Fidel y la AHS


Resaltan legado de Fidel en el espacio Dialogar, dialogar

Participantes en el espacio Dialogar, dialogar resaltaron la importancia de mantener vivo el legado de Fidel, en ocasión de cumplirse este 25 de noviembre el aniversario cuatro de su desaparición física.

Conducido por el vicepresidente nacional de la AHS Yasel Toledo Garnache, en el encuentro de m√°s de dos horas, el intelectual Iroel S√°nchez, la periodista Arleen Rodr√≠guez Derivet, el investigador Alejandro Gum√° y j√≥venes creadores intercambiaron sobre ‚ÄúFidel en el contexto actual, imaginarios y desaf√≠os‚ÄĚ, con reflexiones sobre la historia y el presente cubano.

Derivet, ganadora de diversos premios periodísticos y conductora del espacio televisivo Mesa Redonda, compartió anécdotas de momentos junto al Líder Histórico de la Revolución, y destacó su capacidad para vencer los obstáculos, con apego a la verdad y una inteligencia y valor que todavía siguen cautivando a muchos en gran parte del mundo.

Aseguró que Fidel simboliza también la síntesis de Cuba, como continuador de las ideas de otros grandes de la historia nacional, como Carlos Manuel de Céspedes, Antonio Maceo y José Martí.

S√°nchez, director del programa La Pupila Asombrada, expres√≥ que una de las ense√Īanzas de Fidel es jam√°s sentirse derrotado por complicadas que sean las circunstancias.

‚Äú√Čl es fundamental en la cultura de resistencia y victoria del pueblo cubano, la cual debe ser renovada constantemente, siempre de manera consecuente con su dimensi√≥n √©tica‚ÄĚ, manifest√≥ el tambi√©n editor, analista y autor del blog La pupila insomne.

Gumá refirió que por su dimensión Fidel será siempre también un símbolo en disputa, con el cual todos intentarán legitimarse, incluidos quienes intentan debilitar la Revolución.

Agregó que forma parte de la mística imprescindible de la nación cubana, la cual deberá mantenerse fuerte siempre como elemento esencial del alma del proyecto cubano.

Desde el p√ļblico, varias personas resaltaron tambi√©n la pertinencia de no olvidar jam√°s la manera de Fidel de hacer Revoluci√≥n y ser revolucionario verdadero.

El joven Iramís dijo que el Comandante en Jefe contribuía de manera permanente a la unidad, por su manera de hacer política, por su pedagogía al analizar fenómenos diversos y capacidad de dialogar con el pueblo.  

El intercambio formó parte del homenaje en todo el país al Líder Histórico de la Revolución Cubana, hombre de pensamiento y cultura, que siempre impulsó la obra de los jóvenes creadores, en quienes confió para analizar y sugerir propuestas sobre aspectos esenciales de la nación.

Cada a√Īo, la AHS efect√ļa varias acciones dedicadas a ese profundo humanista, que desapareci√≥ f√≠sicamente el 25 de noviembre de 2016, incluidas la Jornada 13 de agosto en Pinar del R√≠o y el ascenso al Pico Real del Turquino, punto m√°s alto del archipi√©lago, justamente el d√≠a de su cumplea√Īos.

Creado en el 2013, el Dialogar, dialogar se mantiene como una plataforma para el intercambio sincero, valiente y responsable entre varias generaciones de cubanos, con líneas temáticas relacionadas con la cultura, la historia y la sociedad en general.

Este espacio constituye un homenaje permanente al sobresaliente intelectual Alfredo Guevara, fallecido en abril de 2013, quien fue eternamente joven por sus ideas y la capacidad para polemizar y so√Īar junto a las nuevas generaciones.

Las transcripciones del Dialogar, dialogar pueden leerse en dos libros, titulados Hacia una cultura del debate, en sus vol√ļmenes uno y dos, los cuales fueron publicados tambi√©n por la Casa Editora Abril.

 

 

 

 


«Un Fidel que abre una y otra vez los caminos a la m√°s aut√©ntica y libre creaci√≥n art√≠stica»

El martes 17 de octubre de 2018, en el marco del 3er. Congreso Nacional de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, fue presentado por el intelectual cubano Abel Prieto Jim√©nez el libro Fidel y la AHS, del historiador El√≠er Ram√≠rez Ca√Īedo. El texto recoge dos de las intervenciones del l√≠der hist√≥rico de la Revoluci√≥n Cubana en sus encuentros con los j√≥venes intelectuales y artistas: ‚ÄúEsta Revoluci√≥n tiene que ser buena en todo‚ÄĚ, discurso pronunciado el 12 de marzo de 1988 en la clausura de la reuni√≥n del Consejo Nacional de la Asociaci√≥n, y ‚ÄúSin cultura no hay libertad posible‚ÄĚ, alocuci√≥n del 18 de octubre de 2001 en la √ļltima sesi√≥n del Primer Congreso Nacional de la organizaci√≥n.

Este libro resulta esencial para interpretar mejor las contribuciones de Fidel a la pol√≠tica cultural cubana en Revoluci√≥n. Si bien es cierto que ‚ÄúPalabras a los Intelectuales‚ÄĚ ha sido catalogado como un texto fundacional para el dise√Īo y la ejecuci√≥n de pol√≠ticas encaminadas a la defensa y el desarrollo de la cultura cubana; es preciso estudiar, con mayor sistematicidad, las intervenciones realizadas por el l√≠der en etapas posteriores. Sirva este texto de motivaci√≥n para seguir profundizando en los aciertos de Fidel en la comprensi√≥n de la cultura cubana.

¬ŅEn qu√© circunstancias percibiste que era necesario compilar las palabras dirigidas por Fidel a los j√≥venes de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z? ¬ŅCu√°ndo tomaste la decisi√≥n de emprender este proyecto?

En el momento en que concibo la idea de realizar una compilaci√≥n de las palabras de Fidel a los j√≥venes de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z yo integraba la Direcci√≥n Nacional de la organizaci√≥n y recuerdo que, en no pocas ocasiones, hab√≠a escuchado referencias a trav√©s de antiguos miembros sobre los intercambios del l√≠der de la Revoluci√≥n Cubana con los j√≥venes artistas e intelectuales cubanos en dos a√Īos cruciales de la historia del proceso cubano: 1988 y 2001; sin embargo, al realizar b√ļsquedas con la idea de poder leer los discursos de Fidel en ambas reuniones, me percat√© de que no eran p√ļblicos y que solo cont√°bamos con el testimonio de los que hab√≠an participado en aquellos trascendentales encuentros.

Como historiador al fin, me di entonces a la tarea de tratar de lograr acceder a estos documentos imprescindibles para la propia historia de la AHS y de la política cultural de la Revolución.

Para publicar las intervenciones del l√≠der de la Revoluci√≥n deb√≠as tener su consentimiento. ¬ŅPuedes contarnos c√≥mo fue el proceso para obtenerlo? ¬ŅQu√© sentiste al contar con su aprobaci√≥n?

A través del historiador Rolando Rodríguez García, Premio Nacional de Historia y de Ciencias Sociales y con el que he trabajado durante más de una década, se le envió una solicitud al Comandante en Jefe para poder acceder a estos dos discursos inéditos, planteándole la posibilidad de publicarlos y que constituyeran un regalo especial para todos los miembros de la AHS en el 30 aniversario de la organización, que se cumplía por esos días del mes de octubre de 2016.

D√≠as despu√©s, el 25 de noviembre, se produce la partida f√≠sica del Comandante y lejos estaba de imaginarme que √©l hubiera podido leer y atender nuestra solicitud. Sin embargo, la sorpresa y emoci√≥n infinita lleg√≥ poco despu√©s, cuando supe que precisamente el d√≠a 7 de noviembre, apenas 18 d√≠as antes de su fallecimiento, hab√≠a expresado y dejado constancia de estar totalmente de acuerdo con la idea de hacer p√ļblicas estas dos intervenciones.

De inmediato, la emoci√≥n que sent√≠ se expandi√≥ al resto de los compa√Īeros de la Direcci√≥n Nacional de la AHS cuando conocieron la noticia. Comenz√≥ entonces el proceso que dio lugar al libro Fidel y la AHS, publicado por la editorial Abril y, sin dudas, un regalo especial del Comandante a los miembros de la AHS de hoy y del futuro.

el libro fidel y la ahs fue presentado por abel prieto en el marco del 3er congreso de la Asociación/ tomada del portal del arte joven cubano

¬ŅSentiste un mayor compromiso con este proyecto despu√©s de ese 25 de noviembre?

Por supuesto, se convirtió para mí en una misión hermosa y honorable, cuyo final se materializó en el tercer congreso de la AHS, cuando el libro fue presentado y entregado a cada uno de los delegados.

Cada una de las ideas expuestas por Fidel en estas intervenciones son una invitaci√≥n a la reflexi√≥n, al pensamiento cr√≠tico en relaci√≥n a nuestra cultura, a nuestra naci√≥n. ¬ŅCu√°nto crees que pueden aprender los j√≥venes, miembros o no de la Asociaci√≥n, de sus valoraciones?

Creo en primer lugar que estas intervenciones son parte de lo más preciado de la historia de la AHS, que es importante que sea conocida por todos sus miembros, al igual que la vida y obra de Luis y Sergio Saíz Montes de Oca, ahí hay banderas sagradas para defender, luchar y seguir haciendo historia en el presente por la vanguardia artística e intelectual joven de Cuba.

El hecho de que la Asociación lleve el nombre de esos dos jóvenes, prácticamente adolescentes cuando fueron asesinados, profundamente martianos y seguidores de Fidel, que dieron su sangre por la causa revolucionaria y cuya obra artística e intelectual a tan corta edad aun nos estremece y asombra, constituye un compromiso inmenso para todos los que pertenezcan a esta organización, al igual que el hecho de ser una organización en la que Fidel depositó toda su confianza, al punto de llegar a decir: “Esta institución se justifica ahora y siempre, ¡ahora y siempre¡

Los argumentos de Fidel en esas dos intervenciones, el 12 de marzo de 1988 y el 18 de octubre de 2001, aunque respondieron a un contexto determinado, se proyectan hacia el presente y el futuro, contienen ideas que parecen dichas hoy, como si Fidel nos estuviera convocando y movilizando para la gran batalla que en el campo de la cultura debemos seguir librando.

Creo, no exagero, si digo que estos dos discursos pueden considerarse las Palabras a los Intelectuales de Fidel dirigidas a los más jóvenes, palabras a las que tenemos que volver una y otra vez para no perder la ruta en la defensa de los principios de nuestra política cultural y en una creación artística e intelectual de profunda vocación social.

durante la presentación del libro fidel y la ahs en el marco del 3er congreso de la Asociación/ tomada del portal del arte joven cubano

¬ŅCrees que la publicaci√≥n de estos discursos puede ampliar la mirada en relaci√≥n a las contribuciones de Fidel a la pol√≠tica cultural cubana?

Por supuesto que s√≠. Considero que son √ļtiles no solo para los miembros de la AHS, sino para todos los artistas e intelectuales cubanos y el pueblo en sentido general. Las ideas y visi√≥n amplia de Fidel sobre la cultura y su centralidad en el proceso revolucionario est√°n muy claras en estos discursos y hay que analizarlas de conjunto con otras de sus cardinales intervenciones, como las propias Palabras a los Intelectuales, sus discursos en los distintos congresos de la UNEAC, sus encuentros con la Brigada de Instructores de Arte y su propia obra fundadora, como principal art√≠fice que fue del sistema institucional de nuestra cultura, teniendo siempre al pueblo, al ser humano, como la meta principal de todos los cambios revolucionarios.

Estos discursos nos muestran una vez más a un Fidel que es el antidogma por excelencia, pródigo en el diálogo franco y directo con los jóvenes, un Fidel que abre una y otra vez los caminos a la imaginación y a la más auténtica y libre creación artística, un Fidel que convoca, une y se adelanta al futuro, un Fidel martiano que defiende la idea de que sin cultura no hay libertad posible, un Fidel que sin caer en el idealismo voluntarista, se muestra enemigo de las ideas y métodos tecnocráticos o del pragmatismo economicista, que pueden atentar contra nuestra política cultural y con la sobrevivencia misma del proceso revolucionario cubano.

Al leer estos discursos, se pueden entender con más profundidad por qué en los momentos más difíciles del período especial Fidel planteó que la cultura era lo primero que debía ser salvado.


La AHS en jornada homenaje a Fidel y a los hermanos Saíz

Un variado programa de presentaciones de libros, lecturas de poesía, exposiciones, y puesta en escena de obras de teatro en comunidades de difícil acceso, integrará la Jornada 13 de agosto, en homenaje a los jóvenes poetas Luis y Sergio Saíz Montes de Oca y al Comandante en Jefe Fidel Castro (1926-2016).

Organizadas por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS), que agrupa a la joven vanguardia art√≠stica del pa√≠s, las actividades se desarrollan desde este lunes y hasta el 13 de agosto pr√≥ximo, fecha de los aniversarios 94 del natalicio del L√≠der Hist√≥rico de la Revoluci√≥n Cubana y 63 del asesinato de los hermanos Sa√≠z, cuando se dispon√≠an a realizar una acci√≥n por el cumplea√Īos del Fidel.

Una vez m√°s, el programa acoger√° el ascenso al Pico Turquino (el punto de mayor altitud de Cuba con mil 974 metros sobre el nivel de mar) y la visita la casa natal de Luis y Sergio en el actual municipio pinare√Īo de San Juan y Mart√≠nez.

El propio 13 de agosto las acciones llegarán hasta Artemisa, donde en el espacio La AHS y su historia, conducido por la Lic. Mabel Martínez Deulofeu, directora del Mausoleo Homenaje a los hermanos Saíz, se realizará la entrega del carnet a los nuevos asociados, y a las cinco de la tarde en la Sala 3D, tendrá lugar un concierto de Pancho Amat y la agrupación Tiempos de sí.

Asimismo, en Mayabeque se inaugurar√° la expo personal Humanites, del artista L√°zaro Reinier Tamayo, en la Galer√≠a AHS; y en Matanzas se realizar√° la presentaci√≥n del libro Fidel y la AHS, en el Patio Colonial, sede provincial de la organizaci√≥n y una descarga de trova con Silvio Ra√ļl Torres, Javier Alejandro, Rey Pantoja y Carlos Fidel Taboada de invitados.

Seg√ļn la nota de prensa, Villa Clara acoger√° en la fecha una gala art√≠stica del proyecto Coronavida, en el municipio Cifuentes, con la actuaci√≥n del trovador Yatsel Rodr√≠guez y el grupo Caf√© Pilongo, y los poetas Sergio Garc√≠a Zamora, Ernesto Gonz√°lez y el tr√≠o Palabras.

Por otra parte, en Cienfuegos se realizar√° el concierto de Ariel Barreiro e invitados; y en Sancti Sp√≠ritus tendr√° lugar la inauguraci√≥n de la muestra colectiva Convergencias II y una lectura de poes√≠as a cargo de Ariel Fonseca, premio Calendario 2019; mientras que en Ciego de √Āvila se proyectar√°, en el Caf√© Barquito, el documental Por qu√© luchamos, dedicado a los hermanos Sa√≠z.

De acuerdo con la informaci√≥n, en Camag√ľey tendr√° lugar una siembra de √°rboles en el Jard√≠n bot√°nico; en Las Tunas la develaci√≥n del identificador de la sede provincial de la AHS, a cargo de Amaury del R√≠o; y en Holgu√≠n un concierto de m√ļsica electr√≥nica con DJs de la organizaci√≥n.

En Santiago de Cuba, por su parte, se realizar√° la actividad central por la conmemoraci√≥n en el municipio Palma Soriano, en un encuentro con autoridades del territorio y un panel sobre el quehacer de la AHS, talleres de apreciaci√≥n‚Äďcreaci√≥n a ni√Īos de la comunidad y al Parque Central llegar√° Ventana performance, un programa de intervenciones p√ļblicas con la participaci√≥n del grupo de experimentaci√≥n esc√©nica La Caja Negra.

Las acciones de la Jornada 13 de agosto se extenderán también hacia los días 14 y 15 por todo el país, inmerso en la celebración de la vida y obra del Comandante en Jefe y los valientes jóvenes patriotas Luis y Sergio Saíz, destacados combatientes contra la tiranía batistiana en la década del 50 del siglo pasado y militantes del Directorio Estudiantil Revolucionario.

 


Soluciones nuevas a problemas viejos

Notas sobre el libro Fidel y la AHS

El 25 de noviembre del 2016, cercana la medianoche, conocimos sobre la muerte de Fidel. El timbre de mi tel√©fono no se deten√≠a. Consternado, el rostro grave de Ra√ļl, su voz entrecortada, confirmaban al pueblo y a los amigos de la Revoluci√≥n dispersos por el mundo la noticia mediante una breve comparecencia televisiva. El sencillo despacho desde donde se transmit√≠a la alocuci√≥n estaba apenas habitado por los retratos de Maceo, G√≥mez y Mart√≠.

Guardo la impresi√≥n que ayudaban, en alguna medida, a soportar el dolor entero de la Isla. Es mi recuerdo m√°s n√≠tido. Puedo sumarle una sensaci√≥n de terrible desamparo. Tambi√©n mi dosis de irritaci√≥n al constatar c√≥mo continu√≥ la programaci√≥n televisiva durante la madrugada. Los que permanecimos en vigilia decidimos mudarnos a la se√Īal de TeleSur.

Por voluntad propia la ciudad m√°s bulliciosa de Cuba enmudeci√≥. El s√°bado fue esencialmente silencioso. La Habana result√≥ sobrecogedora. Cuando intento volver sobre ese d√≠a recupero, sin embargo, la imagen repetida, el coro respetuoso de los universitarios marchando sin convocatoria oficial por la c√©ntrica calle 23 en El Vedado. Llegando por decenas a la Escalinata. Regresa tambi√©n el metal desahogado de los discursos que no fueron planificados. Un acto de hondura insospechada que encumbr√≥ la vivacidad de una juventud para muchos extraviada y ap√°tica ante la sombr√≠a y desoladora presencia de la muerte. Alg√ļn participante decidi√≥ colocar una foto de Fidel en los brazos del Alma Mater. Aquel, era territorio fidelista.

Los nueve días de duelo oficial sumergieron a la Isla en una angustia absoluta. Un amigo periodista, Wilmer Rodríguez, recogió el testimonio gráfico y la fuerza espiritual del tributo de un país. Viajó junto a la Caravana. Atrapó y supo convertir en palabras la mística que observábamos con el filtro de la televisión. Tras la voluntad de rechazar cualquier manifestación de culto, quedaba ahora la construcción del más difícil de los monumentos a Fidel, el que se funda en el estudio y el enriquecimiento en la práctica de un pensamiento como el suyo.

Unos 18 d√≠as antes de aquel viernes 25 de noviembre ‚Äďel 7 de ese mes, para ser exactos‚Äď, la inconfundible caligraf√≠a de Fidel autorizaba, en una breve nota, a Elier Ram√≠rez Ca√Īedo a publicar dos intervenciones hasta entonces in√©ditas. Eran¬† resultantes de sendos encuentros sostenidos con miembros de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en los a√Īos 1988 y 2001. En las oficinas de la presidencia de la AHS coincid√≠ con Elier cuando lleno de entusiasmo organizaba el proyecto que se alejaba de la fantas√≠a para convertirse, no sin pocos obst√°culos, en un hecho editorial.

El camino fue fatigoso. La Comisi√≥n Organizadora del III Congreso luch√≥ contra los atrasos editoriales, los problemas de poligraf√≠a y las soluciones de dise√Īo que a algunos siguieron sin entusiasmarnos. Finalmente, en octubre de 2017 la Editora Abril obsequi√≥ a los delegados que asistimos al Congreso el volumen. Los discursos de Fidel se acompa√Īaron de un pr√≥logo del intelectual cubano Abel Prieto, unas breves l√≠neas a modo de ep√≠logo del entonces presidente de la AHS, Rubiel Garc√≠a, y una introducci√≥n, tambi√©n breve, en la que Elier expone algunos aspectos generales y evoca la ‚Äúconcepci√≥n totalmente revolucionaria en la manera de relacionarse el l√≠der de la Revoluci√≥n con los artistas e intelectuales cubanos‚ÄĚ.

En realidad, los tres textos que acompa√Īan los discursos formulan una evidencia en relaci√≥n a las caracterizaciones, interpretaciones y proposiciones sint√©ticas que han acompa√Īado al pensamiento de Fidel. Por mi parte intentar√© esbozar algunos comentarios que pueden facilitar otros acercamientos. No poseen en s√≠ mismos un alcance reflexivo. Siento, sin embargo, pueden contribuir al contrapunto con las ideas m√°s importantes que traslad√≥ en sus palabras. Son apenas apuntes para un debate. Lo m√°s significativo queda a buen resguardo para cuando se produzca el encuentro del lector con esta obra.

Por el destinatario que recibe por vez primera estos textos, quisiera comenzar. Si lo acompa√Īa una voluntad cr√≠tica Fidel y la AHS puede estremecer sus certezas, inquietar sus sentidos y dejar abierta una v√≠a para repensar todo lo que entendemos en los marcos de la pol√≠tica cultural. Puede tambi√©n, en direcci√≥n contraria, ofrecer argumentos bastante √ļtiles para perpetuar el absurdo. Esto √ļltimo, si nos aferramos a par√°bolas que descontextualicen, o decidimos negar el terreno polis√©mico y √ļtil de la contradicci√≥n en la que Fidel aprendi√≥ a moverse con toda holgura.

Timoneadas desde un ejercicio pol√©mico, que guarde como denominador com√ļn la responsabilidad intelectual, estos discursos terminan desalojando los sillones que nos mantienen c√≥modos. Retoman, en un √°ngulo de admirable dimensi√≥n, el espacio central que por derecho propio corresponde a la cultura en la Revoluci√≥n. Las palabras de Fidel destruyen los tabiques falsos entre estos dos universos tan conflictivos. Instalan a su vez una representaci√≥n que hincha la necesidad de retomar lo que Armando Hart desesperadamente defend√≠a como ‚Äúla cultura de hacer pol√≠tica‚ÄĚ.

La mayor√≠a de los planteamientos, debemos se√Īalar como segundo aspecto, se inscriben en el centro de una condici√≥n cultural reforzada por el mundo social que emergi√≥ con la Revoluci√≥n. Genuinamente liberadora y resistente. Una condici√≥n que hubo de someter y someterse a la reconfiguraci√≥n sistem√°tica de los mecanismos, alcances y plataformas que crecieron junto al nuevo sujeto revolucionario. Plantearse relaciones de poder m√°s horizontales e interpretaciones osadas. Luchar por fijar un estatuto antropol√≥gico y una visi√≥n procesual de sus componentes. En esencia, de acuerdo con Fanon, sentirse obligada a encarnar y corresponderse con todo el cuerpo de esfuerzos hechos por el pueblo, en la esfera del pensamiento para describir, justificar y alabar la acci√≥n mediante la cual ese pueblo se cre√≥ a s√≠ mismo y se mantiene en existencia.

Los dos discursos son portadores de un lenguaje coloquial y a veces de estilo pedag√≥gico. Reunido con creadores, esencialmente artistas y escritores, Fidel dedica el grueso de sus reflexiones a insistir en el ‚Äúestado pol√≠tico de pueblo‚ÄĚ, en ‚Äúlas condiciones excepcionales de la masa‚ÄĚ, en ‚Äúla necesidad de mezclarse con el pueblo y sus problemas‚ÄĚ, en la actitud del ciudadano com√ļn. ¬ŅNo ser√≠a √ļtil preguntarnos por qu√©?

Los emplazamientos, que no son pocos ni ligeros, tocan las fronteras de la institucionalidad de la cultura, su poder real de representación de los gremios, los mecanismos de concertación, la participación orgánica de los creadores en el entramado de decisiones que mueven la maquinaria. Con todo desprendimiento Fidel habla de los problemas tangenciales que reproduce el funcionamiento de feudos aislados en la política cultural y que son eficaces para profundizar el océano de incoherencias que tiende a lastimar este ecosistema.

Replantea el papel de la AHS y la UNEAC. Las define como organizaciones sociales. Subraya el hecho de que las organizaciones sociales no est√°n subordinadas al aparato institucional, de ah√≠ la necesaria coordinaci√≥n entre ambos actores. Deja expl√≠citamente formulado un problema hasta hoy desatendido: d√≥nde quedan, qui√©nes representan a los que hoy no son miembros de la AHS y la UNEAC. Con todos los √©nfasis posibles respalda la preferencia de ‚Äúlos errores de tener mucha libertad, a los inconvenientes de no tener ninguna.‚ÄĚ

Ambas intervenciones tienen lugar en momentos muy particulares de nuestra historia. El 12 de marzo de 1988: un a√Īo antes de su importante discurso del 26 de julio de 1989 cuando vaticin√≥ el desmerengamiento de la URSS corr√≠a ya el proceso de rectificaci√≥n de errores; es un hecho el viraje estrat√©gico en las discusiones y la concepci√≥n en torno al modelo de desarrollo. Fecha en que Fidel mismo est√° aceleradamente rescatando al Che y se intentaba retomar el dise√Īo de un socialismo con caracter√≠sticas propias.

El 18 de octubre de 2001: ya la Batalla de Ideas está en desarrollo, ha iniciado la municipalización de la educación superior, la universalización del conocimiento asume el desafío de la informatización de la sociedad, se intenta reproducir un movimiento de masas en apoyo a un nuevo modelo de transición socialista, en medio de una ofensiva ideológica orientada al rescate de valores revolucionarios y antimperialistas tras las grietas del Período Especial, dando paso a programas concretos de recuperación en todos los órdenes, visibilizando un estamento de vanguardia con la nuevas generaciones e intentando, sobre todo, que la recuperación espiritual se anticipe a la recuperación material y logre contribuir ella.

Un √ļltimo comentario. Se ha extendido bastante la tesis que subraya la intervenci√≥n del 30 de junio de 1961 en la Biblioteca Nacional como el texto program√°tico y fundador de nuestra pol√≠tica cultural. Si fuera correcta, omitir√≠amos el cuerpo de consideraciones contenido en el autoalegato que se convirti√≥ en el Programa de la Revoluci√≥n. Es una simple convocatoria a pensar en ello.

En La Historia me Absolver√° estaba ya vertida la suerte democratizadora, de anch√≠simo alcance y visi√≥n sociol√≥gica del movimiento cultural al que aspir√°bamos. All√≠ no se habla, es cierto, del racimo de las Bellas Artes ni de las corrientes literarias. Mas se define el concepto de pueblo. Se ahonda en la problem√°tica martiana de la Naci√≥n. Se pacta la visi√≥n de futuro de una vanguardia que busca compatibilizar el universo de aspiraciones y proyectos individuales, con la moral, la pol√≠tica y los sue√Īos colectivos que antepon√≠a en sus realizaciones pr√°cticas la Revolucion.

Resulta inexacto pasadas seis décadas insistir en la apreciación limitada de que en esa reunión se dilucidaban presupuestos estéticos. La verdad la dominamos hoy. El marco, la convocatoria y los conflictos que desembocaron en la cita de algunos intelectuales con Fidel y otros dirigentes revolucionarios, sacó a la superficie un enfrentamiento por el poder entre dogmáticos, liberales y también oportunistas. Por cierto, en su intervención del 2001 Fidel deja la mesa servida para que nos impliquemos en explorar con profundidad esas dicotomías.

El texto de aquel temprano junio de 1961 es por s√≠ mismo la columna vertebral de la inmensa mayor√≠a de los asuntos que Fidel enfoca en los discursos que esta compilaci√≥n nos propone. Como es de esperar, √©l logra, a pesar de nosotros mismos, vencer las descontextualizaciones, las deformaciones que sirvieron de base para la gris√°cea marca que acompa√Ī√≥ a la cultura en los 70 y que de vez en cuando asoma en la gaveta de alg√ļn bur√≥crata. No por acostumbrados deja de sorprender la capacidad dial√©ctica para escapar a los mecanicismos y no dejarse atrapar en las limitaciones propias de todo lo que es iniciador y por ende experimental. Reconoce el valor hist√≥rico de aquellas ideas, pero no duda en afirmar que estamos ‚Äúen una √©poca nueva y tenemos que aplicar a la cultura el principio de soluciones nuevas a problemas viejos, y soluciones nuevas a problemas nuevos‚ÄĚ.

En el cuadro de una sociedad es preciso no menospreciar lo indirecto. Las lecturas correctas entre lo fenoménico y lo esencial son imprescindibles. Las interpretaciones complacientes no nos ayudan mucho. La narrativa del presente solo puede autentificarse buceando profundo en las oscuras cavernas de la memoria.

Gracias al trabajo del investigador Elier Ram√≠rez, estos discursos llegan ahora remontando la escala del tiempo. Los que nos vamos incorporando al campo intelectual y sus pr√°cticas podremos recurrir a ellos para mediar en los contextos pol√≠ticos, materiales e ideol√≥gicos, con el √ļnico fin de crear nuestra obra. Desde ella hacer retroceder vertiginosamente las fuerzas del conservadurismo, la rutina y la restauraci√≥n neoliberal que se esconden bajo el manto redibujado de la neutralidad de la cultura, que sabemos no existe.

Las reflexiones de Fidel penetran ahora con fuerza tel√ļrica en esa contradicci√≥n. Para dicha colectiva funcionan como recurso de aprendizaje. Plantean un problema inacabado. Sirven de sost√©n para que completemos nuestra perspectiva irregular de los hombres y las cosas. Sin empecinamientos. Asumiendo que la rectificaci√≥n siempre puede liberarnos. Comprendiendo que ‚Äúm√°s que decir nuestras verdades, hay que ir a los lugares a escuchar y aprender de las verdades de los otros.‚ÄĚ