La Luz


Capítulo # 4: Zona de confort

(historia de una piedra que observa y canta)

Un poeta es un ser que suda/escupe/finge/bosteza/canta. Sí, un poeta es una piedra que canta. Así pudiéramos definir a Roberto Fournier, guantanamero radicado en Santiago de Cuba. Pudiera hacer una biografía o ficha técnica sobre él como escritor, a la manera convencional de los textos sobre escritores, pero no. Hoy quisiera encontrarme con esa biografía a partir de sus versos, encontrar los carteles de neón que faltan para el poeta.

Mi primer contacto con su poesía fue en la feria del libro de Santiago de Cuba 2017, allí me firmó su libro. Era entonces La cantidad rosada, cuaderno que salía bajo el sello Editorial La Luz, de Holguín.

Aquel es un cuaderno de una voz propia. Duro. Experimental. Era el llamado de un hombre ante su derrota y sus victorias m√°s personales. Aquel era un cuaderno escrito en dos territorios: ‚Äúdentro de la jaula‚ÄĚ y ‚Äúfuera de ella‚ÄĚ. Aquel es un libro con paisajes de la familia: un primo/el armario que gime/la madre que busca y sabe. Entre sus p√°ginas se pueden encontrar vivencias/fantas√≠as er√≥ticas/cuerpos para deseo/canibalismo. Esas p√°ginas poseen una sinfon√≠a particular: quemadura con saliva.

Hoy, el poeta vuelve a la carga. Su causa no es menor, su espuela huele a salitre y estiércol.

Publicado por la editorial El Mar y la Monta√Īa de su provincia natal, el 2019 nos deja Zona de confort. Este es su segundo libro/bocanada de aire/suicidio. Un tratado sobre la fragilidad personal de un ser que se coloca desnudo ante el lector. Una piedra que canta.

I

El libro hace tres registros vivenciales. El primero busca la definición del poeta. Un poeta terrenal que lidia con entidades que lo superan, imágenes para el rezo. Figuras donde se combinan identidad/fe/memoria/el mar como fuerza y angustia/la huida.

Estas primeras secuencias de poemas responden a un camino que no es llano, que no conduce a su carne sino a la superficie, a un espacio breve donde se escucha gemir. El agua es un elemento para purificar instantes sin una imagen total. Se trata de un ritmo que él necesita, un ritmo para el confort.  

No hay ángel que aferre la utopía,

el fr√°gil sino de paseantes y balseros:

Osh√ļn bajo los puentes,

abonando risas, memorias…

demasiado reposo…

No hay carteles de neón

para el poeta…          

Los versos anteriores son el tel√≥n de boca. Son las palabras para mentar la distancia propuesta. Luego aparecen otros nombres para ejercer su comportamiento. Resulta necesario encontrar al poeta tras sus dominios: una ni√Īa ahogada, los embarcaderos, Nelson, Playa Blanca, Yuseff, piedras, ZONA DE CONFORT.

Hay una conexión que nace desde la inconformidad con el agua, con el mar que se lleva personas, con la bahía que aparece ingenua a la vista del sol. Es un peón en cualquier arista y sabe que no quedará íntegro ante su condición de hombre-palabra.

Demasiado intrincadas

demasiados fragmentos

para un altar…

El poeta ha visto demasiado la misma imagen y sabe que ya no es efectiva. Renuncia a la voluntad de la memoria, renuncia a bailar sin complicidad y sin agonía. Suda. Cada palabra es un compromiso con la caída. Suda. Luego vuelve sobre la quietud y nace, es la fuerza que posee.

Formas de la quietud,

la misma fuerza que ejerzo

para nacer…

Ready to fly de Viela Valentin

II

El segundo registro que hace Fournier en el libro de su cuerpo y la memoria lleva un título: Formas de la quietud. Un verso que es utilizado con anterioridad y que ofrece una simbología específica al lector. Si bien en la primera parte encuentra la complicidad con imágenes que huyen de lo cotidiano, sin tanto protagonismo dentro de estas; en la segunda se muestra dentro de la imagen como un observador presente y definitivo. Nos recuerda a la voz más natural que pudiéramos encontrar en las páginas de La cantidad rosada, es un Fournier sin pesos en los hombros. 

En este segmento utiliza la prosa poética, diálogos, personajes y locaciones reales. Hace una revista de momentos significativos por su valor textual y asume una postura en la definición del yo-poeta. La voz cambia. Si en la primera parte la lírica definía el matiz y el ritmo pausado/respiracional, aquí hay una intención por mostrarse como la piedra que yace en el parque. Como la piedra que observa y canta.

Dos viejos alemanes pasan en traje de ba√Īo. Un manisero ¬ĺfrente a dos polic√≠as adolecentes¬ĺ, apunta al globo azul que estalla sobre la hierba, en los ojos de un ‚Äúchico de a d√≥lar‚ÄĚ.

Como una piedra que suda frente a un muchacho hermoso, la poética de Fournier resbala y produce una transgresión sensible a la mirada. Allí donde todos habitamos, él encuentra voces, rostros, amapolas con olor humano, mierda de pájaros que cae.

Encuentra un ap√≥stol a quien le dan las espaldas los cibernautas. Su realidad es la de un hombre-piedra. Una criatura que observa y no puede cambiar nada, solo contemplar y modificar el significado. Es un muchacho ch√©vere, gentil, ausente, morboso, sincero, m√°gico. Sus deseos nacen de lo cotidiano, del d√≠a a d√≠a. Vaga el camino con exactitud y lo resignifica. Tiene el golpe de la POES√ćA-SURF.

La palabra no puede sino alegar empacho, inapetencia, disfunci√≥n ‚Äúherejtil‚ÄĚ. Una vez articulada, ensanchada la zona p√©lvica, crece la mano‚Ķ

En estas páginas el poeta se entrega. Abre el cuerpo y propone el goce, el juego, la acción que en parte lo mueve a ser una piedra humana, una piedra de am-bien-te. Roberto Fournier no solo tiene la necesidad de mostrar imágenes, también necesita el diálogo, necesita incorporar voces que lo construyan desde fuera de la jaula.

El poeta asume su papel en la jungla. No teme. Asume sus experiencias homoeróticas como material sensible. Ama sin censura y aboga por un abrazo.

Si el muchacho se queda una parada antes, la guagua que atraviesa la ciudad es otra.

Sus versos poseen la ternura de un adolescente y la libertad del futuro (donde nada es lo que será). Ser sincero es una condición que no puede evitar, que no podría corregir nunca. Allí te percatas que el poeta no solo es la piedra que observa y canta, también es el parque/los alemanes/los policías/el manisero/o el Apóstol. Entonces manda su carta (cifrada e inconclusa) al editor, al amigo Fraguela. Nada impide que le crea a Roberto, que descubra su biografía sensorial/carnal. Transito páginas sediento de imágenes y aparece una que define al autor frente a sus deseos:

La huida es un tatuaje para saberse puro.

III

La tercera parte del libro se titula Parte sensible. Tomado de un poema que aparece con anterioridad, utilizando así la misma conexión que en la segunda parte del cuaderno. Aquí declara que es un terreno sensible al que se enfrenta el lector, pero el lector ya no podría sorprenderse con los tópicos que lo envuelven. Fournier quiere ser profanado por el lector, revive sus experiencias porque quiere retratar con el poema todo lo que sucede. En este punto su lenguaje armoniza con la figura que se nos ha creado verso tras verso.

Lo que sigue no es La Guantanamera sino

lo que quiera o no mostrar el Decisor.

Se lanza a la aventura. Prueba que lo vivencial es su recorrido más exacto. Lengua/pene/Youtube/un virus. Su zona de confort está en las fórmulas que posee para dominar la experiencia de vida y transformarla en palabras. La ira no existe, todo posee calma, deshielo.

Sin embargo, es perceptible el dolor como una constante ante la violencia. Un travesti perseguido/una mujer degollada/aguacates caros. Su fuerza es humana y eso engrandece sus palabras.

Ma√Īana, la misma cortadura.

Le√Īa, el hombre adoctrinado.

Imagen-realizado-durante-la-grabación-de-Bitácora-Joven

Podemos decir que Roberto Fournier encontró la belleza. Su cuaderno es la resonancia de su imagen corporal y emotiva. Allí está la llave y el cerrojo de la jaula, allí está él sentado, como una piedra que observa y canta para recordar a un muchacho cualquiera en una guagua.

¬ŅHay oscuridad? S√≠, y tambi√©n hay luz. Su inspiraci√≥n radica en el retrato de su biograf√≠a. Es arrastrado por el sexo, los elementos del mar y la tierra, deidades, amigos, familiares, amantes. Nada escapa a su mano. Nada obstruye el camino al poema. Los carteles de ne√≥n que le faltan como poeta ya est√°n impl√≠citos en sus textos; all√≠ descansan al azar las im√°genes con las que construye su zona de confort.


Nueva serie infantil impulsa valores de la cultura cubana

‚ÄúUna reacci√≥n m√°gica, un impacto √ļnico‚ÄĚ.

¬†En la Primera Muestra Internacional de Cine y Educaci√≥n MICE Valencia-Focus Habana, que se celebr√≥ en La Habana, Tito Reacciona tuvo una gran acogida en la inauguraci√≥n que tuvo lugar en el cine La Rampa de la capital, donde asistieron ni√Īos provenientes de escuelas primarias de la capital.

Este personaje animado que incentiva el conocimiento y la cultura en los ni√Īos es un material educativo que debe tenerse en cuenta en no pocos centros.

A prop√≥sito, el Portal del Arte Joven Cubano convers√≥ con su director Daniel Mart√≠n Subiaut, creador del peque√Īo youtuber ‚ÄúTito‚ÄĚ.

  • Com√©ntame de su experiencia el d√≠a de la inauguraci√≥n de MICE con los ni√Īos

La reacci√≥n ha sido m√°gica, lo vimos cuando «Tito Reacciona a Frank Fern√°ndez» fue seleccionado para abrir la Primera Muestra Internacional de Cine Educativo (MICE) en La Habana. Miles de ni√Īos rieron y aprendieron con Tito.

Pienso que las escuelas cubanas deben acogerlo como un suplemento agregado al material educativo actual, ya que ‚ÄĒpor ejemplo‚ÄĒ en el caso particular de las escuelas de M√©xico estamos insert√°ndolo como suplemento audiovisual educativo, con base cultural.

Sin dudas deseamos hacer lo mismo con el apoyo del MINED en Cuba y creo que las condiciones se est√°n propiciando para que suceda en el futuro cercano.

  • Tito ha tenido gran impacto en el Instituto de Cine, Radio y Televisi√≥n (ICRT)‚Ķ ¬ŅC√≥mo te sientes?

Muy agradecido. Es la instituci√≥n rectora de lo que ve y escucha directamente la familia cubana y otras familias que tambi√©n desde otros pa√≠ses consumen lo que all√≠ se produce. Hay alcance a Per√ļ, M√©xico, Argentina, Colombia y otros mercados importantes con estos productos.

Cuba tiene una c√°tedra de profesionales envidiables por cualquier pa√≠s de la regi√≥n, y que esa «tropa» se ponga en funci√≥n de defender a un personaje que es tambi√©n mi hijo, alimenta en m√≠ el sentimiento que gratitud y la certeza, de que est√° saliendo todo bien.

No es solo un producto bonito, sino necesario, podría decirse que tan necesario para la formación de valores como un día lo fueron otros. Esperemos que otras instituciones vean a Tito Reacciona como vocero y le den más presencia y peso en la vida cotidiana de la sociedad.

  • Tengo entendido que Tito Reacciona en la radio ser√° el nombre de un programa‚Ķ

Sí, el personaje ha llegado como anillo al dedo a muchos realizadores. La serie, por lo pronto, solo se está viendo en los cines, pero saldrá en la TV. El propio ICRT está creando 10 nuevos episodios, producidos en RadioArte: Productora de Dramatizados, en los que Tito será interpretado por Maikel Chávez. La dirección general correrá a cargo de Danay Martínez Maturell.

Se espera que para el mes de mayo Tito esté presente en varios festivales internacionales.  

Sin dudas, Tito Reacciona apoya a la formación de la identidad cultural cubana y se expone con orgullo al mundo.

Lo m√°s peligroso para una sociedad es proveerles a los ni√Īos historias que no lo eduquen y solo lo entretengan; no siempre tiene que haber buenos y malos, tampoco tiene que haber violencia para que sean atractivas.

Lo que tiene que haber es algo que encienda la luz de la curiosidad y eso los lleve a nutrirse de algo sano, de algo informativo que termina siendo formativo, aportando valores a su identidad sin que se den cuenta, sin que el ni√Īo deje de re√≠r, sin que deje de asombrarse.

  • Pr√≥ximos proyectos

En lo que llegan manos amigas para desarrollar más historias con Tito Reacciona estaré muy centrado en un primer largometraje que haré sobre Compay Segundo. Nos urge muchísimo como cultura tener estos audiovisuales en el disco duro de la infancia latinoamericana.

Me gustar√≠a que todas las instituciones que tengan que ver con el cine puedan acoger cap√≠tulos de Tito Reacciona y lograr series que cuenten a√ļn m√°s de nuestro patrimonio musical cubano, con un lenguaje sencillo y ameno para los ni√Īos.

Dar a conocer materiales de inter√©s, donde la m√ļsica de Esteban Salas (Siglo XVIII), Claudio Brindis de Salas Monte (Siglo XIX), Ernesto Lecuona (Siglo XX) Leo Brouwer (Siglos XX-XXI)‚Ķ siempre den una pincelada de conocimiento para contar nuestra historia patria.

Tito fue elegido como personaje de la TV para el 4 de abril.

¬°A buena hora!!!

¬°Felicitaciones!


Trov√°ndote, Kamankola y el cuentapropismo ( fotos y audio)

Este XV cumplea√Īos de Trov√°ndote se acerc√≥ lleno de sorpresas tanto en invitados como en nuevas locaciones que brindaron una mayor diversidad del p√ļblico que lo asiste. Mostrando una gran aceptaci√≥n la inserci√≥n de los escenarios ¬ęEl Patio de Artex¬Ľ, en Ciego de √Āvila, y el patio del Hotel Rueda, con un confort extraordinario y belleza descrita por su categorizaci√≥n, ¬ęEncanto¬Ľ. Asistida por la cuidadosa selecci√≥n de expositores de la m√ļsica para cada uno de ellos se demostr√≥ que el p√ļblico ignora lo que le gusta hasta que es capaz de escucharlo, le toc√≥ demostrarlo, entre otros, a Jorgito Kamankola.

Kamankola. poster en la entrada al patio del Hotel Rueda/Fotos: Celia Molina S√°nchez

Las 5:30 de la tarde, se dir√≠a que no es horario en Ciego de √Āvila para trovar a su pueblo, salvo que sea domingo. Este s√°bado 14, un artista alternativo cambi√≥ la suerte. Qui√©n dijo que existe un lugar ni un horario para Kamakola; he visitado tarde por tarde cada concierto, pe√Īa y serenata; y aquellos que tienen un p√ļblico fijo en Ciego de √Āvila se han llevado el regalo de mayor asistencia, incluso en lugares habituales de reguet√≥n:

¬ęLa era del reguet√≥n la he sufrido mucho ‚Äďse sincera Jorgito‚Äď; artistas que yo admiraba con los que andaba pu√Īo arriba, los vi montarse al tren. Pero no tengo nada en contra del g√©nero, de hecho, pienso que por su car√°cter de movimiento, por estar unidos, han logrado un lugar, cosa que lamentablemente se perdi√≥ en el rap, se perdi√≥ en la trova y el rock. Puedo decir abiertamente del reguet√≥n: hay cosas que me gustan, hay cosas que no y otras que detesto.¬Ľ

Respecto al espacio dijo que ¬ęKamankola canta donde le digan, en el parque, en el arrabal, en la plaza o en un lugar de p√ļblico de reguet√≥n. Los seguidores, por suerte, nunca han tenido problemas para presenciar cada lugar que se me ocurra, algunos, bastante raros.¬Ľ

Kamankola en concierto en el Patio de la UNEAC/ Fotos: Celia Molina S√°nchez

Este int√©rprete, que como bien √©l dice, hace mucho tiempo dej√≥ de caracterizarse por un g√©nero, ha pisado suelo avile√Īo en m√°s de una ocasi√≥n: ¬ęS√≠, mi primera vez fue en el festival de Rap Sector Hip Hop, ah√≠ fui invitado por Jos√© Ernesto Frithz Camot, rapero y organizador. Estuve en el patio de la AHS durante la gira nacional que realic√© con el fin de la realizaci√≥n del documental ¬ęTrovadores¬Ľ, actualmente en estado work in progress, donde tengo que agradecer a Liubin Lima, entonces vicepresidente de la sede, por el trabajo que me dedic√≥. Me realiz√≥ un escenario sorpresa bell√≠simo, con parles. Y en otros Trov√°ndote, tambi√©n estuve, s√≠.¬Ľ

Kamankola en AHS Ciego de √Āvila, escenario montado por Liuvin Lima, durante la gira 2019. Tomada de Internet

 

¬ęLa primera edici√≥n del festival de J√≥venes Trovadores que presenci√© ni siquiera era invitado, viajaba a oriente e hice estancia en Ciego, casualmente en el marco del evento, all√≠ tuve la oportunidad de escuchar a Ariel Barreiro, creo que la mayor√≠a de las canciones que tengo est√°n basadas en la obra de Ariel. Cuando conoc√≠ su poes√≠a, tambi√©n conoc√≠ la m√≠a. Este evento siempre me parece lindo, la gente de aqu√≠ hace sentir como en casa; cuando hago giras siento que el mejor lugar donde la voy a pasar es ac√°, porque aqu√≠ es como que la trova apetece, se siente el hambre por ella.¬Ľ

Con un estilo entre lo underground, la balada y el rock, este int√©rprete que se considera trovadicto, mantiene su carrera con ya publicados tres √°lbumes de estudio ¬ęAntes que lo proh√≠ban¬Ľ, ¬ęHasta precisar el aire¬Ľ y ¬ęViento¬Ľ, un directo ¬ęKamakola Live¬Ľ, y la producci√≥n de su cuarto fonograma oficial ¬ęDesde dentro¬Ľ a lanzar en abril. Sus creaciones han ocupado espacio en obras ajenas, como la aparici√≥n de ¬ęLa ponina¬Ľ y ¬ęTr√°fico de luz¬Ľ, dos de sus letras, en el libro ¬ęCantarle a La Habana¬Ľ, de Geraldo Alfonso, dedicado a los 500 a√Īos de La Habana. ¬ęEs un honor para m√≠ que Gerardo se haya fijado en mis humildes canciones, sabiendo que la canci√≥n m√°s hermosa que se le ha escrito a La Habana es S√°banas Blancas¬Ľ, confiesa Kamankola.

Kamankola. en concierto en el Patio del Hotel Rueda/Fotos: Celia Molina S√°nchez

En sus interpretaciones pueden encontrarse temas como la protesta ¬ęy nosotros con la lengua afuera‚Ķesto es Cuba, carajo y cuentapropismo¬Ľ, el amor, ¬ęmi sentimiento en comparsa arrollando pa‚Äô tu carrosa¬Ľ.

Y odas a la madre Patria como ¬ęvamos a hacer una ponina pa‚Äô comprarle un suspiro a La Habana¬Ľ. Se siente atra√≠do en mayor grado por la trova en la que se centra su creaci√≥n, fundamentalmente por su pasividad, pero es evidente al escuchar sus canciones que rapear le incrementa la fuerza espiritual.

Kamankola. p√ļblico en el patio del Hotel Rueda/ Fotos: Celia Molina S√°nchez

La producci√≥n de estos materiales se ha realizado mediante la t√©cnica CrossFunding, usando la plataforma BellCammill. Este sistema consiste en la recaudaci√≥n de fondos por personas interesadas en que una obra vea la luz. Obra la cual, en el caso de Kamankola, luego es distribuida de forma gratuita en las redes o de mano a mano. Su m√ļsica se promociona con giras autofinanciadas o invitaciones a pe√Īas y eventos como Trov√°ndote. De esta forma, Jorgito Kamankola se trova junto a nosotros.


√Črase otra vez

La verdad no s√© qu√© fuimos a buscar a tan tempranas horas Nelson y yo a la avenida Garz√≥n. La ardilla parec√≠a desafiar el paso de mi amigo que le dej√≥ petrificada en aquella portada. Yo lo sacud√≠a, aquel era uno de los t√≠tulos de mi librero infantil y no entend√≠ c√≥mo fue a parar a una venta de libros de uso. Pero Nelson no entiende mi agon√≠a. Como muchos ni√Īos en los  Ľ80 pas√© largas temporadas en reinos lejanos y trasmontanos. Mi mundo era una especie de Mosc√ļ tropical. ¬°Y vaya misterios tiene la literatura y el universo on√≠rico! Horas despu√©s me tropec√© con la ardilla de la editorial Raduga y pasados unos instantes de nostalgia perdi√≥ total importancia.

Comenc√© a desmara√Īar el estante, estaba segura, en aquellos paseos por las librer√≠as mi madre se las ingeniaba cual diplom√°tica literaria transnacional. De ni√Īa jugaba con libros y no solo los le√≠a. Armaba siluetas de barcos multi√©tnicos y me introduc√≠a en ellos, el enorme tama√Īo de mi casa se apresta. Entonces la literatura incluso me resultaba m√°s placentera porque no andaba en posturas cr√≠ticas y otras man√≠as del adulto lector. Solo me dejaba llevar por las aguas y el velero, y fui feliz.

Y gracias a esa especie de selección natural tuve acceso a lecturas de los más diversos parajes literario-culturales. Polvo y recuerdos mediante, al modus de corsarios y piratas a la toma del botín, acabo de reencontrar otro de mis más queridos títulos por entonces, Cuentos y Leyendas Vietnamitas:

…En pueblos solitarios, campesinos y terratenientes, lagos y hadas

Cursaba el a√Īo 1984 cuando la editorial Gente Nueva sacaba a la luz el t√≠tulo ya nombrado. Los cuentos y leyendas contenidos en el volumen estuvieron basados en relatos orales o composiciones escritas de los estudiantes vietnamitas que en la d√©cada del  Ľ65al  Ľ75 del pasado siglo vinieron a Cuba becados para estudiar en la Universidad de La Habana y cursaron estudios en la Escuela de Letras y Arte de la Facultad de Humanidades. Los hijos del arroz tomaron clases de idioma espa√Īol en la Licenciatura en Estudios Hisp√°nicos para extranjeros y fueron alumnos de Marta Santo Tom√°s S√°nchez a cargo de la selecci√≥n y adaptaci√≥n de los relatos compilados. En el pr√≥logo se aclara que la adaptadora procur√≥ la conservaci√≥n del estilo directo y sencillo de los relatos originales.

Me estaba ratos admirando las largu√≠simas trenzas de Tam, la protagonista de una de las leyendas, que distingue en la imagen de cubierta. Dese√© comer de las tandas del arroz que ella escog√≠a. Compar√© nuestros sombreros de yarey con los de aquellos muchachos de ojos rasgados. Sent√≠ hambre de los frutos que daban m√°gicos √°rboles, lanc√© flechas y cruc√© el lago a la espalda del barquero cuyo rostro tuve que inventar. ¬†La calidad del papel no compet√≠a con las ediciones predominantes en mi librero, pero las ilustraciones a cargo de Enrique Mart√≠nez, a pesar de ce√Īirse al dibujo en blanco y negro, lograron captar las esencias de las narraciones y transportarlos con audacia a la infancia cubana de entonces.¬†

En aquel momento echaba a volar y ya, como correspondía. Ahora vuelo menos y me percato de algunas particularidades con referentes inmediatos a aquel entorno cultural oriental, diferente de los patrones del arte y la literatura occidental. Por ejemplo, las hadas de los cuentos tradicionales vietnamitas no son sólo del sexo femenino, pueden ser de ambos sexos, jóvenes o ancianos. Hay diversidad también en la tipología de las hadas, las hay jóvenes y bellas a semejanza de su parentela europea, pero también aparecen en la representación de ancianos y ancianas. Hadas al fin comparten sustratos como la habilidad para aparecer y desaparecer, tomar figuras de animales, genios o espíritus, ayudar a los buenos y castigar a los malos:

Veamos el momento de la aparición de la entidad del hada-anciano en dos de los relatos:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

(Tam y Cam)

“Tam pensó que su mamá la castigaría y se echó a llorar desconsoladamente. De pronto, se le apareció un anciano de barbas largas y blancas como la nieve, quien con voz dulce le preguntó:

-¬ŅPor qu√© lloras tanto, ni√Īa?

-Ay, abuelo, trabaj√© toda la ma√Īana para llenar mi cesta de peces, pero mientras me ba√Īaba desaparecieron todos y temo que mi mam√° me castigue.

Entonces el anciano le dijo:

-Mira, hijita, no llores más, aquí tienes peces.

(El bastón mágico)

“…De pronto, el tronco del árbol se estremeció, y del mismo surgió un anciano de larga barba, todo vestido de blanco, con un bastón en la mano. El anciano tocó a Manh con el bastón, y le habló así:

-Manh, t√ļ trabajas mucho y vives pobremente; sin embargo, eres bueno y siempre tienes paciencia y modestia. Toma este bast√≥n para que te ayude a vivir mejor. Puedes pedirle lo que necesites, pero nunca pidas demasiado‚Ķ‚ÄĚ

Se observa un gran parecido entre el cuento Tam (granito de arroz partido) y Cam (fina c√°scara blanca del arroz) y el conocid√≠simo La Cenicienta. Seg√ļn aporta la compiladora, los alumnos vietnamitas atestiguaron el origen tradicional de este relato, muy popular en la naci√≥n asi√°tica desde muchas generaciones atr√°s. Cualquier semejanza tendr√° sus vaivenes literarios y antropol√≥gicos entre las olas del Mar Adri√°tico que serv√≠a de puente entre el lejano Oriente y Europa. Gracias a la divulgaci√≥n de diversos personajes gran cantidad de cuentos, leyendas y f√°bulas europeas arrancan de ra√≠ces orientales. Me vienen a la idea algunas teor√≠as de base antropol√≥gica como el paralelismo o el difusionismo cultural que contribuir√≠an a explicar estas y otras coincidencias que acaecen entre estos cuentos y leyendas y sus pares simb√≥lico-culturales del √°mbito occidental.

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

Aparecen en la versi√≥n vietnamita marcas de identidad y la cultura popular como son los propios h√°bitos alimenticios y un plato b√°sico en dicha cultura como el arroz y las tareas compartidas de base familiar como el acto de escogerlo. El famoso zapato aparece como zapatillas de seda bordadas al modo del atav√≠o femenino oriental, y por supuesto en relaci√≥n con la b√ļsqueda de un pie chico como concepto oriental de la belleza femenina. Aunque debemos recordar que los pies de las hermanastras de Cenicienta tampoco cupieron en el zapatico de cristal, otra coincidencia en los conceptos est√©ticos entre uno y otro relato.

Los cuentos tradicionales vietnamitas tienen adem√°s de su encanto narrativo, que los hace atractivos para ni√Īos y adultos, significativos valores √©ticos y culturales. En muchas de las leyendas se exaltan las m√°s nobles virtudes humanas. En numerosos cuentos se aprecia la relaci√≥n entre el hombre y la naturaleza, se describen los animales y las plantas y las relaciones sociales de la √©poca.

Aparecen con reiteraci√≥n temas como la enfermedad y la muerte. La segunda, en la mayor parte de los relatos es la soluci√≥n-ense√Īanza fatal que marca el fin de los personajes negativos; sin embargo, en uno solo de los relatos la muerte se plantea como un suceso excelso, un fin heroico, s√≠mbolo de resistencia y tenacidad. Tal es la tesis que se plantea en ‚ÄúEl p√°jaro Ko-Kan-Kac-Fuc‚ÄĚ:

‚Äú‚Ķmuchos j√≥venes cayeron en el camino, y al morir se convert√≠an en p√°jaros que revoloteaban y cantaban ‚ÄúKo-Kan-Kac-Fuc‚ÄĚ (¬°Vence las dificultades!) para dar √°nimo a los que continuaban la penosa marcha.

Despu√©s de muchas semanas de camino, llegaron¬† a un despejado valle: era la entrada al pa√≠s del este, donde se viv√≠a en paz y abundancia. All√≠ se establecieron los vietnamitas y tuvieron una vida dichosa; los ni√Īos jugaban, re√≠an y cantaban. Y los hombres y mujeres que trabajaban en los campos eran estimulados por el canto de las aves que gritaban ‚ÄúKo-Kan-Kac-Fuc‚ÄĚ, simp√°ticos p√°jaros que hasta el d√≠a de hoy se encuentran en los bosques de Vietnam.‚ÄĚ

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

¬†Las historias se basan en la oposici√≥n entre el bien y el mal en las que los ‚Äúmalos‚ÄĚ, a sus contravalores suman el ser ‚Äúgordos y feos‚ÄĚ como ocurre en ‚ÄúEl origen de los monos‚ÄĚ con los personajes del terrateniente, mujer e hijas. Hay igual gran semejanza con la Cenicienta pues el anciano de barba blanca y largo bast√≥n transforma a la sufrida Teo, sirvienta de los primeros, ‚Äúen una muchacha hermos√≠sima con un vestido esplendoroso. Su boca era rosada como una flor, sus ojos de mirada dulce y brillante, ninguna muchacha era tan bella como Teo. Al verla, todos los j√≥venes de la aldea se sintieron cautivados por su belleza.‚ÄĚ En esto coinciden los cuentos de anta√Īo y varios del presente anclado a la pantalla, la felicidad femenina pende atada a la conquista del universo varonil. As√≠ han sido y ¬Ņser√°n? educadas las futuras reinas del hogar en varias regiones del orbe. El escarmiento para los malvados llega por obra de sus propios defectos, que les convierten en monos peludos y feos.

El triunfo de la bondad sobre la codicia aparece en ‚ÄúEl √°rbol de fruta‚ÄĚ, que tiene como protagonista la fruta oriental conocida como grosella china, √°rbol caracter√≠stico del paisaje vietnamita. Tambi√©n aparecen representadas las relaciones antag√≥nicas entre miembros cercanos de la parentela,¬† relaci√≥n disfuncional en la literatura que tanto ancl√≥ en la narrativa de varias culturas. Por solo mencionar cercanos referentes podr√≠amos citar el conflicto entre el Me√Īique martiano y sus hermanos. Como en aquel y en otros, el s√≠mbolo del √°rbol que da frutos a quien lo merece se debate entre las bondades de Dong (hermano menor seg√ļn ¬Ņcasualidad literaria?) y la ense√Īanza o fatalidad para Thu y su esposa, cuya codicia culmina por arrojarlos al mar.

En ‚ÄúLa inteligencia‚ÄĚ se representa la figura del campesino no solo con valores como la laboriosidad, tambi√©n como persona de audacia ante las contingencias, capaz de solucionar dif√≠ciles situaciones. ‚ÄúEl bast√≥n m√°gico‚ÄĚ es otra de las p√°ginas protagonizadas por el personaje del campesino cuyo antagonista es un poderoso e inconforme terrateniente quien al final del relato resulta muerto por su propia codicia, como resultado de los golpes que recibe del bast√≥n arrebatado al campesino. H√°gase notar una vez m√°s la recurrencia a la muerte como ense√Īanza fatal a los personajes negativos. Por su parte, el campesino es pobre, trabajador, persistente en sus labores, paciente, modesto, solidario con los de su clase y feliz. Los elementos de la naturaleza como el s√≠mbolo √°rbol resultan recurrentes en estas narrativas. El √°rbol da sombra para aliviar la fatiga del campesino y durante el sue√Īo de aquel se transforma en ‚Äúun anciano de larga barba, todo vestido de blanco, con un bast√≥n en la mano‚ÄĚ. El bast√≥n ser√° el objeto de la discordia que dar√° bienestar al sensato trabajador y aleccionar√° con la muerte al terrateniente.

‚ÄúEl sol, la luna y las estrellas‚ÄĚ entra√Īa ¬†una narrativa al modo g√©nesis donde las flechas de un viejo cazador y su hijo (en el sentido de la cristiana trinidad: Padre (cazador) ‚ÄďHijo y esp√≠ritu santo (disparo de la flecha)‚Äď organizan el cosmos en un Sol, un sol herido ante el primer disparo del hijo inexperto que se trastoca en luna, estrellas y luceros que devinieron ‚Äúde los pedazos luminosos de los soles muertos‚ÄĚ por los disparos anteriores del Padre. Formaci√≥n a partir de la que se libera a la Tierra del intenso calor emanado por los innumerables soles en existencia. El arco y la flecha del padre e hijo salvan a la humanidad. Nada m√°s semejante a la tesis cristiana.

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

Las relaciones entre los hombres y los animales dom√©sticos se exponen en ‚ÄúGato y perro‚ÄĚ, donde se plasma una versi√≥n muy simp√°tica del origen de la enemistad entre uno y otro animal.

En ‚ÄúEl barquero‚ÄĚ, la historia lleva a retablo el personaje del esposo dedicado cuyo sacrificio ‚Äďhada mediante‚Äď cura de una terrible enfermedad a la esposa, a la vez que queda sumido en la pobreza. La mujer ahora rozagante de salud aparece como un ser malvado, malagradecido y ¬°oh gran casualidad!, traicionero, lo cual desencadena en que debe devolver al hombre las tres gotas de su sangre que la salvaron y al hacerlo se desploma convirti√©ndose en un mosquito hembra que hasta estas teclas busca con desesperaci√≥n libar la sangre de los humanos.

La ‚ÄúLeyenda de Than Yung y el caballo de hierro‚ÄĚ encarnan la narraci√≥n √©pica en una especie de par√°bola con la a√ļn reciente victoria del pueblo vietnamita.

El cuento ‚ÄúEl sapo, t√≠o del emperador del Cielo‚ÄĚ asume un argumento medioambientalista pues centra la historia en la desaparici√≥n de la lluvia ‚ÄúEn tiempos remotos, cuando s√≥lo de plantas y animales se cubr√≠a la Tierra y a√ļn el hombre no hab√≠a surgido‚ÄĚ. Es otra muestra de la estrecha uni√≥n entre realidad y fantas√≠a, pues ¬Ņno es cierto que los sapos anuncian la lluvia con su canto?:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

‚Äú-En el futuro, si vuelve a haber sequ√≠a, ¬Ņqu√© debemos hacer?

El emperador del cielo respondió:

-No es necesario que suban…

-Entonces propongo, que cuando haya sequía le avise por medio del rechinar de mis dientes.

A la sugerencia del sapo, el emperador contestó:

-Acepto, cada vez que oiga tu rechinar dejaré que la lluvia vaya enseguida junto a ustedes.

(…)

Desde entonces, cada vez que el sapo llama al cielo, la lluvia acude inmediatamente para alegrar y propiciar la vida de todos en la Tierra.‚ÄĚ

El personaje del Sapo es simp√°tico y muy positivo, tienes actitudes como el liderazgo y encarniza la tenacidad y valent√≠a que promueven otros valores como la justicia. La f√°bula llama a la uni√≥n de empe√Īo y aceptaci√≥n entre diferentes.

Como colof√≥n, el volumen recoge una leyenda que extiende sus ra√≠ces a p√°ginas hist√≥rico-culturales del panorama vietnamita. ‚ÄúLa torre de la tortuga o el lago de la espada restituida‚ÄĚ sit√ļa el hecho narrativo en Hanoi, en un lago ‚Äúen cuyo centro se alza una alta torre, conocida por la torre de la tortuga y el lago recibe el nombre de lago de la espada restituida‚ÄĚ.

La torre en cuestión se ubica en medio del lago Hoan Kiem. Y el origen de los nombres de la torre y el lago remontan al lector a una lección de historia:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

‚ÄúHace m√°s de quinientos a√Īos, Vietnam se vio invadida por una dinast√≠a china. Para defender¬† a su pueblo, al frente de los vietnamitas se puso un guerrero llamado Le-Loi, quien hab√≠a sido hasta entonces un humilde campesino.‚ÄĚ

El pasaje se refiere al momento hist√≥rico con fecha de 1408, cuando la Dinast√≠a Ming invadi√≥ Vietnam. Veinte a√Īos m√°s tarde los vietnamitas derrotaron a los chinos bajo la direcci√≥n de Le-Loi, quien m√°s tarde fund√≥ la Dinast√≠a L√™ Quan y renombr√≥ la ciudad como Tonkin.

Sin embargo, seg√ļn fuentes digitales consultadas, Le Loi ¬†no fue un campesino sino un terrateniente devenido general vietnamita que, efectivamente, obtuvo la victoria de independencia para Vietnam de China y fund√≥ la ¬†dinast√≠a Le (1428‚Äď1788). Entre sus logros se mencionan ¬†las reformas agrarias que hizo para ayudar a los campesinos. Fue el h√©roe vietnamita m√°s homenajeado de su tiempo.

La recreación  con la que concluye la compilación de relatos apela a elementos de la fantasía épica y el mito, donde las aguas del lago constituyen elemento fundamental.

Carta no enviada a la Editorial

La casa de la infancia de Nelson era peque√Īa en demas√≠a como para hacerle un lugar a los libros, seg√ļn sus padres. Jugar ten√≠a horario espec√≠fico pasado el cual los juguetes eran encaramados en una caja fuera del alcance de los ni√Īos. Nelson como una inmensa poblaci√≥n mundial y an√≥nima no es un buen lector ni de prospectos pero s√≠ se hizo buena gente y amigo m√≠o. Cuando supo de nuestra on√≠rica traves√≠a solt√≥ su carcajada procaz, y me regal√≥ el pie forzado para una relectura en d√≠as en que puedo abrigar a quien soy en cualquier sitio de mi estante.


Grisel Gómez o Gracias a la vida

La pantalla chica, la radio y los SMS con urgencia van tras las nuevas voces. ¡Qué lástima!, Grisel Gómez no es un suceso mediático.

Muchos la reconocen a√ļn como uno de los rostros-voces del Orfe√≥n Santiago. Llevan raz√≥n, no es f√°cil prescindir del reto que impuso su interpretaci√≥n en El Castigador, o negar las Gracias a la vida junto a ella sin conmocionarse. Ten√≠a 17 a√Īos cuando esta casa le abri√≥ sus puertas, y por varios a√Īos fue una de sus habitantes esenciales.

Desde hace alg√ļn tiempo se nos presenta como int√©rprete solista que no necesitan adjetivos.

Orfeon, tercera de Izquierda a Derecha/ foto archivo de la autora

Baste decir que en sí misma viven Alfonsina y el Mar, Perla Marina, Rabo de Nube, Nostalgia, Contigo en la Distancia… para comprenderlo. Las esencias de esta cancionística le resultan propias, tanto como un José Antonio Méndez, Portillo de la Luz hasta una Blanca Rosa Gil, solo por nombrar zonas de su amplio repertorio.

Desde su temprano entorno de vida la cancion√≠stica le escogi√≥. En su natal San Luis inici√≥ su formaci√≥n musical de la mano del maestro F√©lix Varela, √ļnico instructor en este arte por aquella etapa. Heredero de sonoridades centenarias de la zona suroriental, aglutin√≥ un movimiento coral encaminado al trabajo con aficionados. Es as√≠ como Grisel recibe la formaci√≥n coral para ni√Īos.

Grisel y Gabino invitados a la pe√Ďa El Men√ļ/ foto archivo de la autora

A Anselmo Lainati, cantor fundador del Orfe√≥n y amante de la trova debe sus estancias casi diarias en la Casa ‚ÄúPepe S√°nchez‚ÄĚ, y las conversaciones con Lino Betancourt. Tal vez por esa especie de ciudadan√≠a trovera, tras el deceso de la tambi√©n santiaguera Eva Gri√Ī√°n en 2013, el guitarrista Gabino Jardines la escoge como continuadora del d√ļo integrado por la voz y las seis cuerdas. Si bien Grisel asume algunos de los temas interpretados por el dueto precedente, me confiesa que prefiere respetar otras zonas que considera ‚Äúmuy a lo Eva‚ÄĚ.

De la valía de su trayectoria interpretativa dan fe además sus presentaciones en varios sitios emblemáticos de la ciudad, ya bien en la bohemia nocturna o en los más notables momentos de la vida artístico-cultural santiaguera, la presencia de la cancionera es un hecho habitual.

Su voz aparece registrada en varias compilaciones y fonogramas que a√ļpan a varios int√©rpretes de esta tierra en producciones de la EGREM o Bis Music, pero la verdad es que el suceso Grisel amerita m√°s de una producci√≥n donde aflore la grandeza de su individual manera de hacer la canci√≥n.

Mientras esa oportunidad demora, en fechas recientes la G√≥mez se avez√≥ en una producci√≥n discogr√°fica de las llamadas ‚Äúindependientes‚ÄĚ, en una suerte de s√≠ntesis de la visi√≥n de su ciudad. Para quienes tengan la oportunidad de escucharla, ser√° el momento para encontrarnos con Daniel Castillo, Sindo Garay, √Āngel Almenares, entre la variada propuesta, a la que s√≥lo escap√≥ el deseo de interpretar un guaguanc√≥.

Orfeon, tercera de Izquierda a Derecha/ foto archivo de la autora

Capítulo # 2: El mundo interior de Yuri Seoane

(Notas sobre un cuerpo cimarrón)

El cuerpo busca la luz/el insomnio/la acción.

El cuerpo es un mediador entre el mundo físico y el mundo espiritual.

El cuerpo es un reloj de arena/una consola de m√ļsica/una pintura incompleta/abstracta.

El cuerpo narra la vida de los ancestros.

El cuerpo no es solo la carne.

El cuerpo es un espacio para hacer coincidir una iglesia/una mina de cobre/una laguna azul-misterio /y una loma donde los esclavos visualizan la rebelión.

El cuerpo es peligroso cuando es solo maquillaje.

El cuerpo muerde.

El cuerpo pinta/crea/rompe/siente.

El cuerpo es una vasija donde la energía se vincula con el mundo exterior.

El cuerpo es la puerta al mundo interior.

El cuerpo en Yuri Seoane es un instrumento para fluir entre las dos aguas que ofrece su obra: ‚Äúla fabulaci√≥n de la experiencia inconsciente‚ÄĚ y ‚Äúel mundo oculto a la vista del otro‚ÄĚ.

 

¬ŅPuede el cuerpo resistir/habitar/crear consciente de la realidad que evade?

Con motivo de la celebración del Encuentro de Jóvenes Intérpretes del jazz JazzNamá 2020, la Asociación Hermanos Saíz de Santiago de Cuba y su sección de artes visuales inauguraron la expo Mundo Interior. La muestra ocurrió el jueves 20 de febrero a las 8.00 p.m. en la galería de la Casa del Joven Creador de nuestra ciudad. Yuri Seoane, quien mereció en 2018 la beca de creación del Salón Santiago Artes Visuales Experimentación (SAVE), es el autor de varias propuestas expositivas en la urbe entre las que destacan: Entre el Cielo y la Tierra, en la Galería Sembradores de Cultura en el poblado el Cobre, durante el Festival del Caribe 2019, y Fragmentación y cotidianidad, discurso sobre el surrealismo tropical, en el Centro de Arte de Santiago de Cuba, a propósito de la celebración del SAVE 2019.

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Entender la obra del artista visual Yuri Seoane desde una postura pasiva/tradicional puede llevarnos a interpretaciones ásperas y poco acertadas en cuanto al multimundo que ofrece su trabajo. Hijo oriundo de la loma del Cimarrón y la Virgen de la Caridad del Cobre, hace palpable su postura de hombre-obrero y hombre-mina. No se trata de una conexión formal que nos refleje su procedencia; se trata de una conexión simbólica entre los registros que yacen en su cuerpo a partir de lo vivido y su contexto personal, y los materiales externos que sobreviven incluso al inconsciente.

All√≠ donde muchos ven una galer√≠a para mostrar su obra, Seoane ve un cuarto/una mente/un sue√Īo/una acci√≥n/colillas de cigarros/monte. No hay una obra que mostrar, hay un mundo que descubrir y habitar. En esta disyuntiva entra el cuerpo como dispositivo esc√©nico/performance/autoficci√≥n, y nace como un arte necesario para las artes visuales en Santiago de Cuba.

Las paredes est√°n cubiertas de r√ļsticos parches. Elementos del monte componen la dramaturgia de la experiencia a la que ser√°n sometidos los espectadores: piedras/espinas/madera/comej√©n. Cada pieza nos recuerda su v√≠nculo directo con entidades que residen en la loma. Hay una expresi√≥n inconsciente en ellos que desnuda al artista, y nos lo presenta sin parafernalias ni otros clich√©s tendenciosos del arte. All√≠ hay una energ√≠a real/perceptible/sincera.

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Cinta adhesiva sirve para sujetar cartulinas intervenidas con grafito, sin una intención decorativa, ni demostrativa, ni expositiva, sino como registro escénico de un cuerpo que transita por un espacio al que dota de viva. Materiales que explican las complejidades y la fragilidad del sujeto, materiales que pueden hacer doler la vista en medio de tanta fabulación.  

La iluminaci√≥n se torna azul y verde oscuro, el p√ļblico avanza y entiende que no ha llegado a una exposici√≥n, sino que ha entrado en el cuerpo de alguien. La iluminaci√≥n gu√≠a por el espacio hasta el final donde supuestamente debe terminar todo pero es donde comienza. All√≠ est√° √©l. Enajenado de la vista, oculto en su mundo interior, borra la realidad tal como la conocemos. Pinta/crea/rompe/siente. √Čl sobre una cama improvisada y un televisor que transmite sin parar un video arte que replica su imagen como una proyecci√≥n otra de su ser, all√≠ se siembra su idea: el hombre es lo que oculta el cuerpo.¬† ¬†

Pinta/crea/rompe/siente.

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Otros elementos componen aquella infinita habitaci√≥n sensorial: la madera como pie de apoyo espiritual y las p√°ginas de libros que formulan otros significantes, a la vez que cuestiona ‚Äúel saber‚ÄĚ tal y como lo entendemos.

La composición escénica del espacio tiene instalación plástica, pintura, video arte, instalación sonora y performance. Toda esta mixtura hace un cuerpo que no es la carne del artista. Sino la interpretación corporal de su mundo.

Pinta/crea/rompe/siente.

¬ŅC√≥mo entender nuestro mundo interior a partir de la obra Yuri Seoane?

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Cuando se mira en el espejo de otro, nuestra imagen puede aparecer en silencio. Allí donde el artista recrea un cuarto para no-dormir hay una pieza ejemplar, un espejo, y sobre el espejo una palabra: yo. 

El espejo siempre es para reflejar el yo, incluso si estamos dentro de este multimundo, incluso si no reconocemos la imagen. El espejo no miente/no ignora/no teme al maquillaje/solo habla. Entonces nos enfrentamos a nuestros propios miedos y deseos, a las angustias que rigen nuestro comportamiento enmascarado en nuestras vidas como entes sociales.

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Algunas im√°genes son reconocibles al p√ļblico santiaguero. El mundo de Yuri es el mundo que sus padres construyeron para √©l, y que √©l intenta cambiar. Esas im√°genes, algunas expl√≠citas y otras no tanto, nos muestran al territorio santiaguero construido y recreado a partir de una lata de √≥xido y colillas de cigarros, la Virgen, los esp√≠ritus del monte, lo tradicional subvertido por el uso de la tecnolog√≠a y la redimensi√≥n de los significados de los cuales es heredero.

Se trata de un artista que desde su primera exposici√≥n a tratado de construir un lenguaje donde los temas de dif√≠cil representaci√≥n toman vida. ‚ÄúLo on√≠rico‚ÄĚ se convierte en espacio real y el cuerpo en un instrumento para evadir la realidad.

Su estética afronta la rigidez de la interpretación santiaguera especializada. Su obra es una irrupción en el mundo artístico de la ciudad, una ciudad anclada a criterios muy válidos y singulares, pero que necesita de otras miradas para abordar la contemporaneidad.

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Su obra, aunque es muy personal y conectada con el pueblo donde ha crecido (en el cimarronaje), no posee barreras. Las √ļnicas limitantes visibles radican en la interpretaci√≥n, y esa, es una cuesti√≥n subjetiva por la que debe transitar siempre el arte. ¬†¬†¬†¬†¬†¬†

expo Mundo interior de Yuri Seoane/ foto: frank lahera

Propuestas como estas deben ser parte del rostro renovador de la AHS. Que sigue apostando por el riesgo y la verdad de los creadores más atrevidos y talentosos. En estas acciones yacen los verdaderos signos de la vanguardia, esos que hoy no sabemos qué significan como valor estético en algunas áreas institucionales. Le toca a Santiago de Cuba no dejar escapar a estos creadores, apostar por ellos y encaminarlos hacia el futuro. La ciudad debería encontrar su cuerpo tal como lo hace Yuri Elias Seoane Serrano a partir de su mundo interior.


Eva, la luz de tu nombre

Justo me encontraba en la esquina de la Casa de la Trova cuando supe la noticia.

Ahora tendría a punta de tinta unos cuantos adjetivos que ya emplearon otros para ti. Desisto de tardes grises o cualquier tropo compasivo. Huyo de cualquier reiteración a pesar de las razones. Eva, llena eres de canto y no necesitas más luz que la de tu nombre para trascender.

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La virtud de nombrarse Zulema Iglesias

La Sala Teatro quedó a oscuras. Cada cual se iluminó con lo que pudo. Del vientre mismo del lugar salía una voz que pareció petrificarnos. Era una noche de bohemia santiaguera en el otrora sitio del Café-Teatro Macubá y con su interpretación, Zulema Iglesias nos había llevado por el mundo.

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Jam Session: Notas para una descarga

Si este libro en manos de los lectores se sumara al concierto jazz√≠stico, ganar√≠a la m√ļsica cubana. A pesar del desarrollo hist√≥rico del g√©nero en nuestro pa√≠s, su paralelo te√≥rico no observaba una dedicaci√≥n en similares proporciones, muy a pesar del ejercicio de nombres como los de Leonardo Acosta, o los valiosos aportes no publicados de Danilo Orozco y la contribuci√≥n de trabajos de Borges-Triana, Claudia Fallarero, entre otros autores m√°s o menos noveles que se han dado cita en n√ļmeros de la revista Clave dedicados al tema y en otras publicaciones aisladas.

Unido a esto está el hecho de que investigadores y periodistas muchas veces concentraron su pensamiento en el panteón sagrado de este hacer musical. Solo en tiempos cercanos y gracias a las arenas esparcidas por unos pocos jóvenes investigadores, es que se intenta visualizar en letra impresa o digital la obra de las nuevas promociones de jazzistas.

A partir de los 2000 se observa un ambiente cognitivo creador en los predios académicos a favor de los procesos que rodean la jazzista creación. Tal efervescencia ha brotado en la Universidad de las Artes y en los centros universitarios del país, con la emergencia de tesis de grado desde disciplinas como la musicología, Historia del Arte, Comunicación Social y Periodismo, fundamentalmente. Tales estudios, salvadas las excepciones, perecen justo al momento de la celebrada cuantificación del ejercicio. Unas pocas ven la luz de alguna publicación y en algunos casos, cuando más, se han socializado sus saberes en los espacios teóricos de eventos culturales afines.

También es cierto que muchos de los autores de tesis en opción al grado de esto o aquello, luego de descubrir el agua fría, ignoran el cómo trasladar la redacción académica al discurso del ensayo, artículo, testimonio o cual sea el lenguaje de la publicación dirigida al amplio lector, más allá de las geografías de las altas casas de estudio.

Por todo lo anterior me atrevo a aseverar que los exiguos resultados aparecidos en el surrealista rublo de ‚Äútiempos recientes‚ÄĚ intentan cubrir un vac√≠o de varias d√©cadas. Sin embargo, Jam Session. La Nueva Generaci√≥n, p√°ginas que hoy coloco a consideraci√≥n de posibles lectores, de ninguna manera presenta una historiograf√≠a sobre el g√©nero, sino que ofrece desde la multiplicidad de enfoques un retrato aproximado de una franja de las j√≥venes generaciones de jazzistas cubanos. Lo recibo como una compilaci√≥n de enfoques que tienen como sedimento com√ļn una sociolog√≠a musical del modo jazz.

Creo que este creciente interés por el estudio del entorno jazzístico cubano, sobre todo a partir de los 2000, pudiera obedecer a un panorama más optimista, no en cuanto a creación y calidad musical harto probada, sino en cuanto a los aspectos sociomusicales, socioculturales, institucionales y de promoción que han posibilitado una mayor visualidad a escala social.

Ya hemos conversado en otros espacios de la escritura y la oratoria sobre el rol de festivales y eventos nacionales como el Jazz Plaza a partir de 1980, y desde 1998 el Jojazz, unido a otras paradas organizadas por la UNEAC y la AHS como el Amigo del Jazz y el Jazz Na Má en las respectivas filiales santiagueras, entre otros espacios isla adentro. Estas celebraciones devienen momento de reconocimiento y legitimación para sus participantes.

La creaci√≥n de clubes para la promoci√≥n del g√©nero unido al talento de j√≥venes que entrecruzan las fuentes del jazz con los afluentes que provienen del acervo musical cubano de ra√≠z, despiertan la inquietud en quienes cartograf√≠an el universo sonoro en la Cuba de hoy. Las m√°s insospechadas posibilidades de hibridaci√≥n que signa la emancipaci√≥n del jazz con m√ļsicas y estilos varios ‚Äďque van desde la m√©dula √≥sea de g√©neros etiquetados como ‚Äúm√ļsica cubana‚ÄĚ, cruzan puentes de m√ļltiples v√≠as hasta llegar incluso a la electr√≥nica‚Äď le garantiza nuevos y tambi√©n heterog√©neos p√ļblicos.

Estos discursos de lo jazz√≠stico se reciben por v√≠as como la radio o TV, spots televisivos para eventos de dis√≠mil naturaleza, lo cual redunda en canales informativos que de modo paulatino pudieran contribuir a la formaci√≥n de audiencias. Las plataformas de Internet y el uso de las redes sociales colocan a los m√ļsicos ubicados en la di√°spora al alcance de una tecla, se difuminan los l√≠mites geoculturales, lo que simboliza parcela de cultivo para los investigadores sociales.

Los jóvenes jazzistas y procesos sociomusicales que trae a su escenario Jam Session…, forman la continuidad de una tradición musical, a la que imprimen sus propios aportes y estilos, con lo cual contribuyen a delinear la historia del género en lo que va de siglo XXI.

Los cuatro ensayos convocados comparten el interés por la revisión del movimiento de jóvenes jazzistas. Quienes estudian cada una de las temáticas son o se convirtieron en practicantes del espacio que analizan, lo que les posibilita abordar la creación, la interpretación y el consumo del jazz desde el centro de la tierra.

La presente compilación propone un espacio de debate, a partir de la muestra de resultados obtenidos por estudiosos noveles. El punto de mirada recae en promociones cercanas aun en el tiempo de compositores e instrumentistas, que en la mayoría de los casos visibilizaron su obra preliminar a partir de la participación en el concurso Jojazz.

Para esta publicaci√≥n fueron seleccionadas tres tesis de grado en las especialidades de Musicolog√≠a y Comunicaci√≥n Social. Camila Cortina desde la historiograf√≠a y los estudios culturales estudia las formas en que se conserva la ‚Äúcubanidad‚ÄĚ en la vida y obra de m√ļsicos radicados en Espa√Īa.

Pedro Sureda se detiene en las particularidades que individualizan la interpretaci√≥n de dos j√≥venes m√ļsicos, a partir del estudio de los procesos de s√≠ntesis musicales que identifican sus estilos personales. Es el caso de Harold Lopez Nussa y Rolando Luna.

Reinier Aldazabal propone un an√°lisis de los usos sociales que vivencian los p√ļblicos que asisten a los conciertos realizados en La Habana que tienen como n√ļcleo el jazz hecho por recientes promociones de m√ļsicos. A partir de la descripci√≥n de las principales pr√°cticas comunicativas consustanciales a dichas audiencias durante las presentaciones, son objeto de an√°lisis aquellos elementos que act√ļan como mediadores individuales e institucionales entre el p√ļblico y la m√ļsica, y que transversalizan los usos que se hacen de ella.

A ellos concurre como portada un texto de la musicóloga Claudia Fallarero publicado en la revista Clave que resultó ser el punto de partida de varias aristas de estas investigaciones y que aborda, desde criterios  generacionales, los elementos musicales que caracterizan la novel creación jazzística.

Concluye la descarga un catálogo que recoge parte de las producciones discográficas de jóvenes exponentes del género desde 1998 hasta fechas cercanas a la publicación del título.

Aun cuando los autores en congregaci√≥n apelan a la menci√≥n de nombres de la actual escena jazzista, el principal logro del volumen reside en la triangulaci√≥n de m√©todos y procesos de la investigaci√≥n cultural. La revisi√≥n de estas p√°ginas propuestas por la colecci√≥n d‚Äô M√ļsica del sello CIDMUC (¬°2012!!!!) ‚Äďque como muchos otros t√≠tulos perdieron el sello de garant√≠a como ‚Äúnovedad literaria‚ÄĚ y hoy habitan su madurez en m√°s de una librer√≠a cubana‚Äď bien pueden significar una invitaci√≥n para que otros cr√≠ticos, periodistas e investigadores del pa√≠s se ocupen de visibilizar las omisiones y zonas no constre√Īidas en este volumen, con el fin de la prolongaci√≥n de la descarga desde una mirada contextualizada a cada territorio.