Literatura


La AHS lamenta el fallecimiento de un amigo

En horas de la noche de este lunes 14 de septiembre falleci√≥ en Santa Clara, luego de una larga batalla por la vida, Antonio P√©rez (Tony) quien desde hac√≠a a√Īos se desempe√Īaba como presidente de la UNEAC en la filial villaclare√Īa.

Tony fue un aliado incondicional del arte y la cultura. Gracias a su apoyo y gestión la AHS en Villa Clara pudo llevar adelante decenas de proyectos.

ofrandas florales en honor a tony/ tomada del periódico trabajadores

Los j√≥venes asociados villaclare√Īos siempre tuvieron en la Uneac un espacio donde mostrar su arte. Gracias al apoyo de Tony se pudieron concretar empe√Īos tan diversos como el Encuentro Hispanoamericano de Escritores, el Festival C√°mara Chica o la revista Zona Cr√≠tica, por solo mencionar algunos de los m√°s recientes.

También siempre se pudo contar con el apoyo de la UNEAC en la realización de los grandes eventos de la AHS en la provincia.

Acaba de fallecer Tony P√©rez, alguien que llegu√© a querer desde una admiraci√≥n rotunda. Hombre de principios, cabal,…

Publicada por Aristides Vega en Lunes, 14 de septiembre de 2020

Hoy la cultura cubana está de luto. La AHS, en particular, ha perdido a un gran amigo. Honraremos su memoria defendiendo con integridad el buen arte y apostando siempre por la Cuba mejor que debemos construir y que tendrá en hombres como Antonio Pérez sus pilares esenciales.

Palabras para Tony

Por: Joel Herrera Acosta

Santa Clara es una ciudad en Crisis; de formas vol√°tiles e inacabadas, siempre tensando las fibras de la emoci√≥n, lo volitivo y el intelecto, en ese sue√Īo de la raz√≥n que engendra monstruos. Siempre distinta, como un incendio catacl√≠smico y est√©tico. En las ma√Īanas todos sus monstruos se sientan sobre tu pecho tal cual son: benefactores, guerrilleros, l√≠ricos, malditos, paranoicos, luminosos y lloran sus verdades que se confunden con el roc√≠o en una ciudad que amanece cada d√≠a con m√°s sed. La crisis no deja piedra sobre piedra, ni absolutos eternos, ni palabra en bronce o papel. Es una bestia de mil rostros que acerca su boca a tu coraz√≥n y te empuja adentro con su lengua azul una aguja de hielo, al tiempo que susurra mirando a tus ojos: ‚ÄúTu Dios no existe‚ÄĚ. Para sobrevivir en una ciudad en crisis hay que ser un hombre de Fe, o como dec√≠a mi abuelo, ese que tambi√©n me amanece sobre el pecho vivo, «hay que tener m√°s Fe que el cura de Meneses».

Cuando regres√© a vivir en Santa Clara en 2014, despu√©s de veinte a√Īos de so√Īarla de lejos, de la mano de la AHS (con Idiel incluido, e incluso) me top√© frente a frente con un hombre de mucha fe, y casualmente, tambi√©n de Meneses, aunque no cura. M√°s bien Santo, pero antes P√©rez. Tony, alias Antonio P√©rez Santos: Nacido en Meneses en 1965, Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de la Habana en 1993 como alumno m√°s integral. Profesor, curador, cr√≠tico, aficionado a la pelota y a los Leopardos azucarados de Villa Clara, tutor, oponente de tesis y subdirector en la escuela Profesional de Arte Samuel Feij√≥o (1996-1999), escuela viejo amor que no se olvida. Subdirector de la casa de cultura de Meneses; buen escuchador, presidente del consejo de las Artes Pl√°sticas en Villa Clara (1999-2003); presidente del Comit√© Provincial de la UNEAC y miembro de su consejo nacional desde 2002; delegado al VI congreso del PCC y compa√Īero de mesa en la etapa Provincial a la que fui invitado, ¬†ahora miembro del Comit√© provincial del PCC y diputado a la Asamblea Nacional, et al; En fin, √©l, me dio la oportunidad de equivocarme como especialista de Artes esc√©nicas de la UNEAC en Villa Clara y no llegu√© a decepcionarlo. Me equivoqu√© una y otra y otra vez, tambi√©n en Cine radio y Tv y Literatura. Pero estuve all√≠ donde tantos grandes y tantas cosas grandes se hacen algo com√ļn: como estar sentado a la mesa del comedor hablando de Mart√≠ y de relajo, y otra vez de Mart√≠ con Yamil D√≠az mientras nos alcanza un plato de arroz con ch√≠charos las manos temblorosas que escribieron una vez el Correo de la Noche, o acomodar las sillas del Foro Agesta y escuchar a Roberto Manzano derramar la sustancia inefable de la poes√≠a; y saber que eso es la vida, la cosa inaprensible que sucede, transcurre, recurre y se agota.

tomada del portal cubarte cubarte

Pero fue al salir de la UNEAC para ser presidente de la Filial de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z cuando m√°s cerca pude estar de Tony y comprobar de primera mano c√≥mo la naturaleza de mi asociaci√≥n de j√≥venes artistas revolucionarios, estaba intacta y palpitante en √©l como quiz√° no lo estaba a√ļn en m√≠. Tony cree y facilita la materializaci√≥n de los principios que definen a la AHS como portadora creativa de la identidad cultural nacional, de valores √©ticos y est√©ticos que se adentran en el amnios de la joven vanguardia art√≠stico-literaria.

Acompa√Īa sin sobresaltos las necesarias fluctuaciones y estertores de los talentos creativos que surgen como una fuerza de la Naturaleza que debe encausarse y autodefinirse antes de crear algo estable y duradero. Le da espacio a los j√≥venes para exponer en la misma Arche galer√≠a de los consagrados; las voces de los escritores que tienen como obra de toda una vida cuatro buenos poemas, tres cuentos, medio ensayo y dos escenas de una obra de teatro se escuchan junto a la de Ar√≠stides, Manzano, Lina, Sigfredo, Laidy, Sergio, Eduardo Heras, Lorenzo, Padura, Mildre, Barnet, Yamilongo y Fornet por ser injustos y recordar solo algunos.

HA PARTIDO EL MEJOR.Cuando el 21 de febrero de 2014 fui electo presidente del Comit√© Provincial de la Uneac en Sancti…

Publicada por Marco Antonio Calder√≥n Echemend√≠a en Lunes, 14 de septiembre de 2020

Luego, el Santamareare con su beca para realizadores de la AHS, el espacio para los de la tv y la radio o para que Jos√© Ernesto critique la parrilla de programaci√≥n nacional y provincial y de ello surja la idea de un programa desde los j√≥venes que es ya una realidad constatable, el patio interior vuelto tabloncillo y escenario para ‚ÄúLa m√°s fuerte‚ÄĚ del naciente teatro La Rosa, as√≠ con el Teatro Escambray, los trovadores de la Ca√Īa Santa y los de la Trovuntivitis, el espacio de pensamiento y Cr√≠tica La Caldera donde a veces se alcanzan temperaturas y presi√≥n que no cre√≠a posibles, la subsede m√°s prestigiosa y estable para todos los grandes y peque√Īos eventos, desde el Longina hasta el que se nos ocurra ma√Īana; lo dicho: la Uneac de Tony como espacio abierto para los talentos que emergen de la noche ontol√≥gica del no ser. Ser√≠a bastante, pero los hombres de fe no reposan su esp√≠ritu: por eso Tony escucha cada idea nueva y comparte proyectos con esa paciencia de ni√Īo con cultura radial, se preocupa y ocupa de la superaci√≥n profesional de todos con una presencia permanente de talleres, conferencias, cursos, paneles, eventos te√≥ricos, pe√Īas, presentaciones de libros, funciones para ni√Īos y adultos, cine debate, publicaciones digitales, que hacen de quien los siga sino un buen artista, porque siempre ha de haber algo m√°s, al menos un ser humano con juicio y gusto est√©tico exquisitos; la Uneac de Tony como espacio de memoria y formaci√≥n.

Una jornada triste. Ha muerto Antonio P√©rez (Tony), presidente de la UNEAC en Villa Clara, luego de una larga batalla…

Publicada por Jos√© Ernesto Nov√°ez Guerrero en Lunes, 14 de septiembre de 2020

Otra faceta de Tony es la de minucioso conspirador, articulando proyectos aparentemente imposibles con la naturalidad de quien ordena al Sicomoro, ‚Äúve y pl√°ntate en el mar‚ÄĚ, o a la revista de pensamiento Zona Cr√≠tica, ‚Äúlev√°ntate y anda‚ÄĚ, y s√© la primera de tu tipo en la AHS de Villa Clara, junto a otros tantos que arriman el hombro para edificar sobre la piedra lo bueno y √ļtil, a√ļn a espaldas de la propia piedra; la Uneac de Tony como espacio de construcci√≥n colectiva.

Aqu√≠, junto a Tony P√©rez y el poeta Edelmis Anoceto celebraba uno mi de mis cumplea√Īos. C√≥mo admitir que este hombre…

Publicada por Alexis Casta√Īeda en Lunes, 14 de septiembre de 2020

¬†Tony nunca se ha ido de la AHS, solo pas√≥ a una etapa en la que no tiene que pagar la cotizaci√≥n. Es uno de nosotros porque atraviesa el incendio que es esta ciudad con la fe intacta, porque llega a su casa como llegamos todos cada tarde con la maleta cargada de monstruos y un trago amargo en la garganta pero dispuestos a cantar nuestra mejor canci√≥n mientras el aire de la noche gime junto a la ventana, con la voz de la Crisis, con el √°rbol de sonido que nace de la maleta y grita ‚ÄúEl rey est√° desnudo‚ÄĚ o blasfema del nombre que viste arder y tronar en el Capiro. Tony es un miembro del honor y un hermano grande que te ense√Īa y te deja ser t√ļ mismo, y se la juega junto a ti. Por eso yo que no creo en Dios, porque creo en algo m√°s grande (como o√≠ decir alguna vez), creo en ese hombre de Meneses y de Santa Clara, que tiene m√°s fe que un Cura.

¡Bienvenido para siempre a la Asociación Hermanos Saíz, hermano!

Siete poetas cubanos en el Festival Internacional de Poesía de Medellín

El Festival Internacional de Poesía de Medellín, uno de los más grandes y prestigiosos del mundo, llega a su trígesima edición, con el propósito de difundir la poesía, una de las más genuinas expresiones de nuestra naturaleza humana, justo en el difícil contexto actual, en el que conviven el miedo, la muerte, la lucha contra la pandemia y los conflictos políticos. Iniciada el primero de agosto, la jornada poética culminará el 10 de octubre de 2020. Durante 70 días, más de 200 invitados de 103 países, de todas las regiones del mundo, compartirán su voz en defensa de la paz y la cultura.

El amplio programa incluye, adem√°s de las lecturas individuales de los poetas participantes, entrevistas, conversatorios, conciertos, paneles, cursos y talleres, que por primera vez podr√°n ser disfrutados desde cualquier lugar del mundo, con una plataforma digital con capacidad para albergar 500 mil espectadores, quienes tienen la posibilidad de interactuar con los poetas y artistas invitados.

En esta fiesta poética planetaria participarán siete poetas cubanos. El domingo 13 de septiembre, a las 19 hora de Cuba (18 horas de Colombia), estarán compartiendo su obra los poetas Nancy Morejón (Premio Nacional de Literatura y directora de la Revista Unión), Luis Lorente (Premio La Gaceta de Cuba 2020), Antonio Herrada (Premio del 30 Festival de Poesía de Medellín), Martha Luisa Hernández Cadenas (Beca de Creación Prometeo 2020), Giselle Lucía Navarro (Premio David de Poesía de la UNEAC) y Karel Leyva Ferrer (Coordinador General del Festival Internacional de Poesía de La Habana y Presidente de la Sección de Poesía de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba).

El lunes 14 de septiembre, a las 15 P.M. hora de Cuba (15 pm hora de Colombia), realizará su lectura el poeta Alpidio Alonso Grau (Ministro de Cultura de Cuba y director de la Revista Amnios de Poesía), quien transmitirá al evento un saludo en nombre de los poetas cubanos y disertará sobre la misión de la poesía y la responsabilidad de los poetas ante los grandes desafíos de nuestro tiempo.

Los recitales se transmitirán por el canal de YouTube del Festival de Medellín (revistaprometeo), del Ministerio de Cultura de Cuba y sus plataformas de promoción en Facebook (festivalpoesiamed), así como en la página del Festival Internacional de Poesía de La Habana. Podrán encontrar una selección de la obra de estos autores, y del resto de los poetas invitados a la jornada poética, en la página www.festivaldepoesiademedellin.org. Simultáneamente estará circulando la edición especial de la revista Prometeo, con un amplio dossier de todos los poetas presentes en la edición virtual del Festival.

Recordemos que el Festival Internacional de Poes√≠a de Medell√≠n mereci√≥ en 2006 el Premio Nobel Alternativo de la Paz, por una amplia labor de imparto internacional y por demostrar c√≥mo la creatividad, la belleza, la libertad de expresi√≥n y la comunidad pueden florecer y superar, incluso el miedo y la violencia m√°s profundamente arraigados. Este galard√≥n es, seg√ļn Fernando Rend√≥n (poeta, director del Festival, quien ha dirigido esa tit√°nica y hermosa labor desde sus inicios), un reconocimiento al papel hist√≥rico de la poes√≠a en oposici√≥n a la cultura de la muerte, que tiene su origen en las autoritarias esferas del poder transnacional.

El intercambio con los poetas desde las plataformas online también ha generado nuevas experiencias, un nivel de complicidad y hermandad, que ni siquiera el aislamiento social ha podido evitar. El acto de compartir la palabra y que esta atraviese las fronteras, incluso en las circunstancias actuales, demuestra la fuerza de la poesía en su función social, como vehículo de paz y unidad entre los pueblos.


Daniel Toledo Guill√©n: La m√ļsica no tiene explicaci√≥n tangible

*Transcripción del programa El Agua que Bebemos

Hay una imagen quiz√°s manida de pel√≠culas, literatura, etc. de un compositor‚Ķ una imagen quiz√°s melanc√≥lica, del compositor en el piano sufriendo y buscando los acordes o las notas correctas y dem√°s. Que se una imagen en general irreal. Quiz√°s bastante rom√°ntica, bastante decimon√≥nica, ¬Ņno? Porque en realidad componer, como cualquier oficio, requiere una t√©cnica y requiere un trabajo continuo, sostenido, que no es de estar esperando que venga esa inspiraci√≥n y que nos ilumine, pues no es un hecho tan m√≠stico. S√≠, hay un momento inicial que no tiene una explicaci√≥n tangible, ¬Ņno?, que es ese momento donde empieza la primera idea, la idea que hace germinar una obra, que bueno, ese s√≠ viene de la imaginaci√≥n, de‚Ķ no tiene un sentido racional. Pero, ¬Ņqu√© hace un compositor?, bueno, ¬Ņqu√© diferencia a un compositor profesional de uno que no lo es? Bueno, qu√© hace con esa idea.

La m√ļsica orquestada se necesita entenderla. Esta m√ļsica no se puede llegar ah√≠ y solo disfrutarla y ya, sino hay que ponerse en un estado de: ‚ÄúVoy a ir a escuchar una m√ļsica que me va a hacer reflexionar de alguna manera‚ÄĚ. Y, a veces, desgraciadamente, la m√ļsica queda como un arte de background y queda puesta siempre en segundo plano, en simple disfrute, m√°s all√° de cualquier reflexi√≥n. Y esta m√ļsica, en mi opini√≥n, implica siempre alg√ļn tipo de reflexi√≥n y a veces la gente no quiere pensar, quiere solo disfrutar.

¬ŅEl ISA? Bueno, Universidad de las Artes, coma, ISA. Para m√≠, hasta ahora, es el momento, vaya los a√Īos m√≠os que yo recuerdo con m√°s cari√Īo. En todos los sentidos, personal y profesional. Fue un momento de aprendizaje, fue un momento tambi√©n de relacionarme con otras personas, con otros artistas. Eso es muy interesante en el ISA, que en la cafeter√≠a ah√≠ del ISA se mezcla el dramaturgo con el artista visual con el m√ļsico, con el dise√Īador, con el bailar√≠n, vaya esta una cosa ah√≠ casi ca√≥tica, pero en el buen sentido.

Lo conocemos como Pi√Īera, los estudiantes, personas como colegas de √©l le dicen tambi√©n Juanito, pero para nosotros siempre es Pi√Īera. Es como este hombre sabio que gu√≠a a los j√≥venes, m√°s all√° de la composici√≥n, en cualquier cosa, puedes ponerte a hablar con el de cualquier cosa, porque adem√°s tiene una cultura grand√≠sima.¬† Toda gira en torno a √©l, no desde un punto de vista egoc√©ntrico hacia √©l sino de toda estas energ√≠as que el emana hacia los estudiantes y tiene una relaci√≥n con los j√≥venes impresionante. Vaya, deber√≠amos aprender de √©l para dialogar con los j√≥venes porque √©l es un l√≠der nato de j√≥venes.

En el caso espec√≠fico de la beca ‚ÄúConmutaciones‚ÄĚ que es uno de los premios que convoca anualmente la AHS, es de los poqu√≠simos espacios que hay en Cuba dedicados a darte un premio para los compositores j√≥venes de m√ļsica cl√°sica. Se resume en producir un disco. O sea, producir un disco para un m√ļsico, para un compositor es ya como‚Ķ es otra cosa.

Acerca del disco ‚ÄúAbismo‚ÄĚ, que es el disco, ya √©se es el nombre, y el disco este ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† que grab√© a ra√≠z de la beca ‚ÄúConmutaciones‚ÄĚ. Ser√≠a un disco como para que te sientes y lo escuches y, si lo hice bien, que reflexiones, ¬Ņno?, que reflexiones sobre ti mismo, sobre tu relaci√≥n con el mundo. Quiz√°s un poco ambiciosa mi idea, ¬Ņno?, pero bueno, es lo que yo quisiera.

Sobre ‚ÄúSuperficie‚ÄĚ, m√°s all√° que esa impresi√≥n, ¬Ņno?, yo ni dir√≠a narraci√≥n, porque entrar√≠a en un tema program√°tico, que no me interesa‚Ķ pero bueno, esa impresi√≥n de la superficie, esa impresi√≥n de jugar hacia arriba, el tema de que es una pieza para flauta sola, que su registro es generalmente medio-agudo y sobre todo agudo. Ese estar hacia arriba siempre.

¬ŅQu√© fue lo que yo quise hacer? Que fuera desde la melod√≠a m√°s elaborada al principio hasta el final que es casi un grito de la flauta y se va segmentando y deportando y deportando y deportando.

Niurka Gonz√°lez es una flautista excelente, si no la mejor que tenemos aqu√≠, una de las mejores, vaya, para no ser absoluto.¬† Hay que verla a ella trabajando con sus alumnas y alumnos en el ISA, que son casi como hijos de ella. Y bueno, eso yo lo note y entonces yo pens√©‚Ķ Y la he visto tocando‚Ķ y pens√©: ‚ÄúBueno, quiz√°s quiera participar en el disco‚ÄĚ. Yo llegue as√≠ con mucha timidez: ‚ÄúMire, Maestra, que yo quisiera…‚ÄĚ y me dijo un s√≠ rotundo, as√≠, sin ya m√°s nada que eso. Es un orgullo tremendo que Niurka Gonz√°lez haya participado en mi disco.


«Soy un arquitecto de mi propio infierno o para√≠so»

Rolando (Roly) √Āvalos D√≠az recibi√≥ la herencia familiar, el don del arte, y lo transform√≥ en su propia materia de expresi√≥n, en su tu√©tano creativo. La ciudad de su poes√≠a forma ya parte del amnios que le regala nuevas preguntas al mundo. Y son esas preguntas (y sus respuestas) las que hoy el poeta nos ofrece.

Hablemos primero de la tradici√≥n po√©tica que es parte de tu ADN, que constituye una particular herencia simb√≥lica. ¬ŅHasta qu√© punto sientes que tu necesidad de entender la poes√≠a parte de este legado?

Crédito Rodrigo Valero González/ cortesía del entrevistado

En efecto, existe una tradici√≥n po√©tica en la familia, el arte del repentismo, que viene de mi abuelo materno fallecido, Jes√ļs D√≠az Mart√≠nez; primero, la heredaron algunos de sus hijos (mis t√≠os y mi madre), y despu√©s la hemos practicado varios primos. Esta vertiente de la oralidad, m√°s que una tradici√≥n po√©tica, la veo como un ritual entra√Īable y ocurre cuando coincidimos todos o casi todos en reuniones familiares, como los cumplea√Īos.

Desde ni√Īo escucho d√©cimas, desde adolescente las improviso. Tambi√©n a partir de los 11 a√Īos, aproximadamente, empec√© a escribir, y entonces me pareci√≥ natural ser como Alexis D√≠az-Pimienta (uno de mis t√≠os por parte de madre), escribir e improvisar, y llevar esas dos carreras al un√≠sono. En muchas ocasiones, por la admiraci√≥n que le tengo, me he sentido influido por la obra de mi t√≠o, me he descubierto tics en mis procederes que homenajean pasajes de su obra, maneras de construir semejantes, y luego he advertido el peligro. Ha sido una relaci√≥n muy cercana tambi√©n, de familiaridad, de trabajo, de lector, de espectador.

He debido desligarme a propósito para crecer, para hallar mi camino, y en ello ando todavía. Pero creo que uno al final le pone su voz y su sello; con sus propias lecturas se va perfilando y adquiere una personalidad, construye otro itinerario poético, aun cuando no se lo proponga, y aunque se haya heredado de alguna manera una determinada tradición gracias a parentescos familiares.

En algunos de tus libros, la anatom√≠a de la ciudad es un tema recurrente que distingue y define al sujeto po√©tico. ¬ŅEste mapeo lo entiendes como una geograf√≠a espiritual de la ciudad que el poeta refleja, o que al menos intenta reflejar en su trabajo?

Crédito Estudio fotográfico Cuba Alternativa/ cortesía del entrevistado

S√≠, me atrae reflejar el accidente de nacer en una ciudad, de criarse en un barrio y no en otro, la gitaner√≠a de las mudanzas por municipios perif√©ricos, la mitolog√≠a de la urbe y c√≥mo esta produce met√°foras, c√≥mo genera lenguajes, c√≥mo acoge con hospitalidad o desampara al emigrante o al habitante, dej√°ndolo en brazos de la orfandad m√°s terrible, qui√©nes fueron sus personajes hist√≥ricos, qui√©nes sus celebridades. Como dijera un personaje de Celebrity, la pel√≠cula de Woody Allen, y cito de memoria: ‚ÄúA una ciudad se le conoce por sus celebridades‚ÄĚ.

Me interesa el modo en que nombramos una piedra inanimada que nos ve crecer, enamorarnos y morir mientras contin√ļa viva, bajo la lluvia de la erosi√≥n de los siglos; el afecto particular que le tenemos a un √°rbol, a una esquina, a un monumento, al segundo piso de un edificio en un reparto llamado El Roble, en Guanabacoa, al banco roto de un parque, a los baches de la cuadra de una barriada marginal o a los ruidos nocturnos de una bronca.

¬ŅQu√© es el h√°bitat urbano, cu√°nto condiciona o define en quienes la padecemos y vivimos, qu√© significa, qui√©nes son mis coterr√°neos, mis vecinos, en qu√© consisten sus vidas, sus sue√Īos, sus realidades? Igualmente son bienvenidos los arquetipos, estereotipos o ciencias sociales, as√≠ como los vocablos identidad, idiosincrasia, y cada elemento que me sirva para dar con los contornos del mapa de esa geograf√≠a espiritual.

¬ŅDe qu√© manera congenias el ejercicio m√°s mediato del repentismo y la improvisaci√≥n con el hecho de concebir la dramaturgia particular de un libro de poes√≠a?

Son hogares a los que uno entra por puertas distintas. Cuando improviso no hago literatura escrita, y cuando escribo un libro de poes√≠a no me apuro en acabar una d√©cima, ni tengo delante un p√ļblico esperando, ni un la√ļd y una guitarra secundando mi proceso creativo y presion√°ndome para que en pocos segundos responda a mi adversario repentista. Incluso, cuando escribo, no solo escribo d√©cimas, sino sonetos o poemas en verso libre.

tomada del perfil de facebook de roly √Āvalos d√≠az

Son procesos diferentes que responden a circunstancias creativas específicas, pero tampoco es que sean demasiado opuestos. Por ejemplo, la narrativa, la poesía, y aun la dramaturgia pura, dotan a la mente del improvisador de códigos y elementos que enriquecen su vocabulario, su alcance, su imaginario, su proyección; y al escritor, ante el Word o ante el papel, le ofrece cierto ritmo de hallazgos para dar con las palabras exactas y construir, a modo de guion, la escaleta de su libro y el campo semántico de su poemario. Son ejercicios que no se repelen, te aseguro que se alimentan, aunque se busquen otros resultados y sea otro el receptor.

En el proceso creativo, ¬Ņa qu√© paso le confieres mayor importancia?

Les doy importancia a todos los pasos, me parece. Soy feliz cuando consigo respetarlos, cuando la fase de corrección no interrumpe al germen, al balbuceo de las ideas iniciales ni al brote de las primeras oraciones. Pienso que tampoco es recomendable detener abruptamente la investigación porque nos morimos de ansiedad por escribir el capítulo de una novela. Casa paso posee un encanto y nos prepara para el siguiente.

Desde luego que cada cual tiene su propia metodolog√≠a y todos los libros no se escriben del mismo modo ni en un periodo m√°s o menos comprobable; a veces se abandonan proyectos durante meses o a√Īos, parece que van a morir y sin embargo resurgen con m√°s br√≠os, o resulta que s√≠, que somos m√°s maduros y as√≠ lo mostramos a la hora de abordarlos, tenemos una mayor perspectiva. Aunque, ojo, esto tambi√©n puede funcionar como autoenga√Īo o pretexto para la procrastinaci√≥n o miedo a enfrentar el momento decisivo de concretar la obra. ¬†

tomada del perfil de facebook de roly √Āvalos d√≠az

¬ŅEntiendes la poes√≠a como un acto divino o mundano, o una mezcla de ambos registros?

Como es arriba, es abajo. Lo divino est√° conectado con lo mundano, son el anverso y el reverso, la cara y la cruz de una misma moneda que lanzamos al aire. Aunque estamos hechos m√°s de mundo que de divinidad y lo que escribimos tiene la √ļltima palabra. Me parece que los autores, salvo los pol√≠ticos o los religiosos, no estamos para dar lecciones de moralidad o de civilidad, no en primera instancia, sino para plasmar inquietudes m√°s humanas y veraces.

¬ŅEl poeta tiene un papel definido en el mundo, m√°s all√° de la esfera del arte?

Si tiene alg√ļn papel o alg√ļn compromiso social, si algo nos define, es el propio acto creativo, es el de hacer lo m√°s po√©ticamente posible nuestro trabajo, para lo cual no nos alcanzar√° la vida entera. Llevar y traer palabras, met√°foras, sinestesias, s√≠miles‚Ķ y el solo hecho de hacernos querer y entender gracias a lo que enunciamos o callamos, puede ser una carga terrible o un argumento tan leg√≠timo que se debe valorar en su justa medida, y no debe ser puesto en las manos de cualquiera.

Puede pensarse que el trabajo de un poeta consiste en sacudir, como un relámpago, las conciencias de sus lectores, más allá de la transmisión lírica/empática de sentimientos, reflexiones y emociones. Esa es una posible forma de entenderlo. Pero otra puede ser la de emplear con sabiduría y responsabilidad el poder de las palabras. Un poeta nombra y le regala nuevas preguntas al mundo. Estamos hechos de preguntas. El arte de gozar estéticamente, tratando de responderlas, es uno de los juegos más serios que existen.

tomada del perfil de facebook de roly √Āvalos d√≠az

¬ŅC√≥mo manejas el mundo de la autorreferencialidad a la hora de escribir? ¬ŅEs la poes√≠a, por necesidad, un ejercicio de autorreferencia?

Antes, muy en los inicios, cre√≠a que a la hora de escribir, si utilizaba escenas de mi propia vida estaba siendo, sin duda, autorreferencial; pero luego he comprendido que desde el mismo momento en que uno escribe, sea narrando o poetizando, ya es otro, un personaje o un sujeto l√≠rico‚Ķ aunque hable de su propia biograf√≠a, que de alg√ļn modo casi siempre est√°.

En mis libros la autorreferencia, cuando la hay, es un a√Īadido, un recurso, uno de sus colores, una de mis herramientas creativas. En mi primer libro, Mundo pa√Īuelo, la mayor√≠a de los poemas aluden a experiencias o visiones propias acerca de la existencia, no hay pretendidos enmascaramientos o la gestaci√≥n de heter√≥nimos; da la impresi√≥n, tras una lectura r√°pida, y parafraseando a Ortega y Gasset, de que soy yo mismo hablando de m√≠ mismo y de mis circunstancias aunque, claro, esto puede leerse como una verdad o una mentira a medias. En mi segundo libro, Boca de lobo, en parte tambi√©n, pero no siempre.

Por tanto, no creo que la poesía sea necesariamente un ejercicio autorreferencial, entre otras cosas porque mirar a los ojos a un sujeto lírico es dar con un espejismo, o con un juego de espejos que se repite hasta el infinito. Además, no sé quién soy cuando escribo (muchas veces quienes pregonan autoconocimiento promueven su arrogancia), escribo para descubrirme. Y no solo porque pongo pensamientos por escrito, sino incluso para averiguar cuánto me desconozco o qué podría estar pensando, o cuántas personas soy.  

¬ŅCrees que los propios escritores tienen un conocimiento verdadero de la literatura que se gesta m√°s all√° del contexto regional limitado en el que viven? ¬ŅC√≥mo romper esos moldes preconcebidos? ¬ŅC√≥mo hacer que la literatura cubana eclosione y rompa finalmente el cascar√≥n de su zona de confort?

cortesía del autor

En general creo que es algo superficial el conocimiento que tenemos los propios escritores acerca de otras literaturas allende los mares, y las razones pueden ser varias, aunque se ha ido reduciendo poco a poco la falta de acceso o contacto ‚ÄĒal menos electr√≥nicamente‚ÄĒ con libros y autores que se han editado o reeditado poco o nunca por ac√°, por ejemplo.

Existen maravillosas bibliotecas virtuales que se abastecen gracias a las donaciones que hacen los usuarios con títulos digitalizados que antes compraron en formatos Word, Epub o PDF, y deciden compartirlo. También hay títulos de autores cubanos, por cierto. Tarde o temprano, de alguna manera, siempre nos encontramos con lo que más vale y brilla universalmente en materia de arte y literatura, ya sea a través de publicaciones nacionales (revistas, tabloides, suplementos en periódicos, blogs, etc.) que nos enteran (también es su deber) sobre cuán ancho y ajeno es el mundo de las letras fuera de Cuba; igual mediante el catálogo de Arte y Literatura, que con cierta regularidad reimprime clásicos; o directamente a través de enlaces en las redes sociales, las verdaderas ladronas del show en lo que va de siglo XXI.

¬ŅC√≥mo romper estos moldes y dejar de, solamente, leernos los unos a los otros con riesgos de acabar en la endogamia creativa? Supongo que estando atentos a la lectura o relectura de obras maestras que han vencido al tiempo, en vez de fijar la atenci√≥n solo en la mesa de novedades. No conozco reglas √ļnicas ni los criterios que manejan o el verdadero poder que tienen quienes dirigen las pol√≠ticas editoriales y deciden qu√© se distribuye y se vende o no. Por otro lado, cada cual arma su propia br√ļjula lectora y su canon individual. Opino que deben potenciarse m√°s los intercambios en eventos internacionales.

Eres uno de los uno de los directores del grupo po√©tico-teatral-musical RolleX, ¬Ņc√≥mo entender el acto performativo cuando se tiene a la comunicaci√≥n de la poes√≠a como el primer esca√Īo de sentido?

Cuando el acto po√©tico se enfrenta al espectador, ¬Ņqu√© resortes se disparan en ti?

cortesía del autor

Ya hace m√°s de dos a√Īos que existe RolleX. Alex D√≠az Jr., mi primo, y yo, lo dirigimos y todo el tiempo expandimos, a trav√©s de los medios a nuestro alcance (espect√°culos, talleres, redes sociales, etc.) el concepto de neorrepentismo, un t√©rmino que acu√Īara hace a√Īos Alexis D√≠az-Pimienta en ese ensayo investigativo para eternas consultas que es Teor√≠a de la improvisaci√≥n po√©tica.

En este libro se definen las proyecciones de una nueva generaci√≥n de improvisadores formados gracias los Talleres Especializados de Repentismo en todo el pa√≠s a partir de la d√©cada del 2000 y que, por otra parte, aparecen en su total dimensi√≥n gracias a puestas en escena que, ya de por s√≠, engloban las otras manifestaciones art√≠sticas; el repentismo en medio de un di√°logo interdisciplinario. Debo decirte que un espectador amante de la poes√≠a, cuando tiene la oportunidad de disfrutar de cerca un arte tan antiqu√≠simo de la oralidad como es la improvisaci√≥n po√©tica, devuelve enseguida, con sus reacciones a flor de piel, con sus gestos, con su risa, en los casos favorables, una adrenalina muy agradecida, muy generosa, que los escritores ‚ÄĒdespu√©s del acto solitario de la escritura‚ÄĒ desconocemos de una manera tan tangible.

Hay m√°s gente que ama la poes√≠a de la que suponemos. Por supuesto, habr√° algunos que disfruten m√°s la llamada poes√≠a culta y otros la llamada poes√≠a popular, ambas expresiones leg√≠timas de la cultura. Si a nuestros espect√°culos, con fines po√©ticos que oscilan de un lado a otro, les agregamos dosis de acompa√Īamiento musical (con m√ļsicos, instrumentaci√≥n y g√©neros variopintos), dosis de teatro y algo de performance, adem√°s de la proyecci√≥n de un corto audiovisual en torno al desarrollo de una acci√≥n po√©tica, entonces el favor del p√ļblico es mayor, la buena vibra y la energ√≠a que recibimos de vuelta superan las expectativas.

Pocos momentos, por no decir ninguno, son tan gratos (tan gratos y tan arriesgados) para un hacedor de versos, para un repentista, en suma, que ese acto creativo de protagonizar un espectáculo cuya trama suceda en versos, tanto desde la declamación (que es lo típico) como desde la improvisación.

Tu libro Mundo pa√Īuelo fue publicado en 2016 por el sello espa√Īol Guantanamera, y en 2018 fue traducido al idioma ingl√©s bajo el t√≠tulo Small World. ¬ŅC√≥mo ha resultado la experiencia de apreciar tu poes√≠a en una lengua para la cual no fue originalmente concebida? ¬ŅSientes que la poes√≠a trasciende la experiencia limitada de un idioma?

Lo he recibido con alegr√≠a y extra√Īeza, consciente de que definitivamente la poes√≠a es pol√≠glota y al mismo tiempo tiene muchas capas intraducibles, o que habr√≠a que traducir en bloque y no literalmente. Se precisa un rigor, una sensibilidad y un conocimiento de la lengua que merece much√≠simo respeto. Los lectores que desconocemos otros idiomas y queremos leer a Flaubert, Dostoievski, Brecht o Cesare Pavese, los amantes de esas grandes cimas de la literatura, dependemos de los grandes traductores del franc√©s, del ruso, del alem√°n o del italiano.

Small world, seg√ļn me han explicado algunos conocedores del ingl√©s, no significa precisamente ‚Äúmundo pa√Īuelo‚ÄĚ, ni siquiera como una interpretaci√≥n de la idea global del poemario. Es una aproximaci√≥n y, dir√≠a, una traducci√≥n quiz√°s m√°s en serie que en serio. De cualquier modo lo agradezco y me siento honrado de haber visto, antes de lo que supon√≠a, mi primer libro traducido, ¬°vaya honor!, ¬Ņno?, con unas luces y sombras todav√≠a intraducibles para m√≠. ¬†

tomada del perfil de facebook de roly √Āvalos d√≠az

¬ŅC√≥mo construyes, desde lo emocional, lo espiritual y lo racional, tu propio ejercicio creativo?

De tantas maneras, querida Elaine. Trabajo mucho con la nostalgia, los sue√Īos, las pesadillas, los recuerdos que obsesionan y atormentan, inmediatos o lejanos, las supersticiones, los miedos, los s√≠mbolos, secuencias cinematogr√°ficas y bandas sonoras, la violencia del paso del tiempo, los textos y las vidas de los otros. Trabajo con el dolor, los destellos y los espejismos. As√≠, con esa masa informe y aparentemente intangible, construyo mis universos, soy un dios por un rato cada d√≠a, arquitecto de mi propio infierno o para√≠so. Emocional y espiritualmente me involucro y, sobre todo, incubo, bendita fiebre, la materia incognoscible con la que me conecto de forma subterr√°nea, as√≠ escriba sobre mi vecina de enfrente o en torno a cualquier asunto trivial o vida ajena √≠ntima.

Me apoyo de la buena o la mala memoria, esa que modifica las reminiscencias. El subconsciente es un pozo bastante hondo. Suelo anotar ideas, pasajes descriptivos, frases u oraciones que escucho o me llaman la atenci√≥n y alimentan la obra que ande pariendo. Los canales de inspiraci√≥n me atacan por la espalda, se me insin√ļan de sinuosas maneras o se me desnudan n√≠tidamente. Despu√©s tengo que sentarme a trabajar con ello, sudar esa orfebrer√≠a y conseguir un arte final publicable.


Si vas a comer carne roja, espera por Reynaldo

Acabo de leer, por segunda vez, el poemario Carne roja, primer libro de Reynaldo Zald√≠var (Fray Benito, Holgu√≠n, 1993), publicado por Ediciones La Luz, importante sello de la AHS en la provincia. Ha resistido, como no suele suceder con todos los textos, a una segunda lectura y s√© que puede hacerlo con las sucesivas por varias razones: el libro tiene poemas memorables ‚Äďde esos que uno se dice haber querido escribir‚Äď; porque la voz po√©tica de Reynaldo se me antoja una de las m√°s sinceras y libres de su generaci√≥n, alejada de influencias lastrantes o gestos; y porque Carne roja es en s√≠ una obra unitaria, s√≥lida, desde la propia estructura del libro.

La carne roja en este texto es una met√°fora nacional: su ausencia/presencia ha condicionado varias generaciones. De ella, met√°fora tambi√©n l√≠rica, parte Reynaldo para hablarnos del pa√≠s y sus d√≠as, de p√©rdidas y ganancias, de adaptaci√≥n (tambi√©n adaptabilidad) y resistencia, de sue√Īos y ausencias, de amores, de la vida y sus intensidades, desde la altura de su primer cuarto de siglo.

A veces, nos dice Reynaldo, ha querido ser una vaca, ‚Äútener el olor de una vaca/ las tetas de una vaca. / Nacer con las pezu√Īas divididas/ y que me peinen a leng√ľetazos/ Y digo vaca porque no puedo ser vaco. / La palabra buey nunca me ha gustado. / Ser una vaca sagrada/ como un pol√≠tico sagrado/ u otro animal semejante: / d√≠gase, por ejemplo, un poeta‚ÄĚ (‚ÄúVaca‚ÄĚ). Y como mismo ha deseado ser una vaca, ha pensado comerse una y sonre√≠r: ‚ÄúYo me com√≠ una vaca y estuve quince a√Īos tristes. Llevo dentro una ciudad perversa/ y el tatuaje de una vaca. / Yo quer√≠a llevar dentro una ciudad perversa. / Nunca planifiqu√© lo del tatuaje‚ÄĚ (‚ÄúPlanes‚ÄĚ).

Promoción La joven luz, entrada de emergencia РCortesía de Ediciones La Luz

Sabiendo, casi b√≠blicamente, que no hay nada nuevo bajo el sol, que la poes√≠a es uno mismo (el poeta) y sus circunstancias, y que el verso viene realmente a cobrar vida, a exorcizarse del autor y sentirse libre por una vez, en el encuentro cuerpo a cuerpo con la experiencia ajena, con el sentir del otro, Reynaldo re√ļne veintinueve poemas, divididos en las secciones ‚ÄúVaca‚ÄĚ, ‚ÄúYo, el animal‚ÄĚ, ‚ÄúAc√©falas‚ÄĚ y ‚ÄúTiempos de bestias‚ÄĚ (‚ÄúSomos‚ÄĚ, obra de Lisandra L√≥pez en la portada).

‚Äú√Ārboles‚ÄĚ

Me levanto temprano. Talo √°rboles.

Un bosque me nace dentro del pecho.

Aquí se puede respirar la corteza y el sudor y el hacha.

Nada como respirar esta trilogía:

corteza/ sudor/ hacha.

Otro golpe y otro √°rbol.

Preferiría pastorear vacas,

hornear panes.

Pero si un bosque te nace dentro del pecho

no queda m√°s que talarlo

o dejar que poco a poco los √°rboles te asfixien.

Cortesía de Ediciones La Luz

Muchos de estos poemas funcionan como aldabonazos, como toques en la puerta/pecho ajeno. Como c√≠rculos conc√©ntricos que se explayan en el estanque de los d√≠as y de la memoria. No es un libro de tanteos, de aprendizajes, aunque el poeta ma√Īana se arrepienta de estos versos y salve apenas algunos de las llamas del olvido, a la par que otros libros van cobrando vida. No lo es: Reynaldo nos entrega un cuaderno s√≥lido para ser pr√≠stino, sincero y so√Īador tambi√©n. No hay experimentaci√≥n m√°s all√° de la que naturalmente germinan, no hay rejuegos (apenas repeticiones que refuerzan el ritmo en varios poemas) ni bucolismo. El joven poeta ha le√≠do lo necesario, absorbiendo vorazmente, muchas veces de forma indistinta, sin pautas ni orden m√°s que las que √©l mismo se crea, sin seguir modas, ni autores claves, acad√©micos para otros, solo por el placer de la lectura, y por la acumulaci√≥n del sedimento vital, esa semilla que, despu√©s de las estaciones de lluvia, el sol, la labranza y los cuidados, germina en poes√≠a.

‚Äú√öltimo tiempo‚ÄĚ

Por a√Īos fui un animal y eran pocos

los animales en esos a√Īos.

Pero era gustoso marcar la diferencia:

barba, camisa, pantalones rotos

foto vanessa pernía

y una estudiante de psicología por novia.

Pero ahora todos quien

hacer de esto la moda.

La moda es lo que sigue

cuando en la cabeza no queda nada m√°s.

Por eso he decidido dejar de ser un animal:

por espeto a mi cabeza.

Ser una cosa sin pelos

y sin camisa y sin pantalones.

foto vanessa pernía

Todo esto es una excusa, una met√°fora (las vacas, el ganado, el pa√≠s). Una met√°fora c√°rnica, podr√≠a pensarse. Una met√°fora roja, tambi√©n. Una met√°fora cruel, adem√°s. Reynaldo, en cambio, prefiere explorar la vida, las relaciones familiares (la madre aqu√≠ como un p√©ndulo vital, en poemas como ‚ÄúMatrioska‚ÄĚ o como ‚ÄúPachamama‚ÄĚ) y las amorosas, aunque sabe que √©l, Reynaldo Zald√≠var, ‚Äúest√° condenado a caer/ por el borde ca√≥tico/ de la palabra‚ÄĚ (‚ÄúNacimiento‚ÄĚ), pues sencillamente ‚Äúsomos bestias acostumbradas a la carne. Hace tiempo olvidamos morder/ el cuerpo desnudo. (‚Ķ) ‚Ķsomos bestias/ que levantamos piedras‚ÄĚ (‚ÄúBilly‚ÄĚ).

‚ÄúPachamama‚ÄĚ

Mi hijo es el colmo de los poetas ‚Äďdice‚Äď y la lengua silva cuando pronuncia poetas y se le cae del rostro una mueca. Mi hijo es una suerte de animal idiom√°tico. All√≠ est√° tirado entre los papeles como un papel m√°s. hijo-papel tirado al que le nace un poema que no alcanza para comprar arroz. Mi hijo se morir√° de hambre por escribir (escribirse) poes√≠a y nos matar√° de hambre por escribir (escribirse) poes√≠a. Mi hijo es el colmo de los poetas ‚Äďdice‚Äď y la lengua silva cuando pronuncia poetas y se le cae del rostro una mueca.

Cortesía de Ediciones La Luz

Hay su poco de sabiduría, de salmo y salterio, de vieja pieza de jazz en estos poemas, escritos quién sabe bajo qué sol o bajo qué noche insular, en qué jardines invisibles de la literatura. Y sobre todo hay mucho de poesía en Carne roja, con edición de Luis Yuseff; libro con el cual Reynaldo Zaldívar desbroza la maleza desde una sinceridad lírica sin miramientos y se sienta, tranquilo, a la mesa, servidos y humeantes los platos, listo para enfrentarse de nuevo a la palabra.


Yanarys Valdivia: «La poes√≠a debe ser capaz de iluminar»

Yanarys Valdivia siente que la poes√≠a nos hace observar y entender la vida con ojos nuevos, ojos que trascienden el cristal ‚ÄĒlas barreras‚ÄĒ de nuestra experiencia humana. Toda entrevista no es m√°s que un pretexto y esta no es la excepci√≥n, lo reconozco: quer√≠a conocer m√°s de las reflexiones sobre esa realidad siempre cuestionable que Yanarys parece revelarnos a trav√©s de su creaci√≥n.

‚ÄĒ¬ŅDe d√≥nde nace tu inter√©s por el haiku y por otras estrofas provenientes de la tradici√≥n po√©tica oriental?

‚ÄĒSiempre me han fascinado la cultura y la filosof√≠a orientales, en especial la tradici√≥n literaria japonesa, tanto la narrativa como la poes√≠a, y fundamentalmente el haiku y su poder de dibujar el mundo en breves notas. Eso para m√≠ es esencial, de una claridad y autenticidad que siempre he admirado y respetado. Conoc√≠ del haiku espec√≠ficamente por un amigo que lo llev√≥ a una tertulia a la que asist√≠a con regularidad luego de mis estudios de arte. Ya para entonces escrib√≠a mis cositas, pero el descubrimiento de esta forma po√©tica sin dudas me abri√≥ a un mundo desconocido, y cambi√≥ para siempre mi manera de observar y ver la vida.

‚ÄĒ¬ŅEs posible definir, fehacientemente, qu√© es la buena o mala poes√≠a, o esta definici√≥n se filtra en el espectro subjetivo de cada lector?

‚ÄĒNo puedo ser tajante en cuanto a mi criterio con respecto a la buena o mala poes√≠a porque, sin lugar a dudas, esto pasa por infinitud de tamices personales, pero s√≠ pienso que la buena poes√≠a debe ir m√°s all√° de toda clase de convenciones, de estructuras, debe ser capaz de iluminar, de huir de los lugares habituales, de remover, de transformar, es algo vivo y en movimiento. Lo podemos ver en los grandes poetas como Whitman o Rimbaud, solo hay que observar el gran c√ļmulo de grandes de la poes√≠a, sus vidas, sus obras, para discernir ‚ÄĒde entre la mala hierba‚ÄĒ lo verdaderamente valioso, lo que trasciende tiempos y lugares.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo manejas el mundo de la autorreferencialidad a la hora de escribir? ¬ŅEs la poes√≠a, por necesidad, un ejercicio de autorreferencia?

‚ÄĒEn toda obra, am√©n de que se usen sujetos l√≠ricos, narradores o voces diferentes a los del autor, es imposible huir completamente del creador, pues el background est√° ah√≠, la vivencia: para poder hablar con voces prestadas, por debajo se hallar√° la del autor siempre. En mi caso, como en el de otros poetas y escritores en general, lo he usado tambi√©n como soporte creativo. Hay una gran zona de mi poes√≠a de un marcado car√°cter autorreferencial; aunque el que hable sea el paisaje, mis ojos est√°n ah√≠, tras el cristal.

‚ÄĒEn el proceso creativo, ¬Ņa qu√© paso le confieres mayor importancia?

‚ÄĒCada escritor es un mundo aparte y los procesos creativos son dis√≠miles; difieren un poco los poetas de los narradores, pero igual tienen su estructura, como es l√≥gico. Para m√≠ es fundamental la observaci√≥n, la acumulaci√≥n de experiencia para que pueda surgir una obra: el pozo ha de ser llenado, como bien apunt√≥ el maestro y amigo Roberto Manzano. Luego, no en todo momento se escribe de igual manera, a veces puede ser espont√°neo, a veces es resultado de la experimentaci√≥n y el juego, especie de reto; a veces se est√° escribiendo un poema mental, esbozando una idea, a veces se perfila todo un proyecto a partir de una idea iluminada. Todo paso es importante. Despu√©s viene el trabajo duro: la reescritura, que puede tomar mucho m√°s tiempo que la escritura inicial, y es un paso important√≠simo en el proceso creativo para la factura final o casi final del texto.

‚ÄĒSe ha hablado mucho de la investigaci√≥n como parte de dicho proceso creativo. En el caso del poeta, ¬Ņesta investigaci√≥n se reduce solo al an√°lisis del sujeto hablante o de las particularidades del discurso, o se preocupa adem√°s por otros esca√Īos de sentido?

‚ÄĒUna vez m√°s, esto depende del poeta y su visi√≥n, pero creo que s√≠ hay todo un proceso de acumulaci√≥n de informaci√≥n de todo tipo: visual, sensorial‚ĶY claro est√°, dependiendo de la obra como se haya perfilado, hay algunas que nacen de manera m√°s espont√°nea. Ya luego el escritor las va enfocando hacia un camino, y est√°n tambi√©n las que se trazan hacia una meta desde el inicio. Ah√≠ puede notarse quiz√°s esta investigaci√≥n inicial, que no solo en el caso de la poes√≠a es una preocupaci√≥n formal del sujeto hablante o sujeto l√≠rico, ni de lo que se habla o c√≥mo se habla, sino de todo un contexto tambi√©n, que puede tener una carga hist√≥rica y de diversos or√≠genes, intertextualidades, etc. Creo que un buen escritor lo abarca todo, me refiero a los diversos esca√Īos de sentido, los reconoce y los pone en funci√≥n de su obra

‚ÄĒ¬ŅPiensas que la poes√≠a tiene l√≠mites? ¬ŅCu√°les ser√≠an estos?

‚ÄĒNo creo que tenga l√≠mites. Estos solo pueden existir en las mentes. La poes√≠a tiene sus caracter√≠sticas formales, pero eso para m√≠ no supone un l√≠mite, sino una posibilidad.

‚ÄĒ¬ŅCu√°l es el papel del escritor, del poeta, en el mundo que nos ha tocado vivir? ¬ŅTiene acaso alg√ļn papel?

‚ÄĒEl papel del escritor es solo con s√≠ mismo: ser leal a su tiempo y a su obra, pero no por convenciones, por demostrar nada a nadie. Si uno es fiel a su visi√≥n, esto sin dudas llegar√° a otros, invitar√° a otros a participar de tu visi√≥n y sembrar√° buenas impresiones siempre.

‚ÄĒEn materia creativa es cierto, innegable dir√≠a yo, que existe el fatalismo geogr√°fico. El lugar donde nacemos nos define y, muchas veces, nos condiciona. ¬ŅDe qu√© manera puede un escritor, con su esfuerzo individual, desterrar este fatalismo o al menos luchar contra √©l?

‚ÄĒCreo que puede afectarte quiz√°s en cuanto a posibilidades de mostrar tu obra, de acceder a informaci√≥n si naces en un campo muy apartado; por ejemplo, la b√ļsqueda incansable de nuevos horizontes, la aventura, la exploraci√≥n, son las herramientas fundamentales para crecerse ante cualquier fatalismo, el estudio y la superaci√≥n de los l√≠mites propios y de tu contexto.

‚ÄĒ¬ŅQu√© opinas de la promoci√≥n literaria en Cuba? ¬ŅY de la autopromoci√≥n?

‚ÄĒLa promoci√≥n literaria en Cuba ha pasado por diversos momentos, unos m√°s felices que otros, pero sin dudas hay un trabajo sostenido. Se han publicado montones de obras de diversos autores, a veces tarde, pero al final salen. Tambi√©n existen eventos como el Festival Internacional de Poes√≠a, concursos o ferias que visibilizan un poco m√°s a los autores. Luego, est√°n adem√°s la autogesti√≥n y el camino que uno mismo logre labrarse: publicar fuera de Cuba puede servir para que otros lectores conozcan lo que se hace aqu√≠, aunque no d√© muchas ganancias monetarias. La literatura no va a dar grandes dividendos, pero s√≠ grandes satisfacciones de otras maneras que son tambi√©n disfrutables.¬†

‚ÄĒ¬ŅLa poes√≠a puede considerarse un ejercicio de reflexi√≥n sobre lo real?

‚ÄĒ¬ŅY qu√© es lo real? La poes√≠a puede hurgar en diversos sitios. La realidad es una constante cambiante, ef√≠mera y no permanente; la poes√≠a tambi√©n observa y registra estos movimientos.


Los ‚Äúconductores suicidas‚ÄĚ y su viaje con la ‚ÄúRiso‚ÄĚ

En la sala Abrirse las Constelaciones suena Joaquín Sabina hablando de callejones sin salida. Los asistentes atraviesan la alfombra roja y se ubican distantes y previsores en un ambiente de alarmas sanitarias, para hablar de imposibles, como los locos. Es agosto de 2020, Holguín, Cuba. Comienzan las remembranzas.

El primero, libro monocrom√°tico en editorial de provincia, fue el principio de lo que hoy alcanza dimensiones que superan y desbordan su origen; el primero, El cuaderno de Aliosha, de Roberto M√©ndez, fue la g√©nesis del Sistema de Ediciones Territoriales (SET), al cual se nuclearon proyectos preexistentes y permiti√≥ que se visibilizaran las obras de quienes, desde sitios distantes de la capital, persist√≠an en sus aspiraciones. El primero lleg√≥ un 13 de agosto hace 20 a√Īos.

¬†‚ÄúLa risogr√°fica parte de una empresa de mime√≥grafos creada en Jap√≥n en 1946 con el nombre de Riso Kagaku. Desde entonces se comenz√≥ a emplear en el mundo. Cuando en 1998 Fidel Castro es alertado en el 6to. Congreso de la Uneac, de la necesidad de la masificaci√≥n de la cultura literaria, apuesta por este proyecto, porque estas m√°quinas se usaban para imprimir planillas en las empresas, pero tambi√©n en otras partes del mundo las utilizaban para hacer libros‚ÄĚ, explica Mois√©s May√°n, poeta multipremiado y especialista de la Promotora Literaria Pedro Ortiz.

foto liset prego

Desafiados por la cordura, los que apostaron por este viaje ya en los primeros a√Īos contaban 530 autores publicados por primera vez y 250 por segunda, riesgos que pocos en el universo de los libros se atreven a asumir.

Cuando el SET surgi√≥ ya Ediciones Holgu√≠n ten√≠a 14 a√Īos posicionando a los autores del territorio en el panorama de las letras cubanas, por momentos la idea parec√≠a un retroceso, luego vendr√≠a a ser un beneficio. Tambi√©n hab√≠a nacido Ediciones La Luz y daba sus primeros pasos desde 1997. Entonces se enrolaron en la aventura por los aparentes imposibles.

Muchos de los escritores que hoy exhiben decenas de títulos y premios, reputadas figuras asentadas en el contexto nacional; jóvenes que aspiran a publicar sus primeros textos, se han puesto al amparo de estos sellos que hasta el día de hoy se consideran entre los más importantes del país.  

Lo ratifican el trabajo sostenido, el reconocimiento con diversos premios, la calidad de sus propuestas, que en los √ļltimos a√Īos se ha beneficiado de la policrom√≠a, la diversificaci√≥n de temas, g√©neros, formatos, y el perenne cuidado del trabajo editorial.

Por ello el Centro Provincial del Libro en Holgu√≠n les reconoci√≥ en una suerte de homenaje realizado hace algunos d√≠as en la Casa de la Trova de la Ciudad de los parques. Y es que ellos, los de entonces, son hoy tan distintos…

Luis Yuseff Reyes, director del sello holguinero de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, explica: ‚ÄúEste sistema fue creado en medio de la Batalla de Ideas, y ¬†en el transcurso de estos 20 a√Īos las din√°micas, aspiraciones y necesidades de las editoriales han cambiado. ¬†

“Los planes editoriales son más serios, el trato a los autores es respetuoso, y escritores reconocidos prefieren apostar por pertenecer el catálogo del SET, lo cual hace que sobresalga nuestro trabajo. A ello se suma que, por suerte, Zuleika Romay, quien fuera presidenta del Instituto Cubano del Libro, favoreció que desde el SET hicieran propuestas de planes especiales y Fondo de Población, mediante los cuales los libros podían tener mayor tirada y paginado, así como interiores en policromía, ventajas que comenzaron muy tímidamente, pero la dirección del Instituto entendió que nuestras editoriales podían aportar propuestas más interesantes que las nacionales, lo que ocurrió con Sed de Belleza, Ediciones Matanzas, Capiro, La Luz y Holguín. Estos planes han aportado muchos libros a nuestros catálogos.

‚ÄúAhora bien, la idea con que fue pensad en¬† el a√Īo 2000 el SET, no puede ser la misma despu√©s de 20 a√Īos, ni son las mismas aspiraciones o normas, porque lectores y escritores se han modificado‚ÄĚ.

Lourdes Gonz√°lez, reconocida autora y directora de Ediciones Holgu√≠n, opina sobre el contexto inmediato: ‚ÄúVeo ahora una inclinaci√≥n hacia el plano del libro digital, pero ¬Ņd√≥nde los vendes? ¬Ņd√≥nde los exhibes si no tienes plataformas para ello?‚ÄĚ.

foto liset prego

A pesar de lo dif√≠cil de estos tiempos, afirma, ‚Äúlos escritores no han dejado de escribir, siguen sum√°ndose los j√≥venes y las editoriales continuamos trabajando. Con la pandemia todo es un callej√≥n sin salida. Hay que unirse y ser muy solidarios, porque nuestro empe√Īo puede ayudarnos‚ÄĚ.

En tanto, Ediciones Holgu√≠n no se detiene, pues desarrolla iniciativas como los sueltos Poes√≠a para llevar, que acercan textos de reconocidos poetas holguineros en cuartillas para atesorar, o persiste para que, al fin, salgan de la industria t√≠tulos que esperan por m√°s de un a√Īo para llegar a sus lectores. Adem√°s, est√° pendiente la remodelaci√≥n de su sede, para lo cual ya se posee un proyecto interesante y hermoso que espera por presupuesto para su ejecuci√≥n.

As√≠ los ‚Äúconductores suicidas‚ÄĚ que anunciaba Sabina al comienzo del di√°logo contin√ļan su bregar. Luis Yuseff propone cambiar el curso cuando asegura: ‚ÄúEs momento de replantearse todo el sistema editorial cubano, pues cada vez hay menos compradores de libros. Estamos aspirando a cambiar muchas cosas, a implementar nuevos paradigmas‚ÄĚ.

May√°n deja una sentencia de peso que aquilata el valor real del proyecto nacido hace dos d√©cadas: ‚ÄúSi ahora se nos realizara un examen de nuestra bibliograf√≠a personal y se nos quitaran los libros ¬ęRiso¬Ľ, nos √≠bamos a quedar bastante hu√©rfanos de literatura. Tenemos una deuda impagable con ellos.

‚ÄúEs hora de pensar en las editoriales y no en sus sistemas de impresi√≥n. Mientras, qu√© otra cosa podemos hacer que no sea apoyar, agradecer y acompa√Īar al SET, pues qu√© fuera, por ejemplo, de m√≠, si Ediciones La Luz no se hubiera arriesgado en poner en papel sobre tinta mi primer libro, ya que los escritores tenemos ese sue√Īo y el de rogar porque desde el otro lado exista siempre un lector‚ÄĚ.

El panorama del libro cubano se presenta complejo. Conducir en medio de carencias materiales que afectan todas las esferas de la vida dentro y fuera del pa√≠s, toca sensiblemente esta arista de nuestra realidad, ya da√Īada por la precariedad de infraestructura y suministros, aunque persiste el talento de los equipos creativos y los autores.

El libro digital y sus retos asociados al comercio electr√≥nico, la promoci√≥n eficaz, la distribuci√≥n, resultan cuestiones que todav√≠a precisan una mirada acuciosa y un actuar concreto para que el sue√Īo que naci√≥ un 13 de agosto madure junto a su tiempo y sus hijos, y sobrevivan, no de la locura fecunda, sino de los callejones sin salida y los obst√°culos en la v√≠a, los ‚Äúconductores suicidas‚ÄĚ.


Mayda Pérez Gallego: Entre rejas y rosales, la poesía

No conoc√≠ como hubiese querido a Mayda P√©rez Gallego. Otros escritores holguineros, m√°s cercanos generacionalmente a ella ‚Äďo aquellos j√≥venes que a mediados de los noventa, Luis Yuseff, Ghabriel P√©rez, Rub√©n Rodr√≠guez, entre otros, encontraron en su amistad una especie de refugio ante las contingencias diarias, ante los temores de la cotidianidad‚Äď, a√Īoran aun las reuniones de amigos en la cercan√≠a de su balc√≥n, de donde se divisaba la escalinata de la Loma de la Cruz y crec√≠a una ‚Äúmatica al sol como a porf√≠a‚ÄĚ. Cuando comenc√© a leer en pe√Īas y espacios literarios, a aparecer en revistas o antolog√≠as, cuando publiqu√© mis primeros versos, ya Mayda P√©rez Gallego no sal√≠a como antes a la calle. Se le ve√≠a cada vez menos en presentaciones literarias, actividades culturales. Mayda evadi√≥ ser el centro de atenci√≥n: ‚ÄúA veces siento que no he concluido nada, ni siquiera los libros que se supone ya conclu√≠‚ÄĚ, dijo ella.

Promoción de Mis rejas y mis rosasles РMayda Pérez Gallego РCortesía de Ediciones La Luz

Apenas compartimos un caf√© ‚Äďese caf√© que tanto evocan sus amigos, adem√°s del t√©‚Äď y algo de conversaci√≥n, alguna que otra vez, en una pe√Īa que realizaba en el caf√© Tres Luc√≠as el promotor cultural Joaqu√≠n Osorio. Una pe√Īa acogedora. Un lugar como pocos. Entonces Tres Luc√≠as era un remanso en la ciudad, el sitio donde tan bien se est√°, parafraseando a Eliseo Diego. Otros caf√©s han abierto en la urbe y los poetas han mudado sus miedos y alegr√≠as de sitio. No porque los otros tengas mejores ofertas ‚Äďque s√≠ las tienen‚Äď, sino porque aquel ha perdido su magia. Por Joaqu√≠n Osorio le√≠ tambi√©n su obra: profunda, l√≠rica, sencilla como la belleza (la verdadera belleza no necesita artificios, despeinada y sin maquillar, brilla por s√≠ misma), recogida en tres libros: Territorios de sue√Īos (1990), Entre el grito y la p√°gina en blanco (1999, Premio de la Ciudad 1996) y Golpes de lluvia (2007), publicados por Ediciones Holgu√≠n.

Fotos Vanessa Pernía Arias

Su poes√≠a fue haci√©ndose parte ineludible de la cotidianidad. Ella logr√≥ lo que pocos autores alcanzan: que sus versos nos acompa√Īaran, los hici√©ramos nuestros, incluso de memoria. Esa cotidianidad estaba apoyada en los espacios p√ļblicos. En el propio Tres Luc√≠as a√ļn puede leerse, en una especie de gran espejo, remedo de pantalla de cine, uno de sus poemas m√°s conocidos, le√≠do y rele√≠do mientras nos tom√°bamos el amargo elixir y convers√°bamos de lo humano y lo divino, ante los rostros, hermos√≠simos, de Raquel Revuelta, Eslinda N√ļ√Īez y Adela Legr√°:

Cinemateca (2)

Cine sonoro

Si el tren no hubiera pitado

Ana Karenina terminaría como una

                               distraída fatal.

Si el viento no aullara en el p√°ramo

Catalina y Heathcliff serían dos abuelos

neblinosos.

Si la tropa no se aliviara silbando

la marcha sobre el río Kwai se extendería

                         hasta el infinito.

Y si el piano no quisiera tocar

si no quisiera Sam

si no

Casablanca sería un embuste más

uno de tantos.

Uno de los nuevos café de la ciudad, Les Amis, también tiene en sus paredes uno de sus poemas:

Mis amigos

Son como los sellos:

su valor no radica fundamentalmente

en su antig√ľedad sino en su rareza.

Han ido llegando

de todas partes llegando

trayéndome un aluvión de poesía

canciones

secretos y sugerencias.

Algunos con el mucho o poco tiempo

han ido cayendo

pero hay otros que desarman

o reafirman mis tristezas.

A cualquier hora tocan en mi memoria

y yo los dejo entrar

ir derechito al corazón que los espera.

Allí anidan.

Allí saben ser cálidos con mis huesos.

En alg√ļn momento la ciudad se llen√≥ de poemas rotulados en los cristales de tiendas, instituciones‚Ķ Creo que tambi√©n hab√≠a uno de Mayda entre ellos. Uno de esos poemas-salva d√≠as. Versos atrapasue√Īos. Pero los poemas se fueron perdiendo y no s√© si hoy sobrevive alguno.

Cuando Mayda falleci√≥ en el verano del a√Īo pasado, no me encontraba en Holgu√≠n (como tampoco me encontraba cuando, en las postrimer√≠as del 2019, se despidi√≥ otro autor necesario, tambi√©n recluido en su hogar y al que no pude conocer como hubiese querido, Luis Caiss√©s). La p√©rdida de ambos escritores en un mismo a√Īo result√≥ una ausencia dolorosa para las letras en esta provincia, vac√≠o al que sumar√≠a, ya en este aciago 2020, otro poeta, Quint√≠n Ochoa.

Fotos Vanessa Pernía Arias

Ahora Ediciones La Luz, sello de la AHS en Holgu√≠n, salda una deuda, no con Mayda ‚Äďaunque s√≠ tambi√©n con ella, reacia a homenajes de todo tipo‚Äď, sino con los lectores de su obra, sobre todo los m√°s j√≥venes. ‚ÄúHolgu√≠n est√° asistida, hace mucho tiempo, por los nombres de varias mujeres poetas. Una de ellas es Mayda P√©rez Gallego. Sus libros poseen esa rara condici√≥n de lo aut√©ntico, de lo que surge en el instante que dura un pensamiento o una observaci√≥n, incluso mezcla lo uno y lo otro, dotando al poema de una sencillez compleja que lo hace trascender‚ÄĚ, apunta la escritora y editora Lourdes Gonz√°lez Herrero en las palabras de contracubierta de este libro que re√ļne su poes√≠a con el sugerente t√≠tulo Mis rejas y mis rosales (alusi√≥n a un verso de su admirado Antonio Machado, que encabeza como exergo la selecci√≥n).

El texto, con edici√≥n de Ghabriel P√©rez, autor adem√°s del pr√≥logo: ‚ÄúUna mujer cronopio como los sellos‚ÄĚ, dise√Īo de Roberto R√°ez y Armando Ochoa, e imagen de cubierta de Yuri Urquiza, es un hermoso homenaje a quien fuera una de las autoras m√°s queridas de las letras holguineras; escritora, adem√°s, de guiones para la radio y la televisi√≥n. Este libro nos dejan entrever a una poeta cuyos ‚Äúestados creativos incluyen la m√ļsica, los recuerdos, la amistad, el cine, el amor, sazonados todos con esa deliciosa figura ret√≥rica que es la iron√≠a. La sorpresa como posibilidad, y el azar que nos alienta, son para ella recursos de los cuales no debe prescindir la poes√≠a. En sus textos, Mayda inventa cuentos, ciudades, di√°logos, pa√≠ses, solo para alcanzar ese territorio que tanto disfruta: el de la estaci√≥n sin tiempo‚ÄĚ, a√Īade Lourdes Gonz√°lez.

Fotos Vanessa Pernía Arias

‚ÄúA pesar de su poes√≠a extraordinaria ‚Äďnos dice en el pr√≥logo Ghabriel P√©rez‚Äď, Cuba pr√°cticamente no la conoce. (‚Ķ) Cualquiera dir√≠a que esta singular voz ‚Äďalejada de antolog√≠as, de modesto perfil medi√°tico‚Äď, qued√≥ fuera de toda generaci√≥n, movimiento cultural, corriente po√©tica de su tiempo. Pues la que en 1981 obtuvo el Premio Poes√≠a de Amor Varadero y una menci√≥n en el David de 1985, ha sido, sobre todas las cosas, amiga del silencio‚ÄĚ.

En cambio, ‚Äúsu poes√≠a se acompa√Īa de la quena y por ella los Andes est√°n m√°s cerca del paisaje holguinero. En sus versos se siente el rasguear de la triste guitarra de Yupanqui, la estampida del rev√≥lver de Violeta Parra. Su poes√≠a es rompemuros. Es la que acoge en su pecho las quejas de la Pachamama, con sus volcanes y guerrillas, con el triunfo de sus desexilios, y tambi√©n con sus sue√Īos rotos‚ÄĚ, a√Īade Ghabriel, quien destaca, adem√°s, otros rasgos de la poes√≠a de Mayda, como los versos de ‚Äúagudas iron√≠as y mordaz sapiencia‚ÄĚ, ‚Äúlos mimos exquisitos del Espa√Īol asimilado por la que premia con sus aciertos l√ļdicos a la lengua cervantina, cuando va a la p√°gina en blanco y la devuelve reveladora de rejuegos idiom√°ticos, con lecciones de gram√°tica, fon√©tica y reglas ortogr√°ficas‚ÄĚ, un ‚Äúestilo √ļnico, que alterna con lo epigram√°tico y lo discursivo (loable su poder de s√≠ntesis, su exquisita agudeza verbal); donde el texto puede darnos la sensaci√≥n de un comentario, un divertimento; donde lo coloquial adquiere forma de cantata y la voz popular, el dicharacho, el refr√°n y la frase cl√°sica se amalgaman‚ÄĚ y ‚Äúel elemento l√ļdico‚ÄĚ que caracteriza buena parte de una obra ‚Äútan personal e intimista como Sor Juana In√©s de la Cruz, y universal como Antonio Machado o Rafael Alberti‚ÄĚ.

Fotos Vanessa Pernía Arias

En Mis rejas y mis rosales encontramos aquellos poemas que, al pensar en la poes√≠a de Mayda, guardamos en la memoria de los d√≠as, como: ‚ÄúCompa√Īero jefe‚ÄĚ y aquello de ‚Äúre√≠rme de la cara que puso cuando/ dije Machado/ y Usted pens√≥ en Gerardo mientras yo/ compa√Īero/ le hablaba de Antonio‚ÄĚ, o ‚ÄúEncuentro‚ÄĚ, ‚ÄúPoema descalzo‚ÄĚ, ‚ÄúFAO‚ÄĚ, ‚ÄúReflexi√≥n (4)‚ÄĚ y el hermoso texto, desconocido para m√≠ hasta ahora, ‚ÄúPara Joan B√°ez‚ÄĚ: ‚ÄúNo obstante/ qu√© bueno cuando el espejo estalla en m√ļltiples/ pedazos/ y en uno de ellos/ como en la penumbra del cuarto de Madeleine/ alumbras t√ļ/ joven-joven/ dici√©ndonos de o√≠do a o√≠do/ como antes/ como siempre:/ la respuesta est√° flotando en el viento‚ÄĚ. Mas/ ¬Ņen qu√© viento Joan? ¬Ņen qu√© viento?‚ÄĚ

Libro homenaje, aunque no libro p√≥stumo ‚Äďpues Mayda estuvo al tanto del proceso de edici√≥n, desde la selecci√≥n del t√≠tulo, los poemas y la obra de cubierta, hasta que en ese verano la muerte sobrevino‚Äď, este hermoso poemario nos devuelve a una autora necesaria, aunque no conocida en su sencillez y profundidad como merece y a√ļn menos fuera de Holgu√≠n, ciudad que escogi√≥ para entregarnos entre el susurro, el grito y la p√°gina en blanco, que trasmuta en versos memorables, una obra po√©tica cuya sinceridad nos acompa√Īa cada d√≠a.


Entrada de emergencia para la poesía (+ Fotos)

La joven luz: entrada de emergencia, exposici√≥n que combina versos y fotograf√≠as de los autores incluidos en la selecci√≥n hom√≥nima de j√≥venes poetas en Holgu√≠n publicada en formato audiolibro y ebook por Ediciones La Luz, sello holguinero de la AHS, fue inaugurada en el sal√≥n ‚ÄúAbrirse las constelaciones‚ÄĚ como parte de una amplia jornada de actividades literarias.

La muestra, con dise√Īo de Robert R√°ez, forma parte de la campa√Īa de promoci√≥n de la lectura ‚ÄúLeer seduce‚ÄĚ, que organiza la editorial y que obtuvo el pasado enero el Premio de la Ciudad de Holgu√≠n 2020 en Comunicaci√≥n Promocional. En ella se exhiben las reproducciones a mayor formato de las tarjetas postales (que se incluyeron, adem√°s) que acompa√Īan la promoci√≥n del ebook y el audiolibro, y donde junto a la foto del joven poeta, podemos leer varios versos suyos.

foto vanessa pernía

‚ÄúDe los 15 autores reunidos en el volumen La joven luz: entrada de emergencia, m√°s de la mitad son in√©ditos, o por lo menos lo eran hasta el momento exacto cuando el ebook, las postales, los audios con las voces de los poetas, y las fotograf√≠as en los estudios de grabaci√≥n, entraron (de emergencia) en los tel√©fonos de quienes asistimos al lanzamiento del m√°s novedoso y m√ļltiple producto-luz‚ÄĚ, asegur√≥ el escritor Mois√©s May√°n al presentar la exposici√≥n.

  • foto vanessa pern√≠a

La Luz ‚Äďque ha realizado varias antolog√≠as importantes y audiolibros desde que surgi√≥ la colecci√≥n Quemapalabras con la poes√≠a de Delf√≠n Prats‚Äď re√ļne en estos formatos la obra de los j√≥venes: Karina Mora, Elizabeth Soto, Liset Prego, Alejandro Batista, Andr√©s Cabrera, Frank Alejandro Cuesta, Ana Yanet Garc√≠a, Norge Luis Labrada, Camilo Noa, Erian Pe√Īa Pupo, Jos√© Luis Laguarda, Jos√© Alberto P√©rez, Idania Salazar Cruz, Reynaldo Zald√≠var y Roberto R√°ez. Con ellos la editorial apuesta el futuro de la literatura escrita desde Holgu√≠n. Ahora esta muestra expositiva, que acompa√Īar√° las actividades literarias que se realicen en el sal√≥n en los pr√≥ximos meses, se suma a la campa√Īa que desde la seducci√≥n del libro, promueve la lectura.

foto vanessa pernía

‚ÄúQuiz√°s porque un poeta no tiene mejor forma de actualizar su propia obra que la lectura de los j√≥venes, los he le√≠do con rigor a toda prueba. Los conozco. He husmeado en la violencia in√©dita de sus libros. En su aparente timidez se han filtrado mis palabras. O eso creo‚ÄĚ, dijo Mois√©s.

  • foto vanessa pern√≠a

‚Äú¬ŅQui√©n de ellos producir√° una obra imperecedera capaz de soportar la dureza del siglo? No lo sabemos. Ninguno de nosotros puede ejercer jurisdicci√≥n sobre el futuro. El presente es una sumatoria de incertidumbres, sin embargo Ediciones La Luz ha provisto la plataforma de lanzamiento. La construcci√≥n de la obra propia, pero los aventones en el largu√≠simo y empedrado amino de la escritura siempre se agradecen. He aqu√≠ los espl√©ndidos rostros de la luz en el brillo absoluto de su edad. He aqu√≠ 15 j√≥venes que celebro y canto, como celebran los hermanos mayores la belleza del reci√©n nacido. A veces hay que entrar a por todas, porque la situaci√≥n lo exige, porque la vida es un conteo regresivo. Entrar, prendidas las sirenas, activadas las luces de emergencia‚ÄĚ, a√Īadi√≥ May√°n en sus palabras de presentaci√≥n, antes de dar el paso a la lectura de la obra de varios de los poetas antologados all√≠.

  • foto vanessa pern√≠a

Esta exposición es parte de la jornada de actividades de La Luz que incluye lanzamientos de novedades, conversatorios y recitales poéticos, en homenaje al aniversario 20 del Sistema de Ediciones Territoriales, al Día Mundial de la Juventud, al natalicio de Fidel Castro y a la AHS.

foto vanessa pernía

El Chino Heras, el escritor, el maestro

*Tomado del Portal Cubarte

Lo conocimos primero mediante sus historias, cargadas de realismo y sensaciones m√°s all√° de las palabras. Todav√≠a recuerdo nuestro primer d√≠a como estudiante en el Centro Onelio. All√≠ estaba √©l, junto a su esposa Ivonne Galeano y los tambi√©n escritores Ra√ļl Aguiar y Sergio Cevedo.

Muy pronto el Chino se convirti√≥ en m√°s que un maestro o un referente literario. Fue amigo y especie de hermano grande para nosotros, con cr√≠ticas, consejos y una facilidad inusual para ense√Īar. Admiro su talento, pero especialmente la bondad, su fidelidad a la creaci√≥n y a Cuba, su capacidad para so√Īar y seguir en el camino de las esencias, incluso en medio de cierto hurac√°n de incomprensiones.

Seguramente los mensajes de felicitaci√≥n este 5 de agosto, fecha de su cumplea√Īos 80, son numerosos, el sonido del tel√©fono debe ser permanente.

Tomada de cubarte

Sin dudas, es uno de esos escritores imprescindibles de la literatura de la Revolución, no solo por su calidad narrativa, también por reflejar en su obra sucesos históricos trascendentales, como el enfrentamiento a la invasión mercenaria por Playa Girón, y otras peculiaridades de etapas posteriores a 1959.

Hoy pienso tambi√©n en el Heras hu√©rfano de padre a los 12 a√Īos de edad, que fue limpiabotas, vendedor de peri√≥dicos y billetes de loter√≠a, limpiador de portales‚Ķ durante parte de la d√©cada de los ‚Äô50, pero que nunca dej√≥ de fantasear. Imagino al muchacho que combati√≥ contra los agresores en Gir√≥n y luego reflej√≥ la experiencia en su libro La guerra tuvo seis nombres, por el que gan√≥ el Premio David.

Me parece verlo alegre, cuando recibi√≥ la noticia de su Menci√≥n √ļnica en el concurso Casa de las Am√©ricas de 1970, por Los pasos en la hierba. Y despu√©s la tristeza, las puertas cerradas‚Ķ por una muy conocida pol√©mica en el campo ideol√≥gico-cultural, provocada sobre todo por la cr√≠tica Otra menci√≥n a los Pasos, de Roberto D√≠az, en el Caim√°n Barbudo, que desat√≥ tempestades.

También con una obra sobresaliente como crítico cultural, Heras es ejemplo de apego a los principios revolucionarios, al país y su gente. Su obra cuentística, incluidos Acero y Cuestión de principio, tiene mucho de autobiográfica.

Resulta inevitable recordar los días en el Centro Onelio, cuando él y otros profesores alimentaban nuestros deseos de ser escritores. Me parece verlo otra vez aconsejar, sonreír y hablar de niveles de realidad, tipos de narradores, corrientes subterráneas de sentidos…, en fin, de ese otro mundo tan suyo: el de las técnicas literarias.

Compilador de Los desaf√≠os de la ficci√≥n, Eduardo Heras Le√≥n est√° en las entra√Īas de muchos j√≥venes, que le agradecen. Ganador del Premio Nacional de Literatura 2014 por la obra de la vida, el Chino, como lo llaman cari√Īosamente familiares y amigos, es tambi√©n s√≠mbolo de resistencia, humildad, y bondad, con una admirable trayectoria como literato, pedagogo y cultivador de la cultura. Un maestro, al cual respetamos y queremos.