José Martí


La cultura en el centro de los disparos (+ Video y tuits)

Internet es cada vez m√°s una especie de campo de batalla. Hace alg√ļn tiempo se sol√≠an enmascarar las balas y bombas, se intentaba seducir para socavar cimientos ideol√≥gicos. Ahora se privilegia la bulla, las ofensas y hasta las amenazas de muerte como si se tratase de una lucha con f√ļsiles y espadas. Los memes, las canciones, los shows audiovisuales y los montajes son proyectiles cada vez m√°s empleados, mezclados con odio y groser√≠as.

En ese panorama lamentable, suelen ser blancos los artistas, intelectuales, periodistas, locutores, dirigentes y otros profesionales con posturas a favor de la Revoluci√≥n en las redes sociales y medios tradicionales de comunicaci√≥n, personas con gran influencia en la opini√≥n p√ļblica.

Lo sucedido recientemente contra el cantante, trompetista, compositor y arreglista Alexander Abreu, director de la popular orquesta Havana D‚Äô Primera, no es un hecho aislado. Pululan los ejemplos durante los √ļltimos meses. A unos intentan confundirlos, a otros desacreditarlos, a varios infundirles miedo.

‚ÄúHe recibido mil sms (servicio de mensajes cortos) en mi tel√©fono donde me dicen desde Gorila hasta las peores ofensas como si yo fuera un criminal de guerra. Lo √ļnico que quiero decir es que a todos los que escriben con tanto odio les tengo un coraz√≥n lleno de amor y m√ļsica‚ÄĚ, public√≥ Abreu en su p√°gina de Facebook. Una respuesta digna de las esencias del arte y de Cuba, una naci√≥n que tambi√©n enarbola el coraje y el valor.

La estrategia trazada y financiada desde Estados Unidos pretende lograr que los creadores teman vincular su arte o pronunciamientos p√ļblicos con la Revoluci√≥n y el sistema social aqu√≠, porque se podr√≠a desencadenar contra ellos una avalancha de mezquindades. Quienes mueven los hilos desde el exterior saben que debilitar el acompa√Īamiento de la cultura y sus autores a la Revoluci√≥n significa afectar el alma misma de la naci√≥n.

Vivimos en un país, en el que los iniciadores mismos de la lucha por su independencia fueron hombres de literatura y arte. Ahí estarán siempre Carlos Manuel de Céspedes, Padre de la Patria, aficionado al teatro y autor de obras poéticas y musicales; y Perucho Figueredo, creador del Himno Nacional; continuadores como José Martí  y Fidel Castro, intelectual indiscutible.

El propio Fidel siempre tuvo plena conciencia de la importancia de la cultura, a la cual llam√≥ ‚Äúespada y escudo de la naci√≥n‚ÄĚ. Los s√≠mbolos, las tradiciones, el arte y el orgullo colectivo de ser cubanos deber√°n ser en todo momento aspectos esenciales para vencer cualquier obst√°culo y no dejarse enga√Īar. El l√≠der sab√≠a que la √ļnica forma de construir una obra verdaderamente perdurable es favorecer la conformaci√≥n de una identidad popular cada vez m√°s s√≥lida y defensora de la propia Revoluci√≥n y sus conquistas, como coraz√≥n fuerte de un proyecto que aspira a la superaci√≥n continua. Y en momentos muy complicados como el Per√≠odo Especial ratificaba: ‚Äúla cultura es lo primero que hay que salvar‚ÄĚ.

En la clausura del IX Congreso de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba, el Presidente de la Republica Miguel D√≠az-Canel expres√≥: ‚ÄúSomos una Revoluci√≥n que puede presumir de haber sido contada y cantada, desde sus or√≠genes, con el talento y la originalidad de sus artistas y creadores, int√©rpretes genuinos de la sabia popular y tambi√©n de las insatisfacciones y esperanzas del alma cubana.‚ÄĚ

Las acciones de este tipo contra Cuba y lo que representa no son  nuevas. El imperio es, por supuesto, también cultural con la pretensión de imponer modos de vida, creencias…, una forma de conquista a nivel global. La guerra es desde hace mucho también simbólica.

A todo eso se suman otras complejidades como las provocadas por la Covid-19 y el bloqueo impuesto por EE.UU, persecuciones y m√°s patra√Īas contra el pa√≠s. Sin embargo, este pueblo y su Gobierno se mantienen con una fuerza tremenda y la capacidad para seguir en el camino de la dignidad, sin renunciar al progreso.

En todo ese contexto es fundamental que seamos cada vez más una familia diversa, con amor y respeto, como hijos de una madre grande, que merece todos nuestros esfuerzos. Es importante también apoyar y defender desde la ética y el valor a esos hermanos nuestros que son blancos de tanta bajeza, porque en definitiva también nos atacan a nosotros.

 


Eusebio Leal, nuestro Maestro de Juventudes

Sus pasos se sentir√°n siempre en su Habana. La voz pausada, la capacidad para convertir sue√Īos en realidades gravitan en esta urbe de retos y esencias. Hoy cumplir√≠a 78 a√Īos de edad ese hombre tremendo, que logr√≥ un estilo tan propio como intelectual y ser humano, ese Quijote humilde que despert√≥ el cari√Īo de millones de personas en gran parte del mundo, pero especialmente en su Cuba, en esta ciudad por la que tanto hizo. Eternamente habr√° s√°banas blancas para √©l, en el alma de este pueblo, que lo deber√° evocar y querer siempre.

Eusebio, Maestro de Juventudes de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS), nos hablaba a los j√≥venes creadores con un cari√Īo especial, nos aconsej√≥ y alert√≥, nos explic√≥ y convoc√≥ a ser eternos so√Īadores. Es inevitable recordar, por ejemplo, algunas de sus palabras en el tercer congreso de nuestra organizaci√≥n, realizado en octubre de 2018, cuando asegur√≥ que ‚Äúquien no ama a su barrio, el pedazo de tierra donde naci√≥, nunca amar√° lo grande. As√≠, conociendo, amando, se har√° mejor arte‚ÄĚ.

√Čl siempre fue consecuente con eso, y nunca se dej√≥ llevar por los √©xitos ni los aplausos, no olvid√≥ sus ra√≠ces. En su libro Hijo de mi tiempo, compilaci√≥n de discursos, intervenciones, conferencias, entrevistas y pr√≥logos, incluso nos alerta: ‚ÄúNunca uno debe olvidar sus or√≠genes; los or√≠genes son muy importantes. Mi origen est√° en mi ciudad; est√° en la memoria de los que me quisieron, de mi familia; est√° en mi madre, Silvia Spengler, en lo que aprend√≠ de ella, y est√° en su terca voluntad: ‚ÄėEstudia, para que no pases lo que yo pas√©‚Äô‚ÄĚ.

En aquel encuentro, en el cual debat√≠amos sobre desaf√≠os de la cultura y la sociedad cubana, con voz de hermano grande nos dijo que tambi√©n tenemos una responsabilidad con la unidad de los cubanos, la cual ‚Äúno puede ser vista solo desde los hechos hist√≥ricos sino tambi√©n desde la poes√≠a‚ÄĚ. Y mencion√≥ a Carlos Manuel de C√©spedes y a Jos√© Mart√≠. Indudablemente en esa alma po√©tica de Cuba tiene un lugar importante tambi√©n Eusebio Leal Spengler, quien cultiv√≥ los versos desde las acciones y la pasi√≥n, desde el decoro y la fidelidad a la naci√≥n y a Fidel.

Solemos hablar del Eusebio, historiador de La Habana, Doctor en Ciencias Hist√≥ricas; Doctor Honoris Causa de varias universidades, gran intelectual con una lista enorme de reconocimientos. En lo particular lo que m√°s me sol√≠a llamar la atenci√≥n era su vocaci√≥n de servir, la pasi√≥n con que asum√≠a los retos e intercambiaba con personas diferentes, ese encanto para despertar aplausos con facilidad, para cautivar a campesinos, m√ļsicos, escritores, maestros‚Ķ, al pueblo en general.

Me impresionaba mucho su capacidad para contribuir al consenso, a la unidad, que defendió. Tenía el don de emplear siempre las palabras adecuadas. No importaron nunca los esfuerzos personales, su estirpe, su pensamiento y voluntad estaban más allá de lo individual.

Debemos recordar siempre tambi√©n a Eusebio, el ni√Īo, el adolescente de formaci√≥n autodidacta, el disc√≠pulo apasionado que tanto aprendi√≥ de su maestro Emilio Roig.

Casi nunca se dice que Eusebio ten√≠a apenas sexto grado escolar, y que se present√≥ a ex√°menes de suficiencia acad√©mica en la Facultad de Filosof√≠a e Historia de la Universidad de La Habana, cuando ya pasaba los 30 a√Īos de edad. Comenz√≥ a estudiar en ese centro acad√©mico en 1974 y se gradu√≥ en 1979. La superaci√≥n fue constante en √©l.

√Čl comparti√≥ varias veces con miembros de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en espacios como el Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra, dentro de las Romer√≠as de Mayo, y el Dialogar, dialogar. Precisamente en este √ļltimo Eusebio expres√≥: ‚Äúnunca me preparo para las cosas porque creo que el que no est√© preparado siempre, que no vaya‚ÄĚ. Obviamente √©l no se preparaba para algo en espec√≠fico, pero esa voluntad de aprender siempre le permiti√≥ ser manantial de conocimientos sobre temas diversos.

Esa vez habl√≥ tambi√©n del significado en su vida del Pabell√≥n Cuba, actual sede nacional de la AHS, un lugar que √©l quer√≠a mucho. Fue ah√≠ donde sinti√≥ su destino, seg√ļn sus propias palabras. Ah√≠ conoci√≥ a intelectuales cardinales, como a su querido amigo Alfredo Guevara.

En agosto de 2019 Eusebio estuvo otra vez con nosotros en el Pabell√≥n, convers√≥, sonri√≥, hizo chistes. Percibimos nuevamente esa armon√≠a entre sus gestos, las palabras y la pasi√≥n con que so√Īaba siempre. Luego, escuchamos varias veces rumores sobre su muerte, pero el 31 de julio del actual a√Īo se convirti√≥ en verdad. Ya no est√° f√≠sicamente, no estar√° m√°s, pero nos deja una obra y un ejemplo que deber√° acompa√Īarnos siempre. Su dimensi√≥n como intelectual y sus valores como ser humano le permitieron representar a Cuba en importantes espacios acad√©micos de diversas partes del mundo. Fue y es un s√≠mbolo del pa√≠s tambi√©n a nivel internacional.

Quiero terminar con una frase de Eusebio en un Dialogar, dialogar dedicado a Alfredo Guevara. Esa vez dijo: ‚ÄúAqu√≠ para el olvido nada m√°s hay que morirse, por eso este acto tiene un gran valor, por ah√≠ van del brazo dos malos sentimientos: la ingratitud y la envidia que constituyen una serpiente bic√©fala. Por eso es tan importante insertar la memoria, construir el legado y darnos cuenta de que no nos hacen falta seguidores, nos hacen falta disc√≠pulos‚ÄĚ.

Debemos aspirar a ser siempre discípulos dignos de Eusebio.

  • *Tomado de Cubarte. EL Portal de la Cultura Cubana


Ejemplo que perdura (+ Galería de fotos)

Cuentan muchas veces las fotos aquello que fuimos, explican lo que somos, y, sobre todo, de dónde venimos.

Por ello, hurgar entre los recuerdos de Luis y Sergio Sa√≠z Montes de Oca, puede traer sorpresas. Las im√°genes que hasta hoy se guardan y sus textos los presentan como personas de firme pensamiento, en una √©poca en la que amar a la Revoluci√≥n y so√Īar con ella estaba prohibido.

As√≠ puede uno encontrar en las paredes del Museo Casa de los Hermanos Sa√≠z, ubicado en San Juan y Mart√≠nez, instant√°neas que muestran a Luisito y a Sergio en el Cacahual, recordando a Antonio Maceo; a Luisito delante de la tarja que identifica el lugar donde falleciera Calixto Garc√≠a en un hotel en Washington, o en el memorial Lincoln; y a Sergio en la que fuera su √ļltima foto en el Instituto, justo al lado del busto de Mart√≠.

tomada del perfil de facebook de la ahs pinar del río

La casa está repleta de historias. Cada objeto que atesora tiene su explicación, como aquel abanico que trajeran de Estados Unidos los muchachos de regalo a su madre, o el zapatico de porcelana que asemejaba los que ella usaba en realidad.

Están las banderas que cubrieran los féretros, las botas, los relojes, el violín de Luisito, mechones de cabello, la ropa, los libros que leyeran. 

Las fotos explican parte de su vocación revolucionaria. Sin embargo, no logra uno conocerlos a fondo hasta que no lee sus textos.

  • Ser joven hoy en d√≠a, lo sabemos bien, es algo m√°s que tener de 15 a√Īos en adelante es, ante todo, estar ocupando el puesto en la lucha por la Libertad, es vivir conscientes del deber generacional.

As√≠ afirmaban los Hermanos Sa√≠z en su texto ‚ÄúJuventudes‚ÄĚ, y precisamente es tarea de las nuevas generaciones mantener los sue√Īos defendidos por Sergio y Luis que hoy son realidades.¬†

‚ÄúLa impronta de los Hermanos Sa√≠z en los j√≥venes pinare√Īos ha sido m√°s que un legado, ha sido un ejemplo a seguir, un impulso para ser mucho m√°s de lo que nos toca en nuestro momento. Es una inspiraci√≥n, una motivaci√≥n, un recordatorio de cu√°nto podemos hacer los j√≥venes para apoyar las directrices que traza nuestro pa√≠s. Ellos no morir√°n nunca, seguir√°n vivos a trav√©s de sus escritos, de sus ideas, de su pensamiento‚ÄĚ, dijo Yanny Jes√ļs Mu√Īoz Labrador, joven investigador de la Delegaci√≥n Provincial del CITMA.

‚ÄúLos j√≥venes como ellos, son ejemplo, gu√≠a, bandera, una que debemos llevar presente todos los d√≠as, no solamente el 13 de agosto, sino el a√Īo entero, en el accionar en cada una de las cosas que hagamos, porque esa es la mejor forma que tenemos de honrarlos, de ser fieles a sus ideales, de ser continuadores de su obra‚ÄĚ, expres√≥ Sandra Mart√≠nez Acanda, una de las j√≥venes que hoy contribuye a la producci√≥n de alimentos en Vueltabajo.

tomada del perfil de facebook de la ahs pinar del río

‚ÄúEs un honor haber nacido en la tierra de los Hermanos Sa√≠z, ellos fueron j√≥venes que afrontaron responsabilidades por el momento hist√≥rico que les toc√≥ vivir. Su actitud revolucionaria y madurez pol√≠tica e intelectual, los prolongan m√°s all√° de su muerte, porque son paradigmas de inspiraci√≥n patri√≥tica para los j√≥venes que cada d√≠a seguimos su ejemplo, jurando defender desde nuestras trincheras sus ideales y la obra de la Revoluci√≥n. Con firmeza revolucionaria nos comprometemos a estar a la altura de sus sue√Īos y de los que contin√ļan hoy luchando por un mundo mejor‚ÄĚ, comenta la joven sanjuanera Yenira Povea Bustamante, instructora de arte de la Brigada Jos√© Mart√≠.

tomada del perfil de facebook de la ahs pinar del río

El ejemplo de Luis y Sergio Sa√≠z perdura en cada joven cubano comprometido con su patria, sin dudas, una de las razones para que estos dos revolucionarios pinare√Īos hayan alcanzado la inmortalidad.

Una jornada para recordarlos

tomada del perfil de facebook de la ahs pinar del río

Por eso, este a√Īo, los integrantes de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Pinar del R√≠o han rendido merecido tributo a estos valerosos j√≥venes. Para ello, varias brigadas art√≠sticas han llegado a comunidades del municipio de San Juan y Mart√≠nez con propuestas destinadas a los m√°s peque√Īos y con un extremo cumplimiento de las medidas higi√©nico-sanitarias, a tono con las exigencias que demanda la dif√≠cil situaci√≥n causada por la COVID-19.

‚ÄúAnte la imposibilidad de realizar conciertos y en aras de evitar aglomeraciones, las acciones se han difundido tambi√©n a trav√©s de las redes sociales‚ÄĚ, explic√≥ Leicester Correa, presidente de la AHS en el territorio.

tomada del perfil de facebook de la ahs pinar del río

El intercambio con miembros de la direcci√≥n nacional de la AHS, la visita a la Casa Museo de los Hermanos Sa√≠z, la puesta de una ofrenda floral en el cementerio donde se guardan sus restos, una gala cultural en el cine de su localidad natal para rendir tributo ‚Äďadem√°s‚Äď a Fidel, figuran entre las principales iniciativas realizadas por los vueltabajeros.

tomada del perfil de facebook de la ahs pinar del río

A lo que se une los forodebates, presentaciones artísticas, videos de escritores y artistas recitando poemas de los hermanos Saíz, y otras acciones online.

Y es que, sin dudas, su historia a√ļn late. Late porque a√ļn viven algunos de sus amigos, algunas de las novias. Y viven tambi√©n, en la casita de patio interior del pueblo de San Juan, los recuerdos de los hijos m√°s queridos de esta tierra.

tomada del perfil de facebook de la ahs pinar del río

tomada del perfil de facebook de la ahs pinar del río

tomada del perfil de facebook de la ahs pinar del río

tomada del perfil de facebook de la ahs pinar del río

tomada del perfil de facebook de la ahs pinar del río


J√≥venes creadores «por encima de lo conocido» (+ Fotos)

Jóvenes creadores de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) llegarán nuevamente, este 13 de agosto, hasta el punto más alto de Cuba, el Pico Real del Turquino, en la Sierra Maestra, como homenaje a Luis y Sergio Saíz Montes de Oca, a cuya memoria rinde tributo desde sus orígenes la Asociación, al Comandante en Jefe Fidel Castro y a José Martí.

Esta experiencia se inserta como parte de las m√ļltiples actividades que realiza la AHS dentro de la Jornada 13 de agosto, que incluye tambi√©n la visita a la casa natal de los Hermanos Sa√≠z en San Juan y Mart√≠nez, Pinar del R√≠o, as√≠ como diversas propuestas en las plataformas digitales, principalmente en los perfiles en redes sociales de la Asociaci√≥n, y en el Portal del Arte Joven Cubano, disponible en la direcci√≥n www.ahs.cu.

Como parte de este reencuentro con la historia nacional, que re√ļne j√≥venes artistas de todo el pa√≠s, el ascenso hasta el Pico Turquino posee, adem√°s, una jornada cultural en Granma, provincia que los acoge antes. Dentro de un amplio programa, este lunes llegaron hasta el Museo Casa Natal de Carlos Manuel de C√©spedes, Padre de la Patria y primer Presidente de la Rep√ļblica en Armas, quien cultiv√≥ adem√°s, la literatura y la m√ļsica, coment√≥ Yasel Toledo Garnache, vicepresidente nacional de la AHS.

Tambi√©n visitaron el Museo Provincial, en Bayamo, que exhibe una exposici√≥n dedicada al L√≠der Hist√≥rico de la Revoluci√≥n cubana, la Plaza de la Revoluci√≥n en la provincia, el lugar donde fueron estrenadas las notas del Himno Nacional y el Museo de Cera, √ļnico de su tipo en el pa√≠s, que contiene piezas dedicadas a reconocidas figuras de la vida cultural, social y pol√≠tica de Cuba y el mundo, como Mart√≠, C√©spedes, Gabriel Garc√≠a M√°rquez, Ernest Hemingway, Bola de Nieve y Juan Formell, a√Īadi√≥ Toledo.

Otro momento especial fue en el Museo de Cera/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

En horas de la noche realizaron una descarga de arte en la sede de la AHS de Granma/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

Además se realizó un provechoso intercambio con autoridades del territorio para dialogar acerca de los retos de la juventud cubana, que antecedió, en horas de la noche, a una descarga de arte en la sede de la Casa del Joven Creador de esta oriental ciudad.

Los j√≥venes artistas llegaron hasta el Museo Casa Natal de C√©spedes, Padre de la Patria y primer Presidente de la Rep√ļblica en Armas, quien cultiv√≥ la literatura y la m√ļsica/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

Los j√≥venes artistas llegaron hasta el Museo Casa Natal de C√©spedes, Padre de la Patria y primer Presidente de la Rep√ļblica en Armas, quien cultiv√≥ la literatura y la m√ļsica/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

También sostuvieron un intercambio con autoridades de Granma/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

Antes del ascenso, los j√≥venes miembros de la AHS visitaron este martes el Monumento Nacional La Demajagua, donde iniciaron las guerras por la independencia de Cuba en 1868, y en horas de la tarde se trasladaron hasta la comunidad de Santo Domingo, en la Sierra Maestra, para comenzar ma√Īana la subida hasta el campamento de Aguada de Joaqu√≠n, ubicado cinco kil√≥metros antes de la cima del Turquino.

En horas de la noche realizaron una descarga de arte en la sede de la AHS de Granma/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

Una vez en la cima, junto al busto del Ap√≥stol que custodia las alturas de la isla, estos j√≥venes de varias provincias leer√°n versos dedicados a los Hermanos Sa√≠z, dos j√≥venes poetas que integraron el movimiento revolucionario 26 de Julio y fueron asesinados el 13 de agosto de 1957, exactamente el mismo d√≠a en que cumpl√≠a Fidel 31 a√Īos.

Esta vez, en consonancia con las disposiciones del país ante la propagación de la Covid-19, serán menos los artistas, intelectuales y promotores culturales que protagonizarán tan importante experiencia, pero mantendrán el simbolismo de un ascenso que forma parte del espíritu y la tradición de la Asociación, vanguardia creativa del país, consecuente con las ideas de aquellos jóvenes que cultivaron el amor por el arte y por Cuba por encima de todo, con la premisa martiana de que subir lomas, hermana hombres.

En horas de la noche realizaron una descarga de arte en la sede de la AHS de Granma/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

En horas de la noche realizaron una descarga de arte en la sede de la AHS de Granma/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

Otro momento especial fue en el Museo de Cera/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo

Los j√≥venes artistas llegaron hasta el Museo Casa Natal de C√©spedes, Padre de la Patria y primer Presidente de la Rep√ļblica en Armas, quien cultiv√≥ la literatura y la m√ļsica/ foto tomada del perfil de facebook de yasel toledo


Una Cruzada para el arte

  • ‚ÄúLa Cruzada Literaria de Camag√ľey es sin dudas una ruta de la libertad cubana, de los inicios, de los rebeldes, es una Cruzada ideol√≥gica cuya alma es la literatura y la canci√≥n, dos cosas que hacen pensar, que tienen un sentido primigenio en la palabra. Quienes participan en ella elaboran un discurso nuevo y coherente que les permite reconstruir su visi√≥n sobre la gente y sobre s√≠ mismo‚ÄĚ.

As√≠ comenz√≥ mi entrevista con Yoandra Santana Perdomo, una escritora camag√ľeyana de extenso recorrido, que ha cultivado la prosa y el verso durante toda su carrera, y publicado textos de diversos g√©neros, lo cual le ha servido para ser merecedora del Premio de Poes√≠a Manuel Navarro Luna en su edici√≥n 47.

Es tambi√©n la organizadora de la XVII Cruzada Literaria que auspiciada por la filial principe√Īa de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, en colaboraci√≥n con el Centro Provincial del Libro y la Literatura y la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba, que re√ļne cada a√Īo a escritores, trovadores, narradores orales y pintores del pa√≠s, quienes llevan del 7 al 14 de agosto, su arte a las comunidades distantes de la geograf√≠a camag√ľeyana y a la zona oriental de la isla.

El germinar de un sue√Īo

«Hace 17 a√Īos se me ocurri√≥ una idea para celebrar el cumplea√Īos del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y la compart√≠ con algunos amigos quienes me acompa√Īaron en la aventura de llevar la poes√≠a a las comunidades, ir a los campos, encontrarnos con el obrero, el humilde y dialogar sobre literatura.

Yoandra Santana Perdomo, escritora, organizadora y creadora de la XVII Cruzada Literaria/ Foto tomada del periódico Trabajadores

«En aquel entonces Reinaldo P√©rez Labrada, organizador y creador del Almac√©n de la Imagen, era el presidente de la filial principe√Īa de la AHS y me acept√≥ el proyecto como parte de las acciones por el verano y como homenaje tambi√©n al Congreso de la UJC que se celebrara en 2015 y as√≠ emprendimos esta traves√≠a de terminal en terminal,¬† con una dieta diaria de 15 pesos y durmiendo en casas de amigos o de las mismas personas a las que √≠bamos a recitarle.

«Creo que lo m√°s importante fue que aquellos objetivos primarios con los que comenzamos se han convertido hoy en algo que la gente espera, en un patr√≥n, en parte de nuestra identidad como artistas. La gente se comunicaba con nosotros y nosotros con ellos; y nos dimos cuenta que la humildad es el rasgo com√ļn entre todos los artistas que aman su trabajo y para quien va dirigido.

«Las personas que habitan en esas comunidades tienen, sin lugar a dudas, una cultura vasta y justamente ahora nuestra causa es m√°s fuerte, porque pretendemos que toda Cuba recuerde y tenga presente nuestra historia.

«Es por ello que la Cruzada Literaria Camag√ľeyana llega a las mismas rutas y sitios donde nuestros h√©roes gestaron su lucha por la libertad y sus proyectos de Revoluci√≥n, donde se materializ√≥ la obra de un hombre como Fidel Castro, que no solo es de todos los cubanos sino del mundo entero.

Estamos comunicando lo que dijo el pa√≠s entero cuando rend√≠a tributo a sus restos p√≥stumos: ¬°Somos Fidel!»

Romper montes hacia el arte

«Camag√ľey es la cuna de la literatura y justamente, antes de empezar la Cruzada, los espacios para los escritores eran las bibliotecas y librer√≠as, destinados al consumo de la propia √©lite literaria del territorio, pero ¬Ņc√≥mo pod√≠as saber si lo que estabas escribiendo llegaba al resto de las personas o lo hac√≠amos solo para nosotros mismos?

«Hacer la Cruzada signific√≥ comprobar si eres necesario, si tu literatura de verdad es identidad. Y esa, sin dudas, era una de sus propuestas: intercambiar con la gente.

XV Cruzada Literaria en el municipio de Florida/ Foto de archivo/ Autor: Claudia Beatriz Borrero B√°ez

«A√ļn recuerdo aquel se√Īor, cuidador de la reserva del Bosque F√≥sil de Najasa, una comunidad de menos de 2000 personas, que ley√≥ sus versos escritos en una libreta de hojas unidas con pegamento de yuca y cubierta de tierra; fue algo extraordinario y todos pensamos que si √©l hubiese publicado algunas de sus d√©cimas nuestros premios otorgados no ser√≠an tan especiales.

«Y con ese viejito que no se ha dedicado profesionalmente a su carrera literaria, pero que escribe y lo hace muy bien desde su pedacito de tierra, entiendes el verdadero significado de aquellas palabras que tuvo Fidel con los artistas e intectuales cuando expres√≥ que el arte se da en todas partes porque este un pa√≠s art√≠stico.»

Traves√≠as de ‚Äúlocos‚ÄĚ

«En cada edici√≥n escritores de todas las provincias, poetas en su mayor parte, se unen a esta Cruzada, una idea que un principio parec√≠a cosa de locos. Y en buena medida lo sigue siendo, pues es sumamente complicado tejer la mara√Īa que permite el √©xito de tantas lecturas, pero que son el resultado de la profesionalidad con que el trabajo es asumido a lo largo de estos 17 a√Īos.

«Hemos visitado sitios muy ligados a la historia de Cuba, como Dos R√≠os, en Granma, donde cay√≥ en combate Jos√© Mart√≠, y la comunidad de Remanganagua, en Contramaestre, Santiago de Cuba, donde fue sepultado por vez primera nuestro Ap√≥stol Nacional.

«Estuvimos en el cementerio de Baire para rendir homenaje al escritor Eduardo Encina, miembro de la Direcci√≥n Nacional de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, quien hasta su muerte en 2017 fue uno de los m√°s asiduos participantes en la Cruzada.

Cruzada Literaria 2017 en la comunidad Redención del municipio de Minas/ Foto de archivo/ Autor: Claudia Beatriz Borrero Báez

«En este a√Īo, debido a la crisis sanitaria provocada por la Covid-19 no podremos visitar estos lugares, pero a√ļn as√≠ la Cruzada llegar√° a los municipios camag√ľeyanos de Gu√°imaro, Sibanic√ļ, Minas, Santa Cruz del Sur, Florida y a las zonas alejadas de la capital principe√Īa.

«Como parte de sus actividades se inaugurar√° la exposici√≥n colectiva de Artes Visuales ‚ÄúPunto de Partida‚ÄĚ en la Galer√≠a Gestos del Caf√© Literario ‚ÄúLa Comarca‚ÄĚ y se presentar√° la revista digital ‚ÄúLa Liga‚ÄĚ por la Msc. Mar√≠a Antonia Borroto, as√≠ como la transmisi√≥n online de las c√°psulas promocionales de escritores a trav√©s de las plataformas digitales.

«Tambi√©n se realizar√°n lecturas de poemas, conversatorios con los investigadores Luis √Ālvarez √Ālvarez y Olga Garc√≠a Yero, la premiaci√≥n del Concurso Literario Bustos Domecq y la siembra del √°rbol dedicado al 94 cumplea√Īos del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el Jard√≠n Bot√°nico de Camag√ľey. ¬†

«Adem√°s se suma la tradicional cantata de trova y poes√≠a en la escalinata del preuniversitario √Ālvaro Morell √Ālvarez en la noche del d√≠a 13 en homenaje a Luis y Sergio Sa√≠z Montes de Oca y al eterno Comandante

¬ŅCu√°nto te ha marcado la Cruzada?

Esta Cruzada Literaria, que es la primera de su tipo en el pa√≠s, significa la voluntad pol√≠tica y cultural del territorio por mantener un evento que mueve multitudes y retoma el principio de fe en nuestra Historia, una idea que forma parte de la tradici√≥n cultural de la provincia y de la AHS, una verdadera feria de las artes que el p√ļblico agradece con aplausos y gestos a los creadores, porque la cultura es nuestra identidad y hay que defenderla de esa manera.

Me ha ense√Īado a ser m√°s noble, m√°s sensible, a convertirme en una artista con una obra m√°s asequible y coherente para todo tipo de p√ļblico.

Me recuerda todos los días que la literatura no es el autoplacer de los propios escritores destinada a un sector elitista de la sociedad, sino que existe para compartir, es un siervo de su pueblo y la sed de compartir en mí es extraordinaria.


Sobrepasar los límites del sonido

A partir de las redes sociales y de una colaboraci√≥n para un videoarte pude llegar hasta la obra de este artista, cuya mayor virtud podr√≠a ser la de estar siempre en constante movimiento y b√ļsqueda interior.

Ren√© Rodr√≠guez (Trinidad, 1979) es compositor y artista visual, graduado del Instituto Superior de Arte, con una Maestr√≠a en Composici√≥n. Ha obtenido diversos premios como compositor, entre ellos el Alejandro Garc√≠a Caturla de la UNEAC, el Premio por mejor m√ļsica original en el Festival Broadcasting Caribbean de la UNESCO, Premio de composici√≥n en el Festival de la Canci√≥n por los 500 a√Īos de la fundaci√≥n de Trinidad, y el Caracol de la UNEAC. As√≠ mismo obtuvo tres premios de fotograf√≠a en el 22 Sal√≥n de la Ciudad de Arte Contempor√°neo de La Habana en 2018.¬†

Su obra ha sido expuesta en importantes eventos y festivales dentro y fuera de Cuba. Como fotógrafo ha desarrollado varias exposiciones colectivas y personales.

Desde los inicios ha desarrollado su est√©tica creativa a partir de la m√ļsica electroac√ļstica en relaci√≥n con la poes√≠a, las artes pl√°sticas, el teatro, la fotograf√≠a y el cine, inquietudes creativas que han nutrido su sensibilidad y que le permiten ir redescubriendo el mundo con los mismos ojos asombrados y, siempre, desde la humildad.

Desde peque√Īo comenzaste estudios en el conservatorio de tu provincia natal, Sancti Sp√≠ritus, en la especialidad de piano, incluso formaste parte de un grupo musical infantil llamado Juventud 2000, desde donde empezaste a incursionar en el mundo de la composici√≥n musical, pero, qu√© fue lo que realmente te enamor√≥ de la m√ļsica.

Comenzar a estudiar desde los ocho a√Īos el piano e integrar una banda musical infantil desde 6to grado fue la consecuencia de un primer amor, de una certeza que anteriormente se ven√≠a enramando. M√°s que haberme enamorado de la m√ļsica dir√≠a que experiment√© un deseo muy fuerte desde ni√Īo por descubrir sonidos, puedo afirmar que de manera inconsciente.

De mi primera infancia trinitaria recuerdo que mi abuelo ten√≠a un escaparate viejo en el traspatio, en √©l conservaba un mundo de entonadas herramientas y objetos con los que constru√≠a artefactos y me inventaba historias. Sin quererlo se convirtieron en mis primeras elaboraciones primitivas como artista. Un sonajero de botellas, hierros de diferente peso y tama√Īo, trozos de madera y cristal, hilos de pescar tensados, el traquear del caf√© mientras se tostaba, trotes de caballo desde el callej√≥n empedrado, m√°s la fauna sonora del platanal, son algunos de los sonidos que inundaron mi entorno y de cierta forma propiciaron una necesidad. En medio de toda esa amalgama de sensaciones descubr√≠ de a poco con el tiempo, un lenguaje por el cual pod√≠a conciliar con entera libertad mis emociones.

Durante tus a√Īos de estudiante en la ENA, desde tu experiencia como pianista y compositor, integraste varios grupos y lograste nutrirte de g√©neros tan diversos como el rock, la trova, fusi√≥n, pop, los g√©neros de la m√ļsica popular tradicional cubana y el jazz. ¬ŅC√≥mo aport√≥ esta din√°mica sonora a tu proceso creativo como compositor? ¬ŅConsideras esto un ejercicio necesario para el proceso formativo de un estudiante de nivel medio?

Es, sin dudas, un camino necesario para cada estudiante en proceso de formaci√≥n. La interacci√≥n con otras fuentes de conocimiento contribuy√≥ a moldear lo que soy ahora. La academia ‚Äďen mis inicios‚Äď fue un poco r√≠gida en este aspecto. Los m√©todos que se manejaban no daban paso a excepciones, dentro del programa, tan imprescindibles como las expresiones populares o tradicionales. No obstante, a estas limitantes le surgieron fisuras inevitables, pues el entorno era m√°s fuerte que los m√©todos implantados de la escuela europea.

Ya en Nivel Medio la din√°mica fue diferente, la interacci√≥n con la m√ļsica popular (el jazz, la timba, la trova y el rock, fundamentalmente, fue bien intensa. A pesar de no formar parte de la metodolog√≠a habitual en este tipo de academias, de manera natural gracias al contexto y a una necesidad econ√≥mica devenida de las ganancias que producen ciertos g√©neros populares, se fomentaron sin duda una serie de conocimientos y herramientas que enriquecieron mi arsenal de variables y estilos composicionales. Este encuentro espont√°neo, casi un ‚Äúqui√©ralo o no lo quiera‚ÄĚ que les toca a todos los estudiantes de Nivel Medio, es fundamental para su formaci√≥n, porque aporta, redirecciona y define los caminos a seguir.

Durante un tiempo te desempe√Īaste como profesor en la ENA y el ISA, com√©ntanos un poco sobre el proceso de formaci√≥n que tienen los estudiantes de m√ļsica en las escuelas de arte.

Bueno, siempre he cre√≠do que la ense√Īanza de m√ļsica en las escuelas de artes es fundamental para el desarrollo de la m√ļsica cubana. Los aciertos o deficiencias que pueden tener los j√≥venes m√ļsicos cuando cursan la ense√Īanza siempre estar√°n reflejados en su desempe√Īo como profesionales.

Anteriormente hablaba de aciertos, soy defensor de que la m√ļsica popular cubana en los estudios es beneficiosa para el futuro de los j√≥venes m√ļsicos, as√≠ como tambi√©n la de Am√©rica Latina que muchas veces es olvidada, o desplazada por la preferencia de nuestros ritmos y el jazz. Afortunadamente, estos repertorios est√°n hoy mucho m√°s presentes, sobre todo en las asignaturas de pr√°ctica de conjunto. Por otro lado, esto no implica que deje de tocarse la m√ļsica cl√°sica por ser la base del entrenamiento de todo m√ļsico, sin importar su preferencia. Creo que esto no puede perderse de vista.

¬ŅQu√© experiencias, obras, vivencias‚Ķ han marcado tu formaci√≥n art√≠stica?

Es dif√≠cil definir particularmente una determinada experiencia, creo que el c√ļmulo de acciones vinculadas al arte han ampliado mis conocimientos. Te comento algunas sin establecer un rango de importancia entre otras. No podr√≠a dejar atr√°s la interacci√≥n con los poetas y el canto. La trova desde ni√Īo ha sido un eje en el que permanezco rotando hasta el d√≠a de hoy. En este sentido debo citar a una persona que fue y es muy importante en mi vida y en mi carrera, un grande de la trova trinitaria: Pedrito Gonz√°lez, fundador del movimiento de la Nueva Trova en nuestro pa√≠s.

cortesía del entrevistado

Pedrito aliment√≥ la sensibilidad art√≠stica en m√≠ a trav√©s de las espont√°neas tertulias trovadorescas que ‚Äúaccidentalmente‚ÄĚ ocurr√≠an en la sala de mi casa trinitaria. Con sus canciones, que inclu√≠an inevitablemente a Manuel Corona (obligadas Santa Cecilia y Longina), Sindo Garay, Eusebio Delf√≠n, Silvio Rodr√≠guez, Pablo Milan√©s, Joan Manuel Serrat, entre otros, me cautiv√≥ de poes√≠a y trova en su totalidad. Como √©l, tambi√©n fueron importantes las sonoridades callejeras de aquel entonces en Trinidad, cuando la a√Īeja villa transcurr√≠a en una atm√≥sfera apacible, lejos del actual bullicio de visitantes for√°neos, denigrante m√ļsica souvenir y negocios pululantes que laceran la m√©dula espinal de las tradiciones populares. Entre estos sonidos propios, dir√≠a entra√Īales, se destacaban los tambores de alg√ļn toque, las cantur√≠as en la cercana Casa de la Trova, los cantos lit√ļrgicos en la Iglesia de la Sant√≠sima Trinidad y las pe√Īas que frente a la casa realizaba la orquesta de charanga t√≠pica Estrellas del 48 que entre boleros, danzones, sones y chachach√° deleitaba con deliciosa cadencia mis o√≠dos.

En casa ten√≠a un viejo tocadiscos y un grupo de placas con tesoros ocultos que m√°s tarde apreciar√≠a en su verdadero valor. En particular obras como Las cuatro estaciones de Vivaldi, algunas cantatas de Bach (como la 121), el segundo concierto para piano y orquesta de Rachmaninov, el tercer concierto para piano y orquesta de Bartok, Manita en el suelo de Alejandro Garc√≠a Caturla, Las R√≠tmicas y el Ballet La Rebambaramba de Amadeo Rold√°n, un disco de Jazz con temas relevantes de Duke Ellington, la ingeniosidad al piano de Keith Jarrett, las atm√≥sferas de Pat Metheny, Yellow Jacket y un disco con poemas de Roque Dalton y Thiago de Mello, acompa√Īaron mis vacaciones, las noches y sus amaneceres. Debajo de la almohada mientras escuchaba esos tesoros yac√≠a mi imprescindible Dulce Mar√≠a Loynaz, la edici√≥n de su poes√≠a completa me abri√≥ las puertas al mundo de la literatura. As√≠ tambi√©n entre obras musicales apareci√≥ Samuel Feij√≥o, Wichy, entre otros.

Una de las experiencias que, aunque sucedieron en momentos diferentes de mi vida, marcaron de manera trascendental mi concepci√≥n de la creaci√≥n, fue la simbiosis entre dos grandes de la cultura nacional, el destacado compositor y maestro Carlos Fari√Īas, de quien tuve la enorme dicha de ser parte de su aula, y el importante realizador y Premio Nacional de Cine Enrique Pineda Barnet, quien me dio la oportunidad de adentrarme de manera profesional al mundo del s√©ptimo arte. Curiosamente, ambos trabajaron en estrecho v√≠nculo durante muchos a√Īos dando a luz resultados art√≠sticos memorables como Soy Cuba y Cosmorama, por solo citar dos ejemplos. De alguna forma esa interacci√≥n lleg√≥ hasta m√≠, tanto desde la formaci√≥n-profesi√≥n hasta la puesta en marcha de proyectos que articulan la trama de imagen y sonido.

¬ŅQu√© g√©neros musicales son m√°s frecuentes en tus obras?

Nunca me he cuestionado la b√ļsqueda de un g√©nero a la hora de componer, principalmente para la m√ļsica culta o contempor√°nea de concierto, simplemente direcciono la creaci√≥n seg√ļn el objetivo al que va dirigido. No creo que uno sea un objeto de determinado color y textura, creo que nos movemos en direcciones de b√ļsqueda siempre inquietas, aunque s√≠ con un espec√≠fico centro de atenci√≥n.

Existen dos direcciones b√°sicas en mi labor creativa: una vinculada a la funci√≥n del oficio propiamente a trav√©s de la exigencia de los encargos, los que deciden por lo general el tipo (g√©nero) de m√ļsica a desarrollar, de tal forma que deriva en una gama amplia de diversos g√©neros de la m√ļsica culta o popular; y la direcci√≥n personal. Es en esta l√≠nea que prefiero no definirme porque considero que (como acontece generalmente en todos los casos) siento la necesidad de caminar, de cambiar, de descubrir, indagar, romper. Todos los elementos antes mencionados que marcaron mi universo en la infancia son la materia prima gen√©rica principal, su uso no est√° determinado por una decisi√≥n consciente sino como un resultado de la misma interacci√≥n acumulada por a√Īos.

Ahora, s√≠ considero una identificaci√≥n con la corriente de la m√ļsica experimental que pretende fundirse a trav√©s de la b√ļsqueda de nuevos timbres. Para ello me apego a una plataforma que por s√≠ misma cumple con todos los requisitos para volar en grande a la hora de elaborar, transformar y transmitir criterios art√≠sticos: la m√ļsica electroac√ļstica. Pudiera decir que esta l√≠nea resulta ser la m√°s recurrente en mi obra. A partir de esta manera de expresi√≥n he coqueteado con g√©neros como el Jazz, el pop, la m√ļsica popular bailable, lo incidental o puramente experimental por citar algunos que vienen a mi mente, unas veces consciente ‚Äďde manera que aporte al discurso audiovisual‚Äď y otras veces de forma espont√°nea, como bombeos intr√≠nsecos del alma. ¬†¬†

Durante tu carrera has tenido la suerte de coincidir y recibir clases de destacados compositores como Carlos Fari√Īas, Juan Blanco, Roberto Valera, Calixto √Ālvarez, Tulio Peramo, Harold Gramatges, entre otros, incluso formaste parte del taller formativo de m√ļsica electroac√ļstica en los tiempos de Juan Blanco (ISA) y tuviste la oportunidad tambi√©n de generar tres obras all√≠. H√°blanos de esta experiencia en particular.

Me agrada mucho responderte esto, porque soy un poco de todas esas sabidur√≠as acad√©micas que recib√≠, m√°s la suma de lo que cargamos en el bolso emocional del pasado. Mi desempe√Īo en el arte habla con elocuencia de estas conexiones. Primero te mencionar√© un nombre que no incluyes pero que repercuti√≥ mucho en mi inclinaci√≥n por la composici√≥n: Amado Touza, mi profesor de Piano en la Escuela Nacional de Arte. Este maestro de la interpretaci√≥n me ense√Ī√≥ a ‚Äúcomponer‚ÄĚ de cierta manera mientras ejecutaba a Bach, Scriabin, Debussy, Ravel, Beethoven, Lecuona; lo hac√≠a mediante sus charlas que anteced√≠an cada lectura, charlas en las que descubr√≠a a trav√©s del marco hist√≥rico, el an√°lisis arm√≥nico y estructural, la esencia misma del compositor, su tema, la historia que se propone en cada obra.

Cuando me toc√≥ ‚Äúcruzar‚ÄĚ el camino que separaba la ENA del ISA, el encuentro con las destacadas figuras que mencionas fue como el premio de la primera fase donde indirectamente inocularon en mis entra√Īas el placer por la creaci√≥n: Touza, el medio y las circunstancias.

Catálogo. Regiones de fe/ cortesía del entrevistado

En el Instituto (actual Universidad de las Artes) tuvimos ‚Äďlos de mi aula‚Äď grandes privilegios al ser testigos de la sabia de glorias de la composici√≥n. Particularmente haber cursado mi carrera bajo la gu√≠a de Carlos Fari√Īas fue altamente significativo, tanto as√≠ que todav√≠a hoy rebusco y hallo en sus partituras un espacio siempre elocuente de transmisi√≥n de conocimientos y alternativas, como si el comprometido maestro y obstinado compositor estuviera vivo a trav√©s de sus notas, guiando los pasos como sol√≠a hacer, con resuelto celo. Fue con Fari√Īas que me sent√≠ inclinado hacia la m√ļsica electroac√ļstica. Despojado √©l de reservas o secretos, me revel√≥ las mieles de la composici√≥n como si se las dictara a s√≠ mismo. Fuerte de car√°cter, recio en su disciplina e inclinado con pasi√≥n a la ense√Īanza, fue y es como una luz para mis pasos en el oficio de la creaci√≥n.

Recuerdo con mucha nostalgia a Harold, quien me prepar√≥ para las pruebas de ingreso al Instituto (curiosamente √©l fue el primer maestro de Fari√Īas). A su decir no ense√Īaba la composici√≥n, sino que se√Īalaba las descomposiciones. Incentivaba el fuego interno creativo de cada alumno desde su clase de Audiciones Anal√≠ticas infundiendo en nosotros, con la dulzura que lo caracterizaba, la formaci√≥n de criterios a trav√©s de la pintura, el teatro, la literatura y la danza. Casi era una exigencia al grupo de los compositores, el autoexamen con respecto al uso de las variables experimentales, las tendencias, los modelos y m√©todos de la m√ļsica culta del siglo XX; todo ello para avivar la creatividad.

El apego a una formaci√≥n integral en relaci√≥n a la cultura tambi√©n fue un ejercicio recurrente entre los maestros del claustro, entre ellos Juan Pi√Īera, Roberto Valera y Tulio Peramo con especial inter√©s, estimulaban y observaban esta inclinaci√≥n en cada prueba de composici√≥n, en cada encuentro espont√°neo de pasillo. Todos ellos condicionaron un criterio que asumo como baluarte junto a los ya forjados en mi experiencia de vida.

Durante nueve a√Īos, formaste parte de la compa√Ī√≠a art√≠stica Creaci√≥n, realizando trabajo comunitario en la Sierra de los √ďrganos, con el objetivo de difundir el arte entre los pobladores de la regi√≥n. Com√©ntanos sobre este proyecto.

Esta experiencia marc√≥ mucho mi vida en lo emocional y lo profesional. Reci√©n graduado del ISA, despu√©s de todo ese c√ļmulo de ense√Īanzas recibidas, mi ritmo habitual dio un giro inesperado. Cuando muchos de mi generaci√≥n siguieron desarrollando su espacio propio dentro de la creaci√≥n art√≠stica, yo prefer√≠ tomarme una ‚Äúpausa‚ÄĚ en ese escenario y prestar mis conocimientos a una comunidad rural que al principio ve√≠a como ajena y que, al t√©rmino del trabajo, la sentir√≠a tan m√≠a y cercana a partir de los lazos familiares que establec√≠ dentro de ella. Un amasijo de nostalgias me cobija cuando pienso en esos a√Īos.

Aunque en lo aparente romp√≠ el ritmo de b√ļsqueda desde la escritura en el medio composicional, en realidad establec√≠ otro patr√≥n de pesquisa a trav√©s de la ense√Īanza de las artes y su puesta en pr√°ctica (a√ļn en terrenos inexplorados como la actuaci√≥n teatral y la realizaci√≥n de trabajos audiovisuales). Asimismo, aliment√© con mayor libertad mis inquietudes por la fotograf√≠a y el video desde mi af√°n por archivar historias, las que m√°s tarde ser√≠an contadas a trav√©s de documentales que testimoniaron el intenso trabajo.

Variación del alba/ cortesía del entrevistado

Todo esto ser√≠a inmencionable sin el soporte que fue la compa√Ī√≠a art√≠stica Creaci√≥n, integrada por m√ļsicos formados en nuestras academias de arte y dirigida por Omar Rojas y Many√ļ Bernal. Creaci√≥n traz√≥ como meta sembrar ‚Äďcon ambicioso empe√Īo‚Äď cultura en un terreno √°spero y en apariencia dif√≠cil de penetrar: una comunidad donde la tendencia al alcoholismo primaba en sus derredores por la ausencia de propuestas culturales frecuentes. En Cabeza, Minas de Matahambre, Creaci√≥n apunt√≥ con el arma de la cultura y la sensibilidad del arte para dar en el blanco. As√≠ muchas personas entregadas al ocio, la violencia y el alcohol, cambiaron esa situaci√≥n por un instrumento musical. Tambi√©n impartimos talleres de pintura, m√ļsica y teatro para los peque√Īos de la comunidad y de otras zonas aleda√Īas. A estas clases altern√°bamos programaciones de cine m√≥vil para ni√Īos y adultos. Hasta cada rinc√≥n lleg√°bamos en tractor o en carreta, no importaba el medio, solo importaba llegar y hacer la funci√≥n.

Desgraciadamente, muchas de estas poblaciones serranas padecen de h√°bitos negativos motivados por el ocio. A√ļn no es suficiente el sano esfuerzo de las organizaciones del Gobierno y la cultura. La concientizaci√≥n al respecto por los promotores culturales es vital, de no ser as√≠, la globalizaci√≥n cultural ‚Äďmediante las tendencias comunicativas actuales‚Äď propiciar√° quebrantar principios y valores necesarios para engranar con tino el motor de la sociedad. Como dir√≠a nuestro Jos√© Mart√≠: ‚ÄúLa ignorancia mata a los pueblos‚ÄĚ. Una muestra as√≠, sencilla, donde un pu√Īado de voluntades se unen para llevar luz a trav√©s del arte, es un ejemplo de lo mucho que puede hacerse.¬†

En casi 10 a√Īos se hicieron muchas cosas, no solo talleres, actuaciones de m√ļsica, de teatro infantil, tambi√©n se organizaron conciertos y festivales que fueron cimiento de muchos artistas reconocidos hoy en la escena nacional e internacional, y que en ese entonces incursionaron como aficionados al arte. Cabe a√Īadir que lejos de la sensaci√≥n del aplauso de los grandes escenarios, experiment√© una emoci√≥n insuperable: el milagro oculto detr√°s de una sonrisa agradecida.

En diversas ocasiones has incursionado en el teatro y el cine, ¬Ņqu√© retos debe asumir el compositor musical cuando se enfrenta a estos medios?

Como primer requisito, y dir√≠a que fundamental, respetar la obra con el fin de establecer un discurso narrativo equilibrado entre las partes. El compositor debe adaptarse al canon previamente establecido por el libreto teatral o el guion cinematogr√°fico. La m√ļsica debe apuntalar psicol√≥gicamente la trama, pero nunca prevalecer donde no se establece como protagonista sino como parte del engranaje total.

Es imprescindible que haya un orden entre la exposici√≥n de los diferentes elementos que componen la escena para apoyar finalmente la narrativa de la misma, he aqu√≠ donde radica el desaf√≠o del ejercicio composicional. Es de por s√≠ un reto negarse a s√≠ mismo hasta cierto punto (sin dejar de serlo) y corresponder estrechamente las exigencias del director. Cuando esta l√≠nea de trabajo se respeta, por muy simple que sea el acabado, habr√° sin duda un resultado √≥ptimo, el deseado. Fari√Īas me leg√≥ una ense√Īanza con respecto a esto, √©l insist√≠a en hacer √©nfasis en la objetividad dram√°tica, pero siempre yendo m√°s all√° en busca de una est√©tica m√°s subjetiva y evitando el realismo fr√≠o. ¬†¬†

En medio de tu obra como compositor, despertaron en ti fuertes inquietudes hacia otras ramas del arte. Has incursionado en la fotograf√≠a, y en el XXII Sal√≥n de la Ciudad, organizado por el Centro Provincial de las Artes Pl√°sticas, obtuviste varios reconocimientos, entre ellos el Premio de la Universidad de las Artes, por tu obra ‚ÄúCoreograf√≠a ideol√≥gica‚ÄĚ. Desde el 2008 hasta la fecha vienes realizando audiovisuales, en los cuales la m√ļsica, como elemento predominante, dialoga con lo visual y lo po√©tico a modo de experimentaci√≥n, recurrentemente en colaboraci√≥n con otros artistas. ¬ŅDe d√≥nde surgen estos impulsos, y c√≥mo se mezclan en tu creaci√≥n musical?

Como bien te dec√≠a, el c√ļmulo de experiencias antes mencionadas, dieron al traste con una serie de herramientas que fui asumiendo como derroteros en mi manera de contar historias (cada obra se debe a un acontecimiento determinado). La articulaci√≥n entre la m√ļsica y otras expresiones art√≠sticas como la fotograf√≠a y el video se me hace necesaria una vez que descubro en ellas una manera m√°s de componer: veo a estos medios ‚Äúexternos‚ÄĚ como ‚Äúinstrumentos musicales‚ÄĚ con los cuales se sustenta el objeto tem√°tico de cada obra.

Para explicarme mejor: cuando ejerzo la creaci√≥n a trav√©s de la fotograf√≠a es imposible no incorporar en ella los sonidos cotidianos que acompa√Īan la instant√°nea, esto no siempre condicionado hacia la realizaci√≥n de una obra musical, pero s√≠ como inminente acompa√Īamiento. Lo mismo sucede cuando compongo m√ļsica electroac√ļstica. En este √ļltimo caso, por lo general, cada sonido utilizado lo trato de forma natural (fijado esto en parte por los fundamentos est√©ticos de la escuela ‚Äúconcreta‚ÄĚ de Pierre Schaeffer), a partir de lo cual implemento una mixtura tras la relaci√≥n visual que se desprende de cada sonido, a veces utilizada en contraste o contraposici√≥n, otras apoyando fielmente lo expuesto.

Uno de los resultados que surgen como consecuencia de esta necesidad de ‚Äúcontar‚ÄĚ a trav√©s de diferentes fuentes sonoras y visuales son mis electrodocumentales o tambi√©n llamados poemas visuales. En estos trabajos (con caracter√≠sticas an√°logas al cine documental) dispongo con absoluto empe√Īo unificar estos lenguajes para, a trav√©s de los procesos de desarrollo comunes en cada obra, mostrar un resultado art√≠stico.¬†¬†

¬ŅConsideras que, al nadar entre tantas aguas, tu proceso creativo como compositor musical te permite generar un universo m√°s rico y propenso a la experimentaci√≥n, teniendo en cuenta que el impulso creativo es √ļnico y que lo que var√≠a es el modo de manifestarse?

Realmente lo considero una ventaja a mi favor. Partiendo de la m√ļsica como eje principal, creo que en la gama de alternativas se fortalece a√ļn m√°s el objeto final del arte. Por poner un simple ejemplo: entre los medios expresivos, el tratamiento del timbre siempre ha centrado mucho mi atenci√≥n. A lo largo de la historia, este elemento no ha dejado de corresponder al desarrollo t√©cnico de los instrumentos y, posteriormente, a los progresivos avances tecnol√≥gicos en el campo de la m√ļsica por computadoras. Hasta el d√≠a de hoy, esta b√ļsqueda de sobrepasar l√≠mites en la exploraci√≥n de nuevos paisajes t√≠mbricos confluye a la par de los convencionalismos est√©ticos.

Una de las herramientas fundamentales que articulo en mis trabajos, por este motivo, es la transformaci√≥n del sonido a trav√©s de estos mecanismos de s√≠ntesis a partir de sonidos ac√ļsticos o puramente electr√≥nicos, previamente procesados. No obstante, mis recursos no cesan de inquietud y b√ļsqueda, por lo que no se limitan solo a esta corriente ‚Äďque de por s√≠ tiene a√ļn mucha tela por donde cortar si de descubrimientos se trata‚Äď, sino que toma prestados elementos ‚Äúajenos‚ÄĚ al mundo sonoro musical para asimilarlos como si fueran notas de un pentagrama, tal es el caso de la fotograf√≠a y la edici√≥n de video, como bien dije antes. Estos √ļltimos elementos fungen como herramientas que aportan, dosifican y sostienen el discurso del material de arte.

Hace unos meses, tras haber colaborado con otros artistas, tuve la oportunidad de trabajar contigo, a trav√©s de tu poema ‚ÄúOtra vez en el principio‚ÄĚ, im√°genes del malec√≥n habanero, sonidos ambientales del entorno, la voz de la poeta y otros elementos af√≠n a la estructura dramat√ļrgica del trabajo, pude dar a luz al audiovisual titulado ‚ÄúAdagio‚ÄĚ. Este material es ejemplo de los excelentes resultados de una colaboraci√≥n donde la simbiosis entre sensibilidad y sencillez, conspiran en el acabado de una obra, tanto partiendo de la b√ļsqueda de nuevas herramientas expresivas como de la comuni√≥n estrecha entre artistas en din√°mica consonancia.¬†

¬ŅQu√© rasgos definen a Ren√© Rodr√≠guez, como artista y ser humano?

Me cuesta responderte eso, pues no me lo pregunto ni a m√≠ mismo. Me considero un ser contemplativo, amistoso, familiar‚Ķ mi m√ļsica es resultado de ello. La gran mayor√≠a de los procesos creativos intervienen con el fin de fomentar esta necesidad espiritual; lo considero el combustible vital para la armon√≠a de las cosas que me rodean. Para darle forma al mundo necesito sentir que cada paso est√° acoplado a ciertos hilos invisibles que mueven la maquinaria de la vida: la magia de un abrazo, de una sonrisa, el milagro del perd√≥n y del deseo.

Pareciese que tu obra est√° en constante crecimiento y b√ļsqueda, ¬Ņen el espacio creativo, con qu√© sue√Īas?

Creo que con todo, se quiera o no, de forma natural se mantiene en eterno crecimiento. Aun cuando dejamos de caminar, solo lo hacemos en relaci√≥n a un criterio, bien sea propio o social, m√°s all√° de cada postura a trav√©s del tiempo se perpet√ļan inevitablemente ideas y sue√Īos.

Los m√≠os en particular surgen casi siempre del espont√°neo paso a paso. Creo que la sucesi√≥n de eventos del d√≠a a d√≠a nos depara un mundo de preguntas por contestar o por dejar en blanco (esto tambi√©n contiene m√ļsica), muchas de ellas acumuladas en el peque√Īo closet del alma, amontonadas y alocadas, prestas a brindar su servicio cuando el intelecto lo precise.

¬ŅCon qu√© sue√Īo? Con so√Īar siempre. El d√≠a que deje de anhelar un proyecto me habr√© perdido a m√≠ mismo dentro de todo.


Rebelarse es deshacerse

Entrevista- manifiesto con Nara Mansur

Querida Nara: esta es una conversaci√≥n descoordinada, no simult√°nea. Este es un chat a destiempo, que imaginemos, lo hacemos desde un Facebook ‚Äúde palo‚ÄĚ con una conexi√≥n ‚Äúde palo‚ÄĚ en un pa√≠s de palo.

Las preguntas ‚Äúen negritas‚ÄĚ son las de siempre, las que salen en los peri√≥dicos y en los boletines, aquellas que los mismos entrevistados terminan odiando con el paso de los a√Īos. Esas, que no pueden faltar porque vienen por la libreta como el cloro, ahora con esto del Coronavirus.

Las interrogantes que aparecen ‚Äúen cursiva‚ÄĚ me preocupan a m√≠, y no son necesariamente teatrol√≥gicas ni importantes para el resto del mundo ni del arte, o tal vez s√≠. Las pregunto porque necesito saber lo que piensan determinadas mujeres al respecto, porque creo que t√ļ puedas decir algo que a m√≠, nuevamente en lo personal, me sirva, me alivie, me inquiete.

Nara, siempre has entendido la teatrolog√≠a y la dramaturgia, √≠ntimamente ligadas, al teatr√≥logo como creador y al dramaturgo como investigador, te√≥rico, cr√≠tico. Estos universos son vistos por muchos todav√≠a, como espacios antag√≥nicos. ¬ŅPor qu√© a√ļn sucede esto en tu opini√≥n?

Creo que esa idea tan obvia de complementariedad ‚Äďsi pensamos en el ideario que sostiene la creaci√≥n de esas carreras, del plan de estudios en la Facultad‚Äď no se implementa tanto en la pr√°ctica, en las formas de pensamiento y de la producci√≥n, el trabajo. Lo pienso m√°s radicalmente desde la lejan√≠a y en recordar el seminario que impart√≠, de dramaturgia, en pensar otra vez el programa de estudios, porque creo que no es com√ļn ‚Äďno sucede en Argentina al menos‚Äď ‚Äúestudiar‚ÄĚ teatrolog√≠a (fundamentalmente esta especialidad) o dramaturgia inmersos en una escuela de arte de nivel universitario y no como parte de estudios filol√≥gicos. Pienso que yo ser√≠a una persona completamente diferente si me hubiera graduado de la Facultad de Artes y Letras de la UH, por ejemplo.

Primera lectura de Venus y el alba√Īil, Jornadas organizadas por Tablas Alarcos, Teatro Nacional de Gui√Īol, 2005/ cortes√≠a de la entrevistada

No s√© si llegan a entenderse, pensarse, como antag√≥nicas, ser√≠a quiz√°s too much, pero s√≠ por separado, como si le exigi√©ramos operaciones y efectos de lectura distintos; y somos nosotros, los propios colegas los que muchas veces descalificamos o somos incapaces de crear este tipo de funcionamientos y/o de convivir con operaciones m√°s experimentales, que no acuerdan con la mayor√≠a de lo que se produce o con lo m√°s evidente de la tradici√≥n, lo m√°s ‚Äė‚Äôlegible‚Äô‚Äô.

Las formas están en continuo peregrinaje y mutación. Hay un trabajo con la palabra poética arduo en parte de nuestra dramaturgia, una palabra que no se acerca de manera representativa al teatro sino que presenta su propia invención, su reflejo grotesco, artificial, ambiguo… una marca muy evidente es la de las reescrituras de la tragedia, las continuidades vernáculas de esa mitología (la tragedia griega y el teatro latinoamericano parecieran genéticamente unidos).

En Cuba estamos saturados de una forma de entender el discurso, ‚Äúla palabra p√ļblica‚ÄĚ, por eso siempre hay una dial√©ctica de apropiaci√≥n de verdad y verosimilitud. Cuando una se pasa viviendo fuera unos a√Īos se muestra m√°s n√≠tidamente este dogma liberal de entender a Cuba entre el pintoresquismo y la opresi√≥n‚Ķ y la limosna. Es doloroso, siento que hay algo de nuestro orden cultural que se ha perdido para siempre entre desgobiernos, manipulaciones y equ√≠vocos, sobre todo la idea de vida y ritual, de comunidad.

Nara Mansur, Mariano Dames y Guillermo Esborraz en Charlotte Corday. Poema dram√°tico con m√ļsica, Buenos Aires, 2018

Yo pienso que es el ISA, la formaci√≥n que tuve all√≠ la que me hace pensar que por ejemplo, no me interesa la idea de calidad para pensar en un texto teatral ni un espect√°culo (esas palabras: excelencia, eficacia‚Ķ como si uno preparara habitaciones de un hotel, horneara pizzas, fuera gerente de una empresa…) me interesa la investigaci√≥n que conllevan, las asociaciones que provocan, la manera en que se insertan en el debate art√≠stico, pol√≠tico y social de su √©poca, la discusi√≥n (tensiones, acuerdos) que generan con sus contempor√°neos, todo lo que ese texto no quiere ser en relaci√≥n a su herencia, a su memoria; todo lo que se inventa como nuevo o lo que quiere hacer pasar por nuevo y es su memoria olvidada o escamoteada, su propia ignorancia.

Estamos en un momento confuso, de gran disputa simbólica. Porque este es un presente de guerra por los símbolos, por los rituales en el que no parece haber acuerdo en torno a la verdad, a la razón.

Entonces creo que esta distancia puede que suceda porque todav√≠a los espacios de circulaci√≥n parecen discurrir por caminos separados: pensemos en la posibilidad de acompa√Īar las obras con textos cr√≠ticos bien precisos, en una cr√≠tica que no califique, que no necesite a la puesta en escena para que le d√© legalidad a esa obra.

Las obras necesitan lecturas cr√≠ticas, lecturas d√≠scolas, creativas, necesitan que el espacio de preguntas y complejidad que crean, la cr√≠tica las reconozca o se invente otras pero que las visibilice‚Ķ no me refiero a la cr√≠tica puntual sobre una funci√≥n, me refiero a una cr√≠tica que acompa√Īa como acompa√Īa un amigo, un amante: discute pero ama, problematiza pero se siente parte de una misma cosa, no te tira por el balc√≥n.

Por otro lado, mi experiencia en el Seminario de Dramaturgia, cuando uno puede dirigir, coordinar un espacio como ese, es que está todo el tiempo posibilitando la discusión sobre las propias obras (lo personal allí, el grupo allí) que se van creando pero también hacia el panorama que tenemos alrededor de nosotros, con la propia bibliografía, con la selección, la toma de conciencia que cada uno puede hacer sobre lo que toca su sensibilidad, también esas obras a las que uno abandona o pasa de largo… Eso se discute, no hay censura ni ofensa, es todo parte de lo mismo.

¬ŅCu√°l es la delgada l√≠nea que separa la performatividad de la representaci√≥n, lo real de lo ficcional, la escena del crimen de la reconstrucci√≥n de los hechos?

Digamos que son todas l√≠neas delgadas, que los t√©rminos afloran, que se necesitan los t√©rminos para nombrar las formas del trabajo y en los √ļltimos a√Īos para nombrarse a s√≠ mismo. No parecen tanto formas de trabajo, sino marcas porque como nunca antes, el artista necesita venderse y poder ubicarse en el mercado. Son estrategias de performatividad donde no sabemos bien cu√°l es la obra del artista sino m√°s bien al artista como obra: su capacidad de respuesta, de sobrevivencia, de empat√≠a y mutabilidad.

Performance es una palabra √ļtil, que pareciera va a distinguir pero ya se volvi√≥ hasta vulgar, com√ļn. Por otra parte no es muy saludable dejarlo en la percepci√≥n solamente, como si el espectador, el ‚Äúvidente‚ÄĚ lo decidiera todo, lo supiera todo, fueran √©l y su libertad, su verdad, su dinero‚Ķ Vuelvo a la cr√≠tica, en las formas de invenci√≥n y de an√°lisis, de generar preguntas, especular, distinguir, crear series, narrativas de unas obras y otras, de unas experiencias y otras, por fuera de las evidencias ya estipuladas, como puede ser una generaci√≥n determinada.

Pensemos que si los pol√≠ticos desde hace a√Īos se entrenan, se preparan, dise√Īan sus discursos y apariciones en p√ļblico, son asesorados para estas relaciones y ‚Äúartes vivas‚ÄĚ, c√≥mo nos desmarcamos, qu√© esperanzas podemos tener si ficci√≥n, performance son ya variantes del crimen, reconstrucciones de esos ‚Äúestados‚ÄĚ y hechos.

cartel de Ignacio & Mar√≠a, montaje de Julio C√©sar Ram√≠rez, Teatro D’ Dos, La Habana, 2010

Lo performativo lo asociamos a cierta espontaneidad, a una renuncia al sistema hegem√≥nico, a la repetici√≥n, al ensayo, a la idea de espectador anestesiado que consume en su butaca‚Ķ pero tampoco esto es una l√≠nea infranqueable…

Es fundamental para los pa√≠ses emergentes, para los que siempre estamos discutiendo soberan√≠a, independencia, pol√≠ticas culturales inclusivas, no perder la memoria: ¬Ņde qu√© se trata nuestra emancipaci√≥n, qu√© nos descoloniza hoy, qu√© se nos est√° olvidando hoy, qu√© hay de fundamental y de superfluo en los estados de la movilizaci√≥n actual, c√≥mo nos relacionamos con nuestras vanguardias, c√≥mo nos interpelan hoy?

En un momento en el que ‚Äúla especializaci√≥n‚ÄĚ parece ser la mejor manera desde formar a un profesional, obrero, artista, frente al intrusismo profesional, ¬Ņcrees en el tipo de creador que es autor, performero, director, realizador?, crees en el ‚Äútodos hacemos de todo‚ÄĚ. ¬ŅEs posible llevar todos esos perfiles sin perderse demasiado?

Si hay intrusos es porque otros han dejado un vac√≠o, han hecho silencio o los hemos olvidado. Es muy dif√≠cil, lo hacen personas muy talentosas y/o muy aventureras. Podr√≠amos pensarlo desde el deseo. Como aperturas del deseo, de formas de la realizaci√≥n y la independencia. Es un s√≠ntoma, un comportamiento que existi√≥ siempre: algo similar hicieron Nemir√≥vich D√°nchenko, Ferdinando Taviani, Ludwig Flaszen, y entre nosotros, Rine Leal, Rosa Ileana Boudet, Raquel Carri√≥, entre tantos ejemplos que pudi√©ramos traer aqu√≠‚Ķ ninguno de ellos hac√≠a una sola cosa pero incre√≠blemente ahora no vemos toda la creatividad que supone trabajar en las instituciones, en el servicio p√ļblico: los m√ļltiples oficios, trabajos, labores de imaginer√≠a y v√≠nculos que supone.

Son recientemente las redes sociales, un uso m√°s democr√°tico de la tecnolog√≠a (fotograf√≠a, la posibilidad de publicaciones digitales, etc.) la que nos hace pensar en que solo est√° pasando ahora esa operaci√≥n multitareas, de m√ļltiples desempe√Īos. Uno se pone a pensar en Vicente Revuelta o Flora Lauten, c√≥mo hubiera sido su magisterio, su legado, la red de influencias, sus acciones art√≠sticas si hubieran tenido disponibles estas herramientas, estas situaciones de exploraci√≥n de lo creativo de tal inmediatez y comunicabilidad como las vivimos ahora.

Pero s√≠ hay intrusismo, hay mucho disparate circulando, mucho ego desplegado en nombre de la poes√≠a, de lo period√≠stico, de lo art√≠stico, ¬Ņpero no estamos todos un poco perdidos?, ¬Ņno estamos descentrados, llenos de a√Īoranzas, mir√°ndonos en espejos ajenos, simulando inquietud, simulando alegr√≠a, confianza? Hay argumentos que las ciencias sociales, la historia, la investigaci√≥n traen consigo que son precisos, espec√≠ficos y no son sustituibles ni intercambiables con pareceres, opiniones o el documento personal de cualquiera de nosotros. Y as√≠ en cada √°rea de estudios.

Alejandra Maldonado y Cristopher Cancel-Pomales en Venus y el alba√Īil, montaje de Aravind Adyanthaya, The Loisaida Inc. Center, Nueva York, y Casa Cruz de la Luna, Puerto Rico, 2016. Foto: Angel L. Matos/ cortes√≠a de la entrevistada

El conocimiento tiene un enorme valor y pareciera diluido, escamoteado, en estos d√≠as por esta opinolog√≠a, sentimentalidad, democracia de los yoes diciendo, nombrando, vaticinando, recordando‚Ķ. Pero esto es as√≠ y seguir√° siendo as√≠ y hablaremos de esta democracia directa ‚Äďdigamos‚Äď a la anterior representativa, en la que tantos quedaban fuera, porque era m√°s elitista, jer√°rquica, burguesa finalmente… La gran pregunta es qu√© leer, a qu√© atender, d√≥nde est√°n mis decisiones y c√≥mo las hago interactuar, qui√©n me influencia, c√≥mo rastreo, c√≥mo estudio, c√≥mo nombro lo que hago, con qui√©nes trabajo, finalmente las ideas, la ideolog√≠a, la disponibilidad al debate y no a la fe.

Es de enorme potencia ir de un lado a otro, experimentar, estudiar, tomarle el pulso a nuevas herramientas… creo que abre puertas, posibilidades de trabajo, de que te convoquen, te hace abrir el espectro de colegas y gente con la que interactuar, por ejemplo.

Tambi√©n porque muchas de estas funciones son m√°s visibles en las redes: es m√°s f√°cil encontrar un video en youtube que un poema de un libro publicado en Cuba o donde sea. Esta idea trae consigo otras muchas, donde la democracia parece ser la meta y tambi√©n es un problema o un desaf√≠o o quiz√°s la zona del trabajo colectivo m√°s urgente. ¬ŅQu√© se democratiza: el saber, el acceso al estudio, los textos de las ciencias sociales, la historia, la filosof√≠a o todas estas variables de la autoayuda mundial que pareciera que estamos escribiendo, leyendo, subrayando, repitiendo, consumiendo? ¬ŅEl dogma de la publicidad con otro aspecto?

¬ŅCu√°les son los impulsos, obsesiones, experimentos, preguntas, revelaciones, qu√© m√°s se repiten en tu escritura? Esos que persisten y te han hecho escribir todos estos a√Īos.

La idea de la revoluci√≥n libertaria y democr√°tica encarnada en la mujer, en las propias ideas que no son las del poder. La idea de la pasi√≥n, √ļnica y desdoblada, la intimidad, la idea del hombre (‚Äúla belleza del marido‚ÄĚ dir√≠a Anne Carson) y de los hombres amantes, aband√≥nicos, presentes. Un mismo hombre del que me enamoro siempre que es h√©roe y pobre diablo simult√°neamente. La obsesi√≥n √©pica en una lectura subconsciente, tremendamente subjetiva. La amenaza de esa subjetividad siempre intervenida por el afuera que ama y manipula y distorsiona voz, imagen. La pregunta por la comunidad, por los estadios de la vida ritual. La pregunta por la condici√≥n filos√≥fica que encarna el teatro pero tambi√©n la costumbrista, la chancleta (¬Ņpor qu√© pienso en Sartre y Simone de Beauvoir, en Jos√© Mart√≠ y la rumba a un mismo tiempo; en El arca y en Un novio para Veneranda; en una tribuna, en unos zapatos con flores en los tacones y en los helechos de la Sierra Maestra; en Lawton y en Par√≠s; en el pop repetitivo televisivo que le dio voz a mi sentimentalidad, y en el sacrificio; en acciones colectivas cuasi religiosas, en la captura de los ideales, en esa cosificaci√≥n siempre acechante.

Charlotte y el animal, de Martha Luisa Hern√°ndez y Andrea Doimeadi√≥s, Teatro El P√ļblico, 2015/ cortes√≠a de la entrevistada

El pensamiento como masacre, tambi√©n el ‚Äúsin sentido‚ÄĚ de la asociaci√≥n surrealista me interesa mucho, ese delirio que va de la neurosis al alumbramiento, a la lucidez. Me interesa pensar que una obra de teatro contiene muchas obras a su vez (pienso que eso trat√© de hacer en¬† Chesterfield sof√° capiton√©, por ejemplo, todas esas obras que quiso ser, esos deshechos, esos cad√°veres adentro de m√≠ misma, de un mismo texto, el ensayo que despliega en su propio l√©xico, la terminolog√≠a que lo hace af√≠n con todo lo que antes lo intervino, como un acto carnal, desmesurado.

La primera pregunta es ¬Ņqui√©n soy en el amor?, aunque aparezca ahora, como retardada, que me olvid√©. Me interesa lo que me resulta dif√≠cil, lo que me exige cambiar, la sensaci√≥n de que no me alcanza con lo que tengo y hay que ir por m√°s, m√°s a pesquisar, a rastrear, me pregunto por lo innombrable que nos da miedo, todo lo que no entendemos y nos da una patada, lo sensible que es propio, esas obras que te tratan como a un igual y te invitan a subirte a su carrusel, no a que te quedes est√°tico deserotizado mirando, mirando su pulcritud, su decencia, su maniobra tan f√°cil de aplaudir, su benevolencia. Se repite el desaf√≠o y el fracaso, el grito y la callada por respuesta, el gesto amoroso y el miedo. Lo que nos viene dado y el hambre, la carnicer√≠a, el circo‚Ķ que irrumpe en medio del amor.

Luego de vivir en otro pa√≠s, tan distinto, ¬Ņes tan dif√≠cil como algunos cuentan reencontrarse como escritor en un nuevo paisaje, en los nuevos rostros? ¬ŅEso de que el contexto te condiciona es tan real como muchos afirman? Si pudieras establecer una comparaci√≥n entre tu escritura antes y despu√©s, ¬Ņqu√© l√≠neas han continuado y cu√°les se han redireccionado hacia otras zonas investigativas? ¬ŅQu√© has estado haciendo en Argentina todos estos a√Īos?

Es muy evidente que he tenido más tiempo, así que es importante tener tiempo para escribir, no es juego… no todo el tiempo porque también creo que se vuelve contra uno (al menos, contra mí). Me gusta la idea de trabajar por encargo, me pasó con obras como Educación sentimental, Chesterfield sofá capitoné, que fueron pedidos en el marco de un taller; y ahora la reescritura de Orlando junto Agnieska Hernández, Rogelio Orizondo, Fabián Suárez, Martha Luisa Hernández Cadenas, Marien Fernández, Yunior García y Norge Espinosa, convocados por Carlos Díaz.

Me siento cada día más distinta y más sola, trabajo, me relaciono con argentinos poetas, dramaturgos, investigadores de teatro. Da un poco de miedo la especificidad, la marca nacional que no se borra, la identidad no es una pose, es algo absolutamente real, tangible, es tu corazón bombeando, también trabajas con bibliografías distintas o incluso trabajando con la misma bibliografía las haces funcionar de otra manera, de interpelar distinto…

Me dediqu√© varios a√Īos a la investigaci√≥n sobre el teatro de Pompeyo Audivert, a su m√©todo de trabajo, a todo lo que sucede en su Estudio, al que asist√≠ y donde tom√© clases varios a√Īos, despu√©s me baj√© y observ√©, dir√≠amos que por tres a√Īos o cuatro a√Īos, algo as√≠. Es un trabajo bastante contracorriente a lo que sucede en el teatro de Buenos Aires, que est√° tomado en su mayor√≠a por una actuaci√≥n representativa, con principios dir√≠amos stanislavskianos de organicidad, verosimilitud, etc.

El m√©todo de Audivert es el de armar improvisaciones colectivas que √©l llama m√°quinas teatrales donde el sustrato, la materia prima de esa palabra a explorar, es la poes√≠a y ciertos mitos nacionales: h√©roes, territorios, equ√≠vocos, objetos, etc. Las escenas m√°s bellas que he visto en mi vida las vi en esos a√Īos de entrenamiento en el Estudio El Cuervo, lo que el teatro hace y dice, lo que el teatro arma y desarma con las personas, con nuestros estados de √°nimo, con la sensibilidad personal.

Con Pompeyo armamos un libro que en la versión preparada/curada por mí permanece inédita pero él ha elegido algunas zonas del libro y lo ha editado recientemente; ahí aparece algo de lo que investigué durante ese tiempo y con posterioridad. Me gustaría armar un taller de crítica solo en relación con ese trabajo (a un trabajo de crítica participante, diríamos), del que un crítico forma parte, de lo que hace, del libro que prepara y del libro que pierde, del fracaso, de la autoridad individual en el teatro y de las variables para enfrentar la máxima pasión y también la pérdida, la no pertenencia, los adioses que la crítica activa y niega.

cartel de Ignacio & María, montaje de Festival di Teatro di Napoli, Italia, 2018

Chesterfield‚Ķ es la √ļnica obra que he publicado desde que estoy aqu√≠ y me parece mi mejor obra en todo sentido porque contiene muchos teatros dentro de una obra, efectos, sonoridades, el afuera y el adentro, la mirada desde fuera de Cuba sobre nosotros, sobre lo leg√≠timo de nuestras decisiones, la pregunta por la acci√≥n propia, la mano propia, la pregunta por la acci√≥n de los otros, las distorsiones,‚Ķ pero las veo como cuestiones oblicuas. Me interesa esta idea de lo oblicuo, no el af√°n evidente y enf√°tico que siento que es el tono predominante por nuestra situaci√≥n de angustia y de hartazgo.

Leo Charlotte Corday‚Ķ ahora como ‚Äútransparencia‚ÄĚ y sin embargo hace poco una actriz contaba que hab√≠a abandonado el montaje de esa obra porque le parec√≠a ¬°muy cr√≠ptica! ¬°Alabao! Me pareci√≥ incre√≠ble leer esto y me lleg√≥ el mensaje, ¬°ja! de la necesidad de textos que reflejen de forma m√°s directa los estados de la realidad(1).

Creo que Buenos Aires me ha dado o me ha impregnado algo, leve ‚Äďpienso que leve‚Äď, de este sentido de la oblicuidad. No me interesa la opinolog√≠a, el testimonio banal de mi vidita; con todo eso quiero hacer una bomba o una aventura m√°s conceptual.

Mis dos √ļltimos libros de poes√≠a (El trajecito rosa, Arpegio) he querido encararlos as√≠. Entonces estar fuera de Cuba es un dolor enorme porque uno pierde la inmediatez del espacio de creaci√≥n y circulaci√≥n que le son propios, que te identifican, que son ‚Äúla naturaleza‚ÄĚ.

Desde Buenos Aires he continuado pensando y hablando y recreando a Cuba en cada cosa que hago: pude preparar la selecci√≥n y el estudio introductorio del teatro de Virgilio Pi√Īera, pensando en un lector argentino, pensando en qu√© decirle de nuevo de este autor tan amado que no sea a√Īadir gestos al estereotipo y a todo lo que en este pa√≠s se conoce de √©l. Me interes√≥ contar que fue el dramaturgo m√°s le√≠do y llevado a escena en los a√Īos 90, de c√≥mo su dramaturgia encarn√≥ la idea de lo contempor√°neo para mi generaci√≥n.

Escrib√≠ tambi√©n estudios introductorios a los teatros completos de Iv√°n Turgu√©niev y Ant√≥n Ch√©jov, la mayor parte de sus obras se tradujeron entonces por primera vez directamente del ruso. Uno sabe que est√° escribiendo para una ciudad, un pa√≠s, un gremio ‚Äďel del teatro‚Äď que se ha formado como lector, como espectador, como ciudadano en coordenadas muy distintas a las m√≠as, a las nuestras.

La idea de lo latinoamericano es en lo primero en lo que no hay coincidencias. Este es un pa√≠s que vive otro tipo de soledad que en un punto se parece a nuestra insularidad. Siento que Cuba en medio de su crisis permanente est√° atravesada por circulaciones mucho m√°s contaminantes. La escena de Buenos Aires es de gran autonom√≠a, la siento ensimismada, autocomplaciente, con su mitolog√≠a de cera poco curiosa y deseosa de mezclarse, de ser intervenida… pero inmensamente productiva.

cartel de Ares (Ar√≠stides Hern√°ndez) para Charlotte y el animal, de Martha Luisa Hern√°ndez y Andrea Doimeadi√≥s, Teatro El P√ļblico, 2015

El ciclo de Dramaturgias posibles que aparece reflejado en los Cuaderno de Picadero y que coordinaste en Buenos Aires, es hermoso y abarcador.

Dramaturgias posibles es el ciclo que creé y he coordinado desde 2013. Los cuadernos(2) fueron una invitación del Instituto Nacional del Teatro. Me interesaba poner en discusión el término dramaturgia entre los creadores, explorar formas de trabajo, de apropiarse de procedimientos, también la instancia pedagógica de la dramaturgia aquí.

Es una entrevista en p√ļblico que hago a un invitado o varios, que habitan un amplio espectro de saberes, filiaciones y pertenencias: desde escritores de teatro a la manera m√°s convencional, a actores, actrices, directores, core√≥grafos, dise√Īadores. Algo a lo que la cr√≠tica escasamente tiene acceso, que es la cocina, el testimonio vivo de los procesos.

Para mí es un gran desafío porque muchas de las obras se escribieron o se presentaron antes de mi llegada aquí, así que es una conversación entre teatros fantasmáticos, que conozco por textos críticos, testimonios o escasos videos junto a la producción actual de ese artista.

Luego de pasar tres a√Īos sin venir a Cuba, ¬Ņqu√© encontraste Nara?

Siempre encuentro mucho cari√Īo y eso me emociona y no puedo dejar de estar agradecida (‚Äúalgo habr√© hecho bien‚ÄĚ, pienso). La crisis se ha agudizado y es imposible de eludir, cuando sabes que las imprentas est√°n paradas, que los medicamentos faltan en la farmacia, sumada a las carencias que ya sabemos acumuladas de hace d√©cadas. Qu√© se puede sentir sino es un gran dolor. Cualquiera se da cuenta de que eso tiene que parar en alg√ļn momento, que no se puede vivir eternamente en ese estado de crisis que asfixia, desmoraliza, enferma. A la vez, la vida contin√ļa, y pasan muchas cosas importantes en nuestro √°mbito: libros como los de Taim√≠ Di√©guez, que present√©, o el de poes√≠a de Martha Luisa Hern√°ndez Cadenas, o la compilaci√≥n Lecturas atentas preparada por Mabel Cuesta y Elzbieta Sklodowska, junto a lo que yo misma hice esos meses: la presentaci√≥n de Arpegio en la que participaron poetas muy queridos y valiosos (Soleida R√≠os, Susana Haug, Jamila Medina, Larry Gonz√°lez, MLHC), el taller de dramaturgia que ustedes me invitaron a impartir en la Biblioteca Nacional, por ejemplo. Esos d√≠as en La Habana se desarroll√≥ la acci√≥n comunitaria y art√≠stica ‚ÄúHabitar el gesto‚ÄĚ, coordinada por Karina Pino, Dianelis Di√©guez y Mait√© Hern√°ndez, donde quiero leer con orgullo los devenires de nuestra teatrolog√≠a.

¬ŅT√ļ extra√Īas el aula, el Seminario, los alumnos?

portadilla tablas

S√≠, los extra√Īo. Extra√Īo tambi√©n la disponibilidad de ellos, algo que tiene que ver con¬† querer ser artista todo el d√≠a de tu vida, a todas horas. Hay algo de la condici√≥n aficionada, no profesional del artista, del tallerista aqu√≠ que es completamente diferente a eso. Me recuerda esos a√Īos 80 cubanos y las casas de cultura llenas de ‚Äúpueblo‚ÄĚ despu√©s de las cinco de la tarde, el teatro de aficionados en las universidades y centros de trabajo. Me acuerdo estando en la escuela primaria haciendo peque√Īas escenas para reuniones de padres y encuentros m√°s tem√°ticos en relaci√≥n con la familia, la comunicaci√≥n, el estudio Y tambi√©n me he acordado mucho en estos a√Īos de la sala teatro Cheo Bri√Īas, en el pasaje del mismo nombre, perpendicular a la calle Reyes, en Lawton, a dos cuadras de mi casa, donde se pon√≠an obras, peque√Īas zarzuelas, sketches. Los vecinos cantaban, era todo vecinal, comunitario, alegre, ‚Äúmenor‚ÄĚ, se hac√≠a entre todos los que quer√≠an, hab√≠a mucha gente de m√°s de sesenta a√Īos y la muchachada imprescindible‚Ķ Son instancias distintas de lo aficionado las de aquellos a√Īos de Cuba y lo que vivo en Buenos Aires. Todo el teatro independiente, ese teatro que se investiga en papers universitarios en congresos internacionales sobrevive en una enorme precariedad econ√≥mica, por el puro deseo y amor de los actores, actrices y talleristas que lo sostienen. La mayor√≠a de esos artistas no han tenido una formaci√≥n acad√©mica y van de un estudio teatral a otro, no s√© si vale usar la palabra entrenamiento pero es pr√°ctica viva y constante, pura vocaci√≥n y amor.

As√≠ que el seminario del ISA, como tantas cosas de Cuba, es esa rara mezcla de posibilidad elitista con carencia, de ‚Äúestar en el arte y no en la realidad‚ÄĚ, de estar absortos, contemplativos y con hambre. Ahora doy talleres privados y cl√≠nica de obra a gente muy diversa, en cuanto a formaci√≥n, a edad, a po√©ticas.

¬ŅCu√°ndo empezaste a escribir, a ser publicada y a ser le√≠da con fervor, a ser seguida por estudiantes que como Rogelio Orizondo luego, se convirtieron en dramaturgos pol√©micos, interesantes, multipremiados, representados? ¬ŅC√≥mo fue ese tr√°nsito y qu√© hac√≠as antes? T√ļ misma dijiste una vez que empezaste tarde, ten√≠as treinta y tantos‚Ķ ¬ŅTarde, por qu√©?

Empec√© a escribir teatro ya en 2000, hab√≠a cumplido treinta a√Īos. Recuerdo esos a√Īos 90, mis primeros tiempos en Casa de las Am√©ricas, junto a Rosa Ileana Boudet y Vivian Mart√≠nez Tabares, cuando comenc√© a participar de la edici√≥n de la revista Conjunto, de los encuentros internacionales que se convocaron, recuerdo claramente que llegu√© al Departamento de Teatro y se estaba terminando de editar el n√ļmero 99 que contiene un texto de Guillermo G√≥mez Pe√Īa (Border Brujo). Ya entrados los 2000 vino a presentar uno de sus performances a Mayo Teatral. Rosa Ileana publica en 1995 Morir del texto, una antolog√≠a que me parece fundamental para entender la idea de dramaturgia que todav√≠a creo vigente, en la que uno pod√≠a encontrarse √ďpera ciega, Safo, La paloma negra, Manteca, Los equ√≠vocos morales, Team ball, y m√°s‚Ķ Parec√≠a un momento de enorme fuerza en medio del p√°ramo. Ese libro contiene una propuesta de convivencia de ideas muy personales y potentes en relaci√≥n con la palabra en el teatro, en c√≥mo habitar el espacio literario del teatro.

Entonces en 2000 escribo Ignacio & Mar√≠a y tuvo una hermosa acogida porque,¬† entre otras, fue finalista de la primera edici√≥n del Premio Virgilio Pi√Īera. Me¬† acuerdo de dramaturgos como H√©ctor Quintero, Gerardo Fulleda o Freddy Artiles –que uno pensar√≠a tan distantes de lo que hago–, pues ellos fueron muy generosos en esas primeras lecturas en p√ļblico de la obra y dijeron: ¬°poeta dram√°tica!, a lo que yo respond√≠ ¬°oh, Charito!, ja! y me fui a leer de ese g√©nero y sus secuelas, y entend√≠ que Charlotte Corday… deb√≠a llevar ese subt√≠tulo. Digamos que siento que me hice dramaturga/poeta dram√°tica en la redacci√≥n de Conjunto, trabajando textos de √≠ndole tan distinta como lo que ha publicado la revista (ensayo, periodismo, testimonio, entrevista, diarios, cartas‚Ķ) tambi√©n pensando esos textos en relaci√≥n con las im√°genes (fotos, ilustraciones, tipograf√≠as: dise√Īo gr√°fico‚Ķ), y viendo teatro, como todos nosotros. Yo termin√© el ISA y sent√≠a que no sab√≠a nada, cuando estudiaba all√≠ apenas se hablaba de poes√≠a, de los v√≠nculos entre poes√≠a y texto teatral, eran los a√Īos de la ‚Äúf√°bula‚ÄĚ, como si solo la acci√≥n narrativa de la ficci√≥n pudiera sostener al texto‚Ķ finalmente decid√≠ estudiar Teatrolog√≠a, as√≠ que a veces no sale todo como uno quisiera desde el principio y los veinte a√Īos; despu√©s hay sorpresas si uno est√° atento‚Ķ hay esperanzas… ¬°ja!

Rogelio Orizondo es un gran artista y adem√°s de su poes√≠a y de sus textos para el teatro, me interesa sobremanera ‚Äďy tiene que ver con la primera pregunta‚Äď cuando despliega su accionar cr√≠tico; cuando siendo profesor de Historia del Teatro en la Facultad, por ejemplo, asociaba textos como La noche de los asesinos, Los siete contra Tebas y La casa vieja para pensar la familia, los v√≠nculos entre hermanos, la idea de innovaci√≥n dramat√ļrgica en el periodo, las escisiones ideol√≥gicas.

Pero Rogelio no es una excepci√≥n; me siento unida, ‚Äúparte de un mismo proceso‚ÄĚ a colegas de todas las generaciones. La historia del teatro cubano, volver sobre esos estudios, siento que es lo m√°s importante ahora. Si tuviera la posibilidad de auspiciar, de organizar un seminario o taller invitar√≠a a la gran Rosa Ileana Boudet, que ha venido escribiendo una serie de libros fundamentales para el corpus de la historiograf√≠a teatral cubana y que la mayor√≠a de nosotros, en Cuba y fuera de Cuba, desconoce.

¬ŅQu√© nos diferencia de los hombres en lo po√©tico, en lo humano, en lo esencial, en lo general? ¬ŅQu√© es la soledad para ti?, ¬Ņqu√© es la tristeza?, ¬Ņqu√© es la nostalgia?, ¬Ņqu√© es el amor?, ¬Ņqu√© es el sexo?, ¬Ņqu√© es la lealtad?, ¬Ņqu√© es la felicidad?

No hay palabras en el mundo para contar las experiencias más radicales, como amar a un hijo, o la muerte de la madre o vivir en otro país. Todo eso es soledad, vacío, un tipo de imposible, de pobreza extrema. Se vuelve todo bastante inhóspito e innecesario.

La mujer est√° asociada a una pol√≠tica del cuidado, siempre el mundo espera que nosotras cuidemos, acompa√Īemos, amemos, cocinemos‚Ķ se habla mucho de esto √ļltimamente. El tiempo, el trabajo, el no dinero, la soledad. Pienso en c√≥mo las mujeres hemos sido recompensadas por nuestras acciones amorosas, familiares: veneradas y amordazadas a un mismo tiempo.

 Creo que no le tenemos miedo a la idea del dolor, a trabajar con el dolor, con el dolor del cuerpo y del alma, a tematizar todo eso, y a probarlo en carne propia, con las palabras cuando escribimos que también son carne.

Creo que las mujeres tenemos m√°s posibilidades de cambiar las reglas, por eso es imperdonable que las mujeres al mando o las m√°s exitosas reproduzcan modelos creados por hombres, las mismas costumbres. Pareciera que este es el momento de las escritoras y especialmente de las escritoras lesbianas y trans, por el inter√©s que despiertan sus producciones, as√≠ como las escrituras de otros grupos sociales que han sido discriminados e invisibilizados. Por otra parte, todas las que no nos interesa el poder, nos preguntamos qu√© hacer, c√≥mo accionar, c√≥mo contar lo que hacemos, qu√© se puede cambiar, qu√© no repetir, c√≥mo trabajar y juntarse… o quiz√°s es porque ¬°nos interesa el poder!

Esa pregunta quién soy en el amor me parece precisa, me identifico con esta interpelación a mí misma, a los recorridos amorosos de una. Ayer me dijo un amigo muy querido que sentía que yo estaba de vuelta de muchas cosas pero al rato, que era muy idealista, así que esto quizás tiene que ver con la nostalgia, con la memoria de lo que hemos sido, con la ética fundamentalmente, pero también con el arrebato que nadie nos quita y que se sigue llamando ilusión. Y

¬†hacia delante, m√°s incertidumbre que escoba enredada, Sara Ahmed escribe en La promesa de la felicidad: ‚Äúrebelarse es deshacerse, es no reproducir una herencia‚ÄĚ y que ‚Äúel futuro feliz es el futuro del quiz√°s‚ÄĚ. Siento que el mandato de la felicidad es tremendo, que las mujeres artistas y escritoras tambi√©n padecemos el mandato de ser hipersexuales, de estar siempre erotizadas, calientes, contentas. Siempre vigiladas, nos contabilizan todo: parejas, hijos, crianza de los hijos, casa limpia, libros en tu casa que se pueden ver en las fotos, amistades influyentes, cantidad de amigas, cantidad de libros publicados, empat√≠a con el mundo, sentido del humor, poder de circulaci√≥n, traducciones, poder de encantamiento‚Ķ Es agotador‚Ķ y me pregunto si los textos, nuestras escrituras producen eso, si todo eso lo produjo leernos con atenci√≥n‚Ķ. ¬Ņc√≥mo lo sientes t√ļ?

1) Ediciones sinsentido public√≥ en 2019 Charlotte Corday habla por segunda vez, un libro colectivo que compendia voces/(re)lecturas/estudios sobre el poema dram√°tico de Nara Mansur, a partir de las dis√≠miles apropiaciones y versiones que ha tenido. Puede descargarse aqu√≠: https://drive.google.com/file/d/12Hvrd9–btlJIx47CyW1wEaNJ1m_CtLG/view?fbclid=IwAR3a8FJZawNBzopAtFkxKiWqQTH2LpTSEKeKs1f98RTJuu0QDh1CiNCLgoI

2) Los Cuadernos de Picadero 33 y 34 pueden descargarse libremente en los siguientes links: http://inteatro.gob.ar/editorial/publicaciones/cuadernos/cuaderno-de-picadero-no-33-1220

http://inteatro.gob.ar/editorial/publicaciones/cuadernos/cuaderno-de-picadero-no-34-1234


Desarrolla la AHS Consejo Nacional online

*Tomado de Cubarte. Portal de la Cultura Cubana

Encabezado por su Presidente, el dramaturgo Rafael Gonz√°lez Mu√Īoz, y por Nislay Molina N√°poles, miembro del Bur√≥ Nacional de la Uni√≥n de J√≥venes Comunistas (UJC), sesion√≥ este martes el Consejo Nacional de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS). En videoconferencia desde el Comit√© Nacional de la UJC, se desarroll√≥ esta importante reuni√≥n con la presencia de los presidentes de los Ejecutivos Provinciales, los miembros de la Direcci√≥n Nacional y los cuadros juveniles que atienden la actividad cultural en cada territorio, en la que se analizaron importantes aspectos relacionados con la vida interna de la organizaci√≥n de j√≥venes creadores, el trabajo de sus asociados y las estrategias a seguir en tiempos de COVID-19.

En la cita se destac√≥ el trabajo de la organizaci√≥n durante los meses de pandemia, espec√≠ficamente, la labor en la promoci√≥n del arte joven, la presencia cada vez m√°s creciente de contenidos culturales en redes sociales y los resultados e impacto de eventos y jornadas de programaci√≥n que, a pesar del coronavirus y las medidas sanitarias adoptadas en el pa√≠s, no dejaron de desarrollarse, como el Festival de Juventudes Art√≠sticas Romer√≠as de Mayo; la jornada literaria Or√≠genes, que homenaje√≥ desde Contramaestre el aniversario 125 de la ca√≠da en combate del H√©roe Nacional Jos√© Mart√≠; y el concurso literario La llave p√ļblica de Ciego de √Āvila.

Rafael Gonz√°lez recalc√≥ la necesidad de seguir elaborando estrategias de comunicaci√≥n conjuntas que permitan ganar cada d√≠a m√°s en la promoci√≥n de los j√≥venes creadores. Felicit√≥ a las provincias que han estado a la vanguardia, no solo en la organizaci√≥n de eventos, sino tambi√©n en la elaboraci√≥n y difusi√≥n constante de c√°psulas con mensajes de bien p√ļblico y la promoci√≥n art√≠stica, adem√°s de otras tareas relacionadas con la situaci√≥n sanitaria, como la filial de Guant√°namo. Llam√≥ a multiplicar esas iniciativas y a trabajar en el dise√Īo de una programaci√≥n mensual virtual desde las Casas del Joven Creador; as√≠ como revisar el dise√Īo de las jornadas para adaptarlas a la nueva situaci√≥n.

Por su parte, Nislay Molina transmiti√≥ un¬† mensaje de reconocimiento del Partido Comunista de Cuba a los j√≥venes creadores por las acciones concretas desarrolladas durante las Romer√≠as de Mayo. ¬ęSe demostr√≥ que s√≠ se puede seguir desarrollando el arte desde las redes sociales y lograr un impacto en la comunidad y en los p√ļblicos. La AHS inici√≥ este camino y ha puesto la parada alta al resto de las organizaciones pol√≠ticas y de masas y a los centros y consejos de la Cultura. Adem√°s, se han sumado como el resto de los j√≥venes del pa√≠s a diferentes acciones en centros sin amparo familiar y a brigadas de ayuda a personas discapacitadas y con problemas sociales, llev√°ndole alimentos y art√≠culos de primera necesidad, como ha hecho la filial de Artemisa¬Ľ‚Äď resalt√≥.

Se revisaron el estado de las becas y premios de la Asociación, las diferentes iniciativas para su promoción y socialización; el resultado del financiamiento a obras de creadores asociados a través de la beca El reino de este mundo; la concepción, elaboración y producción de paquetes promocionales de artistas para la programación de verano; y la necesidad de estrechar los vínculos territoriales con los centros, consejos y direcciones provinciales de Cultura. También se ponderó la marcha de proyectos internacionales de colaboración y el rescate de la memoria histórica de la AHS; así como las propuestas e ideas para desarrollar el próximo proceso de Crecimiento.

 

Finalmente, se reconoció la oportunidad de usar la tecnología para desarrollar este Consejo Nacional, vía que utiliza hoy la UJC en todo el país y que ha llegado para quedarse en el contexto de la COVID-19.


Escritor con alma de pez (+Fotos, video y poesía)

La literatura circula por la marea de sus venas. Desde ni√Īo se alimenta del ambiente creativo reinante en su familia, entre versos e improvisaciones. En sexto grado escribi√≥ sus primeras redondillas, coplas y cuartetas, las cuales aprendi√≥ de su madre a la luz de una vela durante un apag√≥n. En esa etapa ya redactaba tambi√©n algunos cuentos.

Licenciado en Comunicaci√≥n Social, instructor de arte en la especialidad de Teatro y egresado del Centro Nacional de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, Roly √Āvalos D√≠az ya tiene dos libros publicados y una lista de premios como poeta y narrador. Miembro del grupo Ala D√©cima y de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, es uno de los directores del grupo po√©tico-teatral-musical RolleX.

Textos suyos de diversos g√©neros aparecen en revistas y antolog√≠as de pa√≠ses como Espa√Īa, Colombia, M√©xico, Argentina, Ecuador, Estados Unidos, Venezuela e Italia. Entre sus reconocimientos se incluyen el primer premio en la categor√≠a Lengua Castellana del concurso internacional St. Paul‚Äôs School, en Barcelona (2003).

Tambi√©n, el premio en el certamen internacional de d√©cima Espinela Tuineje, en Santa Cruz de Tenerife (2011); premio en el Certamen Po√©tico de la Orden Literaria Francisco de Quevedo (Espa√Īa, 2014); premio Ala D√©cima (Cuba, 2018); el de D√©cima Escrita Francisco River√≥n Hern√°ndez (Cuba, 2018) y el premio Toda Luz y toda m√≠a (Cuba, 2019).

Autor de los libros¬†Mundo pa√Īuelo¬†y¬†Boca de lobo,¬†este joven inquieto recuerda con agrado su infancia en Alamar y Guanabacoa, en La Habana, cuando jugaba ajedrez y b√©isbol. Sin embargo, sus mejores travesuras fueron imaginarias, seg√ļn narra. Se disfrazaba de personajes c√©lebres, y le fascinaba leer.

¬ęSab√≠a que ten√≠a un t√≠o poeta y famoso, quien cantaba unas vertiginosas seguidillas y ense√Īaba a improvisar d√©cimas, Alexis D√≠az-Pimienta. En las visitas a su casa, siempre aprend√≠a algo junto a mi primo Axel, su hijo mayor. Hasta las rifas en los cumplea√Īos hab√≠a que ganarlas mediante juegos de rimas. Recuerdo la explosi√≥n de creatividad, las ocurrencias, la alegr√≠a y el ingenio constantes, que sol√≠an terminar en guateques y controversias entre mis t√≠os¬Ľ, rememora quien tambi√©n se desempe√Īa como editor y corrector.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo asumes el proceso creativo?

‚ÄĒBusco siempre el equilibrio. Jugar mientras creas es un acto muy serio. Me exijo la consagraci√≥n a esa ambivalencia. En mi opini√≥n, un creador llega a la verdadera madurez cuando se integra tanto al proceso creativo que, incluso en las horas de mayor incertidumbre o angustia, escribe sin pensar demasiado, pinta, baila, canta, graba, le improvisa a la posteridad un destello, un rasgu√Īo de luz.

‚ÄĒ¬ŅCu√°nto de tus vivencias hay en las historias?

‚ÄĒCasi todo (por la biograf√≠a que autorizo cuando me desnudo o se desnudan a trav√©s de m√≠ los personajes), y casi nada (porque tambi√©n hay distancia y fr√≠a inteligencia). Igualmente robo ademanes y sicolog√≠as a las vidas de los otros. La realidad puede ser m√°s ancha y m√°s ajena que la imaginaci√≥n. Preferir√≠a que mi estilo y mi voz mutaran de libro en libro, aun cuando el cambio sea leve. Lo contrario se parece al estancamiento y la mediocridad.

‚ÄĒ¬ŅTodav√≠a se puede aspirar a lo verdaderamente nuevo en la literatura o los autores deben conformarse con dominios de t√©cnicas y abordajes de historias de alguna manera reÔ¨āejadas por otros?

‚ÄĒLo verdaderamente innovador suele ser un enigma. Y en los tiempos actuales todo parece ya escrito, refrito‚Ķ No obstante, nunca debemos conformarnos, a no ser que rendirse sea tambi√©n una acci√≥n po√©tica, un acto creativo. Mientras vivamos debemos explorar nuevos abismos, leer y estudiar con atenci√≥n el arte que se gesta en otras latitudes, alimentarnos de otras miradas, darle otra vuelta a la b√ļsqueda.

¬ęAun cuando parezca que vivimos en permanente fase de alarma apocal√≠ptica, cada autor puede traer un nuevo universo, el suyo, por muy minimalista que parezca, y defenderlo con las fuerzas de su talento y audacia. Toda aldea puede volverse un cosmos¬Ľ.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo surgi√≥ la idea de RolleX? ¬ŅCu√°les son sus din√°micas y sue√Īos?

‚ÄĒMi primo Alex D√≠az Jr. y yo somos amantes y defensores del repentismo, por convicci√≥n, por necesidad y tradici√≥n familiar. Lo consideramos una riqueza siempre en peligro de extinci√≥n, y no de extensi√≥n, como deber√≠a ser. Muchos no valoran la fuerza de la oralidad y la improvisaci√≥n po√©tica, que tan vitales son para el alma de la humanidad.

¬ęRolleX surgi√≥ por el deseo de revertir esa realidad, y oxigenar, a trav√©s de v√≠as frescas, joviales, din√°micas y espectaculares, ese arte que en cierta medida se ha empolvado, por infinitas razones, en todos los niveles, desde algunos repentistas hasta las instituciones.

¬ęFavorecemos la transmisi√≥n de d√©cimas a trav√©s de puestas en escena, acompa√Īadas por g√©neros musicales, poemaciones, performances y diversas modalidades de la improvisaci√≥n. Insistimos en el t√©rmino neorrepentismo y sus m√ļltiples usos, para potenciar un sistema po√©tico que debe llegar a las mayor√≠as. Pretendemos maximizar su alcance, mediante¬†shows¬†y tambi√©n a trav√©s de m√©todos m√°s docentes: conferencias y talleres intensivos, por ejemplo¬Ľ.

‚ÄĒ¬ŅTe preocupa el futuro de la poes√≠a improvisada en Cuba?

‚ÄĒHay buena salud en la poes√≠a improvisada aqu√≠, pero necesitamos expandirnos y potenciar eventos como¬†Oralitura, realizado por primera vez en el a√Īo 2019 con el apoyo de la AHS y de diversas instituciones. Necesitamos m√°s iniciativas que consigan el cambio de percepciones err√≥neamente incrustadas, por prejuicios, en el imaginario popular. Es imprescindible la convivencia entre artistas de varias manifestaciones en una gran fiesta del idioma y a favor del buen gusto.

‚ÄĒAlgunos consideran que la literatura cubana no vive un buen momento. ¬ŅComparan a los autores actuales con los de otras generaciones? ¬ŅQu√© piensas?

‚ÄĒLos problemas de la literatura cubana son otros, y muy diversos. Las comparaciones existen para bien y para mal. Resulta esencial una cr√≠tica m√°s abundante, m√°s √©tica y profunda, as√≠ como la edici√≥n o reedici√≥n de algunos autores cubanos y extranjeros, cuyas lecturas fomentar√≠an bases m√°s enriquecedoras.

¬ęNecesitamos incrementar los intercambios y un plus m√°s atractivo en los espacios literarios. Una tertulia no tiene por qu√© ser solo para minor√≠as muy interesadas: periodistas, poetas, editores, narradores, ensayistas, dramaturgos‚Ķ Debemos preguntarnos por qu√© no predominan m√°s lectores comunes, ajenos a la intelectualidad. ¬ŅEs demasiado ut√≥pico aspirar a eso?

¬ęEn ese sentido se asemeja al repentismo. Parece que hay un desd√©n social ante el arte, pero sabemos que no es as√≠. Somos muchas voces abri√©ndose paso e inaugurando caminos y mundos que a veces se entrecruzan y otras veces ni siquiera llegan a conocerse. Hay grupos, subgrupos, sectas, saraos, exclusiones, electrones sueltos, una flora y una fauna, y en general el mundillo literario, o art√≠stico, puede llegar a ser competitivo, selv√°tico, un aut√©ntico nido de serpientes.

¬ęPese a ello, el panorama tiene aspectos positivos, ciertas alianzas, eventos, festivales, editoriales (aun con crisis de papel), concursos, pocos lectores pero fieles, creadores de pura raza, de talento indiscutible y oportunidades para crecer. De esos asideros nos sostenemos desde dentro. Con innumerables escollos (tangibles y subjetivos) crece y se construye el corpus de nuestra literatura. Y hay zonas salvables, recomendables. Lo peor que veo es cierta imposibilidad de darnos a conocer a un gran p√ļblico, y no digo internacional, sino primeramente nacional¬Ľ.

‚ÄĒ¬ŅCu√°n dif√≠cil o f√°cil es publicar hoy en Cuba para los j√≥venes, m√°s all√° de la falta de papel?

‚ÄĒDepende del vaiv√©n de muchos factores. En teor√≠a parece f√°cil, en la pr√°ctica puede suponer un jerogl√≠fico, salvo para unos pocos privilegiados que obtienen los premios en los cert√°menes que incluyen la publicaci√≥n. Gracias a que gan√© un concurso pude publicar mi primer libro en Cuba. La v√≠a de enviar a los planes editoriales es sencilla: la espera del dictamen y la impresi√≥n es un poco m√°s engorrosa y una carrera de obst√°culos. Requiere de armarse de una paciencia, en ocasiones, sobrehumana.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo te defines como escritor y persona?

‚ÄĒPez de ciudad, rat√≥n de biblioteca y librer√≠as, animal civil, so√Īador impenitente, ¬ęletraherido¬Ľ. Soy un curioso √°vido de sensaciones, rincones y destellos, un aprendiz eterno en busca de la palabra exacta, alguien que quiere continuamente mejorar como persona y escritor.

‚ÄĒ¬ŅReferentes en la literatura, cubanos y extranjeros‚Ķ?

‚ÄĒLos menciono en el orden ca√≥tico de los recuerdos y las nostalgias de sus lecturas: Jos√© Mart√≠, C√©sar Vallejo, Eliseo Diego, Alejandra Pizarnik, Jorge Luis Borges, Cervantes, Rainer Mar√≠a Rilke, Hemingway, Garc√≠a M√°rquez, Carpentier, Pessoa, Cort√°zar, Lorca, Vargas Llosa, Oscar Hahn, Ricardo Piglia, Roberto Juarroz, Enrique Vila-Matas, Jos√© Emilio Pacheco, Luis Garc√≠a Montero, Anne Carson,¬†Alexis D√≠az-Pimienta, David Mitrani, Alberto Guerra, Andr√©s Neuman, Natalia Litv√≠nova‚Ķ

‚ÄĒ¬ŅSue√Īos en el mundo creativo?

‚ÄĒQue mis textos sean buscados, le√≠dos. Terminar mis novelas, los libros de cuentos, mis proyectos de otros g√©neros. Viajar por varios escenarios. Sorprenderme, superarme, consagrarme en cuerpo y alma, aprender siempre.

Afrorretrato

Yo

poeta negro

con 1,81 de estatura

62,5 kilogramos de peso

            con ojos negros

            manos negras

pies negros

espalda negra

de abuelos y padres negros

hermanos negros

novia y exnovias negras

yo

negrito

negrón

pasudo

bembón

tinto

retinto

nigger

black

yo

vestido de negro

soy un papel en blanco


El mejor amigo de las ni√Īas y los ni√Īos florece ‚ÄúDe donde crece la palma‚ÄĚ

Cada a√Īo, por estas fechas, tiene lugar en el granmense municipio de Jiguan√≠ el Sal√≥n Nacional de Pl√°stica Infantil ‚ÄúDe donde crece la palma‚ÄĚ. Un espacio nacido para homenajear al mejor amigo de las ni√Īas y los ni√Īos desde la creaci√≥n art√≠stica. Esta ocasi√≥n fue diferente, no solo por las circunstancias impuestas por la Covid 19 a nuestro pa√≠s, sino porque est√° celebrando su aniversario 25.

El sal√≥n, seg√ļn nos cuenta Janet Oliva Su√°rez, joven martiana y fundadora de tan importante evento, en su primera etapa solamente inclu√≠a las obras sobre Mart√≠ pero con el tiempo, sin perder su esencia, fue ampliando el espectro. Actualmente el objetivo general consiste en ‚Äúfomentar la creaci√≥n infantil a trav√©s de las artes pl√°ticas, con √©nfasis en los aspectos hist√≥ricos y culturales de sus entornos.‚ÄĚ

En estos 25 a√Īos ‚ÄúDe donde crece la palma ha madurado en inclusi√≥n y extensi√≥n‚ÄĚ ‚Äďcomenta Janet‚Äď. ‚ÄúDe 148 participantes en las primeras ediciones, hoy son m√°s de un mill√≥n. Ha servido, adem√°s, de plataforma para un proyecto dirigido a la protecci√≥n de la infancia en Cuba desde la cultura.‚ÄĚ Tambi√©n ha tenido una marcada influencia en sus coordinadores quienes han logrado incorporar a ni√Īas y ni√Īos con necesidades especiales. No es casual, entonces, que para esta edici√≥n buscaran alternativas para que los infantes no perdieran la oportunidad de rendir tributo a nuestro Jos√© Mart√≠ y a la historia patria.

Con esa finalidad se construy√≥ una estrategia que comprendi√≥ ‚Äúla recepci√≥n de las obras de manera virtual e impresa. Tambi√©n se dise√Ī√≥ un cat√°logo retrospectivo de los 25 a√Īos con una selecci√≥n de obras premiadas y se mont√≥ la exposici√≥n de las obras recibidas en los portales de la galer√≠a de artes pl√°sticas‚ÄĚ.

Por esos caminos anda este Sal√≥n Nacional que cada a√Īo hace florecer a ese hombre inmortal ‚ÄúDe donde crece la palma.