Literatura infantil


Contra todo pronóstico, literatura (+ video)

Gracia, imaginación y una técnica pulida son apenas los primeros adjetivos que armonizan y distinguen la obra de Leoneski Buquet, quien –para ser exactos– todavía no se despoja del miedo de enseñar en público sus textos.

Es que antes de ser escritor o siquiera esbozar unos trazos sobre el papel, se suponía que se graduaría como Ingeniero en Instalaciones Energéticas Navales y que trabajaría bien cerca de las Tropas de Guardafronteras. Al menos este era el curso real definido para un cadete disciplinado, egresado de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos.

Como la vida a veces se escribe en renglones torcidos, a los tres meses de llegar a la Academia Naval Granma estaba en un punto de no retorno, donde todavía no figuraba la literatura, pero tampoco la vida militar.

No fueron el amor o la alegría los sentimientos que provocaron sus primeras líneas, sino el dolor de la muerte, lo que calcó en unos cuantos versos octosílabos. Entonces, volvieron de un tirón los libros de la infancia, los retazos engavetados, el empujón de la familia y las ganas de hacer y pensar la literatura como algo más que un pasatiempo o un desahogo espiritual.

De Ciro Redondo a los talleres literarios Santa Palabra y Compay Grillo, bajo la tutela de Eduardo Pino y Félix Sánchez, respectivamente, llegó con la vehemencia de quien quiere recuperar el tiempo perdido y con pasión fue moldeando su voz lírica. Niños así de grandes fue el proyecto de libro de poesía infantil aprobado en el Plan Editorial de Ediciones Ávila, en cambio, lo que vino después no era una probabilidad calculada.

Testamento de sombras se alzó con el Premio de Poesía de Primavera, y El diablo está en los detalles mereció el Portus Patris, otorgado por la Asociación Hermanos Saíz en Las Tunas, por el mérito de aunar seis cuentos que exponen distintas situaciones personales ancladas a la realidad cubana.

En puntos suspensivos se mantuvo su ingreso al Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso hasta que llegó la aprobación, y con la beca de creación Caballo de Coral cerró un ciclo que puede devolverle la posibilidad de imprimir este año el ejemplar Con los ojos cerrados, compendio de cuentos que rozan el absurdo y el realismo mágico, con un narrador personaje que matiza sentimientos, situaciones, y un lenguaje balanceado entre lo irónico y lo coloquial.

Publicada por Ahs Ciego de Avila en Martes, 1 de octubre de 2019

Saberse en un momento de experimentación, en un camino literario construido a base de prueba y error, sería la descripción más exacta de la obra de Leoneski, que hasta ahora parece tan variopinta como existencial y comedida. Aunque sus libros no han salido al mercado, verlos en blanco y negro será satisfacción visceral y confirmación de sus desvelos.

  • ¿Qué autores han influenciado tus textos?

Las primeras lecturas no fueron encaminadas por nadie, sino que iba a la biblioteca y pedía un título. Recuerdo al Corsario Negro y muchos cuentos de Onelio Jorge Cardoso. Después comencé a interesarme por la décima y me acerqué a Modesto San Gil, José Alexis Díaz Pimienta y José Luis Serrano. Estas primeras influencias las mezclé con clásicos de la literatura cubana y universal, sugeridos en los talleres literarios, y, entonces, descubrí otro mundo de significados.

  • ¿Son importantes los talleres literarios para la preparación de un escritor?

El taller literario es el espacio donde se puede decantar qué vale o no la pena. Mis primeros textos cumplían con los requisitos formales de estilo y métrica, pero trataban tópicos muy personales y frecuentes como el amor, porque solo eran descargas que hacía sobre el papel.

Esto lo comprendí allí cuando Eduardo Pino me incitó a salirme del canon de la décima. Además, me ayudaron a visibilizar qué tipo de obra quería hacer y me dieron las herramientas para lograrlo. Entre los escritores decimos que el primer objetivo de un taller es formar buenos lectores.

  • ¿Qué es lo que más valoras en tu formación?

Me importan mucho las lecturas que pueda acumular. Algunos dicen que se nace escritor, aunque en mi opinión son el tiempo y la dedicación quienes lo construyen. Hay que ir de más a mucho más, porque tan importante son los clásicos como los autores contemporáneos. La madurez literaria, en parte, depende de eso y de la posibilidad de valorar un libro con otro y encontrar siempre mejores resultados.

  • ¿Entiendes la literatura como un oficio o un modo de asumir la vida?

La literatura me permite decir cosas que de otra forma nunca expresaría, es mi momento de relajación y de llenar vacíos. Hablo de mis preocupaciones, deseos y obsesiones, y vuelco al papel mis experiencias del día a día. No la veo como un oficio o un modo de sustentarme, para ser exactos, es un plan B, porque lo primero es un trabajo que te garantice solvencia económica, que en estos días no se logra necesariamente por la cantidad de libros publicados.

  • Entre la poesía y la narrativa, ¿con cuál te sientes más cómodo?

Me muevo de la poesía a la narrativa y leo todo lo que me cae a mano, tanto que ya me han aconsejado organizar las lecturas. Sin embargo, con la poesía siento cómo las metáforas y sentimientos fluyen mejor.

Lo que escribo hoy no se parece en nada a mis primeras líneas y eso me hace feliz porque denota cierta madurez en mi trabajo. Tengo textos inéditos que no he mostrado nunca porque pienso que la siguiente versión puede ser mejor aún. En cuanto a la literatura infantil, ha sido un desafío asumido por la inspiración de mi niño Samuel. Quiero que sepa que su papá también escribe para él.

  • ¿Cuán difícil es ser un autor inédito en Cuba?

Existen muchas posibilidades para la superación y el Sistema de Ediciones Territoriales ayuda a visibilizar cada año la obra de muchísimos autores jóvenes, a lo que se suman los concursos y las cinco editoriales adscritas a la Asociación Hermanos Saíz.

Sin embargo, salir del anonimato, conformar un proyecto de libro y competir siempre son desafíos y el miedo al fracaso está.

Hay momentos en los que dudo y tengo miedo de revisar, por eso trato de ser exigente con mis textos y la primera idea de mejorarla, aunque otras veces elaboro el último verso y después concibo el resto.

Lo cierto es que se necesita mucho martillo y cincel para lograr el buen acabado de un poema, y el miedo a la crítica o a que no sea suficientemente bueno siempre está presente.

  • Entonces… ¿confías en los concursos literarios?

Al respecto hay muchas opiniones encontradas y hay quienes dicen que los concursos vienen con nombres y apellidos. Creo que los jurados deben defender la obra por encima del nombre. En mi caso, he enviado mi trabajo a diversos certámenes y he ganado y perdido en igual proporción; sin embargo, sigo haciéndolo porque competir es apenas el primer paso.


La escritura como un obstinado ejercicio de expresión vital

Liset Prego (Holguín, 1988) es una de las jóvenes autoras incluidas en La joven luz: Entrada de emergencia. Selección de poetas en Holguín, ebook con el cual Ediciones La Luz se lanza exitosamente al mundo del libro digital al reunir en sus páginas una selección de la obra de 15 poetas miembros de la sección de literatura de la AHS holguinera.

Un verso suyo nombra el ebook y el audiolibro homónimo:

“Abriré, de par en par, si es que existe, una entrada de emergencias”.

Periodista del semanario ¡ahora! y editora en La Luz, del primero pone en práctica la inmediatez del ejercicio reporteril y las herramientas de la hipermedialidad que le han permitido aplicarlas también a la promoción literaria. Y en La Luz cobra fuerza su pasión por el trabajo editorial y la literatura.

A cargo, junto a la también poeta Elisabeth Soto, de la edición de los poemas que integran Entrada de emergencia…., Liset Prego espera la salida, por este mismo sello, de su primer libro, dedicado al lector infantil: La casa de los gatos perdidos. Con ella –como punto de partida de próximos diálogos con los jóvenes autores holguineros que integran este necesario ebook y audiolibro– conversamos gratamente en el Portal del Arte Joven Cubano.

Bajo tu cuidado y el de Elisabeth estuvo buena parte de la selección, edición y corrección de este ebook, que viene a ser el primero en la editorial. Coméntanos sobre las peculiaridades de este proceso, cómo surgió el proyecto, qué fue lo más complejo…

La idea surgió casi de forma espontánea, tratando de nuclear a los jóvenes creadores de la sección de literatura de la AHS, primero con la peña Oda a la joven luz, y luego, ante las dificultades que plantea la crisis de la industria poligráfica, estaba el reto de seguir haciendo libros, acercarnos al público más joven desde sus códigos, así que todo surgió del trabajo en equipo y como una conversación entre cafés… luego se puso serio.

¿Cómo seleccionaron los autores, los poemas, que lo integran?

La selección de los poemas corrió a cargo de Norge Luis Labrada, poeta, narrador, y jefe de la sección de literatura de la AHS, pero esencialmente se escogieron a los autores de la sección que conocíamos tenían una obra poética, que habían participado en las lecturas de la peña Oda a la joven Luz y que mantienen una vida activa en la Asociación.

Entrada de emergencia… forma parte, además, de la campaña A la luz se lee mejor…

Liset Prego – Postal – Ediciones La Luz

La editorial y su equipo participan en la construcción y ejecución de esta campaña que dura todo un año, donde se promueve el catálogo de la editorial y, en este caso, Entrada de emergencias… constituye el producto estrella al ser el primer ebook. Aparece también en forma de audiolibro y se gestiona desde las redes sociales con una serie de acciones como los spots, que también se radian, postales, pendones y su distribución gratuita.

Promueves el desarrollo de podcast, el trabajo en las redes sociales, etc. ¿Cuánto le puede aportar la hipermedialidad a la promoción del quehacer de un sello como La Luz?

La hipermedia es el presente, no ya el futuro, el mundo se mueve en bits y quien no se adecue a esta realidad simplemente se estanca. No se trata de abandonar al libro tradicional, tan necesario, sino de abrir el abanico de posibilidades para los lectores, la pluralidad de soportes y lecturas desde códigos diversos y el establecimiento de un diálogo con la generación emergente.

Partamos de que eres periodista… Es una pregunta ya común para quienes nos movemos entre la literatura y el periodismo, pero que en este caso no viene de más: ¿cuánto crees que le aporta uno al otro? ¿Complementariedad, lazos comunicantes, necesidad?

Entiendo el periodismo como la literatura otra, si hubiera que establecer un distingo entre ellos, sería en cuanto a apego a la realidad y medios de expresión se refiere, pero estudiar esta carrera me ha dado el oficio, la búsqueda perfeccionista de la palabra exacta, el sentido común, la suspicacia, y me ha permitido seguir escribiendo más allá de la inspiración como un obstinado ejercicio de expresión vital.

Trabajas como editora en Ediciones La Luz. O sea, estás cerca y formas partes de los procesos creativos de la editorial. ¿Cuánto crees qué es importante un ebook que reúna las jóvenes voces poéticas de la provincia y, además, una campaña como A la luz se lee mejor?

El libro digital y la campaña son la gota de agua y el océano, lo simple y lo complejo, fragmentos que se unen como el holograma para configurar una imagen más completa, elementos de una estrategia más intrincada que busca mantener el apetito por el libro como fuente de placer, objeto asociado a lo lúdico y también a lo intelectual.

Ambos conspiran en el propósito de visibilizar las voces emergentes de una provincia donde en los últimos años existió una especie de mutismo entre los más jóvenes autores en cuanto a poesía se refiere. Creo que hay que agradecer a este proyecto, aunque me incluya en su equipo editorial, por hacernos audibles y visibles, y creo además, que esta es solo la portadilla de un libro por escribirse, faltan muchas nuevas páginas.

¿Y la promoción literaria?

Presentación del ebook – Foto Luis Yuseff

He redescubierto, desde que trabajo en La Luz, este aspecto de mí que quizás dormía y ahora como el dinosaurio veo que todavía está allí. El ejercicio de la promoción es mágico, retador y necesario.

Disfruto especialmente cuando va destinado a los niños, como es el caso de la peña Piñata de letras, del proyecto Lumbreras para niños ciegos y débiles visuales, en el que Lizue Martínez me ha dado la oportunidad de colaborar. S

iempre, como el actor antes de salir a escena, temo, trato de observar las reacciones del público, me transformo, más allá de mi diaria existencia, en la voz del libro a presentar, y verdaderamente lo disfruto como un acto de creación más.

Pero sé que además escribes literatura infantil y que tu primer libro saldrá próximamente por La Luz… A manera de colofón hablemos del libro que con ansias esperas.

Bajo el amparo de La luz puse a mi libro primero, La casa de los gatos perdidos. Tuve la fortuna de que Luis Yuseff lo editase y Dagnae Thomas fuera la ilustradora. Estoy muy ansiosa porque salga al fin de la imprenta y ver primero la reacción de mis hijos, luego que lo disfruten el resto de los niños, pero sobre todo que me sirva de impulso para seguir creando y que no sea el único ni el último que vea la luz literal y figuradamente hablando.

Espiral doméstica

El universo cumple sus ciclos infinitos.

La mujer convierte en centenares

un pan, hierve los peces.

Ella cambió por cara lavada

todas sus máscaras,

también la de la sonrisa.

Te sigue sin los desafueros iniciales.

A veces una mueca

le rompe las certezas,

luego recobra el rictus.

Todos los días te vas un poco.

Ella friega los trastes igual que ayer,

como mañana.

Y el universo cumple sus ciclos infinitos.

 

Sin tiempo para ser

Nosotros, los de entonces,

nunca más los mismos, sino otros,

desgarbados, macilentos, esqueletos

de lo que no fuimos y no nos queda tiempo para ser.

Nosotros, pilotos eternos de la indiferencia,

orgullosos profanadores del orden del tiempo.

Candidatos del cáncer y la demencia senil,

cirrosis o enfisema.

Nosotros, tan humanos.

Acólitos serviles de la dictadura cromosómica,

del espasmo incivil de la sorpresa.

Tú, no más nosotros,

queriendo ser eterno en cada verso.

Buscando entre la imprenta

y la copa patinada de bronce efímero,

la inasible no muerte que ha de nacer, supones,

firmar esas letras.

Qué insulsa aspiración

cuelga en tu verbo.

Hoy nadie ha de salvarte del olvido.


Los puentes encontrados de Yunier Riquenes

Las distancias pueden recortarse muchas veces cuando intervienen la imaginación y el talento. Nació en Jiguaní, provincia Granma, pero Santiago de Cuba lo enamoró hasta las venas y al parecer ese amor se extenderá por muchos años. Escribe, diseña, hace radio, promociona libros y uno se pregunta en qué tiempo logra enfrentarse al papel en blanco. Sin embargo, lo hace con oficio y no pocos premios aderezan sus vitrinas. Cuando supe que Yunier Riquenes obtuvo mención en la edición 17 del Concurso Iberoamericano de Cuentos Julio Cortázar, entendí que el amor por la literatura es esa parte de nosotros que no claudica.

¿Qué significa alcanzar esta mención? ¿Consideras que aun puedes aspirar a más?

Estoy muy feliz de obtener este reconocimiento. Es un concurso que siempre he soñado con ganar. De hecho, todavía siento que no he cumplido con el sueño, espero que pueda ser posible en algún momento. Pero sí me llena de mucha alegría que el cuento se haya reconocido.

Se titula Los niños diferentes y cuenta la historia de un niño que vive en un lugar intrincado de cualquier parte del mundo, o que puede ser de Cuba, llamado Matacaballos. Es una obra que habla sobre todo de la discriminación.

En este caso, al niño lo discriman no solo porque viva en un lugar intrincado que no aparece en los mapas. Hay otros niños alrededor de él que lo discriminan, algunos por ser negro, otros por ser blanco, otros por ser pobre, otros por ser rico, en fin, que en la vida todos somos discriminados.

Cortesía del entrevistado.

Pero más allá de contar la propia historia de este niño, lo importante es cómo uno supera ese tema de la discriminación, cómo tu creces, cómo echas a volar en la vida y de eso va el cuento.

Me gustaría en otro momento seguir esa historia y hacer una novela para jóvenes, como siempre he soñado. Fue un cuento con el que tuve buenas intuiciones y que sabía que algo positivo iba a suceder con esa historia. Y así fue, terminé el cuento, se lo envié a mi amigo Álvaro Castillo que es librero y escritor colombiano, y me sugirió quitarle algunas partes. De ahí lo mandé al Cortázar y cogió mención.

¿Seguidamente estuviste en la delegación que participó en la Feria del Libro de China? ¿Cuánto eso contribuyó a cambiar tu visión del libro como producto que se comercializa?

Creo que ha sido una de las experiencias más grandes que he tenido como escritor. Encontrarse con esa cultura milenaria, descubrir la forma de proponer el libro, de negociar el libro en un país como China es muy interesante. Independientemente de que el libro entra en el soporte espiritual de las personas, también creo que el libro debe entrar al mercado y hay grandes retos, el libro cubano tiene grandes retos.

Saber cómo lo producimos, cómo lo promovemos, dónde lo comercializamos, respetar los derechos de autor de los escritores cubanos. Y China me deja muchas interrogantes, sobre todo saber que con Claustrofobias no estamos tan mal.

Llegar a una gran librería en China y descubrir que lo que tenemos como práctica en esta pequeña librería cubana es lo que se hace allí, o sea, el sistema de economía, el sistema de búsqueda; y cuando ves eso, te llena de alegría.

Las librerías se han transformado y han ampliado su concepto. Ya no es solo para buscar un libro sino que va más allá. Y Cuba debe insertarse en ese mecanismo porque es un fenómeno mundial. Están cambiando las formas de leer, de comunicarse, de relacionarnos, de pensar, y las librerías forman parte de ese entramado.

Cortesía del entrevistado.

¿Cómo se alimenta Claustrofobias Promociones Literarias con esas experiencias que bebiste del país asiático?

Noches enteras casi sin dormir revisando materiales y sitios acerca de las prácticas chinas de cómo se desarrollan las editoriales. Me dio la posibilidad de ver cuánto se puede hacer para que los escritores y las obras tengan más visibilidad. Ahora mismo estamos proyectando la televisión desde aquí, la radio online, y son nuevos periodos de trabajo. A nosotros lo que más nos interesa es que los lectores vean a sus autores.

Recientemente fuiste jurado en el V Encuentro Hispanoamericano de Escritores en Villa Clara. ¿Hasta qué punto es pertinente para la literatura en nuestro país?

Yo vi nacer ese evento. Cuando Idiel García llegó con la propuesta yo formaba parte de la dirección nacional de la AHS. Al principio había quienes no creían que debía llamarse hispanoamericano y hacerse en Villa Clara. Y se ha demostrado que sí vale la pena con el apoyo de muchas instituciones y entre ellas la Dirección Provincial de Cultura.

Recalco que la calidad de los invitados es muy buena. Este año se dedicó a la literatura infantil, pero el anterior se centró en las nuevas tecnologías. De hecho, estuvo el destacado comunicador de las plataformas de izquierda tanto en Latinoamérica y en el mundo, Miguel Pérez Pirela, y ha agrupado a personalidades de la cultura.

Ahora, en la quinta edición estuvo Gonzalo Moure, uno de los bueno escritores de Iberoamérica, Mónica Rodríguez, Premio Cervantes Chico, y varios grupos editoriales de la región.

En el concurso fui jurado de cuento para adultos y la calidad fue bastante buena. Solo recibimos las obras de los cinco finalistas. Creo que el hecho de que el concurso le permita entrar a más de 15 escritores de la AHS me parece excelente, porque posibilita que reconozcan su obra. Además, participan, intercambian, leen, presentan libros, y eso también es muy bueno.

Cortesía del entrevistado.

¿En qué proyectos trabajas en estos momentos?

Ahora mismo estoy con mucho trabajo. Participo en el taller de nuevas narrativas con la Casa de las Américas y es un curso que exige mucho. Hay que leer, prepararse, terminar un proyecto. Uno aprende bastante, a ver el periodismo de otra manera. Sigo haciendo radio, hay que seguir con Claustrofobias Promociones Literarias a deshora y, en lo personal, sigo trabajando en una novela que se llama La Orquesta, así como otras cosas para niños en el poco tiempo que me queda.

Así transcurre la vida de Yunier Riquenes, entre libros y el afán siempre de crear. Cada disciplina que realiza abre puentes, líneas emotivas que se encuentran en el juego de las letras y el pensamiento.


En punta V Encuentro Hispanoamericano de Escritores

La literatura infantil será la protagonista del V Encuentro Hispanoamericano de Escritores, que tendrá sede en Villa Clara, entre los días 17 y 20 de este mes.

El evento, que cada año convoca la Asociación Hermanos Saíz, homenajeará por vez primera a un cultivador de la literatura para niños, el escritor cubano Luis Cabrera Delgado. Esta actividad se efectuará el viernes 20, a las 9:00 p.m. en la Sala Caturla de la Biblioteca.

En esta ocasión, asisten ocho invitados extranjeros, entre ellos los escritores españoles Gonzalo Moure, Mónica Rodríguez y Tina Blanco; así como profesionales del mundo editorial como María Isabel Alvarado, de Costa Rica; Irene Delgado, de Panamá, Lorenza Estandia, de México y Luz Dary Hemelberg, de Colombia.

El evento se inaugurará con una exposición de Mario Favelo, dedicada a José Martí, bajo el título Buscando el sol. Las palabras de apertura correrán a cargo de Yamil Díaz Gómez, quien a su vez retomará la figura del apóstol en la conferencia Los niños que acompañan a Martí, el jueves 19 en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

Del mismo modo, se presentarán paneles dedicados a la literatura para niños, a la censura en este tipo de textos, la promoción editorial, a las editoriales y al trabajo de los escritores, editores, bibliotecarios y lectores.

Otros de los momentos interesantes en este encuentro resultarán las ya habituales lecturas, que en esta ocasión incluirá a los 13 finalistas de las Becas de Creación Casa Seoane.

En el evento intercambiarán escritores de varios lugares del país, como Yunier Riquenes  y su proyecto Claustrofobia, de comunicación audiovisiual, Eldys Baratute, Enrique Pérez Díaz, artistas del patio, así como Alberto Peraza, poeta y escritor de literatura infantil, quien recientemente ganó el premio Nicolás Guillén de poesía.

Igualmente, el programa incluye la proyección de la película Palabras de caramelo, basada en el libro de igual nombre de Gonzalo Moure, y algunos cortos del proyecto Oniroma del realizador Harold Díaz-Guzmán (El muke). También se presentarán algunos músicos santaclareños como Modo Libre, en la actividad inaugural, Roxana Sánchez, Juan Manuel Campo, además de algunos artistas de la AHS en la  descarga en la clausura.

En la jornada final se entregará las becas de creación Casa Seoane y realizará oficialmente la convocatoria del VI Encuentro Hispanoamericano de Escritores.


La creación es también un acto profundo de responsabilidad.

Foto: Tomadas de internet

La eterna inocencia de la joven madre le ha permitido atravesar los mares infinitos de las letras; del mejor y más acabado verbo, y hasta del candor que encierra el desafío de hablarle a los más pequeños de casa.

«Con elegancia, sencillez y confianza -dijo la muchacha-, pero con el propósito de siempre trasmitir un «fuerte» y positivo contenido en el mensaje de la obra, es la forma en que siempre narro para los niños y niñas». 

Así comenzó el dialogo con Evelin Queipo; escritora que recién mereció, a finales de 2018, la Beca de Creación La Noche; que otorga la Asociación Hermanos Saíz (AHS), en el país, y quien además no se resiste a tener secretos con sus fieles lectores.

– ¿Por qué no hay secretos con tus pequeñines?

-Porque son sus secretos los que desentraño y relato en lo que escribo. Mi obra no surge de ese yo interior que a veces solo le interesa al yo individual del escritor, sino de un yo colectivo que busco, encuentro y extraigo cuando intercambio con los niños y niñas en escuelas, comunidades, en el barrio y hasta con mi hija, Amaranta.

«Sin esa dosis de vivencias, expresiones, gestualidades y de insatisfacciones, que experimento cuando estoy con los mayores  inspiradores de mi musa, los niños y niñas, me sería imposible escribir, para un público que tiene como virtud la sinceridad».

– ¿Es imprescindible para Evelin nutrirse del mundo infantil?

– Sí, y no encuentro otro camino que me permita alcanzar mis deseos y metas profesionales, y crecer como artista. Sin esa belleza que me circunda sería imposible ser la Evelin que escribe para los pequeños. Mi obra, la que hasta hoy he logrado perfilar, publicar y multiplicar, encuentra su sentido precisamente en ese intercambio con el público.

– ¿La creación literaria para Evelin?

– Un acto profundo de responsabilidad con el momento que se vive y se siente. ¿Qué huella puede dejar mi obra en quién la lea?, es reflexión latente en mi quehacer como escritora. Es como una bitácora para mi creación.

– ¿Te consideras una escritora con suerte?

– Hay quien dice que sí, pues he obtenido varios reconocimientos y premios, (El Celestino de cuentos; en 2017, Luis Rogelio Nogueras; en 2012, Ballagas; en 2010), pero prefiero pensar que la suerte puede o no estar, pero es el hacer, la garantía para el futuro profesional del artista.

– La joven madre, de 33 años, ¿cómo se las arregla para crear, para educar a su hija, y para no abandonar los quehaceres de su hogar?

– Es que a través de la creación me educo y educo a mi niña, me formo un fin; un propósito, y todo lo demás encuentra espacio gracias al apoyo familiar. Más el ejercicio de la creación es un momento que disfruto plenamente y lo concibo sin urgencia, por lo que es muy común en mí hacer varios borradores; los que necesite la obra en realización y lo que además enrumba ese objetivo; al que tanto esfuerzo le he dedicado y el cual permite superarme profesionalmente. Sin menospreciar sugerencias y consejos siempre muy bien recibidos considero que soy mi principal editor; mi propio juez, y eso me hace sentir más comprometida con lo que hago. 

– Actualmente asume la dirección de la Editorial provincial Ácana. ¿El equilibrio entre la creación y la nueva responsabilidad supone a una Evelin con menos tiempo para escribir? 

-Sin duda alguna es una nueva etapa de responsabilidad en mi vida, pero de aprendizaje también. Ciertamente me ocupa mucho tiempo, pero la creación como es para mí un acto profundo y espontaneo, a la vez comprometido, siempre tendrá el espacio que merece.

«No hay contradicción, sino que ahora el esfuerzo es mayor, el cual no me desestimula, porque aquí no solo estoy ampliando horizontes, algo que no siempre le ocurre a un escritor, sino que estoy muy cerca de grandes intelectuales e investigadores locales y nacionales, y eso me reconforta; es como un premio más».

– ¿Cómo llegas al mundo de la escritura?

– He llegado varias veces a él, primero cuando era una niña de 9 años escribí cuentecitos en los que las flores se convertían en personitas, luego vino la etapa de los concursos pioneriles que me permitieron incursionar en otros géneros, a la vez que me definió como una escritora de literatura infantil, y en el preuniversitario encontré a Gabriel García Márquez, y eso me transformó para siempre, porque desde entonces fui otra joven escritora, la que aún encuentra es su obra, motivos para no renunciar a lo que más disfruto; escribir. 

– ¿Qué es lo que más le preocupa?

– La literatura infantil actualmente se ve afecta por la falta de recursos económicos, pero considero que no es esta la principal limitación que enfrenta el género, sino sobre qué criterios de calidad se publica. Lamentablemente hay publicaciones que no se corresponde con lo que demanda este público, al tiempo que existen escritores que tienen una amplia y profunda obra para niños y jóvenes, y nunca han encontrado un espacio en editoriales de alcance nacional. Creo que se impone revisar desprejuiciadamente si todo lo que se publica es lo más idóneo y lo que más calidad posee, tanto en las editoras provinciales como en las de alcance nacional. 

– Desde su experiencia, ¿cuál es la principal barrera que enfrenta las nuevas generaciones de escritores?

– La principal barrera no es externa sino interna, pues no siempre se aprovechan los espacios que están creados para promocionar la obra. Hay que tomarlos por asalto, pero también hay que estudiar, superarse y crecer profesionalmente, y todo ello depende esencialmente del creador; de su sentido de entrega y responsabilidad.

– ¿La AHS para Evelin?

– Mi casa, mi gran hogar. La AHS no es un espacio más para el joven artista, sino su espacio, y quien no lo conciba así, podrá triunfar, pero de seguro le costará mucho más crecer; realizarse, pues es en la AHS donde se respira la creación joven. Es en ella dónde se abren las puertas y es ella el lugar para la promoción de la obra joven y para la superación. Sin dudas en ella encontrarás el camino para andar y esa es su mayor utilidad.


¿Cómo publicar libro en Cuba? (+Post)

A solo unos meses de que termine el año, Ediciones Ávila anuncia sus novedades editoriales. De un total de 54 textos evaluados, un primer corte redujo la propuesta a 23, y de ellos solo nueve terminarán impresos y guardados en los anaqueles en espera de ser puestos a circular. Pero todo ello dependerá de los recursos que ponga el Instituto Cubano del Libro (ICL). [+]