Lectores


La poes√≠a es «la respuesta a la finitud de lo humano»

El rostro de Yenys Laura Prieto no es desconocido. Desde la televisión, esta joven periodista ha promocionado a buena parte de una generación creativa. Puede incluso que algunos no sepan que Yenys Laura es también poeta (una de las buenas, de aquellas que vale la pena leer). En cualquiera de sus áreas de pensamiento y creación, ella deja un trazo, una historia, una respuesta a la finitud maravillosa de lo humano.

tomada del perfil de facebook de Yenys Laura Prieto

¬ŅPor qu√© escribir poes√≠a en los tiempos que corren? ¬ŅCrees que la poes√≠a juega un verdadero papel, al menos simb√≥lico, en el mundo?

La poes√≠a ha contado la historia del hombre desde sus propios or√≠genes. Est√° entre nosotros, incluso antes de que pudi√©ramos nombrarla. Existe como respuesta a la finitud de lo humano, a nuestra propia vulnerabilidad como especie. En el despertar de la humanidad, la poes√≠a nos sirvi√≥ de v√≠nculo con el mundo m√≠stico, nos acompa√Ī√≥ en la domesticaci√≥n de la naturaleza y fuimos poniendo sobre ella la incertidumbre que emanaba de ese proceso exploratorio. La palabra y de modo especial, la palabra po√©tica, es parte de un tejido que nos conecta m√°s all√° de cualquier √©poca hist√≥rica. No es posible pensar un mundo sin poes√≠a porque tenemos muy pocas certezas. Sentimos, como nunca antes, ese miedo ancestral de contrastar nuestros l√≠mites con la vastedad del universo; de sabernos unidos en la fragilidad. Escribo poes√≠a porque tengo muchas preguntas que no podr√© responder y solo la memoria po√©tica, la memoria de los afectos, aten√ļa los horrores de ese umbral.

¬ŅEn qu√© punto de tu creaci√≥n se entroncan los saberes provenientes del periodismo y la comunicaci√≥n? ¬ŅCrees que la poes√≠a te conecta de particular manera con el mundo del periodismo?

Estudiar periodismo me ayudó a entrenar la mirada. Contar una historia, escribir un poema o una crónica periodística implica una parcelación de lo real. Es también elegir un punto de vista, un tono, una voz desde la cual urdirla. El periodismo debe ser veraz mientras que la literatura de ficción requiere el don de la verosimilitud. El lector es intransigente en ambos casos. Los estudios de comunicación me ofrecen herramientas para decodificar la realidad, para entender mejor el artesanado de los sistemas políticos y sociales, del arte mismo. La poesía es la expresión sensible de ese mundo que filtro a través del conocimiento.

Has prestado especial atenci√≥n en tu labor como periodista al trabajo de tus contempor√°neos y a promocionar esos cuerpos art√≠sticos menos conocidos, quiz√°s debido a una cuesti√≥n de edades biol√≥gicas. ¬ŅPor qu√© tu inter√©s en la creaci√≥n joven?

Como periodista me interesa conocer el entorno creativo que me rodea. Me resulta curioso el modo en que distintas subjetividades dialogan con el mismo espacio f√≠sico, hist√≥rico y cultural, desde la literatura. Hay ciertas l√≥gicas que solo pueden comprenderse a trav√©s del contexto donde se produce la obra art√≠stica. Descubrir esas leyes b√°sicas ha sido importante para desentra√Īar otras po√©ticas y autores, seg√ļn su propio escenario hist√≥rico. He le√≠do a mis contempor√°neos con esa curiosidad que te comentaba. El modo en que se infiltra la realidad es siempre sorprendente.

Como poeta has obtenido al menos dos de los m√°s importantes premios para j√≥venes en Cuba, el David y el Pinos Nuevos. ¬ŅHasta qu√© punto condicionan los premios la escritura de nuevos poemarios? M√°s all√° de la estrategia promocional, ¬Ņel circuito de los premios y su promoci√≥n son esenciales para la vida de un autor?

Un autor solo necesita a sus lectores. Lo dem√°s son andamiajes que acompa√Īan al oficio y que no son centrales en √©l. En mi caso, he sentido poco el peso de los premios. No me interesa escribir para un concurso espec√≠fico porque es una trampa de espejos: puedes terminar siendo parte de una multitud deformada, con un reflejo ajeno y falseado. Lo √ļnico que condiciona la escritura es mi experiencia de vida. Lo que aprendo es muy valioso en ese proceso.

Los premios representan una llamada de atenci√≥n, la posibilidad de concretar un camino iniciado hace varios a√Īos; sin dudas, una alegr√≠a breve que he intentado no contaminar con vanidad. Han sido una brecha para que la obra pueda llegar al espacio editorial y seguir su viaje hacia el lector.

tomada del perfil de facebook de Yenys Laura Prieto

¬ŅEs posible definir un poeta?, ¬Ņcu√°l ser√≠a tu definici√≥n personal?

No creo que el poeta sea un ser especial o distinto. No considero que la poes√≠a se relacione con la ‚Äúlanguidez‚ÄĚ, con la ‚Äúpureza‚ÄĚ, la ‚Äúdivinidad‚ÄĚ, ni con su contraparte. Un poeta no debe aspirar a ‚Äúparecer‚ÄĚ poeta, sino a serlo. Eso solo lo demuestra la obra. Los poetas son seres cotidianos. No me gusta generalizar pero creo que en la base de toda creaci√≥n hay una b√ļsqueda, un sentido de lo incompleto. Si hay que definir al poeta dir√≠a que es un ilusionista, un trashumante, un gran inconforme.

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo? ¬ŅC√≥mo piensas la estructura o arquitectura de un libro de poemas?

El proceso comienza siempre en otra parte. Las ideas para un libro pueden emanar del encuentro con otras artes, la m√ļsica, el cine, las artes visuales, incluso de la lectura de otros textos. Pero tambi√©n de la vida. Pulsar la realidad me interesa, trastocarla, desarmarla, reconocer sus camuflajes. Tengo avidez de mundos y de sensaciones. Le debo mucho a la intuici√≥n, al estudio, al placer de reconocer mi individualidad y tratar de expresarla a trav√©s del verso. Cada libro se ha desatado en torno a un n√ļcleo tem√°tico. Se contrae o expande en funci√≥n de lo que quiero comunicar. No me interesa escribir desde el descentramiento. Casi siempre me alumbran las contradicciones que pueden emerger de mi propia precariedad.

Como lectora, ¬Ņcu√°les son los libros que buscas?

Me interesa todo lo viviente. Una obra viva es aquella que reverbera, que no termina en la página final. Esas ebulliciones me definen. Cuando un pasaje, una idea o un verso se quedan adentro, destilando, entonces ahí sucedió algo poderoso. Me concierne lo corrosivo como sino poético. Todo poema, con el tiempo, es una elegía, lo dijo Borges y yo le creo.

tomada del perfil de facebook de Yenys Laura Prieto

¬ŅIntentas m√°s adelante emular con ese criterio de calidad que has encontrado en la obra ajena?

Es dif√≠cil emular con lo que admiras. No aspiro a tanto. Pero pienso que en el poema debe haber alg√ļn tipo de rompimiento interior. Creo que es el sentido de la poes√≠a. Las influencias existen y todos somos parte de un palimpsesto universal. Lo que nos marca es el modo en que interactuamos con esos residuos. He tratado de encontrar, a trav√©s de ellos, mis propias preguntas.

En el arte, ¬Ņqu√© consideras t√ļ que sea esencial o indispensable?

Para mí es esencial la emoción. Una obra de arte te desborda desde la zozobra o la plenitud, pero siempre debe provocar un alumbramiento. Si algo no estalla, si algo no se mueve de sitio, si no cae alguna certeza o dialogamos con un nuevo conocimiento, entonces es una obra fallida.

En tu obra po√©tica ¬Ņqu√© temas te ocupan? ¬ŅSientes que tu poes√≠a ha mutado con el paso de los a√Īos?

Cada cuaderno ha significado un punto de giro, ha marcado un cierre en cuanto al artesanado y lo que quiero comunicar. Mi escritura es todav√≠a porosa, una se√Īal que me agrada, porque est√° movi√©ndose hacia un sitio de mayor soltura y autonom√≠a, encontrando su modo m√°s aut√©ntico de ser. Cada libro nuevo se me parece m√°s. La muerte, la soledad, el miedo son pulsiones que acompa√Īan mi obra. Antes fue la isla, la casa, el mar, la historia. Ahora quiero escapar de esos lugares. Deseo hablar del modo en que la poes√≠a construye memorias, de su resistencia contra el tiempo.

¬ŅC√≥mo piensas a Yenys Laura Prieto, poeta, en una d√©cada hacia el futuro?

Ahora mismo estoy trabajado en varios proyectos literarios que me emocionan. He decidido apostar por la escritura quitando todo lo accesorio, desbrozando el camino, centr√°ndome en nuevos aprendizajes. Dej√© atr√°s una labor de muchos a√Īos como periodista de televisi√≥n para iniciar un punto de giro en mi vida. Esa sensaci√≥n de abandonar el amnios es impactante. Quiero profundizar en el lenguaje, en sus procesos. Diez a√Īos despu√©s es posible que mis versos est√©n all√≠, acompa√Ī√°ndome, pero con otra velocidad. Solo s√© que no aspiro a la rigidez o la fijeza.

¬ŅC√≥mo defines y abordas lo √≠ntimo en la poes√≠a?, ¬Ņhasta qu√© punto te gu√≠a esa pulsi√≥n?

Todas las luchas, las emancipaciones, incluso las violencias, comienzan en el espacio √≠ntimo. No hay discurso est√©tico o pol√≠tico que no se haya trazado primero desde ese contexto. Puede ser el mayor entorno de libertad o de sometimiento. Lo √≠ntimo es un constructo cultural que me interesa abordar. Cada vez es m√°s evidente el triunfo de los microrrelatos, la historia contada desde la visi√≥n personal, la resignificaci√≥n de esas narrativas que la gran historia hab√≠a ocultado. Pienso, por ejemplo, en el impacto de una obra como la de Adrienne Rich: Las cartograf√≠as del silencio solo se pueden descifrar desde lo √≠ntimo. Me ata√Īe lo no nombrado, lo encubierto, lo marginado, lo que no alcanza el ojo p√ļblico.

¬ŅExiste, en realidad una crisis de la poes√≠a? ¬ŅSe perciben los s√≠ntomas de dicha crisis en las propias po√©ticas de los autores? ¬ŅLa sientes t√ļ?

Puede haber una crisis de la industria del libro pero no de la escritura poética. La supuesta crisis de la poesía se ubica casi siempre a partir del desinterés de los lectores por los cuadernos de poesía, lo cual es una secuela de la decadencia de los sistemas educativos y de otros factores económicos y políticos. Te puedo mencionar a autores contemporáneos muy valiosos con una obra viva. Están ahí Anne Carson y Fabián Casas, dos escritores de diferentes lenguas, que admiro. Hay una crisis estructural mayor, una crisis económica y simbólica de los paradigmas de la racionalidad occidental, pero no es algo nuevo. A partir del auge de las redes sociales, la poesía tiene el reto de seguir siendo. Existe distintos formatos y soportes, también una mayor capacidad para difundirla; pero ante todo la poesía tiene que conservar su esencia.

¬ŅQu√© resulta, a tu criterio, lo m√°s interesante de la creaci√≥n joven en estos momentos?

Lo m√°s interesante es que muchos nos hemos percatado de que el concepto de generaci√≥n es ahora mismo un espejismo, un ardid comercial. En un contexto marcado por la fragmentaci√≥n no es posible hablar de un camino com√ļn, no es posible ni pertinente. No nos interesa el coro perfectamente ensamblado sino la asincron√≠a. En ese conjunto hay voces vigorosas, desafinadas, estridentes, ensimismadas, verticales. Todas con el derecho de aportar su propia textura. Sin embargo, cada vez creo menos en las demarcaciones r√≠gidas de lo nacional, en la exploraci√≥n infinita de la roca y la isla. Como lectora me ha agotado el ardor tropical. Cada vez creo menos en los r√≥tulos de la autocton√≠a. Quiero encontrar el mundo, mover las fronteras de la patria hacia el lenguaje.

tomada del perfil de facebook de Yenys Laura Prieto

Círculos de muertes y obsesiones: Nuevos versos de Liudmila Quincoses

Si tuviera que distinguir de forma sint√©tica los dos realces m√°s importantes de este libro, Antolog√≠a de la poes√≠a oral-traum√°tica y tan√°tica de Liudmila Quincoses, dir√≠a que son los c√≠rculos y las obsesiones ‚Äďenti√©ndase pulsiones‚Äď de la muerte como principio del placer o como una forma de volver a su estado inanimado y pre-org√°nico, claro, a trav√©s de diferentes maneras.

En la poesía de autoras cubanas actuales la muerte puede traducirse no como el fin de la vida, sino como el silencio, la posibilidad de superar una realidad que produce hastío, inconformidad, rechazo; y por ello mismo debe ser resistida, contestada. He aquí entonces que esta antología viene a insertarse en lo que ahora mismo se concibe estéticamente en el discurso ideoestético de la poesía escrita por mujeres más inmediata.

La Antolog√≠a de la poes√≠a oral-traum√°tica y tan√°tica de Liudmila Quincoses est√° estructurada en cuatro partes: Punci√≥n, Veneno, Decapitaci√≥n y T√°natos. Todos constituyen c√≠rculos que van redondeando ‚Äďy unificando cual √≥rbitas que parten y llegan al mismo lugar perfecta y perpetuamente‚Äď las experiencias de los sujetos l√≠rico alrededor de la muerte. Aqu√≠ la autodestrucci√≥n del sujeto l√≠rico est√° motivada por la mutilaci√≥n y la violencia sobre el cuerpo para marcarlo desde el principio del placer como signo de vida-dolor-muerte. Esto genera entonces que la muerte y la vida est√©n asociadas de manera un√≠voca y permanente como existencia sin fronteras que las concreten.

Tanto la autodestrucci√≥n como la proyecci√≥n po√©tica de lo abyecto ‚Äďrepresentadas en los v√≠nculos din√°micos, complejos, parad√≥jicos, entre la vida y la muerte cuando es esta la encargada de proyectar las pulsiones vitales desde el acto er√≥tico de apropiarse un cuerpo‚Äď se convierte en una estrategia de resistencia, donde el cuerpo f√≠sico se escribe desde su nulidad por la muerte, y la vida pasa a formar parte de las representaciones, im√°genes y experiencias que se describen, con una fuerte tendencia a la abyecci√≥n. Ello me recuerda la opini√≥n del pensador franc√©s George Bataille, quien relacion√≥ lo abyecto con la imposibilidad de asumir con fuerza suficiente el imperativo que necesariamente genera todo orden social. Otra te√≥rica, Julia Kristeva, coincidi√≥ con √©l cuando afirm√≥: ¬ęNo es por lo tanto la ausencia de limpieza o salud lo que lo vuelve abyecto, sino aquello que perturba una identidad, un sistema, un orden. Aquello que no respeta los l√≠mites, los lugares, las reglas¬Ľ (Kristeva, 1988: 11). Para el cubano Alberto Abreu Arcia en ese caso hay que hablar de una estetizaci√≥n de lo abyecto, de todo objeto contaminante que, desde fuera, amenaza con destruir o erosionar la identidad sexual y social del individuo (Abreu, 2007: 41).

Liudmila In√©s Quincoses Clavelo: Poetisa, narradora, editora y periodista espirituana. En el a√Īo 2000 refund√≥, junto a Julio Neira (artista pl√°stico), el proyecto alternativo Escriban√≠a Dollz, que incluye la escritura de cartas de amor, exposiciones de pintura y la promoci√≥n de la obra de escritores j√≥venes.

El empleo de lo abyecto en la Antología de la poesía oral-traumática y tanática de Liudmila Quincoses responde al imperativo de proyectar resistencia, de dinamitar o anular el orden simbólico tradicional y sus convenciones identitarias, a través de la poetización de cuerpos y la descripción de escenas, ambientes, personajes, experiencias tendientes a provocar repulsión, autodestrucción, o, sencillamente, una quietud, una inmovilidad que se traduce como ausencia del Otro, pero también como dinámica del ser y del existir.  

Celebro, entonces, la presencia de esta antolog√≠a, √ļnica en la poes√≠a espirituana, por su notable capacidad de hacer confluir c√≠rculos y obsesiones de muerte donde se unen autodestrucci√≥n, abyecci√≥n, inexistencia, repulsi√≥n, en fin, voces, im√°genes y comportamientos discursivos diferentes. Con este poemario de Liudmila Quincoses podemos visitar una poes√≠a sustentada sobre los cimientos de una nueva l√≥gica en su obra, un nuevo orden simb√≥lico que humaniza lo deshumanizado; donde la muerte es productora de vida y de trascendencia.

Los poemas de la Antología de la poesía oral-traumática y tanática de Liudmila Quincoses nos presentan la muerte transformada en vida. Y en este cambio se revierte lo absurdo de esa lógica indicadora de que toda vida debe terminar necesariamente con la muerte. Se trata de anular la angustia existencial inculcada desde el desarrollo humano ante la consideración de la muerte no solo como un hecho sino como un proceso; y de recuperar los fundamentos pitagóricos que luego inspiraron a Platón para entenderla como la liberación del alma de la cárcel corporal, el juego ilusorio, dialéctico, paradójico, donde las entidades se asumen como discursantes. Este juego le ha permitido a la autora y nos permite a nosotros, lectores, contestar aquello que produce hastío, nulidad, inconformidad, más allá de la propia vida, la muerte o la tan ansiada resurrección.


«Todo est√° en la mente de los lectores»

Es una persona entra√Īable. Y, adem√°s, uno de los escritores m√°s prol√≠feros y maravillosos de nuestra peque√Īa isla literaria. Eldys Baratute sabe que su camino est√° se√Īalado por la palabra escrita, por su zozobra y su felicidad infinitas, y es fiel a este viaje. La ni√Īa que soy, la ni√Īa que fui, lo acompa√Īa. Esa misma ni√Īa curiosa que hoy le hace estas preguntas‚Ķ

En tus obras existe, a modo de gui√Īos hacia tus lectores, el trabajo con referentes que provienen del mundo de la Historia, la m√ļsica, el cine, el arte en general. ¬ŅHasta qu√© punto te interesa la investigaci√≥n de estos referentes y cu√°l es el papel que le concedes a la investigaci√≥n a la hora de escribir literatura infantil y juvenil (LIJ)?

Respeto mucho la tradici√≥n de literatura para ni√Īos, adolescentes y j√≥venes que existe en el mundo, e incluso en Cuba; por eso creo que cada tema a tratar, cada libro que se escriba, no importa del g√©nero que sea, lleva, primero, una necesidad real del autor de mostrar su verdad y, segundo, una profunda investigaci√≥n para brindar todas las aristas posibles y que el lector puede tener su propia lectura. Para eso es imprescindible conocer los referentes, el contexto, los antecedentes y tener clara la caracterizaci√≥n psicol√≥gica de los personajes.

Yo, además, soy un autor muy referencial, trato de mostrar a los lectores elementos de arte, la literatura, la Historia. Que se queden con lo emotivo de la historia y que además incorporen a su vida ese otro conocimiento que fue importante para mi formación estética. Es una especie de regalo que les hago a los lectores. Aunque siempre trato de que ese referente no sea impuesto, sino que el lector se sorprenda al descubrirlo.

Eres, sin dudas, uno de los m√°s queridos y grandes autores en cuanto a materia de LIJ en Cuba se refiere. Y todo eso siendo, adem√°s, un autor con mucha juventud biol√≥gica por delante. ¬ŅDe qu√© manera vives tu papel como escritor, antologador y cr√≠tico, teniendo el conocimiento que tu literatura es ya un referente para otros creadores?

T√ļ definitivamente me quieres. En otra reencarnaci√≥n ser√≠amos novios. ¬ŅQuerido? Solo por la familia, los amigos y algunos lectores. ¬ŅGrande? Nooooo. Cada vez que leo a Nersys, a Onelio, a Eliseo, me doy cuenta de que nada de lo que haga podr√° superarlos. A ver, Ela, yo fui un autor precoz, quiz√°s un poco como t√ļ, publiqu√© mi primer libro con 22 a√Īos m√°s o menos y esa precocidad me ha hecho tener una carrera acelerada, con libros valiosos y otros menos valiosos.

Fotos: Cortesía del entrevistado
Fotos: Cortesía del entrevistado

 

Quince a√Īos despu√©s de aquel primer libro te aseguro que no todo lo que he publicado tiene el valor que quisiera. Aunque tambi√©n reconozco que hay algunos que me han dejado muy complacidos. Mi trabajo como antologador nace de la necesidad de promover la obra de los otros (tan imprescindible como hacer la m√≠a); eso lo que me ha llevado tambi√©n a hacer mi trabajo como cr√≠tico. Es complicado cuando adem√°s tienes que dedicarle parte de tu d√≠a a un trabajo de oficina o a promover la obra de creadores de otras manifestaciones que es b√°sicamente lo que hecho en mi vida laboral, a hacer de jurado, lector especializado de algunas editoriales, ayudar en la labores dom√©sticas y tratar de tener una vida.

Todo eso te obliga a planificarte mejor el tiempo. A prescindir de cosas para poder dedicarte a la literatura. Yo renunci√© a mi profesi√≥n de m√©dico, a tener una vida de viajes de un pa√≠s a otro, de batas blancas y palabras rebuscadas, por la promoci√≥n del libro y la lectura porque creo que con lo que hago puedo ayudar a formar mejores hombres y mujeres. As√≠ que tengo que mantenerme fiel a eso. ¬ŅMe leen los m√°s j√≥venes que yo, los que comienzan? Eso me alegra, sobre todo si en esa lectura encuentran la fuerza para decir su verdad, para creerse que lo que hacen puede emocionar y cambiar el mundo. Si encuentran las ganas de hacerlo mejor que yo, entonces eso me alegra.

A la hora de construir la dramaturgia de tus propios libros, ¬Ņc√≥mo lo haces?

Soy muy met√≥dico, organizado, creo que no podr√≠a ser poeta por eso. Me paso mucho tiempo pensando la historia, meses, a veces a√Īos. Y cuando siento que estoy preparado investigo mucho, much√≠simo, paso horas leyendo, buscando informaci√≥n, construyo los personajes y despu√©s, al final, la historia. Desecho una y otra cuando no siento que ser√°n suficiente para ese personaje que las espera. No dejo de pensar en la historia que mis personajes necesitan (a veces cuando me ba√Īo, cuando miro la tv, cuando desayuno) hasta que se me ocurre esa que le pertenece a esos personajes.

Fotos: Cortesía del entrevistado
Fotos: Cortesía del entrevistado

Tu trabajo con los personajes, tanto los que provienen de tus mundos ficcionales como aquellos que rescatas de nuestra tradici√≥n hist√≥rica, es enorme. ¬ŅC√≥mo armas sus vivencias y experiencias?, ¬Ņqu√© te preocupa a la hora de pensar en ellos?

Me gusta construir personajes, darles vida, carne, que parezcan reales, que sean verosímiles, que los lectores sientan que son sus amigos, que comparten sus vidas. Mientras más humanos hacemos a los personajes, más posibilidad tenemos de que la historia sea creíble. Y yo necesito que se crean lo que estoy contando.

No eres el √ļnico escritor de tu familia. ¬ŅC√≥mo se combina tu trabajo creativo con el de tu pareja?

Bueno‚Ķ tratamos de mantener los espacios de creaci√≥n separados dentro de la casa, como islas que se acercan y se alejan dentro del mar. Hay muchas otras cosas, m√°s dom√©sticas que compartimos. Mis libros siempre se los doy a revisar a Ra√ļl, es mi primer editor y yo a veces reviso sus textos, pero mientras estamos creando tratamos de no inmiscuirnos uno con el otro. Ah, eso s√≠, si volviera a nacer no vivir√≠a con ning√ļn escritor. Es complicado distribuir las tareas dom√©sticas. Y cuando a los dos nos da por escribir no hay quien cocine en la casa.

Desde hace ya buen tiempo te interesa el trabajo y el rescate de nuestros referentes hist√≥ricos nacionales, fundamentalmente la figura del h√©roe cubano, del mamb√≠ y de aquellos otros personajes, a veces sin nombre u olvidados, que acompa√Īaron a los h√©roes. ¬ŅPor qu√©? ¬ŅCrees que los ni√Īos lectores de nuestro pa√≠s se han acostumbrado a un modelo de h√©roes que nada tiene que ver con nuestras tradiciones? ¬ŅHasta qu√© punto hemos permitido los escritores que ciertos temas hist√≥ricos, tal vez aquellos m√°s enraizados a nuestros or√≠genes como naci√≥n, hayan sido relegados?

El h√©roe cubano lamentablemente se ha convertido en una frase hecha, en una figura demasiado distante del ni√Īo, sobre todo por la forma en que se lo mostramos en las aulas. Y estamos en un momento en el que nuestros ni√Īos necesitan de nuestros h√©roes. Por eso mi insistencia en darles un poco de humanidad, de emoci√≥n, de mostrarlos emp√°ticos, sensibles, con una infancia como otra cualquiera. Si logramos que nuestros ni√Īos vean a los personajes de nuestra √©pica como seres de carne y hueso, entonces estar√≠amos evitando que buscaran sus referentes en s√ļper h√©roes enlatados, for√°neos, que poco podr√°n aportarle a su formaci√≥n como seres humanos. Ahora, para eso debemos romper esquemas, tradiciones empantanadas y mostrar a esos hombres capaces de amar, de equivocarse, de ser valientes y al mismo tiempo tener miedos como, definitivamente, son los hombres.

Fotos: Cortesía del entrevistado
Fotos: Cortesía del entrevistado

Y ser√≠a incapaz de pensar que somos los autores los culpables de ese alejamiento entre el ni√Īo y el h√©roe de nuestras gestas independentistas. A los escritores nos cuesta hacerlo porque este trabajo llega investigaci√≥n, lecturas, viajes interminables detr√°s de la historia, cotejar fuentes, entrevistar personas, pero de todas formas el problema es mucho m√°s grande. Deben unirse muchos para revertir lo que est√° pasando.

Tu literatura es pol√©mica y polis√©mica, y creo que esas condiciones hablan bien de la calidad de tus textos. Como escritor, ¬Ņte molesta que en la sociedad cubana y/o en el esp√≠ritu de muchos lectores existan a√ļn trazas que condenan como tab√ļes a temas que deber√≠an ya ser entendidos como normales o comunes?

Todo está en la mente de los lectores. En su capacidad de desgranar lo que digo, lo que pretendo decir, en sus maneras de asumir este o aquella historia con prejuicios o con respeto. Si los lectores reaccionan, de la forma que sea, ya me siento complacido. No puedo pretender que todo el mundo piense igual, que la sociedad cambie de un día para otro, de que una tradición de siglos de prejuicios y exclusión desaparezca como por arte de magia. Yo escribo sobre el respeto y la inclusión, y para eso debo partir del respeto al que no le interesa la inclusión. Si con cada uno de mis libros logro transformar a un lector, un solo lector, entonces estaré haciendo algo válido.

Para ti, ¬Ņexiste a√ļn alg√ļn tema tab√ļ en cuanto a materia literaria se trata?

Si te dijera que hay temas tab√ļes estar√≠a traicion√°ndome a m√≠ mismo. El tab√ļ est√° en la mente de los seres humanos, en su formaci√≥n, en su historia de vida, en su incapacidad de ver m√°s all√° de lo que le han obligado a ver.

¬ŅCrees en la autocensura?

Claro, el miedo existe y la autocensura nace a causa del miedo. Yo trato de no tener ni uno ni lo otro, pero a veces también temo, como Virgilio.

¬ŅCu√°l es el papel del escritor en el mundo tan ca√≥tico que nos rodea?

Emocionar, si le arrancas una pizca de emoción al lector, entonces lo estás obligando a aferrarse a su humanidad.

La crisis de valores en los que vive no solo la sociedad cubana, sino el mundo entero, ¬Ņinfluye en la literatura, en los modos en los que la producimos, la entendemos y consumimos?

El mundo con crisis o sin ella influye en la percepci√≥n que podamos tener los autores, pensar de que somos seres aislados del mundo es una tonter√≠a. No existen personas m√°s conectadas con su contexto que nosotros, aunque querramos estar encerrados en un cuarto oscuro. Y si ese contexto influye en nosotros, entonces tambi√©n influye en nuestra obra. Si yo no fuera quien soy, viviera como vivo y donde vivo, no escribir√≠a como lo hago, probablemente ser√≠a el m√©dico de bata blanca y palabras extra√Īas que algunos anhelan.

Fotos: Cortesía del entrevistado
Fotos: Cortesía del entrevistado

Fotos: Cortesía del entrevistado
Fotos: Cortesía del entrevistado


Los entresijos de la literatura

En ella se cumple el lugar com√ļn: Malena Salazar Maci√° no necesita presentaci√≥n alguna. Su rostro es conocido no solo entre los lectores y escritores del fant√°stico cubano, sino m√°s all√° de las fronteras geogr√°ficas que nos circunscriben a un universo de referencias.

En honor a la verdad, debo confesar que me he aprovechado de la amistad que nos une para hacerle responder esta entrevista. Malena acept√≥, por supuesto, sin que mediaran demasiadas excusas, impelida quiz√°s por esta distancia f√≠sica que no nos permite ahora compartir caf√© juntas, an√©cdotas ni pel√≠culas. Sea cual sea el formato que nos sirva como (pre)texto para dialogar, es innegable que Malena Salazar Maci√° se ha convertido en m√°s que una ‚Äújoven promesa‚ÄĚ. Ese concepto tan debatido y que a√ļn cargan algunos de nuestros mejores creadores literarios, nos obliga a repensar, acuciantemente, cu√°l es el lugar que ocupan los creadores j√≥venes en el tejido escritural de la naci√≥n.

En tiempos recientes, algunos de los autores de las generaciones m√°s j√≥venes del fant√°stico cubano han tenido el privilegio de ser traducidos a otras lenguas, ¬Ņcu√°l ha sido tu experiencia? ¬ŅSientes que el mundo de la traducci√≥n es una posibilidad otra hacia diferentes p√ļblicos y mercados?

cortesía de malena salazar

Hasta el momento, he tenido la suerte de ser traducida mayormente al ingl√©s y al japon√©s de la mano de Toshiya Kamei; no obstante, algunas de mis historias tambi√©n han sido elegidas para ser llevadas al alem√°n y al croata. No ser√≠a cierto si afirmara de forma categ√≥rica que alguna que otra vez no albergu√© la idea de ver algunas de mis obras en otros idiomas, sin embargo, lo curioso es que las traducciones llegaron en per√≠odos en que no ten√≠a contemplada la posibilidad. As√≠ que fue una sorpresa agradable ver c√≥mo mis textos en espa√Īol se convert√≠an, poco a poco, en otras palabras, construidas a trav√©s de otros abecedarios, otras reglas, conceptos similares que capturaban la esencia del original. La experiencia se completa cuando se logra una publicaci√≥n; porque tampoco es sencillo colocarse en el mercado o llegar a un determinado p√ļblico. Tambi√©n existen muchos escritores y traductores talentosos a nivel internacional que buscan un lugar para sus trabajos.¬†

El mundo de la traducción me gustaría compararlo con la posibilidad que alberga la idea de la existencia de mundos paralelos: abre miles de puertas al intercambio con lectores y escritores de culturas diversas. Promueve la posibilidad de retroalimentación literaria, de estudio de nuevas temáticas, de adquisición de conocimientos sobre el constante movimiento de las problemáticas socio-económicas y políticas en otras latitudes.

Cuando se trasciende el √°mbito sem√°ntico de la lengua madre, ocurre un cambio sustancial en las historias, ¬Ņc√≥mo concilias el ejercicio de la escritura con la potencial idea de una traducci√≥n futura? ¬ŅPiensas en eso a priori?

La traducción es, también, arte. El traductor no solo debe tener un conocimiento multicultural vasto, sino ser capaz de conservar el espíritu del texto original cuando lo lleva a otra lengua, debido a que a veces, muchas palabras, frases y conceptos no poseen una traducción precisa a otros idiomas, o la estructura de la historia no resulta adecuada para llegar a lectores que descubren por primera vez algo escrito en otro país, en otra lengua. El traductor debe conocer la mente y el estilo del autor. Debe volverse, de cierta forma, el segundo autor.

No pienso en futuras traducciones cuando escribo un texto. Deseo que la historia se desarrolle en su propio ambiente, con los elementos que le son innatos debido a su temática, al estilo, al tono que deseo darle. Después es que puede apreciarse la belleza del proceso de renacer en otro idioma: el ejercicio intelectual de interpretación que debe realizar el traductor.

cortesía de malena salazar

En los dos √ļltimos a√Īos has sido una de las autoras m√°s premiadas a nivel nacional. Pocos concursos del g√©nero fant√°stico se te han resistido, ¬Ņqu√© har√°s cuando no te queden otros cert√°menes de literatura fant√°stica en los cuales competir? ¬ŅSientes que el verdadero aliciente del escritor se encuentra en el premio o acaso tus resortes creativos se encumbran hacia otras v√≠as?

Exploraré otros géneros literarios. Me gustaría incursionar en el mainstream, el policíaco y el teatro. Sin embargo, quiero hacerlo después de estar segura de cuáles son sus elementos, después de crearme una base a través de lecturas y análisis de obras de dichos géneros, tal y como procedí con la fantasía y la ciencia ficción.

Tomé la participación en los concursos para medir, poco a poco, cuánto mejoraba o retrocedía en mi literatura, en qué fallaba, por qué y cómo podía solucionar esos problemas y errores. Me sirvieron también para conocer a escritores de todo el país y ganar experiencia a través de sus consejos.   

No es esta la primera entrevista que tengo el placer de pensar para ti. En nuestro primer di√°logo eras a√ļn una autora novel que comenzaba a lidiar con los trazos del Premio David en la categor√≠a de ciencia ficci√≥n, ¬Ņcu√°nto ha cambiado la autora de Nade desde entonces hasta estos tiempos?

A veces hago comparaciones entre Nade y mis textos recientes. No surge como algo premeditado sino que, en alg√ļn momento, ese primer libro cae en mis manos y siento el deseo casi hipn√≥tico de abrirlo en una p√°gina al azar, leer p√°rrafos, di√°logos, personajes. Y noto los cambios. Veo un progreso. De Nade hasta mi √ļltimo escrito, sea cuento o novela, existen detalles sutiles (y otros no tanto) que marcan cu√°ntos obst√°culos he superado, cu√°ntos consejos he escuchado y asimilado, cu√°ntos errores he subsanado. Me percato de que el camino contin√ļa.

Siempre digo que, cada vez que leo algo nuevo, percibo cuánto me falta por crecer como autora.   

¬ŅEres una creadora a la que le gusta reescribir sus libros? Si, por ejemplo, pudieras retornar a esa Nade primigenia que public√≥ Ediciones Uni√≥n en su colecci√≥n Premio David, ¬Ņcambiar√≠as algo?

Corregir√≠a errores en la dramaturgia y el estilo escritural, desarrollar√≠a de forma m√°s justa a los personajes, pero no cambiar√≠a la esencia de la historia. Me gusta ese ‚Äúpor qu√©‚ÄĚ y ‚Äúc√≥mo‚ÄĚ fue concebida, me gusta que tenga la ingenuidad de una opera prima. Si realizara un cambio sustancial, si la reescribiera por completo, ya no ser√≠a la misma Nade que me ense√Ī√≥ tanto y me acerc√≥ a los lectores. ¬†

Has comenzado a transitar, con muy buen paso, en la literatura infantil y juvenil. ¬ŅC√≥mo llegas al g√©nero? ¬ŅPor qu√© tu inter√©s como escritora se ha enfocado en esa nueva lupa de sentido y producci√≥n? ¬ŅQu√© posibilidades te ofrece la literatura infantil y juvenil?

Lo sent√≠ como una asignatura pendiente: de ni√Īa, le√≠ a Excilia Salda√Īa, Enrique P√©rez D√≠az, Dora Alonso y Julia Calzadilla, as√≠ que durante mi crecimiento como autora me presionaba una deuda invisible con ellos, con la propia literatura infantil. Sus libros me inculcaron el amor por la lectura y la escritura. Son parte de m√≠, de la fuente a la que regreso a cada rato para aprender los entresijos de la literatura.

No fue una decisi√≥n precipitada: tard√© un tiempo en convencerme de que estaba lista para escribir para ni√Īos, que es uno de los p√ļblicos lectores m√°s exigentes que puedan existir. Por el momento, disfruto mucho creando estas historias porque me permiten recordar esos sentimientos que me provocaba el leer a los autores que funcionan como mis pilares. Me gustar√≠a acercar a los ni√Īos a la lectura a trav√©s de mis textos. Quiz√°s algunos de ellos, como yo, sientan el llamado literario y se armen de letras. ¬†¬†

La pandemia nos ha obligado a revolucionar y repensar no solo la literatura, sino su modo de comunicaci√≥n al p√ļblico, ¬Ņqu√© tal la experiencia?

Antes de la pandemia, las redes sociales, Internet, los medios de comunicaci√≥n masiva‚Ķ comenzaban a volverse herramientas √ļtiles para los escritores. Con la llegada de la covid-19 se han reafirmado o, quiz√°s, se han convertido en un elemento indispensable tanto para trabajar como para la socializaci√≥n, donde se hace necesaria la distancia.

¬ŅPiensas que son pocos los autores j√≥venes que se interesan por la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a? ¬ŅHasta qu√© punto pueden los autores de generaciones anteriores, incluso siendo j√≥venes, apoyar e impulsar a los m√°s noveles?

Durante la pandemia y gracias a una mayor incursi√≥n en las redes sociales, he descubierto que en Cuba existen muchos j√≥venes con deseos no solo de leer ciencia ficci√≥n y fantas√≠a, sino tambi√©n de crearla. A trav√©s de Twitter, Facebook e Instagram, muchos realizan publicaciones de sus obras e intercambian, sin tener conocimiento de que existen otros escritores, premios y la colecci√≥n √Āmbar de Gente Nueva que aborda el fant√°stico. Cuando lo descubren, exigen orientaci√≥n inmediata acerca de estos autores, y c√≥mo pueden acercarse m√°s a esta comunidad que ya exist√≠a.

Si algo ha caracterizado a los autores del fantástico cubano, es el apoyo mutuo y hacia los jóvenes que comienzan a través de asesorías, invitándolos a talleres, recomendándoles libros e instándolos a participar en concursos. Todos forman parte de este proceso, sin importar la generación. Los autores jóvenes escuchan a los veteranos y viceversa. Cada persona, desde su punto de vista, es capaz de arrojar luz sobre una temática poco explorada por otros.

De esa forma, los creadores más jóvenes adquirimos y compartimos experiencias que nos colocan en condiciones de, también, capacitar a los noveles, o a los que comienzan a leer a los autores cubanos.


Yanarys Valdivia: «La poes√≠a debe ser capaz de iluminar»

Yanarys Valdivia siente que la poes√≠a nos hace observar y entender la vida con ojos nuevos, ojos que trascienden el cristal ‚ÄĒlas barreras‚ÄĒ de nuestra experiencia humana. Toda entrevista no es m√°s que un pretexto y esta no es la excepci√≥n, lo reconozco: quer√≠a conocer m√°s de las reflexiones sobre esa realidad siempre cuestionable que Yanarys parece revelarnos a trav√©s de su creaci√≥n.

‚ÄĒ¬ŅDe d√≥nde nace tu inter√©s por el haiku y por otras estrofas provenientes de la tradici√≥n po√©tica oriental?

‚ÄĒSiempre me han fascinado la cultura y la filosof√≠a orientales, en especial la tradici√≥n literaria japonesa, tanto la narrativa como la poes√≠a, y fundamentalmente el haiku y su poder de dibujar el mundo en breves notas. Eso para m√≠ es esencial, de una claridad y autenticidad que siempre he admirado y respetado. Conoc√≠ del haiku espec√≠ficamente por un amigo que lo llev√≥ a una tertulia a la que asist√≠a con regularidad luego de mis estudios de arte. Ya para entonces escrib√≠a mis cositas, pero el descubrimiento de esta forma po√©tica sin dudas me abri√≥ a un mundo desconocido, y cambi√≥ para siempre mi manera de observar y ver la vida.

‚ÄĒ¬ŅEs posible definir, fehacientemente, qu√© es la buena o mala poes√≠a, o esta definici√≥n se filtra en el espectro subjetivo de cada lector?

‚ÄĒNo puedo ser tajante en cuanto a mi criterio con respecto a la buena o mala poes√≠a porque, sin lugar a dudas, esto pasa por infinitud de tamices personales, pero s√≠ pienso que la buena poes√≠a debe ir m√°s all√° de toda clase de convenciones, de estructuras, debe ser capaz de iluminar, de huir de los lugares habituales, de remover, de transformar, es algo vivo y en movimiento. Lo podemos ver en los grandes poetas como Whitman o Rimbaud, solo hay que observar el gran c√ļmulo de grandes de la poes√≠a, sus vidas, sus obras, para discernir ‚ÄĒde entre la mala hierba‚ÄĒ lo verdaderamente valioso, lo que trasciende tiempos y lugares.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo manejas el mundo de la autorreferencialidad a la hora de escribir? ¬ŅEs la poes√≠a, por necesidad, un ejercicio de autorreferencia?

‚ÄĒEn toda obra, am√©n de que se usen sujetos l√≠ricos, narradores o voces diferentes a los del autor, es imposible huir completamente del creador, pues el background est√° ah√≠, la vivencia: para poder hablar con voces prestadas, por debajo se hallar√° la del autor siempre. En mi caso, como en el de otros poetas y escritores en general, lo he usado tambi√©n como soporte creativo. Hay una gran zona de mi poes√≠a de un marcado car√°cter autorreferencial; aunque el que hable sea el paisaje, mis ojos est√°n ah√≠, tras el cristal.

‚ÄĒEn el proceso creativo, ¬Ņa qu√© paso le confieres mayor importancia?

‚ÄĒCada escritor es un mundo aparte y los procesos creativos son dis√≠miles; difieren un poco los poetas de los narradores, pero igual tienen su estructura, como es l√≥gico. Para m√≠ es fundamental la observaci√≥n, la acumulaci√≥n de experiencia para que pueda surgir una obra: el pozo ha de ser llenado, como bien apunt√≥ el maestro y amigo Roberto Manzano. Luego, no en todo momento se escribe de igual manera, a veces puede ser espont√°neo, a veces es resultado de la experimentaci√≥n y el juego, especie de reto; a veces se est√° escribiendo un poema mental, esbozando una idea, a veces se perfila todo un proyecto a partir de una idea iluminada. Todo paso es importante. Despu√©s viene el trabajo duro: la reescritura, que puede tomar mucho m√°s tiempo que la escritura inicial, y es un paso important√≠simo en el proceso creativo para la factura final o casi final del texto.

‚ÄĒSe ha hablado mucho de la investigaci√≥n como parte de dicho proceso creativo. En el caso del poeta, ¬Ņesta investigaci√≥n se reduce solo al an√°lisis del sujeto hablante o de las particularidades del discurso, o se preocupa adem√°s por otros esca√Īos de sentido?

‚ÄĒUna vez m√°s, esto depende del poeta y su visi√≥n, pero creo que s√≠ hay todo un proceso de acumulaci√≥n de informaci√≥n de todo tipo: visual, sensorial‚ĶY claro est√°, dependiendo de la obra como se haya perfilado, hay algunas que nacen de manera m√°s espont√°nea. Ya luego el escritor las va enfocando hacia un camino, y est√°n tambi√©n las que se trazan hacia una meta desde el inicio. Ah√≠ puede notarse quiz√°s esta investigaci√≥n inicial, que no solo en el caso de la poes√≠a es una preocupaci√≥n formal del sujeto hablante o sujeto l√≠rico, ni de lo que se habla o c√≥mo se habla, sino de todo un contexto tambi√©n, que puede tener una carga hist√≥rica y de diversos or√≠genes, intertextualidades, etc. Creo que un buen escritor lo abarca todo, me refiero a los diversos esca√Īos de sentido, los reconoce y los pone en funci√≥n de su obra

‚ÄĒ¬ŅPiensas que la poes√≠a tiene l√≠mites? ¬ŅCu√°les ser√≠an estos?

‚ÄĒNo creo que tenga l√≠mites. Estos solo pueden existir en las mentes. La poes√≠a tiene sus caracter√≠sticas formales, pero eso para m√≠ no supone un l√≠mite, sino una posibilidad.

‚ÄĒ¬ŅCu√°l es el papel del escritor, del poeta, en el mundo que nos ha tocado vivir? ¬ŅTiene acaso alg√ļn papel?

‚ÄĒEl papel del escritor es solo con s√≠ mismo: ser leal a su tiempo y a su obra, pero no por convenciones, por demostrar nada a nadie. Si uno es fiel a su visi√≥n, esto sin dudas llegar√° a otros, invitar√° a otros a participar de tu visi√≥n y sembrar√° buenas impresiones siempre.

‚ÄĒEn materia creativa es cierto, innegable dir√≠a yo, que existe el fatalismo geogr√°fico. El lugar donde nacemos nos define y, muchas veces, nos condiciona. ¬ŅDe qu√© manera puede un escritor, con su esfuerzo individual, desterrar este fatalismo o al menos luchar contra √©l?

‚ÄĒCreo que puede afectarte quiz√°s en cuanto a posibilidades de mostrar tu obra, de acceder a informaci√≥n si naces en un campo muy apartado; por ejemplo, la b√ļsqueda incansable de nuevos horizontes, la aventura, la exploraci√≥n, son las herramientas fundamentales para crecerse ante cualquier fatalismo, el estudio y la superaci√≥n de los l√≠mites propios y de tu contexto.

‚ÄĒ¬ŅQu√© opinas de la promoci√≥n literaria en Cuba? ¬ŅY de la autopromoci√≥n?

‚ÄĒLa promoci√≥n literaria en Cuba ha pasado por diversos momentos, unos m√°s felices que otros, pero sin dudas hay un trabajo sostenido. Se han publicado montones de obras de diversos autores, a veces tarde, pero al final salen. Tambi√©n existen eventos como el Festival Internacional de Poes√≠a, concursos o ferias que visibilizan un poco m√°s a los autores. Luego, est√°n adem√°s la autogesti√≥n y el camino que uno mismo logre labrarse: publicar fuera de Cuba puede servir para que otros lectores conozcan lo que se hace aqu√≠, aunque no d√© muchas ganancias monetarias. La literatura no va a dar grandes dividendos, pero s√≠ grandes satisfacciones de otras maneras que son tambi√©n disfrutables.¬†

‚ÄĒ¬ŅLa poes√≠a puede considerarse un ejercicio de reflexi√≥n sobre lo real?

‚ÄĒ¬ŅY qu√© es lo real? La poes√≠a puede hurgar en diversos sitios. La realidad es una constante cambiante, ef√≠mera y no permanente; la poes√≠a tambi√©n observa y registra estos movimientos.


‚ÄúNo dejar nada gratuito‚ÄĚ

María Lorente, quien obtuviera Mención en la más reciente edición del Premio Calendario por su texto teatral She is leaving home/Qué va a ser de ti, es una joven dramaturga con mucho por contar. Sabe que hacer buen teatro depende, en gran medida, de no dejar nada gratuito. Su historia como escritora y teatrista recién comienza y esta es la invitación para conocerla, en un ángulo mas cerrado de observación.

¬ŅC√≥mo ocurre tu primer contacto con el mundo de la escritura y con el del teatro? ¬ŅC√≥mo descubriste tu vocaci√≥n?

Creo que mis padres son lo más importante al hablar de mi vocación. Ellos son escritores y en mi casa siempre viví un ambiente de libertad, de buen gusto, una visión lo menos prejuiciada del mundo. Siempre fui hiperactiva y mis padres tuvieron que encontrar maneras para que yo soltara toda aquella energía: cursos de ballet, fotografía, numismática, artes plásticas y, por supuesto, teatro.

¬†Sara Miyares, muy cercana a mi familia y Teatro Gui√Īol, Las Estaciones o El Arca, fue fundamental en mi inserci√≥n en el teatro desde peque√Īa. Crec√≠ vi√©ndola actuar en el Gui√Īol, me inscribi√≥ en mis primeros talleres de teatro, mont√≥ obras conmigo y los ni√Īos de mi aula y me llev√≥ a formar parte de su grupo de entonces (Teatro de mu√Īecos Okantom√≠). Fue all√≠ donde tuve mis primeras experiencias dentro de un teatro.

Con Okantom√≠ particip√© en La calle de los fantasmas y en Beb√© y el se√Īor don Pomposo, todav√≠a guardo los programas de mano: hice de fantasma, de mendiga, de lazarillo y ayudaba a los actores en los cambios de ropa o en cualquier cosa que surgiera tras los telones. A partir de ah√≠ tuve muy claro en mi ni√Īez y parte de la adolescencia que quer√≠a ser actriz. Me present√© en las pruebas de la ENA y no aprob√©, lo cual, para mi sorpresa, no fue el fin del mundo. Todo lo contrario. Empec√© a escribir, a escribir con conciencia.

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo? ¬ŅCu√°nta importancia le concedes a la investigaci√≥n dentro de este proceso?

Cuando escribo, me encierro. Me gusta estar sola, en un ambiente tranquilo, sin interrupciones. Sin embargo, el tiempo de escribir no coincide siempre con el de concepción, trabajo de la idea o investigación, por lo menos para mí. Me pasa que cuando estoy en la primera fase de producción de un texto, mi mente se enfoca en eso con mucha fuerza, tanto que todo lo que leo, estudio, escucho o percibo, lo relaciono directamente con ese proceso.

Creo que cada proceso requiere un tipo de investigación que responda a las particularidades del futuro material. La investigación vivencial y la bibliográfica son las que he practicado para enriquecer mis textos. Me parece que todo lo que he escrito es también una investigación sobre mí misma.

¬ŅQu√© universo de referencias, tanto literarias como visuales y teatrales, te acompa√Īa?

He visto mucho teatro malo, y creo que todav√≠a me toca ver otra gran cantidad. Ese teatro que yo considero malo o poco interesante me ha ense√Īado mucho, me ha dejado claro lo que no quiero hacer. Ver o leer el teatro que me gusta tambi√©n es de gran ayuda. Estoy en una edad en la que dejarme influenciar y, de alguna manera, intentar copiar recursos de mis paradigmas, es muy productivo.

En lo literario, mi primera referencia son mis padres, y creo que por eso no me he aventurado en la poesía, porque sería trabajar en un campo muy trabajado por ellos. Soy fanática de la literatura latinoamericana: Cortázar, Vallejo, Carlos Fuentes, Juan Rulfo, Quiroga o Ricardo Piglia. También Dostoievski, Hemingway y Salinger causaron revoluciones en mi manera de escribir.

Háblame un poco de tu texto teatral She is leaving home/Qué va a ser de ti, que fuera reconocido con una Mención en el Premio Calendario 2019 de Teatro.

Es el primer texto teatral que escribo de manera seria y todav√≠a sigo trabajando en √©l. Despu√©s de leer Aire fr√≠o, de Virgilio Pi√Īera, hice varios intentos por escribir una obra cuyo centro fuera una familia cubana (otra m√°s para la gran lista de muestra dramaturgia). Finalmente vi 10 millones, de Carlos Celdr√°n, y eso fue lo que me impuls√≥ a escribir sobre mi familia, mi casa, mis preocupaciones. Tal vez de ah√≠ tom√© la autoficci√≥n, la frontalidad o lo narrativo.

Fueron dos influencias conscientes: Aire fr√≠o y 10 millones, luego se sum√≥ La noche de los asesinos, de Jos√© Triana. She is leaving home/Qu√© va a ser de ti es sobre Luc√≠a, una joven de 24 a√Īos que se separa radicalmente de sus padres, Ram√≥n y Mar√≠a. El texto ya est√° en proceso de publicaci√≥n en la editorial Aldab√≥n, de Matanzas, y eso me tiene muy entusiasmada y trabajando m√°s.

Desde el a√Īo 2018 has acompa√Īado al proceso creativo de Carlos Celdr√°n y Argos Teatro como asistente de direcci√≥n. Esto te ha permitido asistir de cerca al nacimiento de los montajes de Misterios y Peque√Īas Piezas (Premio Villanueva de la cr√≠tica en 2018) y Hierro (Premio Villanueva de la Cr√≠tica en 2019), ¬Ņqu√© experiencia te ha otorgado esta cercan√≠a y hasta qu√© punto has podido revertirla en beneficio de tu trabajo de escritura?

Siento la influencia de Argos Teatro desde muchísimo antes de tener la oportunidad de observar sus procesos de montaje. Por eso empezar a trabajar ahí ha sido un privilegio y, a la vez, una enorme responsabilidad. El trabajo de asistente de dirección es un término medio raro entre lo técnico y lo artístico. Este trabajo me deja mucho espacio para el aprendizaje, que es mi principal objetivo en el grupo. Ellos me han aportado tanto que estaré siempre en deuda.

Salí de la soledad de mi cuarto, de mi mundo de dramaturgia utópico, para insertarme de lleno en un teatro. Esa es una experiencia que todos los estudiantes deberíamos tener. Estar ahí, durante todo el proceso de montaje de una obra, cambia totalmente el punto de vista de uno con respecto al teatro.

 Como dramaturga lo que más me aportó fue ser testigo de la mutación del texto del papel a la escena. Además, fue muchísimo más productivo para mí el hecho de haber participado en dos montajes en los que el dramaturgo y el director eran la misma persona. Vi a Celdrán mirando desde la perspectiva de un director su propio texto, tratando de ser lo más objetivo posible, haciendo cortes, rescribiendo escenas y descubriendo facetas u objetivos nuevos que como dramaturgo no imaginó.

¬ŅPiensas que el ISA es un paso necesario, o acaso imprescindible, para los j√≥venes dramaturgos, o existen otros caminos posibles?

Un artista no necesita un t√≠tulo o una ley para legitimarse. Un artista necesita una obra. Creo que el ISA no es el √ļnico camino, sin embargo, s√≠ es un puente, una valiosa gu√≠a para encaminarse en el arte. Al menos desde mi experiencia lo ha sido.

El ISA no hace al artista, le brinda herramientas y es el estudiante quien tiene que saber aprovecharlas. Uno no se puede quedar nada más con el ISA, hay que salir, que entrar en contacto directo con las cosas, participar en todos los eventos (los buenos, los malos y los peores) y estudiar también materiales que necesariamente no están en el plan de clases.

La Facultad de Teatro tiene la suerte de contar con profesores que son, a la vez, artistas y teóricos de referencia nacional. Ese diálogo que se establece con los profesores y futuros colegas es lo más valioso de la Universidad, desde mi punto de vista.

Si tuvieras que definir tu escritura, ¬Ņqu√© palabras elegir√≠as?

La definiría con las palabras claridad, transparencia y verdad. Ojalá y otras personas al leerme definieran mi escritura de ese mismo modo.

¬ŅCu√°les son los temas que le interesan a tu teatro?

Las relaciones familiares, entre padres e hijos, y los conflictos de los personajes con su entorno. Sobre todo, temas y personajes que tengan posibilidades de cuestionar la realidad y de dialogar con el p√ļblico cubano actual sin caer en estereotipos.

Me gustaría hacer un teatro que, aun partiendo de un contexto nacional particular, pueda rebasar esa frontera y hablar de algo universal. Esto se lo debo mayormente a Argos Teatro.

¬ŅSientes que el mundo de la intermedial y lo hipermedial permea de alguna forma, menos o m√°s visible, tu creaci√≥n?

Por supuesto. Esa es una realidad en la que nací. Mi generación ha vivido esa fugacidad con cierto atraso por ser Cuba, pero igual es apabullante. Desde que tengo conexión a Internet por el teléfono móvil, todo se mueve desde ahí. No he insertado de manera consciente estos medios en mi escritura, pero creo que de una manera u otra están ahí.

Por ejemplo, en She is leaving‚Ķ las diferencias generacionales se pueden reconocer tambi√©n por el modo en que cada personaje interact√ļa con la tecnolog√≠a: los padres de Luc√≠a no saben conectarse a Internet por el m√≥vil y el padre no sabe manejar el tel√©fono inal√°mbrico, por ejemplo.

Como joven artista, ¬Ņcu√°les son los principales obst√°culos espirituales, materiales o de cualquier orden que entorpecen la creaci√≥n en los momentos que corren?

Siento que el mayor obstáculo para mí, soy yo misma. Lucho todo el tiempo en contra de mi vagancia para sentarme y seguir puliendo el material, en contra de la idea de que un texto ya está terminado, en contra de otro texto en proceso que puede hacerme dejar el anterior a medias, en contra de mis inseguridades y, la más dura, en contra de la autocensura. Pienso que la mejor manera de quedar bien ante un futuro lector o espectador es ser sincero, investigar de manera seria y pulir mucho el material, no dejar nada gratuito.


«El fin √ļltimo de la poes√≠a es dejar un testimonio»

Es una de las j√≥venes voces de la poes√≠a actual que sobrevivir√° al paso del tiempo. Hacer una puesta semejante puede resultar arriesgado o pol√©mico ya que, en materia de escritura, en materia art√≠stica, es dif√≠cil anticiparse al paso del tiempo y de las miradas, siempre subjetivas, de la cr√≠tica y el p√ļblico.

Sin embargo, el arte también posee objetividad. Objetividad que asume el sinónimo de talento, persistencia, memoria y vibración. Quienes recibieron con sorpresa la noticia de que Antonio Herrada se había alzado con la Mención Única del Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén, en su más reciente edición, tal vez se han perdido a uno de los poetas cuyo testimonio, en los caminos de lo creativo, vale la pena escuchar y sentir. 

¬ŅCrees que hay una necesidad de definir qu√© es la poes√≠a en los tiempos que corren (o en cualquier otro tiempo)?

Una definici√≥n siempre presupone una frontera. Una marca que delimita el esto s√≠ y aquello no. Creo que a veces hace m√°s da√Īo definir. Lo mejor de los avances siempre ha sucedido en los m√°rgenes. Si me arriesgara a esbozar un concepto empezar√≠a cada l√≠nea con la palabra NO. (Criterios de forma): NO hay que escribir en rima, NO hay que escribir en versos, NO hay que evadir las formas narrativas, NO hay que evadir la rima, NO hay que evadir los versos, NO hay que escribir con moldes narrativos‚Ķ y as√≠ un largo etc√©tera. (Criterios de contenido): NO quiero extenderme en esto, pero me gustar√≠a proponer un concepto f√≠sico, la resonancia, y hacia all√≠ que camine el texto, que la poes√≠a NO sea un reba√Īo de temas que sale a pastar todas las ma√Īanas, sino que cualquier asunto humano provoque una vibraci√≥n, una igualdad de frecuencias que hagan al texto y lector oscilar.

La poes√≠a es una materia, asociada muchas veces a la palabra escrita, pero que claramente se transmuta y asume cuerpo no solo en muchas manifestaciones art√≠sticas, sino tambi√©n en la vida cotidiana. En t√©rminos can√≥nicos est√° la tradici√≥n, la historia de la literatura, las escuelas, los estilos. Sobre eso volvemos, negamos o asentimos. Y nos ponemos en di√°logo con personas que ni siquiera conocimos, y de las cuales a veces nos separan siglos. Otra muestra m√°s de la teor√≠a de las vibraciones. Si me pidieran una definici√≥n, me arriesgar√≠a a esa frontera difusa, y que la libertad expresiva tenga la √ļltima palabra.

¬ŅC√≥mo transcurren tus procesos creativos?

Hay dos etapas. La primera es una etapa permanente, es la b√ļsqueda, la lectura, el estar atento a todo lo que el ojo del poeta ve en su d√≠a a d√≠a. Muchas veces esa mirada est√° condicionada por el proyecto que escribo en esos momentos, aunque no desatiende otras im√°genes no relacionadas con esto pero que pudieran formar parte de algo futuro. Por eso digo que soy poeta a tiempo completo.

Una pel√≠cula, un libro, una noticia, un resultado cient√≠fico, una canci√≥n, el paisaje que observo cuando me traslado por la ciudad, una frase dicha al aire, cualquier cosa que me provoque una m√≠nima vibraci√≥n. Muchas veces acompa√Īo estas experiencias de notas. Y esas notas son la materia prima de la segunda etapa. A veces paso meses sin revisarlas y cuando lo hago encuentro poemas completos. Soy un escritor de notas y a veces hago poemas.

Cuando maduran, surgen los libros. Me gusta hallar relaciones infinitas y la idea del proyecto de libro. En esto contradigo la posición de Hemingway, y aunque a veces la musa me agarra escribiendo, nunca comienzo un texto como una invocación.

Esta segunda etapa lleva el corrientazo de la escritura y un larguísimo proceso de revisiones, donde trato que cada palabra tenga su justo lugar. Este modus operandi arriesga por la calidad antes que por la cantidad. Me permite disfrutar como un escolar sencillo y no como un asalariado. Y a veces se reconforta con lecturas como la de Pound, cuando dice que más vale legar una buena imagen que no un conjunto silencioso de obras voluminosas. No obstante, siempre queda el riesgo, la apuesta por la idea fallida, el tiempo dedicado a lo que no concretará en página impresa. Para eso solo queda el desprendimiento y el placer que provoca la contemplación.  

Am√©n de las lecturas, ¬Ņindispensables? para cualquier escritor, ¬Ņde qu√© manera se forma un poeta hoy en d√≠a?

Hay que entrenar la sensibilidad como un atleta. La lectura sigue siendo la fuente nutricia fundamental, pero la poesía empieza en todas partes (Nogueras, ob.cit). Me gustaría que existiera un reglamento de estricto cumplimiento para todos los poetas o aspirantes: y que empezara con una orden de alejamiento. Nuestro gremio sigue siendo como un gueto, nadie sale y nadie entra.

Ojal√° pudi√©ramos orientar una hora de conversaci√≥n profunda por cada hora de lectura. Y una libreta donde reflejemos el tiempo dedicado al intercambio con otras artes y artistas. Adem√°s pudi√©ramos disponer de planes de internamiento en zonas naturales, pr√°ctica de deportes extremos, unas cuantas materias cient√≠ficas, clases de baile, idiomas y filosof√≠as orientales, y por qu√© no, el contacto con ni√Īos(as) y con comunidades en desventaja social.

Despu√©s de estas sesiones, la sensibilidad del poeta tendr√° buenos m√ļsculos. NO me gusta la imagen del bardo ensimismado. Prefiero el camino del conocimiento profundo de toda obra humana. Por ese camino quiero llegar a la poes√≠a. ¬†

Algunos de mis entrevistados me han hablado de la existencia de una supuesta crisis de lo po√©tico en el pensamiento de la naci√≥n cubana, ¬Ņopinas de igual manera?

Si la crisis consistiera en que el peso de la poesía en los círculos artísticos, políticos y mediáticos de la nación ha disminuido, pudiera estar de acuerdo. La poesía se ha retirado un poco del imaginario del cubano. El pensamiento (como cuerpo creado desde instancias de poder) ya no la tiene tan en cuenta. Pero esto no tiene nada que ver con la calidad de la poesía. Pocas veces se ha escrito tanta poesía y tanta poesía sobre Cuba. Esa parte del pensamiento que también es marginal tiene una salud increíble, es rebelde, heterodoxa, criolla. Claro que no podremos esperar un coro.

El propio sistema cultural ha hecho que crezcan exponencialmente los poetas publicados, las editoriales, los concursos. Y el propio sistema es un atentado contra la calidad de la poesía. Porque la poesía es una industria de la exclusividad, no de la reproducción continua.

Claro que no es el objetivo del sistema, est√° hecho para todo lo contrario, para crear incentivos y dar apoyo, pero a veces los resultados no acompa√Īan. Lo podemos ver en los cientos de libros que se publican cada a√Īo. Si al escritor y al lector no les molestan estas escrituras desechables, pues no habr√° contradicciones, esperaremos cada a√Īo los nuevos libros como se esperan las nuevas versiones de los celulares.

Pero si por el contrario est√°n buscando un producto √ļnico, habr√° que cambiar las estrategias. Pienso en un peque√Ī√≠simo grupo de poetas contempor√°neos cuyas obras valen para negar esa crisis. Habr√° que abrirles m√°s espacio, llevar sus obras a otros circuitos, argumentar sus valores. Sacarlas del gueto.

¬ŅCreamos poes√≠a en Cuba con miradas √ļnicamente regionales y signadas a un momento en espec√≠fico o se busca lo universal? ¬ŅEs ese ‚Äúlo nuestro‚ÄĚ, de alguna manera, sin√≥nimo de ‚Äúlo universal‚ÄĚ?

Esta contradicci√≥n entre lo universal y lo local me da siempre algo de risa. ¬ŅNo estaban escribiendo los griegos sobre sus dioses, sus haza√Īas y sus problemas cotidianos? ¬ŅNo estaba Guill√©n hablando de lo que nos define en el imaginario del mundo? El verdadero desaf√≠o est√° en evitar la repetici√≥n, en aportarle algo nuevo a lo que tantos han dicho. La clave est√° en el olfato que debe tener el escritor para identificar la universalidad de un tema local o en cu√°ntas sensibilidades pueden abarcarse desde la √≠ntima realidad de un solo hombre. A veces desespera no solo que sean los mismos temas sino que no hay nuevas formas de tratarlos. Y eso s√≠ es la huella de una crisis creativa.

Eres codirector del proyecto Coliseo Poético. Háblame un poco de esta experiencia.

Pudiera hablar de esta experiencia como de un embri√≥n. Surgi√≥ de una manera muy inesperada, en una conversaci√≥n, intentando simplemente hacer una lectura de poes√≠a de forma diferente. Y ha cambiado mucho. De participantes, de espacios y de patrocinadores. Invariable se ha mantenido Osmel Almaguer, el otro poeta culpable, y quiz√°s algo del esp√≠ritu. Ha intentado, sobre todo despu√©s de la segunda edici√≥n, unir varios temas de inter√©s del √°mbito po√©tico nacional: los mundos virtuales (todo, excepto el d√≠a de la competici√≥n, sucede a trav√©s de Internet), una buena remuneraci√≥n econ√≥mica (los premios por la lectura de varios poemas superaron en cuant√≠a lo que cualquier premio que se otorga en la mayor√≠a de los concursos nacionales), el resurgir del inter√©s por la lectura del poema en p√ļblico, la adrenalina de todo concurso en vivo, la participaci√≥n del p√ļblico en las decisiones y no solo del jurado, y en cierta medida la democratizaci√≥n y diversificaci√≥n de la forma de jerarquizaci√≥n literaria m√°s extendida en el panorama literario actual: los concursos.

Después nos enteramos que en el mundo proliferan muchas acciones de este tipo, bajo reglas más o menos parecidas, y hay varios circuitos importantes de slam poéticos, aunque nuestra propuesta gladiadora nos gusta pensarla con nuestros propios intereses.

Solo hemos realizados dos ediciones, la √ļltima tuvo tambi√©n un p√ļblico considerable (dir√≠a que unas diez veces o m√°s de las personas que normalmente participan en una lectura de poes√≠a), y adem√°s activo en cada decisi√≥n que tomaba. Tuvo mucho apoyo y resistencia sobre todo de poetas. Algunos nos pensaron guerreristas o pretenciosos tejedores del canon. Cosa que nos dio mucha risa, y que obviamente es un s√≠ntoma del purismo in√ļtil que a√ļn persiste. Claro que es una obra en perfecci√≥n. M√ļltiples causas han retrasado la realizaci√≥n de la tercera edici√≥n, pero la idea no ha muerto.

¬ŅEst√°s aburrido? Planifica tu aislamiento. Lee los libros que siempre pospones. Termina tus proyectos inconclusos. Responde entrevistas. #Qu√©date en casa. (Mensaje de Antonio Herrada, Menci√≥n √önica del Premio Nacional de Poes√≠a Nicol√°s Guill√©n)/ foto cortes√≠a del entrevistado

¬ŅCrees que existen l√≠neas/propuestas est√©ticas comunes dentro de las diversas voces que conforman la poes√≠a de los nacidos en los a√Īos 90? ¬ŅHasta qu√© punto es infructuoso ya estudiar las po√©ticas de los creadores ateni√©ndose solo a la coincidencia temporal de haber nacido, o no, en una d√©cada?

Como NO me gustar√≠a que nadie viniera a quitarme mi trabajo, creo que ser√≠a bueno dejarle estas preocupaciones a la cr√≠tica, y si no existe, pues a los creadores que quieran aventurarse. Como escritor a√ļn no diviso esas l√≠neas, o ser√° que no logro insertarme en las que existen. Quiz√°s desde fuera alguien pudiera venir a iluminarme y a cambiar mi opini√≥n. Ya habr√° tiempo.

Particularmente no me interesa el tema, más allá de lo que puedo descubrir leyendo a mis contemporáneos o intercambiando criterios. En ese sentido, cuando varios comulgan en intereses, la línea o el grupo emergerá solo. Lo que sí no puede perderse de vista es que para trazar líneas deben existir voces. Y una voz no es publicar libros o ganar varios premios. Hay que establecer la diferencia. Una voz es un sonido muy difícil de imitar.        

Se ha hablado mucho de la poes√≠a como lenguaje revolucionario, que por necesidad obliga a que se revolucionen pensamientos, est√©ticas e, incluso, criterios art√≠sticos de una √©poca. ¬ŅEs esta la funci√≥n, as√≠ sea adyacente, de la poes√≠a? ¬ŅSe percibe esto en nuestro cuerpo po√©tico nacional?

Ojalá toda poesía fuera revolucionaria. Hace poco oí de una joven historiadora del arte que la poesía era la base de todo hecho artístico, como la ciencia básica que experimenta horas y horas en laboratorios para en el futuro desarrollar un producto. Hay sobrados ejemplos de lo que la poesía ha revolucionado, incluso como himno de transformaciones y luchas sociales.

Me gusta pensar la poes√≠a como una forma elevad√≠sima del pensamiento, como un acto del conocimiento. Incluso la m√°s contemplativa. Pudiera hasta establecer una cadena de consecuencias, a mala poes√≠a corresponder√° mal arte, como al pobre desarrollo de un guion corresponde un mal cine. Asumo esta posici√≥n determinista. Pongo esta regla en mi tintero y recuerdo algunas voces. ¬ŅTodav√≠a tengo que hablarte del panorama nacional?

foto cortesía del entrevistado

En la poes√≠a, ¬Ņes mesurable una relaci√≥n con el lector? ¬ŅHasta qu√© punto un poeta debe escribir para dialogar con potenciales ‚Äúotros‚ÄĚ, e intentar ser comprendido por ellos?

La relaci√≥n con el lector que eres es vital para el escritor que intentas ser. No se trata de complacer a nadie. Pero tampoco puede perderse de vista la funci√≥n fundamental: el poema es un medio de comunicaci√≥n. Hay que definir los p√ļblicos a los que quisi√©ramos conquistar, o al menos escribir pensando en el lector ideal, que es el modelo de uno mismo. Todo lo que traicione esto (escribir para concursos, para el mercado, para sacar un libro tras otro‚Ķ) va a tener un r√°pido final, feliz para los que prefieren la Literatura (en may√ļsculas quiero decir).

Me consta que eres un autor que madura sus libros con extrema paciencia. ¬ŅPor qu√©?

Voy a ponerte un ejemplo dom√©stico. En poes√≠a me gusta el ritual de revisar obras completas. Analizar el volumen. Hace poco me percat√© que la poes√≠a de un poeta ¬Ņlocal? que respeto, Delf√≠n Prats, ten√≠a unas 200 p√°ginas. Ya he escrito esa cantidad en poemas. Acabo de pasar mis 27 a√Īos, lo que limita totalmente la posibilidad de ingresar en el club de las leyendas. Podr√≠amos preguntar a muchos lectores y recordar√°n m√°s versos de Delf√≠n que los de muchos Premios Nacionales de Literatura. Esto tomando en cuenta que ni es un poeta medi√°tico ni ha escrito como Buesa para el ‚Äúgran p√ļblico‚ÄĚ. Algo dice esto de su poes√≠a.

Autores han muerto muy j√≥venes con considerables (en cantidad y calidad) de p√°ginas escritas, hay otros que acumulan grandes vol√ļmenes en sus largas vidas. Est√°n los Rimbaud y los Nicanor Parra. Estos ejemplos me sirven para enunciar que el fin √ļltimo de la poes√≠a es dejar un testimonio, una huella que nos trascienda. Un ensayo de lo que ser√≠a la vida despu√©s de la muerte. Claro que la paciencia no es la clave. Es apenas una estrategia para intentar hacer las cosas lo m√°s sedimentado posible.

A veces lo mejor de la producción se da en una corta estación de escritura. Y a veces el tiempo permite entregar obras reposadas. Ya he dicho que soy poeta a tiempo completo, soy un remunerado de la vida académica y científica, a veces escribo.

Paso mil veces m√°s tiempo editando mis textos que poni√©ndolos en hojas. Cuando uno aprende a desprenderse de florituras la paciencia es apenas la evidencia de que el texto es lo que vale, la b√ļsqueda, la escritura, la poes√≠a es lo que vale. Ya para entonces, la vida propia del poema, separada de la emoci√≥n del poeta, habr√° empezado esa lucha por quedarse.

¬ŅEst√°s aburrido? Planifica tu aislamiento. Lee los libros que siempre pospones. Termina tus proyectos inconclusos. Responde entrevistas. #Qu√©date en casa. (Mensaje de Antonio Herrada, Menci√≥n √önica del Premio Nacional de Poes√≠a Nicol√°s Guill√©n)/ foto cortes√≠a del entrevistado

Diez películas de Probeta (+ fotos)

La experimentación artística se ha convertido en una de las divisas de los miembros de la filial santiaguera de la Asociación Hermanos Saíz; no pocos de sus miembros apuestan por esta variante creativa para definir el resultado de sus propuestas. Desde las distintas secciones se pueden advertir creaciones que rompen constantemente con lo formal. Existe una preocupación por la evolución estética de sus obras por parte de los creadores.

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«Escribir para m√≠ es un acto de placer»

Mar√≠a Karla √Āguila escribe desde Montreal sobre las formas de interpretar la belleza (siempre ef√≠mera y cambiante). Su Cienfuegos natal la acompa√Īa y tambi√©n la obsesi√≥n ‚ÄĒesos motores tambi√©n ef√≠meros y cambiantes‚ÄĒ de encontrar al personaje roto, al fragmento de una historia o de un verso. Poes√≠a y narrativa tejen sus hilos sobre esta joven escritora que ha empezado a recorrer los pasillos amplios de la literatura.

¬ŅC√≥mo construyes, desde lo emocional, lo espiritual y lo racional, tu propio ejercicio creativo?

No hay nada que piense que no pueda ser dicho por uno de mis personajes. Cuando me encuentro frente al papel, la historia parece ser dictada por otra persona, yo soy m√°s bien la copista. No s√© c√≥mo funciona. A veces todo empieza por una frase, el recuerdo de mi madre dici√©ndome que si no me ba√Īaba me iba romper los dientes. Es una frase que puede resultar violenta, pero mi madre es una santa y en el cuento, la madre de la muchacha tambi√©n la quiere mucho, pero la muchacha no soy yo, es otra. La muchacha puede ser una compa√Īera de clase que tuve en la primaria y que vi hace unos d√≠as. Es algo as√≠, es un efecto collage o Frankenstein.¬†¬†

En tu viaje desde Cienfuegos a Montreal, ¬Ņsientes que tu mirada hacia la creaci√≥n y hacia la narrativa ha cambiado sustancialmente? ¬ŅLa migraci√≥n f√≠sica conduce, de manera obligatoria, a una mutaci√≥n est√©tica? ¬ŅC√≥mo asumes, adem√°s, el cambio de una lengua hacia otra?

La Karla que partió de Cuba en abril del 2017, ya no es la Karla que responde a esta entrevista. Yo cambié, cambió mi manera de ver las flores, los animales y mis semejantes. Ya no veo a mi país igual, ya no veo a mi familia igual, ni a mis amigos tampoco. Mi literatura (eternamente mutante) heredó, por suerte, este principio orgánico y evolutivo. Creo que la migración física conduce de manera obligatoria a la mutación estética. Las formas de interpretar la belleza cambian, porque la belleza no es la misma.   

El franc√©s, como lengua proveniente del lat√≠n, guarda bastante hermandad con el espa√Īol. Una vez que conoces un poco de vocabulario te vuelves especialista traduciendo mentalmente de una lengua a la otra, ya que ambas guardan estructuras gramaticalmente id√©nticas. Aunque por el momento no escriba en esta lengua, no abandono la idea de que alg√ļn d√≠a sea capaz de hacerlo. ¬†¬†¬†

En el a√Īo 2019 obtienes el premio que otorga la Universidad de Montreal y la revista Hispanophone por tu cuento Un tren sin puertas ni frigor√≠fico. ¬ŅC√≥mo se abre paso un artista joven en un contexto geogr√°fico que no es el suyo?

No tengo muchos consejos que dar respecto a ello. Realmente participé en ese concurso porque soy estudiante de la Universidad de Montreal en Estudios Hispánicos. La convocatoria llegó directamente a mi correo y vi en ella una oportunidad de probar suerte y ser leída por otras personas que no fueran cubanos. Fue una sorpresa. Un premio siempre se recibe con inmensa sorpresa y sobresalto, cuando dijeron mi nombre casi me desmayo.

D√≠as despu√©s me invitaron a una clase de pr√°ctica del espa√Īol, que se imparte en la misma universidad, y los estudiantes me hicieron algunas preguntas con respecto al acto de creaci√≥n. Era una experiencia que viv√≠a por primera vez en un pa√≠s que no era el m√≠o. Mis compa√Īeros de clase me hablaban en los pasillos de los personajes de mi cuento, les intrigaba el hecho de que fueran reales. Hermos√≠simo.¬†¬† ¬†¬†¬†¬†

¬ŅSientes que el escritor tiene alguna responsabilidad de mapear o retratar su realidad y su tiempo, o debe enfocarse en otras b√ļsquedas?

No creo que necesariamente tenga que retratar su realidad; cuando el acto creativo se convierte en un deber deja de ser arte por arte y comienza a tener otros apellidos. No me considero una escritora militante, no estoy comprometida con mi realidad, ni siquiera estoy comprometida conmigo.

Los temas, los personajes, los versos surgen de una manera inexplicable, vienen en forma de obsesiones o de imágenes. Algunos hablan de lo que he vivido o he visto, pero no surgen de una necesidad social o de un comprometimiento con alguna causa. No me veo hablando de reciclaje, ni de consumismo, ni de maltrato animal. Me veo hablando del ser humano, de mí, buscando…    

De tu experiencia como escritora en Cuba, ¬Ņcon qu√© te quedas? ¬ŅY qu√© desechar√≠as?

Me quedaría con casi todo. Desecharía la parte de imprimir y buscar sobres para enviar a concursos, la parte de enviar por correo mis textos y que casi nunca lleguen.   

La di√°spora de autores cubanos, di√°spora ya sea temporal o permanente, ha provocado una cierta dispersi√≥n en el conocimiento que los creadores tenemos unos de otros; y tambi√©n una cierta dispersi√≥n entre los lectores que pierden de vista a determinados autores. ¬ŅCrees que exista una estrategia, as√≠ sea m√≠nima, para establecer puntos y puentes de conexi√≥n entre las escrituras de la Isla, con independencia del √°rea geogr√°fica en que su creador se encuentre?

Creo que es buena cosa esto que haces, por ejemplo. Mediante las entrevistas podemos conocer lo que piensan otros autores, lo que nos separa, pero principalmente lo que nos une. Admiro la labor de Milho Montenegro. Quisiera, alg√ļn d√≠a, tener esa dedicaci√≥n de promover a otros escritores, esa dedicaci√≥n que hace que nos acerquemos a otras maneras de crear.

Pienso que otra buena estrategia ser√≠an las antolog√≠as; en medio de esta crisis editorial, creo que son una buena soluci√≥n. Dar paso a la publicaci√≥n colectiva. Cada cual, con su estilo y su propia b√ļsqueda, pero tomados de la mano, en un mismo libro. La antolog√≠a como un espacio de socializaci√≥n.

H√°blame un poco de tu libro La que debe morir, Premio Reina de Mar 2017 en el g√©nero narrativa…

La que debe morir es un libro que me hace siempre sonre√≠r. Es un libro que adoro y del cual me siento s√ļper orgullosa. Est√° dividido en dos partes: la primera se desarrolla en una ambientaci√≥n rural y la segunda en una ambientaci√≥n urbana. Es un libro de mujeres, de mujeres al borde de la fatiga, de la existencia. Mujeres tratando de lidiar con la miseria personal y colectiva. Hay risa y llanto, fango y asfalto. Son cuentos breves, medios acabados, como la vida de sus personajes.

¬ŅCu√°les son los temas/obsesiones/seducciones que intenta tocar tu literatura?

Me interesa el sexo, todo se trata de sexo, como dijo Oscar Wilde. Me interesan las din√°micas callejeras, c√≥mo habla la gente, me interesa la gente an√≥nima, los que acompa√Īan a los h√©roes, los que no se atreven a matar, pero lo piensan. Me divierte hacerlos hablar porque tengo alma de titiritera. Poner esperanza all√≠, donde se supone que no hab√≠a espacio para una puerta, entonces la puerta se abre y el ladr√≥n se escapa del polic√≠a.

En la poes√≠a soy otra, la poes√≠a es un espacio m√°s personal. Cada verso es una imagen que cre√≠ ver o que quise que sucediera. Escribo poes√≠a porque no se cantar, ni tocar ning√ļn instrumento musical.¬†¬†¬†

¬ŅDe qu√© manera se imbrica, en tu trabajo, la poes√≠a?

La poes√≠a est√° presente en todos los aspectos de mi vida. Sin embargo, cuando escribo narrativa, hay textos que me demandan alejarme de ella, mientras que en otros se entremezclan ‚Äúlo narrativo‚ÄĚ y ‚Äúlo po√©tico‚ÄĚ, creando as√≠ lo que algunos definen como ‚Äútexto frontera‚ÄĚ. Pienso que de una manera u otra, la poes√≠a est√° presente porque siempre va conmigo, forma parte de lo que soy y de c√≥mo interpreto cada acontecimiento.

¬ŅCu√°nta importancia le concedes a la disciplina y al rigor del oficio en tu ejercicio creativo?

Una vez le√≠ o escuch√© que si no sent√≠as la necesidad de escribir no eras un escritor. Estuve tortur√°ndome mucho tiempo, incluso, cuando me dicen ‚Äúescritora‚ÄĚ algo en m√≠ tiembla de inseguridad.

No siento la necesidad de escribir. Puedo pasarme meses sin hacerlo y no me castigo, ni me deprimo, ni me juzgo mal por ello. Cuando me siento frente a la computadora, el poema se teje solo, el cuento se sucede sin trabas, todo fluye. No veo mi escritura conectada a una estrategia, escribir para mí es un acto de placer… como hacer el amor. 


La poesía transforma la videncia

Ismaray Pozo sorprende, y eso lo consigue no solo su poes√≠a o su belleza interior sino tambi√©n su pensamiento, que crea zonas de grietas y de relumbre. Conversar con ella sobre el arte y la literatura podr√≠a ser un pretexto, transformado al fin en otra cosa: unos instantes maravillosos que quiero compartir con los lectores de esta entrevista. La poes√≠a, esa videncia primera y √ļltima, es el tema que de inmediato sale a la luz.

¬ŅEs posible poetizar la vida, la experiencia cotidiana? ¬ŅO est√° el poeta condenado de antemano a intentar reflejar el mundo, pero solo ver el reflejo de la luz en el fondo de la caverna?

No veo otro modo de poetizar sino a partir de la experiencia vital. ¬ŅDe qu√© otra cosa vamos a poetizar sino de la vida? El hombre habla de lo que conoce. En √ļltima instancia, puede teorizar sobre algo desconocido, pero siempre lo har√° en relaci√≥n a lo que ya sabe, a lo que es para √©l una evidencia. Y lo desconocido ‚ÄĒpienso en el origen del mundo, la existencia de Dios, la muerte, la existencia de la vida despu√©s de la muerte, etc.‚ÄĒ se convierte en una suerte de ‚Äúconflacionismo‚ÄĚ.

El hombre se subordina al orden de las estructuras, a un nivel de la realidad, en ese sentido hay cosas que tendr√°n que seguir en un estado de ocultamiento, por desentra√Īar o (in)desentra√Īables. Por tanto, lo desconocido es otra evidencia. Es ese el material del poeta, que no es para m√≠ un ser condenado, quiz√°s s√≠ como dec√≠a Pessoa, un fingidor. Un develador de formas. Homo locuens. Hombre hablante y pensante capaz de significar; en el caso del poeta, capaz de resignificar ese mundo que est√° ah√≠ y nos viene dado. ¬†

De la misma manera que el hombre es configurador de lo humano, el poeta es un reconfigurador de lo humano/resimbolizante de lo humano. Es alguien con una sensibilidad para desatender ese nivel de la realidad, ese orden del que hablaba ahorita, para construirse otro. De esa nueva entropía o nueva disposición nace el poeta.

¬ŅHay mestizaje, hay hibridez en tu poes√≠a? En este mundo que vivimos, ¬Ņtodo acto po√©tico/art√≠stico es de por s√≠ mestizo y/o h√≠brido?

Salvando las primeras formas sociales, las primeras expresiones del arte asociadas a la caza, la veneraci√≥n de √≠dolos‚Ķ, creo que nunca m√°s ning√ļn pensamiento naci√≥ del vac√≠o. Todo parte de algo. Todo en el arte fue despu√©s relacional, bien por m√≠mesis o por resistencia a algo, como las vanguardias.

Somos seres temporales, precedidos, eso hace que haya mezclas, influencias, referentes, que haya una circularidad, una vuelta sobre los mismos temas, con puntos de conexión con otras poéticas, otras formas de creación. Si es eso a lo que llamas mestizaje, sí, hago una poesía mestiza, atravesada por todas esas herencias quedadas de lecturas, experiencias, estudios.

Si te refieres a un purismo de estilo, tambi√©n, aunque no siempre. No me molesta ese tipo de contaminaci√≥n porque, siendo fiel a la primera pregunta, la vida est√° muy contaminada, afectada. ‚ÄúLos nuevos mapas son distintos‚ÄĚ, dice Eltit. Ya no importa tanto el c√≥mo sino el fin.

Por ejemplo, siempre me ha parecido La mujer del mercader del río: una carta, de Ezra Pound, un poema, una misiva y un magistral cuento. Igual te podría citar narradores sesgados por la poesía y en mí trasciende más lo leído (en la narrativa) cuando encuentro también eso. Lo otro.

Lo importante, creo, es poder hacerlo bien, no todos los caminos nos conducen a Roma, y a veces comenzamos algo que se termina trenzando, trocando en otra cosa.

Lo puro solo lo veo asociado al origen, al germen de algo; cuando ese algo crezca, progrese, ya estará irremediablemente combinado, conminado también, pues hay en todas las formas de comunicación una amenaza/intrusión/ruido/participación.

Se ha dicho que la poes√≠a, en la actualidad, se lee poco. Sin embargo, la poes√≠a aun tiende a escucharse, tal vez con m√°s facilidad que leerse. ¬ŅContinuamos siendo receptores de la oralidad? ¬ŅHasta qu√© punto el acto de vivir la poes√≠a, cuando la comunicamos a trav√©s de la palabra hablada/escuchada, transforma el acto de comunicaci√≥n?

Continuaremos siendo receptores y emisores de la oralidad, en tanto seres hablantes. Incluso viviendo con un alto nivel de enajenación o ensimismamiento vamos compartiendo tradiciones, mitos, leyendas, parte de nuestra historia a través de nuestras acciones. La palabra tiene fuerza, ya sea oral o escrita. Reencarna en cada uno de nosotros.

Cuba está interceptada, pintada por la palabra. Interceptada por mitos, ritos, por las culturas hispanas, africanas, que fueron trasmitidas de esa manera. Cuánta gente no se inicia hoy en las religiones africanas y esa fe es también fe en la palabra, en la herencia de la palabra. Eso que se vuelve inmutable, trasciende. Pero no tienen los mismos códigos la palabra escrita y la palabra oral.

cortesía de ismaray pozo

No creo que el decir la poesía ayude a que se consuma más. Ciertamente la poesía se consume poco; creo que siempre, en relación con otras artes, se ha consumido menos. Hay un riesgo en lo que es consumido por todos. En ese sentido, no lo veo mal, la poesía no puede ser para todos, como tampoco lo es la Física, la enfermería, la pintura, la fundición de metales.

Hay una gran tradición de repentistas, improvisadores, decimistas en nuestro país. Veo en esa forma de trasmitir lo poético una performatividad, necesita de la interacción con el oyente, se reafirma muchas veces en esa interacción y el oyente recibe y reacciona, como una llamada-respuesta. Ahora, toda la poesía no precisa el mismo nivel de interacción.

Yo prefiero trabajar a un nivel m√°s simb√≥lico, sensorial ‚ÄĒno tan audible‚ÄĒ cuando tengo que enfocar el ojo sobre la l√≠nea impresa, como la punta de un aerostato.¬† En la escucha otras cosas pueden disuadirnos. El o√≠do tambi√©n es un √≥rgano con una memoria temporal muy corta.

Charla conla poeta Ismaray Pozo

Les comparto esta charla que tuve con la poeta Ismaray Pozo el pasado 14 de febrero después de la presentación de su libro.

Publicada por Joaquín Chávez Pérez en Martes, 25 de febrero de 2020

En una narraci√≥n, quiz√°s escuchar si la pared era blanca o azul (solo si eso determina en la historia) no har√° la gran diferencia. Si nos perdemos la l√≠nea de un verso en un poema, quiz√°s no entendamos el poema. En lecturas de poes√≠a, pienso que algo siempre se nos pierde, algo siempre intercede entre el texto y el que escucha, trasformando ‚ÄĒcomo dices‚ÄĒ el acto de comunicaci√≥n, o bien haci√©ndolo incompleto.

Háblame un poco de tus referentes literarios y de cómo llegas al mundo de la escritura.

A todo sitio se llega buscando. Así llegue yo a la escritura, buscando un sitio. Empatizamos con lo que conocemos. Lo que siempre está en nosotros se torna parte de nuestro carácter, de nuestra identidad. En casa siempre tuvimos libros. Mi padre era por entonces un gran lector. Lo primero que hacía con su salario era comprar libros en la librería municipal. Entonces me acostumbré a esa presencia.

Leía libros de la colección Huracán en la adolescencia, Flaubert, Dostoievski, V. Hugo, Tolstoi. La escritura llegó después, estando en el IPVCE, o poco antes. Para mí, aquello solo era garabatear en una agenda. Era una de las muchas inquietudes que sentía por el arte, de manera que no lo sobredimensioné.

No me planteaba escribir. Y lo hacía, como es natural, distanciadamente, con períodos de sequía, inconstancias. Ya estando en la Universidad comienzo a recibir otras influencias literarias, pero lo curioso es que los caminos eran siempre corvos, nunca rectos, nunca el acercamiento fue directo porque no buscaba. Leyendo ensayos por lo general llegaba yo a la poesía. Recuerdo lo determinante que fue leer un ensayo de Beatriz Maggi sobre Emily Dickinson. O leer ensayos sobre el Caribe, la megritud para llegar a Cesáire, Glissant, Roumain… Pessoa. Mis primeros referentes poéticos están por ahí.

¬ŅC√≥mo se puede promover mejor la buena escritura?

Si te refieres a promover, de gestarse, de hacer buena escritura, depender√° del nivel de exigencias que cada uno se plantee para lograr eso.

Si te refieres a impulsar la buena escritura, darla a conocer, también.  

Cada persona es due√Īa de s√≠; ‚Äúcada vida la defensa de una forma precisa‚ÄĚ. Cada uno de nosotros toma lo que cree conveniente, decanta, filtra. Lo bueno es siempre una meta, un fin ulterior. Llegar a lo bueno requiere tiempo, sudor, sacrificio.

¬ŅExisten las modas literarias? ¬ŅSon una real sintomatolog√≠a de lo que lee el p√ļblico o de lo que se consume en estrechos c√≠rculos de cr√≠ticos, seguidores de un autor determinado y/o defensores a ultranza de dichos autores?

Existen. La moda siempre responde a un estado de opinión. Dependerá de la globalización del asunto (el libro, el autor), de su mediatización. Siempre han existido las modas, por molestas que sean a veces, en tanto tendencia, disposición a algo. Eso no lo instaura una persona, es un camino de muchos

Puede deberse a todo eso que apuntas y que yo resumir√≠a en una sola palabra: reconocimiento. Incluso si lo que se quiere con eso es detonar algo anterior, centrifugarlo, remover lo que est√° establecido. Confieso que me gusta mantenerme al margen del tema. Como dice una amiga: ‚Äútan esclavo de la moda es el que la sigue, como el que la rechaza‚ÄĚ. Soy esclava de ese rechazo. Hay que negar ciertas corrientes. Pero, ¬Ņacaso no fueron en su momento ‚Äúmodas‚ÄĚ el impresionismo, el neoimpresionismo, el fovismo, el romanticismo, el pop-art, el bebop?

Por otra parte, la lucha por el reconocimiento existe desde el origen de los vínculos sociales, desde la familia. Como existe también un intercambio, una transferencia de dones: en los autores que siguen a otros autores por moda, en los lectores que leen lo que otros leen, los críticos que coronan o fulminan. Eso va creando jerarquías, voces que se expanden con una fuerza tentacular. Es el despliegue humano.

Para mantener una postura cr√≠tica ante eso, porque cualquiera puede perderse en la curvita anhelada de la fama, a veces me pregunto para qu√© hago lo que hago. Y dudar es bueno ‚ÄĒadem√°s de romper toda vanidad‚ÄĒ: centra, recompone.

¬ŅHasta qu√© punto el mundo de las artes visuales impacta, o no, en tu imaginario po√©tico/creativo?

Creo que bastante. Estudié Historia del Arte y eso, como todo lo que se estudia, fue plantando parcelas, rellenando espacios. Ahora me pregunto cuánto no tendrá que ver el ejercicio crítico con la poesía. La poesía es hipercrítica. Hay varias asignaturas en la formación que entrenan de alguna manera para eso.

En mi tiempo recibía clases de Víctor Fowler y Adelaida de Juan. Ambos impartían talleres críticos, el primero sobre el audiovisual, Adelaida sobre las artes visuales. Ese ejercicio es especular como un espejo. Lo que digamos de la obra puede tener más de nosotros mismos que de la obra. Lo cierto es que pasamos mucho tiempo en el aula recibiendo una cantidad de información que ahí está.

A√Īos despu√©s, sobre todo si una se desvincula de las artes visuales, parece que esos caminos antes plantados fueron con el tiempo arrasados como un viejo maizal. Y no. Siguen estando ah√≠. A menudo llegan. Sobre todo, en textos donde tiendo al barroquismo, a la recreaci√≥n de atm√≥sferas, porque as√≠ es como surgen en mi cabeza ese tipo de im√°genes, muy pict√≥ricas. Contrario a la memoria auditiva, la memoria visual/fotogr√°fica logra otra pre√Īez, una gestaci√≥n m√°s larga en el inconsciente.

El cuerpo que habitamos, el g√©nero que habitamos (o nos habita), ¬Ņimpacta directamente en nuestra escritura o es solo una condici√≥n salvable e intrascendente? ¬ŅC√≥mo sientes que te sucede a ti?

Escribimos con el cuerpo. Bailamos con el cuerpo. Dormimos con/en el cuerpo. Vamos a buscar el pan con el cuerpo. Ba√Īamos al cuerpo con el cuerpo. Gracias a esa corporeidad estamos en este mundo. El cuerpo nos universaliza, pero tambi√©n nos individualiza. De manera que tanto la naturaleza de lo que escribo, lo que persigo, lo que hago en la vida, tiene que ver tambi√©n con la naturaleza de mi cuerpo.

¬ŅExisten reales conexiones entre los poetas cubanos de estos tiempos, esencialmente entre los j√≥venes? ¬ŅConexiones que trascienden al hecho de aparecer juntos en una antolog√≠a o leer en un mismo espacio? ¬ŅCrees que, m√°s all√° del acto creativo, ese que es usualmente solitario, les son √ļtiles al autor las asociaciones con otros creadores? ¬ŅPor qu√©?

Siempre existen conexiones cuando se coincide en un sitio, en un tiempo; cuando vivimos en una isla tan peque√Īa como Cuba, tan burbujeante; cuando se tiene una edad aproximada; pasamos quiz√°s por las mismas escuelas, al menos recibimos los mismos planes de ense√Īanza; tenemos iguales s√≠mbolos patrios; nuestros nombres inventados; tenemos como creadores similares divisas, al menos la de seguir creando en la Cuba de ahora, y coincidimos por tanto en Festivales, Ferias del Libro, Juegos Florales, intercambiamos nuestros contactos de m√≥vil y muchos somos amigos por Facebook.

Puede que incluso muchos de nuestros referentes literarios sean los mismos. Intercambiamos libros, novedades, bases de premios en grupos de WhatsApp. A estos premios enviamos cuadernos, seg√ļn la suerte, los enviamos despu√©s a los mismos planes editoriales. S√≠, las conexiones existen.

Pero no te puedo hablar del nivel de trascendencia de todas ellas. Cuando leo algo de la poesía que hacen los jóvenes en Cuba, no encuentro, más allá estas coincidencias temporales, muchas semejanzas. Eso me alegra.   

Las asociaciones creativas siempre son dinamizadoras, propositivas, agentes de cambio y, a menudo aglutinan parte de lo mejor de una generación. Pienso en la Revista de Avance, Orígenes, el Grupo de los Once, Volumen Uno, Arte Calle, Puré, Enema, Diaspora(s), Fluxus, el Cinetismo, los surrealistas, Irakere, La Fania, qué se yo.

La historia est√° marcada por el tendencionismo, los guettos. Eso habla a favor del grupo, de la centralidad de fuerzas en pos de un bien com√ļn. Aunque un grupo o asociaci√≥n, como quieras llamarlo, no funciona si cada miembro no tiene su propia combusti√≥n.

¬ŅLa poes√≠a duele? ¬ŅHace feliz? ¬ŅPuede transformar?

La poesía transforma la videncia. Hace que todo cambie y descambie, como apunta un personaje infantil de Graciliano Ramos. Ese cambio y descambio es también endógeno en lo más interno de nosotros mismos.

Cuando llegó, de esa manera salvaje, germinal, como llegan todas las cosas, podía asociarlo con el dolor. Ya no: es indolora como muchas enfermedades hereditarias, un gen degenerado; como la miopía que hace que vivas recalculando los objetos, las distancias, que vivas recalculándolo todo.

Por otra parte, la felicidad es vaga, oscilante. La poesía simplemente trasvasa, al margen de una condición u otra.