la cultura, la modernidad, o las grandes narraciones.

Por dentro estaba el siglo XV, la primera gran obra importante al √≥leo, el Pol√≠ptico de Gante, y por fuera estaba toda la escuela abstracta norteamericana, el fin de eso; es decir, ya la pintura se acab√≥ ah√≠, lleg√≥ a la belleza total con la abstracci√≥n. Cuando la expresi√≥n es igual a la belleza m√°xima y la belleza m√°xima es un cuadrado de un solo color, no hay nada m√°s. Tope. ¬ŅY despu√©s de eso qu√© hay, si ya est√° a tope? Con la invenci√≥n viene el juego, hasta hoy d√≠a con las cosas que se hacen, que son arte, artes pl√°sticas, pero que no tienen pinceles ni pintura, o que ya no necesitas pinceles para hacer pintura. Si tuviera edad har√≠a eso.

No olvido que en la entrada de la Bienal de Venecia observ√© la pieza de unos norteamericanos: un tanque de guerra bocabajo. Ellos llevaron cinco deportistas que, corriendo, mov√≠an las esteras del tanque. ¬ŅCu√°nta inteligencia, contenido y maravilla? Mis respetos. Era la belleza de la sensibilidad humana, que no tiene parang√≥n. Ya no tengo oportunidades, lo m√≠o es otra cosa. Lo que pasa es que estas exposiciones se insertan dentro de la contemporaneidad. Tengo m√°s de 70 a√Īos, pero mi obra no deja de ser contempor√°nea, porque es una obra de an√°lisis, que no trabaja con algo muerto.

foto adri√°n aguilera

‚ÄĒY respecto a la muestra en Bellas Artes, en 2002‚Ķ

‚ÄĒEsa fue una curadur√≠a no hecha por m√≠, se present√≥ entonces, por otros, todo lo que se cre√≠a que era mi trabajo. Entre todo este cuadro ‚ÄďCosme se√Īala la primera obra de su conocida serie Los dioses escuchan, fechada en 2000, que custodia, imponentemente, detr√°s de nosotros, una de las paredes de la casa‚Äď, con el que no estoy en contra, pues todo es mi obra. Este lo bautiz√≥, t√ļ sabes qui√©n, Abilio Est√©vez. √Čl es mi gran amigo, estaba un d√≠a en mi casa y yo hab√≠a empezado este cuadro. Se hospedaba en el hotel Pernik y me llam√≥ por la noche: ‚ÄúCo√Īo, cabr√≥n, ese cuadro tuyo no me dej√≥ dormir anoche‚ÄĚ. Le digo: ‚ÄúNi que fuera un bicho tan feo‚ÄĚ. ‚ÄúNo, precisamente la belleza no me dej√≥‚ÄĚ, y me meti√≥ un teque de esos. ‚ÄúC√≥mo se va a llamar esa obra‚ÄĚ. Le dije: ‚ÄúYo primero hago a los muchachos y despu√©s los bautizo, y a veces no soy muy bueno poniendo nombres, por qu√© no se lo pones t√ļ que eres escritor‚ÄĚ. ‚ÄúT√ļ me das ese honor‚ÄĚ. ‚ÄúPues s√© padrino‚ÄĚ. ‚ÄúMe da pena, yo despu√©s te llamo desde La Habana. Te voy a dar una lista, t√ļ escoges el que te d√© la gana‚ÄĚ.

Luego me llam√≥: ‚ÄúCosme, aqu√≠ tengo la lista. Dime cu√°l te gusta. El primero es ‚Äďcasi siempre el primero es el que sirve, lo dem√°s se repiensa‚Äď Los dioses escuchan‚ÄĚ. ‚ÄúYa no me digas m√°s nada‚ÄĚ, le dije. ‚ÄúDe verdad no te digo‚ÄĚ. ‚ÄúYa no me digas m√°s nada, el esfuerzo posterior no me interesa. Me interesa esa eyaculaci√≥n po√©tica tuya‚ÄĚ, le respond√≠.

‚ÄĒCosme, ¬Ņalguna vez ha sentido que esas im√°genes que una vez pint√≥ de forma apasionada han ‚Äúmuerto‚ÄĚ para dar paso a otras im√°genes nuevas?

‚ÄĒSucedi√≥, precisamente, con Los dioses escuchan. Era un cuadro, pero se convirti√≥ en una serie muy larga. Una po√©tica que tiene un sentido hasta un momento determinado, no puedes amarrarte con ella porque te mueres. Recuerdo que en Madrid est√°bamos exponiendo en el Pabell√≥n de Cuba, y entonces un representante de Christie‚Äôs me dice: ‚Äú¬ŅMaestro, cu√°ndo vamos a subastar? ¬ŅQuiere hacerlo este a√Īo o el que viene?‚ÄĚ Le digo: ‚ÄúNo, no, no‚Ķ‚ÄĚ ‚Äú¬ŅNo, no tiene cuadros?‚ÄĚ. Y le respondo: ‚ÄúCantidad‚ÄĚ. ‚Äú¬ŅPero, por qu√©?‚ÄĚ, dice. ‚ÄúNo, mire, ser√≠a un poco amarrarme al mercado, mi pintura nada tiene que ver con eso; yo vivo de ella, se venden mis cuadros, pero mis cuadros no se hacen para eso. Los conservo, los colecciono, pero si me subasto con ustedes y da la casualidad que sale bien subastado, me hacen una oferta de cinco a√Īos de esclavitud y no puedo pintar otra cosa que no sea lo que a ustedes les d√© la gana‚ÄĚ. √Čl me miraba y me dijo: ‚ÄúJoder, primer cubano que me dice eso‚ÄĚ.

‚ÄĒ¬ŅPor qu√© ha dicho que ha realizado su obra en condiciones adversas?

‚ÄĒVivimos en un pa√≠s tropical, somos la llave del Golfo pero con una historia convulsa, de carest√≠as, sue√Īos y realidades. Si quiero pintar algo y no lo tengo, me las tengo que ingeniar. Eso te hace buscar soluciones, pero es dif√≠cil. Yo empec√© a conocer museos casi a los 40 a√Īos. Lo angustioso de la carest√≠a es tambi√©n la falta de informaci√≥n visual que necesita un artista. Mi obra ha sido construida a partir de libros, con unas impresiones mal√≠simas. Las primeras reproducciones que tuve eran en las p√°ginas centrales de la revista Vanidades, pero gracias a que se me ocurri√≥ estudiarlas, empec√© a pintar a partir de estos maestros. Tienes que arriesgarte y aqu√≠ vivir en Holgu√≠n es un riesgo.

‚ÄĒA prop√≥sito, ha dicho que ‚ÄúHolgu√≠n son dos: el Holgu√≠n que es mi casa y el que est√° de la puerta para afuera‚ÄĚ. ¬ŅQu√© significa Holgu√≠n en la obra y la vida de Cosme Proenza?

‚ÄĒTu casa es un lugar donde habitas, tu predio, tu patria; donde mandas o eres mandado. Aqu√≠ experimento la admiraci√≥n, pero no la admiraci√≥n esa de sentirme un √≠cono, sino el orgullo que siente la gente al saber que aqu√≠ hay una persona que es reconocida, nombrada‚Ķ Incluso aunque no entiendan el arte que haces. Y trabajar en estos sitios con la alta cultura trae precios, si no lo manejas a lo largo del tiempo. Tengo una vida art√≠stica realizada y no me ha hecho falta estar en La Habana; sin embargo disfruto mucho el que alguien que no es intelectual, que es una gente com√ļn, le guste mi obra. Me siento muy seguro de lo que he hecho, aunque la gente no siempre conozca el interior. Ser, desde Holgu√≠n, reconocido, visto, vale m√°s que cualquier otra cosa; eso no se compra bajo ning√ļn precio ni circunstancia. As√≠ seguir√© trabajando y despu√©s de una serie, har√© otra m√°s.

‚ÄĒUsted ha dicho tambi√©n: ‚ÄúYo trabajo con la superficie, con la c√°scara de toda la pintura hist√≥rica. Ya no es manipular, porque ya manipul√© bastante con otros elementos, donde eran evidentes las manipulaciones de la historia del arte‚ÄĚ. ¬ŅNo le molestar√≠a que le llamaran aleg√≥rico o par√≥dico, en el buen sentido de recrear y reinventar su obra, o volver a una tradici√≥n y trabajar sobre ella, como si fuera de la copia al homenaje, y de este a la inversi√≥n?

‚ÄĒLa alegor√≠a es una palabra que no cabe en toda mi obra.

‚ÄĒEntonces, no se considera aleg√≥rico‚Ķ ¬ŅPor qu√©?

‚ÄĒNo, son signos e intertextualidades. Mira ‚Äēse√Īala uno de los cuadros de la serie Variaciones sobre temas de Matisse‚ÄĒ, cuando la gente lo ve, est√° acostumbrada a aquello. Esto es un estudio de la obra de Matisse, lo fui mezclando con obras importantes, √≠conos de la historia del arte. Estoy mezclando algo que es imposible de fusionar, pero lo logr√©, est√° mezclado. El s√≠mbolo es otra cosa. Matisse estuvo en mi gaveta muchos a√Īos. Lo copi√© en esas dos exposiciones iniciales. Fueron hechas precisamente como puntos de partida para investigar. Primero estaba saciando la sed de mezclar, de estudiar‚Ķ Eso no es nada f√°cil, es una tarea descomunal que gracias a la tecnolog√≠a del libro he podido desarrollar desde un rinc√≥n tan apartado de todas las esferas.

Después, fue pasando el tiempo y creé una especie de columna central que era la que soportaba este discurso, y ya estaba establecida, organizada, recuperada. Aquel no era el momento con Matisse, sino ahora, divertirme con él después de viejo. Con una carga de trabajo y experiencia. No es que Matisse no sea serio, pero para cantar tienes que aprenderte las notas y Matisse es canción. Había trabajado incluso lo abstracto y dije no, para atrás, me falta una puerta. Trabajé Matisse y luego continué con lo abstracto de una manera más consciente de esa mística. Son piezas imprescindibles en mi obra como parte del discurso.

‚ÄĒAlg√ļn que otro cr√≠tico lo ha catalogado de pintor ‚Äúposmedieval‚ÄĚ y a finales del siglo pasado usted mismo calific√≥ su pintura como new age, ‚Äúporque plantea una serie de revalorizaciones de contextos historicistas en una b√ļsqueda constante de lo nuevo‚ÄĚ.

‚ÄĒLa descalifico. La ventaja de ser viejo es que eres como San Juan en el Apocalipsis, que ves un poco desde m√°s alto cada vez. Asum√≠ lo new age en parte quiz√° por desconocimiento. Trascend√≠ much√≠simo ese tema, pues la evoluci√≥n de la vida, de las cosas, del pensamiento humano, cada d√≠a nos demuestra mucho m√°s profundamente que lo new age no existe. Siempre ha habido momentos cumbres y eso es lo que defiendo. Por ejemplo, en la pintura, qui√©n me puede convencer que los dibujos de Lascaux son inferiores a la Capilla Sixtina. Ese fue el momento m√°s alto que tuvo el hombre de esa √©poca. El hombre nunca fue primitivo, siempre fue hombre y fue sensible. Cada etapa ha sido una piedra m√°s de esa gran pared que constituye la historia de la humanidad. Si le sacas una piedra a esa pared, abriste un agujero irremediable; ya no es una pared s√≥lida, estable. Yo soy un estudioso. M√°s bien soy un investigador que trabajo con los c√≥digos del arte europeo.

‚ÄĒCosme, puedo decir entonces que su pintura es investigaci√≥n‚Ķ

‚ÄĒEs eso, es pura investigaci√≥n.


Eusebio Leal, nuestro Maestro de Juventudes

Sus pasos se sentir√°n siempre en su Habana. La voz pausada, la capacidad para convertir sue√Īos en realidades gravitan en esta urbe de retos y esencias. Hoy cumplir√≠a 78 a√Īos de edad ese hombre tremendo, que logr√≥ un estilo tan propio como intelectual y ser humano, ese Quijote humilde que despert√≥ el cari√Īo de millones de personas en gran parte del mundo, pero especialmente en su Cuba, en esta ciudad por la que tanto hizo. Eternamente habr√° s√°banas blancas para √©l, en el alma de este pueblo, que lo deber√° evocar y querer siempre.

Eusebio, Maestro de Juventudes de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS), nos hablaba a los j√≥venes creadores con un cari√Īo especial, nos aconsej√≥ y alert√≥, nos explic√≥ y convoc√≥ a ser eternos so√Īadores. Es inevitable recordar, por ejemplo, algunas de sus palabras en el tercer congreso de nuestra organizaci√≥n, realizado en octubre de 2018, cuando asegur√≥ que ‚Äúquien no ama a su barrio, el pedazo de tierra donde naci√≥, nunca amar√° lo grande. As√≠, conociendo, amando, se har√° mejor arte‚ÄĚ.

√Čl siempre fue consecuente con eso, y nunca se dej√≥ llevar por los √©xitos ni los aplausos, no olvid√≥ sus ra√≠ces. En su libro Hijo de mi tiempo, compilaci√≥n de discursos, intervenciones, conferencias, entrevistas y pr√≥logos, incluso nos alerta: ‚ÄúNunca uno debe olvidar sus or√≠genes; los or√≠genes son muy importantes. Mi origen est√° en mi ciudad; est√° en la memoria de los que me quisieron, de mi familia; est√° en mi madre, Silvia Spengler, en lo que aprend√≠ de ella, y est√° en su terca voluntad: ‚ÄėEstudia, para que no pases lo que yo pas√©‚Äô‚ÄĚ.

En aquel encuentro, en el cual debat√≠amos sobre desaf√≠os de la cultura y la sociedad cubana, con voz de hermano grande nos dijo que tambi√©n tenemos una responsabilidad con la unidad de los cubanos, la cual ‚Äúno puede ser vista solo desde los hechos hist√≥ricos sino tambi√©n desde la poes√≠a‚ÄĚ. Y mencion√≥ a Carlos Manuel de C√©spedes y a Jos√© Mart√≠. Indudablemente en esa alma po√©tica de Cuba tiene un lugar importante tambi√©n Eusebio Leal Spengler, quien cultiv√≥ los versos desde las acciones y la pasi√≥n, desde el decoro y la fidelidad a la naci√≥n y a Fidel.

Solemos hablar del Eusebio, historiador de La Habana, Doctor en Ciencias Hist√≥ricas; Doctor Honoris Causa de varias universidades, gran intelectual con una lista enorme de reconocimientos. En lo particular lo que m√°s me sol√≠a llamar la atenci√≥n era su vocaci√≥n de servir, la pasi√≥n con que asum√≠a los retos e intercambiaba con personas diferentes, ese encanto para despertar aplausos con facilidad, para cautivar a campesinos, m√ļsicos, escritores, maestros‚Ķ, al pueblo en general.

Me impresionaba mucho su capacidad para contribuir al consenso, a la unidad, que defendió. Tenía el don de emplear siempre las palabras adecuadas. No importaron nunca los esfuerzos personales, su estirpe, su pensamiento y voluntad estaban más allá de lo individual.

Debemos recordar siempre tambi√©n a Eusebio, el ni√Īo, el adolescente de formaci√≥n autodidacta, el disc√≠pulo apasionado que tanto aprendi√≥ de su maestro Emilio Roig.

Casi nunca se dice que Eusebio ten√≠a apenas sexto grado escolar, y que se present√≥ a ex√°menes de suficiencia acad√©mica en la Facultad de Filosof√≠a e Historia de la Universidad de La Habana, cuando ya pasaba los 30 a√Īos de edad. Comenz√≥ a estudiar en ese centro acad√©mico en 1974 y se gradu√≥ en 1979. La superaci√≥n fue constante en √©l.

√Čl comparti√≥ varias veces con miembros de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en espacios como el Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra, dentro de las Romer√≠as de Mayo, y el Dialogar, dialogar. Precisamente en este √ļltimo Eusebio expres√≥: ‚Äúnunca me preparo para las cosas porque creo que el que no est√© preparado siempre, que no vaya‚ÄĚ. Obviamente √©l no se preparaba para algo en espec√≠fico, pero esa voluntad de aprender siempre le permiti√≥ ser manantial de conocimientos sobre temas diversos.

Esa vez habl√≥ tambi√©n del significado en su vida del Pabell√≥n Cuba, actual sede nacional de la AHS, un lugar que √©l quer√≠a mucho. Fue ah√≠ donde sinti√≥ su destino, seg√ļn sus propias palabras. Ah√≠ conoci√≥ a intelectuales cardinales, como a su querido amigo Alfredo Guevara.

En agosto de 2019 Eusebio estuvo otra vez con nosotros en el Pabell√≥n, convers√≥, sonri√≥, hizo chistes. Percibimos nuevamente esa armon√≠a entre sus gestos, las palabras y la pasi√≥n con que so√Īaba siempre. Luego, escuchamos varias veces rumores sobre su muerte, pero el 31 de julio del actual a√Īo se convirti√≥ en verdad. Ya no est√° f√≠sicamente, no estar√° m√°s, pero nos deja una obra y un ejemplo que deber√° acompa√Īarnos siempre. Su dimensi√≥n como intelectual y sus valores como ser humano le permitieron representar a Cuba en importantes espacios acad√©micos de diversas partes del mundo. Fue y es un s√≠mbolo del pa√≠s tambi√©n a nivel internacional.

Quiero terminar con una frase de Eusebio en un Dialogar, dialogar dedicado a Alfredo Guevara. Esa vez dijo: ‚ÄúAqu√≠ para el olvido nada m√°s hay que morirse, por eso este acto tiene un gran valor, por ah√≠ van del brazo dos malos sentimientos: la ingratitud y la envidia que constituyen una serpiente bic√©fala. Por eso es tan importante insertar la memoria, construir el legado y darnos cuenta de que no nos hacen falta seguidores, nos hacen falta disc√≠pulos‚ÄĚ.

Debemos aspirar a ser siempre discípulos dignos de Eusebio.

  • *Tomado de Cubarte. EL Portal de la Cultura Cubana


Eusebio Leal en el pincel de la vanguardia artística espirituana

No aspir√≥ a la posteridad, seg√ļn sus propias palabras; mas Eusebio Leal Spengler late en el recuerdo de los espirituanos. El Novio de La Habana tambi√©n conquist√≥ el coraz√≥n de la √ļnica provincia de Cuba compuesta por dos villas fundacionales: la Sant√≠sima Trinidad y el Esp√≠ritu Santo.

Si hoy el patrimonio de más de medio siglo luce vigoroso entre la modernidad, se debe en buena medida al legado y la lucidez del historiador y prolífico intelectual. Eusebio Leal vive en el recuerdo de los agradecidos y como honra a su memoria, artistas de la Asociación Hermanos Saíz quisieron dibujarlo para siempre.

Yosvani Su√°rez Lee y Alexander Hern√°ndez Chang unieron pinceles para dedicarle apenas un «hasta luego». Tomaron por asalto el bulevar espirituano, a pocos metros del Centro de Interpretaci√≥n de la ciudad de Sancti Sp√≠ritus, donde permanece un libro de condolencias en honor al fallecido director de la red de Oficinas de las Ciudades Patrimoniales de Cuba.

Eusebio Leal desde dos miradas diferentes que resumen su incalculable aporte a la cultura espirituana y nacional/ cortesía de los entrevistados

Dos retratos componen la intervenci√≥n p√ļblica que evoca los √ļltimos pasos del amante de la Historia cubana por estos lares. A decir de Hern√°ndez Chang, presidente de la filial espirituana de la AHS, ‚Äúel legado de Eusebio Leal trasciende espacio y tiempo porque pens√≥ no ya en quienes conocieron las obras paradigm√°ticas de una √©poca; sino en quienes tambi√©n pudieran disfrutarlas, las noveles generaciones».

Para Su√°rez Lee, estampar con la t√©cnica de acr√≠lico sobre lienzo la utilidad de Eusebio, esa por la que √©l apost√≥ a lo largo de su vida, ‚Äúresult√≥ la mejor manera de rendirle homenaje». No por gusto la acometida a cielo abierto tiene por nombre Leales a Leal.

La vanguardia artística espirituana ha querido que su Maestro de Juventudes contemple satisfecho la cotidianidad de un pueblo aferrado a sus raíces. Con este designio, la obra de 2X1.50 metros de longitud será donada a la Oficina del Conservador de la ciudad de Sancti Spíritus.


Cosme Proenza, maestro a la luz de la creación

Pintor, dibujante, ilustrador y muralista, Cosme Proenza Almaguer (B√°guanos, Holgu√≠n, en 1948) ha conformado una sui generis cosmovisi√≥n pict√≥rica que lo hace distinguible y valorado en el √°mbito art√≠stico contempor√°neo. El Premio Celestino de Cuento se honra con tenerlo entre sus amigos cercanos, entre sus fieles colaboradores, al entregar, desde hace varias ediciones, un grabado suyo, iluminado, al ganador de este certamen literario. Maestro de Juventudes de la AHS, Cosme Proenza ha compartido, adem√°s, la entrega del Premio, en el Sal√≥n ‚ÄúAbrirse las constelaciones‚ÄĚ de Ediciones La Luz. ¬†

obra de cosme proenza/cortesía del entrevistado

Graduado de las aulas de la Escuela Nacional de Arte, en La Habana, y del Instituto de Bellas Artes, en Kiev, Ucrania, Cosme ha creado, en series como Manipulaciones, Boscoman√≠as, Los dioses escuchan, Mujer con sombrero, y Variaciones sobre temas de Matisse, reconocibles mitolog√≠as individuales donde lo simb√≥lico y lo m√≠tico, mediante el uso de diferentes signos e intertextualidades, acompa√Īan al ser humano en un v√≠a crucis art√≠stico a trav√©s del estudio de los c√≥digos del arte europeo. Su obra est√° basada principalmente en el an√°lisis: ‚ÄúSoy un estudioso. M√°s bien, un investigador que trabajo con los c√≥digos del arte europeo‚ÄĚ, asegura el autor de ‚ÄúCecilia Vald√©s‚ÄĚ, ‚ÄúLennon y la noche‚ÄĚ, ‚ÄúJard√≠n‚ÄĚ, ‚ÄúLa expulsi√≥n del para√≠so‚ÄĚ y ‚ÄúSan Crist√≥bal de La Habana‚ÄĚ.

obra de cosme proenza/cortesía del entrevistado

Precisamente esto ‚Äďel √©nfasis anal√≠tico, la apropiaci√≥n‚Äď lo convierten en uno de los pioneros del posmodernismo cubano, cuando en el escenario insular otras corrientes predominaban. ‚ÄúNadie se ha apoderado de la tradici√≥n como √©l, nadie con manos m√°s firmes y ondulantes ha recreado al Bosco como √©l… √Čl tiene el poder del demiurgo, la llave del castillo encantado. Su dibujo es seguro y delicado, su tratamiento del color le da una dimensi√≥n l√≠rica a su posmodernismo, lo fortalece, le provoca una epifan√≠a. Su hedonismo recurre a todas las fuentes, la er√≥tica, la l√ļdica, la m√≠tica‚Ķ Pocas obras de arte cubanas muestran un virtuosismo tan inusual‚ÄĚ, asegura el escritor cubano Miguel Barnet.

‚ÄúMi vida ha sido un poco la interacci√≥n, no el reflejo. Reflejar es otra cosa. He interactuado con todo este mundo y esa interacci√≥n marca mi forma de ser y de pensar. Cuando trabajo con el c√≥digo de Occidente estoy trabajando con un c√≥digo que no nos es ajeno, porque Cuba fue colonizada, hablamos el idioma de una cultura milenaria, con los sedimentos √°rabes y dem√°s que ya esa cultura tra√≠a. Logramos tener la riqueza de vocablos abor√≠genes, africanos‚Ķ porque somos un marem√°gnum de mezclas‚ÄĚ.

obra de cosme proenza/cortesía del entrevistado

‚ÄúSoy un resultado m√°s de eso. Creo que reflejo algo que tiene que ver mucho con lo cubano, pero no con lo cubano s√≠gnico, desde el punto de vista de lo que la gente reconoce o cree reconocer como cubano. Cuba es m√°s que eso: no puedo permitirme concebirnos como una palma real o un cocotero con cuatro mulatas bailando debajo y tomando ron. Debo sentir que me gusta el cuadro, que lo que estoy haciendo es bueno, o al menos digno. Lo grande que tiene el arte es precisamente su capacidad de expansi√≥n. La belleza es imperdonablemente adhesiva, no hay manera de escapar de ella‚ÄĚ, asegura.

Su obra, recogida en exposiciones como Voces del Silencio y Paralelos. Cosme Proenza: Historia y Tradici√≥n del Arte Universal, integran el imaginario colectivo del cubano y sus m√ļltiples resonancias universales, y lo reafirma como uno de los artistas hispanoamericanos due√Īo de una de las cosmovisiones m√°s originales en los √ļltimos tiempos; es un verdadero honor tenerlo entre los amigos del Premio Celestino de Cuento.

obras de cosme proenza/cortesía del entrevistado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Todo en la cultura es vital

Desde los mismos orígenes del periodismo como fenómeno de comunicación social, la cultura ha sido uno de sus campos temáticos de mayor interés.

¬†El concepto de periodismo cultural trasmit√≠a temas sobre literatura, m√ļsica, artes pl√°sticas, pero luego asumi√≥ la difusi√≥n de expresiones sobre historia, filosof√≠a y el pensamiento humano; medios que orientaron al periodista de hoy a asumir su rol de investigador, redactor y jerarquizador de la informaci√≥n cultural, desarrollando de esta manera competencias que le permitieron realizar un tratamiento period√≠stico adecuado de estos espacios.

Msc. Luis √Ālvarez √Ālvarez, Premio Nacional de Literatura 2017, Maestro de Juventudes y miembro de Honor de la AHS (tomada del peri√≥dico Trabajadores)

En la actualidad no existe revista, peri√≥dico, emisora radial o canal de televisi√≥n que no contenga una secci√≥n para la difusi√≥n de la actividad cultural, ya sea en espacios informativos o no. La especializaci√≥n de ‚Äúperiodismo cultural‚ÄĚ supone hoy nuevas formas de comunicaci√≥n que trascienda la mera divulgaci√≥n de las carteleras o las coberturas a las distintas manifestaciones art√≠sticas y sus eventos.

Las ganas de hacer, el esfuerzo individual, el sentido crítico y espiritual, el apoyo institucional y la  defensa de la imagen de la nación cubana son claves infalibles hacia un periodismo cultural capaz de generar los cambios necesarios desde el respeto al quehacer de los artistas.

Por lo que el periodista debe ser capaz de insertar a la población en toda la dinámica socio-cultural de la ciudad en la medida en que este sea capaz de recrearse y apreciar lo que les proponemos formando parte también de esos acontecimientos.

¬†El uso oportuno de la tecnolog√≠a y la gesti√≥n de proyectos con discursos cr√≠ticos son, sin dudas, las herramientas claves para conectar a ese p√ļblico con los productos culturales.

Yanetsy León González, coordinadora del III Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural/ tomada de radio rebelde

En este sentido, la filial principe√Īa de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en conjunto con la Uni√≥n de Periodistas de Cuba en Camag√ľey desarrollar√° el venidero 16 de junio, de manera virtual, el III Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural, ocasi√≥n para el debate colectivo sobre la formaci√≥n del periodista cultural y de quienes asumen ese rol en los medios de comunicaci√≥n masiva.

Esta tercera edición propiciará el intercambio en las plataformas digitales sobre la ética y la responsabilidad social del periodista. Oportunidad ideal para resaltar el aprovechamiento necesario de las nuevas tecnologías frente a las limitantes del aislamiento social provocado por la Covid-19 y los retos y desafíos que ello supone para visibilizar el arte y a los artistas de Cuba en tiempos de pandemia.

¬†Adem√°s, se pondr√° ‚Äúsobre el tapete‚ÄĚ temas de inter√©s como la desaparici√≥n paulatina de los suplementos culturales en los semanarios cubanos o la inexistencia de espacios en los medios de comunicaci√≥n, tanto nacionales como en los regionales, para la confrontaci√≥n y el debate cultural.

El periodismo como práctica especializada en la divulgación, información y crítica de los productos culturales de una sociedad, debe tener en cuenta todos los modos en que se construye, se lee y se interpreta la cultura en todo su abanico de posibilidades.

Participantes del I Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural/ Tomada del Portal Cubarte

Al decir del Msc. Luis √Ālvarez √Ālvarez, Premio Nacional de Literatura 2017, Maestro de Juventudes y Miembro de Honor de la AHS, ‚Äútodo en la cultura es vital, un artista que no se autoeval√ļe, que no se enfrente a s√≠ mismo no llegar√° realmente a aportar mucho a la cultura, y es rol del periodista cultural ser un gestor de conocimiento para interpretar mejor la realidad desde una perspectiva cultural m√°s all√° de la b√ļsqueda de informaci√≥n‚ÄĚ.

Y es esta precisamente la esencia de un proyecto que con tres a√Īos de creado y organizado por la periodista camag√ľeyana y vicepresidenta de la filial camag√ľeyana de la AHS¬† Yanetsy Le√≥n Gonz√°lez, ‚Äúcontinua apelando a la integraci√≥n de la Uni√≥n de Periodistas de Cuba y de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba‚ÄĚ.¬†¬† ¬†¬†


Armando Hart D√°valos: «Fidelista, martiano y marxista, todo a la vez y en una sola pieza»

(A propósito del aniversario 90 del natalacio de Armando Hart Dávalos este 13 de junio, el Portal del Arte Joven Cubano reproduce la entrevista que Astrid Barnet le realizara en noviembre de 2012 al Maestro de Juventudes)

Es una de las figuras m√°s prominentes de la Historia de la Revoluci√≥n Cubana. A su magn√≠fico desempe√Īo como Ministro de Educaci√≥n, a inicios del triunfo revolucionario, se debe una de las tareas m√°s importantes de este pa√≠s, y de amplio reconocimiento internacional: la Campa√Īa de Alfabetizaci√≥n.
Su consagraci√≥n a la Revoluci√≥n y su desempe√Īo, durante a√Īos, como Ministro de Cultura, adem√°s de su amplia labor como investigador, cr√≠tico y ensayista en temas referidos a las esferas de la Educaci√≥n y de la Cultura, en especial, le han otorgado el reconocimiento de distintas organizaciones pertenecientes a dichas esferas, y de instituciones acad√©micas nacionales e internacionales. Entre estas √ļltimas la Organizaci√≥n de Naciones Unidas para la Educaci√≥n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Su vasto conocimiento referido a la vida y la obra de nuestro H√©roe Nacional Jos√© Mart√≠, y su concurso sistem√°tico en relaci√≥n con su investigaci√≥n, an√°lisis y promoci√≥n –adem√°s de sus aportes a la ense√Īanza y aprendizaje de ella–, ameritan a√ļn m√°s su bregar como intelectual revolucionario desde hace m√°s de medio siglo. Desde febrero de 1997 es director de la Oficina del Programa Martiano, adscripta al Consejo de Estado, y preside la Sociedad Cultural Jos√© Mart√≠. Es el doctor Armando Hart D√°valos: fidelista, martiano y marxista, todo a la vez y en una sola pieza.

. Cultura pol√≠tica y sociedad cubana actual, ¬Ņc√≥mo enrumbarlas teniendo en cuenta la influencia y los desaf√≠os de un mundo cada vez m√°s globalizado?

Tal como he se√Īalado en trabajos anteriores al respecto, la tradici√≥n filos√≥fica y cultural de Cuba, que se remonta a los siglos XVII y XVIII y tuvo una pl√©yade de figuras descollantes que contribuyeron al desarrollo de un ascendente pensamiento cubano aun desde los tiempos de la colonia, -llegando a estad√≠os m√°s all√° que la propia metr√≥poli,- nos coloca en posici√≥n favorable para seguir contribuyendo a una cultura pol√≠tica que permite a la sociedad cubana actual y a las nuevas generaciones, que son el relevo, tomarlas como base y tambi√©n como escudo para la defensa de nuestra identidad y de nuestra nacionalidad en los m√°s diversos terrenos, analizando a la vez con el sentido m√°s universal y beneficioso para este pueblo las influencias y desaf√≠os que en un mundo cada vez m√°s globalizado, independiente e interconectado, debemos recibir y examinar sin prejuicios. En todo caso, volvamos a Jos√© Mart√≠ cuando dijo: ‚ÄúInj√©rtese en nuestras rep√ļblicas el mundo, pero el tronco ha de ser de nuestras rep√ļblicas‚ÄĚ.

. En su obra ‚ÄúLa Cultura de hacer Pol√≠tica (II)‚ÄĚ, usted destaca que:
‚ÄúHay que saber diferenciar y, a su vez, relacionar ideolog√≠a entendida como producci√≥n de ideas o como ciencia del estudio de las ideas, de un lado, y pr√°ctica pol√≠tica concreta, del otro. La primera, inspira y orienta a la segunda: pero no es ella. La segunda, promueve y desarrolla materialmente la acci√≥n pol√≠tica hacia los fines y objetivos que se proponga. La confusi√≥n en diferenciar ambos conceptos puede conducir al dogmatismo. No relacionarlos puede llevarnos a la dispersi√≥n y a la anarqu√≠a‚ÄĚ ¬ŅQu√© comentario realizar al respecto cuando nuestra sociedad se propone cambiar todo lo que tenga que ser cambiado?

En l√≠nea con lo anterior, pienso que¬† no hay respuesta m√°s exacta que el Concepto de Revoluci√≥n que Fidel expuso el 1¬ļ de Mayo de 2002, cuando expres√≥ en primer t√©rmino: ‚ÄúCambiar todo lo que deba ser cambiado‚ÄĚ. Es un concepto permanente y justo de los revolucionarios en cualquier circunstancia y que, en el caso de la Revoluci√≥n Cubana, se est√° llevando a cabo de manera organizada y ordenada, teniendo en cuenta ‚Äď c√≥mo ha sido desde los m√°s de cien a√Īos de lucha,- los leg√≠timos intereses y aspiraciones del pueblo trabajador y combatiente en las diversas etapas, bajo la premisa irrenunciable de que siempre ser√° una Revoluci√≥n que act√ļe en defensa de los humildes, por los humildes y para los humildes.

. Una Ciencia Pol√≠tica desde el Sur como alternativa para nuestros pueblos. ¬ŅC√≥mo enmarcar junto a ella una Cultura pol√≠tica (tambi√©n alternativa) al respecto?

Para que una ciencia pol√≠tica desde el sur se convierta, -como Ud. se√Īala,- en alternativa real en que nuestros pueblos puedan ver una idea por la cual merece la pena luchar e incluso dar la vida a cambio de una esperanza, es imprescindible reunir inteligentemente y oportunamente todos los elementos racionales y emocionales que conjuntamente y teniendo muy en cuenta¬† las condiciones hist√≥ricas y tambi√©n las condiciones concretas de cada momento y lugar, sean capaces de conducir¬† a esos pueblos del sur en medio de la epopeya que, -sin duda,- deber√°n llevar adelante para alcanzarla y defenderla una vez lograda. De esa lucha ir√° surgiendo como ya se aprecia, una vasta cultura pol√≠tica de los pueblos del sur, que para resultar exitosa deber√° ir acompa√Īada tambi√©n de una pr√°ctica pol√≠tica adecuada y que sea, a la vez, radical y armoniosa.
En Cuba, hemos tenido a Martí y a Fidel como ejemplos de esa conjunción acertada.

. 2012: Aniversario 120 del Peri√≥dico ‚ÄúPatria‚ÄĚ. Su legado para todos y, en especial, para nuestra juventud.

El legado del peri√≥dico ‚ÄúPatria‚ÄĚ, -cuyo aniversario 120 estamos conmemorando,- es particularmente significativo para los periodistas cubanos, pero especialmente para los m√°s j√≥venes que se inician por estos tiempos en la profesi√≥n. Puede sintetizarse una vez m√°s en la frase martiana que encierra la esencia de su pensamiento sobre el desempe√Īo de esta profesi√≥n, cada vez m√°s importante en el mundo de hoy: ‚ÄúTiene tanto el periodista de soldado‚Ķ‚ÄĚ En nuestro pa√≠s, afortunadamente para los j√≥venes periodistas, resulta que el m√°s universal, el m√°s importante de todos los cubanos, fue un brillante periodista que ejerci√≥ de manera pol√≠tica este oficio y le otorg√≥ simult√°neamente la m√°s alta jerarqu√≠a patri√≥tica e intelectual.
Ese es el ejemplo para todos los periodistas cubanos, pero especialmente, para los que se preparan o están  arribando recién al ejercicio de esa compleja tarea, donde tantos disímiles factores se entremezclan hasta lo que debe ser un oficio de altos valores éticos y calidad profesional.

. ¬ŅC√≥mo se autocalifica? ¬ŅFidelista? ¬ŅMartiano? ¬ŅMarxista?

Recordemos que el insigne pedagogo y patriota cubano don Jos√© de la Luz y Caballero, una de las m√°s altas cumbres de nuestro pensamiento filos√≥fico, afirm√≥: ‚ÄúTodas las escuelas y ninguna escuela: he ah√≠ la escuela‚ÄĚ. Yo me adscribo plenamente a ese pensamiento de Luz, tan dial√©ctico y a la vez racional formulado hace casi dos siglos, vinculado al m√©todo electivo de la filosof√≠a cubana, que me permite coherentemente –como le permite a¬† millones de cubanos y de otros pa√≠ses del mundo–, ser fidelista, martiano y marxista, todo a la vez y en una sola pieza.


César López, maestro sin ceremonias y ceremoniales

Otra triste noticia en d√≠as de por s√≠ aciagos: la muerte del escritor cubano C√©sar L√≥pez, Premio Nacional de Literatura en 1999, hecha p√ļblica por Alberto Marrero, desde la Asociaci√≥n de Escritores de la Uneac, es una p√©rdida sensible para las letras cubanas, la despedida del necesario autor de Primer libro de la ciudad, Quiebra de la perfecci√≥n, Ceremonias y ceremoniales, Manos de un caminante, Circulando el cuadrado, y otros libros.

Nacido en Santiago de Cuba, el 25 de diciembre de 1933, C√©sar L√≥pez ten√≠a al morir 87 a√Īos. Narrador, ensayista y cr√≠tico literario adem√°s, curs√≥ sus primeros estudios, hasta graduarse de bachiller en el a√Īo 1950, en su ciudad natal; posteriormente curs√≥ Filosof√≠a y Letras en la Universidad de La Habana, en Madrid y Salamanca, donde obtuvo el doctorado en Medicina, gradu√°ndose en 1959. Fue tambi√©n miembro de n√ļmero de la Academia Cubana de la Lengua y correspondiente de la Real Academia Espa√Īola.

C√©sar estuvo muy vinculado a Holgu√≠n, mi ciudad, y a esa especie de renacimiento cultural ocurrido en sus predios en los a√Īos 80. Particip√≥ en los d√≠as fundacionales del Premio de la Ciudad, de quien fue jurado en m√°s de una ocasi√≥n, y la Semana de la Cultura holguinera. Aqu√≠ encontr√≥ amigos, compa√Īeros de viajes literarios, disc√≠pulos, lectores fervientes de su obra, entre ellos: Delf√≠n Prats, con quien comparti√≥ el evento La isla entera, celebrado en Madrid en 1994, Manuel Garc√≠a Verdecia, Eugenio Marr√≥n, Lourdes Gonz√°lez, Alejandro Querejeta, Jorge Hidalgo, Gilberto Gonz√°lez Seik, y otros m√°s j√≥venes como Jos√© Luis Serrano y Ronel Gonz√°lez. Ediciones Holgu√≠n public√≥ una cuidada edici√≥n de su poemario Quiebra de la perfecci√≥n; particip√≥ invitado al evento Palabras compartidas en las Romer√≠as de Mayo, el Festival Mundial de las Juventudes Art√≠sticas, organizado por la AHS. Varias fotos lo recuerdan en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, presentando Devoluciones. Acercamientos a la po√©tica lezamiana, publicada por Ediciones La Luz en el a√Īo del centenario de autor de Paradiso y La cantidad hechizada. Aqu√≠ C√©sar L√≥pez sinti√≥ que esta ciudad era tambi√©n suya, de su poes√≠a.

A diferencia de otros holguineros ‚Äďpor cuestiones generacionales obvias‚Äď no lo conoc√≠ en esas visitas, ni fui amigo suyo, salvo desde esa amistad sin condiciones que nos proporciona las p√°ginas de un libro. Pero tuve la oportunidad de compartir con √©l una lectura de poes√≠a antes de que el deterioro producto a la enfermedad y la edad, recrudecido en los √ļltimos a√Īos, obligara que C√©sar L√≥pez apenas saliera de su casa. Aquella vez, en 2012 o 2013, asisti√≥ a una lectura que, como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro de La Habana, ocurri√≥ en el espacio Hur√≥n Azul, de la Uneac. Los j√≥venes, a la sombra de una tarde, compartir√≠amos lectura con autores consagrados, con maestros a los que admir√°bamos. Y sin saber c√≥mo, aun no lo recuerdo ‚Äďaunque pens√°ndolo bien creo que fue la poeta Yanelis Encinosa quien nos invit√≥‚Äď, all√≠ estaba yo, aun sin libros publicados, con apenas unos poemas en revistas, compartiendo lectura con Aitana Alberti, Mario Mart√≠nez Sobrino, C√©sar L√≥pez‚Ķ (Recuerdo que a √©l, entonces ya casi sin poder hablar, le era muy dif√≠cil leer sus poemas).

Como escritor, se dio a conocer en la revista Cicl√≥n, una de las precursoras de la vanguardia literaria cubana, fundada por el importante dramaturgo y narrador Virgilio Pi√Īera. Su poes√≠a lo ha llevado a ser una de las voces m√°s relevantes de Cuba en la segunda mitad del siglo XX, y aunque incursion√≥ en la narrativa y el ensayo, es considerado, con sus tres Libros de la Ciudad, uno de los escritores m√°s significativos dentro de la poes√≠a cubana del siglo XX. Varios de sus poemas y relatos han sido llevados al ingl√©s, franc√©s, ruso, alem√°n, h√ļngaro, italiano, rumano, checo, b√ļlgaro, griego y japon√©s. Tradujo del ingl√©s a Lawrence Durrel, y del franc√©s al griego Yannis Ritzos.

Adem√°s de los anteriores, reeditados en varias ocasiones, C√©sar L√≥pez public√≥ los siguientes libros: Silencio en voz de muerte; Apuntes para un peque√Īo viaje; La b√ļsqueda y su signo; Consideraciones, algunas eleg√≠as; Doble espejo para muerte denigrante; Seis canciones ligeramente ingenuas; Pasos, paseo, pasadizos, y √Āmbito de los espejos. Adem√°s del Nacional de Literatura, C√©sar pose√≠a otros reconocimientos, tantos por su trayectoria como por su obra literaria, entre ellos el Maestro de Juventudes, entregado por los j√≥venes miembros de la AHS, esos que hoy leen su poes√≠a.

Con su fallecimiento, una generaci√≥n fundamental en las letras cubanas ‚Äďcon autores como Pablo Armando Fern√°ndez y Ant√≥n Arrufat‚Äď pierde a uno de sus grandes exponentes. Pero queda, ante el adi√≥s a uno de los cimeros nombres de nuestras letras, siempre su obra. Ha muerto el escritor, es cierto, pero est√° la inmensidad de su poes√≠a.