La Gaceta de Cuba


Siete poetas cubanos en el Festival Internacional de Poesía de Medellín

El Festival Internacional de Poesía de Medellín, uno de los más grandes y prestigiosos del mundo, llega a su trígesima edición, con el propósito de difundir la poesía, una de las más genuinas expresiones de nuestra naturaleza humana, justo en el difícil contexto actual, en el que conviven el miedo, la muerte, la lucha contra la pandemia y los conflictos políticos. Iniciada el primero de agosto, la jornada poética culminará el 10 de octubre de 2020. Durante 70 días, más de 200 invitados de 103 países, de todas las regiones del mundo, compartirán su voz en defensa de la paz y la cultura.

El amplio programa incluye, adem√°s de las lecturas individuales de los poetas participantes, entrevistas, conversatorios, conciertos, paneles, cursos y talleres, que por primera vez podr√°n ser disfrutados desde cualquier lugar del mundo, con una plataforma digital con capacidad para albergar 500 mil espectadores, quienes tienen la posibilidad de interactuar con los poetas y artistas invitados.

En esta fiesta poética planetaria participarán siete poetas cubanos. El domingo 13 de septiembre, a las 19 hora de Cuba (18 horas de Colombia), estarán compartiendo su obra los poetas Nancy Morejón (Premio Nacional de Literatura y directora de la Revista Unión), Luis Lorente (Premio La Gaceta de Cuba 2020), Antonio Herrada (Premio del 30 Festival de Poesía de Medellín), Martha Luisa Hernández Cadenas (Beca de Creación Prometeo 2020), Giselle Lucía Navarro (Premio David de Poesía de la UNEAC) y Karel Leyva Ferrer (Coordinador General del Festival Internacional de Poesía de La Habana y Presidente de la Sección de Poesía de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba).

El lunes 14 de septiembre, a las 15 P.M. hora de Cuba (15 pm hora de Colombia), realizará su lectura el poeta Alpidio Alonso Grau (Ministro de Cultura de Cuba y director de la Revista Amnios de Poesía), quien transmitirá al evento un saludo en nombre de los poetas cubanos y disertará sobre la misión de la poesía y la responsabilidad de los poetas ante los grandes desafíos de nuestro tiempo.

Los recitales se transmitirán por el canal de YouTube del Festival de Medellín (revistaprometeo), del Ministerio de Cultura de Cuba y sus plataformas de promoción en Facebook (festivalpoesiamed), así como en la página del Festival Internacional de Poesía de La Habana. Podrán encontrar una selección de la obra de estos autores, y del resto de los poetas invitados a la jornada poética, en la página www.festivaldepoesiademedellin.org. Simultáneamente estará circulando la edición especial de la revista Prometeo, con un amplio dossier de todos los poetas presentes en la edición virtual del Festival.

Recordemos que el Festival Internacional de Poes√≠a de Medell√≠n mereci√≥ en 2006 el Premio Nobel Alternativo de la Paz, por una amplia labor de imparto internacional y por demostrar c√≥mo la creatividad, la belleza, la libertad de expresi√≥n y la comunidad pueden florecer y superar, incluso el miedo y la violencia m√°s profundamente arraigados. Este galard√≥n es, seg√ļn Fernando Rend√≥n (poeta, director del Festival, quien ha dirigido esa tit√°nica y hermosa labor desde sus inicios), un reconocimiento al papel hist√≥rico de la poes√≠a en oposici√≥n a la cultura de la muerte, que tiene su origen en las autoritarias esferas del poder transnacional.

El intercambio con los poetas desde las plataformas online también ha generado nuevas experiencias, un nivel de complicidad y hermandad, que ni siquiera el aislamiento social ha podido evitar. El acto de compartir la palabra y que esta atraviese las fronteras, incluso en las circunstancias actuales, demuestra la fuerza de la poesía en su función social, como vehículo de paz y unidad entre los pueblos.


Jos√© Mart√≠, razones para la m√ļsica (+ video)

  • Cuando proscrito en extranjero suelo/ La dulce patria de mi amor, so√Ī√©/
  • Su luz buscaba en el azul del cielo/ Y all√≠ su nombre refulgente hall√©./
  • Perpetuo so√Īador que no concibo/ El bien enajenado que entre sue√Īos vi./
  • Siempre dulce esperanza va conmigo,/All√≠ estar√° en mi tumba junto a m√≠.
  • ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬† (El Proscrito, Jos√© Mart√≠)

Preludio

Tal vez sea José Martí el cubano a quien más se ha cantado. Ya en 1906 y 1909 Antonio Morejón,  de quien se dice fue el primero en grabar puntos cubanos, dejó registrado para los sellos Edison y Columbia el tema Al Apóstol Martí. Otros títulos musicales y autores del periodo clamaban la resurrección martiana.  Particular tratamiento reciben las figuras de los próceres en la primigenia trova, y Martí ocupa eje principal en estas composiciones.

Surgen obras como tributo que rinde el trovador a los h√©roes de las gestas recientes, en admiraci√≥n y a√Īoranza por la esperanza perdida. ¬†T√≠tulos como Los tres Patriotas (1919) de la firma de Manuel Corona brindan fe de ello.¬† Dos figuras descuellan en estas composiciones: Antonio Maceo y Jos√© Mart√≠. Los t√≠tulos Dos patrias, de Salvador Adams, y Pobre Cuba, de Manuel Corona, son ¬†una s√≠ntesis de la vastedad de canciones que al respecto emergieron. ¬†

Sindo Garay aseguró en testimonio para Carmela de León que conoció a Martí en Dajabón en 1895, momento a partir del cual y en más de una ocasión le dedicó su poética. Así lo atestigua entre otros, el título Martí.

Canci√≥n a Mart√≠ (1901), con letra de Francisco Eligio y musicalizaci√≥n de Alberto Villal√≥n, fue cantada en el teatro San Carlos, de Tampa, Cayo Hueso, por la contralto Susana Mellado, el bajo Santiago Lima, y otros m√ļsicos.

Recuerdos de Martí, también de Villalón, Clave a Martí, de Emilio Billillo, constituyen unos pocos ejemplos de la vastedad de títulos con temática martiana aportados por los trovadores en la primera mitad del siglo XX.

También, aunque menos conocidos, llega el Apóstol en canción desde los códigos de los soneros. Es el caso de Arsenio Rodríguez en el tema  Adórenla como a Martí, en clara referencia a la tierra cubana.

En lo adelante el canto a José Martí es un punto de encuentro entre los cantautores cubanos y otros hacedores del pentagrama. La musicalización de la poesía martiana y otros textos llegó con la Nueva Trova de la guitarra de Pablo, Sara y Amaury. Teresita Fernández brindó sus acordes para el Ismaelillo.  Las sucesivas promociones de jóvenes trovadores además de musicalizar textos martianos, entregan temas donde Martí deviene sujeto lírico; en otros, la esencia de su pensamiento deviene motivo textual  y paratexto.

La m√ļsica coral y sinf√≥nica en Cuba cuenta con sendas composiciones, musicalizaciones y arreglos a la obra del universal cubano. ¬†

Post-vida: esto nos dice en sus palabras m√°gicas la m√ļsica

Pretexto me resultan las canciones que lo evocan.

¬ŅQu√© cantos tocaron la sensibilidad de Juli√°n? ¬ŅCu√°les acordes se replicaron en su tarareo? ¬ŅD√≥nde hallaron musical remanso sus angustias en tiempos de exilio? ¬†¬ŅQui√©nes fueron los m√ļsicos cubanos en cuyos acordes visualiz√≥ Mart√≠ la patria a la distancia de una nota? ¬ŅC√≥mo se trueca m√ļsica la prosa y la po√©tica martiana? ¬ŅQu√© paralelismos acontecen entre el romanticismo literario de Mart√≠ y los compositores del hom√≥nimo periodo musical?

¬ŅCu√°les sitios frecuent√≥ para asistir a las presentaciones de las que gustaba? ¬ŅQu√© compositores e int√©rpretes hoy considerados ‚Äúcl√°sicos‚ÄĚ conmovieron la pluma del cr√≠tico, poeta y periodista?

Estas y otras interrogantes quedan satisfechas a la lectura de Jos√© Mart√≠ y la m√ļsica, un volumen del Centro de Estudios Martianos (2014), cuya selecci√≥n, introducci√≥n y ensayo corresponde a la autor√≠a de Salvador Arias, en suma con textos complementarios que indagan en el criterio martiano ante hechos musicales.

Los autores en convite ofrecieron sus estudios y criterios en diversos momentos que van desde la tercera d√©cada de la Rep√ļblica, a una Cuba reciente y que, desde la diferencia de enfoques evidencia el inter√©s de los estudiosos por la obra martiana y en particular en relaci√≥n a la tem√°tica musical:

De Gonzalo de Quesada y Miranda se acude al ¬†t√≠tulo Mart√≠ y la m√ļsica, el que apareci√≥ en la revista Bohemia en 1935. Pasi√≥n de la m√ļsica en Mart√≠, es la conferencia que pronunciara Orlando Mart√≠nez en conmemoraci√≥n al centenario del natalicio martiano en La Habana, la que por su extensi√≥n solo se presenta para la oportunidad en fragmentos. Tambi√©n de 1953 es la publicaci√≥n de Alejo Carpentier en El Nacional, de Caracas, en la que el autor descubre al Mart√≠, estudiante de m√ļsica. De 1972 data uno de los m√°s bellos an√°lisis que guarda la relaci√≥n martiana con el arte sonoro, de la autor√≠a de Cintio Vitier es el t√≠tulo M√ļsica y raz√≥n. Este decenio, pero dos a√Īos despu√©s ve la publicaci√≥n en el Anuario Martiano, M√ļsica en el peri√≥dico Patria, por Zoila Lapique. ¬†En 1978 la revista moscovita Am√©rica Latina, public√≥ de M.A. Sap√≥nov el trabajo Jos√© Mart√≠ y la m√ļsica, la versi√≥n al espa√Īol para el Anuario del Centro de Estudios Martianos, 1981, corresponde a Eduardo Heras Le√≥n. La Gaceta de Cuba, dio luz en el no 3 de 1985 a Referencia martiana al jazz, de Armando Caballero. De las p√°ginas del peri√≥dico Granma fueron seleccionados los t√≠tulos Mart√≠ en la m√ļsica, cuya autor√≠a responde a Omar V√°zquez, 1985, y de Sonnia Moro, Mozart en Mart√≠, 1991. Concluye el volumen con Jos√© Mart√≠ y la √≥pera italiana, en la firma de Diana y Rodolfo Sarracino, ¬†tomado del Anuario del Centro de Estudios Martianos, 2001.

En s√≠ntesis, los principales aspectos que gu√≠an estos acercamientos al inter√©s martiano por la m√ļsica se refieren a la musicalidad inherente a la po√©tica y la prosa martiana en consonancia a ciertas caracter√≠sticas del Romanticismo literario y algunos paralelismos con el impresionismo pict√≥rico. Otros, versan acerca del periodismo y la cr√≠tica musical que ejerci√≥ Mart√≠ tras su asistencia a presentaciones musicales lo mismo de coterr√°neos en el exilio norteamericano, que en grandes Salas de Europa con el apogeo de la √≥pera. Varios autores coinciden en la significaci√≥n que cobraron las rese√Īas a las presentaciones de compatriotas cubanos en el exilio, no solo en tanto suceso art√≠stico sino como forma de acercamiento al suelo patrio. Algunas de estas p√°ginas se acercan al Mart√≠ cuyos o√≠dos se entregaron a las esencias musicales de los pueblos.

Lapique brinda un acucioso estudio acerca de la presencia de la tem√°tica sonora en emisiones del Patria. Aunque era un peri√≥dico fundamentalmente pol√≠tico, Mart√≠ no se sustrajo a escribir sobre otras cuestiones. Leg√≥ numerosas p√°ginas sobre artistas cubanos y extranjeros de su √©poca: Ruiz Espadero, White, D√≠az Albertini‚Ķ, y en especial, de aquellos comprometidos con la causa independentista como el tenor Emilio Agramonte y Pi√Īa, y Ana Otero, notable pianista puertorrique√Īa. Se trata de la primera publicaci√≥n que dio a conocer La bayamesa, himno patri√≥tico cubano, y la danza La borinque√Īa, por tradici√≥n, himno de los boricuas. Estos dos himnos son las √ļnicas piezas musicales que publican, acompa√Īadas de textos hist√≥ricos ¬†que exaltan el patriotismo y la unidad antillana de esos dos pueblos, entonces bajo el yugo espa√Īol.

Hermosas son las p√°ginas que coinciden en presentarnos a Jos√© Mart√≠ en su faceta como autor de un texto para canci√≥n. Su liderazgo pol√≠tico y el inter√©s por la m√ļsica cubana le llevaron a escribir la letra de El proscrito, que musicaliz√≥ el tabaquero emigrado Benito O‚ÄôHallorans. Lleg√≥ a conocerse entre los cubanos de la Florida como La canci√≥n del Delegado.

Omar V√°zquez recrea en la publicaci√≥n del Granma correspondiente al 28 de enero de 1985 el relato de c√≥mo 20 a√Īos antes, en la entonces popular Pe√Īa de Sirique, se le escuch√≥ por primera vez a Mar√≠a Granados, quien la interpret√≥ acompa√Īada por el guitarrista Rafael (Nen√©) Enrizo. ¬†

Mar√≠a¬† ‚ÄĒquien falleci√≥ en La Habana, el 30 de enero de 1971, a los 91 a√Īos de edad, pocas horas despu√©s de participar en varias actividades con motivo del aniversario 118¬†del natalicio del Maestro‚ÄĒ gustaba de contar la historia de El proscrito, que por primera vez se la cantara a Mart√≠ cuando apenas contaba 11 a√Īos de edad.

La canción se redimió  para la posteridad gracias al interés del investigador, compositor y apasionado martiano Hilario González. Hoy puede disfrutarse la grabación en las voces del dueto que a tal fin conformaran Eduardo Sosa y la maestra Digna Guerra.

En sus valoraciones, Arias toma como elemento importante los espacios de las presentaciones y divulgaci√≥n del hecho sonoro a finales de la decimon√≥nica centuria, sobre todo con escenario en el Nueva York entre 1881 y 1895. Sitios diversos cuyo centro seg√ļn la ocasi√≥n se ubica ¬†en un teatro, lo mismo que en salones de baile, fiestas populares, paradas militares, circos y parques. Asimismo, la existencia del piano en varios hogares defini√≥ momentos importantes al interior de las familias y en el intercambio de √©stas con amigos seg√ļn los intereses sociales. Es Nueva York una ciudad a la que las oleadas de inmigrantes aportan su folclor.

El siglo XIX,¬† con el triunfo del romanticismo, es escenario de intensas y nuevas relaciones entre la m√ļsica y la literatura. Para Arias Mart√≠ se siente atra√≠do por las deslumbrantes sonoridades. Los conocimientos musicales de Mart√≠ fueron, si no los de un profesional, si de un fervoroso oyente.

En este sentido, Sap√≥nov atribuye especial inter√©s a aquellos aspectos del sistema creador de Mart√≠ en los que se interpreta de manera original las influencias de la est√©tica rom√°ntica con su culto a la m√ļsica, y la aspiraci√≥n a sintetizar los elementos del arte musical con la literatura. En su prosa, plantea, el rom√°ntico descubre en el conjunto de ruidos del paisaje campesino, un leg√≠timo encanto en las leyes musicales.

Un ejemplo de lo anterior lo halla Vitier en tierra cubana, un mes justo antes de caer Martí en Dos Ríos:

La noche bella no deja dormir. Silba el grillo; el lagartijo quiquiquea, y su coro le responde (‚Ķ) entre los nidos estridentes, oigo la m√ļsica de la selva, compuesta y suave, como de fin√≠simos violines; la m√ļsica ondea, se enlaza y desata, abre el ala y se posa, titila y se eleva, siempre sutil y m√≠nima ‚Äďes la mir√≠ada del son fluido; ¬Ņqu√© alas rozan las hojas? ¬Ņqu√© viol√≠n diminuto, y oleadas de violines, sacan son, y alma, a las hojas? ¬Ņqu√© danza de almas de hojas?

Para Vitier, la m√ļsica en el poeta es ‚Äúsustancia de su propio estilo. Musical en alto grado, tanto como pict√≥rica, fue la palabra de Mart√≠‚ÄĚ. Lo describe como al ‚Äúirreprimible m√ļsico de la palabra‚ÄĚ, que apoyaba su prosa en octos√≠labos y endecas√≠labos.

Otro aspecto relevante para Arias y varias de las voces aupadas en el concierto martiano lo constituyen las cartas a Mar√≠a Mantilla. En este epistolario las alusiones a la m√ļsica aparecen en repetidas ocasiones, incit√°ndola a estudiar y tocar el piano. En carta escrita desde alta mar, el 2 de febrero de 1895, identifica a la m√ļsica como alta expresi√≥n del afecto, y define la de su preferencia: «A mi vuelta sabr√© si me has querido, por la m√ļsica √ļtil y fina que hayas aprendido para entonces: m√ļsica que exprese y sienta, no hueca y aparatosa: m√ļsica en que se vea el pueblo, o todo un hombre, y hombre nuevo y superior.»

A las atenciones por su formaci√≥n ¬†cultural y humana, la conduce por primera vez a la √≥pera cuando Mar√≠a era apenas una adolescente de 12 a√Īos. Representaban Carmen, del franc√©s Georges Bizet en la interpretaci√≥n de Enma Calv√©. Se afirma que era vasto el conocimiento que Jos√© Mart√≠ pose√≠a sobre el argumento y los pasajes musicales.

De estos afectos Gonzalo de Quesada extrae algunas conclusiones de las m√ļsicas que pudieron interesarle a Jos√© Mart√≠. ¬†

Entre las piezas que la ni√Īa Mantilla interpretara al piano y que a Mart√≠ proporcionaban tanto placer se citan Evening Star de la √≥pera Tannhauser de Wagner, una Gavotte, de Nebvin, la Rapsodia no.2 de Lizst, y la m√ļsica de la √≥pera Carmen, de Bizet.

Por testimonio de María Mantilla se conoce que a él le gustaba tararear El negro bueno, de Francisco Valdés  Ramírez.  Se presume debió atraerle que esa guaracha se cantó en el Teatro Villanueva de La Habana, el 22 de enero de 1869, hecho que trasciende hasta unos conocidos versos de Martí. Aquella célebre guaracha, cantada en todas partes con más o menos disimulada intención, era una especie de canto de guerra.

Seg√ļn lo que aportara Mar√≠a a Gonzalo de Quesada, a Mart√≠ le gustaban mucho las danzas y tambi√©n una pieza de Gonzalo N√ļ√Īez, La mariposa ¬†y Las campanillitas del cubano Pedro Fuentes.

El Delegado particip√≥ en veladas hogare√Īas de amigos en las que entre otras m√ļsicas se conoce se interpret√≥ al piano La borinque√Īa, danza t√≠pica de Puerto Rico, y la canci√≥n cubana La bayamesa. Alguien record√≥ tarareando, los versos iniciales de esa antigua canci√≥n del oriente de Cuba:

No recuerdas, gentil bayamesa,/ que t√ļ fuiste mi ¬†sol refulgente‚Ķ

Al encontrarse en los a√Īos de la emigraci√≥n con destacados m√ļsicos cubanos que se encontraban en el exilio, como Ignacio Cervantes, pianista y compositor y uno de los fundadores de la corriente rom√°ntica nacional de la m√ļsica cubana, y con el eminente violinista Jos√© White, escribi√≥ Mart√≠ varios art√≠culos en los que expone las ideas sobre el arte de sus coterr√°neos, sobre la naturaleza del arte musical y sobre la m√ļsica cl√°sica europea.

Nicol√°s Ruiz Espadero tambi√©n mereci√≥ la admiraci√≥n y el entusiasmo de Mart√≠. De √©l dijo que puso en m√ļsica el gemido del alma cubana, y a veces su majestad y su tormenta. En una cr√≥nica publicada en Patria, en mayo de 1892, Mart√≠ habla del famoso acto celebrado en los talleres de tabaco de Tampa, en el que tomaron parte Ignacio Cervantes y Rafael D√≠az Albertini

Muchos de los juicios expresados por Martí sobre compositores están vinculados con sus apreciaciones de intérpretes, incluidos numerosos cantantes de ópera italiana y francesa. Para Diana y Rodolfo Sarracino “la opera ítalo-francesa, escuchada por Martí tanto en La Habana como en Madrid y México, tuvo mucho peso en los inicios de su formación musical. Sobre los contactos del joven Julián con las funciones operísticas en La Habana por la década de los 60, los autores aducen la posibilidad la probabilidad de que las haya presenciado al impulso del preceptor Rafael María de Mendive.

Mart√≠ es testigo de c√≥mo las √≥peras de Wagner ¬†ganan terreno ¬†en la gran ciudad, incluso imponi√©ndose a las italianas o francesas. En consecuencia dedica el mayor n√ļmero de referencias a este compositor. Del concierto sinf√≥nico de fines de mayo de 1882 en Nueva York, encontramos la vivencia de un testigo presencial, particularmente ¬†cuando habla de la ejecuci√≥n de Los troyanos de Berlioz. Otros m√ļsicos, como Brahms aparecen en sus textos. ¬†

Descubre ‚Äúlas melod√≠as inefables‚ÄĚ de Chaikovsky. A la m√ļsica de Schubert le dedica una sutil definici√≥n y de Mozart los elogios. Un m√ļsico por quien parece haber sentido indudable empat√≠a fue el polaco Federico Chopin. ¬†Su ‚Äúm√ļsica v√≠vida‚ÄĚ, con ‚Äúmelod√≠as dolientes o r√°pidas polonesas‚ÄĚ, lo lleva a pensar ¬†que ‚Äúsolo ama y entiende a Chopin quien le conoce a la m√ļsica lo m√°s fino y misterioso del alma‚ÄĚ, esto fue quiz√°s lo √ļltimo que escribi√≥ p√ļblicamente sobre un asunto musical, el 26 de enero de 1895. La empat√≠a ¬†ten√≠a una ra√≠z extramusical, al ser el compositor polaco un ardiente defensor de la independencia de su patria.

Mientras convierto este libro en relecturas escucho las mismas m√ļsicas que el Ap√≥stol. Su fe de vida inunda los silencios. Cada una de estas p√°ginas da la posibilidad de conocerle un poco m√°s. En sus expresiones se ven identificados con la m√ļsica a los que aman y fundan, para conseguir ese ideal suyo de Cuba como ‚Äúfutura universalidad americana‚ÄĚ.


Desiderio Navarro: ‚ÄúHe logrado bastante, pero no logro convencerme‚ÄĚ

*Tomado de Adelante

Desiderio Navarro¬†no suele conceder entrevistas. ‚ÄúCada palabra se me convierte en un drama‚ÄĚ, me dijo, pero hab√≠a accedido en seguida a nuestra petici√≥n. Alguien se preguntaba el porqu√© de un homenaje a este camag√ľeyano en¬† un evento para mirar el audiovisual. Quiz√° no se conoc√≠a de su entusiasmo de medio siglo atr√°s, donde est√° parte de la g√©nesis del¬†Taller Nacional de Cr√≠tica Cinematogr√°fica,¬†ni se ‚Äúsospechaba‚ÄĚ que desde¬†Adelante¬†comenz√≥ a estimular el pensamiento cr√≠tico en el v√≥rtice de la cultura.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo recuerda al Desiderio que viv√≠a en Camag√ľey?

‚ÄĒEse per√≠odo inicial, sobre todo a partir de los seis a√Īos, fue, ante todo, el de la b√ļsqueda √°vida de libros y la lectura incesante ‚Äďprimero, de qu√≠mica, biolog√≠a, psicolog√≠a, filosof√≠a y ling√ľ√≠stica. Fui un autodidacta nato: un d√≠a, mis padres descubrieron que hab√≠a aprendido a leer solo, y desde entonces estimularon en m√≠ el estudio y procuraron mi desarrollo intelectual en la medida de sus limitadas posibilidades econ√≥micas. Mi mejor regalo de Reyes Magos fue un escritorio, hecho por mi pap√° en calidad de Gaspar, Melchor o Baltasar. Gracias a una licencia del entonces Ministro de Educaci√≥n, Armando Hart, a los quince a√Īos pude ingresar en la Universidad de las Villas para estudiar Qu√≠mica, pero pronto me vi obligado a dejar la carrera.

Con el Premio Literario de Cuento de la UNEAC Provincial en 1965, me descubro a m√≠ mismo como escritor y mis lecturas se reorientan hacia la literatura, el teatro, el cine y las artes pl√°sticas ‚Äďsin abandonar la filosof√≠a. Poco tiempo despu√©s, la Direcci√≥n Provincial de Teatro me contrata como asesor del Conjunto Dram√°tico de Camag√ľey me contrata como Asesor del Conjunto Dram√°tico de Camag√ľey en su per√≠odo de oro, que transcurri√≥ en un contexto nacional de luchas ideo-est√©ticas entre ideas de vanguardia, de un lado, y realistas-socialistas, populistas, sovietizantes, cuyo desenlace, como es sabido, fue favorable a estas √ļltimas.

Hay que recordar que el primer ataque p√ļblico contra Lezama Lima, publicado en Bohemia, provino de Camag√ľey, y el √ļnico ataque contra la extraordinaria puesta en escena de Vade Retro por Pedro Castro, con actores de la talla de H√©ctor Echemend√≠a, Yolanda Cu√©llar, Mercedes Arnaiz y Rogelio Meneses, provino de un escritor del propio Camag√ľey. En ese tenso contexto tambi√©n hac√≠an sus obras los artistas pl√°sticos Juan V√°zquez, Santos Serpa y Gabriel Guti√©rrez, as√≠ como los escritores Carlos Victoria, Jos√© Rodr√≠guez Lastre y Francisco Garz√≥n. Y por entonces escrib√≠ sobre algunos de ellos. En 1968 dej√© Camag√ľey, y, poco tiempo despu√©s, tambi√©n lo hicieron casi todos los creadores mencionados.

‚ÄĒ¬ŅCu√°les influencias del ambiente familiar y del contexto de su ciudad natal reconoce en la forja de su personalidad?

‚ÄĒTuve las mejores influencias culturales que puede tener, en una ciudad muy conservadora, un autodidacta cuyas lecturas se adelantaban a su edad y cuyos intereses se sal√≠an de las materias y bibliograf√≠as establecidas: las influencias de quienes ante esa voluntad de saber ‚Äúheterodoxa‚ÄĚ no pon√≠an obst√°culos, sino ofrec√≠an las mejores sugerencias y pr√©stamos que pod√≠an: Eduviges Montalb√°n, maestra en la Escuela Primaria 6; Adela Rivas, profesora de Qu√≠mica en el Colegio Pinson; Osvaldo Mor√°n Arteaga y Antonio Mart√≠nez Caballero, profesores de Qu√≠mica y Psicolog√≠a, respectivamente, en el Instituto de Segunda Ense√Īanza, y Josefa Cruz, bibliotecaria de la Biblioteca Provincial. Las sugerencias de Fefa y las de Carlos Victoria Olivera, a quien conozco en ocasi√≥n del mencionado premio, abrieron ante m√≠ un extraordinario mundo de obras modernas y de vanguardia ‚ÄďKafka, Joyce, Eliot, Eluard…‚ÄĒcuyas inquietudes existenciales, sociales y est√©ticas nada ten√≠an que ver con lo poco de literatura de otros tiempos que me hab√≠an hecho leer ‚Äďun tanto formalmente– como asignatura.

‚ÄĒ¬ŅQu√© sentimientos le producen los t√©rminos Cineforum y Adelante?

‚ÄĒEn el peri√≥dico¬†Adelante¬†se public√≥ no s√≥lo mi primera obra literaria premiada, sino tambi√©n mi primera obra ‚Äúcr√≠tica‚ÄĚ, m√°s informativa que propiamente anal√≠tico-interpretativa, seg√ļn las exigencias de la √©poca y el objetivo que me hab√≠a propuesto de ganar nuevos receptores ‚Äúno-iniciados‚ÄĚ para la literatura y las artes de vanguardia. As√≠, segu√≠ escribiendo en¬†Adelante¬†lo mismo sobre La muerte de un bur√≥crata que sobre La felicidad de Agnes Varda, labor cr√≠tica que, ya en La Habana, continuar√≠a en las p√°ginas de Uni√≥n, Granma, La Gaceta de Cuba y Cuba Internacional.

‚ÄúEn ocasi√≥n de la primera Semana de Cine Cubano que organic√© en 1966 con la participaci√≥n de las m√°s destacadas figuras y obras del cine nacional del momento, pude informar en Adelante sobre el Cineforum, que no era m√°s que el sue√Īo de un Taller de Apreciaci√≥n y Cr√≠tica Cinematogr√°fica como el que muchos a√Īos despu√©s realizar√≠an con inimaginables creces Juan Antonio Garc√≠a Borrero, Luciano Castillo y Armando P√©rez, nucleando a un equipo de excelentes colaboradores, atrayendo a los mejores representantes del cine y la cr√≠tica nacionales, y dando acceso a enormes caudales de selectas obras nacionales y extranjeras.

‚ÄúLamentablemente, una repercusi√≥n de la pol√©mica sobre Vade Retro me alej√≥ de las p√°ginas de Adelante hasta la presente entrevista. Y, entre muchas otras cosas, agradezco al Taller de Cr√≠tica Cinematogr√°fica el motivo de este reencuentro con sus p√°ginas‚ÄĚ.

‚ÄĒEl dominio de otras lenguas no le invalida hablar en buen cubano. ¬ŅQu√© significa para usted ser pol√≠glota?

‚ÄĒEl traducir m√ļltiples lenguas es la parte menos importante de mi trabajo, pero es lo que yo llamo ‚ÄĚla parte circense‚ÄĚ,‚ÄĚmalabar√≠stica‚ÄĚ, la que llama la atenci√≥n y que, lamentablemente, alguno que otro utiliza para desviar las miradas de lo m√°s importante de esta faceta divulgativa de mi trabajo: el rigor del trabajo de investigaci√≥n, lectura y selecci√≥n practicado en el oce√°nico pensamiento mundial sobre las m√°s diversas disciplinas art√≠sticas y culturales. Tambi√©n esa labor de divulgar traducciones propias y ajenas de textos valiosos comenz√≥ en Adelante, cuando publiqu√© un art√≠culo sobre el surrealismo del destacado cr√≠tico franc√©s, Jos√© Pierre, miembro del Grupo Surrealista.

‚ÄúEn mayo pr√≥ximo arribar√© a la cifra de 500 traducciones de textos te√≥ricos de 38 pa√≠ses en traducci√≥n de veinte idiomas. A diferencia de tantos que, cuando, en medio de nuestras carencias informativas nacionales, consiguen un libro valioso del extranjero, lo usan, lo citan, pero lo mantienen ‚Äúenguacado‚ÄĚ en su casa, yo no soporto la sensaci√≥n de estar leyendo un texto importante, interesante, sea en espa√Īol y, m√°s a√ļn, en otro idioma, mientras a mi alrededor cr√≠ticos, investigadores, profesores, estudiantes y otros interesados en el tema no tienen acceso al mismo. Y me duele no tener m√°s tiempo para darle a tanta gente todo lo extraordinariamente valioso del pensamiento te√≥rico cultural mundial que desconocen y necesitan, cada vez m√°s‚ÄĚ.

‚ÄĒEl conocimiento humano est√° en Internet, donde lo que vale, cuesta. ¬ŅC√≥mo ha logrado para el¬†Centro Cultural Criterios¬†la gratuidad de lo sobresaliente del pensamiento te√≥rico contempor√°neo?

‚ÄĒDurante d√©cadas lo he logrado gracias a mis propios recursos –los de mis becas y premios internacionales–; pero, sobre todo, gracias a la generosidad de editoriales, revistas, bibliotecas, universidades, ministerios de cultura y academias de ciencia de Europa y Norteam√©rica; y, a√ļn m√°s decisivamente, gracias a la simpat√≠a hacia mi trabajo de cientos de las m√°s importantes figuras te√≥ricas internacionales, algunos de los cuales, como Iuri Lotman, me han cedido todos sus derechos en espa√Īol por gran parte de su obra, o solidariamente han pagado ellos mismos, por m√≠, a su casa editora los derechos ya cedidos.

‚ÄĒSi tuviera que definir, en t√©rminos de apertura intelectual, ¬Ņqu√© color le dar√≠a al m√°s reciente quinquenio? ¬ŅD√≥nde estamos en presente despu√©s de tanto debate de pasado?

‚ÄĒCreo que no se podr√≠a hablar de un √ļnico color, sino de algo as√≠ como un cuadro neoexpresionista en el que todav√≠a a veces sobre grandes planos verdes y azules se ven bruscos brochazos grises. Un cuadro, por lo dem√°s, en expansi√≥n, como una obra de Cesare, pero no en todas direcciones.

No creo que haya habido tanto debate de pasado: ha habido un poco de historiograf√≠a, y bastantes memorias ‚Äďque algunos tratan de devaluar calific√°ndolas de ‚Äúcatarsis‚ÄĚ–, pero muy poco an√°lisis, reflexi√≥n e intercambio de argumentos y contraargumentos.

‚ÄúYa el s√≥lo hecho de que se siga haciendo referencia al propio debate de 2007 con la expresi√≥n ‚Äúguerrita de los emails‚ÄĚ revela cu√°n poco ha habido de reflexi√≥n. Pues no hubo ninguna guerra: los que fueron objeto de cr√≠tica nunca respondieron‚ÄĚ.

‚ÄĒ¬ŅDe qu√© se piensa en Cuba ahora, seg√ļn su opini√≥n? Este pa√≠s trascendi√≥ en otros siglos por la hondura y alcance de grandes pensadores, pero en las √ļltimas d√©cadas pareciera que, m√°s all√° de la ejecutoria pol√≠tica directa de varias figuras, no abundan las personalidades que marquen pauta por esa labor invaluable de pensar un pueblo. ¬ŅCoincide con eso?

‚ÄĒResulta dif√≠cil saber lo que se est√° pensando en el medio intelectual, as√≠ en general. Entre otras cosas, porque desde los 70 se desalent√≥ la figura del intelectual p√ļblico revolucionario, o sea, cr√≠tico, y ahora estamos pagando los costos de ello. Habr√≠a que ver cu√°nto pensamiento aflorar√≠a en nuestra vida p√ļblica cuando se le ponga fin a la invisibilizaci√≥n del intelectual en la esfera p√ļblica en general y en los medios masivos en particular, donde su presencia, m√°s all√° de dos o tres programas sobre temas rodeados de una previsible unanimidad, se ve reducida a la informaci√≥n sobre aniversarios, premios, eventos internacionales, o al espect√°culo de la puesta a prueba de su cultura general. Y hablo de intelectual no en la acepci√≥n d√©bil de trabajador no manual, sino en el sentido fuerte original del que interviene en la esfera p√ļblica sobre asuntos extra art√≠sticos, sociales.

‚ÄĒ¬ŅCu√°l siente sea el lugar del intelectual cubano en ese acercamiento Estados Unidos-Cuba que muchos ven solo desde t√©rminos pol√≠ticos o comerciales? ¬ŅNo estamos abocados ya al tiroteo principal de esa guerra de pensamiento?

‚ÄĒHasta ahora, a lo largo de d√©cadas, gran parte de las contradicciones ideol√≥gicas se han resuelto no por v√≠as propiamente ideol√≥gicas, sino sobre todo por v√≠as administrativas –parametraci√≥n en los 70, depuraci√≥n, el «tapabocas revolucionario», invisibilizaci√≥n medi√°tica, exclusiones y obstaculizaciones, etc.–; en este nuevo per√≠odo de democratizaci√≥n tecnol√≥gica y m√°xima apertura a la presencia personal y cultural extranjera es cuando, si se quiere defender las propias ideas, se tendr√° que hacerlo mediante una verdadera lucha ideol√≥gica: escuchar, analizar, explicar, argumentar y contra-argumentar. Del imponer habr√° que pasar al proponer. Para defender no se podr√° ofender. Y para vencer habr√° que convencer.

‚ÄĒAhora regresa a Camag√ľey para celebrar medio siglo de vida intelectual. ¬ŅQu√© ventajas le ha brindado pensar de todo?

‚ÄĒEl t√≠tulo de mi libro al que haces referencia —¬†A pe(n)sar de todo–, como puedes imaginar, no es un mero juego de palabras. Esa voluntad o impulso de pensar de todo, pero de manera independiente, al margen de los cambiantes pensamientos «ortodoxos» dominantes en cada momento, m√°s bien me ha dado desventajas en muchos √≥rdenes ‚Äďhasta un bruxismo arrasador desde los 70. A veces me digo que, para ser el hijo de un hojalatero nacido y criado en calle de tierra, totalmente autodidacta, he logrado bastante, pero no logro convencerme. La gran desventaja de ser realmente intelectual es que se te va la vida y nunca has pensado, estudiado o hecho lo posible, lo suficiente, lo necesario. La √ļnica verdadera ventaja es que te realizas en esa lucha de S√≠sifo.


Convocan al XXV Premio de Poesía La Gaceta de Cuba

El Consejo Editorial de La Gaceta de Cuba, con el auspicio de la Corporación de Arte y Poesía Prometeo, convoca al XXV Premio de Poesía La Gaceta de Cuba.

Podrán participar los escritores y artistas cubanos, residentes en el país, sean miembros o no de la UNEAC, y sin límite de edad.

Igualmente, se concursará con uno o varios poemas de tema libre, cuya extensión no exceda los doscientos versos.

Las obras deberán ser totalmente inéditas, no tener compromiso de publicación, ni estar concursando en otro certamen.

Podr√°n ser enviadas por correo electr√≥nico, en formato Word o PDF, a la direcci√≥n arturango@gmail.com, acompa√Īadas de los datos del autor.

Los trabajos se recibir√°n hasta el lunes 18 de mayo del 2020.

El fallo del jurado se dar√° a conocer en junio del 2020.