FULL


Lectores en peligro de extinción

Fui invitado hace poco a las actividades centrales del Festival Universitario del Libro y la Lectura (FULL) de la Universidad de Granma. El motivo era dar una conferencia sobre los hábitos de lecturas en los jóvenes universitarios. Después de superar los típicos avatares organizativos inherentes a estos eventos para encontrar auditorio y audiencia, la idea original de la conferencia permutó a una provocación para que los estudiantes se motivaran por fomentar hábitos de lectura.

De un p√ļblico de 30 estudiantes encontr√© a cinco que hab√≠an le√≠do alg√ļn libro en su vida y solo uno lo hac√≠a espor√°dicamente. Entre los ejemplares le√≠dos relucieron la Il√≠ada, La Biblia, La Metaformofosis, El Principito, El Reino de Este Mundo o ¬ŅC√≥mo ser Millonario en 20 pasos? y, por supuesto, citaron los libros de su carrera (las ciencias del deporte). Vamos a confesarnos queridos lectores, pudiera ser peor el resultado del test, pero el objetivo era darles un GPS para su b√ļsqueda.

Una enfermedad padecen hoy nuestros estudiantes y hasta nuestros profesores. Es la falta o nula presencia de hábitos de lectura. Si los centros de docencia a nivel mundial son distinguidos como centros de cultivo y formación literaria, hoy día, también a escala global, se ha evidenciado la depresión de los lectores en los campus universitarios.

En complicidad con varios profesores y amigos, frecuentemente, nos quejamos de la anémica formación y costumbre por la lectura que presenta nuestra academia. Al evaluar usted un seminario comprueba que nuestros alumnos examinan hasta la literatura de corte académico y científico muchas veces de manera superficial y breve.

La lectura no es una simple forma de asimilación del conocimiento o entretenimiento. Desde los inicios infantiles, el libro es la principal fuente para conocer la humanidad y sus mejores relatos en función de los valores humanos. Si revisamos actualmente la ortografía de muchos, aunque sea en un correo electrónico, evidenciamos que facilitarían material suficiente para unos cuantos programas humorísticos.

Es sencillo corroborar en la pr√°ctica del d√≠a al d√≠a que nuestros estudiantes apenas leen o conocen de diferentes autores. Por supuesto, el (des)conocimiento y lectura de los escritores de Cuba ‚Äúest√°n m√°s atr√°s que los cordales‚ÄĚ. Se evidencia la actual deuda y deficiencia en la ense√Īanza del Espa√Īol-Literatura como parte del sistema educativo. Pero no se aflijan, ellos tambi√©n saben leer etiquetas de productos de cosm√©tica y belleza, las noticias de Messi o Ronaldo, las letras de Anuel A o Karol G, los comentarios de Instagram y hasta las palmas de la mano, seg√ļn me confes√≥ un alumno.

En otro punto, a pesar de las facilidades de la literatura digital, no la hemos aprovechado en toda su amplitud. Aunque, no es lo mismo contar con mil libros en el teléfono, a mil libros en tu cuarto, más los miles de reclamos de tu mamá por saber cómo acomodarlos, es una de las grandes ventajas de este formato su capacidad de comprimir la información. Sin embargo, la permuta a lo digital puede ser más efectiva y ganar en la promoción de los valores más auténticos de nuestra culturades de los soportes multimedia.

Es urgente reflexionar y articular estrategias, pues si aspiramos a egresar profesionales capaces y talentosos para desarrollar este pa√≠s, no lo podemos hacer a espaldas de la literatura. Los grandes hombres de esta naci√≥n han sido grandes lectores, y estamos colmados de ejemplos, desde el paradigm√°tico Jos√© Mart√≠ o Antonio Maceo, quien era un gran lector, o Fidel Castro, adicto a la lectura y quien, al triunfo de la Revoluci√≥n expres√≥ a los j√≥venes en la Universidad de la Habana: ‚ÄúNo les decimos a los j√≥venes crean, sino lean‚ÄĚ.

Por esto los profesores tenemos que ser ejemplos, no podemos alegar la falta de tiempo o la dictadura de las rutinas académicas para realizar una lecturita. Debemos profundizar en las estrategias curriculares de lengua materna. Incentivar a los estudiantes a visitar la biblioteca de nuestro centro, la librería y ser asiduos a la lectura.

Es necesario potenciar y (re)pensar el FULL, el cual en diversas ocasiones no ha transcendido de un stand con textos o la simple presentaci√≥n de algunos libros. Aunque en esta edici√≥n en La Habana se ha logrado una favorable convocatoria de escritores de gran prestigio, lo cual es siempre un buen atractivo, no es la √ļnica acci√≥n viable.

Más allá del ámbito capitalino, en las universidades no es posible ni rentable traer sistemáticamente a grandes escritores. Entonces convocamos a los locales, pero no los empoderamos con las técnicas y estrategias de la promoción literaria, no logramos que lo nativo y a la vez desconocido sea una invitación interesante a la literatura.

Las gesti√≥n editorial no es equilibrada, predomina la literatura de ciencias sociales, la cual es la menos vendida, sinceramente quisiera desconocer las razones. Para los ratones de biblioteca la mayor√≠a de los libros de las expo-ventas es rutinariamente ‚Äúlo mismo con lo mismo‚ÄĚ, cual plato de segunda mesa. Existen alternativas sencillas que se deben emplear m√°s; como la realizaci√≥n de talleres literarios, presentaci√≥n de m√ļsica, cine y teatro con inspiraciones literarias. Es cardinal convocar masivamente a los j√≥venes creadores; sigo creyendo que las universidades y el Instituto Cubano del Libro de manera general, desaprovechan mucho talento de aquellos asociados a la AHS.

Terminada la conferencia con los estudiantes, declaré que si alguien leía ese día, había logrado mi modesto objetivo. Ahora me informan de buena tinta mis estudiantes, quienes comentan que soy una polilla. Sí, efectivamente me ven por ahí, en un rincón, libro en mano, devorando algunas páginas. Claro, el culpable del mote soy yo. Lo que está en riesgo no es pasar a la burla amable de ser considerado un insecto amante a los libros y el polvo, sino encontrar a nuestros universitarios en la lista roja de lectores en peligro de extinción.


Revelaciones de una nueva era de confrontación

El Festival Universitario del Libro y la Lectura, que concluyó recientemente en el Pabellón Cuba, sede de la Asociación Hermanos Saíz, tuvo entre sus principales propuestas la presentación del libro Trump vs Cuba. Revelaciones de una nueva era de confrontación, del escritor Rafael González Morales.

El texto ‚Äďbajo el sello Editorial Ocean Sur‚Äď intenta, m√°s que describir los comportamientos pol√≠ticos, hacer una reflexi√≥n sobre los factores y actores que est√°n determinando la pol√≠tica de los Estados Unidos hacia la naci√≥n caribe√Īa.

Al decir de su autor, la obra tiene la intenci√≥n de dirigirse a un p√ļblico joven universitario en funci√≥n de contar con argumentos que le permitan debatir y, sobre todo, enfrentar la pol√≠tica hostil y confrontacional que actualmente est√° desarrollando el gobierno norteamericano.

Es una manera de brindarle herramientas para que se conozca la perversidad y los odios de quien llevan la política contra nuestra nación.

De acuerdo con González Morales, el compendio toma como premisa la interrogante de cuál es la motivación de Trump hacia Cuba, y mediante sus páginas explica en varios acápites la aproximación del multimillonario neoyorquino a la mayor de las Antillas.

Para el profesor, los hechos no deben ser valorados de forma superficial o desde que el magnate tomó el poder en 2016, sino en los orígenes tan lejanos como 1998 cuando tuvo intenciones de invertir en Cuba y esto se frustró por el debate que le supuso la candidatura y cautivar el voto cubano-americano.

Este suceso estuvo secundado por el registro de su marca en la isla durante 10 a√Īos con seis meses como pr√≥rroga, algo que, al decir del tambi√©n investigador del Centro de Estudios Hemisf√©ricos sobre Estados Unidos en la Universidad de La Habana, demuestra c√≥mo el actual mandatario estadounidense es una persona que no lo mueven convicciones y principios, sino intereses, coyunturas y circunstancias, a partir de las cuales juega roles.

Trump vs Cuba… esboza los diferentes rostros de Trump como millonario, candidato y presidente, y explica el acercamiento de la derecha cubano-americana y su pacto con ellos.

Asimismo, muestra un perfil de la vida del exsecretario de Estado, John Bolton, así como las circunstancias que lo llevaron a su destitución.