Hermanos Saíz


«He tenido novias celosas con mi guitarra»

Entrevista al joven trovador guantanamero Pedro Antonio Sánchez Zapata

Lo conocí cuando estudiábamos en la Universidad de Oriente. Nunca le gustaba peinarse y una guitarra convertía a este joven creador en un itinerante juglar. Muchas veces leí poesía en su peña Guitarra a luz. No probé ninguno de sus platos cuando fue cocinero en varios paladares, pero he admirado desde siempre su compromiso con la música. Recibí clases de narratología de él, sin embargo, no he leído ninguno de sus cuentos. Casi por casualidad, nos encontramos nuevamente en la Universidad de Oriente. La entrevista que habíamos ensayado vía digital, la realizamos en un ambiente particular. Una casa tranquila, un piano, dos guitarras que servían como una invitación a tocar. Pedro cogió un colchón, lo tiró al suelo, y nos sentamos a tomar café. Me sentí como si estuviéramos en la beca en la etapa universitaria. No sabía por dónde empezar. Aunque conozco a este amigo universitario y rebelde, hacía varios años que no hablábamos de libros, música o del mundo “patas arriba”. Más que una entrevista, es un regalo envuelto en palabras, en los acordes de una guitarra.

¿Cuál fue tu primer acercamiento a la música?

Soy de Guantánamo y mi primer acercamiento a la música como espectador fue gracias a mi papá. En casa desde pequeño se consumía la nueva trova. Él tenía un gusto musical muy bueno. Escuchaba mucho a Steve Wonder, Van Van, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Bob Marley, Alejandro Sanz, y eso de alguna manera me fue formando. La conciencia de la musicalidad y de lo que era bueno no lo tenía. De hecho, recuerdo cuando estaba en la primaria, llegaba a casa cantando reguetón, entonces mi padre hacía un ejercicio educativo y me hablaba de una particularidad musical, de algo que me pudiera parecer curioso. Por ejemplo, este músico se hizo importante gracias a un hecho y lograba motivarme hasta el punto de hacerme sentir curiosidad e indagar sobre eso. A partir de ahí, fui buscando la variedad de música que me gustaban, pero confieso que ese inicial acercamiento por la música fue gracias a lo que escuchaba de mi padre.

Sin embargo, ¿cómo a los 17 años te iniciaste en la trova?

Recuerdo que a esa edad se escuchaba mucha música romántica, pop rock latinoamericano y estaba muy pegado Buena Fe. Hice algunas canciones que luego no me gustaban, pues cuando pasó el tiempo me di cuenta que eran canciones ingenuas, construidas a partir de una fórmula de la cual yo no era consciente, pero era la fórmula utilizada por los compositores para hacer sus canciones.

Luego llegas a la Universidad de Oriente y creas la peña Guitarra a luz en el que se generaba un ambiente favorable para los jóvenes ¿Cómo surgió esa idea?

Sí, cuando llegué a Santiago conocí al trovador Jorge Noel Batista. Gracias a él intercambié con otros compositores que hacían cosas atrayentes y no se parecían a lo escuchado por mí anteriormente. De ahí nació un proyecto en común, en el cual tener un lugar para tocar nuestras canciones. Hay una persona maravillosa e importante que es Roberto Tremly, quien nos abrió las puertas de Extensión Universitaria, y de alguna manera nos colocó en el panorama musical de Santiago de Cuba.

En aquel momento había peñas en la AHS, en el Cabildo Teatral, existía una vitalidad muy importante no solo para mí; también para Jorge Noel Batista y Reynier Fernández era muy bueno sentirse parte de eso. Yo que no soy santiaguero estar en la cuna de la trova y tener un espacio con un nivel de condiciones decorosa para hacer mis canciones, con audio, con un público muy acogedor, interesante y activo, era mágico.

Recuerdo que la peña tenía un público muy fiel…

Tienes toda la razón. La gente repetía la asistencia, incluso había quienes tenían a la peña como parte de su vida.

Ustedes tocaban muchos temas del trovador Josué Oliva…

Sí, de hecho la peña se llamó Guitarra a luz en homenaje a un tema de este trovador. Él fue la primera persona que admiré desde la trova. Es un trovador no muy conocido pero con una obra musical, a mi juicio, impecable. Incluso en unos de los aniversarios de la peña estuvo con nosotros allí.

¿Cómo conjugaste la carrera de Letras con la trova?

Entré estudiando en la Universidad de Oriente la carrera de Ingeniería Eléctrica, porque mi formación académica era de la Escuela Vocacional de Guantánamo, en un aula de concurso, donde entrenaba Física y me gustaba mucho la programación, las matemáticas. En Ingeniería Eléctrica me iba súper bien, pero hice el cálculo mal hecho y sin experiencia, de que si me dedicaba a una carrera de Humanidades tendría mucho más tiempo. Tenía el prejuicio de muchos ingenieros, que una carrera de humanidades es fácil. Y la realidad es que le dedicas el tiempo a lo que quieras hacer; eso depende de ti y no solo de lo que estudies. Entonces me cambié para la Facultad de Humanidades, revisé los planes de estudio gracias a la ayuda de amigos y la carrera más acorde con mi formación como compositor fue Letras. Lo que pasó luego es que le dediqué muchísimo tiempo, pero fue un accidente feliz, porque mi gusto por la lectura y mi gusto crítico por la literatura, tenían tanto en mi vida como la música. Disfruté esa etapa, mis composiciones cambiaron, logré sintetizar las canciones, y lo otro es que el panorama literario permitió rodearnos de escritores, estar muy cerca de los eventos literarios en algo que se llamó la Chagotrovancia.

Cuando sales de la universidad, ¿cómo logras establecer un equilibrio entre la vida laboral y la música?

Equilibrio realmente no hubo. Empecé a trabajar cuando estaba en cuarto año de la carrera para pagar la renta en una casa, porque tomé la decisión de alquilarme fuera de la residencia estudiantil de la universidad. Recuerdo que fui custodio, luego estuve en una brigada de construcción y ya el trabajo más estable fue cuando trabajé en restaurantes. Eso lo continué haciendo durante cuatro años más o menos, luego de graduarme de la universidad. Pero en el afán de mantener un status económico y vestir, comer, ese trabajo consumió todo el tiempo que debí dedicarle a la música. Por ejemplo, estaba 16 horas como cocinero y eso limitaba mucho mi actividad como músico, pero no mi creatividad como compositor. Yo seguía escribiendo, investigando aunque no me presentaba ya en ningún festival.

¿Consideras que fue un tiempo de espera, de maduración tuya como músico y compositor?

Creo que fue un tiempo necesario. Mira, cuando tienes 19 años y alguien te dice que haces buenas canciones, ese peso está sobre ti todo el tiempo. Eso crea una ilusión de paradigmas, de lograr metas, te llega ese afán de ir para La Habana, hacer giras y eso le pasa a mucha gente joven, es decir, visualizar una meta y no el camino. Entonces al verme apartado de todo eso, vi mi música como lo que quería decir y lo que quería hacer, no como un fin para ser famoso que supongo es bueno. Pero empecé a madurar en esa idea de uno joven de cogerte el mundo para ti, y lo aprendí por hacer canciones que me aliviaran en el día a día. No buscando pautas comerciales.

Es como el creador que no solo crea para sí, también está presente el público que lo va a recibir. ¿Eso lo lograste entender mejor en este tiempo de aparente impasse?

Sí. Hay mucho de lo que me ayudó a lidiar con el trabajo y con la vida, hay mucho en las canciones. Esa transparencia, esa honestidad cuando haces esa canción que te rehabilita es fundamental. Y me ayuda a valorar el espacio que estoy teniendo para hacer música. 

En Camagüey tienes más espacio, más tiempo para crear. ¿Esta provincia es más propicia para un creador?

En Camagüey tengo más tiempo. No tengo la inmediatez que tenía en Santiago de trabajar y trabajar. También he tomado la decisión de priorizar mi música aunque tenga menos solvencia económica. Es algo difícil pero me siento contento.

¿Al parecer la decisión de priorizar tu música ya brinda sus frutos?

Sí, tuve el privilegio de conocer a Wilmer Ferrán, el director de Rumbatá. Y en el momento que lo conocí yo estaba grabando un DVD modesto en los estudios Caonao de la EGREM en Camagüey. Esta pequeña producción fue financiada por la AHS, la cual me ha apoyado muchísimo, lo cual agradezco de todo corazón. En ese proceso Wilmer, muy humildemente, me pide grabar dos canciones con Rumbatá, cosa que agradeceré toda mi vida. Hubo una excelente química hasta el punto de grabar cuatro canciones y Wilmer fungió como productor del disco. Existió una gran complicidad musical. Gracias a eso mi DVD es mucho mejor, porque no tengo esa experiencia de enfrentarme a un estudio de grabación. Lo que se graba queda, y para que eso funcione debe haber una dirección musical y eso lo logramos gracias al apoyo de Rumbatá.

¿Qué opinas de la trova que se hace en Cuba hoy?

Mira, yo no veo la trova como género, la veo más bien como un estilo, similar al jazz. Y desde ese estilo asumes géneros como el son, el blues, el funky, aunque de manera abierta, sin restricciones musicales, lo cual hace de un trovador, un creador muy ecléctico y bastante universal. Entonces lo que diferencia a la trova de esos géneros puros es la búsqueda del lenguaje. Por ejemplo, cuando escuchas a Carlos Varela o Santiago Feliú puedes hallar diferencias o saltos poéticos mayores o menores, pero el ejercicio del lenguaje va en una búsqueda determinada, no es estable, no es fijo. Hay códigos en la música popular que en la trova no es una fórmula. Los trovadores tienen tantas formas de decir como trovadores hay. Pero a nivel musical no creo que la trova sea un género.

Quizás esa libertad creativa lleva intrínseca una rebeldía desde el punto de vista conceptual y formal.

Sí, creo que la formación de la idiosincrasia trovadoresca va sobre una figura que puede ser vista como ambigua y rebelde. Esta búsqueda que no permite al crítico o al académico encasillar al trovador, y que no se sabe qué esperar de él en cuanto a su propuesta, puede ser complicado de entender, pues no te pueden parametrar.

cortesía del entrevistado

¿Cómo es el proceso creativo?

Es complicado, pero hay dos consejos importantes por los cuales llego a la canción. Una vez Raúl Torres me dijo que él escribía todo lo que se le ocurría. Eso es un ejercicio súper difícil porque debes estar alerta todo el tiempo. Lo que la gente le llama la musa pasa en cualquier momento, entonces hay que estar preparado siempre y es difícil de asumir. Roly Berríos me dijo que cuando él compone se imagina a un Roly que está ahí escuchando. Y en una entrevista de Fito Páez expresó que si a uno no le gusta algo es que no estamos preparados para entenderlo. La ignorancia nos hace restrictivos. Si no tienes las herramientas para entenderlo, es difícil que te guste. Por eso, trato de trabajar en todo lo que hago, de hacerlo para mí, y de ser abierto a lo que estoy haciendo, no despreciar matices, géneros, palabras.

¿Qué quisieras lograr cómo trovador?

Sabes, ya no proyecto mis búsquedas musicales como trovador, me interesa la música y hacer música porque ese es mi karma. Creo que no me puedo restringir a la trova. Quiero ser músico y lograr un pacto comunicativo con quien la escuche. Eso lleva a un nivel de transparencia y honestidad muy difícil, porque cualquiera escribe acerca de lo que él supone que los demás quieren oír; sin embargo, es difícil escribir de lo que uno no le diría a nadie jamás, o sea, mostrarte a la gente, ser sincero y honesto con cosas que guardas y no eres capaz de soltar afuera. Deseo que mi crecimiento musical, popular o no, priorice esa sinceridad, ese pacto comunicativo con el oyente.

La guitarra, ¿complemento o complicidad?

He estado experimentando con otros instrumentos como el bajo, el tres o la percusión que me llama mucho la atención, pero siempre vuelvo a la guitarra. Ya es algo inseparable que no depende de las canciones. Hay mucha complicidad con ella, como si me conociera de antes. De hecho, existe tanta conexión que he tenido novias celosas con mi guitarra.


Jornada de la Canción Política: El mérito de permanecer

Como una plataforma cultural que ha desbordado las fronteras musicales y que ha generado otras manifestaciones artísticas en Guantánamo, así ve la Jornada de la Canción Política el musicólogo guantanamero José Antonio Cuenca Sosa, director del Centro de información y documentación musical Rafael Inciarte Brioso.

“La Jornada tiene el mérito de permanecer. Muchos eventos culturales en Cuba tienen una vida efímera, pero este, con un nombre sui géneris y que ha traído sus polémicas, tiene esa virtud de haber persistido y convocado a figuras importantes no solo de la Nueva Trova, sino de la música en general”, afirma Cuenca y agrega:

Según Cuenca la Canción Política es un evento multiplicador, generador de iniciativas y que potenció el surgimiento o desarrollo de diversas figuras./ foto tomada del periódico venceremos

“El surgimiento del evento marcó un momento importante en la vida cultural de Guantánamo y contribuyó a visualizar el trabajo que venían realizando los trovadores de esta región, con una historia trovadoresca.

“Entonces en el país ya existían algunas citas como los activos de la Nueva Trova, que acogimos en más de una ocasión; entre ellos y la Jornada ayudaron a ir conformando un movimiento. También fue significativa la vinculación de músicos importantes de la provincia que no hacían precisamente nueva trova, y que desde el inicio hubo cercanía con la literatura y hasta con las artes plásticas. Eso creó un ambiente cultural en la ciudad en el mes de agosto”.

Sobre las polémicas que ha desatado el nombre del evento, considerado el más antiguo de la Asociación Hermanos Saíz, Cuenca Sosa asegura que se debe tener claro que la trova no es un género musical, sino una concepción ideo estética que se forma a través de disímiles géneros: son, bolero, changüí, jazz, blues…

“Se debe pensar en eso no como algo reduccionista, sino al contrario, si el evento mantiene el nombre de Jornada de la Canción Política debería ver por quiénes están haciendo ese tipo de canción hoy. Por ejemplo, el movimiento del rap.

“Hay que tener una visión ecuménica de todo esto. No es que perdamos esas cosas identitarias del trovador con su guitarra. En un mundo como el de hoy donde todo se mezcla, creo que otros exponentes deben tener su espacio en la Jornada. Ya no se pueden separar las cosas porque se está conviviendo en un entorno musical cubano y si algo tiene calidad artística y aporta al mejoramiento humano, debe tener un lugar aquí y, con eso, se enriquecen trovadores, raperos y el mundo.

“El evento no debe perder esa visión que tuvo desde el principio. En los 70 no había muchos géneros ahora en boga, pero sí se hubo vínculo con el changüí, la trova tradicional, el son, etc.

“En cuanto a lo que el nombre se refiere, hoy en día muchas veces aunque una canción trovadoresca sea desgarradoramente íntima, siempre te das cuenta de que tiene un vínculo con la realidad cubana. Por supuesto, lo tiene desde muchas ópticas, pero siempre se puede detectar un basamento que demuestra que los jóvenes cubanos siguen haciendo canción con compromiso. No hay por qué cambiarle el nombre a la Jornada, solo actualizarse”.

De acuerdo con el musicólogo el evento podría seguir mejorando en lograr la presencia de lo mejor de la nueva trova en el país y en potenciar un segmento teórico de peso, en el que se pudieran abordar temáticas relacionadas con el movimiento trovadoresco y que podrían ayudar en la preparación de sus exponentes actuales. También se podría retomar el concurso para el cartel de cada edición y que, de paso, esa lid rinda homenaje a Alfredo Rosgart, guantanamero creador del cartel La rosa y la espina, que identificó a la Nueva Trova al llevar su nombre.

“Podríamos desbordar los marcos de Guantánamo y Cuba, trayendo exponentes de otras naciones que defienden ese tipo de canción. Hay muchas zonas de conflictos políticos, medioambientales, donde los músicos tienen una fuerte participación de denuncia, de reflejo, de crítica. Traer a algunos de ellos sería una oportunidad para visualizarlos y nutrirnos para aportar más al desarrollo de la música en el país, en un contexto lleno de retos respecto a la Cuba del futuro”.

(Versión de entrevista publicada en la Multimedia Canción en ristre, 40 años de la Jornada de la Canción Política, producida por la AHS y RTV Comercial)


¡Ya se sienten las vibras de la Canción Política!

Llegó agosto, bajo el asedio de la COVID-19 nuestros artistas siguen confinados o dan su aporte en el combate face to face del nuevo coronavirus, sin embargo, ante la peor crisis sanitaria de principios del siglo, los jóvenes de la Asociación Hermanos Saíz en Guantánamo se rehúsan a dejar caer en el olvido la creación artística, como esencia vital de nuestra gente.

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Alcanza otra eternidad la trova santaclareña

Tararee. Cante. Afina su guitarra. Está por comenzar el concierto.

Disfrútelo. Emociónese. Conviva.

¿Quién puede decirnos que no sea la vida una canción…?

                                                                                Geovanny Manso 2011.

Vivir en Santa Clara, a tiempo de ser joven y con el alma abierta a la belleza, te hace susceptible a la trovadicción. Una afección que se adquiere en universidades, escuelas becadas, portales bañados de luz de luna o en los bancos del parque Vidal; pero que se adhiere a tu sistema inmunológico cualquier jueves pasadas las 11 de la noche en El Mejunje de Silverio.

Ese es el “jueves de la trova”, oficialmente bautizado en el “Centro Cultural” como “La Trovuntivitis”. Pero ya no es el único espacio institucionalizado para disfrutar y compartir “tragos y trova”; sino que la propia casa de la Asociación Hermanos Saíz ofrece en tiempos de normalidad (ahora online) “La Hora de la Mameyes”, con el talento del grupo de trovadores jóvenes “La Caña Santa.”

Así, la Trovuntivitis y La Caña Santa son los dos proyectos representativos de la canción de autor en la ciudad (no los únicos, la ciudad cuenta con otros jóvenes cantautores que no integran estos proyectos). Hasta el momento la producción musical de sus integrantes ha devenido especial arsenal de letras y acordes inteligentes que jóvenes y amantes del género tarareaban y se trasmitían de memoria, vivos en la preferencia de su público y en el ambiente cultural de la ciudad.

Sin embargo, la editorial Sed de Belleza nos regala este año un nuevo acercamiento a esa poética colectiva. Acompasada en acordes de guitarra, pero ahora también rubricada en papel, para que podamos manosear cada letra; y regodearnos en el lirismo de cada verso. Y es porque en estos tiempos de confinamiento el sello de la AHS en Villa Clara saca a la luz “La Otra Eternidad”, un cancionero que resguarda para la posteridad temas inolvidables, representativos ya de la novísima trova gestada en el centro de Cuba.

La edición y diagramación de este Cancionero de la Trova Santaclareña corrió a cargo del narrador Alejandro Hernández, Licenciado en Pedagogía por la “UCLV” y actual director de Sed de Belleza; quien nos propone un viaje por la obra de unos 23 cantautores ordenados según su fecha de nacimiento, desde los consagrados de La Trovuntivitis hasta la joven vanguardia artística que integra actualmente el proyecto La Caña Santa. Para concluir con el dúo Círculo de Tiza, porque, aunque son fundadores de La Caña Santa, ellos defienden una línea de interpretación sui géneris que “supone la ejecución de géneros propios del panorama musical de Estados Unidos y Canadá (…) aunque con reminiscencias de la influencia que aportó el movimiento de la Nueva Trova en Cuba.”

Dicho orden cronológico no es ingenuo ni gratuito en ningún sentido, sino que permite al lector avanzar en el gran relato que puede ser la comunión de dos generaciones de cantautores, los momentos de continuidad y de fractura que ha experimentado la forma de hacer canciones que tuvo su primer momento cumbre con el Trío Enserie (Levis Aleaga, Rolando Berrío y Raúl Cabrera); y que ha venido enriqueciéndose con nombres ya inscritos en el pentagrama nacional como Leonardo García, Diego Gutiérrez, Alain Garrido, Yaíma Orozco, entre otros. Hasta adentrarnos en las apasionantes propuestas de Yeny Turiño, la más joven de los cantautores reunidos en este libro.

foto tomada de cubadebate

Cada uno de ellos aparecen identificados por una breve reseña que antecede a las letras de sus canciones, así como por la caricatura hecha a lápiz de Stephanie Rivero Toledo, recién egresada de la Academia Provincial de las Artes de Villa Clara. 

Para la selección de las piezas el compilador confiesa que tuvo en cuenta “ciertos temas imprescindibles por la popularidad y reconocimiento que han alcanzado en quienes escuchan esta música inteligente, y también otros que portan una belleza poética y una factura artística asombrosa.” Así encontramos temas ya clásicos (incluso entre adolescentes) junto a otros que no por ser poco difundidos son menores, todo lo contrario, ensanchan nuestros sentidos hacia el verdadero gozo estético.

“… porque ya eres tarde de agua

eres estruendo, aire, lágrimas y recordarte

parece un aguacero.”

Allí, en La Otra Eternidad, nos aguardan Parece un Aguacero, de Levis; Olor de Roly; La Casa, esa canción de Raúl Marchena que describe a El Mejunje; Los Giros, compuesta por Yúnior Navarrete; la belleza exquisita que nos regala Leonardo en su “Mi primer bolero”; “El Son de Eliodoro” con que nos despabila Yordan Romero, y más.

La moringa es según Bartolo…

Como la sangre del toro.

La moringa es según la ciencia…

Es salud pa´la consciencia.

La moringa es aquí en Cuba…

Para la enfermedad la cura…

Releemos “La Moringa” que tanto nos hace reír una vez que Yatsel Rodríguez sostiene el micrófono; el vigoroso “Tocadiscos” de Yeni; entre tantas melodías populares. Pero también redescubrimos la savia negra (afro) de Yuri Giralt; la ternura con que Amaury Muro aborda géneros tradicionales; la fuerza autoral de Leodanys Castellón desborda imágenes como “le faltan velas al alma”; y las letras cargadas de contenido social que defiende Círculo de Tiza.

Todo esto lo describe el prologuista, Yordan Romero, al afirmar que:

“Estas canciones recorren disímiles géneros musicales, incluso foráneos, y muestran diversidad en cuanto a forma poética, estilo e influencias. Constituyen un ejemplo genuino de la mejor canción cubana contemporánea, que, por supuesto, no se agota en estos textos ni en estos compositores.” 

Ante lo cual vale regodearse en los versos de Alain que dan título a la presente compilación: ¿Y qué más se necesita para escuchar/ leve el zumbido de un ciclón/ avecinando otra eternidad/?

Antecede a La Otra Eternidad: Cancionero de la Trova Santaclareña, el libro de ensayo La Vena del Centro: Trova Santaclareña, escrito por Alexis Castañeda Pérez de Alejo, también publicado por Sed de Belleza en 2010. Este último parte de las primeras descargas que se realizaron en Santa Clara en los años 40, pasando por la trova tradicional, la nueva trova y aterriza finalmente en La Trovuntivitis. Si bien Castañeda nos devela en su estudio la Santa Clara bohemia destinada a una guitarra y un acorde poético en sus madrugadas, Yordan Romero dota a este cancionero de un prólogo que parece continuar la historia hasta el presente.

Nos preguntamos entonces: ¿qué novedades nos traerá la Editorial en los próximos diez años, si en esta última década tanto ha crecido el movimiento trovadoresco en Villa Clara? Queda la puerta abierta para los ensayistas. Por lo pronto, este cancionero de la trova santaclareña probablemente exigirá nuevas reediciones a Sed de Belleza, una vez que la vida retome su curso, aquí en el centro de la Isla; y los trovadictos oriundos y adoptivos le tomen el pulso a la ciudad.


¡Ya llegó la convocatoria del “Lloga”! (+ Planilla de inscripción)

La Asociación Hermanos Saíz en Santiago de Cuba, de conjunto con el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) y la Dirección Provincial de Cultura, convocan al XXXI Taller y Concurso de la Radio Joven “Antonio Lloga In Memoriam”, para reconocer lo mejor de la realización radial hecha por los más jóvenes en Cuba.  

El evento tendrá lugar del 23 al 26 de septiembre de 2021 y estará dedicado a la actuación femenina dentro del espacio o dramatizado radial. En consecuencia, las sesiones teóricas incluirán paneles sobre esta temática y espacios de intercambio de investigaciones y experiencias en función de profundizar en los procesos innovadores de la realización radial.

Podrán concursar los realizadores de todo el sistema radial cubano, de hasta 35 años de edad, sean o no miembros de la AHS. Se competirá en todos los géneros radiales con muestras que no superen la hora de duración. En el caso de programas que habitualmente rebasen ese tiempo, se aceptan ediciones resúmenes.

Las obras en concurso deberán acompañarse del guion y cada grabación llevará adjunta la Planilla de Inscripción del evento. Se podrá participar con no más de dos programas por especialidad. En caso de que se viole esta norma, el jurado –integrado por notables realizadores de la radio en Cuba–, tendrá la potestad de seleccionar los que concursarán por cada participante.

Serán premiadas las especialidades individuales de: dirección, libreto o guion, grabación y edición, diseño sonoro o musicalización, locución y actuación.  

El jurado entregará, además, el Premio Especial a quien mejor refleje el arte experimental radial consistente en $5 000.00 pesos, y el Gran Premio “Antonio LLoga In Memoriam”, ambos consistentes en diploma acreditativo y un pago de $10 000 pesos.

Asimismo, importantes instituciones del territorio concederán premios colaterales.

Los investigadores, estudiantes universitarios y realizadores del medio que posean indagaciones o proyectos relacionados con la dedicatoria del evento podrán optar por su participación en las sesiones teóricas enviando un texto resumen de la propuesta, que no exceda las 250 palabras. Los resúmenes se recibirán hasta el 30 de agosto de 2021 y serán evaluados por el Comité Académico que organizará los paneles y conferencias.

Las obras en concurso se recepcionarán hasta el 30 de julio de 2021 en la filial santiaguera de la AHS, sita en Calle 13 No. 104, entre Calle 6 y Avenida Manduley; y hasta el 30 de junio en su sede nacional del Pabellón Cuba. Puede obtener más información a través del correo ahsantiagojovenfestival@gmail.com o los teléfonos 22-643929 y 22-645347.

Puede descargar AQUÍ la Planilla de inscripción


Escena #8: El único enemigo es el lenguaje

Cortesía de La Caja Negra

(El Grupo de Experimentación Escénica La Caja Negra cumple cinco años)

 I

Han pasado cinco años desde que un grupo de jóvenes teatristas santiagueros, decidieran fundar un nuevo camino. Una nueva imagen para entender y entenderse dentro del mundo. Un concepto para ofrecer otra alternativa. ¿Herejía? La lucha contra el espasmo siempre es una contradicción. Todo lo que simule (al menos) una salida a la obediencia a la que nos somete el lenguaje, es una entropía reprochable y fácil de ver como enemigo. El lenguaje suele subyugar a los artistas a consonancias muy rígidas y tóxicas. El lenguaje busca someternos cuando la fórmula funciona para algunos. 

Cortesía de La Caja Negra

Han pasado cinco años y nuestra disputa por vencer al lenguaje continua. El ego perdió su pulso tras obras como “El plan B es seguir el plan A” y “Bonsái”. Nuestra escena sigue caótica/imperfecta/enérgica/simbólica/política/familiar. Después de estos cinco años, todo empieza a encajar en el puzzle. Todo es una visión sobre lo exacto. El camino nunca fue casual, elegimos esta imagen porque nos representa. Elegimos esta conducta escénica porque nos permite dialogar. Elegimos LA CAJA NEGRA porque era una necesidad creativa.

Fundar siempre es complicado. El arte es una mezcla de todas las cosas bellas del mundo pero también de todas las miserias. Ser un concepto para el ojo que observa puede significar cambio, y el cambio es un susurro demoledor que siempre amenaza con ensordecer al pasivo. 

Cortesía de La Caja Negra

II

Si algo ha sucedido durante este tiempo es que nuestra identidad como grupo se ha fortalecido. Cada trabajo es una consecuencia del anterior. Cada trabajo es divergente pero mantienen la unidad estética de LA CAJA NEGRA.

Cortesía de La Caja Negra

Desde que la pandemia se instauró en la isla, los planos simbólicos del arte cubano (y del teatro específicamente) han mutado o se han paralizado en algunas zonas. Nuestro grupo ha encontrado en el espacio virtual y la producción audiovisual, un ejercicio de resistencia para producir y compartir todo el material simbólico que generamos a diario. Durante este periodo hemos creados distintos materiales: videoarte, cortometrajes, video-poesía, micro teatro, cápsulas promocionales, y exposiciones fotográficas. El número de colaboradores ha crecido, últimamente hablamos más de usuarios y suscriptores que de público. Nuestra voluntad nos ha introducido en un mar sin fondo. Allí, frente a una platea infinita construimos memoria. ¿Será que se puede existir sin ese ejercicio?

Cortesía de La Caja Negra

Filtrar la realidad con nuestro hacer y transformarla en arte, siempre fue nuestra premisa más determinativa. Somos un grupo que experimenta con las emociones de los otros, somos un grupo que construye nuevas narrativas a partir de las historias de los otros. Nuestra imagen del mundo es posible gracias a la multiplicidad de voces que nos inspiran. ¿Podría ser de otra manera? ¿Experimentar/construir/hacer? Nada le es ajeno al arte. Todo lo que yace a la vista puede ser naturalizado por las emociones y los sentimientos. 

Cortesía de La Caja Negra

III

Nuestro teatro busca ser transparente. No asumimos la escena como un espacio para entablar una disputa con el espectador. La escena es un lugar sagrado donde cabemos todos sin distinciones. Sin importar nuestras fragilidades y nuestras diferencias. Nuestro teatro busca ser trasparente porque se rige por el amor y la verdad, aunque esos parezcan conceptos muy cursis y gastados en pleno siglo XXI. Asumir esas palabras o el sentido que ellas generan es una necesidad que no podríamos evadir. Para nosotros no hay nada más transgresor que lo que se genera desde el amor y la verdad.

Cortesía de La Caja Negra

Trabajos como Bonsái (la película) nos han conducido a explorar nuestra cotidianeidad desde su sentido más absurdo y simbólico. Seres insignificantes habitan una sociedad de colmo donde los minutos trascurren como condena. Seres que desafían la credulidad del ojo que observa y nos ponen frente al espejo. ¿Puede este árbol dejar de ser nuestra sombra? ¿Por qué no generar otra luz menos uniforme y rígida? ¿Podemos evitar la práctica del Bonsái? ¿Cómo entender la acción distintiva en un individuo condenado al fracaso?

Cortesía de La Caja Negra

La serie Juego de Agua nos introdujo al mundo de la poesía como literatura. Allí nos acercamos a Dulce María Loynaz y al universo que generó su búsqueda. Diez capítulos entre performance, video y literatura nos fueron suficientes para continuar por esos senderos. Fue entonces cuando decidimos llegar a José Lezama Lima. De todos los textos abordados del gran poeta, Muerte de Narciso ha significado nuestro mayor reto. Una representación sobre el discurso del texto, nos llevó a ver la poética de Lezama como un canto a la experiencia acumulada en vida. Una experiencia que desaparece con la muerte, y eso significa libertad.

Cortesía de La Caja Negra

Muerte de Narciso pudo ser otro tipo de material, pero para nosotros hablaba del amor y eso nos generaba otras conclusiones: amor al cuerpo, amor a la memoria, amor a la vida, amor a la muerte, amor a transitar libre despojado de todo credo y convicción. Así Narciso se convirtió en otro de nuestros personajes, como si Lezama le hubiese dado esa orden.

Cortesía de La Caja Negra

Desde el teatro, Ofelia como espectáculo puede ser un buen ejemplo de nuestra investigación en aislamiento. El texto fue extraído de la obra Máquina Hamlet de Heiner Müller y trabajado como un material cercano al micro teatro. Un abordaje de un texto teatral, con una visualidad teatral, pero que funciona como un dispositivo audiovisual/cinematográfico. Ofelia es una experiencia que se nutre de nuestra participación en los espacios virtuales. Es un dispositivo con el que podemos dialogar en el cibermundo y aun parecer que estamos aferrados al escenario. A ese lenguaje que busca el convivio y la participación activa desde platea.

Cortesía de La Caja Negra

IV

Han pasado cinco años desde que el lenguaje se convirtiera en nuestro único enemigo. Ha sido el inicio de un viaje contra el ego y todo lo que agreda espiritualmente a las cosas esenciales de la creación artística. En ese viaje muchos han quedado atrás pero no sin antes aportar y dejar su huella en nuestro colectivo. Otros han llegado para incorporarse a un sueño que le es común y por el que vale la pena sacrificar el orgullo y otros aranceles.

Cortesía de La Caja Negra

El teatro para el Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA es un acto de fe. Una respuesta al fracaso y a las contradicciones de nuestra generación. Es nuestra manera de enfrentar y superar al lenguaje. Es nuestra voluntad y nuestra propuesta para crear un mundo regido por el amor y la verdad. ¿Será esto la construcción de una utopía?

Cortesía de La Caja Negra

Las nuevas narrativas en el periodismo cultural

Un diálogo sobre la formación del periodista cultural, los lenguajes, la investigación, las técnicas narrativas y el necesario sentido crítico de quienes asumen ese rol en los nuevos medios digitales, tendrá lugar en el IV Coloquio Nacional de Periodismo Cultural que se desarrollará del 21 al 22 de junio en Camagüey, para unir mediante el pensamiento y la reflexión a profesionales de la comunicación de toda la Isla.
Por segundo año consecutivo el evento promoverá el intercambio a través de las plataformas digitales, el Portal del Arte Joven Cubano, página oficial de la Asociación Hermanos Saíz, y el perfil de facebook AHSCamagüey, servirá de punto de encuentro para el desarrollo de esta edición. Desde su surgimiento en 2018, el Coloquio ha sido el espacio para la actualización y el autoexamen del quehacer de las coberturas a las manifestaciones artísticas, el monitoreo de los medios y el aprovechamiento de las tecnologías para generar proyectos que conecten al público con los productos culturales y visibilizar así el arte y a los artistas de Cuba.


Sobre la mesa estarán preguntas y opiniones con respecto a las iniciativas que los creadores nacionales y foráneos han implementado para que el arte trascienda los encorsetados escenarios generados por la pandemia. Además de la urgencia de involucrar en el intercambio a decisores de medios de prensa y del sistema institucional de la cultura.
Esta edición enfoca el tema “Las técnicas narrativas en el periodismo cultural” y añade como novedad el concurso Criticar es querer, auspiciado por la filial de la Asociación Hermanos Saíz y el Centro Provincial del Libro y la Literatura de Camagüey (CPLL) enfocado a desarrollar una visión crítica del arte a partir de la irrupción de la pandemia de COVID-19 en Cuba. Los resultados se darán a conocer el día 22 junto a la presentación del número 10 de Sendas, publicación trimestral de la filial camagüeyana correspondiente a los meses de abril y junio.


Dentro de las actividades previstas se encuentran la conferencia virtual “Narrar es una cuestión Humana”, de Luis Álvarez Álvarez, Premio Nacional de Literatura y Miembro de Honor de la AHS; el debate “Las técnicas narrativas y el periodismo digital”, con la participación de Sergio Rodríguez Blanco, periodista hispano mexicano, Gloria Kreiman, periodista argentina y coordinadora de Comunicación digital del Gobierno de Córdoba, y José Aurelio Paz , Premio Nacional de Periodismo José Martí y de Periodismo Cultural José Antonio Fernández de Castro.
Se realizará, además, la peña “Estrechando espacios, encuentro entre generaciones”, y esta vez tendrá como invitados a la periodista de TV Camagüey, Aymée Amargós, y a la periodista, investigadora y escritora María Antonia Borroto. Además, se presentará los libros Las pequeñas palabras de Reinaldo Cedeño, Crónicas del tiempo no perdido de Zoila Lapique, y Siempre la muerte, su paso breve, de Reynaldo González.
Otro de los platos fuertes será el forodebate “Contar desde las redes. La cultura cubana por streaming”, a cargo de Alberto Santos Casas, realizador audiovisual de SC Producciones de Camagüey, Alexis Triana, director de Comunicación del Ministerio de Cultura, Reilys Griñán García, periodista de Lía Videos de Santiago de Cuba, Yunier Riquenes y Naskicet Domínguez, creadores del proyecto Claustrofobias Promociones Literarias, de Santiago de Cuba.
Un concepto actualizado de cultura correctamente aplicado y la necesidad de que la labor de los medios de prensa trascienda, se impone hoy como garantía del verdadero periodismo cultural. Es por ello que la IV edición del Coloquio Nacional de Periodismo Cultural ratifica su compromiso fundacional sintetizado en la idea del pensador Fernando Ortiz: “En Cuba, más que en otros pueblos, defender la cultura es salvar la libertad”.


Palabras a los intelectuales a debate en Dialogar, Dialogar

Fotos: Eddos

La vigencia del discurso de Fidel Castro, Palabras a los intelectuales, y el papel de los creadores en el actual contexto, centró el intercambio del espacio Dialogar, Dialogar que realiza cada mes la Asociación Hermanos Saíz y el cual tiene lugar en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba.

Conducido por el periodista y Vicepresidente de la AHS, Yasel Toledo Garnache, en el espacio, en el que participaron jóvenes creadores de varias manifestaciones artísticas, trascendió que Palabras a los intelectuales continúa siendo un texto con vida y constituye la forma de consenso en el plano intelectual y artístico del país.

Si bien el discurso  está pensado para una Cuba que no es la de hoy y responde al contexto que en ese entonces le tocó vivir al líder de la Revolución Cubana Fidel Castro, el discurso sigue teniendo un núcleo de ideas, un concepto de hacer la Revolución aplicable a la realidad cubana de hoy, desde el diálogo creador que siempre es necesario, aseguraron los participantes del Dialogar, Dialogar.

Al respecto, el profesor de la Universidad de la Habana y Dr. C Fabio Fernández, subrayó que Palabras a los Intelectuales es una expresión de la mejor convergencia posible de dos lógicas, la lógica política porque es un discurso político y al mismo tiempo la lógica que emana de la creación artístico literaria.

“Fidel en este documento está definiendo la necesidad de una política de consenso, suficientemente inclusiva y necesitada de ganar para sí a todos con excepción de los incorregiblemente reaccionarios, pero con el magnetismo suficiente para ser y representar un foco de atracción”, aseveró el joven investigador Yosvany Montano.

Fotos: Edos

En el espacio se reafirmó que Palabras… representa el deber ser de la cultura cubana y marcó un camino para el diálogo continuo con los artistas, y representa un documento con el que se debe continuar trabajando y de necesario estudio.

Fotos: Eddos

En 1961, Fidel sostuvo encuentros con escritores, artistas e intelectuales los días 16, 23 y 30 de junio en la Biblioteca Nacional de Cuba, cuya intervención de ese último día es recordada como Palabras a los Intelectuales, texto devenido plataforma de la política cultural de la Revolución.

Con motivo del aniversario 60 de aquellos sucesos, la AHS realizó otras actividades, incluidos un concierto de jóvenes por el canal Cubavisión, y la presentación de los libros Palabras a los intelectuales, publicado por la Casa Editora Abril; Apuntes en torno a la guerra cultural, de Abel Prieto; y Cuba libre: La utopía secuestrada, del historiador Ernesto Limia; estos dos últimos de Ediciones La Luz.


Intercambian asociados de la AHS en Holguín

Los miembros de la sección de Artes Visuales de la Asociación Hermanos Saíz en Holguín intercambiaron con las diferentes instituciones artísticas y autoridades de la provincia, como parte del proceso asambleario de la organización, que celebra sus 35 años de fundada.

La comercialización de las obras de arte, la promoción en el mercado internacional, la necesidad de incentivar el acto creativo y de fundar proyectos y espacios expositivos fuera de los eventos, estuvieron entre las temáticas más debatidas en el fructífero intercambio.

Además, se abordó la escasez de materiales para trabajar debido a la compleja situación que atraviesa el país y la importancia de trazar estrategias para incrementar la membresía y usar mejor las plataformas digitales.

Fotos: Bernardo Cabrera

Asimismo, se destacó el apoyo de los medios de comunicación y los vínculos de trabajo con la Academia Regional de Artes Plásticas, el Centro de Arte, el Fondo Cubano de Bienes Culturales y la Dirección Provincial de Cultura.

Durante el encuentro fue ratificado el especialista Josvel Vázquez Prat como jefe de la sección de Artes Visuales, y se realizaron cuatro propuestas para fortalecer la dirección provincial de la organización, que aglutina a la vanguardia artística joven.

Fotos: Bernardo Cabrera

El diálogo, en la sala Electa Arenal del Centro Provincial de Artes Plásticas, estuvo encabezado por el funcionario del Comité Provincial del Partido, Nilcer Batista, la directora provincial de Cultura, Rachel García, la presidenta de la Asociación Hermanos Saíz en el territorio, Lilién Aguilera, y el destacado artista de la plástica, Jorge Hidalgo Pimentel.

En la jornada anterior la célula del municipio de Banes, una de las que posee mejores resultados en el país, desarrolló su asamblea de balance con la presencia del presidente nacional de la AHS, Rafael González Muñoz, y otros asociados y dirigentes.

Entre los temas debatidos en el territorio costero fue recurrente el criterio de que se incremente la edad límite, pues a los 35 años la madurez de un artista o intelectual en muchos casos aún no se ha alcanzado.

También, se insistió en buscar vías para facilitar la concertación de eventos y proyectos, así como la necesidad de priorizar presupuestos para las actividades culturales a pesar de la actual crisis.

Fotos: Bernardo Cabrera

En el proceso eleccionario se reeligió de manera unánime a Carlos Manuel Rojas Veliz y se reconoció el trabajo de varios asociados que culminan su membresía en la organización.

Estos intercambios dan seguimiento a los acuerdos del Tercer Congreso de la AHS y constituyen un paso previo a las asambleas provinciales, que deberán realizarse en el mes de septiembre si la situación higiénico-epidemiológica lo permite.