Katherine Perzant


Premios en la escena (+video)

El teatro en Holguín está de plácemes tras la noticia del otorgamiento de sendos premios de dramaturgia en distintas categorías a dos jóvenes creadores de la provincia.

Se trata del Premio de Dramaturgia Abelardo Estorino, para autores menores de 35 años, que obtuviera Katherine Perzant por la obra El pájaro motosierra. El jurado, integrado por la Dra. C Raquel Carrió, y los dramaturgos Nara Mansur y Yerandi Fleitas, argumentó que esta pieza era merecedora de dicho galardón por poseer “una estructura que se moviliza desde lo paródico y lo metateatral, en una suerte de ensayo sobre la dramatización, los lugares comunes (vitales) y los presupuestos más inmediatos del teatro cubano contemporáneo. El texto interpela “lo cubano” como teatralidad, desde un centro intertextual/multirreferencial que destaca el perfil del sujeto poético/dramático/narrativo, de ascendencia feminista.”

Perzant es periodista y editora. En 2020recibió el premio otorgado por el jurado cubano en el Festival Internacional de teatro femenino La escritura de la/s diferencia/s, y el jurado italiano le otorgó una mención especial por su pieza Cabo de hornos.

Por su parte, Nelson Beatón, es el ganador del Premio de Dramaturgia para niños y de títeres Dora Alonso, lauro que mereció por la pieza Blanco que, a decir del jurado (Yudd Favier, teatróloga, Maikel Chávez, actor y dramaturgo y Ulises Rodríguez Febles, dramaturgo) es una “metáfora escénica que propone desde su construcción eminentemente poética, una mirada a temas que validan el poder del ser humano y su existencia. Lleno de símbolos, estructurado de manera eficaz, y con un lenguaje provisto de una fuerza dramática, es un texto hermoso, conmovedor, que nos acerca a la figura del niño Hans C. Andersen, a la historia de un pino (Blanco, nacido de imaginación creadora) y su evolución, para hablarnos de lo efímero, de una muerte metafórica, espiritual y física, de los cambios de la materia y las esencias de la HISTORIA, de las conversiones y las ilusiones de un mundo diferente que a veces resulta ilusorio y devastador. También nos habla de la creación, de la fe y persistencia, de otro tipo de relación entre padre e hijo, de la defensa de los sueños. Es un texto complejo que impone caminos novedosos de exploración en el teatro para niños y jóvenes en Cuba.”

Beatón es estudiante de Dramaturgia de la Universidad de las Artes, contexto donde asegura, surgió la pieza ganadora como un ejercicio académico.