Literatura cubana


Recuerdan en Cuba a Eliseo Diego a centenario de su natalicio

El Ministerio de Cultura de Cuba (Mincult) organizó un programa de homenaje a propósito del centenario del natalicio del escritor Eliseo Diego, a celebrarse el 2 de julio, informó hoy la institución.

Por la fecha instituciones culturales cubanas desarrollar√°n acciones relacionadas con la vida y obra del Premio Nacional de Literatura 1986.

La Biblioteca Nacional José Martí (BNJM), el Instituto Cubano del Libro, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la Asociación Hermanos Saíz, y el Centro Cultural Dulce María Loynaz, figuran entre las instituciones promotoras del homenaje.

De acuerdo con el Mincult la celebración de la fecha consiste principalmente en la publicación de la obra, documentos y fotos de Diego en las redes sociales.

La BNJM publicar√° un dossier y la revista cultural La Jiribilla dedicar√° su n√ļmero de la pr√≥xima semana al notable intelectual cubano, y el propio 2 de julio se colocar√° una tarja en su casa natal, en esta capital.

El día del aniversario tendrá lugar en BNJM un acto en el que intervendrán poetas, actores, estudiosos de la obra de Diego y trovadores, además se proyectarán audiovisuales y se inaugurará una exposición bibliográfica.

También el proyecto Cubapoesía convoca a un mitin poético al que confirmaron su participación intelectuales de diversos puntos del orbe.

De igual manera fuera de Cuba se recordar√° al ganador del Premio de Literatura Juan Rulfo 1993, iniciativa en la que destaca la organizada por la Universidad de La Sapienza, en Roma, Italia.

Diego es considerado una de las figuras m√°s importantes de la literatura cubana, en especial de la poes√≠a, manifestaci√≥n a la que pertenece su libro En la calzada de Jes√ļs del Monte, aunque tambi√©n cultiv√≥ con √©xito el ensayo y la prosa.


Lydia Cabrera, un homenaje en los 120 a√Īos de su natalicio

Llegaba el 20 de mayo de 1900 en la calle habanera de Galiano y nac√≠a la √ļltima hija del matrimonio de Elisa Bilbao y Raimundo Cabrera, la cual bautizaron con el nombre de Lydia Cabrera Bilbao. Con una educaci√≥n f√©rrea pero a la vez llena del encanto de la historia y la cultura cubana, a la ni√Īa Lydia le fue formada su esp√≠ritu intelectual que le permiti√≥ a los 14 a√Īos escribir para varias revistas de la √©poca. Por seis meses ingresa en la Academia de San Alejandro, donde su maestro Roma√Īach la gu√≠a por el universo de las artes visuales. Es en este per√≠odo en que conoce a pintores que formar√≠an parte de la vanguardia de esta manifestaci√≥n en Cuba, donde destaca la figura de Amelia Pel√°ez.

Despu√©s de vender la parte de su negocio sobre muebles antiguos y restauraci√≥n, parte a Par√≠s a estudiar Historia de Arte. Sus estudios sobre el arte de la India, Jap√≥n y China, y ‚Äďcomo dijera‚Äď mirando las aguas del Sena es que empieza su inter√©s por la cultura de los negros en Cuba. Su relaci√≥n con la escritora Teresa de la Parra, fue muy decisiva para su formaci√≥n como etn√≥loga. Producto de ese v√≠nculo nace su primer libro Cuentos Negros de Cuba, que fue publicado en 1936. El texto naci√≥ por la insistencia de la escritora venezolana a Lydia y como forma de entretener a Teresa durante su tratamiento de tuberculosis.

Posteriormente regresa a Cuba a causa de la inminencia de la Segunda Guerra Mundial. Ya en la mayor de las Antillas utiliza como principal herramienta el testimonio oral de hombres y mujeres que eran portadores de una sabidur√≠a que hab√≠a llegado por medio de sus antepasados africanos a la isla y que hasta ese momento era desconocida en Cuba. En este per√≠odo se publica la versi√≥n en espa√Īol de Cuentos Negros de Cuba, prologado por Fernando Ortiz. Adem√°s de conocer a la que ser√≠a su compa√Īera de toda la vida, la otra Teresa, de apellido De Rojas y que todos la conoc√≠an como Titina. Es en la Quinta de San Jos√© donde ambas encuentran el refugio de su amor y el √≠mpetu para seguir con las investigaciones del universo afrocubano.

En 1954 todos sus esfuerzos investigativos se concretaron en la aparici√≥n del libro El Monte. Las cr√≠ticas a esa joya de la literatura cubana y afroamericana fueron escritas por varias personalidades, como Lezama Lima, Mar√≠a Zambrano, Argeliers Le√≥n, Gast√≥n Baquero, entre otros. Pero esto no detiene su esp√≠ritu intranquilo que la lleva a seguir sus investigaciones en la cercan√≠a del Central Cuba, en la Laguna Sagrada de San Joaqu√≠n, adonde fue acompa√Īada por diferentes amigos como el franc√©s Pierre Verge.

Asimismo, Lydia contribuye con la creaci√≥n de la sala de etnolog√≠a del Museo Nacional de Bellas Artes, donde comienza su v√≠nculo con Natalia Bol√≠var, quien se convertir√≠a a√Īos despu√©s en su disc√≠pula m√°s aventajada. En 1959 aparece el libro La Sociedad Secreta Abukua, el cual se convirti√≥ en el primer texto que aborda esta fraternidad religiosa constituida por hombres. Este ciclo de su vida termina cuando el 24 de junio de 1960 marcha al exilio, del cual jam√°s se desprender√°.

Fueron casi 10 a√Īos de silencio escritural lo que vive en la di√°spora, ligado con el tormento de vivir en un pa√≠s que no le hac√≠a muchas ilusiones y los deseos de volver a Cuba. En 1970 publica Ot√°n Iyebiy√©, el misterio de las piedras preciosas. De este periodo existen una docena de libros, en los cuales se plasman el universo de la cultura del negro cubano de diferentes formas, pero siempre partiendo de la oralidad.

Todos estos textos en la actualidad no se han podido publicar en Cuba, lo que sin dudas influye en el patrimonio bibliográfico y oral que recopiló Lydia Cabrera. Su relación con los cubanos Jorge e Isabel Castellanos dieron como fruto el libro Cultura Afrocubana, publicado en cuatro tomos y que son otra joya de las investigaciones etnográficas cubana.

El 19 de septiembre de 1991 fallecer√≠a en Miami, rodeada de su colecci√≥n de piedras y jicoteas y amparada por un busto de la Virgen de Regla, de la cual era muy devota. Seg√ļn me confirm√≥ en una ocasi√≥n Natalia Bol√≠var, Lydia entrega su esp√≠ritu despu√©s de pronunciar tres veces la palabra Habana.

Con la muerte de Lydia concluy√≥ un ciclo muy importante de la iniciaci√≥n de las investigaciones sobre el negro en Cuba y sus aportes a la cultura nacional. Este ciclo lo comparte con Don Fernando Ortiz y R√≥mulo Lachata√Īer√©.

Como tantos otros escritores que murieron en la di√°spora, Lydia forma parte de la naturaleza y realidad de esta naci√≥n, por lo que es importante mantener presente su legado cuando del patrimonio cultural de Cuba se hable. Por suerte, en estos √ļltimos a√Īos han existido numerosos esfuerzos por reconocer la importancia que tiene esta escritora y etn√≥loga para este archipi√©lago ba√Īado por las aguas del Mar Caribe.

De ah√≠ que en un futuro sea importante publicar su bibliograf√≠a ‚Äďpublicada en el extranjero‚Äď a√ļn in√©dita y desconocida en Cuba. Solo as√≠ saldamos cuenta con algunos errores de nuestro pasado y, por ende, el futuro ser√° m√°s luminoso.


Lourdes Mazorra: «La literatura es un encuentro con uno mismo»

En menos de un a√Īo, la joven escritora camag√ľeyana Lourdes Mazorra obtuvo dos de los principales galardones disputados por los j√≥venes narradores cubanos: el Premio Celestino de Cuento, organizado por Ediciones La Luz, sello de la AHS en Holgu√≠n, y el Pinos Nuevos, el pasado mayo. El primero por Las fauces, el segundo por Versiones de la sed.

De esta manera su nombre ha empezado a visibilizarse en el panorama literario cubano, con la fuerza del primer empuje, exitoso adem√°s. En ambos casos el jurado subray√≥ el aliento po√©tico de sus cuentos, la atm√≥sfera, el ritmo y la fluidez de sus historias‚Ķ El del Celestino estuvo integrado por F√©lix S√°nchez, Mar√≠a Liliana Celorrio y Rub√©n Rodr√≠guez; y el del Premio Pinos Nuevos, por Julio Travieso, Dazra Novak y Ra√ļl Flores Iriarte. Licenciada en Periodismo y graduada recientemente del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, donde obtuvo la beca Caballo de coral, Lourdes asegura que la literatura, sobre todas las cosas, es un encuentro con uno mismo.

Con ella nos encontramos, a través de las redes, con la excusa del Celestino de por medio.

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

Recibiste con Las fauces el XX Premio Celestino de Cuento, uno de los galardones m√°s disputados por los j√≥venes narradores cubanos. Este ser√° tu primer libro‚Ķ Y nada menos que con el Celestino. ¬ŅQueŐĀ ha significado para ti haber obtenido este Premio?

Siempre he dicho que, de manera general, los premios tienen dos ventajas: comienzan a visibilizarte en un panorama bastante complejo y te alientan a seguir trabajando, m√°s fuerte que antes. El Celestino, al ser el primer premio y tambi√©n la primera publicaci√≥n, me deja esa sensaci√≥n de descubrimiento del mundo del libro en Cuba, iniciaci√≥n en un proceso editorial desde la autor√≠a y sobre todo reafirmaci√≥n de certezas que ya ven√≠an acompa√Ī√°ndome. Pero la raz√≥n de escribir no puede ser los premios; sigo convencida de que la escritura es un encuentro con uno mismo, por tanto, del Celestino agradezco formar parte de la familia de Ediciones La Luz.

El jurado destacoŐĀ ‚Äúla buena construcci√≥n de sus personajes, las atm√≥sferas de los relatos, el aliento po√©tico que embellece las historias, lo que influye positivamente en el ritmo y la fluidez de las narraciones, as√≠ŐĀ como la adecuada selecci√≥n del narrador‚ÄĚ. ¬ŅQueŐĀ encontraraŐĀ el lector cuando, ya publicado, se adentre en esas p√°ginas?

No puedo decirte qu√© encontrar√° el lector, cuando uno p√ļblica hace una ofrenda al p√ļblico, la obra deja de pertenecerte. Espero que cada lector encuentre sus propias respuestas, sus propias dudas y tambi√©n sus propias batallas.

¬ŅExiste un hilo conductor en estos cuentos, algo que de alguna manera los una?

Este es un libro que indaga en las significaciones para el ser humano de la pérdida y el dolor. No creo que deba decirte más, por aquello de la ofrenda y de que el lector se acerque a Las fauces buscando sus propios caminos.

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

Hablemos de tus influencias literarias‚Ķ ¬ŅQueŐĀ autores incluir√≠as ‚Äďadem√°s de Julio Cort√°zar, que seŐĀ te interesa bastante‚Äď en una especie de ‚Äúcanon literario‚ÄĚ creado por ti?

M√°s que un canon literario, puedo decirte qu√© autores prefiero y no precisamente con alg√ļn tipo de jerarqu√≠a. La literatura argentina me encanta: Julio Cort√°zar (lo siento, no puedo dejar de mencionarlo), Abelardo Castillo, Jorge Luis Borges, Alejandra Pizarnik, Ernesto S√°bato, Adolfo Bioy Casares‚Ķ

También Gabriel García Márquez, Horacio Quiroga, Alejo Carpentier, Onelio Jorge Cardoso, Mario Vargas Llosa, Guillermo Cabrera Infante, Virginia Wolf, Antón Chéjov y Mario Benedetti. Ya ves, no es un canon, no suelo hacer estas listas porque leo bastante variado y cada vez que nombro autores, siento que me falta alguno y quedo en deuda.

Te menciono dos cuestiones que quisiera nos comentes… La primera sobre la relación del periodismo, pues eres periodista de formación, con la literatura y sus convergencias…

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

Yo siempre he defendido que el periodismo es el hijo moderno de la literatura y me disgusta que los vean escindidos. Siento que nos empe√Īamos en poner etiquetas cuando lo m√°s importante es narrar y un periodista es tambi√©n un narrador de hechos.

La diferencia entre un periodista y un escritor de ficci√≥n es principalmente de estilo, modalidades de trabajo y t√©cnica. Esto no lo digo yo, sino Alejo Carpentier. Siempre que se habla de periodismo y literatura recomiendo la conferencia de Carpentier que se titula ‚ÄúEl periodista: un cronista de su tiempo‚ÄĚ, de 1975, en la cual queda zanjada excelentemente esta vieja pol√©mica.

Hay escritores cuya obra periodística parece una antología de cuentos, por el manejo preciso de las técnicas narrativas en el ejercicio periodístico; en Cuba, por ejemplo, Onelio Jorge Cardoso. Muchos grandes escritores de ficción han sido periodistas, porque el periodismo es una escuela imprescindible para la síntesis, el manejo de los adjetivos, la inmediatez, las técnicas narrativas…

Esto me hace pensar que el periodismo cubano hoy necesita retomar ese ‚Äúestilo narrativo‚ÄĚ, potenci√°ndolo en la academia. Tenemos gu√≠as certeras en cuanto a todo lo que puede lograrse desde la escritura; Reynaldo Cede√Īo es uno de esos periodistas.

La segunda cuestión es sobre tu reciente paso por el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, donde obtuviste la beca Caballo de coral que otorgan al finalizar…

El Centro Onelio es una de las mejores experiencias que he tenido. Esta escuela te acorta y te alarga el camino, porque organiza tu manera de leer, recomienda autores, ofrece t√©cnicas y herramientas; pero, al mismo tiempo, abre much√≠simas puertas y comienzas a ver todo de manera distinta, a leer con otras pautas, a cuestionarte la realidad y a pensar en otros temas. El ‚ÄúOnelio‚ÄĚ me regres√≥ con muchas ganas de escribir; a m√≠ no me dio el famoso bloqueo pos-Onelio. Adem√°s, fue la primera experiencia de leer algo en p√ļblico y esto es muy importante a la hora de aceptar cr√≠ticas, saber escuchar es una virtud. Yo estoy muy agradecida por la oportunidad de recibir clases de escritores como Eduardo Heras Le√≥n, Ra√ļl Aguiar y Sergio Cevedo.

Obtuviste tambi√©n el Pinos Nuevos 2020 con Versiones de la sed… Hablemos un poco de un premio tambi√©n importante que visibiliza la obra de los j√≥venes escritores en Cuba‚Ķ

S√≠, es un premio tambi√©n importante. Es el segundo concurso en el que participo. Sigo diciendo que me niego a trabajar en base a concursos, pero reconozco que en el complejo panorama editorial del mundo y de la Isla, una de las formas m√°s directas y r√°pidas de publicaci√≥n es a trav√©s de estos premios, m√°s all√° de toda la carga subjetiva del proceso de selecci√≥n y premiaci√≥n o de las inconformidades que pudieran generar las decisiones finales. Son riesgos que se corren, por eso no se trata de que digas voy a escribir para tal concurso a ver si p√ļblico. E

n mi caso, escribo y tengo proyectos terminados, luego aparecen estas oportunidades: la convocatoria del Celestino llegó por esos azares a los que Cortázar llama vida, y la del Pinos Nuevos por una recomendación de otra escritora. Lo que sí tengo claro es que solo presento cuando estoy dispuesta a que un libro tome su propio camino y yo humildemente lo deje ir.

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

Ambos jurados ‚Äďel del Celestino y el Pinos Nuevos‚Äď han subrayado el ‚Äúaliento po√©tico‚ÄĚ de los cuentos‚Ķ

Lo dije para el peri√≥dico Adelante, ‚Äúa m√≠ este tipo de elogio me deja sin aliento‚ÄĚ. Como autora tengo m√°s posibilidades de enmascarar mi voz a trav√©s de la narrativa, pero la poes√≠a me resulta m√°s dolorosa, es un desnudo literario y tiene muchos riesgos, para empezar el lector te ve descubierta en los versos. Ahora recuerdo que mis compa√Īeros y profesores del Onelio tambi√©n comentaron ese ‚Äúaliento po√©tico‚ÄĚ en el texto que le√≠ en clases. Que mis cuentos me salgan con aliento po√©tico no es un prop√≥sito expl√≠cito, ellos salen y al parecer me estoy quedando tambi√©n desnuda en la narrativa.

¬ŅQueŐĀ crees caracteriza tu generaci√≥n, si acaso crees pertenecer a una generaci√≥n literaria?

No me siento capaz de caracterizar una generaci√≥n literaria, para ello tendr√≠a que haber le√≠do much√≠simo a los escritores de esta generaci√≥n y no lo he hecho con la amplitud que me gustar√≠a, y tambi√©n creo que deber√≠an pasar unos a√Īos m√°s, mirar con la perspectiva que el tiempo te concede.

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

¬ŅC√≥mo valoras el panorama literario cubano desde tu perspectiva como joven escritora?

Si me preguntas por la literatura cubana de manera general, pues es indiscutible que Cuba constituye uno de los paradigmas literarios en el continente y en el mundo. Si se trata de c√≥mo una joven escritora se inserta en el panorama literario cubano, eso es ya un proceso m√°s complicado, que el solo hecho de publicar no garantiza, porque entra√Īa niveles de calidad, compromiso y responsabilidad no siempre presentes y esto me lleva a una preocupaci√≥n: en ocasiones, lamentablemente, la calidad literaria de la obra no est√° entre los primeros par√°metros a la hora de decidir publicar o no un libro. Pero, de manera general y desde mi corta experiencia, considero que el panorama literario cubano es un prol√≠fico paisaje de autores, tem√°ticas y estilos.

¬ŅExpectativas con Las fauces? ¬ŅCon el trabajo de Ediciones La Luz?

Las expectativas con Las fauces han ido cumpliéndose poco a poco. Me quedan algunas que corresponden al proceso en el cual se encuentra el libro. La edición es otro momento de suma creatividad y entendimiento con la obra, que además implica a muchas más personas que el autor. En ese trayecto estamos. Ediciones La Luz ha tenido mucha paciencia conmigo, una autora que se inicia, y por eso le agradezco a su equipo la profesionalidad. Han sido además una escuela y una familia.

 


Bukowski y la estética de la perversión

  • Digan lo que digan, siempre hay algo malo escondido en los hombres que huyen del vino, de las cartas, de las mujeres hermosas o de una buena conversaci√≥n.

¬†La afirmaci√≥n de Voland en El Maestro y Margarita, de Bulgakov, parece escrita ex profeso para canonizar a uno de los malditos de las letras norteamericanas: Charles Bukowski. Devenido mito de la literatura underground, paradigma del realismo sucio y personaje favorito de s√≠ mismo, Bukowski bebi√≥, jug√≥ y am√≥ en proporciones escandalosas, y por alguna causa su estilo es a√ļn visible en toda una tendencia dentro de la literatura cubana contempor√°nea.

Cientos de cuentos, una treintena de poemarios y cuatro novelas publicadas lo definen como un autor prol√≠fico. Lo pasmoso es que la mayor parte de su obra la publicase despu√©s de cumplir cincuenta a√Īos, y que en poco tiempo convirtiera en figura pol√©mica a un hombre que nunca vot√≥, ni milit√≥ en partido pol√≠tico o movimiento literario alguno. La m√°quina de follar; Se busca una mujer; Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones; Escritos de un viejo indecente; bajo esos t√≠tulos se publicaron sus cuentos en editoriales baratas, tan s√≥rdidas como su escritura. Esos cuentos, como las novelas (Factotum, Cartero, Mujeres y La senda del perdedor) hablan sobre borrachos, putas de mala muerte, peleas de bar e incontables escaramuzas sexuales, y ocurren en bares, hoteluchos, garitos, oficinas mugrientas y traspatios. En todas las historias el protagonista es el mismo: Henry Hank Chinasky, el √°lter ego de Bukowski.

Nacido en la ciudad alemana de Andernach en 1920, Bukowski fue el resultado de la uni√≥n de un soldado norteamericano con una joven lugare√Īa, y la familia se traslad√≥ a Los √Āngeles cuando el hijo ten√≠a dos a√Īos de edad. El romanticismo de lo que parece ser una com√ļn historia de amores de guerra se anula por las noticias sobre el comportamiento violento y desp√≥tico de Bukowski padre: un mit√≥mano que hac√≠a creer a los vecinos que era ingeniero cuando en realidad trabajaba en una lecher√≠a, y que meti√≥ la cara de Bukowski adolescente en su propio v√≥mito cuando este ensuci√≥ la alfombra en su primera borrachera. Buscando el alcohol como paliativo de su timidez, acrecentada por erupciones en el rostro que no lo hac√≠an nada atractivo para las muchachas, el joven Bukowski huy√≥ de la casa paterna para entregarse a sus dos grandes pasiones: la bebida y el sexo. La primera lo empujaba hacia el segundo, y este, al neg√°rsele, lo volv√≠a de regreso a la primera.

Hizo una vida errabunda y desordenada, trabaj√≥ en un sinn√ļmero de empleos, viaj√≥ por los estados de la Uni√≥n, pero su destino final volvi√≥ a ser Los √Āngeles, donde trabaj√≥ en una oficina de correos hasta que la publicaci√≥n de su novela Cartero, en 1970, le decidi√≥ dedicarse exclusivamente a la escritura. A pesar de su empe√Īo autodestructivo, la condici√≥n de lector impenitente lo hab√≠a marcado para siempre.

Como dir√≠a en su poema ¬ęD√≠as como navajas, noches llenas de ratas¬Ľ: siendo muchacho divid√≠ en partes iguales el tiempo/ entre los bares y las bibliotecas; c√≥mo me las arreglaba para proveerme/ de mis otras necesidades es un puzzle; bueno, simplemente no me preocupaba demasiado por eso/ ‚ÄĒsi ten√≠a un libro o un trago entonces no pensaba demasiado/ en otras cosas‚ÄĒ/ los tontos crean su propio para√≠so.

Y tambi√©n: pero eran los fil√≥sofos quienes satisfac√≠an/ esa necesidad/ que acechaba en alguna parte de mi confuso cr√°neo: vadeando/ por sus excesos y su/ vocabulario cuajado/ a√ļn me asombraban/ saltaban hacia m√≠/ brincaban/ con una llameante declaraci√≥n l√ļdica que parec√≠a ser/ una verdad absoluta o una puta casi/ absoluta verdad,/ y esta certeza era la que yo buscaba en una vida/diaria que m√°s bien parec√≠a un pedazo de/ cart√≥n.

Para terminar con: qu√© grandes tipos eran esos viejos perros, me ayudaron a atravesar/ esos d√≠as como navajas y noches llenas de ratas;/(…)/ mis hermanos, los fil√≥sofos, me hablaban como nadie/ venido de las calles o alguna otra parte; llenaban/ un inmenso vac√≠o./ Qu√© buenos muchachos, ah, ¬°qu√© buenos muchachos!

Bukowski es a la vez parte y consecuencia de la contracultura californiana. Como en Ginsberg y Kerouac, su discurso pertenece al hombre com√ļn que no puede ni quiere hacer suyo el sue√Īo americano, y disfruta agrediendo la perfecta simetr√≠a de la moral burguesa. Pero digo consecuencia porque Charles Bukowski no tuvo las mismas expectativas que sus coet√°neos hacia la obra creativa; tal vez sinti√≥ menos urgencia en ostentar su inconformidad con el orden y la moral. Aunque public√≥ un cuento en la revista Story en 1944, antes de dar a conocer el resto de su obra le toc√≥ leer lo que escrib√≠an los Kerouac y los Ginsberg que, a pesar de su rebeld√≠a y sus alegres locuras, siempre se las arreglaron para publicar a tiempo y eran santificados y aplaudidos por los j√≥venes de su edad. De ah√≠ que Bukowski pertenezca a la generaci√≥n beat pero sea un beat tard√≠o, un ep√≠gono si se quiere de la loca y transgresora ola que vir√≥ al rev√©s las letras americanas.

Entre sus influencias literarias, adem√°s de sus adorados Henry Miller y C√©line (aquel franc√©s acusado luego de nazista), es pues perfectamente distinguible la prosa violenta y vivaz de Jack Kerouac y su atrevida exaltaci√≥n de la libertad sexual. La opini√≥n de Bukowski sobre otros escritores norteamericanos nos llega signada por su √°lter ego Chinasky en varias de sus obras: ¬ęDejando a un lado a Dreiser, Thomas Wolfe es el peor escritor norteamericano, Burroughs es terriblemente aburrido, Faulkner una nulidad. Saroyan ser√≠a bueno si no fuera tan optimista¬Ľ. O si no: ¬ę¬ŅHemingway? No. Muy torvo, demasiado serio. Buen escritor, frases magn√≠ficas. Pero la vida para √©l siempre fue una guerra total. Nunca se soltaba, no bailaba nunca¬Ľ.

Detrás de esas boutades de eterno transgresor, había sin embargo un respeto hacia la escritura que no lograron quitarle ni las propias burlas sobre sí mismo. Escribía en una carta en 1961:

Yo sol√≠a jugar un juego conmigo mismo, un juego llamado isla desierta, y mientras estaba tirado en la c√°rcel, en la clase de arte o caminando hacia la ventanilla de diez d√≥lares en las carreras, me preguntaba, Bukowski, si t√ļ estuvieras en una isla desierta, t√ļ solo, y no fueras encontrado nunca excepto por p√°jaros y gusanos, ¬Ņtomar√≠as una vara y rascar√≠as palabras sobre la arena? (‚Ķ) la escritura, por supuesto, como el matrimonio, la ca√≠da de la nieve o las llantas de los autos, no siempre perdura. T√ļ puedes ir a la cama el mi√©rcoles en la noche siendo un escritor y despertar el jueves por la ma√Īana y ser otra cosa totalmente diferente. O puedes irte a la cama el mi√©rcoles por la noche siendo un plomero y despertar el jueves por la ma√Īana siendo un escritor. Este es el mejor tipo de escritores… Muchos de ellos mueren. Claro. Por sus arduos intentos; o por otro lado, porque se vuelven famosos y todo lo que escriben es publicado y ya no tienen que buscar m√°s. La muerte tiene muchas avenidas. Y si a pesar de todo t√ļ dices que mi material te gusta, quiero que sepas que si se vuelve roto, no ser√° porque trate demasiado duro o muy poco, ser√° porque me he quedado o sin cervezas o sin sangre. Para lo que sirva, puedo permitirme esperar: tengo mi vara y tengo mi arena.

Sin embargo, es raro encontrar la franqueza de ese empecinamiento en la obra publicada en espa√Īol. Bukowski disfrut√≥ tanto de su papel de automarginado que termin√≥ convirti√©ndose al final de su vida en lo que menos intent√≥ devenir: fen√≥meno medi√°tico. Ordinaria locura (1981), de Marco Ferreri, y El borracho (1987), de Barbet Schroeder y protagonizada por Mickey Rourke, son filmes inspirados en su vida, y lo transformaron en el mismo tipo de √≠dolo que hab√≠a sido Kerouac en su juventud. Un √≠dolo de la est√©tica de la perversi√≥n, de la suciedad y la podredumbre.

Lo que pudi√©ramos llamar el ¬ęcredo bukowskiano¬Ľ est√° en el poema ¬ęC√≥mo ser un gran escritor¬Ľ: tienes que templarte a muchas mujeres/ bellas mujeres,/ y escribir unos pocos poemas de amor decentes/ y no te preocupes por la edad/ y los nuevos talentos./ Solo toma m√°s cerveza, m√°s y m√°s cerveza./ Anda al hip√≥dromo por lo menos una vez/ a la semana/ y gana/ si es posible./ aprender a ganar es dif√≠cil,/ cualquier pendejo puede ser un buen perdedor./ y no olvides tu Brahms,/ tu Bach y tu cerveza./ no te exijas./ duerme hasta el mediod√≠a./ evita las tarjetas de cr√©dito/ o pagar cualquier cosa en t√©rmino./ acu√©rdate de que no hay un pedazo de culo/ en este mundo que valga m√°s de 50 d√≥lares/ (en 1977)./ y si tienes capacidad de amar/ √°mate a ti mismo primero/ pero siempre s√© consciente de la posibilidad de/ la total derrota/ ya sea por buenas o malas razones./ un sabor temprano de la muerte no es necesariamente/ una mala cosa./ qu√©date afuera de las iglesias y los bares y los museos/ y como las ara√Īas, s√© paciente,/ el tiempo es la cruz de todos./ m√°s/ el exilio/ la derrota/ la traici√≥n/ toda esa basura./ qu√©date con la cerveza,/ la cerveza es continua sangre./ una amante continua./ agarra una buena m√°quina de escribir/ y mientras los pasos van y vienen/ m√°s all√° de tu ventana/ dale duro a esa cosa,/ dale duro./ haz de eso una pelea de peso pesado./ haz como el toro en la primera embestida./ y recuerda a los perros viejos,/ que pelearon tan bien:/ Hemingway, Celine, Dostoievski, Hamsun./ si crees que no se volvieron locos en habitaciones min√ļsculas/ como te est√° pasando a ti ahora,/ sin mujeres/ sin comida/ sin esperanza…/ entonces no est√°s listo/ toma m√°s cerveza./ hay tiempo./ y si no hay,/ est√° bien/ igual.

La marginalidad engendr√≥ en la obra de Bukowski algunas aristas que pueden resultarnos a√ļn hoy pol√©micas, aunque ya estemos curados de espanto por la posmodernidad. Por ejemplo, su relaci√≥n con las mujeres tuvo una intensidad ambivalente: no era capaz de prescindir de ellas, pero no les hac√≠a tampoco ninguna concesi√≥n. Era lo que se dec√≠a de √©l cuando el escritor chileno Poli D√©lano lo entrevista en su casa de Los √Āngeles en 1987. Te han acusado de machista, le dice. La respuesta que le da es la misma del ¬ęgran poeta¬Ľ de uno de sus cuentos a su joven entrevistador, cuando le pregunta qu√© piensa sobre la liberaci√≥n femenina: ¬ęEn cuanto ellas se dispongan a lavar el auto, a empujar el arado, a perseguir a los dos tipos que acaban de asaltar la tienda de licores o a limpiar alcantarillas, en cuanto ellas se dispongan a que les vuelen las tetas de un balazo en el ej√©rcito, yo estar√© listo para quedarme en casa y lavar los platos y aburrirme recogiendo hilachas de la alfombra¬Ľ. ¬ęMe acusan mucho por mis personajes favoritos¬Ľ, le dijo Bukowski aquella noche. ¬ęSi pinto a una mujer que es basura, las feministas se me echan encima, mientras que si pinto un hombre que es basura, no me dicen nada¬Ľ.

A pesar de estas afirmaciones amargas, am√≥ al menos a dos mujeres que compartieron su vida estable y largamente. La muerte de la primera, con quien tuvo a su hija Marina, gener√≥ textos y poemas estremecedores. En una carta a John Webb en 1962 escrib√≠a: ¬ęCon respecto a la muerte de mi mujer el 22 de enero √ļltimo, no hay mucho que decir, excepto que yo ya no ser√© el mismo. Quiz√° intente escribir sobre eso, pero est√° todav√≠a demasiado cerca. Puede que siempre est√© demasiado cerca. (‚Ķ) Hoy estoy solo, casi afuera de todas ellas: de las nalgas, los pechos, los vestidos limpios como trapos nuevos en la cocina. No me tomes a mal, todav√≠a tengo 1,80 y 90 kilos de posibilidad, pero yo pod√≠a mejor con la que ya no est√°¬Ľ.

Y uno entre muchos de sus poemas m√°s citables, a mi juicio, titulado ¬ęElogio al infierno de una dama¬Ľ: Algunos perros que duermen a la noche/ deben so√Īar con huesos/ y yo recuerdo tus huesos/ en la carne/ o mejor/ en ese vestido verde oscuro/ y esos zapatos de tac√≥n alto/ negros y brillantes,/ siempre puteabas cuando/ estabas borracha,/ tu pelo se resbalaba de tu oreja/ quer√≠as explotar/ de lo que te atrapaba:/ recuerdos podridos de un/ pasado/ podrido, y/ al final/ escapaste/ muriendo,/ dej√°ndome con el/ presente/ podrido./ hace 28 a√Īos/ que est√°s muerta/ y sin embargo te recuerdo/ mejor que a cualquiera/ de las otras/ fuiste la √ļnica/ que comprendi√≥/ la futilidad del/ arreglo con la vida./ las dem√°s s√≥lo estaban/ inc√≥modas con/ segmentos triviales,/¬†criticaban/ absurdamente/ lo peque√Īito:/ Jane, te asesinaron por saber/ demasiado./ vaya un trago/ por tus huesos/ con los que/ este viejo perro/ sue√Īa/ todav√≠a.

Es indudable que la etiqueta impuesta a Bukowski por sus contempor√°neos se dej√≥ llevar por la comodidad: era m√°s f√°cil fijarse en su prosa agresiva y provocadora, directa y sucia, que en el mundo de reflexiones y c√≥digos que manejaba en su poes√≠a. Y fue tambi√©n (lamentablemente) mucho m√°s f√°cil de imitar. Si su imagen p√ļblica era tan tra√≠da y llevada (¬Ņescritor que bebe o borracho que escribe?), qu√© podemos esperar de los juicios sobre su obra. Todav√≠a hay quien afirma que Charles Bukowski es una abominaci√≥n para la literatura‚Ķ Por suerte √©l nunca pareci√≥ preocuparse mucho por la trascendencia.

La huella del realismo sucio es f√°cilmente rastreable en la literatura cubana. Aunque tuvo algunos anuncios notables como Matarile, de Guillermo Vidal, su explosi√≥n (p√ļblica) coincide con los cuentos publicados en los 90 por algunos de los llamados nov√≠simos, sobre todo los pertenecientes al grupo de los ‚Äúfriquis‚ÄĚ: Ronaldo Men√©ndez, Ricardo Arrieta, Ra√ļl Aguiar, Ver√≥nica P√©rez Konina, Ena Luc√≠a Portela y Jos√© Miguel S√°nchez (Yoss). Todos eran o hab√≠an sido miembros entre 1987 y 1988 del grupo conocido como El Establo, el cual se nucle√≥ en La Habana alrededor del escritor Sergio Cevedo y tuvo la intenci√≥n de subvertir el canon de la decencia ¬ęsinflictiva¬Ľ imperante en las letras cubanas. La necesidad de mostrar zonas y temas de la marginalidad hasta ese momento vedadas justific√≥ el uso del estilo bukowskiano en la narrativa de los noventa, pues con su tratamiento directo, casi brutal, lograron caracterizar a personajes de nuestro tiempo que no exist√≠an porque no ten√≠an voz.

Como toda tendencia transgresora, el realismo sucio ha ganado defensores, imitadores huecos y detractores furibundos. Pedro Juan Guti√©rrez y Zoe Vald√©s son hoy dos de los escritores cubanos m√°s le√≠dos en el mundo y a la vez los m√°s cuestionados, no solo por las comunes razones de √©tica y est√©tica, sino porque algunos se preguntan si es ‚Äújusto‚ÄĚ que los lectores de otras tierras crean que todos en Cuba hablan y viven en un perpetuo estado de marginalidad. ¬ŅHay que poner un l√≠mite al uso del lenguaje grosero? ¬ŅEste debe servir solo para ubicar a un personaje en un entorno determinado, ergo lo dem√°s es abuso de la groser√≠a por la groser√≠a? ¬ŅY si el abuso de la groser√≠a se ha vuelto necesario para burlarse de la propia groser√≠a? ¬ŅLas palabras groseras no terminan siendo aceptadas hasta por la Real Academia cuando se incorporan definitivamente al habla cotidiana? ¬ŅQu√© puede ser peor: el lenguaje grosero o la groser√≠a de las ideas?

Cualquier indagaci√≥n en ese sentido, adem√°s de ser desgastante, no tiene a√ļn ninguna consistencia: es el tiempo quien se ocupar√° de ubicar lo ¬ęsucio¬Ľ donde corresponda. Poco le importaba a Bukowski el juicio de sus contempor√°neos, la trascendencia, las poses de los escritores de √©xito. Detr√°s de sus alardes alcoh√≥licos y sexuales hab√≠a un ser indefenso que parec√≠a querer vivir solo para esperar la muerte. Ah√≠ quedan sus textos y los de sus seguidores para que la posteridad siga haciendo su propio juicio.


Entre el espanto y la ternura, Celestino canta

Todo hombre se parece a su dolor.

André Malraux

Solo la infancia es nuestra.

El resto pertenece a los extra√Īos.

Don DeLillo

  • ‚Ķla historia de la literatura cubana de los √ļltimos treinta a√Īos[1] se ha caracterizado por ser una historia de las exclusiones y, por supuesto, las instancias ideol√≥gicas y pol√≠ticas han sido protagonistas en ello. As√≠, se ha promovido una bifurcaci√≥n que remite a la existencia de dos literaturas cubanas en pugna: una dentro del pa√≠s y otra en el extranjero, una comprometida con la Revoluci√≥n y otra en contra del proyecto revolucionario. En esta historia de las exclusiones hemos participado todos.[2]

Uno de los autores que ha quedado oculto tras ese velo de silencio es Reinaldo Arenas (Holgu√≠n, 1943-Nueva York, 1990). Y aunque su √ļltima novela, Antes que anochezca (1992), logra mayor fama internacional ‚ÄĒpor la coyuntura de ser su texto m√°s abiertamente irreverente, adem√°s del impacto por su publicaci√≥n p√≥stuma‚ÄĒ; fue su primera obra, Celestino antes del alba (1967, primera menci√≥n del Premio Uneac en 1965), la que form√≥ parte de un corpus narrativo que introduce en el √°mbito literario cubano a un tipo de narrador con caracter√≠sticas muy especiales, el narrador ni√Īo, que ser√° retomado con √≠mpetu en los a√Īos ochenta por una nueva generaci√≥n de escritores, corriente conocida como ¬ęcuent√≠stica del deslumbramiento¬Ľ,[3] ¬ęnarrativa de la adolescencia¬Ľ o ¬ęde la √©tica¬Ľ.[4]

Celestino antes del alba recrea el enfrentamiento con su entorno de un ni√Īo de campo, cuya voz describe la realidad tal como se le presenta, matizada por las alucinaciones que toman vida en su imaginaci√≥n. De su argumento poco convencional se desprende el tema de la eterna defensa de la belleza y la realizaci√≥n personal. Los recursos del lenguaje y las t√©cnicas narrativas hacen gala de un manejo excepcional que estalla en la mayor contribuci√≥n art√≠stica de esta novela: la persona que enuncia el discurso desde un ¬ęyo¬Ľ que la identifica como narrador-ni√Īo-protagonista y que queda indisolublemente ligada al personaje de Celestino, quien asume la funci√≥n de receptor del discurso (narratario).

Desde el propio t√≠tulo esta novela nos revela el lirismo de sus p√°ginas. Y es que en m√°s de una ocasi√≥n su autor afirm√≥ su mayor aspiraci√≥n: ser recordado por la poes√≠a impl√≠cita en sus novelas y relatos. Celestino antes del alba encierra dos sustantivos claves para la comprensi√≥n del texto: el primero, propio, adelanta al lector que el relato narra la historia de un personaje masculino (Celestino), mientras el segundo aporta la ubicaci√≥n temporal ‚ÄĒen el caso de que se interprete como lo sucedido al personaje en una noche‚ÄĒ aunque en la lectura se comprueba su significado metaf√≥rico. El vocablo alba alude a la iniciaci√≥n del d√≠a, al amanecer, la aurora, la primera luz antes de la salida del sol, pero adem√°s proviene del lat√≠n albus, que significa blanco, y es ese precisamente uno de los momentos m√°s disfrutados por el ni√Īo protagonista de la novela, cuando la neblina cubre todo el campo con su espesa luz blanquecina. Pero el momento al que se refiere es al que le antecede, la noche, hora destinada al sue√Īo, espacio que desarrolla la trama. Todas las acciones est√°n condicionadas por los destellos de l√ļcida conciencia mental del estado de vigilia que alternativamente acompa√Īa al sue√Īo: ¬ęAhora es mejor que dejes tranquila tu imaginaci√≥n, pues en cuanto dejes de so√Īar y duermas m√°s, ellos no te habr√°n de molestar. No pienses, o piensa menos [‚Ķ] Ya sabes: piensa menos, sue√Īa m√°s, y duerme, y duerme¬Ľ.[5]

Los procesos del razonamiento infantil mantienen activa una elevada capacidad imaginativa que conduce el pensamiento por un mundo donde la fantas√≠a es asumida como √ļnica rectora mientras los l√≠mites de lo posible se disuelven. Ello encierra la significaci√≥n l√≠rica de esta historia que enuncia el maravilloso mundo de la infancia, ese fragmento de la existencia humana en que todo asombra y sorprende. Es la etapa de descubrimiento y reconocimiento de una realidad que deslumbra con cada nueva sensaci√≥n, mientras se va dirigiendo esa sensibilidad hacia la aceptaci√≥n o el rechazo de los objetos, provocada por el conocimiento asociativo de la percepci√≥n sensitiva que les corresponde. As√≠, el ni√Īo que despierta en estas p√°ginas retiene la agradable sensaci√≥n que le despierta el olor de la tierra cuando llueve o la frescura en sus pies cuando la pisa.

La novela concluye en el umbral de la adolescencia, del alba como despertar ante esa realidad que se impone a la imaginaci√≥n, dejando atr√°s el mundo de ensue√Īos habitado por brujas y duendes. El fin de la infancia se indica simb√≥licamente en la muerte del personaje. Muerte que es salvaci√≥n, ascensi√≥n al limbo, a la eterna inocencia que persegu√≠a en sus viajes a la luna para escapar de un ambiente repulsivo y miserable.

Arenas recrea el enfrentamiento de un ni√Īo de campo con su entorno, cuya voz describe la realidad tal como se le presenta, matizada por las alucinaciones que toman vida en su imaginaci√≥n. El cl√≠max de la narraci√≥n se halla en la vida fabulada de ese ni√Īo marcado por el sufrimiento que le provoca la ausencia del padre y los maltratos de una familia que lo repudia porque representa la frustraci√≥n de la madre abandonada, que amenaza a cada instante con suicidarse. Para escapar de la soledad, la pobreza, la ignorancia y el convencionalismo de su familia, incapaz de enfrentar la crueldad y el horror de su circunstancia, se inventa un √°lter ego, personaje que encarna al primo Celestino, el poeta que escribe en los √°rboles. La poes√≠a es la v√≠a de salvaci√≥n inicial ante la insulsa vida que le imponen, que encuentra su antag√≥nico en la figura del abuelo que derriba con su hacha los troncos escritos. La escritura y la creatividad se defienden como una forma de rebeli√≥n contra la autoridad destructiva de la familia.

La historia transcurre entre los juegos, invenciones y tristezas del protagonista y las constantes persecuciones de la familia que no acepta la identidad diferente y contradictoria de un ni√Īo ¬ęd√©bil¬Ľ y ¬ęamanerado¬Ľ. Tres diferentes finales multiplican las lecturas de esta novela circular y con cada uno se anuncia la implacable muerte del protagonista, que tiene lugar en el √ļltimo final. La historia, que comenz√≥ en el pozo con los gritos de la madre anunciando un suicidio que no se atreve a cometer, termina justo all√≠ con la liberaci√≥n por fin alcanzada de su protagonista, quien entre sombras anuncia lo sucedido antes que las luces del alba alcancen a entregarle otro tiempo para contar, vivir.

Otro de los motivos que se reitera en toda la trama es la muerte, como acto de rebeld√≠a y liberaci√≥n, lo que destaca algunas de las obsesiones fundamentales de su autor: la nostalgia, el misterio de la madre y el amor a la libertad. Y es que la novela trabaja con evocaciones de corte autobiogr√°fico: ¬ęEs autobiogr√°fico tambi√©n el ambiente, la brutal inocencia con que se expresan los personajes [‚Ķ] en lo que respecta a la aparici√≥n de las brujas y los duendes, los primos muertos, el coro de t√≠as infernales, el acoso de infatigables hachas, los desplazamientos del personaje hacia la luna (las huidas) sin obtener resultados ventajosos¬Ľ.[6]¬†

La concepci√≥n del relato es novedosa por la desfiguraci√≥n espacio-temporal: el espacio se reduce y comprime hasta ubicarse solo en la casa, mientras la historia carece de linealidad, esto se logra con el uso de varios m√©todos para fraccionar o recuperar el tiempo a trav√©s de las asociaciones casuales y la memoria, que se proyecta como un ejercicio de lucidez. La constante exploraci√≥n del recuerdo y del universo imaginario da lugar a una h√°bil disposici√≥n para presentar la estratificaci√≥n de la memoria y de la capacidad de invenci√≥n de la mente infantil, en una prosa que a veces se aproxima al estilo de la l√≠rica. Esta mezcla de realidad e imaginaci√≥n forma un entretejido de alucinaci√≥n donde el triunfo de la pureza es todo un s√≠mbolo. Se incorpora una t√©cnica narrativa que fractura la continuidad de la trama en la b√ļsqueda de una ambig√ľedad entre verdad y fantas√≠a, entre mundo exterior e interior, que asume sin limitaciones la irracionalidad y el absurdo. Por tanto, esta obra transita entre lo que pudiera clasificarse como novela surrealista u on√≠rica.

En cuanto a los componentes formales, es preciso subrayar la incorporación de procedimientos innovadores y experimentales que enriquecen los recursos técnicos del género, como el empleo del monólogo interior con que se trata de captar los estados de conciencia del protagonista, que por momentos se convierte en caótico debido al sinsentido del lenguaje que intenta reproducir estados de completo desgarramiento interior.

¬ęNueva, revolucionaria, con desali√Īo inherente y necesario, Celestino antes del alba, se coloca como uno de los m√°s leg√≠timos experimentos de lo m√°s joven de nuestra novel√≠stica [‚Ķ] Es una obra tensa, ambigua¬Ľ,[7] ¬ę[‚Ķ] una de las novelas m√°s hermosas que se haya escrito jam√°s sobre la infancia, la adolescencia y la vida en Cuba¬Ľ.[8]

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[1] Hago m√≠as las palabras de Rogelio Rodr√≠guez Coronel en su intervenci√≥n en el encuentro ‚ÄúCultura e identidad nacional‚ÄĚ, celebrado en junio de 1995 en La Habana.

[2] Rogelio Rodr√≠guez Coronel: Cuba, novela, revoluci√≥n (‚ÄúColecci√≥n Ach√©‚ÄĚ). Universidad de La Habana, Facultad de Artes y Letras, [s.f.], p. 26.

[3] Francisco L√≥pez Sacha: ‚ÄúEl personaje reflexivo en la nueva cuent√≠stica‚ÄĚ, en Revoluci√≥n y Cultura, No.1, ene/85, Ciudad de La Habana, p. 24-31.

[4] Luis Manuel Garc√≠a: ‚ÄúContar el cuento‚ÄĚ, en La Gaceta de Cuba, agosto 1988, p. 2-4.

[5] Reinaldo Arenas: Celestino antes del alba, Ediciones Unión, La Habana, 1967, p. 45.

[6] Reinaldo Arenas, apud Miguel Barnet: ¬ęCelestino antes y despu√©s del alba¬Ľ, en La Gaceta de Cuba, a√Īo 6, No. 60, julio-agosto 1967, p. 21.

[7] Barnet, op. cit.

[8] Carlos Fuentes, apud Lourdes Arencibia Rodríguez: Reinaldo Arenas entre Eros y Tánatos. Soporte Editorial, Colombia, 2001. p. 59.


Capítulo #9: Geometría Interior

(apuntes sobre la poesía de Yainier Salazar Benítez)

La joven literatura cubana es un Cubo de Rubik. Un rompecabezas mec√°nico tridimensional que posee seis colores uniformes. Donde un mecanismo de ejes permite mezclar y girar de manera independiente sus caras. El objetivo: las caras deben volver a quedar en un solo color.

De esta manera se articula la escritura contemporánea cubana. Los mismos colores y los mismos propósitos. Un resultado que marca una pluralidad de voces similares sin la intención juiciosa de marcar estilos ni vanguardia. Un buen amigo me dice que es el resultado de nuestra amplia gama de concursos y las bondades del sistema editorial cubano, y que de esa mezcla deben surgir voces para la posteridad.

Durante este debate diario entre colegas del gremio me he asomado con ah√≠nco a la obra de algunos escritores de mi generaci√≥n. Una b√ļsqueda que me ha tra√≠do grandes sorpresas.

Entre mis asombros est√° Geometr√≠a interior, el primer poemario de Yainier Salazar Ben√≠tez (Manzanillo, 1987) publicado por la editorial Sed de Belleza en 2018. El libro editado por Idiel Garc√≠a y con dise√Īo de cubierta de H√©ctor Guti√©rrez es un golpe al facilismo. Entre sus p√°ginas aparecen tres conceptos contundentes: la introspecci√≥n como recurso del lenguaje, la sencillez como h√°bito y lo infinito como representaci√≥n.

Cubierta del Libro Geometr√≠a Interior (dise√Īo de H√©ctor Guti√©rrez)

Yainier es una anomal√≠a en el engranaje literario de la Cuba actual. Sus caras y colores representan un cat√°logo espiritual de las acciones del individuo. La poes√≠a no es un juego, es un llamado singular y persigue las normas sensibles de la memoria. Ve el mundo a trav√©s de figuras vivas. Porque para √©l todo puede engendrar y poseer la vida. No circunscribe el concepto de la vida a ning√ļn otro, su percepci√≥n es ilimitada al igual que sus definiciones.¬† ¬†

No es de extra√Īarnos que su intuici√≥n lo lleve a involucrarse con normas conceptuales que rigen el infinito. Su poes√≠a son cuerpos geom√©tricos sincronizados desde las matem√°ticas. En su libro los n√ļmeros nombran lo insospechado, habitan como seres de permanencia eterna y modifican cada valor. Yainier no puede escapar de las disposiciones conceptuales de su escritura y se arrastra junto a ellas en una din√°mica af√≠n con la meditaci√≥n. Se re-interpreta, acude a la experiencia de los sentidos y explora. No hay victimizaci√≥n, se asume. Entonces presenta lo ins√≥lito como un milagro po√©tico.¬†¬†¬†¬†

Geometría interior se estructura en tres partes: AB Lluvia poligonal, BC Vegetación y CA Vértigo de las aguas. Tres momentos que denotan las condiciones: autor vs memoria/autor vs contexto/autor vs espíritu.

Al nombrar cada uno de los segmentos del libro, saltan a la vista los enunciados: AB, BC y CA. Elementos que hacen referencia a conceptos básicos y criterios de congruencia en la geometría. En esta ocasión nos remite a un triángulo isósceles. Una figura con dos lados iguales y un tercero desigual. Una figura imperfecta y a la vez armónica/virtuosa.

El triángulo constituye por su naturaleza, la primera de las superficies geométricas y la base adoptada para conocer todas las medidas. Nuestros antepasados consideraban de origen sagrado las propiedades de esta figura. Su simbología tiene un lugar de preferencia en los preceptos filosóficos y esotéricos.

¬ŅD√≥nde radica la geometr√≠a de este cuaderno?

¬ŅTranscurre al interior de un tri√°ngulo?

¬ŅPor qu√© is√≥sceles?

¬ŅC√≥mo leer m√°s all√° de las palabras?

Yainier Salazar nos muestra las dos primeras partes del libro como líneas de pensamientos paralelos. Ambas conceden la misma longitud pero distintos rostros del autor.

AB Lluvia poligonal posee la duda del acróbata. Está contaminado por parajes existenciales e imágenes concretas. Voces del hombre que es y del dibujo que será. Hay pena pero no lamento.

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Minuto de silencio. Una cruz en cada ojo. Nubes que parten hacia parajes oscuros. ¬ŅFumar salva del marasmo? Toda esa furia es hambre. En el cenicero caen dientes como p√©talos. Cadalsos. Irreversiblemente cadalsos. (P. 13)¬†¬† ¬†

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

BC Vegetación milita en sucesos destilados por la experiencia poética. Son motivos que no puede evadir en medio de su tratado existencial. Motivos que rellenan espacios sensoriales desde su explicación franca. Un ejemplo es el poema Instalación.

III

Bajo el océano

permanece

el √°rbol de los cosenos.

En los cables de alta tensión

crecen las azucenas.  (P. 53)

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

Al final el poeta nos deja una gran met√°fora: CA V√©rtigo de las aguas. Un fragmento del libro que complementa las partes anteriores. Se trata de la base del tri√°ngulo is√≥sceles. Esta fracci√≥n denota una consecuencia de la primera parte del libro. Parece un mismo cuerpo. Pudiera ser el principio como mismo ejerce de final. A este momento se le adhieren b√ļsquedas m√°s gen√©ricas. Intenta que el universo entre en el ojo de una aguja, un ojo triangular.

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Cada segundo vamos hacia la tierra. Cada segundo, la tierra viene un poco hacia nosotros. (P. 69)

Geometría interior puede leerse de manera intuitiva. Pero una lectura ejercida desde todos los significantes que componen el libro podría abrirnos a un sinfín de interpretaciones. En su composición habitan elementos (transcendentes) que no pueden ser comprendidos a plenitud, sin la aprehensión previa de las normas conceptuales que lo regulan. Esta es una capacidad que viene implícita en su exploración.    

Su ejercicio exige conectar/ascender/fluir. Transita por √°reas que ser√≠an desde√Īables para otros poetas y sobrevive. Se desmarca a trav√©s de conceptos amplios/ideol√≥gicos/ ¬Ņmetaf√≠sicos? No evade la construcci√≥n sociocultural del mundo pero su b√ļsqueda pertenece a otro estado.

Algunos de los preceptos más determinantes de la poesía metafísica se pueden encontrar en su escritura. Donde tanto la naturaleza como el arte son desnudados/desmantelados en busca de la ilustración, la comparación y la alusión.

Sin llegar a ser páginas abstractas, sí hay un componente visible de esta categoría entre sus versos. Una herramienta que utiliza para filtrar la realidad.

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¬ŅExiste el salto? ¬ŅLas c√°rceles son tan estrechas? La flotabilidad de los peces contin√ļa siendo gris. (P. 15)

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

El poeta no oscurece. Hay una variedad de colores que matizan las im√°genes dentro de la met√°fora. No le basta con la identidad visual de cada elemento de la naturaleza, necesita agregarles otros relieves.

Mandarria

Dicen que la noche no es azul.

¬ŅQu√© saben los sabuesos

de atrapar un conejo?

Dos golpes sobre la testa

y bailar.

Pero la expansión ocurre adentro.

La mandarria es una mancha.

El conejo persiste. (P. 36)

Como una pintura íntima, su paleta se compone de aquellos pigmentos más personales. Sus dudas nacen de aquello que solo ofrece perplejidad por su estatus, pero que convida a re-interpretar/codificar. En ese dilema todo elemento adquiere una nueva voluntad y con esta un nuevo color. 

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Arroyos de sangre bajo la piel del universo. Piedra azul. Los c√ļmulos son historia. Caen hacia la gravedad. (P. 69)

Geometr√≠a Interior es un paisaje po√©tico donde los elementos de la naturaleza, encuentran significados filos√≥ficos. En √©l convergen distintos modos de relaci√≥n/interpretaci√≥n/obsesi√≥n del autor con los hechos que lo circundan. Sus influencias provenientes de las artes visuales y cinematogr√°ficas son evidentes. Desde ah√≠ puede guiar al lector, por un espacio donde el tiempo se expresa a otro ritmo. No es dif√≠cil leer este libro y sentirse en una pel√≠cula de Terrence Malick o de Carlos Reygadas. ¬ŅPo√©tica de la contemplaci√≥n? El ciclo natural de las cosas. La edad como una estaci√≥n inmortal.

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El se√Īuelo del pescador es un regaliz envuelto en capas infinitas y doradas. El pescador es un ni√Īo. (P. 69) ¬†

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

El poeta necesita encontrar una explicaci√≥n a la existencia de la belleza. Medita sobre la extensi√≥n humana del mundo/el cosmos/el tiempo. Lo atormenta la modificaci√≥n de los objetos (piezas sensibles). ¬ŅQu√© es la existencia? ¬ŅC√≥mo sobrevivimos a ella? En esas interrogantes se puede descubrir que todo lo que existe es bello por condici√≥n natural. La existencia es la palabra que utilizamos para eternizar la belleza. Un gran poeta debe platearse la eternidad desde la belleza, nada compite con semejante sentencia.

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Los barrotes no son de acero. M√°s bien de inercia. (P. 72)

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

Otro elemento perceptible, es la sintonía con el yo espiritual. Un término delicado a la hora de definir debido a sus diferentes acepciones. Pero que conjuga cuatro conceptos ineludibles en Geometría Interior: psique, ser, alma y conciencia.

Se trata de uno de los cuestionamientos m√°s antiguos de la humanidad y que Salazar Ben√≠tez introduce desde peque√Īos detalles. ¬ŅAmbiciona? Claro que s√≠. Pero a partir de su relaci√≥n espacial con los objetos/la memoria/la naturaleza. As√≠ provoca un lenguaje simb√≥lico y concluyente.

El agua, los peces, los colores, la lluvia, un ni√Īo, un √°rbol, la c√°rcel y la tierra, son conceptos repetitivos. En su conjunto crean im√°genes poderosas y auto-referenciales. No son de naturaleza externa al autor, m√°s bien act√ļan como representaci√≥n de sus estados emotivos-conscientes.

Para Yainier Salazar Benítez, la poesía puede ser un gesto instintivo. Un instrumento capaz de echar abajo los límites mientras su expansión lo trasciende todo. Sus vivencias habituales son traducidas en figuras, cuyos significados necesitan explicarse mediante la palabra. No miente. Transgrede categorías científicas y de asociación. Intenta re-orientar la percepción lógica, sensible y emocional en un mismo discurso. Lo sublime y lo ordinario asumen la misma presencia/permanencia. Se muestra próximo y sincero, aunque en su poesía todas las orillas son equidistantes.


Contra todo pronóstico, literatura (+ video)

Gracia, imaginaci√≥n y una t√©cnica pulida son apenas los primeros adjetivos que armonizan y distinguen la obra de Leoneski Buquet, quien ‚Äďpara ser exactos‚Äď todav√≠a no se despoja del miedo de ense√Īar en p√ļblico sus textos.

Es que antes de ser escritor o siquiera esbozar unos trazos sobre el papel, se suponía que se graduaría como Ingeniero en Instalaciones Energéticas Navales y que trabajaría bien cerca de las Tropas de Guardafronteras. Al menos este era el curso real definido para un cadete disciplinado, egresado de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos.

Como la vida a veces se escribe en renglones torcidos, a los tres meses de llegar a la Academia Naval Granma estaba en un punto de no retorno, donde todavía no figuraba la literatura, pero tampoco la vida militar.

No fueron el amor o la alegría los sentimientos que provocaron sus primeras líneas, sino el dolor de la muerte, lo que calcó en unos cuantos versos octosílabos. Entonces, volvieron de un tirón los libros de la infancia, los retazos engavetados, el empujón de la familia y las ganas de hacer y pensar la literatura como algo más que un pasatiempo o un desahogo espiritual.

De Ciro Redondo a los talleres literarios Santa Palabra y Compay Grillo, bajo la tutela de Eduardo Pino y F√©lix S√°nchez, respectivamente, lleg√≥ con la vehemencia de quien quiere recuperar el tiempo perdido y con pasi√≥n fue moldeando su voz l√≠rica. Ni√Īos as√≠ de grandes fue el proyecto de libro de poes√≠a infantil aprobado en el Plan Editorial de Ediciones √Āvila, en cambio, lo que vino despu√©s no era una probabilidad calculada.

Testamento de sombras se alzó con el Premio de Poesía de Primavera, y El diablo está en los detalles mereció el Portus Patris, otorgado por la Asociación Hermanos Saíz en Las Tunas, por el mérito de aunar seis cuentos que exponen distintas situaciones personales ancladas a la realidad cubana.

En puntos suspensivos se mantuvo su ingreso al Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso hasta que lleg√≥ la aprobaci√≥n, y con la beca de creaci√≥n Caballo de Coral cerr√≥ un ciclo que puede devolverle la posibilidad de imprimir este a√Īo el ejemplar Con los ojos cerrados, compendio de cuentos que rozan el absurdo y el realismo m√°gico, con un narrador personaje que matiza sentimientos, situaciones, y un lenguaje balanceado entre lo ir√≥nico y lo coloquial.

Publicada por Ahs Ciego de Avila en Martes, 1 de octubre de 2019

Saberse en un momento de experimentación, en un camino literario construido a base de prueba y error, sería la descripción más exacta de la obra de Leoneski, que hasta ahora parece tan variopinta como existencial y comedida. Aunque sus libros no han salido al mercado, verlos en blanco y negro será satisfacción visceral y confirmación de sus desvelos.

  • ¬ŅQu√© autores han influenciado tus textos?

Las primeras lecturas no fueron encaminadas por nadie, sino que iba a la biblioteca y pedía un título. Recuerdo al Corsario Negro y muchos cuentos de Onelio Jorge Cardoso. Después comencé a interesarme por la décima y me acerqué a Modesto San Gil, José Alexis Díaz Pimienta y José Luis Serrano. Estas primeras influencias las mezclé con clásicos de la literatura cubana y universal, sugeridos en los talleres literarios, y, entonces, descubrí otro mundo de significados.

  • ¬ŅSon importantes los talleres literarios para la preparaci√≥n de un escritor?

El taller literario es el espacio donde se puede decantar qué vale o no la pena. Mis primeros textos cumplían con los requisitos formales de estilo y métrica, pero trataban tópicos muy personales y frecuentes como el amor, porque solo eran descargas que hacía sobre el papel.

Esto lo comprendí allí cuando Eduardo Pino me incitó a salirme del canon de la décima. Además, me ayudaron a visibilizar qué tipo de obra quería hacer y me dieron las herramientas para lograrlo. Entre los escritores decimos que el primer objetivo de un taller es formar buenos lectores.

  • ¬ŅQu√© es lo que m√°s valoras en tu formaci√≥n?

Me importan mucho las lecturas que pueda acumular. Algunos dicen que se nace escritor, aunque en mi opinión son el tiempo y la dedicación quienes lo construyen. Hay que ir de más a mucho más, porque tan importante son los clásicos como los autores contemporáneos. La madurez literaria, en parte, depende de eso y de la posibilidad de valorar un libro con otro y encontrar siempre mejores resultados.

  • ¬ŅEntiendes la literatura como un oficio o un modo de asumir la vida?

La literatura me permite decir cosas que de otra forma nunca expresaría, es mi momento de relajación y de llenar vacíos. Hablo de mis preocupaciones, deseos y obsesiones, y vuelco al papel mis experiencias del día a día. No la veo como un oficio o un modo de sustentarme, para ser exactos, es un plan B, porque lo primero es un trabajo que te garantice solvencia económica, que en estos días no se logra necesariamente por la cantidad de libros publicados.

  • Entre la poes√≠a y la narrativa, ¬Ņcon cu√°l te sientes m√°s c√≥modo?

Me muevo de la poesía a la narrativa y leo todo lo que me cae a mano, tanto que ya me han aconsejado organizar las lecturas. Sin embargo, con la poesía siento cómo las metáforas y sentimientos fluyen mejor.

Lo que escribo hoy no se parece en nada a mis primeras l√≠neas y eso me hace feliz porque denota cierta madurez en mi trabajo. Tengo textos in√©ditos que no he mostrado nunca porque pienso que la siguiente versi√≥n puede ser mejor a√ļn. En cuanto a la literatura infantil, ha sido un desaf√≠o asumido por la inspiraci√≥n de mi ni√Īo Samuel. Quiero que sepa que su pap√° tambi√©n escribe para √©l.

  • ¬ŅCu√°n dif√≠cil es ser un autor in√©dito en Cuba?

Existen muchas posibilidades para la superaci√≥n y el Sistema de Ediciones Territoriales ayuda a visibilizar cada a√Īo la obra de much√≠simos autores j√≥venes, a lo que se suman los concursos y las cinco editoriales adscritas a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z.

Sin embargo, salir del anonimato, conformar un proyecto de libro y competir siempre son desafíos y el miedo al fracaso está.

Hay momentos en los que dudo y tengo miedo de revisar, por eso trato de ser exigente con mis textos y la primera idea de mejorarla, aunque otras veces elaboro el √ļltimo verso y despu√©s concibo el resto.

Lo cierto es que se necesita mucho martillo y cincel para lograr el buen acabado de un poema, y el miedo a la crítica o a que no sea suficientemente bueno siempre está presente.

  • Entonces‚Ķ ¬Ņconf√≠as en los concursos literarios?

Al respecto hay muchas opiniones encontradas y hay quienes dicen que los concursos vienen con nombres y apellidos. Creo que los jurados deben defender la obra por encima del nombre. En mi caso, he enviado mi trabajo a diversos certámenes y he ganado y perdido en igual proporción; sin embargo, sigo haciéndolo porque competir es apenas el primer paso.


La feria de las novedades jóvenes

Camag√ľey.- En esta tierra, que vio nacer la primera obra literaria escrita en Cuba, Espejo de paciencia,¬†de la pluma de Silvestre de Balboa y Troya, la fiesta de las letras har√° gala de sus mejores verbos, esfuerzos, colores y tradiciones para que el p√ļblico agramontino y visitante se reencuentren con sus autores, historiadores, investigadores, ensayistas y poetas, y sus creaciones.

Con ese abrazo entre p√ļblico y escritor cada a√Īo La Feria Internacional del Libro estremece a esta ciudad cuna de la literatura cubana, desde las sorpresas editoriales que estrena √Ācana.

En esta nueva convocatoria 14 son los títulos que saldrán a la luz, a pesar de las carencias económicas que enfrenta el territorio.

Cortes√≠a de la Editorial √Ācana

As√≠ lo refiri√≥ Evelin Queipo Balbuena, directora de la editorial √Ācana, quien asegur√≥ ‚Äúque gracias a la integraci√≥n de las instituciones como el Centro Provincial del Libro y la Literatura, Cultura, la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, el Gobierno y muchas otras, la Feria en esta ciudad es un evento aglutinador, que revela y muestra lo mejor de las letras.

‚ÄúLos textos se incluyen en las colecciones de √Ācana ‚Äďcomo las de Suma y Reflejo, la cual ha permitido rescatar y publicar la historia local, y otras como Musa traviesa‚Äď, d√≥nde m√°s de 30 autores han escrito para ni√Īos, y Surtidor, en la que la poes√≠a se ha revitalizado y fortalecido‚ÄĚ, agreg√≥.

Asegur√≥ que la participaci√≥n activa de los j√≥venes, sus iniciativas, es uno de los platos m√°s fuertes. ‚ÄúLa Carpa de la Reina es como una tradici√≥n, d√≥nde los noveles escritores y experimentados investigadores muestran su obra, y la comparten a un p√ļblico que espera con deseos las propuestas literaria, acompa√Īadas en su mayor√≠a por el debate oportuno y profundo‚ÄĚ.

Cortes√≠a de la Editorial √Ācana

Asever√≥ que esta vez √Ācana posee varios textos que reconocen la obra de j√≥venes talentos como Los mil y un zombis. Cuentos cubanos sobre monstruos, antolog√≠a de cuentos de 15 autores de las grandes ramas de la ciencia ficci√≥n cubana; Kukuy, el g√ľije no quiere perder tiempo, de √Āngel Velazco Hern√°ndez; y el de Lina Feria -a quien est√° dedicado el acontecimiento cultural-, La vigilia del argonauta, el cual es un homenaje de la AHS a esa gran poetisa cubana; y el de Rito Ram√≥n de Aroche, Libro de imaginar. ¬†

Coment√≥ la tambi√©n escritora, quien mereci√≥ a finales de 2018 la Beca de Creaci√≥n La Noche que otorga la AHS, que el Sistema de Ediciones Territoriales, nacido en 2000 y liderado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, ha permitido la realizaci√≥n de sue√Īos de escritores locales y nacionales, ‚Äúquienes concretan sus obras literarias gracias a las Risos (Risograph), programa que es conocido por ese nombre por la marca de la tecnolog√≠a instalada en cada provincia para la publicaci√≥n de los textos.

‚ÄúContar con esta t√©cnica, con las impresoras, ha permitido, entre sus muchas bondades, salvaguardar la memoria literaria e hist√≥rica del pa√≠s desde cada regi√≥n‚ÄĚ, subray√≥.

LAS SORPRESAS LITERARIAS

Entre las sorpresas que estrena √Ācana, editorial del territorio, en la edici√≥n 29 de la Feria, destaca sin duda alguna Conociendo las alergias: desde adentro, de la doctora Adianez Sugra√Īes Montalv√°n, quien acerca al lector a esta enfermedad desde su consulta, desde vivencias personales y la pr√°ctica m√©dica, y con la marcada intensi√≥n de dejar un mensaje de salud para la familia cubana.

Tambi√©n muy codiciado por la mera de contar la historia es el testimonio Retrato de un latifundio, de Orlando Michel Marrero, quien se las agenci√≥ para ofrecer la visi√≥n de un latifundio camag√ľeyano desde el humor criollo.

Cortes√≠a de la Editorial √Ācana

Especial inter√©s alcanza aqu√≠ Cuadernos de historia principe√Īa 17, serie de la investigadora Elda Cento G√≥mez -recientemente fallecida el pasado 28 de octubre-, a quien se le dedica tambi√©n el evento. Con pluma sagaz la investigadora puso a disposici√≥n del lector un universo de conocimientos que llenan espacios necesarios en la historiograf√≠a cubana.

De lujo es tambi√©n El ung√ľento de la Magdalena. Humor de la medicina popular cubana, texto que de la pluma de su autor, Ricardo River√≥n Rojas, regala carcajadas al lector al perseguir no la terap√©utica de los remedios, sino con el humor con que un grupo de ciudadanos trasmiten frases, situaciones e im√°genes de una √©poca, lo que certifican el costumbrismo signado por la picard√≠a. Cualidades que invitan al disfrute de una lectura pre√Īada de cuban√≠a.

Evelin Queipo Balbuena, directora de la editorial √Ācana, asegur√≥ que la Feria del libro es una gran fiesta de la familia en Camag√ľey/ Foto: Yahily Hern√°ndez Porto

Y si de querer saber m√°s hay que leer el atractivo y singular volumen Emi Laara: peque√Īas historias para so√Īar, el cual gestado a cuatro manos -Gladys Felicia Guti√©rrez y Hebert Poll-, propone¬† disfrutar de travesuras y aventuras de los dioses lucum√≠es.

De verdaderos tesoros infantiles son Kukuy, el g√ľije no quiere perder tiempo, de √Āngel Velazco Hern√°ndez; Cr√≥nicas del hormiguero, de Ernesto Juan Ad√°n; Pajaritos, escabeche, de Olga M Romero Mestas; Son para ni√Īos despiertos, de Jos√© Luis √Ālvarez; y ¬ŅD√≥nde est√° pap√°?, de Yoandry Mart√≠nez Rodr√≠guez, quien desde una historia de amor, ausencias y sue√Īos entre un ni√Īo y su padre, polemiza en la realidad del hijo quien no sabe el destino de su progenitor.¬†

Los mil y un zombis. Cuentos cubanos sobre monstruos es una antolog√≠a de cuentos de 15 autores de las grandes ramas de la ciencia ficci√≥n cubana. Con este volumen se estrena la colecci√≥n Esklibur (escalibur) de la editorial √Ācana, la cual promociona la literatura fant√°stica que abarca la fantas√≠a heroica, la ciencia ficci√≥n, el polic√≠aco y el terror.

Cortes√≠a de la Editorial √Ācana

En tanto, El mundo de Alejandrita, de Yoandra Santana Perdomo; Libro de imaginar, de Rito Ram√≥n de Aroche; y La vigilia del argonauta, de Lina de Feria, son aut√©nticos poemarios; regalos literarios que engrandecen la cita de las letras de la familia camag√ľeyana.¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬†

Igual de interesante es Extra√Īa criaturas sin nombre, de Manuel ¬†Alexander Roblejo, quien paciente entra y sale del escenario donde pululan personajes bien delineados que sue√Īan, viven… de una realidad de la que quieren alejarse, pero que a la vez se sienten muy atados.¬†

***

Jorge santos Caballero, jefe del programa teórico de la Feria  aseguró que más allá de contar con las acostumbradas áreas para la ventas de libros, también habrá un amplio programa de actividades colaterales, debates teóricos, paneles, presentaciones de libros.

Declar√≥ que el p√ļblico disfrutar√° de los tradicionales espacios del pabell√≥n infantil y La carpa de la Reina, La nave de los locos (para la poes√≠a), y el caf√© literario La Comarca, destinado a encuentros de escritores y debates te√≥rico-literarios.


El regocijo del silencio

Desde un universo lleno de sonidos, donde el poema pareciera nacer de un ejercicio de profunda meditación, la vibra creativa de Ismaray Pozo resurge como la hierba silvestre.

Esta muchacha pinare√Īa, nacida en 1987, tiene tantas palabras y colores por compartir que, a pesar del silencio y ese halo de nostalgia o misterio que cubre su sonrisa, aquellos que la conocen no pueden ignorarla. Elegancia, sencillez y amor fueron los primeros rasgos que percib√≠ en ella cuando la conoc√≠.

Es poetisa, licenciada en Historia del Arte, editora, correctora y promotora cultural. Tiene dos poemarios publicados: Regresiones (Ed. Guantanamera, 2017) y Abisales (Ed. Loynaz, 2018), con este √ļltimo obtuvo Menci√≥n en el Calendario 2017. Pr√≥ximamente ver√° la luz por la editorial Extramuros tu libro La recitante, Premio Luis Rogelio Nogueras 2018.

H√°blanos un poco del proceso creativo de este √ļltimo cuaderno y la propuesta que nos trae

La recitante es un libro que naci√≥ pronto, pero luego de un largo proceso de acumulaci√≥n, de ideas persistentes en los √ļltimos a√Īos. Lo que estaba ah√≠ acumulado se sediment√≥ por defecto. Era una necesidad. Por primera vez me planteaba hacer un libro.

Regresiones no es m√°s que una selecci√≥n de mis primeros textos, salido a la luz de una forma muy azarosa por el sello Guantanamera. Tiene un tono primitivo. Abisales fue m√°s l√ļdico. El tercer brote es m√°s consciente. La recitante es la voz (las voces) de una mujer. Esta mujer habla sobre s√≠ y c√≥mo ella se percibe; percibe el resto de las cosas. Y a su vez especula, desde una voz ventrilocua, lo que el resto percibe en ella. Es un libro sobre las representaciones. En la comedia, la recitante, es una farsante, una travestida/mutante.

¬ŅCu√°les fueron los impulsos emocionales o creativos que te empujaron desde muy joven hacia el camino de las letras, especialmente la poes√≠a?

No fue una cuesti√≥n de impulso, sino de no tener opciones, eso quiero creer. Fui una ni√Īa muy ensimismada, con gran vocaci√≥n por la contemplaci√≥n, el silencio. Lo aprecio. Me gusta cuando la palabra se mesura, se guarda. En aquel entonces parec√≠a eso un problema, tener eventos de antipat√≠a o evasi√≥n hacia la gente. Pensar, imaginar, era una ventana, una puerta anch√≠sima. En casa ten√≠amos un cuarto al que llam√°bamos ‚Äúcuarto de los regueros‚ÄĚ, pleno de libros de la colecci√≥n Hurac√°n, apolillados en su mayor√≠a. Los libros fueron despertando una inquietud por la literatura; quer√≠a mimetizar lo le√≠do. La poes√≠a naci√≥ en la adolescencia, salvajemente.

¬ŅEn tus poemas, cu√°nto hay de la muchacha cin√©fila que so√Īaba con ser directora de cine, de la historiadora de arte, de la mujer que eres?

Todo. ¬ŅQu√© puedo hacer sino serle fiel a mi raz√≥n? He intentado que mis textos sean m√°s contenidos y menos frondosos. Que no sean desmedidos es su b√ļsqueda, pero eso est√° dado por algo de lo que no me puedo desligar. La b√ļsqueda ha sido una constante. El querer transitar otros caminos, no conformarme con lo hecho, sino ir de trasiego en trasiego. Mutando. Mudando como yo misma. Historia del Arte es una carrera que te abre a eso, expande, y nos deja, a los graduados, un radio, un extraradio de nombres, obras, acciones, expresiones del arte, que se quedan luego levitando, flotando en la cabeza para otras m√ļltiples asociaciones. Es algo que no evito, de eso que flota agarro, como se hace con un globo lleno de helio. Lo dejas volar o lo tomas.

Tus libros se ofrecen como una especie de mapa que capta la sensibilidad de lo po√©tico en otras manifestaciones del arte ¬ŅQu√© referentes art√≠sticos y literarios han marcado tu obra?

No siempre he sido consciente de lo que quiero decir. Al principio, la poes√≠a era salvaje, abrupta. No me despertaba eso, siquiera inquietud, ni cuestionaba que lo hecho fuese poes√≠a. No de la manera que me lo cuestiono ahora. El cine y la m√ļsica son otras constantes, muchos de los referentes que cito son musicales o cinematogr√°ficos. Loca por el jazz, cercana a un guitarrista que ha estudiado con Rodney Jones, Ed Cherry (m√ļsicos de Dizzy Gillespie), y tocado con Pat Bianchi (m√ļsico de Pat Martino), Brian Charette (m√ļsico de George Coleman). V√≠nculos como este han reforzado una pasi√≥n, ya vieja, por el jazz y la m√ļsica de ra√≠ces negras.

Tuve inquietudes por el cine. Hice pruebas¬† para entrar a la FAMCA, a la EICTV de San Antonio de los Ba√Īos. Luego me di cuenta que esas inquietudes no eran deseos urgentes.

En la literatura, la poesía me roba. Creo en el chamanismo poético, el buen poeta, es un ilumidado, un develador, dispuesto a descuadrar lo que ve en infinitas posibilidades, a pulverizarse la mente y los ojos en el acto. Eso me llevó a descubrir la poesía de Emily Dickinson.

Fui conducida a leer a E.D, Pessoa, Eliseo Diego, Lina de Feria, Aim√© C√©saire y otras zonas de la literatura caribe√Īa que me resultan explosivas y comprometidas: √Čdouard Glissant, Jacques Roumain. Luego A. Pizarnik, I.Vilari√Īo, Clarice Lispector, Margarite Duras, Nelida Pi√Ī√≥n, Ana√Įs Nin, Anne Carson, Igner Christensen (sugerida por Raydel Araoz).

He encontrado una cófrade literaria, un regalo, en Caridad Atencio, otra poeta que admiro por su fuerza, madurez, su ojo crítico brillante. Gracias a esto mi lectura se expande, por ejemplo, a la poesía norteamericana, poco explorada antes por mí, entre la obra de autoras como Susan Sontag.

Naciste en Puerta de Golpe, Pinar del R√≠o, lugar donde resides actualmente y que quiz√°s ha significado un golpe de inspiraci√≥n para tu escritura. ¬ŅQu√© dificultades supone el hecho de ser escritora y vivir en un contexto rural?

Todo condiciona, por rebote, omisi√≥n, por carambola. El lugar puede hacer proclive que esa inquietud naciente se vuelva un estado, se pierda o permanezca. El espacio rural es c√≥modo para la literatura, ‚Äúm√°s tranquilo que la cara de una mujer que miente‚ÄĚ; ah√≠ donde escasea la polifon√≠a, los ruidos de la ciudad, yo no encuentro m√°s que chivas berreando, gallos, mis perros, alg√ļn que otro carro pasante, arrieros. La tensi√≥n est√° en otras cosas, en otras carencias. Ese no haber, hizo que buscara. El campo es un maravilloso lugar, una estaci√≥n de brotes, otra de siega, rebrotes, resiegas‚Ķ

Para un escritor que se inicia, las dificultades de un espacio así podrían estar dadas por la falta de visibilidad, el alejamiento de las bocas, de los censores de opinión. Pero eso no me supone un problema. Me regocijo en el silencio.

Eres graduada del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso. ¬ŅC√≥mo influy√≥ esta etapa en tu proceso creativo? ¬ŅActualmente escribes narrativa?

Me gradu√© en el 2016. Siempre dan ganas de volver. Pasar por el Centro Onelio lo sent√≠a entonces como un imperativo. Sin ser de La Habana y pensando que de La Habana en alg√ļn momento ten√≠a que marchar, estudiar all√≠ era algo por hacer antes de irme.

¬†Escrib√≠ algunos cuentos. Le√≠ uno sobre una mujer con problemas de sujesi√≥n en el mundo f√≠sico. Para resolverlo ella ten√≠a que hacer un ejercicio: desbloquear su chakra radical haciendo pucheros. Eduardo Heras, me dijo «eso es terrible». Me cuestion√© si estaba haciendo bien.

En las clases, escrib√≠a poes√≠a. Llevaba m√°s de 10 a√Īos escribiendo poemas, intent√°ndolo, pero aquello era otra b√ļsqueda. Tard√≠a para escribir como era, no sent√≠a que fuese mi mayor directriz, sino otro medio, como el cine, las artes visuales, la m√ļsica, un m√©todo, un haz de luz sobre las cosas. Pod√≠a publicarse, y no.

Agradezco al Centro la redirección del camino. El gusto por la poesía es lo más persistente. Luego de eso, he intentado hacer algunos cuentos que después de un humazo, como en la magia, se deshacen.

Paralelamente a tu faceta creativa, trabajas como promotora cultural, editora y correctora en Ediciones Loynaz. ¬ŅQu√© ha aportado esta labor a tu proceso creativo?

Mucho. Constancia, seriedad. Estar de cerca en el proceso de creación y armazón de un libro ha hecho que me involucre más, no solo en lo mío, también en lo ajeno. Agradezco a la Loynaz por todo ese aprendizaje.

¬ŅC√≥mo definir√≠as a los poetas en el siglo XXI?

El poeta del siglo XXI es un hombre de su √©poca. Con las mismas constantes e inquietudes humanas, que son como despertares. Siempre que nace un hombre est√° yacente ese anillo que nos sobrepasa: ‚Äúel ser‚ÄĚ; y cada motivo reincidente que viene con ‚Äúel ser‚ÄĚ: el tiempo, el lenguaje, la acci√≥n, la narraci√≥n de esa acci√≥n, el fin. Es lo mismo.

El hombre, el poeta, sigue siendo un buscador de oro.

Tenemos ahí la obra de los poetas de siglos pasados. Siento que ahora, en el arte, no se niega lo anterior. De lo anterior bebemos, nos atragantamos, nos insertamos en una gran argamasa.

¬ŅCon qu√© generaci√≥n te identificas m√°s dentro del plano de la literatura cubana? ¬ŅC√≥mo pudieras definir a tu generaci√≥n?

La literatura cubana es riquísima. Un framboyán floreciente, eso hace que hayan nombres descoyantes como picos de iceberg en todas las generaciones. Todo el tiempo. Pero, me siento más cercana a la literatura del siglo pasado que a la del siglo XIX, incluso más cercana que a la de este siglo. Ahí está Orígenes, un parteaguas, y otros llegados después del 59, como Diáspora(s) o Palenque, grupos en sí mismos, en los que se puede identificar voluntades semejantes.

No me siento parte de ninguna generaci√≥n literaria. ¬ŅQu√© nos auna a los jovenes, m√°s all√° de la b√ļsqueda de la literatura como albergue? La literatura no se hace grupalmente. A veces coinciden en tiempo, en ideas, en lucidez intelectual, varias personas que hacen su trabajo en soledad.

Siento un ansia en los poetas jóvenes de adelantarse a su tiempo, de saltar voluptuosamente como mariposas. Paul Ricoeur habla en Volverse capaz, ser reconocido de la identidad narrativa, de la temporalidad en la identidad. Hablar ahora de mi generación, teniendo a Ricoeur en la frente, sería dejar inacabado el relato. Tendrá que pasar un tiempo para que otros hablen de mi generación. A nosotros, los jóvenes, solo nos queda trabajar, trabajar mucho. Es cosa del tiempo poner los nombres en fila india. 

¬ŅQu√© rasgos marcan la esencia de Ismaray Pozo?

Soy una loba esteparia. Solía ser más mustia. Ya me adapto, renuncio, hay en la renuncia una revelación, como dijera la Lispector. Serena. Pocas cosas me descentran o inquietan como la voluntad de hacer mal (siquiera la perversidad inocente). Salvando esa voluntad malsana que rechazo, con lo demás puedo lidiar.

¬ŅCu√°les son tus sue√Īos y proyectos en el plano literario para los pr√≥ximos a√Īos?

Escribir y esperar. ‚ÄúEsperar es buscar‚ÄĚ, dice Anne Carson. Esos son los proyectos pr√≥ximos: escribir y buscar.

 

COMERSE UN PEZ SAGRADO

Christo lanzó una manta de plástico

sobre la costa. Resolvió aquietar

el bullicio donde nace un país.

Esto es una glorificación:

plastificar un pantano.

La identidad prende en los musgos primeros

donde ahora cangrejos no encuentran alimentos

sino una redención de yagua

o tobog√°n, algo resbaladizo (en resumen).

La peripecia de Christo es camuflarlo todo

donde allí lo torvo

donde allí todo era un ejercicio

donde el progreso vertió al mar, resonante.

Ahora imprecisos, resignificaríamos

con nuevos nombres.

 

Una podría decir, donde nace un país

hay blanca premonición (la del día)

pero lo enigm√°tico concede al mar

la ambig√ľedad de los perros asustadizos.

El pez es el origen

la cola afilada, el remilgo de los pies juntísimos

el hombre podría ser una mujer

que resurge de los cuerpos marcados

del mito involuntario de la Sik√°n.

Ella veladora se sacrifica:

ve rodar la cabeza del chivo.

Había bajado del monte el Inocente

huyendo de otra mujer que bebería la sangre

de sus testículos. Y hacia ella fue a parar

el Inocente, a la mu(jer)erte √ļltima.

La primera muerte llegar√° cuando

el sol no rasgue la nata sintética

sobre las cabezas.

 

La Sikán la Sikaneka/ sin país

rehogó los ojos en una cesta

de otro Cristo, ahora preocupado

por el amor al pr√≥jimo ‚ĒÄmenos humano

menos inteligente‚ĒÄ

no se sacrifica por los otros

esto que a mí me cuenta tanto

[el horror de la cucaracha al ver el miedo ajeno

es m√°s que su propio horror terebrante]

Cristo no sabía de aquellos hombres lobos

menguando peces a zarpazo.

El mundo era más antiguo a todo, a él mismo

a otro Krzysztof Kieslowski.


Entre letras y sue√Īos

La vida de Giselle Luc√≠a Navarro Delgado, egresada del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso en 2015, dise√Īadora de modas y licenciada en Dise√Īo Industrial, est√° √≠ntimamente relacionada con la literatura. Impresiona que con apenas 24 a√Īos de edad ya posee una sobresaliente lista de reconocimientos y lauros, incluidos La Edad de Oro de Poes√≠a (2018) y el Pinos Nuevos de Literatura Juvenil (2019), por solo mencionar los m√°s recientes. Hace muy poco, volvi√≥ a estar en el centro de atenci√≥n al recibir el David, en la categor√≠a de Poes√≠a, uno de los m√°s prestigiosos para escritores in√©ditos en Cuba.

Ese d√≠a ten√≠a la luz de los versos en la sonrisa, los gestos y las palabras de humildad. Ella asegura que el libro galardonado,¬†Criogenia,¬†es uno de sus hijos m√°s amados. ¬ęDisfrut√© escribirlo. Cada poema fue una especie de catarsis interior. En el cuaderno se observa el interior del cuerpo de un humano en estado de congelaci√≥n. Los √≥rganos del cuerpo simbolizan partes de la conciencia, pedazos de la vida y la experiencia. Fragmentos que no pueden separarse dentro de su realidad y que conforman el car√°cter de la persona que es.

«En cuanto al proceso creativo, lo escrib√≠ velozmente. Cada verso fue brotando en cadena. Siento que necesitaba escribirlos».

Por mucho que observa el diploma del David, esta carism√°tica joven a√ļn no logra asimilarlo. «Los escritores enviamos a los concursos con una esperanza y, aunque no quieras, los nervios te traicionan y es inevitable que dudes. Siempre existe una incertidumbre.

«El David es importante. Tiene una historia marcada por nombres prestigiosos de nuestras letras. Adem√°s, viene acompa√Īado por la energ√≠a especial de ser un premio que impulsa y abre puertas. Para muchos se convierte en el primer libro publicado. Todos los escritores j√≥venes aspiran a obtenerlo y siempre te parece inalcanzable.

«El jurado, integrado por personas a las que admiro como creadores y como seres humanos, la obra de Alicia Leal en el diploma y la interpretaci√≥n que hizo Leydis Guerrero de uno de mis poemas, constituyen otros galardones. Para una escritora joven e in√©dita como yo, no puede existir mayor felicidad».

Coordinadora del grupo literario Silvestre de Balboa y profesora de la Academia de Etnografía y Tradiciones de la Asociación Canaria de Cuba, Giselle siente pasión por las letras desde la infancia, cuando comenzó a escribir por su necesidad de plasmar vivencias, expresar sentimientos, llenar espacios vacíos.

«Mi abuela era maestra y me ense√Ī√≥ a leer y escribir antes de ir a la escuela. Me la pasaba redactando y dibujando, entre otras tantas cosas. A medida que fui creciendo esa necesidad se transform√≥ en una pasi√≥n, una costumbre.

«Luego empec√© como alumna en el Grupo Literario Silvestre de Balboa, con el poeta Rafael Orta. √Čl me impuls√≥ mucho. Me ense√Ī√≥ el oficio del escritor, que al menos debe redactar una l√≠nea todos los d√≠as y que siempre debe ser sincero consigo mismo. La semilla ya estaba, pero sin √©l no hubiese brotado. Le debo a mi maestro cada logro.

«Tras su fallecimiento me qued√© trabajando en la Academia, al frente del grupo literario. Ya son seis cursos en los que he ejercido como profesora en los que he aprendido much√≠simo. Ense√Īar es muy gratificante y lleva tu ego creativo a otro plano. Transforma tu actitud ante la vida y la profesi√≥n. Mi palabra fue madurando al mismo tiempo que yo».

‚ÄĒ¬ŅCu√°n dif√≠cil es para un joven publicar en Cuba?

‚ÄĒMuchas veces el destino de tu libro est√° sujeto a un premio. Los concursos literarios se han convertido en la pista de vuelo de numerosos textos. Para un escritor joven es muy dif√≠cil publicar. Dada la dificultad que existe con el papel, las editoriales priorizan a autores con premios u otros ya reconocidos.

«Enviar directamente a una editorial puede convertirse en un proceso largo. En cambio, los concursos agilizan el proceso y te traen otras bendiciones. El libro sale con prontitud, mayor calidad en la encuadernaci√≥n y recibe m√°s promoci√≥n.

«Cuando eres in√©dito y sin premios casi nadie te ve, eres pr√°cticamente invisible. A veces las personas se sorprenden cuando ven que un escritor novel recibe varios lauros en un a√Īo o de repente tiene varias publicaciones, pero no saben que quiz√° ese joven ten√≠a una buena obra acumulada, la cual necesit√≥ el empuj√≥n de un premio para salir de la gaveta».

‚ÄĒ¬ŅCu√°n favorable o no es incluir lo vivencial en la literatura? ¬ŅEs peligroso o no que los lectores perciban tu voz en cada relato o poema?

‚ÄĒCreo que de alg√ļn modo lo vivencial siempre est√° presente. Escribas lo que escribas, la voz del ser humano que somos sale a relucir. Es muy dif√≠cil crear obviando por completo las experiencias. Lo vivido te sorprende de golpe en la punta de tus palabras. Y aunque tu obra tenga mucho de tu historia, eso solo lo pueden identificar las personas m√°s cercanas. La palabra trastoca tu historia del mismo modo que transforma la realidad en las biograf√≠as y las novelas hist√≥ricas. El peligro est√° en tu mente, lo creas t√ļ. El autor decide hasta qu√© punto exponer su vida en el cuerpo de sus textos.

‚ÄĒ¬ŅQu√© referentes tienes en la literatura?

‚ÄĒDe la literatura cubana me ha marcado la obra de Mart√≠, Eliseo Diego, Juana Borrero, Dulce Mar√≠a Loynaz y Rub√©n Mart√≠nez Villena; con este √ļltimo existe la complicidad geogr√°fica de haber nacido en el mismo pueblo, Alqu√≠zar.

«Entre los escritores extranjeros: Borges, Whitman, Virginia Wolf, Alejandra Pizarnik, Huidobro, Kafka‚Ķ por citar algunos. Disfruto la lectura de poetas de diversas partes del mundo, sobre todo de aquellos que no son tan difundidos en nuestro pa√≠s y provienen de otras lenguas. En el caso de Criogenia,¬†hay numerosas citas que hacen referencia a poetas libaneses e hind√ļes¬Ľ.

‚ÄĒAlgunos consideran que la literatura cubana no vive un buen momento. Comparan a los autores actuales con los de otras generaciones. ¬ŅQu√© piensas?

‚ÄĒEso siempre sucede. El ser humano vive comparando, quiz√° eso es lo que impulsa el desarrollo y permite los adelantos tecnol√≥gicos. En el caso de la literatura no es diferente. Cada momento tiene sus peculiaridades. El contexto marca siempre la obra de un poeta.

«Los intereses, los problemas sociales, las costumbres, los estilos de vida, las vivencias y las necesidades de una generaci√≥n u otra no son los mismos; por tanto, los modos de crear no pueden ser los mismos, vi√©ndolo desde el punto de vista generalizado y obviando que cada autor es un universo y recibe a su vez otro tipo de influencias espec√≠ficas determinadas por la propia experiencia.

«No debemos comparar una generaci√≥n con otra. Nunca sabremos qu√© hubiera sucedido con Cervantes o Shakespeare si hubiesen nacido en los tiempos de las redes sociales y las publicaciones digitales, en medio de un mundo agitado, plagado de est√≠mulos y distracciones. Cada generaci√≥n merece su oportunidad, alzar su voz y hacer las cosas a su manera lo mejor posible. Hay nuevas voces emergiendo, que todav√≠a necesitan madurar y seguir creciendo, pero que van en el camino adecuado».

‚ÄĒSi pudieras promover a diez autores j√≥venes o libros espec√≠ficos de la literatura cubana m√°s reciente, ¬Ņcu√°les ser√≠an?

‚ÄĒEs dif√≠cil. La lista ser√≠a interminable. Existen muchos libros y escritores cuya obra merece ser m√°s difundida. Cuba es una isla que ha dado y contin√ļa dando muchos frutos en el campo de las letras. De los m√°s j√≥venes podr√≠a mencionar a Elizabeth Reinosa, Elaine Vilar, Roly √Āvalos, Ismaray Pozo, Noel Alonso Ginoris, Liliana Rodr√≠guez, Yunier Riquenes, Daniel Duarte, Antonio Herrada, Yenis Laura Prieto, Osmany Echevarr√≠a, Mois√©s May√°n, Martha Luisa Hern√°ndez, y otros que reci√©n comienzan.

‚ÄĒ¬ŅQu√© piensas sobre el reflejo y «an√°lisis» de la literatura cubana actual en los medios de comunicaci√≥n?

‚ÄĒEn este sentido hemos mejorado. Existen programas televisivos, algunos de ellos impulsados por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS), que potencian la promoci√≥n de autores y libros, lo cual se refuerza con los programas radiales y la prensa, en su edici√≥n impresa y digital.

«En la actualidad existe una amplia red de publicaciones digitales que son propicias para la difusi√≥n de textos de diversos estilos, ideolog√≠as y g√©neros, ya sean de autores reconocidos o in√©ditos, aunque todav√≠a se debe trabajar intensamente en el desarrollo de la cr√≠tica literaria, ya que por lo general se adopta una postura neutral ante el an√°lisis. Las redes sociales tambi√©n han cobrado auge y funcionan como una r√°pida e importante v√≠a de promoci√≥n para los autores y los eventos literarios.

«Convivimos en un contexto m√°s d√≠ficil, debido a que la globalizaci√≥n de la informaci√≥n y el desarrollo de las tecnolog√≠a ha generado una especie de marisma cultural en el cual puede crecer cualquier cosa, incluso la mediocridad. Los recursos del marketing y la promoci√≥n son esenciales. Los escritores pueden tener un producto de calidad, pero si este no se presenta del modo adecuado puede tener el efecto contrario. De la misma forma que creas tu libro debes encaminarlo. En el siglo XXI debemos ser promotores de nuestra propia obra. Las videoentrevistas, los spots publicitarios y el videoarte constituyen herramientas muy valiosas».

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo te defines como escritora y persona?

‚ÄĒMe considero una persona sensible y perseverante, pero sobre todo una so√Īadora.¬†

‚ÄĒ¬ŅQu√© premio anhelas? ¬ŅCu√°les consideras que son los m√°s importantes o deseados por escritores j√≥venes cubanos?

‚ÄĒMe atrevo a decir que entre los m√°s anhelados por los escritores j√≥venes est√°n el David, el Pinos Nuevos y el Calendario. Luego, seg√ļn el g√©nero al que te dediques, hay otros m√°s espec√≠ficos como La Edad de Oro, en el caso de literatura infantojuvenil, o el Cort√°zar en cuento. En mi caso, el premio que m√°s anhelo es que uno de mis libros pueda transformar para bien la vida de una persona.

‚ÄĒ¬ŅCu√°les son tus principales sue√Īos en el mundo creativo?

‚ÄĒEn el plano de las letras, me gustar√≠a que mi obra se traduzca y mis libros lleguen a otras orillas. Deseo que mis versos inspiren otros versos, despierten a quien todav√≠a duerme o hagan feliz a quien est√© triste. Sue√Īo que alg√ļn ni√Īo crezca con mis letras y, con mi libro en sus brazos tambi√©n sue√Īe, aprenda a dibujar su propia historia y sonr√≠a.

*Publicado originalmente en Juventud Rebelde