jazz


«Todo cambi√≥» para Gisselle Lage

Escuchar su voz es tener la sensación de sentir una caricia necesaria, un leve suspiro afianzado en el más oscuro silencio. Quien percibe su timidez en el escenario, también encuentra madurez, valentía y sensibilidad. El feeling, la trova, el bolero, el jazz o la bossa nova, le abren espacio y la entronizan hasta convertirla en una de las cantantes más talentosas en el panorama musical cubano. Limpieza y sinceridad en sus interpretaciones caracterizan a Giselle Lage Gil, cantante, pianista y compositora de Santiago de Cuba, miembro de la Asociación Hermanos Saíz.

Aunque prefiere dedicarse a la m√ļsica popular, confiesa que estudiar canto l√≠rico y piano le ha brindado muchas herramientas en su desempe√Īo posterior. No tener antecedentes de m√ļsicos en la familia, convirtieron a Giselle en una exigente estudiosa de las piezas que interpreta. Un piano, obras cl√°sicas de la literatura, adem√°s de papeles con anotaciones, y una bandera cubana, colonizan el peque√Īo estudio donde ella crea, se define, transforma lo visible en hermosas melod√≠as para el alma. Con un poco de nervios nos cuenta c√≥mo es que llega a la m√ļsica.

«Comienzo desde que ten√≠a seis a√Īos, empiezan las cantor√≠as infantiles de la Sala Dolores. Me dio la oportunidad de participar dos a√Īos seguidos en el concurso Cant√°ndole al sol y presentarme sistem√°ticamente en el Teatro Heredia, el Teatro Mart√≠ y otros espacios. Fue muy bonito, ya que me fue creando la disciplina de ensayar, pues hab√≠a que cantar el fin de semana. Adem√°s del compromiso, los ni√Īos lo disfrut√°bamos mucho y lo ve√≠amos como un juego. Eso fue una excelente preparaci√≥n para lo que vino en el futuro.

Aunque iniciaste con el canto, luego estudiaste piano. ¬ŅRecuerdas que te hizo cambiar en aquel momento? ¬†¬†¬†¬†

Estando en la cantor√≠a me empieza a gustar el piano. En la Sala Dolores, sede de la Orquesta Sinf√≥nica de Oriente, ve√≠amos los instrumentos, pero siempre el piano me llam√≥ la atenci√≥n especialmente. Comienzo a estudiarlo a los seis a√Īos de manera particular con la maestra Deysi D√≠az P√°ez y estuve con ella hasta que ingres√© a la Escuela Vocacional de Arte a los nueve a√Īos. All√≠ estudi√© piano b√°sico y dej√© de cantar hasta noveno grado. Luego me present√© para ingresar en el Conservatorio Esteban Salas y pas√© de nivel en piano b√°sico igual.

Foto Bárbara Aguilar/ cortesía de la entrevistada

En segundo a√Īo, el canto regres√≥ a mi vida de una manera bastante casual. Un d√≠a estaba un compa√Īero m√≠o Ren√© Avich, estudiante de guitarra que deb√≠a hacer la prueba de acompa√Īamiento con la canci√≥n ‚ÄúVeinte a√Īos‚ÄĚ de Mar√≠a Teresa Vera, √©l no ten√≠a con qui√©n hacerla y me brind√© porque era un tema que conoc√≠a y me gustaba mucho. Hicimos el examen, √©l sali√≥ excelente porque es un m√ļsico supervirtuoso. Despu√©s me llamaron, me felicitaron y me propusieron ser parte de unas brigadas art√≠sticas que se originaban en el Conservatorio y era liderado por el Jefe de C√°tedra de Guitarra Mario Pujals. Sorprendida dije que s√≠, ya que desde ni√Īa no cantaba y fue una alegr√≠a que me dijeran que lo hab√≠a hecho bien.

A ra√≠z de pertenecer a esas brigadas art√≠sticas, tuve la oportunidad de cantar en diferentes espacios d√≠gase comunitarios, en hospitales, en instituciones culturales y a los 18 a√Īos, tuve el privilegio de participar en el Festival Boleros de Oro, aqu√≠ en Santiago de Cuba. Eso fue un giro radical en mi carrera porque ver a esas glorias vivas del bolero en esta ciudad fue muy inspirador. Eso marc√≥ a√ļn m√°s mi objetivo en cuanto a la m√ļsica. Posteriormente, al unirme profesionalmente con Ren√© Avich despu√©s de graduarme, estuve en el Festival de la Trova, pues incursion√© en la m√ļsica tradicional cubana.

Al retomar el canto, sab√≠a que para dedicarme a eso ten√≠a que hacerlo bien, entonces decid√≠ estudiar canto l√≠rico con dos maestras extraordinarias como Cristina Delisle y Mar√≠a Isabel Prado. Mi objetivo principal era asimilar toda la t√©cnica, todos los recursos para encaminarme en otro tipo de interpretaci√≥n, no en el canto l√≠rico, sino la m√ļsica tradicional o la m√ļsica popular.

Estudiar el canto l√≠rico y el piano son complementos en mi formaci√≥n porque me gradu√© de piano en 2008, y aqu√≠ la formaci√≥n de piano es cl√°sica. Mi formaci√≥n fue netamente cl√°sica. Pero por mi parte fui estudiando acerca de la m√ļsica popular, t√©cnicas, armon√≠a a la hora de hacer los arreglos al piano, de rearmonizar las canciones. Pero la t√©cnica de la m√ļsica cl√°sica es primordial para todo lo que he podido hacer luego, es la base para tener elementos y herramientas que te permitan abordar el g√©nero que quieras. Sin esa t√©cnica es muy dif√≠cil caminar en otros g√©neros.

¬ŅExiste la posibilidad de que en alg√ļn momento des un giro a tu carrera y te dediques a la m√ļsica cl√°sica?¬†¬†¬†

Realmente no lo creo, no desecho esa posibilidad pero desde el principio que estudi√© el canto l√≠rico sab√≠a que quer√≠a mejorar mi voz, adquirir t√©cnicas, herramientas, y luego interpretar otro tipo de m√ļsica. Quiz√°s en otro momento use algunos recursos de la t√©cnica en algo espec√≠fico. ¬†¬†

La belleza y ductilidad de tu voz te permite pasearte con acierto en la trova, el jazz, el bolero, la bossa nova y otros g√©neros. Sin embargo, quien te escucha reconoce tu estilo sin mucho esfuerzo. ¬ŅC√≥mo lo logras?

Eso es algo que ha ido sucediendo un poco al azar, pero también he propiciado que pase, porque me gusta ser fiel a mi esencia. Y aunque vaya pasando de un género a otro me gusta abordarlo desde esa esencia que tengo como creadora. Entonces uso el jazz o la trova como una plataforma, un lenguaje con códigos específicos para expresarme. No me modifico cada vez que cambio de género, trato de mantener esa esencia que me identifica como cantante.

Muestras fluidez cuando interpretas bossa nova. ¬ŅTe resulta complejo este g√©nero?¬† ¬†

Es algo que me apasiona muchísimo y tenía esa inquietud, quería hacer temas de bossa nova que me gustan. Estudié el idioma y aprendí elementos de la fonética que están en el portugués y hay que asimilarlos. Me aprendí temas y en mis presentaciones incluyo algunos en portugués.  .

¬ŅDe todos los g√©neros que interpretas cu√°l prefieres?

Esa es una pregunta difícil. Realmente me gustan muchos géneros porque hay canciones específicas que me han llevado a esos géneros. No me he propuesto decir que voy a cantar bossa nova por el género, son las canciones las que me llevan a ese punto. Y más que quedarme con géneros, me quedo con canciones porque puedo hacer muchas cosas.

cortesía de la entrevistada

¬ŅInfluencias‚Ķ?¬†

Much√≠simas, sobre todo de la m√ļsica cubana, Benny Mor√©, Elena Burke, Omara Portuondo, Emiliano Salvador, Chucho Vald√©s y otros. Creo que esos referentes te ayudan a encauzar tu interpretaci√≥n a la hora de abordar la m√ļsica.

Aunque no se conozca mucho esta faceta, tambi√©n eres compositora. ¬ŅC√≥mo es el proceso creativo?¬†

Tengo algunos temas de mi autor√≠a, algunos donde he hecho la letra y la m√ļsica, pero lo que m√°s he hecho es musicalizar textos de otras personas o poemas. Me resulta m√°s f√°cil musicalizar los temas que hacer la letra. Y he musicalizado diferentes textos; recientemente le toc√≥ a uno de mi madre Sara Gil. Ella escribi√≥ un tema precioso titulado ‚ÄúTodo cambi√≥‚ÄĚ, dedicado al distanciamiento social que vivimos durante la cuarentena y que de cierta manera debemos mantener. Me present√≥ el texto, lo le√≠, y me pareci√≥ hermoso. Tiene im√°genes bastante conmovedoras y lo musicalic√©. Eso lo hemos hecho en otras ocasiones.

¬ŅC√≥mo tu familia te ha apoyado en tu carrera?¬†¬†¬†

Eso es muy importante, y sobre todo mi madre que ha estado ah√≠ paso a paso desde mis inicios en la m√ļsica, llev√°ndome a la cantor√≠a, a la Escuela Vocacional de Arte, preocupada siempre por todo. Yo digo que los padres de los ni√Īos que estudian m√ļsica aprenden tambi√©n, porque los escuchan estudiar todos los d√≠as, y participan con los peque√Īos en ese momento.

Entonces mi madre ha vivido el proceso desde los inicios y ha sido un apoyo fundamental en mi carrera todo el tiempo. Ahora que me dedico a la m√ļsica, ella trabaja conmigo como mi representante art√≠stica y hacemos un buen equipo.

Foto Sara L. Gil / cortesía de la entrevistada

¬ŅCu√°n importante ha sido para ti el espacio Cr√≥nicas de mi ciudad?

La pe√Īa me ha ayudado mucho a desarrollarme. Ah√≠ tengo que fungir de presentadora, hacer entrevistas, conducir el espacio, interactuar con otros artistas. Al principio lo hac√≠a con much√≠simo temor, pero poco a poco, con el choque constante, fui creando los mecanismos y ya me siento a gusto, me siento relajada al conducir el espacio. Ha sido una gran escuela porque pruebo temas, incluso con los artistas que invito y ya se ha convertido en una especie de laboratorio.¬†¬†¬†¬†

Proyecciones en el futuro…  

Me encuentro grabando un disco de m√ļsica cubana, acompa√Īada del excelente pianista Portillo Herrera, junto a sus m√ļsicos del Tr√≠o Cauce. Es un fonograma que combina bolero, feeling, trova tradicional y he disfrutado mucho el proceso, debido a que su formato original es tr√≠o, o sea, piano, bajo, drum y voz. Los arreglos van desde conservar esa esencia tradicional, hasta combinar la m√ļsica tradicional con el jazz, es decir, que es un √°lbum que tiene un poco de todo.¬†¬† ¬†

Ganadora de la beca El Reino de este mundo en 2018, convocada por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, la joven cantante, compositora y pianista santiaguera Gisselle Lage adereza con su voz una ciudad. Temas como ‚ÄúEscribiendo sobre lo mojado‚ÄĚ, su hermosa versi√≥n de ‚ÄúAlfonsina y el mar‚ÄĚ, o su interpretaci√≥n de ‚ÄúBringa nunca mais‚ÄĚ de Tom Jobim y Vinicius de Moraes, son una prueba fehaciente de su talento. En el piano conquista el silencio y nos devuelve su voz como un regalo, como una sublime confesi√≥n de que la belleza a√ļn existe.¬†¬†

 


Raulito Prieto en Primera Base (+ Fotos)

A Raulito Prieto la m√ļsica le viene en las venas. Creci√≥ bajo el influjo de las sonoridades de su padre, Ra√ļl Prieto, uno de los cantautores m√°s reconocidos de Holgu√≠n y de su generaci√≥n. Es como si el destino le hubiera dicho, obstinado, que no pod√≠a ser otra cosa que m√ļsico. Escogi√≥ el bajo y se aventur√≥ en sus propias b√ļsquedas; primero junto a su padre, cuyo grupo dirigi√≥ art√≠sticamente, y despu√©s, con estos mismos m√ļsicos, se lanz√≥ a la carrera ‚Äďa√ļn m√°s dif√≠cil cuando se hace desde provincia‚Äď de fundar una banda desde las posibilidades de lo alternativo y donde confluyen, en los diferentes temas y arreglos, el funk, el pop, el jazz y la trova.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

Estas b√ļsquedas le hicieron obtener recientemente el Premio en la categor√≠a mayores en el Concurso Primera Base 2020, organizada por el Havana World Music (HWM) con el auspicio de la Egrem y colaboraci√≥n del Bristish Council y la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS). Pospuesto el HWM en su s√©ptimo a√Īo a causa del avance de la Covid-19, se realiz√≥ una edici√≥n online del Primera Base del 16 al 18 de julio, y en esas fechas, las bandas preseleccionadas actuaron ‚Äúpara el p√ļblico y el jurado desde nuestras redes sociales‚ÄĚ, dice una nota del propio HWM.

‚ÄúEs la primera vez que participo en un concurso de cualquier tipo, nunca hab√≠amos estado bajo esa presi√≥n. Es un concurso muy importante, con un jurado de lujo, porque en √©l estaba lo que m√°s brilla en la m√ļsica alternativa joven en este pa√≠s sin temor a equivocarme, y los que no estuvieron de jurado, lo hicieron presentando las bandas, participando, y eso nos puso muy feliz‚ÄĚ, asegura Raulito.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

El jurado estuvo compuesto por los m√ļsicos Hayd√©e Milan√©s, Ruly Herrera, Jorge Luis Lagarza, Yissy Garc√≠a, Cimafunk, Daiana Garc√≠a, Zeney Alonso, Radney Barreto y la brit√°nica Alley Lloyd; la music√≥loga y cantante Yentsy Rangel, la tambi√©n music√≥loga y productora Gretel Garlobo, y Darsi Fern√°ndez, abogada especializada en industria musical y delegada de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en nuestro pa√≠s.

Primera Base, nacido ‚Äúde la preocupaci√≥n por una ausencia de espacios de difusi√≥n de otras m√ļsicas‚ÄĚ y en una ‚Äúapuesta precisamente por gente que busca la experimentaci√≥n‚ÄĚ, como afirm√≥ Eme Alfonso, directora art√≠stica del HWM, tiene el objetivo de ‚Äúdescubrir, apoyar y visibilizar a los artistas emergentes de la escena musical cubana, apostando siempre por la originalidad y la calidad de las propuestas. En un pa√≠s como Cuba, donde la m√ļsica est√° presente hasta en los lugares m√°s inesperados, HWM busca promover y difundir el trabajo de las nuevas generaciones de m√ļsicos en la isla a√ļn por descubrir‚ÄĚ, leemos en su sitio web oficial.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

La convocatoria est√° dirigida a bandas, solistas y productores menores de 35 a√Īos. En esta edici√≥n participaron 97 bandas, de las que solo 10 quedaron finalistas para optar por los premios. En la categor√≠a juveniles concursaron: Cuadrigales, Los Monos L√°cteos (ganador), Misifuz y T√≥poc; en el apartado de mayores: Akira Colarte y Habana on Me, La Pimienta y Raulito Prieto; y como DJ productores: Jaidpit, Kill the Party (ganador) y Milano. Tambi√©n cont√≥ con la votaci√≥n del p√ļblico por su banda favorita en los diferentes sitios habilitados para ello.

‚ÄúLa convocatoria sali√≥ en enero de este a√Īo y el plazo de admisi√≥n venci√≥ en marzo. Pidieron una carpeta promocional con tres temas, un dossier con todo el grupo, las letras de las canciones‚Ķ El concurso tiene algo que me gust√≥ much√≠simo desde el primer momento: no se pod√≠a hacer cover, m√ļsica que no fuera de autor√≠a propia. Es un concurso totalmente de m√ļsica original. Los grupos ten√≠an que ser noveles, sin discos grabados, videoclips‚ÄĚ, comenta. ‚ÄúPod√≠a ser profesional pero no tener ninguno de estos compromisos editoriales‚ÄĚ, a√Īade Raulito, voz l√≠der de una banda integrada, adem√°s, por Carlos Alberto Ram√≠rez (piano), Carlos Vega P√©rez (piano), Ismary Yanet Oliva Soto (tromb√≥n), √Āngel Luis Reyes Montalvo (trompeta), Pedro Enrique Hechavarr√≠a Marro (saxof√≥n) y Rub√©n de la Pe√Īa de la Rosa (percusi√≥n).

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

El Primera Base ‚Äúiba a ser en el Pabell√≥n Cuba, donde participar√≠an estas bandas, para que el jurado los viera, pero como se decidi√≥ hacer online, hicimos esta carpeta con un video promocional presentando la banda, un concierto de tres temas seguidos, para ver el desempe√Īo en escenario, en vivo. Las instituciones se sumaron: la AHS, la Egrem con el Club Bariay, que fue donde lo hicimos, la Empresa de la M√ļsica, con parte de la producci√≥n. Luego se present√≥ online, se hicieron diferentes secciones con los concursantes y hasta aqu√≠ hemos llegado‚ÄĚ.

Entre los premios, Raulito Prieto y su grupo formará parte del cartel del HWM y tendrá un concierto como parte de la programación del Festival en 2021, además de la difusión en medios de comunicación nacional y local, y la facilidad, para quienes no lo son, de ingresar en la AHS.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

‚ÄúOjal√° podamos hacer desde esta tierra un portal de la m√ļsica alternativa para el mundo; primero desde aqu√≠, pues no es un secreto para nadie que las capitales son las que tienen la mayor fuerza para lanzar la obra de cualquier artista, pero pienso que desde Holgu√≠n podemos hacerlo. Me siento muy feliz, al igual que mis m√ļsicos. Como cantautor te regocija mucho cuando existe este tipo de eventos donde es reconocida tu obra, no solo por la musicalidad, sino por lo que est√°s diciendo, por el compromiso social que hay en las letras, el √°nimo de ser coherente con lo que sucede en tu pa√≠s, intentar ser lo m√°s natural, genuino posible. Este concurso nos dio la oportunidad, nos escuch√≥, y para m√≠ es un placer inmenso empezar por ah√≠‚ÄĚ.

Con la seguridad de que ‚Äútoda carrera empieza por primera base‚ÄĚ, Raulito Prieto y su banda (como Adri√°n Aguilera, director de T√≥poc, el otro grupo holguinero tambi√©n finalista del Primera Base, pero en la categor√≠a juveniles) contin√ļan trabajando y ganando espacios desde Holgu√≠n, sitios luchados con el talento y el trabajo constante.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

‚ÄúSe han perdido muchos espacios para la m√ļsica alternativa, por lo que las instituciones tienen que jerarquizar y tematizar, saber d√≥nde puedo colocar cada g√©nero. El p√ļblico seguidor de la m√ļsica alternativa s√≠ est√°, lo que no hay es donde presentarse‚ÄĚ, dice. ‚ÄúLa m√ļsica alternativa no es trova, no es pop, no es jazz, no es ning√ļn g√©nero hecho, es algo alternativo, es una m√ļsica donde se ve el virtuosismo de los int√©rpretes, se ve la letra, el espect√°culo‚Ķ‚ÄĚ, a√Īade Raulito Prieto.

Fotos tomadas del perfil de Facebook e Instagram de Raulito Prieto y su banda

¬°Buen provecho!

Es miércoles y sé que es día de engordar, de llenarme de libras sin cargo de conciencia, de ponerles más peso a mis neuronas y cultura general. Disfrutándolo. Sirviéndome sin miramientos, con cierta gula espiritual, ignorando que ya avanzó la noche y que tan tarde no se recomienda coger un plato en la mano. Pero llegó la hora de El potaje (Cubavisión) y no logro resistirme a una provocación así.

No hay nada m√°s rico que un potaje, ya sea de frijoles negros o colorados, jud√≠as, ch√≠charos, garbanzos o lentejas, si est√° bien hecho, claro est√°. Depende de la pericia del cocinero, de sus ma√Īas para dar el toque final, de los ingredientes, para que sea m√°s que legumbres cocidas en abundante agua y un poco de sal. Que a los cubanos nos gusta espeso, con alguna ¬ęsorpresa¬Ľ que le asegure sustancia y que los granos no sean, como dec√≠a mi abuela, ¬ęcascaruses¬Ľ.

De escoger bien a los invitados estelares (desde los maestros hasta los más noveles e igualmente voces sobresalientes en el panorama musical cubano) se ha encargado un equipo de audaces jóvenes que decidió presentar este nuevo proyecto para nuestro verano televisivo, encabezado por Maytte Jacobo (dirección general), Liliam Pérez (producción general), Dianelis Hernández (conducción y guion), Yentsy Rangel (musicóloga) y Michel Herrera (asesor musical).

Se trata de un programa (son diez en total) que clasifica dentro de la Redacci√≥n de Musicales (como era de esperar al proponer un recorrido por aquellos g√©neros o estilos que han obligado a que el mundo ponga sus ojos y o√≠dos en este archipi√©lago), aunque es, m√°s bien, de corte did√°ctico. Y sin embargo, El potaje apareci√≥ para demostrar que la ense√Īanza no tiene por qu√© estar divorciada del entretenimiento y el goce, sobre todo a medida que han pasado las emisiones y madurado como concepto.

El de este mismo mi√©rcoles, por ejemplo, me dej√≥ con ganas de m√°s. Fue el dedicado a la cancion√≠stica cubana, a ayudarnos a entender c√≥mo en todos estos a√Īos, despu√©s de echar profundas ra√≠ces, ella ha ido llen√°ndonos el pecho de emociones, gracias a int√©rpretes de la altura de Bola de Nieves, Esther Borjas, C√©sar Portillo, Jos√© Antonio M√©ndez, las inolvidables muchachitas de Aida Diestro (Elena, Omara, Moraima y Hayd√©e), Lourdes Torres…, muchas veces acompa√Īados, a guitarra o a piano, por ilustres como Adolfo Guzm√°n…; un recorrido que tuvo como pun-
to culminante a nuestra enorme Marta Valdés, autora de Palabras, pieza antológica que nombró a tan especial programa.

En estos 27 minutos que se fueron volando, se agradecieron las sabias consideraciones y consejos de la Musical√≠sima, Beatriz M√°rquez, y verla cantando Qu√© ser√° ma√Īana o Es soledad, cuando qued√≥ grabada por Ian Padr√≥n en el DVD Espont√°neamente, que a su vez nos regala un momento m√°gico, √ļnico, tan emotivo que hace un nudo en la garganta, como aquel de Este amor que se muere, junto a Juan Formell y Jorge Arag√≥n en el piano.

La musicalísima estuvo de invitada/ Tomada de Juventud Rebelde

Pero en Palabras hubo otros instantes sublimes similares: Ibrahim Ferrer y Omara Portuondo con Robertico Fonseca en Quiz√°s, quiz√°s, quiz√°s; Pablo Milan√©s y Chucho Vald√©s en La felicidad; la misma Marta y Haydee Milan√©s en el Sin ir m√°s lejos que se registr√≥ en el DVD Palabras con la complicidad de fuera de series nombrados: Ern√°n L√≥pez-Nussa, Enrique Pl√°, Jorge Reyes, Roberto Garc√≠a, Yaroldi Abreu y Nam San Fong… Ejemplos extraordinarios de nuestra cancion√≠stica que se mostraron para apoyar los acertados criterios de Annie Garc√©s en su rol de int√©rprete, y de Rodrigo Garc√≠a Ameneiro, devenido ya un magn√≠fico acompa√Īante, quien sabe que el secreto del √©xito en ese rol estriba en no intentar lucirse en lo individual, sino en el trabajo de conjunto, en la complicidad, imprescindibles para comunicar, para llegar al alma.

Uno de los aspectos que m√°s llama la atenci√≥n de El potaje es, definitivamente, la rigurosa labor investigativa, de b√ļsqueda de archivos hist√≥ricos que se desarrolla con el objetivo de que el televidente constate la manera que surgi√≥ un subg√©nero del jazz como el afrocubano, digamos, desde que apareciera una pieza como Tanga, de Mario Bauz√°, y se armara el binomio de Dizzy Gillespie y Chano Pozo hasta nuestros d√≠as, pasando por figuras del calibre de Armando Romeu, Frank Emilio Flynn, Carlos Emilio Morales, Emiliano Salvador, Joaqu√≠n Be-
tancourt y Opus 13, Bobby Carcass√©s, fundador en 1980 del festival Jazz Plaza…, sin olvidar, por supuesto, al ¬ętodos estrellas¬Ľ que aglutin√≥ el maestro Chucho en Irakere, capaces de entregarnos un Bacalao con pan que motiv√≥ otras de las ediciones ya transmitidas y que convoc√≥ al set a un tr√≠o de lujo: el impresionante flautista Orlando Valle ¬ęMaraca¬Ľ y otros dos exponentes de primera l√≠nea en la actualidad: el mencionado Michel Herrera (saxof√≥n) y Adri√°n Est√©vez (piano).

Ten√≠a que ser el B√°rbaro del Ritmo el protagonista de la primera entrega de esta temporada, denominada Bonito y sabroso, que convoc√≥ para abrir a otros dos ¬ęmonstruos¬Ľ, el premio nacional de M√ļsica (al igual que la M√°rquez), Joaqu√≠n Betancourt, y al todoterreno Alain P√©rez, para que disertaran sobre la Jazz Band y c√≥mo el Benny le sacaba lasca a este tipo de ensemble que hizo tan suyo.

Tampoco pod√≠a faltar alguien que contin√ļa siendo escuela: Juan Formell, a quien se le rindi√≥ merecido homenaje en Permiso que lleg√≥ Van Van, donde les toc√≥ lucirse desde la ¬ęteor√≠a¬Ľ a C√©sar ¬ęPupi¬Ľ Pedroso con sus inconfundibles tumbaos, a Samuel Formell, digno heredero de su padre y de Changuito; y a Yadiel Bola√Īos, quien con su bajo asegura la sandunga necesaria en La Tabla.

Verdad que desde el punto de vista de la estructura (en el sentido de encontrar la armaz√≥n que m√°s se presta al medio televisivo), del ritmo, de la eficiencia del montaje (que ya s√≠ es muy notable en el caso de Palabras), Bonito y sabroso y Permiso que lleg√≥ Van Van pudieron haber sido mucho m√°s impactantes. Mas lo que s√≠ resulta innegable son sus valores como justos testimonios, la manera en que muestra lo que somos y a d√≥nde hemos llegado, gracias a que quienes han venido detr√°s siempre han mirado hacia esos grandes referentes nuestros, a aquellos que nos han tra√≠do hasta aqu√≠. Es ese el principal consejo que una y otra vez reiteran los invitados de El potaje: estudiar a los fundadores, a los creadores, a los que plantaron bandera; ver qu√© hicieron, por qu√© han sobrevivido sus nombres, por qu√© a√ļn permanecen vivos sus legados.

Con su pegajosa m√ļsica de presentaci√≥n firmada por Cimafunk y fotograf√≠a de Alejandro Callejas, bastar√≠a con esa ense√Īanza para aplaudir un proyecto como el que nos ocupa, el cual, sin embargo, ha querido ir por m√°s: en el dise√Īo gr√°fico de Adri√°n Beraza√≠n; en la gracia y la soltura con que los protagonistas de las emisiones toman sus instrumentos y demuestran in situ lo que acaban de definir; en algunas de las secciones que lo distinguen como El reto y Los ganadores…

En el primer caso, El reto, los virtuosos convidados al programa ponen la base al tema que lo nombra: Bacalao con pan, por ejemplo, o Palabras, para que desde sus casas los televidentes se embullen y canten, improvisen o hagan sobre esta lo que m√°s les motive, siempre buscando entrar entre los que elegir√° El potaje, cuando env√≠en a trav√©s de las redes sociales sus contribuciones musicales con las cuales se completar√° el tema que ser√° presentado en Los ganadores, en la edici√≥n siguiente. Original manera de conseguir la interacci√≥n con los espectadores y de mover El potaje, para que no se ¬ępegue¬Ľ.

Lo fundamental es el resultado: realmente asombroso. ¡Mira que hay talento en Cuba, caballeros! Claro, tremenda pincha tienen que realizar Michel Herrera como asesor musical, y un diestrísimo y probado editor como Henry Ramírez, para primero montar las pistas y mezclar los sonidos antes de poner las imágenes, pero por esa maravilla que se obtiene, lo afirmo, vale la pena.

En fin, que levante la mano el cocinero al que un potaje no le haya quedado alguna vez aguado y/o desabrido, pero la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z hizo muy bien en apoyar esta idea, que secund√≥ RTV Comercial. Ah√≠, en el set, se ven a gusto intercambiando, complement√°ndose, sus Maestros de Juventudes, sus miembros que se apoyaron en ella para dar el gran salto y aquellos que ahora mismo sue√Īan con tambi√©n prestigiar con sus obras la cultura cubana. Que me digan goloso, pero ese manjar no me lo pierdo yo.

*Tomado de Juventud Rebelde


El Potaje de la m√ļsica cubana en este verano 2020

Sabor, cuban√≠a y diversidad de g√©neros musicales ser√°n los principales ingredientes de El Potaje: un espacio pensado para tomarle el pulso a la m√ļsica cubana de estos tiempos.

Con un total de 10 programas de 27 minutos cada uno, dicha iniciativa musical llegará, a partir de este 8 de julio, como parte de las propuestas televisas para el disfrute del verano desde casa. Gracias a su compendio entre latin jazz, fusión, feeling, trova, salsa y hip hop, El Potaje pretende complementar con buen ritmo las noches cubanas de los próximos dos meses.

Un potaje musical para el verano
En exclusiva para VISTAR, Liliam P√©rez, productora general del programa, destac√≥ que la idea original surge a partir de la necesidad de crear un espacio para la preservaci√≥n del patrimonio sonoro de la Isla. ‚ÄúDebido al confinamiento provocado por la pandemia un grupo de creadores pertenecientes a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) nos pensamos c√≥mo crear un programa, de corte did√°ctico, que a su vez encajase en la preferencia del p√ļblico cubano‚ÄĚ.

Bajo la dirección de Maytte Jacobo, la propuesta musical cuenta con la asesoría del saxofonista Michel Herrera y la musicóloga Yentsy Rangel. Su transmisión será todos los miércoles a las 9:00 pm por el canal nacional Cubavisión.

Seg√ļn su productora, El Potaje siempre fue pensado para trasmitirlo durante el verano. ‚ÄúTodo fue grabado durante la cuarentena e hicimos todo lo posible para que saliera en tiempo sin perder su esencia‚ÄĚ.

Lo novedoso de este espacio, adem√°s de su formato colorido y din√°mico, radica en que se va desarrollando bajo la mirada de los propios m√ļsicos. Sus opiniones y la propia historia de los g√©neros que defienden ser√°n los que lleven de la mano al televidente. El Potaje tendr√° un espacio llamado ‚ÄúEl Reto‚ÄĚ, una secci√≥n creada para la interacci√≥n en redes sociales con los m√ļsicos que complementar√° cada emisi√≥n.
‚ÄúEn el Reto que dejen los artistas invitados en cada programa mediante un video, los m√ļsicos tendr√°n la oportunidad de sumarse desde sus acompa√Īamientos e improvisaciones de manera virtual. Se elegir√°n varios ganadores y en la pr√≥xima transmisi√≥n del programa se mostrar√°n‚ÄĚ, explic√≥ Liliam.

Artistas invitados
El programa tendr√° como invitados a Alain P√©rez, Joaqu√≠n Betancourt; estos dos primeros para un primer programa dedicado al Benny Mor√©, titulado ‚ÄúBonito y sabroso‚ÄĚ.

Adem√°s se contar√° con la presencia de Roberto Fonseca, Eme Alfonso, Beatriz M√°rquez, C√©sar ‚ÄúPupi‚ÄĚ Pedroso, Samuel Formell, Pancho Amat, Israel Rojas, Vicente Feli√ļ, entre otros.


Lo mejor que suena con los López-Nussa

A solo unas semanas del lanzamiento del tema de Harold y Ruy Adri√°n L√≥pez-Nussa junto a Randy Malcom, ‚ÄúJazzT√≥n‚ÄĚ, llama la atenci√≥n esta uni√≥n singular para la m√ļsica cubana.

Quiz√°s la supuesta distancia entre ambos g√©neros es el motivo que despierta mayor inquietud en las audiencias, sin embargo, una vez m√°s la m√ļsica nos demuestra que las fronteras gen√©ricas son simplemente arquetipos te√≥ricos dise√Īados para la industria comercial.

Partiendo de uno de los estilos más legitimados en Cuba, hablar de jazz convoca altos juicios de valor, descripciones de excelencia, realce de complejidades técnico-musicales y nombres de autores virtuosos de nuestra historia musical.

Sin embargo, la otra cara de la moneda, el reguet√≥n, nos lleva indiscutiblemente a hablar de un mercado, de estrategias oportunas para p√ļblicos, de c√≥digos visuales y est√©ticos, dejando muchas veces por sentado cualidades y/o calidades musicales. En fin, que se trata de dos universos que han sido abordados por la cr√≠tica desde posiciones completamente diversas.

Para los defensores de ambos g√©neros ser√≠a imposible imaginar una mezcla que convocara los elementos m√°s aut√©nticos de uno y otro estilo. Pero ‚ÄúJazzT√≥n‚ÄĚ nos propone la uni√≥n de progresiones arm√≥nicas y dise√Īo mel√≥dico jazz√≠stico, ritm√°tica bailable ‚Äďcon la c√©lula r√≠tmica del reguet√≥n‚Äď que predomina en todo el tema. Adem√°s, un estribillo contagioso, peque√Īo y de f√°cil repetici√≥n, unido a gu√≠as sencillas que tienen la funci√≥n de convocar la diversi√≥n y que mel√≥dicamente se remiten al discurso del g√©nero urbano.

Para algunos pudiera parecer sencillo, no obstante, el poder de s√≠ntesis en una propuesta como esta, construye su √©xito. La obra de Harold y Ruy ha resaltado en los √ļltimos a√Īos por el cuidadoso trabajo de los elementos que hacen converger el latin jazz con recursos y conducciones de la llamada m√ļsica de tradici√≥n europea. Un discurso que califica entre lo m√°s distintivo de una generaci√≥n todav√≠a llamada ‚Äújoven‚ÄĚ, pero que ya experimenta la madurez creativa y la consolidaci√≥n de un estilo personal. Aunque, esta vez apuesta por una mirada desprejuiciada hacia la simplicidad como elemento que construye otros lenguajes musicales.¬† ¬ŅEs el reguet√≥n un esquema menos complejo en la creaci√≥n que el jazz? No lo dudo, pero maneja sus propios c√≥digos, los cuales sin dudas entrar√≠an en disputa si no se observan desde el valor de sus caracter√≠sticas. En este caso, Harold dise√Īa en el piano melod√≠as claras, directas, que se reiteran durante todo el tema pasando por otros instrumentos. Las arropa la r√≠tmica de la percusi√≥n, donde adem√°s del acompa√Īamiento de drums de Ruy Adri√°n, se colocan los timbales de Randy Malcom para incrementar la presi√≥n sonora de esta entrega.

La voz de Randy, conocida mundialmente por su protagonismo en Gente de Zona, juega con sus llamados habituales de los temas de su agrupación, convocando a otra audiencia a poner atención a un sonido sui generis, que desde su orígenes pretende aunar. Muestra desde su inserción interpretativa un rol determinante en la escena jazzística: la versatilidad.

En este tema, no solo vamos a escuchar un Randy Malcom que canta y seduce con su simpatía y espontaneidad, sino un instrumentista de la percusión con la capacidad de converger entre sus colegas con dominio absoluto de estéticas, códigos y recursos de uno y otro género.

En este sentido, y para más destellos, el tema abre espacio a la improvisación jazzística, en una sección breve pero directa, con recursos como los que pueden encontrar en un álbum de jazz.

En el caso de Randy al timbal, acentuando los juegos con los ritmos y los desplazamientos t√≠pico de las conducciones de la percusi√≥n en la m√ļsica de nuestro pa√≠s. Por otra parte, Harold al piano acent√ļa a modo de descarga, jocosos gui√Īos crom√°ticos que acompa√Īan todo el sentido divertido de la propuesta.

Me causa sorpresa agradable‚Ķ ¬°S√≠!‚Ķ porque por lo general nos encontramos con miradas prejuiciosas que legitiman un g√©nero y hasta denigran otro, sin observar todas las particularidades que construyen y enriquecen un panorama sonoro. Quiz√°s sin propon√©rselos, estos creadores han encontrado un punto medio, donde se intercambia con m√ļsicas de uno y otro lado, de historias muy diversas, de sentimientos encontrados, pero con un resultado que alegra y sorprende.

La mejor apuesta est√° en el car√°cter desenfadado del JazzT√≥n, sin reservas, sin poses, sin demasiada ‚Äúventa‚ÄĚ. Convocar a una audiencia amplia, trasladar la escucha a nuevos terrenos y abrir los caminos infinitos de las m√ļsicas de nuestros tiempos.

A esta novedad se suma el lente inquieto de Joseph Ros, siempre en la b√ļsqueda de oportunidades como esta que le provoquen nuevas experiencias audiovisuales. El videoclip como formato indispensable en estos tiempos, deja su protagonismo a los m√ļsicos, espacio que se agradece en este caso, y coquetea a modo de ‚Äúburla‚ÄĚ, quiz√°s, con las est√©ticas de ambos g√©neros en simple mezcla visual como la que propone esta creaci√≥n: ‚ÄúJazzT√≥n‚ÄĚ.¬†


Sobrepasar los límites del sonido

A partir de las redes sociales y de una colaboraci√≥n para un videoarte pude llegar hasta la obra de este artista, cuya mayor virtud podr√≠a ser la de estar siempre en constante movimiento y b√ļsqueda interior.

Ren√© Rodr√≠guez (Trinidad, 1979) es compositor y artista visual, graduado del Instituto Superior de Arte, con una Maestr√≠a en Composici√≥n. Ha obtenido diversos premios como compositor, entre ellos el Alejandro Garc√≠a Caturla de la UNEAC, el Premio por mejor m√ļsica original en el Festival Broadcasting Caribbean de la UNESCO, Premio de composici√≥n en el Festival de la Canci√≥n por los 500 a√Īos de la fundaci√≥n de Trinidad, y el Caracol de la UNEAC. As√≠ mismo obtuvo tres premios de fotograf√≠a en el 22 Sal√≥n de la Ciudad de Arte Contempor√°neo de La Habana en 2018.¬†

Su obra ha sido expuesta en importantes eventos y festivales dentro y fuera de Cuba. Como fotógrafo ha desarrollado varias exposiciones colectivas y personales.

Desde los inicios ha desarrollado su est√©tica creativa a partir de la m√ļsica electroac√ļstica en relaci√≥n con la poes√≠a, las artes pl√°sticas, el teatro, la fotograf√≠a y el cine, inquietudes creativas que han nutrido su sensibilidad y que le permiten ir redescubriendo el mundo con los mismos ojos asombrados y, siempre, desde la humildad.

Desde peque√Īo comenzaste estudios en el conservatorio de tu provincia natal, Sancti Sp√≠ritus, en la especialidad de piano, incluso formaste parte de un grupo musical infantil llamado Juventud 2000, desde donde empezaste a incursionar en el mundo de la composici√≥n musical, pero, qu√© fue lo que realmente te enamor√≥ de la m√ļsica.

Comenzar a estudiar desde los ocho a√Īos el piano e integrar una banda musical infantil desde 6to grado fue la consecuencia de un primer amor, de una certeza que anteriormente se ven√≠a enramando. M√°s que haberme enamorado de la m√ļsica dir√≠a que experiment√© un deseo muy fuerte desde ni√Īo por descubrir sonidos, puedo afirmar que de manera inconsciente.

De mi primera infancia trinitaria recuerdo que mi abuelo ten√≠a un escaparate viejo en el traspatio, en √©l conservaba un mundo de entonadas herramientas y objetos con los que constru√≠a artefactos y me inventaba historias. Sin quererlo se convirtieron en mis primeras elaboraciones primitivas como artista. Un sonajero de botellas, hierros de diferente peso y tama√Īo, trozos de madera y cristal, hilos de pescar tensados, el traquear del caf√© mientras se tostaba, trotes de caballo desde el callej√≥n empedrado, m√°s la fauna sonora del platanal, son algunos de los sonidos que inundaron mi entorno y de cierta forma propiciaron una necesidad. En medio de toda esa amalgama de sensaciones descubr√≠ de a poco con el tiempo, un lenguaje por el cual pod√≠a conciliar con entera libertad mis emociones.

Durante tus a√Īos de estudiante en la ENA, desde tu experiencia como pianista y compositor, integraste varios grupos y lograste nutrirte de g√©neros tan diversos como el rock, la trova, fusi√≥n, pop, los g√©neros de la m√ļsica popular tradicional cubana y el jazz. ¬ŅC√≥mo aport√≥ esta din√°mica sonora a tu proceso creativo como compositor? ¬ŅConsideras esto un ejercicio necesario para el proceso formativo de un estudiante de nivel medio?

Es, sin dudas, un camino necesario para cada estudiante en proceso de formaci√≥n. La interacci√≥n con otras fuentes de conocimiento contribuy√≥ a moldear lo que soy ahora. La academia ‚Äďen mis inicios‚Äď fue un poco r√≠gida en este aspecto. Los m√©todos que se manejaban no daban paso a excepciones, dentro del programa, tan imprescindibles como las expresiones populares o tradicionales. No obstante, a estas limitantes le surgieron fisuras inevitables, pues el entorno era m√°s fuerte que los m√©todos implantados de la escuela europea.

Ya en Nivel Medio la din√°mica fue diferente, la interacci√≥n con la m√ļsica popular (el jazz, la timba, la trova y el rock, fundamentalmente, fue bien intensa. A pesar de no formar parte de la metodolog√≠a habitual en este tipo de academias, de manera natural gracias al contexto y a una necesidad econ√≥mica devenida de las ganancias que producen ciertos g√©neros populares, se fomentaron sin duda una serie de conocimientos y herramientas que enriquecieron mi arsenal de variables y estilos composicionales. Este encuentro espont√°neo, casi un ‚Äúqui√©ralo o no lo quiera‚ÄĚ que les toca a todos los estudiantes de Nivel Medio, es fundamental para su formaci√≥n, porque aporta, redirecciona y define los caminos a seguir.

Durante un tiempo te desempe√Īaste como profesor en la ENA y el ISA, com√©ntanos un poco sobre el proceso de formaci√≥n que tienen los estudiantes de m√ļsica en las escuelas de arte.

Bueno, siempre he cre√≠do que la ense√Īanza de m√ļsica en las escuelas de artes es fundamental para el desarrollo de la m√ļsica cubana. Los aciertos o deficiencias que pueden tener los j√≥venes m√ļsicos cuando cursan la ense√Īanza siempre estar√°n reflejados en su desempe√Īo como profesionales.

Anteriormente hablaba de aciertos, soy defensor de que la m√ļsica popular cubana en los estudios es beneficiosa para el futuro de los j√≥venes m√ļsicos, as√≠ como tambi√©n la de Am√©rica Latina que muchas veces es olvidada, o desplazada por la preferencia de nuestros ritmos y el jazz. Afortunadamente, estos repertorios est√°n hoy mucho m√°s presentes, sobre todo en las asignaturas de pr√°ctica de conjunto. Por otro lado, esto no implica que deje de tocarse la m√ļsica cl√°sica por ser la base del entrenamiento de todo m√ļsico, sin importar su preferencia. Creo que esto no puede perderse de vista.

¬ŅQu√© experiencias, obras, vivencias‚Ķ han marcado tu formaci√≥n art√≠stica?

Es dif√≠cil definir particularmente una determinada experiencia, creo que el c√ļmulo de acciones vinculadas al arte han ampliado mis conocimientos. Te comento algunas sin establecer un rango de importancia entre otras. No podr√≠a dejar atr√°s la interacci√≥n con los poetas y el canto. La trova desde ni√Īo ha sido un eje en el que permanezco rotando hasta el d√≠a de hoy. En este sentido debo citar a una persona que fue y es muy importante en mi vida y en mi carrera, un grande de la trova trinitaria: Pedrito Gonz√°lez, fundador del movimiento de la Nueva Trova en nuestro pa√≠s.

cortesía del entrevistado

Pedrito aliment√≥ la sensibilidad art√≠stica en m√≠ a trav√©s de las espont√°neas tertulias trovadorescas que ‚Äúaccidentalmente‚ÄĚ ocurr√≠an en la sala de mi casa trinitaria. Con sus canciones, que inclu√≠an inevitablemente a Manuel Corona (obligadas Santa Cecilia y Longina), Sindo Garay, Eusebio Delf√≠n, Silvio Rodr√≠guez, Pablo Milan√©s, Joan Manuel Serrat, entre otros, me cautiv√≥ de poes√≠a y trova en su totalidad. Como √©l, tambi√©n fueron importantes las sonoridades callejeras de aquel entonces en Trinidad, cuando la a√Īeja villa transcurr√≠a en una atm√≥sfera apacible, lejos del actual bullicio de visitantes for√°neos, denigrante m√ļsica souvenir y negocios pululantes que laceran la m√©dula espinal de las tradiciones populares. Entre estos sonidos propios, dir√≠a entra√Īales, se destacaban los tambores de alg√ļn toque, las cantur√≠as en la cercana Casa de la Trova, los cantos lit√ļrgicos en la Iglesia de la Sant√≠sima Trinidad y las pe√Īas que frente a la casa realizaba la orquesta de charanga t√≠pica Estrellas del 48 que entre boleros, danzones, sones y chachach√° deleitaba con deliciosa cadencia mis o√≠dos.

En casa ten√≠a un viejo tocadiscos y un grupo de placas con tesoros ocultos que m√°s tarde apreciar√≠a en su verdadero valor. En particular obras como Las cuatro estaciones de Vivaldi, algunas cantatas de Bach (como la 121), el segundo concierto para piano y orquesta de Rachmaninov, el tercer concierto para piano y orquesta de Bartok, Manita en el suelo de Alejandro Garc√≠a Caturla, Las R√≠tmicas y el Ballet La Rebambaramba de Amadeo Rold√°n, un disco de Jazz con temas relevantes de Duke Ellington, la ingeniosidad al piano de Keith Jarrett, las atm√≥sferas de Pat Metheny, Yellow Jacket y un disco con poemas de Roque Dalton y Thiago de Mello, acompa√Īaron mis vacaciones, las noches y sus amaneceres. Debajo de la almohada mientras escuchaba esos tesoros yac√≠a mi imprescindible Dulce Mar√≠a Loynaz, la edici√≥n de su poes√≠a completa me abri√≥ las puertas al mundo de la literatura. As√≠ tambi√©n entre obras musicales apareci√≥ Samuel Feij√≥o, Wichy, entre otros.

Una de las experiencias que, aunque sucedieron en momentos diferentes de mi vida, marcaron de manera trascendental mi concepci√≥n de la creaci√≥n, fue la simbiosis entre dos grandes de la cultura nacional, el destacado compositor y maestro Carlos Fari√Īas, de quien tuve la enorme dicha de ser parte de su aula, y el importante realizador y Premio Nacional de Cine Enrique Pineda Barnet, quien me dio la oportunidad de adentrarme de manera profesional al mundo del s√©ptimo arte. Curiosamente, ambos trabajaron en estrecho v√≠nculo durante muchos a√Īos dando a luz resultados art√≠sticos memorables como Soy Cuba y Cosmorama, por solo citar dos ejemplos. De alguna forma esa interacci√≥n lleg√≥ hasta m√≠, tanto desde la formaci√≥n-profesi√≥n hasta la puesta en marcha de proyectos que articulan la trama de imagen y sonido.

¬ŅQu√© g√©neros musicales son m√°s frecuentes en tus obras?

Nunca me he cuestionado la b√ļsqueda de un g√©nero a la hora de componer, principalmente para la m√ļsica culta o contempor√°nea de concierto, simplemente direcciono la creaci√≥n seg√ļn el objetivo al que va dirigido. No creo que uno sea un objeto de determinado color y textura, creo que nos movemos en direcciones de b√ļsqueda siempre inquietas, aunque s√≠ con un espec√≠fico centro de atenci√≥n.

Existen dos direcciones b√°sicas en mi labor creativa: una vinculada a la funci√≥n del oficio propiamente a trav√©s de la exigencia de los encargos, los que deciden por lo general el tipo (g√©nero) de m√ļsica a desarrollar, de tal forma que deriva en una gama amplia de diversos g√©neros de la m√ļsica culta o popular; y la direcci√≥n personal. Es en esta l√≠nea que prefiero no definirme porque considero que (como acontece generalmente en todos los casos) siento la necesidad de caminar, de cambiar, de descubrir, indagar, romper. Todos los elementos antes mencionados que marcaron mi universo en la infancia son la materia prima gen√©rica principal, su uso no est√° determinado por una decisi√≥n consciente sino como un resultado de la misma interacci√≥n acumulada por a√Īos.

Ahora, s√≠ considero una identificaci√≥n con la corriente de la m√ļsica experimental que pretende fundirse a trav√©s de la b√ļsqueda de nuevos timbres. Para ello me apego a una plataforma que por s√≠ misma cumple con todos los requisitos para volar en grande a la hora de elaborar, transformar y transmitir criterios art√≠sticos: la m√ļsica electroac√ļstica. Pudiera decir que esta l√≠nea resulta ser la m√°s recurrente en mi obra. A partir de esta manera de expresi√≥n he coqueteado con g√©neros como el Jazz, el pop, la m√ļsica popular bailable, lo incidental o puramente experimental por citar algunos que vienen a mi mente, unas veces consciente ‚Äďde manera que aporte al discurso audiovisual‚Äď y otras veces de forma espont√°nea, como bombeos intr√≠nsecos del alma. ¬†¬†

Durante tu carrera has tenido la suerte de coincidir y recibir clases de destacados compositores como Carlos Fari√Īas, Juan Blanco, Roberto Valera, Calixto √Ālvarez, Tulio Peramo, Harold Gramatges, entre otros, incluso formaste parte del taller formativo de m√ļsica electroac√ļstica en los tiempos de Juan Blanco (ISA) y tuviste la oportunidad tambi√©n de generar tres obras all√≠. H√°blanos de esta experiencia en particular.

Me agrada mucho responderte esto, porque soy un poco de todas esas sabidur√≠as acad√©micas que recib√≠, m√°s la suma de lo que cargamos en el bolso emocional del pasado. Mi desempe√Īo en el arte habla con elocuencia de estas conexiones. Primero te mencionar√© un nombre que no incluyes pero que repercuti√≥ mucho en mi inclinaci√≥n por la composici√≥n: Amado Touza, mi profesor de Piano en la Escuela Nacional de Arte. Este maestro de la interpretaci√≥n me ense√Ī√≥ a ‚Äúcomponer‚ÄĚ de cierta manera mientras ejecutaba a Bach, Scriabin, Debussy, Ravel, Beethoven, Lecuona; lo hac√≠a mediante sus charlas que anteced√≠an cada lectura, charlas en las que descubr√≠a a trav√©s del marco hist√≥rico, el an√°lisis arm√≥nico y estructural, la esencia misma del compositor, su tema, la historia que se propone en cada obra.

Cuando me toc√≥ ‚Äúcruzar‚ÄĚ el camino que separaba la ENA del ISA, el encuentro con las destacadas figuras que mencionas fue como el premio de la primera fase donde indirectamente inocularon en mis entra√Īas el placer por la creaci√≥n: Touza, el medio y las circunstancias.

Catálogo. Regiones de fe/ cortesía del entrevistado

En el Instituto (actual Universidad de las Artes) tuvimos ‚Äďlos de mi aula‚Äď grandes privilegios al ser testigos de la sabia de glorias de la composici√≥n. Particularmente haber cursado mi carrera bajo la gu√≠a de Carlos Fari√Īas fue altamente significativo, tanto as√≠ que todav√≠a hoy rebusco y hallo en sus partituras un espacio siempre elocuente de transmisi√≥n de conocimientos y alternativas, como si el comprometido maestro y obstinado compositor estuviera vivo a trav√©s de sus notas, guiando los pasos como sol√≠a hacer, con resuelto celo. Fue con Fari√Īas que me sent√≠ inclinado hacia la m√ļsica electroac√ļstica. Despojado √©l de reservas o secretos, me revel√≥ las mieles de la composici√≥n como si se las dictara a s√≠ mismo. Fuerte de car√°cter, recio en su disciplina e inclinado con pasi√≥n a la ense√Īanza, fue y es como una luz para mis pasos en el oficio de la creaci√≥n.

Recuerdo con mucha nostalgia a Harold, quien me prepar√≥ para las pruebas de ingreso al Instituto (curiosamente √©l fue el primer maestro de Fari√Īas). A su decir no ense√Īaba la composici√≥n, sino que se√Īalaba las descomposiciones. Incentivaba el fuego interno creativo de cada alumno desde su clase de Audiciones Anal√≠ticas infundiendo en nosotros, con la dulzura que lo caracterizaba, la formaci√≥n de criterios a trav√©s de la pintura, el teatro, la literatura y la danza. Casi era una exigencia al grupo de los compositores, el autoexamen con respecto al uso de las variables experimentales, las tendencias, los modelos y m√©todos de la m√ļsica culta del siglo XX; todo ello para avivar la creatividad.

El apego a una formaci√≥n integral en relaci√≥n a la cultura tambi√©n fue un ejercicio recurrente entre los maestros del claustro, entre ellos Juan Pi√Īera, Roberto Valera y Tulio Peramo con especial inter√©s, estimulaban y observaban esta inclinaci√≥n en cada prueba de composici√≥n, en cada encuentro espont√°neo de pasillo. Todos ellos condicionaron un criterio que asumo como baluarte junto a los ya forjados en mi experiencia de vida.

Durante nueve a√Īos, formaste parte de la compa√Ī√≠a art√≠stica Creaci√≥n, realizando trabajo comunitario en la Sierra de los √ďrganos, con el objetivo de difundir el arte entre los pobladores de la regi√≥n. Com√©ntanos sobre este proyecto.

Esta experiencia marc√≥ mucho mi vida en lo emocional y lo profesional. Reci√©n graduado del ISA, despu√©s de todo ese c√ļmulo de ense√Īanzas recibidas, mi ritmo habitual dio un giro inesperado. Cuando muchos de mi generaci√≥n siguieron desarrollando su espacio propio dentro de la creaci√≥n art√≠stica, yo prefer√≠ tomarme una ‚Äúpausa‚ÄĚ en ese escenario y prestar mis conocimientos a una comunidad rural que al principio ve√≠a como ajena y que, al t√©rmino del trabajo, la sentir√≠a tan m√≠a y cercana a partir de los lazos familiares que establec√≠ dentro de ella. Un amasijo de nostalgias me cobija cuando pienso en esos a√Īos.

Aunque en lo aparente romp√≠ el ritmo de b√ļsqueda desde la escritura en el medio composicional, en realidad establec√≠ otro patr√≥n de pesquisa a trav√©s de la ense√Īanza de las artes y su puesta en pr√°ctica (a√ļn en terrenos inexplorados como la actuaci√≥n teatral y la realizaci√≥n de trabajos audiovisuales). Asimismo, aliment√© con mayor libertad mis inquietudes por la fotograf√≠a y el video desde mi af√°n por archivar historias, las que m√°s tarde ser√≠an contadas a trav√©s de documentales que testimoniaron el intenso trabajo.

Variación del alba/ cortesía del entrevistado

Todo esto ser√≠a inmencionable sin el soporte que fue la compa√Ī√≠a art√≠stica Creaci√≥n, integrada por m√ļsicos formados en nuestras academias de arte y dirigida por Omar Rojas y Many√ļ Bernal. Creaci√≥n traz√≥ como meta sembrar ‚Äďcon ambicioso empe√Īo‚Äď cultura en un terreno √°spero y en apariencia dif√≠cil de penetrar: una comunidad donde la tendencia al alcoholismo primaba en sus derredores por la ausencia de propuestas culturales frecuentes. En Cabeza, Minas de Matahambre, Creaci√≥n apunt√≥ con el arma de la cultura y la sensibilidad del arte para dar en el blanco. As√≠ muchas personas entregadas al ocio, la violencia y el alcohol, cambiaron esa situaci√≥n por un instrumento musical. Tambi√©n impartimos talleres de pintura, m√ļsica y teatro para los peque√Īos de la comunidad y de otras zonas aleda√Īas. A estas clases altern√°bamos programaciones de cine m√≥vil para ni√Īos y adultos. Hasta cada rinc√≥n lleg√°bamos en tractor o en carreta, no importaba el medio, solo importaba llegar y hacer la funci√≥n.

Desgraciadamente, muchas de estas poblaciones serranas padecen de h√°bitos negativos motivados por el ocio. A√ļn no es suficiente el sano esfuerzo de las organizaciones del Gobierno y la cultura. La concientizaci√≥n al respecto por los promotores culturales es vital, de no ser as√≠, la globalizaci√≥n cultural ‚Äďmediante las tendencias comunicativas actuales‚Äď propiciar√° quebrantar principios y valores necesarios para engranar con tino el motor de la sociedad. Como dir√≠a nuestro Jos√© Mart√≠: ‚ÄúLa ignorancia mata a los pueblos‚ÄĚ. Una muestra as√≠, sencilla, donde un pu√Īado de voluntades se unen para llevar luz a trav√©s del arte, es un ejemplo de lo mucho que puede hacerse.¬†

En casi 10 a√Īos se hicieron muchas cosas, no solo talleres, actuaciones de m√ļsica, de teatro infantil, tambi√©n se organizaron conciertos y festivales que fueron cimiento de muchos artistas reconocidos hoy en la escena nacional e internacional, y que en ese entonces incursionaron como aficionados al arte. Cabe a√Īadir que lejos de la sensaci√≥n del aplauso de los grandes escenarios, experiment√© una emoci√≥n insuperable: el milagro oculto detr√°s de una sonrisa agradecida.

En diversas ocasiones has incursionado en el teatro y el cine, ¬Ņqu√© retos debe asumir el compositor musical cuando se enfrenta a estos medios?

Como primer requisito, y dir√≠a que fundamental, respetar la obra con el fin de establecer un discurso narrativo equilibrado entre las partes. El compositor debe adaptarse al canon previamente establecido por el libreto teatral o el guion cinematogr√°fico. La m√ļsica debe apuntalar psicol√≥gicamente la trama, pero nunca prevalecer donde no se establece como protagonista sino como parte del engranaje total.

Es imprescindible que haya un orden entre la exposici√≥n de los diferentes elementos que componen la escena para apoyar finalmente la narrativa de la misma, he aqu√≠ donde radica el desaf√≠o del ejercicio composicional. Es de por s√≠ un reto negarse a s√≠ mismo hasta cierto punto (sin dejar de serlo) y corresponder estrechamente las exigencias del director. Cuando esta l√≠nea de trabajo se respeta, por muy simple que sea el acabado, habr√° sin duda un resultado √≥ptimo, el deseado. Fari√Īas me leg√≥ una ense√Īanza con respecto a esto, √©l insist√≠a en hacer √©nfasis en la objetividad dram√°tica, pero siempre yendo m√°s all√° en busca de una est√©tica m√°s subjetiva y evitando el realismo fr√≠o. ¬†¬†

En medio de tu obra como compositor, despertaron en ti fuertes inquietudes hacia otras ramas del arte. Has incursionado en la fotograf√≠a, y en el XXII Sal√≥n de la Ciudad, organizado por el Centro Provincial de las Artes Pl√°sticas, obtuviste varios reconocimientos, entre ellos el Premio de la Universidad de las Artes, por tu obra ‚ÄúCoreograf√≠a ideol√≥gica‚ÄĚ. Desde el 2008 hasta la fecha vienes realizando audiovisuales, en los cuales la m√ļsica, como elemento predominante, dialoga con lo visual y lo po√©tico a modo de experimentaci√≥n, recurrentemente en colaboraci√≥n con otros artistas. ¬ŅDe d√≥nde surgen estos impulsos, y c√≥mo se mezclan en tu creaci√≥n musical?

Como bien te dec√≠a, el c√ļmulo de experiencias antes mencionadas, dieron al traste con una serie de herramientas que fui asumiendo como derroteros en mi manera de contar historias (cada obra se debe a un acontecimiento determinado). La articulaci√≥n entre la m√ļsica y otras expresiones art√≠sticas como la fotograf√≠a y el video se me hace necesaria una vez que descubro en ellas una manera m√°s de componer: veo a estos medios ‚Äúexternos‚ÄĚ como ‚Äúinstrumentos musicales‚ÄĚ con los cuales se sustenta el objeto tem√°tico de cada obra.

Para explicarme mejor: cuando ejerzo la creaci√≥n a trav√©s de la fotograf√≠a es imposible no incorporar en ella los sonidos cotidianos que acompa√Īan la instant√°nea, esto no siempre condicionado hacia la realizaci√≥n de una obra musical, pero s√≠ como inminente acompa√Īamiento. Lo mismo sucede cuando compongo m√ļsica electroac√ļstica. En este √ļltimo caso, por lo general, cada sonido utilizado lo trato de forma natural (fijado esto en parte por los fundamentos est√©ticos de la escuela ‚Äúconcreta‚ÄĚ de Pierre Schaeffer), a partir de lo cual implemento una mixtura tras la relaci√≥n visual que se desprende de cada sonido, a veces utilizada en contraste o contraposici√≥n, otras apoyando fielmente lo expuesto.

Uno de los resultados que surgen como consecuencia de esta necesidad de ‚Äúcontar‚ÄĚ a trav√©s de diferentes fuentes sonoras y visuales son mis electrodocumentales o tambi√©n llamados poemas visuales. En estos trabajos (con caracter√≠sticas an√°logas al cine documental) dispongo con absoluto empe√Īo unificar estos lenguajes para, a trav√©s de los procesos de desarrollo comunes en cada obra, mostrar un resultado art√≠stico.¬†¬†

¬ŅConsideras que, al nadar entre tantas aguas, tu proceso creativo como compositor musical te permite generar un universo m√°s rico y propenso a la experimentaci√≥n, teniendo en cuenta que el impulso creativo es √ļnico y que lo que var√≠a es el modo de manifestarse?

Realmente lo considero una ventaja a mi favor. Partiendo de la m√ļsica como eje principal, creo que en la gama de alternativas se fortalece a√ļn m√°s el objeto final del arte. Por poner un simple ejemplo: entre los medios expresivos, el tratamiento del timbre siempre ha centrado mucho mi atenci√≥n. A lo largo de la historia, este elemento no ha dejado de corresponder al desarrollo t√©cnico de los instrumentos y, posteriormente, a los progresivos avances tecnol√≥gicos en el campo de la m√ļsica por computadoras. Hasta el d√≠a de hoy, esta b√ļsqueda de sobrepasar l√≠mites en la exploraci√≥n de nuevos paisajes t√≠mbricos confluye a la par de los convencionalismos est√©ticos.

Una de las herramientas fundamentales que articulo en mis trabajos, por este motivo, es la transformaci√≥n del sonido a trav√©s de estos mecanismos de s√≠ntesis a partir de sonidos ac√ļsticos o puramente electr√≥nicos, previamente procesados. No obstante, mis recursos no cesan de inquietud y b√ļsqueda, por lo que no se limitan solo a esta corriente ‚Äďque de por s√≠ tiene a√ļn mucha tela por donde cortar si de descubrimientos se trata‚Äď, sino que toma prestados elementos ‚Äúajenos‚ÄĚ al mundo sonoro musical para asimilarlos como si fueran notas de un pentagrama, tal es el caso de la fotograf√≠a y la edici√≥n de video, como bien dije antes. Estos √ļltimos elementos fungen como herramientas que aportan, dosifican y sostienen el discurso del material de arte.

Hace unos meses, tras haber colaborado con otros artistas, tuve la oportunidad de trabajar contigo, a trav√©s de tu poema ‚ÄúOtra vez en el principio‚ÄĚ, im√°genes del malec√≥n habanero, sonidos ambientales del entorno, la voz de la poeta y otros elementos af√≠n a la estructura dramat√ļrgica del trabajo, pude dar a luz al audiovisual titulado ‚ÄúAdagio‚ÄĚ. Este material es ejemplo de los excelentes resultados de una colaboraci√≥n donde la simbiosis entre sensibilidad y sencillez, conspiran en el acabado de una obra, tanto partiendo de la b√ļsqueda de nuevas herramientas expresivas como de la comuni√≥n estrecha entre artistas en din√°mica consonancia.¬†

¬ŅQu√© rasgos definen a Ren√© Rodr√≠guez, como artista y ser humano?

Me cuesta responderte eso, pues no me lo pregunto ni a m√≠ mismo. Me considero un ser contemplativo, amistoso, familiar‚Ķ mi m√ļsica es resultado de ello. La gran mayor√≠a de los procesos creativos intervienen con el fin de fomentar esta necesidad espiritual; lo considero el combustible vital para la armon√≠a de las cosas que me rodean. Para darle forma al mundo necesito sentir que cada paso est√° acoplado a ciertos hilos invisibles que mueven la maquinaria de la vida: la magia de un abrazo, de una sonrisa, el milagro del perd√≥n y del deseo.

Pareciese que tu obra est√° en constante crecimiento y b√ļsqueda, ¬Ņen el espacio creativo, con qu√© sue√Īas?

Creo que con todo, se quiera o no, de forma natural se mantiene en eterno crecimiento. Aun cuando dejamos de caminar, solo lo hacemos en relaci√≥n a un criterio, bien sea propio o social, m√°s all√° de cada postura a trav√©s del tiempo se perpet√ļan inevitablemente ideas y sue√Īos.

Los m√≠os en particular surgen casi siempre del espont√°neo paso a paso. Creo que la sucesi√≥n de eventos del d√≠a a d√≠a nos depara un mundo de preguntas por contestar o por dejar en blanco (esto tambi√©n contiene m√ļsica), muchas de ellas acumuladas en el peque√Īo closet del alma, amontonadas y alocadas, prestas a brindar su servicio cuando el intelecto lo precise.

¬ŅCon qu√© sue√Īo? Con so√Īar siempre. El d√≠a que deje de anhelar un proyecto me habr√© perdido a m√≠ mismo dentro de todo.


EL DISCO DE LA SEMANA: Faílde con tumbao, Orquesta Miguel Faílde

*Tomado del Portal Cubarte

Presentado en plataformas digitales el pasado 19 de mayo, llega hoy a esta secci√≥n el tercer CD de estudio de la Orquesta Miguel Fa√≠lde,¬†Fa√≠lde con tumbao, una producci√≥n de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales, Egrem.¬†Abanderada desde Cuba en generar iniciativas para promover las medidas sanitarias y difundir la m√ļsica tradicional mediante las redes sociales durante este per√≠odo de aislamiento, en los √ļltimos meses La Fa√≠lde ha lanzado temas y videos hechos en casa‚Äč en los que han colaborado con Omara Portuondo, Eugenia Le√≥n, Guadalupe Pineda, Eva Ayll√≥n y Hayd√©e Milan√©s, entre otros artistas. Estos esfuerzos han sido significados por prestigiosas publicaciones de la escena musical como la revista¬†Billboard, y por la prensa nacional. El video de ¬ęL√°grimas negras¬Ľ se convirti√≥ en viral y alcanz√≥ el mill√≥n de reproducciones en Facebook a la semana de su estreno.

Desde su fundaci√≥n en abril de 2012, la orquesta que dirige Ethiel Fa√≠lde¬†se propone dar continuidad al legado de Miguel Fa√≠lde y asume el danz√≥n como base de su repertorio, aunque interpreta un amplio abanico de g√©neros de la m√ļsica cubana como el danzonete, el mambo, el chachach√°, el bolero, el son y la timba. Conformada por j√≥venes m√ļsicos en su mayor√≠a egresados del sistema de la ense√Īanza art√≠stica y con un promedio de edad inferior a los 24 a√Īos, adem√°s del repertorio de cl√°sicos de la m√ļsica tradicional cubana, propone renovaciones en las concepciones musicales y orquestales, fusionando el danz√≥n con la timba y llevando tem√°ticas sociales de actualidad a los g√©neros tradicionales. Con dos producciones anteriores (Lleg√≥ La Failde, 2016, y¬†Siempre tu voz. Homenaje a Benny Mor√©, 2019, junto a la diva Omara Portuondo), la orquesta fue nominada en Cubadisco 2017 (√ďpera prima y M√ļsica tradicional) y premiada en ese mismo certamen en 2019 (Premio Centenario de Benny Mor√©). Adem√°s, su m√ļsica ha estado presente en m√°s de veinte ciudades de M√©xico, Per√ļ, Martinica, Estados Unidos y Canad√°, en espacios como el Kennedy Center de Washington (Festival¬†Artes de Cuba, mayo 2018)‚Äč, el Gran Teatro Nacional de Per√ļ, el Sal√≥n Los √Āngeles‚Äč de la capital mexicana o el Place des Arts de Montreal.

Fa√≠lde con tumbao¬†propone desde danzones reactualizados ‚Äďdonde destaca la versi√≥n contempor√°nea de¬†¬ęNievecita¬Ľ, compuesto por¬†Miguel Fa√≠lde en 1883, muestra de la labor de arqueolog√≠a y rescate musical que se ha propuesto la orquesta desde su fundaci√≥n‚Äď, hasta cl√°sicos y¬†covers¬†de √©xitos mundiales, como¬†¬ęConcierto de Varsovia¬Ľ (versi√≥n tropicalizada del cl√°sico de Addinsell y Douglas, con arreglo de Gonzalo Rubalcaba)¬†o¬†¬ęHavana¬Ľ (√©xito reciente de Camila Cabello, en el que destaca la hilarante trompeta de Julito Padr√≥n); adem√°s de temas nuevos de la autor√≠a de¬†Pedro Pablo Cruz. Nuevamente resalta entre las colaboraciones la presencia de¬†Omara Portuondo (en singular versi√≥n del poema musicalizado ¬ęMe desordeno¬Ľ de Carilda Oliver, que transita de una intro apasionada en tiempo de tango, a la clave de danz√≥n, el chachach√° y el montuno); tambi√©n Andy Monta√Īez¬†(quien recrea el cl√°sico de¬†Ignacio Pi√Īeiro¬†¬ęEsas no son cubanas¬Ľ junto al joven vocalista Yuris√°n Hern√°ndez, quien demuestra una vez m√°s sus excelentes dotes de sonero e improvisador ya anunciadas en el disco anterior homenaje al B√°rbaro del Ritmo)¬†y el violinista¬†Federico Britos (con su participaci√≥n en¬†¬ęConcierto de Varsovia¬Ľ).

A los arreglos se suman Yosvany Terry¬†(¬ęIt do me good¬Ľ, tema que muestra las potencialidades vocales de la cantante Yerlanis Junco y su versatilidad para desdoblarse en varios g√©neros, en este caso el jazz, con sorprendentes y acertadas improvisaciones),¬†Jos√© Antonio Fern√°ndez Font, el propio Ethiel y¬†Alejandro Falc√≥n, quien tambi√©n interviene con su piano en algunos temas como ya es habitual en las producciones de la orquesta.¬†De esa manera, la placa configura una importante mixtura entre tradici√≥n y modernidad donde es reconocible, innegablemente, el sello latino m√°s contempor√°neo, sobre todo, en temas m√°s movidos y cercanos al bailador actual como el propio ¬ęTumbao¬Ľ o ¬ęLa Cumbanch√°¬Ľ.

Ocho¬†tracks¬†propone inicialmente este fonograma (se espera tenga un total de 10 temas para su presentaci√≥n f√≠sica a finales de a√Īo, una vez las condiciones actuales lo permitan) mezclados por Ignacio Nacho Molino y masterizados por Alex Saraudakis, dos nombres de vasta experiencia en la industria y ganadores de varios Grammys Latinos. Con la producci√≥n musical del propio Ethiel Fa√≠lde y de Pedro Pablo Cruz, la grabaci√≥n estuvo a cargo de Daelsis Pena.

Y en tanto ya se ha anunciado el estreno en redes sociales del pr√≥ximo videoclip de La Fa√≠lde, el primero totalmente en dibujos animados y que servir√° para promocionar este disco con el tema ¬ęTumbao¬Ľ (a estrenarse el pr√≥ximo viernes 5 de junio), les dejo como adelanto el¬†liric video¬†de ¬ęIt do me good¬Ľ:

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El Disco de la semana: Oda al plagio, GAPE

*Tomado del Portal Cubarte

Sin dudas, la Beca de creaci√≥n ¬ęIgnacio Villa¬Ľ que convoca la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) desde 2013, se ha convertido en una plataforma efectiva para la promoci√≥n y visibilizaci√≥n de los nuevos valores de la m√ļsica popular cubana. Hurgar, encontrar, dar a conocer se unen como supraobjetivos m√°s que logrados en¬†Oda al plagio, √°lbum debut de Yunier P√©rez Garc√≠a,¬†producci√≥n discogr√°fica perteneciente a la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales, EGREM, y ganador de la beca en 2018.

                                        

Yunier P√©rez Garc√≠a, GAPE, es un joven trovador y cantautor cubano licenciado en Historia del Arte. Graduado como narrador oral, tambi√©n es reconocido como una de las voces solistas de la compa√Ī√≠a √ďpera de la Calle, con la cual ha participado en m√ļltiples escenarios nacionales e internacionales y desempe√Īado papeles principales en las obras ¬ęEsp√≠ritus¬Ľ y ¬ęHatuey¬Ľ. Ganador en 2013 del Gran Premio del Concurso de Trova Walfrido Guevara, es adem√°s miembro de la AHS desde 2015 y ha participado como cantautor en varios de los eventos de trova que se organizan en el pa√≠s.

Conformado por once temas,¬†Oda al plagio¬†constituye una propuesta audaz dentro del panorama de la canci√≥n de autor en Cuba. Con una voz punzante, GAPE, sin hacer concesiones, aborda la realidad cruda y despiadada a la que se enfrentan muchos artistas en un escenario complejo, sobre todo, los que desarrollan su propuesta en g√©neros y manifestaciones menos medi√°ticas y aclamadas por la cr√≠tica o el p√ļblico. Se mofa como un Chaplin tropical de toda mediaci√≥n preestablecida, lo que amortigua conscientemente con el uso del sarcasmo, que deviene recurrente y efectivo recurso, y con sus dotes histri√≥nicas y vocales procedentes de su formaci√≥n de narrador oral y cantante l√≠rico. Su discurso franco, matizado por el desenfado y el humorismo, se erige en una especie de ¬ęoda al artista antih√©roe¬Ľ que tambi√©n lucha, vive, crea.

No nos vemos porque no nos ponen, pero no nos ponen porque no vendemos‚Ķnos dice en el tema ¬ęRock para hacerte invisible por tus propios medios¬Ľ, cr√≠tica velada a los estereotipos, la burocracia y la falsa jerarqu√≠a. Como subraya Tony √Āvila en las notas discogr√°ficas, se trata de una propuesta que va ¬ę [‚Ķ] de [una] profunda y sutil melancol√≠a a casi ic√≥nicos parajes de sarcasmo, [‚Ķ] como pate√°ndole el trasero a los tiempos modernos, emerge de canci√≥n en canci√≥n un trovador que propone, que viene ara√Īando la tierra desde el anonimato con este proyecto de puesta en escena¬Ľ. Por eso est√° tambi√©n el amor, su cotidianidad, su visi√≥n de la vida (en canciones no menos atendibles como ¬ęAlmas gemelas¬Ľ, ¬ęQueja de amor¬Ľ, ¬ęLuna de Altahabana¬Ľ o ¬ęFotogramas¬Ľ).

El amasijo de referentes en esta¬†Oda‚Ķ¬†es tambi√©n un resultado peculiar del m√°s ¬ępuro¬Ľ posmodernismo, que se luce adem√°s con arreglos de extremo preciosismo en la selecci√≥n de timbres, progresiones arm√≥nicas y estilos a cargo del binomio de Jos√© V√≠ctor¬†Pepe¬†Gavilondo, como productor musical y Yasel Mu√Īoz como arreglista, quienes tambi√©n asumieron pianos y teclados del disco, adem√°s de todas las flautas, en el caso de Mu√Īoz. Igualmente se suman como instrumentistas varios de los m√°s representativos j√≥venes exponentes del jazz cubano y artistas de reconocida trayectoria en varias escenas musicales de la actualidad, lo cual le atribuye al √°lbum una alta factura en la instrumentaci√≥n, entre ellos: Marcos Morales en la bater√≠a, Degnis Bofill en la percusi√≥n, C√©sar Ochoa en las guitarras, Ra√ļl Fern√°ndez en los bajos, Carolina Rodr√≠guez en el cello, Ernesto Herrera en el corno y Mario Salvador en el tres. Completan esta producci√≥n la fotograf√≠a de Enrique¬†Kike¬†Smith y el dise√Īo de Katia Hern√°ndez.

En tanto llega la primera producci√≥n audiovisual acompa√Īante de este fonograma, les dejo un¬†live¬†de GAPE en un tema que habla del valor y la labor del personal de la salud en estos tiempos de pandemia, ¬ęMi superh√©roe¬Ľ:

 


Jos√© Mart√≠, razones para la m√ļsica (+ video)

  • Cuando proscrito en extranjero suelo/ La dulce patria de mi amor, so√Ī√©/
  • Su luz buscaba en el azul del cielo/ Y all√≠ su nombre refulgente hall√©./
  • Perpetuo so√Īador que no concibo/ El bien enajenado que entre sue√Īos vi./
  • Siempre dulce esperanza va conmigo,/All√≠ estar√° en mi tumba junto a m√≠.
  • ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬† (El Proscrito, Jos√© Mart√≠)

Preludio

Tal vez sea José Martí el cubano a quien más se ha cantado. Ya en 1906 y 1909 Antonio Morejón,  de quien se dice fue el primero en grabar puntos cubanos, dejó registrado para los sellos Edison y Columbia el tema Al Apóstol Martí. Otros títulos musicales y autores del periodo clamaban la resurrección martiana.  Particular tratamiento reciben las figuras de los próceres en la primigenia trova, y Martí ocupa eje principal en estas composiciones.

Surgen obras como tributo que rinde el trovador a los h√©roes de las gestas recientes, en admiraci√≥n y a√Īoranza por la esperanza perdida. ¬†T√≠tulos como Los tres Patriotas (1919) de la firma de Manuel Corona brindan fe de ello.¬† Dos figuras descuellan en estas composiciones: Antonio Maceo y Jos√© Mart√≠. Los t√≠tulos Dos patrias, de Salvador Adams, y Pobre Cuba, de Manuel Corona, son ¬†una s√≠ntesis de la vastedad de canciones que al respecto emergieron. ¬†

Sindo Garay aseguró en testimonio para Carmela de León que conoció a Martí en Dajabón en 1895, momento a partir del cual y en más de una ocasión le dedicó su poética. Así lo atestigua entre otros, el título Martí.

Canci√≥n a Mart√≠ (1901), con letra de Francisco Eligio y musicalizaci√≥n de Alberto Villal√≥n, fue cantada en el teatro San Carlos, de Tampa, Cayo Hueso, por la contralto Susana Mellado, el bajo Santiago Lima, y otros m√ļsicos.

Recuerdos de Martí, también de Villalón, Clave a Martí, de Emilio Billillo, constituyen unos pocos ejemplos de la vastedad de títulos con temática martiana aportados por los trovadores en la primera mitad del siglo XX.

También, aunque menos conocidos, llega el Apóstol en canción desde los códigos de los soneros. Es el caso de Arsenio Rodríguez en el tema  Adórenla como a Martí, en clara referencia a la tierra cubana.

En lo adelante el canto a José Martí es un punto de encuentro entre los cantautores cubanos y otros hacedores del pentagrama. La musicalización de la poesía martiana y otros textos llegó con la Nueva Trova de la guitarra de Pablo, Sara y Amaury. Teresita Fernández brindó sus acordes para el Ismaelillo.  Las sucesivas promociones de jóvenes trovadores además de musicalizar textos martianos, entregan temas donde Martí deviene sujeto lírico; en otros, la esencia de su pensamiento deviene motivo textual  y paratexto.

La m√ļsica coral y sinf√≥nica en Cuba cuenta con sendas composiciones, musicalizaciones y arreglos a la obra del universal cubano. ¬†

Post-vida: esto nos dice en sus palabras m√°gicas la m√ļsica

Pretexto me resultan las canciones que lo evocan.

¬ŅQu√© cantos tocaron la sensibilidad de Juli√°n? ¬ŅCu√°les acordes se replicaron en su tarareo? ¬ŅD√≥nde hallaron musical remanso sus angustias en tiempos de exilio? ¬†¬ŅQui√©nes fueron los m√ļsicos cubanos en cuyos acordes visualiz√≥ Mart√≠ la patria a la distancia de una nota? ¬ŅC√≥mo se trueca m√ļsica la prosa y la po√©tica martiana? ¬ŅQu√© paralelismos acontecen entre el romanticismo literario de Mart√≠ y los compositores del hom√≥nimo periodo musical?

¬ŅCu√°les sitios frecuent√≥ para asistir a las presentaciones de las que gustaba? ¬ŅQu√© compositores e int√©rpretes hoy considerados ‚Äúcl√°sicos‚ÄĚ conmovieron la pluma del cr√≠tico, poeta y periodista?

Estas y otras interrogantes quedan satisfechas a la lectura de Jos√© Mart√≠ y la m√ļsica, un volumen del Centro de Estudios Martianos (2014), cuya selecci√≥n, introducci√≥n y ensayo corresponde a la autor√≠a de Salvador Arias, en suma con textos complementarios que indagan en el criterio martiano ante hechos musicales.

Los autores en convite ofrecieron sus estudios y criterios en diversos momentos que van desde la tercera d√©cada de la Rep√ļblica, a una Cuba reciente y que, desde la diferencia de enfoques evidencia el inter√©s de los estudiosos por la obra martiana y en particular en relaci√≥n a la tem√°tica musical:

De Gonzalo de Quesada y Miranda se acude al ¬†t√≠tulo Mart√≠ y la m√ļsica, el que apareci√≥ en la revista Bohemia en 1935. Pasi√≥n de la m√ļsica en Mart√≠, es la conferencia que pronunciara Orlando Mart√≠nez en conmemoraci√≥n al centenario del natalicio martiano en La Habana, la que por su extensi√≥n solo se presenta para la oportunidad en fragmentos. Tambi√©n de 1953 es la publicaci√≥n de Alejo Carpentier en El Nacional, de Caracas, en la que el autor descubre al Mart√≠, estudiante de m√ļsica. De 1972 data uno de los m√°s bellos an√°lisis que guarda la relaci√≥n martiana con el arte sonoro, de la autor√≠a de Cintio Vitier es el t√≠tulo M√ļsica y raz√≥n. Este decenio, pero dos a√Īos despu√©s ve la publicaci√≥n en el Anuario Martiano, M√ļsica en el peri√≥dico Patria, por Zoila Lapique. ¬†En 1978 la revista moscovita Am√©rica Latina, public√≥ de M.A. Sap√≥nov el trabajo Jos√© Mart√≠ y la m√ļsica, la versi√≥n al espa√Īol para el Anuario del Centro de Estudios Martianos, 1981, corresponde a Eduardo Heras Le√≥n. La Gaceta de Cuba, dio luz en el no 3 de 1985 a Referencia martiana al jazz, de Armando Caballero. De las p√°ginas del peri√≥dico Granma fueron seleccionados los t√≠tulos Mart√≠ en la m√ļsica, cuya autor√≠a responde a Omar V√°zquez, 1985, y de Sonnia Moro, Mozart en Mart√≠, 1991. Concluye el volumen con Jos√© Mart√≠ y la √≥pera italiana, en la firma de Diana y Rodolfo Sarracino, ¬†tomado del Anuario del Centro de Estudios Martianos, 2001.

En s√≠ntesis, los principales aspectos que gu√≠an estos acercamientos al inter√©s martiano por la m√ļsica se refieren a la musicalidad inherente a la po√©tica y la prosa martiana en consonancia a ciertas caracter√≠sticas del Romanticismo literario y algunos paralelismos con el impresionismo pict√≥rico. Otros, versan acerca del periodismo y la cr√≠tica musical que ejerci√≥ Mart√≠ tras su asistencia a presentaciones musicales lo mismo de coterr√°neos en el exilio norteamericano, que en grandes Salas de Europa con el apogeo de la √≥pera. Varios autores coinciden en la significaci√≥n que cobraron las rese√Īas a las presentaciones de compatriotas cubanos en el exilio, no solo en tanto suceso art√≠stico sino como forma de acercamiento al suelo patrio. Algunas de estas p√°ginas se acercan al Mart√≠ cuyos o√≠dos se entregaron a las esencias musicales de los pueblos.

Lapique brinda un acucioso estudio acerca de la presencia de la tem√°tica sonora en emisiones del Patria. Aunque era un peri√≥dico fundamentalmente pol√≠tico, Mart√≠ no se sustrajo a escribir sobre otras cuestiones. Leg√≥ numerosas p√°ginas sobre artistas cubanos y extranjeros de su √©poca: Ruiz Espadero, White, D√≠az Albertini‚Ķ, y en especial, de aquellos comprometidos con la causa independentista como el tenor Emilio Agramonte y Pi√Īa, y Ana Otero, notable pianista puertorrique√Īa. Se trata de la primera publicaci√≥n que dio a conocer La bayamesa, himno patri√≥tico cubano, y la danza La borinque√Īa, por tradici√≥n, himno de los boricuas. Estos dos himnos son las √ļnicas piezas musicales que publican, acompa√Īadas de textos hist√≥ricos ¬†que exaltan el patriotismo y la unidad antillana de esos dos pueblos, entonces bajo el yugo espa√Īol.

Hermosas son las p√°ginas que coinciden en presentarnos a Jos√© Mart√≠ en su faceta como autor de un texto para canci√≥n. Su liderazgo pol√≠tico y el inter√©s por la m√ļsica cubana le llevaron a escribir la letra de El proscrito, que musicaliz√≥ el tabaquero emigrado Benito O‚ÄôHallorans. Lleg√≥ a conocerse entre los cubanos de la Florida como La canci√≥n del Delegado.

Omar V√°zquez recrea en la publicaci√≥n del Granma correspondiente al 28 de enero de 1985 el relato de c√≥mo 20 a√Īos antes, en la entonces popular Pe√Īa de Sirique, se le escuch√≥ por primera vez a Mar√≠a Granados, quien la interpret√≥ acompa√Īada por el guitarrista Rafael (Nen√©) Enrizo. ¬†

Mar√≠a¬† ‚ÄĒquien falleci√≥ en La Habana, el 30 de enero de 1971, a los 91 a√Īos de edad, pocas horas despu√©s de participar en varias actividades con motivo del aniversario 118¬†del natalicio del Maestro‚ÄĒ gustaba de contar la historia de El proscrito, que por primera vez se la cantara a Mart√≠ cuando apenas contaba 11 a√Īos de edad.

La canción se redimió  para la posteridad gracias al interés del investigador, compositor y apasionado martiano Hilario González. Hoy puede disfrutarse la grabación en las voces del dueto que a tal fin conformaran Eduardo Sosa y la maestra Digna Guerra.

En sus valoraciones, Arias toma como elemento importante los espacios de las presentaciones y divulgaci√≥n del hecho sonoro a finales de la decimon√≥nica centuria, sobre todo con escenario en el Nueva York entre 1881 y 1895. Sitios diversos cuyo centro seg√ļn la ocasi√≥n se ubica ¬†en un teatro, lo mismo que en salones de baile, fiestas populares, paradas militares, circos y parques. Asimismo, la existencia del piano en varios hogares defini√≥ momentos importantes al interior de las familias y en el intercambio de √©stas con amigos seg√ļn los intereses sociales. Es Nueva York una ciudad a la que las oleadas de inmigrantes aportan su folclor.

El siglo XIX,¬† con el triunfo del romanticismo, es escenario de intensas y nuevas relaciones entre la m√ļsica y la literatura. Para Arias Mart√≠ se siente atra√≠do por las deslumbrantes sonoridades. Los conocimientos musicales de Mart√≠ fueron, si no los de un profesional, si de un fervoroso oyente.

En este sentido, Sap√≥nov atribuye especial inter√©s a aquellos aspectos del sistema creador de Mart√≠ en los que se interpreta de manera original las influencias de la est√©tica rom√°ntica con su culto a la m√ļsica, y la aspiraci√≥n a sintetizar los elementos del arte musical con la literatura. En su prosa, plantea, el rom√°ntico descubre en el conjunto de ruidos del paisaje campesino, un leg√≠timo encanto en las leyes musicales.

Un ejemplo de lo anterior lo halla Vitier en tierra cubana, un mes justo antes de caer Martí en Dos Ríos:

La noche bella no deja dormir. Silba el grillo; el lagartijo quiquiquea, y su coro le responde (‚Ķ) entre los nidos estridentes, oigo la m√ļsica de la selva, compuesta y suave, como de fin√≠simos violines; la m√ļsica ondea, se enlaza y desata, abre el ala y se posa, titila y se eleva, siempre sutil y m√≠nima ‚Äďes la mir√≠ada del son fluido; ¬Ņqu√© alas rozan las hojas? ¬Ņqu√© viol√≠n diminuto, y oleadas de violines, sacan son, y alma, a las hojas? ¬Ņqu√© danza de almas de hojas?

Para Vitier, la m√ļsica en el poeta es ‚Äúsustancia de su propio estilo. Musical en alto grado, tanto como pict√≥rica, fue la palabra de Mart√≠‚ÄĚ. Lo describe como al ‚Äúirreprimible m√ļsico de la palabra‚ÄĚ, que apoyaba su prosa en octos√≠labos y endecas√≠labos.

Otro aspecto relevante para Arias y varias de las voces aupadas en el concierto martiano lo constituyen las cartas a Mar√≠a Mantilla. En este epistolario las alusiones a la m√ļsica aparecen en repetidas ocasiones, incit√°ndola a estudiar y tocar el piano. En carta escrita desde alta mar, el 2 de febrero de 1895, identifica a la m√ļsica como alta expresi√≥n del afecto, y define la de su preferencia: «A mi vuelta sabr√© si me has querido, por la m√ļsica √ļtil y fina que hayas aprendido para entonces: m√ļsica que exprese y sienta, no hueca y aparatosa: m√ļsica en que se vea el pueblo, o todo un hombre, y hombre nuevo y superior.»

A las atenciones por su formaci√≥n ¬†cultural y humana, la conduce por primera vez a la √≥pera cuando Mar√≠a era apenas una adolescente de 12 a√Īos. Representaban Carmen, del franc√©s Georges Bizet en la interpretaci√≥n de Enma Calv√©. Se afirma que era vasto el conocimiento que Jos√© Mart√≠ pose√≠a sobre el argumento y los pasajes musicales.

De estos afectos Gonzalo de Quesada extrae algunas conclusiones de las m√ļsicas que pudieron interesarle a Jos√© Mart√≠. ¬†

Entre las piezas que la ni√Īa Mantilla interpretara al piano y que a Mart√≠ proporcionaban tanto placer se citan Evening Star de la √≥pera Tannhauser de Wagner, una Gavotte, de Nebvin, la Rapsodia no.2 de Lizst, y la m√ļsica de la √≥pera Carmen, de Bizet.

Por testimonio de María Mantilla se conoce que a él le gustaba tararear El negro bueno, de Francisco Valdés  Ramírez.  Se presume debió atraerle que esa guaracha se cantó en el Teatro Villanueva de La Habana, el 22 de enero de 1869, hecho que trasciende hasta unos conocidos versos de Martí. Aquella célebre guaracha, cantada en todas partes con más o menos disimulada intención, era una especie de canto de guerra.

Seg√ļn lo que aportara Mar√≠a a Gonzalo de Quesada, a Mart√≠ le gustaban mucho las danzas y tambi√©n una pieza de Gonzalo N√ļ√Īez, La mariposa ¬†y Las campanillitas del cubano Pedro Fuentes.

El Delegado particip√≥ en veladas hogare√Īas de amigos en las que entre otras m√ļsicas se conoce se interpret√≥ al piano La borinque√Īa, danza t√≠pica de Puerto Rico, y la canci√≥n cubana La bayamesa. Alguien record√≥ tarareando, los versos iniciales de esa antigua canci√≥n del oriente de Cuba:

No recuerdas, gentil bayamesa,/ que t√ļ fuiste mi ¬†sol refulgente‚Ķ

Al encontrarse en los a√Īos de la emigraci√≥n con destacados m√ļsicos cubanos que se encontraban en el exilio, como Ignacio Cervantes, pianista y compositor y uno de los fundadores de la corriente rom√°ntica nacional de la m√ļsica cubana, y con el eminente violinista Jos√© White, escribi√≥ Mart√≠ varios art√≠culos en los que expone las ideas sobre el arte de sus coterr√°neos, sobre la naturaleza del arte musical y sobre la m√ļsica cl√°sica europea.

Nicol√°s Ruiz Espadero tambi√©n mereci√≥ la admiraci√≥n y el entusiasmo de Mart√≠. De √©l dijo que puso en m√ļsica el gemido del alma cubana, y a veces su majestad y su tormenta. En una cr√≥nica publicada en Patria, en mayo de 1892, Mart√≠ habla del famoso acto celebrado en los talleres de tabaco de Tampa, en el que tomaron parte Ignacio Cervantes y Rafael D√≠az Albertini

Muchos de los juicios expresados por Martí sobre compositores están vinculados con sus apreciaciones de intérpretes, incluidos numerosos cantantes de ópera italiana y francesa. Para Diana y Rodolfo Sarracino “la opera ítalo-francesa, escuchada por Martí tanto en La Habana como en Madrid y México, tuvo mucho peso en los inicios de su formación musical. Sobre los contactos del joven Julián con las funciones operísticas en La Habana por la década de los 60, los autores aducen la posibilidad la probabilidad de que las haya presenciado al impulso del preceptor Rafael María de Mendive.

Mart√≠ es testigo de c√≥mo las √≥peras de Wagner ¬†ganan terreno ¬†en la gran ciudad, incluso imponi√©ndose a las italianas o francesas. En consecuencia dedica el mayor n√ļmero de referencias a este compositor. Del concierto sinf√≥nico de fines de mayo de 1882 en Nueva York, encontramos la vivencia de un testigo presencial, particularmente ¬†cuando habla de la ejecuci√≥n de Los troyanos de Berlioz. Otros m√ļsicos, como Brahms aparecen en sus textos. ¬†

Descubre ‚Äúlas melod√≠as inefables‚ÄĚ de Chaikovsky. A la m√ļsica de Schubert le dedica una sutil definici√≥n y de Mozart los elogios. Un m√ļsico por quien parece haber sentido indudable empat√≠a fue el polaco Federico Chopin. ¬†Su ‚Äúm√ļsica v√≠vida‚ÄĚ, con ‚Äúmelod√≠as dolientes o r√°pidas polonesas‚ÄĚ, lo lleva a pensar ¬†que ‚Äúsolo ama y entiende a Chopin quien le conoce a la m√ļsica lo m√°s fino y misterioso del alma‚ÄĚ, esto fue quiz√°s lo √ļltimo que escribi√≥ p√ļblicamente sobre un asunto musical, el 26 de enero de 1895. La empat√≠a ¬†ten√≠a una ra√≠z extramusical, al ser el compositor polaco un ardiente defensor de la independencia de su patria.

Mientras convierto este libro en relecturas escucho las mismas m√ļsicas que el Ap√≥stol. Su fe de vida inunda los silencios. Cada una de estas p√°ginas da la posibilidad de conocerle un poco m√°s. En sus expresiones se ven identificados con la m√ļsica a los que aman y fundan, para conseguir ese ideal suyo de Cuba como ‚Äúfutura universalidad americana‚ÄĚ.


Cuando las palabras cantan

Lluvia de rocío se antojan las canciones. Golpean mi rostro con su ternura. El tiempo se derrama amanecer. Marzo las trajo.  Misa del espíritu, sus voces y guitarra me devolvieron los amores de Manuel Corona y otros troveros de mis andanzas. Espacios perpetuos del alma, llévenme consigo.

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