Identidad


¬°GUERNICA DE PICASSO, 80 A√ĎOS!

Concurso de carteles

El proyecto CartelON, con el auspicio de la Consejería Cultural de la
Embajada de Espa√Īa – AECID, convoca a dise√Īadores y estudiantes del
Instituto Superior de Dise√Īo (ISDi) a participar del concurso de carteles
en homenaje al 80 Aniversario de la creación de la obra *Guernica,* de
Pablo Picasso.

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Nuevos códigos de mi generación

Mucho se habla de la ausencia de espacios de diálogo. Mucho se demandan las tribunas para exponer, analizar, discutir sobre las particularidades de esta joven generación; hija de tantas fragmentaciones y dimensiones digitales. Yosvani Montano es el anfitrión de una cita en la Fundación Ludwig de Cuba, los cuartos jueves de cada mes. Para de-codificarlo(s), la entrevista.  [+]


Radiografía del videoclip cubano

Colores llamativos, dinamismo, cuerpos de bailes, c√≥digos de la animaci√≥n y elementos jocosos son algunos de los caracteres m√°s evidentes en los videoclips de la contemporaneidad. Las nuevas tendencias son recibidas con benepl√°cito por muchos espectadores, sobre todo el p√ļblico joven quien m√°s demanda el uso de estas plataformas de publicidad musical.

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Cultura contra el bloqueo y jóvenes artistas

La sección de Audiovisuales y Radio de la Asociación Hermanos Saiz (AHS) de Mayabeque se reunió en la Casa del Joven Creador de San José de las Lajas para desde la cultura y en plena celebración de las tres décadas de la organización condenar el cruel bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por Estados Unidos y que afecta en gran medida, a los jóvenes realizadores del país. [+]


La verdadera identidad del crisantemo

Tambi√©n yo, como Zulema Guti√©rrez, ¬ęme quedar√≠a a vivir dentro del abanico/sentada junto a los crisantemos¬Ľ como el onnagata de la tradici√≥n teatral del kabuki. El hombre-doncella enmascara su teatralidad bajo el polvo de arroz, bajo la exploraci√≥n fabular y po√©tica percibida desde los ojos del otro. En este libro ‚ÄĒen este crisantemo‚ÄĒ pervive la intenci√≥n de acercarnos al hecho po√©tico con la humildad del espectador oriental: sentado en primera fila, con los ojos puestos en el c√≠rculo del arte, sin otros ornamentos para la percepci√≥n que el acto mismo de escuchar, ver, proyectar. La autora nos hace trascender el imaginario de su √©poca, de una concepci√≥n espacial expuesta a trav√©s de la poes√≠a, para centrarse solo en el cuerpo vivo de tu/mi/nuestra fabulaci√≥n, nuestras provocaciones en torno a la transmutaci√≥n del verso. [+]


Nosotros somos hijos de la libertad y de la cultura

En este podcast grabado en el estudio de Habana Radio, Cubadebate tuvo el privilegio de contar con la presencia del Dr. Eusebio Leal para tratar un tema tan importante como el uso de los símbolos nacionales. Una cuestión que el Historiador de la Ciudad ha tratado en recientes declaraciones y textos publicados en nuestra página y otros medios de prensa. También, como no podía ser de otra manera cuando se conversa con hombres de su magnitud, abordamos otros tópicos tan polémicos como necesarios. [+]


Alona: Mi Patria, sus símbolos y yo

Desde su tercer a√Īo en la Academia de Artes Pl√°sticas cienfueguera Benny Mor√©, emprendi√≥ el azaroso camino para hallar su propio concepto de Patria.

Para ella no fueron simples asociaciones de palabras como pueblo, nación, país, tierra, lugar, territorio… no fue una sencilla rutina de sinonimias.

Durante dos a√Īos trat√≥ de encontrar su identidad a trav√©s de s√≠mbolos propios, hab√≠a llegado ¬ęel momento de percatarse cu√°nto del mundo forma nuestro propio estado¬Ľ.

Alona Hernández Román no hizo de los habituales iconos nacionales: la bandera, el himno, la palma, la mariposa… los protagonistas de su obra. Identificó en su ser los propios.

Y¬† ¬ęen ese sublime instante en que la artista se define a s√≠ misma y como resultante expone los pedazos de su idiosincrasia convertidos en arte¬Ľ, surgi√≥ La luz que conduce a casa‚Ķ

Seis piezas en esta exposición, iluminan la mente de sus perceptores.

La primera: el √°rbol. El de la vida, ‚ÄĒ¬Ņacaso el geneal√≥gico?‚ÄĒ, el horc√≥n familiar: su madre, y la madera de que est√° ¬ęhecha¬Ľ a quien considera ¬ęaliento¬Ľ, inspiraci√≥n y fortaleza.

Cubierta por una simbólica urna de cristal, la reproducción en blanco papel, del juego de comedor de la abuela. Puro, níveo sitio de reunión (comunión) familiar, que convirtió la artista en la segunda pieza del conjunto.

Inmaculado luce el uniforme escolar ‚ÄĒa mi entender la pieza m√°s lograda de la exposici√≥n‚ÄĒ, una retrospecci√≥n a la infancia que Alona purific√≥ en su mente. Es esta la tercera de las obras, que como el √°rbol, fuera premiada durante la √ļltima edici√≥n del VISUARTE cienfueguero.

Un cuarto momento simb√≥lico en el camino de la artista nos sorprende con una propuesta m√°s tecnol√≥gica, contempor√°nea. Una laptop nos participa el momento en que su ¬ęamor¬Ľ, consuma el ritual de raparse la cabeza, para acudir ¬ęal llamado de la Patria¬Ľ, al el Servicio Militar General.

Las quinta y sexta piezas de La luz…: Alona trasmutada en pez peleador (otra vez bajo una campana vítrea), revela su personalidad persistente; y ella misma camino al mar, alegoría de la partida de amigos, una vuelta al recurrente tema de la emigración.

Rodeada de espinas que m√°s all√° de dificultades y frenos, pueden interpretarse ‚ÄĒcual las ¬ędivinas¬Ľ que rodearon la cabeza de Cristo en su largo peregrinar por la fe‚ÄĒ, como el arduo bregar de esta talentosa muchacha para hallar los s√≠mbolos que signar√°n su vida art√≠stica.

¬ęPorque cada vez que una experiencia nos talla el alma ‚ÄĒconfiesa‚ÄĒ la cicatriz se convierte en una de las grietas que construyen el tronco del √°rbol que es nuestra vida¬Ľ.

Por su s√≥lido curr√≠culo desde la academia ‚ÄĒen el que se cuentan varios premios en competiciones locales y nacionales junto a consagrados pl√°sticos‚ÄĒ, eximida del ejercicio te√≥rico para su tesis de graduaci√≥n y de los ex√°menes para el ingreso al Instituto Superior de Arte (ISA), era, sin embargo este, un acto necesario y un sue√Īo que finalmente realiz√≥.

Sólo que esta vez Alona, lo haría en los predios del macizo Guamuhaya, a más de 700 metros sobre el nivel del mar, donde en su experiencia de vida reciente, halló la pureza de espíritus humanos y naturales para exorcizar los propios: La Patria, sus símbolos y ella.


Adonis Mil√°n y el viaje sin retorno hacia la escena

Acudimos los dos, nerviosos, como al encuentro de una primera cita. Pero no es nuestra primera cita. Han sucedido muchas antes. En teatros, en pasillos, detr√°s de las candilejas, sobre asientos destartalados, entre cubos y cubos de agua. Nos hemos encontrado, s√≠, al principio espor√°dicamente, luego con mayor asiduidad. Una vez coqueteamos, como solo pueden hacerlo los directores con los dramaturgos, o los dramaturgos con los directores. ¬ęUn d√≠a voy a montar una obra tuya¬Ľ, me amenaz√≥. ¬ęDale, ¬Ņqu√© texto quieres?¬Ľ, lo amenac√© de vuelta. Y, por un tiempo, la amenaza no se concret√≥ hasta que, un d√≠a como otro cualquiera, me llam√≥ a la casa: ¬ęEn dos semanas estreno El √°rbol de los gatos¬Ľ, susurr√≥, ¬ęprep√°rate¬Ľ. Y yo me sent√≠ conmovida al escucharlo, y tambi√©n algo asustada, y finalmente alegre cuando la obra se present√≥: argamasa textual transformada en escena gracias a Ayme√© Reinoso, la actriz y Adonis Mil√°n. [+]