infantil


Teatro para niños, por Reina del Mar Editores

Entre los diversos títulos para el lector infantil que las editoriales cienfuegueras aún tienen disponibles en librerías se encuentra Las sobras de la buena pipa, siete textos para niños y jóvenes publicado en 2015 por Reina del Mar Editores, sello de la Asociación Hermanos Saiz (AHS) en el territorio que constituye plausible aproximación a la escritura teatral infanto-juvenil cubana reciente.

Cuando acabe de pasar la pandemia, la vida cultural sea retomada y reabran las instituciones, usted ganará si adquiere en las librerías territoriales este título para sus hijos, y de paso también lo lee.

Constituye una recopilación de obras escénicas, dedicada al público más pequeño y también al juvenil, cuya selección corrió a cargo de Rafael González Muñoz, actual presidente nacional de la AHS. Son obras estas donde se intenta dialogar a través de sus destinatarios primos, mediante temas y tonos no usuales en la proyección autoral de los dramaturgos de esa parcela en tiempos pretéritos. Corre el siglo XXI, han pasado Selick y Burton, por solo mencionar el cine, y se entiende que los receptores de dicho sector demográfico están más curtidos para apreciar otras gradalidades, al margen de que tampoco resulten los más pequeños el blanco central de atención.

En el prólogo, la investigadora y profesora Yudd Javier considera que “las obras están dirigidas a niños más grandes, se ha extendido el radio de edad del receptor que les interesa a los dramaturgos. Desaparecen los paisajes bucólicos. Con ello se corrompe la idea de los lugares idílicos poseedores de situaciones monolíticas. Se establecen ya en estos textos otras instancias de conflictos. Deja de ser la escuela un recinto inofensivo en el que todo ocurre según las reglas y para el bien común. La propia casa, el río, la corte, el hospital, el jardín incólume, todos se convierten en lugares ‘peligrosos’ y beligerantes para mutar como espacio de evoluciones para su happy end. El final feliz está en todas estas obras, porque el héroe termina su viaje con éxito, aunque lo realiza con experiencias dolorosas”.

Los textos para la escena recopilados en el volumen de la casa librera local son Balada para Jake y Mai Britt (Yerandy Fleites Pérez, Ranchuelo, 1982); El gato de Lilio (Maikel Rodríguez de la Cruz, Santa Clara, 1979); Pedro Épico (Yorelbis Toledo González, Sancti Spíritus, 1979) y Siddartha y el cisne (Marcel Méndez Fariñas, La Habana, 1985).

También figuran en la recopilación los materiales Adonde van los ríos (María L. Germán Aguiar, Matanzas, 1989); Aventura en Pueblo Chiflado (Maikel Chávez García,Villa Clara, 1983) y la pieza Un reino medio(ocre) (Rafael González Muñoz, Cienfuegos, 1987).

Desde el punto de vista editorial, Las sobras de la buena pipa, ha sido uno de los volúmenes más ambiciosos de Reina del Mar, tanto por su cantidad de ejemplares  –cuatro mil— como por el número de páginas, superior a las 200.

La edición y corrección correspondió a Melba Otero del Sol, actualmente en el equipo de nuestro periódico 5 de Septiembre. El diseño e ilustración de cubierta, que conforman un atractivo continente, estuvieron a cargo, respectivamente, de Arnaldo Morán López y Alain R. Cuba.


¡Cuidado! Hay duendes en mis bolsillos

…El granjero puso un cartel que alarmó a todos los animales.

-“¡Basta de lamentaciones!”- “¡Mañana antes de que asome el sol, saldré a buscar la lluvia!”

El caballo salió a todo galope. “-¿Alguien ha visto a la lluvia?”- y nadie contestó. Anduvo llanuras y montañas pero el campo estaba con las hojas secas…

Uno de sus primeros juguetes fue esta historia. Con los días se volvió su juego favorito. Comenzó en la oscuridad y las sombras de las paredes, el piso y el techo. La ciudad estaba en penumbras. Solo contaba dos años cuando su imaginación se agarró a todo galope a la crin del alazán. Los tíos le habían regalado el peluche que vio transformar en protagonista. La cita se trocó impostergable, sobre las ocho y treinta por muchas noches se reiteró la función de teatro de títere y sombras en casa.

Tuve un duende sin apodos/ En lo más falso del techo.

Yo le escribía derecho, / El respondía a su modo.

Los sábados y domingos Plaza de Marte es jolgorio. No sé cómo todo Santiago le cabe. Hay aspectos de esta dinámica que no me gustan y hoy no vienen al caso; otros sí. A los ilustres de la familia les encantan las mascotas de felpa que andariegas causan alboroto. Chicos y grandes detienen el paso de las estatuas vivientes para atrapar en sus teléfonos el momento. Los príncipes en crecimiento se abalanzan sobre los aparatos frutos de la inventiva popular. Y en el centro de este universo orbita el arte.

Fue gracias a la información de Sailin, madre de Vida, que llegamos a la Casa de la Cultura Josué País, también conocida como Casa del Estudiante. De espectadores pasamos a aprendices. Allí nos recibió una señora que es linaje de la cultura santiaguera, Bertha Ferrer Estiú. Los niños que se forman como narradores orales en la conducción de Bertica tienen diversas edades. Lo que nunca imaginé fue que recibiera a Vida, María Fernanda y Adriana que aun no cumplían los tres años.

El proyecto El bolsillo del duende es diversión y aprendizaje, consagración de la maestra, sus aficionados y las familias.

 La calle de los fantasmas, Ni canta ni come frutas, La jutía desobediente, La muñeca de trapo, y los del Bolsillo son inseparables. Bertica promueve la asistencia de sus estudiantes a las puestas que acontecen en la sede del Teatro Guiñol, para ella es importante que los infantes adquieran valores de la cultura artístico-literaria y escénica más allá del repertorio de cada narrador.

Los pretendientes de Martina enloquecieron. Por suerte esta es una cucaracha con determinación. Ya nadie puede manipularla, su realización no pende de un casorio. Halla el amor en sí misma y en las virtudes de quienes le rodean. Cuando la puesta llegó a su fin, en falso yo intentaba contener la emoción. La escenografía, la música incidental, las trovasones que bien interpretaron los actores-personajes, la representación toda y un teatro colmado hasta la última butaca destruyeron mi coraza. Yo soy Martina, ese es el teatro para niños y las familias de nuestra ciudad. Agradezco a mi hija que me haya llevado.

Y es que por mucho que se diga nunca caduca, los adultos deben crecer junto a sus hijos. Ese es otro de los méritos del Bolsillo del duende.

                                                       Sueños Mágicos (Reinaldo Álvarez, El Chapucerito)

Desde una estrella lejana / Llega siempre un enanito/ Montado en su chivichana/ Y después de acurrucarse/ cerquita de mi almohada,/ de sus bolsillos él saca/ la pequeña vara mágica,/ con que roza suavemente/ una a una mis pestañas y los ojos se me cierran/ mientras que a mi oído canta:

Nana de las hadas/ Que tejen los grillos, / Con hilos muy finos/ De lunas pasadas,/ Para que este niño/ Duerma hasta mañana.

¿Cómo aprenden textos como éste y otros los niños en edad preescolar? Por supuesto, no me refiero a la repetición que inutiliza la palabra. El proceso demanda la comprensión del sentido textual y por ende una interpretación acorde con la edad.

La profesora escoge el repertorio según el grado de escolaridad de cada integrante y otros aspectos técnicos que valoran incluso los rasgos de la personalidad de estos niños y sus maneras de decir.  

El programa de presentaciones habituales del proyecto involucra varias actividades como las de los fines de semana en Plaza de Marte, la Calle Heredia, la Biblioteca Provincial Elvira Cape, el espacio La esquina de los artistas o la propia sede de la Casa de la Cultura.  Momento relevante resulta la participación en el espacio El cochero azul, en el que coinciden varios niños escritores y narradores orales durante las ediciones santiagueras de la Feria del Libro. Los Encuentros de Teatro para artistas aficionados registran importantes resultados. Otra jornada intensa resulta en días de Festival del Caribe, cuando la palabra oral llega a diferentes poblados del territorio, círculos infantiles y escuelas, hogares para niños sin amparo filial, la sede del Teatro Guiñol, entre otras locaciones.

La mañana de Fuego les vio tiritar. El Festival del Caribe despedía las horas matutinas en el Café Dranguet. De entre el grupo salió Mabel y se introdujo lo mismo que personaje en sus libros:

 (Los mayores, Teresa Melo)

Mi mamá es como una niña/ que habría que regañar: / fuma y fuma sin parar.

En una mano la pluma/ en la otra el cigarro, / pero si mojo mis pies/ me pronostica un catarro.

A las personas mayores/ no las puedo comprender, / hablan y hablan pero hacen/ lo que yo no debo hacer.                                                                   

(El inicio de la guerra, Yunier Riquenes)

A veces me pregunto por qué Los Menores no podemos tomar nuestras propias decisiones, por qué no podemos escoger la ropa que queremos usar, por qué siempre, si mama o papa sacan un short, y uno reclama, ellos dicen: dale, ponte ese; no comprenden que a uno le interesa andar con pantalón para verse más grande. Pero no entienden, si no te lo pones te dan un golpe.

Los duendes corretean entre los ojos de Tere y Yunier. La literatura ofrece la sinceridad de sostener la mirada. La literatura despoja las distancias que interpone la edad. La edad desaparece.

Bertha Ferrer, además de las páginas universales, con buen tino escoge para el repertorio del Bolsillo autores cubanos contemporáneos que escriben para niños, y en realidad, para todos.

Si pudiera escoger un lugar del mundo para arroparme escogeré El Bolsillo. Duende soy y corro por el patio de la Biblioteca. La ropa dejo exhausta de sapiencia. Iré y con aquel traeré la lluvia para que Adriana me bese otra vez:

…La nube se aprestó a la cabalgata. El corcel apresuró su paso cuando ella se derramó sobre la tierra.

El granjero y sus hijos se bañaron bajo el aguacero. Los animales hicieron fiesta cuando asomaron las primeras flores. El viento arrancó el cartel “Se vende esta granja” y otra nube lo llevó muy lejos.

                                                        (El caballo que trajo la lluvia, Adriana y Yori)


Los nasobucos infantiles de Luis Manuel

Cuando Luis Manuel Valdés LLauguert cosía los vestuarios del grupo Noria, y conservaba luego los retazos que sobraban, sabía que en algún momento iban a ser útiles. Su invariable hábito lo llevó a nuevas tareas, pues desde que en Cuba fuesen declarados los primeros casos de COVID-19, ya su máquina de coser se apresuraba a crear los primeros nasobucos que repartió entre amigos y vecinos de su barrio al centro de la ciudad de Matanzas.

fotos cortesía de Luis Manuel

Entre ellos unos niños testarudos, vecinos de la cuadra, se negaban a usar la prenda, sin embargo, la creatividad de este joven miembro de la AHS en Matanzas y director del proyecto de teatro callejero Noria no se hizo esperar y en unos pocos días ya tenía listos otros tantos, esta vez, con modelos muy singulares, a los cuales los pequeños no pudieron resistirse.

fotos cortesía del entrevistado

“De ese incidente viene mi motivación, pues cuando vi que con un poco de creatividad lograba que esos pequeños usaran el nasobuco, pensé que utilizando los recortes de nuestros vestuarios podía hacer otro grupo para  otros niños que los necesitaran y me enfrasqué en la tarea”, comenta Luis Manuel.

Cerca de 25 piezas con diseños sumamente originales fueron donadas por él a varios círculos infantiles de la cabecera provincial. Luis Manuel cuenta con orgullo la alegría con que fueron recibidos, incluso los niños de su barrio le han otorgado nuevas funciones en a veces intentan usarlos como títeres.

“El objetivo esencial es crear una pieza que resulta imprescindible en estos tiempos, pero más personalizada, de manera que los niños se sientan motivados a usarla y se protejan.

fotos cortesía del entrevistado

“Por supuesto, es un trabajo que lleva tiempo y recursos, porque recrear estos personajes de cuentos o dibujos animados requiere un esfuerzo extra y a veces no tenemos suficiente material, pero lo importante es saber que a los niños les gustan y que estamos colaborando al enfrentamiento del coronavirus”.

Junto a Luis Manuel y su madre, otros artesanos de la Red de Educadores Populares se suman a esta tarea de crear para los más pequeños en tiempos de Coronovirus.

“Vamos a seguir aportando mientras se pueda, son tiempos de solidaridad y si tenemos la posibilidad de ayudar, lo seguiremos haciendo”, dijo con seguridad.

fotos cortesía de Luis Manuel

Los nasobucos infantiles de Luis Manuel

Cuando Luis Manuel Valdés LLauguert cosía los vestuarios del grupo Noria, y conservaba luego los retazos que sobraban, sabía que en algún momento iban a ser útiles. Su invariable hábito lo llevó a nuevas tareas, pues desde que en Cuba fuesen declarados los primeros casos de COVID-19, ya su máquina de coser se apresuraba a crear los primeros nasobucos que repartió entre amigos y vecinos de su barrio al centro de la ciudad de Matanzas.

fotos cortesía de Luis Manuel

Entre ellos unos niños testarudos, vecinos de la cuadra, se negaban a usar la prenda, sin embargo, la creatividad de este joven miembro de la AHS en Matanzas y director del proyecto de teatro callejero Noria no se hizo esperar y en unos pocos días ya tenía listos otros tantos, esta vez, con modelos muy singulares, a los cuales los pequeños no pudieron resistirse.

fotos cortesía del entrevistado

“De ese incidente viene mi motivación, pues cuando vi que con un poco de creatividad lograba que esos pequeños usaran el nasobuco, pensé que utilizando los recortes de nuestros vestuarios podía hacer otro grupo para  otros niños que los necesitaran y me enfrasqué en la tarea”, comenta Luis Manuel.

Cerca de 25 piezas con diseños sumamente originales fueron donadas por él a varios círculos infantiles de la cabecera provincial. Luis Manuel cuenta con orgullo la alegría con que fueron recibidos, incluso los niños de su barrio le han otorgado nuevas funciones en a veces intentan usarlos como títeres.

“El objetivo esencial es crear una pieza que resulta imprescindible en estos tiempos, pero más personalizada, de manera que los niños se sientan motivados a usarla y se protejan.

fotos cortesía del entrevistado

“Por supuesto, es un trabajo que lleva tiempo y recursos, porque recrear estos personajes de cuentos o dibujos animados requiere un esfuerzo extra y a veces no tenemos suficiente material, pero lo importante es saber que a los niños les gustan y que estamos colaborando al enfrentamiento del coronavirus”.

Junto a Luis Manuel y su madre, otros artesanos de la Red de Educadores Populares se suman a esta tarea de crear para los más pequeños en tiempos de Coronovirus.

“Vamos a seguir aportando mientras se pueda, son tiempos de solidaridad y si tenemos la posibilidad de ayudar, lo seguiremos haciendo”, dijo con seguridad.

fotos cortesía de Luis Manuel

Nueva serie infantil impulsa valores de la cultura cubana

“Una reacción mágica, un impacto único”.

 En la Primera Muestra Internacional de Cine y Educación MICE Valencia-Focus Habana, que se celebró en La Habana, Tito Reacciona tuvo una gran acogida en la inauguración que tuvo lugar en el cine La Rampa de la capital, donde asistieron niños provenientes de escuelas primarias de la capital.

Este personaje animado que incentiva el conocimiento y la cultura en los niños es un material educativo que debe tenerse en cuenta en no pocos centros.

A propósito, el Portal del Arte Joven Cubano conversó con su director Daniel Martín Subiaut, creador del pequeño youtuber “Tito”.

  • Coméntame de su experiencia el día de la inauguración de MICE con los niños

La reacción ha sido mágica, lo vimos cuando «Tito Reacciona a Frank Fernández» fue seleccionado para abrir la Primera Muestra Internacional de Cine Educativo (MICE) en La Habana. Miles de niños rieron y aprendieron con Tito.

Pienso que las escuelas cubanas deben acogerlo como un suplemento agregado al material educativo actual, ya que —por ejemplo— en el caso particular de las escuelas de México estamos insertándolo como suplemento audiovisual educativo, con base cultural.

Sin dudas deseamos hacer lo mismo con el apoyo del MINED en Cuba y creo que las condiciones se están propiciando para que suceda en el futuro cercano.

  • Tito ha tenido gran impacto en el Instituto de Cine, Radio y Televisión (ICRT)… ¿Cómo te sientes?

Muy agradecido. Es la institución rectora de lo que ve y escucha directamente la familia cubana y otras familias que también desde otros países consumen lo que allí se produce. Hay alcance a Perú, México, Argentina, Colombia y otros mercados importantes con estos productos.

Cuba tiene una cátedra de profesionales envidiables por cualquier país de la región, y que esa «tropa» se ponga en función de defender a un personaje que es también mi hijo, alimenta en mí el sentimiento que gratitud y la certeza, de que está saliendo todo bien.

No es solo un producto bonito, sino necesario, podría decirse que tan necesario para la formación de valores como un día lo fueron otros. Esperemos que otras instituciones vean a Tito Reacciona como vocero y le den más presencia y peso en la vida cotidiana de la sociedad.

  • Tengo entendido que Tito Reacciona en la radio será el nombre de un programa…

Sí, el personaje ha llegado como anillo al dedo a muchos realizadores. La serie, por lo pronto, solo se está viendo en los cines, pero saldrá en la TV. El propio ICRT está creando 10 nuevos episodios, producidos en RadioArte: Productora de Dramatizados, en los que Tito será interpretado por Maikel Chávez. La dirección general correrá a cargo de Danay Martínez Maturell.

Se espera que para el mes de mayo Tito esté presente en varios festivales internacionales.  

Sin dudas, Tito Reacciona apoya a la formación de la identidad cultural cubana y se expone con orgullo al mundo.

Lo más peligroso para una sociedad es proveerles a los niños historias que no lo eduquen y solo lo entretengan; no siempre tiene que haber buenos y malos, tampoco tiene que haber violencia para que sean atractivas.

Lo que tiene que haber es algo que encienda la luz de la curiosidad y eso los lleve a nutrirse de algo sano, de algo informativo que termina siendo formativo, aportando valores a su identidad sin que se den cuenta, sin que el niño deje de reír, sin que deje de asombrarse.

  • Próximos proyectos

En lo que llegan manos amigas para desarrollar más historias con Tito Reacciona estaré muy centrado en un primer largometraje que haré sobre Compay Segundo. Nos urge muchísimo como cultura tener estos audiovisuales en el disco duro de la infancia latinoamericana.

Me gustaría que todas las instituciones que tengan que ver con el cine puedan acoger capítulos de Tito Reacciona y lograr series que cuenten aún más de nuestro patrimonio musical cubano, con un lenguaje sencillo y ameno para los niños.

Dar a conocer materiales de interés, donde la música de Esteban Salas (Siglo XVIII), Claudio Brindis de Salas Monte (Siglo XIX), Ernesto Lecuona (Siglo XX) Leo Brouwer (Siglos XX-XXI)… siempre den una pincelada de conocimiento para contar nuestra historia patria.

Tito fue elegido como personaje de la TV para el 4 de abril.

¡A buena hora!!!

¡Felicitaciones!


Victoria Mogollón: De Venezuela para La Casa

Por estos días la vorágine del XI Coloquio de Musicología Casa de las Américas nos tiene concentrados a todos en los predios de esa institución. El gremio se reúne en función del aprendizaje y el diálogo sobre múltiples procesos y fenómenos musicales. Este es el espacio idóneo para conocer los objetos de investigación que ocupan el tiempo de nuestros colegas latinoamericanos.

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«Trato de complacerme como lectora»

Evelin Queipo es esa joven que se mueve por varios campos dentro del extraordinario mundo de la literatura. Nacida en Camagüey ha sido ganadora del Premio Celestino de Cuento en Holguín con La Máquina de recordar, así como de otros importantes reconocimientos.

Sin embargo, su sencillez trasluce su talento al escribir. La dirección de la Editorial Ácana es un vehículo eficaz que le posibilita seguir construyendo puentes.  

–Coméntame un poco acerca de los libros recientemente publicados por la editorial Ácana…

Presentaremos Kukuy no quiere perder el tiempo; es una historieta de Ángel Velazco. Es una saga y tiene la particularidad de que fue concebida a líneas sin colores para que los niños puedan colorear la historieta, ajustándose al sistema de impresión que tiene una editorial territorial. Tenemos también Cuentos Patatos, libro de Niurkis Pérez García, una escritora camagüeyana que ha tenido mucho reconocimiento entre ellos Puerta de espejo, que es el Premio más importante que otorga la Biblioteca Nacional. Es una reedición a color y ha sido muy trabajado por los narradores orales.

tomada del perfil de facebook de evelin queipo

–Ya eres una escritora con varios premios importantes, ¿cómo es tu proceso creativo?

Me he propuesto firmemente, más que una narradora, poeta o escritora para niños, ser una escritora, y en ese sentido trabajo todos los días. Por eso trato de conquistar géneros, formas escriturales que no había explorado antes. Entonces cultivo varios géneros aunque siento esta preferencia por la literatura infantil, pues siento que es la que me permite hacer realmente una labor formativa con el lector.

–¿Escribes partiendo de la niña que está todavía, de la niña que fuiste o de la niña que construyes?

Mi universo lectivo en la infancia versaba fundamentalmente acerca de textos donde el niño es el héroe. No un Julio Verne, no otros autores que partían desde un universo adulto y le servía al niño para su entretenimiento, más bien me gustaba un Pipa medias largas, un Tom Sawyer que eran niños héroes, protagonistas audaces en su aventura.

Entonces casi siempre construyo historias así, donde trato de entretener la niñez que tuve. También los textos que hubiese yo querido leer y no estaban a mi alcance; tal vez porque no se habían escrito, pero más seguramente porque simplemente no tuve acceso a esa literatura.

Entonces trato de complacerme como lectora solo desde el motivo, porque desde el tema, desde el tratamiento de un valor de formación sí me gusta que haya cierta didáctica escamoteada y casi invisible dentro de cada texto. Ahí sí lo miro con la frialdad del adulto que quiere educar, que quiere instruir, que quiere formar un individuo capaz de ser independiente y de tener una serie de valores, insisto siempre, que son los que deben estar en cualquier sociedad que prepara un adulto para el futuro.

tomada del perfil de facebook de evelin queipo

– ¿Conversa la poesía, la literatura infantil y la narrativa en ti? ¿Se trastocan? ¿Cómo juega Evelin Queipo con ellas?

Es complicado. Hasta que aprendí las reglas para la poesía solo escribía narrativa. Me resultaba relativamente fácil construir un texto narrativo, aunque eso no quiere decir que lo hiciera bien. Pero bueno creía poder hacerlo con cierta facilidad.

Después que conocí la poesía, o sea, una serie de elementos que conocí desde el punto de vista teórico tales como el hemistiquio, la sílaba métrica, en fin, las cuestiones de la rima, ya me es difícil. Es como quitarse el abrigo despacio, escribir la narrativa y entonces ponerte el traje de la poesía. Y a veces entre un proceso creativo de narrativa y de poesía pasan años, porque es difícil desprenderse de la poesía después que uno la conoció.

–¿Cómo es la lucha contra el papel en blanco?

Ya no, ya lo tengo como hábito y como oficio. El horario del que pueda disponer en mi apretada agenda de trabajo y de madre, me siento a llenar el papel. La idea se ha ido cocinando a veces meses, a veces horas, a veces años, y la plasmo. Porque también hago radio y requiere de oficio. Puedo no tener deseos o la musa, pero definitivamente hay que llenar la página.

–¿Cómo la radio alimenta tu vocación como escritora?

tomada del perfil de facebook de evelin queipo

En la emisora provincial Radio Cadena Agramonteescribo una revista cultural, que se transmite de 1:30 P.M. a 3:00 P.M., de lunes a viernes. Tiene un nivel alto de audiencia y escribir cada uno de esos guiones me toma hasta cuatro horas al día. Pero me ha permitido una superación tremenda.

Estar en la radio es aprender a redactar de una forma increíblemente útil para escribir cualquier género literario. Además, la búsqueda de temas que puedan ser interesantes, agradables a un público en su mayoría de la tercera edad, te permite explorar muchas cuestiones interesantes.

La radio me enamoró hace seis años y aunque todo conspira y es antagónico al proceso de creación, uno siempre trata de ir colando esos intereses personales que uno cree que tiene el oyente.


Paradigma o ¡Ay, Shakira!, una puesta para niños reales

Si los niños dijeran todo lo que piensan, valientes cosas nos dirían. Por ejemplo, que se sienten inconformes con el color de su piel y le escriben cartas escondidas a Shakira para que les haga el milagro de un cuerpo curvilíneo y un cabello rubio, con nariz respingada. Al menos, es este el conflicto de Amanda, una niña negra acosada por los paradigmas de la industria cultural, y más específicamente por su compañera de aula.

Alrededor de este argumento gira la trama de Paradigma o ¡Ay, Shakira!, puesta del santaclareño Teatro Sobre el Camino bajo la dirección artística de Rafael Martínez; y que ha sido acogida con ovaciones entre el público infantil y adulto de diferentes escenarios nacionales. Premiada además por un jurado de niños durante el festival Titereando en la ciudad en Guantánamo.

Y es que asistimos a una obra para niños construida desde los cimientos de sus preocupaciones actuales, una tragedia que nos hace reflexionar durante y después de la puesta. A criterio de esta reportera, porque no solo se atreve al abordaje de temas considerados tabúes para el público infantil sino también porque se aleja de tratamientos lastimeros o simplistas; y por nada de este mundo se atreve a subestimar un público tan exigente y exquisito como son los infantes.

Aunque cabe especificar que, según palabras del propio director general, prefieren seguir la línea de hacer teatro para la familia, ya que rara vez los niños pequeños asisten solos a las presentaciones que ofrecen en su sede del Guiñol de Santa Clara, o a las que lleva Teatro Sobre el Camino hasta los parajes del centro de la Isla.

¿Tabúes en el teatro para niños?

Entre los temas que desafían cualquier autocensura y que esta obra toca sin mayores miramientos, se encuentra la muerte. Una vez que la protagónico somete su cuerpo a una cirugía estética para transformarse en la cantante de sus sueños, dueña de una caderas y un rostro y un cabello rubio que ella desea imitar, aunque no sean naturales, porque como dice su amiga “El que no es lindo, que se opere”.

Amanda logra su objetivo, pero muere en la mesa de operaciones. En el segundo acto el alma infantil dialoga con su cuerpo inerte, escucha el llanto de sus familiares y se arrepiente del sacrificio que ha hecho. Pero ya es demasiado tarde.

Pareciera que el paradigma industrial ha ganado a la ideología cuando nos sorprende una escena más de esta tremenda entrega dramática. Se permite una retrospectiva al aula, en donde los niños se preguntan a quién les gustaría parecerse “cuando sean grandes”, y mientras se debaten entre los hermosos ídolos de la moda, el cine o la música, los interrumpe la voz en off de algún jefe de colectivo o destacamento con la tradicional consigna de “Pioneros por el Comunismo…”

“Creo que las niñas y los niños tienen el derecho a que en el teatro abordemos estos temas,” comentó Rafael Martínez, quien escribió este libreto tan necesario como atrevido. “También es responsabilidad de sus padres, maestros y aquellos que de alguna manera intervienen en su educación”, añade.

Otro tema importante al interior de la puesta es la violencia: intrafamiliar y la violencia infantil, específicamente, junto a las conductas patriarcales que atraviesan la sociedad y las familias cubanas. Se trata según Rafael de la forma violenta que tienen algunos adultos de resolver determinadas situaciones y que “van pasando de generación en generación.”

Paradigma o ¡Ay, Shakira! cuenta con un guion preciosista. Los diálogos son manejados con habilidad y la intensidad dramática va increscendo hasta lograr un punto de clímax con la operación de Amanda, y luego anticlímax con el vagar de su alma antes de elevarse definitivamente al mundo espiritual. La escena final ofrece un cierre de lujo, a modo de moraleja de la obra, pero con la apertura conceptual necesaria y el nivel de sugerencia que convierte a Paradigma… en una obra substancial.

Fragmento de la obra Paradigma o ¡Ay, Shakira!, puesta en escena por el grupo Teatro sobre el camino,
de Villa Clara, en el Teatro Eddy Suñol, de la ciudad de Holguín como parte de la oncena edición
del Festival Nacional de Teatro Joven/Foto Carlos Rafael/Archivo del Portal del Arte Joven Cubano

El reparto de Paradigma…

Por su parte los actores manejan los parlamentos con histrionismo y rigor. Además de actuar, interpretan títeres planos, con movimientos en todo su cuerpo. Los títeres en escena carecen de retablo por lo que el espectador también puede incorporar a los titiriteros en el producto final que consume. Ellos: Elizabeth Aguilera Fariñas, Yassier Fabá García y Remberto Clavelo.  

Entre camerinos ofreció declaraciones la actriz, en quien muchos santaclareños reconocen esa especie de estrella naciente, cada vez más lúdica y asertiva sobre las tablas.

“Amanda llega a un extremo, y es una niña. Pero también es un títere. Entonces, ¿cómo descubrir todo eso en la figura y que no haya un divorcio entre lo que uno siente y el títere? Es un trabajo de animación muy difícil que exige mucha atención al proceso psicológico que va pasando esta niña con el transcurso de la obra; agredida por su compañera Cecilia, por sus padres cuando intentan aconsejarla y por ella misma cuando cae en este sueño, en este letargo de lo que puede pasar si decide operarse.”

A su vez, Clavelo, quien interpreta al doctor y al maestro de ambos estudiantes, confiesa que en la concepción del cirujano enfatizó “los rasgos alocados del personaje” porque a los niños también “debemos hacerles reír, aunque le estemos tratando temas tan hondos. “

Elementos que ilustran nuestra nacionalidad, como el folclor yoruba, el uniforme escolar, las enseñanzas martianas y la propia formación marxista en las aulas y que son contrapuestos a las tendencias seudoculturales del momento, la expropiación de símbolos, el bullying y la desobediencia de los hijos. Demostrando que de todo esto se nutre hoy día una mentecilla de cinco, siete y hasta 10 o 15 años de edad, aun en crecimiento. 

El tema de la discriminación racial se superpone a las diferentes subtramas, como problemática fuerte y de gran inmediatez en la sociedad cubana actual. Puesto que oprime y reduce las posibilidades de superación y, por tanto, de empoderamiento, de las personas afrodescendientes. Al abordar sus consecuencias la muerte de la protagonista adquiere un valor simbólico.

Durante todo el espectáculo se utilizan diferentes recursos sonoros de nuestro folclor, otros elementos asociados a la cubanía como el pilón, la usanza del delantal. Para marcar la negritud como una parte substancial de la cultura nacional, que el racismo puede estar matando sin que nos demos cuenta de ello.   Dijo Yassier:

“El mundo se ha encargado de hacer una élite de lo que es bello estéticamente. Y que a un lado lo que demuestra diariamente una persona en su actuar, de conducirse socialmente.”

Considera el director artístico que el bullying en nuestras escuelas y en las del mundo entero siempre ha existido.

“Sus razones pueden ser raciales, económicas, de género e identidad de género. Pero siempre está allí esa persona que se cree más fuerte y abusa de los débiles. La obra alerta sobre este conflicto que en otros países lleva a los niños al suicidio.”

“Es importante que los padres que traen a sus hijos a ver la obra se lleven a casa las inquietudes que plantea. Por ejemplo ––explica Fabá García–– yo soy padre, y algo que aquí te queda claro es que la violencia engendra violencia y debemos alejar a nuestros hijos de esa forma de comportamiento con nuestro propio modelo.”

Por último, el diseño escenográfico se nutre de la fantasía infantil y extrapola esa creatividad para la conformación de un escenario minimalista y conceptual. Explota códigos preestablecidos y que su público conoce como son las señalizaciones del tránsito y los origamis de niños tomados de las manos. Ello refuerza el dialogo entre la pieza teatral y su receptor. “Es una obra muy cubana, y que hace pensar a profundidad nuestro contexto”, resume la actriz Elizabeth Aguilera.

El grupo Teatro Sobre el Camino surgió en diciembre de 2009. Y al decir de la prensa provincial, presentó sus cartas credenciales en la sala Margarita Casallas de Santa Clara con la simpática obra Una cama a domicilio. En los últimos años trascienden presentaciones como Concierto de primavera, con la trovadora Yahily Orozco Gálvez, y Las bebidas son por Pearl.

Paradigma o ¡Ay, Shakira! plantó polémica y expectativas entre los teatristas de Cuba, desde el 2016 cuando participara de una lectura dramatizada en el Festival de Teatro de Camagüey. Se estrenó el año pasado en la ciudad de Santa Clara.

El periódico Vanguardia referencia un artículo de Francisnet Díaz Rondón, titulado “Pasión sobre el camino”, en el cual se describe la agrupación a la vuelta de sus 10 años de la siguiente manera:

“Desde su debut, el espectador encontró una propuesta diferente y atractiva, que otorgó un poco de aire fresco a la escena teatral villaclareña.”