Jóvenes Investigadores


Pensar la ciencia. Riesgos para un joven investigador y cómo manejarlos (VI)

Habilidades a desarrollar durante una investigación científica (Primera Parte)

Si has seguido las entradas anteriores de esta sección, habrás notado cómo insisto en que el recorrido por un programa de formación académica (sea de licenciatura, maestría o doctorado) es mucho, pero mucho más, que el acto de conformar un informe final o tesis. Ciertamente, este reporte escrito es el objeto concreto a evaluar por el tribunal y, sin dudas, su apropiada conformación debe ser tu prioridad. No obstante, debes tener en cuenta que este ejercicio no es otra cosa que un examen donde debes demostrar que has adquirido competencias que te permitirán operar luego en el ámbito científico. Es, por tanto, un punto de partida y no un punto de llegada.

Mi principal consejo (uno de los objetivos de estos posts) es que veas los a√Īos que pasas en tu programa como un periodo de inversi√≥n en ti mismo a largo plazo. Tu misi√≥n principal es desarrollar el m√°s amplio rango de competencias posible. Debes tomar en consideraci√≥n que un t√≠tulo no garantiza de ninguna forma la adquisici√≥n de un determinado trabajo. M√°s bien, es el requisito indispensable para aplicar al mismo. Si te fijas en la persistencia con que los Ministerios de Educaci√≥n Superior de los distintos pa√≠ses presionan para elevar el nivel de sus claustros, entonces es f√°cil reconocer que hace falta mucho m√°s que un t√≠tulo para obtener un puesto apetecible.

Adem√°s, una vez que te grad√ļes la naturaleza de tu trabajo cambiar√° radicalmente. Es decir, si antes de obtener tu doctorado te dedicabas a la docencia y, mayormente, a la investigaci√≥n; una vez graduado se esperar√° de ti que performes con eficiencia en otras √°reas como la direcci√≥n de proyectos cient√≠ficos (donde tendr√°s que liderar equipos de investigadores), la tutor√≠a de j√≥venes, la pol√≠tica universitaria o la edici√≥n de revistas acad√©micas. Cada una de estas tareas demanda un ‚Äúsaber hacer‚ÄĚ que debes dominar de antemano. Por ese motivo, es cr√≠tico que orientes tus esfuerzos hacia la conformaci√≥n de atributos y destrezas que te har√°n destacar con respecto a otros solicitantes.

Este es el primero de dos posts donde te ofrezco cuatro esferas de aptitud en las que debes invertir y crecer durante el período de obtención de un grado científico. Ellas son: (1) Conocimiento y habilidades intelectuales, (2) Eficacia personal, (3) Organización de la investigación y (4) Relaciones, influencia e impacto. Aquí analizaremos solo las dos primeras.

Gráfico propio creado a partir de la ilustración de Pablo Stanley (www.blush.design.com)

Es importante que ganes conciencia acerca de ellas, que reconozcas tus fortalezas y debilidades, para entonces identificar qué pasos darás para mejorar las habilidades que ya tienes y para para sobreponerte a tus flaquezas. No dejes las cosas al azar; toma tu futuro en tus manos.

Recuerda que las im√°genes que acompa√Īan el texto pertenecen a www.phdcomics.com.

Conocimiento y habilidades intelectuales

He aqu√≠ el n√ļcleo del proceso formativo. El investigador, antes que todo, compendia datos existentes, reconoce vac√≠os y terrenos en disputa y aporta un nuevo conocimiento al mundo. Este primer cuadrante reconoce los requisitos de informaci√≥n, habilidades y creatividad necesarios para poder completar la tesis. Implica varias competencias insoslayables: analizar, sintetizar, pensamiento cr√≠tico, soluci√≥n de problemas e imaginaci√≥n relevante.

Suena complejo y abstracto, ya lo sé. Pero se pueden desmenuzar en adiestramientos específicos. Lo primero y más importante es el entendimiento de tu campo de estudios, es decir, debes ser capaz de responder con experticia estas tres preguntas:

  • ¬ŅCu√°les son sus paradigmas (puntos de vista y autores relevantes)?
  • ¬ŅCu√°les son sus principales m√©todos (c√≥mo se colectan y procesan los datos)?
  • ¬ŅCu√°les son sus avances trascendentes (discusiones m√°s relevantes que suceden hoy)?

Mientras más entiendas de estos puntos más posibilidades tendrás de hacer un trabajo relevante. Domínalos.

Relacionado con lo anterior, debes estar capacitado para conducir b√ļsquedas efectivas de informaci√≥n; o sea, necesitas saber localizar las principales fuentes, utilizar los softwares bibliogr√°ficos como EndNote (de pago) o Mendeley (gratuito), y dem√°s facilidades de las tecnolog√≠as de hoy. Ten en cuenta que esto es un punto donde (en ocasiones) los j√≥venes podr√≠amos tener ventajas con respecto a investigadores de m√°s edad. Aprov√©chalas para encontrar nuevos nichos de datos poco explorados.

Finalmente, si has realizado lo descrito, te será fácil el reconocimiento de problemáticas de tu campo. Mantente abierto a nuevas fuentes de ideas y te encontrarás apto para la formulación de soluciones. Pronto podrás trabajar en desarrollo de conceptos teóricos. Con el dominio del trinomio paradigmas, métodos y avances, tienes el éxito a la vista en cualquier empresa en la que te embarques.

Eficacia personal

Lograr la maestría imprescindible de las habilidades intelectuales toma tiempo. No hay conjuro que las invoque de forma inmediata y solo la constancia y la planificación adecuada pueden hacerlas florecer. Claramente, la guía certera de un tutor es el mejor impulso que puedes recibir. Pero tu desarrollo no puede depender solo de ello. De ahí que alcanzar la autosuficiencia ha de ser un norte en tu ruta.

¬°Ojo! No confundas autosuficiencia con arrogancia. La primera, implica la facultad de ejercer determinadas tareas con eficacia sin necesidad de orientaciones externas. Va de adentro hacia afuera. Tiene que ver contigo y tu dominio del mundo exterior. En cambio, la segunda desatiende la tarea y solo se concentra en la gente que te rodea. Va de afuera hacia adentro. No le interesa aquello que hay que hacer, sino la fanfarria hueca de pretender poder hacerlo sin ejecutarlo de veras.

Lamentablemente, la arrogancia es una cualidad demasiado com√ļn en el mundo acad√©mico. Estoy convencido de que ya conoces a muchos y eso indica que es un peligro real que afecta el √°mbito donde te mueves. La vacuna radica en concentrarse en la tarea y descubrir satisfacci√≥n en su ejecuci√≥n con desenvolvimiento. Te prometo que la realizaci√≥n de ejercicios complejos de tu campo con la soltura adecuada no pasar√° desapercibida por tus pares y superiores.

En otro sentido, debes trabajar en aprender los protocolos de relaciones interpersonales. ¬ŅQu√© es esto? Pues como ya hemos visto, en la vida acad√©mica los roles profesionales se hallan quir√ļrgicamente estratificados y es tarea tuya reconocer tales estamentos y comportarte siguiendo sus protocolos. Algunas consecuencias son obvias y no merecen mayor detenimiento. Por ejemplo, no debes dirigirte de igual manera a un compa√Īero doctorando (tu par) que a tu tutor (tu superior).

Pero hay otras instancias un poco m√°s difusas con las que te relacionar√°s y que debes reconocer. Ello implica aprender a escribir e-mails profesionales a editores de publicaciones, directivos de redes profesionales y organizadores de eventos. El registro en el que establezcas tu comunicaci√≥n puede ser determinante a la hora de la aceptaci√≥n o rechazo de tus propuestas. Nadie tolera a los ‚Äúequivocados‚ÄĚ. Has de perseguir la balanza precisa entre la humildad y el orgullo. Lamentablemente, la comunicaci√≥n adecuada, precisa y respetuosa, es como todas las cosas verdaderamente valiosas de la vida: solo la notamos cuando nos falta.

Aquí te mando un consejo práctico. Para ensayar las formalidades académicas te recomiendo el canal de YouTube de Shady Attia, profesor de la Universidad de Liège, Bélgica, quien ofrece numerosos tips que allanarán tu camino. Además, te aconsejo consultar dos libros, el primero es de Danny Rubin, Wait, How Do I Write This Email? Game-Changing Templates for Networking and the Job Research (2016), que podrás descargar en este link (https://b-ok.lat/book/3680411/f9d521); el segundo es de Heike Hering, How to Write Technical Reports. Understandable Structure, Good Design, Convincing Presentation (2019, Berlín, Springer) que encontrarás aquí (https://b-ok.lat/book/3653174/b3bc4c).

Ambos ejemplares tienen la ventaja de ser utilizados fuera del espacio universitario tambi√©n, por lo que sus ense√Īanzas te ser√°n muy √ļtiles. En otro post futuro te comentar√© algunos textos que, en mi opini√≥n, son esenciales para que tu d√≠a a d√≠a como investigador joven sea un poco m√°s sencillo. Estate atento.

Por √ļltimo, es importante que trabajes en la autogesti√≥n de tu carrera. Este punto se refiere a la alineaci√≥n de tu actividad como cient√≠fico (aquel que hace ciencia) con el resto de tus objetivos de vida. ¬ŅTienes claras tus aspiraciones profesionales? ¬ŅEstas se complementan con tus anhelos personales? Recuerda que comenzamos dejando claro que alcanzar el t√≠tulo no debe nunca ser una meta. Por tanto, ¬ŅCu√°l es tu prop√≥sito? ¬ŅQu√© logro te har√≠a verdaderamente feliz? ¬ŅEst√°s dispuesto a hacer lo que se necesite para alcanzarlo?

Si lograr identificar tus dificultades may√ļsculas, tambi√©n podr√°s dise√Īar estrategias para solventarlas. No hay atajos en la carrera de un cient√≠fico. Disecciona tus problemas y ponte metas peque√Īas, as√≠ notar√°s avances y te mantendr√°s motivado. Puede ser el estudio exhaustivo de un determinado autor o la pericia exquisita de un m√©todo puntual. Da igual. Encontrar√°s en tu camino numerosas ocasiones donde evaluar√°s tu desarrollo. As√≠, podr√°s reconocer y espantar el olor mordiente de la desidia, el principal enemigo de todas las empresas significativas.

Ten claro en la mente tu destino √ļltimo y no pierdas de vista a tus h√©roes. La autogesti√≥n, es el tercer pilar el tr√≠pode de la eficacia personal. Junto con la autosuficiencia y las relaciones personales, ser√°n un empuj√≥n definitivo en tu carrera. Trabaja en ellas a conciencia.

…

Para trabajar en √°reas de adiestramiento profesional, normalmente, las universidades cuentan con escuelas doctorales. Igualmente, los colectivos de desarrollo cient√≠fico, tanto los programas de doctorado, de maestr√≠a o las carreras, dise√Īan seminarios con el fin de apoyar la formaci√≥n de los j√≥venes investigadores. Adem√°s, en una entrada anterior, te coment√© que tu tutor te ayudar√≠a a trabajar en estos bloques de destrezas.

Pero si nada de esto sucediera, si tuvieras la terrible mala suerte de embarcarte en una investigaci√≥n dentro de una instituci√≥n con un pobre manejo del potencial cient√≠fico; o si tu tutor le diera tres pepinos lo que haces o dejas de hacer; siendo aprehensivo respecto a tus zonas de desarrollo podr√°s asociar t√ļ mismo las acciones naturales del proceso de investigaci√≥n con tu propio programa de adiestramiento profesional.

Por ello te recomiendo que, antes de acometer cualquier ejercicio (entrevista, lectura, experimento, b√ļsqueda de archivo, observaci√≥n participante, etc.), te preguntes ¬Ņc√≥mo me puede hacer crecer? ¬Ņqu√© aspecto en espec√≠fico puedo desarrollar y de qu√© manera podr√≠a medirlo? Las √°reas que enumeramos m√°s arriba son los cuadrantes de tu br√ļjula. Obl√≠gate a pensar en ellas hasta que la costumbre te indique de forma natural en cu√°l eres mejor y en cu√°l debes trabajar m√°s. Cuida que tu camino las recorra todas en equilibrio, as√≠ evitar√°s perderte en el berenjenal de la vida del joven investigador. Invierte en ti mismo.


Pensar la ciencia: Riesgos para un joven investigador y cómo manejarlos (IV)

Los estilos de tutor√≠as: microgesti√≥n vs autogesti√≥n. ¬ŅCu√°l me conviene?

¬ŅCu√°ntas veces no has escuchado, al hablar con otros j√≥venes investigadores, an√©cdotas incre√≠bles de las relaciones con sus tutores? En la gran mayor√≠a de los casos, hay un balance positivo. Es decir, la interacci√≥n instructiva con un mentor provey√≥ aportes significativos para el disc√≠pulo. Pero a veces, en estas historias los tutores pueden ser representados como tiranos egoc√©ntricos que cortan la imaginaci√≥n con su hostigamiento evaluador o, por el contrario, como una especie de anacoreta indiferente que va a su bola y que no les prest√≥ ninguna atenci√≥n. Estos polos no expresan (generalmente) una sucesi√≥n de hechos concretos, sino el sentir individual del joven que cuenta su vivencia. No habla tanto del tutor, sino de la experiencia concreta construida en el proceso de realizaci√≥n de la investigaci√≥n.

En un trabajo anterior, mencionábamos que la independencia, o sea, la capacidad para reconocer problemáticas, hallar soluciones y acometerlas solo, es un requisito para la obtención de un título académico. Por supuesto que esto depende del nivel en el que te encuentras (licenciatura, maestría o doctorado). Mientras más alto sea tu nivel, más independencia se espera de ti. Pero también obedece al estilo de coaching que emplee tu tutor. Es decir, algunos supervisores gustan de la microgestión (orientación y control de todos los pasos que das en la investigación), mientras que otros dejan mayor espacio a la autogestión del investigador. En este artículo, te comento acerca de estas dos formas de tutoría y te exhorto a identificar cuál de ellas se relaciona con tu entorno específico.

Imag√≠nalo de la siguiente forma: entre el t√≠tulo acad√©mico y t√ļ se extiende un tupido bosque lleno de peligros. En la medida que avanzas en la investigaci√≥n, te adentras en √©l. Con la microgesti√≥n, tu tutor marcha junto a ti, te indica y te empuja hacia adelante, te se√Īala los peligros y te reprende cuando tropiezas. Es casi seguro que llegar√°s al otro lado, pero lo m√°s probable es que no ganes la capacidad de avizorar los peligros, no tendr√°s perspectiva del universo que acabas de franquear y no tendr√°s la confianza necesaria para indicar a otros c√≥mo superar el bosque.

Con la autogestión, el tutor se coloca del otro lado del bosque, junto al título que ansías y, desde allí, te da las instrucciones mínimas para que avances. Caminas solo. Tropezarás mil veces, te sentirás perdido y ansioso. Si no eres capaz de leer las orientaciones con claridad puede tomarte demasiado tiempo vencer los desafíos de la ruta, puedes extraviarte y perder la motivación, o lo peor, no salir nunca del bosque. Sin embargo, cuando llegues al otro lado, habrás atesorado un arsenal extraordinario de recursos y estarás increíblemente capacitado para superar lo que sea que te venga delante. La confianza y orgullo conseguido te permitirá guiar a futuros investigadores con la certeza de aquel que venció el bosque.

Las dos t√©cnicas tienen pros y contras. Por un lado, con la microgesti√≥n tu tutor construir√° junto contigo las actividades diarias que debes realizar y ser√° muy espec√≠fico con respecto a los resultados a alcanzar. Es un sistema que potencia el adiestramiento en cuestiones t√©cnicas, en el c√≥mo hacer. Con √©l, es casi seguro que adquieras un cuerpo de habilidades de manera r√°pida, estar√°s cerca de investigadores con m√°s experiencia que t√ļ y evitar√°s las incertidumbres de moverte en √°mbitos epist√©micos desconocidos. Si eres astuto y buen observador, cultivar√°s infinidad de aptitudes que de otro modo podr√≠a tomarte a√Īos dominar.

El sacrificio que trae consigo la microgestión radica en que tendrás al tutor respirándote en el cuello todo el tiempo y eso es una presión con la que tendrás que lidiar. Asimismo, esta técnica de supervisión sucede mayormente cuando el tutor tiene un interés marcado en los resultados que obtendrás, por tanto, se espera un crédito compartido.

Por otro lado, en la autogesti√≥n posees m√°s libertad para explorar los posibles cauces de tu estudio. Tienes mayor espacio para las peque√Īas equivocaciones. Adem√°s, disfrutar√°s much√≠simo de tus logros, ya que ser√°n fruto de tu autonom√≠a, crecimiento y maduraci√≥n. Tu tutor no te molestar√° con frecuencia y es com√ļn que funcione solo como un revisor atento de tu informe de tesis. Suena bien, ¬Ņverdad?

El peligro está en que no tienes toda tu vida para completar la investigación. Tienes un tiempo limitado, por lo que el desarrollo de capacidades tiene que ser acelerado. Es muy difícil lograrlo en solitario, mantener la motivación y la disciplina de trabajo. Debes sumar que hay muchos procesos en los que la representación de un investigador de peso es muy valiosa. Por ejemplo, en los trámites burocráticos a menudo se requieren firmas y cabildeos en los que la ayuda de tu tutor es invaluable. Te ahorra tiempo y energías, te permite mantenerte enfocado. Igualmente, la participación en eventos, el encuentro con personalidades de tu ámbito y el proceso mismo de publicación de resultados, es un paisaje más llano y amigable cuando junto a tu nombre marcha un peso pesado con título de doctor.

…

Evidentemente, un apropiado balance entre un modo y otro es la situación ideal. Los tutores siempre, siempre, siempre, desean el buen resultado de sus discípulos. No solo porque, para el momento de la defensa ya habrá empleado mucho tiempo en ti, sino también porque en ello va involucrado también su propio prestigio.

Como ves, no hay una √ļnica forma de cruzar el bosque. Cada quien tiene su historia. Mi consejo es que, antes de elegir a tu tutor, inf√≥rmate con otros investigadores j√≥venes acerca de cu√°les son los estilos de cada qui√©n. Elige de acuerdo con tus intereses. Y si no puedes hacerlo, si ya te ves embarcado en alguna de estas naves, aprovecha los beneficios que trae cada sistema. Maxim√≠zalos y suple t√ļ mismo las carencias innatas de cada uno. No olvides que cuanto m√°s profunda sea tu inmersi√≥n en la formaci√≥n de habilidades, m√°s f√°cil ser√° para ti construir experticia, crecer√° tu confianza y, como resultado, aumentar√° tu independencia. Entonces, ya no necesitar√°s que alguien te diga qu√© hacer.


Memoria Nuestra: claves para hacer historia

I

Qué ingenuos quienes proclamaron el fin de la historia y pensaron trascender con una teoría irracional que nació muerta. Quizás a propósito se olvidaron del carácter acontecimental de la vida; quizás se olvidaron, porque era conveniente, que la historia no es una sola y que el curso de la misma está compuesto por infinidad de relatos, microrrelatos, de experiencias y vidas que no necesitan asentarse como grandes épicas para tener a la existencia como una posibilidad.

Treinta a√Īos despu√©s de declarada aquella muerte, la historia est√° viva; la hacemos nosotros los que no nos hemos negado el privilegio construir una realidad diferente, los que trabajan por un porvenir venturoso, los que amamos, so√Īamos y sentimos que este es el momento de hacer y de crecer.

Si hace 40 a√Īos alguien hubiera escrito un guion cinematogr√°fico para una pel√≠cula futurista donde la tierra ser√≠a azotada por una pandemia global que reducir√≠a la movilidad humana a la m√≠nima expresi√≥n, donde los contactos humanos ser√≠an virtuales, lo hubiesen acusado de apocal√≠ptico. Cuarenta a√Īos despu√©s henos aqu√≠ al comienzo de esa pel√≠cula.

Sin embargo, para vivir nuestra película hay que ver el guion como un material sujeto a cambios, un material que puede dejar de ser apocalíptico en la medida que seamos sujetos capaces de transformar la realidad y labrar los posibles hilos narrativos de nuestra trama, sin forzarla pero con la convicción de que la que escojamos sea creíble por ser precisa. 

Nosotros a través de las pantallas

Al anunciar las Romer√≠as virtuales un torrente de escepticismo invadi√≥ a m√°s de un participante de en Memoria Nuestra, el concurso de investigaciones que convoca la filial holguinera de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. Muchas interrogante sobre c√≥mo ser√≠an las sesiones, los intercambio que har√≠amos en ese espacio com√ļn en el que est√°bamos a medias. Los cierto es que desde el principio fluy√≥ bien, desde las coordinaciones previas se respiraba una empat√≠a singular.

Belén

Se pensaron las reglas, se cre√≥ el grupo y se coordin√≥ la manera en que funcionar√≠an las ponencias. Era importante la disciplina para avanzar en esta experiencia nueva, las reglas se hicieron m√°s √ļtiles que nunca porque permitieron no andar a tientas frente a la experiencia novedosa.

Aunque todo parec√≠a normal nadie puede soslayar que en ese √°nimo de no sucumbir ante la imposibilidad de reunirnos, est√°bamos nosotros ante nuestras pantallas como Alicia a trav√©s del espejo, descubriendo un mundo que cre√≠amos que conoc√≠amos y ajustando constantemente nuestro mecanismo para funcionar bien. El grupo fue creciendo sus din√°micas, complejiz√°ndose; primero se sub√≠an ¬†las ponencias, pero luego aparecieron los posters, las fotograf√≠as, los audios, los videos, cada quien comunicando desde el lenguaje que le parec√≠a m√°s c√≥modo. Las experiencias personales respecto a la participaci√≥n fueron entra√Īables. Para la investigadora Laritza Rodr√≠guez, quien es santiaguera, pero por estos d√≠as se encuentra en Jamaica, este encuentro fue particular:

‚ÄúCuando me lleg√≥ la convocatoria me entristec√≠, estaba fuera del pa√≠s y pens√© en qu√© momento. Pero cuando comprend√≠ la din√°mica me sent√≠ muy motivada y decid√≠ participar. El desarrollo de las sesiones super√≥ mis expectativas. Me sorprendi√≥ la cantidad de j√≥venes con proyectos e investigaciones; me llam√≥ mucho la atenci√≥n el deseo de investigar el √°mbito local con el cual se nota que tienen mucho compromiso. Es superinteresante la manera en la que se enfocaron problemas medulares de nuestro contexto cultural que fue abordado desde diversas disciplinas sobre m√ļltiples tem√°ticas. Los investigadores de todo el pa√≠s est√°n muy preparados, lo que habla de la salud de la secci√≥n en todo el pa√≠s y estoy feliz de ser parte de este movimiento. Participar en este Memoria Nuestra me sirvi√≥ para comparar por d√≥nde andamos en relaci√≥n con el pa√≠s. Estoy encantada de formar parte de este movimiento juvenil aunque est√© lejos‚ÄĚ.

Por su parte, la avile√Īa Liset Prego asegura que ‚Äúeste trabajo me ha posibilitado ampliar mis horizontes como investigadora. Tengo que confesar que al comienzo ten√≠a mis dudas sobre la forma en que se pod√≠a generar el intercambio en un grupo virtual abierto al que todos los d√≠as se pod√≠an incorporar nuevos miembros. Pero la pr√°ctica me demostr√≥ que mis inquietudes eran infundadas y que este trabajo ten√≠a muchas potencialidades para desarrollar el trabajo en colectivo a partir de unificar el inter√©s com√ļn. Otro de los logros, quiz√°s el m√°s notable, es la permanencia en el tiempo del grupo para continuar socializando experiencias el resto del a√Īo.‚ÄĚ

II

Nunca es est√©ril el ‚Äúejercicio de pensar‚ÄĚ la concreci√≥n de este acto. Este congreso ha venido a confirmar lo necesario de las articulaciones para poner a la ciencia al servicio de la cultura. Los j√≥venes que hoy son parte de este movimiento expresan con su obra la madurez que tiene el movimiento de los cr√≠ticos e investigadores en Cuba, lo cual es fundamental porque habla de la capacidad actual del pa√≠s para acercarse a las m√°s diversas problem√°ticas culturales sin necesidad de apelar a la improvisaci√≥n.

No se debe de andar a tientas cuando se cuenta con investigadores que pueden modelar soluciones y asesorar procesos de transformación social desde el compromiso. Ahí existen una gran reserva de lo que se puede aportar al conocimiento de Cuba y los resortes que hoy están en la base de muchos de los problemas que afectan a la Isla.

La calidad de las investigaciones que han tenido presencia en este evento deber√≠an hacer visible sus aptitudes y promover la necesidad de di√°logo entre los j√≥venes investigadores y las comunidades e instituciones para generar un pensamiento totalizador que permita a la sociedad en su conjunto buscar soluciones propias a problemas reales. Es tiempo de desterrar prejuicios sobre los investigadores y sobre los ‚Äďno pocas veces‚Äď se√Īalados academicismos, que a decir de algunos de sus detractores, est√°n alejados de la realidad.

Lo que encontramos en WhatsApp

M√°s de una treintena de ponencias animaron el intercambio de los j√≥venes investigadores cubanos, cientos de comentarios y preguntas se emitieron para acercarse a enfoques diversos sobre temas tan complejos como la ritualidad de los funerales en la provincia Granma, el estudio de la arquitectura Art Dec√≥ en Guant√°namo, la violencia de g√©nero entre los j√≥venes universitarios, el estudio de la obra de Fern√°ndez Retamar Cartier-Bresson, la Revista Casa de Las Am√©ricas, las tradiciones populares en Camag√ľey, entre otros asuntos de trascendencia investigativa que confirma la riqueza que la Asociaci√≥n posee actualmente en sus filas.

Una de las ganancias más notables de la celebración de este evento es que se revalida la vocación emancipadora de sus participantes, quienes desde sus argumentos proyectan una actitud anticolonial, vital para la Cuba de hoy, tantas veces tentada por la pretensión ridícula de sumarse a las tendencias globales sin una análisis profundo de los orígenes y las implicaciones culturales de las modas.

yula

Uno de los puntos en el que muchos de los participantes coinciden es en la calidad de las ponencias. Al respecto precis√≥ al Portal de la vanguardia art√≠stica cubana Yuleidis Gonz√°lez, una de las m√°s activas en el este encuentro virtual: ‚ÄúEs impresionante ver la profundidad anal√≠tica y el compromiso transformador de quienes participaron en esta edici√≥n del evento. Gente muy joven con criterios muy profundos en torno a las problem√°ticas que afronta el pa√≠s, pero lo m√°s llamativo es su pr√°ctica coherente con ese pensamiento, lo cual es constatable en los resultados presentados. Siendo honesta te tengo que decir que es muy destacable la solidaridad y camarader√≠a que se gener√≥ en el grupo. Me sent√≠ esperanzada en medio de las circunstancias que vivimos‚ÄĚ

Luis Emilio Aybar Toledo, quien se desempe√Īa como especialista a nivel nacional de cr√≠tica e investigaci√≥n, en una valoraci√≥n sobre el evento se√Īal√≥: que ‚Äúla AHS naci√≥ para para conectarnos¬† en funci√≥n de metas comunes, y esa raz√≥n hay que hacerla valer en cualquier circunstancia. As√≠ que lo que hicimos no fue otra cosa que mantener tozudamente nuestra vocaci√≥n de unidad aun cuando parec√≠a que ello no era posible. Las nuevas tecnolog√≠as nos dieron la infraestructura para lograrlo y nuestra voluntad, entusiasmo e identidad pusieron el resto. Los bits llevaron de un lugar a otro nuestras emociones y conocimiento, lo que result√≥ en una tormenta de creaci√≥n. Esto ha sido una tregua fecunda que deja listo el camino para la guerra de pensamiento a la que nos convoc√≥ Fidel. Solo nos queda ahora plantearnos nuevos empe√Īos‚ÄĚ.

III

Cualquier guion para nuestra historia deber√° tener en cuenta a nuestros j√≥venes que se saben protagonistas y buscan el resquicio de la realidad desde donde m√°s pueden aportar con la inteligencia puesta en funci√≥n del bien com√ļn. Hay una resistencia natural a ser definidos como diletantes snobs que pueden sostener durante horas conversaciones sobre artes y letras. El trabajo de campo, el v√≠nculo con la comunidad, con sus conciudadanos, habla ‚Äďy muy claro‚Äď de la virtud de quienes en cualquier rinc√≥n de Cuba mantienen como prioridad la obligaci√≥n de autorreconocerse en los otros y trabajar para vivir mejor.

En ese proceder radica una de las fortalezas de los que desaf√≠an con su actuar los designios de quienes apostaron por declarar a la historia como un organismo sin signos vitales. Su actuar no es ostentoso, el diario quehacer aporta m√°s que las pretensiones de cambiar el mundo o de entregarse a la ilusi√≥n de una √©pica que los inmortalice, es por eso que un grupo de WhatsApp peque√Īo, relativamente an√≥nimo, es el escenario para dar los primeros pasos para los empe√Īos que depara el futuro.¬†

Palabras que perduran en la Memoria Nuestra 

Memoria Nuestra cierra esta edici√≥n y pone alto el list√≥n, obliga a pensar en nuestra capacidad para superar las limitantes de una realidad que siempre pone l√≠mites, que solo pueden ser superados con la inventiva y la creatividad. El tiempo, el espacio y la log√≠stica parecen desaf√≠os menores. Ya lo aprendimos y lo hicimos justo a tiempo para saber que lo m√°s importante es seguir apostando por el siempre saludable ‚Äúejercicio de pensar‚ÄĚ.

Con varias ediciones de Memoria Nuestra en su trayectoria investigativa, Yolaida Duharte goza de reconocido prestigio entre los investigadores cubanos. A ella recurrimos para saber sus valoraciones sobre esta edición del evento a partir de su experiencia:

‚ÄúEn esencia, no fue muy diferente a lo que ocurre cada a√Īo. Vi en el escenario virtual la misma colaboraci√≥n y entusiasmo de otros a√Īos. Las ganas de participar e intercambiar formas de hacer. Es digno destacar la relaci√≥n entre las instituciones y los organizadores. Aunque obviamente no fueron iguales que las que se comparten habitualmente en la que uno profundiza a trav√©s del intercambio extraverbal, esta fue una experiencia nueva con tantos retos como aciertos. Creo que uno de los desaf√≠os m√°s grandes que se logr√≥ fue que los investigadores participaran con recursos propios a trav√©s de estas plataformas, ya que el acceso a Internet es una imposibilidad aun para muchos, y poner esos recursos a disposici√≥n del evento dice mucho de la importancia que le otorgan. De manera general el uso de estas plataformas modifica las din√°micas de los participantes, pues tiene un impacto en las formas de comunicarse y construir colectivamente discursos‚ÄĚ.

Yudeniz

Yanelis Mart√≠nez, una de los art√≠fices fundamentales de este evento, afirma desde Espa√Īa que ‚Äúprefiero no comparar porque Memoria Nuestra, en sus versiones virtual y tradicional son muy diferentes, cada una con ventajas y desventajas. Lo que s√≠ nos debe quedar como aprendizaje es que es una gran estrategia tener un grupo en WhatsApp para extender el evento m√°s all√° del espacio f√≠sico y, por supuesto, que para nosotros ha sido esencial poder superar las limitaciones habituales de hospedajes y alimentaci√≥n que muchas veces nos dejan traer a todas las personas que queremos. Creo que en el futuro ser√° primordial combinar ambas variantes para llegar a mayor cantidad de personas‚ÄĚ.

Solo quienes han estado presentes en la experiencia riquísima que ha sido este Memoria Nuestra, saben lo que significa. Ha habido una voluntad de convivir más allá de entender a la ciencia como una necesidad.

El grupo ha hecho compartir los momentos que nos hacen m√°s humanos, entre tanta emoci√≥n aparecieron los ni√Īo¬† de varios participantes para matizar y dar color a una experiencia incre√≠ble y el D√≠a de las madres tambi√©n se celebr√≥ como demostraci√≥n de la capacidad para llevar de la mano m√ļltiples roles, sin que ello da√Īe bajo ninguna circunstancia la voluntad de crear.

Hacer historia no es un privilegio reservado a unos pocos. Desde la sencillez de nuestras vidas hacemos cada d√≠a algo que nos constituye como seres humanos y nos permite siempre mirar hacia atr√°s, para beber de esas experiencias desde las claves que aporta la cuban√≠a. El cierre de la √ļltima jornada estuvo matizado por una sumatoria de palabras que coronaron el evento, con ese poder del lenguaje para sintetizar esencias. As√≠ describieron su experiencia algunos miembros del grupo: ‚Äútrascendental, interesante, √ļnica, reconfortante, enriquecedora, esperanzadora, incre√≠ble, inefable, inspiradora, energ√©tica.‚ÄĚ


Sancti Spíritus asiste desde casa a las Romerías de Mayo

Interrogantes y reflexiones con una agudeza científica han caracterizado al congreso Memoria Nuestra, una de las citas más esperadas en el programa del Festival Mundial de Juventudes Artísticas.

Esta vez vía online como alternativa impuesta por la COVID-19, pero que no ha depuesto las armas del entusiasmo, el pensamiento y el intercambio constante por quienes acceden al grupo de la mensajería de WhatsApp.

Esa energía, propia de la Asociación Hermanos Saíz, uno de los impulsores de la magna cita con raíces en Holguín, fue sentida por tres espirituanas asistentes desde sus casas al espacio de debate.

“Fue muy provechoso que los jóvenes investigadores del país pudieran emitir criterios, debatir sobre lo creían de sus estudios y la de los otros, detalla Dianelys Hernández Oliva, quien presentó la pesquisa La formación musical en Cuba. Una mirada a sus modelos pedagógicos, una versión preliminar de su tesis doctoral.

‚ÄúHubo muchas personas interesadas porque es un tema que, aunque se hable mucho de la ense√Īanza de la m√ļsica en el pa√≠s, hay especificidades de ella que no son muy estudiadas‚ÄĚ.

Mientras que Anabel Lage Morgado, especialista del Sectorial de Cultura y Arte en Sancti Spíritus, quien puso los puntos sobre las íes en los espacios de socialización de los jóvenes practicantes en la comunidad religiosa Buenas Nuevas, de la ciudad del Yayabo, reconoce la acertada decisión de no dejar pasar por alto un evento que gracias a las tecnologías trasciende los perímetros institucionales.

‚ÄúNos permite intercambiar con investigadores de otras provincias y sobre tem√°ticas diversas, nutrirnos de conocimientos e informaciones sin visitar otras ciudades. El debate fue pol√©mico y en mi caso, fueron comentarios que me han permitido reflexionar e incorporar elementos y argumentaciones necesarios para la profundizaci√≥n de la propuesta‚ÄĚ, insiste.

Tanto ellas como Liset L√≥pez Francisco, jefa de la Secci√≥n de Cr√≠tica e Investigaci√≥n de la filial espirituana de la AHS, con una mirada a las mujeres y la prensa de los primeros a√Īos del siglo XX en Sancti Sp√≠ritus, disfrutan por vez primera de esta cita, donde se confirma que¬†No hay ma√Īana sin hoy.

‚ÄúEs muy enriquecedor esta versi√≥n¬†online¬†porque su esencia se mantiene que es la presentaci√≥n de investigaciones realizadas por j√≥venes de todo el pa√≠s. Se logran intercambios, se realizan acuerdos de colaboraci√≥n, y aunque aspiro a encontrarnos el a√Īo que viene en un espacio f√≠sico, s√≠ considero que ser√≠a muy provechoso mantener ese esp√≠ritu virtual durante todo el a√Īo‚ÄĚ, comenta.

Las Romerías de Mayo, en esta edición, en consonancia con el complejo contexto que nos ha impuesto la COVD-19 ha llegado a cada casa de nuestra nación y el resto del mundo gracias a las redes sociales y al apoyo incondicional de los medios de comunicación.


En Memoria Nuestra nace una comunidad

El extenso debate que caracterizó la tercera jornada del congreso Memoria Nuestra fue el resultado de la presentación de seis ponencias que conformaron el programa del evento. Numerosos comentarios permitieron extenderse por más de dos horas, lo que demuestra la importancia que se le ha atribuido a la realización de este encuentro virtual por parte de quienes a él acuden.

Como en las sesiones anteriores, la calidad y el rigor científico han sido componentes esenciales para los informes que se han expuesto como resultados de las pesquisas realizadas. Acceder a las problemáticas planteadas desde la visión de los jóvenes investigadores ha permitido el reconocimiento de este espacio para visibilizar las enormes potencialidades que hoy tiene este movimiento juvenil para aportar a una comprensión integral de la realidad social y cultural cubana y, a su vez, transformarla.

El debate se movió en un amplio espectro que incluyó el análisis de algunas manifestaciones de las culturas populares, el acercamiento al patrimonio arquitectónico, el abordaje a la violencia de género entre jóvenes universitarios, el análisis de las prácticas culturales de los jóvenes integrantes de un proyecto cultural, y el análisis de las prácticas de socialización de dos denominaciones religiosas en distintos períodos de la Historia de Cuba.

Cada una de estas investigaciones gener√≥ un amplio c√ļmulo de interrogantes y reflexiones que permitieron a los ponentes explicar metodolog√≠as, matrices te√≥ricas y compartir resultados. Tambi√©n el espacio fue propicio para hacer notable una petici√≥n que deber√° quedar como una de las tareas de la secci√≥n de cr√≠tica e investigaci√≥n a nivel nacional y la cual consiste en proponer la implementaci√≥n de los resultados investigativos a las instituciones, entidades o comunidades implicadas a trav√©s de las comisiones de trabajo de la Uneac, lo cual constituye un paso significativo en la concreci√≥n de la voluntad de los j√≥venes investigadores de integrarse a la soluci√≥n de problemas reales de la sociedad cubana.

Por otro lado, fue un reclamo la integración de los noveles investigadores no vinculados con universidades y centros de estudio a las estrategias de formación e intervención de esas entidades, con el fin de canalizar su potencial investigativo y facilitar el acceso a metodologías e instrumentos de investigación que les permitan contribuir al desarrollo de indagaciones que tengan impacto real en la vida de las personas.

Aun cuando el objetivo de este evento es la socialización del trabajo de los asociados, esta edición va demostrando cuánto se puede hacer en materia de trabajo mancomunado y en la articulación de estrategias de trabajo. Estos elementos son claves para el desarrollo de una generación de investigadores que comienza a percibirse a sí misma como una comunidad, cuyos miembros tienen intereses similares y su trabajo colegiado puede sentar pautas en el desarrollo de estilos y formas de gestión al tiempo que puede servir de inspiración para futuros investigadores de la Asociación Hermanos Saíz.