infantil


El mundo de Daniela: boleto de ida

A sus tres años la miré como si no hubiese salido de mis entrañas. ¿“Tal vez” y “Quizás” son hermanos? Pasaron algunos segundos antes de que lograra reponerme. Casi de inmediato me vi envuelta en una explicación sobre sinónimos que en verdad no sé si fue acertada. A partir de entonces los retos se multiplican a diario. Todo alrededor de ella despierta curiosidad. Los días, todas las cosas y las palabras entre juegos y verdades se antojan laberintos. Ante mí hasta el aire, como entonces a Teresa, también me parece nuevo. Por eso El mundo de Daniela resulta espejo que comparto. Lo leí en su primer nacimiento por Ediciones Santiago, y años después de la mano de la Editorial Oriente (2018) y junto a mi Adriana fue que, en verdad, hallé el reflejo.

Desde su colección de poesía Ala y Espuela, la Editorial Oriente personalizó el primero de los libros que Teresa Melo escribió para los niños, por el que mereció el premio La rosa blanca. Este es un volumen de indagaciones sobre asuntos sencillos y complejos de la existencia, de esos que también agradece descubrir el adulto lector. Estas páginas no solo hurgan en las interrogantes de las que dispone el universo de quienes en años crecen. Si bien por la estructura literaria estos textos clasifican como poesía, sus esencias son relatos en los que la vida se personaliza y en los que en cada planta del jardín, gatos y perros, floreros, retratos, juguetes y vestidos crecen aprendizajes,  recuerdos y porvenir.

El apartado El mundo de Ellas ofrece un paisaje de letras e imágenes que bien invita a la estancia. La edición descansa en el estilo de Rosana Mena. Sergio Rodríguez tuvo a su cargo el diseño de una cubierta que desde la mesura de la grafía y los tonos al uso resume las esencias literarias. Las ilustraciones a cada una de las interrogantes y sapiencias de Daniela tuvieron para sí la segunda ocasión de la artista argentina Mariela de la Puebla, quien realizó unas completamente nuevas para este “mundo”.

Abel Prieto dijo en su dibujo-prólogo El lobo de los cuentos: “Estos poemas son demasiado bellos y demasiado tiernos y delicados y respiran por sí mismos de un modo demasiado limpio y auténtico y hay demasiada luz de la buena en este libro para venir yo con un lápiz a llenarlo groseramente de monstruos, que son, realmente, mi especialidad. (…) es por eso que aquí aparece alguien que asoma brevemente su hocico en el poema Mentiras y verdades (…). Ahí lo tienes: lo pinté lo más lindo que pude, con una flor y un elegante pulóver, incluso, para dulcificarlo”.

En el apartado Mi deseo la autora confiesa que este libro le ha sido dictado por Daniela, escrito con algunas de las frases con que su hija de tres años le hablaba. Solo discrepo en algo, Teresa, estos poemas no son pequeños.  Tal vez  en su estructura lo parezcan, pero sus respuestas al interior del ser humano alcanzan lo contrario.       

¿Alguno de ustedes olvidó cómo era ser niño? ¿Alguno abandonó el hábito de las preguntas? Los hallazgos se componen de ellas, por eso Daniela hurga a su alrededor. Las fotos muestran sitios y personas desconocidas, un antes donde no estás pero contiene las esencias de lo que eres hoy: “Yo las miro una a una/ con atención/ y a mamá le pregunto: / ¿dónde estoy yo?”. Lo confieso, para mí la parte más divertida no son esas interrogantes, porque de alguna manera sabemos que en cualquier momento nos emplazarán. En este juego lo risible casi siempre son nuestras respuestas para explicarles, por ejemplo, cómo llegaron ellos al vientre materno. Hay quien incluso desplaza las respuestas a otro adulto, y a quien le falla la voz o lo aplaza. Pero es en vano, quien busca también tiene hipótesis y no cesará hasta encontrar tu palabra.

“Mi primera palabra fue papá. / Pero él no está”. La vida es tan plural como quienes la habitan. Este libro nos introduce en un escenario donde los modelos de familia son disímiles y válidos. Palabra nos remite a un modelo fuera del clásico “Mamá, Papá y Nené”, para presentarnos la maternidad independiente como un camino donde también es posible la realización del hogar. La figura paterna es un personaje cuya presencia se reitera desde los silencios en cada una de estas páginas. Sin embargo, es un planteamiento sereno, no hay una visión traumática en esta verdad. La protagonista comparte el disfrute de su vida infantil  a través de los espacios de la casa y el entorno, y a partir de  los roles maternos que  de forma inevitable y feliz se pluralizan: “Con ella voy al patio/ a ver la tierra,/ nos mojamos las manos/ de lluvia fresca. Con ella voy al parque; / sobre la arena/ en el columpio rojo/ me balancea./ Ella tiene tesoros:/ libros, flores, botones/ y hace letras”.

ilustración del libro

El patio hogareño es muchas veces centro del universo madre-hija. En el apartado Como el mundo, cada elemento de la naturaleza cobra realce. Las flores, los colores, las hormigas, las plantas, los zunzunes y la tierra crecen en la inmensidad del entorno familiar como símbolo de amor. El patio es espacio de esta intimidad madre-hija, donde cada elemento se antoja tierra fértil para el crecimiento humano: “El patio de mi casa/ como el mundo es:/ yerbas buenas/ yerbas malas/ que las manos de mamá/ separan.

¿Sienten los ladridos, el maullar de un gato? ¿Alguna travesura de mascota interviene su lectura? Yo los percibo, acaricio sus orejas y con la ilusión los alimento. Recuento todas cuantas han pasado por mi historia. Colecciono en la memoria las miradas de mis perros y los gatos que aunque no busqué, también comieron en mi casa. Porque ellos en esta entrega literaria cobran vida.

El poema de mi gato es una reflexión sobre la ruptura de prejuicios por cualquier diferencia. El color del gato es metáfora para que entendamos: “Yo le explico bien despacio/ que no importa cuál color/ tenga su pelo sedoso:/ basta con que esté orgulloso/ de lo que ser le tocó”.

Dina, es el nombre de la perra que recibió la niña  como regalo de una amiga y crece junto a ella, y además convive con el gato rojo-amarillo. Estos poemas presentan el amor hacia las mascotas y los afectos que estas brindan a las personas: “es mi perra, me quiere/ como debieran quererse/ los ʽhumanosʼ”.

ilustración del libro

Un personaje habita muchos de los cuentos clásicos de la literatura universal. ¿Acaso será el mundo como la literatura?  Mentiras y verdades retoma al lobo como protagonista  de la cadena alimenticia que generan las diferencias: “la salamandra comió/ a la mariposa,/ el gato a unos ratones./ Unos a otros comidos y tragados”.

Sensible resulta la poética que entraña el apartado Jugando con mi primo. Sus palabras desafían la división de juegos y juguetes según las construcciones y roles de género. Desde hace cientos de años el mundo norma lo que según, rosados o azules hayamos nacido, nos toca mañana, y en recreo lo  eterniza desde el hoy. Para las niñas llegan los juegos de cocina, peluches y enfermera; para ellos los aviones, carros, soldados, espadas y pistolas. Para todos, un universo de estereotipos. Si se eliminaran las diferencias en los juegos se acortarían muchas distancias en la adultez: “Si yo juego a las espadas/ cruzando brillo con brillo/ no me parece que el juego/ vaya a cambiarme el vestido”.

En el televisor se descubre un mundo que va entre las fantasías de un dibujo animado, hasta llegar al desconcierto que traen imágenes de la guerra para un niño: “Y luego veo las llamas,/ gente que corre entre ella,/ un niño llora y me dicen: es la guerra”. “Prefiero poner entonces/ ante fuegos y tristeza/ ronda de niños y niñas/ jugando a la rueda rueda”.

Lógica comprende otra de las conversaciones hija-madre que a lo largo de estas páginas se descorren ante el lector. En casa todo adquiere un sentido sagrado, un manténgase alejado del alcance de los niños. Las formas, materias y colores invitan al tacto pero todo tiene accesos prohibidos: “-¿Y la luna, mamá?/ -No se puede tocar…/ -Es de cristal?”.  La solución literaria me parece uno de los mejores momentos en que el humor aparece en el volumen con la sutileza que caracteriza a la Melo.  

Siento particular predilección por la lectura de Los Mayores. Vuelvo a él  lo mismo que maquillaje por rectificar ante el espejo. El prospecto de defectos del universo adulto es extenso y camaleónico según indiquen las circunstancias que creemos maniobra: “Mi mamá es como una niña/ que habría que regañar:/ fuma y fuma sin parar”.  “En una mano la pluma/ en la otra mano el cigarro,/ pero si mojo mis pies/ me pronostica un catarro”.  “A las personas mayores/ no las puedo comprender,/ hablan y hablan pero hacen/ lo que yo no debo hacer”.

El orbe de las protagonistas alcanza otros entrañables vínculos familiares que van de las presencias a las ausencias, de la alegría de la vida a las incógnitas de la muerte. El apartado Mi tía Alina le canta a Daniela, pues una figura compinche que le acompaña con sonrisas y regaños. Lee los cuentos como muestra del importante vínculo afectivo que puede existir en estas relaciones parentales.

ilustración del libro

Todo título infantil que se honre tiene un Tesoro. También Daniela y Teresa focalizan el personaje de la abuela en el universo familiar y en el domicilio afectivo de la mayoría de los niños. Los cuartos de las abuelas resultan islas ávidas por la navegación de esos piratas. Un broche o botón, una postal, fotos, collares y alfileres, para ellos todo resulta una cartografía: “En el cuarto de mi abuela/ hay tesoros escondidos/ en los bolsos y carteras,/ en gavetas y vestidos(…)”. “Y hay un tesoro más grande/ cuando ella en su cuarto está:/ mi abuela joven, hermosa,/ siempre mía, siempre más”.

La muerte es un tema tabú en casi todos los hogares con niños. Varios autores en la actualidad visualizan el tópico desde la literatura cubana para infantes. De las tristezas indaga en las ausencias tras la partida física de algún familiar y en la sabiduría de los niños para encontrar respuestas en las evasiones y silencios de los adultos: “En el cuadro está mi abuelo./ Pregunto dónde está/ y me dicen: ʽno estáʼ/ o ʽestá en otro lugarʽ./Y nadie dice más./ Pero mamá lo mira/ cuando nadie la ve/ y los ojos le brillan,/ está triste, lo sé. (…)”. “Pero la tristeza por el abuelo es otra./ Yo le digo: ʼno te preocupes, mami,/ donde él está,/ está mi perro Gitano/ que yo creo que se murióʽ”.

¿Qué niño no tiene jardines de palabra?, unas con posibilidades de florecer, otras, con derecho a la poda. Noel, el de los jardines toma la palabra como plataforma de valores: “Algunos de estos jardines/ parecen dar flores raras,/ pero irás aprendiendo/ en poemas y palabras/ cómo nombrar sentimientos/ y cómo mover montañas/ con la magia de las letras:/ vida y canto, fuego y alas”.

 “-¿Por qué no cambiamos tu cabeza y la mía?/ -Porque la tuya es nueva, niña mía”. Cabeza nueva es otro de los pasajes estelares para una buena carcajada. Quienes crecen te interpelan a cualquier hora y lugar con escenas que semejan la ciencia ficción. El cuerpo es nuestra primera casa, por eso sobre su anatomía y funciones a diario y por años llueven las indagaciones. Lo difícil son las respuestas.

Sueños posibles para soñar regala el Dibujo más hermoso que haya hecho Teresa Melo tal vez en su literaria vida: “Pondré a Daniela en el dibujo,/ en cada mano lleva un color./ ¿No la conoces dentro del mundo?/ Ella soy yo”.

El mundo de… es de todo aquel que pueda desandarle con su lectura. Daniela es la protagonista y como uno de los poemas, Guía de viaje que invita al universo compartido de la literatura. Transcurrieron varios años desde que Teresa y ella comenzaran este descubrimiento por un “nuevo mundo”. Ya Daniela es una inteligente y hermosa joven, creo que a la madre se le cumplieron con creces sus deseos de entonces: “Como para ella el mundo es todo nuevo, acabado de estrenar digamos, yo también trato de verlo así, para que ella, además de ser mi hija quiera ser mi amiga”.


Teatro para niños, por Reina del Mar Editores

Entre los diversos títulos para el lector infantil que las editoriales cienfuegueras aún tienen disponibles en librerías se encuentra Las sobras de la buena pipa, siete textos para niños y jóvenes publicado en 2015 por Reina del Mar Editores, sello de la Asociación Hermanos Saiz (AHS) en el territorio que constituye plausible aproximación a la escritura teatral infanto-juvenil cubana reciente.

Cuando acabe de pasar la pandemia, la vida cultural sea retomada y reabran las instituciones, usted ganará si adquiere en las librerías territoriales este título para sus hijos, y de paso también lo lee.

Constituye una recopilación de obras escénicas, dedicada al público más pequeño y también al juvenil, cuya selección corrió a cargo de Rafael González Muñoz, actual presidente nacional de la AHS. Son obras estas donde se intenta dialogar a través de sus destinatarios primos, mediante temas y tonos no usuales en la proyección autoral de los dramaturgos de esa parcela en tiempos pretéritos. Corre el siglo XXI, han pasado Selick y Burton, por solo mencionar el cine, y se entiende que los receptores de dicho sector demográfico están más curtidos para apreciar otras gradalidades, al margen de que tampoco resulten los más pequeños el blanco central de atención.

En el prólogo, la investigadora y profesora Yudd Javier considera que “las obras están dirigidas a niños más grandes, se ha extendido el radio de edad del receptor que les interesa a los dramaturgos. Desaparecen los paisajes bucólicos. Con ello se corrompe la idea de los lugares idílicos poseedores de situaciones monolíticas. Se establecen ya en estos textos otras instancias de conflictos. Deja de ser la escuela un recinto inofensivo en el que todo ocurre según las reglas y para el bien común. La propia casa, el río, la corte, el hospital, el jardín incólume, todos se convierten en lugares ‘peligrosos’ y beligerantes para mutar como espacio de evoluciones para su happy end. El final feliz está en todas estas obras, porque el héroe termina su viaje con éxito, aunque lo realiza con experiencias dolorosas”.

Los textos para la escena recopilados en el volumen de la casa librera local son Balada para Jake y Mai Britt (Yerandy Fleites Pérez, Ranchuelo, 1982); El gato de Lilio (Maikel Rodríguez de la Cruz, Santa Clara, 1979); Pedro Épico (Yorelbis Toledo González, Sancti Spíritus, 1979) y Siddartha y el cisne (Marcel Méndez Fariñas, La Habana, 1985).

También figuran en la recopilación los materiales Adonde van los ríos (María L. Germán Aguiar, Matanzas, 1989); Aventura en Pueblo Chiflado (Maikel Chávez García,Villa Clara, 1983) y la pieza Un reino medio(ocre) (Rafael González Muñoz, Cienfuegos, 1987).

Desde el punto de vista editorial, Las sobras de la buena pipa, ha sido uno de los volúmenes más ambiciosos de Reina del Mar, tanto por su cantidad de ejemplares  –cuatro mil— como por el número de páginas, superior a las 200.

La edición y corrección correspondió a Melba Otero del Sol, actualmente en el equipo de nuestro periódico 5 de Septiembre. El diseño e ilustración de cubierta, que conforman un atractivo continente, estuvieron a cargo, respectivamente, de Arnaldo Morán López y Alain R. Cuba.


¡Cuidado! Hay duendes en mis bolsillos

…El granjero puso un cartel que alarmó a todos los animales.

-“¡Basta de lamentaciones!”- “¡Mañana antes de que asome el sol, saldré a buscar la lluvia!”

El caballo salió a todo galope. “-¿Alguien ha visto a la lluvia?”- y nadie contestó. Anduvo llanuras y montañas pero el campo estaba con las hojas secas…

Uno de sus primeros juguetes fue esta historia. Con los días se volvió su juego favorito. Comenzó en la oscuridad y las sombras de las paredes, el piso y el techo. La ciudad estaba en penumbras. Solo contaba dos años cuando su imaginación se agarró a todo galope a la crin del alazán. Los tíos le habían regalado el peluche que vio transformar en protagonista. La cita se trocó impostergable, sobre las ocho y treinta por muchas noches se reiteró la función de teatro de títere y sombras en casa.

Tuve un duende sin apodos/ En lo más falso del techo.

Yo le escribía derecho, / El respondía a su modo.

Los sábados y domingos Plaza de Marte es jolgorio. No sé cómo todo Santiago le cabe. Hay aspectos de esta dinámica que no me gustan y hoy no vienen al caso; otros sí. A los ilustres de la familia les encantan las mascotas de felpa que andariegas causan alboroto. Chicos y grandes detienen el paso de las estatuas vivientes para atrapar en sus teléfonos el momento. Los príncipes en crecimiento se abalanzan sobre los aparatos frutos de la inventiva popular. Y en el centro de este universo orbita el arte.

Fue gracias a la información de Sailin, madre de Vida, que llegamos a la Casa de la Cultura Josué País, también conocida como Casa del Estudiante. De espectadores pasamos a aprendices. Allí nos recibió una señora que es linaje de la cultura santiaguera, Bertha Ferrer Estiú. Los niños que se forman como narradores orales en la conducción de Bertica tienen diversas edades. Lo que nunca imaginé fue que recibiera a Vida, María Fernanda y Adriana que aun no cumplían los tres años.

El proyecto El bolsillo del duende es diversión y aprendizaje, consagración de la maestra, sus aficionados y las familias.

 La calle de los fantasmas, Ni canta ni come frutas, La jutía desobediente, La muñeca de trapo, y los del Bolsillo son inseparables. Bertica promueve la asistencia de sus estudiantes a las puestas que acontecen en la sede del Teatro Guiñol, para ella es importante que los infantes adquieran valores de la cultura artístico-literaria y escénica más allá del repertorio de cada narrador.

Los pretendientes de Martina enloquecieron. Por suerte esta es una cucaracha con determinación. Ya nadie puede manipularla, su realización no pende de un casorio. Halla el amor en sí misma y en las virtudes de quienes le rodean. Cuando la puesta llegó a su fin, en falso yo intentaba contener la emoción. La escenografía, la música incidental, las trovasones que bien interpretaron los actores-personajes, la representación toda y un teatro colmado hasta la última butaca destruyeron mi coraza. Yo soy Martina, ese es el teatro para niños y las familias de nuestra ciudad. Agradezco a mi hija que me haya llevado.

Y es que por mucho que se diga nunca caduca, los adultos deben crecer junto a sus hijos. Ese es otro de los méritos del Bolsillo del duende.

                                                       Sueños Mágicos (Reinaldo Álvarez, El Chapucerito)

Desde una estrella lejana / Llega siempre un enanito/ Montado en su chivichana/ Y después de acurrucarse/ cerquita de mi almohada,/ de sus bolsillos él saca/ la pequeña vara mágica,/ con que roza suavemente/ una a una mis pestañas y los ojos se me cierran/ mientras que a mi oído canta:

Nana de las hadas/ Que tejen los grillos, / Con hilos muy finos/ De lunas pasadas,/ Para que este niño/ Duerma hasta mañana.

¿Cómo aprenden textos como éste y otros los niños en edad preescolar? Por supuesto, no me refiero a la repetición que inutiliza la palabra. El proceso demanda la comprensión del sentido textual y por ende una interpretación acorde con la edad.

La profesora escoge el repertorio según el grado de escolaridad de cada integrante y otros aspectos técnicos que valoran incluso los rasgos de la personalidad de estos niños y sus maneras de decir.  

El programa de presentaciones habituales del proyecto involucra varias actividades como las de los fines de semana en Plaza de Marte, la Calle Heredia, la Biblioteca Provincial Elvira Cape, el espacio La esquina de los artistas o la propia sede de la Casa de la Cultura.  Momento relevante resulta la participación en el espacio El cochero azul, en el que coinciden varios niños escritores y narradores orales durante las ediciones santiagueras de la Feria del Libro. Los Encuentros de Teatro para artistas aficionados registran importantes resultados. Otra jornada intensa resulta en días de Festival del Caribe, cuando la palabra oral llega a diferentes poblados del territorio, círculos infantiles y escuelas, hogares para niños sin amparo filial, la sede del Teatro Guiñol, entre otras locaciones.

La mañana de Fuego les vio tiritar. El Festival del Caribe despedía las horas matutinas en el Café Dranguet. De entre el grupo salió Mabel y se introdujo lo mismo que personaje en sus libros:

 (Los mayores, Teresa Melo)

Mi mamá es como una niña/ que habría que regañar: / fuma y fuma sin parar.

En una mano la pluma/ en la otra el cigarro, / pero si mojo mis pies/ me pronostica un catarro.

A las personas mayores/ no las puedo comprender, / hablan y hablan pero hacen/ lo que yo no debo hacer.                                                                   

(El inicio de la guerra, Yunier Riquenes)

A veces me pregunto por qué Los Menores no podemos tomar nuestras propias decisiones, por qué no podemos escoger la ropa que queremos usar, por qué siempre, si mama o papa sacan un short, y uno reclama, ellos dicen: dale, ponte ese; no comprenden que a uno le interesa andar con pantalón para verse más grande. Pero no entienden, si no te lo pones te dan un golpe.

Los duendes corretean entre los ojos de Tere y Yunier. La literatura ofrece la sinceridad de sostener la mirada. La literatura despoja las distancias que interpone la edad. La edad desaparece.

Bertha Ferrer, además de las páginas universales, con buen tino escoge para el repertorio del Bolsillo autores cubanos contemporáneos que escriben para niños, y en realidad, para todos.

Si pudiera escoger un lugar del mundo para arroparme escogeré El Bolsillo. Duende soy y corro por el patio de la Biblioteca. La ropa dejo exhausta de sapiencia. Iré y con aquel traeré la lluvia para que Adriana me bese otra vez:

…La nube se aprestó a la cabalgata. El corcel apresuró su paso cuando ella se derramó sobre la tierra.

El granjero y sus hijos se bañaron bajo el aguacero. Los animales hicieron fiesta cuando asomaron las primeras flores. El viento arrancó el cartel “Se vende esta granja” y otra nube lo llevó muy lejos.

                                                        (El caballo que trajo la lluvia, Adriana y Yori)


Los nasobucos infantiles de Luis Manuel

Cuando Luis Manuel Valdés LLauguert cosía los vestuarios del grupo Noria, y conservaba luego los retazos que sobraban, sabía que en algún momento iban a ser útiles. Su invariable hábito lo llevó a nuevas tareas, pues desde que en Cuba fuesen declarados los primeros casos de COVID-19, ya su máquina de coser se apresuraba a crear los primeros nasobucos que repartió entre amigos y vecinos de su barrio al centro de la ciudad de Matanzas.

fotos cortesía de Luis Manuel

Entre ellos unos niños testarudos, vecinos de la cuadra, se negaban a usar la prenda, sin embargo, la creatividad de este joven miembro de la AHS en Matanzas y director del proyecto de teatro callejero Noria no se hizo esperar y en unos pocos días ya tenía listos otros tantos, esta vez, con modelos muy singulares, a los cuales los pequeños no pudieron resistirse.

fotos cortesía del entrevistado

“De ese incidente viene mi motivación, pues cuando vi que con un poco de creatividad lograba que esos pequeños usaran el nasobuco, pensé que utilizando los recortes de nuestros vestuarios podía hacer otro grupo para  otros niños que los necesitaran y me enfrasqué en la tarea”, comenta Luis Manuel.

Cerca de 25 piezas con diseños sumamente originales fueron donadas por él a varios círculos infantiles de la cabecera provincial. Luis Manuel cuenta con orgullo la alegría con que fueron recibidos, incluso los niños de su barrio le han otorgado nuevas funciones en a veces intentan usarlos como títeres.

“El objetivo esencial es crear una pieza que resulta imprescindible en estos tiempos, pero más personalizada, de manera que los niños se sientan motivados a usarla y se protejan.

fotos cortesía del entrevistado

“Por supuesto, es un trabajo que lleva tiempo y recursos, porque recrear estos personajes de cuentos o dibujos animados requiere un esfuerzo extra y a veces no tenemos suficiente material, pero lo importante es saber que a los niños les gustan y que estamos colaborando al enfrentamiento del coronavirus”.

Junto a Luis Manuel y su madre, otros artesanos de la Red de Educadores Populares se suman a esta tarea de crear para los más pequeños en tiempos de Coronovirus.

“Vamos a seguir aportando mientras se pueda, son tiempos de solidaridad y si tenemos la posibilidad de ayudar, lo seguiremos haciendo”, dijo con seguridad.

fotos cortesía de Luis Manuel

Los nasobucos infantiles de Luis Manuel

Cuando Luis Manuel Valdés LLauguert cosía los vestuarios del grupo Noria, y conservaba luego los retazos que sobraban, sabía que en algún momento iban a ser útiles. Su invariable hábito lo llevó a nuevas tareas, pues desde que en Cuba fuesen declarados los primeros casos de COVID-19, ya su máquina de coser se apresuraba a crear los primeros nasobucos que repartió entre amigos y vecinos de su barrio al centro de la ciudad de Matanzas.

fotos cortesía de Luis Manuel

Entre ellos unos niños testarudos, vecinos de la cuadra, se negaban a usar la prenda, sin embargo, la creatividad de este joven miembro de la AHS en Matanzas y director del proyecto de teatro callejero Noria no se hizo esperar y en unos pocos días ya tenía listos otros tantos, esta vez, con modelos muy singulares, a los cuales los pequeños no pudieron resistirse.

fotos cortesía del entrevistado

“De ese incidente viene mi motivación, pues cuando vi que con un poco de creatividad lograba que esos pequeños usaran el nasobuco, pensé que utilizando los recortes de nuestros vestuarios podía hacer otro grupo para  otros niños que los necesitaran y me enfrasqué en la tarea”, comenta Luis Manuel.

Cerca de 25 piezas con diseños sumamente originales fueron donadas por él a varios círculos infantiles de la cabecera provincial. Luis Manuel cuenta con orgullo la alegría con que fueron recibidos, incluso los niños de su barrio le han otorgado nuevas funciones en a veces intentan usarlos como títeres.

“El objetivo esencial es crear una pieza que resulta imprescindible en estos tiempos, pero más personalizada, de manera que los niños se sientan motivados a usarla y se protejan.

fotos cortesía del entrevistado

“Por supuesto, es un trabajo que lleva tiempo y recursos, porque recrear estos personajes de cuentos o dibujos animados requiere un esfuerzo extra y a veces no tenemos suficiente material, pero lo importante es saber que a los niños les gustan y que estamos colaborando al enfrentamiento del coronavirus”.

Junto a Luis Manuel y su madre, otros artesanos de la Red de Educadores Populares se suman a esta tarea de crear para los más pequeños en tiempos de Coronovirus.

“Vamos a seguir aportando mientras se pueda, son tiempos de solidaridad y si tenemos la posibilidad de ayudar, lo seguiremos haciendo”, dijo con seguridad.

fotos cortesía de Luis Manuel

Nueva serie infantil impulsa valores de la cultura cubana

“Una reacción mágica, un impacto único”.

 En la Primera Muestra Internacional de Cine y Educación MICE Valencia-Focus Habana, que se celebró en La Habana, Tito Reacciona tuvo una gran acogida en la inauguración que tuvo lugar en el cine La Rampa de la capital, donde asistieron niños provenientes de escuelas primarias de la capital.

Este personaje animado que incentiva el conocimiento y la cultura en los niños es un material educativo que debe tenerse en cuenta en no pocos centros.

A propósito, el Portal del Arte Joven Cubano conversó con su director Daniel Martín Subiaut, creador del pequeño youtuber “Tito”.

  • Coméntame de su experiencia el día de la inauguración de MICE con los niños

La reacción ha sido mágica, lo vimos cuando «Tito Reacciona a Frank Fernández» fue seleccionado para abrir la Primera Muestra Internacional de Cine Educativo (MICE) en La Habana. Miles de niños rieron y aprendieron con Tito.

Pienso que las escuelas cubanas deben acogerlo como un suplemento agregado al material educativo actual, ya que —por ejemplo— en el caso particular de las escuelas de México estamos insertándolo como suplemento audiovisual educativo, con base cultural.

Sin dudas deseamos hacer lo mismo con el apoyo del MINED en Cuba y creo que las condiciones se están propiciando para que suceda en el futuro cercano.

  • Tito ha tenido gran impacto en el Instituto de Cine, Radio y Televisión (ICRT)… ¿Cómo te sientes?

Muy agradecido. Es la institución rectora de lo que ve y escucha directamente la familia cubana y otras familias que también desde otros países consumen lo que allí se produce. Hay alcance a Perú, México, Argentina, Colombia y otros mercados importantes con estos productos.

Cuba tiene una cátedra de profesionales envidiables por cualquier país de la región, y que esa «tropa» se ponga en función de defender a un personaje que es también mi hijo, alimenta en mí el sentimiento que gratitud y la certeza, de que está saliendo todo bien.

No es solo un producto bonito, sino necesario, podría decirse que tan necesario para la formación de valores como un día lo fueron otros. Esperemos que otras instituciones vean a Tito Reacciona como vocero y le den más presencia y peso en la vida cotidiana de la sociedad.

  • Tengo entendido que Tito Reacciona en la radio será el nombre de un programa…

Sí, el personaje ha llegado como anillo al dedo a muchos realizadores. La serie, por lo pronto, solo se está viendo en los cines, pero saldrá en la TV. El propio ICRT está creando 10 nuevos episodios, producidos en RadioArte: Productora de Dramatizados, en los que Tito será interpretado por Maikel Chávez. La dirección general correrá a cargo de Danay Martínez Maturell.

Se espera que para el mes de mayo Tito esté presente en varios festivales internacionales.  

Sin dudas, Tito Reacciona apoya a la formación de la identidad cultural cubana y se expone con orgullo al mundo.

Lo más peligroso para una sociedad es proveerles a los niños historias que no lo eduquen y solo lo entretengan; no siempre tiene que haber buenos y malos, tampoco tiene que haber violencia para que sean atractivas.

Lo que tiene que haber es algo que encienda la luz de la curiosidad y eso los lleve a nutrirse de algo sano, de algo informativo que termina siendo formativo, aportando valores a su identidad sin que se den cuenta, sin que el niño deje de reír, sin que deje de asombrarse.

  • Próximos proyectos

En lo que llegan manos amigas para desarrollar más historias con Tito Reacciona estaré muy centrado en un primer largometraje que haré sobre Compay Segundo. Nos urge muchísimo como cultura tener estos audiovisuales en el disco duro de la infancia latinoamericana.

Me gustaría que todas las instituciones que tengan que ver con el cine puedan acoger capítulos de Tito Reacciona y lograr series que cuenten aún más de nuestro patrimonio musical cubano, con un lenguaje sencillo y ameno para los niños.

Dar a conocer materiales de interés, donde la música de Esteban Salas (Siglo XVIII), Claudio Brindis de Salas Monte (Siglo XIX), Ernesto Lecuona (Siglo XX) Leo Brouwer (Siglos XX-XXI)… siempre den una pincelada de conocimiento para contar nuestra historia patria.

Tito fue elegido como personaje de la TV para el 4 de abril.

¡A buena hora!!!

¡Felicitaciones!


Victoria Mogollón: De Venezuela para La Casa

Por estos días la vorágine del XI Coloquio de Musicología Casa de las Américas nos tiene concentrados a todos en los predios de esa institución. El gremio se reúne en función del aprendizaje y el diálogo sobre múltiples procesos y fenómenos musicales. Este es el espacio idóneo para conocer los objetos de investigación que ocupan el tiempo de nuestros colegas latinoamericanos.

[+]


«Trato de complacerme como lectora»

Evelin Queipo es esa joven que se mueve por varios campos dentro del extraordinario mundo de la literatura. Nacida en Camagüey ha sido ganadora del Premio Celestino de Cuento en Holguín con La Máquina de recordar, así como de otros importantes reconocimientos.

Sin embargo, su sencillez trasluce su talento al escribir. La dirección de la Editorial Ácana es un vehículo eficaz que le posibilita seguir construyendo puentes.  

–Coméntame un poco acerca de los libros recientemente publicados por la editorial Ácana…

Presentaremos Kukuy no quiere perder el tiempo; es una historieta de Ángel Velazco. Es una saga y tiene la particularidad de que fue concebida a líneas sin colores para que los niños puedan colorear la historieta, ajustándose al sistema de impresión que tiene una editorial territorial. Tenemos también Cuentos Patatos, libro de Niurkis Pérez García, una escritora camagüeyana que ha tenido mucho reconocimiento entre ellos Puerta de espejo, que es el Premio más importante que otorga la Biblioteca Nacional. Es una reedición a color y ha sido muy trabajado por los narradores orales.

tomada del perfil de facebook de evelin queipo

–Ya eres una escritora con varios premios importantes, ¿cómo es tu proceso creativo?

Me he propuesto firmemente, más que una narradora, poeta o escritora para niños, ser una escritora, y en ese sentido trabajo todos los días. Por eso trato de conquistar géneros, formas escriturales que no había explorado antes. Entonces cultivo varios géneros aunque siento esta preferencia por la literatura infantil, pues siento que es la que me permite hacer realmente una labor formativa con el lector.

–¿Escribes partiendo de la niña que está todavía, de la niña que fuiste o de la niña que construyes?

Mi universo lectivo en la infancia versaba fundamentalmente acerca de textos donde el niño es el héroe. No un Julio Verne, no otros autores que partían desde un universo adulto y le servía al niño para su entretenimiento, más bien me gustaba un Pipa medias largas, un Tom Sawyer que eran niños héroes, protagonistas audaces en su aventura.

Entonces casi siempre construyo historias así, donde trato de entretener la niñez que tuve. También los textos que hubiese yo querido leer y no estaban a mi alcance; tal vez porque no se habían escrito, pero más seguramente porque simplemente no tuve acceso a esa literatura.

Entonces trato de complacerme como lectora solo desde el motivo, porque desde el tema, desde el tratamiento de un valor de formación sí me gusta que haya cierta didáctica escamoteada y casi invisible dentro de cada texto. Ahí sí lo miro con la frialdad del adulto que quiere educar, que quiere instruir, que quiere formar un individuo capaz de ser independiente y de tener una serie de valores, insisto siempre, que son los que deben estar en cualquier sociedad que prepara un adulto para el futuro.

tomada del perfil de facebook de evelin queipo

– ¿Conversa la poesía, la literatura infantil y la narrativa en ti? ¿Se trastocan? ¿Cómo juega Evelin Queipo con ellas?

Es complicado. Hasta que aprendí las reglas para la poesía solo escribía narrativa. Me resultaba relativamente fácil construir un texto narrativo, aunque eso no quiere decir que lo hiciera bien. Pero bueno creía poder hacerlo con cierta facilidad.

Después que conocí la poesía, o sea, una serie de elementos que conocí desde el punto de vista teórico tales como el hemistiquio, la sílaba métrica, en fin, las cuestiones de la rima, ya me es difícil. Es como quitarse el abrigo despacio, escribir la narrativa y entonces ponerte el traje de la poesía. Y a veces entre un proceso creativo de narrativa y de poesía pasan años, porque es difícil desprenderse de la poesía después que uno la conoció.

–¿Cómo es la lucha contra el papel en blanco?

Ya no, ya lo tengo como hábito y como oficio. El horario del que pueda disponer en mi apretada agenda de trabajo y de madre, me siento a llenar el papel. La idea se ha ido cocinando a veces meses, a veces horas, a veces años, y la plasmo. Porque también hago radio y requiere de oficio. Puedo no tener deseos o la musa, pero definitivamente hay que llenar la página.

–¿Cómo la radio alimenta tu vocación como escritora?

tomada del perfil de facebook de evelin queipo

En la emisora provincial Radio Cadena Agramonteescribo una revista cultural, que se transmite de 1:30 P.M. a 3:00 P.M., de lunes a viernes. Tiene un nivel alto de audiencia y escribir cada uno de esos guiones me toma hasta cuatro horas al día. Pero me ha permitido una superación tremenda.

Estar en la radio es aprender a redactar de una forma increíblemente útil para escribir cualquier género literario. Además, la búsqueda de temas que puedan ser interesantes, agradables a un público en su mayoría de la tercera edad, te permite explorar muchas cuestiones interesantes.

La radio me enamoró hace seis años y aunque todo conspira y es antagónico al proceso de creación, uno siempre trata de ir colando esos intereses personales que uno cree que tiene el oyente.