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Arte y promoción: El límite es la creatividad (+ tuit)

La promoción suele ser preocupación o interés permanente de los creadores y otras personas. Alrededor del fenómeno gravitan muchos factores. Algunos artistas prefieren quedarse a esperar que otros asuman esa labor, vital para que se conozca más su obra. La mayoría aspira permanentemente a estar en los medios tradicionales de comunicación, pero la verdad es que hoy existen múltiples oportunidades para llegar a públicos diversos.

Un ejemplo ineludible de eso es que ciertas propuestas suelen hasta evitarse en la televisión o la radio, pero son ampliamente consumidas circulan en memorias flash, chats, grupos en redes sociales, alcanzan miles de reproducciones en canales de youtube… y hasta son tarareadas en la calle.

Teóricamente en Internet, millones de personas están a la distancia de un clic, un “me gusta”, una especie de comunidad global interconectada. Solamente en Facebook, la red social de más uso en el mundo, suelen conectarse más de 2 mil 500 millones de internautas; en youtube más de dos mil millones, en WhatsApp más de mil 600 millones, Instagram más de mil millones.

Cuba también ha dado pasos, y según estadísticas divulgadas en varios sitios oficiales, ya más de siete millones de personas aquí acceden a las plataformas digitales, aunque no debemos desconocer que muchas lo hacen con bajos niveles de conexión o a un precio alto que les exige ahorrar casi hasta el extremo.

En #BlogMiraJoven: Arte y promoción: El límite es la creatividad (+ tuit)Por Yasel Toledo GarnacheLa promoción suele…

Publicada por Yasel Toledo Garnache en Lunes, 28 de septiembre de 2020

Aquí todavía no logran fuerza fenómenos como el de los youtubers, más allá de algunos esfuerzos. Debemos reconocer que perfiles de organizaciones e instituciones de la Cultura, con funciones también de promoción avanzan en el mundo digital. Ojalá algunas lleguen, por ejemplo, al millón de seguidores, aunque significa vencer otros obstáculos especiales para Cuba desde estas plataformas. No son muchos todavía los creadores que tienen cuentas en Instagram y en Youtube, ubicadas entre las redes preferidas a nivel global. Y algunos no las pueden actualizar con frecuencia por diferentes razones.

A eso sumamos que esos contenidos no suelen llegar a muchos internautas en otras regiones, y son consumidos casi totalmente por el público cubano, aunque resulta justo reconocer las buenas experiencias impulsadas en el sector de la cultura, especialmente durante los meses más recientes, con conciertos on-line y una presencia más atractiva en el mundo hipermedia.

Debemos continuar diseñando más y mejores campañas comunicacionales también para el exterior, realizar más alianzas con artistas y organizaciones de otras partes del mundo que nos permitan llegar más lejos. En lo adelante cada evento deberá tener una programación digital, con la aspiración de ir más allá de los límites de nuestra geografía nacional, atraer y enamorar.
Debemos compartir más contenidos en otros idiomas, además del Español, analizar estadísticas y readaptar el trabajo en función de lo que queremos, tener en cuenta los horarios más pertinentes para publicar según la hora a la que acceden nuestros públicos… Según nuestros objetivos se pueden tener en cuenta otros elementos como sus edades, sexo, ciudad donde residen…, información que brindan con facilidad las administraciones de páginas en las redes.

Otra de las desventajas que se suele enfrentar aquí es que el posicionamiento de nuestros sitios webs y perfiles es solamente natural, o sea fruto del trabajo, mientras que otros pagan por lugares privilegiados en buscadores o llegar a más internautas con facilidad direccionando incluso hacia otros países o grupos de edades.

En la situación de Cuba influyen diversos aspectos, incluida la infraestructura y organización existente para la promoción, y la preparación humana para desarrollarla. Es fundamental comprender mejor las dinámicas de las plataformas digitales, conocer su funcionamiento y las maneras de llegar a sectores de internautas más diversos. No se trata de inundar los sitios de contenidos, sino de brindarlos de una manera creativa y sugerente, y hacer luego una labor de promoción para esos propios materiales.

Fenómenos como la comercialización digital del arte deben ser aprovechados en mayor medida. No basta con tener, por ejemplo, una plataforma para la música, también es preciso hacerla atractiva y crear múltiples canales que lleven a ella. Los propios creadores también deben ser más protagonistas en todo esto. Deberían existir muchas más multimedias, exposiciones virtuales y posibilidades de visitas on line a nuestros principales centros de arte, muesos y otros lugares.

Es pertinente un mayor ejercicio de la crítica artística y cultural en general en espacios que verdaderamente tengan gran impacto mediático y contribuyan a la jerarquización de las mejores opciones. Lo ideal sería que quienes tienen entre sus funciones la promoción desde las instituciones y los medios también sean coherentes con eso.

Lo realizado en esta etapa de coronavirus demuestra que teníamos muchas potencialidades sin aprovechar, y a pesar de la complejidad de las circunstancias se han redimensionado varias de las propuestas artísticas en el país.

Escribimos esto siendo críticos sobre todo con nosotros mismos. Es fácil escribir, saber lo que se debe mejorar, pero lo verdaderamente complicado es conseguir lo que se quiere.

Necesitamos superación de las personas encargadas de la promoción y también de los propios autores que deben ser cada vez más protagonistas en función de que se conozca lo que hacen. Son fundamentales las alianzas entre las instituciones, entre ellas y los artistas, y con algunas de las personas o grupos creativos que mejores experiencias tienen.

Debemos estar conscientes de que más allá de lo hipermedia y los medios tradicionales, los espacios físicos siempre serán un escenario importante de promoción. Lo más importante seguirá siendo la obra como tal, pero cada vez resulta más vital presentarla de la mejor manera posible y según las características de cada plataforma.

Es importante resaltar los pasos que se han dado en el país y especialmente en el sector de la Cultura, a favor de la promoción y la comunicación en general, con transmisiones en vivo, conciertos on-line y otras iniciativas, que han mantenido el arte muy vivo en esta etapa de pandemia. Resulta favorable que muchas de las mejores experiencias han sido impulsadas por el Ministerio de Cultura y organizaciones de creadores como la Asociación Hermanos Saíz y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

En todo esto tampoco hay reglas fijas. Lo aparentemente incorrecto puede ser lo que mejor funcione para algunos. En esto como en el arte y la vida es muy favorable tener siempre un estilo propio. El límite es la creatividad.

  • *Publicado originalmente en el blog del autor Mira Joven


El «Lloga» ya irradia su magia

La 30 edición del Concurso Taller Nacional Antonio Lloga in memoriam comenzó en Santiago de Cuba. En el Centro Cultural Francisco Prat Puig, se presentó la exposición del joven artista Miguel Yaimel Cosme Pérez titulada Edén 2.0.

Un total de 21 obras que se insertan en la pintura, el perfomance y desde una visión experimental, representa un lugar concebido por Dios, en el que situó al hombre luego de haberlo creado. La incorporación de los elementos dentro de cada pieza muestra el proceso de deshumanización por el que este ha atravesado en el juego vitalicio de la creación. El joven artista visual es miembro del Taller Aguilera y profesor de la Universidad de Oriente.

foto jorge carlos albear brito

“Es mi segunda expo personal y que me cogieran para inaugurar este evento es una evidencia de fe, confianza y responsabilidad, porque la obra dice mucho del artista y uno debe cumplir las expectativas de uno como creador, así como de las personas que están alrededor de uno. Aun no soy miembro de la Asociación Hermanos Saíz, pero me pienso presentar en el crecimiento de abril y creo que tengo la posibilidad porque me he encargado de fortalecer mi currículum en las artes visuales.”

foto jorge carlos albear brito

–¿Por qué Edén 2.0?

Soy una persona que cree mucho en el mejoramiento humano y considero que los males de la actualidad, su solución, están en manos del mismo hombre. Esta es una versión mejorada de mi interpretación del Edén que es el paraíso donde Dios creó al hombre. Entonces todos tenemos la oportunidad de ser mejores personas, ser mejores unos con otros. Esta muestra es un llamado a las personas.

Cuando hice mi primera expo el año pasado necesitaba otra más digerible visualmente, menos cruda, con respecto a la parte figurativa. Entonces trabajé en base a crear estos personajes de manera muy libre. No quiero que de mi obra las personas solo vean los cuadros, quiero que se involucren más y, debido a eso, hay una ambientación sonora hecha por One two N Project.

foto jorge carlos albear brito

foto jorge carlos albear brito

Junto a los actores pedí que rompieran cánones, que existiera mucha libertad en el proceso creativo. El Spa Terafis dio su aporte en la ambientación olfativa con los inciensos y lo que quiero es que el público se involucre con las obras. Me ha influido mucho el maestro Botalín, Carlos René Aguilera, José Julián Aguilera Vicente, porque siempre las veo en el Taller Aguilera y, además de la investigación, eso me nutre mucho.

foto jorge carlos albear brito

El “Lloga in memoriam” está dedicado a la experimentación radial y al aniversario 90 de la emisora provincial CMKC de la ciudad Héroe. Para esta segunda jornada el programa prevé la videoconferencia denominada Experimentación, innovación y tendencias contemporáneas de la radio, a cargo de la Dra.C. Zenaida Costales y la MsC Sandra Paul, vicedecana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

A través de las plataformas digitales el “Lloga” ofrecerá noticieros, cápsulas de artistas y radioescuchas, punto fuerte del evento, aunque esta vez se traslada a la página de YouTube de la Asociación Hermanos Saíz.

Hasta el domingo 20 los radialistas disfrutarán de un evento atípico, pero sin perder el brillo que lo catapulta como el evento más viejo y prestigioso del país.  

foto jorge carlos albear brito

DJ Arte, de la poesía a la música electrónica, una Entrada de emergencia

Estábamos reunidos y no era muy informal la cita, estábamos como de costumbre en ese sitio de Luz, conversando con Luis Yuseff sobre cómo queríamos, los más jóvenes, en calidad de espectador, que fueran a partir de ahora las peñas de literatura que celebramos cada semana en los espacios habituales: Abrirse las constelaciones, Oda a la joven Luz y el más reciente Entrada de emergencia, con la intención de darle un enfoque más entretenido por los que apuestan por escuchar literatura y para que de cierto modo, tuviera más adeptos que de costumbre. Lo cierto es que todos los planes de estrategia de promoción cultural que nos hemos estado trazando hasta el momento en las redes van teniendo muy buena acogida en cuanto al alcance de las publicaciones, las interacciones y los registros de visita, gestión que realiza Lilian Sarmiento, una desenfadada y moderna estudiante de Periodismo que conjuga sus estudios con la estancia casi diaria dentro de las actividades que prepara también el equipo creativo de la editorial.

Fotografías: Héctor Ochoa

Tal parece que este propósito se transmite de manera natural en esas vidas que alimentan su rutina con versos, y porque la sensibilidad es una manera de ser y otra forma de ver la vida. Así irrumpe de pronto en nuestra oficina Artemio Vigueras, un hombre tan cortés como sus principios, y nos habla con profunda pasión de sus deseos de conjugar la música electrónica con los textos en las voces de los más recientes poetas publicados bajo nuestro sello editorial. DJ Arte, como es conocido en el gremio, tiene 32 años y no para de soñar como productor de actividades en el Centro de Arte, o como miembro del Laboratorio Nacional de Música Electroacústica: la poesía me viene de la música y viceversa, de Lorca, de Alejo Carpentier, de Nicolás Guillén, en el caso de ustedes (refiriéndose a las nuevas voces de la poesía en Holguín) es la frescura de una poesía que dice mucho de mi tiempo, textos que me inspiran melodías, y zonas de confort para mi creación.

La música electroacústica que desde sus inicios ha sido netamente experimental, surgió a través de experimentos entre musicólogos e ingenieros de sonido, pero lo que estamos trabajando ahora son ondas electrónicas que se modulan a través de sintetizadores virtuales, porque también existe la modulación electrónica en sintetizadores físicos, analógicos que trabajan solos y se escuchan solos, pero principalmente en nuestro país que no disponemos de muchos equipos se trabaja con computadoras y softwares. El software que trabajo Ableton Live, sirve para producir música y reproducirla en vivo.

Fotografías: Héctor Ochoa

Hay dos tipos de expresiones de música electrónica: el DJ de sala, el que mezcla que tiene también un arte, una forma de expresión para el club para bailar, es el ejercicio de la mezcla en vivo, de música preelaborada, una sesión creativa, algunas para entretener y otras para el culto de la propia música electrónica, por tanto este proyecto que estamos defendiendo es más de producir música en vivo se llama Live At, presentaciones logradas a través de este programa, clips patrones sonoros que van desde la percusión, la armonía, un sintetizador, una estructura que puede durar alrededor de una hora y se van intercalando con el controlador de ese programa que da la posibilidad de trabajar en vivo y estructurar una sesión logrando con esto una sesión puramente creativa con la incorporación en este caso de las voces de los poetas, de los cantantes…

DJ Arte desde el 2013 ha tenido un trabajo consolidado con la EGREM y ha estado trabajando en los centros culturales de la propia entidad, Casa de la Música, Centro Cultural Bariay, haciendo mezclas en vivo, en la AHS también se ha presentado, pero sus proyectos más inmediatos tienen que ver con escenas que conjugan artes visuales, literatura. La acogida en las salas indican el termómetro de una idea que va marcando la diferencia, el concepto mismo.

Aquel día, en la hora gris sobre las cinco de la tarde para ser más exactos, en un espacio tremendamente bohemio

Arrastramos la poesía por la ciudad, desmenbrándola

lo que inquiero / ya no le llaman ciudad / pero la busco igual

mira la cicatriz por donde sangro / es pura analogía

no duermo más sola / me repito

Yo no sé qué tiene este hombre que te deja soñar, que pone en los versos la música que quizás les falte, que termina la estructura con un sonido que el poeta lo consume en silencio. Yo no sé, quizás él tampoco sabrá, todo es cuestión de tiempo y ensoñaciones.


Raulito Prieto en Primera Base (+ Fotos)

A Raulito Prieto la música le viene en las venas. Creció bajo el influjo de las sonoridades de su padre, Raúl Prieto, uno de los cantautores más reconocidos de Holguín y de su generación. Es como si el destino le hubiera dicho, obstinado, que no podía ser otra cosa que músico. Escogió el bajo y se aventuró en sus propias búsquedas; primero junto a su padre, cuyo grupo dirigió artísticamente, y después, con estos mismos músicos, se lanzó a la carrera –aún más difícil cuando se hace desde provincia– de fundar una banda desde las posibilidades de lo alternativo y donde confluyen, en los diferentes temas y arreglos, el funk, el pop, el jazz y la trova.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

Estas búsquedas le hicieron obtener recientemente el Premio en la categoría mayores en el Concurso Primera Base 2020, organizada por el Havana World Music (HWM) con el auspicio de la Egrem y colaboración del Bristish Council y la Asociación Hermanos Saíz (AHS). Pospuesto el HWM en su séptimo año a causa del avance de la Covid-19, se realizó una edición online del Primera Base del 16 al 18 de julio, y en esas fechas, las bandas preseleccionadas actuaron “para el público y el jurado desde nuestras redes sociales”, dice una nota del propio HWM.

“Es la primera vez que participo en un concurso de cualquier tipo, nunca habíamos estado bajo esa presión. Es un concurso muy importante, con un jurado de lujo, porque en él estaba lo que más brilla en la música alternativa joven en este país sin temor a equivocarme, y los que no estuvieron de jurado, lo hicieron presentando las bandas, participando, y eso nos puso muy feliz”, asegura Raulito.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

El jurado estuvo compuesto por los músicos Haydée Milanés, Ruly Herrera, Jorge Luis Lagarza, Yissy García, Cimafunk, Daiana García, Zeney Alonso, Radney Barreto y la británica Alley Lloyd; la musicóloga y cantante Yentsy Rangel, la también musicóloga y productora Gretel Garlobo, y Darsi Fernández, abogada especializada en industria musical y delegada de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en nuestro país.

Primera Base, nacido “de la preocupación por una ausencia de espacios de difusión de otras músicas” y en una “apuesta precisamente por gente que busca la experimentación”, como afirmó Eme Alfonso, directora artística del HWM, tiene el objetivo de “descubrir, apoyar y visibilizar a los artistas emergentes de la escena musical cubana, apostando siempre por la originalidad y la calidad de las propuestas. En un país como Cuba, donde la música está presente hasta en los lugares más inesperados, HWM busca promover y difundir el trabajo de las nuevas generaciones de músicos en la isla aún por descubrir”, leemos en su sitio web oficial.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

La convocatoria está dirigida a bandas, solistas y productores menores de 35 años. En esta edición participaron 97 bandas, de las que solo 10 quedaron finalistas para optar por los premios. En la categoría juveniles concursaron: Cuadrigales, Los Monos Lácteos (ganador), Misifuz y Tópoc; en el apartado de mayores: Akira Colarte y Habana on Me, La Pimienta y Raulito Prieto; y como DJ productores: Jaidpit, Kill the Party (ganador) y Milano. También contó con la votación del público por su banda favorita en los diferentes sitios habilitados para ello.

“La convocatoria salió en enero de este año y el plazo de admisión venció en marzo. Pidieron una carpeta promocional con tres temas, un dossier con todo el grupo, las letras de las canciones… El concurso tiene algo que me gustó muchísimo desde el primer momento: no se podía hacer cover, música que no fuera de autoría propia. Es un concurso totalmente de música original. Los grupos tenían que ser noveles, sin discos grabados, videoclips”, comenta. “Podía ser profesional pero no tener ninguno de estos compromisos editoriales”, añade Raulito, voz líder de una banda integrada, además, por Carlos Alberto Ramírez (piano), Carlos Vega Pérez (piano), Ismary Yanet Oliva Soto (trombón), Ángel Luis Reyes Montalvo (trompeta), Pedro Enrique Hechavarría Marro (saxofón) y Rubén de la Peña de la Rosa (percusión).

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

El Primera Base “iba a ser en el Pabellón Cuba, donde participarían estas bandas, para que el jurado los viera, pero como se decidió hacer online, hicimos esta carpeta con un video promocional presentando la banda, un concierto de tres temas seguidos, para ver el desempeño en escenario, en vivo. Las instituciones se sumaron: la AHS, la Egrem con el Club Bariay, que fue donde lo hicimos, la Empresa de la Música, con parte de la producción. Luego se presentó online, se hicieron diferentes secciones con los concursantes y hasta aquí hemos llegado”.

Entre los premios, Raulito Prieto y su grupo formará parte del cartel del HWM y tendrá un concierto como parte de la programación del Festival en 2021, además de la difusión en medios de comunicación nacional y local, y la facilidad, para quienes no lo son, de ingresar en la AHS.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

“Ojalá podamos hacer desde esta tierra un portal de la música alternativa para el mundo; primero desde aquí, pues no es un secreto para nadie que las capitales son las que tienen la mayor fuerza para lanzar la obra de cualquier artista, pero pienso que desde Holguín podemos hacerlo. Me siento muy feliz, al igual que mis músicos. Como cantautor te regocija mucho cuando existe este tipo de eventos donde es reconocida tu obra, no solo por la musicalidad, sino por lo que estás diciendo, por el compromiso social que hay en las letras, el ánimo de ser coherente con lo que sucede en tu país, intentar ser lo más natural, genuino posible. Este concurso nos dio la oportunidad, nos escuchó, y para mí es un placer inmenso empezar por ahí”.

Con la seguridad de que “toda carrera empieza por primera base”, Raulito Prieto y su banda (como Adrián Aguilera, director de Tópoc, el otro grupo holguinero también finalista del Primera Base, pero en la categoría juveniles) continúan trabajando y ganando espacios desde Holguín, sitios luchados con el talento y el trabajo constante.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

“Se han perdido muchos espacios para la música alternativa, por lo que las instituciones tienen que jerarquizar y tematizar, saber dónde puedo colocar cada género. El público seguidor de la música alternativa sí está, lo que no hay es donde presentarse”, dice. “La música alternativa no es trova, no es pop, no es jazz, no es ningún género hecho, es algo alternativo, es una música donde se ve el virtuosismo de los intérpretes, se ve la letra, el espectáculo…”, añade Raulito Prieto.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

Lourdes Mazorra: «La literatura es un encuentro con uno mismo»

En menos de un año, la joven escritora camagüeyana Lourdes Mazorra obtuvo dos de los principales galardones disputados por los jóvenes narradores cubanos: el Premio Celestino de Cuento, organizado por Ediciones La Luz, sello de la AHS en Holguín, y el Pinos Nuevos, el pasado mayo. El primero por Las fauces, el segundo por Versiones de la sed.

De esta manera su nombre ha empezado a visibilizarse en el panorama literario cubano, con la fuerza del primer empuje, exitoso además. En ambos casos el jurado subrayó el aliento poético de sus cuentos, la atmósfera, el ritmo y la fluidez de sus historias… El del Celestino estuvo integrado por Félix Sánchez, María Liliana Celorrio y Rubén Rodríguez; y el del Premio Pinos Nuevos, por Julio Travieso, Dazra Novak y Raúl Flores Iriarte. Licenciada en Periodismo y graduada recientemente del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, donde obtuvo la beca Caballo de coral, Lourdes asegura que la literatura, sobre todas las cosas, es un encuentro con uno mismo.

Con ella nos encontramos, a través de las redes, con la excusa del Celestino de por medio.

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

Recibiste con Las fauces el XX Premio Celestino de Cuento, uno de los galardones más disputados por los jóvenes narradores cubanos. Este será tu primer libro… Y nada menos que con el Celestino. ¿Qué ha significado para ti haber obtenido este Premio?

Siempre he dicho que, de manera general, los premios tienen dos ventajas: comienzan a visibilizarte en un panorama bastante complejo y te alientan a seguir trabajando, más fuerte que antes. El Celestino, al ser el primer premio y también la primera publicación, me deja esa sensación de descubrimiento del mundo del libro en Cuba, iniciación en un proceso editorial desde la autoría y sobre todo reafirmación de certezas que ya venían acompañándome. Pero la razón de escribir no puede ser los premios; sigo convencida de que la escritura es un encuentro con uno mismo, por tanto, del Celestino agradezco formar parte de la familia de Ediciones La Luz.

El jurado destacó “la buena construcción de sus personajes, las atmósferas de los relatos, el aliento poético que embellece las historias, lo que influye positivamente en el ritmo y la fluidez de las narraciones, así́ como la adecuada selección del narrador”. ¿Qué encontrará el lector cuando, ya publicado, se adentre en esas páginas?

No puedo decirte qué encontrará el lector, cuando uno pública hace una ofrenda al público, la obra deja de pertenecerte. Espero que cada lector encuentre sus propias respuestas, sus propias dudas y también sus propias batallas.

¿Existe un hilo conductor en estos cuentos, algo que de alguna manera los una?

Este es un libro que indaga en las significaciones para el ser humano de la pérdida y el dolor. No creo que deba decirte más, por aquello de la ofrenda y de que el lector se acerque a Las fauces buscando sus propios caminos.

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

Hablemos de tus influencias literarias… ¿Qué autores incluirías –además de Julio Cortázar, que sé te interesa bastante– en una especie de “canon literario” creado por ti?

Más que un canon literario, puedo decirte qué autores prefiero y no precisamente con algún tipo de jerarquía. La literatura argentina me encanta: Julio Cortázar (lo siento, no puedo dejar de mencionarlo), Abelardo Castillo, Jorge Luis Borges, Alejandra Pizarnik, Ernesto Sábato, Adolfo Bioy Casares…

También Gabriel García Márquez, Horacio Quiroga, Alejo Carpentier, Onelio Jorge Cardoso, Mario Vargas Llosa, Guillermo Cabrera Infante, Virginia Wolf, Antón Chéjov y Mario Benedetti. Ya ves, no es un canon, no suelo hacer estas listas porque leo bastante variado y cada vez que nombro autores, siento que me falta alguno y quedo en deuda.

Te menciono dos cuestiones que quisiera nos comentes… La primera sobre la relación del periodismo, pues eres periodista de formación, con la literatura y sus convergencias…

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

Yo siempre he defendido que el periodismo es el hijo moderno de la literatura y me disgusta que los vean escindidos. Siento que nos empeñamos en poner etiquetas cuando lo más importante es narrar y un periodista es también un narrador de hechos.

La diferencia entre un periodista y un escritor de ficción es principalmente de estilo, modalidades de trabajo y técnica. Esto no lo digo yo, sino Alejo Carpentier. Siempre que se habla de periodismo y literatura recomiendo la conferencia de Carpentier que se titula “El periodista: un cronista de su tiempo”, de 1975, en la cual queda zanjada excelentemente esta vieja polémica.

Hay escritores cuya obra periodística parece una antología de cuentos, por el manejo preciso de las técnicas narrativas en el ejercicio periodístico; en Cuba, por ejemplo, Onelio Jorge Cardoso. Muchos grandes escritores de ficción han sido periodistas, porque el periodismo es una escuela imprescindible para la síntesis, el manejo de los adjetivos, la inmediatez, las técnicas narrativas…

Esto me hace pensar que el periodismo cubano hoy necesita retomar ese “estilo narrativo”, potenciándolo en la academia. Tenemos guías certeras en cuanto a todo lo que puede lograrse desde la escritura; Reynaldo Cedeño es uno de esos periodistas.

La segunda cuestión es sobre tu reciente paso por el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, donde obtuviste la beca Caballo de coral que otorgan al finalizar…

El Centro Onelio es una de las mejores experiencias que he tenido. Esta escuela te acorta y te alarga el camino, porque organiza tu manera de leer, recomienda autores, ofrece técnicas y herramientas; pero, al mismo tiempo, abre muchísimas puertas y comienzas a ver todo de manera distinta, a leer con otras pautas, a cuestionarte la realidad y a pensar en otros temas. El “Onelio” me regresó con muchas ganas de escribir; a mí no me dio el famoso bloqueo pos-Onelio. Además, fue la primera experiencia de leer algo en público y esto es muy importante a la hora de aceptar críticas, saber escuchar es una virtud. Yo estoy muy agradecida por la oportunidad de recibir clases de escritores como Eduardo Heras León, Raúl Aguiar y Sergio Cevedo.

Obtuviste también el Pinos Nuevos 2020 con Versiones de la sed… Hablemos un poco de un premio también importante que visibiliza la obra de los jóvenes escritores en Cuba…

Sí, es un premio también importante. Es el segundo concurso en el que participo. Sigo diciendo que me niego a trabajar en base a concursos, pero reconozco que en el complejo panorama editorial del mundo y de la Isla, una de las formas más directas y rápidas de publicación es a través de estos premios, más allá de toda la carga subjetiva del proceso de selección y premiación o de las inconformidades que pudieran generar las decisiones finales. Son riesgos que se corren, por eso no se trata de que digas voy a escribir para tal concurso a ver si público. E

n mi caso, escribo y tengo proyectos terminados, luego aparecen estas oportunidades: la convocatoria del Celestino llegó por esos azares a los que Cortázar llama vida, y la del Pinos Nuevos por una recomendación de otra escritora. Lo que sí tengo claro es que solo presento cuando estoy dispuesta a que un libro tome su propio camino y yo humildemente lo deje ir.

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

Ambos jurados –el del Celestino y el Pinos Nuevos– han subrayado el “aliento poético” de los cuentos…

Lo dije para el periódico Adelante, “a mí este tipo de elogio me deja sin aliento”. Como autora tengo más posibilidades de enmascarar mi voz a través de la narrativa, pero la poesía me resulta más dolorosa, es un desnudo literario y tiene muchos riesgos, para empezar el lector te ve descubierta en los versos. Ahora recuerdo que mis compañeros y profesores del Onelio también comentaron ese “aliento poético” en el texto que leí en clases. Que mis cuentos me salgan con aliento poético no es un propósito explícito, ellos salen y al parecer me estoy quedando también desnuda en la narrativa.

¿Qué crees caracteriza tu generación, si acaso crees pertenecer a una generación literaria?

No me siento capaz de caracterizar una generación literaria, para ello tendría que haber leído muchísimo a los escritores de esta generación y no lo he hecho con la amplitud que me gustaría, y también creo que deberían pasar unos años más, mirar con la perspectiva que el tiempo te concede.

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

¿Cómo valoras el panorama literario cubano desde tu perspectiva como joven escritora?

Si me preguntas por la literatura cubana de manera general, pues es indiscutible que Cuba constituye uno de los paradigmas literarios en el continente y en el mundo. Si se trata de cómo una joven escritora se inserta en el panorama literario cubano, eso es ya un proceso más complicado, que el solo hecho de publicar no garantiza, porque entraña niveles de calidad, compromiso y responsabilidad no siempre presentes y esto me lleva a una preocupación: en ocasiones, lamentablemente, la calidad literaria de la obra no está entre los primeros parámetros a la hora de decidir publicar o no un libro. Pero, de manera general y desde mi corta experiencia, considero que el panorama literario cubano es un prolífico paisaje de autores, temáticas y estilos.

¿Expectativas con Las fauces? ¿Con el trabajo de Ediciones La Luz?

Las expectativas con Las fauces han ido cumpliéndose poco a poco. Me quedan algunas que corresponden al proceso en el cual se encuentra el libro. La edición es otro momento de suma creatividad y entendimiento con la obra, que además implica a muchas más personas que el autor. En ese trayecto estamos. Ediciones La Luz ha tenido mucha paciencia conmigo, una autora que se inicia, y por eso le agradezco a su equipo la profesionalidad. Han sido además una escuela y una familia.

 


Escena # 1: La Caja Negra, una biografía generacional

I

El teatro es un acto de fe. Un salto al mundo interior de los hombres. Un desafío a las invenciones sociales/morales/filosóficas/políticas. Una excavación a través del yo y sus armonías conductuales. Una praxis de la ética grupal.    

Cuando el 14 de junio de 2016 empezamos a entrenar en el patio de la Casa del Joven Creador de Santiago de Cuba, nunca imaginé los avatares de la creación teatral. El teatro era un conjunto de valores que se mostraban ante mí como un absoluto caos. Un caos hermoso y seductor, una comprensión otra sobre mis circunstancias y mis búsquedas expresivas. En ese momento no pude intuir los dilemas que vienen junto a la profesión, donde legitimar cada gestus creativo es un ejercicio de perseverancia total.

El teatro que imaginaba era un cuerpo puro y transgresor, un cuerpo que creía ser capaz de representar. Todos los días a las 5.00 pm, un grupo de ocho amigos se encontraban para darle forma a esa ilusión. Entonces trabajaba como profesor de actuación en la Escuela Profesional de Arte José María Heredia y Heredia; algunos de mis estudiantes se interesaban por alargar las jornadas docentes. La AHS sirvió para encontrarnos y desarrollar nuestras capacidades en una instancia extracurricular. Necesitaba conectarlos con el teatro como cuerpo del deseo, como acción viva. Algunos se cuestionaban si querían ser actores, si en verdad tenían talento para una profesión que les parecía tan distante y poco prometedora. ¿Puede el teatro ser un acto de re-conducción/de salvación? ¿Cómo nace un cuerpo teatral?   

Un total de ocho personas iniciamos el trayecto. Alexis Martí Veranes, también profesor de la escuela y egresado del Instituto Superior de Arte; Erasmo Leonard Griñán Labadié, egresado en actuación por la escuela Manuel Muñoz Cedeño de Granma; José Alfredo Peña Ortiz, estudiante de Letras de la Universidad de Oriente; Adrián David Bonilla Chía, Raudelis Maceira Torres, Diego Alexander Torres Olivares y Ahmed Ramos Lescay, todos estudiantes (en ese entonces) en el nivel medio de actuación en Santiago de Cuba.

No teníamos un claro interés por crear un grupo de teatro, aunque en la praxis si actuáramos como tal. Nos conocimos a través de la escena y del ritual del café. Todos los días ensayo y luego al Café Sofía en la Plaza de Marte. Así me obsesioné con el teatro y el café expresso como elemento complementario.

  • ¿Realmente buscábamos algo?
  • ¿Puede el teatro ser una práctica feliz?
  • ¿Tiene algo que ver con el café?
  • ¿Por qué el teatro para nosotros empezó como un juego?
  • ¿Por qué no unirnos a creadores o instituciones teatrales de mayor trayectoria?

El teatro santiaguero no nos cautivaba. No tenía ninguna conexión con nosotros. Ni siquiera su valiosa historia nos parecía (en ese entonces) tan valiosa. Necesitábamos hablar de los conflictos de la gente que conocíamos, de nuestros familiares y amigos. Necesitábamos hablar de ese teatro que no nos representaba.

Entrenamiento del Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA (foto Juan E. Sosa)
  • ¿Por qué empezar en el camino por el kilómetro cero?

Desde el kilómetro cero redescubrimos la palabra “necesidad” como indulgencia política/estética/social/teatral. Un motor que impulsó las tardes de ensayo convirtiéndolas en algo más que un gimnasio común. El entrenamiento como búsqueda sistémica: cuerpo, psiquis, voz e intelecto. La lectura y la visualización de textos y espectáculos teatrales de distintas latitudes (en video/soportes digitales) alimentaron nuestra insipiente búsqueda. Los que eran estudiantes vieron sus primeros espectáculos de Teatro El Público, Teatro de la Luna, El Ciervo Encantado, Teatro Buendía, Argos Teatro y otros tantos del panorama nacional e internacional durante esas tarde-noches. Se trataba de un aprendizaje sin fronteras y sin marcas de agua.

Recuerdo cuando compartí con ellos Visones de la Cubanosofía, obra de la maestra Nelda Castillo. Todos nos sentamos en el suelo frente a la imagen de proyector casi desechable. Desde el primer minuto sus rostros actuaron como una sinfonía. La obra causó en ellos el mismo efecto que antes había producido en mí. Fue el día más importantes en la biografía del grupo en estos cuatro años. Nos cambió todo.

Luego de esa noche nuestra “necesidad” era hacer algo tan vivo. Algo tan poderoso como el Martí de El Ciervo Encantado. Un Martí que no decía palabra alguna pero que rompía el pecho de quien lo observara. Allí encontramos un teatro menos complaciente, audaz y sincero. Un teatro bello y demoledor.

¿Cómo hacer un teatro tan cubano como el de Nelda Castillo? ¿Cómo entender la grandeza de cualquiera de sus imágenes? ¿Cubanosofía? Lo cierto es que no pudimos entender la obra más allá del plano sensorial. Ese momento nos dijo cuánto necesitábamos crecer/buscar. 

Obra Cartografía para Elefantes sin Manada (foto de Belice Blanco)

No me percaté cuando nuestras rutinas diarias de entrenamiento se convirtieron en ritual de aprendizaje (consciente), ni cuando nuestra “necesidad” nos impulsó a declinarnos por cierto lenguaje escénico. No queríamos repetir el modelo preexistente en la ciudad: las relaciones, lo popular, el folclor, la farsa, o lo didáctico. Cuando el escenario se convirtió en el único fin posible ya éramos un grupo, o al menos así nos veíamos.

Un día llegué con algunos textos para trabajar. Mi escritura surgió (también) como resultado de lo escénico. Empecé a darle voces a los cuerpos, a combinarlos sobre situaciones precisas, a encontrar el rostro/máscara/espíritu de cada ente. Así nació nuestro primer espectáculo: El Deseo (otro panfleto escénico). Un proyecto ambicioso que nos mostró al teatro como participación política, como debate generación y área de contagio ideológica.   

Filmación de un Video Colaborativo entre la banda de Rock Metastasys y el Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA durate la realizacion del proyecto Bitácora Joven (foto Carlos Gómez)

II

La experimentación como máxima de nuestro ejercicio investigativo no fue un capricho, sino un resultado imposible de eludir. La búsqueda de información nos permitió investigar y asomarnos a caminos diversos. Nuestra “necesidad” fue el trampolín hacia un lenguaje diferente al de nuestra escena popular y carnavalesca.

El performance se mostró como el camino más práctico en el cual pudimos mantener una misma unidad conceptual. Nuestros referentes teóricos encontraron forma y con ellos nacieron nuestros espectáculos e intervenciones artísticas. Confieso que si alguien más en la ciudad hubiese trabajado sobre motivaciones parecidas, nuestro camino sería otro. Nuestra edad creativa y biológica nos impulsaba a buscar “lo diferente”/”lo distinto”, algo que fue tomado como negación absoluta a la tradicionalidad de la urbe. Hoy entiendo que sí estábamos negando muchas cosas, sobre todo aquellas que erróneamente consideramos desechables y otras que aun vemos infértiles. Hoy entiendo que para crear una entropía como la nuestra hay que negar siempre algo. 

Cuando el proyecto de grupo necesitó un nombre, sentí que la maquinaría funcionaba. Elegir un nombre para un hijo es elegir una serie de significados los cuales nos gustaría encontrar en él. Busqué un nombre capaz de encerrar nuestros preceptos estéticos. ¿Manifiesto? Un nombre para nuestra postura divergente.

El estreno de la obra El Deseo (otro panfleto escénico), involucró a diferentes amigos de otras disciplinas, en especial a Frank Lahera O´callaghan. Frank se convirtió en performer y realizador audiovisual para el grupo. La idea de ser un proyecto interdisciplinario se instauró en el colectivo y condicionó nuestras definiciones escénicas y artísticas.

Una tarde al ver un documental sobre catástrofes aéreas encontré el nombre ideal para el grupo. El documental hablaba de la caja negra como un dispositivo que registra la actividad de los instrumentos y los tripulantes en las aeronaves y otros medios de transporte. Su función es almacenar datos para analizar los momentos previos antes de un accidente y establecer sus causas. Además las cajas mostradas por el documental no eran negras sino naranja. El nombre que había escuchado ciento de veces en ese instante me cautivó: La Caja Negra. Me gustaba como nombre pero necesitaba algo más que lo obvio. Debía simbolizar algo más. Debía sintetizar lo que queríamos ser.

Logo del Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA

Ese mismo día investigué sobre la caja negra como un concepto más amplio. Descubrí que en la teoría de sistemas y física, se denomina caja negra a aquel elemento que interesa por su forma de interactuar con el medio que le rodea (lo que hace, sin dar importancia a cómo lo hace) sin que se precise conocer los detalles internos de su funcionamiento.

Por otro lado, la psicología emplea el término como metáfora para señalar aquel componente que se encuentra entre el estímulo y la respuesta (conducta). Un concepto adoptado desde la biología del comportamiento y utilizado por la corriente conductista para definir procesos cognitivos de procesamiento mental interno (afectos, sentimientos, pensamientos, deseos e ideas).

Lo curioso es que el término poseía también una connotación teatral. Un concepto utilizado y desarrollado por grupos experimentales. Se le nombra caja negra a una sala en su totalidad pintada o cubierta por telones negros, creando un cuadrado perfecto sin adornos ni escenario. Donde el público se coloca en gradas o sillas en diferentes posiciones y los actores pueden distribuirse de manera aleatoria.

Esa misma noche llamé a uno de los muchachos y le dije: “¡Ya tenemos nombre!” Bajo esas condicionantes el proyecto adquirió su nombre: Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA.  

III

Nuestra búsqueda conceptual parte de los lenguajes estéticos ya validados durante el devenir de la historia teatral (Meyerhold, Artaud, Growtoski, Barba, Kantor, Living-Theatre y Peter Brook). Nombres que junto a otros pertenecientes a una vanguardia más contemporánea (Rodrigo García, Angélica Liddell, Romeo Castellucci, Robert Wilson y Jodorowsky), diversifican y complementan nuestras búsquedas referenciales.

También habrá que agregar la subversión de todo ese material por la influencia de creadores como Hans Richtner, Marcel Duchamp, Wolf Vostell, Pina Bausch, Marina Abramovic, David Lynch, y muchos otros en una lista interminable.

Video Poema grabado para el proyecto Bitácora Joven (foto Rubén Aja Garí)
  • ¿Y el teatro cubano?

La apatía que sentíamos por el teatro de la ciudad nos llevó a huir de la escena cubana. Solo algunos grupos nacionales entraban en nuestro radar, era imposible no seguir a Carlos Díaz, Carlos Celdrán o Nelda Castillo. Pero lo cierto es que nos conectamos con otra visualidad, y con ella, otras formas de resignificar la escena.

IV

El grupo tomó como centro la creación escénica, pensada y practicada desde una transdisciplinariedad que implica las artes visuales, la literatura, la música y el performance como prácticas de lo real.

Como grupo de experimentación empezó a trabajar en diversas direcciones: un plano investigativo (desde lo antropológico hasta lo estético, estableciendo nuevas formas de adquisición y relación con la información durante los procesos de trabajo).

El plano de “la gestión” y “la producción” resultaron ser definitorio en la sobrevivencia del proyecto. Tal exploración nos permitió adentrarnos en la intervención social, la relación con nuevos públicos y los rediseños de las relaciones comunitarias. Al utilizar nuestros dispositivos artísticos como un elemento dinamizador, la comunidad es entendida como un lugar infinito para la puesta.

Nuestros objetivos a corto/mediano/y largo plazo llenaron de ambición nuestras acciones. Yo veía –¡y aun veo!– en LA CAJA NEGRA una plataforma para articular una relación orgánica entre las búsquedas investigativas, las creativas y las estrategias de gestión. Una oportunidad para diseñar e impulsar procesos de formación, pensamiento e investigación en los campos de la escena contemporánea.

Logo del Grupo de Experimentacion Escenica LA CAJA NEGRA

Una oportunidad para establecer un espacio de formación para estudiantes, creadores y público en general, a través de otras formas artísticas que transitan por una experimentación formal al interior del hecho escénico. Pero tanta ambición necesita estructura moral y financiera. Necesita ser vista como una acción (preferentemente) asumida por el gremio, que desde los inicios negó nuestro trabajo.

Abordar temáticas que problematicen/contradigan en la escena santiaguera, desde una concepción y un repertorio contemporáneo no ha resultado siempre del todo feliz. Las búsquedas conceptuales del grupo imponen una visión del teatro distinta en un contexto envejecido.

Nuestro teatro gana espacio mediante el trabajo de captación y formación de nuevos públicos, acción que se ha convertido en parte indispensable de nuestra labor. Nuestra sobrevivencia responde en un 50 por ciento al diálogo con la institución y, en otro 50 por ciento, a nuestra capacidad para habitar underground e independiente a algunas estructuras.

Obra El Deseo: otro panfleto escénico (foto de Alcides Sanchez Tití)

V

Hoy día nada es más imprescindible para el grupo que comprender las zonas creativas del teatro cubano. Nuestro viaje empezó a la inversa. Hoy nos sentimos capaces de renovar algunos códigos e involucrarnos con otras corrientes de sentido. Hoy entendemos al Martí de Nelda Castillo y el folclor santiaguero.

Después de cuatro años solo quedan tres fundadores del grupo inicial. Algunos decidieron no continuar con la idea, otros marcharon al no poder recibir un contrato profesional.

Obra Cartografía para Elefantes sin Manada (foto Belice Blanco)

Encontramos en la Asociación Hermanos Saíz un respaldo para continuar ante la postura de otras instituciones de no aceptarnos y no promovernos. Nuevos miembros y colaboradores se encuentran inmersos en todos los procesos de creación y gestión. Arquitectos, fotógrafos, artistas visuales, coreógrafos, escritores, dramaturgos, bailarines, músicos, investigadores, psicólogos y periodistas hacen del grupo su fin profesional.

LA CAJA NEGRA es más que un grupo. Es un lugar donde todos participamos de la misma construcción. Un país, una casa, una escuela, un sueño, un escenario, un estado mental. Nuestra cotidianeidad es un constante salto de fe. Una exposición política/filosófica que asumimos con responsabilidad. Cada gesto artístico es un coro de voces creativas/inclusivas/colectivas. Voces que definen nuestra postura y amplifican una biografía generacional.  


“Cada cubano tiene un Martí dentro”

En aquel mundo abstracto, donde es capaz de engendrar las más disímiles sensaciones desde la duda o la afirmación, Raylven Friman laminó de acero a José Martí con la misma fortaleza que se les agiganta en el pecho a los cubanos.

Unos 14,50 metros de alto por 7,50 metros de ancho totalizan las dimensiones del monumento, único emplazado en ese formato dedicada al Apóstol en Bayamo, una ciudad que avistó de “alma intrépida y natural” como reza en lumínico la esfinge.

“Se me ocurrió lo del rostro porque buscaba algo muy sobrio y realmente fuerte. Esa imagen es la que más conocemos, entonces a esa traté de darle fuerza.

“Se trató de buscar un material que le diera perdurabilidad, que la composición de las letras figurara una tipografía manuscrita en correspondencia con los colores de la bandera, tratando de dar sobriedad a la pieza”, precisa Friman.

No obstante, su poca experiencia en el trabajo con metal y las luces, una marcada tendencia por estos días, constituyó a la vez un desafío, aparejado a una pieza que rompió con el arte figurativo que le apasionó desde alumno en la Academia de Artes Plásticas de Las Tunas.

Martí, pieza escultórica inaugurado el 30 de diciembre de 2019/ Ibrahin Sánchez

En la ocasión, el joven granmense no solo concebía de manera habitual en sus trabajos figurativos funcionales el diseño, sino que se adentraría en la nueva meta de redescubrir de cerca la conjugación entre el acero y la luz.

En ese paso fue indiscutible, para desdoblar las varas de hierro en un antojo de creación propiamente, el enlace con Osdanis Antúnez Roselló, y su grupo de creación Divo, adscripto al Fondo Cubano de Bienes Culturales.

“Tienes que combinar la parte tuya creativa con la manufactura que esa persona tiene. Estoy muy agradecido de trabajar con ese equipo. Ellos saben mucho del trabajo de la materia, es decir de hacer una silla, un mueble, que armar una obra que lleva contenido artístico.

“El proyecto se empezó a gestar en octubre (2019). Cuando se aprueba, a partir de noviembre, se comienza a trabajar al entrar en el taller”, detalló.

Las líneas esta vez no precisaron el lenguaje figurado ni los colores se combinaron atractivamente sobre el lienzo. Prefirió el urbanismo, una tendencia retomada para no solo acercar el público al arte sino para hacerlo partícipe de la creatividad.

La pared en blanco de un edificio y chapas de metal fueron el tapiz para moldear en exquisita semejanza el ímpetu de la mirada que emana del rostro del Héroe de Dos Ríos en una arteria que crece desde lo moderno, llena de simbolismos culturales e histórico, el Prado bayamés.

En el Martí de Friman, con un tono serio en su rostro, se advierte la sabia mirada al futuro del más universal de los cubanos, la reflexión temprana, o encuentras la firmeza moldeada en el alma de un patriota digno de su tierra, y acapara la atención entre La Bayamesa y otros íconos de la Cuna de la Nacionalidad Cubana.

Cada mañana, desde el cercano 30 de diciembre de 2019, cuando el sol le descubre, anida en el universo la sospecha de que “toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.”

“Mi vínculo con Martí es como el de todo cubano. Creo que cada cubano tiene un Martí dentro”, afimó.


Sueños vividos en Romerías

Hace un año me enrolé con un Vladimir Martínez Savón, un importante diseñador escénico y profesor de la Universidad de las Artes en su filial santiaguera, en una experiencia donde a partir de sus diseños sobre los vestuarios de las tres Tumbas Francesas que existen en Cuba se realizó una exposición. La misma pretendía interpretar a través del vestuario el legado de esta institución de la cultura popular tradicional declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La exposición con el título “De la idea a la forma, vestuarios de la Tumba Francesa”, contaba de 20 diseños.

El conocimiento adquirido por este diseñador escénico ha sido develado a partir de la discusión de sus tesis de maestría en Estudios Cubanos y del Caribe en la Universidad de Oriente. En los diferentes diseños realizados por Vladimir podemos apreciar la belleza y complejidad de estos vestidos. Además de las diferencias que tienen de una región a otra. Por ejemplo, en los diseños de la Tumba Francesa La Caridad de Oriente de Santiago de Cuba podemos observar que las piezas de vestir son sobrias y con pocos accesorios ornamentales; sin embargo, en la de Bejuco en Holguín y la de Santa Catalina de Ricci en Guantánamo ocurre lo contrario, lo que demuestra la riqueza y variabilidad de este elemento en esta expresión de la cultura popular tradicional.

La exposición comenzó en la casa Víctor Hugo gracias al apoyo del director, Deyvi Colina, quien nos brindó el espacio de esta importante institución cultural del Centro Histórico de La Habana que permite la convergencia entre la cultura francesa y la cubana. A partir de ahí comenzó nuestro bregar por Cuba, pero fue en las Romerías de Mayo, en Holguín, el momento más relevante de este proyecto al permitir que las tres Tumbas Francesas existentes convergieran en dicha fiesta. Pero solo pudieron asistir la de Santiago de Cuba y la de la Ciudad de los Parques.

La Casa de Iberoamérica fue el espacio que nos acogió con mucho amor para poder cumplir este sueño. Lo más importante de la exposición fue la presentación de ambas Tumbas Francesas, lo que permitió que los participantes de dicha cita pudieran conocer la historia y legado cultural de las mismas. Otro momento fue el baile de la caridad, donde todos nos unimos en un canto y movimientos de felicidad. Al concluir, cada una de las presidentas de estas agrupaciones portadoras le agradeció a la Casa de Iberoamérica y a Vladimir Martínez Savón por haber acogido esa exposición que le rendía homenaje a las Tumbas Francesas y se enmarcaba en el año de ratificación (2019) de la condición del nombramiento de Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Asimismo, las Romerías han sido puente para mis prácticas como curador y promotor artístico al ponerse a prueba en la exposición que contó con el apoyo de la Asociación Hermanos Saíz.

Y es este el principal espíritu del festival Internacional de Juventudes Artísticas, donde muchos pueden materializar sus proyectos e ideas siguiendo el eslogan: “No hay mañana sin hoy”, como profundo paradigma social del arte joven que se realiza en estos momentos en Cuba.

Por eso, a pesar de la situación que vive el mundo y el país a causa se la pandemia del coronavirus, los romeros seguimos despertando sueños y esperanzas para que los que viven estos momentos el confinamiento puedan experimentar la experiencia desde las redes sociales y, de esta forma, puedan sumarse el año próximo a esta convocatoria de vivir a plenitud las Romerías de Mayo.


Música de autor o descarga de parque

«El disfrute de la música en vivo» es la respuesta que casi siempre obtengo cuando le pregunto a algún nuevo rostro que veo rondar la Asociación Hermanos Saíz en Ciego de Ávila, que busca encontrar o le atrae del lugar. Lo que aquí se hace, no escapaba de un público selecto, de artistas, uno que otro asociado o amigos de quien desempeñaba el roll de organizador.

Un cambio fue notable cuando abrió las puertas su Café Barquito y se oficializó la peña Trovadrugada de César Brown y su banda, acompañado de un incremento organizativo de calidad que ya traía el colectivo de trabajadores de la institución. Quizás fue solo el café o el ejemplar desempeño laboral, y el grupo no tuvo nada que ver, pero de, trovador a guitarra limpia, a banda a dos voces con tres, guitarra, bajo y percusión, hay que vivir la transmutación y ver al público centrar su atención, luego, brindar aplausos.

«Lo de los rockeros» o «Lo de los pelús» así le llamaban año y medio atrás a la institución representante de la joven vanguardia artística, cuando a alguien intentabas darle referencia del lugar, tuve la experiencia. Aún hay quien le hace rechazo pues, no somos un pueblo donde prevalece el gusto por la cultura; o el individuo tuvo la mala experiencia de pasar el día que se hizo algo por salir del paso y aunque la promoción estuvo, la organización o exposición, no fue la ideal.

Recuerdo una noche de lluvia, que tres amigos y yo, esperábamos que al menos un poco escampase, ya a las 11:00 p.m., y de las afueras de la cristalería me hizo entrar un conjunto de instrumentos donde sobresalía un saxofón, a quien luego reconocería como Livan Tartabull, director del Quinteto Saxofones, y por primera vez, presté atención a la obra de César.

Identidad de César Brown Band

Personalmente, soy alguien que disfruta muchísimo, escuchar sonar guitarras en cualquier esquina o en las descargas de parque. Ahí donde se canta a Sabina, Buena Fe o Melendi, y lo que se le ocurra o sepa tocar el guitarrista que a esa hora no está para improvisaciones.

Cuando escuchas a Ramón David en su aire psicodélico vocalizar «…rockockococó…» o el simpático Óscar Sánchez que se mueve de un instrumento a otro sin cesar, y la inercia te voltea y te preguntas qué está pasando ahí ¡Eso no es lo que pasa siempre! Un trovador, a pura guitarra, no siempre se escucha gustoso.

En Ciego de Ávila, por suerte, no solo yo me he dado cuenta de eso. Las dos agrupaciones con fuerte lazo hacia la institución se han crecido de forma tal que un conjunto de instrumentos genera arreglos que te hipnoticen, como un bajo o clarinete, protagonista; o el acompañamiento de un chelo o un saxo a una trovadora o Dj, aspecto a tener en cuenta cuando no se es diestro un cantante en la guitarra o su arreglo no es precisamente un Concierto de Aranjuez.

Yeni Turiño en Trovándote 2020, en acompañamiento de un chelo

No se puede descartar que los músicos son de pagar y pocos trabajan de gratis (peña Trovadrugada) pero hay que encontrar la forma, de que se haga algo con calidad y de que se les pague, claro. O cómo le explico yo a los amigos, no asiduos a este círculo, que emocioné por los cielos para que viesen este Trovándote 2020 a Rolo Rivera, de quien sus canciones ocupan parte en todas mis listas, con ese estilo muy jazz que tiene de representar ritmos cubanos.

Rolo Rivera en Trovándote 2020

Un claro ejemplo fue, en el mismo festival, Kamankola, quien a concierto trajo un guitarra acompañante, y a dos guitarras, una acústica y otra eléctrica, acompañando su voz; no hubiese podido encantar más al público de lo que lo hizo. ¿Cómo fue el concierto de Marta Campos que hizo sonar tan bonito la bella canción «Sabor Salado» de Diego Gutiérrez? La respuesta está clara, cuando se quiere se puede.

Marta Campos en concierto en el Patio de la UNEAC, Ciego de Ávila

Un código de tiempo que viene al caso

La Fototeca de Cuba programa desde el mes de marzo la exhibición 00:00:00 de Linet Sánchez Gutiérrez. Esta joven artista ―ya probada fotógrafa― presenta dos piezas de la serie que da título a la muestra; dichas imágenes comparten la visualización de un mismo teatro. Es una obra dispuesta a redimensionarse con las actuales circunstancias, aún sin que vuelva a aparecer la palabra cuarentena en esta breve charla con la creadora.

–Mantienes un patrón identificable en algunas de tus producciones anteriores: la aproximación al tópico Memoria (función cerebral), mediante fotografías digitales a escala de grises de un interior arquitectónico sin sujetos, interior que construyes artesanalmente como un pequeño plató para registrar determinados encuadres. No solo conservas los elementos mencionados, sino que abordas una misma zona desde múltiples ángulos a través de 14 capturas muy similares, pero incuestionablemente diferentes. Esta condición es un indicio de cómo se manifiestan las variaciones en tu poética ¿Qué define a 00:00:00?

Creo que mi proceso creativo es bastante constante en cuanto a motivaciones y temáticas. Mis obras tienen mucho de cita o de reinterpretación de mis trabajos anteriores. Muchas veces cada una es consecuencia de la anterior, y no solo consecuencia, sino que nace de una especie de análisis de mi propio proceso creativo (cosa que no es intencional sino que se da de manera natural). En esta serie me interesaba evidenciar el carácter temporal que empecé a sentir como algo importante en mi trabajo y sobre todo en la manera en la que el espectador establece una relación con estos interiores vacíos. Por esta razón, como bien dices, esta serie fue realizada a partir de una sola maqueta, cosa que no pasaba en la anterior.

De la serie 00:00:00

Esta te obliga a detenerte más en un solo espacio en el que se hace referencia directa a lo temporal, ya sea por el propio título como por el políptico que forma parte de la muestra y que funciona a modo de secuencia.

En el caso del díptico, que representa dos tomas generales del mismo espacio desde puntos opuestos, se sitúa al espectador al mismo tiempo en el escenario y en el público como una especie de alusión a la relación entre la propia obra y el espectador.

De la serie 00:00:00

–En tu statement sobre este proyecto sostienes: “mis obras surgen del ensimismamiento, de la introspección y no de la observación de lo que nos rodea; a este estado pretenden volver en su contemplación”. Ciertamente, a tus propuestas no les es ajena la contemplación, pero los estados a los que conduce pueden ser múltiples. No obstante, confiesas una especie de objetivo. ¿De qué recursos te vales para apostar a esa finalidad?

El vacío en los espacios (esa ausencia de sujetos y muchas veces de objetos, ese cierto blanqueamiento no solo en cuanto a color) es el elemento visual más característico de mi trabajo. De él me valgo para intentar establecer una relación con el que observa más allá de su intento por decodificar las intenciones del artista. Me gustaría que mis obras pudieran servir de lugar de encuentro consigo mismo del sujeto que mira, un espacio donde poner algo, y que por supuesto, va a hablar más del que observa que de lo observado.

Inauguración de la exposición 00:00:00

–Sin título #1 (2015-2016) brinda una visual fascinante desde los asientos hacia el escenario, y viceversa, el montaje de una foto frente a la otra subraya la perspectiva; mas, esta implica un baggage de clichés propios de las analogías entre la sociedad y el teatro, en la que todos pertenecemos a la vez al público y al elenco. ¿Cómo lidias con los lugares comunes asociados al referente escénico?

Toda mi obra parte de experiencias personales relacionadas a cada espacio y estas experiencias son las que me mueven a utilizarlos. El teatro es para mí un lugar cargado de mucha energía y recuerdos; y que he habitado desde los dos puntos a los que hago referencia en el díptico. No obstante, la razón de usar esta contraposición va más allá de eso, y tiene ver con lo que mencionaba anteriormente sobre la relación específica que encuentro entre el espectador y mi obra. En cuanto a esas asociaciones que mencionas sobre el individuo como una especie de actor social, no es algo relacionado a mis motivaciones en este caso.

Vista de la exposición 00:00:00

–Explican supersticiones ancestrales que las luces permanentemente encendidas en los teatros ―incluso sin personal― son para ahuyentar fantasmas. Dicha creencia parece subvertirse con el “movimiento” de la luz seguidor en las composiciones de Sin título #2 (2015-2016). Es un artificio que soporta especulaciones más que lícitas en este ámbito, ya sean sustentadas en mitos o en sólidas teorías sobre la presencia de la ausencia. Amén de lo que sugiere, sería interesante conocer con qué sentido creaste dicha simulación.

El uso de la luz en el espacio es el elemento protagónico de la serie e intenta sugerir una presencia en el escenario. En el caso del políptico, sugerir una historia de manera muy abstracta, un sujeto que se desplaza en ese espacio vacío con la ayuda de los ligeros cambios de la luz y del foco.

Vista de la exposición 00:00:00

Esta presencia no hace alusión a los elementos que mencionas, sino que surge de la idea del presente como algo fugaz, a todo aquello que no atrapamos y que por ende solo existe luego en nuestra memoria.

Es también otra manera de establecer una relación con el que observa, como te mencionaba antes. Una historia que comenzará realmente a transcurrir en la mente del espectador, de ahí que pusiera este código de tiempo en ceros como título de la muestra.

De la serie 00:00:00

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