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Los eBooks de La luz

Como se ha venido diciendo desde hace un tiempo, una de las propuestas para la promoci√≥n de la literatura que se hace en nuestra casa editora, La Luz, es la versi√≥n de los libros en su formato eBook. Teniendo en cuenta la carencia que afronta el pa√≠s con la escasez de papel, esta ha sido una buena manera para que pueda llegar a todo el que se interese. As√≠ que me he dado a la tarea de rese√Īar y anunciar cada t√≠tulo.

Se acerca a esta promoción Jacques Prévert. Instrucciones para dibujar un pájaro a cargo de las traductoras Irina Chaveco y Elizabeth Soto.

Jacques Pr√©vert, poeta franc√©s que vino al mundo justo en la inmediatez de un nuevo siglo, fue un escritor, dramaturgo y guionista, se le atribuye tambi√©n la paternidad de varias pr√°cticas art√≠sticas como el cad√°ver exquisito, ejercicio propio del movimiento surrealista de aquella √©poca. Pr√©vert se movi√≥ por situaciones econ√≥micas convulsas desde su ni√Īez. Este hombre de una observaci√≥n profunda supo mediante la palabra visualizar y describir de una forma peculiar los horrores de la segunda Guerra Mundial y las injusticias propias de la sociedad. No fue aceptado desde el primer momento en la vida literaria parisina pues su poes√≠a, considerada por muchos repugnante por ser escrita en lenguaje popular, no mostraba a decir de los literatos de la √©poca la belleza de la l√≠rica acad√©mica a la que estaban acostumbrados.

Tiempo después, digamos que por la perseverancia y la calidad de sus versos, el poeta comienza a ser importante y tomado con notoriedad, justo cuando habla de versos que mitigan la pobreza y alientan al amor. Paroles, su poemario más conocido, llegó tras la guerra en 1946 para marcar un hito en las letras francesas, ya cuando el autor era reconocido justamente por una serie de guiones cinematográficos.

Su carácter rebelde se vislumbra en cada uno de estos poemas que presentamos en la selección. Adoptan una voluntad fónica de modo consciente o inconsciente que hacen del poema una estructura libre, donde se respira un tempo que es otorgado por las sensaciones que trasmite el autor, en su burla o halago, aboliendo los signos de puntuación, incluyendo una ortografía a su antojo.

Una lectura en voz alta de sus poemas en franc√©s denota su prop√≥sito de crear hemistiquios mel√≥dicos, especie de anagramas para decir lo dicho, de una manera m√°s amena, m√°s tonal. Un juego de palabras que burle la situaci√≥n, el entorno, un sentimiento espec√≠fico, dislocaciones de estructuras sint√°cticas que organizan o desorganizan el cerebro de los personajes, conmutaciones en los sintagmas, frases con deformaci√≥n cuyo referente ling√ľ√≠stico es evocado por el lector u oyente. La repetici√≥n, el inventario verbal o sustantivado, encadenamientos, paralelismos preferentemente con estructuras sint√°cticas, notaciones como pinceladas que conforman por yuxtaposici√≥n un relato narrativo o dram√°tico.

Jacques Prévert es sin dudas uno de los poetas más irreverentes del siglo pasado, que insistió por encima de todo en hacernos sentir el placer absoluto de la poesía.

Desayuno

  • Ech√≥ caf√©
  • En la taza
  • Ech√≥ leche
  • En la taza de caf√©
  • Ech√≥ az√ļcar
  • En el caf√© con leche
  • Con la cucharita
  • Lo revolvi√≥
  • Bebi√≥ el caf√© con leche
  • Y regres√≥ a la taza
  • Sin hablarme
  • Encendi√≥
  • Un cigarrillo
  • Hizo c√≠rculos
  • Con el humo
  • Ech√≥ las cenizas
  • En el cenicero
  • Sin hablarme
  • Sin mirarme
  • Se levant√≥
  • Se puso
  • El sombrero
  • Se puso la capa
  • Porque llov√≠a
  • Y se fue
  • Bajo la lluvia
  • Sin una palabra
  • Sin mirarme
  • Y yo me puse
  • Las manos en el rostro
  • Y llor√©.

Tres libros claves sobre la caída en combate de José Martí

La clave a Mart√≠, una canci√≥n de las grandes canciones del milenio cubano dice: ‚ÄúMart√≠ no debi√≥ de morir‚ÄĚ. As√≠ pensaron muchos que tuvieron que vivir el terrible d√≠a del 19 de mayo de 1895, cuando en la zona de Dos R√≠os ca√≠a el palad√≠n mamb√≠. Gestor de esa guerra, a la que √©l llamar√≠a ‚Äúnecesaria‚ÄĚ. Desde el mismo momento de la muerte de Mart√≠, lo real y lo maravilloso acompa√Īar√≠a su muerte y el destino final que tiene du cad√°ver desde el lugar de la ca√≠da hasta el Cementerio Santa Ifigenia, el cual hab√≠a sido fundado en 1868. Sobre estos sucesos existen tres libros de diferentes autores que resumen con diferentes miradas los hechos y acontecimientos devenidos a causa de la muerte de nuestro H√©roe Nacional.

El primero fue Piedras Imperecederas: Tas la ruta funeraria de Jos√© Mart√≠, de Omar L√≥pez Rodr√≠guez y Aida Morales Tejera, director y jefa del Departamento de Investigaciones de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, respectivamente. El texto relata los diferentes sucesos ocurridos con los cinco entierros del h√©roe, desde la ca√≠da en 1985 hasta su √ļltima tumba, inaugurada el 30 de junio de 1951, un hecho que se describe en la historiograf√≠a nacional como ‚Äúel entierro cubano de Jos√© Mart√≠‚ÄĚ.

La idea de este libro nace producto de las investigaciones que tuvo que hacer Omar L√≥pez para llevar a cabo las labores de restauraci√≥n de la tumba del Ap√≥stol en el Cementerio Santa Ifigenia cuando el entonces Comandante de la Revoluci√≥n Juan Almeida Bosque le encomend√≥ la tarea, siendo un joven egresado de la carrera de Arquitectura de la Universidad de Oriente. Pero se pudo concretar casi 20 a√Īos despu√©s cuando Aida Morales, otra joven graduada de Historia del Arte de esa misma universidad, se une con L√≥pez y empezaron el sue√Īo de la Oficina del Conservador de la Ciudad.

El segundo libro, Dos Ríos: a caballo y con el sol en la frente, escrito por Rolando Rodríguez, uno de los más acuciosos historiadores cubanos y que ha sido distinguido con los premios nacionales de Historia y de Ciencia Sociales y Humanística. En una conversación que tuve con este prominente hombre de la Historia nacional, él me confiaba que se decidió a investigar sobre la muerte de José Martí por todos los misterios que habían alrededor de este hecho y que no habían sido estudiados por la historiografía nacional.

Este texto es el que más aporta desde la Historia al levantar cualquier duda o tergiversarsaciones sobre cómo acontecieron los sucesos antes, durante y después de la caída del Apóstol en Dos Ríos. El aporte de diferentes documentos desconocidos, hasta el momento de la publicación del libro, unido con un profundo análisis de estos hechos, hacen que este es el libro se haya convertido en el principal referente a la hora de hablar sobre la muerte del más universal de todos los cubanos.

Otro elemento a destacar es cómo Rolando Rodríguez deja a un lado las pasiones que muchas veces distinguen nuestra historiografía nacional aportando conclusiones que van más allá de la implicación de Martí en la Guerra de 1895.

Asimismo, La Cruz de Caguairán, escrito por Ercilio Vento Canosa, historiador de la ciudad de Matanzas, muestra el conocimiento de su autor a partir de sus dos profesiones, la de médico legista e historiador.

El t√≠tulo de este texto es sacado del primer homenaje realizado a Jos√© Mart√≠ cuando cae en Dos R√≠os. Seg√ļn cuenta la historia, unos vecinos de la zona, Jos√© Rosal√≠o Pacheco y su hijo Antonio, colocaron en el lugar donde hab√≠a ca√≠do Mart√≠ una cruz de Caguair√°n, y M√°ximo G√≥mez ve dicha se√Īal en 1896, cuando se realiza el primer honor por la ca√≠da del hombre de La Edad de Oro.

Lo más importante de este libro es cómo podemos entender la muerte de José Martí a partir de los hechos que brinda una ciencia como la Medicina Legal. Con la pasión investigativa que caracteriza a Vento Canoza se puede ver, además, la construcción digital de las secuencias de las balas que impactaron en el cuerpo de Martí, la reconstrucción de su caída y las posiciones de los impactos de los proyectiles en su cuerpo, además del análisis de la autopsia del cadáver de Martí, con alto grado de descomposición, que realizó el doctor Pedro Pablo Valencia en 1895, cuyos los instrumentos usados por este galeno se conservan en el Museo Emilio Bacardí de Santiago de Cuba.

La Cruz de Caguairán tiene su relevancia por los aportes que hace desde las Ciencias Médicas y Biológicas a esclarecer, con meticulosos detalles, cómo murió el Apóstol. Cabe destacar que el sitio donde se encontró la cruz de Caguairán se erigió el Monumento en Dos Ríos, que sirve como homenaje y recordación al más universal de todos los cubanos y donde muchos peregrinos llegan cada 19 de mayo.


Premian en Universidad de Córdoba a joven autor cubano

El joven autor holguinero Andrés Cabrera fue ganador del concurso Literario de Gerontoliteratura con perspectiva de edad convocado por el Programa de Adultos Mayores de la Secretaría de Extensión Universitaria de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina.

El texto ganador se titula El viejo Cusid√≥. Se trata de un cuento perteneciente al libro Sue√Īo con los muertos, un volumen in√©dito a√ļn donde el narrador con un ingenio a toda prueba crea fant√°sticas situaciones que rozan a veces con el absurdo, pero narradas con gran habilidad y soltura.

Andr√©s Cabrera comenta que El Viejo Cusid√≥ aborda ‚Äúla relaci√≥n de amistad de un ni√Īo y un viejo donde el ni√Īo narra desde su punto de vista m√°gico realista, su relaci√≥n con el anciano.‚ÄĚ

Cabrera es egresado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, y poemas suyos se encuentran el libro La Joven Luz. Entrada de Emergencias. Selección de poetas en Holguín, publicado en versión digital y audiolibro por el sello de la Asociación Hermanos Saíz, Ediciones La Luz.


Desiderio Navarro: ‚ÄúHe logrado bastante, pero no logro convencerme‚ÄĚ

*Tomado de Adelante

Desiderio Navarro¬†no suele conceder entrevistas. ‚ÄúCada palabra se me convierte en un drama‚ÄĚ, me dijo, pero hab√≠a accedido en seguida a nuestra petici√≥n. Alguien se preguntaba el porqu√© de un homenaje a este camag√ľeyano en¬† un evento para mirar el audiovisual. Quiz√° no se conoc√≠a de su entusiasmo de medio siglo atr√°s, donde est√° parte de la g√©nesis del¬†Taller Nacional de Cr√≠tica Cinematogr√°fica,¬†ni se ‚Äúsospechaba‚ÄĚ que desde¬†Adelante¬†comenz√≥ a estimular el pensamiento cr√≠tico en el v√≥rtice de la cultura.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo recuerda al Desiderio que viv√≠a en Camag√ľey?

‚ÄĒEse per√≠odo inicial, sobre todo a partir de los seis a√Īos, fue, ante todo, el de la b√ļsqueda √°vida de libros y la lectura incesante ‚Äďprimero, de qu√≠mica, biolog√≠a, psicolog√≠a, filosof√≠a y ling√ľ√≠stica. Fui un autodidacta nato: un d√≠a, mis padres descubrieron que hab√≠a aprendido a leer solo, y desde entonces estimularon en m√≠ el estudio y procuraron mi desarrollo intelectual en la medida de sus limitadas posibilidades econ√≥micas. Mi mejor regalo de Reyes Magos fue un escritorio, hecho por mi pap√° en calidad de Gaspar, Melchor o Baltasar. Gracias a una licencia del entonces Ministro de Educaci√≥n, Armando Hart, a los quince a√Īos pude ingresar en la Universidad de las Villas para estudiar Qu√≠mica, pero pronto me vi obligado a dejar la carrera.

Con el Premio Literario de Cuento de la UNEAC Provincial en 1965, me descubro a m√≠ mismo como escritor y mis lecturas se reorientan hacia la literatura, el teatro, el cine y las artes pl√°sticas ‚Äďsin abandonar la filosof√≠a. Poco tiempo despu√©s, la Direcci√≥n Provincial de Teatro me contrata como asesor del Conjunto Dram√°tico de Camag√ľey me contrata como Asesor del Conjunto Dram√°tico de Camag√ľey en su per√≠odo de oro, que transcurri√≥ en un contexto nacional de luchas ideo-est√©ticas entre ideas de vanguardia, de un lado, y realistas-socialistas, populistas, sovietizantes, cuyo desenlace, como es sabido, fue favorable a estas √ļltimas.

Hay que recordar que el primer ataque p√ļblico contra Lezama Lima, publicado en Bohemia, provino de Camag√ľey, y el √ļnico ataque contra la extraordinaria puesta en escena de Vade Retro por Pedro Castro, con actores de la talla de H√©ctor Echemend√≠a, Yolanda Cu√©llar, Mercedes Arnaiz y Rogelio Meneses, provino de un escritor del propio Camag√ľey. En ese tenso contexto tambi√©n hac√≠an sus obras los artistas pl√°sticos Juan V√°zquez, Santos Serpa y Gabriel Guti√©rrez, as√≠ como los escritores Carlos Victoria, Jos√© Rodr√≠guez Lastre y Francisco Garz√≥n. Y por entonces escrib√≠ sobre algunos de ellos. En 1968 dej√© Camag√ľey, y, poco tiempo despu√©s, tambi√©n lo hicieron casi todos los creadores mencionados.

‚ÄĒ¬ŅCu√°les influencias del ambiente familiar y del contexto de su ciudad natal reconoce en la forja de su personalidad?

‚ÄĒTuve las mejores influencias culturales que puede tener, en una ciudad muy conservadora, un autodidacta cuyas lecturas se adelantaban a su edad y cuyos intereses se sal√≠an de las materias y bibliograf√≠as establecidas: las influencias de quienes ante esa voluntad de saber ‚Äúheterodoxa‚ÄĚ no pon√≠an obst√°culos, sino ofrec√≠an las mejores sugerencias y pr√©stamos que pod√≠an: Eduviges Montalb√°n, maestra en la Escuela Primaria 6; Adela Rivas, profesora de Qu√≠mica en el Colegio Pinson; Osvaldo Mor√°n Arteaga y Antonio Mart√≠nez Caballero, profesores de Qu√≠mica y Psicolog√≠a, respectivamente, en el Instituto de Segunda Ense√Īanza, y Josefa Cruz, bibliotecaria de la Biblioteca Provincial. Las sugerencias de Fefa y las de Carlos Victoria Olivera, a quien conozco en ocasi√≥n del mencionado premio, abrieron ante m√≠ un extraordinario mundo de obras modernas y de vanguardia ‚ÄďKafka, Joyce, Eliot, Eluard…‚ÄĒcuyas inquietudes existenciales, sociales y est√©ticas nada ten√≠an que ver con lo poco de literatura de otros tiempos que me hab√≠an hecho leer ‚Äďun tanto formalmente– como asignatura.

‚ÄĒ¬ŅQu√© sentimientos le producen los t√©rminos Cineforum y Adelante?

‚ÄĒEn el peri√≥dico¬†Adelante¬†se public√≥ no s√≥lo mi primera obra literaria premiada, sino tambi√©n mi primera obra ‚Äúcr√≠tica‚ÄĚ, m√°s informativa que propiamente anal√≠tico-interpretativa, seg√ļn las exigencias de la √©poca y el objetivo que me hab√≠a propuesto de ganar nuevos receptores ‚Äúno-iniciados‚ÄĚ para la literatura y las artes de vanguardia. As√≠, segu√≠ escribiendo en¬†Adelante¬†lo mismo sobre La muerte de un bur√≥crata que sobre La felicidad de Agnes Varda, labor cr√≠tica que, ya en La Habana, continuar√≠a en las p√°ginas de Uni√≥n, Granma, La Gaceta de Cuba y Cuba Internacional.

‚ÄúEn ocasi√≥n de la primera Semana de Cine Cubano que organic√© en 1966 con la participaci√≥n de las m√°s destacadas figuras y obras del cine nacional del momento, pude informar en Adelante sobre el Cineforum, que no era m√°s que el sue√Īo de un Taller de Apreciaci√≥n y Cr√≠tica Cinematogr√°fica como el que muchos a√Īos despu√©s realizar√≠an con inimaginables creces Juan Antonio Garc√≠a Borrero, Luciano Castillo y Armando P√©rez, nucleando a un equipo de excelentes colaboradores, atrayendo a los mejores representantes del cine y la cr√≠tica nacionales, y dando acceso a enormes caudales de selectas obras nacionales y extranjeras.

‚ÄúLamentablemente, una repercusi√≥n de la pol√©mica sobre Vade Retro me alej√≥ de las p√°ginas de Adelante hasta la presente entrevista. Y, entre muchas otras cosas, agradezco al Taller de Cr√≠tica Cinematogr√°fica el motivo de este reencuentro con sus p√°ginas‚ÄĚ.

‚ÄĒEl dominio de otras lenguas no le invalida hablar en buen cubano. ¬ŅQu√© significa para usted ser pol√≠glota?

‚ÄĒEl traducir m√ļltiples lenguas es la parte menos importante de mi trabajo, pero es lo que yo llamo ‚ÄĚla parte circense‚ÄĚ,‚ÄĚmalabar√≠stica‚ÄĚ, la que llama la atenci√≥n y que, lamentablemente, alguno que otro utiliza para desviar las miradas de lo m√°s importante de esta faceta divulgativa de mi trabajo: el rigor del trabajo de investigaci√≥n, lectura y selecci√≥n practicado en el oce√°nico pensamiento mundial sobre las m√°s diversas disciplinas art√≠sticas y culturales. Tambi√©n esa labor de divulgar traducciones propias y ajenas de textos valiosos comenz√≥ en Adelante, cuando publiqu√© un art√≠culo sobre el surrealismo del destacado cr√≠tico franc√©s, Jos√© Pierre, miembro del Grupo Surrealista.

‚ÄúEn mayo pr√≥ximo arribar√© a la cifra de 500 traducciones de textos te√≥ricos de 38 pa√≠ses en traducci√≥n de veinte idiomas. A diferencia de tantos que, cuando, en medio de nuestras carencias informativas nacionales, consiguen un libro valioso del extranjero, lo usan, lo citan, pero lo mantienen ‚Äúenguacado‚ÄĚ en su casa, yo no soporto la sensaci√≥n de estar leyendo un texto importante, interesante, sea en espa√Īol y, m√°s a√ļn, en otro idioma, mientras a mi alrededor cr√≠ticos, investigadores, profesores, estudiantes y otros interesados en el tema no tienen acceso al mismo. Y me duele no tener m√°s tiempo para darle a tanta gente todo lo extraordinariamente valioso del pensamiento te√≥rico cultural mundial que desconocen y necesitan, cada vez m√°s‚ÄĚ.

‚ÄĒEl conocimiento humano est√° en Internet, donde lo que vale, cuesta. ¬ŅC√≥mo ha logrado para el¬†Centro Cultural Criterios¬†la gratuidad de lo sobresaliente del pensamiento te√≥rico contempor√°neo?

‚ÄĒDurante d√©cadas lo he logrado gracias a mis propios recursos –los de mis becas y premios internacionales–; pero, sobre todo, gracias a la generosidad de editoriales, revistas, bibliotecas, universidades, ministerios de cultura y academias de ciencia de Europa y Norteam√©rica; y, a√ļn m√°s decisivamente, gracias a la simpat√≠a hacia mi trabajo de cientos de las m√°s importantes figuras te√≥ricas internacionales, algunos de los cuales, como Iuri Lotman, me han cedido todos sus derechos en espa√Īol por gran parte de su obra, o solidariamente han pagado ellos mismos, por m√≠, a su casa editora los derechos ya cedidos.

‚ÄĒSi tuviera que definir, en t√©rminos de apertura intelectual, ¬Ņqu√© color le dar√≠a al m√°s reciente quinquenio? ¬ŅD√≥nde estamos en presente despu√©s de tanto debate de pasado?

‚ÄĒCreo que no se podr√≠a hablar de un √ļnico color, sino de algo as√≠ como un cuadro neoexpresionista en el que todav√≠a a veces sobre grandes planos verdes y azules se ven bruscos brochazos grises. Un cuadro, por lo dem√°s, en expansi√≥n, como una obra de Cesare, pero no en todas direcciones.

No creo que haya habido tanto debate de pasado: ha habido un poco de historiograf√≠a, y bastantes memorias ‚Äďque algunos tratan de devaluar calific√°ndolas de ‚Äúcatarsis‚ÄĚ–, pero muy poco an√°lisis, reflexi√≥n e intercambio de argumentos y contraargumentos.

‚ÄúYa el s√≥lo hecho de que se siga haciendo referencia al propio debate de 2007 con la expresi√≥n ‚Äúguerrita de los emails‚ÄĚ revela cu√°n poco ha habido de reflexi√≥n. Pues no hubo ninguna guerra: los que fueron objeto de cr√≠tica nunca respondieron‚ÄĚ.

‚ÄĒ¬ŅDe qu√© se piensa en Cuba ahora, seg√ļn su opini√≥n? Este pa√≠s trascendi√≥ en otros siglos por la hondura y alcance de grandes pensadores, pero en las √ļltimas d√©cadas pareciera que, m√°s all√° de la ejecutoria pol√≠tica directa de varias figuras, no abundan las personalidades que marquen pauta por esa labor invaluable de pensar un pueblo. ¬ŅCoincide con eso?

‚ÄĒResulta dif√≠cil saber lo que se est√° pensando en el medio intelectual, as√≠ en general. Entre otras cosas, porque desde los 70 se desalent√≥ la figura del intelectual p√ļblico revolucionario, o sea, cr√≠tico, y ahora estamos pagando los costos de ello. Habr√≠a que ver cu√°nto pensamiento aflorar√≠a en nuestra vida p√ļblica cuando se le ponga fin a la invisibilizaci√≥n del intelectual en la esfera p√ļblica en general y en los medios masivos en particular, donde su presencia, m√°s all√° de dos o tres programas sobre temas rodeados de una previsible unanimidad, se ve reducida a la informaci√≥n sobre aniversarios, premios, eventos internacionales, o al espect√°culo de la puesta a prueba de su cultura general. Y hablo de intelectual no en la acepci√≥n d√©bil de trabajador no manual, sino en el sentido fuerte original del que interviene en la esfera p√ļblica sobre asuntos extra art√≠sticos, sociales.

‚ÄĒ¬ŅCu√°l siente sea el lugar del intelectual cubano en ese acercamiento Estados Unidos-Cuba que muchos ven solo desde t√©rminos pol√≠ticos o comerciales? ¬ŅNo estamos abocados ya al tiroteo principal de esa guerra de pensamiento?

‚ÄĒHasta ahora, a lo largo de d√©cadas, gran parte de las contradicciones ideol√≥gicas se han resuelto no por v√≠as propiamente ideol√≥gicas, sino sobre todo por v√≠as administrativas –parametraci√≥n en los 70, depuraci√≥n, el «tapabocas revolucionario», invisibilizaci√≥n medi√°tica, exclusiones y obstaculizaciones, etc.–; en este nuevo per√≠odo de democratizaci√≥n tecnol√≥gica y m√°xima apertura a la presencia personal y cultural extranjera es cuando, si se quiere defender las propias ideas, se tendr√° que hacerlo mediante una verdadera lucha ideol√≥gica: escuchar, analizar, explicar, argumentar y contra-argumentar. Del imponer habr√° que pasar al proponer. Para defender no se podr√° ofender. Y para vencer habr√° que convencer.

‚ÄĒAhora regresa a Camag√ľey para celebrar medio siglo de vida intelectual. ¬ŅQu√© ventajas le ha brindado pensar de todo?

‚ÄĒEl t√≠tulo de mi libro al que haces referencia —¬†A pe(n)sar de todo–, como puedes imaginar, no es un mero juego de palabras. Esa voluntad o impulso de pensar de todo, pero de manera independiente, al margen de los cambiantes pensamientos «ortodoxos» dominantes en cada momento, m√°s bien me ha dado desventajas en muchos √≥rdenes ‚Äďhasta un bruxismo arrasador desde los 70. A veces me digo que, para ser el hijo de un hojalatero nacido y criado en calle de tierra, totalmente autodidacta, he logrado bastante, pero no logro convencerme. La gran desventaja de ser realmente intelectual es que se te va la vida y nunca has pensado, estudiado o hecho lo posible, lo suficiente, lo necesario. La √ļnica verdadera ventaja es que te realizas en esa lucha de S√≠sifo.


Análisis poético de una Romería digital

Recuerdo de adolescente salir corriendo desde el Varona, una secundaria insigne por aquel entonces, hasta el parque Calixto Garc√≠a y quedarme atrapada observando todo tipo de manifestaciones art√≠sticas. La ciudad se inundaba de una po√©tica que era imposible escapar. As√≠ descubr√≠ por primera vez las estatuas humanas. Yo era una adolescente enjuta que estudiaba piano, solfeo y teor√≠a en el Conservatorio de M√ļsica de Holgu√≠n.¬†

En una ocasi√≥n, me detuve en una esquina y se acerc√≥ un caballero alado y con un pincel, movimientos pausados dibuj√≥ una greca en mi espalda, me susurr√≥ al o√≠do: ‚Äúes la espalda m√°s linda que he visto‚ÄĚ. Y se march√≥. Mis libros de partituras que llevaba bajo el brazo llamaron la atenci√≥n y fueron arrebatados por una mujer bodypainting sentada frente a un piano que interpret√≥ en un segundo Nocturne in¬† C Minoir, de F. Chopin. Otra vez fui v√≠ctima del teatro bufo, cuando apurada por los corredores, volteo la mirada y ten√≠a una fila de mimos imitando todos mis gestos. Llegando al parque de Las Flores nuestro querido Joaqu√≠n Osorio, Premio Nacional de Promoci√≥n Literaria, preguntaba con micr√≥fono en mano a modo de rifa qui√©n era la autora de Mar√≠a Toda, el autor de Abrirse las Constelaciones, entre otros, as√≠ fue como obtuve Jard√≠n, de Dulce Mar√≠a Loynaz.

En a√Īos posteriores esperaba mayo con la ilusi√≥n de lo que pasaba en sus parques y calles. Fui creciendo esperando cada a√Īo por las Romer√≠as. Cuando estudi√© en la Universidad de Oriente, mi casa se convirti√≥ en una beca de romeros. Luego en Holgu√≠n en la universidad nos dijeron: este a√Īo las pr√°cticas son en las Romer√≠as. Todos nos quedamos boquiabiertos. Ya no tendr√≠amos que escaparnos o salir apresuradamente del aula. Yo fui ubicada en el peri√≥dico La Luz, que por aquel entonces ten√≠a una edici√≥n de lujo en este evento. Ah√≠ comenz√≥ mi verdadera pasi√≥n de romera.

Trabajar dentro de las Romer√≠as proporciona otra perspectiva. Si bien es cierto que no da tiempo de disfrutar todo lo que quisieras, brinda la facilidad y la oportunidad de conocer figuras de talla mundial. As√≠ fue como logr√© entrevistar para mi tesis a Luis Alberto Garc√≠a, le estrech√© mi mano a Andy Monta√Īez, bail√© con William Vivanco, abrac√© a la Dra. Mar√≠a Dolores Ortiz, almorc√© con Guido L√≥pez Gavil√°n, cant√© al lado de Hayd√©e Milan√©s en una noche bohemia, porque si algo tiene de favorable las Romer√≠as de Mayo es que nos volvemos una gran familia, no importa qui√©n seas, ni cu√°n conocido o afamado, ah√≠ en ese espacio, todo el mundo es un cubano.

A todos nos pasa, guardamos placeres para ese esperado momento, cada uno espera esa semana para disfrutar al m√°ximo sus pasiones y eso, de alg√ļn modo es poes√≠a.

  • S√© de quienes no salen del evento Memoria Nuestra y preparan sus trabajos todo un a√Īo, con la pasi√≥n del recuerdo, para no perder las ra√≠ces.

  • S√© de quienes a √ļltima hora se deciden por presentar su corto en La C√°mara Azul, y ah√≠ est√°n esas met√°foras visuales cargadas de sensibilidad y cercan√≠a espiritual.

  • S√© de quienes no intentan estar encima de la torre pero Babel los ha dado a conocer, por la habilidad en el pincel, cuando describen la realidad con trazos, cuando el color exacto llena tu vida.

  • S√© de quienes llegan por un abrazo y se van convocados a escribir porque esta isla es un verso.

  • S√© de quienes asisten a un espacio de trova, pero sucumben al bajo de un rockmero.

  • S√© que la ama de casa no pudo llegar temprano a su hogar porque una danza callejera la intersect√≥ y le quit√≥ los bolsos de compra, la cartera y la dej√≥ entre risas en la puerta de su casa, y ella nunca olvidar√° que la Giganter√≠a pudiera postergar la cocci√≥n de sus frijoles.

S√© y sabemos que el arte salva, que es propio de los artistas tener alternativas, porque el arte es optimismo. No esparaba menos de todos los que de alg√ļn modo contribuimos para que cada a√Īo el hacha suba a la cima de la ciudad, para que llueva, quiz√°s estas romer√≠as digitales tengan la fuerza necesaria para entrar en la sensibilidad de cada uno y desde el m√≥vil, con la alegr√≠a de recibir arte en casa, nos libremos de la contaminaci√≥n, para saber esperar y cuidar el ma√Īana. Hay mucho todav√≠a por hacer, hay muchos caminos que descubrir, tenemos limitaciones concretas, pero el arte es libre como nuestros pensamientos y esto definitivamente nos har√° sanar y crecer.


Palabras compartidas ayer, hoy y ma√Īana

Tradición y transición de un diálogo telescópico

Durante casi tres décadas las Romerías de Mayo se han establecido, no solo como el más grande evento de la Asociación de Hermanos Saíz en Cuba, sino como un espacio de confluencias, así poetas, narradores, ensayistas, promotores y profesionales del mundo editorial han coincidido para intercambiar y enriquecer la propia creación.

Pasando por nombres diversos, abordajes desde distintos géneros y organizadores diferentes cada vez, el espacio dedicado a la literatura en el Festival Mundial de Juventudes Artísticas ha tenido en el homenaje a grandes autores cubanos un punto de coincidencia fundamental, lo que habla del necesario diálogo intergeneracional, o al menos entre estéticas heterogéneas temporal y conceptualmente, en cada uno de estos intercambios.

foto archivo de ediciones la luz

Encuentros de poetas del interior, Ferias del Libro Joven, El Angelote con su plática noctámbula entre poesía y trova, Proemio y Un puente, un gran puente, son algunos de los espacios creados para romeros. De este modo desde hace más de dos décadas, Palabras Compartidas es la sombrilla que ampara las distintas iniciativas del ámbito literario en Romerías. Con disímiles interlocutores, líneas que se cruzan, temas distintos, conversaciones simultáneas, el diálogo se ha sostenido.

Los que protagonizaron su surgimiento recuerdan que la g√©nesis fue homenajeando a Dulce Mar√≠a Loynaz, as√≠ tambi√©n se ha celebrado la vida y obra de Gast√≥n Baquero, Emilio Ballagas, Virgilio Pi√Īera, Eduardo Heras Le√≥n, Lina de Feria, Jos√© Lezama Lima, y otros tantos hasta configurar una extensa constelaci√≥n de notables autores.

Rub√©n Rodr√≠guez, holguinero, periodista, multipremiado escritor y romero desde el principio comenta: ‚ÄúLas Romer√≠as devolvieron la esperanza en los a√Īos duros, nos reinventaron la ciudad haci√©ndola cosmopolita, acerc√°ndola a lo que pensaba de s√≠ misma, articularon un sistema de eventos y nuclearon artistas, promotores y funcionarios alrededor de un proyecto com√ļn; conectaron a la AHS de Holgu√≠n con sus hom√≥logas de toda la isla y le dieron protagonismo en su objetivo de sumar y salvar. Reciclaron la tradici√≥n con los colores de la modernidad.

‚ÄúActualmente son el m√°s masivo, coherente y popular evento que se realiza en la provincia. En su concepci√≥n, crecimiento y tozuda permanencia en el tiempo desempe√Īa papel protag√≥nico el periodista y promotor art√≠stico Alexis Triana.

‚ÄúPalabras Compartidas constituye un intento genuino de abordaje, comprensi√≥n y promoci√≥n del hecho art√≠stico desde la aproximaci√≥n a los creadores y su confluencia en la ciudad propiciada por la circunstancia m√°gica de las Romer√≠as.‚ÄĚ

foto archivo de ediciones la luz

Tambi√©n en Romer√≠as, hace 23 a√Īos hoy, naci√≥ Ediciones La Luz, y se present√≥ Buf√≥n de Dios, cuaderno de poes√≠a de Jos√© Luis Serrano que inaugurara las p√°ginas del sello holguinero de la AHS. Desde entonces primero respaldada por la modesta risogr√°fica, y luego enriquecida por ambiciosos planes editoriales y la participaci√≥n m√°s directa de la industria poligr√°fica, ha ganado prestigio, engrosando su cat√°logo con autores cubanos y for√°neos, diversificando sus abordajes tem√°ticos y distingui√©ndose dentro del panorama editorial cubano, bajo la cuidadosa mirada de su director, el poeta Luis Yuseff Reyes.

Modernidad y universo virtual: hashtags compartidos

Este a√Īo, a consecuencia de la expansi√≥n de la Covid 19, las Romer√≠as de Mayo se distinguen por su desarrollo en las redes sociales y los medios de difusi√≥n masiva tradicionales. Por ello propone un Palabras Compartidas virtual, sin perder la calidez que habitualmente posee y homenajeando al Sistema de Ediciones Territoriales por las dos d√©cadas de su creaci√≥n; a Eliseo Diego en su centenario y al pueblo de Holgu√≠n en los 300 a√Īos de su fundaci√≥n.

Los anfitriones: la secci√≥n de literatura de la AHS en Holgu√≠n y Ediciones La Luz, cuentan con la cooperaci√≥n de los diferentes sellos de la Asociaci√≥n en el pa√≠s: Sed de Belleza, Aldab√≥n, √Āncora y Reina del Mar Editores, que han servido de espejos para las publicaciones en redes sociales de contenidos generados desde la sede habitual.

foto archivo de ediciones la luz

En este prop√≥sito colabora adem√°s Claustrofobias. Promociones Literarias, con la publicaci√≥n de galer√≠as fotogr√°ficas de los eventos convocados por la Asociaci√≥n en cada una de las sedes de estas editoriales y en ferias del libro. Adem√°s, socializan t√≠tulos digitales a trav√©s de La Estanter√≠a Cubana, novel canal de Telegram con gran aceptaci√≥n entre el p√ļblico lector.

De este modo han llegado a los internautas postales, libros digitales del catálogo de La Luz, videopoemas de autores de La joven Luz: Entrada de Emergencias. Selección de poetas en Holguín, el primer ebook publicado por esta casa y que cuenta ya con un audiolibro. También podcasts con producciones autóctonas y audios de Eliseo Diego.

Todas las jornadas han estado atravesadas por la l√≠nea de pensamiento y creaci√≥n que defiende la campa√Īa de promoci√≥n del libro y la lectura de la editorial holguinera, cuyo slogan reza: A la luz se lee mejor, y que desde inicios de 2020 ha convertido a las redes sociales en sala de presentaci√≥n, librer√≠a y escenario fundamental para sus acciones.

foto archivo de ediciones la luz

Hoy, cuando Ediciones La Luz cumple 23 a√Īos de fundada, se espera inundar las redes con galer√≠as de fotos de participantes en los espacios literarios de Romer√≠as en a√Īos anteriores, ebooks, postales y ser√° el momento de mostrar los videos de felicitaci√≥n que autores, fot√≥grafos e ilustradores del cat√°logo, lectores y amigos de La Luz, han ido enviando como respuesta a la invitaci√≥n que desde hace varios d√≠as realizara el director de este sello.

De libros y de autores, nuevas tecnolog√≠as y soportes diversos, ha estado plet√≥rico este a√Īo Palabras Compartidas, a pesar de la distancia real. La concreci√≥n ha llegado gracias al esp√≠ritu romero, la construcci√≥n colectiva y la participaci√≥n de los amantes de las letras tanto dentro como fuera de la Isla en un verdadero Festival Mundial de Juventudes Art√≠sticas.


Palabras y hashtags compartidos en Romerías

La literatura tiene en las Romerías de Mayo un espacio distintivo. Con antecedentes en el que se denominara Encuentro de Poetas del Interior, creado por Lourdes González, y desde 1997 con el nuevo nombre, que llega hasta nuestros días, Palabras compartidas, es la gran sombrilla bajo la cual poetas, narradores, ensayistas, editores, promotores, dialogan sobre el mundo literario y presentan sus textos.
 
Este a√Īo, las Romer√≠as de Mayo 2020, singularizadas por su desarrollo en las redes sociales y la televisi√≥n nacional, a causa de la expansi√≥n de la COVID- 19, propone unas Palabras compartidas virtuales, sin perder la calidez, que habitualmente posee este evento.
Organizado por la secci√≥n de literatura de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Holgu√≠n, y con Ediciones La luz como anfitri√≥n, esta vez , est√° dedicado al centenario de Eliseo Diego y contar√° con la cooperaci√≥n de los diferentes sellos de la AHS en el pa√≠s: Sed de Belleza, Aldab√≥n, √Āncora y Reina del Mar Editores. Estos se convertir√°n en espejos de las publicaciones en redes sociales de contenidos generados desde la sede habitual.
En este prop√≥sito colaborar√°, adem√°s, Claustrofobias. Promociones Literarias, con la publicaci√≥n de galer√≠as fotogr√°ficas de los eventos de literatura convocados por la Asociaci√≥n en cada una de las sedes de estas editoriales y en las ferias del libro. As√≠ como la socializaci√≥n de t√≠tulos digitales a trav√©s de La Estanter√≠a Cubana, joven canal de Telegram con gran aceptaci√≥n entre el p√ļblico lector.
De este modo llegarán a los internautas, postales, libros digitales del catálogo de La Luz, videopoemas de autores de La joven Luz: Entrada de Emergencias. Selección de poetas en Holguín, que fuera el primer Ebook publicado por esta casa y que cuenta ya con un audiolibro. También podcasts con producciones autóctonas y audios de Eliseo Diego.
El agasajo al Sistema de ediciones territoriales en su aniversario 20, continuará en Palabras Compartidas, donde se espera la especial participación de la autora Teresa Melo.
Todas las jornadas estar√°n atravesadas por la l√≠nea de pensamiento y creaci√≥n, que defiende la campa√Īa de promoci√≥n del libro y la lectura cuyo slogan reza: A la luz se lee mejor y que desde inicios de 2020, ha convertido a las redes sociales en sala de presentaci√≥n, librer√≠a y escenario fundamental para las acciones desarrolladas por el sello holguinero de la AHS.
El d√≠a 7, cuando Ediciones La Luz cumple 23 a√Īos de fundada se espera inundar las redes con galer√≠as de fotos de participantes en los espacios literarios de Romer√≠as en a√Īos anteriores, Ebooks, postales y ser√° el momento de mostrar los videos de felicitaci√≥n donde autores, fot√≥grafos e ilustradores del cat√°logo, lectores y amigos de La Luz, han ido enviando como respuesta a la invitaci√≥n que desde hace varios d√≠as enviara el director de este sello Luis Yuseff.
De libros y de autores, nuevas tecnolog√≠as y soportes diversos, estar√° plet√≥rico este a√Īo Palabras Compartidas, en el que tambi√©n se celebran los tres siglos de la fundaci√≥n del pueblo de Holgu√≠n. Su brillo depender√° de la construcci√≥n colectiva y la participaci√≥n de los amantes de las letras tanto dentro, como fuera de la Isla en un verdadero Festival Mundial de Juventudes Art√≠sticas.

«Las revistas acad√©micas le han dado el golpe de gracia al ensayo»

Creci√≥ en Cabaigu√°n, entre los libros de sus padres y la finca del abuelo, donde le fascinaba montar a caballo. En el preuniversitario comenz√≥ a leer en serio; all√≠ se inscribi√≥ con un amigo en un programa de investigaci√≥n. Aunque ¬ęel incentivo verdadero era tener autorizaci√≥n para salir de la escuela¬Ľ, se plantaron en la biblioteca provincial de Sancti Sp√≠ritus y como resultado obtuvieron el primer lugar en un evento cient√≠fico del IPVC. ¬ęEsa fue mi primera rudimentaria investigaci√≥n¬Ľ, recuerda Hamlet Fern√°ndez D√≠az, con quien converso para conocer detalles sobre su libro in√©dito La acera del sol‚Ķ Impactos de la pol√≠tica cultural socialista en el arte cubano (1961-1981), que mereci√≥ el Premio de Ensayo Alejo Carpentier (2019).

¬ŅCu√°l fue la g√©nesis del libro?

No lo hubiera escrito si Desiderio Navarro no me hubiera pedido un ensayo sobre el quinquenio gris en las artes visuales. Me encontraba en el proceso de defensa de mi tesis de doctorado. Se lo hice saber, pero él insistió. El ensayo, que debió haber sido de unas cuarenta o cincuenta páginas, se convirtió en un libro de más de doscientas. Desiderio pudo leer más o menos la mitad. Cuando terminé de escribir y estuve listo para enviarle el manuscrito, justo en esos días, sobrevino su muerte.

El volumen cubre el periodo 1961-1981, el cual incluye el quinquenio gris. ¬ŅNo corr√≠as el riesgo de que el peso del ensayo se inclinara hacia esa etapa?

Me di cuenta de que no podía limitar el análisis al periodo 1971-1976, flanqueado en ambos extremos por el Primer Congreso Nacional de Educación y Cultura y por la creación del Ministerio de Cultura, respectivamente. Varios autores, empezando por Desiderio, ya habían cuestionado esa periodización, por ser más que gris y más que un quinquenio.

El pensamiento que se hace dominante en la política cultural en términos de institucionalización oficial a partir de 1971, ni siquiera tiene su origen en la propia Revolución, sino que viene de mucho más atrás, del seno del Partido Socialista Popular. A partir de 1976 ese pensamiento y sus políticas no desaparecen. Necesitaba mirar hacia atrás y hacia adelante, para que ese momento crítico que se enmarca entre 1971 y 1976 pudiera ser comprendido como parte de un proceso mucho más englobante y complejo: la lucha al interior del proceso revolucionario entre varias perspectivas intelectuales y políticas, para imponer un canon desde el cual trazar la política cultural.

En el caso de la pl√°stica, exist√≠a el lugar com√ļn de que como los artistas que adquieren protagonismo en los a√Īos 70 son los de la primera generaci√≥n formada por el sistema de ense√Īanza art√≠stica creado por la Revoluci√≥n ‚ÄĒque en su mayor√≠a hicieron en ese momento un arte bastante tradicional, figurativo, complaciente con los temas sociales, comprometidos con el proceso‚ÄĒ, entonces el efecto del quinquenio gris en las artes visuales nunca se percibi√≥ tan dram√°tico como en el caso del teatro, la narrativa, la poes√≠a, las ciencias sociales, etc. Da la impresi√≥n de haber sido la manifestaci√≥n m√°s alineada con la pol√≠tica oficial.¬†

El problema consiste en que las v√≠ctimas, en la pl√°stica, hab√≠an quedado atr√°s, en los a√Īos 60. El primer g√©nero art√≠stico fuertemente cuestionado desde el inicio de la Revoluci√≥n fue la abstracci√≥n. La primera discusi√≥n est√©tica permeada por lo pol√≠tico-ideol√≥gico que acontece en la Revoluci√≥n, pero que ven√≠a de atr√°s, tuvo como objeto una manifestaci√≥n visual: el arte abstracto.

En la medida en que avanzaron los 60, los artistas más significativos, los que desarrollaron el lenguaje más singular y revolucionario en términos estéticos, fueron incomprendidos, marginados y excluidos. Cuando se aprueba la nefasta Declaración del Congreso de Educación y Cultura, ya esos artistas estaban fuera de circulación. En los casos más dramáticos habían dejado de crear; abandonaron su oficio más visceral, sobre todo porque tuvieron la grandeza moral de sacrificar su talento y su obra en pos del ideal, de la utopía revolucionaria, y se hicieron a un lado ante la incomprensión y la hostilidad de algunos que ostentaron poder para vetar.        

Por eso, para que la historia estuviera completa, había que comenzar desde el origen mismo de las polémicas, para así hacer emerger las contradicciones, las relaciones de poder que subyacen en los procesos culturales, los aspectos progresistas y los retardatarios, que se expresan en un experimento social tan singular como el cubano. Por supuesto, para la plástica los conflictos no desaparecieron a partir de 1981, pero sí se comienza a configurar un contexto diferente, de otra complejidad, que ha sido hasta el momento bastante bien estudiado por la crítica y la historiografía.

¬ŅEn Cuba hay suficientes ensayistas j√≥venes dedicados a las artes visuales?

Hay suficientes jóvenes muy bien formados para dedicarse al ensayo, pero existen problemas que no favorecen que se desarrollen. El primero es el medio editorial. Resulta difícil publicar un ensayo con una extensión que exceda los estándares de las revistas culturales del país. Por ejemplo, Artecubano y Cine Cubano tienen una sección de ensayo, sin embargo, un texto de apenas 20 cuartillas no es publicable en ellas porque excede sus normas; uno termina escribiendo textos más breves, con menos fondo investigativo, con menos referencial teórico, menos densos.

Por otra parte, tenemos pocas revistas académicas y su fuerte es el artículo, que exige rigor investigativo y teórico; manejar bibliografía abundante y actualizada; profundidad en el análisis… Por ello, es mucho más rígido que el ensayo, no deja mucho espacio para la creatividad, la experimentación, el uso estético del lenguaje, la especulación arriesgada. Creo que se trata de un fenómeno global: el ensayo agoniza. Las revistas académicas le han dado el golpe de gracia al ensayo como género.


La masonería y la Isla de Pinos. Un conflicto por la soberanía nacional

La masonería es una de las instituciones más importantes y, a la vez, menos conocidas de nuestra historia. El mismo carácter de esta forma de sociabilidad, que excluye a los profanos de un acercamiento profundo a la forma en que funciona, lleva a que el conocimiento que se tiene de la relación entre la masonería y la historia de Cuba sea fragmentario.

Quiz√°s el episodio m√°s conocido de este entrelazamiento sea el de la relaci√≥n de la masoner√≠a y los masones con el proceso independentista cubano en el siglo XIX. Muchos de nuestros grandes pr√≥ceres de esta etapa eran masones y las logias fueron espacios conspirativos de primer orden, a pesar del apoliticismo que profesa la masoner√≠a como instituci√≥n al menos de forma nominal. Esta impronta, no exenta de contradicciones, fue la que determin√≥ el gran prestigio del que gozaba la sociabilidad en las primeras d√©cadas del siglo XX y un lema que resultaba recurrente en esos a√Īos: ‚ÄúMasoner√≠a es Patria‚ÄĚ.

En el per√≠odo 1903-1925, la masoner√≠a fue actor principal en una de las pugnas m√°s significativas que en torno a la soberan√≠a nacional se dieron en esos a√Īos. El esfuerzo por lograr en el senado norteamericano la ratificaci√≥n del Tratado Hay-Quesada, que reconoc√≠a la soberan√≠a cubana sobre la Isla de Pinos, espacio geogr√°fico que desde la firma del Tratado Permanente entre Cuba y Estados Unidos, el 22 de mayo de 1903, hab√≠a quedado fuera de los l√≠mites de la joven naci√≥n.

El libro de los investigadores Javier Negr√≠n y Jorge Fern√°ndez, titulado La masoner√≠a cubana y el tratado Hay-Quesada (Ediciones √Āncoras, 2018), nos abre una puerta para adentrarnos en detalle en la confrontaci√≥n que, durante m√°s de dos d√©cadas, enfrent√≥ a cubanos y espa√Īoles residentes en la Isla de Pinos con la boyante comunidad norteamericana establecida en el enclave de Santa Fe. Mediante el acceso a fuentes privilegiadas, que comprenden desde las publicaciones de esos a√Īos y otros documentos en el archivo municipal, hasta las actas de las reuniones de la logia cubana La Evangelista (protagonista de primera l√≠nea en estos hechos), archivos privados, revistas masonas de la √©poca y un largo etc√©tera, los autores logran reconstruir acertadamente el clima pol√≠tico y social de esos a√Īos en la localidad, as√≠ como la multiplicidad de intereses y contradicciones que pesaron en el accionar de los actores involucrados.

El hecho de dejar fuera a la Isla de Pinos de la autoridad cubana responde, seg√ļn refiere Hortensia Pichardo (Documentos para la Historia de Cuba, Tomo 3, Ciencias Sociales, 1969) a dos causas fundamentales. Primero, a la ambig√ľedad con que hab√≠a sido redactado el art√≠culo II del Tratado de Paz entre Estados Unidos y Espa√Īa el 10 de diciembre de 1898, que ced√≠a a Estados Unidos la isla de Puerto Rico y las dem√°s que estaban bajo su soberan√≠a en las Indias Occidentales sin precisar los l√≠mites geogr√°ficos de esta cesi√≥n.

El profesor Javier Negr√≠n tiene un inter√©s peculiar por la investigaci√≥n, tanto que encontr√≥ nuevas aristas en el estudio que lo llev√≥ a conformar junto a Jorge Fern√°ndez el libro ‚ÄúLa Masoner√≠a cubana y el tratado Hay-Quesada‚ÄĚ./ Foto tomada de islavisi√≥n

La segunda causa est√° en la ambici√≥n de especuladores y empresarios norte√Īos que, desde la etapa de la ocupaci√≥n norteamericana en Cuba hab√≠an comenzado a vender y promocionar en la prensa de su pa√≠s las extraordinarias posibilidades de la que denominaban como Isle of Pines of West Indies.¬†

El gobierno norteamericano, que había entrado en una nueva fase de dominación regional, se mostró desde el principio más interesado en cimentar su dominio económico y militar en la región, que en continuar el proceso anexionista que a lo largo del siglo XIX había llevado a la nación del Atlántico al Pacífico.

El Tratado Hay-Quesada, firmado entre el diplom√°tico cubano Gonzalo de Quesada y el norteamericano John Hay, el 2 de marzo de 1904, hab√≠a sido una migaja diplom√°tica a cambio de la aprobaci√≥n por el senado cubano, verificada en el a√Īo 1903, del convenio que permit√≠a a la naci√≥n norte√Īa establecer estaciones carboneras y navales en Guant√°namo y Bah√≠a Honda. Sin embargo, el Hay-Quesada qued√≥ desde esa fecha hasta 1925 pendiente de la ratificaci√≥n del Senado norteamericano.

En ese contexto de 21 a√Īos transcurre la pugna entre colonos norteamericanos y habitantes cubanos y espa√Īoles de la Isla de Pinos. Pugna que involucr√≥ directamente a la masoner√≠a, pues tanto la logia pinera como la norteamericana Santa Fe usaron sus redes fraternales para lograr sus objetivos contrapuestos. El papel de la instituci√≥n se refuerza por el peso que esta ten√≠a en la sociedad pinera de la √©poca y en la sociedad cubana en general.

tomada de juventud rebelde

Mediante un exhaustivo análisis, los autores de La masonería cubana… demuestran la pertenencia tanto a la logia La Evangelista como a la logia Santa Fe, de las más importantes figuras políticas y culturales de la sociedad pinera de la época. Aunque ambas sociabilidades mantuvieron buenas relaciones durante la mayor parte del período, lo cierto es que desde etapa bien temprana e intensificándose hacia 1924-1925, se dio una lucha simbólica entre ambas referente al estatus de la isla. Para esta lucha ambas logias hicieron uso de los lazos fraternales que las unían con otras logias y las relaciones de fraternidad de sus Grandes Orientes.

Aunque por falta de documentación es mucho más exhaustivo el seguimiento que se da a las gestiones realizadas por la logia La Evangelista y su Gran Oriente La Gran Logia de la Isla de Cuba (GLIC), cuyas gestiones con los Grandes Orientes de Estados Unidos, a los cuales los unían lazos históricos profundos, influyeron en la ratificación del Tratado Hay-Quesada en 1925.

Pero también el libro trasluce la magnitud de las gestiones que debió llevar la logia Santa Fe por su parte. Gestiones que incluso en 1914 habían tenido un momento significativo con la visita de la alta jerarquía de la logia estadounidense al presidente cubano Menocal, donde presumiblemente intentaron ganarse las simpatías del ejecutivo cubano con su causa.

La pugna en torno a la Isla de Pinos iniciada en 1903 tiene su culminación en el período 1923-1925, cuando gracias las gestiones del entonces embajador cubano en Washintong, Cosme de la Torriente, se pone nuevamente sobre el tapete legislativo la ratificación del Tratado.

Es en esa etapa cuando la masoner√≠a criolla juega su rol pol√≠tico m√°s importante en el primer cuarto del siglo XX cubano. Sumado a las gestiones de la GLIC con los Grandes Orientes norte√Īos y a los intercambios de diversa √≠ndole que verificaron las logias cubanas entre s√≠, se desata una campa√Īa nacionalista que tiene su punto culminante en la llamada Misi√≥n Patri√≥tica, donde una serie de importantes figuras de la masoner√≠a, las artes y la pol√≠tica de la √©poca, recorrieron diversos puntos del territorio nacional recabando apoyo para la causa pinera.

Además de la cuidada investigación que nos lleva a conocer una faceta poco visitada de la historia republicana, La masonería cubana… también nos da una visión crítica de las características sociológicas de la masonería cubana en esas décadas que derivó hacia una organización de clase media, del proyecto de país que asumieron (Cuba como la Suiza de América) y de las contradicciones que la dinámica misma de desarrollo del país les fue imponiendo.

Entre los dilemas fundamentales que debe confrontar la instituci√≥n en esta etapa pudi√©ramos se√Īalar la contradicci√≥n entre su car√°cter patri√≥tico y los v√≠nculos estrechos con los Grandes Orientes estadounidenses, lo cual llevaba a ser sumamente cuidadosos y pol√≠ticos a la hora de criticar cualquier faceta de la dominaci√≥n norteamericana en Cuba.

El carácter popular que debían tener las logias y el carácter de clase media que fueron adquiriendo, producto de las cuotas relativamente altas que debían pagar los miembros y que determinó que aquellos más insolventes no pudieran continuar en la institución o lo pensaran para ser parte de ella.

La entrega oficial del premio de la crítica José Luciano Franco al título La Masonería Cubana y el Tratado Hay-Quesada de Javier Negrín y Jorge Fernández, constituyó una de las principales actividades del colofón de la 29 Feria Internacional del Libro/ Foto tomada del periódico victoria

La contradicci√≥n entre el antimperialismo franco de muchos de sus miembros, que se puso claramente en evidencia en los discursos e iniciativas que acompa√Īaron la Misi√≥n Patri√≥tica de 1925, y la actitud m√°s moderada de las jerarqu√≠as mas√≥nicas, comprometidas por sus profundas relaciones con las sociabilidades norte√Īas.

Tambi√©n resalta el conflicto entre el car√°cter apol√≠tico defendido expl√≠citamente por la masoner√≠a y la participaci√≥n constante de sus miembros e incluso de muchas logias en los problemas pol√≠ticos del pa√≠s. Prueba de estos son los muchos pronunciamientos y llamamientos dirigidos al gobierno y la opini√≥n p√ļblica en medio de los muchos conflictos pol√≠ticos y sociales de esa etapa o el estrecho v√≠nculo que durante varios a√Īos la organizaci√≥n mantuvo con el General Machado.

Al premio de la crítica histórica fueron nominados cinco libros, de ellos dos de la Isla de la Juventud: La masonería… y El himno nacional de Cuba de la editorial El Abra, perteneciente al Centro Municipal del Libro y la Literatura./ Foto tomada del periódico victoria

La masonería cubana… nos ayuda a comprender con mayor profundidad la profunda imbricación de esta institución en el proceso de construcción del ideal patriótico nacional. La riqueza y contradicciones de su desarrollo son la riqueza y contradicciones de un país que, frustrado su ciclo revolucionario del siglo XIX, debía rehacerse nuevamente, apresado en las tenazas de la permanente amenaza de invasión que la Enmienda Platt ponía sobre su cabeza y el ímpetu revolucionario que renacía vigoroso en la joven generación.


¬°Cuidado! Hay duendes en mis bolsillos

…El granjero puso un cartel que alarmó a todos los animales.

-‚Äú¬°Basta de lamentaciones!‚ÄĚ- ‚Äú¬°Ma√Īana antes de que asome el sol, saldr√© a buscar la lluvia!‚ÄĚ

El caballo sali√≥ a todo galope. ‚Äú-¬ŅAlguien ha visto a la lluvia?‚ÄĚ- y nadie contest√≥. Anduvo llanuras y monta√Īas pero el campo estaba con las hojas secas‚Ķ

Uno de sus primeros juguetes fue esta historia. Con los d√≠as se volvi√≥ su juego favorito. Comenz√≥ en la oscuridad y las sombras de las paredes, el piso y el techo. La ciudad estaba en penumbras. Solo contaba dos a√Īos cuando su imaginaci√≥n se agarr√≥ a todo galope a la crin del alaz√°n. Los t√≠os le hab√≠an regalado el peluche que vio transformar en protagonista. La cita se troc√≥ impostergable, sobre las ocho y treinta por muchas noches se reiter√≥ la funci√≥n de teatro de t√≠tere y sombras en casa.

Tuve un duende sin apodos/ En lo m√°s falso del techo.

Yo le escribía derecho, / El respondía a su modo.

Los sábados y domingos Plaza de Marte es jolgorio. No sé cómo todo Santiago le cabe. Hay aspectos de esta dinámica que no me gustan y hoy no vienen al caso; otros sí. A los ilustres de la familia les encantan las mascotas de felpa que andariegas causan alboroto. Chicos y grandes detienen el paso de las estatuas vivientes para atrapar en sus teléfonos el momento. Los príncipes en crecimiento se abalanzan sobre los aparatos frutos de la inventiva popular. Y en el centro de este universo orbita el arte.

Fue gracias a la informaci√≥n de Sailin, madre de Vida, que llegamos a la Casa de la Cultura Josu√© Pa√≠s, tambi√©n conocida como Casa del Estudiante. De espectadores pasamos a aprendices. All√≠ nos recibi√≥ una se√Īora que es linaje de la cultura santiaguera, Bertha Ferrer Esti√ļ. Los ni√Īos que se forman como narradores orales en la conducci√≥n de Bertica tienen diversas edades. Lo que nunca imagin√© fue que recibiera a Vida, Mar√≠a Fernanda y Adriana que aun no cumpl√≠an los tres a√Īos.

El proyecto El bolsillo del duende es diversión y aprendizaje, consagración de la maestra, sus aficionados y las familias.

¬†La calle de los fantasmas, Ni canta ni come frutas, La jut√≠a desobediente, La mu√Īeca de trapo, y los del Bolsillo son inseparables. Bertica promueve la asistencia de sus estudiantes a las puestas que acontecen en la sede del Teatro Gui√Īol, para ella es importante que los infantes adquieran valores de la cultura art√≠stico-literaria y esc√©nica m√°s all√° del repertorio de cada narrador.

Los pretendientes de Martina enloquecieron. Por suerte esta es una cucaracha con determinaci√≥n. Ya nadie puede manipularla, su realizaci√≥n no pende de un casorio. Halla el amor en s√≠ misma y en las virtudes de quienes le rodean. Cuando la puesta lleg√≥ a su fin, en falso yo intentaba contener la emoci√≥n. La escenograf√≠a, la m√ļsica incidental, las trovasones que bien interpretaron los actores-personajes, la representaci√≥n toda y un teatro colmado hasta la √ļltima butaca destruyeron mi coraza. Yo soy Martina, ese es el teatro para ni√Īos y las familias de nuestra ciudad. Agradezco a mi hija que me haya llevado.

Y es que por mucho que se diga nunca caduca, los adultos deben crecer junto a sus hijos. Ese es otro de los méritos del Bolsillo del duende.

¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬†Sue√Īos M√°gicos¬†(Reinaldo √Ālvarez, El Chapucerito)

Desde una estrella lejana / Llega siempre un enanito/ Montado en su chivichana/ Y despu√©s de acurrucarse/ cerquita de mi almohada,/ de sus bolsillos √©l saca/ la peque√Īa vara m√°gica,/ con que roza suavemente/ una a una mis pesta√Īas y los ojos se me cierran/ mientras que a mi o√≠do canta:

Nana de las hadas/ Que tejen los grillos, / Con hilos muy finos/ De lunas pasadas,/ Para que este ni√Īo/ Duerma hasta ma√Īana.

¬ŅC√≥mo aprenden textos como √©ste y otros los ni√Īos en edad preescolar? Por supuesto, no me refiero a la repetici√≥n que inutiliza la palabra. El proceso demanda la comprensi√≥n del sentido textual y por ende una interpretaci√≥n acorde con la edad.

La profesora escoge el repertorio seg√ļn el grado de escolaridad de cada integrante y otros aspectos t√©cnicos que valoran incluso los rasgos de la personalidad de estos ni√Īos y sus maneras de decir. ¬†

El programa de presentaciones habituales del proyecto involucra varias actividades como las de los fines de semana en Plaza de Marte, la Calle Heredia, la Biblioteca Provincial Elvira Cape, el espacio La esquina de los artistas o la propia sede de la Casa de la Cultura.¬† Momento relevante resulta la participaci√≥n en el espacio El cochero azul, en el que coinciden varios ni√Īos escritores y narradores orales durante las ediciones santiagueras de la Feria del Libro. Los Encuentros de Teatro para artistas aficionados registran importantes resultados. Otra jornada intensa resulta en d√≠as de Festival del Caribe, cuando la palabra oral llega a diferentes poblados del territorio, c√≠rculos infantiles y escuelas, hogares para ni√Īos sin amparo filial, la sede del Teatro Gui√Īol, entre otras locaciones.

La ma√Īana de Fuego les vio tiritar. El Festival del Caribe desped√≠a las horas matutinas en el Caf√© Dranguet. De entre el grupo sali√≥ Mabel y se introdujo lo mismo que personaje en sus libros:

 (Los mayores, Teresa Melo)

Mi mam√° es como una ni√Īa/ que habr√≠a que rega√Īar: / fuma y fuma sin parar.

En una mano la pluma/ en la otra el cigarro, / pero si mojo mis pies/ me pronostica un catarro.

A las personas mayores/ no las puedo comprender, / hablan y hablan pero hacen/ lo que yo no debo hacer.                                                                   

(El inicio de la guerra, Yunier Riquenes)

A veces me pregunto por qué Los Menores no podemos tomar nuestras propias decisiones, por qué no podemos escoger la ropa que queremos usar, por qué siempre, si mama o papa sacan un short, y uno reclama, ellos dicen: dale, ponte ese; no comprenden que a uno le interesa andar con pantalón para verse más grande. Pero no entienden, si no te lo pones te dan un golpe.

Los duendes corretean entre los ojos de Tere y Yunier. La literatura ofrece la sinceridad de sostener la mirada. La literatura despoja las distancias que interpone la edad. La edad desaparece.

Bertha Ferrer, adem√°s de las p√°ginas universales, con buen tino escoge para el repertorio del Bolsillo autores cubanos contempor√°neos que escriben para ni√Īos, y en realidad, para todos.

Si pudiera escoger un lugar del mundo para arroparme escogeré El Bolsillo. Duende soy y corro por el patio de la Biblioteca. La ropa dejo exhausta de sapiencia. Iré y con aquel traeré la lluvia para que Adriana me bese otra vez:

…La nube se aprestó a la cabalgata. El corcel apresuró su paso cuando ella se derramó sobre la tierra.

El granjero y sus hijos se ba√Īaron bajo el aguacero. Los animales hicieron fiesta cuando asomaron las primeras flores. El viento arranc√≥ el cartel ‚ÄúSe vende esta granja‚ÄĚ y otra nube lo llev√≥ muy lejos.

                                                        (El caballo que trajo la lluvia, Adriana y Yori)