José Martí


Sobrepasar los límites del sonido

A partir de las redes sociales y de una colaboraci√≥n para un videoarte pude llegar hasta la obra de este artista, cuya mayor virtud podr√≠a ser la de estar siempre en constante movimiento y b√ļsqueda interior.

Ren√© Rodr√≠guez (Trinidad, 1979) es compositor y artista visual, graduado del Instituto Superior de Arte, con una Maestr√≠a en Composici√≥n. Ha obtenido diversos premios como compositor, entre ellos el Alejandro Garc√≠a Caturla de la UNEAC, el Premio por mejor m√ļsica original en el Festival Broadcasting Caribbean de la UNESCO, Premio de composici√≥n en el Festival de la Canci√≥n por los 500 a√Īos de la fundaci√≥n de Trinidad, y el Caracol de la UNEAC. As√≠ mismo obtuvo tres premios de fotograf√≠a en el 22 Sal√≥n de la Ciudad de Arte Contempor√°neo de La Habana en 2018.¬†

Su obra ha sido expuesta en importantes eventos y festivales dentro y fuera de Cuba. Como fotógrafo ha desarrollado varias exposiciones colectivas y personales.

Desde los inicios ha desarrollado su est√©tica creativa a partir de la m√ļsica electroac√ļstica en relaci√≥n con la poes√≠a, las artes pl√°sticas, el teatro, la fotograf√≠a y el cine, inquietudes creativas que han nutrido su sensibilidad y que le permiten ir redescubriendo el mundo con los mismos ojos asombrados y, siempre, desde la humildad.

Desde peque√Īo comenzaste estudios en el conservatorio de tu provincia natal, Sancti Sp√≠ritus, en la especialidad de piano, incluso formaste parte de un grupo musical infantil llamado Juventud 2000, desde donde empezaste a incursionar en el mundo de la composici√≥n musical, pero, qu√© fue lo que realmente te enamor√≥ de la m√ļsica.

Comenzar a estudiar desde los ocho a√Īos el piano e integrar una banda musical infantil desde 6to grado fue la consecuencia de un primer amor, de una certeza que anteriormente se ven√≠a enramando. M√°s que haberme enamorado de la m√ļsica dir√≠a que experiment√© un deseo muy fuerte desde ni√Īo por descubrir sonidos, puedo afirmar que de manera inconsciente.

De mi primera infancia trinitaria recuerdo que mi abuelo ten√≠a un escaparate viejo en el traspatio, en √©l conservaba un mundo de entonadas herramientas y objetos con los que constru√≠a artefactos y me inventaba historias. Sin quererlo se convirtieron en mis primeras elaboraciones primitivas como artista. Un sonajero de botellas, hierros de diferente peso y tama√Īo, trozos de madera y cristal, hilos de pescar tensados, el traquear del caf√© mientras se tostaba, trotes de caballo desde el callej√≥n empedrado, m√°s la fauna sonora del platanal, son algunos de los sonidos que inundaron mi entorno y de cierta forma propiciaron una necesidad. En medio de toda esa amalgama de sensaciones descubr√≠ de a poco con el tiempo, un lenguaje por el cual pod√≠a conciliar con entera libertad mis emociones.

Durante tus a√Īos de estudiante en la ENA, desde tu experiencia como pianista y compositor, integraste varios grupos y lograste nutrirte de g√©neros tan diversos como el rock, la trova, fusi√≥n, pop, los g√©neros de la m√ļsica popular tradicional cubana y el jazz. ¬ŅC√≥mo aport√≥ esta din√°mica sonora a tu proceso creativo como compositor? ¬ŅConsideras esto un ejercicio necesario para el proceso formativo de un estudiante de nivel medio?

Es, sin dudas, un camino necesario para cada estudiante en proceso de formaci√≥n. La interacci√≥n con otras fuentes de conocimiento contribuy√≥ a moldear lo que soy ahora. La academia ‚Äďen mis inicios‚Äď fue un poco r√≠gida en este aspecto. Los m√©todos que se manejaban no daban paso a excepciones, dentro del programa, tan imprescindibles como las expresiones populares o tradicionales. No obstante, a estas limitantes le surgieron fisuras inevitables, pues el entorno era m√°s fuerte que los m√©todos implantados de la escuela europea.

Ya en Nivel Medio la din√°mica fue diferente, la interacci√≥n con la m√ļsica popular (el jazz, la timba, la trova y el rock, fundamentalmente, fue bien intensa. A pesar de no formar parte de la metodolog√≠a habitual en este tipo de academias, de manera natural gracias al contexto y a una necesidad econ√≥mica devenida de las ganancias que producen ciertos g√©neros populares, se fomentaron sin duda una serie de conocimientos y herramientas que enriquecieron mi arsenal de variables y estilos composicionales. Este encuentro espont√°neo, casi un ‚Äúqui√©ralo o no lo quiera‚ÄĚ que les toca a todos los estudiantes de Nivel Medio, es fundamental para su formaci√≥n, porque aporta, redirecciona y define los caminos a seguir.

Durante un tiempo te desempe√Īaste como profesor en la ENA y el ISA, com√©ntanos un poco sobre el proceso de formaci√≥n que tienen los estudiantes de m√ļsica en las escuelas de arte.

Bueno, siempre he cre√≠do que la ense√Īanza de m√ļsica en las escuelas de artes es fundamental para el desarrollo de la m√ļsica cubana. Los aciertos o deficiencias que pueden tener los j√≥venes m√ļsicos cuando cursan la ense√Īanza siempre estar√°n reflejados en su desempe√Īo como profesionales.

Anteriormente hablaba de aciertos, soy defensor de que la m√ļsica popular cubana en los estudios es beneficiosa para el futuro de los j√≥venes m√ļsicos, as√≠ como tambi√©n la de Am√©rica Latina que muchas veces es olvidada, o desplazada por la preferencia de nuestros ritmos y el jazz. Afortunadamente, estos repertorios est√°n hoy mucho m√°s presentes, sobre todo en las asignaturas de pr√°ctica de conjunto. Por otro lado, esto no implica que deje de tocarse la m√ļsica cl√°sica por ser la base del entrenamiento de todo m√ļsico, sin importar su preferencia. Creo que esto no puede perderse de vista.

¬ŅQu√© experiencias, obras, vivencias‚Ķ han marcado tu formaci√≥n art√≠stica?

Es dif√≠cil definir particularmente una determinada experiencia, creo que el c√ļmulo de acciones vinculadas al arte han ampliado mis conocimientos. Te comento algunas sin establecer un rango de importancia entre otras. No podr√≠a dejar atr√°s la interacci√≥n con los poetas y el canto. La trova desde ni√Īo ha sido un eje en el que permanezco rotando hasta el d√≠a de hoy. En este sentido debo citar a una persona que fue y es muy importante en mi vida y en mi carrera, un grande de la trova trinitaria: Pedrito Gonz√°lez, fundador del movimiento de la Nueva Trova en nuestro pa√≠s.

cortesía del entrevistado

Pedrito aliment√≥ la sensibilidad art√≠stica en m√≠ a trav√©s de las espont√°neas tertulias trovadorescas que ‚Äúaccidentalmente‚ÄĚ ocurr√≠an en la sala de mi casa trinitaria. Con sus canciones, que inclu√≠an inevitablemente a Manuel Corona (obligadas Santa Cecilia y Longina), Sindo Garay, Eusebio Delf√≠n, Silvio Rodr√≠guez, Pablo Milan√©s, Joan Manuel Serrat, entre otros, me cautiv√≥ de poes√≠a y trova en su totalidad. Como √©l, tambi√©n fueron importantes las sonoridades callejeras de aquel entonces en Trinidad, cuando la a√Īeja villa transcurr√≠a en una atm√≥sfera apacible, lejos del actual bullicio de visitantes for√°neos, denigrante m√ļsica souvenir y negocios pululantes que laceran la m√©dula espinal de las tradiciones populares. Entre estos sonidos propios, dir√≠a entra√Īales, se destacaban los tambores de alg√ļn toque, las cantur√≠as en la cercana Casa de la Trova, los cantos lit√ļrgicos en la Iglesia de la Sant√≠sima Trinidad y las pe√Īas que frente a la casa realizaba la orquesta de charanga t√≠pica Estrellas del 48 que entre boleros, danzones, sones y chachach√° deleitaba con deliciosa cadencia mis o√≠dos.

En casa ten√≠a un viejo tocadiscos y un grupo de placas con tesoros ocultos que m√°s tarde apreciar√≠a en su verdadero valor. En particular obras como Las cuatro estaciones de Vivaldi, algunas cantatas de Bach (como la 121), el segundo concierto para piano y orquesta de Rachmaninov, el tercer concierto para piano y orquesta de Bartok, Manita en el suelo de Alejandro Garc√≠a Caturla, Las R√≠tmicas y el Ballet La Rebambaramba de Amadeo Rold√°n, un disco de Jazz con temas relevantes de Duke Ellington, la ingeniosidad al piano de Keith Jarrett, las atm√≥sferas de Pat Metheny, Yellow Jacket y un disco con poemas de Roque Dalton y Thiago de Mello, acompa√Īaron mis vacaciones, las noches y sus amaneceres. Debajo de la almohada mientras escuchaba esos tesoros yac√≠a mi imprescindible Dulce Mar√≠a Loynaz, la edici√≥n de su poes√≠a completa me abri√≥ las puertas al mundo de la literatura. As√≠ tambi√©n entre obras musicales apareci√≥ Samuel Feij√≥o, Wichy, entre otros.

Una de las experiencias que, aunque sucedieron en momentos diferentes de mi vida, marcaron de manera trascendental mi concepci√≥n de la creaci√≥n, fue la simbiosis entre dos grandes de la cultura nacional, el destacado compositor y maestro Carlos Fari√Īas, de quien tuve la enorme dicha de ser parte de su aula, y el importante realizador y Premio Nacional de Cine Enrique Pineda Barnet, quien me dio la oportunidad de adentrarme de manera profesional al mundo del s√©ptimo arte. Curiosamente, ambos trabajaron en estrecho v√≠nculo durante muchos a√Īos dando a luz resultados art√≠sticos memorables como Soy Cuba y Cosmorama, por solo citar dos ejemplos. De alguna forma esa interacci√≥n lleg√≥ hasta m√≠, tanto desde la formaci√≥n-profesi√≥n hasta la puesta en marcha de proyectos que articulan la trama de imagen y sonido.

¬ŅQu√© g√©neros musicales son m√°s frecuentes en tus obras?

Nunca me he cuestionado la b√ļsqueda de un g√©nero a la hora de componer, principalmente para la m√ļsica culta o contempor√°nea de concierto, simplemente direcciono la creaci√≥n seg√ļn el objetivo al que va dirigido. No creo que uno sea un objeto de determinado color y textura, creo que nos movemos en direcciones de b√ļsqueda siempre inquietas, aunque s√≠ con un espec√≠fico centro de atenci√≥n.

Existen dos direcciones b√°sicas en mi labor creativa: una vinculada a la funci√≥n del oficio propiamente a trav√©s de la exigencia de los encargos, los que deciden por lo general el tipo (g√©nero) de m√ļsica a desarrollar, de tal forma que deriva en una gama amplia de diversos g√©neros de la m√ļsica culta o popular; y la direcci√≥n personal. Es en esta l√≠nea que prefiero no definirme porque considero que (como acontece generalmente en todos los casos) siento la necesidad de caminar, de cambiar, de descubrir, indagar, romper. Todos los elementos antes mencionados que marcaron mi universo en la infancia son la materia prima gen√©rica principal, su uso no est√° determinado por una decisi√≥n consciente sino como un resultado de la misma interacci√≥n acumulada por a√Īos.

Ahora, s√≠ considero una identificaci√≥n con la corriente de la m√ļsica experimental que pretende fundirse a trav√©s de la b√ļsqueda de nuevos timbres. Para ello me apego a una plataforma que por s√≠ misma cumple con todos los requisitos para volar en grande a la hora de elaborar, transformar y transmitir criterios art√≠sticos: la m√ļsica electroac√ļstica. Pudiera decir que esta l√≠nea resulta ser la m√°s recurrente en mi obra. A partir de esta manera de expresi√≥n he coqueteado con g√©neros como el Jazz, el pop, la m√ļsica popular bailable, lo incidental o puramente experimental por citar algunos que vienen a mi mente, unas veces consciente ‚Äďde manera que aporte al discurso audiovisual‚Äď y otras veces de forma espont√°nea, como bombeos intr√≠nsecos del alma. ¬†¬†

Durante tu carrera has tenido la suerte de coincidir y recibir clases de destacados compositores como Carlos Fari√Īas, Juan Blanco, Roberto Valera, Calixto √Ālvarez, Tulio Peramo, Harold Gramatges, entre otros, incluso formaste parte del taller formativo de m√ļsica electroac√ļstica en los tiempos de Juan Blanco (ISA) y tuviste la oportunidad tambi√©n de generar tres obras all√≠. H√°blanos de esta experiencia en particular.

Me agrada mucho responderte esto, porque soy un poco de todas esas sabidur√≠as acad√©micas que recib√≠, m√°s la suma de lo que cargamos en el bolso emocional del pasado. Mi desempe√Īo en el arte habla con elocuencia de estas conexiones. Primero te mencionar√© un nombre que no incluyes pero que repercuti√≥ mucho en mi inclinaci√≥n por la composici√≥n: Amado Touza, mi profesor de Piano en la Escuela Nacional de Arte. Este maestro de la interpretaci√≥n me ense√Ī√≥ a ‚Äúcomponer‚ÄĚ de cierta manera mientras ejecutaba a Bach, Scriabin, Debussy, Ravel, Beethoven, Lecuona; lo hac√≠a mediante sus charlas que anteced√≠an cada lectura, charlas en las que descubr√≠a a trav√©s del marco hist√≥rico, el an√°lisis arm√≥nico y estructural, la esencia misma del compositor, su tema, la historia que se propone en cada obra.

Cuando me toc√≥ ‚Äúcruzar‚ÄĚ el camino que separaba la ENA del ISA, el encuentro con las destacadas figuras que mencionas fue como el premio de la primera fase donde indirectamente inocularon en mis entra√Īas el placer por la creaci√≥n: Touza, el medio y las circunstancias.

Catálogo. Regiones de fe/ cortesía del entrevistado

En el Instituto (actual Universidad de las Artes) tuvimos ‚Äďlos de mi aula‚Äď grandes privilegios al ser testigos de la sabia de glorias de la composici√≥n. Particularmente haber cursado mi carrera bajo la gu√≠a de Carlos Fari√Īas fue altamente significativo, tanto as√≠ que todav√≠a hoy rebusco y hallo en sus partituras un espacio siempre elocuente de transmisi√≥n de conocimientos y alternativas, como si el comprometido maestro y obstinado compositor estuviera vivo a trav√©s de sus notas, guiando los pasos como sol√≠a hacer, con resuelto celo. Fue con Fari√Īas que me sent√≠ inclinado hacia la m√ļsica electroac√ļstica. Despojado √©l de reservas o secretos, me revel√≥ las mieles de la composici√≥n como si se las dictara a s√≠ mismo. Fuerte de car√°cter, recio en su disciplina e inclinado con pasi√≥n a la ense√Īanza, fue y es como una luz para mis pasos en el oficio de la creaci√≥n.

Recuerdo con mucha nostalgia a Harold, quien me prepar√≥ para las pruebas de ingreso al Instituto (curiosamente √©l fue el primer maestro de Fari√Īas). A su decir no ense√Īaba la composici√≥n, sino que se√Īalaba las descomposiciones. Incentivaba el fuego interno creativo de cada alumno desde su clase de Audiciones Anal√≠ticas infundiendo en nosotros, con la dulzura que lo caracterizaba, la formaci√≥n de criterios a trav√©s de la pintura, el teatro, la literatura y la danza. Casi era una exigencia al grupo de los compositores, el autoexamen con respecto al uso de las variables experimentales, las tendencias, los modelos y m√©todos de la m√ļsica culta del siglo XX; todo ello para avivar la creatividad.

El apego a una formaci√≥n integral en relaci√≥n a la cultura tambi√©n fue un ejercicio recurrente entre los maestros del claustro, entre ellos Juan Pi√Īera, Roberto Valera y Tulio Peramo con especial inter√©s, estimulaban y observaban esta inclinaci√≥n en cada prueba de composici√≥n, en cada encuentro espont√°neo de pasillo. Todos ellos condicionaron un criterio que asumo como baluarte junto a los ya forjados en mi experiencia de vida.

Durante nueve a√Īos, formaste parte de la compa√Ī√≠a art√≠stica Creaci√≥n, realizando trabajo comunitario en la Sierra de los √ďrganos, con el objetivo de difundir el arte entre los pobladores de la regi√≥n. Com√©ntanos sobre este proyecto.

Esta experiencia marc√≥ mucho mi vida en lo emocional y lo profesional. Reci√©n graduado del ISA, despu√©s de todo ese c√ļmulo de ense√Īanzas recibidas, mi ritmo habitual dio un giro inesperado. Cuando muchos de mi generaci√≥n siguieron desarrollando su espacio propio dentro de la creaci√≥n art√≠stica, yo prefer√≠ tomarme una ‚Äúpausa‚ÄĚ en ese escenario y prestar mis conocimientos a una comunidad rural que al principio ve√≠a como ajena y que, al t√©rmino del trabajo, la sentir√≠a tan m√≠a y cercana a partir de los lazos familiares que establec√≠ dentro de ella. Un amasijo de nostalgias me cobija cuando pienso en esos a√Īos.

Aunque en lo aparente romp√≠ el ritmo de b√ļsqueda desde la escritura en el medio composicional, en realidad establec√≠ otro patr√≥n de pesquisa a trav√©s de la ense√Īanza de las artes y su puesta en pr√°ctica (a√ļn en terrenos inexplorados como la actuaci√≥n teatral y la realizaci√≥n de trabajos audiovisuales). Asimismo, aliment√© con mayor libertad mis inquietudes por la fotograf√≠a y el video desde mi af√°n por archivar historias, las que m√°s tarde ser√≠an contadas a trav√©s de documentales que testimoniaron el intenso trabajo.

Variación del alba/ cortesía del entrevistado

Todo esto ser√≠a inmencionable sin el soporte que fue la compa√Ī√≠a art√≠stica Creaci√≥n, integrada por m√ļsicos formados en nuestras academias de arte y dirigida por Omar Rojas y Many√ļ Bernal. Creaci√≥n traz√≥ como meta sembrar ‚Äďcon ambicioso empe√Īo‚Äď cultura en un terreno √°spero y en apariencia dif√≠cil de penetrar: una comunidad donde la tendencia al alcoholismo primaba en sus derredores por la ausencia de propuestas culturales frecuentes. En Cabeza, Minas de Matahambre, Creaci√≥n apunt√≥ con el arma de la cultura y la sensibilidad del arte para dar en el blanco. As√≠ muchas personas entregadas al ocio, la violencia y el alcohol, cambiaron esa situaci√≥n por un instrumento musical. Tambi√©n impartimos talleres de pintura, m√ļsica y teatro para los peque√Īos de la comunidad y de otras zonas aleda√Īas. A estas clases altern√°bamos programaciones de cine m√≥vil para ni√Īos y adultos. Hasta cada rinc√≥n lleg√°bamos en tractor o en carreta, no importaba el medio, solo importaba llegar y hacer la funci√≥n.

Desgraciadamente, muchas de estas poblaciones serranas padecen de h√°bitos negativos motivados por el ocio. A√ļn no es suficiente el sano esfuerzo de las organizaciones del Gobierno y la cultura. La concientizaci√≥n al respecto por los promotores culturales es vital, de no ser as√≠, la globalizaci√≥n cultural ‚Äďmediante las tendencias comunicativas actuales‚Äď propiciar√° quebrantar principios y valores necesarios para engranar con tino el motor de la sociedad. Como dir√≠a nuestro Jos√© Mart√≠: ‚ÄúLa ignorancia mata a los pueblos‚ÄĚ. Una muestra as√≠, sencilla, donde un pu√Īado de voluntades se unen para llevar luz a trav√©s del arte, es un ejemplo de lo mucho que puede hacerse.¬†

En casi 10 a√Īos se hicieron muchas cosas, no solo talleres, actuaciones de m√ļsica, de teatro infantil, tambi√©n se organizaron conciertos y festivales que fueron cimiento de muchos artistas reconocidos hoy en la escena nacional e internacional, y que en ese entonces incursionaron como aficionados al arte. Cabe a√Īadir que lejos de la sensaci√≥n del aplauso de los grandes escenarios, experiment√© una emoci√≥n insuperable: el milagro oculto detr√°s de una sonrisa agradecida.

En diversas ocasiones has incursionado en el teatro y el cine, ¬Ņqu√© retos debe asumir el compositor musical cuando se enfrenta a estos medios?

Como primer requisito, y dir√≠a que fundamental, respetar la obra con el fin de establecer un discurso narrativo equilibrado entre las partes. El compositor debe adaptarse al canon previamente establecido por el libreto teatral o el guion cinematogr√°fico. La m√ļsica debe apuntalar psicol√≥gicamente la trama, pero nunca prevalecer donde no se establece como protagonista sino como parte del engranaje total.

Es imprescindible que haya un orden entre la exposici√≥n de los diferentes elementos que componen la escena para apoyar finalmente la narrativa de la misma, he aqu√≠ donde radica el desaf√≠o del ejercicio composicional. Es de por s√≠ un reto negarse a s√≠ mismo hasta cierto punto (sin dejar de serlo) y corresponder estrechamente las exigencias del director. Cuando esta l√≠nea de trabajo se respeta, por muy simple que sea el acabado, habr√° sin duda un resultado √≥ptimo, el deseado. Fari√Īas me leg√≥ una ense√Īanza con respecto a esto, √©l insist√≠a en hacer √©nfasis en la objetividad dram√°tica, pero siempre yendo m√°s all√° en busca de una est√©tica m√°s subjetiva y evitando el realismo fr√≠o. ¬†¬†

En medio de tu obra como compositor, despertaron en ti fuertes inquietudes hacia otras ramas del arte. Has incursionado en la fotograf√≠a, y en el XXII Sal√≥n de la Ciudad, organizado por el Centro Provincial de las Artes Pl√°sticas, obtuviste varios reconocimientos, entre ellos el Premio de la Universidad de las Artes, por tu obra ‚ÄúCoreograf√≠a ideol√≥gica‚ÄĚ. Desde el 2008 hasta la fecha vienes realizando audiovisuales, en los cuales la m√ļsica, como elemento predominante, dialoga con lo visual y lo po√©tico a modo de experimentaci√≥n, recurrentemente en colaboraci√≥n con otros artistas. ¬ŅDe d√≥nde surgen estos impulsos, y c√≥mo se mezclan en tu creaci√≥n musical?

Como bien te dec√≠a, el c√ļmulo de experiencias antes mencionadas, dieron al traste con una serie de herramientas que fui asumiendo como derroteros en mi manera de contar historias (cada obra se debe a un acontecimiento determinado). La articulaci√≥n entre la m√ļsica y otras expresiones art√≠sticas como la fotograf√≠a y el video se me hace necesaria una vez que descubro en ellas una manera m√°s de componer: veo a estos medios ‚Äúexternos‚ÄĚ como ‚Äúinstrumentos musicales‚ÄĚ con los cuales se sustenta el objeto tem√°tico de cada obra.

Para explicarme mejor: cuando ejerzo la creaci√≥n a trav√©s de la fotograf√≠a es imposible no incorporar en ella los sonidos cotidianos que acompa√Īan la instant√°nea, esto no siempre condicionado hacia la realizaci√≥n de una obra musical, pero s√≠ como inminente acompa√Īamiento. Lo mismo sucede cuando compongo m√ļsica electroac√ļstica. En este √ļltimo caso, por lo general, cada sonido utilizado lo trato de forma natural (fijado esto en parte por los fundamentos est√©ticos de la escuela ‚Äúconcreta‚ÄĚ de Pierre Schaeffer), a partir de lo cual implemento una mixtura tras la relaci√≥n visual que se desprende de cada sonido, a veces utilizada en contraste o contraposici√≥n, otras apoyando fielmente lo expuesto.

Uno de los resultados que surgen como consecuencia de esta necesidad de ‚Äúcontar‚ÄĚ a trav√©s de diferentes fuentes sonoras y visuales son mis electrodocumentales o tambi√©n llamados poemas visuales. En estos trabajos (con caracter√≠sticas an√°logas al cine documental) dispongo con absoluto empe√Īo unificar estos lenguajes para, a trav√©s de los procesos de desarrollo comunes en cada obra, mostrar un resultado art√≠stico.¬†¬†

¬ŅConsideras que, al nadar entre tantas aguas, tu proceso creativo como compositor musical te permite generar un universo m√°s rico y propenso a la experimentaci√≥n, teniendo en cuenta que el impulso creativo es √ļnico y que lo que var√≠a es el modo de manifestarse?

Realmente lo considero una ventaja a mi favor. Partiendo de la m√ļsica como eje principal, creo que en la gama de alternativas se fortalece a√ļn m√°s el objeto final del arte. Por poner un simple ejemplo: entre los medios expresivos, el tratamiento del timbre siempre ha centrado mucho mi atenci√≥n. A lo largo de la historia, este elemento no ha dejado de corresponder al desarrollo t√©cnico de los instrumentos y, posteriormente, a los progresivos avances tecnol√≥gicos en el campo de la m√ļsica por computadoras. Hasta el d√≠a de hoy, esta b√ļsqueda de sobrepasar l√≠mites en la exploraci√≥n de nuevos paisajes t√≠mbricos confluye a la par de los convencionalismos est√©ticos.

Una de las herramientas fundamentales que articulo en mis trabajos, por este motivo, es la transformaci√≥n del sonido a trav√©s de estos mecanismos de s√≠ntesis a partir de sonidos ac√ļsticos o puramente electr√≥nicos, previamente procesados. No obstante, mis recursos no cesan de inquietud y b√ļsqueda, por lo que no se limitan solo a esta corriente ‚Äďque de por s√≠ tiene a√ļn mucha tela por donde cortar si de descubrimientos se trata‚Äď, sino que toma prestados elementos ‚Äúajenos‚ÄĚ al mundo sonoro musical para asimilarlos como si fueran notas de un pentagrama, tal es el caso de la fotograf√≠a y la edici√≥n de video, como bien dije antes. Estos √ļltimos elementos fungen como herramientas que aportan, dosifican y sostienen el discurso del material de arte.

Hace unos meses, tras haber colaborado con otros artistas, tuve la oportunidad de trabajar contigo, a trav√©s de tu poema ‚ÄúOtra vez en el principio‚ÄĚ, im√°genes del malec√≥n habanero, sonidos ambientales del entorno, la voz de la poeta y otros elementos af√≠n a la estructura dramat√ļrgica del trabajo, pude dar a luz al audiovisual titulado ‚ÄúAdagio‚ÄĚ. Este material es ejemplo de los excelentes resultados de una colaboraci√≥n donde la simbiosis entre sensibilidad y sencillez, conspiran en el acabado de una obra, tanto partiendo de la b√ļsqueda de nuevas herramientas expresivas como de la comuni√≥n estrecha entre artistas en din√°mica consonancia.¬†

¬ŅQu√© rasgos definen a Ren√© Rodr√≠guez, como artista y ser humano?

Me cuesta responderte eso, pues no me lo pregunto ni a m√≠ mismo. Me considero un ser contemplativo, amistoso, familiar‚Ķ mi m√ļsica es resultado de ello. La gran mayor√≠a de los procesos creativos intervienen con el fin de fomentar esta necesidad espiritual; lo considero el combustible vital para la armon√≠a de las cosas que me rodean. Para darle forma al mundo necesito sentir que cada paso est√° acoplado a ciertos hilos invisibles que mueven la maquinaria de la vida: la magia de un abrazo, de una sonrisa, el milagro del perd√≥n y del deseo.

Pareciese que tu obra est√° en constante crecimiento y b√ļsqueda, ¬Ņen el espacio creativo, con qu√© sue√Īas?

Creo que con todo, se quiera o no, de forma natural se mantiene en eterno crecimiento. Aun cuando dejamos de caminar, solo lo hacemos en relaci√≥n a un criterio, bien sea propio o social, m√°s all√° de cada postura a trav√©s del tiempo se perpet√ļan inevitablemente ideas y sue√Īos.

Los m√≠os en particular surgen casi siempre del espont√°neo paso a paso. Creo que la sucesi√≥n de eventos del d√≠a a d√≠a nos depara un mundo de preguntas por contestar o por dejar en blanco (esto tambi√©n contiene m√ļsica), muchas de ellas acumuladas en el peque√Īo closet del alma, amontonadas y alocadas, prestas a brindar su servicio cuando el intelecto lo precise.

¬ŅCon qu√© sue√Īo? Con so√Īar siempre. El d√≠a que deje de anhelar un proyecto me habr√© perdido a m√≠ mismo dentro de todo.


Rebelarse es deshacerse

Entrevista- manifiesto con Nara Mansur

Querida Nara: esta es una conversaci√≥n descoordinada, no simult√°nea. Este es un chat a destiempo, que imaginemos, lo hacemos desde un Facebook ‚Äúde palo‚ÄĚ con una conexi√≥n ‚Äúde palo‚ÄĚ en un pa√≠s de palo.

Las preguntas ‚Äúen negritas‚ÄĚ son las de siempre, las que salen en los peri√≥dicos y en los boletines, aquellas que los mismos entrevistados terminan odiando con el paso de los a√Īos. Esas, que no pueden faltar porque vienen por la libreta como el cloro, ahora con esto del Coronavirus.

Las interrogantes que aparecen ‚Äúen cursiva‚ÄĚ me preocupan a m√≠, y no son necesariamente teatrol√≥gicas ni importantes para el resto del mundo ni del arte, o tal vez s√≠. Las pregunto porque necesito saber lo que piensan determinadas mujeres al respecto, porque creo que t√ļ puedas decir algo que a m√≠, nuevamente en lo personal, me sirva, me alivie, me inquiete.

Nara, siempre has entendido la teatrolog√≠a y la dramaturgia, √≠ntimamente ligadas, al teatr√≥logo como creador y al dramaturgo como investigador, te√≥rico, cr√≠tico. Estos universos son vistos por muchos todav√≠a, como espacios antag√≥nicos. ¬ŅPor qu√© a√ļn sucede esto en tu opini√≥n?

Creo que esa idea tan obvia de complementariedad ‚Äďsi pensamos en el ideario que sostiene la creaci√≥n de esas carreras, del plan de estudios en la Facultad‚Äď no se implementa tanto en la pr√°ctica, en las formas de pensamiento y de la producci√≥n, el trabajo. Lo pienso m√°s radicalmente desde la lejan√≠a y en recordar el seminario que impart√≠, de dramaturgia, en pensar otra vez el programa de estudios, porque creo que no es com√ļn ‚Äďno sucede en Argentina al menos‚Äď ‚Äúestudiar‚ÄĚ teatrolog√≠a (fundamentalmente esta especialidad) o dramaturgia inmersos en una escuela de arte de nivel universitario y no como parte de estudios filol√≥gicos. Pienso que yo ser√≠a una persona completamente diferente si me hubiera graduado de la Facultad de Artes y Letras de la UH, por ejemplo.

Primera lectura de Venus y el alba√Īil, Jornadas organizadas por Tablas Alarcos, Teatro Nacional de Gui√Īol, 2005/ cortes√≠a de la entrevistada

No s√© si llegan a entenderse, pensarse, como antag√≥nicas, ser√≠a quiz√°s too much, pero s√≠ por separado, como si le exigi√©ramos operaciones y efectos de lectura distintos; y somos nosotros, los propios colegas los que muchas veces descalificamos o somos incapaces de crear este tipo de funcionamientos y/o de convivir con operaciones m√°s experimentales, que no acuerdan con la mayor√≠a de lo que se produce o con lo m√°s evidente de la tradici√≥n, lo m√°s ‚Äė‚Äôlegible‚Äô‚Äô.

Las formas están en continuo peregrinaje y mutación. Hay un trabajo con la palabra poética arduo en parte de nuestra dramaturgia, una palabra que no se acerca de manera representativa al teatro sino que presenta su propia invención, su reflejo grotesco, artificial, ambiguo… una marca muy evidente es la de las reescrituras de la tragedia, las continuidades vernáculas de esa mitología (la tragedia griega y el teatro latinoamericano parecieran genéticamente unidos).

En Cuba estamos saturados de una forma de entender el discurso, ‚Äúla palabra p√ļblica‚ÄĚ, por eso siempre hay una dial√©ctica de apropiaci√≥n de verdad y verosimilitud. Cuando una se pasa viviendo fuera unos a√Īos se muestra m√°s n√≠tidamente este dogma liberal de entender a Cuba entre el pintoresquismo y la opresi√≥n‚Ķ y la limosna. Es doloroso, siento que hay algo de nuestro orden cultural que se ha perdido para siempre entre desgobiernos, manipulaciones y equ√≠vocos, sobre todo la idea de vida y ritual, de comunidad.

Nara Mansur, Mariano Dames y Guillermo Esborraz en Charlotte Corday. Poema dram√°tico con m√ļsica, Buenos Aires, 2018

Yo pienso que es el ISA, la formaci√≥n que tuve all√≠ la que me hace pensar que por ejemplo, no me interesa la idea de calidad para pensar en un texto teatral ni un espect√°culo (esas palabras: excelencia, eficacia‚Ķ como si uno preparara habitaciones de un hotel, horneara pizzas, fuera gerente de una empresa…) me interesa la investigaci√≥n que conllevan, las asociaciones que provocan, la manera en que se insertan en el debate art√≠stico, pol√≠tico y social de su √©poca, la discusi√≥n (tensiones, acuerdos) que generan con sus contempor√°neos, todo lo que ese texto no quiere ser en relaci√≥n a su herencia, a su memoria; todo lo que se inventa como nuevo o lo que quiere hacer pasar por nuevo y es su memoria olvidada o escamoteada, su propia ignorancia.

Estamos en un momento confuso, de gran disputa simbólica. Porque este es un presente de guerra por los símbolos, por los rituales en el que no parece haber acuerdo en torno a la verdad, a la razón.

Entonces creo que esta distancia puede que suceda porque todav√≠a los espacios de circulaci√≥n parecen discurrir por caminos separados: pensemos en la posibilidad de acompa√Īar las obras con textos cr√≠ticos bien precisos, en una cr√≠tica que no califique, que no necesite a la puesta en escena para que le d√© legalidad a esa obra.

Las obras necesitan lecturas cr√≠ticas, lecturas d√≠scolas, creativas, necesitan que el espacio de preguntas y complejidad que crean, la cr√≠tica las reconozca o se invente otras pero que las visibilice‚Ķ no me refiero a la cr√≠tica puntual sobre una funci√≥n, me refiero a una cr√≠tica que acompa√Īa como acompa√Īa un amigo, un amante: discute pero ama, problematiza pero se siente parte de una misma cosa, no te tira por el balc√≥n.

Por otro lado, mi experiencia en el Seminario de Dramaturgia, cuando uno puede dirigir, coordinar un espacio como ese, es que está todo el tiempo posibilitando la discusión sobre las propias obras (lo personal allí, el grupo allí) que se van creando pero también hacia el panorama que tenemos alrededor de nosotros, con la propia bibliografía, con la selección, la toma de conciencia que cada uno puede hacer sobre lo que toca su sensibilidad, también esas obras a las que uno abandona o pasa de largo… Eso se discute, no hay censura ni ofensa, es todo parte de lo mismo.

¬ŅCu√°l es la delgada l√≠nea que separa la performatividad de la representaci√≥n, lo real de lo ficcional, la escena del crimen de la reconstrucci√≥n de los hechos?

Digamos que son todas l√≠neas delgadas, que los t√©rminos afloran, que se necesitan los t√©rminos para nombrar las formas del trabajo y en los √ļltimos a√Īos para nombrarse a s√≠ mismo. No parecen tanto formas de trabajo, sino marcas porque como nunca antes, el artista necesita venderse y poder ubicarse en el mercado. Son estrategias de performatividad donde no sabemos bien cu√°l es la obra del artista sino m√°s bien al artista como obra: su capacidad de respuesta, de sobrevivencia, de empat√≠a y mutabilidad.

Performance es una palabra √ļtil, que pareciera va a distinguir pero ya se volvi√≥ hasta vulgar, com√ļn. Por otra parte no es muy saludable dejarlo en la percepci√≥n solamente, como si el espectador, el ‚Äúvidente‚ÄĚ lo decidiera todo, lo supiera todo, fueran √©l y su libertad, su verdad, su dinero‚Ķ Vuelvo a la cr√≠tica, en las formas de invenci√≥n y de an√°lisis, de generar preguntas, especular, distinguir, crear series, narrativas de unas obras y otras, de unas experiencias y otras, por fuera de las evidencias ya estipuladas, como puede ser una generaci√≥n determinada.

Pensemos que si los pol√≠ticos desde hace a√Īos se entrenan, se preparan, dise√Īan sus discursos y apariciones en p√ļblico, son asesorados para estas relaciones y ‚Äúartes vivas‚ÄĚ, c√≥mo nos desmarcamos, qu√© esperanzas podemos tener si ficci√≥n, performance son ya variantes del crimen, reconstrucciones de esos ‚Äúestados‚ÄĚ y hechos.

cartel de Ignacio & Mar√≠a, montaje de Julio C√©sar Ram√≠rez, Teatro D’ Dos, La Habana, 2010

Lo performativo lo asociamos a cierta espontaneidad, a una renuncia al sistema hegem√≥nico, a la repetici√≥n, al ensayo, a la idea de espectador anestesiado que consume en su butaca‚Ķ pero tampoco esto es una l√≠nea infranqueable…

Es fundamental para los pa√≠ses emergentes, para los que siempre estamos discutiendo soberan√≠a, independencia, pol√≠ticas culturales inclusivas, no perder la memoria: ¬Ņde qu√© se trata nuestra emancipaci√≥n, qu√© nos descoloniza hoy, qu√© se nos est√° olvidando hoy, qu√© hay de fundamental y de superfluo en los estados de la movilizaci√≥n actual, c√≥mo nos relacionamos con nuestras vanguardias, c√≥mo nos interpelan hoy?

En un momento en el que ‚Äúla especializaci√≥n‚ÄĚ parece ser la mejor manera desde formar a un profesional, obrero, artista, frente al intrusismo profesional, ¬Ņcrees en el tipo de creador que es autor, performero, director, realizador?, crees en el ‚Äútodos hacemos de todo‚ÄĚ. ¬ŅEs posible llevar todos esos perfiles sin perderse demasiado?

Si hay intrusos es porque otros han dejado un vac√≠o, han hecho silencio o los hemos olvidado. Es muy dif√≠cil, lo hacen personas muy talentosas y/o muy aventureras. Podr√≠amos pensarlo desde el deseo. Como aperturas del deseo, de formas de la realizaci√≥n y la independencia. Es un s√≠ntoma, un comportamiento que existi√≥ siempre: algo similar hicieron Nemir√≥vich D√°nchenko, Ferdinando Taviani, Ludwig Flaszen, y entre nosotros, Rine Leal, Rosa Ileana Boudet, Raquel Carri√≥, entre tantos ejemplos que pudi√©ramos traer aqu√≠‚Ķ ninguno de ellos hac√≠a una sola cosa pero incre√≠blemente ahora no vemos toda la creatividad que supone trabajar en las instituciones, en el servicio p√ļblico: los m√ļltiples oficios, trabajos, labores de imaginer√≠a y v√≠nculos que supone.

Son recientemente las redes sociales, un uso m√°s democr√°tico de la tecnolog√≠a (fotograf√≠a, la posibilidad de publicaciones digitales, etc.) la que nos hace pensar en que solo est√° pasando ahora esa operaci√≥n multitareas, de m√ļltiples desempe√Īos. Uno se pone a pensar en Vicente Revuelta o Flora Lauten, c√≥mo hubiera sido su magisterio, su legado, la red de influencias, sus acciones art√≠sticas si hubieran tenido disponibles estas herramientas, estas situaciones de exploraci√≥n de lo creativo de tal inmediatez y comunicabilidad como las vivimos ahora.

Pero s√≠ hay intrusismo, hay mucho disparate circulando, mucho ego desplegado en nombre de la poes√≠a, de lo period√≠stico, de lo art√≠stico, ¬Ņpero no estamos todos un poco perdidos?, ¬Ņno estamos descentrados, llenos de a√Īoranzas, mir√°ndonos en espejos ajenos, simulando inquietud, simulando alegr√≠a, confianza? Hay argumentos que las ciencias sociales, la historia, la investigaci√≥n traen consigo que son precisos, espec√≠ficos y no son sustituibles ni intercambiables con pareceres, opiniones o el documento personal de cualquiera de nosotros. Y as√≠ en cada √°rea de estudios.

Alejandra Maldonado y Cristopher Cancel-Pomales en Venus y el alba√Īil, montaje de Aravind Adyanthaya, The Loisaida Inc. Center, Nueva York, y Casa Cruz de la Luna, Puerto Rico, 2016. Foto: Angel L. Matos/ cortes√≠a de la entrevistada

El conocimiento tiene un enorme valor y pareciera diluido, escamoteado, en estos d√≠as por esta opinolog√≠a, sentimentalidad, democracia de los yoes diciendo, nombrando, vaticinando, recordando‚Ķ. Pero esto es as√≠ y seguir√° siendo as√≠ y hablaremos de esta democracia directa ‚Äďdigamos‚Äď a la anterior representativa, en la que tantos quedaban fuera, porque era m√°s elitista, jer√°rquica, burguesa finalmente… La gran pregunta es qu√© leer, a qu√© atender, d√≥nde est√°n mis decisiones y c√≥mo las hago interactuar, qui√©n me influencia, c√≥mo rastreo, c√≥mo estudio, c√≥mo nombro lo que hago, con qui√©nes trabajo, finalmente las ideas, la ideolog√≠a, la disponibilidad al debate y no a la fe.

Es de enorme potencia ir de un lado a otro, experimentar, estudiar, tomarle el pulso a nuevas herramientas… creo que abre puertas, posibilidades de trabajo, de que te convoquen, te hace abrir el espectro de colegas y gente con la que interactuar, por ejemplo.

Tambi√©n porque muchas de estas funciones son m√°s visibles en las redes: es m√°s f√°cil encontrar un video en youtube que un poema de un libro publicado en Cuba o donde sea. Esta idea trae consigo otras muchas, donde la democracia parece ser la meta y tambi√©n es un problema o un desaf√≠o o quiz√°s la zona del trabajo colectivo m√°s urgente. ¬ŅQu√© se democratiza: el saber, el acceso al estudio, los textos de las ciencias sociales, la historia, la filosof√≠a o todas estas variables de la autoayuda mundial que pareciera que estamos escribiendo, leyendo, subrayando, repitiendo, consumiendo? ¬ŅEl dogma de la publicidad con otro aspecto?

¬ŅCu√°les son los impulsos, obsesiones, experimentos, preguntas, revelaciones, qu√© m√°s se repiten en tu escritura? Esos que persisten y te han hecho escribir todos estos a√Īos.

La idea de la revoluci√≥n libertaria y democr√°tica encarnada en la mujer, en las propias ideas que no son las del poder. La idea de la pasi√≥n, √ļnica y desdoblada, la intimidad, la idea del hombre (‚Äúla belleza del marido‚ÄĚ dir√≠a Anne Carson) y de los hombres amantes, aband√≥nicos, presentes. Un mismo hombre del que me enamoro siempre que es h√©roe y pobre diablo simult√°neamente. La obsesi√≥n √©pica en una lectura subconsciente, tremendamente subjetiva. La amenaza de esa subjetividad siempre intervenida por el afuera que ama y manipula y distorsiona voz, imagen. La pregunta por la comunidad, por los estadios de la vida ritual. La pregunta por la condici√≥n filos√≥fica que encarna el teatro pero tambi√©n la costumbrista, la chancleta (¬Ņpor qu√© pienso en Sartre y Simone de Beauvoir, en Jos√© Mart√≠ y la rumba a un mismo tiempo; en El arca y en Un novio para Veneranda; en una tribuna, en unos zapatos con flores en los tacones y en los helechos de la Sierra Maestra; en Lawton y en Par√≠s; en el pop repetitivo televisivo que le dio voz a mi sentimentalidad, y en el sacrificio; en acciones colectivas cuasi religiosas, en la captura de los ideales, en esa cosificaci√≥n siempre acechante.

Charlotte y el animal, de Martha Luisa Hern√°ndez y Andrea Doimeadi√≥s, Teatro El P√ļblico, 2015/ cortes√≠a de la entrevistada

El pensamiento como masacre, tambi√©n el ‚Äúsin sentido‚ÄĚ de la asociaci√≥n surrealista me interesa mucho, ese delirio que va de la neurosis al alumbramiento, a la lucidez. Me interesa pensar que una obra de teatro contiene muchas obras a su vez (pienso que eso trat√© de hacer en¬† Chesterfield sof√° capiton√©, por ejemplo, todas esas obras que quiso ser, esos deshechos, esos cad√°veres adentro de m√≠ misma, de un mismo texto, el ensayo que despliega en su propio l√©xico, la terminolog√≠a que lo hace af√≠n con todo lo que antes lo intervino, como un acto carnal, desmesurado.

La primera pregunta es ¬Ņqui√©n soy en el amor?, aunque aparezca ahora, como retardada, que me olvid√©. Me interesa lo que me resulta dif√≠cil, lo que me exige cambiar, la sensaci√≥n de que no me alcanza con lo que tengo y hay que ir por m√°s, m√°s a pesquisar, a rastrear, me pregunto por lo innombrable que nos da miedo, todo lo que no entendemos y nos da una patada, lo sensible que es propio, esas obras que te tratan como a un igual y te invitan a subirte a su carrusel, no a que te quedes est√°tico deserotizado mirando, mirando su pulcritud, su decencia, su maniobra tan f√°cil de aplaudir, su benevolencia. Se repite el desaf√≠o y el fracaso, el grito y la callada por respuesta, el gesto amoroso y el miedo. Lo que nos viene dado y el hambre, la carnicer√≠a, el circo‚Ķ que irrumpe en medio del amor.

Luego de vivir en otro pa√≠s, tan distinto, ¬Ņes tan dif√≠cil como algunos cuentan reencontrarse como escritor en un nuevo paisaje, en los nuevos rostros? ¬ŅEso de que el contexto te condiciona es tan real como muchos afirman? Si pudieras establecer una comparaci√≥n entre tu escritura antes y despu√©s, ¬Ņqu√© l√≠neas han continuado y cu√°les se han redireccionado hacia otras zonas investigativas? ¬ŅQu√© has estado haciendo en Argentina todos estos a√Īos?

Es muy evidente que he tenido más tiempo, así que es importante tener tiempo para escribir, no es juego… no todo el tiempo porque también creo que se vuelve contra uno (al menos, contra mí). Me gusta la idea de trabajar por encargo, me pasó con obras como Educación sentimental, Chesterfield sofá capitoné, que fueron pedidos en el marco de un taller; y ahora la reescritura de Orlando junto Agnieska Hernández, Rogelio Orizondo, Fabián Suárez, Martha Luisa Hernández Cadenas, Marien Fernández, Yunior García y Norge Espinosa, convocados por Carlos Díaz.

Me siento cada día más distinta y más sola, trabajo, me relaciono con argentinos poetas, dramaturgos, investigadores de teatro. Da un poco de miedo la especificidad, la marca nacional que no se borra, la identidad no es una pose, es algo absolutamente real, tangible, es tu corazón bombeando, también trabajas con bibliografías distintas o incluso trabajando con la misma bibliografía las haces funcionar de otra manera, de interpelar distinto…

Me dediqu√© varios a√Īos a la investigaci√≥n sobre el teatro de Pompeyo Audivert, a su m√©todo de trabajo, a todo lo que sucede en su Estudio, al que asist√≠ y donde tom√© clases varios a√Īos, despu√©s me baj√© y observ√©, dir√≠amos que por tres a√Īos o cuatro a√Īos, algo as√≠. Es un trabajo bastante contracorriente a lo que sucede en el teatro de Buenos Aires, que est√° tomado en su mayor√≠a por una actuaci√≥n representativa, con principios dir√≠amos stanislavskianos de organicidad, verosimilitud, etc.

El m√©todo de Audivert es el de armar improvisaciones colectivas que √©l llama m√°quinas teatrales donde el sustrato, la materia prima de esa palabra a explorar, es la poes√≠a y ciertos mitos nacionales: h√©roes, territorios, equ√≠vocos, objetos, etc. Las escenas m√°s bellas que he visto en mi vida las vi en esos a√Īos de entrenamiento en el Estudio El Cuervo, lo que el teatro hace y dice, lo que el teatro arma y desarma con las personas, con nuestros estados de √°nimo, con la sensibilidad personal.

Con Pompeyo armamos un libro que en la versión preparada/curada por mí permanece inédita pero él ha elegido algunas zonas del libro y lo ha editado recientemente; ahí aparece algo de lo que investigué durante ese tiempo y con posterioridad. Me gustaría armar un taller de crítica solo en relación con ese trabajo (a un trabajo de crítica participante, diríamos), del que un crítico forma parte, de lo que hace, del libro que prepara y del libro que pierde, del fracaso, de la autoridad individual en el teatro y de las variables para enfrentar la máxima pasión y también la pérdida, la no pertenencia, los adioses que la crítica activa y niega.

cartel de Ignacio & María, montaje de Festival di Teatro di Napoli, Italia, 2018

Chesterfield‚Ķ es la √ļnica obra que he publicado desde que estoy aqu√≠ y me parece mi mejor obra en todo sentido porque contiene muchos teatros dentro de una obra, efectos, sonoridades, el afuera y el adentro, la mirada desde fuera de Cuba sobre nosotros, sobre lo leg√≠timo de nuestras decisiones, la pregunta por la acci√≥n propia, la mano propia, la pregunta por la acci√≥n de los otros, las distorsiones,‚Ķ pero las veo como cuestiones oblicuas. Me interesa esta idea de lo oblicuo, no el af√°n evidente y enf√°tico que siento que es el tono predominante por nuestra situaci√≥n de angustia y de hartazgo.

Leo Charlotte Corday‚Ķ ahora como ‚Äútransparencia‚ÄĚ y sin embargo hace poco una actriz contaba que hab√≠a abandonado el montaje de esa obra porque le parec√≠a ¬°muy cr√≠ptica! ¬°Alabao! Me pareci√≥ incre√≠ble leer esto y me lleg√≥ el mensaje, ¬°ja! de la necesidad de textos que reflejen de forma m√°s directa los estados de la realidad(1).

Creo que Buenos Aires me ha dado o me ha impregnado algo, leve ‚Äďpienso que leve‚Äď, de este sentido de la oblicuidad. No me interesa la opinolog√≠a, el testimonio banal de mi vidita; con todo eso quiero hacer una bomba o una aventura m√°s conceptual.

Mis dos √ļltimos libros de poes√≠a (El trajecito rosa, Arpegio) he querido encararlos as√≠. Entonces estar fuera de Cuba es un dolor enorme porque uno pierde la inmediatez del espacio de creaci√≥n y circulaci√≥n que le son propios, que te identifican, que son ‚Äúla naturaleza‚ÄĚ.

Desde Buenos Aires he continuado pensando y hablando y recreando a Cuba en cada cosa que hago: pude preparar la selecci√≥n y el estudio introductorio del teatro de Virgilio Pi√Īera, pensando en un lector argentino, pensando en qu√© decirle de nuevo de este autor tan amado que no sea a√Īadir gestos al estereotipo y a todo lo que en este pa√≠s se conoce de √©l. Me interes√≥ contar que fue el dramaturgo m√°s le√≠do y llevado a escena en los a√Īos 90, de c√≥mo su dramaturgia encarn√≥ la idea de lo contempor√°neo para mi generaci√≥n.

Escrib√≠ tambi√©n estudios introductorios a los teatros completos de Iv√°n Turgu√©niev y Ant√≥n Ch√©jov, la mayor parte de sus obras se tradujeron entonces por primera vez directamente del ruso. Uno sabe que est√° escribiendo para una ciudad, un pa√≠s, un gremio ‚Äďel del teatro‚Äď que se ha formado como lector, como espectador, como ciudadano en coordenadas muy distintas a las m√≠as, a las nuestras.

La idea de lo latinoamericano es en lo primero en lo que no hay coincidencias. Este es un pa√≠s que vive otro tipo de soledad que en un punto se parece a nuestra insularidad. Siento que Cuba en medio de su crisis permanente est√° atravesada por circulaciones mucho m√°s contaminantes. La escena de Buenos Aires es de gran autonom√≠a, la siento ensimismada, autocomplaciente, con su mitolog√≠a de cera poco curiosa y deseosa de mezclarse, de ser intervenida… pero inmensamente productiva.

cartel de Ares (Ar√≠stides Hern√°ndez) para Charlotte y el animal, de Martha Luisa Hern√°ndez y Andrea Doimeadi√≥s, Teatro El P√ļblico, 2015

El ciclo de Dramaturgias posibles que aparece reflejado en los Cuaderno de Picadero y que coordinaste en Buenos Aires, es hermoso y abarcador.

Dramaturgias posibles es el ciclo que creé y he coordinado desde 2013. Los cuadernos(2) fueron una invitación del Instituto Nacional del Teatro. Me interesaba poner en discusión el término dramaturgia entre los creadores, explorar formas de trabajo, de apropiarse de procedimientos, también la instancia pedagógica de la dramaturgia aquí.

Es una entrevista en p√ļblico que hago a un invitado o varios, que habitan un amplio espectro de saberes, filiaciones y pertenencias: desde escritores de teatro a la manera m√°s convencional, a actores, actrices, directores, core√≥grafos, dise√Īadores. Algo a lo que la cr√≠tica escasamente tiene acceso, que es la cocina, el testimonio vivo de los procesos.

Para mí es un gran desafío porque muchas de las obras se escribieron o se presentaron antes de mi llegada aquí, así que es una conversación entre teatros fantasmáticos, que conozco por textos críticos, testimonios o escasos videos junto a la producción actual de ese artista.

Luego de pasar tres a√Īos sin venir a Cuba, ¬Ņqu√© encontraste Nara?

Siempre encuentro mucho cari√Īo y eso me emociona y no puedo dejar de estar agradecida (‚Äúalgo habr√© hecho bien‚ÄĚ, pienso). La crisis se ha agudizado y es imposible de eludir, cuando sabes que las imprentas est√°n paradas, que los medicamentos faltan en la farmacia, sumada a las carencias que ya sabemos acumuladas de hace d√©cadas. Qu√© se puede sentir sino es un gran dolor. Cualquiera se da cuenta de que eso tiene que parar en alg√ļn momento, que no se puede vivir eternamente en ese estado de crisis que asfixia, desmoraliza, enferma. A la vez, la vida contin√ļa, y pasan muchas cosas importantes en nuestro √°mbito: libros como los de Taim√≠ Di√©guez, que present√©, o el de poes√≠a de Martha Luisa Hern√°ndez Cadenas, o la compilaci√≥n Lecturas atentas preparada por Mabel Cuesta y Elzbieta Sklodowska, junto a lo que yo misma hice esos meses: la presentaci√≥n de Arpegio en la que participaron poetas muy queridos y valiosos (Soleida R√≠os, Susana Haug, Jamila Medina, Larry Gonz√°lez, MLHC), el taller de dramaturgia que ustedes me invitaron a impartir en la Biblioteca Nacional, por ejemplo. Esos d√≠as en La Habana se desarroll√≥ la acci√≥n comunitaria y art√≠stica ‚ÄúHabitar el gesto‚ÄĚ, coordinada por Karina Pino, Dianelis Di√©guez y Mait√© Hern√°ndez, donde quiero leer con orgullo los devenires de nuestra teatrolog√≠a.

¬ŅT√ļ extra√Īas el aula, el Seminario, los alumnos?

portadilla tablas

S√≠, los extra√Īo. Extra√Īo tambi√©n la disponibilidad de ellos, algo que tiene que ver con¬† querer ser artista todo el d√≠a de tu vida, a todas horas. Hay algo de la condici√≥n aficionada, no profesional del artista, del tallerista aqu√≠ que es completamente diferente a eso. Me recuerda esos a√Īos 80 cubanos y las casas de cultura llenas de ‚Äúpueblo‚ÄĚ despu√©s de las cinco de la tarde, el teatro de aficionados en las universidades y centros de trabajo. Me acuerdo estando en la escuela primaria haciendo peque√Īas escenas para reuniones de padres y encuentros m√°s tem√°ticos en relaci√≥n con la familia, la comunicaci√≥n, el estudio Y tambi√©n me he acordado mucho en estos a√Īos de la sala teatro Cheo Bri√Īas, en el pasaje del mismo nombre, perpendicular a la calle Reyes, en Lawton, a dos cuadras de mi casa, donde se pon√≠an obras, peque√Īas zarzuelas, sketches. Los vecinos cantaban, era todo vecinal, comunitario, alegre, ‚Äúmenor‚ÄĚ, se hac√≠a entre todos los que quer√≠an, hab√≠a mucha gente de m√°s de sesenta a√Īos y la muchachada imprescindible‚Ķ Son instancias distintas de lo aficionado las de aquellos a√Īos de Cuba y lo que vivo en Buenos Aires. Todo el teatro independiente, ese teatro que se investiga en papers universitarios en congresos internacionales sobrevive en una enorme precariedad econ√≥mica, por el puro deseo y amor de los actores, actrices y talleristas que lo sostienen. La mayor√≠a de esos artistas no han tenido una formaci√≥n acad√©mica y van de un estudio teatral a otro, no s√© si vale usar la palabra entrenamiento pero es pr√°ctica viva y constante, pura vocaci√≥n y amor.

As√≠ que el seminario del ISA, como tantas cosas de Cuba, es esa rara mezcla de posibilidad elitista con carencia, de ‚Äúestar en el arte y no en la realidad‚ÄĚ, de estar absortos, contemplativos y con hambre. Ahora doy talleres privados y cl√≠nica de obra a gente muy diversa, en cuanto a formaci√≥n, a edad, a po√©ticas.

¬ŅCu√°ndo empezaste a escribir, a ser publicada y a ser le√≠da con fervor, a ser seguida por estudiantes que como Rogelio Orizondo luego, se convirtieron en dramaturgos pol√©micos, interesantes, multipremiados, representados? ¬ŅC√≥mo fue ese tr√°nsito y qu√© hac√≠as antes? T√ļ misma dijiste una vez que empezaste tarde, ten√≠as treinta y tantos‚Ķ ¬ŅTarde, por qu√©?

Empec√© a escribir teatro ya en 2000, hab√≠a cumplido treinta a√Īos. Recuerdo esos a√Īos 90, mis primeros tiempos en Casa de las Am√©ricas, junto a Rosa Ileana Boudet y Vivian Mart√≠nez Tabares, cuando comenc√© a participar de la edici√≥n de la revista Conjunto, de los encuentros internacionales que se convocaron, recuerdo claramente que llegu√© al Departamento de Teatro y se estaba terminando de editar el n√ļmero 99 que contiene un texto de Guillermo G√≥mez Pe√Īa (Border Brujo). Ya entrados los 2000 vino a presentar uno de sus performances a Mayo Teatral. Rosa Ileana publica en 1995 Morir del texto, una antolog√≠a que me parece fundamental para entender la idea de dramaturgia que todav√≠a creo vigente, en la que uno pod√≠a encontrarse √ďpera ciega, Safo, La paloma negra, Manteca, Los equ√≠vocos morales, Team ball, y m√°s‚Ķ Parec√≠a un momento de enorme fuerza en medio del p√°ramo. Ese libro contiene una propuesta de convivencia de ideas muy personales y potentes en relaci√≥n con la palabra en el teatro, en c√≥mo habitar el espacio literario del teatro.

Entonces en 2000 escribo Ignacio & Mar√≠a y tuvo una hermosa acogida porque,¬† entre otras, fue finalista de la primera edici√≥n del Premio Virgilio Pi√Īera. Me¬† acuerdo de dramaturgos como H√©ctor Quintero, Gerardo Fulleda o Freddy Artiles –que uno pensar√≠a tan distantes de lo que hago–, pues ellos fueron muy generosos en esas primeras lecturas en p√ļblico de la obra y dijeron: ¬°poeta dram√°tica!, a lo que yo respond√≠ ¬°oh, Charito!, ja! y me fui a leer de ese g√©nero y sus secuelas, y entend√≠ que Charlotte Corday… deb√≠a llevar ese subt√≠tulo. Digamos que siento que me hice dramaturga/poeta dram√°tica en la redacci√≥n de Conjunto, trabajando textos de √≠ndole tan distinta como lo que ha publicado la revista (ensayo, periodismo, testimonio, entrevista, diarios, cartas‚Ķ) tambi√©n pensando esos textos en relaci√≥n con las im√°genes (fotos, ilustraciones, tipograf√≠as: dise√Īo gr√°fico‚Ķ), y viendo teatro, como todos nosotros. Yo termin√© el ISA y sent√≠a que no sab√≠a nada, cuando estudiaba all√≠ apenas se hablaba de poes√≠a, de los v√≠nculos entre poes√≠a y texto teatral, eran los a√Īos de la ‚Äúf√°bula‚ÄĚ, como si solo la acci√≥n narrativa de la ficci√≥n pudiera sostener al texto‚Ķ finalmente decid√≠ estudiar Teatrolog√≠a, as√≠ que a veces no sale todo como uno quisiera desde el principio y los veinte a√Īos; despu√©s hay sorpresas si uno est√° atento‚Ķ hay esperanzas… ¬°ja!

Rogelio Orizondo es un gran artista y adem√°s de su poes√≠a y de sus textos para el teatro, me interesa sobremanera ‚Äďy tiene que ver con la primera pregunta‚Äď cuando despliega su accionar cr√≠tico; cuando siendo profesor de Historia del Teatro en la Facultad, por ejemplo, asociaba textos como La noche de los asesinos, Los siete contra Tebas y La casa vieja para pensar la familia, los v√≠nculos entre hermanos, la idea de innovaci√≥n dramat√ļrgica en el periodo, las escisiones ideol√≥gicas.

Pero Rogelio no es una excepci√≥n; me siento unida, ‚Äúparte de un mismo proceso‚ÄĚ a colegas de todas las generaciones. La historia del teatro cubano, volver sobre esos estudios, siento que es lo m√°s importante ahora. Si tuviera la posibilidad de auspiciar, de organizar un seminario o taller invitar√≠a a la gran Rosa Ileana Boudet, que ha venido escribiendo una serie de libros fundamentales para el corpus de la historiograf√≠a teatral cubana y que la mayor√≠a de nosotros, en Cuba y fuera de Cuba, desconoce.

¬ŅQu√© nos diferencia de los hombres en lo po√©tico, en lo humano, en lo esencial, en lo general? ¬ŅQu√© es la soledad para ti?, ¬Ņqu√© es la tristeza?, ¬Ņqu√© es la nostalgia?, ¬Ņqu√© es el amor?, ¬Ņqu√© es el sexo?, ¬Ņqu√© es la lealtad?, ¬Ņqu√© es la felicidad?

No hay palabras en el mundo para contar las experiencias más radicales, como amar a un hijo, o la muerte de la madre o vivir en otro país. Todo eso es soledad, vacío, un tipo de imposible, de pobreza extrema. Se vuelve todo bastante inhóspito e innecesario.

La mujer est√° asociada a una pol√≠tica del cuidado, siempre el mundo espera que nosotras cuidemos, acompa√Īemos, amemos, cocinemos‚Ķ se habla mucho de esto √ļltimamente. El tiempo, el trabajo, el no dinero, la soledad. Pienso en c√≥mo las mujeres hemos sido recompensadas por nuestras acciones amorosas, familiares: veneradas y amordazadas a un mismo tiempo.

 Creo que no le tenemos miedo a la idea del dolor, a trabajar con el dolor, con el dolor del cuerpo y del alma, a tematizar todo eso, y a probarlo en carne propia, con las palabras cuando escribimos que también son carne.

Creo que las mujeres tenemos m√°s posibilidades de cambiar las reglas, por eso es imperdonable que las mujeres al mando o las m√°s exitosas reproduzcan modelos creados por hombres, las mismas costumbres. Pareciera que este es el momento de las escritoras y especialmente de las escritoras lesbianas y trans, por el inter√©s que despiertan sus producciones, as√≠ como las escrituras de otros grupos sociales que han sido discriminados e invisibilizados. Por otra parte, todas las que no nos interesa el poder, nos preguntamos qu√© hacer, c√≥mo accionar, c√≥mo contar lo que hacemos, qu√© se puede cambiar, qu√© no repetir, c√≥mo trabajar y juntarse… o quiz√°s es porque ¬°nos interesa el poder!

Esa pregunta quién soy en el amor me parece precisa, me identifico con esta interpelación a mí misma, a los recorridos amorosos de una. Ayer me dijo un amigo muy querido que sentía que yo estaba de vuelta de muchas cosas pero al rato, que era muy idealista, así que esto quizás tiene que ver con la nostalgia, con la memoria de lo que hemos sido, con la ética fundamentalmente, pero también con el arrebato que nadie nos quita y que se sigue llamando ilusión. Y

¬†hacia delante, m√°s incertidumbre que escoba enredada, Sara Ahmed escribe en La promesa de la felicidad: ‚Äúrebelarse es deshacerse, es no reproducir una herencia‚ÄĚ y que ‚Äúel futuro feliz es el futuro del quiz√°s‚ÄĚ. Siento que el mandato de la felicidad es tremendo, que las mujeres artistas y escritoras tambi√©n padecemos el mandato de ser hipersexuales, de estar siempre erotizadas, calientes, contentas. Siempre vigiladas, nos contabilizan todo: parejas, hijos, crianza de los hijos, casa limpia, libros en tu casa que se pueden ver en las fotos, amistades influyentes, cantidad de amigas, cantidad de libros publicados, empat√≠a con el mundo, sentido del humor, poder de circulaci√≥n, traducciones, poder de encantamiento‚Ķ Es agotador‚Ķ y me pregunto si los textos, nuestras escrituras producen eso, si todo eso lo produjo leernos con atenci√≥n‚Ķ. ¬Ņc√≥mo lo sientes t√ļ?

1) Ediciones sinsentido public√≥ en 2019 Charlotte Corday habla por segunda vez, un libro colectivo que compendia voces/(re)lecturas/estudios sobre el poema dram√°tico de Nara Mansur, a partir de las dis√≠miles apropiaciones y versiones que ha tenido. Puede descargarse aqu√≠: https://drive.google.com/file/d/12Hvrd9–btlJIx47CyW1wEaNJ1m_CtLG/view?fbclid=IwAR3a8FJZawNBzopAtFkxKiWqQTH2LpTSEKeKs1f98RTJuu0QDh1CiNCLgoI

2) Los Cuadernos de Picadero 33 y 34 pueden descargarse libremente en los siguientes links: http://inteatro.gob.ar/editorial/publicaciones/cuadernos/cuaderno-de-picadero-no-33-1220

http://inteatro.gob.ar/editorial/publicaciones/cuadernos/cuaderno-de-picadero-no-34-1234


Desarrolla la AHS Consejo Nacional online

*Tomado de Cubarte. Portal de la Cultura Cubana

Encabezado por su Presidente, el dramaturgo Rafael Gonz√°lez Mu√Īoz, y por Nislay Molina N√°poles, miembro del Bur√≥ Nacional de la Uni√≥n de J√≥venes Comunistas (UJC), sesion√≥ este martes el Consejo Nacional de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS). En videoconferencia desde el Comit√© Nacional de la UJC, se desarroll√≥ esta importante reuni√≥n con la presencia de los presidentes de los Ejecutivos Provinciales, los miembros de la Direcci√≥n Nacional y los cuadros juveniles que atienden la actividad cultural en cada territorio, en la que se analizaron importantes aspectos relacionados con la vida interna de la organizaci√≥n de j√≥venes creadores, el trabajo de sus asociados y las estrategias a seguir en tiempos de COVID-19.

En la cita se destac√≥ el trabajo de la organizaci√≥n durante los meses de pandemia, espec√≠ficamente, la labor en la promoci√≥n del arte joven, la presencia cada vez m√°s creciente de contenidos culturales en redes sociales y los resultados e impacto de eventos y jornadas de programaci√≥n que, a pesar del coronavirus y las medidas sanitarias adoptadas en el pa√≠s, no dejaron de desarrollarse, como el Festival de Juventudes Art√≠sticas Romer√≠as de Mayo; la jornada literaria Or√≠genes, que homenaje√≥ desde Contramaestre el aniversario 125 de la ca√≠da en combate del H√©roe Nacional Jos√© Mart√≠; y el concurso literario La llave p√ļblica de Ciego de √Āvila.

Rafael Gonz√°lez recalc√≥ la necesidad de seguir elaborando estrategias de comunicaci√≥n conjuntas que permitan ganar cada d√≠a m√°s en la promoci√≥n de los j√≥venes creadores. Felicit√≥ a las provincias que han estado a la vanguardia, no solo en la organizaci√≥n de eventos, sino tambi√©n en la elaboraci√≥n y difusi√≥n constante de c√°psulas con mensajes de bien p√ļblico y la promoci√≥n art√≠stica, adem√°s de otras tareas relacionadas con la situaci√≥n sanitaria, como la filial de Guant√°namo. Llam√≥ a multiplicar esas iniciativas y a trabajar en el dise√Īo de una programaci√≥n mensual virtual desde las Casas del Joven Creador; as√≠ como revisar el dise√Īo de las jornadas para adaptarlas a la nueva situaci√≥n.

Por su parte, Nislay Molina transmiti√≥ un¬† mensaje de reconocimiento del Partido Comunista de Cuba a los j√≥venes creadores por las acciones concretas desarrolladas durante las Romer√≠as de Mayo. ¬ęSe demostr√≥ que s√≠ se puede seguir desarrollando el arte desde las redes sociales y lograr un impacto en la comunidad y en los p√ļblicos. La AHS inici√≥ este camino y ha puesto la parada alta al resto de las organizaciones pol√≠ticas y de masas y a los centros y consejos de la Cultura. Adem√°s, se han sumado como el resto de los j√≥venes del pa√≠s a diferentes acciones en centros sin amparo familiar y a brigadas de ayuda a personas discapacitadas y con problemas sociales, llev√°ndole alimentos y art√≠culos de primera necesidad, como ha hecho la filial de Artemisa¬Ľ‚Äď resalt√≥.

Se revisaron el estado de las becas y premios de la Asociación, las diferentes iniciativas para su promoción y socialización; el resultado del financiamiento a obras de creadores asociados a través de la beca El reino de este mundo; la concepción, elaboración y producción de paquetes promocionales de artistas para la programación de verano; y la necesidad de estrechar los vínculos territoriales con los centros, consejos y direcciones provinciales de Cultura. También se ponderó la marcha de proyectos internacionales de colaboración y el rescate de la memoria histórica de la AHS; así como las propuestas e ideas para desarrollar el próximo proceso de Crecimiento.

 

Finalmente, se reconoció la oportunidad de usar la tecnología para desarrollar este Consejo Nacional, vía que utiliza hoy la UJC en todo el país y que ha llegado para quedarse en el contexto de la COVID-19.


Escritor con alma de pez (+Fotos, video y poesía)

La literatura circula por la marea de sus venas. Desde ni√Īo se alimenta del ambiente creativo reinante en su familia, entre versos e improvisaciones. En sexto grado escribi√≥ sus primeras redondillas, coplas y cuartetas, las cuales aprendi√≥ de su madre a la luz de una vela durante un apag√≥n. En esa etapa ya redactaba tambi√©n algunos cuentos.

Licenciado en Comunicaci√≥n Social, instructor de arte en la especialidad de Teatro y egresado del Centro Nacional de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, Roly √Āvalos D√≠az ya tiene dos libros publicados y una lista de premios como poeta y narrador. Miembro del grupo Ala D√©cima y de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, es uno de los directores del grupo po√©tico-teatral-musical RolleX.

Textos suyos de diversos g√©neros aparecen en revistas y antolog√≠as de pa√≠ses como Espa√Īa, Colombia, M√©xico, Argentina, Ecuador, Estados Unidos, Venezuela e Italia. Entre sus reconocimientos se incluyen el primer premio en la categor√≠a Lengua Castellana del concurso internacional St. Paul‚Äôs School, en Barcelona (2003).

Tambi√©n, el premio en el certamen internacional de d√©cima Espinela Tuineje, en Santa Cruz de Tenerife (2011); premio en el Certamen Po√©tico de la Orden Literaria Francisco de Quevedo (Espa√Īa, 2014); premio Ala D√©cima (Cuba, 2018); el de D√©cima Escrita Francisco River√≥n Hern√°ndez (Cuba, 2018) y el premio Toda Luz y toda m√≠a (Cuba, 2019).

Autor de los libros¬†Mundo pa√Īuelo¬†y¬†Boca de lobo,¬†este joven inquieto recuerda con agrado su infancia en Alamar y Guanabacoa, en La Habana, cuando jugaba ajedrez y b√©isbol. Sin embargo, sus mejores travesuras fueron imaginarias, seg√ļn narra. Se disfrazaba de personajes c√©lebres, y le fascinaba leer.

¬ęSab√≠a que ten√≠a un t√≠o poeta y famoso, quien cantaba unas vertiginosas seguidillas y ense√Īaba a improvisar d√©cimas, Alexis D√≠az-Pimienta. En las visitas a su casa, siempre aprend√≠a algo junto a mi primo Axel, su hijo mayor. Hasta las rifas en los cumplea√Īos hab√≠a que ganarlas mediante juegos de rimas. Recuerdo la explosi√≥n de creatividad, las ocurrencias, la alegr√≠a y el ingenio constantes, que sol√≠an terminar en guateques y controversias entre mis t√≠os¬Ľ, rememora quien tambi√©n se desempe√Īa como editor y corrector.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo asumes el proceso creativo?

‚ÄĒBusco siempre el equilibrio. Jugar mientras creas es un acto muy serio. Me exijo la consagraci√≥n a esa ambivalencia. En mi opini√≥n, un creador llega a la verdadera madurez cuando se integra tanto al proceso creativo que, incluso en las horas de mayor incertidumbre o angustia, escribe sin pensar demasiado, pinta, baila, canta, graba, le improvisa a la posteridad un destello, un rasgu√Īo de luz.

‚ÄĒ¬ŅCu√°nto de tus vivencias hay en las historias?

‚ÄĒCasi todo (por la biograf√≠a que autorizo cuando me desnudo o se desnudan a trav√©s de m√≠ los personajes), y casi nada (porque tambi√©n hay distancia y fr√≠a inteligencia). Igualmente robo ademanes y sicolog√≠as a las vidas de los otros. La realidad puede ser m√°s ancha y m√°s ajena que la imaginaci√≥n. Preferir√≠a que mi estilo y mi voz mutaran de libro en libro, aun cuando el cambio sea leve. Lo contrario se parece al estancamiento y la mediocridad.

‚ÄĒ¬ŅTodav√≠a se puede aspirar a lo verdaderamente nuevo en la literatura o los autores deben conformarse con dominios de t√©cnicas y abordajes de historias de alguna manera reÔ¨āejadas por otros?

‚ÄĒLo verdaderamente innovador suele ser un enigma. Y en los tiempos actuales todo parece ya escrito, refrito‚Ķ No obstante, nunca debemos conformarnos, a no ser que rendirse sea tambi√©n una acci√≥n po√©tica, un acto creativo. Mientras vivamos debemos explorar nuevos abismos, leer y estudiar con atenci√≥n el arte que se gesta en otras latitudes, alimentarnos de otras miradas, darle otra vuelta a la b√ļsqueda.

¬ęAun cuando parezca que vivimos en permanente fase de alarma apocal√≠ptica, cada autor puede traer un nuevo universo, el suyo, por muy minimalista que parezca, y defenderlo con las fuerzas de su talento y audacia. Toda aldea puede volverse un cosmos¬Ľ.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo surgi√≥ la idea de RolleX? ¬ŅCu√°les son sus din√°micas y sue√Īos?

‚ÄĒMi primo Alex D√≠az Jr. y yo somos amantes y defensores del repentismo, por convicci√≥n, por necesidad y tradici√≥n familiar. Lo consideramos una riqueza siempre en peligro de extinci√≥n, y no de extensi√≥n, como deber√≠a ser. Muchos no valoran la fuerza de la oralidad y la improvisaci√≥n po√©tica, que tan vitales son para el alma de la humanidad.

¬ęRolleX surgi√≥ por el deseo de revertir esa realidad, y oxigenar, a trav√©s de v√≠as frescas, joviales, din√°micas y espectaculares, ese arte que en cierta medida se ha empolvado, por infinitas razones, en todos los niveles, desde algunos repentistas hasta las instituciones.

¬ęFavorecemos la transmisi√≥n de d√©cimas a trav√©s de puestas en escena, acompa√Īadas por g√©neros musicales, poemaciones, performances y diversas modalidades de la improvisaci√≥n. Insistimos en el t√©rmino neorrepentismo y sus m√ļltiples usos, para potenciar un sistema po√©tico que debe llegar a las mayor√≠as. Pretendemos maximizar su alcance, mediante¬†shows¬†y tambi√©n a trav√©s de m√©todos m√°s docentes: conferencias y talleres intensivos, por ejemplo¬Ľ.

‚ÄĒ¬ŅTe preocupa el futuro de la poes√≠a improvisada en Cuba?

‚ÄĒHay buena salud en la poes√≠a improvisada aqu√≠, pero necesitamos expandirnos y potenciar eventos como¬†Oralitura, realizado por primera vez en el a√Īo 2019 con el apoyo de la AHS y de diversas instituciones. Necesitamos m√°s iniciativas que consigan el cambio de percepciones err√≥neamente incrustadas, por prejuicios, en el imaginario popular. Es imprescindible la convivencia entre artistas de varias manifestaciones en una gran fiesta del idioma y a favor del buen gusto.

‚ÄĒAlgunos consideran que la literatura cubana no vive un buen momento. ¬ŅComparan a los autores actuales con los de otras generaciones? ¬ŅQu√© piensas?

‚ÄĒLos problemas de la literatura cubana son otros, y muy diversos. Las comparaciones existen para bien y para mal. Resulta esencial una cr√≠tica m√°s abundante, m√°s √©tica y profunda, as√≠ como la edici√≥n o reedici√≥n de algunos autores cubanos y extranjeros, cuyas lecturas fomentar√≠an bases m√°s enriquecedoras.

¬ęNecesitamos incrementar los intercambios y un plus m√°s atractivo en los espacios literarios. Una tertulia no tiene por qu√© ser solo para minor√≠as muy interesadas: periodistas, poetas, editores, narradores, ensayistas, dramaturgos‚Ķ Debemos preguntarnos por qu√© no predominan m√°s lectores comunes, ajenos a la intelectualidad. ¬ŅEs demasiado ut√≥pico aspirar a eso?

¬ęEn ese sentido se asemeja al repentismo. Parece que hay un desd√©n social ante el arte, pero sabemos que no es as√≠. Somos muchas voces abri√©ndose paso e inaugurando caminos y mundos que a veces se entrecruzan y otras veces ni siquiera llegan a conocerse. Hay grupos, subgrupos, sectas, saraos, exclusiones, electrones sueltos, una flora y una fauna, y en general el mundillo literario, o art√≠stico, puede llegar a ser competitivo, selv√°tico, un aut√©ntico nido de serpientes.

¬ęPese a ello, el panorama tiene aspectos positivos, ciertas alianzas, eventos, festivales, editoriales (aun con crisis de papel), concursos, pocos lectores pero fieles, creadores de pura raza, de talento indiscutible y oportunidades para crecer. De esos asideros nos sostenemos desde dentro. Con innumerables escollos (tangibles y subjetivos) crece y se construye el corpus de nuestra literatura. Y hay zonas salvables, recomendables. Lo peor que veo es cierta imposibilidad de darnos a conocer a un gran p√ļblico, y no digo internacional, sino primeramente nacional¬Ľ.

‚ÄĒ¬ŅCu√°n dif√≠cil o f√°cil es publicar hoy en Cuba para los j√≥venes, m√°s all√° de la falta de papel?

‚ÄĒDepende del vaiv√©n de muchos factores. En teor√≠a parece f√°cil, en la pr√°ctica puede suponer un jerogl√≠fico, salvo para unos pocos privilegiados que obtienen los premios en los cert√°menes que incluyen la publicaci√≥n. Gracias a que gan√© un concurso pude publicar mi primer libro en Cuba. La v√≠a de enviar a los planes editoriales es sencilla: la espera del dictamen y la impresi√≥n es un poco m√°s engorrosa y una carrera de obst√°culos. Requiere de armarse de una paciencia, en ocasiones, sobrehumana.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo te defines como escritor y persona?

‚ÄĒPez de ciudad, rat√≥n de biblioteca y librer√≠as, animal civil, so√Īador impenitente, ¬ęletraherido¬Ľ. Soy un curioso √°vido de sensaciones, rincones y destellos, un aprendiz eterno en busca de la palabra exacta, alguien que quiere continuamente mejorar como persona y escritor.

‚ÄĒ¬ŅReferentes en la literatura, cubanos y extranjeros‚Ķ?

‚ÄĒLos menciono en el orden ca√≥tico de los recuerdos y las nostalgias de sus lecturas: Jos√© Mart√≠, C√©sar Vallejo, Eliseo Diego, Alejandra Pizarnik, Jorge Luis Borges, Cervantes, Rainer Mar√≠a Rilke, Hemingway, Garc√≠a M√°rquez, Carpentier, Pessoa, Cort√°zar, Lorca, Vargas Llosa, Oscar Hahn, Ricardo Piglia, Roberto Juarroz, Enrique Vila-Matas, Jos√© Emilio Pacheco, Luis Garc√≠a Montero, Anne Carson,¬†Alexis D√≠az-Pimienta, David Mitrani, Alberto Guerra, Andr√©s Neuman, Natalia Litv√≠nova‚Ķ

‚ÄĒ¬ŅSue√Īos en el mundo creativo?

‚ÄĒQue mis textos sean buscados, le√≠dos. Terminar mis novelas, los libros de cuentos, mis proyectos de otros g√©neros. Viajar por varios escenarios. Sorprenderme, superarme, consagrarme en cuerpo y alma, aprender siempre.

Afrorretrato

Yo

poeta negro

con 1,81 de estatura

62,5 kilogramos de peso

            con ojos negros

            manos negras

pies negros

espalda negra

de abuelos y padres negros

hermanos negros

novia y exnovias negras

yo

negrito

negrón

pasudo

bembón

tinto

retinto

nigger

black

yo

vestido de negro

soy un papel en blanco


El mejor amigo de las ni√Īas y los ni√Īos florece ‚ÄúDe donde crece la palma‚ÄĚ

Cada a√Īo, por estas fechas, tiene lugar en el granmense municipio de Jiguan√≠ el Sal√≥n Nacional de Pl√°stica Infantil ‚ÄúDe donde crece la palma‚ÄĚ. Un espacio nacido para homenajear al mejor amigo de las ni√Īas y los ni√Īos desde la creaci√≥n art√≠stica. Esta ocasi√≥n fue diferente, no solo por las circunstancias impuestas por la Covid 19 a nuestro pa√≠s, sino porque est√° celebrando su aniversario 25.

El sal√≥n, seg√ļn nos cuenta Janet Oliva Su√°rez, joven martiana y fundadora de tan importante evento, en su primera etapa solamente inclu√≠a las obras sobre Mart√≠ pero con el tiempo, sin perder su esencia, fue ampliando el espectro. Actualmente el objetivo general consiste en ‚Äúfomentar la creaci√≥n infantil a trav√©s de las artes pl√°ticas, con √©nfasis en los aspectos hist√≥ricos y culturales de sus entornos.‚ÄĚ

En estos 25 a√Īos ‚ÄúDe donde crece la palma ha madurado en inclusi√≥n y extensi√≥n‚ÄĚ ‚Äďcomenta Janet‚Äď. ‚ÄúDe 148 participantes en las primeras ediciones, hoy son m√°s de un mill√≥n. Ha servido, adem√°s, de plataforma para un proyecto dirigido a la protecci√≥n de la infancia en Cuba desde la cultura.‚ÄĚ Tambi√©n ha tenido una marcada influencia en sus coordinadores quienes han logrado incorporar a ni√Īas y ni√Īos con necesidades especiales. No es casual, entonces, que para esta edici√≥n buscaran alternativas para que los infantes no perdieran la oportunidad de rendir tributo a nuestro Jos√© Mart√≠ y a la historia patria.

Con esa finalidad se construy√≥ una estrategia que comprendi√≥ ‚Äúla recepci√≥n de las obras de manera virtual e impresa. Tambi√©n se dise√Ī√≥ un cat√°logo retrospectivo de los 25 a√Īos con una selecci√≥n de obras premiadas y se mont√≥ la exposici√≥n de las obras recibidas en los portales de la galer√≠a de artes pl√°sticas‚ÄĚ.

Por esos caminos anda este Sal√≥n Nacional que cada a√Īo hace florecer a ese hombre inmortal ‚ÄúDe donde crece la palma.


Tres libros claves sobre la caída en combate de José Martí

La clave a Mart√≠, una canci√≥n de las grandes canciones del milenio cubano dice: ‚ÄúMart√≠ no debi√≥ de morir‚ÄĚ. As√≠ pensaron muchos que tuvieron que vivir el terrible d√≠a del 19 de mayo de 1895, cuando en la zona de Dos R√≠os ca√≠a el palad√≠n mamb√≠. Gestor de esa guerra, a la que √©l llamar√≠a ‚Äúnecesaria‚ÄĚ. Desde el mismo momento de la muerte de Mart√≠, lo real y lo maravilloso acompa√Īar√≠a su muerte y el destino final que tiene du cad√°ver desde el lugar de la ca√≠da hasta el Cementerio Santa Ifigenia, el cual hab√≠a sido fundado en 1868. Sobre estos sucesos existen tres libros de diferentes autores que resumen con diferentes miradas los hechos y acontecimientos devenidos a causa de la muerte de nuestro H√©roe Nacional.

El primero fue Piedras Imperecederas: Tas la ruta funeraria de Jos√© Mart√≠, de Omar L√≥pez Rodr√≠guez y Aida Morales Tejera, director y jefa del Departamento de Investigaciones de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, respectivamente. El texto relata los diferentes sucesos ocurridos con los cinco entierros del h√©roe, desde la ca√≠da en 1985 hasta su √ļltima tumba, inaugurada el 30 de junio de 1951, un hecho que se describe en la historiograf√≠a nacional como ‚Äúel entierro cubano de Jos√© Mart√≠‚ÄĚ.

La idea de este libro nace producto de las investigaciones que tuvo que hacer Omar L√≥pez para llevar a cabo las labores de restauraci√≥n de la tumba del Ap√≥stol en el Cementerio Santa Ifigenia cuando el entonces Comandante de la Revoluci√≥n Juan Almeida Bosque le encomend√≥ la tarea, siendo un joven egresado de la carrera de Arquitectura de la Universidad de Oriente. Pero se pudo concretar casi 20 a√Īos despu√©s cuando Aida Morales, otra joven graduada de Historia del Arte de esa misma universidad, se une con L√≥pez y empezaron el sue√Īo de la Oficina del Conservador de la Ciudad.

El segundo libro, Dos Ríos: a caballo y con el sol en la frente, escrito por Rolando Rodríguez, uno de los más acuciosos historiadores cubanos y que ha sido distinguido con los premios nacionales de Historia y de Ciencia Sociales y Humanística. En una conversación que tuve con este prominente hombre de la Historia nacional, él me confiaba que se decidió a investigar sobre la muerte de José Martí por todos los misterios que habían alrededor de este hecho y que no habían sido estudiados por la historiografía nacional.

Este texto es el que más aporta desde la Historia al levantar cualquier duda o tergiversarsaciones sobre cómo acontecieron los sucesos antes, durante y después de la caída del Apóstol en Dos Ríos. El aporte de diferentes documentos desconocidos, hasta el momento de la publicación del libro, unido con un profundo análisis de estos hechos, hacen que este es el libro se haya convertido en el principal referente a la hora de hablar sobre la muerte del más universal de todos los cubanos.

Otro elemento a destacar es cómo Rolando Rodríguez deja a un lado las pasiones que muchas veces distinguen nuestra historiografía nacional aportando conclusiones que van más allá de la implicación de Martí en la Guerra de 1895.

Asimismo, La Cruz de Caguairán, escrito por Ercilio Vento Canosa, historiador de la ciudad de Matanzas, muestra el conocimiento de su autor a partir de sus dos profesiones, la de médico legista e historiador.

El t√≠tulo de este texto es sacado del primer homenaje realizado a Jos√© Mart√≠ cuando cae en Dos R√≠os. Seg√ļn cuenta la historia, unos vecinos de la zona, Jos√© Rosal√≠o Pacheco y su hijo Antonio, colocaron en el lugar donde hab√≠a ca√≠do Mart√≠ una cruz de Caguair√°n, y M√°ximo G√≥mez ve dicha se√Īal en 1896, cuando se realiza el primer honor por la ca√≠da del hombre de La Edad de Oro.

Lo más importante de este libro es cómo podemos entender la muerte de José Martí a partir de los hechos que brinda una ciencia como la Medicina Legal. Con la pasión investigativa que caracteriza a Vento Canoza se puede ver, además, la construcción digital de las secuencias de las balas que impactaron en el cuerpo de Martí, la reconstrucción de su caída y las posiciones de los impactos de los proyectiles en su cuerpo, además del análisis de la autopsia del cadáver de Martí, con alto grado de descomposición, que realizó el doctor Pedro Pablo Valencia en 1895, cuyos los instrumentos usados por este galeno se conservan en el Museo Emilio Bacardí de Santiago de Cuba.

La Cruz de Caguairán tiene su relevancia por los aportes que hace desde las Ciencias Médicas y Biológicas a esclarecer, con meticulosos detalles, cómo murió el Apóstol. Cabe destacar que el sitio donde se encontró la cruz de Caguairán se erigió el Monumento en Dos Ríos, que sirve como homenaje y recordación al más universal de todos los cubanos y donde muchos peregrinos llegan cada 19 de mayo.


Glosas al ideario de Martí en tiempos de crisis

A mi hijo Abraham Fonseca García,

con el amor de un ferviente martiano.

 

Hablar y escribir de José Martí en tiempos tan convulsos como los que vive la humanidad es evocarle a la madre tierra que lo abraza en Dos Ríos su ideario de libertador patriótico, anticolonialista e intelectual, para que ilumine nuestra concepción  revolucionaria.

La concepci√≥n de la naci√≥n cubana se basa en la utilidad de la virtud. La virtud de multiplicar los panes y los peces ense√Īando a un pueblo a labrar la tierra con el sudor de su frente, con el yugo de sus manos, en un archipi√©lago que no cuenta con grandes extensiones de tierra y sufriendo un bloqueo genocida impuesto por el ‚Äúgigante de las siete leguas‚ÄĚ, que lucha por exterminarnos por hambre y desabastecimiento de productos esenciales para el crecimiento de un pa√≠s.

Foto Tomada: Portal José Martí (www.josemarti.cu)

Pero este gigante olvida que nuestro Ap√≥stol nos leg√≥ la onda de David, su palabra viva, sus actos consecuentes con su pensamiento, que nos ilustr√≥ que contra el imperialismo norteamericano debemos de andar de cuadro apretado ‚Äúcomo la plata en las ra√≠ces de los Andes‚ÄĚ, permitiendo desdibujar la desuni√≥n que se desarrolla como flores de l√ļgubre en tiempo de crisis, de deshumanizaci√≥n, de valores como la honradez, la honestidad y solidaridad, que hacen imperar el ego√≠smo, la vanidad y el robo como miserias mezquinas de los timoratos, acomodaticios, vendepatrias y coleccionistas de estrellas que olvidan que ‚Äúel verdadero hombre no mira de qu√© lado se vive mejor, sino de qu√© lado est√° el deber.‚ÄĚ

‚ÄúCree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que √©l quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quit√≥ la novia, o le crezcan en la alcanc√≠a los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el cielo, que van por el aire dormido engullendo mundo‚ÄĚ.

Pero nuestro H√©roe Nacional nos vislumbr√≥ el futuro, nos ilumin√≥ el porvenir cuando nos expresara: ‚ÄúAm√©rica ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pa√Īuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen m√°s que trincheras de piedra.‚ÄĚ

Trincheras de ideas que deben florecer, desarrollarse, fecundarse con el accionar de cada cubano y cubana de bien, reafirmando el pensamiento colosal de pensar como pa√≠s, no como eslogan publicitario de masas, sino con la certeza que ‚Äúla mejor manera de decir es hacer‚ÄĚ.

Mart√≠ defini√≥ de forma magistral su manera de pensar como pa√≠s, cuando enunciara: «La patria no vale por s√≠ misma: vale en la medida que sea justa. No es triunfo, sino agon√≠a y deber. Nunca est√° hecha. Hay que hacerla y rehacerla cada d√≠a. Si crear suele ser oficio de poetas, llevar a la vida lo creado, es oficio de hombres«.

La patria vale por el valor justicia de nuestro pueblo para crear ‚Äúcon todos y para todos‚ÄĚ, con sus manos laboriosas que deben definir todas las aspiraciones precisadas y leg√≠timas del pueblo. Solo el pueblo puede llegar a transformar y enaltecer m√°s el pa√≠s que so√Īamos, no ut√≥picamente, sino como agon√≠a y deber. Agon√≠a, porque como escribiera el Ap√≥stol:

‚ÄúEs probable que ning√ļn cubano que tenga en algo su decoro desee ver a su pa√≠s unido otro donde los que gu√≠an la opini√≥n comparten respecto a √©l las preocupaciones s√≥lo excusables a la pol√≠tica fanfarrona o a la desordenada ignorancia. Ning√ļn cubano honrado se humillar√° hasta verse recibido como un apestado moral, por el mero valor de su tierra, en un pueblo que niega su capacidad, insulta su virtud y desprecia su car√°cter.‚ÄĚ

Deber, para que germine con fortaleza la patria próspera que meditamos, rehaciendo cada día lo creado con nuestros propios esfuerzos, construyendo el patriotismo más bello. Compromiso con los pobres de la tierra, ahí radica nuestra suerte, y un ejemplo de ello son nuestros médicos cubanos que traspasan fronteras y van a brindar su capacidad de amar para fecundar la maravilla de la dignidad del hombre, salvando las vidas de los desposeídos de la tierra. 

El humanismo de nuestros m√©dicos cubanos es heredero de las ense√Īanzas de nuestro Ap√≥stol, las cuales estuvieron definidas en base al amor; un arma insustituible para unir a los pueblos con lazos de fraternidad; una verdad que hace levantar a los ca√≠dos, despertar el socorro mutuo y abrir el coraz√≥n en gestos sinceros de solidaridad con los pobres y m√°s necesitados; la √ļnica ley que le otorga al hombre autoridad y hace renacer la esperanza; la esencia de la obra pol√≠tica que convierte a esta en indeclinable deber y en respeto pleno a la dignidad del hombre.

Foto Tomada: Portal José Martí (www.josemarti.cu)

La muerte de Jos√© Mart√≠, el 19 de mayo de 1895, vino hacer un duro golpe para las tropas libertadoras que perd√≠an la figura central de la guerra necesaria, quien permiti√≥ unificar pensamiento, criterios, entre las m√°ximas figuras hist√≥ricas de la guerra mambisa. Dise√Ī√≥ el camino s√≥lido para la guerra de independencia en el Manifiesto de Montecristi, un documento que constituye una fehaciente muestra de la unidad y solidez de la Patria.

Al mismo tiempo, expone la comunidad de criterios y los estrechos lazos de las dos generaciones participantes en la guerra del 95.Tras su fallecimiento, transcurrieron 64 a√Īos para que un pu√Īado de j√≥venes barbudos lo exaltara como autor intelectual, espiritual y material de la Revoluci√≥n floreciente, no como una frase para la historia, sino definiendo una personalidad y caracteriz√°ndola.

Una √ļnica Revoluci√≥n eternamente martiana pensada como emblema, basti√≥n y bandera. Edificada sobre la base que ‚Äútodo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre‚ÄĚ.

Al cumplirse 125 a√Īos de su muerte este a√Īo 2020, celebremos su vida, porque como expresara Carlos Rafael Rodr√≠guez en su ensayo Jos√© Mart√≠, contempor√°neo ¬†y compa√Īero: ‚ÄúNo es bueno ser profeta de las lamentaciones, sino que hace falta ser profeta de la movilizaci√≥n. Arte gemebundo, no. Arte doliente no. Arte para la creaci√≥n. Arte para la movilizaci√≥n.‚Ä̬† ¬†¬†¬†¬†

La movilizaci√≥n de los hechos, de las acciones que edifiquen¬† para la eternidad la sentencia: ‚ÄúEn la cruz muri√≥ el hombre un d√≠a; pero se ha de aprender a morir en la cruz todos los d√≠as‚ÄĚ.

Seamos los nazarenos de las ideas de nuestro Apóstol nacional José Julián Martí Pérez y recordemos que escribir o hablar de tan significativa figura histórica puede cualquiera, lo que cualquiera no puede es vivir la vida de sacrificio, abnegación, dedicación y coraje que vivió.


D√ļo Iris: El significado de ser martiano

Yo te convido a creerme cuando digo futuro y, cuando digo futuro, me refiero a Dayam√≠ P√©rez S√°nchez y Javier L√≥pez El√≠as, m√°s conocidos como el D√ļo Iris.

No lo digo solo por sus composiciones hermosas, sino porque son un ejemplo de que tener talento es, como dijera el maestro, ‚Äútener buen coraz√≥n‚ÄĚ. El concurso Adolfo Guzm√°n les permiti√≥ entrar en los hogares de Cuba para llenar de esperanza a quienes continuamos en la lucha por un mundo mejor. Lo hicieron con una canci√≥n nacida de los latidos infinitos de quien elige el honroso compromiso de portar la estrella que ilumina y mata: ‚ÄúHaciendo Fe‚ÄĚ.

Desde entonces no han parado de crear ni de llegar a nuestros hogares a través de diferentes vías. Actualmente se encuentran grabando su primer disco y, aun así, encuentran el tiempo indispensable para, desde su balcón, aligerar la pesada carga que el aislamiento social impone a sus vecinos. También tuvieron la bondad de responder, vía WhatsApp, algunas preguntas que quiero compartirles como digno homenaje al más universal de los cubanos en el aniversario 125 de su siembra en Dos Ríos.

foto de perfil de facebook del d√ļo iris

¬ŅQu√© lazos les unen a Jos√© Mart√≠?

Sin dudas la obra martiana es admirable. A medida que nos adentrábamos a su pensamiento tan revolucionario para la época en que vivió nos maravillábamos mucho más. Un hombre inmortalizado en el tiempo, con un gusto exquisito para escribir, infinidad de temas abordados sobre todo lo que encierra la naturaleza humana donde prima el amor sobre todas las cosas. Nos une ese amor a Cuba como al de una madre, esa solidaridad incondicional con el que necesite, todos los buenos valores que hoy usamos en estos tiempos de crisis.

¬ŅQu√© significado tiene para ustedes ser martianos?

Ser martiano significa seguir y poner en práctica las ideas de nuestro Apóstol en cada momento de la vida, más en estos tiempos en los que debemos ser mejores seres humanos. Brindarle nuestra mano amiga a todo aquel que necesite de nosotros, es nuestra tarea fundamental. La misión internacionalista de nuestros médicos en los lugares más afectados por esta pandemia es el mejor ejemplo.

tomada del perfil de facebook del d√ļo iris

¬ŅSer martiano constituye un desaf√≠o para la juventud cubana de hoy?

Puede que para muchos sea un desafío acercarse a la obra martiana dadas las tendencias que priman en estos tiempos, que muchas veces distan del buen arte y la buena literatura. El peor enemigo de una sociedad es la ignorancia y depende del interés individual. En nuestro caso ha sido una fortuna haber conocido parte de su obra, porque es tan inmensa que nunca dejas de sorprenderte.

Desde su perspectiva ¬ŅCu√°l ser√≠a la mejor manera de rendir tributo al m√°s universal de los cubanos en el aniversario 125 de su ca√≠da en combate?

Nuestra mejor manera de rendirle tributo a Mart√≠ es continuar sembrando en las dem√°s personas esa curiosidad por estudiar su obra. Nuestra fortaleza es el arte, espec√≠ficamente, la m√ļsica, y en ella nunca faltar√° esa fe en el mejoramiento humano que, como √©l, so√Īamos.


AHS avile√Īa, una orfebre continuadora de la obra martiana

Fue en 2004 cuando el poeta avile√Īo Arlen Regueiro M√°s idease la Gira de Poetas y Trovadores Estrofa Nueva, en la filial de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z de su provincia. Como de seguro le hubiese gustado a Jos√© Mart√≠, el objetivo era llevar el arte de las letras, en poemas, hacia todos los rincones de los 10 municipios, y llegar de este modo a las escuelas, bateyes. La jornada se tuvo su celebraci√≥n, desde su primera edici√≥n, en los d√≠as finales del mes de enero, para tener su cierre debajo del busto del Ap√≥stol, en el parque de mismo nombre, del municipio capital.

Desde entonces, en el marco de dicho evento, la AHS en Ciego de √Āvila, ha sido orfebre y continuadora de la obra martiana, con eventos expositivos referentes a la misma, como A morir me han de llevar, serie fotogr√°fica del escritor avile√Īo Heriberto Machado Galiana, la cual hace los honores en la apertura de la edici√≥n 2019, y la presentaci√≥n especial de la versi√≥n musicalizada, a lo balada del medioevo, del poema Los dos pr√≠ncipes, por √ďscar S√°nchez el propio 28 de enero de 2020, una pieza digna de escuchar que transmite el profundo sentimiento de tristeza al cuadrado, del texto martiano.

El intento anual de parecidos aconteceres, durante la jornada, es algo no tan fácil. Todos los días no aparecen magnificencias como estas que no sean simples lecturas lo ya escrito por el Apóstol. Aunque para el siguiente acontecer ya se puede pensar en Joao del Monte que anuncia por estos días una sugerencia de canción con los versos:

  • ‚Äú‚ĶMi verso es de un verde claro
  • Y de un carm√≠n encendido
  • Mi verso es un ciervo herido
  • Que busca en el monte amparo‚Ķ‚ÄĚ

Nunca es larga la espera si el motivo es bueno. Pero no solo Estrofa Nueva ha sido impulsor de estos ideales en la sede avile√Īa, m√°s de un evento creado y desarrollado por la misma emana voluntad de homenajes, y tiene los honores el Encuentro Nacional de J√≥venes Trovadores Trov√°ndote. En su segunda edici√≥n en septiembre de 2006, la serenata final se hizo a la sombra de la esfinge en el centro del parque Mart√≠, eventualidad que quiso retomarse en su edici√≥n 2020 bajo el eslogan, en parafraseo, ‚ÄúSoy la canci√≥n, soy el verso‚ÄĚ, pero las medidas para la prevenci√≥n de la Covid-19 ya no permit√≠an espacios que incitasen las aglomeraciones de personas. Como estos, son muchos los momentos que vuelven a esta sede una tributaria a la obra martiana.


Necesidad de Martí como guía eterno (Dossier)

Necesidad de Martí

Por: Jorge Antonio Rodríguez Guillén (presidente provincial del MJM en Villa Clara)

El pensamiento de José Martí constituye una fuente inagotable y necesaria de la cual beber en el proceso perpetuo de edificación espiritual de la nación y la nacionalidad cubana y en la definición de los principios éticos e ideológicos de las generaciones que continuamos enarbolando su ideal humanista y revolucionario.

Conducta moral e histórica legada por los sectores más progresistas de la primera mitad del siglo XX que tuvieron en la Generación del Centenario y en la figura de Fidel la expresión totalizadora del esfuerzo juvenil continuado (Mella, Villena, Guiteras) por rescatar de la amnesia, impuesta por los gobiernos y sustentada por los ideólogos burgueses, a Martí y ponerlo una vez más al servicio de su Patria. Quedó inscrito para todos los tiempos que lo cubano sin Martí no es completo o no es cubano.

LEER M√ĀS

MART√ć: PROFUNDO ANTIMPERIALISTA Y GU√ćA ESPIRITUAL PARA LA CONSTRUCCI√ďN DEL SOCIALISMO EN CUBA

Por Yusuam Palacios Ortega, presidente nacional del Movimiento Juvenil Martiano

Hist√≥ricamente la fauna del terror con guarida en los Estados Unidos ha pretendido, y lo ha hecho, utilizar a Jos√© Mart√≠ a su conveniencia, despojarlo de su verdadero car√°cter y tomarlo como ente legitimador de las acciones realizadas contra Cuba. Vivimos un tiempo de profundo debate ideol√≥gico, y viene a ser tema de inter√©s y reflexi√≥n, el antimperialismo martiano y la necesidad que tenemos de Mart√≠ para continuar construyendo el Socialismo en nuestro pa√≠s. La mencionada jaur√≠a cuyo odio hacia Cuba es ya enfermizo, nos acusa de antimartianos porque, seg√ļn ellos, como nosotros somos socialistas y Mart√≠ no lo era, no somos merecedores de la condici√≥n martiana.

Los recalcitrantes enemigos de la Revolución quieren hacer tendencia, sobre todo en redes sociales, enarbolando un supuesto antisocialismo en Martí. Para ello acuden a textos martianos que toman para sí y como es de esperar, tergiversan las ideas de Martí, descontextualizan y alteran los planteamientos, reflexiones y puntos de vista que tuvo el héroe sobre el socialismo. De esta manera especulan sobre un  Martí que estaría en contra del Socialismo en Cuba. Ello justificaría la hipótesis que han pretendido legitimar, en la que algunos han creído a ciegas, que traicionamos al Apóstol de la independencia.

LEER M√ĀS

MART√ć Y NUESTRA AM√ČRICA

Por Kimany Fern√°ndez Santos (Colaborador del Movimiento Juvenil Martiano)

‚Ķ Pero otro peligro corre, acaso, nuestra Am√©rica, que no le viene de s√≠, sino de la diferencia de or√≠genes, m√©todos e intereses entre los dos factores continentales, y es la hora pr√≥xima en que se le acerque demandando relaciones √≠ntimas, un pueblo emprendedor y pujante que la desconoce y la desde√Īa(‚Ķ) El desd√©n del vecino formidable, que no la conoce, es el peligro mayor de nuestra Am√©rica; y urge, porque el d√≠a de la visita est√° pr√≥ximo, que el vecino la conozca, la conozca pronto, para que no la desde√Īe‚Ķ[1]

Debido a su posición geográfica, América Latina y el Caribe son consideradas a menudo la región más importante para el bienestar y la seguridad estadounidenses, pero las relaciones con los vecinos del sur no son fáciles, además de las evidentes asimetrías en el desarrollo económico, existen sobre todo enormes diferencias culturales entre las dos Américas.

Jos√© Mart√≠ en su ensayo Nuestra Am√©rica avisoraba la pol√≠tica de dominaci√≥n de los Estados Unidos hacia el resto del continente y llamaba a la unidad de nuestros pueblos frente al enemigo com√ļn. Casi 130 a√Īos despu√©s de su primera publicaci√≥n Nuestra Am√©rica marca el camino a seguir y su vigencia se acrecienta en tiempos de amenazas y peligros constantes.

LEER M√ĀS

CONVERSACI√ďN CON UN HOMBRE DE LA TIERRA

Lil María Pichs Hernández, miembro del MJM y trabajadora de la OPM.

El taller respira libertad. Frente a la pared izquierda, repleta de maquetas, de esbozos de monumentos que no se han hecho jam√°s, -recuerdos tristes de la carencia o la dejadez humana, y a√ļn m√°s: promesas de futuros encargos, de futuras empresas de trabajo febril y sue√Īos recuperados-, se extiende el taller; y entre molduras, cabillas y sacos de cemento, apenas hay espacio para el hombre que esculpe.

¬†Presidi√©ndolo est√° la maqueta de Guaicaipuro, versi√≥n de la gran pieza que, a la espera de su inauguraci√≥n oficial, a√ļn ocupa el espacio del portal, enorme y en√©rgica, como el h√©roe que representa, aquel que es como el Hatuey de la Venezuela, anta√Īo pesadilla de espa√Īoles, y hoy s√≠mbolo de resistencia y dignidad americanas.

LEER M√ĀS