hip hop


Escuchemos el flow de AK

Lo que inició como un simple hobbie se transformó en 10 años de puentes hacia el horizonte. Quizás la efectividad de los disparos ya encuentra dianas. AKM Squad de Santiago de Cuba instaura sensaciones, ritmos que aderezan el rap más auténtico. Ni las mentes fracturadas, ni los pocos espacios para el género hacen de esta agrupación una combinación de jóvenes sin rumbo. Desde un estudio pequeño, las balas de AKM son proyectiles trazadores al centro de la sociedad. El director Leonardo González Revilla nos ubica en los inicios de AKM Squad.

“Fue creado en 2010 con el fin de unir talentos de la comunidad de El Caney donde vivo, entre ellos el dúo Kamikaze, Adrián DJ y otros exponentes. Cuando nos juntamos le pusimos este nombre. Al inicio la idea cuadró mucho. Luego se incorporaron Félix Manuel (actual integrante) y otros raperos que se motivaron. En aquella etapa hicimos el álbum El Ghetto, donde mostramos nuestra forma de hacer música, con un lenguaje callejero, bastante impactante pero limpio.

cortesía del entrevistado

“Realizamos featuring con varios exponentes del rap en Santiago y eso permitió que creciéramos hasta llegar a los que estamos hoy: Deyvis Arturo, Félix Manuel y yo. Al solidificarse el grupo, empezamos a ser más ambiciosos y reconocer nuestro trabajo. Tuvimos el apoyo incondicional del actual presidente de la AHS en Santiago de Cuba, Juan Edilberto Sosa. Nos ayudó a ser miembros de la Asociación para visibilizarnos aun más. En un festival de fusión celebrado en la provincia alcanzamos dos premios y nos permitió tener un reconocimiento en el territorio.

“Ya dentro de la AHS participamos en peñas y presentaciones en las comunidades. Luego nos invitaron a un festival de rap en Holguín y el proyecto resultó de interés a otros grupos del país. Hemos estado cuatro veces en las Romerías de Mayo, en Potaje Urbano de Matanzas, en el Simposio de rap de La Habana, y hemos sido nominados en el Festival Trackeando de Camagüey. Allí esperamos tener un buen resultado como una gran motivación en nuestros 10 años.

“Esta celebración inició en enero, con un concierto en la Casa del Joven Creador, donde presentamos el fonograma El flow de AK. Aquí incluimos nuevas variantes musicales.

“Estamos insertando la melodía, fusionando el hip hop con géneros tradicionales y utilizamos el toque de tambor. Tenemos pensado realizar una gira provincial por las sedes de la Asociación para hacer llegar más el trabajo. Hemos aprovechado este tiempo en casa para hacer nuevas producciones y, en mi caso, estoy preparando un álbum independiente con canciones que tocan temas globales”.

cortesía del entrevistado

Con 10 años navegando entre luces y sombras, AKM Squad no se estanca. La música electrónica, el reggae, el blues y el jazz con el hip hop tejen una sonoridad auténtica. Leonardo González Revilla esboza las directrices que definen musicalmente a este grupo.

“Nos gusta ir a las raíces, buscamos lo que es el folclor africano, que enriquecen de una manera que a mí me fascina cuando se toca un batá de fondo o una rumba. Queremos ver si incursionamos en el son, mezclarlo con hip hop y sonar un poco a nosotros”.

Un rapero en esta ciudad no tiene todos los espacios que desea para mostrar su obra. Solo tres peñas ponen al desnudo el hecho de que los jóvenes quizás prefieran otros géneros antes que el rap. Sin embargo, Leonardo González Revilla comenta al Portal del Arte Joven Cubano la realidad de un amante del hip hop en esta urbe.

cortesía del entrevistado

“Primero era graffittero y existía un proyecto denominado AG12K, el cual reunía a la mayoría de los raperos en Santiago de Cuba, y me tocó participar en esa peña que se hacía en el cabildo, lo que me llevó a decidirme como rapero. Yo escribía canciones y en aquel tiempo había mucho movimiento, tú veías un grupo sentado en un parque y había una batalla de gallos, de improvisadores, todo era sano.

“Poco a poco se ha perdido el movimiento de rap en Santiago de Cuba. A mí me duele ver cómo por cuestiones de poca promoción y poco apoyo este movimiento no existe. La AHS es el único suero que trata de darle vitalidad al género. Muchos raperos por esta misma situación emigran hacia La Habana. Los que quedaron han estado luchando por salir adelante, el público santiaguero dejó escuchar rap y existen pocos espacios para que los raperos se den a conocer. Es necesario que haya un aporte a la promoción del rap en Santiago.”

AKM Squad lleva 10 años con un disparo certero a esa diana de la incomprensión y los obstáculos. Mientras haya un espacio en los rincones de Santiago de Cuba que promocione el hip hop, esta agrupación seguirá defendiendo un género lleno de puertas abiertas para quienes deseen entrar.


El Potaje de la música cubana en este verano 2020

Sabor, cubanía y diversidad de géneros musicales serán los principales ingredientes de El Potaje: un espacio pensado para tomarle el pulso a la música cubana de estos tiempos.

Con un total de 10 programas de 27 minutos cada uno, dicha iniciativa musical llegará, a partir de este 8 de julio, como parte de las propuestas televisas para el disfrute del verano desde casa. Gracias a su compendio entre latin jazz, fusión, feeling, trova, salsa y hip hop, El Potaje pretende complementar con buen ritmo las noches cubanas de los próximos dos meses.

Un potaje musical para el verano
En exclusiva para VISTAR, Liliam Pérez, productora general del programa, destacó que la idea original surge a partir de la necesidad de crear un espacio para la preservación del patrimonio sonoro de la Isla. “Debido al confinamiento provocado por la pandemia un grupo de creadores pertenecientes a la Asociación Hermanos Saíz (AHS) nos pensamos cómo crear un programa, de corte didáctico, que a su vez encajase en la preferencia del público cubano”.

Bajo la dirección de Maytte Jacobo, la propuesta musical cuenta con la asesoría del saxofonista Michel Herrera y la musicóloga Yentsy Rangel. Su transmisión será todos los miércoles a las 9:00 pm por el canal nacional Cubavisión.

Según su productora, El Potaje siempre fue pensado para trasmitirlo durante el verano. “Todo fue grabado durante la cuarentena e hicimos todo lo posible para que saliera en tiempo sin perder su esencia”.

Lo novedoso de este espacio, además de su formato colorido y dinámico, radica en que se va desarrollando bajo la mirada de los propios músicos. Sus opiniones y la propia historia de los géneros que defienden serán los que lleven de la mano al televidente. El Potaje tendrá un espacio llamado “El Reto”, una sección creada para la interacción en redes sociales con los músicos que complementará cada emisión.
“En el Reto que dejen los artistas invitados en cada programa mediante un video, los músicos tendrán la oportunidad de sumarse desde sus acompañamientos e improvisaciones de manera virtual. Se elegirán varios ganadores y en la próxima transmisión del programa se mostrarán”, explicó Liliam.

Artistas invitados
El programa tendrá como invitados a Alain Pérez, Joaquín Betancourt; estos dos primeros para un primer programa dedicado al Benny Moré, titulado “Bonito y sabroso”.

Además se contará con la presencia de Roberto Fonseca, Eme Alfonso, Beatriz Márquez, César “Pupi” Pedroso, Samuel Formell, Pancho Amat, Israel Rojas, Vicente Feliú, entre otros.


Rap a lo tricolor: una escena musical con sabor local

Cantar, saltar, bailar, tomar, pinchar la pista de discos, alzar la voz en responsorio cantado cuando el intérprete convite, levantar un brazo en señal de apoyo, moverlo de arriba hacia abajo, ladearse la gorra y hacer todo esto imbuidos en frases como “tá’mo aquí” o “I don´t believe in Babilon”, dice mucho de la salud de la escena rap-reggae en Santiago de Cuba. Si bien resultará propicio acercarse a esta producción musical en un momento en que sus músicos, apoyados por la Asociación Hermanos Saíz, mantienen sus propuestas y conforman una comunidad ya con más de 20 años en cocción.

La mirada que propongo no se dirige a analizar precisamente su desarrollo zigzagueante, sino hundir las raíces en su rótulo mixto. En suma, diseccionar las razones que conducen a entender dicha escena bajo el título rap-reggae, en vez de separarla en virtud de cada género musical constituye el tema central del presente texto.

Las huellas de profunda afinidad entre artistas de rap y de reggae se observan tanto de forma explícita como cuando se profundiza en su análisis. Enumero algunas de las pistas que permiten visualizar la estrecha sintonía:

(1) La continua colaboración fuera y dentro del estudio musical que conduce a featurings bajo el predominio de uno de ambos ritmos pero con la inclusión de sendos tipos de intérpretes;

(2) sus relaciones más explícitas sobre el escenario, tan comunes en peñas o en propio patio de la AHS santiaguera;

(3) la incorporación de accesorios estéticos procedentes de los movimientos culturales vecinos, hip hop y Rastafari, en la creación del estilo visual, por ejemplo, cuando los raperos usan algún elemento tricolor verde, amarillo y rojo;

(4) la propia identificación personal con tales culturas vecinas y su expresión artística mediante la canción, por ejemplo, cuando la concepción Babilonia procedente de Rastafari adquiere importancia en el discurso del rap;

(5) por último, el compartir ideas comunes contenidas en sendas culturas, por ejemplo el ideal antirracista y la re-significación de la deuda  cultural cubana con África.

No es intención de esta autora abordar con todo el peso de la semiótica, la sociología y la historia, las peculiaridades de la escena antes citada. Los límites editoriales del texto no lo permitirían. Sin embargo, declarar los hechos fundamentales que conducen a una escena mixta, sí posibilita transitar por un breve análisis culturológico donde salta uno de los sellos identitarios de una vertiente musical contemporánea con sabor local, de parecer folclorista para algunos, sinceros matices regionales para otros, e indudable enlace de tradición y actualidad.

Ante todo, considero preciso puntualizar el significado de escena musical, cuya utilización en el contexto cubano le debe mucho al periodista y crítico musical Joaquín Borges Triana. Constituye una de las últimas conquistas terminológicas del post-subculturalismo contemporáneo, probablemente gracias a su cómoda amplitud significativa. Esta díada, alcanza mayoría de edad en los predios del periodismo musical, pero son los sociólogos post-subculturales, especialmente dedicados a la música, quienes en la postrimerías del siglo XX elaboran un marco teórico para explicar las comunidades de consumidores y productores musicales, una de las formas de contrastar con el enfoque sustentado en la disección clasista inherente a los clásicos subculturalistas de Birmingham.

Foto cortesía del artista Edgar Brielo. Patio de la AHS durante Festival de hip hop. 2016

De esa manera, junto a subculturas, culturas juveniles, culturas de club, tribus y neo-tribus, llega a bien posicionarse los enclaves conceptuales y empíricos de la escena musical. Aunque su procedencia sociológica se deriva de las investigaciones de Barry Shank y las del canadiense Will Straw (1991), es el último quien alcanza mayor repercusión en las investigaciones sociales de música.

En síntesis, la escena musical se conforma tanto por la comunidad flexible y porosa de productores y consumidores de algún ritmo en específico, como por sus enclaves espaciales fundamentales, sus redes de producción, distribución y comercialización, el movimiento nómadas de los seguidores de dicha música, y una comunidad de gusto con base en un género o como aquí se observa, géneros en específico, comunidad de membranas móviles, inclusivas y cambiantes.

Una vez entendida la escena como una relación en movimiento entre los creadores y su público, vale volver la mirada hacia la historia de los géneros musicales que nos ocupan. El acontecer del rap santiaguero se ha trenzado con otros movimientos musicales que florecieron en el Caribe hacia finales del siglo XX. Primero el reggae, luego el raggamuffin, su variante el dancehall, e incluso el incipiente reguetón, acompañaron los ánimos creativos que hacia las postrimerías de la década del 90 e inicios del nuevo milenio motivaron a varios jóvenes a destacarse en el estilo recitativo con inclusión de jergas característico de la canción de rap.

Si miramos a fondo, hallaremos que las conexiones entre el reggae, sus derivados sonoros y el rap, ya habían sido forjadas entre los padres de estos ritmos. El profesor estadounidense Mickey Hess, por ejemplo, recuerda que el rap halla raíces en la práctica artística del toasting jamaicano, una forma en que los DJ de Kingston animaban aquellas fiestas informales de barriadas al margen conocidas como sound system. Si a ello le sumamos que todos los géneros mencionados constituían, de alguna forma, crónicas sociales donde se plasmaba el pensamiento crítico de sectores pobres así como su espiritualidad o, en el otro extremo, se vertía un discurso nihilista, lúdico y con alto contenido sexual, también como parte de una subjetividad social que describía un pretendido estilo de vida, entonces, las conexiones son evidentes.

Lo cierto es que la histórica mixtura entre creadores del rap y reggae adquiere un cariz más sólido en el caso santiaguero y las primeras sospechas de este hecho emergen cuando nos percatamos del afianzamiento del reggae en el gusto popular de la ciudad, amén de involuntarios desconocimientos en las herramientas de investigación social como las encuestas de consumo. Las causas deberían rastrearse en el apego emocional y cultural del santiaguero a la cultura y sonidos caribeños, pero, una aseveración así parecería pecar de folclorismo. Con ella, se pretende poner en debate el esencialismo de nuestra identidad que, en tiempos actuales de hibridación cultural, se permea de variopintas influencias, de suerte que es preferible aportar datos en los cuales se explicite la incidencia de lo reggae en la ciudad.

Los investigadores Samuel Furé y María Elena Orozco recuerdan que la llegada de estudiantes caribeños y entre ellos jamaicanos a universidades capitalinas y de Santiago de Cuba, así como el arribo en 1976 de obreros, también con jamaicanos en sus plantillas, en busca de cursos de superación; fueron hechos que estrecharon el contacto con la cultura de Jamaica y, por extensión, con el reggae. En este punto, el lector juzgaría imperdonable la no mención de las oleadas inmigratorias jamaicanas hacia el Oriente cubano, antes de los pretéritos años 50 y el supuesto espaldarazo que pudieron proveer al gusto local por el reggae. Sin embargo, S. Furé responde al cuestionamiento con justicia cuando explica que al momento de la ascensión de este ritmo como música popular, bailable y globalizada, ya dichos inmigrantes y su descendencia poseían tal integración a la estructura social cubana que el reggae era tan nuevo para ellos como para los demás cubanos.

Promoción y portada del álbum de dúo Golpe Seko «Golpe Seko brothers» cortesía del MC Darwin Sibadie. Su diseño resalta los colores de la bandera Rastafari como alusión no sólo a esta cultura sino también al Caribe.

Considerado sobremanera por músicos, integrantes de Rastafari y estudiosos de procesos culturales en la región Este de Cuba, otro elemento que ha cimentado el gusto en el reggae ha sido la posibilidad de sintonizar estaciones radiales jamaicanas desde algunas zonas orientales, Santiago de Cuba entre ellas. S. Furé también adiciona la influencia del turismo en los 80, que acercó más la cultura jamaicana del momento a la cubana. Por último, pero no menos importante, debo destacar siguiendo dicho autor, la influencia que dejaron algunos eventos donde confluían figuras del reggae internacional: el de Varadero, el Carifesta y el Festival del Caribe. Lo que no menciona este exégeta de la cultura Rastafari es que de los tres, el último todavía se lleva a vías de hecho cada verano y su realización impacta directamente en la configuración de la escena rap- reggae.

El desarrollo anual del festival o Fiesta del Fuego probablemente representa una de las motivaciones más antiguas y reiteradas para llevar a cabo conciertos de rap y reggae, en conjunto con la AHS, como uno de sus espacios neurálgicos. Con este juicio no pretendo desconocer la convergencia, en el marco del evento, de numerosos ritmos tradicionales, caribeños y latinoamericanos, empero, el carácter participativo de la música urbana citada, esto es, la dinámica relación in situ de los artistas con su público mediante el baile o cualquier otra manifestación de sinergia colectiva, acentúa su significación y conduce a la activación de la escena puesta en la mira. Se explicaría entonces por qué mientras se trova, la música adquiere función de telón de fondo, pero cuando se canta reggae, los partícipes, otrora conversando, se levantan de sus asientos, cantan o corean al cantante mientras este repite alguna frase significativa como la inicial I don´t believe in Babilon.

Volviendo a mi objetivo inicial, creo necesario señalar que la mayor parte de estas condicionantes no corresponden exclusivamente al territorio santiaguero, sino que, en relativas medidas se hallan diseminadas por el resto del país. Por ejemplo, los estudiantes jamaicanos no solo arribaron a Santiago, sino también a La Habana y, en menor escala, a otros territorios como Santa Clara.

Ahora bien, su convergencia en adición a los factores históricos que funcionaron como puente de relaciones culturales con el área caribeña desde la época colonial, sí debe considerarse en su conjunto elemento exclusivo de esta ciudad. En mi consideración, la comunión de todos ellos ha condicionado al sujeto social santiaguero, en especial una sensibilidad cultural que se aviene a la conciencia de caribeñeidad que mencionara un autor ya clásico: Joel James. Se trata de una histórica disposición estética con relieves característicos del Caribe que ha influido en buena medida en el gusto y, en consecuencia, en la creación musical de la urbe.

No quisiera ahogar la interpretación sobre la creatividad santiaguera en materia de música con el lazo del determinismo cultural; por tanto, no pienso que todos los músicos santiagueros y los melómanos expresen por fuerza el vaso conductor con dicha sensibilidad caribeña. Aun así, ha sido válido analizar una escena musical donde la expresión caribeña resulta palpable debido a la estrecha y sólida relación emocional y artística entre raperos y músicos de reggae.

Otra ejemplificación de este vínculo descansa en la frase metonímica, probablemente oportuna, sostenida por algunos raperos que reza: “Mientras La Habana mira al norte (o lo que es lo mismo, a Estados Unidos), Santiago observa al Caribe”. La probable certeza o desmesura de esta frase no es lo importante aquí, sino el hecho de hallar entre quiénes la afirman, identidades sustentadas en la auto-calificación como parte activa de esta región cultural.


El DISCO DE LA SEMANA. La Cosquillita, Kolao

*Tomado del Portal Cubarte

En una interesante interacción, la música cubana ha sabido adecuarse a las prácticas mundiales de la industria. Por eso, cada año surgen proyectos capaces de gestionar sus propuestas más allá del acuerdo y la firma con una disquera determinada. Esa capacidad de autogestión y búsqueda de financiamiento, a través del crowfunding o el apoyo de organizaciones de creadores u otras instituciones, configuran un ecosistema musical que permite desarrollar temáticas, géneros y sonoridades más cercanas a determinados públicos y consumidores.

En esa cuerda se presenta hoy el artemiseño grupo Kolao, creado en el año 2014 por un grupo de jóvenes artistas perteneciente a la Asociación Hermanos Saíz en esa provincia. Direccionado inicialmente en el cultivo de la música tradicional cubana, esencia inspiradora del proyecto, Kolao ha sabido imbricar ese legado musical y colocarse como una banda con una propuesta otra dentro de la llamada música alternativa.

La Cosquillita fue ganador en el año 2017 de la Beca El reino de este mundo que otorga la AHS a proyectos de sus asociados, mediante la cual se financió su grabación, mezcla y masterización en los míticos Estudios Areito de la EGREM. Las canciones de Kolao albergan en sí mismas la sencilla belleza del roce y las historias diarias de las personas a través del amor, las luchas de grupos sociales, el sentir de generaciones nuevas que van buscando su espacio en la leyenda de la vida. Fluye armoniosamente a través de la música cubana y latinoamericana, la trova, el funky, el reggae, el hip hop, el rock and roll, blues, soul, merengue, la balada y el pop rock. Su nombre enuncia en sí mismo el concepto musical de la banda, así como su slogan (La esencia del Caribe), al cultivar cada género musical respetando parámetros y formas de interpretación de diferentes países y mezclándolos con los géneros de la música cubana. En 2019 fueron nominados al festival Cuerda Viva en la categoría Música contemporánea.

Conformado por diez temas y dos bonus track, La Cosquillita conecta muy bien con un público sobre todo joven, que reconocerá la frescura musical de una propuesta cercana a sus propios gustos, desterrada de la banalidad formal en las letras y acordes sonoros, aunque utilizando las fórmulas habituales cercanas al pop y a la música urbana. “Ámame como soy”, “Candela” (en reposición junto a Adonis Puentes), “Déjalo ir”, “La cosquillita”, “Una noche más”, “Me he quedado solo” (con un remix final en colaboración con el rapero El Continuo), “Divino anhelo”, “Lola”, “Cachito” y “Me enamoré”; configuran un fonograma bailable, escuchable, de momentos reflexivos, que recuerda la estética del Moneda Dura primigenio o de algunas zonas del Talismán de Arnaldo Rodríguez. Contó con la producción musical de Alexander Ortega, la grabación, mezcla y masterización de Lino Lores, y el diseño de Jorge Veliz. Cuenta con el mérito adicional de que todos sus temas fueron grabados por los integrantes de la banda, dirigida por el percusionista José Sisto López.

Como carta de presentación, les dejó este videoclip del tema que da título a la placa y que ya se ha movido en redes sociales y en el portal de la música Pistacubana: 


Jornada de rap Leguaje de Adultos: 12 años de ritmo, actitud y poesía

La jornada de rap Leguaje de Adultos que cada año desde 2008 convoca la sección de música de la Asociación Hermanos Saíz en Guantánamo retorna esta vez entre los días 27 y 29 de febrero, para fomentar el gusto por este género, intercambiar con sus cultores en la isla y visualizar el quehacer de sus exponentes.

Sandy David González (Solda2 Razo) organizador y partícipe del encuentro, precisó que se realizarán varias actividades comunitarias para rebasar el espacio institucional de la Casa del Joven Creador y ampliar el impacto y la connotación social al interactuar con estudiantes de la Universidad de Guantánamo y el Correccional de Menores de la más oriental de las provincias cubanas.

El programa que tiene como plato fuerte los conciertos en el patio de la sede la AHS, además de la competencia entre freestylers –conocida como batalla de gallos–, incluye también la exposición Estéticamente Incorrecto de la artista cienfueguera Yadelín Gonzalez, en la galería Pórtico de la Casa del Joven Creador.

Entre los invitados figuran Dj OPC y AKM, El Sujeto, Confidente, El Menor MC, así como los raperos locales Visa Abierta, Trato de Nota, El Estudiante, El Artesano de las Rimas, Hugo y Yoel, El Peregrino Sánchez y Rey Rimas, además de los anfitriones Solda2 Razo junto al Poeta Urbano.

Como propósito principal los organizadores de la jornada de rap Lenguaje de Adultos se proponen acercarse al público conocedor o no de este género musical que por más de 20 años se ha mantenido en la preferencia de un sector de la sociedad cubana y así originar en los escépticos interés por el rap y la cultura hip hop de cuba.

Fotos: Yoan Rodríguez Valle

Fotos: Yoan Rodríguez Valle

Fotos: Yoan Rodríguez Valle


A «golpe» de talento

“Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma” y como este refrán milenario los trovadores, solistas, raperos, bailarines, humoristas, magos y payasos, integrantes todos del Proyecto Sociocultural “Golpe a Golpe” llegan a las comunidades rurales, escuelas, hospitales, barrios y a penitenciarías del territorio en un escenario sobre ruedas para dar a conocer el quehacer de la vanguardia artística de la provincia.

Ni el clima, ni las dificultades técnicas o la falta de transporte han podido menguar la pasión, el amor, la profesionalidad y el compromiso de ese grupo de jóvenes, quienes cada día recorren las carreteras ––en muchas ocasiones con sus propios recursos–– para dibujar sonrisas y expectativas en los rostros de niños y adultos de cada poblado camagüeyano donde en numerosas ocasiones jamás ha llegado un artista de profesión.

Trece años de trabajo ininterrumpido tiene ya el Proyecto Sociocultural “Golpe a Golpe”, que patrocinado por la filial camagüeyana de la Asociación Hermanos Saíz es sin dudas un cambio que oxigena a la comunidad y al propio artista; por lo que cada día crece profesionalmente a pesar de los obstáculos y demuestra que el arte que se realiza debe parecerse al entorno del público para quien está dirigido.

En el Municipio Nuevitas/ Foto Claudia Beatriz Borrero

A golpe de talento…

Con el objetivo de vincular la vanguardia artística de la Asociación Hermanos Saíz) con la Brigada de Instructores de arte “José Martí”, aficionados de la Federación Estudiantil Universitaria y de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media así como al talento de las casas de Cultura de la provincia, se le dio a “Golpe a Golpe” la tarea de organizar los eventos y actividades de extensión de la AHS, responsabilidad con la cual tributa actualmente a la programación de la organización.

Su trabajo se mantiene durante todo el año pero se activa particularmente durante la etapa estival con las esperadas giras de verano por los 13 municipios de la provincia y la zona oriental del país. En el pasado año se realizaron un total de 90 giras con el apoyo de la Dirección Provincial de Cultura, el Comité Provincial de la Unión de Jóvenes Comunistas y el Centro Provincial del Libro y la Literatura.

 “Golpe a Golpe” se reafirma como un megaproyecto por la variedad de los espectáculos, los cuales agrupan a todas las manifestaciones artísticas como el teatro, la narración oral, artes plásticas, literatura, proyecciones de audiovisuales, juegos de participación, competencias de bailes, entre otras, las cuales contribuyen a que los jóvenes aprecien los valores de la cultura cubana y local.

Los protagonistas y el público…

Desde su creación ––el 6 de diciembre de 2013–– el conjunto ha visitado a cientos de comunidades rurales y barrios alejados del centro histórico de la ciudad.

En la noche del 4 de febrero “Golpe a Golpe” llegó al Reparto de Nadales, ubicado en la salida para el municipio camagüeyano de Vertientes, donde más de 80 personas disfrutaron de un espectáculo que contó con la actuación del Mago Reinier, del grupo de hip hop Killas Club, el rapero El Padrino y El Empírico, los chicos del break dance Top Play, y los DJs de la Casa del Joven Creador.

Yadian Sosa Ardevol, estudiante de la Facultad de Medicina y vecino de la localidad, agradeció a los cantantes del proyecto, en especial a los raperos, por llevar la buena música a sus hogares para que los amantes del género disfrutaran de una noche única y diferente con la invitación de regresar nuevamente.

Historias como estas se han vuelto comunes en cada rinconcito de la otrora villa principeña, donde más de 45 artistas defienden cada noche sus sueños y retos.

Por sus filas han transitado muchísimos creadores que hoy son artistas profesionalizados que enriquecen los catálogos de los consejos, centros e instituciones culturales del territorio, motivo de orgullo para la AHS.

Uno de ellos es Reiner Barceló, director del dúo de rap Babay y Kathy. Para él pertenecer a “Golpe a Golpe” fue la oportunidad de intercambiar con el público, improvisar ideas, mezclar tendencias y sonoridades con un discurso fuerte y consciente en sus letras, lo cual demostró que en Camagüey se hace un buen rap y que es un movimiento de jóvenes profesionales que se abre camino en una industria competitiva, abatiendo los prejuicios que circundan la cultura peyorativa y discriminatoria asociada al género. Según nos comentó:

“El movimiento del hip hop en la provincia experimenta hoy un nuevo florecimiento gracias al arduo trabajo que realiza la AHS con eventos de rap como Trakeando que se realiza del 14 al 18 de marzo. Por su parte, la labor del proyecto sociocultural promueve y difunde la obra de los cultores del género y propicia un clima de confrontación amistosa entre los mismos en cada uno de los espectáculos, llevando así el rap nacional directamente al seno de la familia, de la comunidad y a los corazones de miles de camagüeyanos.”

Golpe a Golpe en el Municipio Sierra de Cubitas/ Foto Claudia Beatriz Borrero

Logros y retos

Sobre los logros y retos para este 2020 que recién comienza el Portal del Arte Joven Cubano conversó con Eliécer Velazco Cabrera, jefe de la sección de Música de la AHS y especialista principal de “Golpe a Golpe”, más conocido artísticamente como El Empírico.

“Lo que más le agradezco al proyecto es la oportunidad que nos dio a todos de superarnos, a la vez que nos ha permitido experimentar el agradecimiento de un público ávido de un escenario. No hay nada más hermoso que los primeros aplausos de quienes esperan con ansiedad ese espectáculo con todo el amor y hospitalidad, capaces de compartir su casa y su comida, y eso para nosotros vale mucho.” 

Yunielkis Guerra Naranjo, creador de esta iniciativa comunitaria y director del Centro Provincial del Libro y la Literatura, nos expresó:

“Somos un colectivo con un gran sentido de pertenencia y con una realidad difícil para cualquier artista, sobre todo con el tema del transporte. Sin embargo, esto no nos quita el sueño ni nos amedranta para seguir defendiendo el reto de “Golpe a Golpe”, que no es más que seguir con la labor de llevar el arte con toda la profesionalidad y esmero que se merece ese público que nos espera. Así que seguiremos adelante.”

Gracias a la entrega de sus protagonistas y el alcance social de su trabajo, el proyecto fue reconocido con la Distinción 506 de la Ciudad en el ámbito de las celebraciones por el aniversario de la Villa del Puerto del Príncipe, donde el talento artístico se hizo sentir con la presentación de performances en las plazas representativas de la urbe, la buena música y la proyección en los barrios de las obras premiadas en la pasada edición del Almacén de la Imagen atendido directamente por la sección de Audiovisuales de la AHS y la productora Luz Joven.

Comunidad La Norma del Municipio de Sibanicú/ Foto Claudia Beatriz Borrero

Para este año, la Asociación Hermanos Saíz mantiene la voluntad de cumplir con uno de sus pilares más importantes, que es la creación de espacios para la difusión de la música, la crítica, las artes visuales, la narración oral, el teatro y la literatura; y de esta forma promocionar lo mejor del arte joven de la provincia. 

Todo esto encuentra su máxima expresión en los proyectos comunitarios que desarrolla la institución en las zonas más intrincadas del territorio y en los barrios de nuestra ciudad.

Es labor y responsabilidad de los miembros del Proyecto Sociocultural “Golpe a Golpe” propiciar el desarrollo de una cultura nacional vinculada a la vida cotidiana del pueblo, al que en primera instancia se debe la organización, porque son ellos quienes apuestan por una nueva alternativa artística que defiende a todas luces la médula y corazón de una nación: su identidad.

Comunidad La Tomatera del Municipio de Florida/ Foto Claudia Beatriz Borrero

Miembros del Proyecto Sociocultural Golpe a Golpe/ Foto Claudia Beatriz Borrero


D´Mente: Un rapero sui géneris

Adrián Vega, más conocido como D´mente, vuelve a estar nominado a los Premios Lucas en la categoría de mejor video de Hip hop. Esta vez con la obra Olor a ti perteneciente al CD Heridas sonoras. Por estos días anda muy atareado y feliz. Pero esto no impidió que nos sentáramos un momento en el café de la Uneac para conversar sobre su trabajo como rapero y realizador audiovisual.

cortesía D´mente

Una vez más estás nominado a los Premios Lucas. ¿Qué significa para ti estar nuevamente propuesto para este galardón?

No es coincidencia que esta sea la tercera nominación que recibo. Significa que mi trabajo va ganando en calidad a pesar que todavía no tengo el premio al mejor video del género. Aunque me dieron un trofeo especial cuando la gira de los Lucas por las provincias. Esto fue debido al tiempo que llevo mandando mi trabajo al certamen. Una nueva nominación me da energía para seguir creando y aspirar algún día a ser el ganador del premio al mejor video clic de Hip hop. Esa es mi meta dentro de los Lucas.

Tu estética como realizador de video clic es poco frecuente dentro del género y se aleja un poco de otros realizadores. ¿A qué se debe este alejamiento?

Los videos de Rap casi siempre son de temas urbanos. Tratan la marginalidad, lo que se vive cada día en las calles. Desde niño siempre me gustó mucho el dibujo y es algo que todavía disfruto. He hecho algunas historietas y cuentos que he mezclado con el diseño gráfico y la animación. De ahí el resultado de mi trabajo como realizador. Trato, a través de esta forma mía de ver las cosas, de darle una estética nueva al Hip hop. No siempre los temas pueden ser sobre los barrios marginales. Hay otras variantes en las que se puede explotar este género.

cortesía D´mente

¿Consideras que esta estética en el audiovisual le puede interesar al público consumidor de Rap?

A los primeros que les interesa es a los niños. A ellos les encantan los videos de animación porque están cargados de paisajes, criaturas místicas y colores. En cuanto a los consumidores y creadores, tres raperos me han pedido que les haga videos con este tipo de técnica. También mi objetivo es que el Hip hop no solo llegue a los raperos, sino al público en general. Creo que lo he logrado porque muchas personas en la calle que no conocen la cultura Hip hop ni escuchan habitualmente Rap me detienen para decirme que les gustó mi video.

¿Piensas mantener la técnica de animación en los próximos videos o cambiarás la manera de llevar tus temas al audiovisual?

Tengo nuevos planes para el año que viene. Quiero experimentar con las imágenes reales y la animación. Fusionar estas técnicas siempre pensando en lo novedoso. Trataré de que el tiempo me lo permita pues acabo de tener un hijo y la paternidad es algo lindo que merece mucha atención. No obstante a esto, espero volver a estar entre los nominados para los próximos Premios Lucas.