Holguín


Guiños teatrales desde Holguín

Los títeres no han dormido, al menos no los del Teatro Guiñol de Holguín. Con casi medio siglo de historia titiritera, la cuarentena por Covid-19 detuvo sus rutinas, mas les impulsó a crear para otros públicos y formatos, con fines distintos, pero similares en el intento de entretener y educar a sus seguidores.

A Karel Fernández, joven actriz de la compañía, la cuarentena le ha parecido un tiempo fértil. Por ella surgió la idea de Guiños desde casa, “una alternativa audiovisual que creamos para seguir nuestra labor como artistas de teatro. Consiste en presentar nuestros muñecos en situaciones propias de la pandemia y cómo la enfrentamos, son circunstancias donde mostramos, por ejemplo, al Ratoncito Pérez, que se va a comprar comida y olvida el nasobuco o las peripecias un padre agotado por complacer a su hija en su casa para que no se sienta aburrida, todo con el mensaje final de quedarnos en nuestros hogares.

“Es una forma amena, diferente de transmitir mensajes sanitarios, aconsejar a los niños y la familia en general, acerca de cómo aprovechar el tiempo en casa haciendo cosas útiles, además de promocionar nuestro trabajo y celebrar fechas tan importantes como nuestro aniversario 48 y el día Internacional de la Infancia.”

Así, espacios de la televisión holguinera y redes como Telegram se han hecho eco de lo que hacen los títeres cuando un virus cierra las puertas del teatro.

“Subimos los videos a Facebook cada lunes y hemos terminado la primera temporada con trece Guiños. Ahora queremos hacer otra, pero con temas pertenecientes a esta primera fase recuperativa y a las que vienen”, explica Karel.

Y como de tregua fecunda se ha catalogado esta etapa, los miembros de esta compañía solo pueden pensar en el futuro: “En proyecto tenemos muchas cosas. Este tiempo en casa, aunque nos ha atrasado un poco el trabajo, nos ha alimentado el espíritu y las ganas de crear. Seguimos preparando nuestro próximo estreno, El extraño caso de los títeres que asesinaron a los espectadores, del autor Salvador Lemis, de la cual soy directora artística. Tenemos planes de montar dos espectáculos de clown con el maestro Ernesto Parra, director de la compañía Teatro Tuyo, de Las Tunas, y esta idea nos hace muy felices.

“Para el agosto esperamos tener cierto contacto con el público, queremos crear una peña apoyada por la AHS y en nuestra sede. Sería para adultos y pretendemos rescatar la vida teatral de la provincia y unir a todos los grupos de las artes escénicas, tanto profesionales como los nuevos creadores. La intención es promocionar sus obras, abrir espacio a la crítica y dar a conocer el teatro con su función social, pero de forma lúdica y aportando conocimientos.”

La función continúa cada día desde la responsabilidad, las ocupaciones propias de los artistas tras bambalinas, menos espectaculares y glamorosas como la escena, pero necesarias para que triunfe sobre las tablas la belleza. Y, el Teatro Guiñol de Holguín sigue vital, creando y dejando en mensajes de bien público desde las redes, una evidencia de que cuando un telón se cierra, las redes sociales se abren.  


Arte joven en Holguín desde las redes sociales

La Asociación Hermanos Saíz en Holguín potencia, desde el inicio de la propagación de la Covid-19 en Cuba, los espacios culturales y la promoción del arte joven a través de las redes sociales, iniciativa que se extiende durante esta etapa, denominada post Covid, en consonancia con las medidas de cada fase adoptadas para la recuperación en el país.

“Actualmente se realizan adecuaciones y se preparan las principales actividades desde las diferentes plataformas digitales, de acuerdo con el espíritu vanguardista que mueve a la creación en Cuba”, aseguró Lilién Aguilera, presidenta de la AHS en la provincia.

“Se está adaptando la programación de la Casa del Joven Creador al espacio virtual, explicó Lilién, para realizar otros eventos como las Romerías de Mayo y el Premio Celestino de Cuento, que se desarrollaron con una amplia programación desde Internet.”

“Del 17 al 18 de julio se realizará de esta manera el Festival de Hip Hop Rapdicando, y entre el 30 de julio y el primero de agosto, se efectuará el reconocido evento de música electrónica Stereo G”, agregó.

“También están en proceso de grabación las peñas habituales de música que se realizan, para socializar los contenidos desde las diversas plataformas, lo cual funciona, además, como soporte para la promoción de las obras de los asociados de Holguín. De esta manera, en los próximos meses de verano compartirán su música en las redes, el trovador Manuel Leandro Sánchez, DJ Arte, Jefrey Dhamer, Topop y Claim”, aseguró.

“Durante esta segunda etapa de recuperación post Covid-19 se prevé también realizar algunas actividades presenciales con un público reducido y cumpliendo con el distanciamiento social y otras medidas para evitar la propagación del virus”, puntualizó.

Representando la vanguardia artística cubana, la AHS en el país ha mantenido, desde el inicio de la pandemia, una programación cultural bien estructurada desde las redes sociales, la televisión nacional y otros medios de difusión masiva, ratificando la creación joven como aliciente ante las adversidades y como una manera de salvar con el arte.


Los cantos mestizos de Cubandaluz (+ video)

foto tomada del perfil de facebook de cubandaluz

Holguín es su tablao y en sus escenarios la agrupación de flamenco-fusión Cubandaluz ha entregado durante cinco años la esencia de un arte nueva y antigua al mismo tiempo. Con guitarra, cajón y voz, típicas del flamenco, mezclado con el bajo, la flauta y el tres, se configura la música mestiza que entregan como pocos cultores del género en Cuba.

Mayte Segura, directora del proyecto y voz líder, aclara que este surgió por la necesidad musical propia y de los integrantes de la agrupación “que ya venían trabajando el flamenco en compañías danzarías. Deseaban crear un proyecto que defendiese la música flamenca en sí, género con el cual nos sentimos identificados, sumando conceptos e ideas entorno a la música cubana. Nació entonces, por primera vez en la historia musical de la provincia holguinera, una agrupación con dichas características.

“Nuestro sello distintivo es la fusión musical del flamenco con géneros de la música cubana, plasmando la relación de ambos estilos desde la guajira cubana y la guajira flamenca, boleros con pinceladas de tango y el son tradicional llevándonos a la rumba catalana. Aquí radica nuestra fortaleza musical.”

Dentro del repertorio de Cubandaluz resuenan temas icónicos dentro del cancionero nacional como El Cuarto de Tula y Sarandonga, que entregan como resultado de una mixtura de los acordes típicos del flamenco y su impronta. “También defendemos obras de nuestra creación como Mis Raíces, una rumba-son llena de ritmo y sabor cubano, ¿Qué sería de mí?, bolero que canta al amor y la pena, así como varias canciones inéditas de mi autoría.”

foto tomada del perfil de facebook de cubandaluz

Actualmente se empeñan en grabar un fonograma, el propósito busca perpetuar el sonido en el que han trabajado durante este lustro y que la sonoridad tenga valores perdurables, así como otorgar a sus seguidores la posibilidad de atesorar su música.

Mis Raíces es la propuesta en la que ya trabajan y tiene una mayoría de temas escritos por Mayte y recoge el espíritu de la música que defienden. Suman a esta idea otros instrumentos en busca de una sonoridad más completa y elaborada que responda a su afán artístico y a entregar un mensaje más claro a su público.

La cantante cuenta sus anhelos: “Con esta propuesta queremos que llegue a todo el que nos escuche una forma distinta de ver y asimilar estas dos vertientes musicales. El sabor y la gracia que solo los ritmos cubanos tienen, anclado al desgarre apasionado y voraz que nos brinda el flamenco. Es una oportunidad para que el proyecto musical llegue a nuevos oyentes, fuera de nuestra provincia y de nuestras fronteras, creando una base de seguidores, haciendo crecer la marca de la agrupación y encontrando un apoyo de promoción contundente, así como una red de distribución real.”

integrantes de cubandaluz/foto tomada del perfil de facebook de la agrupación

Con más de mil seguidores en su página oficial en Facebook y cerca de 300 vistas en videos publicados en distintas plataformas de internet, Cubandaluz sigue ganando adeptos. Mientras, los amantes del flamenco en Holguín van encontrando en los espacios habituales de estos jóvenes artistas un remanso donde lo autóctono y la herencia española se condensan y enriquecen la espiritualidad.

⚠️⚠️¡¡Estreno!!⚠️⚠️ 🆕️ Single #LasVenasDeMiAlma.autora: Mayte Segura, directora y cantante #Cubandaluz #DesdeCasa #Estreno ▶️#RumbaFlamenca #Compártelo 🆗️

Publicada por Cubandaluz en Viernes, 15 de mayo de 2020

Durante los meses que el distanciamiento social los ha distanciado de su público en los espacios habituales de presentación, Cubandaluz ha realizado conciertos online, capsulas de música para seguir promocionando nuestro arte y enriqueciendo las páginas oficiales de Facebook e Instagram. “Nos hemos mantenido haciendo campañas sociales aconsejando a nuestros seguidores que se queden en casa y cumplan con las medidas sanitarias pertinentes Formamos parte de las celebraciones de festivales online, como las Romerías de Mayo, con la participación activa en conciertos que se brindaron a los usuarios de las redes, así como la colaboración con la bailarina Lilianna Hidalgo desde Argentina, en un magnífico dueto de música y baile.”

foto liset prego

foto liset prego

foto liset prego


La Luz y el sorprendente caso del mimeógrafo andante

Un binomio creativo destella en Ediciones La Luz. Su juventud habla de inexperiencia, pero también de renovación y búsqueda de otredad, tal vez esa es la clave de su éxito.

Ahora ellos marcan un momento distinto, son un haz diferente. Robert Ráez y Gerardo Perdomo, diseñador y realizador audiovisual, respectivamente. Ambos son estudiantes, el primero de Periodismo, el segundo de Medios Audiovisuales, en la filial holguinera de la Universidad de las Artes. Mas, los acompaña un deseo de hacer por encima de conveniencias prácticas, de tecnología disponible, (que bien vendría para sus proyectos siempre ambiciosos) y de objeciones como el tiempo.

Los resultados están al alcance de los sentidos. Ya lo evidenciaba el Premio de la Ciudad de Holguín en Comunicación Promocional, otorgado a principios de 2020 por la campaña de promoción del libro y la lectura de la Editorial, que contó con el diseño de Ráez y el trabajo de realización de spots televisivos de Perdomo. Estos muchachos estaban haciendo algo distinto.

Entonces llegó el Premio Celestino de Cuento.

Pocas editoriales en Cuba trabajan tanto en la promoción de sus libros, campañas, colecciones, autores, propuestas transmedia que abarcan desde el audiolibro, a los podcasts, videopoemas, lecturas online, documentales, postales, carteles, papelería…, un despliegue amplísimo de acciones comunicativas sustentadas en un interesante trabajo de diseño.

Y el Celestino condensó eso y más, estremeció las redes, se extendió en diversas plataformas con lenguajes afines a ellas y buscó el diálogo con los lectores, con el público, la crítica, la prensa.

Con imágenes pregnantes, irreverentes composiciones en los dossiers publicados, escritos y diseñados desde, en y por La Luz, junto a su equipo creativo y colaboradores, navegó el evento.

La edición 21 definitivamente marcó un parteaguas en el trabajo de la editorial que, forzada por la pandemia a la virtualidad exclusiva, tomó un contra, lo volvió un pro, y lo multiplicó exponencialmente como ventaja y trampolín para mostrar de qué manera se promueve la literatura, cómo se gestiona en las redes un evento de esta naturaleza, cómo se hace muchísimo con más ingenio que tecnología porque La Luz se mueve en bits.

Trabajando de día y de madrugada, pizza, café y cigarro como combustible, todos en La Luz se abocaron al trabajo, pero Ráez y Perdomo concretaban desde sus computadoras lo que era el sueño.

Primero que el robot, bautizado como Ro-Bob, caminase en pantalla, luego que los narradores se sintieran cómodos frente a la cámara, que cada producto generado fuera armónico, coherente y tuviese una comunicación directa con el resto, aunque no fuesen de la misma naturaleza. Y entregar un dossier diario, variado y auténtico, durante cinco jornadas, fueron desafíos más grandes que ahorrar los datos móviles o subir un video de seis minutos en la zona wifi.

En enero ya Robert había soñado el cartel, me cuenta que tomó una imagen del mimeógrafo que adorna el área de fumar de la editorial para la cabeza del robot, “la estética del mismo”, me explica, “es un tanto pulp como en esas revistas norteamericanas de los 50, y el color amarillo mostaza es uno con el que “he estado experimentando hace un tiempo en la editorial en cubiertas de libros, igual que la tipografía que he usado en otros proyectos personales.

“En las cubiertas de La Luz hay un paradigma que me gusta respetar, pero en el Celestino no es así y da mucha libertad para experimentar y ser más creativo a la hora del diseño.

“Por eso este es el trabajo que más me ha gustado hacer, en el que más libertades he tenido a la hora de crear y por supuesto, que fue bastante placentero, no tanto las postales, que son más esquemáticas, sino el dossier, al poder trabajar con gran independencia usando el código visual que hemos creado este año.

“Me ha gustado mucho este Celestino.”

Se le nota la euforia de la que nacen las cosas trascendentes cuando habla del proceso en el que lo acompañó Gerardo, quien me revela que “la creación del spot realmente no fue muy complicada ya que las imágenes estaban dadas por los diseños de la gráfica del evento; la animación y la ambientación sonora está basada en la estética de los juegos indie y el cine de ciencia ficción, respetando siempre el diseño de la campaña.

“En cuanto a grabar a los escritores leyendo sus cuentos ha sido un trabajo que ha demandado creatividad técnica, pues no contamos con los medios necesarios para trabajar y hemos tratado de lograr la máxima calidad con lo que tenemos: teléfonos móviles y una cámara gama baja que no son lo mejor para un entorno de iluminación cambiante y de mucho ruido.

“Cada escritor, dada su personalidad, tiene formas diferentes de proyectarse, paro fue fácil pues se mostraron entusiastas con que su trabajo se mostrara de forma audiovisual.”

El trabajo colectivo realzó la obra de estos muchachos cuyo potencial, como iceberg, tiene aún mucho bajo las aguas para mostrar. Ro-Bob anduvo gracias a su ingenio, el Celestino fue mejor por ellos y porque a la Luz se lee y se trabaja mejor.


Un coloso para las artes decorativas en Gibara

“El Museo de Artes Decorativas de Gibara y sus colecciones son fieles evidencias y testimonios de valor incalculable, del contexto histórico donde surgieron y sus diferentes utilidades”, así, a grandes rasgos y por vía telefónica, define María de Jesús Chacón, directora del mismo, la impronta de esta institución, orgullo de los gibareños y de todo el público que se acerque a sus salas.

A pocos metros de la plaza principal de esta ciudad costera, en medio de la transitada calle Independencia, se erige este majestuoso edificio con estilo neoclásico, que además es Monumento Local. El inmueble fue construido en 1866 por orden del comerciante español radicado en Gibara, Atanasio Calderón Villa; y en 1910 pasó a manos del millonario gibareño José Beola y Valenzuela, hasta 1961, cuando fue nacionalizado por la Revolución. Me comenta María, con seguridad de museóloga apasionada (se nota en su conversación y en los detalles de cada uno de los datos que me ofrece) que la familia Beola y Valenzuela era descendiente de españoles y venezolanos; y José fue propietario del 80.9% de las acciones del Ferrocarril Gibara-Holguín.

cortesía de María de Jesús Chacón

María se conoce cada historia que habita las paredes del Museo, entre ellas que la edificación alojó por varios días, en 1898, al Mayor General Calixto García, y me pone al tanto del repertorio de celebraciones, fiestas y otras actividades sociales de la familia Beola, donde sobresale la recepción ofrecida al primer presidente de la República de Cuba, Tomás Estrada Palma, en abril de 1902, cuando llega a Cuba procedente de Estados Unidos, por el puerto gibareño, lo que denota la gran influencia socio-económica de la familia Beola, lo cual influye en las colecciones de mobiliario y piezas domésticas que hoy se exhiben en las salas de la institución. Aunque, me explica, que la cena propiamente en sí no fue ofrecida en este inmueble, sino en una engalanada vivienda, propiedad de la acaudalada familia, convertida después del triunfo de la Revolución en cuartería, y conocida por los gibareños como “la casona”.

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El puerto de Gibara, entre 1860 y 1930, fue uno de los atracaderos preferidos del litoral norte de Holguín para el comercio marítimo con firmas consignatarias tanto locales, nacionales y extranjeras.

Este tráfico comercial posibilitó que los descendientes de españoles, principalmente, se enriquecieran e hicieran una cuantiosa fortuna para levantar muchas de las construcciones coloniales que se alzaron en el pequeño poblado; de este modo se requerían mobiliarios, objetos utilitarios y decorativos para ambientar y ser utilizados en los diferentes espacios de dichas casas.

cortesía de María de Jesús Chacón

Por tanto, Gibara tuvo un fecundo desarrollo de las artes decorativas, con gran variedad de objetos utilitarios y decorativos, que poseen un valor excepcional para la cultura local. Por otro lado, fue una de las ciudades cubanas por donde penetró el estilo art nouveau, principalmente en piezas del ámbito doméstico, no así en otras como Cienfuegos, donde la arquitectura sobresale con rasgos de esta corriente artística, distinguida por la elegancia y las formas curvas que realzan las calidades de los materiales, en perfectas unidades de estructura y decoración.

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Luego del triunfo de la Revolución Cubana, en enero de 1959, el gobierno comenzó a nacionalizar toda una serie de negocios y propiedades de las familias ricas en la isla y con ello, pasan a mano del pueblo, entiéndase a instituciones con fines públicos que iban surgiendo, diversos objetos que componían estas edificaciones.

De esta manera entre 1961 y 1962, aproximadamente, surge la idea de fundar un museo en lo que había sido la casa de la familia Beola y Valenzuela, dado los elementos arquitectónicos, artísticos e históricos del inmueble, y los objetos que poseía la casa. Sin embargo, no es hasta el 25 de julio de 1972 que se inaugura oficialmente como Museo de Artes Decorativas, impulsados por la idea de Antonio Lemus Nicolau, reconocido historiador de Gibara. Este fue instalado en la parte alta de este edificio de estilo neoclásico, convertido en una de las construcciones más significativas de la segunda mitad del siglo XIX en la Villa Blanca.

cortesía de María de Jesús Chacón

En sus inicios se catalogaron para su exposición más de mil piezas de las artes decorativas y mobiliario, y fueron donadas otras de las instituciones de Instrucción y recreo, de la antigua Colonia Española de Gibara y de la Unión Club. “Este proceso de recuperación de piezas patrimoniales se extendió hasta mediados de la década del 70, incluso una vez abierto el museo”, comenta María con exactitud.

A partir de 1972 y hasta la actualidad, “el museo ha salvaguardado, cuidado, gestionado e interpretado de diferentes maneras, las riquezas de ese patrimonio que con el transcurso de los años hemos obtenido a través del concepto, fundamentalmente, de transferencia de piezas de La Habana y donaciones de los gibareños, además mediante la compra-venta, por el cual se completaron las colecciones que hoy se exhiben en el Museo”. Pero lo más notorio, destaca, es que el 95 por ciento de los objetos museables han sido recuperados en la propia Gibara.

Uno de los primeros directores y gestores del patrimonio de la institución fue Lemus, cerca de 20 años cuidando celosamente el Museo, destaca, haciendo énfasis en el papel de este sabio historiador a la cultura de Gibara. También sobresale el trabajo de rehabilitación del acuarelista Luis Catalá Maldonado, quien tuvo a su cargo la restauración de cada recinto del edificio: paredes, muros y falso techos de cada espacio, así como la labor de la pintora y museóloga Liliana Caballero (en este momento hace una pausa, María piensa para decirme el nombre de cada uno de los trabajadores que han pasado por sus salas y han dejado una huella importante, pero se rinde, dice que su memoria a veces falla y no quiere dejar de mencionar a todos los que han contribuido a la impronta del Museo, y además agradece al equipo que actualmente le acompaña).

En el año 2008 el Museo fue cerrado al público por acciones constructivas, hasta el 2017 que se reinauguró, para suerte de sus pobladores y de los foráneos que agradecen su existencia. En su reapertura estuvieron presentes, entre otros, del escritor y etnólogo Miguel Barnet, entonces al frente de la Uneac y hoy su presidente de Honor, y Gladis Collazo, presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. “Yo vine aquí hace muchos años y siempre admiré esta ciudad, este pueblo y esta villa maravillosa. Aquí tuve algunos amigos que ya no están, porque han pasado los años, pero siguen los monumentos presentes con colores radiantes. Esta ciudad era la villa blanca, ahora es la ciudad cromática, la ciudad de colores”, comentó Barnet.

cortesía de María de Jesús Chacón

El autor de Biografía de un cimarrón, Oficio de ángel y Canción de Rachel expresó además: “Estoy muy feliz de haber venido. Desde que llegué sentí un calor humano con cierto olor marino muy agradable y muy sensual que lo hace a uno enamorarse de nuevo de esta ciudad. Este es un viejo amor que yo tenía que cumplir y dicen que un viejo amor nunca se olvida ni se deja”.

“Todas sus salas y colecciones se desactivaron y en esos momentos fue un reto para sus especialistas proteger y conservar cada una de las piezas. Fueron casi 10 años de trabajo intenso”, añade María. Hoy esta institución es su orgullo, de sus trabajadores y de los gibareños, que observan su pasado tangible en cada espacio de esta renovada y hermosa edificación.

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El Museo de Artes Decorativas de Gibara figura entre las instituciones culturales más importantes del país, pues atesora una gran colección de obras del siglo XIX y XX, entre los que destacan piezas de cerámica, cristal, esculturas y muebles de estilo, oriundos principalmente de Francia, Inglaterra y Alemania.

Una visita al majestuoso edificio es como revivir la vida doméstica de la época de esplendor gibareño, entre 1870 y 1930. En sus 14 salas de exposición y cinco almacenes se conservan más de dos mil 500 objetos de las artes decorativas de esta época, con gran valor patrimonial y de conservación. Dentro de las colecciones más importantes se encuentran la de cerámica francesa, integrada por más de 700 objetos, donde sobresalen los conjuntos de servicio de manufactura Limoges, otras de manufactura inglesa, resaltando los servicios de mesa.

cortesía de María de Jesús Chacón

Al otro lado de la línea María insiste y me pasea por cada uno de los espacios que componen el Museo; aunque lo he frecuentado en otras ocasiones, esta, su visita dirigida vía telefónica, fue única, pues destaca, entre otros sitios, el salón principal, ambientado con muebles estilo medallón, un piano de cola estilo Pleyel, pasando por un sillón de enamorados, expresión de los cánones del período, piezas de cerámica alemana, austriaca y francesa y arcos de medio punto, que aporta singular belleza a un inmueble bien estructurado.

Muebles cubanos de las primeras décadas del siglo XX, esculturas de bronce y mamparas predominan en la decoración. Las paredes con motivos florales expresan la corriente art nouveau, asentada en la Gibara del siglo XIX, al punto que varios muros del recinto, desde el vestíbulo, la escalera, hasta el sócalo, están rematados con elementos vegetales que son reminiscencia de esta corriente europea.

Se exhiben, además, juegos de salas estilo perillita, lámparas de techo de cristal veneciano, jarrones, pedestales de exótica decoración y motivos mitológicos que realzan la armonía entre la forma y ornamentación de estas piezas Art Nouveau. Allí también se encuentran objetos de estilo rococó, y muebles de firma austriaca Thonet, así como un curioso florero trabajado con la técnica desdorado y decoración floral realizada a mano.

Otra colección importante es la de libros, con más de 300 ejemplares de las sesiones de las Cortes Constituyentes de España y del Congreso español, entre ellas las de Castilla, Bayona y legislaturas que pertenecieron al vicecónsul de España en Gibara, Javier González Longoria.

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Lamentablemente hoy el Museo permanece cerrado al público, como todas las instituciones culturales del país, de manera preventiva ante la propagación de la Covid-19. La misma razón que me llevó a la conversación vía telefónica con María, de no haber sido por este virus que te aleja de tus semejantes por miedo a la muerte habría llegado yo hasta el Museo para recorrerlo con ella (que en su trato me pareció orgullosa de su gente y afable, como todo ser humano que habita ese poblado), mientras me acercaba en su conversación a la historia del Museo.

cortesía de María de Jesús Chacón

María, ahora vía Facebook, me dice que están preocupados por la situación que vive Gibara, donde hace solo decretaron recientemente fin de la cuarentena, sin embargo, mantienen su trabajo interno en el Museo, a partir de la documentación e investigación de las piezas, pues a veces se completan datos de época que no se conocían. Además, se verifica el estado de conservación de cada una. Una vez a la semana, precisa, acuden allí para realizar acciones de limpieza, mientras que otros especialistas trabajan desde la casa en otras actividades dirigidas al Museo, que ha trascendido la curiosidad de los apasionados para convertirse en un coloso del arte y la cultura gibareña y cubana, durante 48 años de labor dedicada al rescate de la memoria.

cortesía de María de Jesús Chacón

 


Celestino en las redes

El XXI Premio Celestino de Cuentos llega este junio. Convocado para jóvenes narradores cubanos desde la sección de Literatura de la Asociación de Hermanos Saíz en Holguín, el certamen literario de amplio reconocimiento en el ámbito de las letras cubanas, sesionará desde el 15 hasta el 19 de junio, esta vez desde las redes sociales a causa del confinamiento impuesto por la permanencia de la COVID 19 en el país.

El “Celestino” estará dedicado a los centenarios de Charles Bukowski, Isaac Asimov y Ray Bradbury y sobre sus obras respectivas sesionarán paneles teóricos, conversatorios y mesas de lecturas con autores holguineros de mayor o menor experiencia.

Circularán en plataformas como Instagram, Facebook, Twitter y páginas web como Cubaliteraria, Cubarte, Portal del Arte Joven Cubano, dosieres dedicados a los centenarios Asimov, Bokowski y Bradbury; postales digitales con textos de narradores cubanos, fotorreportajes de las ediciones anteriores del evento, podcast y materiales audiovisuales en YouTube.

Igualmente se presentarán novedades editoriales como Animal de otra raza, de Maribel Feliú; Instrucciones para divorciar a un hombre, de Juan I. Siam y Ojos para no ver las cosas simples, de Martha Acosta, cuaderno que resultara ganador en la edición de 2018 de este Premio.

La convocatoria cerró el día primero y más de 40 autores aspiran al galardón que implicará la publicación del título por Ediciones La Luz. El jurado, compuesto por Mariela Varona, Rubén Rodríguez y Adalberto Santos, trabaja ya en la selección del ganador que se dará a conocer en la tarde del día 19. 

En ediciones anteriores este premio ha ido a manos de autores como Rafael Inza, Marvelys Marrero, Luis Yuseff, Ariel Fonseca, Evelyn Queipo y Lourdes María Mazorra.


Héctor Ochoa y el sonido de la literatura

Dice el musgo que brota es quizás el libro para niños más importante que se ha publicado en Ediciones La Luz; se condensan en él estéticas diversas de poetas e ilustradores cubanos nacidos a partir de 1970. Por su impacto ante la crítica y los lectores, así como premios de edición, el texto fue escogido para su adaptación al formato de audiolibro en la colección Quemapalabras, de este sello editorial.  

La pieza se realizó bajo la dirección del joven Héctor Ochoa, que escogió este proyecto como ejercicio de culminación de estudios en la filial holguinera de la Universidad de las Artes, en la especialidad de dirección de medios audiovisuales.

En un diálogo con el creador durante la presentación del producto al público infantil en la escuela Primaria Especial La Edad de Oro, Ochoa explica la manera en que lo llevó a cabo.

¿Al niño Héctor le gustaba la literatura?

Cuando era pequeño mis abuelos siempre me leían por las noches antes de dormir, así que desde temprano me acerqué a la literatura, de esa manera, incluso sin saber leer. Tenía un libro que se llamaba Nachito que era de cuentos sobre un niño campesino. Era mi tesoro en esa época.

Podrías haber escogido otro libro, pero ¿por qué uno para niños?

Mientras más temprano sea el acercamiento a la literatura, antes obtendremos conocimientos que necesitamos para desarrollarnos como personas. Desde niños es bueno tener esta idea, si no podemos leer, al menos escucharlo y el formato del audiolibro es lo que me motivó a llevar la literatura a los más pequeños.

¿Por qué escogiste la poesía para tu audiolibro?

Porque la poesía, como acto comunicador, es enriquecedora, invita al autoconocimiento, a conocer el entorno, la sociedad, y de una manera amena y agradable.

¿Cuáles fueron los criterios de selección para escoger los poemas que constituirían el audiolibro?

La intención era recrear la cronología de un día en la vida de un niño. Lo hice pensando en darle un horario a cada texto y así darle una forma dramática al orden de cada uno.

¿Cómo fue el proceso de realización?

Trabajé con la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, que son profesionales y yo soy nuevo en este ámbito y siento que estoy entrometido en un medio que no es el mío, pero lo disfruté mucho y espero que quienes lo escuchen disfruten también.

Luego de Dice el musgo…, Héctor Ochoa se enroló en otra realización vinculada al mundo del audiolibro, también con el sello de la AHS en Holguín: La Joven Luz. Entrada de Emergencias. Selección de poetas en Holguín. Esta vez reunía a autores bisoños que daban voz a sus propios versos. El lanzamiento a principios de año de este título dio una mirada distinta al novel director sobre este tipo de realizaciones, esta vez sin actores, con otro destinatario.

Por lo pronto Héctor parece enamorado del sonido, trabaja en la radioemisora municipal de la Ciudad de los Parques y sueña con nuevos programas, también para niños. De seguro volveremos a oír de él.


ADENTRO/AFUERA: una reflexión visual en exposición online

Como una de las tantas acciones que se han estado llevado a cabo en los días en que transcurrió las Romerías en Casa –alternativa del importante festival de arte joven de Cuba y el mundo organizado por las AHS y entidades culturales de todo el país– se ha establecido como plataforma principal de acción las redes sociales y las plataformas digitales, una manera para evitar la proliferación de la covid-19.

Se han visto conciertos, filmes, textos, forodebates y exposiciones virtuales, lo que ha ampliado las posibilidades y servido de acompañamiento joven a todos. Una de esas iniciativas es la exposición colectiva online ADENTRO/ AFUERA, organizada por la filial de la AHS de Santiago de Cuba y ProbetaFilms, productora audiovisual, y que ha convocado a través de redes sociales a jóvenes artistas.

Malas palabras-Autor Daniel Martínez Reyes 2020

Fueron seleccionadas un total de 13 obras, fotografía y arte digital, de los artistas Alejandro Álvarez (Camagüey), Argel Ernesto González Álvarez (Camagüey), Daniel Martínez Reyes (Camagüey), Edgar Brielo (Santiago de Cuba), Rocío Cruz Toranzo (Santiago de Cuba), Tahymet Muñagorri (Camagüey), Yoel Marrero González (Matanzas) y Yuris Elias Seoane (Santiago de Cuba), bajo la curaduría de Frank L. O´Callaghan.

La muestra, que se inauguró en las plataformas digitales y redes sociales en el contexto de las Romerías en Casa, se encuentra posible para todos los interesados en ver esta diversidad de interpretaciones a través de la dirección electrónica https://frankcineyartesvisuales.blogspot.com/2020/05/exposicion-colectiva-online.html.

de la serie Soledad-Autora Rocío Cruz Toranzo 2020

En esta exhibición online se pueden encontrar instantáneas bajo la dinámica de la fotografía documental (siendo la mayoría de las propuestas) y otras más creativas como retrato, paisajes oníricos y abstracciones visuales, bajo la técnica digital la mayoría de los autores reflexionan entorno al individuo y la colectividad, las relaciones, el encuentro, la nostalgia, entre otros temas.

En estas obras, usted puede encontrar una reflexión a favor de los semejantes y de la sociedad, cuando tanta falta hace, ahora más que nunca, pensar en el otro y la importancia de tenerlos presentes.

Arte de calidad lleno de pensamiento y hermanamiento en el entorno digital, que cada día sirve de universo para iniciativas como esta, porque no hay “Hoy sin ayer” y no habrá “Hoy si no se piensa el Mañana”.

Retos del movimiento-Autor Alejandro Hernández 2020

Título Perdóname Padre-Autor Argel Ernesto González 2020

de la serie ¨Aislado¨ titulo Sin titulo-Autor Yuris Elias Seoane 2020


Miradas al audiovisual desde la Cámara Azul

La Cámara Azul, como muestra nacional e internacional de los diferentes géneros audiovisuales, surgió en 2004 desde la Sección de audiovisuales de la AHS en la provincia, organizado por el joven realizador Jorge Ribail ante la escasa presencia del género en Romerías.

Foto Yusmel Pérez

Aunque desde la edición fundacional existió presencia del audiovisual, pues los primeros participantes internacionales fueron estudiantes de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV) junto a la actriz Laura de la Uz y el profesor y guionista brasileño Joaquín de Assis, cuando su telenovela Roque Santeiro hacía furor en la pantalla nacional. Entonces se proyectaron varios documentales y una Muestra de Cine Erótico.

Foto Archivos CCC La Luz

“La Cámara Azul se concibió inicialmente como un encuentro de realizadores y para los realizadores. La sección teórica se concentró en encuentros de los jóvenes realizadores con artistas consagrados del audiovisual. Si en algo hemos contribuido al ambicioso proyecto que son las Romerías de Mayo como Festival Artístico, si en algo ha servido para que el gremio de los artistas audiovisuales crezca cualitativamente sobre todo, entonces ha sido muy bueno y debemos estar felices por lo poquito que nos toca de ese logro”, dice Ribail.

El evento, realizado con el apoyo del Centro Provincial del Cine, y que en sus primeras ediciones tuvo un carácter competitivo, con obras de varios países, ha dedicado jornadas a temas como el musical, el cine de autor, la producción y la animación. Asimismo, ha homenajeado a Humberto Solás, Tomás Gutiérrez Alea (Titón), Manolo Redondo, el Almacén de la Imagen en Camagüey, Fernando Pérez, a propósito de la entrega del Premio Nacional de Cine en 2007, Juan Carlos Tabío, cuando recibió el Premio Nacional en 2014, y el Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográfica en su aniversario 60 en 2019.

“El simple hecho –si es que es simple– de insertarse dentro del delicioso caos de un Festival tan sui generis como son las Romerías de Mayo, ya es una distinción de la Cámara Azul. Pero considero también que las proyecciones en pantallas a la intemperie, a cielo abierto, bajo las estrellas, no es cosa que suceda en muchos eventos del audiovisual, y es otra distinción de un evento que a lo largo de estos años se ha honrado con la proyección a cielo abierto y en salas cerradas de obras del catálogo del Festival de Cortometrajes La Boca del Lobo, el Taller Comunitario Ojo al Sur, DOC TV de Telesur, La Villa del Cine de Venezuela, la EICTV, la Facultad de Arte Audiovisual del Isa en La Habana y sus filiales en Camagüey y Holguín, el Proyecto InCubArte de Honduras, los Estudios de Animación del Icaic, la Fundación Ludwig de Cuba, el Festival Almacén de la Imagen, el Festival Internacional de Videoarte de Camagüey, la Muestra Joven Icaic, entre tantas otras”, añade.

Foto Archivos CCC La Luz

El encuentro audiovisual –organizado, entre otros, por Alejandra Rodríguez Segura, Yamila Marrero, Manuel Alejandro Rodríguez y Dayana Prieto– ha posibilitado la realización de materiales, como el documental Romerías de Mayo: Porque no hay hoy sin ayer, de Pablo Javier López, y el reciente Romerías, la utopía, de Carlos Gómez y Manuel A. Rodríguez Yong.

Dieciséis años han transcurrido desde que este evento que en su nombre evoca al proceso cinematográfico utilizado para que varios elementos fotografiados por separados sean reunidos en una sola imagen, se realizara por primera vez. “La metáfora es hermosa: el evento tenía que ser capaz de reunir en una sola imagen a jóvenes realizadores y cinéfilos de muchas latitudes. Hoy la Cámara Azul ha sido asumida por la nueva generación de jóvenes realizadores, que la organizan desde sus inquietudes, sus anhelos, sus aptitudes”, añade.

Foto Archivos CCC La Luz

El arte underground tiene su espacio en Rockmerías

El rock en Cuba ha alcanzado seguidores y plazas a largo y ancho de toda la isla, transitando por un extenso y difícil camino hasta lograr una justa representatividad en el ámbito sonoro insular. A inicios del nuevo milenio en Holguín, de conjunto con el Festival Metal HG, una de las citas más importantes de este género en el país, y como parte de una estrategia de la Asociación Hermanos Saíz para promover y desarrollar el metal entre los jóvenes, se incluyó el rock como evento en el Festival Mundial de las Juventudes Artísticas, las Romerías de Mayo.

Las Rockmerías, surgidas en 2004, se han convertido en el espacio ideal para la presentación de bandas nacionales como Zeus, padre del género en la isla, Combat Noise, Cry Out For, Hipnosis, Kallejeros Kondenados, Suffering Tool, Tendencia, Azotobacter, Médula, Protesys, Mephisto, anfitrión de la cita, y también de varios países como Stone Circle (Australia), Phil Kane acompañado del prestigioso baterista Al Webster (ambos de Canadá), Chocloneta y Elego (Chile), Apegi (Dinamarca), la reconocida Suicidal Tendencies (Estados Unidos), entre otras.

foto Juan Pablo Torralbas

Atraídos por los sonidos del metal, de conjunto con las presentaciones, llegan hasta esta ciudad rockers de toda Cuba, lanzándose a vivir interminables historias durante una semana, lejos de los prejuicios que, para quienes no siguen el género, posee el desenfado propio del rock.

Rockmerías es también el espacio de conferencias, presentaciones de libros y conversatorios, realizados por estudiosos, como el realizador de radio e investigador Humberto Manduley, autor de Hierba Mala. Una historia del Rock en Cuba, texto presentado en una de las ediciones del evento; el investigador Juanito Camacho; el periodista y realizador Guille Vilar; el crítico, periodista e investigador Joaquín Borges-Triana; el musicólogo holguinero Zenovio Hernández, entre otros estudiosos que han contribuido a legitimar sus aporte a la cultura nacional.

Foto Carlos Rafael

Este certamen, asegura Raúl Cardona, investigador del género y organizador de Rockmerías en varias ocasiones, “se consolida como plataforma de lanzamiento para cualquier agrupación que desee promocionarse en uno de los principales circuitos del país y convierte a Holguín en la plaza más importante del rock en la región oriental”. Y destaca Cardona que la perdurabilidad del rock en esta ciudad “es vital gracias al trabajo constante de la AHS, que durante años ha logrado mantener espacios fijos para la música rock, como el Gabinete Caligari”.

Aunque en el pentagrama holguinero se han consolidado otros géneros y modalidades de corte internacional, “el metal y el rock mantienen una presencia relevante y en ascenso”, dice Cardona, logrado a través de eventos como Rockmerías, “aglutinador para los fans del Oriente y sobre todo porque ha logrado una renovación y continuidad del género en la provincia, pues casi todos los años se disfruta de nuevas obras y bandas, como han sido Spermak, División Basura y Espoleta, este último grupo con un trabajo musical más perdurable y trascendente”, añade.

En un futuro inmediato el rock en Holguín marcha en la conquista de nuevos espacios, aunque a veces solo queden grandes eventos, como Rockmerías, para la participación de bandas defensoras del género y sus seguidores, “en los cuales se continuará oxigenando con nuevos sectores de público y proyectos que sigan demostrando que el ritmo más juvenil y universal extiende sus raíces y despliega sus alas en esta región de la muy bien llamada Isla de la Música”.