Festival del Caribe


Entre luces y sombras

Sección de audiovisuales de la AHS en Santiago de Cuba

A Frank Lahera O`Calaghan, presidente de la sección de audiovisuales de la AHS en Santiago de Cuba uno lo ve siempre con cámara en mano. Esa eterna amiga que deja instantáneas de lo hermoso a través del lente no lo abandona, como la guitarra a un trovador. De los momentos difíciles salen las grandes soluciones dijo un gran pensador y al parecer los jóvenes creadores utilizaron muy bien esta frase para repensar la Asociación desde diversas miradas. Frank no siente miedo de decir verdades del funcionamiento de su sección, resultados y debilidades.

‚ÄúTen√≠amos varios objetivos trazados, entre ellos lograr comunicar la creaci√≥n santiaguera en festivales nacionales y extranjeros; incentivar la creaci√≥n individual de los asociados para potenciar el intercambio con colegas de otros lugares y espacios, lo que posibilita nuevas formas de animar, despertar otras inquietudes art√≠sticas. Esto se ven√≠a trabajando desde el a√Īo anterior con la creaci√≥n de un Festival Nacional de Videoarte, que se logr√≥ gracias al apoyo del Festival FAENZA de Colombia y sirvi√≥ de enriquecimiento creativo y espiritual a los realizadores de la ciudad.

Fotos: Tomadas de perfil El Creador

‚ÄúAdem√°s, ten√≠amos la intenci√≥n de generar di√°logo con otros creadores, por ejemplo, quer√≠amos proyectar una retrospectiva de la edici√≥n anterior del Almac√©n de la Imagen, eso sumado a conferencias. Logramos traer, lo que fue un experimento, una retrospectiva de la Muestra Joven del ICAIC en noviembre de 2019 durante cuatro d√≠as. Despu√©s se pens√≥ que la Muestra pod√≠a presentarse en diferentes partes del pa√≠s, pero esa idea surgi√≥ aqu√≠ en Santiago. Buscamos la manera de traer realizadores nacionales e internacionales para que impartieran conferencias. Nos hab√≠a confirmado su presencia Jorge Molina con un taller intensivo de guion durante cuatro d√≠as; Alejandro Alonso, ganador en el Festival de Cine de Lima, Per√ļ, nos iba a dar un curso de fotograf√≠a, pero lleg√≥ la COVID-19 y se pospuso todo.

‚ÄúEsto surgi√≥ gracias a la relaci√≥n que tenemos con la Muestra Joven de que importantes creadores vengan a Santiago a ofrecer sus conocimientos. Tambi√©n quer√≠amos traer a realizadores de Camag√ľey, Granma, con muy buen trabajo en lo audiovisual.‚ÄĚ

‚Äď¬ŅC√≥mo logras establecer un v√≠nculo con la Muestra Internacional de Videoarte FAENZA?

Somos como una especie de subsede de esa muestra. Surgió en Bogotá, Colombia, y al ser participante le hablé de la posibilidad de insertarnos y ellos aceptaron, vinieron al Festival del Caribe y decidieron hacer algo fijo. Por la pandemia queríamos hacer este encuentro ahora en octubre, pero lo pospusimos para abril de 2021.

Queremos incluir un sal√≥n de artes visuales en Bogot√° y que Santiago de Cuba funja como puente, con el fin de dar a conocer el trabajo de los j√≥venes artistas. Si lo logramos hacer, trataremos de hacer una muestra itinerante que pase tambi√©n por Camag√ľey y La Habana.

Fotos: Tomadas de perfil El Creador

‚Äď¬ŅQu√© soluciones encontr√≥ la secci√≥n de audiovisuales para continuar creando en medio de la COVID-19?

Trabajamos en las redes sociales. Ahí realizamos ciclos de cine experimental, videoarte, a través de secciones llamadas Ventana Cine, Ventana Perfomance. Presentaron materiales Yuri Seoane, Carlos Gil Calderón, Yunior Frómeta y yo. Cuando se flexibilizaron las medidas hicimos una jornada de cine santiaguero La Mirada Inquieta, realizada en el Cine Cuba como sede principal.

Fueron cuatro días con encuentros teóricos, cine más convencional, documental, animación, y luego se insertó el cine experimental. El objetivo principal con esta jornada fue crear más adelante un festival de cine en Santiago de Cuba, con una buena organización, sin favoritismos, potenciando la creatividad, la experimentación y el buen arte.

‚Äď¬ŅC√≥mo valoras la producci√≥n audiovisual de los j√≥venes miembros de la AHS en este territorio?

‚ÄúTe puedo decir que la producci√≥n es bastante pobre. Ahora, quiz√°s de 20 asociados est√°n produciendo cuando m√°s tres. Al parecer est√°n en la AHS por estar y ya lo hemos hablado en el ejecutivo. Estamos buscando que se activen, que se inquieten por su realidad y hagan arte. Hacia esa direcci√≥n va nuestro trabajo.‚ÄĚ

Con luces y sombras la sección de audiovisuales de la AHS en Santiago de Cuba necesita encontrar caminos para la creación. No por gusto se potencia los concursos y becas de la Asociación, con el objetivo de visibilizar el quehacer artístico de los jóvenes creadores. Definir quiénes desean ser parte de esta organización y hacer que su conducta se corresponda como artistas, es uno de los objetivos de esta sección. Frank Lahera no se muerde la lengua y nos traza un camino. Hay que buscar esos puentes y no esperar a que alguien los haga.


Confesiones del poeta o Jes√ļs Cos Causse frente al espejo del tiempo¬†

Las confesiones m√°s conocidas, sin duda, son las judiciales y las religiosas. La primera es la declaraci√≥n que, sobre lo sabido o hecho, hace alguien (testigos, acusados‚Ķ) voluntariamente ‚Äďo no‚Äď o preguntado por otro (abogado‚Ķ) ante la autoridad judicial. En la segunda alguien (el penitente) declara al otro (el confesor), los pecados cometidos, que a la postre ser√°n perdonados a trav√©s del mismo Dios u otra deidad. Quiz√°s entre ambas formas de confesi√≥n la similitud m√°s expedita sea el acto declaratorio en aras de lograr, finalmente, la absoluci√≥n (indulto‚Äďperd√≥n).

Ambas procuran, tomando como punto de partida al sujeto de la confesi√≥n ‚Äúen estado de crisis,‚ÄĚ establecer una forma (acci√≥n) de comunicaci√≥n, hasta cierto punto dial√≥gica, donde la palabra cobra fuerza como expresi√≥n, entre otras esencias de la ecolog√≠a interior del ser humano, de sus valores personales. Procuran, adem√°s, recuperar ‚Äúalgo‚ÄĚ ll√°meseme libertad, felicidad, goce, tranquilidad‚Ķ, ¬†o sea, llegar a un estado deseado, presumiblemente de bienestar espiritual. Entonces si se suscribe la afirmaci√≥n, que la comunicaci√≥n es un arte ‚Äďel de lograr el impacto interpersonal‚Äď, la confesi√≥n puede ser asumida como tal: un arte ‚Äďherramienta‚Äď para la expiaci√≥n (reparaci√≥n, enmienda, satisfacci√≥n, compensaci√≥n), incluso la sanaci√≥n. ¬†

As√≠ lo han entendido artistas y escritores cuyas obras giran en torno al tema de la confesi√≥n. En 2016, Gideon Jacobs y Gregor Hochmuh, dos artistas radicados en Nueva York, pusieron en pr√°ctica un pol√©mico proyecto art√≠stico denominado Confessi√≥n,[1] un mecanismo de confesi√≥n a trav√©s del cual las personas pod√≠an declarar ese secreto impronunciable o bien, funcionar como receptores de las m√°s oscuras revelaciones. Esta experiencia‚Äďexperimento dio cuentas de la necesidad que muchas personas ten√≠an de expresarse, de externalizar sentimientos. M√°s atr√°s en el tiempo, la pensadora, fil√≥sofa y ensayista espa√Īola Mar√≠a Zambrano en su obra La Confesi√≥n: g√©nero literario (1943), planteaba las claves que encierran un lenguaje del sujeto entendido como confesi√≥n, que se comunica en ¬†‚Äďa trav√©s de‚Äď la escritura bajo el secreto y la soledad.

Los ejemplos anteriores mucho tienen que ver con la poes√≠a, a la que le es consustancial ‚Äďo le ata√Īe‚Äď tales sensibilidades inherentes a la expresividad humana. En este sentido, la poeta y profesora santiaguera Ileana Rosabal, en la introducci√≥n al libro Confesiones del poeta (Editorial Oriente, 2006), de la autor√≠a de Jes√ļs Cos Cause, tra√≠do a colaci√≥n a prop√≥sito de la edici√≥n homenaje al Festival del Caribe, dijo que la poes√≠a, al menos lo concerniente al aspecto creativo, ‚Äúno ser√° nunca un rito colectivo, que ella ha nacido y ha de extinguirse con el hombre solitario‚ÄĚ, que independientemente que el autor la denomina ‚Äúpordiosera de la soledad‚ÄĚ, tambi√©n nos salva del olvido. Algunos opinan que la poes√≠a es propensa a convertirse en un hecho colectivo toda vez que, en lecturas o recitales, se comparten los textos. Ciertamente es v√°lida esta forma para involucrarse, esencialmente, con el poema.

En este poemario de Cos Causse, el ritual solitario est√° cargado de voces, lo cual se percibe cuando se recorren sus l√≠neas. Quiz√°s porque es un pleno ejercicio de confesi√≥n y de comunicaci√≥n con el otro ‚Äďcon su otro‚Äď: el n√°ufrago, hu√©rfano, son√°mbulo, artesano esp√≠a del amor. Quiz√°s porque no est√° escrito por el poeta que se sienta en una piedra/ a esperar la soledad y la muerte, sino por el poeta que hace un examen de conciencia, ante el inminente crep√ļsculo, revisitando hermosos fantasmas, que de un modo u otro le ir√°n dictando las premisas para encontrar las palabras entre los escombros/del tiempo y las incertidumbres de la historia.

Cos Causse o El Quijote Negro si se prefiere, del cual el próximo mes de octubre del presente 2020 se estará conmemorando el aniversario 75 de su natalicio, encontró las palabras, además de entre los escombros del tiempo, en la ciudad de Santiago y en el pasado histórico del Caribe, sus islas, su gente. 

As√≠ explic√≥ los derroteros del presente y entendi√≥, como pocos, las po√©ticas de esta regi√≥n geogr√°fica cultural. Ello le llev√≥, por ejemplo, a gestar Encuentro de Poetas del Caribe y el Mundo, en el contexto de la Fiesta del Fuego, espacio donde a√ļn se sigue promoviendo la literatura y la integraci√≥n cultural caribe√Īa. Sobre esto daba cuentas Pedro L√≥pez Cervi√Īo, editor de una buena parte de su obra, en el paneg√≠rico dedicado a este embajador de la poes√≠a titulado Fuegos que arman la luz XI.[2] En √©l acotaba que era un poeta ‚Äúins√≥litamente vivo a pesar de la muerte, conocedor a fondo de los rumbos de las luci√©rnagas del Caribe.‚ÄĚ

El Caribe, constante en la obra de Cos Causse, es sin√≥nimo de resistencia, de modo que la resistencia (cultural): reconstrucci√≥n hist√≥rica de expresiones diversas y unidad, es asumida en el libro de manera casi natural. El poeta, una especie en peligro de extinci√≥n, habla desde estas claves, no se arrepiente de lo que ser√° su √ļnico delito (pecado) probable: buscar el amor a toda costa. As√≠ lo anuncia en ‚ÄúConfesiones a Saint-John Perse‚ÄĚ: Como un delincuente /voy a violar tu ventana/y robarte el coraz√≥n/ y estar√© preso en tu recuerdo. Saint-John Perse, premio Nobel de Literatura 1960, es un nombre venerado por mucho poetas del orbe, cuyos versos Y es la hora, ah poeta, de declarar/tu nombre, y tu nacimiento y tu raza constituyen en Confesiones‚Ķ un leitmotiv para (re) construir la historia de ese hombre‚Äďpoeta caribe√Īo, viajero en mar a la deriva/‚Ķel Crusoe conversando con su fantasma [‚Ķ] bautizado con la sangre de un animal sacrificado/ en una ceremonia entre tambores.

Saint-John Perse estuvo en la lista de √≠dolos (literarios, intelectuales y pol√≠ticos) de Cos Causse junto a Roque Dalton (poeta activista pol√≠tico e intelectual), Pedro Mir (poeta nacional de Rep√ļblica Dominicana), Aim√© C√©saire (ide√≥logo del concepto de la negritud), Luis Pal√©s Matos (escritor puertorrique√Īo), y Federico Garc√≠a Lorca. Los hace desfilar (los convoca‚Äďexorciza) en este poemario que fuera publicado un a√Īo antes de su muerte, sobre la cual presagi√≥: me voy a morir el siglo XXI. ¬†

En 2007 m√≠sticamente se despidi√≥. Seg√ļn el escritor y profesor universitario Jos√© Millet Batista, su muerte fue por ‚Äúalegr√≠a incontenible de su viol√≠n roto [‚Ķ] de ni√Īez, [‚Ķ] de poes√≠a‚ÄĚ.[3] Entonces no resulta desacertado subrayar que Cos entreg√≥ su poes√≠a como una oraci√≥n, como ¬†balanza entre el recuerdo y el olvido a juzgar por su poema dedicado al poeta y activista pol√≠tico haitiano Paul Laraque.

Confesiones‚Ķ no escapa, por suerte, de las imaginer√≠as y fabulaciones del bardo que dominaba un estilo singular√≠simo del lenguaje dentro del panorama literario insular. En este se vislumbra un halo testamental que ir√≠a a verse a la postre en Cr√≥nica del crep√ļsculo (Ediciones Santiago, 2012), definitivamente su testamento po√©tico. Por lo tanto, no pod√≠a ser de otro modo, se registran en 66 cuartillas sus temas m√°s recurrentes: la vida (una pesadilla), la muerte, la soledad, el tiempo, los sue√Īos, el amor (un cicl√≥n sin br√ļjula. Un problema de la primavera), el misterio del hombre, la religiosidad popular, los poetas, la poes√≠a misma. En sus propias palabras: Todo aquello que explicara, de alguna forma el mundo y una definici√≥n para justificar lo que se hace y la propia existencia.[4]

Asimismo, tambi√©n destaca la muerte ‚Äď el gran tema universal‚Äď por la carga imaginativa que sugieren la belleza y el horror del fen√≥meno, que adquiere relieves muy particulares dentro de esta obra, en tanto desfilan no la muerte, sino las muertes, lo que se encargar√° de introducir desde los propios t√≠tulos Epigramas y epitafios, Difuntos y sepelios, Testimonio del tiempo, Imagen de libertad de Arriba, Imagen de Ignacio V√°zquez, entre otros. Su presencia y preeminencia se mueven en los poemas, cual asidero filos√≥fico, a veces claramente otras entre l√≠neas y puede decirse que hasta con obsesi√≥n (la obsesi√≥n de muchos poetas), entendi√©ndola en su Elogio y eleg√≠a a Federico Garc√≠a Lorca como: ‚Äúuna met√°fora [‚Ķ] una m√°scara bell√≠sima. / [‚Ķ] la imagen mas perfecta entre el hombre y la naturaleza‚ÄĚ. El rostro que vimos la √ļltima vez en La diosa de la ciudad. Una flor y un epitafio, destaca en Identidad. Es, por sobre todas las cosas, la muerte como motivo de significaci√≥n cultural.

Groso modo, en el discurso po√©tico de Confesiones‚Ķ subyace un lirismo atendible y hasta experimental. Es por ello que el citado poema a Federico Garc√≠a Lorca se asemeja a un ‚Äúlargo‚ÄĚ ensayo po√©tico en el que magistralmente, se resumen las ideas de los textos anteriores, sin desde√Īar el rejuego simb√≥lico y hasta las conexiones e impronta con sus √≠dolos. No menos importante son las coordenadas expuestas del acto po√©tico, en sus definiciones ‚Äďjuicios de gran valor‚Äď sobre poes√≠a: La poes√≠a ser√° siempre/ Una semilla/ Que germina. / [‚Ķ]. La poes√≠a es el espejo del tiempo.

Al poeta y periodista¬† Reinaldo Cede√Īo, uno de sus afortunados entrevistadores, en la entrevista Y Dios estuvo de acuerdo le revelar√≠a: La poes√≠a es un misterio del hombre. Creo que afortunadamente nadie, ni los mismos poetas, saben qu√© cosa es. Quiz√°s el d√≠a que se sepa, comience el fin. Uno tiene que explicarse de alguna forma el mundo y todos buscan una definici√≥n para justificar la propia existencia.[5] Sobre el poema, como forma de expresar la poes√≠a, acotar√≠a: Cuando escribo un poema no me propongo que sea largo o corto. Termina cuando cesa la imaginaci√≥n. Se antoja acercarse a Confesiones‚Ķ como un largo e ininterrumpido poema.

Notas y referencias bibliogr√°ficas

[1] Alejandro I. L√≥pez: El proyecto «art√≠stico» que te har√° confesar y escuchar los m√°s oscuros secretos. Disponible en https://culturacolectiva.com/arte/el-proyecto-artistico-que-te-hara-confesar-y-escuchar-los-mas-oscuros-secretos

[2] Disponible en  http://www.uneac.org.cu/secciones-periodisticas/resenas/fuegos-que-arman-la-luz-xi.

[3] Texto Completo. Disponible http://www.afrocubaweb.com/jesuscos.htm

[4] Reinaldo Cede√Īo Pineda: Jes√ļs Cos Causse: el tiempo nos devora. Disponible en

https://oncubanews.com/cultura/literatura/el-quijote-negro/

[5] Reinaldo Cede√Īo Pineda: Y Dios estuvo de acuerdo o la entrevista recuperada a Jes√ļs Cos Causse. La Jiribilla # 773, 30 de abril al 6 de mayo de 2016. Disponible en

lajiribilla@cubarte.cult.cu

http://www.lajiribilla.cu/articulo/y-dios-estuvo-de-acuerdo-o-la-entrevista-recuperada-a-jesus-cos-causse


Almas Nuevas y el Caribe que nos une

Del 3 al 9 de julio vuelve el Festival del Caribe. En esta ocasi√≥n se presenta como una Edici√≥n Homenaje, una iniciativa que sentar√° las bases de la celebraci√≥n en 2021. El estado de excepci√≥n provocado por la COVID 19 ha impedido que la Fiesta del Fuego, como tambi√©n se le conoce, dinamite las arterias de Santiago de Cuba. Entonces, ¬Ņc√≥mo pensar y dialogar con los pueblos del Caribe? ¬ŅSer√° posible no dejar morir el esp√≠ritu del festival?

La Casa del Caribe, instituci√≥n rectora de la magna cita, ha dise√Īado una serie de acciones en pos de mantener vivo el evento. Dise√Īo enriquecido (como cada a√Īo) por los principales organismos y proyectos culturales de la provincia. El empleo de los nuevos medios y las plataformas digitales fue el camino seleccionado por su comit√© organizador para concretar el encuentro.¬† ¬†

Como ya es costumbre, la Asociación Hermanos Saíz en Santiago de Cuba se convierte en espacio de diálogo e intercambio del festival desde el quehacer orgánico de sus miembros. El programa paralelo, Almas Nuevas, se reafirma como el espacio más fértil/radical/e innovador entre los jóvenes que aspiran a un Caribe amplio y diverso.

  • ¬ŅQu√© es lo caribe√Īo? ¬ŅC√≥mo dialoga el arte contempor√°neo con los c√≥digos culturales de la regi√≥n? ¬ŅEs el Caribe un espacio de b√ļsqueda creativa para el arte de vanguardia? ¬ŅPor qu√© salvar nuestra identidad es salvar nuestros pueblos?

Durante estos d√≠as muchos creadores daremos respuestas a cada una de estas interrogantes. Repensaremos las distintas formas de expresar ‚Äúlo caribe√Īo‚ÄĚ desde √°reas investigativas, creativas y multidisciplinarias, que son transversales a las nociones antropol√≥gicas, est√©ticas, sociales y pol√≠ticas que representan la regi√≥n. ¬†

El p√ļblico tendr√° acceso al programa de la AHS a trav√©s de las plataformas institucionales de la filial en Santiago de Cuba (la p√°gina de Facebook y el canal de YouTube).

Entre las acciones m√°s significativas destacan:

Ventana Performance

Días 3, 4, 5, 6 y 7/Hora 10:00 a.m.

Invitados: Yuri Seone/Frank Lahera/Edgar Brielo/Carlos Gil Calderón

Foro Online El Cuerpo político: Identidad, arte y renovación en la imagen del Caribe

Día 5/Hora 3:00 p.m.

Invitados: Colectivo Muestra Internacional de Videoarte FAENZA  (Colombia)

Concierto Online del grupo Yerba Buena

Día 9/Hora 5:00 p.m.

El Festival del Caribe es un suceso que trasciende a Santiago de Cuba y sus habitantes. Aun cuando se gesta desde las instituciones de la ciudad, su proyección responde a una condición de país. Cuba es el Caribe. Los esfuerzos por mantener espacios tan vitales como estos muestran la voluntad de mantener el diálogo con los pueblos de nuestra zona geográfica. Un diálogo regido por la cultura y el arte. Un terreno que nos hace diferentes pero que nos une. Un terreno donde los hombres aprenden a respetar sus diferencias porque en ellas yacen sus verdades y fortalezas.

Los j√≥venes creadores debemos estar prestos para formar parte de ese di√°logo. Todo cuanto sucede en el mundo del arte y la cultura es territorio para la AHS, es territorio para la vanguardia. Es el Caribe una regi√≥n f√©rtil para convertir nuestros sue√Īos en una obra humanamente posible. ¬†¬†¬†


Rap a lo tricolor: una escena musical con sabor local

Cantar, saltar, bailar, tomar, pinchar la pista de discos, alzar la voz en responsorio cantado cuando el int√©rprete convite, levantar un brazo en se√Īal de apoyo, moverlo de arriba hacia abajo, ladearse la gorra y hacer todo esto imbuidos en frases como ‚Äút√°’mo aqu√≠‚ÄĚ o ‚ÄúI don¬īt believe in Babilon‚ÄĚ, dice mucho de la salud de la escena rap-reggae en Santiago de Cuba. Si bien resultar√° propicio acercarse a esta producci√≥n musical en un momento en que sus m√ļsicos, apoyados por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, mantienen sus propuestas y conforman una comunidad ya con m√°s de 20 a√Īos en cocci√≥n.

La mirada que propongo no se dirige a analizar precisamente su desarrollo zigzagueante, sino hundir las raíces en su rótulo mixto. En suma, diseccionar las razones que conducen a entender dicha escena bajo el título rap-reggae, en vez de separarla en virtud de cada género musical constituye el tema central del presente texto.

Las huellas de profunda afinidad entre artistas de rap y de reggae se observan tanto de forma explícita como cuando se profundiza en su análisis. Enumero algunas de las pistas que permiten visualizar la estrecha sintonía:

(1) La continua colaboración fuera y dentro del estudio musical que conduce a featurings bajo el predominio de uno de ambos ritmos pero con la inclusión de sendos tipos de intérpretes;

(2) sus relaciones m√°s expl√≠citas sobre el escenario, tan comunes en pe√Īas o en propio patio de la AHS santiaguera;

(3) la incorporaci√≥n de accesorios est√©ticos procedentes de los movimientos culturales vecinos, hip hop y Rastafari, en la creaci√≥n del estilo visual, por ejemplo, cuando los raperos usan alg√ļn elemento tricolor verde, amarillo y rojo;

(4) la propia identificación personal con tales culturas vecinas y su expresión artística mediante la canción, por ejemplo, cuando la concepción Babilonia procedente de Rastafari adquiere importancia en el discurso del rap;

(5) por √ļltimo, el compartir ideas comunes contenidas en sendas culturas, por ejemplo el ideal antirracista y la re-significaci√≥n de la deuda¬† cultural cubana con √Āfrica.

No es intención de esta autora abordar con todo el peso de la semiótica, la sociología y la historia, las peculiaridades de la escena antes citada. Los límites editoriales del texto no lo permitirían. Sin embargo, declarar los hechos fundamentales que conducen a una escena mixta, sí posibilita transitar por un breve análisis culturológico donde salta uno de los sellos identitarios de una vertiente musical contemporánea con sabor local, de parecer folclorista para algunos, sinceros matices regionales para otros, e indudable enlace de tradición y actualidad.

Ante todo, considero preciso puntualizar el significado de escena musical, cuya utilizaci√≥n en el contexto cubano le debe mucho al periodista y cr√≠tico musical Joaqu√≠n Borges Triana. Constituye una de las √ļltimas conquistas terminol√≥gicas del post-subculturalismo contempor√°neo, probablemente gracias a su c√≥moda amplitud significativa. Esta d√≠ada, alcanza mayor√≠a de edad en los predios del periodismo musical, pero son los soci√≥logos post-subculturales, especialmente dedicados a la m√ļsica, quienes en la postrimer√≠as del siglo XX elaboran un marco te√≥rico para explicar las comunidades de consumidores y productores musicales, una de las formas de contrastar con el enfoque sustentado en la disecci√≥n clasista inherente a los cl√°sicos subculturalistas de Birmingham.

Foto cortesía del artista Edgar Brielo. Patio de la AHS durante Festival de hip hop. 2016

De esa manera, junto a subculturas, culturas juveniles, culturas de club, tribus y neo-tribus, llega a bien posicionarse los enclaves conceptuales y emp√≠ricos de la escena musical. Aunque su procedencia sociol√≥gica se deriva de las investigaciones de Barry Shank y las del canadiense Will Straw (1991), es el √ļltimo quien alcanza mayor repercusi√≥n en las investigaciones sociales de m√ļsica.

En s√≠ntesis, la escena musical se conforma tanto por la comunidad flexible y porosa de productores y consumidores de alg√ļn ritmo en espec√≠fico, como por sus enclaves espaciales fundamentales, sus redes de producci√≥n, distribuci√≥n y comercializaci√≥n, el movimiento n√≥madas de los seguidores de dicha m√ļsica, y una comunidad de gusto con base en un g√©nero o como aqu√≠ se observa, g√©neros en espec√≠fico, comunidad de membranas m√≥viles, inclusivas y cambiantes.

Una vez entendida la escena como una relaci√≥n en movimiento entre los creadores y su p√ļblico, vale volver la mirada hacia la historia de los g√©neros musicales que nos ocupan. El acontecer del rap santiaguero se ha trenzado con otros movimientos musicales que florecieron en el Caribe hacia finales del siglo XX. Primero el reggae, luego el raggamuffin, su variante el dancehall, e incluso el incipiente reguet√≥n, acompa√Īaron los √°nimos creativos que hacia las postrimer√≠as de la d√©cada del 90 e inicios del nuevo milenio motivaron a varios j√≥venes a destacarse en el estilo recitativo con inclusi√≥n de jergas caracter√≠stico de la canci√≥n de rap.

Si miramos a fondo, hallaremos que las conexiones entre el reggae, sus derivados sonoros y el rap, ya hab√≠an sido forjadas entre los padres de estos ritmos. El profesor estadounidense Mickey Hess, por ejemplo, recuerda que el rap halla ra√≠ces en la pr√°ctica art√≠stica del toasting jamaicano, una forma en que los DJ de Kingston animaban aquellas fiestas informales de barriadas al margen conocidas como sound system. Si a ello le sumamos que todos los g√©neros mencionados constitu√≠an, de alguna forma, cr√≥nicas sociales donde se plasmaba el pensamiento cr√≠tico de sectores pobres as√≠ como su espiritualidad o, en el otro extremo, se vert√≠a un discurso nihilista, l√ļdico y con alto contenido sexual, tambi√©n como parte de una subjetividad social que describ√≠a un pretendido estilo de vida, entonces, las conexiones son evidentes.

Lo cierto es que la hist√≥rica mixtura entre creadores del rap y reggae adquiere un cariz m√°s s√≥lido en el caso santiaguero y las primeras sospechas de este hecho emergen cuando nos percatamos del afianzamiento del reggae en el gusto popular de la ciudad, am√©n de involuntarios desconocimientos en las herramientas de investigaci√≥n social como las encuestas de consumo. Las causas deber√≠an rastrearse en el apego emocional y cultural del santiaguero a la cultura y sonidos caribe√Īos, pero, una aseveraci√≥n as√≠ parecer√≠a pecar de folclorismo. Con ella, se pretende poner en debate el esencialismo de nuestra identidad que, en tiempos actuales de hibridaci√≥n cultural, se permea de variopintas influencias, de suerte que es preferible aportar datos en los cuales se explicite la incidencia de lo reggae en la ciudad.

Los investigadores Samuel Fur√© y Mar√≠a Elena Orozco recuerdan que la llegada de estudiantes caribe√Īos y entre ellos jamaicanos a universidades capitalinas y de Santiago de Cuba, as√≠ como el arribo en 1976 de obreros, tambi√©n con jamaicanos en sus plantillas, en busca de cursos de superaci√≥n; fueron hechos que estrecharon el contacto con la cultura de Jamaica y, por extensi√≥n, con el reggae. En este punto, el lector juzgar√≠a imperdonable la no menci√≥n de las oleadas inmigratorias jamaicanas hacia el Oriente cubano, antes de los pret√©ritos a√Īos 50 y el supuesto espaldarazo que pudieron proveer al gusto local por el reggae. Sin embargo, S. Fur√© responde al cuestionamiento con justicia cuando explica que al momento de la ascensi√≥n de este ritmo como m√ļsica popular, bailable y globalizada, ya dichos inmigrantes y su descendencia pose√≠an tal integraci√≥n a la estructura social cubana que el reggae era tan nuevo para ellos como para los dem√°s cubanos.

Promoci√≥n y portada del √°lbum de d√ļo Golpe Seko «Golpe Seko brothers» cortes√≠a del MC Darwin Sibadie. Su dise√Īo resalta los colores de la bandera Rastafari como alusi√≥n no s√≥lo a esta cultura sino tambi√©n al Caribe.

Considerado sobremanera por m√ļsicos, integrantes de Rastafari y estudiosos de procesos culturales en la regi√≥n Este de Cuba, otro elemento que ha cimentado el gusto en el reggae ha sido la posibilidad de sintonizar estaciones radiales jamaicanas desde algunas zonas orientales, Santiago de Cuba entre ellas. S. Fur√© tambi√©n adiciona la influencia del turismo en los 80, que acerc√≥ m√°s la cultura jamaicana del momento a la cubana. Por √ļltimo, pero no menos importante, debo destacar siguiendo dicho autor, la influencia que dejaron algunos eventos donde conflu√≠an figuras del reggae internacional: el de Varadero, el Carifesta y el Festival del Caribe. Lo que no menciona este ex√©geta de la cultura Rastafari es que de los tres, el √ļltimo todav√≠a se lleva a v√≠as de hecho cada verano y su realizaci√≥n impacta directamente en la configuraci√≥n de la escena rap- reggae.

El desarrollo anual del festival o Fiesta del Fuego probablemente representa una de las motivaciones m√°s antiguas y reiteradas para llevar a cabo conciertos de rap y reggae, en conjunto con la AHS, como uno de sus espacios neur√°lgicos. Con este juicio no pretendo desconocer la convergencia, en el marco del evento, de numerosos ritmos tradicionales, caribe√Īos y latinoamericanos, empero, el car√°cter participativo de la m√ļsica urbana citada, esto es, la din√°mica relaci√≥n in situ de los artistas con su p√ļblico mediante el baile o cualquier otra manifestaci√≥n de sinergia colectiva, acent√ļa su significaci√≥n y conduce a la activaci√≥n de la escena puesta en la mira. Se explicar√≠a entonces por qu√© mientras se trova, la m√ļsica adquiere funci√≥n de tel√≥n de fondo, pero cuando se canta reggae, los part√≠cipes, otrora conversando, se levantan de sus asientos, cantan o corean al cantante mientras este repite alguna frase significativa como la inicial I don¬īt believe in Babilon.

Volviendo a mi objetivo inicial, creo necesario se√Īalar que la mayor parte de estas condicionantes no corresponden exclusivamente al territorio santiaguero, sino que, en relativas medidas se hallan diseminadas por el resto del pa√≠s. Por ejemplo, los estudiantes jamaicanos no solo arribaron a Santiago, sino tambi√©n a La Habana y, en menor escala, a otros territorios como Santa Clara.

Ahora bien, su convergencia en adici√≥n a los factores hist√≥ricos que funcionaron como puente de relaciones culturales con el √°rea caribe√Īa desde la √©poca colonial, s√≠ debe considerarse en su conjunto elemento exclusivo de esta ciudad. En mi consideraci√≥n, la comuni√≥n de todos ellos ha condicionado al sujeto social santiaguero, en especial una sensibilidad cultural que se aviene a la conciencia de caribe√Īeidad que mencionara un autor ya cl√°sico: Joel James. Se trata de una hist√≥rica disposici√≥n est√©tica con relieves caracter√≠sticos del Caribe que ha influido en buena medida en el gusto y, en consecuencia, en la creaci√≥n musical de la urbe.

No quisiera ahogar la interpretaci√≥n sobre la creatividad santiaguera en materia de m√ļsica con el lazo del determinismo cultural; por tanto, no pienso que todos los m√ļsicos santiagueros y los mel√≥manos expresen por fuerza el vaso conductor con dicha sensibilidad caribe√Īa. Aun as√≠, ha sido v√°lido analizar una escena musical donde la expresi√≥n caribe√Īa resulta palpable debido a la estrecha y s√≥lida relaci√≥n emocional y art√≠stica entre raperos y m√ļsicos de reggae.

Otra ejemplificaci√≥n de este v√≠nculo descansa en la frase meton√≠mica, probablemente oportuna, sostenida por algunos raperos que reza: ‚ÄúMientras La Habana mira al norte (o lo que es lo mismo, a Estados Unidos), Santiago observa al Caribe‚ÄĚ. La probable certeza o desmesura de esta frase no es lo importante aqu√≠, sino el hecho de hallar entre qui√©nes la afirman, identidades sustentadas en la auto-calificaci√≥n como parte activa de esta regi√≥n cultural.


Miembros del jurado Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra (2020)

Dra. C. Tamara Caballero Rodríguez. Profesora de la Universidad de Oriente (UO),
Santiago de Cuba.

Ha colaborado con instituciones como: Universidad de Chicago; Universidad de Alicante, √Āvila y Valencia en Espa√Īa; Universidades de Lisboa, Faro y Coimbra, en Portugal; Universidad de Sucre y Potos√≠, en Bolivia; Universidad Aut√≥noma de Zacatecas, M√©xico; Universidad Katyavala Bwila, Benguela, Angola, Universidad de Dusserdolf, Alemania; Universidad de Zurich, Suiza; Universidades de La Habana, Las Tunas, Villa Clara y
Holguín, en Cuba.
Es miembro comité académico de la Maestría en Ciencias Sociales y Pensamiento Martiano;, convocada por el Departamento de Sociología, de la Universidad de Oriente.
Formó parte de los proyectos de investigación: Proyecto Problemas sociolaborales del territorio, Proyecto Novoa, Proyecto La Ceiba, Proyecto Ismaelillo, Proyecto Mujer de
amor, Proyecto TSOC.SOS. (con resultados científicos relevantes).
Entre sus publicaciones destacan textos como: El problema de la conciencia. Editorial, Academia de Ciencias de la URSS. Leningrado.1988. (Edici√≥n en Ruso); La ideolog√≠a de la unidad martiana: una propuesta de justicia y paz. Memorias del Congreso LASA 98. Chicago. USA. (1999), en el cual particip√≥ como delegada y ponente. (Edici√≥n en Ingl√©s) (LIBRO de Memorias); La transformaci√≥n social en Cuba: proyectos innovadores. (Colectivo de Autores). San Juan, Universidad de Puerto Rico, 2010; Bio√©tica y medioambiente. Coautores. Editorial F√©lix Varela. La Habana. 2008; La sociolog√≠a de Jos√© Mart√≠: una concepci√≥n del cambio. La Habana, Editorial Centro de Estudios Martianos, 2017. (Coautora); La cultura preventiva como funci√≥n de educaci√≥n de la conducta social Experiencia cubana. Editorial Academia espa√Īola. 978-620-2-12838-4. 2018. Autora, junto con Omar Guzm√°n Miranda.
A estos se unen textos como Importancia de la familia en el trabajo social comunitario. Revista Santiago No 101 2004; Proyecto cultural martiano. Revista Santiago No 103, 2004; La concepción martiana de la mujer. En el libro Las mujeres en Cuba. Editorial Oriente, 2001; La incidencia de la selección de los oficiantes en la santería. Revista Santiago No 103, 2004.
Ha coordinado diversos grupos cient√≠ficos estudiantiles con un amplio horizonte investigativo desde una √≥ptica sociol√≥gica. En sus investigaciones ha abordado tem√°ticas como la influencia de las religiones populares en los ni√Īos, la formaci√≥n de valores, equidad de g√©nero y varias relacionados con la trascendencia y el legado del ideario martiano, fundamentalmente en aristas poco tratadas.

Dr. C. Omar Guzm√°n Miranda, profesor Titular, Universidad de Oriente (UO), Santiago
de Cuba.

Coordinador de la Maestría en "Ciencias Sociales y Pensamiento Martiano", del Departamento de Sociología, de la UO, maestría acreditada de Excelencia con 4 ediciones.
Ha impartido diversos cursos de Teor√≠as Sociol√≥gicas y Pensamiento Complejo en universidades extranjeras como: Universidad de Chicago; Universidad de San Petersburgo, Universidad de Sucre, Bolivia; Universidad Aut√≥noma de Zacatecas, M√©xico; Universidad de Valencia, Espa√Īa; Universidad de Alicante, Espa√Īa; Universidad de √Āvila, Espa√Īa, Universidades portuguesas (Lisboa, Coimbra, Faro), Universidad de Katyabala Bwila, Angola.
Entre las tesis que ha tutorado se encuentran: La selección de los practicantes de la Santería
(religión afrocubana); Tipología de la mujer en Cuba; El problema de la identidad en la
comunidad de El Cobre; El patrimonio cultural y la identidad nacional.
Varias de sus investigaciones se ha acercado a la concepción que sobre las féminas se tiene
en la sociedad: Tipología de la mujer en los marcos de una cultura machista (1998-2001).
También entre estas indagaciones científicas se encuentran trabajos relacionados las
prácticas de diferentes denominaciones religiosas: Proceso de selección de los oficiantes en
la Regla de Ocha y La formación de valores en las personas que practican el espiritismo y
la santería.
Coordin√≥ entre los a√Īos 2003-2014 el Proyecto Cultural Martiano ‚ÄúMart√≠ Pr√°ctico‚ÄĚ.
Aplicación del pensamiento martiano a los problemas sociales del territorio santiaguero.
Adem√°s ha participado en proyectos de Estudios Comunitarios en asentamientos
santiagueros como La Ceiba y Novoa, este √ļltimo premiado en Chile.
Cuenta con las publicaciones: El problema de la conciencia. Editorial Academia de
Ciencias de la URSS. Leningrado.1988.(Edición en Ruso); La ideología de la unidad
martiana: una propuesta de justicia y paz. Memorias del Congreso LASA 98. Chicago.
USA. (1999), en el cual participó como delegado y ponente. (Edición en Inglés) (LIBRO de
Memorias); El pensamiento sociológico, filosófico y político de José Martí como un
problema de la conciencia. Sucre- Bolivia, 2005 ISBN 3.1.876.05; La transformación
social en Cuba: proyectos innovadores. San Juan, Universidad de Puerto Rico, 2012.
(Colectivo de Autores); La sociología de José Martí: una concepción del cambio. La
Habana, Editorial Centro de Estudios Martianos, 2017. (Autor); Proyecto cultural martiano.
Revista Santiago, No. 103, 2004; La incidencia de la selección de los oficiantes en la
santería. Revista Santiago No 103. 2004.
Ha participado en eventos como: Congreso LASA 98. En la Universidad de Chicago,
USA. 1998; III Semana Social Católica. Cobre, Santiago de Cuba, 1998; Congreso “Por el
equilibrio del mundo‚ÄĚ. Palacio de las Convenciones. Ciudad de La Habana, 2004; Congreso
Iberoamericano de Pensamiento. Holguín, 2006. En el marco de la XIV Fiesta de la
Cultura Iberoamericana; Conferencia de la Casa del √Āfrica. En Santiago de Cuba, 2001;
Coloquios del Festival del Caribe. A√Īos 93, 94, 95, 96, 97, 98, 99.
Acreedor de varios premios y reconocimientos entre los que destacan: Premio al Mérito
científico otorgado por el Consejo científico de la Universidad de Oriente, 1994;
Reconocimiento de la UNESCO al Proyecto Socio Рurbanístico Novoa como una de las 10
mejores pr√°cticas en el √°rea de Ciencias Sociales (2001). Medalla 50 aniversario UO;
Distinción Rafael María Mendive.2013
Entre 1989 y 2010 dirigió la Revista Santiago, de la UO. Presidente de Honor. (Revista
cient√≠fica de orientaci√≥n social y human√≠stica fundada en el a√Īo 1970 e Indexada en las bases de datos: Historical Live Historical abstract, Latin American Index, Academias de
Ciencias de Gran Breta√Īa, Alemania y Rusia). Integra adem√°s el grupo de expertos del
CITMA en Santiago de Cuba.

Dr. C. Alejandro Torres Gómez de Cádiz Hernández. Profesor Titular. Universidad de
Holguín (UHo).

Coordinador de la Maestría en Historia y Cultura en Cuba. Universidad de Holguín. Cultura e Identidad constituye su principal línea de investigación, desarrolla a través de proyectos y la tutoría de doctorados y maestrías. La labor realizada se puede dividir en las siguientes temáticas: Antropología Social, Estudios Socio religiosos y Pensamiento Cubano.
Ha publicado los textos: Protestantismo y sociedad en el Holgu√≠n republicano. Ediciones Holgu√≠n. Holgu√≠n. 2008. ISBN. 978-959-221-277-0 2008; ‚ÄúMemoria nuestra: contra las infinitas posibilidades del olvido‚ÄĚ. En el libro Hacer Memoria. Ediciones La Luz. ISBN 978-959-255-039-1. 2009, Protestantismos en Contexto. Un estudio de casos. Editorial
Academia. Espa√Īa. ISBN. 978-3-659-06320-6. 2012; Protestantismo y Revoluci√≥n. Ensayo de Historia inmediata. Ediciones La Luz. ISBN: 978-959-704-8855-X. 2015; ‚ÄúPentecostalismo e identidad cultural: un estudio de caso en Cuba‚ÄĚ. En: G√©nero, patrimonio y religi√≥n en perspectiva. Brasil-Cuba.Editora UFPE, Recife (Brasil), 2017. ISBN: 978-85-415-0862-9; Terapia y Religi√≥n: ensayos antropol√≥gicos. Ediciones
Holguín. Holguín. ISBN. 978-959-221-277-0. 2018; Historia Regional. Ensayos
holguineros. (Comp). Ediciones Conciencia. Holguín. ISBN. 978-959-221-277-0. 2018.
Otras de sus publicaciones son Religious Tradition and Consumption: an Anthropological
Look to the Pentecostal Healing in Cuba. The International academic workshop on social
science. IAW-SC2013) http://www.iaw-sc.org/. Indexada por Atlantis. Estudios sobre
Religi√≥n en el norte oriental de Cuba: Potencialidades en la ense√Īanza de la Antropolog√≠a.
Revista Disdacalia. ISSN 2224-2643. 2014. Vol. III. No. 4. ESCOB, PSICODOC, DOAJ Y
CLASE IRESIE, e-revista, Dialnet, CREI-OEI. ‚ÄúAmigos‚ÄĚ en la regi√≥n norte oriental de
Cuba: Un siglo de presencia. Revista de Estudios de Ciencias Sociológicas. Canadá. DOAJ.
La institución religiosa como alternativa de socialización. En Revista Santiago. ISSN:
2227-6513. Análisis bioético del principio terapéutico en las prácticas de sanidad
pentecostal: estudio en la región norte oriental de Cuba. Correo Científico Médico. versión
On-line ISSN 1560-4381. Indexada en Scielo. La bioética cultural: un recurso
antropol√≥gico para la ense√Īanza de las ciencias sociales. Revista Magazine de las Ciencias
con ISSN 2528-809. Vol. II, No. 4. en Cat√°logo de Latindex, Open Access Journal Index
(OAJI), Open Aire, Actualidad Iberoamericana, Directory of Open Access Scholarly
Resources (ROAD), Academic Resource Index y Google Académico, entre otras
importantes bases de datos internacionales. Grupo IV.
Ha sido acreedor de los siguientes premios nacionales: Premio Nacional Carlos Valdés
Gárciga. Asociación de Pedagogos de Cuba. 1997; Premio Nacional Memoria Nuestra.
Asociación Hermano Saíz. 2004; Premio Nacional Memoria Nuestra. Asociación Hermano
Saíz. 2006; Premio Academia Nacional. Mención a joven investigador. CITMA 2007;
Premio Nacional ‚ÄúPedagogo Novel‚ÄĚ APC. 2007; Premio Nacional de Edici√≥n al libro
Protestantismo y sociedad en el Holguín republicano. 2009 y Premio Nacional de Investigación. José M. Guarch del Monte. Casa de Ibero América. 2014. Ostenta el Premio
Academia Provincial, CITMA en varias ocasiones.
Es miembro del Tribunal Nacional Permanente para Ciencias del Arte en Cuba. Presidente
del Consejo Provincial para las Ciencias Sociales.

 


¬°Cuidado! Hay duendes en mis bolsillos

…El granjero puso un cartel que alarmó a todos los animales.

-‚Äú¬°Basta de lamentaciones!‚ÄĚ- ‚Äú¬°Ma√Īana antes de que asome el sol, saldr√© a buscar la lluvia!‚ÄĚ

El caballo sali√≥ a todo galope. ‚Äú-¬ŅAlguien ha visto a la lluvia?‚ÄĚ- y nadie contest√≥. Anduvo llanuras y monta√Īas pero el campo estaba con las hojas secas‚Ķ

Uno de sus primeros juguetes fue esta historia. Con los d√≠as se volvi√≥ su juego favorito. Comenz√≥ en la oscuridad y las sombras de las paredes, el piso y el techo. La ciudad estaba en penumbras. Solo contaba dos a√Īos cuando su imaginaci√≥n se agarr√≥ a todo galope a la crin del alaz√°n. Los t√≠os le hab√≠an regalado el peluche que vio transformar en protagonista. La cita se troc√≥ impostergable, sobre las ocho y treinta por muchas noches se reiter√≥ la funci√≥n de teatro de t√≠tere y sombras en casa.

Tuve un duende sin apodos/ En lo m√°s falso del techo.

Yo le escribía derecho, / El respondía a su modo.

Los sábados y domingos Plaza de Marte es jolgorio. No sé cómo todo Santiago le cabe. Hay aspectos de esta dinámica que no me gustan y hoy no vienen al caso; otros sí. A los ilustres de la familia les encantan las mascotas de felpa que andariegas causan alboroto. Chicos y grandes detienen el paso de las estatuas vivientes para atrapar en sus teléfonos el momento. Los príncipes en crecimiento se abalanzan sobre los aparatos frutos de la inventiva popular. Y en el centro de este universo orbita el arte.

Fue gracias a la informaci√≥n de Sailin, madre de Vida, que llegamos a la Casa de la Cultura Josu√© Pa√≠s, tambi√©n conocida como Casa del Estudiante. De espectadores pasamos a aprendices. All√≠ nos recibi√≥ una se√Īora que es linaje de la cultura santiaguera, Bertha Ferrer Esti√ļ. Los ni√Īos que se forman como narradores orales en la conducci√≥n de Bertica tienen diversas edades. Lo que nunca imagin√© fue que recibiera a Vida, Mar√≠a Fernanda y Adriana que aun no cumpl√≠an los tres a√Īos.

El proyecto El bolsillo del duende es diversión y aprendizaje, consagración de la maestra, sus aficionados y las familias.

¬†La calle de los fantasmas, Ni canta ni come frutas, La jut√≠a desobediente, La mu√Īeca de trapo, y los del Bolsillo son inseparables. Bertica promueve la asistencia de sus estudiantes a las puestas que acontecen en la sede del Teatro Gui√Īol, para ella es importante que los infantes adquieran valores de la cultura art√≠stico-literaria y esc√©nica m√°s all√° del repertorio de cada narrador.

Los pretendientes de Martina enloquecieron. Por suerte esta es una cucaracha con determinaci√≥n. Ya nadie puede manipularla, su realizaci√≥n no pende de un casorio. Halla el amor en s√≠ misma y en las virtudes de quienes le rodean. Cuando la puesta lleg√≥ a su fin, en falso yo intentaba contener la emoci√≥n. La escenograf√≠a, la m√ļsica incidental, las trovasones que bien interpretaron los actores-personajes, la representaci√≥n toda y un teatro colmado hasta la √ļltima butaca destruyeron mi coraza. Yo soy Martina, ese es el teatro para ni√Īos y las familias de nuestra ciudad. Agradezco a mi hija que me haya llevado.

Y es que por mucho que se diga nunca caduca, los adultos deben crecer junto a sus hijos. Ese es otro de los méritos del Bolsillo del duende.

¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬†Sue√Īos M√°gicos¬†(Reinaldo √Ālvarez, El Chapucerito)

Desde una estrella lejana / Llega siempre un enanito/ Montado en su chivichana/ Y despu√©s de acurrucarse/ cerquita de mi almohada,/ de sus bolsillos √©l saca/ la peque√Īa vara m√°gica,/ con que roza suavemente/ una a una mis pesta√Īas y los ojos se me cierran/ mientras que a mi o√≠do canta:

Nana de las hadas/ Que tejen los grillos, / Con hilos muy finos/ De lunas pasadas,/ Para que este ni√Īo/ Duerma hasta ma√Īana.

¬ŅC√≥mo aprenden textos como √©ste y otros los ni√Īos en edad preescolar? Por supuesto, no me refiero a la repetici√≥n que inutiliza la palabra. El proceso demanda la comprensi√≥n del sentido textual y por ende una interpretaci√≥n acorde con la edad.

La profesora escoge el repertorio seg√ļn el grado de escolaridad de cada integrante y otros aspectos t√©cnicos que valoran incluso los rasgos de la personalidad de estos ni√Īos y sus maneras de decir. ¬†

El programa de presentaciones habituales del proyecto involucra varias actividades como las de los fines de semana en Plaza de Marte, la Calle Heredia, la Biblioteca Provincial Elvira Cape, el espacio La esquina de los artistas o la propia sede de la Casa de la Cultura.¬† Momento relevante resulta la participaci√≥n en el espacio El cochero azul, en el que coinciden varios ni√Īos escritores y narradores orales durante las ediciones santiagueras de la Feria del Libro. Los Encuentros de Teatro para artistas aficionados registran importantes resultados. Otra jornada intensa resulta en d√≠as de Festival del Caribe, cuando la palabra oral llega a diferentes poblados del territorio, c√≠rculos infantiles y escuelas, hogares para ni√Īos sin amparo filial, la sede del Teatro Gui√Īol, entre otras locaciones.

La ma√Īana de Fuego les vio tiritar. El Festival del Caribe desped√≠a las horas matutinas en el Caf√© Dranguet. De entre el grupo sali√≥ Mabel y se introdujo lo mismo que personaje en sus libros:

 (Los mayores, Teresa Melo)

Mi mam√° es como una ni√Īa/ que habr√≠a que rega√Īar: / fuma y fuma sin parar.

En una mano la pluma/ en la otra el cigarro, / pero si mojo mis pies/ me pronostica un catarro.

A las personas mayores/ no las puedo comprender, / hablan y hablan pero hacen/ lo que yo no debo hacer.                                                                   

(El inicio de la guerra, Yunier Riquenes)

A veces me pregunto por qué Los Menores no podemos tomar nuestras propias decisiones, por qué no podemos escoger la ropa que queremos usar, por qué siempre, si mama o papa sacan un short, y uno reclama, ellos dicen: dale, ponte ese; no comprenden que a uno le interesa andar con pantalón para verse más grande. Pero no entienden, si no te lo pones te dan un golpe.

Los duendes corretean entre los ojos de Tere y Yunier. La literatura ofrece la sinceridad de sostener la mirada. La literatura despoja las distancias que interpone la edad. La edad desaparece.

Bertha Ferrer, adem√°s de las p√°ginas universales, con buen tino escoge para el repertorio del Bolsillo autores cubanos contempor√°neos que escriben para ni√Īos, y en realidad, para todos.

Si pudiera escoger un lugar del mundo para arroparme escogeré El Bolsillo. Duende soy y corro por el patio de la Biblioteca. La ropa dejo exhausta de sapiencia. Iré y con aquel traeré la lluvia para que Adriana me bese otra vez:

…La nube se aprestó a la cabalgata. El corcel apresuró su paso cuando ella se derramó sobre la tierra.

El granjero y sus hijos se ba√Īaron bajo el aguacero. Los animales hicieron fiesta cuando asomaron las primeras flores. El viento arranc√≥ el cartel ‚ÄúSe vende esta granja‚ÄĚ y otra nube lo llev√≥ muy lejos.

                                                        (El caballo que trajo la lluvia, Adriana y Yori)


Joel James en la memoria

Todos los a√Īos enero sirve de homenaje y de fiesta para celebrar en la Casa del Caribe el coloquio Joel James in memorian, que re√ļne a importantes investigadores y creadores de Am√©rica Latina y el Caribe. El principal objetivo de este evento acad√©mico es recordar y reconocer los aportes a la cultura nacional de Joel James Figarola (La Habana, 1942-Santiago de Cuba, 2006).

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Los a√Īos de La Caja Negra

Tres d√≠as ha tenido el grupo de experimentaci√≥n esc√©nica La Caja Negra para resumir dos a√Īos de intensa creaci√≥n. Un tiempo de experimentar, hacer de las tablas y la gestualidad esc√©nica un laboratorio, actualizar saberes tradicionales y obtener una f√≥rmula, novedosa y atractiva, para el teatro joven.

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