Identidad


No siempre el ocio produce monstruos

Lo que ni Arquitas de Tarento ni el propio Arqu√≠medes en el siglo III A.C. imaginaron, es que en el siglo XXI un fot√≥grafo avile√Īo hiciera arquitecturas fotogr√°ficas con tornillos y tuercas.

Mucho menos lo sospecharían los que inventaron los destornilladores por allá por el siglo XV alemán o francés.

Humberto Del R√≠o, dise√Īador y fot√≥grafo, se las ingeni√≥ en tiempos de aislamiento social por el nuevo coronavirus, c√°mara en tr√≠pode, para realizar una serie de fotograf√≠as empleando como personajes, tornillos, tuercas, destornilladores, anillos, presillas, fosforeras, y otros menesteres.

No se trata de un Andrew Myers con sus retratos sobre madera empleando tornillos. Ni de un Brian Mock con sus esculturas de animales hechos de chatarra y una buena carga de tornillos y tuercas. Y menos que menos, de un Claes Oldenburg (EE.UU, 1978) con su escultura Screwarch Model  donde sugiere, con dos tirafondos arqueados, que sean utilizados para sostener un puente en medio de un río holandés.

Humbertico no pretende desconocer el historial de artistas visuales que a lo largo de la creatividad humana han echado guante a elementos cotidianos para concebir obras monumentales. El ocio, en este período, le permite al siempre creativo artista, aprovechar tiempo y espacio para crear sus fotografías.

El internet también le brinda esta posibilidad de ampliar sus ya vastos conocimientos de fotografía y composición plástica.

Con el t√≠tulo ‚ÄúMetr√≥polis Screw‚ÄĚ, un conjunto de 11 piezas de diversos tama√Īos y soportes, fueron expuestas en el caf√© Barquito de la Casa del Joven Creador, sede de la AHS en Ciego de √Āvila, har√° apenas unos d√≠as.

Metrópolis Screw

Lo primero que me llama la atenci√≥n es el espacio expositivo. Si bien es cierto que la galer√≠a oficial de esta sede de la vanguardia juvenil avile√Īa est√° inhabilitada por las tareas reconstructivas en la casa, se pudo haber aplazado la inauguraci√≥n de dicho evento.

¬†Las paredes del caf√© son suficientemente amplias para montar m√°s de una expo. Pero las condiciones de dise√Īo del espacio no permiten la relaci√≥n tan necesaria entre el p√ļblico y las obras.

Me explico. Hay mesas de por medio entre lo que se expone y el espectador. Mesas polis√©micas porque seg√ļn como se miren, a veces son √ļtiles, y a veces obst√°culos. Habr√≠a que estar pidiendo permiso a los comensales para acercarse a las propuestas visuales. Ya se sabe las m√°s de una incomodidad que esto genera.

Metrópolis Screw

El tama√Īo de las obras no son lo suficientemente grandes como para ser contempladas desde la distancia. Adem√°s de una buena conversaci√≥n, un caf√© o un traguito, a uno le vendr√≠a bien degustar cada pieza desde el confort de su asiento. Pero es pr√°cticamente imposible hacerlo en esta oportunidad.

Cada obra en sí nos muestra una belleza inusual. Construida con laboriosidad e ingenio, la panorámica de ciudades que nos obsequia Humbertico es ficticia, pero si una las mira un poco equivocadamente, como con malicia, se podrían parecer a muchísimas metrópolis que existen en este mundo.

Y es que el fotógrafo ordena sus herramientas y objetos de uso diario en una disposición que pareciera calcar la arquitectura de otros países. Con ello, entonces, estaría reproduciendo parte de la cultura de otros países.

La belleza emana, creo yo, no solo desde la misma composici√≥n, sino, tambi√©n, desde que el testigo visual descubre que no se trata de una simple aglomeraci√≥n de √ļtiles de metal. Y empieza el viaje por la polisemia y las diferentes interpretaciones.

Es el momento mágico en cada cual se vuelve artista de la exégesis y casi demiurgo de otras obras análogas a estas que ve.

Fotograf√≠as digitales, s√≠, retocadas en Photoshop. Armadas tras un cielo y un fondo captados, tambi√©n, de la misma realidad avile√Īa. Se podr√≠a hasta ver el bulevar, algunas casas estilo siglo XVIII, y otros detalles que, visto a lupa, denotan nuestra identidad.

También somos testigos de deformaciones en el lente. Cóncavos que dan un aspecto ilusorio, como fantásticos, a estas ciudades o artefactos. Mundo mágico. La belleza va en tuercas y tornillos. La belleza de lo cotidiano.

Aquí pareciera que Humbertico nos da una lección. No siempre el ocio produce barbaries o monstruos. El ocio podría ser el primer gestor de una buena obra artística.

Metrópolis Screw

No me queda claro si llamar a ‚ÄúMetr√≥polis Screw‚ÄĚ exposici√≥n personal. Si bien tiene la intenci√≥n o estructura para ser una expo, como que se me queda corta en cuanto a la lectura de los correlatos que entrega, y da hasta la impresi√≥n que no todo est√° dicho sino, por decirse. Asunto que estar√≠a bien si no pareciera una colecci√≥n inacabada.

Tampoco es una muestra en su sentido estricto. No la presentación de las obras realizadas por su autor en un tiempo o tema determinado. Ni es una especie de antología de sus mejores piezas con fines promocionales o comerciales.

Es algo m√°s. Algo m√°s que necesita ser acabado un d√≠a. Cualquier d√≠a. Y expuesto en una galer√≠a de las de verdad, de esas que hacen sentir c√≥modos, como pez en el agua, a cualquier artista y al p√ļblico.

Humbertico quizás, de ahora en lo adelante, ya no tenga más ocio para crear, pero creo que buscará ese anhelado tiempo para seguir construyendo obras, con tornillos o no, que sigan siendo el utópico asombro de Arquímedes y de Arquitas de Tarento, o del propio Marcel Duchamp.


El Potaje TV: una mirada contempor√°nea a la historia de la m√ļsica cubana (+ videos)

En un mundo contempor√°neo en el que la globalizaci√≥n de la informaci√≥n deviene no solo una gran herramienta de trabajo y comunicaci√≥n, sino tambi√©n la principal causa de una crisis de identidad creativa, sobre todo en el sector art√≠stico, resulta de suma importancia el v√≠nculo continuo con tus ra√≠ces, tu idiosincrasia. A d√≠a de hoy, en pleno a√Īo 2020, el inter√©s de los j√≥venes por los valores culturales propios de nuestro pa√≠s se torna cada vez m√°s distante. Establecer esos nexos con el patrimonio cultural cubano es sin dudas un objetivo a alcanzar.

Y es precisamente eso lo que nos brinda El Potaje, un encuentro con los m√°s aut√≥ctonos valores de la cultura musical de Cuba. Gestado desde la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y dirigido a todo tipo de p√ļblico, principalmente a los m√°s j√≥venes creadores y estudiantes de las escuelas de arte del pa√≠s, este programa televisivo pretende acercarnos a la historia de la m√ļsica cubana de todos los tiempos, pero esta vez, desde la voz de sus principales protagonistas.

El Potaje Tv los miércoles por Cubavisión

Ya tenemos fechaaaaa! El pr√≥ximo mi√©rcoles 8 de julio llega el estreno de " El Potaje"…!! Pegadito a las nueve de la noche! Una decena de cap√≠tulos, donde cada uno de ellos ocupa como eje central un g√©nero musical diferente durante 27 minutos! Siempre por el Cubavisi√≥n ‚ÄúEl canal de todos‚ÄĚ , durante los meses de julio y agosto, justo antes de la novela!! No hay forma que te lo pierdas… ya tienes las coordenadas!

Publicada por El Potaje TV en Jueves, 2 de julio de 2020

Con un formato televisivo sencillo a la vez que directo, El Potaje TV consta de varias secciones que son protagonizadas en mayor medida por los invitados al programa. En cada emisi√≥n, escuchar hablar de m√ļsica mediante la presencia de reconocidos m√ļsicos de nuestro pa√≠s que integran la lista de Maestros Juventudes, y otros m√°s j√≥venes, representantes de la vanguardia musical cubana contempor√°nea, hace que el discurso resulte cercano y di√°fano para los televidentes. El aunar juventud con experiencia y contemporaneidad con tradici√≥n, es sin lugar a dudas un valor a√Īadido.

Reto-Bonito y Sabroso

Aqu√≠ les dejamos "El Reto" de esta primera semana de El Potaje!… Propuesto por el multifac√©tico Alain P√©rez y con la motivaci√≥n del emblem√°tico tema "Bonito y Sabroso", de seguro encontrar√°s espacio para sumarle tus notas!!!… Pueden enviarnos sus acompa√Īamientos e improvisaciones para complementar este reto a trav√©s de nuestro correo electr√≥nico elpotajetv@gmail.com y por nuestro chat en Telegram https://t.me/joinchat/L3DxR0rojD0SM9I-vbYILQAqu√≠ tienes algunos requisitos necesarios…- Video en formato horizontal- Usar como referencia el audio del reto lanzado- Buscar una buena iluminaci√≥n en el momento de la grabaci√≥nRecuerda que tienes hasta el viernes en la noche para hacernos llegar tu material, y desde ya lo estamos esperandooo! .El pr√≥ximo mi√©rcoles, justo a las 9.00pm por Cubavisi√≥n, conoceremos al ganador de este reto en el programa! Puedes ser t√ļ, an√≠mate!! S√ļmate a este Potaje!!

Publicada por El Potaje TV en Miércoles, 8 de julio de 2020

Aun cuando resulta dif√≠cil recorrer la historia y evoluci√≥n de un g√©nero musical en tan solo 27 minutos, El Potaje logra hacerlo de una manera bastante acertada. La informaci√≥n que se brinda desde la narraci√≥n con la voz en off, con un enfoque hist√≥rico y acad√©mico, en contraste con el testimonio de las figuras invitadas, quienes desde su posici√≥n de m√ļsicos activos ofrecen una visi√≥n m√°s humana y personal de los distintos momentos de nuestra m√ļsica, permiten la conformaci√≥n de un panorama m√°s completo del tema en cuesti√≥n.

Como todo proyecto incipiente, El Potaje TV no est√° exento de aspectos perfectibles. Un programa por y para los j√≥venes ser√≠a mucho m√°s certero y preciso en su objetivo (llegar al p√ļblico joven) si fuera transmitido en otro horario televisivo. Asimismo, se hubiese agradecido un mayor maridaje entre el dise√Īo gr√°fico de la presentaci√≥n y toda la infograf√≠a del espacio (colorido, desenfadado, juvenil) y aspectos relacionados con el dise√Īo de imagen y fotograf√≠a (m√°s oscuro, serio, est√°tico). De igual modo se echan de menos las llamadas cintas informativas que permiten identificar a cada uno de los invitados.

El Reto- Permiso que llegó Van Van

Ya estamos de vuelta con "El Reto" de esta semana de El Potaje!… Repleto del sabor de La M√ļsica Popular Bailable y con la motivaci√≥n del emblem√°tico tema "Permiso, lleg√≥ Van Van", de seguro encontrar√°s espacio para sumarle tus notas!!!… Pueden enviarnos sus acompa√Īamientos e improvisaciones para complementar este reto a trav√©s de Gmail o Telegram !!Aqu√≠ tienes algunos requisitos necesarios…- Usar como referencia el audio del reto lanzado (Grabar uno con el audio de referencia y uno limpio solo con su instrumento )- Buscar una buena iluminaci√≥n en el momento de la grabaci√≥n- No editar el video ni ponerle marcas de aguaDebes enviar al correo o al telegram ambos videos ,el video de mayor calidad sin la gu√≠a del audio y video acompa√Īado del video y/o el audio de gu√≠a del reto lanzado en el programa.Recuerda que tienes hasta el viernes en la noche para hacernos llegar tu material, y desde ya lo estamos esperandooo! El pr√≥ximo mi√©rcoles, por Cubavisi√≥n, conoceremos los ganadores de este reto! Puedes ser t√ļ, an√≠mate!! S√ļmate a este Potaje!!(https://t.me/joinchat/L3DxR0rojD0SM9I-vbYILQ)

Publicada por El Potaje TV en Miércoles, 15 de julio de 2020

Lo cierto es que m√°s all√° de virtudes y defectos, El Potaje TV lleg√≥ para revitalizar y mirar desde un prisma m√°s juvenil todo ese imaginario musical tan rico y diverso del que somos herederos. Una vez m√°s, la AHS insiste en su empe√Īo de ayudar, fomentar y potenciar el arte joven de nuestro pa√≠s. Para algunos, puede que solo sea otra propuesta televisiva que aborda la creaci√≥n musical. Para otros, estoy segura que representa la materializaci√≥n de un proyecto so√Īado en pos contribuir con el desarrollo de la nuestra cultura. Para m√≠, El Potaje TV es una mirada contempor√°nea a la historia de la m√ļsica cubana.¬†

Ganadores del Reto-Bonito y sabroso

Ya tenemos los ganadores de este retoooo! Varios instrumentos llegaron acompa√Īando "Bonito y Sabroso" y nosotros felicesss! Aqu√≠ te dejamos los seleccionados, porque El Potaje no tendr√° un √ļnico ganador!!! ūüĎáūüĎáūüĎáAndy Garcia / Piano Enmanuel Travieso / Teclado Camilo Bonne / TimbalDavid Navarro / Trompeta William Mart√≠nez / Guitarra El√©ctrica Roberto Alvarez Guitar / Guitarra Ac√ļstica Yandy Garc√≠a / Bater√≠a David Soto / Tres Miguel Alejandro Pac√≠fico / Congas Thommy Lowry Garcia Rojas / Trompeta Much√≠simas gracias a todos los que nos hicieron llegar su participaci√≥n!! Desde ya los esperamos para el pr√≥ximo retooo! Recuerda seguir los detalles de El Potaje por nuestras redes sociales, y ser parte de esta mezcla de m√ļsica y sabor!

Publicada por El Potaje TV en Miércoles, 15 de julio de 2020


El Almacén de la Imagen convoca a su muestra audiovisual (+ PDF)

MUESTRA AUDIOVISUAL

EL ALMAC√ČN DE LA IMAGEN

La Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z convoca a la Edici√≥n Especial de la Muestra Audiovisual El Almac√©n de la Imagen, que se celebrar√° del 27 al 30 de octubre de 2020, en la ciudad de Camag√ľey.

Se convoca a los siguientes géneros o categorías audiovisuales:

  • Ficci√≥n
  • Documental
  • Animado
  • Corto (de hasta 3 minutos)
  • Promocionales (spot, video clip)

 

Un jurado, integrado por destacadas personalidades del ámbito audiovisual, otorgará un Gran Premio, denominado Luces de la Ciudad, consistente en diploma acreditativo y el pago de $ 5000.00 CUP, a la mejor realización, sin distinción de género y modalidad.

También se otorgará reconocimientos por cada una de las siguientes especialidades:

  • Direcci√≥n
  • Guion
  • Fotograf√≠a
  • Edici√≥n
  • Direcci√≥n de arte
  • Sonido
  • M√ļsica original
  • Producci√≥n

 

De igual forma un grupo de importantes instituciones entregarán premios colaterales.  

Durante el evento, se desarrollarán actividades de manera presencial y virtual: conferencias, talleres, muestras colaterales y encuentros con reconocidos creadores del audiovisual, entre otras modalidades de programación.

 

BASES

  1. Podr√°n participar los realizadores de hasta 35 a√Īos de edad, sean miembros o no de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS), cubanos o de otras nacionalidades residentes o no en el pa√≠s.
  2. Las obras no pueden haber sido presentadas en ediciones anteriores de la muestra.
  3. Serán enviadas en formato digital identificadas y adjuntándole la planilla de inscripción.
  4. Los audiovisuales pasar√°n a formar parte del archivo audiovisual de la AHS.
  5. La participación en el concurso implica la total aceptación de estas bases.

En el caso de los realizadores extranjeros, la muestra garantizar√° gestiones para su estancia en Cuba.

El plazo de admisión vence el 31 de agosto del 2020.

Para cualquier información, contactar a través de los siguientes correos:
elalmacendelaimagen@gmail.com / rplabrada@gmail.com  / isabelcaridad@gmail.com / ihordan87@gmail.com  

Los trabajos y las planillas deber√°n ser remitidos por el correo postal o entregados en la Casa del Joven Creador, Carretera Central Este # 50 Altos, entre Alonso Fruto y Chumbo, Camag√ľey, o la Sede Nacional de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, en su sede del Pabell√≥n Cuba Calle 23 e/ M y N, El Vedado, La Habana. Tambi√©n pueden mandar las obras por Wetransfer a elalmacendelaimagen@gmail.com

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 t.me/elalmacendelamagen

 

PLANILLA DE INSCRIPCI√ďN

Puede descargar los siguientes .pdf:

Convocatoria 2020 Pitching 4ta Animación del Almacén

Convocatoria 2020 Pitching 11na Imagen del Almacén

EDICI√ďN ESPECIAL EL ALMAC√ČN DE LA IMAGEN 2020

 

 NOMBRE DE LA OBRA EN CONCURSO:

________________________________________________

ÔĆ TIEMPO DE DURACI√ďN:

________________________________________________

ÔĆ G√ČNERO:

_______________________________________________

 ENTIDAD PRODUCTORA:

_________________________________________________

 NOMBRE DEL REALIZADOR (Datos y localización):

_________________________________________________

 No. IDENTIDAD PERMANENTE:

_________________________________________________

 

LA OBRA CONCURSA ADEM√ĀS EN LAS SIGUIENTES ESPECIALIDADES (nombre, apellidos y n√ļmero de identidad)

  • Direcci√≥n: ___________________________________________________
  • Guion: ______________________________________________________
  • Fotograf√≠a: ___________________________________________________
  • Edici√≥n: _____________________________________________________
  • Direcci√≥n de Arte: _____________________________________________
  • Sonido: _____________________________________________________
  • M√ļsica Original: ______________________________________________
  • Producci√≥n: _________________________________________________

 

 

BREVE SINOPSIS:

 

Autoriza a proyectar su obra en futuras muestras itinerantes de promoción. SI___ NO___

 

Es de obligatoriedad notificar el n√ļmero de identidad permanente y la forma de localizaci√≥n de los realizadores del material. Para los trabajos¬†que opten tambi√©n por premio en especialidades es preciso la inclusi√≥n obligatoria del n√ļmero de identidad y nombre del (los) realizador (es).

 


El lado femenino de la afrodescendencia (+ video)

La proclamaci√≥n del Decenio Internacional de los Afrodescendientes, desde el 1ro de enero de 2015 al 31 de diciembre de 2024, ha sido esencial para el dise√Īo y puesta en marcha de pol√≠ticas gubernamentales y p√ļblicas encaminadas a la defensa de los derechos econ√≥micos, sociales, c√≠vicos o culturales de un importante sector de la comunidad global. Si bien es cierto que el vocablo ¬ęafrodescendencia¬Ľ evoca el origen y la evoluci√≥n de toda la especie humana, en las √ļltimas d√©cadas se ha utilizado, de manera recurrente, para visibilizar un heterog√©neo y complejo grupo social que ha tenido que enfrentar, a lo largo de la historia, las vejaciones e ignominias inherentes a la discriminaci√≥n racial.

Antes de esta proclamaci√≥n, ya la Asamblea General de las Naciones Unidas hab√≠a incluido en sus agendas de trabajo un programa de actividades asociado a este t√≥pico: la declaraci√≥n del ‚ÄúD√≠a Internacional de la Mujer Afrodescendiente‚ÄĚ en 1992, la ‚ÄúConferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminaci√≥n Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia‚ÄĚ en 2001, la ‚ÄúDeclaraci√≥n y el Programa de Acci√≥n de Durban‚ÄĚ, aprobada en esta conferencia, el consenso para la conmemoraci√≥n del ‚ÄúD√≠a Internacional de Recuerdo de las V√≠ctimas de la Esclavitud y la Trata Trasatl√°ntica de Esclavos‚ÄĚ en 2007, as√≠ como el pronunciamiento a favor de la celebraci√≥n del A√Īo Internacional Afrodescendiente en 2011.

En cada una de estas resoluciones ha persistido el inter√©s por atender la situaci√≥n de vulnerabilidad de las mujeres afrodescendientes. Con el prop√≥sito de rememorar el ‚ÄúPrimer Congreso de Mujeres Latinoamericanas y Caribe√Īas‚ÄĚ, que tuvo lugar en Rep√ļblica Dominicana en 1992, cada 25 de julio se celebra el ‚ÄúD√≠a Internacional de la Mujer Afrodescendiente‚ÄĚ, tambi√©n conocido como el ‚ÄúD√≠a de la Mujer Afrolatina, Afrocaribe√Īa y de la Di√°spora‚ÄĚ.

En este congreso se abordaron temas esenciales para el sujeto negro, de manera general, y la mujer negra, de modo particular. Entre ellos podr√≠an se√Īalarse el sexismo, la violencia de g√©nero, la discriminaci√≥n racial, la pobreza, la marginalidad y la migraci√≥n.

Sin dudas, son muchos los desaf√≠os que las mujeres afrodescendientes han tenido que enfrentar. Varios investigadores e investigadoras han insistido en el hecho de que la mujer debe encarar varios niveles de discriminaci√≥n: adem√°s de la condici√≥n de g√©nero, debe afrontar el sistema de prejuicios y estereotipos asociados al color de la piel, a la clase social, a la filiaci√≥n religiosa o a la orientaci√≥n y la identidad sexual. La coexistencia de estas categor√≠as en un mismo sujeto social es lo que la acad√©mica afroamericana Kimberl√© Crenshaw (1959) ha catalogado como la ¬ęinterseccionalidad¬Ľ.

Kimberl√© Crenshaw: «Pero de la misma manera que la interseccionalidad intensifica nuestra percepci√≥n sobre c√≥mo las mujeres negras viven sus vidas, tambi√©n expone las circunstancias tr√°gicas c√≥mo las mujeres afroestadounidenses mueren.» (foto tomada de Tedtalks)

La mujer negra, en tanto sujeto social, no es solo afrodescendiente, puede ser también una mujer pobre, musulmana, homosexual, transexual; lo que la convierte en una especie de receptáculo de discriminaciones con las que tiene que lidiar durante toda su existencia. De este modo, recaen sobre ella un sistema de prejuicios y estereotipos de carácter socio-económico, religioso, sexual o cultural.

Ahora bien, no debemos creer que este sistema de prejuicios y estereotipos son reproducidos, exclusivamente, por el llamado racismo anti-negro. Lamentablemente, algunos de los intelectuales hombres, considerados portavoces de las luchas antirracistas, siguen repitiendo esquemas de pensamiento y pr√°cticas bastante machistas y sexistas.

Sin ánimo de ser absoluta en mis lecturas y reconociendo que en este error también son responsables las mujeres, pienso que no todo el discurso y la praxis antirracista, incluso no todo el discurso y la praxis de izquierda, ha asumido las urgencias por articular los feminismos, las alteridades religiosas o las disidencias sexuales, por solo citar algunos ejemplos.

Creo que las mujeres afrodescendientes, de todo el mundo, han tenido que asumir importantes retos: estudiar, sistematizar y valorar lo mejor del corpus de ideas y prácticas que han marcado la cultura universal, atendiendo, de modo particular, las principales voces del feminismo y el afro-feminismo; articular un movimiento multidisciplinario y plural que realice un trabajo sistemático y consecuente con sus principios y pautas de acción; alzar su voz, alejándose de relatos victimizadores y suplicantes; dialogar, constantemente dialogar con aquellos grupos sociales ninguneados por la colonización y la colonialidad.


Espacio Dialogar, dialogar: Forodebate El 26 de Julio y la mística de la Revolución cubana

Por: Yasel Toledo Garnache

Como parte del espacio Dialogar, dialogar, que habitualmente realizamos en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba, convocamos al forodebate El 26 de Julio y la mística de la Revolución cubana, el cual se realizará este viernes a partir de las 10:00 am.

¬ŅQu√© significa verdaderamente evocar aquel hecho y a sus protagonistas? ¬ŅC√≥mo el simbolismo del 26, esa fuerza y coraje, sigue acompa√Īando a nuestro pueblo en momentos muy complejos? ¬ŅCu√°nto conocemos a esos j√≥venes que dispararon, so√Īaron y muchos hasta murieron? ¬ŅC√≥mo aquellos hechos aportaron y est√°n presentes en el universo simb√≥lico y el alma de la naci√≥n? ¬ŅC√≥mo esa m√≠stica iniciada mucho antes se ha enriquecido con sucesos del presente?… son algunas de las preguntas que pudieran motivar el intercambio.

En esta ocasi√≥n nos acompa√Īan como invitados la Doctora en Ciencias Filos√≥ficas Yuleidys Gonz√°lez Estrada, quien se desempe√Īa como profesora en la Universidad de Granma; la investigadora santiaguera Sahay Fajardo Videaux, y el soci√≥logo habanero Alejandro Gum√° Ru√≠z, todos miembros de la secci√≥n de Cr√≠tica e investigaci√≥n de la AHS.

Ya podemos dejar nuestras opiniones e interrogantes en la parte de los comentarios.

Emancipación, memoria y reconfiguración en la mística de la Revolución Cubana

Por: Yuleidys Gonz√°lez Estrada

Parec√≠a que el Ap√≥stol iba a morir en el a√Īo de su centenario, que su memoria se extinguir√≠a para siempre, ¬°tanta era la afrenta! Pero vive, no ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo es fiel a su recuerdo; hay cubanos que han ca√≠do defendiendo sus doctrinas, hay j√≥venes que en magn√≠fico desagravio vinieron a morir junto a su tumba, a darle su sangre y su vida para que √©l siga viviendo en el alma de la patria. ¬°Cuba, qu√© ser√≠a de ti si hubieras dejado morir a tu Ap√≥stol!

Fidel Castro Ruz

A esto, expresado con belleza inexplicable por Fidel, me refiero cuando hablo de la m√≠stica de la Revoluci√≥n Cubana. S√≠, hablo de esa espiritualidad omnipresente que camina con nuestro pueblo haciendo que ‚Äďreligiosos y ateos‚Äď sientan cercano y vivo el legado de nuestra ancestralidad rebelde. No creo que nuestra m√≠stica tenga explicaci√≥n desde las doctrinas teol√≥gicas tradicionales ni en las interpretaciones filos√≥ficas encartonadas. Somos lo real maravilloso y ‚Äďcomo dice Buena Fe‚Äď nacimos en el Caribe m√°gico.

En una ocasi√≥n conversaba con un amigo cubano radicado en Costa Rica sobre nuestra identidad como pueblo y le preguntaba ¬ŅQu√© nos hace diferentes? ¬ŅQu√© lazos nos unen tan fuerte a esta gota de esmeralda ce√Īida por los mares?[1] La esencia emancipatoria de nuestra identidad, me contest√≥ con esa naturalidad que dan las certezas. Y es cierto, pero esa identidad emancipatoria est√° nutrida por un universo simb√≥lico que el pueblo cubano resguarda en ese espacio terrenal y c√≥smico llamado MEMORIA.

Fue esa memoria la savia que nutri√≥ a aquellos j√≥venes que en 1956 decidieron tomar el cielo por asalto de la mano de Mart√≠, ese Misterio que nos acompa√Īa, casi sin saber que ellos mismos inspirar√≠an a otros m√°s tarde. Es esa memoria la que me hace llorar de emoci√≥n cuando canto el Himno nacido en las entra√Īas de esta ciudad fecunda de Patria en la que vivo. Es tambi√©n la que me motiva a escribir este texto que nace desde mi profundo sentipensar-actuar de revolucionaria cubana.

Sin ánimos de dar una conferencia de historia, quiero retomar la idea de la mística de la Revolución Cubana como ese universo simbólico condicionado por la emancipación y la memoria. En ese sentido, los hechos del 26 de julio son trascendentales pues devolvieron la esperanza a muchos cubanos y les dotaron de una multiplicidad de símbolos que todavía son expresión de nuestra rebeldía y resistencia: el nombre del movimiento, la bandera bicolor, el programa de la revolución, la Marcha del 26 de Julio y la figura renovada de un Martí que ahora se nos mostraba estratega militar y espíritu de la nación.

La lucha llev√≥ a la victoria y ella a la necesidad de construir c√≥digos para expresar la realidad nueva que la revoluci√≥n requer√≠a. Los s√≠mbolos no fueron construidos solo desde el arte, si bien este los visibiliz√≥, los recre√≥ y los hizo accesibles para todas y todos. Vinieron de una cosmovisi√≥n que defend√≠a la igualdad de todas. Expresi√≥n de esa cosmovisi√≥n fue ‚Äďpor solo citar un ejemplo‚Äď la sustituci√≥n del uso de los t√©rminos se√Īor o se√Īora por los de compa√Īeros/as. Un cambio tan elemental como ese signific√≥ una transformaci√≥n radical, a la cual no prestamos suficiente atenci√≥n, porque pas√°bamos de mirar a las otras como entes externos, a asumirles como colegas de viaje en la tremenda aventura que protagoniz√°bamos.

En esa misma l√≥gica de transformaci√≥n simb√≥lica vinieron los Comit√©s de Defensa de la Revoluci√≥n, la Federaci√≥n de Mujeres Cubanas y otras organizaciones. Con ellas se impuls√≥ una nueva forma de relacionamiento social; una nueva manera de empoderamiento y construcci√≥n colectiva. No puedo dejar de mencionar grandes frases como: ‚Äú¬°Patria o muerte!‚ÄĚ, ‚Äú¬°Venceremos!‚ÄĚ, o esa legendaria que contiene todo el llanto y la rabia de Fidel: ‚ÄúCuando un pueblo en√©rgico y viril llora, la injusticia tiembla‚ÄĚ.

Pero la memoria tiene sus plazos y la m√≠stica, nuestra m√≠stica, se reconfigura. Por eso, ser√≠a un error pensar que solo est√° compuesta por los hechos y las frases del pasado. Insisto en que se nutre del d√≠a a d√≠a, de nuestra creaci√≥n individual y colectiva. Hoy el grito de ¬°Patria o muerte! se ha convertido en ¬°Fuerza Cuba!, ¬°Viviremos y Venceremos!; la bandera de la estrella solitaria es tambi√©n una marca-pa√≠s que exhibimos con orgullo en nuestros perfiles de facebook y ya no vamos a la plaza el 26 de julio a escuchar a Fidel sino a Santa Ifigenia; ese lugar donde un grano de ma√≠z guarda sus restos con una inscripci√≥n que solo reza FIDEL, porque no hacen falta, a√ļn, m√°s palabras. Depender√° de nuestra labor con las nuevas generaciones que nunca haga falta a√Īadirlas.

Esas peque√Īas-grandes cosas integran, a mi juicio, la m√≠stica de nuestra Revoluci√≥n. Sin embargo, tenemos el enorme desaf√≠o de reconocerlas, investigarlas, visibilizarlas, hacerlas carne y sangre de sus m√°s j√≥venes protagonistas. ¬Ņ¬ęQu√© hacer¬Ľ vuelve a ser la pregunta del momento? Solo si viniera en el sentido leninista. Es decir, solo si apareciera cargada de alternativas. En eso la vanguardia art√≠stica joven de este pa√≠s tiene mucho que aportar, sobre todo si entendemos que nuestra condici√≥n de vanguardia nos la hemos ganado a pensamiento; a pensamiento cr√≠tico y comprometido con la justicia social y con el fuego creador que transforma vidas.

 

[1] Fragmento del poema Elogio de un poeta a su isla antillana del poeta guantanamero Ernesto Víctor Matute.

CUBAN√ćA Y CULTURA DE LA LIBERTAD

Por Sahay Fajardo Videaux

Dialogar sobre la mística de la Revolución implica como mínimo acercarse a la espiritualidad, detrás de un fenómeno cuya naturaleza tempestuosa y trasformadora elige y coloca sus protagonista, y en ocasiones a los hechos, en pedestales aparentemente inalcanzables. Así los hombres construyen y destruyen sus altares a través de la Historia y de acuerdo a su tiempo. En el ejercicio de nuestra doble función de resultado y elemento constructor, nos corresponde interrogar al pasado, intentar establecer de manera lógica y coherente la relación entre lo ocurrido y lo evitado, para encontrar las constantes que nos hacen lo que somos.

Desde esta perspectiva, me acerco a la dimensi√≥n de los hechos acontecidos el 26 de julio de 1953 y sus consecuencias. ¬ŅPor qu√© una acci√≥n que constituy√≥, en su momento, un fracaso, es hoy uno de los s√≠mbolos m√°s importantes de nuestra Historia? La respuesta m√°s simple y directa es porque triunf√≥ la Revoluci√≥n de 1959.¬† Lo digo de esta forma con toda intenci√≥n, pues sin ignorar el papel de los individuos, me interesa dialogar sobre este fen√≥meno como el resultado de una cultura popular de la resistencia. ¬†

Ambos hechos fueron posibles en virtud de una profunda conciencia de la Cuban√≠a. En ellos se articulan, de manera org√°nica, criterios y valores enraizados en nuestro modo de ser, tales como la vocaci√≥n por la soberan√≠a y la b√ļsqueda por la justicia social. De este modo, es posible explicar las razones personales y morales que impidieron al teniente Sarr√≠a asesinar o permitir¬†¬† el asesinato del joven Fidel, o el asesinato de ‚Äúlas Ideas‚ÄĚ, como lo llamara el propio Sarria. ¬†Explicar las casas abiertas para esconder j√≥venes, la ayuda que recibieron de los campesinos, de los m√©dicos y enfermeras del Hospital Saturnino Lora, las madres en las calles reclamando por sus hijos, la movilizaci√≥n¬† de la sociedad civil para proteger la integridad de estos j√≥venes¬† por encima de las implicaciones pol√≠ticas, de enfrentarse a una dictadura sangrienta. ¬†Explicar, por encima de las razones objetivas y concretas de¬† este momento¬† hist√≥rico, tantas manifestaciones¬† de solidaridad y sacrificios, articuladas de manera espont√°nea, para salvaguardar lo que la inteligencia popular¬† asumi√≥ como el futuro de la Patria: los J√≥venes del Centenario. ¬†

Se manifestaba as√≠ la cultura cubana ‚Äúcomo cultura de la libertad y de la independencia, en virtud de los valores consagrados como lineamientos de la conducta, como recuerdo factual y hasta como leyenda, en un combate sin descanso contra constantes asedios dirigidos siempre a hacer desaparecer la Cuban√≠a.‚ÄĚ[1] ¬†¬†

[1] Joel james: Alcance de la Cubanía, Editorial Oriente, Santiago de cuba, 2001.

 

FERNANDO MART√ćNEZ HEREDIA: CLAVES PARA LA REBELD√ćA

(Fragmentos)

Mensaje de Fernando Mart√≠nez Heredia a los j√≥venes durante la clausura del Coloquio: ‚ÄúCon arreglo a esta opini√≥n trabajaremos. A 50 a√Īos de la revista Pensamiento Cr√≠tico‚ÄĚ

21 de febrero, 2017

‚ÄúDesde que era muy peque√Īo le√≠a todo lo que hallaba, y de muchacho la revista Bohemia fue mi escuela pol√≠tica. Pero ni so√Īaba en que vendr√≠a una gran revoluci√≥n, que me form√≥ y me cambi√≥ una y otra vez, y que por ella llegar√≠a a ser el director de una revista cubana prestigiosa. Pero nunca esper√© homenajes, ni cuando √©ramos centro de tareas hermosas ni cuando pasamos al olvido. A eso me ayudaron Jos√© Mart√≠ y la Revoluci√≥n. Ahora, aunque en estos √ļltimos a√Īos los que hicimos la revista nos hemos tenido que ir acostumbrando, me emociona mucho recibir este agasajo. Pero me sobrepongo y contemplo y admiro su sentido profundo. No somos los protagonistas los que un d√≠a hicimos Pensamiento Cr√≠tico, los j√≥venes revolucionarios cubanos comunistas de entonces. Son los j√≥venes cubanos revolucionarios, los comunistas de hoy, los que al calor del homenaje, el rescate y el debate pasan la escuela pol√≠tica del presente y hacen la vela de armas que requiere el futuro de luchas en las que se empe√Īar√°n y vencer√°n. Ustedes son los protagonistas.‚ÄĚ

SOCIALISMO

¬ęHay muchos m√°s dilemas y problemas. C√≥mo combinar cambios y permanencias, relaciones sociales e ideolog√≠as que vienen del capitalismo ‚ÄĒy que son muy capaces de rehacer capitalismo o generarlo‚ÄĒ con transformaciones que est√°n destinadas a formar personas diferentes, nuevas, y a producir una sociedad y una cultura nuevas. C√≥mo aprovechar, estimular o modificar las motivaciones y actitudes de los individuos ‚ÄĒsin lo cual no habr√° socialismo‚ÄĒ, cuando el poder socialista resulta tan abarcador en la econom√≠a, la pol√≠tica, la formaci√≥n y reproducci√≥n ideol√≥gica y la vida cotidiana de las personas, y tiende a desalentar o impedir las iniciativas de las personas en la medida en que se burocratiza. C√≥mo lograr que prevalezca el proyecto sobre el poder ‚ÄĒel mayor desaf√≠o interno a los reg√≠menes de transici√≥n socialista‚ÄĒ, cuando, adem√°s de los √°mbitos que he referido, el poder es responsable de la defensa del pa√≠s frente al imperialismo y los enemigos internos, y de las relaciones con los pa√≠ses, las empresas y las instituciones internacionales del capitalismo. C√≥mo lograr que prevalezca el internacionalismo sobre la raz√≥n de Estado.

¬Ľ El socialismo no surge de la evoluci√≥n progresiva del capitalismo. Este ha sido creador de premisas econ√≥micas, de individualizaci√≥n, ideales, sistemas pol√≠ticos e ideol√≥gicos democr√°ticos, que han permitido postular el comunismo y el socialismo. Pero de su evoluci√≥n s√≥lo surge m√°s capitalismo. El socialismo es una opci√≥n, y s√≥lo existir√° a partir de la voluntad y de la acci√≥n que sean capaces de crear nuevas realidades. Es el ejercicio de comportamientos p√ļblicos y no p√ļblicos de masas organizadas y conscientes que toman el camino de su liberaci√≥n total.

(…)

¬Ľ La pr√°ctica revolucionaria de los individuos de las clases explotadas y dominadas, ahora en el poder, y de sus organizaciones, debe ser id√≥nea para trastornar profundamente las funciones y resultados sociales que hasta aqu√≠ ha tenido la actividad humana en la historia. En este proceso debe predominar la tendencia a que cada vez m√°s personas conozcan y dirijan efectivamente los procesos sociales, y sea real y eficaz la participaci√≥n pol√≠tica de la poblaci√≥n. Sin esas condiciones, el proceso perder√≠a su naturaleza, y ser√≠a imposible que culmine en socialismo y comunismo.

(…)

¬Ľ La transici√≥n socialista es un proceso de violentaciones sucesivas de las condiciones de la econom√≠a, la pol√≠tica, la ideolog√≠a, lo m√°s radical que le sea posible a la acci√≥n consciente y organizada, si ella es capaz de volverse cada vez m√°s masiva y profunda. No se trata de una utop√≠a para ma√Īana mismo, sino de una largu√≠sima transici√≥n. Su objetivo final debe servir de gu√≠a y de juez de la procedencia de cada t√°ctica y cada pol√≠tica, dado que estas son las que especifican, concretan, sujetan a normas, modos y etapas las situaciones que afectan y mueven a los individuos, las instituciones y sus relaciones. Por tanto, no basta con tener eficiencia o utilidad para ser procedente: es obligatorio sujetarse a principios y a una √©tica nueva, socialista.

(…)

¬Ľ El mayor potencial adverso a su dominaci√≥n es la enorme cultura acumulada de experiencias de contiendas sociales y pol√≠ticas ‚ÄĒy de avances obtenidos por la Humanidad‚ÄĒ, cultura de resistencias y rebeld√≠as que fomenta identidades, ideas y conciencia, y deja planteadas inconformidades y exigencias formidables y urgentes. Todo eso favorece la opci√≥n de sentir, necesitar, pensar y luchar por avances y creaciones nuevas.¬Ľ (en Autocr√≠ticas, un di√°logo al interior de la tradici√≥n socialista, volumen de Ruth Cuadernos de Pensamiento Cr√≠tico, Ciencias Sociales/Ruth Casa Editorial, La Habana, 2009.)

LOS DILEMAS DE JULIO ANTONIO MELLA

¬ęMella tuvo que ser muy rebelde para lograr ser revolucionario, y para seguir si√©ndolo durante su breve vida. Muy poco conocido en su actuaci√≥n y sus ideas, su grandeza, sin embargo, ha sido reconocida por todos y ha conmovido a muchos. Mella ha sido ejemplo, herencia yacente, s√≠mbolo de revoluci√≥n, el l√≠der m√°s puro, el sacrificio, el pensamiento m√°s alto. Debemos estudiar la naturaleza, el soporte, el alcance y la eficacia de esas emociones que s√≠ comunican, motivan y suman voluntades. Mella est√° en la vocaci√≥n subversiva y en los antiguos gritos que hicimos nuestros los j√≥venes un tercio de siglo despu√©s, con las adiciones necesarias; est√° en los miles de internacionalistas que han sabido trabajar, luchar y morir en cualquier parte del mundo, tuvieran o no en el bolsillo el carn√© de Mella, Camilo y el Che. Que Julio Antonio Mella contin√ļe activo, formando parte del combate en esta hora decisiva de Cuba, depende de nosotros. Si me permiten imaginar a Mella dici√©ndonos s√≥lo una frase hoy aqu√≠, quiz√°s ser√≠a: ‚ÄúSean siempre comunistas, pero sin dejar de ser manicatos‚Ä̬Ľ. (En el art√≠culo ¬ęLos dilemas de Julio Antonio Mella¬Ľ)

¬ęNo permitan que llegue a haber dos Cubas en la cultura¬Ľ

Palabras de agradecimiento pronunciadas el martes 18 de octubre de 2011, durante el acto de entrega del premio Maestro de Juventudes, máxima distinción que otorga la Asociación Hermanos Saíz

¬ęLa cultura es, por su naturaleza, sus fuerzas acumuladas y sus logros, lo que est√° m√°s cerca de ponerse a la altura de las revoluciones sucesivas, las tareas diferentes y superiores a lo que parece posible y la ambici√≥n desmesurada, tres rasgos que son esenciales para que exista el socialismo.

(…)

¬Ľ Que los alumnos de todos nosotros ‚ÄĒde los maestros de hoy‚ÄĒ, puestos a la tarea de realizar y cumplir, no nos hagan caso en nada que hayamos dicho que pueda estorbarles para cumplir los ideales que estamos compartiendo hoy. Que sientan siempre con su propio coraz√≥n, y piensen siempre con cabeza propia. Solo as√≠ ser√°n capaces de hacer a Cuba cada vez m√°s libre, m√°s justa y m√°s pr√≥spera.¬Ľ


Escena #6: Bonsái (galería de fotos + videos)

  • ¬ŅC√≥mo fluir con un arte vivo?

  • ¬ŅSoy un artista o un coordinador de dispositivos esc√©nicos?

Todos los d√≠as alguien nos cultiva. Reducen nuestro tama√Īo mediante t√©cnicas como el trasplante, la poda, el alambrado, el pinzado, la palabra, la costumbre, el error. Moldean nuestras formas para crear un estilo que nos recuerde una escena de la entendida naturaleza.

Cada uno de nosotros es la representaci√≥n de ‚Äúlo divino‚ÄĚ y ‚Äúlo humano‚ÄĚ. Los cultivadores experimentan al intentar transmitir las caracter√≠sticas de un individuo desarrollado en la naturaleza, a uno peque√Īo cultivado en macetas. Lo que nuestros cultivadores desconocen es que, si nos plantan adecuadamente, sobrevivir√≠amos el mismo tiempo para el que fuimos biol√≥gicamente dise√Īados. Pero, si se hace de forma incorrecta, lo menos doloroso ser√° vivir como como plantas empeque√Īecidas.

Todos los días alguien ya cultivado se incorpora a la tarea de sembrar bonsáis.

foto: Belice Blanco

Lo aprendido durante el proceso de la obra El Plan B es seguir el Plan A, nos hizo establecer una b√ļsqueda m√°s radical a trav√©s de nuestro lenguaje. Una exploraci√≥n de los distintos sistemas simb√≥licos que podr√≠a generar el cuerpo sin parafernalias ni atrezo. El cuerpo como eje pol√≠tico de nuestra investigaci√≥n esc√©nica. El cuerpo como hallazgo sensorial.

El Plan B‚Ķ nos plate√≥ varios caminos para posibles espect√°culos, de ellos Bons√°i result√≥ seleccionado por ser una tesis que daba continuidad a nuestras b√ļsquedas. Sab√≠amos que el performance invadir√≠a el dise√Īo total de la obra y nos dejamos llevar. Lo que parec√≠a ser un espect√°culo para hablar de la violencia y sus consonancias como experiencia grupal, termin√≥ en un concepto amplio, interdisciplinario y definitorio en la est√©tica de LA CAJA NEGRA.

Pensamos en el proceso de mutilación que sufren algunas plantas para convertirse en un bonsái. Una obra de arte-espejo frente al auditorio. Un resultado del consumo, la tradición y el ocio. Crear bonsáis en el siglo XXI es una práctica alejada de las costumbres milenarias de los asiáticos pero el resultado es el mismo: el cuerpo amputado de un ser vivo.

  • ¬ŅSer√° este un proceso inherente a la bot√°nica?

  • ¬ŅD√≥nde radica la belleza del proceso?

  • ¬ŅPuede el cultivador ser un bons√°i?

  • ¬ŅPuede controlar su existencia tanto como controla la existencia de sus plantas?

  • ¬ŅNo ser√° una acci√≥n en cadena?

  • foto Frank Lahera

En ese ejercicio, en el cual un bons√°i no puede liberarse de su suerte, subyace el recorrido contempor√°neo de nuestros sistemas sociales. Nuestra existencia es condicionada por el absurdo de la existencia del otro. As√≠ los l√≠mites imponen el ritmo cortado de ‚Äúlo posible‚ÄĚ, ‚Äúlo probable‚ÄĚ, ‚Äúlo √©pico‚ÄĚ, ‚Äúlo constructivo‚ÄĚ, o sea: EL EMBARGO. La fuerza de la mente contra la resistencia del cuerpo, el ruido de la acci√≥n contra la voluntad del obrante.

Foto Belice Blanco

Nada escapa a la naturaleza del bons√°i dentro de nuestro sistema conductual. Dinamitar esa parquedad supone un riesgo poco atractivo, para quienes desde su zona de confort han elegido el enanismo como un fin glorioso.

  • ¬ŅC√≥mo atomizar la inmovilidad?
  • ¬ŅC√≥mo desarraigar y desgajar al individuo que descansa conforme en una maceta?
  • ¬ŅC√≥mo subvierto el comportamiento colectivo?
  • ¬ŅC√≥mo ser aut√≥nomo?

Repensar como somos cultivados y sacarlo a la luz termin√≥ siendo nuestro prop√≥sito esc√©nico. Quer√≠amos crear un espejo donde cada cual pueda percibir qu√© tan peque√Īo le han obligado a ser. La idea era dejar macetas vac√≠as y a individuos sin macetas, enajenarlos de la costumbre del sembrado y la unilateral forma de ganarse el aire. Reencontrarlos con la imperfecci√≥n de su naturaleza para que puedan juzgar su mortalidad y su poder.

Cartel de la obra. Dise√Īo Rub√©n Aja Gar√≠

Bonsái fue estrenada el 19 de enero de 2018 en el patio del Centro Provincial de Cultura Comunitaria de Santiago de Cuba (CPCC). La obra es una mezcla de imágenes que transitan entre lo surrealista y lo absurdo. Una pantalla gigante al fondo del escenario mantiene el diálogo con todos los elementos. El audiovisual y las voces en off mueven la dramaturgia espectacular para dotar de ritmo, atmósfera y resignificar los contenidos a la vista del espectador.

El montaje puede entenderse como un tratado contra el ego y al mismo tiempo, como una revista sobre la convivencia, la aceptación y la comunicación sensorial.

Los actores permanecen todo el tiempo (una hora) con un overol azul de trabajo, unas botas y un cubo en la cabeza. No hablan, no escuchan, no ven, pero act√ļan con normalidad, como si eso no representara una barrera para existir y manifestarse ante la vida. Tales limitantes hacen dif√≠cil el trabajo del actor pero el p√ļblico no lo advierte. El espectador cree en un principio que es un truco, luego que en alg√ļn momento se quitaran el cubo de la cabeza. Finalmente no sucede nada esperado, el actor no existe, es una idea fuera de los m√°rgenes de esta representaci√≥n.

  • ¬ŅPuede el teatro ser tan perturbador?
Foto Frank Lahera

El eje para el entendimiento de los cinco actores sobre el escenario es el cuerpo. El cuerpo posee los registros aliados a lo sensible, la memoria, la individualidad y colectividad del espacio p√ļblico, la relaci√≥n con los elementos de la naturaleza y las normas sociales, la conducta, las pr√°cticas pol√≠ticas y la experiencia como argumento de vida. El cuerpo contiene no solo la biograf√≠a personal del individuo, sino tambi√©n parte de la biograf√≠a colectiva.

La obra es mostrada al espectador a través de seis capítulos donde se conjuga lo onírico y lo real.

Capítulo #1 EL CULTIVADOR

Capítulo #2 LA SIEMBRA

Capítulo #3 LA PODA

Capítulo #4 EL TRANSPLANTE

Cap√≠tulo #5 EL JARD√ćN

Capítulo #6 EL PROYECTO

Foto Belice Blanco

A través de estos capítulos se aprecia el cultivo del bonsái. Un proceso cíclico para subvertir el discurso de un cuerpo sentenciado. La mutilación en los individuos escenificados se obtiene en gran parte a través de elementos a fines con su biografía familiar. Objetos ordinarios pero propios del actor, aditamentos que conforman imágenes/ideas/conceptos identitarios que el cultivador desea para invalidar sus conciencias.

  • ¬ŅQui√©n es el cultivador?
  • ¬ŅEs una obra hecha por actores?¬†¬†

La obra es interpretada por individuos que no conoceremos jamás. Personas sin rostros, con no más identidad que la ofrecida por la acción, nunca sabremos el sexo, color, ni nombre real, porque no hará falta. Sus cuerpos son una imagen colectiva y genérica.

Era necesario aislar a los actuantes de su ego. De sus deseos por mostrarse y exhibir sus cualidades en la escena. Apartarlos de la manera ingeniosa con la que construyen un personaje. Este es un espectáculo para mostrar el compromiso del artista, su postura ante el cambio que propone y ante la duda que engendra. 

Foto Cortesía del Grupo
  • ¬ŅSoy un bons√°i?
  • ¬ŅPuedo no serlo?
  • ¬ŅPuedo hacer que otros renuncien a la esencia del bons√°i?
  • ¬ŅCu√°nto habr√° de pol√≠tico y art√≠stico en m√≠ accionar?
  • ¬ŅCu√°nta informaci√≥n contiene un cuerpo?

La enajenación del individuo define su conducta social/personal y su participación política. Nuestro trabajo busca crear un camino al auto-reconocimiento. En un contexto donde el bonsái representa al individuo como resultado de los moldes sociales, la escena muta como un cuestionario ineludible para la platea. El individuo que es un bonsái también es un cultivador de bonsáis, es responsable por multiplicarse.

  • ¬ŅC√≥mo introducir un punto de quiebre?
Foto Frank Lahera

El escenario está repleto de cubos, se utiliza la reiteración de objetos como componente estético, algo que ya habíamos explorado en El Deseo (otro panfleto escénico) con cajas de cartón. La escena empieza limpia, organizada y a medida que transcurre la obra, se ve como todo se vuelve caótico. Los elementos de la puesta yacen sobre el escenario por alguna razón: primero crear el jardín, luego hacer del jardín el gran proyecto.

Bons√°i es una obra dif√≠cil. Si las puestas anteriores del grupo hacen dudar al espectador sobre las nociones de teatro y teatralidad, en esta obra el espectador se paraliza. El p√ļblico hace malabares con los conceptos y principios preestablecidos que utiliza para ejercer la interpretaci√≥n y se adentra en un universo sin fronteras. Un lugar donde la idea y la forma est√°n subvertidas, hechas pedazos sobre las tablas. Un lugar donde los cuerpos pol√≠ticos/simb√≥licos nos condenan a practicar la libertad y la diversidad de criterios. ¬†

Foto Belice Blanco

La obra se presentó en Las Romerías de Mayo, Holguín 2018; Puente Sur, Mayabeque 2018; Máscara de Caoba, Santiago de Cuba 2018; Desconectado a 969, Santiago de Cuba 2018 y 2019.

El elenco ha sido integrado por Maibel del Rio Salazar, Adolfo Guzm√°n Pacheco, Erasmo Leonard Gri√Ī√°n Labadi√©, Jos√© Alfredo Pe√Īa Ortiz, Yanisleidys Labor√≠ Cuevas, Lisandra Hechavarr√≠a Hurtado y Ricell Rivero Rivera.¬†

Frank Lahera (intervenci√≥n p√ļblica en Mayabeque Festival Puente Sur)

Foto Frank Lahera (intervenci√≥n p√ļblica en Mayabeque Festival Puente Sur)

Bons√°i es un producto art√≠stico que ha mutado desde sus inicios hacia otras manifestaciones. La construcci√≥n del espect√°culo a partir de c√≥digos proveniente del audiovisual y las artes visuales han permitido que la obra asuma dis√≠miles modos de representaci√≥n. Todo el proceso nos permiti√≥ colaborar con creadores que ven en el grupo un espacio de di√°logo y proyecci√≥n de sus propias obras. All√≠ quedan video-artes, videos performance, intervenciones p√ļblicas, performance y lo que tal vez sea el movimiento m√°s arriesgado de esta saga: una pel√≠cula.

Cartel de Bons√°i La pel√≠cula dise√Īo Frank Lahera

La pel√≠cula es una extensi√≥n de la investigaci√≥n del grupo. Una b√ļsqueda que inicia con esta experiencia y en la cual trat√© de hacer part√≠cipe a todos los implicados por igual. Un d√≠a llam√© a los actores y les di pautas espec√≠ficas para comprender y realizar el proyecto. Quer√≠a otra visualidad y lectura del texto tanto en el plano escritural como espectacular. Las orientaciones le permiti√≥ al elenco conectar la investigaci√≥n hecha para la puesta en escena y readaptarlas a nuevas circunstancias. Ellos escogieron los √°ngulos fotogr√°ficos, las locaciones, el sonido ambiente, las acciones f√≠sicas y se registraron en una documentaci√≥n como si fueran individuos en una probeta. La idea era mantener lo experimental no solo desde el resultado sino tambi√©n desde el proceso. La documentaci√≥n de la vida real de cuatro actores durante una semana en cuarentena se convirti√≥ en una pel√≠cula que extiende las ideas del espect√°culo esc√©nico.

Bons√°i es un proceso art√≠stico infinito/inagotable. Hay quienes creen que la ciudad de Santiago de Cuba no estaba preparada para su consumo. Pero acercar las nuevas narrativas y est√©ticas al p√ļblico de nuestra urbe, forma parte de los fundamentos del Grupo de Experimentaci√≥n Esc√©nica LA CAJA NEGRA.¬†¬† ¬†

Entonces la pregunta: ¬ŅHago obras?

Todos los días alguien sin macetas se incorpora la tarea de liberar bonsáis.

Foto Frank Lahera (intervenci√≥n p√ļblica en Mayabeque Festival Puente Sur)

Decir Ramiro Guerra, es hablar de danza cubana

El pasado 29 de junio estar√≠a cumpliendo nuestro Ramiro Guerra 98 a√Īos. Su andar por la danza se√Īal√≥ el inicio de muchos pretextos, deseos, necesidades y pol√©micas. Para el arte joven hoy tambi√©n resulta una obligatoria referencia, por lo que se considera importante destacar su legado en la danza de todos los tiempos. Ramiro Guerra es la danza cubana.

Precursor y fundador, coreógrafo, maestro de la Danza Moderna y Contemporánea Cubana. Aunque su formación inicial estuvo desde el ballet clásico, supo girar sus intereses a la danza moderna, estimulado por el acercamiento a su maestra Nina Verchinina.

foto archivo danza cubana contempor√°nea

Se propuso trabajar desde una zona en la danza que por los a√Īos 50 en Cuba no era muy referenciada. Esto le oblig√≥ a formar un p√ļblico, una est√©tica, una t√©cnica y una conciencia para la danza cubana. Para ello supo explorar en el material de nuestro folclor, que le aport√≥ hacia el centro de una identidad cubana, de una t√©cnica con la base de esa danza y de una creaci√≥n, focalizada principalmente, en nuestra identidad.

Fue esta una de las primeras alertas culturales que nos dej√≥ este maestro: indagar en nuestra energ√≠a simb√≥lica y en nuestra herencia africana, en los m√ļltiples procesos que le otorgaron un sentido y conciencia de las costumbres cubanas. Este fue su centro.

Entre su creación en el Conjunto Nacional de Danza Moderna, hoy Danza Contemporánea de Cuba, se destacan obras como Suite Yoruba (1960), Orfeo Antillano (1964), Medea y Los Negreros (1968), entre otras bien significativas y de mayor complejidad en su exigencia como coreógrafo.

Tambi√©n ubic√≥ una zona de pensamiento en la danza, en libros como Apreciaci√≥n de la danza (1968), Teatralizaci√≥n de la danza y otros ensayos (1988), Una metodolog√≠a para la ense√Īanza de la danza (1989), Calib√°n danzante (1998), Coordenadas danzarias (2000), Eros baila. Danza y sexualidad (2001).

Su vida nos deja preguntas, alertas, focos de an√°lisis, bases de exploraci√≥n. Ramiro es un camino de inquietud y experimentaci√≥n que no debemos perder en el andar de este arte visual. Su legado se activa cada vez que se descorren hoy cortinas, cuando pensamos en el cuerpo, cuando decimos core√≥grafo o maestro. √Čl supo ubicar y continuar un pensamiento.

foto archivo danza cubana contempor√°nea

Su vida es un libro de consultas universales. Es una guía de irreverencia y de fuerza. El principio y la base de nuestra teoría y creación de la danza.

El arte joven debe tener cada vez más dominio de nuestro pasado cultural porque, justo ahí, es donde encontramos la luz de nuestro presente. Miremos en el pasado, pinchemos, preguntemos y activemos todo un sentido que ha estado latente. Hablemos de Ramiro y eternamente estaremos hablando de danza cubana.


Escena #2: El deseo (otro panfleto escénico)

Cartel de la obra (Dise√Īo de Frank Lahera)

Un grupo de teatro no es una puesta en escena. La construcci√≥n de un colectivo teatral depende de m√ļltiples factores mediados por el tiempo como argumento inevitable. Crear un proyecto que pueda trascender a la vida de sus integrantes y perdurar como s√≠mbolo de quienes observan para purgar sus deseos, es una tarea casi-ut√≥pica en la contemporaneidad santiaguera. La muerte paulatina del siglo XX para mi generaci√≥n, traer√° grandes p√©rdidas. De ah√≠ la necesidad de entender al teatro como una mecanismo para salvar la memoria, no solo aquella que nos antecede, tambi√©n la que se edifica desde el ahora.

En el Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA estamos tentados al constante diálogo con la memoria. La información que se hereda no solo es visible a través de los libros, nuestros cuerpos traducen su existencia y la subvierte. Nuestro cuerpo es un recipiente para la memoria. Todos los conceptos son demostrables a través de nuestra corporalidad. Ahí yace una tesis que forma parte de mi investigación teatral, la cual he desarrollado desde el primer espectáculo.

En septiembre de 2016 estrenamos nuestra primera obra: El Deseo (otro panfleto esc√©nico). La sala Van Troi del Cabildo Teatral Santiago nos acogi√≥ durante un mes con gran afluencia de p√ļblico. Nuestra propuesta caus√≥ una entrop√≠a en la ciudad, dividi√≥ a p√ļblicos, especialistas y nos mostr√≥ como un proyecto teatral emergente.

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

La obra empez√≥ su recorrido en agosto (de ese mismo a√Īo). Varias presentaciones en modo Work in Progress en el patio de la Casa del Joven Creador de Santiago de Cuba permiti√≥ nuestros primeros contactos con el espectador. El p√ļblico es una de mis grandes obsesiones; en gran medida creo que los directores montamos las obras que quisi√©ramos ver como espectadores. Esos d√≠as de agosto fueron vitales para pensar c√≥mo mover al p√ļblico se su zona de confort. Cada presentaci√≥n era nueva por la cantidad de cambios que hac√≠amos antes de empezar.

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

Se trataba de mi primer montaje, el cual había escrito desde el escenario sin que pasara por filtros convencionales ni opiniones externas. Organicé el proceso desde una dramaturgia espectacular condicionada por impulsos y resonancias verdaderas. Fue un proceso de libertad absoluta.

En alg√ļn momento empec√© a llevar peque√Īos mon√≥logos al ensayo y lo montaba. Luego llev√© di√°logos y, por √ļltimo, fragmentos de obras de otros autores que inclu√≠ en el texto espectacular. El poema La isla en peso de Virgilio Pi√Īera fue transversal en todo el texto. Mientras que M√°quina Hamlet y H√©rcules 5 de Heiner M√ľller dinamitaron las circunstancias e historias de vida de los actuantes. Construimos un discurso est√©tico basados en cajas de cart√≥n desechables. Fragmentos de la memoria colectiva que habita en objetos sin m√°s valor que la comercializaci√≥n de alg√ļn producto. ¬ŅEs la memoria un producto?

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

Nuestra experiencia con el espectador durante los Work in Progress nos ayudó a darle forma a un gran caos. La simbología propia de los objetos a utilizar y el contenido ideológico de la propuesta tenían una fuerza que superaba nuestras intenciones. Durante una de las tantas tardes que pasábamos en el Café Sofía, vi acumulada una gran cantidad de cajas de cervezas, y esa imagen fue el detonante para la visualidad final del espectáculo.

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

La sociedad nos construye con sus marcas y productos. Nosotros (cuerpos para el deseo) somos el resultado de nuestras posesiones. Esta tesis me sedujo muchísimo, gran parte del montaje dialogaba con ella. Por otra parte, los textos que seleccioné y escribí ponían sobre la mesa un espectáculo que diagnosticaba a mi generación dentro de los preceptos que heredamos. Conceptos que para nosotros poseían otras definiciones y práctica social.

  • ¬ŅQu√© es la masculinidad?
  • ¬ŅQu√© es la heroicidad?
  • ¬ŅC√≥mo/qui√©nes son mis h√©roes actuales?¬†
  • ¬ŅQu√© tan masculinos son mis h√©roes?
foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

El espectáculo se hizo un parte-aguas. Cinco actores jóvenes, con sus cuerpos semidesnudos en un escenario infinito, viven la experiencia de actuar su primera obra. Una experiencia sincera/indócil sustentada en sus propias vidas.            

Un pa√≠s. Una familia. Una virgen pol√≠tica. J√≥venes atrapados por el discurso social/hist√≥rico. Una madre que sacrifica a sus hijos. Hermanos obligados a matarse entre s√≠. H√©rcules sin su fuerza divina. La vida del santiaguero mostrada por Sara G√≥mez Yera desde su documental Ir√© a Santiago. Los versos de Virgilio transform√°ndonos en islas sobre un escenario que parece rechazar la ficci√≥n teatral. Otro Hamlet traicionado que busca vengar a su padre. ¬ŅAs√≠ se construye un panfleto?

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

La obra iniciaba desde que el p√ļblico se dirig√≠a a la sala. Todo el pasillo del Cabildo Teatral Santiago estaba inundado de cajas y desechos. All√≠ habitaba un ente protector de los objetos. Un ente conocedor de la memoria vertida en esos objetos. Un ente que sintetizaba lo que suceder√≠a despu√©s en la sala.

Recibido por dicha aparici√≥n, el p√ļblico era conducido por un mar de cajas de cart√≥n de diferentes tama√Īos y radio reloj, el infinito radio reloj. Las cajas invad√≠an toda la platea extendiendo el √°rea para la representaci√≥n hasta convertir a todo el edifico en un solo escenario. A las 8.30 p.m, hora dada por radio reloj, se proyectaba el documental Ir√© a Santiago. Un material que ilustra la idiosincrasia del santiaguero y permit√≠a la comparaci√≥n con el individuo actual, con el espectador presente.¬†

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

El actor nos cuenta su biografía, no pierde su nombre, no interpreta un papel, es un héroe sentenciado a sobrevivir dentro de una escena atroz y política.   

La deconstrucción conceptual/cultural de nociones tan arraigadas como la masculinidad o la heroicidad y su redefinición desde el sentir de la juventud santiaguera, fue una gran osadía nuestra para el contexto donde habitamos. Los actores llevaban soportes negros como vestuario, imagen utilizada para mostrar al cuerpo como eje de poder. El cuerpo como escudo/imagen de victoria/sexo/acción/identidad/adicción/teatralidad y centro de contradicción. El actor como cuerpo político que todo lo que toca se convierte en símbolo.

El Deseo… supuso para nosotros un auto-reconocimiento como Homo-theatralis. El actor no renuncia a las máscaras, los personajes, los artificios, pero se expone como centro de la polémica y el análisis. Fue nuestro primer intento por llegar a un teatro autorreferencial, con síntomas del bio-drama, el docu-drama, y las libertades creativas del performance.

Desde sus complejidades el espect√°culo no solo habla de los conflictos de una historia posdram√°tica donde una generaci√≥n teatral empezaba a tomar conciencia y control de su medio. La obra tambi√©n cuestionaba al teatro mismo. Fue un grito generacional inc√≥modo/apasionado/y reflexivo. La puesta permiti√≥ mostrar nuestra postura con respecto al teatro pasivo y extremadamente artesanal con el que dialogamos constantemente. ¬ŅDial√©ctica?

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

La puesta fue un punto de ruptura al ser divergente con las f√≥rmulas teatrales empleadas en la escena santiaguera. La manera de abordar el tema confrontaba con el an√°lisis del espectador especializado. El intento de mostrar la realidad con tan alto contenido polis√©mico tambi√©n result√≥ pol√©mico en un sector del p√ļblico. Muchos nunca entender√°n el documental de Sara al inicio de la obra, ni la interdisciplinariedad de la propuesta. Sentirse cuestionados todo el tiempo por actores-adolescentes es dif√≠cil de asumir desde una inclusi√≥n limitada del criterio. Lo cierto es que el actor tuvo la oportunidad de ser libre y cuestionar todo: al director, su condici√≥n de actuante, su historia de vida, su masculinidad, la heroicidad de su padre, y su ADN mamb√≠.

La obra estuvo Integrada por un mismo elenco en todas las prestaciones: Jos√© Alfredo Pe√Īa Ortiz, Erasmo Leonard Gri√Ī√°n Labadi√©, Diego Alexander Torres Olivares, Ahmed Ramos Lescay, Adri√°n David Bonilla Ch√≠a y Raudelis Torres Maceira. De ellos solo Jos√© Alfredo y Erasmo contin√ļan en el grupo, los otros sufrieron el peso de la indocilidad cotidiana de la urbe.

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

El trabajo mostr√≥ al grupo como una plataforma para la experimentaci√≥n y no pocos se opusieron. Muchos vieron al proyecto en quebranto de la ense√Īanza art√≠stica tradicional y el quehacer de los teatristas de la ciudad. Mientras otros encontraron en LA CAJA NEGRA su espacio de realizaci√≥n profesional, estableciendo v√≠nculos creativos con nuestra investigaci√≥n.

La aceptaci√≥n entre los m√°s j√≥venes nos ha permitido esquivar las trabas y los infundios desde entonces. El p√ļblico joven representa uno de nuestros mayores retos. De ah√≠ que entre nuestros objetivos de trabajo est√© el di√°logo con ese sector tan vulnerable y tan falto de atenci√≥n.

Creo que la obra nos super√≥. Se nos hizo grande porque su b√ļsqueda lo era. Nos descubrimos en ella y la disfrutamos al m√°ximo. Lo cierto es que no pod√≠a montar otra cosa. Lo que expusimos fue un acto de sinceridad absoluta. Un gesto que modific√≥ mi vida y la manera en la que hoy entiendo el teatro.

El Grupo de Experimentación Escenica LA CAJA NEGRA se define como una plataforma de creación que aborda la escena desde todas sus variantes y potencialidades. Es un teatro que no va en detrimento de nada sino a favor de un arte vivo y renovador. Un teatro de la memoria. Un teatro infinito en el cual puedo entenderme con mi generación.


Forodebate: Tocar la cultura en tiempos de pandemia

La Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z los invita a participar en el forodebate Tocar la cultura en tiempos de pandemia¬†el pr√≥ximo 16 de junio a las 10:00 A.M, que tendr√° como invitados al escritor, periodista y cr√≠tico Pedro de la Hoz, vicepresidente de la UNEAC; al periodista y jefe de la secci√≥n cultural de Juventud Rebelde Jos√© Luis Estrada; a Yanetsy Le√≥n Gonz√°lez, reportera del peri√≥dico Adelante, de Camag√ľey, coordinadora del Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural en Cuba y M√°ster en Cultura Latinoamericana; y a Gloria Kreiman, periodista cultural, coordinadora de Comunicaci√≥n Digital de Gobierno de C√≥rdoba en agencia de publicidad JPG Grupo de Comunicaci√≥n y miembro de la comisi√≥n directiva del Cineclub Municipal Hugo del Carril.

¬°Esperamos sus preguntas y opiniones!

 


Sobra farandulismo y falta an√°lisis

Por Pedro de la Hoz*

Una crisis sanitaria como la que estamos viviendo es tambi√©n, ya se sabe, una crisis econ√≥mica, social y cultural. La vida cultural en Cuba y el mundo se ha alterado. ¬ŅAlternativas? Han surgido. Si no puedes ir a un concierto, lo recibes en casa. Si no puedes ir a un museo, lo visitas desde casa. Si no puedes ir a un teatro, el teatro lo tienes en casa. Unas opciones son libres de pago, otras no. Unas cuantas plataformas digitales cobran. Unos cuantos servicios de streaming se hallan fuera del alcance si no cuentas con una tarjeta de cr√©dito.

Por otra parte, muchos artistas se han sentido estimulados a crear y compartir lo que tienen. Aplausos. Aunque sucede que no todo lo que crean y comparten por sí mismo vale. Sin ir muy lejos, entre nosotros he escuchado canciones loables y execrables, a poetas y poetacos. No bastan buenas intenciones. La creación y la difusión de la creación exigen rigor. El periodismo cultural en Cuba también exige rigor y no siempre ha sabido cribar entre lo esencial y lo accesorio, entre el grano y la paja. Sobra farandulerismo y falta análisis.

*Escritor, crítico de arte y periodista, Vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba

Premio Nacional de Periodismo Cultural José Martí

Poseedor de la Distinción Por la Cultura Nacional y fundador del suplemento Huella

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¬ŅPor d√≥nde andamos?

Por José Luis Estrada Betancourt*

El mundo cambió, ya no es el mismo. La COVID-19 nos ha obligado a reinventarnos, a buscar alterativas. También a que no seamos tan arrogantes, enfermos de poder, tan explotadores sin piedad del planeta. Por estos días nos vemos más solidarios, más dispuestos a cooperar, a propiciar la unión.

Los efectos de la pandemia y sus repercusiones sanitarias, humanas y econ√≥micas, ha sido enormes. Y no obstante, desde el inicio de la pandemia, no ha habido un d√≠a en que no haya habido un concierto, una pintura, una representaci√≥n teatral, un libro que nos invita a leer… Pero a veces pareciera que buena parte del periodismo cultural que se realiza bajo estas complejas circunstancias, no se ha enterado de por d√≥nde andamos. Sigue aferrada, por ejemplo, a las notas informativas que poco aportan, que se quedan en el lead, como si no existieran otros g√©neros. Las entrevistas son apenas frases entrecomilladas que no permiten llegar al protagonista, descubrirlo, saber c√≥mo piensa, c√≥mo vive, c√≥mo crea; sentir su respiraci√≥n.

Este es un momento que se hubiera prestado perfectamente para darle un buen impulso el periodismo hipermedia, para explotar al máximo sus posibilidades, para establecer nuevas rutinas productivas. Para internar parecernos más a esos intelectuales y artistas, a sus procesos creativos, que constituyen nuestra razón de ser.

Que poco a poco la sociedad cubana se haya ido informatizando ha posibilitado que nuestros creadores no se hayan dejado dominar por la inactividad, por la angustia. Hace unos d√≠as, Ulises Rodr√≠guez Febles, el destacado dramaturgo, investigador y guionista matancero, nos llamaba la atenci√≥n: ¬ęsi revisamos la labor de los m√ļsicos cubanos en tiempo de pandemia, encontraremos en las p√°ginas digitales la creaci√≥n inquieta de quienes no cesan en la reclusi√≥n, sino que se han reactivado ante la pausa. (…) Creo que si algo positivo ha tenido la etapa pand√©mica, es el espacio de reflexi√≥n, la activaci√≥n creativa, la lucha psicol√≥gica y est√©tica de nuestros artistas, utilizando los c√≥digos y lenguajes del audiovisual, algunos con mayor eficacia que otros; pero siempre en lucha contra el silencio y la inercia¬Ľ. Al periodismo cultural cubano le toca jerarquizar y acompa√Īar mucho m√°s esos y otros tantos procesos que han ayudado a salvarnos.

 

*Periodista, crítico de arte, editor. Jefe de la Redacción Cultural del Periódico Juventud Rebelde

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Memoria de nuestro tiempo

Por Yanetsy León González*

Parec√≠a que tendr√≠amos un a√Īo sin desdichas, a pesar del signo de a√Īo bisiesto. En marzo varios j√≥venes recib√≠amos las buenas energ√≠as del segundo Taller de Periodismo Cultural Rub√©n Mart√≠nez Villena. Est√°bamos en La Habana, entusiasmados con el programa del evento, cuando se diagnostic√≥ el primer caso positivo a la COVID-19 en Cuba.

Generar contenidos desde la casa no ha sido un reto dif√≠cil, gracias a la creatividad y a la astucia de los artistas, actores de una zona de la cultura que sigue siendo la mayor privilegiada por el periodismo cultural. Claro, la vida online ha condicionado la jerarqu√≠a de la agenda medi√°tica, y por ende, la desventaja para quienes no asoman como quisieran en el ecosistema digital. Eso agudiza el problema contempor√°neo de valer seg√ļn la hiperconectividad.

Pero m√°s all√° del hecho art√≠stico, la pandemia ha subvertido en nuestras narices asuntos que no hemos abordado lo suficiente como la fragilidad como individuos en las sociedades telem√°ticas. Si antes se√Īal√°bamos como desarraigo afectivo la b√ļsqueda por la web del contacto humano, ahora esa relaci√≥n adquiere otros matices.

Un planteamiento reiterado en las ediciones del Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural ha sido el ejercicio de la crítica. En pleno aislamiento social pudiera enfocarse en la programación televisiva y en las llamadas ofertas de las redes sociales. He ahí otro terreno por aprovechar pues circulan imágenes falsas y superficiales que refuerzan la llamada era del vacío.

La urgencia de ahondar en los procesos de significaci√≥n de la realidad sigue siendo un cometido del periodista cultural, reafirma la importancia de la formaci√≥n y de la investigaci√≥n. En ese sentido, me alienta mucho este espacio de discusi√≥n impulsado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y la Uni√≥n de Periodistas de Cuba para no perder las coordenadas de la br√ļjula profesional.

Olvidé contar que de La Habana regresé a mi casa muerta de miedo el sábado 14 de marzo, Día de la Prensa Cubana. Recuerdo como ayer el lunes inmediato cuando la directora de mi periódico nos citó para las precisiones de la nueva etapa. Hoy se cumplen tres meses que no veo la redacción del Adelante, pero no he dejado de salir en el impreso ni de alimentar su versión digital porque desde entonces teletrabajo. El periodismo sigue siendo para mí una clave de felicidad y un puente para ser memoria cultural de nuestro tiempo.

*Periodista en el peri√≥dico Adelante, de Camag√ľey. Coordinadora del Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural. M√°ster en Cultura Latinoamericana.


Dificultad y aprendizaje

Las particularidades en la cultura y su comunicación durante la pandemia de Coronavirus en Córdoba, Argentina.

Por Gloria Kreiman*

La pandemia de Coronavirus ha afectado todos los aspectos de nuestras vidas en casi todos los lugares del mundo, incluyendo inevitablemente a la cultura, su producción, su consumo y su comunicación.

Córdoba, la segunda ciudad más grande de Argentina, no es una excepción en esto y sus expresiones culturales (que son muchas, variadas y muy valiosas) se han visto profundamente perjudicadas de diferentes maneras: desde el 19 de marzo estamos en aislamiento social obligatorio, con algunas actividades ya flexibilizadas, pero todavía con nuestros cines, teatros, museos y espacios artísticos cerrados.

Trabajo vinculada a la comunicación de la cultura en tres espacios diferentes de mi ciudad y quiero compartir algunas de las experiencias que se han despertado a partir de esta nueva realidad.

Mi principal ocupaci√≥n es la coordinaci√≥n de la comunicaci√≥n digital del Gobierno de la Provincia de C√≥rdoba, desde una agencia de publicidad. La pandemia, por supuesto, ha atravesado la estructura estatal en todos sus niveles, incluyendo a la cultura que en cualquier contexto es importante y trascendental pero en este lo es a√ļn m√°s: es uno de los sectores m√°s perjudicados y a la vez m√°s necesarios para mitigar, con entretenimiento y contenidos de calidad, los efectos psicol√≥gicos y emocionales del encierro y la incertidumbre.

Con este foco, el área de Cultura del Gobierno de Córdoba creó una serie de propuestas virtuales alternativas para ver desde casa durante el aislamiento: recitales, obras de teatro, lecturas, conferencias y charlas, recorridos de museos. Esto plantea dos grandes desafíos para nuestro trabajo de comunicación:

Por un lado, la virtualidad no resulta tan atractiva como disfrutar de estas cosas en persona, por lo que estamos multiplicando los esfuerzos por comunicarlas a trav√©s de contenidos creativos, impactantes, atractivos, claros, precisos y bien dirigidos a cada p√ļblico.

Por otro lado, una cuesti√≥n pr√°ctica: estamos, por primera vez, trabajando a distancia, cada uno desde su casa. Somos un equipo grande de dise√Īadores gr√°ficos, editores audiovisuales, programadores, productores, redactores, creativos, analistas pol√≠ticos, analistas digitales, planificadores de medios y pautas, directores de arte, coordinadoras.

Discutir, definir, coordinar, producir contenidos, chequearlos, aprobarlos, sin compartir el espacio físico, comunicándonos virtualmente, nos obliga a tener más paciencia, más flexibilidad horaria, más atención, más y más activos grupos de WhatsApp. Pero también nos ha llevado a reforzar nuestra solidaridad laboral y personal, nuestra empatía y nuestra predisposición al buen humor.

En segundo lugar, trabajo en el Cineclub Municipal Hugo del Carril. Fui responsable de Comunicaci√≥n y Relaciones Institucionales durante varios a√Īos y hoy soy miembro de su comisi√≥n directiva.

Abierto en el a√Īo 2001, el Cineclub ofrece desde ese entonces programaci√≥n de cine de calidad y alternativa a la comercial, cursos y talleres y una biblioteca/videoteca muy completa.

Funciona de manera mixta: es un espacio perteneciente a la municipalidad de la ciudad de Córdoba, pero es sostenido casi en su totalidad de manera independiente, por el trabajo de su Asociación de Amigos.

Al estar sin actividades, no hay recaudación alguna; por lo que está en peligro el sostenimiento del espacio, los sueldos de los trabajadores, el mantenimiento de los equipos y el edificio.

Para tratar de evitar que el espacio se cierre, pusimos en marcha la modalidad virtual de los cursos y talleres y lanzamos un bono anticipado con el cual la gente compra un ‚Äúpaquete‚ÄĚ de entradas de cine, descuentos para los cursos y acceso a la biblioteca/videoteca, y puede usarlo a partir del momento que quiera, cuando reabra el Cineclub.

Por supuesto que para todo esto, la comunicaci√≥n es fundamental y un gran desaf√≠o considerando el contexto: las redes sociales son el principal soporte de difusi√≥n (por su bajo costo y porque resultan efectivas), hay mucho p√ļblico en las redes ya que la gente est√° en general con m√°s tiempo libre y en sus casas; pero a la vez hay m√°s invisibilidad, porque la virtualidad obligada hace que haya m√°s publicaciones.

La ventaja es que el Cineclub es un lugar muy querido por los cordobeses, muy valorado por los cin√©filos y uno de los espacios culturales con m√°s trayectoria en la provincia, por lo que la respuesta de los p√ļblicos en general y la prensa cultural ha sido buena y afectuosa. Sin dudas que tambi√©n en esto la comunicaci√≥n ha sido fundamental: el trabajo de identidad y visibilizaci√≥n que realiza el Cineclub desde sus inicios muestra sus frutos.

Finalmente, hago colaboraciones periodísticas para una de las radios de la Universidad Nacional de Córdoba y para algunos medios gráficos locales. Principalmente, recomiendo y comento películas y series. En este contexto en el que no se puede ir al cine, no he tenido más opción que enfocarme en los contenidos que ofrecen las plataformas pagas (como Netflix) y, si bien tienen algunas propuestas interesantes, el contenido novedoso y de calidad es limitado, lo cual ha dificultado mi trabajo.

Pero al mismo tiempo, con el aislamiento, se han abierto nuevos canales, se han liberado algunos contenidos art√≠sticos a los que antes era m√°s dif√≠cil o imposible acceder y se generan eventos con alcance global. Es el caso, por ejemplo, del festival de cine online We Are One, iniciativa del festival de Tribeca y del que participaron m√°s de 20 festivales prestigiosos de todo el mundo: Berl√≠n, Locarno, Londres, Rotterdam, Cannes, Nueva York, San Sebasti√°n, Toronto y Venecia, entre otros. Cosas como esta dan a los p√ļblicos y a los periodistas alternativas novedosas.

El punto en com√ļn que encuentro en cada una de estas labores en cuanto a las particularidades que implica en ellas la pandemia y el aislamiento social es que, como en cualquier crisis, hay obst√°culos y problemas pero tambi√©n hay aprendizajes y desaf√≠os.

La cultura y la comunicaci√≥n son siempre tareas complejas, a√ļn m√°s en tiempos de dificultades sanitarias, econ√≥micas y sociales. Esto es una responsabilidad que implica esfuerzos pero que tambi√©n nos est√° dando crecimiento y alegr√≠as profesionales y humanas.

Además, la satisfacción por el trabajo bien hecho es, en momentos como este, también mayor porque nuestra labor cobra más importancia.

Licenciada en Comunicación Social.

Diplomada en Políticas Culturales para el Desarrollo Local.

Coordinadora de Comunicación Digital de Gobierno de Córdoba en agencia de publicidad JPG Grupo de Comunicación.

Miembro de la comisión directiva del Cineclub Municipal Hugo del Carril.

Periodista cultural.


Rebelarse es deshacerse

Entrevista- manifiesto con Nara Mansur

Querida Nara: esta es una conversaci√≥n descoordinada, no simult√°nea. Este es un chat a destiempo, que imaginemos, lo hacemos desde un Facebook ‚Äúde palo‚ÄĚ con una conexi√≥n ‚Äúde palo‚ÄĚ en un pa√≠s de palo.

Las preguntas ‚Äúen negritas‚ÄĚ son las de siempre, las que salen en los peri√≥dicos y en los boletines, aquellas que los mismos entrevistados terminan odiando con el paso de los a√Īos. Esas, que no pueden faltar porque vienen por la libreta como el cloro, ahora con esto del Coronavirus.

Las interrogantes que aparecen ‚Äúen cursiva‚ÄĚ me preocupan a m√≠, y no son necesariamente teatrol√≥gicas ni importantes para el resto del mundo ni del arte, o tal vez s√≠. Las pregunto porque necesito saber lo que piensan determinadas mujeres al respecto, porque creo que t√ļ puedas decir algo que a m√≠, nuevamente en lo personal, me sirva, me alivie, me inquiete.

Nara, siempre has entendido la teatrolog√≠a y la dramaturgia, √≠ntimamente ligadas, al teatr√≥logo como creador y al dramaturgo como investigador, te√≥rico, cr√≠tico. Estos universos son vistos por muchos todav√≠a, como espacios antag√≥nicos. ¬ŅPor qu√© a√ļn sucede esto en tu opini√≥n?

Creo que esa idea tan obvia de complementariedad ‚Äďsi pensamos en el ideario que sostiene la creaci√≥n de esas carreras, del plan de estudios en la Facultad‚Äď no se implementa tanto en la pr√°ctica, en las formas de pensamiento y de la producci√≥n, el trabajo. Lo pienso m√°s radicalmente desde la lejan√≠a y en recordar el seminario que impart√≠, de dramaturgia, en pensar otra vez el programa de estudios, porque creo que no es com√ļn ‚Äďno sucede en Argentina al menos‚Äď ‚Äúestudiar‚ÄĚ teatrolog√≠a (fundamentalmente esta especialidad) o dramaturgia inmersos en una escuela de arte de nivel universitario y no como parte de estudios filol√≥gicos. Pienso que yo ser√≠a una persona completamente diferente si me hubiera graduado de la Facultad de Artes y Letras de la UH, por ejemplo.

Primera lectura de Venus y el alba√Īil, Jornadas organizadas por Tablas Alarcos, Teatro Nacional de Gui√Īol, 2005/ cortes√≠a de la entrevistada

No s√© si llegan a entenderse, pensarse, como antag√≥nicas, ser√≠a quiz√°s too much, pero s√≠ por separado, como si le exigi√©ramos operaciones y efectos de lectura distintos; y somos nosotros, los propios colegas los que muchas veces descalificamos o somos incapaces de crear este tipo de funcionamientos y/o de convivir con operaciones m√°s experimentales, que no acuerdan con la mayor√≠a de lo que se produce o con lo m√°s evidente de la tradici√≥n, lo m√°s ‚Äė‚Äôlegible‚Äô‚Äô.

Las formas están en continuo peregrinaje y mutación. Hay un trabajo con la palabra poética arduo en parte de nuestra dramaturgia, una palabra que no se acerca de manera representativa al teatro sino que presenta su propia invención, su reflejo grotesco, artificial, ambiguo… una marca muy evidente es la de las reescrituras de la tragedia, las continuidades vernáculas de esa mitología (la tragedia griega y el teatro latinoamericano parecieran genéticamente unidos).

En Cuba estamos saturados de una forma de entender el discurso, ‚Äúla palabra p√ļblica‚ÄĚ, por eso siempre hay una dial√©ctica de apropiaci√≥n de verdad y verosimilitud. Cuando una se pasa viviendo fuera unos a√Īos se muestra m√°s n√≠tidamente este dogma liberal de entender a Cuba entre el pintoresquismo y la opresi√≥n‚Ķ y la limosna. Es doloroso, siento que hay algo de nuestro orden cultural que se ha perdido para siempre entre desgobiernos, manipulaciones y equ√≠vocos, sobre todo la idea de vida y ritual, de comunidad.

Nara Mansur, Mariano Dames y Guillermo Esborraz en Charlotte Corday. Poema dram√°tico con m√ļsica, Buenos Aires, 2018

Yo pienso que es el ISA, la formaci√≥n que tuve all√≠ la que me hace pensar que por ejemplo, no me interesa la idea de calidad para pensar en un texto teatral ni un espect√°culo (esas palabras: excelencia, eficacia‚Ķ como si uno preparara habitaciones de un hotel, horneara pizzas, fuera gerente de una empresa…) me interesa la investigaci√≥n que conllevan, las asociaciones que provocan, la manera en que se insertan en el debate art√≠stico, pol√≠tico y social de su √©poca, la discusi√≥n (tensiones, acuerdos) que generan con sus contempor√°neos, todo lo que ese texto no quiere ser en relaci√≥n a su herencia, a su memoria; todo lo que se inventa como nuevo o lo que quiere hacer pasar por nuevo y es su memoria olvidada o escamoteada, su propia ignorancia.

Estamos en un momento confuso, de gran disputa simbólica. Porque este es un presente de guerra por los símbolos, por los rituales en el que no parece haber acuerdo en torno a la verdad, a la razón.

Entonces creo que esta distancia puede que suceda porque todav√≠a los espacios de circulaci√≥n parecen discurrir por caminos separados: pensemos en la posibilidad de acompa√Īar las obras con textos cr√≠ticos bien precisos, en una cr√≠tica que no califique, que no necesite a la puesta en escena para que le d√© legalidad a esa obra.

Las obras necesitan lecturas cr√≠ticas, lecturas d√≠scolas, creativas, necesitan que el espacio de preguntas y complejidad que crean, la cr√≠tica las reconozca o se invente otras pero que las visibilice‚Ķ no me refiero a la cr√≠tica puntual sobre una funci√≥n, me refiero a una cr√≠tica que acompa√Īa como acompa√Īa un amigo, un amante: discute pero ama, problematiza pero se siente parte de una misma cosa, no te tira por el balc√≥n.

Por otro lado, mi experiencia en el Seminario de Dramaturgia, cuando uno puede dirigir, coordinar un espacio como ese, es que está todo el tiempo posibilitando la discusión sobre las propias obras (lo personal allí, el grupo allí) que se van creando pero también hacia el panorama que tenemos alrededor de nosotros, con la propia bibliografía, con la selección, la toma de conciencia que cada uno puede hacer sobre lo que toca su sensibilidad, también esas obras a las que uno abandona o pasa de largo… Eso se discute, no hay censura ni ofensa, es todo parte de lo mismo.

¬ŅCu√°l es la delgada l√≠nea que separa la performatividad de la representaci√≥n, lo real de lo ficcional, la escena del crimen de la reconstrucci√≥n de los hechos?

Digamos que son todas l√≠neas delgadas, que los t√©rminos afloran, que se necesitan los t√©rminos para nombrar las formas del trabajo y en los √ļltimos a√Īos para nombrarse a s√≠ mismo. No parecen tanto formas de trabajo, sino marcas porque como nunca antes, el artista necesita venderse y poder ubicarse en el mercado. Son estrategias de performatividad donde no sabemos bien cu√°l es la obra del artista sino m√°s bien al artista como obra: su capacidad de respuesta, de sobrevivencia, de empat√≠a y mutabilidad.

Performance es una palabra √ļtil, que pareciera va a distinguir pero ya se volvi√≥ hasta vulgar, com√ļn. Por otra parte no es muy saludable dejarlo en la percepci√≥n solamente, como si el espectador, el ‚Äúvidente‚ÄĚ lo decidiera todo, lo supiera todo, fueran √©l y su libertad, su verdad, su dinero‚Ķ Vuelvo a la cr√≠tica, en las formas de invenci√≥n y de an√°lisis, de generar preguntas, especular, distinguir, crear series, narrativas de unas obras y otras, de unas experiencias y otras, por fuera de las evidencias ya estipuladas, como puede ser una generaci√≥n determinada.

Pensemos que si los pol√≠ticos desde hace a√Īos se entrenan, se preparan, dise√Īan sus discursos y apariciones en p√ļblico, son asesorados para estas relaciones y ‚Äúartes vivas‚ÄĚ, c√≥mo nos desmarcamos, qu√© esperanzas podemos tener si ficci√≥n, performance son ya variantes del crimen, reconstrucciones de esos ‚Äúestados‚ÄĚ y hechos.

cartel de Ignacio & Mar√≠a, montaje de Julio C√©sar Ram√≠rez, Teatro D’ Dos, La Habana, 2010

Lo performativo lo asociamos a cierta espontaneidad, a una renuncia al sistema hegem√≥nico, a la repetici√≥n, al ensayo, a la idea de espectador anestesiado que consume en su butaca‚Ķ pero tampoco esto es una l√≠nea infranqueable…

Es fundamental para los pa√≠ses emergentes, para los que siempre estamos discutiendo soberan√≠a, independencia, pol√≠ticas culturales inclusivas, no perder la memoria: ¬Ņde qu√© se trata nuestra emancipaci√≥n, qu√© nos descoloniza hoy, qu√© se nos est√° olvidando hoy, qu√© hay de fundamental y de superfluo en los estados de la movilizaci√≥n actual, c√≥mo nos relacionamos con nuestras vanguardias, c√≥mo nos interpelan hoy?

En un momento en el que ‚Äúla especializaci√≥n‚ÄĚ parece ser la mejor manera desde formar a un profesional, obrero, artista, frente al intrusismo profesional, ¬Ņcrees en el tipo de creador que es autor, performero, director, realizador?, crees en el ‚Äútodos hacemos de todo‚ÄĚ. ¬ŅEs posible llevar todos esos perfiles sin perderse demasiado?

Si hay intrusos es porque otros han dejado un vac√≠o, han hecho silencio o los hemos olvidado. Es muy dif√≠cil, lo hacen personas muy talentosas y/o muy aventureras. Podr√≠amos pensarlo desde el deseo. Como aperturas del deseo, de formas de la realizaci√≥n y la independencia. Es un s√≠ntoma, un comportamiento que existi√≥ siempre: algo similar hicieron Nemir√≥vich D√°nchenko, Ferdinando Taviani, Ludwig Flaszen, y entre nosotros, Rine Leal, Rosa Ileana Boudet, Raquel Carri√≥, entre tantos ejemplos que pudi√©ramos traer aqu√≠‚Ķ ninguno de ellos hac√≠a una sola cosa pero incre√≠blemente ahora no vemos toda la creatividad que supone trabajar en las instituciones, en el servicio p√ļblico: los m√ļltiples oficios, trabajos, labores de imaginer√≠a y v√≠nculos que supone.

Son recientemente las redes sociales, un uso m√°s democr√°tico de la tecnolog√≠a (fotograf√≠a, la posibilidad de publicaciones digitales, etc.) la que nos hace pensar en que solo est√° pasando ahora esa operaci√≥n multitareas, de m√ļltiples desempe√Īos. Uno se pone a pensar en Vicente Revuelta o Flora Lauten, c√≥mo hubiera sido su magisterio, su legado, la red de influencias, sus acciones art√≠sticas si hubieran tenido disponibles estas herramientas, estas situaciones de exploraci√≥n de lo creativo de tal inmediatez y comunicabilidad como las vivimos ahora.

Pero s√≠ hay intrusismo, hay mucho disparate circulando, mucho ego desplegado en nombre de la poes√≠a, de lo period√≠stico, de lo art√≠stico, ¬Ņpero no estamos todos un poco perdidos?, ¬Ņno estamos descentrados, llenos de a√Īoranzas, mir√°ndonos en espejos ajenos, simulando inquietud, simulando alegr√≠a, confianza? Hay argumentos que las ciencias sociales, la historia, la investigaci√≥n traen consigo que son precisos, espec√≠ficos y no son sustituibles ni intercambiables con pareceres, opiniones o el documento personal de cualquiera de nosotros. Y as√≠ en cada √°rea de estudios.

Alejandra Maldonado y Cristopher Cancel-Pomales en Venus y el alba√Īil, montaje de Aravind Adyanthaya, The Loisaida Inc. Center, Nueva York, y Casa Cruz de la Luna, Puerto Rico, 2016. Foto: Angel L. Matos/ cortes√≠a de la entrevistada

El conocimiento tiene un enorme valor y pareciera diluido, escamoteado, en estos d√≠as por esta opinolog√≠a, sentimentalidad, democracia de los yoes diciendo, nombrando, vaticinando, recordando‚Ķ. Pero esto es as√≠ y seguir√° siendo as√≠ y hablaremos de esta democracia directa ‚Äďdigamos‚Äď a la anterior representativa, en la que tantos quedaban fuera, porque era m√°s elitista, jer√°rquica, burguesa finalmente… La gran pregunta es qu√© leer, a qu√© atender, d√≥nde est√°n mis decisiones y c√≥mo las hago interactuar, qui√©n me influencia, c√≥mo rastreo, c√≥mo estudio, c√≥mo nombro lo que hago, con qui√©nes trabajo, finalmente las ideas, la ideolog√≠a, la disponibilidad al debate y no a la fe.

Es de enorme potencia ir de un lado a otro, experimentar, estudiar, tomarle el pulso a nuevas herramientas… creo que abre puertas, posibilidades de trabajo, de que te convoquen, te hace abrir el espectro de colegas y gente con la que interactuar, por ejemplo.

Tambi√©n porque muchas de estas funciones son m√°s visibles en las redes: es m√°s f√°cil encontrar un video en youtube que un poema de un libro publicado en Cuba o donde sea. Esta idea trae consigo otras muchas, donde la democracia parece ser la meta y tambi√©n es un problema o un desaf√≠o o quiz√°s la zona del trabajo colectivo m√°s urgente. ¬ŅQu√© se democratiza: el saber, el acceso al estudio, los textos de las ciencias sociales, la historia, la filosof√≠a o todas estas variables de la autoayuda mundial que pareciera que estamos escribiendo, leyendo, subrayando, repitiendo, consumiendo? ¬ŅEl dogma de la publicidad con otro aspecto?

¬ŅCu√°les son los impulsos, obsesiones, experimentos, preguntas, revelaciones, qu√© m√°s se repiten en tu escritura? Esos que persisten y te han hecho escribir todos estos a√Īos.

La idea de la revoluci√≥n libertaria y democr√°tica encarnada en la mujer, en las propias ideas que no son las del poder. La idea de la pasi√≥n, √ļnica y desdoblada, la intimidad, la idea del hombre (‚Äúla belleza del marido‚ÄĚ dir√≠a Anne Carson) y de los hombres amantes, aband√≥nicos, presentes. Un mismo hombre del que me enamoro siempre que es h√©roe y pobre diablo simult√°neamente. La obsesi√≥n √©pica en una lectura subconsciente, tremendamente subjetiva. La amenaza de esa subjetividad siempre intervenida por el afuera que ama y manipula y distorsiona voz, imagen. La pregunta por la comunidad, por los estadios de la vida ritual. La pregunta por la condici√≥n filos√≥fica que encarna el teatro pero tambi√©n la costumbrista, la chancleta (¬Ņpor qu√© pienso en Sartre y Simone de Beauvoir, en Jos√© Mart√≠ y la rumba a un mismo tiempo; en El arca y en Un novio para Veneranda; en una tribuna, en unos zapatos con flores en los tacones y en los helechos de la Sierra Maestra; en Lawton y en Par√≠s; en el pop repetitivo televisivo que le dio voz a mi sentimentalidad, y en el sacrificio; en acciones colectivas cuasi religiosas, en la captura de los ideales, en esa cosificaci√≥n siempre acechante.

Charlotte y el animal, de Martha Luisa Hern√°ndez y Andrea Doimeadi√≥s, Teatro El P√ļblico, 2015/ cortes√≠a de la entrevistada

El pensamiento como masacre, tambi√©n el ‚Äúsin sentido‚ÄĚ de la asociaci√≥n surrealista me interesa mucho, ese delirio que va de la neurosis al alumbramiento, a la lucidez. Me interesa pensar que una obra de teatro contiene muchas obras a su vez (pienso que eso trat√© de hacer en¬† Chesterfield sof√° capiton√©, por ejemplo, todas esas obras que quiso ser, esos deshechos, esos cad√°veres adentro de m√≠ misma, de un mismo texto, el ensayo que despliega en su propio l√©xico, la terminolog√≠a que lo hace af√≠n con todo lo que antes lo intervino, como un acto carnal, desmesurado.

La primera pregunta es ¬Ņqui√©n soy en el amor?, aunque aparezca ahora, como retardada, que me olvid√©. Me interesa lo que me resulta dif√≠cil, lo que me exige cambiar, la sensaci√≥n de que no me alcanza con lo que tengo y hay que ir por m√°s, m√°s a pesquisar, a rastrear, me pregunto por lo innombrable que nos da miedo, todo lo que no entendemos y nos da una patada, lo sensible que es propio, esas obras que te tratan como a un igual y te invitan a subirte a su carrusel, no a que te quedes est√°tico deserotizado mirando, mirando su pulcritud, su decencia, su maniobra tan f√°cil de aplaudir, su benevolencia. Se repite el desaf√≠o y el fracaso, el grito y la callada por respuesta, el gesto amoroso y el miedo. Lo que nos viene dado y el hambre, la carnicer√≠a, el circo‚Ķ que irrumpe en medio del amor.

Luego de vivir en otro pa√≠s, tan distinto, ¬Ņes tan dif√≠cil como algunos cuentan reencontrarse como escritor en un nuevo paisaje, en los nuevos rostros? ¬ŅEso de que el contexto te condiciona es tan real como muchos afirman? Si pudieras establecer una comparaci√≥n entre tu escritura antes y despu√©s, ¬Ņqu√© l√≠neas han continuado y cu√°les se han redireccionado hacia otras zonas investigativas? ¬ŅQu√© has estado haciendo en Argentina todos estos a√Īos?

Es muy evidente que he tenido más tiempo, así que es importante tener tiempo para escribir, no es juego… no todo el tiempo porque también creo que se vuelve contra uno (al menos, contra mí). Me gusta la idea de trabajar por encargo, me pasó con obras como Educación sentimental, Chesterfield sofá capitoné, que fueron pedidos en el marco de un taller; y ahora la reescritura de Orlando junto Agnieska Hernández, Rogelio Orizondo, Fabián Suárez, Martha Luisa Hernández Cadenas, Marien Fernández, Yunior García y Norge Espinosa, convocados por Carlos Díaz.

Me siento cada día más distinta y más sola, trabajo, me relaciono con argentinos poetas, dramaturgos, investigadores de teatro. Da un poco de miedo la especificidad, la marca nacional que no se borra, la identidad no es una pose, es algo absolutamente real, tangible, es tu corazón bombeando, también trabajas con bibliografías distintas o incluso trabajando con la misma bibliografía las haces funcionar de otra manera, de interpelar distinto…

Me dediqu√© varios a√Īos a la investigaci√≥n sobre el teatro de Pompeyo Audivert, a su m√©todo de trabajo, a todo lo que sucede en su Estudio, al que asist√≠ y donde tom√© clases varios a√Īos, despu√©s me baj√© y observ√©, dir√≠amos que por tres a√Īos o cuatro a√Īos, algo as√≠. Es un trabajo bastante contracorriente a lo que sucede en el teatro de Buenos Aires, que est√° tomado en su mayor√≠a por una actuaci√≥n representativa, con principios dir√≠amos stanislavskianos de organicidad, verosimilitud, etc.

El m√©todo de Audivert es el de armar improvisaciones colectivas que √©l llama m√°quinas teatrales donde el sustrato, la materia prima de esa palabra a explorar, es la poes√≠a y ciertos mitos nacionales: h√©roes, territorios, equ√≠vocos, objetos, etc. Las escenas m√°s bellas que he visto en mi vida las vi en esos a√Īos de entrenamiento en el Estudio El Cuervo, lo que el teatro hace y dice, lo que el teatro arma y desarma con las personas, con nuestros estados de √°nimo, con la sensibilidad personal.

Con Pompeyo armamos un libro que en la versión preparada/curada por mí permanece inédita pero él ha elegido algunas zonas del libro y lo ha editado recientemente; ahí aparece algo de lo que investigué durante ese tiempo y con posterioridad. Me gustaría armar un taller de crítica solo en relación con ese trabajo (a un trabajo de crítica participante, diríamos), del que un crítico forma parte, de lo que hace, del libro que prepara y del libro que pierde, del fracaso, de la autoridad individual en el teatro y de las variables para enfrentar la máxima pasión y también la pérdida, la no pertenencia, los adioses que la crítica activa y niega.

cartel de Ignacio & María, montaje de Festival di Teatro di Napoli, Italia, 2018

Chesterfield‚Ķ es la √ļnica obra que he publicado desde que estoy aqu√≠ y me parece mi mejor obra en todo sentido porque contiene muchos teatros dentro de una obra, efectos, sonoridades, el afuera y el adentro, la mirada desde fuera de Cuba sobre nosotros, sobre lo leg√≠timo de nuestras decisiones, la pregunta por la acci√≥n propia, la mano propia, la pregunta por la acci√≥n de los otros, las distorsiones,‚Ķ pero las veo como cuestiones oblicuas. Me interesa esta idea de lo oblicuo, no el af√°n evidente y enf√°tico que siento que es el tono predominante por nuestra situaci√≥n de angustia y de hartazgo.

Leo Charlotte Corday‚Ķ ahora como ‚Äútransparencia‚ÄĚ y sin embargo hace poco una actriz contaba que hab√≠a abandonado el montaje de esa obra porque le parec√≠a ¬°muy cr√≠ptica! ¬°Alabao! Me pareci√≥ incre√≠ble leer esto y me lleg√≥ el mensaje, ¬°ja! de la necesidad de textos que reflejen de forma m√°s directa los estados de la realidad(1).

Creo que Buenos Aires me ha dado o me ha impregnado algo, leve ‚Äďpienso que leve‚Äď, de este sentido de la oblicuidad. No me interesa la opinolog√≠a, el testimonio banal de mi vidita; con todo eso quiero hacer una bomba o una aventura m√°s conceptual.

Mis dos √ļltimos libros de poes√≠a (El trajecito rosa, Arpegio) he querido encararlos as√≠. Entonces estar fuera de Cuba es un dolor enorme porque uno pierde la inmediatez del espacio de creaci√≥n y circulaci√≥n que le son propios, que te identifican, que son ‚Äúla naturaleza‚ÄĚ.

Desde Buenos Aires he continuado pensando y hablando y recreando a Cuba en cada cosa que hago: pude preparar la selecci√≥n y el estudio introductorio del teatro de Virgilio Pi√Īera, pensando en un lector argentino, pensando en qu√© decirle de nuevo de este autor tan amado que no sea a√Īadir gestos al estereotipo y a todo lo que en este pa√≠s se conoce de √©l. Me interes√≥ contar que fue el dramaturgo m√°s le√≠do y llevado a escena en los a√Īos 90, de c√≥mo su dramaturgia encarn√≥ la idea de lo contempor√°neo para mi generaci√≥n.

Escrib√≠ tambi√©n estudios introductorios a los teatros completos de Iv√°n Turgu√©niev y Ant√≥n Ch√©jov, la mayor parte de sus obras se tradujeron entonces por primera vez directamente del ruso. Uno sabe que est√° escribiendo para una ciudad, un pa√≠s, un gremio ‚Äďel del teatro‚Äď que se ha formado como lector, como espectador, como ciudadano en coordenadas muy distintas a las m√≠as, a las nuestras.

La idea de lo latinoamericano es en lo primero en lo que no hay coincidencias. Este es un pa√≠s que vive otro tipo de soledad que en un punto se parece a nuestra insularidad. Siento que Cuba en medio de su crisis permanente est√° atravesada por circulaciones mucho m√°s contaminantes. La escena de Buenos Aires es de gran autonom√≠a, la siento ensimismada, autocomplaciente, con su mitolog√≠a de cera poco curiosa y deseosa de mezclarse, de ser intervenida… pero inmensamente productiva.

cartel de Ares (Ar√≠stides Hern√°ndez) para Charlotte y el animal, de Martha Luisa Hern√°ndez y Andrea Doimeadi√≥s, Teatro El P√ļblico, 2015

El ciclo de Dramaturgias posibles que aparece reflejado en los Cuaderno de Picadero y que coordinaste en Buenos Aires, es hermoso y abarcador.

Dramaturgias posibles es el ciclo que creé y he coordinado desde 2013. Los cuadernos(2) fueron una invitación del Instituto Nacional del Teatro. Me interesaba poner en discusión el término dramaturgia entre los creadores, explorar formas de trabajo, de apropiarse de procedimientos, también la instancia pedagógica de la dramaturgia aquí.

Es una entrevista en p√ļblico que hago a un invitado o varios, que habitan un amplio espectro de saberes, filiaciones y pertenencias: desde escritores de teatro a la manera m√°s convencional, a actores, actrices, directores, core√≥grafos, dise√Īadores. Algo a lo que la cr√≠tica escasamente tiene acceso, que es la cocina, el testimonio vivo de los procesos.

Para mí es un gran desafío porque muchas de las obras se escribieron o se presentaron antes de mi llegada aquí, así que es una conversación entre teatros fantasmáticos, que conozco por textos críticos, testimonios o escasos videos junto a la producción actual de ese artista.

Luego de pasar tres a√Īos sin venir a Cuba, ¬Ņqu√© encontraste Nara?

Siempre encuentro mucho cari√Īo y eso me emociona y no puedo dejar de estar agradecida (‚Äúalgo habr√© hecho bien‚ÄĚ, pienso). La crisis se ha agudizado y es imposible de eludir, cuando sabes que las imprentas est√°n paradas, que los medicamentos faltan en la farmacia, sumada a las carencias que ya sabemos acumuladas de hace d√©cadas. Qu√© se puede sentir sino es un gran dolor. Cualquiera se da cuenta de que eso tiene que parar en alg√ļn momento, que no se puede vivir eternamente en ese estado de crisis que asfixia, desmoraliza, enferma. A la vez, la vida contin√ļa, y pasan muchas cosas importantes en nuestro √°mbito: libros como los de Taim√≠ Di√©guez, que present√©, o el de poes√≠a de Martha Luisa Hern√°ndez Cadenas, o la compilaci√≥n Lecturas atentas preparada por Mabel Cuesta y Elzbieta Sklodowska, junto a lo que yo misma hice esos meses: la presentaci√≥n de Arpegio en la que participaron poetas muy queridos y valiosos (Soleida R√≠os, Susana Haug, Jamila Medina, Larry Gonz√°lez, MLHC), el taller de dramaturgia que ustedes me invitaron a impartir en la Biblioteca Nacional, por ejemplo. Esos d√≠as en La Habana se desarroll√≥ la acci√≥n comunitaria y art√≠stica ‚ÄúHabitar el gesto‚ÄĚ, coordinada por Karina Pino, Dianelis Di√©guez y Mait√© Hern√°ndez, donde quiero leer con orgullo los devenires de nuestra teatrolog√≠a.

¬ŅT√ļ extra√Īas el aula, el Seminario, los alumnos?

portadilla tablas

S√≠, los extra√Īo. Extra√Īo tambi√©n la disponibilidad de ellos, algo que tiene que ver con¬† querer ser artista todo el d√≠a de tu vida, a todas horas. Hay algo de la condici√≥n aficionada, no profesional del artista, del tallerista aqu√≠ que es completamente diferente a eso. Me recuerda esos a√Īos 80 cubanos y las casas de cultura llenas de ‚Äúpueblo‚ÄĚ despu√©s de las cinco de la tarde, el teatro de aficionados en las universidades y centros de trabajo. Me acuerdo estando en la escuela primaria haciendo peque√Īas escenas para reuniones de padres y encuentros m√°s tem√°ticos en relaci√≥n con la familia, la comunicaci√≥n, el estudio Y tambi√©n me he acordado mucho en estos a√Īos de la sala teatro Cheo Bri√Īas, en el pasaje del mismo nombre, perpendicular a la calle Reyes, en Lawton, a dos cuadras de mi casa, donde se pon√≠an obras, peque√Īas zarzuelas, sketches. Los vecinos cantaban, era todo vecinal, comunitario, alegre, ‚Äúmenor‚ÄĚ, se hac√≠a entre todos los que quer√≠an, hab√≠a mucha gente de m√°s de sesenta a√Īos y la muchachada imprescindible‚Ķ Son instancias distintas de lo aficionado las de aquellos a√Īos de Cuba y lo que vivo en Buenos Aires. Todo el teatro independiente, ese teatro que se investiga en papers universitarios en congresos internacionales sobrevive en una enorme precariedad econ√≥mica, por el puro deseo y amor de los actores, actrices y talleristas que lo sostienen. La mayor√≠a de esos artistas no han tenido una formaci√≥n acad√©mica y van de un estudio teatral a otro, no s√© si vale usar la palabra entrenamiento pero es pr√°ctica viva y constante, pura vocaci√≥n y amor.

As√≠ que el seminario del ISA, como tantas cosas de Cuba, es esa rara mezcla de posibilidad elitista con carencia, de ‚Äúestar en el arte y no en la realidad‚ÄĚ, de estar absortos, contemplativos y con hambre. Ahora doy talleres privados y cl√≠nica de obra a gente muy diversa, en cuanto a formaci√≥n, a edad, a po√©ticas.

¬ŅCu√°ndo empezaste a escribir, a ser publicada y a ser le√≠da con fervor, a ser seguida por estudiantes que como Rogelio Orizondo luego, se convirtieron en dramaturgos pol√©micos, interesantes, multipremiados, representados? ¬ŅC√≥mo fue ese tr√°nsito y qu√© hac√≠as antes? T√ļ misma dijiste una vez que empezaste tarde, ten√≠as treinta y tantos‚Ķ ¬ŅTarde, por qu√©?

Empec√© a escribir teatro ya en 2000, hab√≠a cumplido treinta a√Īos. Recuerdo esos a√Īos 90, mis primeros tiempos en Casa de las Am√©ricas, junto a Rosa Ileana Boudet y Vivian Mart√≠nez Tabares, cuando comenc√© a participar de la edici√≥n de la revista Conjunto, de los encuentros internacionales que se convocaron, recuerdo claramente que llegu√© al Departamento de Teatro y se estaba terminando de editar el n√ļmero 99 que contiene un texto de Guillermo G√≥mez Pe√Īa (Border Brujo). Ya entrados los 2000 vino a presentar uno de sus performances a Mayo Teatral. Rosa Ileana publica en 1995 Morir del texto, una antolog√≠a que me parece fundamental para entender la idea de dramaturgia que todav√≠a creo vigente, en la que uno pod√≠a encontrarse √ďpera ciega, Safo, La paloma negra, Manteca, Los equ√≠vocos morales, Team ball, y m√°s‚Ķ Parec√≠a un momento de enorme fuerza en medio del p√°ramo. Ese libro contiene una propuesta de convivencia de ideas muy personales y potentes en relaci√≥n con la palabra en el teatro, en c√≥mo habitar el espacio literario del teatro.

Entonces en 2000 escribo Ignacio & Mar√≠a y tuvo una hermosa acogida porque,¬† entre otras, fue finalista de la primera edici√≥n del Premio Virgilio Pi√Īera. Me¬† acuerdo de dramaturgos como H√©ctor Quintero, Gerardo Fulleda o Freddy Artiles –que uno pensar√≠a tan distantes de lo que hago–, pues ellos fueron muy generosos en esas primeras lecturas en p√ļblico de la obra y dijeron: ¬°poeta dram√°tica!, a lo que yo respond√≠ ¬°oh, Charito!, ja! y me fui a leer de ese g√©nero y sus secuelas, y entend√≠ que Charlotte Corday… deb√≠a llevar ese subt√≠tulo. Digamos que siento que me hice dramaturga/poeta dram√°tica en la redacci√≥n de Conjunto, trabajando textos de √≠ndole tan distinta como lo que ha publicado la revista (ensayo, periodismo, testimonio, entrevista, diarios, cartas‚Ķ) tambi√©n pensando esos textos en relaci√≥n con las im√°genes (fotos, ilustraciones, tipograf√≠as: dise√Īo gr√°fico‚Ķ), y viendo teatro, como todos nosotros. Yo termin√© el ISA y sent√≠a que no sab√≠a nada, cuando estudiaba all√≠ apenas se hablaba de poes√≠a, de los v√≠nculos entre poes√≠a y texto teatral, eran los a√Īos de la ‚Äúf√°bula‚ÄĚ, como si solo la acci√≥n narrativa de la ficci√≥n pudiera sostener al texto‚Ķ finalmente decid√≠ estudiar Teatrolog√≠a, as√≠ que a veces no sale todo como uno quisiera desde el principio y los veinte a√Īos; despu√©s hay sorpresas si uno est√° atento‚Ķ hay esperanzas… ¬°ja!

Rogelio Orizondo es un gran artista y adem√°s de su poes√≠a y de sus textos para el teatro, me interesa sobremanera ‚Äďy tiene que ver con la primera pregunta‚Äď cuando despliega su accionar cr√≠tico; cuando siendo profesor de Historia del Teatro en la Facultad, por ejemplo, asociaba textos como La noche de los asesinos, Los siete contra Tebas y La casa vieja para pensar la familia, los v√≠nculos entre hermanos, la idea de innovaci√≥n dramat√ļrgica en el periodo, las escisiones ideol√≥gicas.

Pero Rogelio no es una excepci√≥n; me siento unida, ‚Äúparte de un mismo proceso‚ÄĚ a colegas de todas las generaciones. La historia del teatro cubano, volver sobre esos estudios, siento que es lo m√°s importante ahora. Si tuviera la posibilidad de auspiciar, de organizar un seminario o taller invitar√≠a a la gran Rosa Ileana Boudet, que ha venido escribiendo una serie de libros fundamentales para el corpus de la historiograf√≠a teatral cubana y que la mayor√≠a de nosotros, en Cuba y fuera de Cuba, desconoce.

¬ŅQu√© nos diferencia de los hombres en lo po√©tico, en lo humano, en lo esencial, en lo general? ¬ŅQu√© es la soledad para ti?, ¬Ņqu√© es la tristeza?, ¬Ņqu√© es la nostalgia?, ¬Ņqu√© es el amor?, ¬Ņqu√© es el sexo?, ¬Ņqu√© es la lealtad?, ¬Ņqu√© es la felicidad?

No hay palabras en el mundo para contar las experiencias más radicales, como amar a un hijo, o la muerte de la madre o vivir en otro país. Todo eso es soledad, vacío, un tipo de imposible, de pobreza extrema. Se vuelve todo bastante inhóspito e innecesario.

La mujer est√° asociada a una pol√≠tica del cuidado, siempre el mundo espera que nosotras cuidemos, acompa√Īemos, amemos, cocinemos‚Ķ se habla mucho de esto √ļltimamente. El tiempo, el trabajo, el no dinero, la soledad. Pienso en c√≥mo las mujeres hemos sido recompensadas por nuestras acciones amorosas, familiares: veneradas y amordazadas a un mismo tiempo.

 Creo que no le tenemos miedo a la idea del dolor, a trabajar con el dolor, con el dolor del cuerpo y del alma, a tematizar todo eso, y a probarlo en carne propia, con las palabras cuando escribimos que también son carne.

Creo que las mujeres tenemos m√°s posibilidades de cambiar las reglas, por eso es imperdonable que las mujeres al mando o las m√°s exitosas reproduzcan modelos creados por hombres, las mismas costumbres. Pareciera que este es el momento de las escritoras y especialmente de las escritoras lesbianas y trans, por el inter√©s que despiertan sus producciones, as√≠ como las escrituras de otros grupos sociales que han sido discriminados e invisibilizados. Por otra parte, todas las que no nos interesa el poder, nos preguntamos qu√© hacer, c√≥mo accionar, c√≥mo contar lo que hacemos, qu√© se puede cambiar, qu√© no repetir, c√≥mo trabajar y juntarse… o quiz√°s es porque ¬°nos interesa el poder!

Esa pregunta quién soy en el amor me parece precisa, me identifico con esta interpelación a mí misma, a los recorridos amorosos de una. Ayer me dijo un amigo muy querido que sentía que yo estaba de vuelta de muchas cosas pero al rato, que era muy idealista, así que esto quizás tiene que ver con la nostalgia, con la memoria de lo que hemos sido, con la ética fundamentalmente, pero también con el arrebato que nadie nos quita y que se sigue llamando ilusión. Y

¬†hacia delante, m√°s incertidumbre que escoba enredada, Sara Ahmed escribe en La promesa de la felicidad: ‚Äúrebelarse es deshacerse, es no reproducir una herencia‚ÄĚ y que ‚Äúel futuro feliz es el futuro del quiz√°s‚ÄĚ. Siento que el mandato de la felicidad es tremendo, que las mujeres artistas y escritoras tambi√©n padecemos el mandato de ser hipersexuales, de estar siempre erotizadas, calientes, contentas. Siempre vigiladas, nos contabilizan todo: parejas, hijos, crianza de los hijos, casa limpia, libros en tu casa que se pueden ver en las fotos, amistades influyentes, cantidad de amigas, cantidad de libros publicados, empat√≠a con el mundo, sentido del humor, poder de circulaci√≥n, traducciones, poder de encantamiento‚Ķ Es agotador‚Ķ y me pregunto si los textos, nuestras escrituras producen eso, si todo eso lo produjo leernos con atenci√≥n‚Ķ. ¬Ņc√≥mo lo sientes t√ļ?

1) Ediciones sinsentido public√≥ en 2019 Charlotte Corday habla por segunda vez, un libro colectivo que compendia voces/(re)lecturas/estudios sobre el poema dram√°tico de Nara Mansur, a partir de las dis√≠miles apropiaciones y versiones que ha tenido. Puede descargarse aqu√≠: https://drive.google.com/file/d/12Hvrd9–btlJIx47CyW1wEaNJ1m_CtLG/view?fbclid=IwAR3a8FJZawNBzopAtFkxKiWqQTH2LpTSEKeKs1f98RTJuu0QDh1CiNCLgoI

2) Los Cuadernos de Picadero 33 y 34 pueden descargarse libremente en los siguientes links: http://inteatro.gob.ar/editorial/publicaciones/cuadernos/cuaderno-de-picadero-no-33-1220

http://inteatro.gob.ar/editorial/publicaciones/cuadernos/cuaderno-de-picadero-no-34-1234