Historia


Entregarlo todo, para que no haya divorcio

 

A mis profesores.

Por razones borrascosas hace unos a√Īos me divorci√© de la telenovela cubana; y como buen divorciado, lleno de orgullo, me propuse no verlas m√°s. Sin embargo, ahora escucho rumores, como cuando tu ex se ‚Äúsupera‚ÄĚ y te llegan insinuaciones de aires renovados. Estos son los viejos motivos por lo cuales, solo a hurtadillas, veo alg√ļn fragmento de la √ļltima Entrega, o mejor dicho, de la presente telenovela de la televisi√≥n nacional. Pero, como no acostumbro a hablar de mis divorcios, me voy a concentrar en un tema resucitado por la novela y en una visi√≥n m√°s all√° de ella.

Las telenovelas cubanas han tenido tempestuosas dificultades para tratar con calidad y sin exceso de melodramas la realidad cubana. La √ļltima factura ha tenido el m√©rito de traer a la pantalla un importante debate y decisivo conflicto de nuestra educaci√≥n y cultura: la ense√Īanza y aprendizaje de la Historia de Cuba.

Por estar involucrado de cerca en el proceso y ser miembro de la Uni√≥n Nacional de Historiadores de Cuba, me alejo de la hip√≥tesis de la propia novela y me adentro en las convulsas y actuales circunstancias. Conlleva entonces a dolorosas preguntas:¬ŅQu√© hemos hecho mal para que los j√≥venes desarrollen tanta apat√≠a por la historia? ¬ŅPor qu√© algunos cubanos discriminan la vinculaci√≥n de lo patrio con lo cultural?

La respuesta es complicada y se dispersa en la urdimbre de cataclismo que ha sacudido nuestra cultura.

Resalta un problema: Existen diferencias entre los estudios especializados, los testimonios y la ense√Īanza de la historia y la cultura cubana. Esto parece sencillo pero no lo es. Se mezcla y se confunde y va dejando lagunas amplias, pobladas por el f√©rtil marab√ļ de la ignorancia.

Uno de los mayores retos del pa√≠s es la capacidad de ense√Īarse autocr√≠ticamente as√≠ mismo. No es una cuesti√≥n meramente pedag√≥gica; transciende a su praxis cultural. Es innegable que existen millares de investigaciones sobre la historia y cultura cubana desde m√ļltiples enfoques y disciplinas cient√≠ficas realizadas dentro y fuera de Cuba. El gran problema es c√≥mo sus diferentes actores y la propia Revoluci√≥n articulan estas acciones. ¬ŅC√≥mo se puede lograr que tales investigaciones sean atractivas a los j√≥venes y no mutiladas en sus aspectos m√°s pol√©micos?

Cortesía de Alberto Luberta-Tomada de Cubadebate
Cortesía de Alberto Luberta-Tomada de Cubadebate

En cuanto a la ense√Īanza de la asignatura Historia de Cuba, la educaci√≥n ha sido el principal canal para articular los conocimientos e investigaciones de alcance y prestigio. No obstante, la tendencia de la actualizaci√≥n de los contenidos, los materiales de estudios, programas‚Ķ demoran varios a√Īos y siguen manteniendo estructuras metodol√≥gicas r√≠gidas y la persistencia de los llamados relatos lineales, muchos de los cuales intenta desmontar Entrega.

¬ŅQu√© sucede con las innumerables investigaciones pedag√≥gicas y acad√©micas? La mayor√≠a permanecen reducidas al estricto √°mbito de las gavetas o archivos, en las bases de datos de prejuicios acad√©micos o, cuando m√°s, en los circuitos de eventos cient√≠ficos. A√ļn es exigua la sociabilizaci√≥n de estas investigaciones de car√°cter p√ļblico y masivo para trascender a otras esferas, crear empat√≠a y conciencia.¬†

La ense√Īanza de la Historia se ha convertido en hecho l√≥gica, se parece m√°s a una momia cosificada que a un pret√©rito sustancioso. Por mucho tiempo hemos esterilizado parte de la cultura en la historia del pa√≠s, la hemos inmolado por lo √©pico. Los estudios son mon√≥tonos y muchas veces las proezas intelectuales son alejadas.

Cortesía de Alberto Luberta-Tomada de Cubadebate-3
Cortesía de Alberto Luberta-Tomada de Cubadebate

El predominio de la √©pica pol√≠tica ha lastrado una buena porci√≥n de la historia cultural y social. Y ese elemento, lo veo a escondidas desde las rendijas de mi cuarto, el Profesor Manuel intentando rescatar: la necesidad de una historia nutrida de la cultura en su m√°s amplio sentido (football, m√ļsica, cocina o cine).

Tal vez dir√°n que es un so√Īador, pero si les puedo asegurar que no es el √ļnico. Hay un pu√Īado mujeres y hombres, tiza en mano, luchando contra ese monstruo llamado dogma y defendiendo hasta con sus puestos laborales la cultura e historia de este pa√≠s. Es una asignatura pendiente (literalmente) conceptualizar para los estudiantes cubanos un plan de estudio denominado ‚ÄúHistoria de la Cultura Cubana‚ÄĚ. Quiz√°s ustedes piensen que ser√° est√©ril o m√°s de lo mismo. Y este cuestionamiento es parte de la respuesta.

Por estos velos empolvados hoy no entendemos c√≥mo el primer presidente de la Rep√ļblica en Armas figuraba hace poco en un cartel por la cultura cubana. Hemos politizado en exceso parte de la cultura, y viceversa, a veces somos v√≠ctimas de los panfletos, la propaganda y el adoctrinamiento en detraimiento de la cultura. No siempre acertamos a movilizar con las fibras m√°s sensibles de la Patria. No siempre usamos la mejor adarga para defender el pa√≠s.

Es una alternativa posible lograr insertar contenidos sobre el propio proceso para transcender más allá de una orientación al programa de estudios de Historia de Cuba. La inclusión de un programa multidisciplinar de especialidades de historia, arte, filosofía, sociología, literatura, cine, teatro, etc., para vislumbrar nuestra memoria y sus posibilidades de futuro.

A√ļn no se consolida a escala mayor la concepci√≥n para que no existan recelos entre la cultura y la academia. Los libros de Tula o Padura, la poes√≠a de Heredia o Guill√©n, las artes pl√°sticas de Lam o Amelia, el teatro bufo o el de Virgilio, la danza de Alicia o afrocubana y las pel√≠culas de Tit√≥n, Sol√°s o Fernando P√©rez, son parte de nuestra cultura y nuestra historia. Su uso alimenta nuestra espiritualidad como naci√≥n y hace m√°s potable la met√°fora de lo incomprensible.

Mientras esta utopía se acumula en congresos y reclamos, son varios los especialistas que han propuesto investigaciones sobre la apropiación de la historia desde la literatura, la plástica, el cine, el teatro y demás manifestaciones. El éxito de tal alternativa depende en la capacidad de ser reflexiva y poder construir las bases de culturas amplias y libertarias.

Sirva este intento televisivo para honrar a la pedagog√≠a joven, pero no olvidemos a los viejos profesores que lo entregaron todo a pesar de las penurias materiales y a√ļn hoy no tienen nada.

Sin embargo, denoto la falta, precisamente, de este nexo dram√°tico en la novela. ¬ŅO acaso Manuel no se inspir√≥ en otros profesores de m√°s experiencias o no hemos tenidos profesores as√≠ en los 60, 70 o los 80? Sabemos que s√≠, e incluso, en esa √©poca algunos fueron marginados por esos m√©todos heterodoxos y siguieron fieles a la Revoluci√≥n.

Todavía no sabemos lo que va suceder al final de la telenovela. Si Manuel triunfa utópicamente, se convierte en el director quiméricoy entra en lo socialmente deseable o termina colgando la tiza, como ha sido el destino de muchos. Pues no olvidar que el dramatizado fue rodado antes del aumento salarial y el protagonista está asumiendo el paradigma del joven y abnegado, pero el desenlace puede inclinar la balanza al desencanto o al éxodo sufrido antes del acontecimiento laboral.

Lo esencial de esta novela ha sido demostrar la necesidad de retirar las barreras mentales de nuestra Historia. También urge escuchar a muchos Manueles que ya existen en las aulas y corremos los riesgos de perderlos entre el desgaste y la decepción.

Por mi parte no les garantizo una ‚Äúreconciliaci√≥n matrimonial‚ÄĚ, pero s√≠ puedo asegurarles que intento salvar el matrimonio con la cultura y la Historia de esta Cuba y entregarlo todo, para que no haya divorcio.

Cortesía de Alberto Luberta-Tomada de Cubadebate
Cortesía de Alberto Luberta-Tomada de Cubadebate

Desmontando mentiras

Cinco Temas Polémicos sobre Cuba es un texto que abre el debate en la historiografía nacional y responde a interrogantes sobre la migración, los derechos humanos, sociedad civil, libertad de prensa y las relaciones bilaterales entre La Habana y Washington.

Este viernes fue presentado nuevamente en el capitalino Pabellón Cuba como parte de las actividades del Festival Universitario del Libro y la Lectura (FULL) que se desarrolla hasta el próximo domingo.

De los autores Elier Ram√≠rez Ca√Īedo y Rodolfo Romero Reyes, el ensayo bajo el sello Editorial Ocean Sur propone argumentos a temas tergiversados a lo largo de los a√Īos por los enemigos de la Revoluci√≥n Cubana.

Al decir de Romero Reyes, este libro desmonta los mitos basado en investigaciones nacionales e internacionales y comenta con amplios matices determinados hechos que han sido lanza de ataques políticos y mediáticos.

La crisis del Mariel, La Ley de Ajuste Cubano, el caso de Elián González, la desaparición de Camilo Cienfuegos y las supuestas reyertas entre los líderes de la Revolución Cubana son algunos tópicos tratados en el texto.

De igual modo, resalta el papel que desempe√Ī√≥ el Comandante en Jefe, Fidel Castro, al convertir el proceso cubano en una digna herej√≠a frente a los poderes establecidos y ante los dogmas ‚Äúrevolucionarios‚ÄĚ como una forma de rendir digno tributo.

SI bien, Cinco Temas Polémicos sobre Cuba no constituye una verdad definitiva deja al descubierto ideas e intenciones que el autor deberá analizar, contrastar e enriquecer para al final apoyar o rebatir.

 

 

 


‚ÄúUna gran tela de ara√Īas, eso somos‚ÄĚ

Hace 10 a√Īos ni el propio Yoelkis Torres T√°panes hubiera podido asegurar el alcance de una idea surgida entre amigos y por la que trabaj√≥ ocho duros a√Īos sin recibir salario alguno. AfroAtenAs, iniciativa que promueve el desarrollo social y comunitario, se ha convertido en su devenir en un referente que ya se extiende en toda Cuba y un poco m√°s all√°. Sin embargo, aunque el trabajo en equipo ha sido decisivo, es √©l ese motor que impulsa todo lo maravilloso que se gesta dentro de ‚Äúla gran tela de ara√Īa‚ÄĚ, como prefiere llamar a su proyecto.

Los que lo conocen saben bien de su car√°cter sangu√≠neo, y esa prisa con que piensa, camina, habla y muchas veces act√ļa. Aprovechar cada segundo de la jornada resulta vital para lograr sostener a la par tantas responsabilidades en una persona. Por eso asegura que desde bien temprano inicia su d√≠a sin la certeza de una hora de descanso.

Así lo vemos haciendo llamadas, impartiendo talleres, ordenando documentos, controlando cada detalle logístico, o gestionando proyectos. Sin mencionar las responsabilidades que fuera de AfroAtenAs le ocupan, como coordinador de la Red Humanidad por la Diversidad, activista del Centro Nacional de Educación Sexual, profesor universitario, miembro de la Asociación Hermanos Saíz y tío de unos sobrinos preciosos.

Fotos: Cortesía de los entrevistados.

Pero, como √©l mismo asegura, todo es parte de un sue√Īo que desde hace a√Īos deja muchas alegr√≠as en su vida y en la de muchos otros a los que ha logrado llegar con su actuar.

‚ÄúYo soy activista desde los 15 a√Īos, cuando me inici√© como promotor de salud en el antiguo sanatorio de Matanzas. A partir de entonces me fui volviendo m√°s comprometido con las acciones hacia las personas necesitadas y eso me llev√≥ a interesarme por el barrio, ah√≠ es donde empez√≥ todo‚ÄĚ, comenta Yoelkis mientras recuerda aquel a√Īo 2009, cuando en la circunscripci√≥n 34 de la barriada de Pueblo Nuevo, la basura lleg√≥ a ocupar cerca de siete cuadras.

“Nos reunimos así un grupo de amigos de la comunidad LBTIQ que nos sentíamos discriminados y la motivación fue demostrar nuestro valor con acciones de transformación, algo que siempre formó parte de nuestras inquietudes.

“Decidimos llamar al proyecto AfroAtenAs en primer lugar, porque quienes lo iniciamos teníamos firmes creencias religiosas e intentamos mirarnos desde esa perspectiva. Después fuimos despertando otras inquietudes y cambiamos nuestro enfoque hacia lo cultural, una visión mucho más inclusiva y que junto a la labor comunitaria ha guiado nuestro trabajo diario.

‚ÄúAfroAtenAs lleg√≥ para transformar la vida de la gente que nos rodea e irradiar en la ciudad y en el pa√≠s. Ha sido dif√≠cil pero ya lo estamos logrando. Nuestro objetivo es propiciar el desarrollo dentro de la comunidad a partir de la cultura como un eje de mejor√≠a social. Utilizamos m√©todos dirigidos al medio ambiente, al tema del patrimonio, el rescate de las tradiciones y recientemente incorporamos, adem√°s, el enfoque hacia temas de discapacidad, por la no violencia hacia las mujeres y las ni√Īas, as√≠ como la no discriminaci√≥n y no estigmatizaci√≥n por cuestiones de identidad de g√©nero u orientaci√≥n sexual‚ÄĚ.

Cuando habla del proyecto que coordina, se emociona por los resultados, se siente orgulloso de las articulaciones que han logrado generar, las alianzas dentro y fuera de Cuba y los retos que inevitablemente contin√ļan como derroteros para seguir creciendo.

“En este tiempo hemos visto con mucho placer la evolución de algo que inició de manera espontánea y eso nos complace muchísimo. Desde el 2013 surge el Callejón de la Tradiciones, que es el espacio más reconocido dentro de la barriada, y el primer producto turístico comunitario de la Ciudad de Matanzas, declarado así en la Feria Internacional de Turismo de 2013.

‚ÄúAfrotAenAs no est√° solo en Matanzas, sino que atendemos 22 proyectos en las provincias de Pinar del R√≠o, La Habana, Cienfuegos, Santa Clara y Santi Sp√≠ritus, gracias a nuestra condici√≥n como referencia nacional otorgada por el Centro de Intercambio y Referencia sobre Iniciativas Comunitarias, espec√≠ficamente por nuestro modelo de acci√≥n y resultados. Tambi√©n nos satisfacen las redes que hemos ido tejiendo de forma paulatina con otras instituciones como las universidades de La Habana y Matanzas, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, entre otras‚ÄĚ.

Fotos: Cortesía de los entrevistados.

Para el tambi√©n M√°ster en Estudios Asistenciales y Antropol√≥gicos, la constancia es la clave tanto para su vida como para el √©xito de cualquier proyecto. De no ser por ese car√°cter en√©rgico, que condena el burocratismo o la indolencia y por su modo de nombrar las cosas de frente y sin medias tintas, quiz√°s la historia que acompa√Īa a AfroAtenAs fuese otra.

‚ÄúUno de nuestros grandes anhelos surgi√≥ en 2014 cuando presentamos la propuesta de iniciativa para el desarrollo local del Ateneo de la Rumba, pendiente a su construcci√≥n en el antiguo cabar√© El Pescadito. Esa fue la base de la declaraci√≥n de ese ritmo como Patrimonio Cultural de la Naci√≥n y como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Sucede que desde AfroAtenAs se gestionaba y produc√≠a el Festival Internacional Timbalaye y de conjunto con esa agrupaci√≥n participamos por todo el pa√≠s en la recogida de firmas para estas dos declaraciones y la conformaci√≥n de ambos expedientes‚ÄĚ.

Por desdicha la iniciativa se encuentra detenida por la dirección territorial de cultura, que no lo colocó dentro de los presupuestos de continuidad y hoy estamos a la espera de que el gobierno estime los recursos necesarios para la continuidad de la obra, que evidentemente no ha sido una prioridad a pesar de lo que constituye.

‚ÄúPero no nos detenemos, creemos de manera firme en la labor de trasformaci√≥n que nos acompa√Īa, en los m√°s de 400 j√≥venes formados aqu√≠, hoy emprendedores de toda la provincia, o aquellos especializados en el trabajo comunitario, el liderazgo y en diferentes tem√°ticas que contribuyen al empoderamiento en todas su dimensiones.

‚ÄúNo necesitamos reconocimiento, seguimos siendo en alguna medida los mismos locos que los segundos s√°bados del mes trabaj√°bamos por cambiar las cosas y que a fuerza de trabajo duro y de no cansarse llegaron a cumplir sus sue√Īos y lograron transformar los espacios, no hay mayor reconocimiento que ese‚ÄĚ.


Reconocen legado ‚Äúguilleniano‚ÄĚ de Luis √Ālvarez

En la patrimonial Sala de concierto Jos√© Mar√≠n Varona, de Camag√ľey, el pedagogo e investigador Luis √Ālvarez √Ālvarez fue reconocido con la condici√≥n de Miembro de Honor de la Fundaci√≥n Nicol√°s Guill√©n, la cual fue otorgada por la instituci√≥n de igual nombre.

El también Premio Maestro de Juventudes, en 2012, que otorga la Asociación Hermanos Saíz, fue uno de los primeros en divulgar la obra del Poeta Nacional de Cuba, con el propósito fundamental de mantenerla viva en la nación.

Denia Garc√≠a Ronda, directora acad√©mica de esta fundaci√≥n, elogi√≥ a Luis √Ālvarez por su trascendencia acad√©mico-cient√≠fica y por su impronta, nacidas de sus estudios desarrollados sobre uno de los m√°s grandes poetas y periodistas que ha tenido esta Isla, Nicol√°s Guill√©n.

‚ÄúLa presencia de Luis como estudioso de Guill√©n es notable. Es uno de los principales impulsores de trasmitir la obra guilleniana a las nuevas generaciones; a los j√≥venes, y de mostrar sus diferentes aristas‚ÄĚ, asegur√≥ Garc√≠a Ronda.

Durante la ceremonia de reconocimiento, la directora acad√©mica, llena de afecto expres√≥: ‚ÄúGracias, Luis, por mantener actuante la impronta y el legado de Guill√©n‚ÄĚ.

Se record√≥ que el acucioso texto del notable investigador √Ālvarez √Ālvarez, Nicol√°s Guill√©n. Identidad, di√°logo, emergi√≥ precisamente de sus tesis en opci√≥n al segundo doctorado, entre otros aportes que han vindicado valores de la producci√≥n literaria ‚Äúguilleniana‚ÄĚ.

√Ālvarez √Ālvarez agradeci√≥ humildemente la distinci√≥n, y asegur√≥ que tenemos que volver a imaginar a Guill√©n, porque es pilote de mar y tierra, y rostro de la naci√≥n que somos, de esta Cuba secreta, la Cuba que so√Īamos y la Cuba que tenemos que defender.

Durante la ceremonia no solo se present√≥, por la acad√©mica Denia Garc√≠a Ronda, el libro que une los poemarios Motivos de son (1930) y S√≥ngoro cosongo (1931), publicado por el sello editorial de la Fundaci√≥n Nicol√°s Guill√©n, Sensemay√°, sino tambi√©n se disfrut√≥ de la Orquesta de C√°mara perteneciente a la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camag√ľey, la cual interpret√≥ bajo la direcci√≥n de Yalieski Guilarte, Suite para orquesta de cuerda, de Leos Jan√°cek; Tema de amor, de Ennio Morricone; Suite de tres piezas, de Edwar Grietg; y La comparsa, de Ernesto Lecuona.

Entre las investigaciones desarrolladas por Luis √Ālvarez destacan Nicol√°s Guill√©n: identidad, di√°logo, verso, publicada por la editorial Oriente, en 1998; su compilaci√≥n del 2002, Para adelantar el d√≠a de Nicol√°s Guill√©n, de la editorial √Ācana; Hispanidad y vanguardia en Nicol√°s Guill√©n ‚Äďen colaboraci√≥n con Olga Garc√≠a Yero‚Äď, publicada en 1994; e Identidad y comunicaci√≥n en la poes√≠a de Nicol√°s Guill√©n, desarrollada en el peri√≥do 1995-1996.

Asimismo, posee en su haber más de 50 textos, seis de ellos laureados con el Premio Nacional de la Crítica, 70 ensayos publicados y más de 100 cursos de posgrado impartidos.


Un libro que invita

Palabras en la presentaci√≥n del libro Hacia una cultura del debate, de Elier Ram√≠rez Ca√Īedo, presentado en el espacio Dialogar, dialogar…

Hace poco m√°s de tres lustros tuve como estudiante al autor intelectual del libro que presentamos esta ma√Īana. Entonces yo impart√≠a la asignatura Metodolog√≠a de la investigaci√≥n hist√≥rica y mi alumno cursaba el tercer a√Īo de la carrera.

Como le gustaba decir a Borges, ‚Äúnada sabemos del futuro salvo que diferir√° del presente‚ÄĚ, y en aquel presente, que es hoy ya lejano pasado, no pod√≠a imaginar que mi disc√≠pulo iba a convertirse en uno de los m√°s sagaces y laboriosos profesionales de la historia de su generaci√≥n.

Quisiera destacar que la capacidad de trabajo es algo que debe cultivarse cada d√≠a, y es gracias a esa meticulosa dedicaci√≥n al estudio y a la investigaci√≥n que Elier Ram√≠rez Ca√Īedo disfruta hoy de un prestigio reconocido y de una obra apreciable, dentro de la cual ocupan un lugar muy especial los dos vol√ļmenes que recogen los debates del espacio Dialogar, Dialogar‚Ķ, promovido por la AHS desde el a√Īo 2013 en homenaje a ese l√ļcido intelectual org√°nico de la Revoluci√≥n que fue Alfredo Guevara.

El segundo volumen recoge una parte significativa de las intervenciones, conferencias¬† y debates que tuvieron lugar en el foro antes mencionado, entre los a√Īos 2015 y 2017, en un nutrido haz de reflexiones, historias y meditaciones que sus protagonistas nos dejan como parte del gran patrimonio intelectual que ha pensado, y actuado, en pro de un futuro mejor para Cuba.

Algunos de ellos ya no est√°n f√≠sicamente, lo que acrecienta a√ļn m√°s el valor de conservar y transcribir sus palabras en este libro. Por ello quiero dedicar mi recuerdo al magn√≠fico sabio Fernando Mart√≠nez Heredia, invitado m√°s de una vez a conversar con los j√≥venes, con su pensamiento marxista profundo y antidogm√°tico sobre las cuestiones del socialismo como un acto transformador de la cultura y de las personas. Y evoco tambi√©n a la inolvidable profesora y amiga Ana Cairo, valerosa y humilde, conocedora como pocos del devenir hist√≥rico y cultural cubano.

El libro est√° estructurado en 18 secciones, todas de enorme actualidad y trascendencia para la sociedad cubana del siglo XXI, que busca su propio camino en pro de construir un pa√≠s justo, solidario, pr√≥spero y sostenible. Entre esos t√≥picos imprescindibles subrayo la presencia en este volumen de la necesidad de volver una y otra vez sobre las ense√Īanzas y el pensamiento iluminador del Che, que nos ense√Ī√≥ que las revoluciones no solamente deb√≠an realizarse contra las oligarqu√≠as dom√©sticas, sino tambi√©n contra los dogmas supuestamente revolucionarios.

Del mismo modo subrayo, todavía próxima la desaparición física de Roberto Fernández Retamar, la enorme contribución que su ensayo Calibán hizo, y sigue haciendo, al pensamiento emancipador y anticolonialista del Tercer Mundo.

Relacionado con lo anterior, son muchos los retos, de diverso car√°cter, que deben afrontar las Ciencias Sociales cubanas, incluyendo desde luego los relacionados con la ense√Īanza de la Filosof√≠a, de la Historia de Cuba, del marxismo y del humanismo revolucionario, que encuentran en el libro l√ļcidos expositores y dial√©cticos comentarios.

Hay en estas páginas homenajes a personalidades ilustres y cuya impronta está por estudiarse todavía, como sucede con el pensamiento liberador de Alfredo Guevara; y a libros que, medio siglo después de publicados siguen provocando renovadoras y polémicas lecturas, hablo desde luego de la inagotable Biografía de un cimarrón de Miguel Barnet. 

No pod√≠a faltar en un texto de esta naturaleza el acercamiento a la colosal faena intelectual de Jos√© Mart√≠, ejemplificada aqu√≠ de m√ļltiples maneras, pero espec√≠ficamente en lo relacionado con su visi√≥n, cr√≠tica y admirada al mismo tiempo de los Estados Unidos. Asimismo se enfoca un tema tan sensible e importante para las relaciones entre Cuba y su vecino del Norte como lo son sus intercambios acad√©micos y culturales, hoy reciamente da√Īados por la insolente pol√≠tica de la administraci√≥n de Trump.

Tomada del twitter de rafael gonz√°lez mu√Īoz.

Otras discusiones abordan las complejidades de la construcción del socialismo, desde la pregunta fundamental de por qué desaparecieron de manera tan poco edificante las experiencias socialistas de Europa Oriental, hasta el contundente y aleccionador discurso de Fidel en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, que nos pone a todos los revolucionarios cubanos una alerta permanente.

También de Fidel son las inolvidables y cargadas de futuro Palabras a los intelectuales, verdadero programa cultural de la joven Revolución, una vez más valoradas con justicia y sin falsas disquisiciones.

Igualmente, son abordados con profundidad hechos de car√°cter hist√≥rico que han tratado de ser distorsionados en repetidas ocasiones por los enemigos del proceso revolucionario, como la traici√≥n de Hubert Matos y la participaci√≥n del Comandante Camilo Cienfuegos en su fracaso, y se incluye aqu√≠ la trascripci√≥n del revelador discurso de Camilo en Camag√ľey el 21 de octubre de 1959, donde denuncia con claridad la apostas√≠a de Matos; tambi√©n de gran inter√©s resulta la informaci√≥n proporcionada sobre la indemnizaci√≥n por da√Īos de guerra que el gobierno de los Estados Unidos debi√≥ pagar a Cuba, despu√©s de su derrota en las arenas de Playa Gir√≥n, y que debi√≥ ser ‚Äútramitada‚ÄĚ por los propios vencidos.

No quiero ser demasiado prolijo ni extender innecesariamente la presentación de este vademécum de más de 500 páginas, que constituye una extraordinaria enciclopedia temática sobre los problemas de la cultura, la Historia, la Revolución y la construcción del socialismo en Cuba.

Debemos agradecer a Elier Ram√≠rez haber conjeturado este ep√≠tome, al mismo tiempo de ser el generoso anfitri√≥n de esas conversaciones en la hospitalaria sede de la AHS, el Pabell√≥n Cuba, que le otorg√≥ a esa organizaci√≥n de j√≥venes creadores una dimensi√≥n te√≥rica e intelectual muy necesaria para el di√°logo entre sus miembros y la vanguardia art√≠stica de la naci√≥n. Y asimismo quiero elogiar el trabajo de la Casa Editora Abril, que nos ha entregado un libro no solamente √ļtil, sino adem√°s hermoso.


La sociedad de la vigilancia

La ficci√≥n orwelliana de una sociedad comunista futura donde el Gran Hermano nos vigila a todos, donde la privacidad de nuestros hogares deja de ser un derecho y es sustituida por el ojo perenne de vigilantes sin rostro, es hoy realidad en los modernos y capitalistas estados de Occidente. Peor a√ļn, en virtud de la prepotencia imperial, es hoy una realidad posible para cualquier ciudadano de la cada vez m√°s conectada «aldea global».

Esta es la lecci√≥n fundamental que se desprende de la lectura del m√°s reciente libro publicado en Cuba del periodista espa√Īol Ignacio Ramonet (El imperio de la vigilancia, Editorial Jos√© Mart√≠, 2017). En sus poco m√°s de cien p√°ginas el autor recorre diversos aspectos de la m√ļltiple y compleja realidad que se abre m√°s all√° de la comodidad de los ordenadores hogare√Īos, con su entramado de grandes empresas, programas esp√≠as, gigantescas redes de almacenamiento y filtrado de datos, c√°maras de vigilancia, sat√©lites, agencias fantasmas, servicios de inteligencia y los famosos «contratistas», cuyo reconocimiento social descansa en los «importantes» (y costosos) servicios brindados desde la guerra de Afganist√°n a principios de los 2000 e, incluso, antes.

La «guerra contra el terrorismo» ha escalado hasta convertirse en una guerra de vigilancia, aunque ser√≠a m√°s correcto decir que el terrorismo fue la excusa necesaria para la m√°s reciente fundamentaci√≥n de los modernos estados policiales.

En su momento de esplendor, la temible Gestapo tuvo apenas unas decenas de miles de funcionarios y, por extensa que fuera su red de informantes, no podía llegar a la intimidad de todas las casas, conocer los gustos, expectativas y temores de los cientos de millones de seres humanos que llegaron a estar bajo su control directo o indirecto.

Las modernas redes de vigilancia, fundadas en los recursos de las grandes potencias occidentales, dejan en ridículo a la tristemente famosa policía secreta nazi. La falible y limitada acción humana es sustituida por el impersonal y casi perfecto proceder de las máquinas. Incansablemente, potentes servidores procesan noche y día toneladas de datos, buscando palabras claves que permitan identificar con antelación a posibles enemigos, aunque también captando las expresiones de descontento de sus respectivas sociedades, generando con tiempo los adecuados mecanismos de respuesta que permitan canalizar una posible situación revolucionaria sin perjuicios para el sistema.

Aunque a algunos parece no importarles, otros se organizan en diversas formas intentando articular una respuesta com√ļn contra esa violaci√≥n a la privacidad, que permite a gobiernos y empresas pensar por ellos e imponerles lo que consideran, bas√°ndose en fr√≠os algoritmos y los previos historiales en la web. Estas formas de resistencia, que Ramonet recoge en su libro, van desde procesos judiciales hasta difusi√≥n de claves que permitan a los usuarios proteger sus datos de una posible intromisi√≥n interna.

Sin embargo, la esencia de estas propuestas, y la esencia misma del libro de Ramonet, radica en considerar que la sacrosanta democracia ha sido violentada y es preciso rescatarla. No atinan a articular una crítica coherente a un problema que excede los marcos de una determinada administración y deviene un problema sistémico.

La democracia burguesa contempor√°nea da el derecho a sus ciudadanos, cada cierto n√ļmero de a√Īos, de elegir qui√©n es la cara visible del aparato estatal, pero nunca somete a votaci√≥n y control popular los poderosos capitales que son quienes verdaderamente detentan el poder en sus respectivas sociedades. De ah√≠ que apelar a una supuesta recuperaci√≥n de la democracia, sin romper los mecanismos de reproducci√≥n de los intereses del capital y, conectado con ellos, los de la √©lite pol√≠tica asociada, no llevar√≠a a ninguna soluci√≥n efectiva.

La respuesta a este «imperio de la vigilancia», como bien lo define Ramonet, no puede ser al nivel de individuo ni puede evitar el cuestionamiento mismo del sistema imperialista, que no es m√°s que una de las fases del capitalismo como sistema.

Vuelve a la memoria una famosa interrogante, entrelazada en el argot de la pol√≠tica norteamericana: si todos somos v√≠ctimas de este aparato de vigilancia global, entonces ¬Ņqui√©n vigila al vigilante?


Las corridas de toros en La Habana: una historia pr√°cticamente desconocida

Si hiciéramos un recorrido relámpago por la historiografía nacional, es fácil llegar a una conclusión: sobre las corridas de toros se conoce poco y no por falta de documentación existente.  

En los niveles de ense√Īanza primaria y pre universitario no es tema de estudio y por momentos un gran silencio se instaura alrededor del hecho.

En ese contexto llega, como una especie de telescopio literario, el libro Las corridas de toros en La Habana. Una enconada pol√©mica republicana, del escritor y documentalista Santiago Padro P√©rez de Pe√Īamil, quien nos devuelve en una s√≥lida investigaci√≥n momentos de la actividad taurina en Cuba.

Foto: Néstor Martí, Tomada de Habana Radio

 

La obra fue publicada por Ediciones Bolo√Īa y se present√≥ el pasado ¬†22 de febrero en la calle Madera, como parte de una serie de libros dedicados al medio milenio de la capital.

Para la confección del volumen, el autor se nutrió de publicaciones periódicas de la época, así como de documentos de archivo, entre otras fuentes, lo cual nos dice, que sí existe información sobre el tema y que no debe quedarse solo como material bibliográfico y de consulta.

La memoria es parte imprescindible de los pueblos y gracias a la labor de P√©rez de Pe√Īamil, el pasado de la actividad taruria en nuestro pa√≠s ser√° de conocimiento para las mayor√≠as, aunque vale la pena aclarar otro libro sobre este t√≥pico, anteriormente publicado, como Gallos y toros en Cuba, de Pablo Ria√Īo San Marful.

Foto: Tomada de Trabajadores.

 

Desde el propio dise√Īo, Las corridas de toros en La Habana‚Ķes una invitaci√≥n a la lectura, pero no solo como el mero hecho de leer, que de por s√≠ es importante. El autor deja huellas de los documentos consultados en m√°s de 400 notas bibliogr√°ficas, que dan fe del trabajo del tambi√©n historiador del arte.

Lo curioso de las corridas no es su realizaci√≥n, a fin de cuentas, era una tradici√≥n de la madre patria que Espa√Īa represent√≥ en su momento para la Isla, sino que tales pr√°cticas fueron el reflejo de las contradicciones entre criollos e ib√©ricos.

En otras palabras: los cubanos ve√≠an en la fiesta brava una tradici√≥n del pasado y los espa√Īoles lo contrario. Desde 1889, se prohibieron porque los norteamericanos la ve√≠an como un hecho sangriento.

‚ÄúSin embargo ‚ÄĒasegura P√©rez de Pe√Īamil‚ÄĒ en 1909 los gobernadores aprobaron los gallos como espect√°culo p√ļblico, e inmediatamente la comunidad hisp√°nica, que era fuerte, sobre todo en La Habana, apel√≥ para aprobar tambi√©n los toros y es ah√≠ donde empieza la enconada batalla‚ÄĚ.

De acuerdo con el escritor, hubo intentos de retomar las corridas en 1914, 1915 y 1923. En este √ļltimo a√Īo ocurre un acontecimiento importante: ‚Äúc√≥mo estaban prohibidas, trajeron las charlotadas, que surgieron en Barcelona y llegaron muy r√°pido a La Habana‚ÄĚ, aclar√≥.

Se trataba de ‚Äúun espect√°culo c√≥mico de los toros, pero aqu√≠ se empiezan a dar cuenta, que hab√≠a malas intenciones. Por ese tiempo lleg√≥ a Cuba un torero famoso conocido como El Gallo, Jos√© Rafael G√≥mez, y entonces comienzan los pol√©micas de nuevo, ya que en ese momento en La Habana hab√≠a un espa√Īol por cada tres cubanos, seg√ļn las estad√≠sticas‚ÄĚ.

La prensa enseguida se hizo eco de los acontecimientos y como en cualquier per√≠odo, las opiniones fueron diversas y encontradas. As√≠ lo asegura P√©rez de Pe√Īamil: ‚Äúestaba el gran movimiento que promov√≠an los toros, d√≠gase en El Diario de la Marina y La Lucha.

‚ÄúPor otro lado ‚ÄĒa√Īadi√≥‚ÄĒ ¬†peri√≥dicos como La Discusi√≥n, totalmente nacionalista, no permit√≠an que se hablara de eso. Y digo m√°s: todos los peri√≥dicos cuando ve√≠an que el nacionalismo cubano se pon√≠a en peligro, inmediatamente asum√≠an una posici√≥n antitaurina y cerraban fila para que no se repitieran los acontecimientos‚ÄĚ.

El af√°n de algunos grupos sociales por continuar la tradici√≥n espa√Īola fue tan fuerte, que 1940 se aprueban las charlotadas de forma oficial por el estado. Como defensores del derecho animal, intelectuales cubanos de la talla de Emilio Roig de Leuchsering, Fernando Ortiz, Manuel Sanguily, Enrique Jos√© Varona, entre otros, se opusieron a la pr√°ctica, siendo en buena medida las voces representativas de la sociedad cubana.

Surge una pregunta incuestionable: ¬Ņd√≥nde se tore√≥ en la otrora villa de San Crist√≥bal? El historiador lo advierte en sus palabras: ‚Äúcuando eran ilegales se realizaban en varios lugares del pa√≠s. Primero fue en estadios deportivos y cuando son establecidas las charlotadas en 1940, la actividad se hac√≠a en las cervecer√≠as La Polar y la Tropical. Indistintamente se realizaban ruedos dentro del mismo campo, donde cab√≠an de 6 000 mil a 10 000 mil personas‚ÄĚ.

Gracias a las sociedades protectores de animales, pocas regiones del mundo contin√ļan con estos espect√°culos, aunque algunos lugares de Espa√Īa se mantienen en algunas fechas conmemorativas.

Las versiones de las corridas en los siglos pasados tienen su origen en los juegos romanos y las crueles venaciones donde se mataban miles de animales para divertir al p√ļblico, un acto sumamente salvaje y aterrador.

Por suerte para las nuevas generaciones, estos eventos le pertenecer√°n al pasado en forma de relatos e historias que no deben repetirse nunca m√°s.


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