Gobierno


Declaración de la Dirección Nacional de la Asociación Hermanos Saíz

La Habana, 24 de noviembre de 2020

En los últimos días la contrarrevolución, mediante el autodenominado Movimiento San Isidro, ha estado haciendo exigencias al gobierno cubano. Personas honestas han manifestado en redes sociales su preocupación por las consecuencias que pudiera tener una “huelga de hambre” para la salud de los ciudadanos implicados. La vida humana, convertida otra vez en objeto de manipulación política, juega en el contexto actual a favor de la campaña permanente de hostilidad y descrédito contra la Revolución Cubana.

Lo que aparentemente comenzó como un gesto de solidaridad con un presunto rapero, sancionado por desacato y agresión a un policía, mutó hacia posiciones de fuerza que exigen al Estado la eliminación de una de las medidas económicas implementadas como consecuencia de la compleja situación económica que vive el país.

La narrativa que construyen los adversarios de nuestro proyecto político subraya los aparentes obstáculos que enfrentan el pensamiento, la divergencia y el uso efectivo de los derechos políticos en Cuba. En los últimos años sobran ejemplos, en medio de circunstancias muy hostiles, de los esfuerzos del gobierno cubano por construir un proyecto inclusivo, que respete la diversidad y genere espacios para todos. Aun cuando la profundización de nuestra democracia socialista sea un empeño permanente, la manipulación, la violencia, el chantaje y la imposición de agendas contrarias a la voluntad soberana de existir como Nación, no son ni serán los caminos que conduzcan al diálogo.

A los jóvenes creadores nos importan todas las vidas, incluidas las de quienes se autodefinen como enemigos políticos de la Revolución. Las instituciones, acusadas ahora de irreflexivas, demagogas y excluyentes, han puesto, junto a nuestro pueblo, el rostro y los hombros en un esfuerzo gigantesco por preservar la vida de millones de ciudadanos del impacto de la Covid-19, sin distinción alguna. Desconocer la ética y el humanismo con que el Estado Cubano ha obrado, como pretende esta maniobra contrarrevolucionaria, destierra toda objetividad.

Desde la Asociación Hermanos Saíz, seguiremos auspiciando el quehacer de los jóvenes creadores, generando espacios inclusivos y propositivos, siempre desde el compromiso con el proyecto de Nación que construimos, que es el compromiso con todo un pueblo y su soberanía.

 

Dirección Nacional AHS


Nuevos tiempos, viejas lógicas

La victoria de Joe Biden en las recientes elecciones de Estados Unidos tiene múltiples implicaciones para la política interna y externa de la nación norteamericana. Uno de los temas donde se espera un cambio de política es en el caso de Cuba, donde muchos consideran que Biden puede dar continuidad a las políticas iniciadas cuando era vicepresidente de Barack Obama.

El posible retorno a una política de relativo deshielo en las relaciones Cuba-Estados Unidos ha llevado a la maquinaria ideológica que adversa el proyecto de la Revolución cubana a retomar una narrativa que ya se aplicó extensamente durante el acercamiento de la última etapa de Obama.

El sentido fundamental de esta narrativa es la de presentar las relaciones entre ambos países como relaciones simétricas, donde ambos deben hacer concesiones para lograr un pleno entendimiento. Así, mientras se espera del gobierno norteamericano un levantamiento o, al menos una flexibilización del bloqueo, se le exige al gobierno cubano una agresiva reforma económica que acerque las dinámicas de la economía interna a las dinámicas de cualquier economía de mercado. Para este fin, se defiende un proceso de privatización que ponga las principales empresas y recursos del país, hoy propiedad del estado, en manos del sector privado y se cuestiona y torpedea la existencia de una economía planificada.

Solo llevando adelante de forma decidida estas reformas, afirman toda una pléyade de analistas, el estado cubano podrá demostrar la buena voluntad indispensable para avanzar en la normalización de las relaciones con Estados Unidos.

Convendría detenernos con más detenimiento en estos supuestos.

En primer lugar se afirma el equilibrio entre ambas partes en la mesa de negociaciones. Este planteamiento desconoce, o pretende desconocer, la profunda asimetría sobre la cual se sustenta lo que los historiadores han dado en llamar “diferendo Cuba-Estados Unidos”.

Dando un vistazo rápido a la historia de las relaciones comunes, Cuba ha sido siempre la parte vulnerada y vulnerable. Desde su inclusión como una apetencia temprana del joven estado norteamericano a principios del siglos XIX, los Estados Unidos no han hecho otra cosa que torpedear por diversas vías el acceso de los cubanos a la plena independencia y soberanía nacional.

Desde las gestiones iniciales por impedir que la entonces colonia española cayera en manos de otra potencia mejor pertrechada para defenderla que la desgastada metrópoli, pasando por las diversas acciones para boicotear el esfuerzo de los independentistas cubanos, hasta su intervención bajo pretexto en la Guerra del 95, cuyo resultado final sería la ocupación militar de Cuba y la exclusión de los patriotas cubanos del Tratado de París.

La república que nació en el siglo XX era una república condicionada por la Enmienda Platt, penetrada y endeudada por el capital norteamericano y con presencia militar permanente, en virtud del Tratado de Bases Navales y Carboneras ratificado en 1903 por Tomás Estrada Palma. Como resultado de este convenio, todavía hoy Estados Unidos mantiene una base naval en territorio cubano, un síntoma más de asimetría.

La Revolución cubana de 1959 afectó sin dudas al capital norteamericano y sus intereses en la isla, a la cual veían como una dependencia privada. La escalada de tensiones posterior llevó a que Kennedy estableciera en febrero de 1962 el cerco comercial, económico y financiero contra Cuba, que será luego convertido en ley en 1992 y 1995. Esta serie de medidas tienen un carácter esencialmente unilateral y han tenido en la administración de Donald Trump una escalada exponencial.

No hay, atendiendo solamente a lo aquí apuntado, simetría posible entre una potencia y una isla asediada que resiste. Aceptar esta lógica sería montarnos en un tren que nos lleva a ceder posiciones y recibir a cambio lo que no es más que el derecho de cualquier pueblo independiente: el respeto de su soberanía.

Otro de los supuestos, que es casi uno de los mitos fundamentales del modelo económico neoliberal que se viene imponiendo en el mundo desde la década del setenta, es el de la necesidad de liberar las fuerzas del mercado como premisa indispensable para cualquier desarrollo futuro en Cuba y cualquier entendimiento pleno con el vecino norteño.

La base de esta tesis es suponer el mercado como un ente abstracto con capacidad de autorregulación propia. Detrás de esta afirmación esencialmente ideológica, lo que se pretende es ocultar el hecho objetivo de que el misterioso mercado no es otra cosa que relaciones humanas. Relaciones de producción, compra y venta. Relaciones que no funcionan al margen de los seres humanos y del control social, sino que por el contrario son producidas por estos y pueden, y deben, por ende, ser controladas por estos.

Imponer esta visión natural del mercado, como un organismo autónomo con capacidad de funcionar al margen de la sociedad, implica también presentar como naturales las relaciones cosificadas que se derivan de la producción mercantil. Presentar como inevitable, como esencia humana, todas las violencias y desigualdades que el sistema capitalista ejerce sobre las sociedades y legitimar, en última instancia, el predominio del gran capital.

Esta lógica es la que subyace detrás de tantos llamamientos liberalizadores a la economía cubana y de tantos enemigos jurados de la economía planificada. Es un elemento que debemos tener en cuenta a la hora de abordar las necesarias reformas económicas en las que está inmerso actualmente el país.

Aceptar entonces el diálogo con Biden, en caso de que se diera, no solo es necesario, sino también positivo para el mejor entendimiento de dos naciones vecinas geográficamente. Puede contribuir al acercamiento entre dos pueblos y a la reconstitución de vínculos con una comunidad cubana en el exilio con la cual las relaciones no siempre han sido fluidas. También puede ser bueno para la economía de un país pequeño, castigado por duras sanciones, que sin dudas se beneficiaría de cualquier alivio relativo que pueda surgir.

Pero todo el proceso se debe llevar con plena conciencia de la desigualdad entre los actores involucrados y de la intención declarada de subvertir el orden político y social existente en Cuba. Es preciso andar con cuidado, sin prisas ni concesiones que puedan comprometer el futuro socialista y soberano de esta isla rebelde.

 *Tomado del blog Me muero como viví


Comienza Forodebate Nación y socialismo

La relación entre nación y socialismo tiene en Cuba una historia rica y no exenta de contradicciones. En la cohesión entre el proyecto nacionalista, donde la tradición liberal burguesa juega un papel importante, y el carácter internacionalista del socialismo, donde los aciertos y errores emanados de la experiencia soviética tienen también su peso, se ha conformado el ideal de soberanía e independencia nacional.

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Un festival que hermana pueblos (+ videos)

La sexta edición del Festival de Rock Latinoamericano Patria Grande tendrá lugar en Cuba del 6 al 16 de noviembre próximos. Como es habitual, la sede principal será La Habana, y contará con tres subsedes provinciales: Sancti Spíritus, Villa Clara y Pinar del Río.

El evento, que ha devenido en un espacio cultural para la materialización de los fuertes lazos de amistad entre naciones latinoamericanas y caribeñas, contará en esta edición con bandas clásicas, fundadoras de la escena latina, con trayectorias de más de 25 años, y tendrá, como en 2016, un énfasis en las agrupaciones encabezadas por mujeres.

Organizado por la Asociación Hermanos Saíz, el Instituto Cubano de la Música y Tertius Orbis, con el apoyo del Ministerio de Cultura de Cuba, esta nueva entrega del Festival defiende la cultura, las luchas y la identidad de los pueblos latinoamericanos desde la música.

Cubadebate pudo conversar en exclusiva con Sebastián Heredia, coordinador del Festival, quien ofreció detalles sobre esta edición del evento y los orígenes del Patria Grande.

Patria Grande, un espacio de encuentro

Sebastián Heredia, coordinador del Festival de Rock Latinoamericano Patria Grande. Foto: Daylén Vega Muguercia/Cubadebate.

“Los inicios del Festival se remontan al año 2013, en la provincia de Holguín en unas Romerías de Mayo, donde coincidimos un grupo de personas y esta temática, este proyecto surgió espontáneamente a raíz de muchas visitas de grupos de fusión o rock fusión latino que se estaban dando en Cuba a través de las Romerías pero que no se habían constituido como un evento que nucleara este tipo de grupos que son muy populares en otros países de América Latina como Argentina, Colombia y México y aquí era una corriente en ese momento, hace 5 o 6 años, no muy conocida, o no tan conocida como la corriente de rock anglosajona.”

“La idea del Festival fue y es, transformarse en un espacio de encuentro, de intercambio de experiencias de grupos de rock alternativo, fusión. Cuando decimos rock alternativo, pensamos en el rock con diferentes mixturas, como la música andina, la música afroantillana, el tango, la música cubana. Algo que conocen bien en Cuba, porque hay muy buenos artistas de rock fusión, un abanico muy grande desde Síntesis hasta Tendencia.

“La idea era esto, traer esta corriente que aquí tenía un público bastante minoritario con respecto a otros tipos de públicos y tratar de crear un público considerando que en Cuba la población tiene una larga tradición de eventos internacionales, de fomento de las artes, de educación artística, en la media de la población.

Y nos pareció que estas expresiones musicales que suelen tener un mensaje constructivo, no estigmatizado, era bueno compartirlas. Ese fue el fundamento del festival, la creación de un público para ese tipo de música.”

Cuba tiene un enorme potencial

“Como principal impulsor de esa propuesta estuvo el público potencial que hay aquí para ese tipo de música, el nivel educativo de las personas, en términos relativos al resto de América Latina, la tradición de buenos eventos culturales; la capacidad de apreciar la buena música.

“Creemos que es música que vale la pena traer acá, a las personas que les interesa.

“Todavía con estos primeros cinco años ha ido creciendo de a poco, y tomando su lugar. Ahora con el tema de las conexiones a internet, la mayor accesibilidad permite que puedan consultar más y mejor quienes son los artistas que vienen, antes de que lleguen.”

Sobre la Sexta Edición

Lanzamiento oficial de nuestra 6ta edición, con clásic@s latinoamerican@s#500Habana

Publicada por Festival Patria Grande CUBA en Viernes, 15 de marzo de 2019

“La sexta edición del Festival, está junto a otros eventos importantes del año, acompañando la celebración del 500 Aniversario de la Habana. El nuestro, quizás con una razón de más, que es que cae en fechas coincidentes en noviembre.

“Y por otro lado queremos reeditar también esa edición de 2016 que estuvo dedicada a grandes voces femeninas latinoamericanas, a la que vinieron artistas latinoamericanas muy importantes, y de alguna manera reposicionar o posicionar el papel de la mujer en la música rock fusión.

“Traeremos un par de grupos internacionales icónicos, muy significativos de la tradición de rock latinos, sumándoles grupos cubanos que también están liderados o tienen integrantes femeninas.

“La sede principal, como todos los años será la Habana, y hay tres subsedes provinciales que son Sancti Spíritus, Villa Clara y Pinar del Río.

“Tenemos este año dos platos muy fuertes: la reunión con los miembros originales de un grupo fundacional de la movida rock mexicana, el grupo se llama “Tijuana no”, un grupo pionero no solo en término de fusión de estilos, sino en involucrarse con las luchas zapatistas. Fue en el año 94 la banda rock del levantamiento zapatista. Ellos también han participado activamente en la cuestión de los migrantes, porque ellos están en las esquinas del mundo como dice una de las canciones más famosas que es incluso cortina del primer spot del Festival; y después tenemos el retorno del grupo colombiano “Aterciopelados” que cuando vino en el año 2016 -que fue un grupo muy esperado-, tuvo que interrumpir el concierto porque se comunicó la muerte del Comandante Fidel Castro, por lo que suspendió de inmediato el concierto  y el siguiente que estaba previsto.

“Esos son los dos platos fuertes principales de este año en el Festival, y creo que a la gente le gustará mucho la propuesta. A los que no los conocen, los invito a buscar sus canciones en YouTube. Aterciopelados pudieron tocar dos o tres canciones, y tienen muchas ganas de volver, y hay muchas personas que se quedaron con ganas de escucharlos mucho más. Así que esa será la oportunidad.”

El Patria Grande en el contexto político actual

“Yo creo que tiene mucha relevancia para la temática del Festival, el tema de las acciones Sur Sur, de la integración regional. El Festival nació en un contexto regional diferente, donde había una coyuntura de integración cultural y política más consistente.

“Estamos viviendo un momento donde la integración pasa por asuntos comerciales y los asuntos culturales están en un segundo plano o no están, y claramente la política exterior de Estados Unidos para América Latina que es reedición de la peor versión de las políticas exteriores de EE.UU. para Latinoamérica, le da un valor agregado al Festival, porque hay muchos grupos que quieren venir a este espacio de reunión y traer su música, y su forma de lucha, para el intercambio de experiencias. Y compartir qué se está haciendo en otros países no solo en materia de música sino respecto al activismo político, social, medioambiental.”

“Aprovecho la oportunidad, para extender una invitación a que el pueblo de Cuba comparta y disfrute de las bandas clásicas del rock latino y lo mejor de la escena emergente de nuestro continente, en esta nueva edición del Festival Grande.”

El Festival es organizado por la Asociación Hermanos Saíz, el Instituto Cubano de la Música y Tertius Orbis, pero también tiene el apoyo de otras instituciones y organizaciones, como el Ministerio de Cultura de Cuba y la Fundación Rob Miller.

Programa de la edición del 2019.

En video, resumen de ediciones anteriores

Festival Patria Grande Cuba

Familia:En este segundo resumen pueden ver y oír otr@s de l@s grandes artistas que pasaron por Cuba en nuestras cuatro ediciones.Gracias por ayudarnos a compartir y difundir

Publicada por Festival Patria Grande CUBA en Martes, 9 de octubre de 2018