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Forodebate «Rejuvenecer la pol√≠tica». Un homenaje a los hermanos Sa√≠z

La Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, en homanaje a Luis y Sergio Sa√≠z, este 13 de agosto, convoca al forodebate «Rejuvenecer la pol√≠tica». Como invitados contar√° en esta ocasi√≥n con Keyla Rosa Est√©vez, Directora del Centro de Estudios Sobre la Juventud; Iram√≠s Rosique C√°rdenas, investigador de la joven vanguardia; y Claudia Alejandra Damiani, escritora de la Asociaci√≥n.

A continuación, los invitados realizan varias reflexiones en torno a la temática del debate virtual, usted puede dejarnos sus criterios, opiniones o preguntas.

Queda abierta la sección de comentarios para usted.


 

Senda para un tiempo

Luis Saíz

Diciembre de 1956

Hermano en el tiempo:

yo quiero tenerte de frente al sol…

Detén por un momento esa vana carrera sin meta,

y esc√ļchame.

Yo soy como t√ļ… ¬°somos iguales!

la voz recién se me siente grave

y la hombría plena

la barba escasa y el ansia llena

de vivir,

tambi√©n laten en m√≠…

Pero yo necesito que te detengas,

hermano en el tiempo:

la vida… ¬Ņsabes…? es algo m√°s que esa fiesta eterna

que la burla f√°cil,

que la risa franca,

que despreocupación de adolescencia;

por eso yo te pido que hagamos juntos

una excursi√≥n que sepa a realidad…

Quiero llevarte por los trillos de sol

hacerte sentir el dolor de tabaco

y la pena oculta que duerme

callada, ¬°en espera!

tras la puerta sucia de cada bohío;

Quiero, hermano en el tiempo,

saberte entre dientes el dolor humilde

de tanto obrero muerto;

que veas ni√Īos llorando portales,

ancianos de mano extendida

(nieve en s√ļplica de verano),

y que sepas la historia

de los que no tienen padres,

ni risa,

ni Reyes Magos,

ni hogar,

ni escuela,

ni saben la canción de vitrola

o el artista de √©xito…

Los que no tienen la mesa servida,

ni cama tendida

tan sólo un portal que llora

perdido en la brisa…

Ansío llevarte en ese recorrido de sombras,

tan ajeno al disco, al club y la moda.

¬°Ven para que hagamos este viaje con sabor a realidad!

Hermano en el tiempo

ya es hora que comprendas…

Hermano en el tiempo,

encuentra tu senda,

olvida los ritmos exóticos,

los finos perfumes
y el baile de moda.

Elévate desde la misma parte en que te unes

a la tierra m√°s cerca de esperanza,

y dilo con fuerza de entra√Īa viva:
¬°Ya no soy ajeno en ideal!

¬°Ya encontr√© la √ļnica senda!

 


 

En un mundo con días cada vez más cortos

Por: Iramís Rosique Cárdenas

Cuando nos enfrentamos a la cuesti√≥n de c√≥mo los j√≥venes cubanos se involucran en la pol√≠tica, fundamentalmente en la pol√≠tica revolucionaria ‚ÄĒque es la que nos interesa por aqu√≠‚ÄĒ, hay algunas condiciones y fen√≥menos que est√°n presentes en el panorama nacional que no pueden ignorarse. En primer t√©rmino, hay que se√Īalar lo que podr√≠a llamarse una desideologizaci√≥n pol√≠tica en grandes capas de la poblaci√≥n, y especialmente en una franja importante de los j√≥venes, sobre todo los m√°s cercanos a la adolescencia. Los √≠dolos, fetiches y luces de la cultura de masas que nos asola como un tsunami alejan el inter√©s de muchos respecto a militancias comprometidas ‚ÄĒde uno u otro signo‚ÄĒ, servicio p√ļblico, compromiso, al tiempo que los hunden en el hedonismo m√°s hueco. Y hablo de desideologizaci√≥n pol√≠tica y no de despolitizaci√≥n, en tanto este proceso y estas actitudes no dejan de representar posiciones pol√≠ticas con significado para el proyecto de sociedad cubano.

El capitalismo no necesita para avanzar una masa cr√≠tica de individuos constituidos como sujetos pol√≠ticos, sino que avanza precisamente sobre la negaci√≥n, a las grandes multitudes, de la posibilidad de constituirse como sujetos pol√≠ticos. En el socialismo es todo lo contrario: depende, para su realizaci√≥n, avance y supervivencia, de la constituci√≥n de una masa cr√≠tica de pueblo como sujeto de transformaci√≥n revolucionaria. Nada puede ser m√°s delet√©reo para el proyecto pol√≠tico de la Revoluci√≥n, nada puede ser m√°s contrarrevolucionario que esta aparente apat√≠a, que este desinter√©s por lo p√ļblico, por lo pol√≠tico.

De la mano de la desideologizaci√≥n pol√≠tica, asistimos al mismo tiempo ‚ÄĒparad√≥jica, pero no casualmente‚ÄĒ a un auge del pensamiento liberal. Cuando digo pensamiento liberal no me refiero a una escuela econ√≥mica o politol√≥gica puntual, sino al fundamento epist√©mico, te√≥rico, categorial profundo de todo el capitalismo, a la Ideolog√≠a ‚ÄĒcon may√ļsculas‚ÄĒ por excelencia de la burgues√≠a.

Ese liberalismo como lógica, como lenguaje, como forma de entender los fenómenos sociales, que reaparece como un fantasma que se creía superado, y que se refuerza con la influencia del mar capitalista que nos rodea, encuentra acomodo y espacio cada día más en nuestra sociedad, incluso en las instituciones creadas por la Revolución.

Por ejemplo, podemos percatarnos de esto en empresas encargadas de ejecutar la pol√≠tica cultural de la Revoluci√≥n, y que en virtud de la rentabilidad o de otros criterios, propios de una forma liberal de comprender el consumo cultural, violan esta pol√≠tica. Nuestras universidades ‚ÄĒpor citar otro ejemplo‚ÄĒ, empujadas por las circunstancias, por la ¬ęausencia cr√≥nica de revoluciones socialistas en el mundo¬Ľ ‚ÄĒcomo han dicho unos compa√Īeros hace unos meses‚ÄĒ, deben adecuarse a criterios de homologaci√≥n, a estructuras, a unas academias, que son en s√≠ mismas cajas de resonancia de ideolog√≠a burguesa. Y no es nada f√°cil permanecer inmune. Por fuera de las instituciones el escenario suele ser mucho m√°s lamentable: el liberalismo campa a sus anchas. Esta situaci√≥n ha ido convirtiendo a la cultura socialista y a la ideolog√≠a socialista m√°s radical en espacios de resistencia, en culturas de resistencia: terminamos por necesitar una trinchera dentro de nuestra propia casa.

A este panorama, que opera a contrapelo de una politizaci√≥n de izquierdas consecuente de grandes capas de la juventud, hay que sumar obst√°culos que tienen que ver con deficiencias del propio campo revolucionario. Asistimos a un envejecimiento de las pr√°cticas pol√≠ticas tradicionales. En medio de un mundo con d√≠as cada vez m√°s cortos ‚ÄĒdel que Cuba no puede escapar‚ÄĒ, la idea de una juventud expectante a la espera de las convocatorias a los grandes acontecimientos ya no funciona: ese no es el momento pol√≠tico actual. Constantemente surgen de entre la masa juvenil iniciativas, proyectos y colectivos que desarrollan pr√°cticas emancipadoras, que se constituyen como trincheras, como esos espacios de resistencia y de revoluci√≥n, en medio de la apat√≠a; y las instituciones revolucionarias tradicionales han sido deficientes en reconocerlos, metabolizarlos e integrarlos org√°nicamente como miembros de la familia de la Revoluci√≥n.

Estos colectivos emergentes existen en verdadera resistencia; porque mientras quienes operan bajo la hegemon√≠a de la restauraci√≥n del capitalismo disfrutan de los oscuros apoyos y las redes de influencia que ese campo ofrece, cada iniciativa revolucionaria extrainstitucional est√° sola. De hecho, casi todos los j√≥venes revolucionarios que conozco se han sentido solos en alg√ļn momento, se han sentido los √ļnicos, y todos manifiestan una tremenda y desesperada sed de conocer semejantes.

En esta hora de la Revoluci√≥n nuestras organizaciones juveniles, m√°s que ¬ęcorreas de transmisi√≥n¬Ľ deben transformarse en espacios de confluencia y canalizaci√≥n de toda la creatividad y el √≠mpetu revolucionario joven; porque, adem√°s, cuando la Revoluci√≥n no asume org√°nicamente ese mom√©ntum, siempre lo aprovecha alguien m√°s.


 

Juventudes Cubanas: ¬ŅIzquierdas? Pol√≠ticas sociales y Derechos

Por: Keyla Rosa Estévez

La invitaci√≥n a participar del panel lleg√≥ en un momento en que estudio los antecedentes relacionados a ser o no una juventud de izquierda. ¬ŅQu√© significa para los j√≥venes cubanos esa etiqueta y la realidad o no en torno al tema?, por lo tanto, aprovechar√© no para dar mi opini√≥n al respecto, sino para que en el debate que se establezca permita tambi√©n esclarecerme de elementos desde los propios protagonistas.

El Estado cubano reconoce en la Constituci√≥n de la Rep√ļblica de Cuba los deberes y derechos de cada ciudadano con la eliminaci√≥n de la discriminaci√≥n de g√©nero, etnia, color de la piel, por zona geogr√°fica, seg√ļn sexo, grupo etario y estrato social y poblacional.

Las pol√≠ticas sociales dise√Īadas e implementadas en el pa√≠s tienen entre sus prop√≥sitos preservar la equidad social sobre la base de la universalidad y gratuidad en los servicios sociales b√°sicos. Estas pol√≠ticas constituyen el principal instrumento de referencia de un sistema de acciones dirigidas a la juventud. En la actualidad, la pol√≠tica de juventud contin√ļa insertada dentro de las pol√≠ticas sociales dirigidas a toda la poblaci√≥n, pero es a√ļn insuficiente el alcance de mayor integralidad entre las acciones que se desarrollan. No obstante, dicha pol√≠tica tiene un amplio alcance, pues involucra pol√≠ticas econ√≥micas, sociales, programas, estrategias, proyectos y acciones espec√≠ficas en √°reas diversas: educaci√≥n, empleo, salud, cultura, arte, ciencia y tecnolog√≠a, pol√≠tica, entre otras.

A pesar de ello, nuestros jóvenes tienen inquietudes y preocupaciones como son la incapacidad de los ingresos económicos para satisfacer sus necesidades, incluidas aquellas que son propias de la edad. La garantía de empleo, la posibilidad de tener un espacio propio para vivir, las desigualdades sociales y las opciones para el uso del tiempo libre y la recreación, también presentan índices notables como problemas de los jóvenes; en particular para algunos grupos.

Cómo se activan para participar de estos procesos y qué posibilidad tienen de hacerlo, o si saben o quieren participar de procesos constructivos, son de las ideas que pretendo que muevan el debate.

Cierro con la idea de quienes ejercemos una u otra profesión no tenemos verdades absolutas sobre estos temas tan subjetivos y polémicos, por eso prefiero el debate abierto, donde no existe de antemano verdades establecidas; que cada uno de los participantes tengan la capacidad de escuchar y respetar los criterios de todos.


La política de no meterse en política

Por: Claudia Alejandra Damiani

Cuando me propusieron participar en un forodebate cuyo tema es la juventud y la pol√≠tica, como miembro de la secci√≥n de lLteratura de la AHS, me pregunt√© ¬Ņpor qu√© yo?, ¬Ņqu√© tiene que ver mi quehacer diario con la pol√≠tica?, ¬Ņy si no tributo a ella, qu√© de relevante podr√≠a decir? Despu√©s me di cuenta que este pensamiento es parte del problema.

Creo que no es errado generalizar mi reacci√≥n y decir que muchas veces entendemos lo pol√≠tico como algo ajeno: la pol√≠tica es solo pol√≠tica para s√≠ misma, y de ella se ocupan solo los profesionales de esta esfera, los cargos p√ļblicos o quienes la abordan desde una posici√≥n de militancia. Son estas nociones reduccionistas, las mismas que hablan de ciencias ‚Äúduras‚ÄĚ (como la ciencia verdadera), y ciencias ‚Äúblandas‚ÄĚ (a donde se relega todo lo que ata√Īe solo al ser humano) o que cuestionan la relaci√≥n entre las ciencias (duras) y la filosof√≠a. Como si todas esas actividades no tuvieran en lo humano, su esencia: ¬Ņa qui√©n ata√Īe estudiar y entender los fen√≥menos de la naturaleza o las relaciones entre entidades abstractas?, ¬Ņpara qui√©n es la tecnolog√≠a?… puede parecer que estoy desvariando, pero la relaci√≥n entre pol√≠tica y filosof√≠a no es casual, ni la relaci√≥n entre estas y cualquier otra actividad humana. El origen de ambas palabras proviene de la antig√ľedad griega, donde pol√≠tica era todo lo que ten√≠a que ver con la vida en sociedad y esta definici√≥n es medular y vigente. La pol√≠tica permea toda actividad social y el ser humano y su producci√≥n es impensable al margen de lo social: sin la sociedad no existe lo humano. Entonces, hay que entender que todo lo que hacemos, tiene, por fuerza, un significado y una dimensi√≥n pol√≠tica.

Sin embargo, es una postura bastante generalizada en la juventud, definirse a s√≠ misma como ‚Äúapol√≠tica‚ÄĚ o declarar que ‚Äúno se mete en pol√≠tica‚ÄĚ. Esto tiene sus causas (geopol√≠ticas e ideol√≥gicas, de hecho): los j√≥venes de hoy hemos heredado un mundo aparentemente unipolar, donde existe un bando ganador a las polarizadas luchas del siglo XX, cuyo paradigma fue, sin duda, el progreso social, como fue el progreso industrial, el del siglo XIX.

Que tras las pugnas del siglo XX, el orden socio-económico más antiguo sea el que haya prevalecido, representa una derrota para esas aspiraciones y esa sensación, se traduce en una desideologización y despolitización de la sociedad (tendencia que, por cierto, ya venía ocurriendo, es deliberada, y tuvo un papel importante en la concreción de esa derrota). No obstante, esto es solo apariencia, porque ni el mundo de la actualidad es unipolar, ni el paradigma de luchas sociales del siglo XX ha sido derrotado…

Nos encontramos ante una realidad m√°s heterog√©nea, diversa y atomizada, y por eso mismo, confusa. La posici√≥n apol√≠tica no existe, o m√°s bien es una posici√≥n conservadora, declararse ‚Äúapol√≠tico‚ÄĚ es declararse conforme al orden hegem√≥nico imperante en el mundo o, al menos, declararse incapacitado de confrontarlo. Es consentir que se destruyan los ecosistemas y el medio ambiente en general, que se margine a determinados grupos, que existan desigualdades sociales y de g√©nero, que las desigualdades de desarrollo entre pa√≠ses no puedan superarse, que mueran personas por causa de las guerras imperialistas, que no podamos ajustar nuestra realidad inmediata a nuestros paradigmas de c√≥mo debe ser esa realidad.

Toda insatisfacción o reclamo individual, responde a una carencia dentro de las dinámicas sociales y, por tanto, es política. El ser humano, como ser social, no puede dar soluciones individuales a problemas colectivos, porque estamos inmersos en una sociedad y a ella nos debemos.

No existe una sola lucha que sea apolítica, como no existe actividad humana a la que se le pueda aplicar, con justeza, tal adjetivo. Lo que ha de ponerse cuidado en entender bien las causas de la enfermedad social y no limitarse a aliviar solo los síntomas, no conformarse con la epidermis del problema.

Para ello es necesario que la juventud se desperece, deje de renegar de lo político (como si de lo político fuera posible escapar) y comprenda que las soluciones individuales, no son soluciones; que toda lucha emancipadora es una lucha política y que toda emancipación es igualmente importante para erradicar las injusticias de este mundo que hemos heredado y que dependerá de nosotros dejar en herencia; que todas nuestras acciones individuales (desde los temas por los que sentimos interés, la forma en que escogemos pasar nuestro tiempo libre hasta los debates virtuales en los que participamos) tienen una dimensión política. La importancia histórica de la juventud como protagonista de los cambios sociales es innegable y, en Cuba, mucho más. Por tanto, es tarea nuestra transformar la realidad para que sea mejor y más justa.


Forodebate Nuevas formas de promoción del arte (Jornada de la Canción Política)

Por Yasel Toledo Garnache

Como parte de la edici√≥n 44 de la Jornada de la Canci√≥n Pol√≠tica, que por primera vez tiene como escenario principal las redes sociales, convocamos al forodebate ‚ÄúNuevas formas de promover el arte‚ÄĚ, el cual tendr√° como invitados al periodista santiaguero Reinaldo Cede√Īo, y a los escritores Elaine Vilar Madruga, ganadora del Premio Calendario de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (2020), y a Yunier Riquenes, quien adem√°s es uno de los l√≠deres del proyecto Claustrofobias Promociones Literarias, con una labor reconocida en el panorama digital.

¬ŅCu√°nto m√°s se puede aprovechar las redes sociales y otras plataformas hipermediales para la promoci√≥n del arte, la literatura y la cultura en general? ¬ŅC√≥mo se podr√≠an lograr mayores alianzas entre los medios tradicionales y los creadores o sus organizaciones, a fin de llegar a mayor cantidad de personas? ¬ŅCu√°nto m√°s podr√≠an hacer los escritores y artistas favor de su propia promoci√≥n? ¬ŅC√≥mo los podr√≠an apoyar m√°s las instituciones? ¬ŅQu√© es lo nuevo en verdad? ¬ŅCu√°n importante es lo comercial en este contexto? ¬ŅSe necesitan solo mayor conectividad y modernizaci√≥n de las tecnolog√≠as o tambi√©n cambios en el pensamiento y los modos de hacer? ¬ŅPor qu√© solemos asociar lo nuevo en promoci√≥n solo a las redes? ¬ŅCu√°nto m√°s y diferente podemos hacer tambi√©n en los espacios f√≠sicos?

Estas son apenas algunas de las interrogantes que pudieran motivar el intercambio.

Ya nos puedes dejar tus preguntas y opiniones en la parte de los comentarios.

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Una generaci√≥n se define ‚ÄĒtambi√©n, aunque no exclusivamente‚ÄĒ por los modos de comunicar

Por: Elaine Vilar Madruga

Vivimos en la aldea global, en una cápsula que nos (in)comunica, una cápsula con miles de posibilidades que obligan a que la recepción del arte se vivencie con mayor inmediatez y celeridad. Las relaciones de producción se han desplazado, han mutado. Hacer arte incluye no solo al que lo produce sino también al que lo recibe y lo comercializa. Existen ventajas en la cápsula global, y muchas desventajas también (que no se cubra el sol con un dedo de ignorancia). Como país, como artistas, los cubanos hemos llegado con cierto retraso a este conocimiento que, en materia productiva, significa que vamos a la saga en relación con una estructura continental. Salvar nuestros valores como nación artística, proteger nuestro patrimonio no nos exime de entender las nuevas formas en que el arte se produce, se comunica, se comercializa. Es hora de desterrar de nuestro vocabulario la idea de comercialización como producto banal, producto clase B, seudoarte.

Las nuevas maneras de promover nuestro trabajo creativo abarcan el conocimiento de las plataformas y redes sociales. Las limitaciones de conectividad en nuestro país son frenos, sin dudas, para conseguir una adecuada promoción artística. El rol del creador como autopromotor y muchas veces, incluso, autoproductor de su obra no debe ser obviado. Se necesita una mayor conectividad, no solo en las redes que circunvalan el mundo digital, sino entre nuestras propias redes de contactos creativos, entre el autor y las instituciones que lo respaldan, entre las instituciones y la idea de nuevos tipos de producción.

Son retos y necesidades que ya no pueden posponerse ni obviarse: una generaci√≥n, una promoci√≥n de artistas se define ‚ÄĒtambi√©n, aunque no exclusivamente‚ÄĒ por los modos en que llegan a comunicar su producto. La presencia de nuestro trabajo en las redes sociales y el mundo virtual sigue siendo una deuda pendiente, aunque el esfuerzo de algunos ‚ÄĒtanto creadores como instituciones‚ÄĒ comienza a saldar, no sin cierta morosidad, ese agujero de sentido, ese agujero de presencia, que no solo visibiliza productos individuales sino productos generacionales, y el arte presente y futuro de nuestro pa√≠s.

Se hace necesario que las redes sociales, el mundo de la media y sus infinitas posibilidades se encuentren al acceso de los artistas cubanos; esto conllevará, también, a la disponibilidad y la democratización de la cultura para aquellos receptores que, dentro y fuera de nuestra isla, quieren conocer más del arte que se hace en casa.

Pensar en la medialidad y la hipermedia, en nuevas formas de producci√≥n y gesti√≥n de obras, en el arte digital en todos sus registros, en la presencia online de los creadores, en la potenciaci√≥n de los mejores valores de nuestra cultura joven a trav√©s de registros novedosos, son cartas de triunfo que a√ļn, y por desgracia, no acabamos de jugar a nuestro favor.

Vivimos ya en un mundo otro, un mundo online que exist√≠a mucho antes de la aparici√≥n de la pandemia, un mundo al que en ocasiones pretendimos dar la espalda y que ahora, m√°s que nunca, nos muestra sombras y luces. ¬ŅQu√© es necesario?: entender que en este claroscuro de posibilidades, el esfuerzo individual puede ser un excelente detonante; es preciso igual que nuestras instituciones comprendan que no pueden quedarse a la saga, necesitan incorporarse a este movimiento global, modernizarse en sus estructuras de producci√≥n y pensamiento.

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¬ŅNuevas formas de promoci√≥n del arte?

Por: Yunier Riquenes

La mejor manera de promover el arte es aquella que pueda ser m√°s efectiva. La que permita la mejor cercan√≠a a los p√ļblicos, la que permita desarrollo y crecimiento de la obra y los artistas. ¬ŅEn qu√© soporte? No importa el soporte. Lo que importa es el resultado, la creatividad que se ponga a disposici√≥n para seducir al espectador, al lector, al oyente. Pero no podemos ignorar que en el siglo XXI la pantalla domina el cerebro del hombre, la pantalla cambi√≥ los modos de comportarse e interactuar con sus semejantes. ¬ŅEntonces c√≥mo llega la informaci√≥n a los receptores?

Los desconectados siguen escuchando la radio tradicional, leyendo el peri√≥dico y los libros impresos, leyendo los programas de mano y las palabras del cat√°logo. Sin embargo, otros prefieren leer la prensa en el tel√©fono, ver la televisi√≥n, una pel√≠cula o una serie, disfrutar de la obra de un artista. Ambos p√ļblicos son importantes, el desconectado y el conectado. ¬ŅQu√© necesita el arte para promoverse bien? Respuesta sencilla y dif√≠cil de ejecutar: una buena estrategia de comunicaci√≥n que incluya diagn√≥stico, estudio de p√ļblico, propuesta novedosa y atractiva. Y la diferencia radicar√° en lo que vamos a promover y a qui√©n, en qu√© momento. Hay que saber la narrativa que va a usarse para conectar bien.

¬ŅQu√© elementos lleva la promoci√≥n de nuestro evento, libro, concierto, exposici√≥n, puesta en escena? Cada uno de ellos tendr√° su forma particular. Lo importante es ejecutar una estrategia coherente. Si hablamos del universo digital, hasta hace muy poco aceptado en nuestro pa√≠s, podr√≠a compartir algunas interrogantes que Naskicet Dom√≠nguez, coordinador de Claustrofobias, dise√Īador y amante de la comunicaci√≥n comparte.

√Čl se pregunta si nuestras publicaciones tienen sus perfiles bien caracterizados, c√≥mo se brinda un seguimiento noticioso a un evento, c√≥mo se invita a participar en una actividad, c√≥mo se dise√Īan las carteleras impresas y digitales, cu√°les son las diferencias entre cada una de las redes sociales, y entre las redes y el portal oficial del artista, la organizaci√≥n o la instituci√≥n; cu√°l es el lenguaje que se usa en cada una de ellas, c√≥mo se mide el alcance de la publicaci√≥n, y la necesidad de que la promoci√≥n efectiva genere posibles ingresos.

La promoción, por supuesto, requiere recursos humanos y materiales, hay que comprender que la comunicación en cualquier parte del mundo se paga, y que no hay fórmulas fijas.

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VITRINA Y EX√ČGESIS

Por: Reinaldo Cede√Īo Pineda

Siempre he dicho que no vamos a la cultura, que vivimos dentro de ella. As√≠ le respond√≠ quienes me preguntaron : ¬Ņy ahora que hacen los que trabajan en la cultura? La cultura no es un teatro, un trazo de pincel, un pentagrama; no es un festival ni un concurso: es m√°s. La cultura es un esp√≠ritu. La cultura, es ante todo, el creador. Bajo ese pensamiento he cobijado mi trabajo de casi treinta a√Īos en el periodismo cultural.

Las circunstancias de los √ļltimos meses, sometidos a esta pandemia y al aislamiento social, ha demostrado¬† que el arte y los artistas ‚Äēcomo esencia que son de la sociedad‚Äē, no quedan de brazos cruzados. No pueden hacerlo. La poes√≠a trasciende el verso y se instala en el quehacer cotidiano, en la esperanza. Para muchos, ha sido un descanso fecundo que les ha permitido rememorar, recuperar, proyectar y reencontrar caminos.¬†

La internet, las redes sociales, las plataformas digitales han demostrado ser v√≠as de comunicaci√≥n excelentes para visibilizar obras, soportes para hacer pan com√ļn el acto creativo. No hay que olvidar que al fin y al cabo, la posibilidad de comunicarnos con diferentes lenguajes y la existencia misma de esas redes, son parte de esa heredad cultural creada por el hombre.

Hace ya un tiempo se pueden recorrer virtualmente en el mundo museos, galerías, bibliotecas…  pero estos tiempos de confinamiento han convertido esa opción en vía expedita, en autopista. Ha sido refugio y ha sido vitrina. Ha sido un redescubrimiento.

Habr√° que ver, eso s√≠, con qu√© aspectos nos quedaremos como ganancia para ‚Äútiempos normales‚ÄĚ, cu√°les son los momentos claramente coyunturales y cuanto nos hemos podido exceder en el af√°n de no perder ning√ļn espacio.

Soy partidario de los abrazos cercanos, nada pueden sustituirlos; pero también, soy un asiduo del mundo virtual. El equilibrio, el difícil equilibrio. Una exégesis cuidadosa se impone, para que no haya extravíos, para valorar cada cosa en su justa valía. Al modo martiano: el arte como la sal, preserva a las naciones.


Espacio Dialogar, dialogar: Forodebate El 26 de Julio y la mística de la Revolución cubana

Por: Yasel Toledo Garnache

Como parte del espacio Dialogar, dialogar, que habitualmente realizamos en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba, convocamos al forodebate El 26 de Julio y la mística de la Revolución cubana, el cual se realizará este viernes a partir de las 10:00 am.

¬ŅQu√© significa verdaderamente evocar aquel hecho y a sus protagonistas? ¬ŅC√≥mo el simbolismo del 26, esa fuerza y coraje, sigue acompa√Īando a nuestro pueblo en momentos muy complejos? ¬ŅCu√°nto conocemos a esos j√≥venes que dispararon, so√Īaron y muchos hasta murieron? ¬ŅC√≥mo aquellos hechos aportaron y est√°n presentes en el universo simb√≥lico y el alma de la naci√≥n? ¬ŅC√≥mo esa m√≠stica iniciada mucho antes se ha enriquecido con sucesos del presente?… son algunas de las preguntas que pudieran motivar el intercambio.

En esta ocasi√≥n nos acompa√Īan como invitados la Doctora en Ciencias Filos√≥ficas Yuleidys Gonz√°lez Estrada, quien se desempe√Īa como profesora en la Universidad de Granma; la investigadora santiaguera Sahay Fajardo Videaux, y el soci√≥logo habanero Alejandro Gum√° Ru√≠z, todos miembros de la secci√≥n de Cr√≠tica e investigaci√≥n de la AHS.

Ya podemos dejar nuestras opiniones e interrogantes en la parte de los comentarios.

Emancipación, memoria y reconfiguración en la mística de la Revolución Cubana

Por: Yuleidys Gonz√°lez Estrada

Parec√≠a que el Ap√≥stol iba a morir en el a√Īo de su centenario, que su memoria se extinguir√≠a para siempre, ¬°tanta era la afrenta! Pero vive, no ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo es fiel a su recuerdo; hay cubanos que han ca√≠do defendiendo sus doctrinas, hay j√≥venes que en magn√≠fico desagravio vinieron a morir junto a su tumba, a darle su sangre y su vida para que √©l siga viviendo en el alma de la patria. ¬°Cuba, qu√© ser√≠a de ti si hubieras dejado morir a tu Ap√≥stol!

Fidel Castro Ruz

A esto, expresado con belleza inexplicable por Fidel, me refiero cuando hablo de la m√≠stica de la Revoluci√≥n Cubana. S√≠, hablo de esa espiritualidad omnipresente que camina con nuestro pueblo haciendo que ‚Äďreligiosos y ateos‚Äď sientan cercano y vivo el legado de nuestra ancestralidad rebelde. No creo que nuestra m√≠stica tenga explicaci√≥n desde las doctrinas teol√≥gicas tradicionales ni en las interpretaciones filos√≥ficas encartonadas. Somos lo real maravilloso y ‚Äďcomo dice Buena Fe‚Äď nacimos en el Caribe m√°gico.

En una ocasi√≥n conversaba con un amigo cubano radicado en Costa Rica sobre nuestra identidad como pueblo y le preguntaba ¬ŅQu√© nos hace diferentes? ¬ŅQu√© lazos nos unen tan fuerte a esta gota de esmeralda ce√Īida por los mares?[1] La esencia emancipatoria de nuestra identidad, me contest√≥ con esa naturalidad que dan las certezas. Y es cierto, pero esa identidad emancipatoria est√° nutrida por un universo simb√≥lico que el pueblo cubano resguarda en ese espacio terrenal y c√≥smico llamado MEMORIA.

Fue esa memoria la savia que nutri√≥ a aquellos j√≥venes que en 1956 decidieron tomar el cielo por asalto de la mano de Mart√≠, ese Misterio que nos acompa√Īa, casi sin saber que ellos mismos inspirar√≠an a otros m√°s tarde. Es esa memoria la que me hace llorar de emoci√≥n cuando canto el Himno nacido en las entra√Īas de esta ciudad fecunda de Patria en la que vivo. Es tambi√©n la que me motiva a escribir este texto que nace desde mi profundo sentipensar-actuar de revolucionaria cubana.

Sin ánimos de dar una conferencia de historia, quiero retomar la idea de la mística de la Revolución Cubana como ese universo simbólico condicionado por la emancipación y la memoria. En ese sentido, los hechos del 26 de julio son trascendentales pues devolvieron la esperanza a muchos cubanos y les dotaron de una multiplicidad de símbolos que todavía son expresión de nuestra rebeldía y resistencia: el nombre del movimiento, la bandera bicolor, el programa de la revolución, la Marcha del 26 de Julio y la figura renovada de un Martí que ahora se nos mostraba estratega militar y espíritu de la nación.

La lucha llev√≥ a la victoria y ella a la necesidad de construir c√≥digos para expresar la realidad nueva que la revoluci√≥n requer√≠a. Los s√≠mbolos no fueron construidos solo desde el arte, si bien este los visibiliz√≥, los recre√≥ y los hizo accesibles para todas y todos. Vinieron de una cosmovisi√≥n que defend√≠a la igualdad de todas. Expresi√≥n de esa cosmovisi√≥n fue ‚Äďpor solo citar un ejemplo‚Äď la sustituci√≥n del uso de los t√©rminos se√Īor o se√Īora por los de compa√Īeros/as. Un cambio tan elemental como ese signific√≥ una transformaci√≥n radical, a la cual no prestamos suficiente atenci√≥n, porque pas√°bamos de mirar a las otras como entes externos, a asumirles como colegas de viaje en la tremenda aventura que protagoniz√°bamos.

En esa misma l√≥gica de transformaci√≥n simb√≥lica vinieron los Comit√©s de Defensa de la Revoluci√≥n, la Federaci√≥n de Mujeres Cubanas y otras organizaciones. Con ellas se impuls√≥ una nueva forma de relacionamiento social; una nueva manera de empoderamiento y construcci√≥n colectiva. No puedo dejar de mencionar grandes frases como: ‚Äú¬°Patria o muerte!‚ÄĚ, ‚Äú¬°Venceremos!‚ÄĚ, o esa legendaria que contiene todo el llanto y la rabia de Fidel: ‚ÄúCuando un pueblo en√©rgico y viril llora, la injusticia tiembla‚ÄĚ.

Pero la memoria tiene sus plazos y la m√≠stica, nuestra m√≠stica, se reconfigura. Por eso, ser√≠a un error pensar que solo est√° compuesta por los hechos y las frases del pasado. Insisto en que se nutre del d√≠a a d√≠a, de nuestra creaci√≥n individual y colectiva. Hoy el grito de ¬°Patria o muerte! se ha convertido en ¬°Fuerza Cuba!, ¬°Viviremos y Venceremos!; la bandera de la estrella solitaria es tambi√©n una marca-pa√≠s que exhibimos con orgullo en nuestros perfiles de facebook y ya no vamos a la plaza el 26 de julio a escuchar a Fidel sino a Santa Ifigenia; ese lugar donde un grano de ma√≠z guarda sus restos con una inscripci√≥n que solo reza FIDEL, porque no hacen falta, a√ļn, m√°s palabras. Depender√° de nuestra labor con las nuevas generaciones que nunca haga falta a√Īadirlas.

Esas peque√Īas-grandes cosas integran, a mi juicio, la m√≠stica de nuestra Revoluci√≥n. Sin embargo, tenemos el enorme desaf√≠o de reconocerlas, investigarlas, visibilizarlas, hacerlas carne y sangre de sus m√°s j√≥venes protagonistas. ¬Ņ¬ęQu√© hacer¬Ľ vuelve a ser la pregunta del momento? Solo si viniera en el sentido leninista. Es decir, solo si apareciera cargada de alternativas. En eso la vanguardia art√≠stica joven de este pa√≠s tiene mucho que aportar, sobre todo si entendemos que nuestra condici√≥n de vanguardia nos la hemos ganado a pensamiento; a pensamiento cr√≠tico y comprometido con la justicia social y con el fuego creador que transforma vidas.

 

[1] Fragmento del poema Elogio de un poeta a su isla antillana del poeta guantanamero Ernesto Víctor Matute.

CUBAN√ćA Y CULTURA DE LA LIBERTAD

Por Sahay Fajardo Videaux

Dialogar sobre la mística de la Revolución implica como mínimo acercarse a la espiritualidad, detrás de un fenómeno cuya naturaleza tempestuosa y trasformadora elige y coloca sus protagonista, y en ocasiones a los hechos, en pedestales aparentemente inalcanzables. Así los hombres construyen y destruyen sus altares a través de la Historia y de acuerdo a su tiempo. En el ejercicio de nuestra doble función de resultado y elemento constructor, nos corresponde interrogar al pasado, intentar establecer de manera lógica y coherente la relación entre lo ocurrido y lo evitado, para encontrar las constantes que nos hacen lo que somos.

Desde esta perspectiva, me acerco a la dimensi√≥n de los hechos acontecidos el 26 de julio de 1953 y sus consecuencias. ¬ŅPor qu√© una acci√≥n que constituy√≥, en su momento, un fracaso, es hoy uno de los s√≠mbolos m√°s importantes de nuestra Historia? La respuesta m√°s simple y directa es porque triunf√≥ la Revoluci√≥n de 1959.¬† Lo digo de esta forma con toda intenci√≥n, pues sin ignorar el papel de los individuos, me interesa dialogar sobre este fen√≥meno como el resultado de una cultura popular de la resistencia. ¬†

Ambos hechos fueron posibles en virtud de una profunda conciencia de la Cuban√≠a. En ellos se articulan, de manera org√°nica, criterios y valores enraizados en nuestro modo de ser, tales como la vocaci√≥n por la soberan√≠a y la b√ļsqueda por la justicia social. De este modo, es posible explicar las razones personales y morales que impidieron al teniente Sarr√≠a asesinar o permitir¬†¬† el asesinato del joven Fidel, o el asesinato de ‚Äúlas Ideas‚ÄĚ, como lo llamara el propio Sarria. ¬†Explicar las casas abiertas para esconder j√≥venes, la ayuda que recibieron de los campesinos, de los m√©dicos y enfermeras del Hospital Saturnino Lora, las madres en las calles reclamando por sus hijos, la movilizaci√≥n¬† de la sociedad civil para proteger la integridad de estos j√≥venes¬† por encima de las implicaciones pol√≠ticas, de enfrentarse a una dictadura sangrienta. ¬†Explicar, por encima de las razones objetivas y concretas de¬† este momento¬† hist√≥rico, tantas manifestaciones¬† de solidaridad y sacrificios, articuladas de manera espont√°nea, para salvaguardar lo que la inteligencia popular¬† asumi√≥ como el futuro de la Patria: los J√≥venes del Centenario. ¬†

Se manifestaba as√≠ la cultura cubana ‚Äúcomo cultura de la libertad y de la independencia, en virtud de los valores consagrados como lineamientos de la conducta, como recuerdo factual y hasta como leyenda, en un combate sin descanso contra constantes asedios dirigidos siempre a hacer desaparecer la Cuban√≠a.‚ÄĚ[1] ¬†¬†

[1] Joel james: Alcance de la Cubanía, Editorial Oriente, Santiago de cuba, 2001.

 

FERNANDO MART√ćNEZ HEREDIA: CLAVES PARA LA REBELD√ćA

(Fragmentos)

Mensaje de Fernando Mart√≠nez Heredia a los j√≥venes durante la clausura del Coloquio: ‚ÄúCon arreglo a esta opini√≥n trabajaremos. A 50 a√Īos de la revista Pensamiento Cr√≠tico‚ÄĚ

21 de febrero, 2017

‚ÄúDesde que era muy peque√Īo le√≠a todo lo que hallaba, y de muchacho la revista Bohemia fue mi escuela pol√≠tica. Pero ni so√Īaba en que vendr√≠a una gran revoluci√≥n, que me form√≥ y me cambi√≥ una y otra vez, y que por ella llegar√≠a a ser el director de una revista cubana prestigiosa. Pero nunca esper√© homenajes, ni cuando √©ramos centro de tareas hermosas ni cuando pasamos al olvido. A eso me ayudaron Jos√© Mart√≠ y la Revoluci√≥n. Ahora, aunque en estos √ļltimos a√Īos los que hicimos la revista nos hemos tenido que ir acostumbrando, me emociona mucho recibir este agasajo. Pero me sobrepongo y contemplo y admiro su sentido profundo. No somos los protagonistas los que un d√≠a hicimos Pensamiento Cr√≠tico, los j√≥venes revolucionarios cubanos comunistas de entonces. Son los j√≥venes cubanos revolucionarios, los comunistas de hoy, los que al calor del homenaje, el rescate y el debate pasan la escuela pol√≠tica del presente y hacen la vela de armas que requiere el futuro de luchas en las que se empe√Īar√°n y vencer√°n. Ustedes son los protagonistas.‚ÄĚ

SOCIALISMO

¬ęHay muchos m√°s dilemas y problemas. C√≥mo combinar cambios y permanencias, relaciones sociales e ideolog√≠as que vienen del capitalismo ‚ÄĒy que son muy capaces de rehacer capitalismo o generarlo‚ÄĒ con transformaciones que est√°n destinadas a formar personas diferentes, nuevas, y a producir una sociedad y una cultura nuevas. C√≥mo aprovechar, estimular o modificar las motivaciones y actitudes de los individuos ‚ÄĒsin lo cual no habr√° socialismo‚ÄĒ, cuando el poder socialista resulta tan abarcador en la econom√≠a, la pol√≠tica, la formaci√≥n y reproducci√≥n ideol√≥gica y la vida cotidiana de las personas, y tiende a desalentar o impedir las iniciativas de las personas en la medida en que se burocratiza. C√≥mo lograr que prevalezca el proyecto sobre el poder ‚ÄĒel mayor desaf√≠o interno a los reg√≠menes de transici√≥n socialista‚ÄĒ, cuando, adem√°s de los √°mbitos que he referido, el poder es responsable de la defensa del pa√≠s frente al imperialismo y los enemigos internos, y de las relaciones con los pa√≠ses, las empresas y las instituciones internacionales del capitalismo. C√≥mo lograr que prevalezca el internacionalismo sobre la raz√≥n de Estado.

¬Ľ El socialismo no surge de la evoluci√≥n progresiva del capitalismo. Este ha sido creador de premisas econ√≥micas, de individualizaci√≥n, ideales, sistemas pol√≠ticos e ideol√≥gicos democr√°ticos, que han permitido postular el comunismo y el socialismo. Pero de su evoluci√≥n s√≥lo surge m√°s capitalismo. El socialismo es una opci√≥n, y s√≥lo existir√° a partir de la voluntad y de la acci√≥n que sean capaces de crear nuevas realidades. Es el ejercicio de comportamientos p√ļblicos y no p√ļblicos de masas organizadas y conscientes que toman el camino de su liberaci√≥n total.

(…)

¬Ľ La pr√°ctica revolucionaria de los individuos de las clases explotadas y dominadas, ahora en el poder, y de sus organizaciones, debe ser id√≥nea para trastornar profundamente las funciones y resultados sociales que hasta aqu√≠ ha tenido la actividad humana en la historia. En este proceso debe predominar la tendencia a que cada vez m√°s personas conozcan y dirijan efectivamente los procesos sociales, y sea real y eficaz la participaci√≥n pol√≠tica de la poblaci√≥n. Sin esas condiciones, el proceso perder√≠a su naturaleza, y ser√≠a imposible que culmine en socialismo y comunismo.

(…)

¬Ľ La transici√≥n socialista es un proceso de violentaciones sucesivas de las condiciones de la econom√≠a, la pol√≠tica, la ideolog√≠a, lo m√°s radical que le sea posible a la acci√≥n consciente y organizada, si ella es capaz de volverse cada vez m√°s masiva y profunda. No se trata de una utop√≠a para ma√Īana mismo, sino de una largu√≠sima transici√≥n. Su objetivo final debe servir de gu√≠a y de juez de la procedencia de cada t√°ctica y cada pol√≠tica, dado que estas son las que especifican, concretan, sujetan a normas, modos y etapas las situaciones que afectan y mueven a los individuos, las instituciones y sus relaciones. Por tanto, no basta con tener eficiencia o utilidad para ser procedente: es obligatorio sujetarse a principios y a una √©tica nueva, socialista.

(…)

¬Ľ El mayor potencial adverso a su dominaci√≥n es la enorme cultura acumulada de experiencias de contiendas sociales y pol√≠ticas ‚ÄĒy de avances obtenidos por la Humanidad‚ÄĒ, cultura de resistencias y rebeld√≠as que fomenta identidades, ideas y conciencia, y deja planteadas inconformidades y exigencias formidables y urgentes. Todo eso favorece la opci√≥n de sentir, necesitar, pensar y luchar por avances y creaciones nuevas.¬Ľ (en Autocr√≠ticas, un di√°logo al interior de la tradici√≥n socialista, volumen de Ruth Cuadernos de Pensamiento Cr√≠tico, Ciencias Sociales/Ruth Casa Editorial, La Habana, 2009.)

LOS DILEMAS DE JULIO ANTONIO MELLA

¬ęMella tuvo que ser muy rebelde para lograr ser revolucionario, y para seguir si√©ndolo durante su breve vida. Muy poco conocido en su actuaci√≥n y sus ideas, su grandeza, sin embargo, ha sido reconocida por todos y ha conmovido a muchos. Mella ha sido ejemplo, herencia yacente, s√≠mbolo de revoluci√≥n, el l√≠der m√°s puro, el sacrificio, el pensamiento m√°s alto. Debemos estudiar la naturaleza, el soporte, el alcance y la eficacia de esas emociones que s√≠ comunican, motivan y suman voluntades. Mella est√° en la vocaci√≥n subversiva y en los antiguos gritos que hicimos nuestros los j√≥venes un tercio de siglo despu√©s, con las adiciones necesarias; est√° en los miles de internacionalistas que han sabido trabajar, luchar y morir en cualquier parte del mundo, tuvieran o no en el bolsillo el carn√© de Mella, Camilo y el Che. Que Julio Antonio Mella contin√ļe activo, formando parte del combate en esta hora decisiva de Cuba, depende de nosotros. Si me permiten imaginar a Mella dici√©ndonos s√≥lo una frase hoy aqu√≠, quiz√°s ser√≠a: ‚ÄúSean siempre comunistas, pero sin dejar de ser manicatos‚Ä̬Ľ. (En el art√≠culo ¬ęLos dilemas de Julio Antonio Mella¬Ľ)

¬ęNo permitan que llegue a haber dos Cubas en la cultura¬Ľ

Palabras de agradecimiento pronunciadas el martes 18 de octubre de 2011, durante el acto de entrega del premio Maestro de Juventudes, máxima distinción que otorga la Asociación Hermanos Saíz

¬ęLa cultura es, por su naturaleza, sus fuerzas acumuladas y sus logros, lo que est√° m√°s cerca de ponerse a la altura de las revoluciones sucesivas, las tareas diferentes y superiores a lo que parece posible y la ambici√≥n desmesurada, tres rasgos que son esenciales para que exista el socialismo.

(…)

¬Ľ Que los alumnos de todos nosotros ‚ÄĒde los maestros de hoy‚ÄĒ, puestos a la tarea de realizar y cumplir, no nos hagan caso en nada que hayamos dicho que pueda estorbarles para cumplir los ideales que estamos compartiendo hoy. Que sientan siempre con su propio coraz√≥n, y piensen siempre con cabeza propia. Solo as√≠ ser√°n capaces de hacer a Cuba cada vez m√°s libre, m√°s justa y m√°s pr√≥spera.¬Ľ


Forodebate: Tocar la cultura en tiempos de pandemia

La Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z los invita a participar en el forodebate Tocar la cultura en tiempos de pandemia¬†el pr√≥ximo 16 de junio a las 10:00 A.M, que tendr√° como invitados al escritor, periodista y cr√≠tico Pedro de la Hoz, vicepresidente de la UNEAC; al periodista y jefe de la secci√≥n cultural de Juventud Rebelde Jos√© Luis Estrada; a Yanetsy Le√≥n Gonz√°lez, reportera del peri√≥dico Adelante, de Camag√ľey, coordinadora del Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural en Cuba y M√°ster en Cultura Latinoamericana; y a Gloria Kreiman, periodista cultural, coordinadora de Comunicaci√≥n Digital de Gobierno de C√≥rdoba en agencia de publicidad JPG Grupo de Comunicaci√≥n y miembro de la comisi√≥n directiva del Cineclub Municipal Hugo del Carril.

¬°Esperamos sus preguntas y opiniones!

 


Sobra farandulismo y falta an√°lisis

Por Pedro de la Hoz*

Una crisis sanitaria como la que estamos viviendo es tambi√©n, ya se sabe, una crisis econ√≥mica, social y cultural. La vida cultural en Cuba y el mundo se ha alterado. ¬ŅAlternativas? Han surgido. Si no puedes ir a un concierto, lo recibes en casa. Si no puedes ir a un museo, lo visitas desde casa. Si no puedes ir a un teatro, el teatro lo tienes en casa. Unas opciones son libres de pago, otras no. Unas cuantas plataformas digitales cobran. Unos cuantos servicios de streaming se hallan fuera del alcance si no cuentas con una tarjeta de cr√©dito.

Por otra parte, muchos artistas se han sentido estimulados a crear y compartir lo que tienen. Aplausos. Aunque sucede que no todo lo que crean y comparten por sí mismo vale. Sin ir muy lejos, entre nosotros he escuchado canciones loables y execrables, a poetas y poetacos. No bastan buenas intenciones. La creación y la difusión de la creación exigen rigor. El periodismo cultural en Cuba también exige rigor y no siempre ha sabido cribar entre lo esencial y lo accesorio, entre el grano y la paja. Sobra farandulerismo y falta análisis.

*Escritor, crítico de arte y periodista, Vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba

Premio Nacional de Periodismo Cultural José Martí

Poseedor de la Distinción Por la Cultura Nacional y fundador del suplemento Huella

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¬ŅPor d√≥nde andamos?

Por José Luis Estrada Betancourt*

El mundo cambió, ya no es el mismo. La COVID-19 nos ha obligado a reinventarnos, a buscar alterativas. También a que no seamos tan arrogantes, enfermos de poder, tan explotadores sin piedad del planeta. Por estos días nos vemos más solidarios, más dispuestos a cooperar, a propiciar la unión.

Los efectos de la pandemia y sus repercusiones sanitarias, humanas y econ√≥micas, ha sido enormes. Y no obstante, desde el inicio de la pandemia, no ha habido un d√≠a en que no haya habido un concierto, una pintura, una representaci√≥n teatral, un libro que nos invita a leer… Pero a veces pareciera que buena parte del periodismo cultural que se realiza bajo estas complejas circunstancias, no se ha enterado de por d√≥nde andamos. Sigue aferrada, por ejemplo, a las notas informativas que poco aportan, que se quedan en el lead, como si no existieran otros g√©neros. Las entrevistas son apenas frases entrecomilladas que no permiten llegar al protagonista, descubrirlo, saber c√≥mo piensa, c√≥mo vive, c√≥mo crea; sentir su respiraci√≥n.

Este es un momento que se hubiera prestado perfectamente para darle un buen impulso el periodismo hipermedia, para explotar al máximo sus posibilidades, para establecer nuevas rutinas productivas. Para internar parecernos más a esos intelectuales y artistas, a sus procesos creativos, que constituyen nuestra razón de ser.

Que poco a poco la sociedad cubana se haya ido informatizando ha posibilitado que nuestros creadores no se hayan dejado dominar por la inactividad, por la angustia. Hace unos d√≠as, Ulises Rodr√≠guez Febles, el destacado dramaturgo, investigador y guionista matancero, nos llamaba la atenci√≥n: ¬ęsi revisamos la labor de los m√ļsicos cubanos en tiempo de pandemia, encontraremos en las p√°ginas digitales la creaci√≥n inquieta de quienes no cesan en la reclusi√≥n, sino que se han reactivado ante la pausa. (…) Creo que si algo positivo ha tenido la etapa pand√©mica, es el espacio de reflexi√≥n, la activaci√≥n creativa, la lucha psicol√≥gica y est√©tica de nuestros artistas, utilizando los c√≥digos y lenguajes del audiovisual, algunos con mayor eficacia que otros; pero siempre en lucha contra el silencio y la inercia¬Ľ. Al periodismo cultural cubano le toca jerarquizar y acompa√Īar mucho m√°s esos y otros tantos procesos que han ayudado a salvarnos.

 

*Periodista, crítico de arte, editor. Jefe de la Redacción Cultural del Periódico Juventud Rebelde

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Memoria de nuestro tiempo

Por Yanetsy León González*

Parec√≠a que tendr√≠amos un a√Īo sin desdichas, a pesar del signo de a√Īo bisiesto. En marzo varios j√≥venes recib√≠amos las buenas energ√≠as del segundo Taller de Periodismo Cultural Rub√©n Mart√≠nez Villena. Est√°bamos en La Habana, entusiasmados con el programa del evento, cuando se diagnostic√≥ el primer caso positivo a la COVID-19 en Cuba.

Generar contenidos desde la casa no ha sido un reto dif√≠cil, gracias a la creatividad y a la astucia de los artistas, actores de una zona de la cultura que sigue siendo la mayor privilegiada por el periodismo cultural. Claro, la vida online ha condicionado la jerarqu√≠a de la agenda medi√°tica, y por ende, la desventaja para quienes no asoman como quisieran en el ecosistema digital. Eso agudiza el problema contempor√°neo de valer seg√ļn la hiperconectividad.

Pero m√°s all√° del hecho art√≠stico, la pandemia ha subvertido en nuestras narices asuntos que no hemos abordado lo suficiente como la fragilidad como individuos en las sociedades telem√°ticas. Si antes se√Īal√°bamos como desarraigo afectivo la b√ļsqueda por la web del contacto humano, ahora esa relaci√≥n adquiere otros matices.

Un planteamiento reiterado en las ediciones del Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural ha sido el ejercicio de la crítica. En pleno aislamiento social pudiera enfocarse en la programación televisiva y en las llamadas ofertas de las redes sociales. He ahí otro terreno por aprovechar pues circulan imágenes falsas y superficiales que refuerzan la llamada era del vacío.

La urgencia de ahondar en los procesos de significaci√≥n de la realidad sigue siendo un cometido del periodista cultural, reafirma la importancia de la formaci√≥n y de la investigaci√≥n. En ese sentido, me alienta mucho este espacio de discusi√≥n impulsado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y la Uni√≥n de Periodistas de Cuba para no perder las coordenadas de la br√ļjula profesional.

Olvidé contar que de La Habana regresé a mi casa muerta de miedo el sábado 14 de marzo, Día de la Prensa Cubana. Recuerdo como ayer el lunes inmediato cuando la directora de mi periódico nos citó para las precisiones de la nueva etapa. Hoy se cumplen tres meses que no veo la redacción del Adelante, pero no he dejado de salir en el impreso ni de alimentar su versión digital porque desde entonces teletrabajo. El periodismo sigue siendo para mí una clave de felicidad y un puente para ser memoria cultural de nuestro tiempo.

*Periodista en el peri√≥dico Adelante, de Camag√ľey. Coordinadora del Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural. M√°ster en Cultura Latinoamericana.


Dificultad y aprendizaje

Las particularidades en la cultura y su comunicación durante la pandemia de Coronavirus en Córdoba, Argentina.

Por Gloria Kreiman*

La pandemia de Coronavirus ha afectado todos los aspectos de nuestras vidas en casi todos los lugares del mundo, incluyendo inevitablemente a la cultura, su producción, su consumo y su comunicación.

Córdoba, la segunda ciudad más grande de Argentina, no es una excepción en esto y sus expresiones culturales (que son muchas, variadas y muy valiosas) se han visto profundamente perjudicadas de diferentes maneras: desde el 19 de marzo estamos en aislamiento social obligatorio, con algunas actividades ya flexibilizadas, pero todavía con nuestros cines, teatros, museos y espacios artísticos cerrados.

Trabajo vinculada a la comunicación de la cultura en tres espacios diferentes de mi ciudad y quiero compartir algunas de las experiencias que se han despertado a partir de esta nueva realidad.

Mi principal ocupaci√≥n es la coordinaci√≥n de la comunicaci√≥n digital del Gobierno de la Provincia de C√≥rdoba, desde una agencia de publicidad. La pandemia, por supuesto, ha atravesado la estructura estatal en todos sus niveles, incluyendo a la cultura que en cualquier contexto es importante y trascendental pero en este lo es a√ļn m√°s: es uno de los sectores m√°s perjudicados y a la vez m√°s necesarios para mitigar, con entretenimiento y contenidos de calidad, los efectos psicol√≥gicos y emocionales del encierro y la incertidumbre.

Con este foco, el área de Cultura del Gobierno de Córdoba creó una serie de propuestas virtuales alternativas para ver desde casa durante el aislamiento: recitales, obras de teatro, lecturas, conferencias y charlas, recorridos de museos. Esto plantea dos grandes desafíos para nuestro trabajo de comunicación:

Por un lado, la virtualidad no resulta tan atractiva como disfrutar de estas cosas en persona, por lo que estamos multiplicando los esfuerzos por comunicarlas a trav√©s de contenidos creativos, impactantes, atractivos, claros, precisos y bien dirigidos a cada p√ļblico.

Por otro lado, una cuesti√≥n pr√°ctica: estamos, por primera vez, trabajando a distancia, cada uno desde su casa. Somos un equipo grande de dise√Īadores gr√°ficos, editores audiovisuales, programadores, productores, redactores, creativos, analistas pol√≠ticos, analistas digitales, planificadores de medios y pautas, directores de arte, coordinadoras.

Discutir, definir, coordinar, producir contenidos, chequearlos, aprobarlos, sin compartir el espacio físico, comunicándonos virtualmente, nos obliga a tener más paciencia, más flexibilidad horaria, más atención, más y más activos grupos de WhatsApp. Pero también nos ha llevado a reforzar nuestra solidaridad laboral y personal, nuestra empatía y nuestra predisposición al buen humor.

En segundo lugar, trabajo en el Cineclub Municipal Hugo del Carril. Fui responsable de Comunicaci√≥n y Relaciones Institucionales durante varios a√Īos y hoy soy miembro de su comisi√≥n directiva.

Abierto en el a√Īo 2001, el Cineclub ofrece desde ese entonces programaci√≥n de cine de calidad y alternativa a la comercial, cursos y talleres y una biblioteca/videoteca muy completa.

Funciona de manera mixta: es un espacio perteneciente a la municipalidad de la ciudad de Córdoba, pero es sostenido casi en su totalidad de manera independiente, por el trabajo de su Asociación de Amigos.

Al estar sin actividades, no hay recaudación alguna; por lo que está en peligro el sostenimiento del espacio, los sueldos de los trabajadores, el mantenimiento de los equipos y el edificio.

Para tratar de evitar que el espacio se cierre, pusimos en marcha la modalidad virtual de los cursos y talleres y lanzamos un bono anticipado con el cual la gente compra un ‚Äúpaquete‚ÄĚ de entradas de cine, descuentos para los cursos y acceso a la biblioteca/videoteca, y puede usarlo a partir del momento que quiera, cuando reabra el Cineclub.

Por supuesto que para todo esto, la comunicaci√≥n es fundamental y un gran desaf√≠o considerando el contexto: las redes sociales son el principal soporte de difusi√≥n (por su bajo costo y porque resultan efectivas), hay mucho p√ļblico en las redes ya que la gente est√° en general con m√°s tiempo libre y en sus casas; pero a la vez hay m√°s invisibilidad, porque la virtualidad obligada hace que haya m√°s publicaciones.

La ventaja es que el Cineclub es un lugar muy querido por los cordobeses, muy valorado por los cin√©filos y uno de los espacios culturales con m√°s trayectoria en la provincia, por lo que la respuesta de los p√ļblicos en general y la prensa cultural ha sido buena y afectuosa. Sin dudas que tambi√©n en esto la comunicaci√≥n ha sido fundamental: el trabajo de identidad y visibilizaci√≥n que realiza el Cineclub desde sus inicios muestra sus frutos.

Finalmente, hago colaboraciones periodísticas para una de las radios de la Universidad Nacional de Córdoba y para algunos medios gráficos locales. Principalmente, recomiendo y comento películas y series. En este contexto en el que no se puede ir al cine, no he tenido más opción que enfocarme en los contenidos que ofrecen las plataformas pagas (como Netflix) y, si bien tienen algunas propuestas interesantes, el contenido novedoso y de calidad es limitado, lo cual ha dificultado mi trabajo.

Pero al mismo tiempo, con el aislamiento, se han abierto nuevos canales, se han liberado algunos contenidos art√≠sticos a los que antes era m√°s dif√≠cil o imposible acceder y se generan eventos con alcance global. Es el caso, por ejemplo, del festival de cine online We Are One, iniciativa del festival de Tribeca y del que participaron m√°s de 20 festivales prestigiosos de todo el mundo: Berl√≠n, Locarno, Londres, Rotterdam, Cannes, Nueva York, San Sebasti√°n, Toronto y Venecia, entre otros. Cosas como esta dan a los p√ļblicos y a los periodistas alternativas novedosas.

El punto en com√ļn que encuentro en cada una de estas labores en cuanto a las particularidades que implica en ellas la pandemia y el aislamiento social es que, como en cualquier crisis, hay obst√°culos y problemas pero tambi√©n hay aprendizajes y desaf√≠os.

La cultura y la comunicaci√≥n son siempre tareas complejas, a√ļn m√°s en tiempos de dificultades sanitarias, econ√≥micas y sociales. Esto es una responsabilidad que implica esfuerzos pero que tambi√©n nos est√° dando crecimiento y alegr√≠as profesionales y humanas.

Además, la satisfacción por el trabajo bien hecho es, en momentos como este, también mayor porque nuestra labor cobra más importancia.

Licenciada en Comunicación Social.

Diplomada en Políticas Culturales para el Desarrollo Local.

Coordinadora de Comunicación Digital de Gobierno de Córdoba en agencia de publicidad JPG Grupo de Comunicación.

Miembro de la comisión directiva del Cineclub Municipal Hugo del Carril.

Periodista cultural.


Forodebate José Martí y los desafíos del presente (Espacio Dialogar, dialogar)

Por Yasel Toledo Garnache

Como parte del espacio Dialogar, dialogar, que habitualmente realizamos en el Sal√≥n de Mayo del Pabell√≥n Cuba, convocamos al forodebate ‚ÄúMart√≠ y los desaf√≠os del presente‚ÄĚ, para debatir en torno a quien es considerado el H√©roe Nacional de Cuba, hombre de profundo humanismo, grandes sacrificios y activa labor literaria, period√≠stica y como patriota que fund√≥ el peri√≥dico Patria, cre√≥ el Partido Revolucionario Cubano y fue el principal organizador de la guerra de 1895.

¬ŅC√≥mo permanece Mart√≠ entre los cubanos, 125 a√Īos despu√©s de su ca√≠da en combate? ¬ŅTodos somos verdaderamente martianos? ¬ŅEs posible que lo seamos? ¬ŅPor qu√© a veces se tergiversa tanto su pensamiento? ¬ŅQu√© aspectos lo hacen un hombre tambi√©n del siglo XXI? ¬ŅPor qu√© podemos asegurar que la Revoluci√≥n cubana es profundamente martiana? ¬ŅQu√© se hace en el pa√≠s para divulgar m√°s sus obras e historia de vida mediante el aprovechamiento, por ejemplo, de las nuevas tecnolog√≠as. ¬ŅCu√°nto m√°s nos pueden ayudar sus ideas y ejemplo para vencer desaf√≠os del presente?…

Estas son algunas de las preguntas que pudieran motivar el intercambio. El forodebate se realizará este lunes entre las 10: 00. am y las 12: 00. m, con la participación del doctor en ciencias Eduardo Torres Cuevas, director de la Oficina del Programa Martiano y Presidente de la Sociedad Cultural José Martí; la doctora en ciencias Marlene Vázquez Pérez, directora del Centro de Estudios Martianos, el también doctor Fabio Fernández Batista, profesor de historia de la Universidad de La Habana y miembro de la AHS, y Yusuam Palacios Ortega, presidente nacional del Movimiento Juvenil Martiano (MJM).

Todos podemos participar. Ya es posible dejar nuestras opiniones e interrogantes en la parte de los comentarios.

MART√ć EN NUESTROS D√ćAS, ¬ŅUN DI√ĀLOGO CON EL PASADO?

Por Dr. C. Marlene Vázquez Pérez

Seg√ļn Gabriela Mistral, Mart√≠ es un cl√°sico sin sombra de vejez. Quien accede a su obra, independientemente de su formaci√≥n acad√©mica, queda seducido por ese verbo proteico, profundamente po√©tico, y portador, a la vez, de los m√°s altos valores humanos. La hondura de su pensamiento, la riqueza de sus reflexiones, motiva al an√°lisis hist√≥rico, filos√≥fico o pol√≠tico. Siendo un hombre de su tiempo¬† en toda la extensi√≥n de la palabra, Mart√≠ es un hombre para todos los tiempos. No hay que forzar su entrada al siglo XXI, entra en √©l, por derecho propio, porque la mayor parte de los problemas que constat√≥ en su √©poca siguen buscando soluci√≥n todav√≠a. En esta crisis existencial que vivimos hoy, la palabra martiana tiene enormes tareas que cumplir, y hay que leerla como quer√≠a Unamuno, ‚Äúcon devoci√≥n inteligente‚ÄĚ.[1] El di√°logo con su obra puede ser de gran utilidad, tanto pr√°ctica como espiritual.¬†

[1] Miguel de Unamuno: Carta a Joaquín García Monge, Archivo José Martí, La Habana, no. 11, enero-diciembre, 1947, p. 15.

 

MART√ć NO ES COSA DEL PASADO

Yusuam Palacios Ortega, presidente del Movimiento Juvenil Martiano

En la hora actual de Cuba y atendiendo a los desafíos de la humanidad, frente a un modelo hegemónico capitalista que desde lo económico hasta lo cultural es absolutamente injusto e insostenible; asirnos al pensamiento martiano es vital. Martí no está desactualizado ni es cosa del pasado. Es increíble como su pensamiento alcanza una vigencia extraordinaria, aplicable a la vida contextualizada en este tiempo histórico, a nuestro quehacer cotidiano, a la batalla por la emancipación cultural del hombre.

Conocer a Martí no es homenajearlo simplemente el día de su natalicio o caída en; sino profundizar en la esencia de su pensamiento, interpretarlo con objetividad y aplicarlo en nuestra vida práctica: asumir críticamente los valores que nos transmite, sus puntos de vista, sus criterios sobre los más diversos temas. Sentirse martiano y conocer al Maestro es un reto gigantesco, porque él no admite un acercamiento superficial. No se trata de memorizar sus frases, de repetir su discurso -a veces de forma descontextualizada-, o de conocer datos acerca de su biografía.

Su pensamiento no es abstracto, adquiere cuerpo y alma en sí mismo cuando somos capaces de redescubrir a Martí y aplicarlo a nuestra cotidianidad, cuando entendemos que la martianidad es osamenta sobre la cual debemos proyectarnos y sostenernos. Por eso somos martianos, porque críticamente lo hemos asimilado, porque creemos en la palabra del Maestro, y no lo hacemos como seres conducidos, sino desde una lealtad reflexiva a su palabra y ejecutoria. Martí no es cosa del pasado.

UN MART√ć PARA AHORA MISMO

Por Dr. C. Fabio E. Fern√°ndez Batista

Jos√© Mart√≠ constituye referencia ineludible para el pensamiento patri√≥tico y revolucionario cubano. Hasta el presente, su ideario se manifiesta como plataforma desde la cual repensar los dilemas de la naci√≥n y el orbe. La apuesta martiana por la construcci√≥n de una sociedad garante de la dignidad plena de los seres humanos resulta una aspiraci√≥n que ‚Äďcual horizonte‚Äď nos conmina a avanzar.

De cara a los retos de hoy, seis aristas de la reflexi√≥n del Ap√≥stol devienen soportes para aquellos abocados a la continua apuesta por una Cuba y un mundo mejor. Su inserci√≥n dentro del llamado pensamiento electivo, la irrefrenable b√ļsqueda de la unidad bajo principios compartidos, la autoconciencia nuestraamericana y su beligerante oposici√≥n a la proyecci√≥n hegem√≥nica de los poderes imperiales han de acompa√Īarnos en la lucha cotidiana.

Mart√≠ supuso la c√ļspide del electivismo cubano, movimiento filos√≥fico que desde las postrimer√≠as del siglo XVIII impuls√≥ la conformaci√≥n de un pensamiento propio en la Isla, a partir de adaptaci√≥n cr√≠tica de los referentes for√°neos y de la construcci√≥n de respuestas singulares a los problemas espec√≠ficos de la realidad insular. Para el Maestro, solo el ejercicio intelectual nacido de nuestra universal autocton√≠a franquear√≠a el acceso a los prop√≥sitos de plenitud so√Īados. Hoy que buscamos modelos para enrumbarnos, no debemos pasar por alto esa alerta.

En paralelo, la pr√©dica martiana encontr√≥ otro de sus nortes en la cristalizaci√≥n de la unidad entre los cubanos de buena voluntad. La meta de la independencia y posterior consumaci√≥n de la rep√ļblica plena requer√≠a el modelaje de una amplia coalici√≥n de fuerzas, capaz de articularse bajo presupuestos program√°ticos y de principios. Los retos de la Cuba de hoy exigen de nosotros justo lo que el h√©roe de Dos R√≠os subrayara en el ya lejano siglo XIX. La Revoluci√≥n que ha de revolucionarse ser√° exitosa en tanto exprese la pluralidad de la naci√≥n y denote su capacidad para actuar como un proyecto unitario de pretensiones hol√≠sticas.

Dentro del legado de ese cubano de excepci√≥n al que hoy rendimos tributo destaca, igualmente, su sentido de unidad continental. Mart√≠ pens√≥ en clave nuestraamericana, es decir, concibi√≥ un proyecto enfocado en los problemas que enfrentaba el vasto universo que discurre del Bravo a la Patagonia. Esta concepci√≥n ancl√≥ en la identificaci√≥n de una historia e identidad comunes que, sin desconocer las particularidades, permit√≠a so√Īar con un destino compartido. Dicho sue√Īo com√ļn ve√≠a reforzado su sustento en la identificaci√≥n de un claro antagonista que, desde su agenda de dominaci√≥n, trabajaba en pos de fragmentarnos. Justo en esta hora que vivimos, los factores que nos unen siguen mostrando su vigencia, al tiempo que el enemigo esencial contin√ļa siendo el mismo.

Como es sabido, el pensamiento del H√©roe Nacional se erige como precursor del ideario antiimperialista. El diagn√≥stico martiano acerca de la configuraci√≥n interna de las sociedades del Norte global y de la proyecci√≥n hacia el Sur del capitalismo maduro de las naciones imperiales¬† conserva vigencia en m√°s de un sentido. En la tarea siempre urgente de definir la l√≥gica de funcionamiento del sistema capitalista, Mart√≠ resulta un gran aliado. Solo desde la disecci√≥n anal√≠tica de nuestro enemigo podremos construir la alternativa civilizatoria que el Ap√≥stol identific√≥ como √ļnico camino para la consumaci√≥n de la justicia.

Frente a los grandes dilemas que tocan a nuestra puerta, Mart√≠ nos acompa√Īa. Est√° a nuestro lado en la lucha por un futuro de total emancipaci√≥n. Nos toca pues aprender del veterano guerrero, beber de sus consejos, hacer propio su m√©todo y lanzarnos a crear, a construir, a fundar.¬†¬†¬† ¬†

 

EL PROYECTO INCONCLUSO DE JOS√Č MART√ć

Por Dr. C. Eduardo Torres-Cuevas

El d√≠a anterior a caer en combate, Mart√≠ comienza a escribirle una extensa carta a su ‚Äúquerid√≠simo hermano‚ÄĚ Manuel Mercado. Su inesperada muerte la dej√≥ inconclusa. El texto es suficiente para conocer las esencias y las estrategias del proyecto revolucionario martiano. Una gran inc√≥gnita se levanta con la √ļltima palabra escrita. Por lo pronto, el texto desmitifica la rom√°ntica y especulativa idea de que el Maestro buscara la muerte en el encuentro de Dos R√≠os. Como gu√≠a de un pueblo que ha lanzado a la guerra, deb√≠a ser el primero en enfrentar al enemigo, pero no desconoce los riesgos necesarios. Con orgullo escribe: ‚ÄúYa puedo escribir (‚Ķ) Ya estoy todos los d√≠as en peligro de dar mi vida por mi pa√≠s y por mi deber ‚Äďpuesto que lo entiendo y tengo √°nimos con que realizarlo– de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza m√°s, sobre nuestras tierras de Am√©rica. Cuanto hice y har√©, es para eso‚ÄĚ. No hay desanimo ni tristeza y, lo m√°s importante, piensa con entusiasmo en la que har√°.

El proyecto martiano ha transitado por varias etapas. Primero, unir lo que imperiosamente ha de estar unido; segundo, organizar y concientizar las fuerzas todas del pa√≠s para la guerra necesaria y la creaci√≥n de un nuevo modelo de rep√ļblica que no perpet√ļe ‚Äúcon formas nuevas o con alteraciones m√°s aparentes que esenciales, el esp√≠ritu autoritario y la composici√≥n burocr√°tica de la colonia, sino fundar en el ejercicio¬† de las capacidades leg√≠timas del hombre, un pueblo nuevo y de sincera democracia, capaz de vencer, por el orden del trabajo real y el equilibrio de las fuerzas sociales, los peligros de la libertad repentina en una sociedad compuesta para la esclavitud‚ÄĚ; la Rep√ļblica Cubana ser√≠a ‚Äújusta y abierta, una en el territorio, en el derecho, en el trabajo y en la concordia, levantada con todos y para el bien de todos‚ÄĚ.

La tercera etapa es la creaci√≥n del Partido Revolucionario Cubano, instrumento real y pr√°ctico preparador de la guerra, creador y unificador de revolucionarios, batallador frente a los partidos coloniales y a la peligrosa corriente anexionista. La cuarta etapa apenas se iniciaba cuando cae en combate, la guerra de independencia y la creaci√≥n de la rep√ļblica ‚Äúen medio de la guerra‚ÄĚ. Todo lo hecho hasta Dos R√≠os apenas era el pre√°mbulo de la construcci√≥n de la Cuba pensada y so√Īada por Mart√≠.

Si la lucha inicial era contra el dominio colonial espa√Īol, los profundos cambios operados en los Estados Unidos convierten a esta naci√≥n en la m√°s poderosa potencia, ante la cual, llegado el momento, la propia Espa√Īa rendir√≠a sus banderas. Desde 1889, Mart√≠ advierte: ‚Äú¬ŅPor qu√© han de pelear sobre las rep√ļblicas de Am√©rica sus batallas con Europa, y ensayar en pueblos libres su sistema de colonizaci√≥n?‚ÄĚ; ‚ÄúDesde la cuna so√Ī√≥ en estos dominios el pueblo del Norte (‚Ķ) y cuando un pueblo rapaz de ra√≠z, creado en la esperanza y certidumbre de la posesi√≥n del continente, llega a serlo, con la espuela de los celos de Europa y de su ambici√≥n de pueblo universal (‚Ķ) urge ponerle cuantos frenos se puedan fraguar,¬† con el pudor de las ideas, el aumento r√°pido y h√°bil de los intereses opuestos, el ajuste franco y pronto de cuantos tengan la misma raz√≥n de temer, y la declaraci√≥n de la verdad‚ÄĚ.

Y he ah√≠ la raz√≥n de Cuba; su lugar en el mundo: ‚ÄúEn el fiel de Am√©rica est√°n las Antillas, que ser√≠an, si esclavas mero pont√≥n de la guerra de una rep√ļblica imperial, contra el mundo celoso y superior que se prepara para negarle el poder‚ÄĚ. Y sentencia: ‚ÄúEs un mundo lo que estamos equilibrando; no solo dos islas las que vamos a libertar‚ÄĚ y Cuba ser√≠a la rep√ļblica ‚Äúindispensable al equilibrio americano‚ÄĚ.

Iniciada la guerra de independencia, quedaba un paso importante, crear la Rep√ļblica de Cuba. En la carta inconclusa a Manuel Mercado ya habla de ello. Despu√©s de la Mejorana, su papel en la Constituyente fundadora y reguladora de la rep√ļblica era fundamental y √©l lo sab√≠a. Su ausencia en Jimaguayu desfigur√≥ parte del proyecto de preparar la rep√ļblica en medio de la guerra. Al producirse la intervenci√≥n de Estados Unidos en la contienda independentista cubana, M√°ximo G√≥mez expresaba las terribles consecuencias de la ausencia de Mart√≠, porque √©l s√≠ sab√≠a c√≥mo enfrentar la nueva situaci√≥n. Los tiempos nuevos eran muy complejos. Se confrontaban peligros externos e internos. Uno de ellos era, seg√ļn hab√≠a escrito el Maestro:

‚ÄúEn Cuba ha habido siempre un grupo importante de hombres cautelosos, bastante soberbios para abominar la dominaci√≥n espa√Īola, pero bastante t√≠midos para no exponer su bienestar personal en combatirla. Esa clase de hombres, ayudados por lo que quieren gozar de los beneficios de la libertad sin pagarlos en su sangriento precio, favorecen vehementemente la anexi√≥n de Cuba a los Estados Unidos. Todos los t√≠midos, todos los irresolutos, todos los conservadores ligeros, todos los apegados a la riqueza, tienen tentaciones marcadas de apoyar esta soluci√≥n, que creen poco costosa y f√°cil. As√≠ alagan su conciencia de patriotas, y su miedo de serlo verdaderamente‚ÄĚ.

El proyecto inconcluso de Jos√© Mart√≠ se convirti√≥ en el de las generaciones del siglo XX; es el proyecto revolucionario de creaci√≥n, retomando las palabras de Jos√© Antonio Saco dos a√Īos antes de nacer Mart√≠, de ‚Äúuna Cuba cubana y no anglosajona‚ÄĚ. Ha pasado el tiempo, 125 a√Īos despu√©s de la desaparici√≥n f√≠sica del Ap√≥stol, su pensamiento vivo es nutriente, sabia, para pensar y crear la Cuba futura. Br√ļjula cuando baten aires de tormenta. ¬†¬†¬†¬†

TAMBI√ČN PUEDES LEER:

Mart√≠ nos ense√Īa el camino del bien (Intervenci√≥n del doctor en ciencias Pedro Pablo Rodr√≠guez en el espacio Dialogar, dialogar)¬†¬†

-La política para Martí: Un asunto del alma (Intervención de Lil María Pichs Hernández en el espacio Dialogar, dialogar)

 


Forodebate: Problemas actuales de la cultura cubana. El desafío de la emancipación

¬ŅCultura es sin√≥nimo de creaci√≥n art√≠stico-literaria? ¬ŅTenemos pol√≠tica cultural? ¬ŅLas instituciones representan a los artistas e intelectuales? ¬ŅEst√°n avanzando los valores conservadores en Cuba? ¬ŅQu√© expresiones est√°n teniendo en el campo art√≠stico-literario? ¬ŅC√≥mo hacer nuestra pol√≠tica cultural m√°s √ļtil para el avance del socialismo? ¬ŅQu√© papel debe jugar la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en este empe√Īo?

Sobre estas preguntas y otras estaremos interactuando con la historiadora Mildred de la Torre y el trovador y uno de los vicepresidentes de la AHS Rey Montalvo Vasallo. La cita es el 6 de mayo desde las 10:00 a.m. en el Portal del Arte Joven Cubano, sitio web de la Asociación Hermanos Saíz.

Cultura v/s cultura

Por Rey Montalvo Vasallo

Tambi√©n la cultura es un instrumento de dominaci√≥n. El ser humano pasional, aun cuando intenta la objetividad, reacciona influenciado por sentimientos y estados de √°nimo, de ah√≠ que el lenguaje de la m√ļsica, la danza, el teatro, la pintura, la literatura, sea el m√°s efectivo transmisor de ideas y valores. El arte puede emancipar o consumir a los pueblos, es un medio para la comunicaci√≥n y un modo de traducir lo cotidiano en emociones.

La cultura define y expresa imaginarios, representaciones, modos de vida y pr√°cticas sociales. No existe una √ļnica cultura en Cuba, y ese ha sido el desaf√≠o fundamental de aquella cultura nueva, la que intent√≥ contrastar los dogmas de la cultura establecida.

La Cuba del presente vive inmersa en el eterno combate entra culturas: una que aliena, que esclaviza (porque sin cultura tampoco hay esclavitud posible), y la otra que pretende liberar.

¬ŅCu√°l es el lugar de la cultura nueva hoy?, esa es la cuesti√≥n. ¬ŅEst√° en la vanguardia, nos representa como pa√≠s, la defienden las instituciones, la socializan los medios de comunicaci√≥n, o est√° en la resistencia, en la voluntad de algunos que se imponen al burocratismo, a lo que nos dictan como imposible, a los sentidos comunes de una realidad que parece inmutable?

¬ŅQu√© cultura es due√Īa de lo banal, del sensacionalismo, de las postales de una sociedad consumista, vulgar, machista, homof√≥bica, mis√≥gina?

He preferido hablar de culturas, en plural, y quizás de problema en singular: el reto de este tiempo es transitarlo consciente de esa dicotomía entre saberes. La Asociación Hermanos Saíz (AHS), por ejemplo, será efectiva en la defensa de una cultura nueva en tanto contribuya a socializar el arte que funda y no el que reproduce la ecuación de un mercado occidental que aliena.

La tendencia a universalizar lo f√°cil y edulcorado va m√°s all√° de una seguridad de √©xito. El mensaje de vivir despreocupados, por ejemplo, que transmiten algunos hits del momento, cuando transciende al sujeto receptor y se convierte en una representaci√≥n colectiva, sustenta una √©lite de poder que aspira a permanecer en √©l, mientras el pueblo se convierte en p√ļblico, ap√°tico de responsabilidades sociales y de las transformaciones que necesita su entorno.

La AHS (una organizaci√≥n de creadores con representantes y no jefes) existe para defender una cultura inconforme de lo obvio, de la que son voceros los artistas que erigen un universo sensitivo y extraordinario donde el p√ļblico logre mirarse por dentro y saltar al mundo a descubrirle las luces y los parches.

Es imperativo que la política cultural cubana no se divorcie de la voluntad y esencia del proceso revolucionario, tiene que resignificar lo valioso en medio de la inevitable disputa entre culturas. Es imperativo que la práctica de las instituciones y organizaciones no se divorcie de la política cultural establecida, y que estas sean consecuentes entre lo que llaman vanguardia y lo que defienden como tal. 

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Las políticas nacen y se nutren de las realidades concretas

Por Mildred de la Torre Molina

  • 1- ¬ŅCultura es sin√≥nimo de creaci√≥n art√≠stico-literaria?

Esta pregunta tiene m√ļltiples respuestas, como conceptos existen sobre cultura. Recu√©rdese que su origen es antropol√≥gico. Lo interesante del asunto es la persistencia del criterio, a la altura de nuestros tiempos actuales, de que la cultura tiene un car√°cter reduccionista en tanto solo se expresa o es potestativa de la creaci√≥n art√≠stica y literaria. Semejante criterio no solo resulta acultural sino tambi√©n discriminatorio. Acultural porque no todo lo que se produce, en esa esfera, es creaci√≥n, entendida esta en su valor universal, ni tampoco siempre expresa los valores de su tiempo y mucho menos constituye un referente √ļnico para conocer, aprehender y crear, apreciado esto √ļltimo como concreci√≥n y punto de partida para la renovaci√≥n constante del arte y la literatura.¬† Discriminatorio porque excluye a otras disciplinas, tales como la Educaci√≥n y las Ciencias sociales y human√≠sticas y las cient√≠ficas en general. Pero, sobre todo, al resto del mundo espiritual con sus creencias, h√°bitos, costumbres, tradiciones, lenguajes, aspiraciones, ideolog√≠as, etc. La cultura es el universo de los seres humanos en el que se asienta el pasado, el presente y el futuro. Sin ella no hay vida, no hay sentido de existencia. Apreciar la creaci√≥n art√≠stica y literaria como parte de la cultura o como expresi√≥n de ella es dignificarla, siempre y cuando muestre los valores espirituales de su tiempo e incite a la gestaci√≥n del futuro. En fin, la cultura es siempre trascendencia y de ella no escapa la creaci√≥n art√≠stica y literaria. La banalidad, la bisuter√≠a, la vulgaridad, el mal decir, entre otras cuestiones, quedar√°n como lo execrable de una √©poca determinada. Eso es acultura.

La discriminación también se aprecia en las relaciones interpersonales. No pocos artistas y escritores se opusieron al ingreso en la UNEAC de los científicos sociales que poseían obras escritas por entender que ellos poseían otras asociaciones; y lo peor, que el oficio del escritor solo es potestativo de la literatura de ficción y de la crítica literaria. Como concesión se le otorgaba a los traductores y editores. Por suerte, la dirección de la UNEAC no estuvo conforme con semejantes criterios y facilitó nuestro ingreso. Así lo demuestra la existencia de la Sección de Literatura histórico social en la Asociación de escritores y artistas.

Hay otro aspecto insoslayable. Me refiero al intrusismo profesional sin respeto al conocimiento especializado. Lo mismo se habla de historia, econom√≠a, sociolog√≠a, m√ļsica, literatura, etc., en los medios de divulgaci√≥n o en los eventos cient√≠ficos sin conocimiento puntual. Ese es un problema √©tico en detrimento del desarrollo de los saberes culturales. No existen normas para evitarlo.

  • 2- ¬ŅPuede hablarse de una pol√≠tica cultural en Cuba?

Existen las pol√≠ticas culturales desde la existencia del estado-naci√≥n en Cuba hasta los d√≠as presentes. Durante la rep√ļblica burguesa hubo las encomiables gestiones de Jos√© Mar√≠a Chac√≥n y Calvo y Ra√ļl Roa, por solo mencionar los m√°s relevantes promotores gubernamentales. Hay una literatura reveladora de ese particular, de la autor√≠a de Graziella Pogolotti, Malena Balboa, Jorgelina Guzm√°n Mor√©, Danay Ramos, Ricardo Quiza, Norma Su√°rez, Dayana M√ļrguia,¬† y otros. Hay m√ļltiples autores que, de forma tangencial, lo han evidenciado cuando se refieren a autores, tendencias y obras espec√≠ficas. Al respecto existe una excelente literatura indicadora de los esfuerzos realizados, en ese campo espec√≠fico, por el movimiento intelectual hasta 1959. Bien puede afirmarse que la institucionalizaci√≥n del quehacer cultural, en sus diferentes niveles de expresi√≥n, est√° presente en los proyectos de quienes ejercieron el noble oficio del arte y la escritura. La sociabilidad y el asociacionismo de aquellos largos y complejos a√Īos as√≠ lo ponen de manifiesto, m√°s all√° de los malignos y empobrecidos prop√≥sitos de los gobernantes de turno. La creaci√≥n cultural, apreciada en su sentido m√°s amplio, no solo debe conocerse por sus valores epistemol√≥gicos, sino tambi√©n por sus aportes al desarrollo de una progresiva conciencia cr√≠tica generadora, entre otras cuestiones, del movimiento liberador actual. La pobreza no genera la emancipaci√≥n, esta es obra de la cultura pol√≠tica. Cuba es poseedora de un extraordinario legado cultural merecedor de socializaciones masivas, docentes y acad√©micas. Bien honrados estamos de esa realidad aunque no siempre somos capaces de transmitirla.

Resulta interesante destacar la existencia, en estos momentos, de opiniones sobre la existencia o no de pol√≠ticas culturales antes de 1959. Por lo que he expresado, ahora y en otras oportunidades, defiendo su existencia se√Īalando sus valores, limitaciones y deficiencias. Ello conforma una herencia imposible de ignorar. Por otra parte, tambi√©n se cuestiona el car√°cter plural de nuestras pol√≠ticas culturales. Creo que he dejado esclarecida mi posici√≥n al respecto. La unidad y cohesi√≥n de nuestras fuerzas pol√≠ticas y gubernamentales no contradice dicha pluralidad, por el contrario, la enriquece. A continuaci√≥n insisto sobre el tema.

Desde el triunfo revolucionario hasta nuestros d√≠as hay pol√≠ticas culturales en Cuba. Hablo en plural porque han existido las de las instituciones tales como el CNC, el Mincult, la Casa de las Am√©ricas, el ICAIC, la Biblioteca Nacional Jos√© Mart√≠, La UPEC, la UNEAC y la AHS, que han trazado sus respectivas pol√≠ticas, y tambi√©n hay diferentes etapas, divergentes y convergentes, que se corresponden con la polisemia social e ideo-pol√≠tica del proceso revolucionario. Esto es algo digno de an√°lisis aunque existen estudios sustentadores de la existencia de dicha pluralidad. A la altura de este tiempo los problemas confrontados con la aplicaci√≥n de la pol√≠tica del sector no son los heredados de la rep√ļblica burguesa sino los inherentes al proceso revolucionario, salvo aquellos que responden a nuestra formaci√≥n ancestral. Pero creo que para entenderlos no hay que recurrir solamente a la comunidad primitiva, a la plantaci√≥n esclavista ni al capitalismo deformado de la rep√ļblica neocolonizada por el imperialismo sino a las mentalidades generadas por el colonialismo cultural contempor√°neo, entre otras muchas causas. Debemos asumir la historia para cultivarnos en conocimientos creadores y no para justificar nuestros errores. Pese a sus imperfecciones, apreciadas por momentos o etapas, la Pol√≠tica Cultural se corresponde con los principios emancipadores de la revoluci√≥n. No pueden negarse sus logros con la educaci√≥n, la creaci√≥n art√≠stica y literaria, la sociabilidad, la divulgaci√≥n masiva, la investigaci√≥n, entre otros. Como obra humana tiene exigencias propias de su tiempo y ello implica su perfeccionamiento continuo mediante la cr√≠tica y la auto-cr√≠tica y el di√°logo continuo con el pueblo que es y debe ser su principal receptor. Debates y an√°lisis e imbricaci√≥n continua con los problemas neur√°lgicos de la sociedad constituyen los caminos para el perfeccionamiento de las pol√≠ticas del sector.

  • 3- ¬ŅLas instituciones representan a los artistas e intelectuales?

S√© que hay un debate intenso sobre ese particular, al menos en el seno de los √ļltimos congresos de la UNEAC y de la AHS. No quiero repetir lo conocido. Insisto solamente en la necesidad de que sea el movimiento intelectual el generador de las instituciones y no a la inversa. Surgen por la necesidad de aunar el esfuerzo de los creadores en beneficio de la sociedad y no como una acci√≥n m√°s para garantizar la unidad de los mismos. Deben ser escenarios de discusi√≥n, an√°lisis, confrontaci√≥n de ideas y conocimientos e incubaci√≥n de proyectos colectivos e individuales, de respaldo y socializaci√≥n¬† a la obra creadora, entre otras muchas acciones. Deben nacer y crearse seg√ļn los intereses de los intelectuales en correspondencia con los del pa√≠s.

  • 4- ¬ŅEst√°n avanzando los valores conservadores en Cuba?¬ŅQu√© expresiones est√°n teniendo en el campo art√≠stico-literario?

Resulta interesante la pregunta sobre el conservadurismo. Me alegra que se hable de tan importante asunto porque, aunque parezca contradictorio, revela lo que hemos avanzado en la aceptaci√≥n o entendimiento del car√°cter polis√©mico de nuestra realidad social. Al fin entendemos que no existen uniformidades ideo-culturales, problem√°tica presente en las equivocadas pol√≠ticas de las primeras d√©cadas de la Revoluci√≥n. S√≠, hay fundamentalismo, aunque no puedo afirmar que sea una caracter√≠stica de la creaci√≥n art√≠stica y literaria. Esta, por lo general, en Cuba, generalmente se ha caracterizado por su liberalismo e independencia de los c√°nones tradicionales. Ese conservadurismo devenido en quietismo social constituye un flagelo necesitado de enfrentamiento por todas las fuerzas intelectuales del pa√≠s. M√°s bien puedo afirmar que no aprecio una ofensiva, salvo en algunas realizaciones del teatro, el cine, las artes pl√°sticas y las ciencias sociales, capaz de desconstruir las manifestaciones homof√≥bicas, racistas, sexistas y de apoyo a los a√Īejos roles familiares. Ese conservadurismo, repito, se expresa sutilmente cuando intenta detener el avance de las ideas y cuestiona la liberaci√≥n de los pensamientos a tenor del supuesto respeto hacia el tradicional discurso, sea pol√≠tico o cultural. Es la eterna lucha de contrarios, la incesante pugna entre lo viejo que no quiere morir y lo nuevo que aspira a movilizar ideas renovadoras. Hay que andar aprisa para que ese odioso inmovilismo solo sea recuerdo y no presente y futuro.

  • 5- ¬ŅC√≥mo hacer nuestra pol√≠tica cultural m√°s √ļtil para el avance del socialismo?

La pen√ļltima pregunta est√° relacionada con lo anterior. Creo que nuestras pol√≠ticas culturales no solo deben dirigirse hacia el desarrollo o desenvolvimiento de la creaci√≥n art√≠stica y literaria sino tambi√©n hacia la promoci√≥n de acciones cultas e inteligentes contra los flagelos sociales tales como la homofobia, el racismo, la misoginia, la violencia en sus m√ļltiples manifestaciones, las contradicciones sociales, la bisuter√≠a mental, las adicciones, el machismo, en fin todo aquello que obstaculiza la renovaci√≥n social y cultural. Debo insistir sobre la necesidad de que las pol√≠ticas culturales se nutrieran m√°s de los resultados de las investigaciones culturales, econ√≥micas, demogr√°ficas, sociales e hist√≥ricas para propiciar acciones mejor fundamentadas contra los mencionados flagelos. Insisto, perdonen la redundancia, cuando las pol√≠ticas culturales tengan en cuenta las miradas cient√≠ficas se podr√° convenir que comienzan a acercarse a lo que el pa√≠s necesita de ellas como pol√≠ticas sociales.

Otra cuesti√≥n, relacionada con lo expresado, es la imperiosa necesidad de mejorar la pol√≠tica de selecci√≥n de los cuadros sobre la base de la formaci√≥n docente y acad√©mica y del conocimiento de las especificidades del √°rea y lugar donde desarrollen sus actividades. ¬†Las pol√≠ticas nacen y se nutren de las realidades concretas. Las exigencias no se imponen, existen y hay que darles respuestas. Por eso es importante el di√°logo, el debate participativo e inteligente con todos para que todos se sientan partes indisolubles de las soluciones. No tenemos un di√°logo cultural inclusivo sino elitista. ¬ŅHasta d√≥nde las pol√≠ticas culturales han contribuido al mejoramiento humano? Las respuestas quedan pendientes de nuevas profundizaciones. Estoy convencida que s√≠, pero es necesario ahondar m√°s en nuestras deficiencias que en los logros, en lo que nos falta por hacer que en lo que hemos hecho. El asunto es fascinante y requiere de otros an√°lisis.

  • 6- ¬ŅQu√© papel debe jugar la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en este empe√Īo?

La AHS tiene un papel determinante en lo anteriormente apuntado. Sus espacios de debate tienen prestigio por sus contenidos cultos e inteligentes. He podido apreciar algo que admiro y es su independencia del resto de la institucionalidad de la cultura. Todo cuanto hace, nace de ella misma sin tutelaje externo, al menos es lo que devela su actuaci√≥n. Debe mantener su autocton√≠a reflejando los pensamientos j√≥venes frescos y continuadores de lo mejor de la creaci√≥n cultural. Ella en s√≠, sin padrinazgos y parientes cercanos, como parte de una sociedad requerida a√ļn de reformulaciones continuas.¬† Vigilantes siempre, sin matices represores, de todo lo que pueda detener el progreso social, la libertad creativa, y la materializaci√≥n de los pensamientos nobles y justos. La AHS debe ser siempre una esperanza hecha realidad para suerte de los que no traicionamos los sue√Īos eternos.


Comienza Forodebate Nación y socialismo

La relación entre nación y socialismo tiene en Cuba una historia rica y no exenta de contradicciones. En la cohesión entre el proyecto nacionalista, donde la tradición liberal burguesa juega un papel importante, y el carácter internacionalista del socialismo, donde los aciertos y errores emanados de la experiencia soviética tienen también su peso, se ha conformado el ideal de soberanía e independencia nacional.

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Forodebate: Holguín 300

Forodebate: Holguín 300

Holguín celebró el 4 de abril el aniversario 300 de la fundación de su pueblo. Tres siglos después los invitamos a volver la vista atrás y a reflexionar:

¬ŅCu√°nto ha aportado Holgu√≠n a la conformaci√≥n del corpus cultural e hist√≥rico del pa√≠s? ¬ŅPodemos hablar de una cultura holguinera o un sentimiento de holguineridad? ¬ŅCu√°les son los elementos que la distinguen y definen? ¬ŅEs Holgu√≠n un n√ļcleo cultural clave en la conformaci√≥n de la cultura nacional? ¬ŅC√≥mo comprender la historia y la cultura nacional a partir de la aprehensi√≥n de la identidad local?

Sobre estos y otros temas de la Ciudad Cubana de los Parques los invitamos a interactuar y a debatir con nuestros invitados el próximo 4 de mayo a las 10:00 a.m. en el Portal del Arte Joven Cubano, sitio web de la Asociación Hermanos Saíz.

Fundación del pueblo de Holguín

¬ŅC√≥mo es el holguinero?

 

Las primeras veces del pueblo de Holguín

¬ŅPor qu√© Holgu√≠n 300?¬†¬†¬†

 


Memoria Nuestra: pensando Cuba y el arte desde casa

Las Romer√≠as de Mayo, evento que organiza la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Holgu√≠n, acompa√Īado por las autoridades del territorio y con amplia participaci√≥n de los holguineros, inician este d√≠a 2, como es tradici√≥n. Pero este ritual que por a√Īos ha acompa√Īado al quinto mes del a√Īo en la ciudad, var√≠a por causa de la COVID-19, y cambia su escenario de las calles y parques citadinos por las redes sociales.
 
Igual ocurre con su evento de pensamiento, Memoria Nuestra, como se ha dicho siempre, columna vertebral, eje teórico alrededor del cual orbitan el resto de expresiones del Festival Mundial de Juventudes Artísticas.
memorianuestra
 
Con las nuevas tecnolog√≠as como aliadas se desarrollar√°n desde el d√≠a 4 a las 10 de la ma√Īana, forodebates a trav√©s de www.ahs.cu con temas como ‚ÄúHolgu√≠n 300, la ciudad de las Romer√≠as y su aporte a la cultura cubana‚ÄĚ. ‚ÄúNaci√≥n y socialismo. M√°rgenes, din√°micas e imaginarios.‚ÄĚ ‚ÄúProblemas actuales de la cultura cubana. El desaf√≠o de la emancipaci√≥n.‚ÄĚ ‚ÄúLa representaci√≥n intelectual de la Revoluci√≥n. Creaci√≥n, pensamiento y comunicaci√≥n.‚ÄĚ
Conferencistas de alta talla intelectual prestigiarán el certamen: el Dr. C Alejandro Torres Gómez de Cádiz Hernández, delegado provincial del Citma y el profesor de la Universidad de Holguín Dr.C José Novoa Betancourt.
El Premio Memoria Nuestra se dará a conocer por la televisión nacional el día 8 en el espacio promocional Mediodía en TV.
Actualmente aspectos relacionados con las investigaciones presentadas y el jurado se encuentran disponibles en el sitio web de la Asociación Hermanos Saíz.
 

Llega mayo con sus Romerías

A Holgu√≠n le costar√° creer que ya han transcurrido los primeros cuatro meses del a√Īo 2020 y que, despu√©s de 26 ediciones, las Romer√≠as de Mayo no se apoderar√°n esta vez de plazas, parques, salas teatrales, galer√≠as, cines, universidades, calles… La COVID-19 ha obligado a permanecer en casa, a evitar sobre todo esas multitudes que suele convocar el tambi√©n llamado Festival Mundial de las Juventudes Art√≠sticas, porque son muchos quienes a nivel global quieren ver con sus propios ojos los milagros espirituales, altamente humanos, que provoca el arte joven cuando sus m√°s selectos representantes se dan cita en la oriental ciudad de Cuba.

Y claro que nada sustituye esa buena vibra que se produce cuando terminan emocion√°ndonos de veras un concierto, una exposici√≥n, una representaci√≥n teatral o danzaria, una lectura de poes√≠a o narrativa… y terminamos todos enredados en un fuerte abrazo colectivo, pero ni la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, ni el Ministerio de Cultura, ni el Gobierno y la Direcci√≥n Provincial de Cultura de Holgu√≠n permitir√°n que esta terrible pandemia tambi√©n eche por tierra un evento que ya se ha vuelto viva tradici√≥n.

As√≠ que este s√°bado 2 de mayo, como de costumbre, romper√°n estas Romer√≠as sui g√©neris desde casa, con el siempre esperado concierto de antesala que estar√° a cargo de David Blanco, Buena Fe y Polito Ib√°√Īez, y que transmitir√° Cubavisi√≥n, a las 9:45 p.m. Porque esta edici√≥n 27 ha encontrado la complicidad total de la televisi√≥n, la radio, la prensa plana y digital, pero tambi√©n delas redes sociales donde la Asociaci√≥n y las instituciones culturales cubanas tienen sus perfiles (Facebook,YouTube, Instagram, Twitter, Telegram y WhatsApp).

Los 458 escalones de la Loma de la Cruz no sentirán ahora el paso firme de miles de jóvenes subiendo y escoltando hasta lo más alto a 261 metros sobre el nivel del mar, el símbolo de las Romerías, pero el domingo 3 de mayo la revista Buenos Días primero, y el Noticiero Dominical después, nos acercarán a la historia del evento, a la huella que ha dejado en tantos creadores del mundo.

Y luego, entre el 4 y el 8, la programaci√≥n ser√° tan amplia y abarcadora como siempre. Porque no √ļnicamente propondr√° (igualmente por el canal Clave, 4:30 p.m., y por Cubavisi√≥n Plus) conciertos (D√ļo Iris, Rodrigo Garc√≠a y Ceda el paso, Sinf√≥nica con Annie Garc√©s y Adri√°n Beraza√≠n; Roch y Ameneiro, Darkness Fall, Dayana Aceituno y su Orquesta de C√°mara…), a reconocidos jazzistas en sus¬†jamsessions¬†o el espacio Destrabando la trova, con Eduardo Sosa como anfitri√≥n; sino, adem√°s, fotogaler√≠as, mensajes, videoclips, c√°psulas, documentales, recomendaciones, videoartes, perfiles…

Memoria Nuestra, espacio de pensamiento que se erige como columna vertebral del evento, se organizar√° por medio de forodebates, que tendr√°n lugar del 4 al 7. Cada d√≠a Holgu√≠n, protagonista indiscutible, les har√° un gui√Īo a quienes la aman desde el programa¬†Mediod√≠a en TV, mientras que¬†De Nuestra Am√©rica anuncia la presentaci√≥n especial de Romer√≠as,¬†la utop√≠a, el venidero mi√©rcoles.

Bienvenidas sean, entonces, estas Romer√≠as desde casa, que celebraremos con la misma pasi√≥n de anta√Īo, pero con la responsabilidad absoluta de que lo m√°s importante es preservar la vida de los seres humanos. Ser√°n unas Romer√≠as, como se anunci√≥ desde que se hizo p√ļblica la convocatoria, ¬ępara transmitir mensajes por el bien com√ļn, por el presente y el futuro de la humanidad¬Ľ.