José Lezama Lima


Coordenadas o cómo determinar la posición del arte en un espacio

Palabras del catálogo del 34 Salón de la Ciudad, que con el título Coordenadas fue inaugurado en el Centro Provincial de Arte en la Semana de la Cultura holguinera y que expone la obra de jóvenes creadores y estudiantes de la Academia Profesional de Artes El Alba.

Fotos Wilker López

Todo compendio conlleva a una aptitud de selectividad. A una mirada racional y crítica sobre la muestra original. Y, al mismo tiempo, toda selección es parcialmente representativa del quehacer actual de un grupo de creadores de un determinado contexto social o geográfico, sin que esto signifique que la muestra simboliza el estado real del arte en ese momento.

Algo así sucede con los salones, es verdad, pero…. ¿tiene futuro la verdad?, se preguntaba George Steiner.

Fotos Wilker López

El Salón de la Ciudad, con una amplia tradición dentro de las artes visuales en el territorio, funcionaría como un sistema de coordenadas (institucionales, legitimadoras) donde se utiliza uno o más números (¿obras, autores?) para determinar unívocamente la posición de un punto (¿el arte?) en un espacio (¿la galería, Holguín, Cuba?).

De esta manera el Salón se ha empeñado en las recientes ediciones en mostrar un ejercicio de curaduría sostenible e perspicaz ––basado en temas como el mercado, la propia institucionalización y circulación del arte, etc.––, en contra del sino epidérmico, monótono, tradicionalista, rígido, que suele caracterizar este tipo de espacios en el escenario insular.

Fotos Wilker López

De esta manera, el Salón representa cada año un salto cualitativo como concepto y en la práctica, protagonizado principalmente por jóvenes que van encontrándoles “coordenadas” de un lugar legitimador que la institución ha creado como catapulta visibilizadora. Así el Salón posibilita, sobre todo, la convergencia de diferentes poéticas con un discurso ideoestético propio dentro del quehacer regional y nacional, incluso análogo en cuanto a intenciones e interrogantes creativas.

La galería se convierte en ese espacio ––como el Aleph borgeano–– donde todo es posible: vórtice abierto a múltiples posibilidades que terminan semánticamente interactuando en el Salón.

Fotos Wilker López

Entonces, ¿cuáles son las coordenadas precisas? ¿A qué punto nos llevan? ¿Y cuáles, al decir de José Lezama Lima, serían las imágenes posibles: imagen y posibilidad? ¿Y qué nos ofrecen? Más allá de la presentación de varias posturas creativas, aun jóvenes pero en estado de crecimiento, y la gratitud por encontrarnos con el trabajo de otros más consolidados, el Salón de la Ciudad sirve para replantearnos algunas de estas preguntas, también a los mismos artistas, y para constatar que no siempre, en cuanto a salones se refiere, el ambiente es tan mimético. Solo basta seguir las coordenadas para llegar al sitio preciso.

Fotos Wilker López

Nota:

El jurado, integrado por Jesús Javier Rodríguez Calderín, Yamile Ramos y Zoila Rodríguez, decidió premiar, con el Premio de la Ciudad 2020, las obras Leyenda, de Mariannis Mirabal Ripoll, y Hurto, de Elianis del Rosario Suárez,por el carácter conceptual y posmoderno de la propuesta artística. Y otorgar una Mención a Textos después de pasar dos minutos por la batidora y haber sido reciclados como soporte de una idea, de Liz Maily González Hernández.

Fotos Wilker López

Rapsodia para un animal de carga

Pablo Guerra Martí sabe –como su admirado José Lezama Lima– que “paso es el paso del mulo en el abismo” y que “ese seguro paso del mulo en el abismo suele confundirse con los pintados guantes de lo estéril” y además, suele hacerlo “con los comienzos de la oscura cabeza negadora”. Pero Pablo Guerra, poeta aguzado en los complejos entresijos del idioma, conoce que el “final no siempre es la vertical de dos abismos”. [+]