Identidad


Danza Contemporánea de Cuba: Tras un debut, 60 años

La danza es efímera, trabaja una y otra vez desde un espacio y un tiempo, con insistencia, para ser vista en un instante. Para presentar cuerpos, que históricamente tienen este espacio como diálogo. La danza contemporánea toma como pretexto cierta irreverencia en el aquí y el ahora. En ocasiones viaja al pasado pero es para disentir o fijar su memoria histórica.

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Nueva serie infantil impulsa valores de la cultura cubana

“Una reacción mágica, un impacto único”.

 En la Primera Muestra Internacional de Cine y Educación MICE Valencia-Focus Habana, que se celebró en La Habana, Tito Reacciona tuvo una gran acogida en la inauguración que tuvo lugar en el cine La Rampa de la capital, donde asistieron niños provenientes de escuelas primarias de la capital.

Este personaje animado que incentiva el conocimiento y la cultura en los niños es un material educativo que debe tenerse en cuenta en no pocos centros.

A propósito, el Portal del Arte Joven Cubano conversó con su director Daniel Martín Subiaut, creador del pequeño youtuber “Tito”.

  • Coméntame de su experiencia el día de la inauguración de MICE con los niños

La reacción ha sido mágica, lo vimos cuando «Tito Reacciona a Frank Fernández» fue seleccionado para abrir la Primera Muestra Internacional de Cine Educativo (MICE) en La Habana. Miles de niños rieron y aprendieron con Tito.

Pienso que las escuelas cubanas deben acogerlo como un suplemento agregado al material educativo actual, ya que —por ejemplo— en el caso particular de las escuelas de México estamos insertándolo como suplemento audiovisual educativo, con base cultural.

Sin dudas deseamos hacer lo mismo con el apoyo del MINED en Cuba y creo que las condiciones se están propiciando para que suceda en el futuro cercano.

  • Tito ha tenido gran impacto en el Instituto de Cine, Radio y Televisión (ICRT)… ¿Cómo te sientes?

Muy agradecido. Es la institución rectora de lo que ve y escucha directamente la familia cubana y otras familias que también desde otros países consumen lo que allí se produce. Hay alcance a Perú, México, Argentina, Colombia y otros mercados importantes con estos productos.

Cuba tiene una cátedra de profesionales envidiables por cualquier país de la región, y que esa «tropa» se ponga en función de defender a un personaje que es también mi hijo, alimenta en mí el sentimiento que gratitud y la certeza, de que está saliendo todo bien.

No es solo un producto bonito, sino necesario, podría decirse que tan necesario para la formación de valores como un día lo fueron otros. Esperemos que otras instituciones vean a Tito Reacciona como vocero y le den más presencia y peso en la vida cotidiana de la sociedad.

  • Tengo entendido que Tito Reacciona en la radio será el nombre de un programa…

Sí, el personaje ha llegado como anillo al dedo a muchos realizadores. La serie, por lo pronto, solo se está viendo en los cines, pero saldrá en la TV. El propio ICRT está creando 10 nuevos episodios, producidos en RadioArte: Productora de Dramatizados, en los que Tito será interpretado por Maikel Chávez. La dirección general correrá a cargo de Danay Martínez Maturell.

Se espera que para el mes de mayo Tito esté presente en varios festivales internacionales.  

Sin dudas, Tito Reacciona apoya a la formación de la identidad cultural cubana y se expone con orgullo al mundo.

Lo más peligroso para una sociedad es proveerles a los niños historias que no lo eduquen y solo lo entretengan; no siempre tiene que haber buenos y malos, tampoco tiene que haber violencia para que sean atractivas.

Lo que tiene que haber es algo que encienda la luz de la curiosidad y eso los lleve a nutrirse de algo sano, de algo informativo que termina siendo formativo, aportando valores a su identidad sin que se den cuenta, sin que el niño deje de reír, sin que deje de asombrarse.

  • Próximos proyectos

En lo que llegan manos amigas para desarrollar más historias con Tito Reacciona estaré muy centrado en un primer largometraje que haré sobre Compay Segundo. Nos urge muchísimo como cultura tener estos audiovisuales en el disco duro de la infancia latinoamericana.

Me gustaría que todas las instituciones que tengan que ver con el cine puedan acoger capítulos de Tito Reacciona y lograr series que cuenten aún más de nuestro patrimonio musical cubano, con un lenguaje sencillo y ameno para los niños.

Dar a conocer materiales de interés, donde la música de Esteban Salas (Siglo XVIII), Claudio Brindis de Salas Monte (Siglo XIX), Ernesto Lecuona (Siglo XX) Leo Brouwer (Siglos XX-XXI)… siempre den una pincelada de conocimiento para contar nuestra historia patria.

Tito fue elegido como personaje de la TV para el 4 de abril.

¡A buena hora!!!

¡Felicitaciones!


Victoria Mogollón: De Venezuela para La Casa

Por estos días la vorágine del XI Coloquio de Musicología Casa de las Américas nos tiene concentrados a todos en los predios de esa institución. El gremio se reúne en función del aprendizaje y el diálogo sobre múltiples procesos y fenómenos musicales. Este es el espacio idóneo para conocer los objetos de investigación que ocupan el tiempo de nuestros colegas latinoamericanos.

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Érase otra vez

La verdad no sé qué fuimos a buscar a tan tempranas horas Nelson y yo a la avenida Garzón. La ardilla parecía desafiar el paso de mi amigo que le dejó petrificada en aquella portada. Yo lo sacudía, aquel era uno de los títulos de mi librero infantil y no entendí cómo fue a parar a una venta de libros de uso. Pero Nelson no entiende mi agonía. Como muchos niños en los ʻ80 pasé largas temporadas en reinos lejanos y trasmontanos. Mi mundo era una especie de Moscú tropical. ¡Y vaya misterios tiene la literatura y el universo onírico! Horas después me tropecé con la ardilla de la editorial Raduga y pasados unos instantes de nostalgia perdió total importancia.

Comencé a desmarañar el estante, estaba segura, en aquellos paseos por las librerías mi madre se las ingeniaba cual diplomática literaria transnacional. De niña jugaba con libros y no solo los leía. Armaba siluetas de barcos multiétnicos y me introducía en ellos, el enorme tamaño de mi casa se apresta. Entonces la literatura incluso me resultaba más placentera porque no andaba en posturas críticas y otras manías del adulto lector. Solo me dejaba llevar por las aguas y el velero, y fui feliz.

Y gracias a esa especie de selección natural tuve acceso a lecturas de los más diversos parajes literario-culturales. Polvo y recuerdos mediante, al modus de corsarios y piratas a la toma del botín, acabo de reencontrar otro de mis más queridos títulos por entonces, Cuentos y Leyendas Vietnamitas:

…En pueblos solitarios, campesinos y terratenientes, lagos y hadas

Cursaba el año 1984 cuando la editorial Gente Nueva sacaba a la luz el título ya nombrado. Los cuentos y leyendas contenidos en el volumen estuvieron basados en relatos orales o composiciones escritas de los estudiantes vietnamitas que en la década del ʻ65al ʻ75 del pasado siglo vinieron a Cuba becados para estudiar en la Universidad de La Habana y cursaron estudios en la Escuela de Letras y Arte de la Facultad de Humanidades. Los hijos del arroz tomaron clases de idioma español en la Licenciatura en Estudios Hispánicos para extranjeros y fueron alumnos de Marta Santo Tomás Sánchez a cargo de la selección y adaptación de los relatos compilados. En el prólogo se aclara que la adaptadora procuró la conservación del estilo directo y sencillo de los relatos originales.

Me estaba ratos admirando las larguísimas trenzas de Tam, la protagonista de una de las leyendas, que distingue en la imagen de cubierta. Deseé comer de las tandas del arroz que ella escogía. Comparé nuestros sombreros de yarey con los de aquellos muchachos de ojos rasgados. Sentí hambre de los frutos que daban mágicos árboles, lancé flechas y crucé el lago a la espalda del barquero cuyo rostro tuve que inventar.  La calidad del papel no competía con las ediciones predominantes en mi librero, pero las ilustraciones a cargo de Enrique Martínez, a pesar de ceñirse al dibujo en blanco y negro, lograron captar las esencias de las narraciones y transportarlos con audacia a la infancia cubana de entonces. 

En aquel momento echaba a volar y ya, como correspondía. Ahora vuelo menos y me percato de algunas particularidades con referentes inmediatos a aquel entorno cultural oriental, diferente de los patrones del arte y la literatura occidental. Por ejemplo, las hadas de los cuentos tradicionales vietnamitas no son sólo del sexo femenino, pueden ser de ambos sexos, jóvenes o ancianos. Hay diversidad también en la tipología de las hadas, las hay jóvenes y bellas a semejanza de su parentela europea, pero también aparecen en la representación de ancianos y ancianas. Hadas al fin comparten sustratos como la habilidad para aparecer y desaparecer, tomar figuras de animales, genios o espíritus, ayudar a los buenos y castigar a los malos:

Veamos el momento de la aparición de la entidad del hada-anciano en dos de los relatos:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

(Tam y Cam)

“Tam pensó que su mamá la castigaría y se echó a llorar desconsoladamente. De pronto, se le apareció un anciano de barbas largas y blancas como la nieve, quien con voz dulce le preguntó:

-¿Por qué lloras tanto, niña?

-Ay, abuelo, trabajé toda la mañana para llenar mi cesta de peces, pero mientras me bañaba desaparecieron todos y temo que mi mamá me castigue.

Entonces el anciano le dijo:

-Mira, hijita, no llores más, aquí tienes peces.

(El bastón mágico)

“…De pronto, el tronco del árbol se estremeció, y del mismo surgió un anciano de larga barba, todo vestido de blanco, con un bastón en la mano. El anciano tocó a Manh con el bastón, y le habló así:

-Manh, tú trabajas mucho y vives pobremente; sin embargo, eres bueno y siempre tienes paciencia y modestia. Toma este bastón para que te ayude a vivir mejor. Puedes pedirle lo que necesites, pero nunca pidas demasiado…”

Se observa un gran parecido entre el cuento Tam (granito de arroz partido) y Cam (fina cáscara blanca del arroz) y el conocidísimo La Cenicienta. Según aporta la compiladora, los alumnos vietnamitas atestiguaron el origen tradicional de este relato, muy popular en la nación asiática desde muchas generaciones atrás. Cualquier semejanza tendrá sus vaivenes literarios y antropológicos entre las olas del Mar Adriático que servía de puente entre el lejano Oriente y Europa. Gracias a la divulgación de diversos personajes gran cantidad de cuentos, leyendas y fábulas europeas arrancan de raíces orientales. Me vienen a la idea algunas teorías de base antropológica como el paralelismo o el difusionismo cultural que contribuirían a explicar estas y otras coincidencias que acaecen entre estos cuentos y leyendas y sus pares simbólico-culturales del ámbito occidental.

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

Aparecen en la versión vietnamita marcas de identidad y la cultura popular como son los propios hábitos alimenticios y un plato básico en dicha cultura como el arroz y las tareas compartidas de base familiar como el acto de escogerlo. El famoso zapato aparece como zapatillas de seda bordadas al modo del atavío femenino oriental, y por supuesto en relación con la búsqueda de un pie chico como concepto oriental de la belleza femenina. Aunque debemos recordar que los pies de las hermanastras de Cenicienta tampoco cupieron en el zapatico de cristal, otra coincidencia en los conceptos estéticos entre uno y otro relato.

Los cuentos tradicionales vietnamitas tienen además de su encanto narrativo, que los hace atractivos para niños y adultos, significativos valores éticos y culturales. En muchas de las leyendas se exaltan las más nobles virtudes humanas. En numerosos cuentos se aprecia la relación entre el hombre y la naturaleza, se describen los animales y las plantas y las relaciones sociales de la época.

Aparecen con reiteración temas como la enfermedad y la muerte. La segunda, en la mayor parte de los relatos es la solución-enseñanza fatal que marca el fin de los personajes negativos; sin embargo, en uno solo de los relatos la muerte se plantea como un suceso excelso, un fin heroico, símbolo de resistencia y tenacidad. Tal es la tesis que se plantea en “El pájaro Ko-Kan-Kac-Fuc”:

“…muchos jóvenes cayeron en el camino, y al morir se convertían en pájaros que revoloteaban y cantaban “Ko-Kan-Kac-Fuc” (¡Vence las dificultades!) para dar ánimo a los que continuaban la penosa marcha.

Después de muchas semanas de camino, llegaron  a un despejado valle: era la entrada al país del este, donde se vivía en paz y abundancia. Allí se establecieron los vietnamitas y tuvieron una vida dichosa; los niños jugaban, reían y cantaban. Y los hombres y mujeres que trabajaban en los campos eran estimulados por el canto de las aves que gritaban “Ko-Kan-Kac-Fuc”, simpáticos pájaros que hasta el día de hoy se encuentran en los bosques de Vietnam.”

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

 Las historias se basan en la oposición entre el bien y el mal en las que los “malos”, a sus contravalores suman el ser “gordos y feos” como ocurre en “El origen de los monos” con los personajes del terrateniente, mujer e hijas. Hay igual gran semejanza con la Cenicienta pues el anciano de barba blanca y largo bastón transforma a la sufrida Teo, sirvienta de los primeros, “en una muchacha hermosísima con un vestido esplendoroso. Su boca era rosada como una flor, sus ojos de mirada dulce y brillante, ninguna muchacha era tan bella como Teo. Al verla, todos los jóvenes de la aldea se sintieron cautivados por su belleza.” En esto coinciden los cuentos de antaño y varios del presente anclado a la pantalla, la felicidad femenina pende atada a la conquista del universo varonil. Así han sido y ¿serán? educadas las futuras reinas del hogar en varias regiones del orbe. El escarmiento para los malvados llega por obra de sus propios defectos, que les convierten en monos peludos y feos.

El triunfo de la bondad sobre la codicia aparece en “El árbol de fruta”, que tiene como protagonista la fruta oriental conocida como grosella china, árbol característico del paisaje vietnamita. También aparecen representadas las relaciones antagónicas entre miembros cercanos de la parentela,  relación disfuncional en la literatura que tanto ancló en la narrativa de varias culturas. Por solo mencionar cercanos referentes podríamos citar el conflicto entre el Meñique martiano y sus hermanos. Como en aquel y en otros, el símbolo del árbol que da frutos a quien lo merece se debate entre las bondades de Dong (hermano menor según ¿casualidad literaria?) y la enseñanza o fatalidad para Thu y su esposa, cuya codicia culmina por arrojarlos al mar.

En “La inteligencia” se representa la figura del campesino no solo con valores como la laboriosidad, también como persona de audacia ante las contingencias, capaz de solucionar difíciles situaciones. “El bastón mágico” es otra de las páginas protagonizadas por el personaje del campesino cuyo antagonista es un poderoso e inconforme terrateniente quien al final del relato resulta muerto por su propia codicia, como resultado de los golpes que recibe del bastón arrebatado al campesino. Hágase notar una vez más la recurrencia a la muerte como enseñanza fatal a los personajes negativos. Por su parte, el campesino es pobre, trabajador, persistente en sus labores, paciente, modesto, solidario con los de su clase y feliz. Los elementos de la naturaleza como el símbolo árbol resultan recurrentes en estas narrativas. El árbol da sombra para aliviar la fatiga del campesino y durante el sueño de aquel se transforma en “un anciano de larga barba, todo vestido de blanco, con un bastón en la mano”. El bastón será el objeto de la discordia que dará bienestar al sensato trabajador y aleccionará con la muerte al terrateniente.

“El sol, la luna y las estrellas” entraña  una narrativa al modo génesis donde las flechas de un viejo cazador y su hijo (en el sentido de la cristiana trinidad: Padre (cazador) –Hijo y espíritu santo (disparo de la flecha)– organizan el cosmos en un Sol, un sol herido ante el primer disparo del hijo inexperto que se trastoca en luna, estrellas y luceros que devinieron “de los pedazos luminosos de los soles muertos” por los disparos anteriores del Padre. Formación a partir de la que se libera a la Tierra del intenso calor emanado por los innumerables soles en existencia. El arco y la flecha del padre e hijo salvan a la humanidad. Nada más semejante a la tesis cristiana.

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

Las relaciones entre los hombres y los animales domésticos se exponen en “Gato y perro”, donde se plasma una versión muy simpática del origen de la enemistad entre uno y otro animal.

En “El barquero”, la historia lleva a retablo el personaje del esposo dedicado cuyo sacrificio –hada mediante– cura de una terrible enfermedad a la esposa, a la vez que queda sumido en la pobreza. La mujer ahora rozagante de salud aparece como un ser malvado, malagradecido y ¡oh gran casualidad!, traicionero, lo cual desencadena en que debe devolver al hombre las tres gotas de su sangre que la salvaron y al hacerlo se desploma convirtiéndose en un mosquito hembra que hasta estas teclas busca con desesperación libar la sangre de los humanos.

La “Leyenda de Than Yung y el caballo de hierro” encarnan la narración épica en una especie de parábola con la aún reciente victoria del pueblo vietnamita.

El cuento “El sapo, tío del emperador del Cielo” asume un argumento medioambientalista pues centra la historia en la desaparición de la lluvia “En tiempos remotos, cuando sólo de plantas y animales se cubría la Tierra y aún el hombre no había surgido”. Es otra muestra de la estrecha unión entre realidad y fantasía, pues ¿no es cierto que los sapos anuncian la lluvia con su canto?:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

“-En el futuro, si vuelve a haber sequía, ¿qué debemos hacer?

El emperador del cielo respondió:

-No es necesario que suban…

-Entonces propongo, que cuando haya sequía le avise por medio del rechinar de mis dientes.

A la sugerencia del sapo, el emperador contestó:

-Acepto, cada vez que oiga tu rechinar dejaré que la lluvia vaya enseguida junto a ustedes.

(…)

Desde entonces, cada vez que el sapo llama al cielo, la lluvia acude inmediatamente para alegrar y propiciar la vida de todos en la Tierra.”

El personaje del Sapo es simpático y muy positivo, tienes actitudes como el liderazgo y encarniza la tenacidad y valentía que promueven otros valores como la justicia. La fábula llama a la unión de empeño y aceptación entre diferentes.

Como colofón, el volumen recoge una leyenda que extiende sus raíces a páginas histórico-culturales del panorama vietnamita. “La torre de la tortuga o el lago de la espada restituida” sitúa el hecho narrativo en Hanoi, en un lago “en cuyo centro se alza una alta torre, conocida por la torre de la tortuga y el lago recibe el nombre de lago de la espada restituida”.

La torre en cuestión se ubica en medio del lago Hoan Kiem. Y el origen de los nombres de la torre y el lago remontan al lector a una lección de historia:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

“Hace más de quinientos años, Vietnam se vio invadida por una dinastía china. Para defender  a su pueblo, al frente de los vietnamitas se puso un guerrero llamado Le-Loi, quien había sido hasta entonces un humilde campesino.”

El pasaje se refiere al momento histórico con fecha de 1408, cuando la Dinastía Ming invadió Vietnam. Veinte años más tarde los vietnamitas derrotaron a los chinos bajo la dirección de Le-Loi, quien más tarde fundó la Dinastía Lê Quan y renombró la ciudad como Tonkin.

Sin embargo, según fuentes digitales consultadas, Le Loi  no fue un campesino sino un terrateniente devenido general vietnamita que, efectivamente, obtuvo la victoria de independencia para Vietnam de China y fundó la  dinastía Le (1428–1788). Entre sus logros se mencionan  las reformas agrarias que hizo para ayudar a los campesinos. Fue el héroe vietnamita más homenajeado de su tiempo.

La recreación  con la que concluye la compilación de relatos apela a elementos de la fantasía épica y el mito, donde las aguas del lago constituyen elemento fundamental.

Carta no enviada a la Editorial

La casa de la infancia de Nelson era pequeña en demasía como para hacerle un lugar a los libros, según sus padres. Jugar tenía horario específico pasado el cual los juguetes eran encaramados en una caja fuera del alcance de los niños. Nelson como una inmensa población mundial y anónima no es un buen lector ni de prospectos pero sí se hizo buena gente y amigo mío. Cuando supo de nuestra onírica travesía soltó su carcajada procaz, y me regaló el pie forzado para una relectura en días en que puedo abrigar a quien soy en cualquier sitio de mi estante.


Camagüey, una ciudad que nos habita dentro

Desde hoy la Villa del Puerto del Príncipe celebra el aniversario 506 de su fundación —el 2 de febrero de 1514—, motivo que desde mucho antes generó expectativas, proyectos y acciones para este 2020 que han hecho valedero el propósito de afianzarse como una capital productiva, funcional, culta y bella.

Los cubanos la conocen como la “Ciudad de los tinajones”, por aquellas grandes vasijas de barro creadas entre palmillas, flores y begonias de los típicos patios de las casas de antaño. Este símbolo absoluto de la metrópoli guarda en su frescura humedad de siglos, leyendas de amores prohibidos y conspiraciones; hasta la singular frase amistosa que abraza a todo aquel que la visite: “Quien tome agua de tinajón, se queda en Camagüey”.

Parque Ignacio Agramonte y Loynaz/ Foto Alejandro Rodríguez Leiva

Caminar Camagüey es una experiencia inolvidable para turistas y lugareños, gracias a todo cuanto atesora en cada entramado asimétrico, enmarañado y laberíntico de sus estrechas y suntuosas calles. Una ciudad de alma católica, de iglesias, de templos barrocos y altares dorados, donde se entremezclan las diversas corrientes y movimientos de la arquitectura neoclásica e islámica, en combinación con la tradición constructiva cubana.

Una villa andariega que se mantuvo en pie a pesar de los ataques de corsarios y piratas, y que es hoy la cuna de numerosos patriotas que sobresalieron en las guerras independentistas como El Mayor General Ignacio Agramonte y Salvador Cisneros Betancourt.

La ciudad de Camagüey/ Foto Alejandro Rodríguez Leiva

Su amplio y distinguido muestrario cultural, parte desde la primera obra literaria cubana Espejo de paciencia, escrita en los inicios del siglo XVII por el camagüeyano Silvestre de Balboa y por la vida de la primera novelista romántica hispanoamericana, Gertrudis Gómez de Avellanada, mujer de todos los tiempos y ejemplo de perseverancia, quien con su obra Sab, denunció la segregación racial, la esclavitud y expresó sus deseos de alcanzar los mismos derechos que los hombres.

Aquí también nacieron el eminente científico Carlos Juan Finlay Barres, descubridor del agente transmisor de la fiebre amarilla, y el filósofo Enrique José Varona, impulsor de la psicología cubana.

Iglesia de Santa Ana/ Foto Alejandro Rodríguez Leiva

 Sin dudas, muchos son los ritmos, voces, historias y hombres que distinguen a esta “suave comarca de Pastores”, como la llamaría su hijo ilustre el Poeta Nacional Nicolás Guillén. Una ciudad de adoquines que ha resistido el tiempo a lo largo de sus más de cinco siglos de existencia, patrimonio inmaterial que se apodera hoy del presente y de la modernidad, engalanándose para que sus hijos revivan sus tradiciones con la dignidad de sus años y con el orgullo de ser Monumento Nacional de la República de Cuba y Patrimonio Cultural de la Humanidad, declarado por la UNESCO el 10 de julio de 2008.

Callejón de los Milagros/ Foto Alejandro Rodríguez Leiva

El hecho de pertenecer desde hace una década a este selecto grupo de las ciudades patrimoniales es un incentivo legítimo para exhibir hoy un entorno citadino rejuvenecido, fruto del esfuerzo y del trabajo cotidiano de sus habitantes, quienes preservan sus atributos históricos, culturales y arquitectónicos como una obra perdurable de la idiosincrasia forjada por sus predecesores.

Este 2 de febrero a las 12:00 AM.. sonarán los tambores y miles de camagüeyanos celebrarán los 506 años de la intensa vida, arraigo e identidad del Camagüey legendario, una ciudad construida en los cimientos de la sangre, la historia y la pasión de su gente.

Las festividades se extenderán hasta el venidero día 7 y estarán dedicadas a los 170 años de la fundación del Teatro Principal, a los 60 del Grupo afrocubano Bonito Patuá, a los 50 años de creación del artista plástico Joel Jover, al aniversario 40 de la Galería de Arte Universal Alejo Carpentier y al equipo de béisbol Los Toros de la Llanura por los resultados obtenidos en la pasada 59 Serie Nacional de Béisbol.

Plaza de San Juan de Dios/ Foto Alejandro Rodríguez Leiva

Además, se homenajeará la vida y obra de personalidades relevantes en el quehacer científico, técnico y cultural de la provincia mediante el desarrollo de actividades y eventos colaterales para estimular la labor de creadores e investigadores del territorio.

 La filial de la Asociación Hermanos Saíz también se sumará a los festejos con la inauguración el próximo 5 de febrero con la exposición colectiva Salón Joven de la Ciudad en la Galería “Gestos” del Café Literario “La Comarca”, donde se mostrará las obras de los artistas premiados de la séptima edición del Salón de Artes Visuales para Jóvenes Creadores “Gestos”.

De esta forma, los jóvenes camagüeyanos celebrarán el aniversario de una urbe que desde el barro cocido a fuego de tradiciones, sus plazas majestuosas, su espíritu eclesiástico, sus callejones no aptos para despistados, hasta el propio lenguaje de su gente, hacen del Camagüey “no sólo la ciudad que se habita, sino esa que nos habita dentro”.

Iglesia de la Merced en la Plaza de los Trabajadores/ Foto Alejandro Rodríguez Leiva

Jorge Amado: cavilar la composición

Un joven comprometido con su tiempo, su generación y su obra. Que entrega en cada nota de su música lo que su alma le indica. El violín y la composición son sus pasiones y su nombre es Jorge Enrique Amado Molina, estudiante de la Universidad de las Artes, que ha merecido múltiples galardones entre ellos recientemente el Premio Conmutaciones de la Asociación Hermanos Saíz. Más allá de sus méritos profesionales, conocer su arte y su historia ha sido un regalo en esta conversación, esencialmente porque sus palabras y gestos transpiran la humildad de un joven que desde siempre ama a la música.

––¿Cómo crees que combinas en tu carrera profesional el violín y la composición?

Es una relación que siempre ha estado desde mi punto de vista como intérprete y compositor. Creo que es inevitable porque a la hora de componer me enfoco mucho como violinista. Que me ayuda a conceptualizar lo que quiero expresar no solo desde la partitura, sino también en el performance o en el aspecto visual a la hora de la ejecución de un concierto, de la dramaturgia. Es lo que siempre he dicho, la composición me ha ayudado en la interpretación y viceversa.

Fotos cortesía: Jorge Amado Molina

––¿Cuándo empezaste a componer?

Empecé a componer aproximadamente a los ocho o nueve años, estaba en el Conservatorio Manuel Saumell, en el nivel elemental, a través de la profesora de piano en aquel entonces, Claudina Hernández. Ella me pidió para los exámenes de piano complementario que escribiera las obras cubanas para examinarlas y así fue como empezó todo, al escribir obras para piano, no para violín.

––¿En qué momento entró el violín en tus procesos creativos?

Aún sigo viendo la composición como un hobbie, porque me doy cuenta que si uno lo piensa así fluyen mejor las cosas que si uno se enfocara en que es un trabajo. Me acerqué a la creación en este instrumento en mis estudios de nivel elemental, pero en el Conservatorio Alejandro García Caturla a través de mi maestra de violín desde entonces, Carmen Amador, quien exhortó a los estudiantes a una actividad por su cumpleaños a tocar obras y yo en lugar de llevar algo de mi programa, quise llevar algo hecho por mí.

Recuerdo que llevé una obra llamada Embrujo, creo que era por la fascinación que he recibido por la música y por dicha profesora, quien me enseñó que el instrumento lleva implícito la interpretación y la sensibilidad de uno como artista. Creo que esa obra fue la más seria que compuse en ese nivel.

Luego, en mis estudios de nivel medio en la ENA (Escuela Nacional de Arte), a través del taller de composición Carlos Fariñas, dirigido por Juan Piñera ya las obras que compuse para violín son un poco más cercanas al lenguaje que tengo en la actualidad.

––¿Por qué te gusta tanto escribir para cuartetos de cuerdas?

Creo que tiene que ver con mi zona de confort como instrumentista. En mi caso, como estoy muy vinculado a tantos cuartetos en los que he tocado tanto violín como viola. En los cuartetos me siento en confort. Ese lenguaje que tanto en los ensayos como en los conciertos me ha llegado a identificar.

––Solo me hablas de música de cámara, ¿Compones música sinfónica?

He escrito hasta este momento tres obras con formato sinfónico. Una de ellas fue un concierto para violín que fue ganadora el año pasado en el Concurso de Creación Sinfónica Ojalá 2018. Esa obra, junto una de mi amigo Daniel Toledo, fueron las obras ganadoras de dicho certamen.

Y otras dos un poco más cercanas al concepto de poema sinfónico, no exactamente, pero se acerca a esa perspectiva. Creo que las cuerdas han sido mi centro, he escrito tanto para instrumento solo, dúos, tríos, cuartetos, quintetos y hasta sextetos. Un sexteto singular: un sexteto de violas que tuve la dicha de poder escucharlo en un concierto dirigido por Anolan González, con motivo a sus 25 años de vida artística.

Fotos cortesía: Jorge Amado Molina

––¿Quién o quiénes consideras que son tus compositores de referencia?

Realmente son muchos. Están desde finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Como el compositor y violinista belga Eugène Ysaÿe cuya influencia ha sido tanta que compuse una obra para violín solo durante mis estudios en la obra, llamada Isayana, que tiene mucho que ver con ese lenguaje de las armonías por tonos enteros y terceras que me resultan fascinante. Compuse ese homenaje humilde, porque él ha compuesto seis sonatas para violín solo con una duración impresionante, y en mi caso solo han sido seis minutos de música.

Después, con el paso del tiempo me han llegado otras influencias porque siento que los compositores somos un poco chef. Para conocer sabores uno visita restaurantes, crear combinaciones de sabores para uno poder crear su propio plato y después llevarlo, en nuestro caso, a la partitura, aunque no se coma, pero se disfruta al oído, o eso espero.

Mucho tiempo estuve escuchando a Prokofiev, Dimitri Shostakovich… me atrevo a decir que en la actualidad aún me influye ese lenguaje de las sinfonías y los conciertos al estilo soviético. Hubo un período durante mis estudios en el ISA (Universidad de las Artes) que me he acercado a la música del compositor chino Tan Dun, que es fascinante el modo ecléctico que tiene su lenguaje de música que va desde el minimalismo, espectralismo y serialismo.

 Dentro de las Américas me impresionan compositores desde Estados Unidos hasta Argentina. Desde Philip Glass, Steve Reich, Johnn Adams; un poquito más en Centroamérica Silvestre Revueltas, Carlos Chávez; más al sur, a Ginasteras.

Yo digo que está bien conocer de todo un poco, pero no se puede olvidar nuestra identidad y nuestro entorno sonoro. Dentro de mis influencias está Leo Brouwer, Juan Piñera y Guido López Gavilán, quienes son los más cercanos al lenguaje que quiero expresar.

––Cuando compones, ¿te centras en un estilo o tendencia en específico?

Uno nunca puede pasar por alto a los grandes maestros desde Palestrina, Johann Sebastian Bach, Tchaikovsky. Yo no suelo pensar o querer que suene a determinado estilo o tendencia. A veces me dejo llevar por la inspiración. Aunque todavía hay su polémica sobre si existe o no la inspiración. Pero me dejo llevar por lo que siento y pienso.

Una vez creada la obra, suelo sentir que algún fragmento lo saqué de mi almacén sonoro por alguna obra o compositor. Uno siempre trata de buscar un estilo propio, pero al final solemos crear una combinación de todo aquello que hemos consumido. Para mí es inevitable que haya ese tipo de influencias.

En mis comienzos, hace ya un tiempecito, me incordiaba un poco que me dijeran que una obra mía sonaba a tal compositor. Mientras yo trataba de crearme un camino propio y de diferenciarme. Pero luego me di cuenta que es algo que viene con uno.

Creo que si me enfocara en una tendencia en específico sería como un neofolklorismo por la manera en que he tratado los instrumentos desde su escrita más rítmica o contrapuntística. En la búsqueda de combinaciones que se asemejen a los conjuntos folklóricos, de la música yoruba o el propio guaguancó.

Fotos cortesía: Jorge Amado Molina

––¿Tienes alguna experiencia en particular con esta intencionalidad?

Una de las obras sinfónicas que se llama “En conga pa´ La Habana”, estrenada por la Orquesta Juvenil Cubano Americana (Cayo, por sus siglas en inglés). Esta sí fue una conga porque me lo propuse, por el significado que tiene al terminar una festividad o celebración por la frase común de: “A paso de conga”. Esto sí fue más evidente. Pero hay ocasiones en las que no me lo propongo y salen esas combinaciones contrapuntísticas que pueden recordar algún conjunto o instrumento como los tambores batá, sin necesariamente estar el instrumento presente. Puede ser por ejemplo en un cuarteto de cuerdas, por la búsqueda de esas combinaciones o sonoridades; lo que sucede a veces sin proponérmelo.

––¿Cómo describes tu proceso creativo?

Esa es una pregunta que me hago constantemente, porque me he dado cuenta de que las composiciones yo las comienzo en momentos que emocional o profesionalmente deseo traducir a la música. Está muy influenciado por mi estado de ánimo, o por la música. Yo quisiera leer más de lo que leo, porque a final de cuentas, los compositores y creadores en general son los traductores musicales de lo que pasa en su tiempo. Las lecturas también pueden influenciar en la creación.

En estos días nublados, me encontraba un tanto melancólico y pude empezar a escribir un Adagio para orquesta de cuerdas que pienso incluir en este proyecto de Conmutaciones, y siento que el proceso creativo fluyó muy bien porque está en consonancia con lo que quiero hacer y transmitir.

––¿Cómo tu música dialoga con el paisaje sonoro de La Habana de la actualidad?

Vivo en una zona muy céntrica del Vedado y la inevitable escucha del ambiente sonoro es y ha sido importante en mi música. Hay motivos musicales, principalmente rítmicos, que he puesto en algunas de mis composiciones que después personas que conocen mi música me han dicho que reconocen el sonido de un claxon. Parece que esos sonidos están en mi subconsciente desde el tránsito o las discusiones que se generan en las paradas de las guaguas. Creo que es una manera de llevar al plano musical mi entorno.

––Háblame de tus más recientes galardones…

Este es el momento más difícil. Lo diré cronológicamente. Primero, el Concurso Internacional para Cuarteto de Cuerdas “Nuestra América” 2019, organizado por el cuarteto de cuerdas José White radicado en México. Había que presentar una obra entre 6 y 12 minutos con libertad de estilo, y ya había creado una serie de cuartetos que no cumplían los requisitos o las bases para presentarlos.

Entonces compuse una obra específicamente para este concurso. Envié la música con partitura general y particellas, por supuesto, bajo seudónimo. Resultó ser ganadora. En total fueron 24 concursantes. Realmente es una tremenda dicha que entre tantas personas haya sido premiado mi Cuarteto No. 6 “Carnavalesco”.

El Premio Conmutaciones es como una visión que he tenido desde mi primero año en el ISA. Recuerdo mi primer acercamiento a estas becas estando en un ensayo del coro mixto. En ese momento tenía tiempo para presentar algo, pero no me sentía preparado porque musicalmente no tenía diversidad.

Entonces me dije que sería más adelante y con calma. Al pasar el tiempo, ya finalizando mis estudios en el ISA, consideré que era momento de presentar un proyecto. Porque Conmutaciones es una gran oportunidad, por grabar un disco, organizar un concierto; es como una oportunidad a la que exhorto a todos a participar. El gesto de participar ya es una manera de ganar.

Estoy ansioso de comenzar con este proceso a ver qué ocurre. Yo presenté un proyecto con obras compuestas para conjuntos instrumentales de cuerdas frotadas, ya sean instrumentos solo, tríos, cuartetos, quintetos, y para finalizar me gustaría una orquesta de cuerdas como presenté en el proyecto.

Quiero simbolizar a través de una obra, al menos, cada instrumento de esta familia. Una obra que destaque el violín, el cello, viola y el contrabajo. Quiero finalizar con obras para orquesta de cuerdas que al final es como la familia reunida, es una visión bastante familiar de cómo unificar todo para hacer un hecho musical.


Cantar y contar en Jarahueca

Porque tu amor sea tal vez el poema

que no escribiré nunca,

prefiero tu mirada

que desborda torrentes

de pájaros astrales

En un pueblo del norte espirituano llamado Jarahueca, nació la autora de estos versos.

Ella, Ada Elva Pérez, también dejó a la posteridad temas como Señora Arco Iris, Ana la Campana, El Despertar; que en la bellísima voz de Liuba María Hevia, visten la infancia y definen el pentagrama cubano junto a Teresita Fernández, Rita del Prado, entre otros.

Por esa razón, en esa tierra del municipio Yaguajay, la alquimia poética se gesta a golpe de nostalgias en cada aniversario del “ada”. Pero los pobladores se las ingenian para mantener vivo el aliento y la espiritualidad de aquella hija querida, a través de un evento bienal, Identidad.

Una suerte de aquelarre juglaresco que ocurre cada dos septiembres desde su desaparición física. Reúne en el recodo natal a los amigos de la artista plástica y la músico que fue Ada Elva.

Sin embargo, la cita tan especial en este 2019 fue cancelada por razones coyunturales. El tren Nuevitas-Morón llegó sin poetas, ni artesanos; sin maestros de cocina o sabedores de historias que despertaran al pueblo. Jarahueca con sus hadas dispersas y sus nostalgias pudo renunciar al ritual de los duendes. Pero no fue así, al menos, no del todo.

foto Alcides Portal Alfonso

UNA ALEGRÍA QUE CAYÓ DEL CIELO

Inesperadamente, y ya casi finalizando el año en que debió sucederse la Bienal Identidad, desembarcaron en ese lejano pueblito recostado a la línea del ferrocarril un payaso de grandes paraguas y una trovadora, tan joven como lo fue Ada en sus primeras quimeras.

Durante unos tres días desandaron guardarrayas y rieles, un payaso, una juglar y un fotógrafo ambulante.

El clown Miguel Pérez Valdés, de Teatro de Los Elementos, vino desde Cumanayagua, y la cantautora Yahily Orosco Gálvez, de la provincia de Villa Clara.

De todo lo ocurrido tomó memoria gráfica el realizador Alcides Portal de la AHS en Cienfuegos, quien también se sumó a la travesía.

Dijo el actor: «Llegamos por nuestros propios medios. Hicimos escalas y pedimos «botella», pero no fue tan difícil, esperamos.

«Fuimos recibidos por la poetisa y gestora de la comunidad, Martha Julia Hernández Camellón, quien nos entregó la llave de su casa para que la utilizáramos de hospedaje y de camerinos, y lo que hiciera falta.»

Así comenzó una jornada de cantorías y narración oral; que alternaron con juegos tradicionales, de participación, improvisadas acrobacias, entre otras iniciativas.

PARA CONTAR CON JARAHUECA

«Narramos, hicimos estatuas vivientes, estatuas de papel con mi nieto Giang Miguel de cuatro años y lecturas de poemas», añade Miguel.

La promotora cultural y también poeta del centro de Cuba, María Delia Cepeda, precisó que se planificaron unas tres presentaciones para este grupo de jóvenes.

Comprendían trabajo de animación, clown y trova .Pero sostiene que «actuaron mucho más, en la medida en que las personas lo demandaban. Fue un acto de amor a Ada y su Jarahueca”, dice Cepeda.

“Diseñamos espectáculos para diferentes edades y contextos. Pero la gente nos seguía a cada presentación, actuamos incluso en casas de familias en donde llegábamos y ya había público esperando por nosotros. Al principio tuvimos un poco de miedo a que se desmotivaran. Como es una comunidad pequeña los públicos coincidían.”

Ofrecieron propuestas diferentes y creativas en cada barrio al que acudían, así como en las escuelas primarias y secundarias, y en las casas de familias a donde fueron invitados.

«Narramos en casa de los Hernández, unas tías artesanas muy amables. Ellas como otros pobladores que tradicionalmente reciben en calidad de huéspedes a los participantes de la Bienal.»

De este modo Yahily interpretó una gran parte de su repertorio “casi todo”, según dijo emocionada.

Temas de su espectáculo La Primavera y de La Mermelada, y uno en especial de la propia Ada Elva, “El jardín de la Infancia”. Comenta que esta experiencia con Mi Clown viene a enriquecer su trayectoria con el grupo santaclareño Teatro sobre el Camino.

Y es que acto casual o no; deviene un sello en las presentaciones de esta joven compositora la armonía que proyecta en escena con actores de diferentes cuerpos dramáticos.

Por su parte, el actor de Los Elementos explicó para el Portal del Arte Joven Cubano que constituyó el impulso para seguir contando cuentos a los niños. «Fuimos a Lunas de invierno con las pilas cargadas».

Explicó además que «hay intereses de las tres provincias centrales de intencionar un evento que llevaría por nombre «Para contar con Jarahueca».

Un encuentro del arte joven donde intercambian artistas de las tres provincias que pueda extenderse como cruzada artístico literaria a las lomas de El Escambray.

«Además, es necesario que en el pueblo se mantenga el ambiente creativo la que se ha apocado a modo general.Y que últimamente el último lustro, al menos en lo referido al evento bienal, no está teniendo el respaldo que necesita”, comentó quien hizo posible este encuentro, la gestora de la “Colmenita de Jarahueca”, Martha Julia Camellón Hernández.

foto Alcides Portal Alfonso

EL ARTE QUE NACE AQUÍ, PRECISAMENTE

 Esta poeta y metodóloga de la Casa de Cultura de la comunidad explicó que además de estas propuestas para los niños se organizó un evento especial en el día de Los Derechos Humanos.

Y en casa de sus familiares cercanos, con el apoyo de la biblioteca local, una especial lectura de poesía en la que participaron creadores del territorio.

“Queremos repetirlo, por supuesto, y estamos valorando que alterne con la Bienal Identidad para que se mantenga vivo el pueblo y el pedacito de infancia que representa Ada en cada uno de nosotros. Como ella, nos hemos quedado aquí, precisamente.

«En Jarahueca actuamos por los Camellón, los Fernández, por Ada Elva, por Olguita su hermana, que es mi amiga; por Marta Julia, una mujer increíble; por los niños, por los adultos, por el árbol de jara: ¡creo que hasta por el polvo que recorre sus calles!”, comentó emocionado Miguel cuando le preguntamos por qué escogió como escenario ese pueblo.

Llegaron por sus propios medios, haciendo escalas en los pueblos que unen el norte espirituano con Villa Clara, y como Ada Elva, se fueron en tren, unos rumbo a los quehaceres que aguardaban en la ciudad cosmopolita y otros a disfrutar de Las Lunas de Invierno, ese festival de la poesía que toma las calles de Sancti Spíritus.


Trovadrugada le pone sabor a las noches avileñas

Y como “la trova sin madrugada no sabe a nada”, como dijese Silvio Rodríguez, ¿qué hora sería mejor para dar inicio a una descarga a trova limpia que a la media noche? El segundo y cuarto viernes de cada mes, en el Café Barquito de la Asociación Hermanos de Ciego de Ávila cuando una gran diversidad de público carece de buena música, ciento por ciento cubana. Un espacio como ningún otro, donde la juventud es el motivo y la razón.

Entre los proyectos del vicepresidente de la Asociación y trovador César Brown, gana un peso fundamental el desarrollo de una peña fija de trova con la AHS como única o principal sede. Sin fines de lucro, se implementa un proyecto apoyado con una estrategia de marketing y promoción más allá de la producción de la Casa del Joven Creador, con fuerte impulso en las redes sociales, videos promocionales y el diseño de una identidad visual. Una eventualidad así crea un enriquecimiento bilateral entre el Café Barquito, su sede, y la novísima trova en Ciego de Ávila.

Entre sus ensueños se plantea la idea de convertirse, más que en un simple espacio, en un movimiento. Con una frecuencia relativamente corta, otros trovadores son invitados a recrear sus propias canciones en duetos en armonía con sus anfitriones, así como con las de autoría propias de la peña, en versiones del honorario. Contribuyendo así a la diversidad de creación y el enriquecimiento mutuo dentro de la trova, en esta ocasión, no solo en la provincia, sino, en toda Cuba.

El acontecimiento tiene un espacio precursor, de cuatro años de duración, del mismo César Brown en el Centro Cultural Arauca, del municipio Venezuela, de la propia provincia, llamado Peña Nuestra. Con una base experimental como esa solo queda replantearse la idea repleta de apéndices. Esta se constituye de segmentos musicales, de oratoria y otros apegados a la manifestación artística que represente su invitado.

El futuro próximo de Trovadrugada muestra un radical cambio de lo que hasta el momento se ha establecido. Aunque cuenta ya con algunas participaciones de invitados, en el formato actual tomará protagonismo la voz femenina, con una peculiar forma de interpretar las canciones que fundamentan un reconocimiento de la agrupación ante su público.

Durante el tiempo que su vocalista principal traza su gira en solitario por España, Adalys Diaz Mendoza, quien hasta ahora se mantuvo en los coros, recreará la atmosfera, en un restaurado y climatizado Café Barquito, manteniendo su público hasta la apertura de sus servicios. Se caracterizará la peña en este período por la interpretación de covers y algunos temas representativos del grupo.

Apoyado por las cercanías, ya en trámites, de otras instituciones como radio y televisión locales, la metamorfosis es indescriptible, y lo que se pensaría como una pequeña peña local, puede llegar a transformarse en una serie televisiva de corte periodístico o entretenimiento, o un programa radial; cualesquiera de estas, fiel defensora de la cultura cubana, sobre todo la del terruño, e ideales de su juventud.


A Reinaldo Echemendía Estrada, todo el homenaje

“El arte se llega por muchas vías, solo hay que tener talento y una buena guía. Tuve la suerte de contar con maestros excepcionales y esa es mi deuda y orgullo, por lo que el haber dedicado 45 años al arte y a la pedagogía me ha dado el 50 por ciento de todo lo que he aprendido en mi vida.”

Esta es la esencia que durante 45 intensos años de quehacer artístico ha definido la obra de Reinaldo Echemendía Estrada, músico, coreógrafo, folclorista y pedagogo; un artista versátil y auténtico que engrandece hoy la cultura camagüeyana como hijo ilustre de nuestra ciudad y formador de generaciones, porque como dijera José Martí, “ser maestro es hacerte creador, hombre recogerá quien siembre escuelas.”

Reinaldo Echemendía, director del Ballet Folklórico de Camagüey/ Foto Alejandro Rodríguez Leiva

Entre el dulce aroma del café y el diálogo franco que lo caracteriza, así transcurrió la tarde en la Casa del Joven Creador, en la peña “Estrechando Espacios”, una de los espacios habituales de la AHS y que en esta ocasión, en vísperas del Día del Educador, el público presente celebró toda una vida dedicada al cultivo del arte, de quien es hoy el director del Ballet Folklórico de Camagüey y uno de los Miembros de Honor de la filial principeña: Reinaldo Echemendía Estrada.

Durante 28 años, el Ballet Folklórico de Camagüey bajo su dirección ha distinguido a nivel nacional e internacional la escena lugareña en el rescate y promoción de lo más representativo de nuestras raíces: la cultura popular tradicional y folclórica; además de crear una proyección escénica sobre la base de la cultura local.

Un merecido reconocimiento se realizó en el Café Literario La Comarca a un hombre con una singular historia que se resume en entrega total a la música, la danza y el arte en general, con un profundo arraigo en lo que constituye parte de nuestra identidad, lo popular y tradicional llegados desde África y España.

“Las raíces folclóricas estaban en mi casa, yo respiraba la cultura tradicional”, así expresó Echemendía al describir una infancia llena de toques, cantos y bailes folclóricos que luego perfeccionaría con años de superación e investigación para ser hoy una de las voces más genuinas y verídicas si de danza y música se trata, porque su calidad como artista va más allá de la creación.

Ballet Folklórico de Camagüey/ Foto Alejandro Rodríguez Leiva