intelectuales


Aurora Feliu: ¬ęQue no puedan decirlo con palabras¬Ľ

El s√°bado 25 de marzo el Centro Pablo en su habitual espacio A guitarra limpia tuvo una invitada especial: Aurora Feliu, o la Feliusa ‚ÄĒcomo gusta ser llamada‚ÄĒ fue convidada con su distintiva voz para regalar una tarde en la que las emociones, por m√ļltiples motivos, no cesaron. Aurora rindi√≥ homenaje a esos seres tutelares que han estado y est√°n en su vida: sus ¬ęt√≠os¬Ľ ‚ÄĒcomo ella llama a los trovadores Augusto Blanca, L√°zaro Garc√≠a, Pepe Ord√°s‚Ķ‚ÄĒ; junto a su padre Vicente y el esp√≠ritu merodeador, que todos sent√≠amos de Santiago, la acompa√Īaron para legarnos a los asistentes la belleza hecha tarde. Aurora declar√≥ su estado civil: ¬ęenamorada¬Ľ y todos comenzamos a definir, junto a ella, nuevos conceptos del amor y a querer hacer nuestras muchas de las letras de sus canciones.

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Mensaje de los Escritores y Artistas Cubanos

En la seguridad de que continuaremos siendo fieles al pensamiento y acción de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz expresamos nuestro dolor por la desaparición física, de quien ha sido ejemplo de dignidad, valentía y ética a lo largo de toda su vida.

Fidel no solo fue un líder político extraordinario sino un intelectual comprometido con su época y con la humanidad.

Una vez nos expres√≥ “la cultura es espada y escudo de la naci√≥n”; y esa m√°xima guiar√° a todos los intelectuales cubanos y a nuestro pueblo revolucionario.

√Čl vivir√° eternamente entre nosotros.

Unión de Escritores y Artistas de Cuba

Asociación Hermanos Saíz.


La UNEAC nació bajo el signo de la permanencia

Palabras de Miguel Barnet, presidente de la Uneac, en el acto por el aniversario 55 de la organización, efectuado el 22 de agosto del 2016 en el  Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

Ante todo, y en nombre de los escritores y artistas, miembros de la Uneac agradezco de todo corazón las palabras que el General de Ejército nos ha dedicado en esta conmemoración.

El aniversario 55 de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba coincide felizmente con los 90 a√Īos del Comandante en Jefe. Ninguna coincidencia pod√≠a ser m√°s id√≥nea para sentir el j√ļbilo de esta celebraci√≥n. Fue √©l quien con su pensamiento l√ļcido y promisorio condujo a los fundadores de la Uneac a consolidar la uni√≥n de todos los intelectuales y artistas en una organizaci√≥n que como primer objetivo se propuso encauzar una pol√≠tica cultural democr√°tica e inclusiva que tuvo su germen en las Palabras a los Intelectuales que pronunci√≥ hace 55 a√Īos en la Biblioteca Nacional.

Ninguna previsi√≥n cabal√≠stica pudo ser m√°s acertada. Ning√ļn azar m√°s concurrente. La Uneac¬† naci√≥ bajo el signo de la permanencia y como un hito de la cultura cubana.

Al asumir Nicolás Guillén su Presidencia, se conjugaron los factores de cohesión y unidad que convirtieron a la Uneac en un pivote del movimiento artístico e intelectual de la Revolución naciente. Nicolás mismo era un símbolo de lo que se pretendía con aquel acto fundacional: la articulación de la más exigente y elevada jerarquía estética y un convincente poder de convocatoria, con el más decidido compromiso y aliento de las transformaciones revolucionarias que cambiarían para siempre el destino de nuestro país.

A lo largo de estas cinco décadas y media, nu­es­tra organización ha crecido como resultado de la promoción de nuevos valores fomentados por una política cultural que potenció las cualidades y atributos de un pueblo creativo que, como nunca an­tes, tuvo la oportunidad de desarrollarse en el ámbito cultural.

Si en un inicio éramos pocos, y en abrumadora mayoría residentes en la capital, hoy contamos con más de nueve mil miembros a lo largo y an­cho del país, agrupados en cinco asociaciones, quince co­mités provinciales y varios comités mu­ni­ci­pales.

La promoci√≥n y est√≠mulo de la obra de nuestros escritores y artistas son nuestras prioridades y por ello trabajamos mancomunadamente con el sistema de instituciones del Ministerio de Cultura, con el Instituto Cubano de la Radio y la Televisi√≥n y otras instancias de promoci√≥n de la producci√≥n art√≠stica y literaria. En nuestras sedes se mantiene una estable y din√°mica programaci√≥n cultural. Auspiciamos una amplia gama de eventos en to¬≠das las manifestaciones, algunos de ellos de significativo alcance popular y con notable participaci√≥n internacional. Desarrollamos una fecunda re¬≠laci√≥n con la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, fuente de j√≥venes talentos que a lo largo de sus 30 a√Īos de existencia, ha nutrido nuestra organizaci√≥n con talentosos creadores.

Uno de los grandes y permanentes desaf√≠os se basa en consolidar las jerarqu√≠as de la vanguardia art√≠stica y literaria, a partir de un amplio registro de posibilidades expresivas. No puede haber ma¬≠r¬≠¬≠gen a la mediocridad, ni a la chatura ni al populismo, y much√≠simo menos a pr√°ctica alguna que menoscabe la calidad de nuestras propuestas. Prestamos atenci√≥n a los procesos de experimentaci√≥n y b√ļsqueda de nuevos giros en los lenguajes art√≠sticos, a la vez que velamos por la preservaci√≥n y actualizaci√≥n de nuestros valores patrimoniales.

La memoria de la cultura popular es fuente vi­va de nuestro modo de ser. La dialéctica entre tradición y renovación es una de nuestras fortalezas.

Tradición como legado de nuestra historia que no puede ser dejada a la deriva y renovación como signo de vitalidad creativa y visión integral y mo­derna.

Pero tan importante como el desarrollo de la producción de nuestra obra artística y literaria es la proyección social de la organización y la vocación participativa de los escritores y artistas.

Mediante las Comisiones Permanentes de Tra¬≠bajo y el seguimiento a los acuerdos del 8vo. Con¬≠greso de la Uneac abordamos de manera constructiva la necesidad de perfeccionar y alcanzar nuevos hitos en el sistema educativo, con √©nfasis en la en¬≠se√Īanza art√≠stica y la incidencia de la cultura en la formaci√≥n de valores √©ticos y est√©ticos. As¬≠pi¬≠ramos a lograr la inserci√≥n de lo mejor de la cultura en los circuitos tur√≠sticos y los espacios p√ļblicos y a trazar derroteros de eficiencia y elevada exigencia en las industrias culturales y el mercado del arte; as√≠ co¬≠mo cuidar el desarrollo arm√≥nico de la arquitectura y los valores patrimoniales y ambientales en nuestras ciudades.

Concedemos especial importancia tanto al re¬≠flejo de la cultura en los medios masivos de comunicaci√≥n como al trabajo cultural comunitario, conscientes de la influencia social de los primeros y el papel de los n√ļcleos b√°sicos de nuestro tejido social en la convivencia ciudadana y la calidad de vida de la poblaci√≥n. Asimismo contribuimos al combate contra todo tipo de discriminaci√≥n y prejuicio, ya sea racial, religioso o de g√©nero. Te¬≠ne¬≠mos que romper la malla que nos ata a atavismos hist√≥ricos. He ah√≠ un poderoso mecanismo de integraci√≥n nacional. Y yo dir√≠a m√°s, de verdadera unidad. El rescate de lo m√°s puro del corpus identitario de la naci√≥n es tarea prioritaria de la esfera social.

Todo ello implica una cultura del debate y del di√°logo con las instituciones y en interacci√≥n con la sociedad civil. Somos parte de esta √ļltima y nos interesa su fortalecimiento, tanto en lo √©tico como en lo ideol√≥gico. Es en la sociedad donde se cuece el ajiaco del que habl√≥ Don Fernando Ortiz. Te¬≠nemos que luchar a√ļn contra muchos demonios. Entre ellos el relativismo llamado postmoderno y el vale todo. Nuestro deber como intelectuales y artistas es contribuir con energ√≠a ‚ÄĒese ant√≠doto contra el inmovilismo y la burocracia‚ÄĒ al establecimiento de las jerarqu√≠as y a la decantaci√≥n del gusto es¬≠t√©tico.

Con la renovación de nuestro socialismo te­nemos un compromiso ineludible. La mayoría de nosotros ha participado en el análisis de los do­cu­mentos discutidos en el 7mo. Congreso del Par­tido sobre la Con­ceptualización del Modelo Eco­nó­mico y Social Cubano de Desarrollo So­cialista, y el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030. En septiembre, nuestro Con­sejo Na­cional dedicará una sesión a esos documentos que son plataforma para el fu­turo.

La cultura es una dimensión vital e indisoluble del desarrollo. No nos podemos dar el lujo de una quiebra entre economía y cultura, entre vida ma­terial y subjetividad. Ello implicaría la negación de nuestro sistema social. Un socialismo próspero y sostenible solo es posible a partir de valores solidarios y de la plenitud humana. Resulta imprescindible que esos conceptos encarnen en las convicciones y los sentimientos de cada uno de nuestros ciudadanos.

Justamente en el terreno cultural, entendido es¬≠te en su m√°s raigal acepci√≥n, se define en buena medida la br√ļjula de la Revoluci√≥n Cubana. El ad¬≠versario no ha dejado de aspirar a disolvernos y regresarnos al pasado neocolonial. Insisten en¬† bo¬≠¬≠rrarnos la memoria, erosionar nuestras instituciones y restituir el pasado capitalista. El bloqueo de Estados Unidos persiste y atenta contra nuestro pueblo. Se requiere apuntalar la conciencia patri√≥tica, antimperialista y¬† antineocolonial, y la Uneac debe estar en la vanguardia de esta batalla. Hoy m√°s que nunca estamos en la obligaci√≥n de ser atentos custodios de ese baluarte precioso. El √ļni¬≠co modo de construir un modelo que responda a esas aspiraciones frente al poder avasallador del capitalismo neoliberal es formando ciudadanos conscientes de su historia, due√Īos de su propio imaginario y comprometidos con el proyecto de transformaci√≥n social.

¬ŅC√≥mo afrontarla? Reflexionemos sobre el re¬≠clamo que nos hizo el General de Ej√©rcito Ra√ļl Cas¬≠tro cuando en la clausura de la sesi√≥n de la Asam¬≠blea Nacional del Poder Popular el pasado julio dijo:

‚ÄúFrente a las dificultades y amenazas no hay espacio para las improvisaciones y mucho menos para el derrotismo. De una situaci√≥n coyuntural co¬≠mo la que enfrentamos se sale victorioso ac¬≠tuando con mucha energ√≠a, ecuanimidad, racionalidad y sensibilidad pol√≠tica‚ÄĚ.

Fidel en 1961 no solo pronunci√≥ Palabras a los Intelectuales. El 22 de agosto de ese a√Īo departi√≥ con los delegados al Congreso fundacional de la Uneac, en la clausura, efectuada en el teatro Cha¬≠plin, hoy Karl Marx, entonces concluy√≥ su intervenci√≥n con frases que debemos evocar: To¬≠dav√≠a resuenan en mis o√≠dos aquellas palabras, expres√≥:

‚ÄúLes deseamos que pronto puedan cosechar los frutos del esfuerzo que han hecho; les deseamos que siempre puedan mantener esa ejemplar uni√≥n, y que cada d√≠a sea m√°s fraternal y m√°s estrecha; les deseamos el mayor √©xito como es¬≠critores, como artistas, es decir, como creadores, pero sobre todo, como semillas de la patria de ma¬≠√Īana‚ÄĚ.

La gloria que hemos vivido ha cumplido su papel.

Dedicamos este acto, entonces, a los¬† 90 a√Īos de nuestro Comandante en Jefe, protagonista in¬≠dis¬≠cutible de los m√°s cruciales momentos¬† de los 55 a√Īos de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba.


La AHS, un ente vivo

Aquel día salí del intercambio con unos deseos inmensos de escribir. Cuando llegué a casa, eran casi las 12 de la noche, pero no podía dormir, por eso anoté algunas ideas en una página suelta, que parece haber volado de mi cuarto. Ya había expresado algunas delante de los participantes y ahora las retomo. [+]


La joven vanguardia en coloquio

La AHS en Ciego de √Āvila, fue part√≠cipe del coloquio por los 55 a√Īos de Palabras a los intelectuales, que se realiz√≥ en los jardines de la sede de la Uneac avile√Īa el jueves 30 de junio de 2016 desde las 9 de la ma√Īana. Estuvieron convocados los artistas e intelectuales de la provincia; as√≠ como, las instituciones culturales que tanto han de velar por el cumplimiento de la pol√≠tica cultural. [+]


Mis palabras sobre las Palabras

El 30 de junio de 1961, cuando Fidel pronunciaba sus Palabras a los intelectuales, mi madre a√ļn no hab√≠a cumplido dos a√Īos de edad, para ese entonces viv√≠a en su natal Guant√°namo, el mismo Guant√°namo que inmortalizara Regino E. Boti en sus versos. Mi madre que nunca ley√≥ a Boti y ni siquiera sabe por qu√© la ciudad del Guaso adopt√≥ el sobrenombre de aldea, 22 a√Īos despu√©s, tuvo su primer hijo, un ni√Īo que encontr√≥ en las aventuras de Tom Sawyer, de Salgari, las historias de Maria Gripe, Onelio y el trotar del cochero azul por las costas matanceras a los amigos que no encontraba fuera de las p√°ginas de los libros. Ese mismo ni√Īo, m√°s tarde, comenz√≥ a estudiar medicina y despu√©s de una larga carrera llena de estetoscopios, esfigmos, torundas, interminables rotaciones y noches de guardia, abandon√≥ su profesi√≥n para dedicarse a promover la cultura. [+]