Literatura infantil


Poemas que llenan de amor cualquier lamento

Rese√Īa a un poemario para adultos de Mildre Hern√°ndez Barrios

tomado del periódico vanguardia

 

Me envolví entre tus horas

para llenar de amor cierto lamento.

Pero ya nada imploras

Seré, si te demoras,

como un viejo molino ya sin viento.

                                            

La autora de estos versos (Lira), es Mildre Hern√°ndez Barrios, una de las voces m√°s importantes de la Literatura Infantil y Juvenil que se publica actualmente en Cuba. Sus libros acompa√Īan la infancia de hoy, en tanto suelen aportar mensajes de tolerancia, de amor propio, sensibilidad hacia el cuidado de los animales y las plantas y una suerte de visi√≥n optimista (para nada ingenua) del mundo diverso y raro del que somos parte, los infantes y adultos de estos tiempos. A su pluma inagotable agradecemos narraciones √°giles, imaginativas y filiales como El ni√Īo congeladito, premio Casa de las Am√©ricas 2015, o Es raro ser ni√Īa, la obra m√°s solicitada de 2017 en el sistema nacional de bibliotecas p√ļblicas.

La cr√≠tica literaria dentro y fuera de nuestro pa√≠s contin√ļa recibiendo con elogios renovados cada entrega editorial de Mildre para las ni√Īas y ni√Īos. As√≠ declar√≥ para una entrevista publicada en el portal web Cubaliteraria: ‚ÄúEn mi opini√≥n, debe vislumbrarse ¬ęuna luz al final del t√ļnel¬Ľ, debe palparse la esperanza, debe existir lo que anta√Īo se nombraba moraleja y, aunque se le han puesto muchos nombres modernos, a√ļn existe para educar al ni√Īo y/o adolescente para ser mejor persona, para aceptar las diferencias, para respetar, para cuidar el entorno, para amar‚Ķ pero jam√°s desde una historia impuesta, sin gracia y sin sabidur√≠a.‚ÄĚ[1]

Pero la gracia y ternura que emana de Mildre Hern√°ndez a la hora de abordar temas que pudieran ser muy pol√©micos, o muy hondos, trasciende para refundirse en el poemario de 2018 ‚ÄúComo un viejo molino sin viento‚ÄĚ.

Esta entrega literaria permite asomarnos, adem√°s, a la intimidad de la autora, ya no a la ni√Īa interior que palpita en sus narraciones; sino m√°s bien a la jovencita sumida en sus lecturas. Con un libro de poes√≠a entre los cuadernos escolares o bebi√©ndose el diario de Ana Frank en la escalinata de una biblioteca de provincia, as√≠ pueden descubrirla sus lectores. O quiz√°s imagin√°ndose ella misma, siglos atr√°s, atrapada entre deidades hermosas que la presienten desalineada y extra√Īa para su √©poca.

Y es que ‚ÄúComo un viejo molino‚Ķ‚ÄĚ dialoga con todos estos referentes en un tono √≠ntimo y a la vez desenfadado, dulce y triste, pero m√°s dulce que triste. Y eso tienen en com√ļn muchos de los textos de Mildre, aunque var√≠e el p√ļblico meta, ella se implica en lo que escribe, sin miedo, sin tapujos, pero con un minucioso cuidado de no pactar con la crudeza, ni con la falta de lirismo o de creatividad.

La obra que traemos a colaci√≥n consta de tres partes: Cartas para Ana, Como quien no se aleja y Las m√°s ocultas derrotas; cada una con su respectivo glosario al final del libro. La primera, es un conjunto de sonetos a modo de epistolario, referidos a ni√Īos, adolescentes y j√≥venes que, como Ana Frank, estuvieron recluidos en el campo de reconcentraci√≥n de Auschwitz.

tomado del perfil de facebook de mildre hern√°ndez

Aqu√≠ podemos encontrar a Czeslawa Kwoka, cuyas fotograf√≠as, tomadas por Wilhelm Brasse recuerdan el holocausto en la exposici√≥n de Auschwitz-Birkenau State Museum: el zoom de aquel paisaje que se aferra/ al rostro de una paz que no he tenido. Tambi√©n le escribe cartas a Ana, Petr Ginz; cuyo dibujo de la Tierra vista desde la Luna a√ļn conmueve al mundo. Peter Van Pels, el inmigrante alem√°n que regal√≥ a Ana Frank dos a√Īos de romance adolescente en un refugio, durante la Segunda Guerra Mundial, le dedica a su amiga im√°genes como: Una piedad sin vuelo que desnuda‚ĀĄ el aletear de un p√°jaro cansado‚Ķ Ana, por su parte responde todas las misas al reverso, incluidas la de un muchacho desconocido de L√≥dz. Pero es Kitty, su amiga de la infancia convertida en Diario de confesiones, quien le responde a ella: Le temo a que te pierdas en la ni√Īa, ‚ĀĄ guardada en alg√ļn libro sin asombro.

La segunda parte, Como quien no se aleja, consta de una nota al pie en la que se explica que leeremos varios haik√ļs dedicados poetas reconocidos. S√≠ntesis atrevida porque la brevedad del estilo japon√©s es acompa√Īada de una cita directa de los bardos. Ellos, tan dis√≠miles e ic√≥nicos que van desde Safo de Lesbos, 580 a. C. hasta la Pizarnik, Pavese, Cavafis para cerrar con nuestro necesario y nunca bien ponderado, Jos√© Mart√≠. Tambi√©n este aparte trae a colaci√≥n formas po√©ticas cl√°sicas, redimensionadas en un lenguaje mucho m√°s contempor√°neos, y una espiritualidad que bien permite al joven lector identificarse con el mensaje subyacente en nost√°lgicas met√°foras.

Por √ļltimo, no menos atractivo, el conjunto Las m√°s ocultas derrotas. Diversos pasajes de la mitolog√≠a griega son evocados por Mildre Hern√°ndez en versos rimados que unas veces les hablan directamente a los protagonistas: T√ļ, Circe, fiel hechicera, ‚ĀĄ no desistas‚ĶNo perdones; pero en otros poemas utiliza una primera persona para describir la forma en que el sujeto l√≠rico percibe la psicolog√≠a de estos personajes o lugares mitol√≥gicos:

…También soy la tejedora

un animal que no sabe

entrelazar su tibieza

con los hilos de la tarde.

Pudiera decirse que la unidad tem√°tica de estas tres partes es el tributo a personalidades y personajes trascendentes de la historia, la l√≠rica o la mitolog√≠a. Tambi√©n que Como un viejo molino sin viento se aviene a todo tipo de p√ļblico, pero especialmente, en el p√ļblico joven provoca la curiosidad por estos referentes universales. Establece un v√≠nculo cercano y contempor√°neo por el tono √≠ntimo y la frescura del estilo.

Una vez m√°s la creadora de Cuasi[i] muestra sus dotes para comunicarse con p√ļblicos exigentes, estableciendo c√≥digos comunes y, lo m√°s importante, sembrando la necesidad de leer mucho y de investigar sobre temas universales si se quiere ensanchar la mente y el alma de la nueva generaci√≥n.

Notas:

[1] Yo nunca escribiría para seducir a un lector adulto. Entrevista a Mildre Hernández.

Por Lázaro Andrés Fecha: diciembre 23, 2019. En: Cubaliteraria.

[i] Cuasi es la protagonista de t√≠tulos como Es raro ser ni√Īa, Mi mam√° est√° en la cocina y Mi abuela es un primor.


Convocan a primera edici√≥n del premio nacional de narrativa para ni√Īos Reina del Mar Editores 2020

El sello literario de Cienfuegos ‚ÄúReina del Mar Editores‚ÄĚ, perteneciente a la Asociaci√≥n Hermanos Saiz, convoca a la primera edici√≥n del premio nacional de narrativa para ni√Īos. En el concurso podr√°n participar escritores menores de 36 a√Īos, residentes en Cuba, miembros de la UNEAC o la AHS.

En esta oportunidad el volumen o proyecto de libro tendrá características diferentes y será entregado de una manera habitual por estos días, pues el formato digital cumplirá con las bases de la convocatoria.

Se puede concursar con un texto de Narrativa para ni√Īos, ya sea en los g√©neros noveleta o cuento y el mismo puede tener una extensi√≥n de hasta 95 cuartillas, incluyendo ilustraciones.

Es esta la primera ocasi√≥n que Reina del Mar editores dedica su principal certamen a la literatura infantil, como reconocimiento tambi√©n a la fuerza de esta categor√≠a en el territorio sure√Īo.

La convocatoria cierra en el mes de octubre, fecha en la que la comisi√≥n de admisi√≥n sesionar√° para dar a conocer los 5 mejores vol√ļmenes presentados.

El sello editorial de los jóvenes escritores cienfuegueros, celebra con este premio el aniversario 23 de su fundación. Más de una década impulsando la literatura, siempre desde textos audaces e innovadores.

*Tomado de Perlavisión


Retazos: postales buc√≥licas de la ni√Īez

Hay que llevar a los ni√Īos la poes√≠a. Tiene que hacerse. Porque es m√°s soportable la aspereza de estos d√≠as cuando el verso acompa√Īa, sutil y sabio en lo sint√©tico de sus decires, la existencia del hombre, de la ni√Īa, del esp√≠ritu.

Y aunque no rime el verso y su m√©trica var√≠e, o no recuerde a las pegadizas estrofas de los libros de lectura que en las aulas se gastan a√Īo tras a√Īo, ha de llevarse a los ni√Īos la poes√≠a, dejarla crecer junto con ellos, para que sea compa√Īera de viaje y dulcifique el reposo de sus horas o las tempestuosas traves√≠as que de seguro enfrentar√°, como nos pasa a todos en esto de hacerse adultos.

Por eso se agradecen los libros en los que en versos llegan la belleza y las verdades, las historias fant√°sticas o cotidianas para insuflar la sensibilidad entre los infantes, o hacerla permanecer.

Con retazos de ni√Īez escribe Yecenia Ram√≠rez Sosa este libro. Bien podr√≠a decirse que de ni√Īez prestada o de la propia porque hay muchas coincidencias en sus estampas rurales, en los juegos, primitivo ensayo de la vida, en la precariedad del quinqu√© y su luz humilde, que nos refiere, adultos de hoy, a un ayer m√°s elemental, tal vez austero.

Va Yecenia entre sus versos conectando con la infancia de muchos, con los patios de tantos abuelos, los columpios que mecieron la inocencia, la yagua-nave espacial-carroza, el r√≠o de corriente irrepetible, la sorpresa, el desenfreno, el miedo, descubrimientos que llegan en los primeros a√Īos, en sus primeras veces, la muerte, la p√©rdida, el amor, la curiosidad.

Como postales andan los poemas pintando una Cuba reci√©n amanecida, su follaje, la neblina, el fr√≠o de la aurora campestre con sus gotas de roc√≠o robadas a la noche, boh√≠os, pueblitos buc√≥licos, y en medio de estos paisajes el amor m√°s ingenuo y honesto por Bertica, cuya atenci√≥n se disputan tantos ni√Īos mientras ella tiene ¬ęla mirada lejos y el coraz√≥n de una paloma triste¬Ľ.

Huele a dulce entre las p√°ginas de estos retazos en las que postres caseros se anuncian, huele a humo, a fog√≥n de le√Īa y a ceniza; huele a flores silvestres y a hierba, a caballo al trote y a a√Īoranza tal vez por la libertad que tiene el ni√Īo de decir y sentir naturalmente sin las mediaciones del deber ser, o las convenciones de la hipocres√≠a.

Tiene cuevas, y lomas, y palmas reales, y manos de bisabuelo gastadas por sostener el tiempo, tiene sobre todo una nostalgia profunda y un agradecimiento, y algo que no vuelve, un tiempo detenido en el que se cura el empacho con despojos, en el que las criaturas fantasmagóricas de las noches rurales espantan, y a lo lejos el traqueteo de una carreta anuncia que alguien llega.

Son 33 los poemas que agrupa bajo la mirada cuidadosa de Jos√© Ra√ļl Fraguela, el editor que acompa√Ī√≥ a Ediciones La Luz en esta recopilaci√≥n de los Retazos de Yecenia Ram√≠rez Sosa, una autora guantanamera que se ha movido entre la poes√≠a y el teatro y destaca por ser la coordinadora general del Proyecto Literario Grafoman√≠a.

Alain Romero Cuba ilustra a l√≠neas los interiores que cada ni√Īa o ni√Īo puede rellenar a su antojo y una cubierta que es un sendero listo para ser recorrido, una vez que se atraviese la primera p√°gina.


La fiesta de t√© de los so√Īadores despiertos

Los invito a una fiesta de t√© que no termina nunca, y que empez√≥ cuando un se√Īor muy ocurrente paseaba en una barca junto a un amigo y tres peque√Īas hermanas. La historia que hilvan√≥ aquel se√Īor fue luego el regalo de cumplea√Īos para la m√°s peque√Īa de las navegantes, Alice.

Así Charles Lutwidge Dodgson (Lewis Carroll), matemático y escritor inglés, abrió en 1864 un portal a otro universo, entregó las coordenadas de un mundo absurdo más allá de las puertas de la vigilia e inició el convite fantástico.

Cuando Las aventuras de Alicia y el pa√≠s de las maravillas llega a los lectores, 155 a√Īos despu√©s, sigue envolviendo en una brumosa irrealidad que entre sorbo y sorbo de un m√°gico brebaje permite transitar por la locura o a una cordura sobrecogedora, si se mira con detenimiento las conductas y situaciones de cada personaje.

Pero tanto y tan profundamente ha calado este libro en quienes lo conocen que no dejan de nacerle versiones en el cine, reinterpretaciones, autores que remedan sus escenas. El texto se ha vuelto un referente de persistencia profunda, un cl√°sico, versionado en decenas de lenguas.

Ahora a Ediciones La Luz se asoma hecho poes√≠a Alicia maravillada. Las cuartetas de rimas bien logradas, en las que, de verso a verso, se reconstruye la historia de Carroll, conforman el cuaderno de la autor√≠a de H√©ctor Luis Leyva Cede√Īo, joven autor granmense, que cont√≥ con la edici√≥n de Irela Casa√Īas y dise√Īo de Frank Alejandro Cuesta.

Alicia maravillada llega imaginada por Alain R. Cuba con un estilo que recuerda los dibujos animados, el di√°logo preciso con el texto, y una Alicia representada en las m√°s desatinadas circunstancias en las que su historia la sume.

El abordaje de textos narrativos desde la poes√≠a no es asunto realmente novedoso. Otros incluso de la literatura para adultos han sido versionados desde el verso y para los ni√Īos y j√≥venes.

H√©ctor Luis Leyva Cede√Īo/ tomada de su perfil de facebook

De este modo llegan, simp√°ticos y descabellados, los personajes ideados por Carroll y sus aparentemente il√≥gicos escenarios y aventuras: la Liebre Marce√Īa, la Falsa Tortuga, el Sombrero, la cruel Reina de Corazones, Alicia y sus pies distantes, y la merienda infinita con relojes embadurnados con mantequilla. ¬†¬†

También aquí la metáfora de la cordura incierta, las alusiones a una sociedad que se representa disparatada, pero que remeda los reales escenarios que siglo y medio después se repiten, matices más, detalles menos, pero con similitud y precisión sorprendentes. El viaje de Alicia muestra cómo las decisiones que a cada paso del camino se toman nos impactan, cómo se crece o decrece con cada una, simbolismo aparte, como en la vida misma.

Y porque los libros, aunque etiquetados en grupos etarios, son disfrutables, más allá de las edades de quienes los descubran antes y ahora, esta fiesta de té admite invitados diversos.

Para el lector que se ha acercado antes al original es f√°cil encontrar los referentes de la prosa precursora y quien llega por primera vez al Pa√≠s de la maravillas a trav√©s de la obra de H√©ctor Luis Leyva Cede√Īo, disfruta con las bien logradas estrofas, el cuidadoso uso del lenguaje, y el fascinante mundo de los ¬ęso√Īadores despiertos¬Ľ, en el que se zambullen los lectores de la mano del apurado conejo a trav√©s del agujero fant√°stico, puerta de las enso√Īaciones.


Los cubanos tambi√©n tienen sus Grim¬īs y su Andersens

Como sucediera en Europa con aquellos cuentos que inmortalizaron los hermanos Grim, en Latinoam√©rica, relatos m√°gicos y gestas de anta√Īo viajan de las bocas de padres a hijos. A√ļn la cuent√≠stica cobra valor en la transmisi√≥n de la cultura de los p√°ramos andinos en Venezuela, o en la conservaci√≥n de leyendas ind√≠genas en otros pa√≠ses como M√©xico y Estados Unidos. Incluso, para los habitantes de la ciudad moderna, la transmisi√≥n de muchas esferas del saber se da por v√≠a oral.

No en pocos casos coexisten con las grandes sociedades que tienen la comunicaci√≥n sostenidas en la escritura, otras totalmente √°grafas, donde la historia y la educaci√≥n se basan en la narrativa. En algunas de estas sus habitantes utilizan, por ejemplo, anta√Īas cantur√≠as para calcular distancias.

Pero Cuba ha marcado un camino propio en el estudio de estos anales de la oralidad, con propuestas que van m√°s all√° de la recopilaci√≥n de leyendas, de modo que sus Grim¬īs y sus Andersen, son peculiares guajiros de alma po√©tica, pero tambi√©n maestros de la palabra que se despliega en el aire. ¬†

Aparejado a estudios etnogr√°ficos de diversa √≠ndole, a principio de los a√Īos 60 ya se hablaba en la Isla de talleres especializados en la formaci√≥n de narradores orales, es decir, profesionales del arte de contar cuentos. As√≠ trascendi√≥ en salas y talleres de la Biblioteca Nacional, lo que muchos intelectuales llamaron el rescate del narrador oral, y que se traduc√≠a en un grupo de literatos, dramaturgos, y etn√≥grafos, trabajando en base a entender este acto ritual como un arte nuevo.

María Teresa Freyre de Andrade

Para 1959 asume la dirección de la Biblioteca Nacional José Martí la Doctora en Ciencias María Teresa Freyre de Andrade y, con ella, se inician proyectos culturales que revitalizarían la narración oral. Inauguró, junto al poeta Eliseo Diego, una escuela dentro de la institución que tuvo el expreso objetivo de impulsar el movimiento de narradores en la región.

Del maestro, por su parte, encontramos m√ļltiples disertaciones dedicadas a este tipo de literatura. Su difusi√≥n, explicitaci√≥n te√≥rica y sobre todo, su rescate en orden profesional. Se destacan los ensayos: Los hermanos Grim y los esplendores de la imaginaci√≥n popular, Secretos del mirar atento: En torno a Hans Christian Andersen, Las maravillas de La Bella y la Bestia, Aviso, Memoria del gato con botas, Los cuentos y la imaginaci√≥n popular.

La narradora Haydée Arteaga aseguró en una entrevista ofrecida al sitio ww.ohch.cu: y aprendí la técnica narrativa con Eliseo Diego, porque yo era narradora, pero no conocía la técnica. 

Ya en los inicios de la d√©cada del ’50, la doctora Freyre hab√≠a organizado seminarios sobre la narraci√≥n oral en el Lyceum de La Habana y, posteriormente (1962), con la inapreciable ayuda del poeta y la doctora Mar√≠a del Carmen Garcini crea el Departamento de Literatura y Narraciones Infantiles de la Biblioteca Nacional.

Este estuvo dedicado a estudiar y difundir la teor√≠a y la t√©cnica del arte de contar cuentos, mediante la preparaci√≥n de narradores en toda la red nacional de bibliotecas p√ļblicas para ni√Īos del pa√≠s, y la edici√≥n de la colecci√≥n Textos para narradores, iniciada en 1966. Adem√°s se crearon talleres de narraci√≥n oral esc√©nica en el Gran Teatro de La Habana y lleg√≥ a nuestro pa√≠s la renombrada hora del cuento.

El parque Lenin fue el escenario de una eventualidad nacida a mediados de la d√©cada del 70: La Pe√Īa de los juglares. Lugares como este, plazas, espacios teatrales, fueron recorridos por el te√≥rico y la trovadora Teresita Fem√°ndez, para la redenci√≥n de la leyenda.

Otro de los hacedores de este proyecto de «rescate» fue Francisco Garz√≥n C√©spedes, quien imparti√≥ talleres del nuevo arte en los a√Īos 70 y 80 en distintos pa√≠ses. En 1979 patrocin√≥ un taller en el Teatro Nacional del que salieron narradores como Guadalupe Urbina y Mois√©s Mendelewich. Todos estos narradores orales cubanos se han nutrido tanto de la savia de la tradici√≥n oral europea como del rico legado afro e indocubano.

Juglares en pugna

Desde entonces la narrativa cubana cuenta, en cuanto a su manifestación oral, con opiniones que convergen o se disgregan; y en esta controversia persisten voces que, sin lugar a dudas, se ubicaron a la vanguardia de estos estudios en Latinoamérica.

Francisco Garz√≥n C√©spedes no solo acu√Īa el t√©rmino de Narraci√≥n Oral Esc√©nica, sino que plantea su viabilidad para la comunicaci√≥n alternativa y contribuye a la extensi√≥n de la narraci√≥n de cuentos por toda Iberoam√©rica.

El actor act√ļa para el p√ļblico/ El narrador oral esc√©nico cuenta con el p√ļblico. Garz√≥n C√©spedes no solo acu√Īa el t√©rmino de Narraci√≥n Oral Esc√©nica, sino que plantea su viabilidad para la comunicaci√≥n alternativa y contribuye a la extensi√≥n de la narraci√≥n de cuentos por toda Iberoam√©rica. As√≠ lo refleja en declaraciones para la Universidad Nacional de Educaci√≥n a Distancia de Espa√Īa

El actor en escena se muestra seg√ļn sea su personaje/ El narrador oral esc√©nico es seg√ļn su personalidad. (..) El teatro es representaci√≥n/ La Narraci√≥n Oral Esc√©nica es presentaci√≥n.

Para otros, si bien no puede desliarse la narraci√≥n oral de su componente memor√≠stico y de habilidades histri√≥nicas, o de ciertas t√©cnicas, heredadas o estudiadas por los actores, lo importante es la dosis folcl√≥rica con que se desarrolla tanto en zonas urbanas, como rurales. Las √ļltimas, con su componente m√°gico. En una entrevista realizada a la narradora Hayd√©e Arteaga en 2006 al recibir la Placa Medalla al M√©rito de la Oralidad 2006 confes√≥:

Mi abuela me ense√Ī√≥ a narrar, le debo casi todo lo que s√© (…) Narrar es compartir. Siempre que cuento alguna historia pongo en una esquina la t√©cnica y sigo el estilo que me ense√Ī√≥ mi abuela. He logrado comunicarme incluso con espectadores que hablan otro idioma.

Eliseo fue un gran promotor de la literatura infantil durante sus a√Īos de trabajo en la Biblioteca Nacional de Cuba. La ilustraci√≥n es un dibujo del poeta realizado por su hijo Rapi Diego/ Tomado de la uneac

Esas afirmaciones proveen la narrativa cubana de cierto costumbrismo y de un reconocimiento hist√≥rico. En cada viaje que hago busco a la gente m√°s vieja e investigo. Me he reunido con campesinos, con indios huicholes (en M√©xico), con los y yekuazan, a la orilla del Amazonas (por la parte de Venezuela)… ¬°Esos son los cuenteros verdaderos!, afirma Arteaga.

Por su parte, para el poeta Eliseo Diego se trata de un arte dado por im√°genes, con otros recursos literarios inmersos, pero principalmente como evocaci√≥n de la imaginaci√≥n humana, donde las palabras son usadas en su valor metaf√≥rico, polis√©mico, sinon√≠mico para lograr la creaci√≥n de un ambiente expresivo particular, mediante la expresividad est√©tica, dijo Diego en 1998 seg√ļn la revista Recre@rte.

El gran propulsor de esos estudios admiraba como en esos textos la exquisitez del estilo y la estructura po√©tica son un asunto casi lit√ļrgico, por las estructuras de los relatos que se van transmitiendo unos a otros a trav√©s de generaciones y en cuya creaci√≥n participan todos como si fueran uno solo.

Adem√°s asiste en este tipo de narrativa la sencillez de los medios escuetos, puros, ancestrales. Se trata, sin dudas de la majestad de la forma en un quehacer literario que unifica la voluntad creativa de los cubanos, sus historias de vida, y sus sue√Īos m√°s id√≠licos.


Concurso ‚ÄúBoti‚ÄĚ esta vez online y con jurado Premio Casa de las Am√©ricas

Vía online, por el contexto epidémico actual, transcurrirá del dos al cinco de junio el cuadragésimo segundo Concurso de Literatura y Artes Plásticas Regino E. Boti, en el cual compiten esta vez más de 60 obras literarias inéditas, y cuyos ganadores se darán a conocer en varias plataformas digitales.

Las creaciones recepcionadas llegaron a Guantánamo por correo digital con seudónimo, y aparte el nombre de cada autor: literatos noveles y consagrados de todas las provincias cubanas, de quienes, dados los requerimientos del certamen, no se conoce la identidad hasta la jornada final, de premiaciones.

Esta vez se concursar√° en poes√≠a y literatura infantil, en tanto por el complejo panorama internacional, el tambi√©n esperado apartado de las artes visuales ‚Äúdel Boti‚ÄĚ no tendr√° car√°cter competitivo ni su tradicional sal√≥n en elPalacio Salcines, pero en su lugar activar√° tres exposiciones virtuales, una de ellas colectiva, para la cual se convoc√≥ a artistas de todo el pa√≠s.

El plazo de admisión de las obras literarias venció el día 15 de mayo y, como otra novedad, no se otorgarán ahora los lauros de manera presencial en la urbe guantanamera, sino que de los resultados se harán eco, el cinco de junio, los sitios web de los medios de comunicación locales, y los perfiles de Facebook del Sectorial de Cultura y las filiales del Centro del Libro, la UNEAC y la Asociación Hermanos Saíz, auspiciadoras del evento.

Esas mismas plataformas y la del Consejo de las Artes Pl√°sticas socializar√°n contenidos en los d√≠as del certamen y servir√°n de galer√≠a online a las muestras expositivas programadas, incluidas dos personales de dibujo y arte digital, con lo m√°s reciente de los j√≥venes creadores del patio Daniel Ross y Alexander Beat√≥n, este √ļltimo consagrado en estas lides y ahora inspirado en el estado de cuarentena global.

Para el Concurso Regino E. Boti y sus anhelados galardones confluyen anualmente en Guantánamo narradores, versificadores, cultores de las artes visuales, curadores y críticos de diversas regiones cubanas, que en esta ocasión intercambiarán desde la red de redes, incluido el jurado, encabezado ahora por ganadores del Boti, de la Crítica y del prestigioso Premio Casa de las Américas.

Tras la deliberaci√≥n del acreditado tribunal de literatos, que integrar√° por vez primera un intelectual for√°neo (el italiano radicado en Espa√Īa Carlo Frabetti), se otorgar√° como de costumbre un lauro por cada g√©nero, un galard√≥n especial a escritor menor de 35 a√Īos, y la confirmaci√≥n a los ganadores de pr√≥xima publicaci√≥n por la Editorial El Mar y la Monta√Īa.

El anual encuentro cultural y competitivo, uno de los m√°s antiguos de su tipo en el pa√≠s y el de mayor relevancia en Guant√°namo, llega a su cap√≠tulo 42 en medio de la crisis epid√©mica mundial, pero con la misma fuerza y sentido de pertenencia de sus inicios, m√°s actuales motivaciones, entre ellas los 150 a√Īos de la Villa del Guaso, la amada aldea de ‚ÄúBoti‚ÄĚ.

La g√©nesis de la jornada Regino E. Boti se remonta a 1978, en el centenario del natalicio del insigne poeta y acuarelista guantanamero, y desde entonces se han dado cita cada a√Īo en esta ciudad destacadas figuras de todo el pa√≠s, en calidad de jurado, conferencistas o concursantes, quienes reconocen al evento como uno de los de mayor prestigio para sus avales como creadores.


Contra todo pronóstico, literatura (+ video)

Gracia, imaginaci√≥n y una t√©cnica pulida son apenas los primeros adjetivos que armonizan y distinguen la obra de Leoneski Buquet, quien ‚Äďpara ser exactos‚Äď todav√≠a no se despoja del miedo de ense√Īar en p√ļblico sus textos.

Es que antes de ser escritor o siquiera esbozar unos trazos sobre el papel, se suponía que se graduaría como Ingeniero en Instalaciones Energéticas Navales y que trabajaría bien cerca de las Tropas de Guardafronteras. Al menos este era el curso real definido para un cadete disciplinado, egresado de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos.

Como la vida a veces se escribe en renglones torcidos, a los tres meses de llegar a la Academia Naval Granma estaba en un punto de no retorno, donde todavía no figuraba la literatura, pero tampoco la vida militar.

No fueron el amor o la alegría los sentimientos que provocaron sus primeras líneas, sino el dolor de la muerte, lo que calcó en unos cuantos versos octosílabos. Entonces, volvieron de un tirón los libros de la infancia, los retazos engavetados, el empujón de la familia y las ganas de hacer y pensar la literatura como algo más que un pasatiempo o un desahogo espiritual.

De Ciro Redondo a los talleres literarios Santa Palabra y Compay Grillo, bajo la tutela de Eduardo Pino y F√©lix S√°nchez, respectivamente, lleg√≥ con la vehemencia de quien quiere recuperar el tiempo perdido y con pasi√≥n fue moldeando su voz l√≠rica. Ni√Īos as√≠ de grandes fue el proyecto de libro de poes√≠a infantil aprobado en el Plan Editorial de Ediciones √Āvila, en cambio, lo que vino despu√©s no era una probabilidad calculada.

Testamento de sombras se alzó con el Premio de Poesía de Primavera, y El diablo está en los detalles mereció el Portus Patris, otorgado por la Asociación Hermanos Saíz en Las Tunas, por el mérito de aunar seis cuentos que exponen distintas situaciones personales ancladas a la realidad cubana.

En puntos suspensivos se mantuvo su ingreso al Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso hasta que lleg√≥ la aprobaci√≥n, y con la beca de creaci√≥n Caballo de Coral cerr√≥ un ciclo que puede devolverle la posibilidad de imprimir este a√Īo el ejemplar Con los ojos cerrados, compendio de cuentos que rozan el absurdo y el realismo m√°gico, con un narrador personaje que matiza sentimientos, situaciones, y un lenguaje balanceado entre lo ir√≥nico y lo coloquial.

Publicada por Ahs Ciego de Avila en Martes, 1 de octubre de 2019

Saberse en un momento de experimentación, en un camino literario construido a base de prueba y error, sería la descripción más exacta de la obra de Leoneski, que hasta ahora parece tan variopinta como existencial y comedida. Aunque sus libros no han salido al mercado, verlos en blanco y negro será satisfacción visceral y confirmación de sus desvelos.

  • ¬ŅQu√© autores han influenciado tus textos?

Las primeras lecturas no fueron encaminadas por nadie, sino que iba a la biblioteca y pedía un título. Recuerdo al Corsario Negro y muchos cuentos de Onelio Jorge Cardoso. Después comencé a interesarme por la décima y me acerqué a Modesto San Gil, José Alexis Díaz Pimienta y José Luis Serrano. Estas primeras influencias las mezclé con clásicos de la literatura cubana y universal, sugeridos en los talleres literarios, y, entonces, descubrí otro mundo de significados.

  • ¬ŅSon importantes los talleres literarios para la preparaci√≥n de un escritor?

El taller literario es el espacio donde se puede decantar qué vale o no la pena. Mis primeros textos cumplían con los requisitos formales de estilo y métrica, pero trataban tópicos muy personales y frecuentes como el amor, porque solo eran descargas que hacía sobre el papel.

Esto lo comprendí allí cuando Eduardo Pino me incitó a salirme del canon de la décima. Además, me ayudaron a visibilizar qué tipo de obra quería hacer y me dieron las herramientas para lograrlo. Entre los escritores decimos que el primer objetivo de un taller es formar buenos lectores.

  • ¬ŅQu√© es lo que m√°s valoras en tu formaci√≥n?

Me importan mucho las lecturas que pueda acumular. Algunos dicen que se nace escritor, aunque en mi opinión son el tiempo y la dedicación quienes lo construyen. Hay que ir de más a mucho más, porque tan importante son los clásicos como los autores contemporáneos. La madurez literaria, en parte, depende de eso y de la posibilidad de valorar un libro con otro y encontrar siempre mejores resultados.

  • ¬ŅEntiendes la literatura como un oficio o un modo de asumir la vida?

La literatura me permite decir cosas que de otra forma nunca expresaría, es mi momento de relajación y de llenar vacíos. Hablo de mis preocupaciones, deseos y obsesiones, y vuelco al papel mis experiencias del día a día. No la veo como un oficio o un modo de sustentarme, para ser exactos, es un plan B, porque lo primero es un trabajo que te garantice solvencia económica, que en estos días no se logra necesariamente por la cantidad de libros publicados.

  • Entre la poes√≠a y la narrativa, ¬Ņcon cu√°l te sientes m√°s c√≥modo?

Me muevo de la poesía a la narrativa y leo todo lo que me cae a mano, tanto que ya me han aconsejado organizar las lecturas. Sin embargo, con la poesía siento cómo las metáforas y sentimientos fluyen mejor.

Lo que escribo hoy no se parece en nada a mis primeras l√≠neas y eso me hace feliz porque denota cierta madurez en mi trabajo. Tengo textos in√©ditos que no he mostrado nunca porque pienso que la siguiente versi√≥n puede ser mejor a√ļn. En cuanto a la literatura infantil, ha sido un desaf√≠o asumido por la inspiraci√≥n de mi ni√Īo Samuel. Quiero que sepa que su pap√° tambi√©n escribe para √©l.

  • ¬ŅCu√°n dif√≠cil es ser un autor in√©dito en Cuba?

Existen muchas posibilidades para la superaci√≥n y el Sistema de Ediciones Territoriales ayuda a visibilizar cada a√Īo la obra de much√≠simos autores j√≥venes, a lo que se suman los concursos y las cinco editoriales adscritas a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z.

Sin embargo, salir del anonimato, conformar un proyecto de libro y competir siempre son desafíos y el miedo al fracaso está.

Hay momentos en los que dudo y tengo miedo de revisar, por eso trato de ser exigente con mis textos y la primera idea de mejorarla, aunque otras veces elaboro el √ļltimo verso y despu√©s concibo el resto.

Lo cierto es que se necesita mucho martillo y cincel para lograr el buen acabado de un poema, y el miedo a la crítica o a que no sea suficientemente bueno siempre está presente.

  • Entonces‚Ķ ¬Ņconf√≠as en los concursos literarios?

Al respecto hay muchas opiniones encontradas y hay quienes dicen que los concursos vienen con nombres y apellidos. Creo que los jurados deben defender la obra por encima del nombre. En mi caso, he enviado mi trabajo a diversos certámenes y he ganado y perdido en igual proporción; sin embargo, sigo haciéndolo porque competir es apenas el primer paso.