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Fórmula del éxito, avatares y cavilaciones de Rosana Rivero

*Tomado del periódico ¡ahora!

Rosana Rivero Ricardo es una joven periodista holguinera que desde el √°mbito de la cultura ha entregado en el √ļltimo lustro, su quehacer profesional a informar al p√ļblico holguinero de todo cuanto en materia de arte acontece en la provincia.

Con ingeniosidad teje sus textos y busca constantemente crecer, si no en estatura, en lo profesional. En los meses recientes varios premios le han demostrado que sus empe√Īos fructifican, aunque ya sus lectores lo advirtieran antes que los jurados. Aqu√≠ cuenta f√≥rmulas del √©xito y avatares profesionales. Revelaciones que comparto con los lectores.
 
En los √ļltimos meses recibiste de la vida muchas sorpresas, algunas m√°s tristes, otras pueden considerarse hitos en la vida de cualquier persona. El Premio de Periodismo Cultural Rub√©n Mart√≠nez Villena ¬Ņen qu√© lugar se ubica en este escalaf√≥n?
 
Dicen que la felicidad nunca es completa. En el plano personal hoy siento la ausencia de uno de los pilares fundamentales de mi vida: mi abuelo. No obstante, me reconforta pensar que buena parte de estos resultados se los debo a él, quien me impulsó a superarme siempre.
El Premio de Periodismo Cultural Rub√©n Mart√≠nez Villena se ubica en primer√≠simo esca√Īo de mis alegr√≠as, junto al resto de los reconocimientos que he recibido en los √ļltimos cuatro meses: Premio Nacional de la Cr√≥nica, Premio Provincial La Estrella de Cuba y Premio de la Ciudad 2020.
rosy premio entrevista H1
 
El ‚ÄúVillena‚ÄĚ, convocado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, es un certamen que ha ganado much√≠simo prestigio. Esta vez se enviaron m√°s de un centenar de obras.
El concurso realza al Periodismo Cultural, una temática a veces subvalorada en otros certámenes periodísticos, tanto provinciales como nacionales, al equipararlos con textos de Periodismo Económico, Jurídico, de Salud, etcétera.
Asimismo, reconoce la labor de los j√≥venes periodistas menores de 35 a√Īos, uno de sus requisitos. Cuando lo descubr√≠ ya ten√≠a 27. Hab√≠a perdido cuatro a√Īos. Pens√© que iba a llegar a los ‚Äúta‚ÄĚ sin obtenerlo.
Un premio nacional siempre se recibe con alegría. Le da visibilidad a tu obra más allá de tu zona de influencia, en mi caso, la provincia de Holguín. Para un periodista, aunque lo niegue, el reconocimiento social siempre es importante.
Mas el agasajo no es solo para quien escribe, sino para el medio para el cual trabaja. Esa es otra de mis satisfacciones: insertar el nombre del periódico ¡ahora! en el panorama nacional. Sin las nuevas posibilidades que ofrece la plantilla del sitio web www.ahora.cu, no hubiese logrado este resultado. Tampoco sin el apoyo del Equipo Multimedia, una nueva estructura creada por el director de nuestra Casa Editora, aprovechando las potencialidades de nuestros Recursos Humanos, para estar en la puntera del desarrollo del Periodismo Hipermedia en el país.
 
¬ŅC√≥mo fue el proceso creativo de esta serie de productos que result√≥ premiado?
En 2018 se comenz√≥ a gestar, desde la direcci√≥n del Complejo Cultural Eddy Su√Īol, el gran suceso que ser√≠a el aniversario 80 del Teatro, celebrado el 2 de junio de 2019. Informativamente la prensa local deb√≠a seguir los acontecimientos, pero quise hacer algo distinto para homenajear a la instituci√≥n y sus protagonistas, a menudo personas desconocidas. Sent√≠a que se lo deb√≠a a mi Teatro, donde de peque√Īa disfrut√© de puestas infantiles.
 
Permaneció una década cerrado, pero cuando reabrió en 2011 estuve en la gala de apertura, aunque después tuviese que regresar a pie a la casa: cuatro kilómetros con los tacones en la mano. Ahora, como periodista, siempre me tiene reservada una luneta en la fila de la prensa.
No he tenido la posibilidad de visitar todos los teatros de Cuba y no puedo hacer comparaciones objetivas. Mas todos los artistas de convocatoria nacional que han estado en el ‚ÄúSu√Īol‚ÄĚ coinciden en algo: este es uno de los mejores teatros de la Isla, no solo por su confort -aunque la ac√ļstica no sea la mejor y el escenario sea peque√Īo e incompleto-, sino por la calidad de sus trabajadores. Eso quer√≠a reflejarlo.
Disfrut√© mucho las entrevistas que fueron la base sobre la que se sustent√≥ cada producto web. Conoc√≠ a Hip√≥lito Vel√°zquez, octogenario tramoyista por varias d√©cadas del ‚ÄúSu√Īol‚ÄĚ, cuya familia se dedic√≥ por entero al teatro. Ellos me abrieron la puerta de su casa. Conversar con grandes personalidades del canto l√≠rico no solo holguinero, sino nacional, como Mar√≠a Luisa Clark, conocida como ‚ÄúLa Voz de Oro de Cuba‚ÄĚ, fue otro momento √ļnico. Me divert√≠ mucho con las an√©cdotas, que suelen pasarle en plena actuaci√≥n a estos artistas.
 
Con frecuencia tus textos tienen una vocaci√≥n historicista, hurgan en el pasado para traer al lector o usuario de las redes, verdaderas revelaciones o encuentros con sus nostalgias, los trabajos que te hicieron merecedora de este premio entran en ese grupo ¬ŅC√≥mo fue el proceso de investigaci√≥n y luego el creativo?
 
Siempre tuve afinidad por la Historia. Me gradué como Máster en esa especialidad. El periodista escribe en presente lo que será historia. Pero el Periodismo es también una buena herramienta para traer el pasado hasta nuestros días. He intentado explotar eso del modo más ameno posible, para que los más adultos se encuentren con sus recuerdos y los más jóvenes conozcan lo que fue.
Consulté a personas que pudieran aportarme información, sugerirme temas y personalidades a entrevistar. De ahí salió una larga lista de tópicos, que incluyó los tres trabajos seleccionados para el concurso. Entrevisté a trabajadores del Teatro, ya retirados, y algunos de los que están en activo, como su director Roger Rodríguez, quien mucho colaboró con la realización de estos trabajos. Otro intercambio clave fue con Martín Arranz, intérprete jubilado del Teatro Lírico de Holguín, quien, además, de ofrecerme sus impresiones como protagonista y espectador de las presentaciones en el Teatro, me facilitó su libro sobre la historia del Teatro en Holguín.
Pens√© la serie como un trabajo multimedial y me apoy√© en un equipo de fot√≥grafos, dise√Īadores, vide√≥grafos, editores para que el producto saliera lo m√°s integral posible. Tuve que aprender hasta a hacer los llamados Time Line o L√≠nea del Tiempo, apoyada en las herramientas digitales, que ofrece la web. Hubo cosas que salieron y otras no. Los podcasts, por ejemplo, no pudieron a√Īadirse por detalles de la tecnolog√≠a.
Gracias a esta serie conoc√≠ mucho mejor el ‚ÄúSu√Īol‚ÄĚ. Sub√≠ hasta el techo de la Sala Principal. Las bombillas quedaban a mis pies. A esa altura las lunetas parecen sillas de mu√Īecas.
Entre los momentos m√°s divertidos y, a la vez m√≠sticos, estuvo el proceso de realizaci√≥n del art√≠culo dedicado a los fantasmas del Teatro, no incluido dentro de las obras premiadas. Dicen que all√≠ habita el fantasma de Ra√ļl Camayd, fundador y director del L√≠rico holguinero por varios a√Īos. Muchos de quienes han ‚Äúsentido‚ÄĚ estas presencias prefirieron no compartir sus an√©cdotas. Yo, por s√≠ o por no, prefiero no quedarme la √ļltima a la salida de cada funci√≥n.
 
El Periodismo cultural plantea el reto de la especialización en un abanico diverso de expresiones del arte, cuáles consideras los más importantes desafíos de esta forma de ejercicio profesional.
 
Ah√≠ est√° el reto: saber de todo un poco, porque en una provincia un periodista cultural, para poder emitir criterios v√°lidos sobre todos los sucesos, que acontecen en su territorio, no puede especializarse en una √ļnica manifestaci√≥n art√≠stica, como deber√≠a ser, por el gran volumen de informaci√≥n, que se debe manejar. Incluso una manifestaci√≥n art√≠stica demandar√≠a una mayor especializaci√≥n para ser m√°s certeros. Por ejemplo, en la danza podr√≠a el periodista centrarse en el ballet o la danza, o en un periodo espec√≠fico.
 
¬ŅC√≥mo describir√≠as que debe ser la relaci√≥n ideal creador-periodista?
 
De amistad, no de enemistad. Ellos, junto al receptor, conforman un ‚Äútrinomio cuadrado perfecto‚ÄĚ, en t√©rminos matem√°ticos. El artista, sin un p√ļblico que decodifique su obra est√° incompleto. A su vez, el cr√≠tico funciona como una br√ļjula, para indicarle el mejor de los caminos a ambas variables. Por ejemplo, el cr√≠tico puede alabar o cuestionar aspectos de una obra basado en sus conocimientos. El creador obtiene as√≠ una opini√≥n especializada de su trabajo, para continuar por esa l√≠nea, o si lo desea, mejorarla. Al p√ļblico, por su parte, el cr√≠tico puede sugerirle a cu√°les hechos art√≠sticos debe prestar mayor atenci√≥n por sus valores.
Lo que no debe suceder es que el artista vea en el cr√≠tico a su enemigo y lo emplace, esgrimiendo argumentos como el desconocimiento de su trayectoria anterior o el esfuerzo realizado, para desarrollar su obra de arte. El p√ļblico lo que disfruta es el resultado final de la pieza, y eso es lo que tambi√©n eval√ļa un especialista.
 
La cr√≠tica de arte es uno de los temas m√°s cuestionados dentro del periodismo cultural. Acusados a veces de poco serios, epid√©rmicos o inexistentes, los textos cr√≠ticos son manzana de la discordia cuando aparecen ¬Ņc√≥mo has vivido la experiencia de la cr√≠tica?
 
No he realizado mucha cr√≠tica art√≠stica y es algo que, a su vez, se me cuestiona en mi entorno laboral. Solo llevo cinco a√Īos de ejercicio profesional y considero, que todav√≠a me falta experiencia, aunque en todo este periodo he intentado especializarme a trav√©s de cursos, talleres, diplomados y hasta mi maestr√≠a, que es en Historia y Cultura.
 
Es una labor compleja y delicada que tiende a herir susceptibilidades. En todos los encuentros de Periodismo Cultural, que se realizan a lo largo de la Isla se insiste en que Cuba es ínfima la crítica cultural y que los periodistas de la temática debemos potenciarla. Los artistas también han planteado en sus asambleas y congresos la importancia de que resurja la misma. No obstante, algunos se quejan y les parecen mal las opiniones que se emiten acerca de sus obras, sobre todo, si se trata de un periodista joven. Por tanto, un crítico siempre está en el filo de la navaja. Casi nunca queda bien, lo mismo si escribe o no escribe su opinión.
Personalmente tuve una buena experiencia en esa relaci√≥n creador-cr√≠tico. En una ocasi√≥n coment√© en el peri√≥dico ¬°ahora! sobre un estreno del grupo humor√≠stico Etc√©tera. Su director, Eider Luis P√©rez, agradeci√≥ los elogios y, en la segunda puesta, mejor√≥ los aspectos negativos se√Īalados.
 
Tienes desde hace a√Īos el encargo de entregar una p√°gina semanal con el acontecer art√≠stico holguinero ¬Ņc√≥mo divides el tiempo para asistir a los incontables acontecimientos que acaecen en la ciudad, escribir, investigar, etc√©tera.?
 
El Periodismo Cultural es una de las pocas especializaciones periodísticas que te dan la posibilidad de trabajar divirtiéndote. No veo mi labor como una obligación, sino como una posibilidad infinita de recreación, conocer disímiles creadores sin moverme de mi ciudad, disfrutar de espacios, que tienen al buen arte como protagonista. Valorándolo de este modo, las ideas, la escritura y la investigación fluyen espontáneamente.
 
¬ŅExiste una manifestaci√≥n del arte con la que te sientas m√°s c√≥moda al escribir?
 
Las artes plásticas. Junto a la arquitectura es la manifestación en la que se enfatiza cuando recibimos Historia del Arte en la carrera de Periodismo. Esto te dota de un conocimiento sistematizado en periodos y figuras, tanto del ámbito universal como nacional. Eso no ocurre, por ejemplo, con las artes escénicas. He estado en un Diplomado de Crítica Artística impartido en la filial holguinera de la Universidad de las Artes y en un curso similar en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí y en ambos se ha prescindido del estudio de la Danza. Esas ausencias curriculares demandan mayor esfuerzo y autopreparación, y uno tiende a escribir en el ámbito que más cómodo se siente.
 
Cuando alguien ha tenido un buen a√Īo, todos se preguntan si tuvo una f√≥rmula para el √©xito. ¬Ņcu√°l es en tu caso?
Enviar mis trabajos a los concursos. Nunca creí mucho en mí ni en mi obra, la verdad. Por eso no incursionaba en los certámenes. Rubén Rodríguez, nuestro periodista, escritor y editor, me envalentonó a hacerlo.
Comenc√© a participar desde el a√Īo pasado. Intervienes en los eventos y talleres y aprendes algunos secretos, como comprender su naturaleza y escoger, dentro de tus textos, los que m√°s se ajusten a esta.
Intento ponerle el mejor ‚Äúsaz√≥n‚ÄĚ a todo lo que cocino, period√≠sticamente hablando. Por eso, no escribo un art√≠culo pensando: ‚Äúeste lo voy a enviar a tal Premio‚ÄĚ. No obstante, el olfato period√≠stico te indica el tema que puede convertirse en un buen trabajo y, hasta sin premeditarlo, le pones un poco m√°s de tu tiempo y esfuerzo. En mi caso, hay art√≠culos premiados que han nacido tras un largo proceso creativo. Sin embargo, otros nacen de la casualidad, la espontaneidad. Lo ideal es trabajar lo mejor posible siempre.
Si tuviera una f√≥rmula del √©xito dir√≠a que esta funciona si, al ‚Äúdespejar la X‚ÄĚ, obtengo como resultado la retroalimentaci√≥n con mis lectores. Sus comentarios en las calles, en la web de ¬°ahora!, sus correos electr√≥nicos corrigi√©ndome datos, sugiri√©ndome temas o felicit√°ndome: esos son los mejores premios.

√Črase otra vez

La verdad no s√© qu√© fuimos a buscar a tan tempranas horas Nelson y yo a la avenida Garz√≥n. La ardilla parec√≠a desafiar el paso de mi amigo que le dej√≥ petrificada en aquella portada. Yo lo sacud√≠a, aquel era uno de los t√≠tulos de mi librero infantil y no entend√≠ c√≥mo fue a parar a una venta de libros de uso. Pero Nelson no entiende mi agon√≠a. Como muchos ni√Īos en los  Ľ80 pas√© largas temporadas en reinos lejanos y trasmontanos. Mi mundo era una especie de Mosc√ļ tropical. ¬°Y vaya misterios tiene la literatura y el universo on√≠rico! Horas despu√©s me tropec√© con la ardilla de la editorial Raduga y pasados unos instantes de nostalgia perdi√≥ total importancia.

Comenc√© a desmara√Īar el estante, estaba segura, en aquellos paseos por las librer√≠as mi madre se las ingeniaba cual diplom√°tica literaria transnacional. De ni√Īa jugaba con libros y no solo los le√≠a. Armaba siluetas de barcos multi√©tnicos y me introduc√≠a en ellos, el enorme tama√Īo de mi casa se apresta. Entonces la literatura incluso me resultaba m√°s placentera porque no andaba en posturas cr√≠ticas y otras man√≠as del adulto lector. Solo me dejaba llevar por las aguas y el velero, y fui feliz.

Y gracias a esa especie de selección natural tuve acceso a lecturas de los más diversos parajes literario-culturales. Polvo y recuerdos mediante, al modus de corsarios y piratas a la toma del botín, acabo de reencontrar otro de mis más queridos títulos por entonces, Cuentos y Leyendas Vietnamitas:

…En pueblos solitarios, campesinos y terratenientes, lagos y hadas

Cursaba el a√Īo 1984 cuando la editorial Gente Nueva sacaba a la luz el t√≠tulo ya nombrado. Los cuentos y leyendas contenidos en el volumen estuvieron basados en relatos orales o composiciones escritas de los estudiantes vietnamitas que en la d√©cada del  Ľ65al  Ľ75 del pasado siglo vinieron a Cuba becados para estudiar en la Universidad de La Habana y cursaron estudios en la Escuela de Letras y Arte de la Facultad de Humanidades. Los hijos del arroz tomaron clases de idioma espa√Īol en la Licenciatura en Estudios Hisp√°nicos para extranjeros y fueron alumnos de Marta Santo Tom√°s S√°nchez a cargo de la selecci√≥n y adaptaci√≥n de los relatos compilados. En el pr√≥logo se aclara que la adaptadora procur√≥ la conservaci√≥n del estilo directo y sencillo de los relatos originales.

Me estaba ratos admirando las largu√≠simas trenzas de Tam, la protagonista de una de las leyendas, que distingue en la imagen de cubierta. Dese√© comer de las tandas del arroz que ella escog√≠a. Compar√© nuestros sombreros de yarey con los de aquellos muchachos de ojos rasgados. Sent√≠ hambre de los frutos que daban m√°gicos √°rboles, lanc√© flechas y cruc√© el lago a la espalda del barquero cuyo rostro tuve que inventar. ¬†La calidad del papel no compet√≠a con las ediciones predominantes en mi librero, pero las ilustraciones a cargo de Enrique Mart√≠nez, a pesar de ce√Īirse al dibujo en blanco y negro, lograron captar las esencias de las narraciones y transportarlos con audacia a la infancia cubana de entonces.¬†

En aquel momento echaba a volar y ya, como correspondía. Ahora vuelo menos y me percato de algunas particularidades con referentes inmediatos a aquel entorno cultural oriental, diferente de los patrones del arte y la literatura occidental. Por ejemplo, las hadas de los cuentos tradicionales vietnamitas no son sólo del sexo femenino, pueden ser de ambos sexos, jóvenes o ancianos. Hay diversidad también en la tipología de las hadas, las hay jóvenes y bellas a semejanza de su parentela europea, pero también aparecen en la representación de ancianos y ancianas. Hadas al fin comparten sustratos como la habilidad para aparecer y desaparecer, tomar figuras de animales, genios o espíritus, ayudar a los buenos y castigar a los malos:

Veamos el momento de la aparición de la entidad del hada-anciano en dos de los relatos:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

(Tam y Cam)

“Tam pensó que su mamá la castigaría y se echó a llorar desconsoladamente. De pronto, se le apareció un anciano de barbas largas y blancas como la nieve, quien con voz dulce le preguntó:

-¬ŅPor qu√© lloras tanto, ni√Īa?

-Ay, abuelo, trabaj√© toda la ma√Īana para llenar mi cesta de peces, pero mientras me ba√Īaba desaparecieron todos y temo que mi mam√° me castigue.

Entonces el anciano le dijo:

-Mira, hijita, no llores más, aquí tienes peces.

(El bastón mágico)

“…De pronto, el tronco del árbol se estremeció, y del mismo surgió un anciano de larga barba, todo vestido de blanco, con un bastón en la mano. El anciano tocó a Manh con el bastón, y le habló así:

-Manh, t√ļ trabajas mucho y vives pobremente; sin embargo, eres bueno y siempre tienes paciencia y modestia. Toma este bast√≥n para que te ayude a vivir mejor. Puedes pedirle lo que necesites, pero nunca pidas demasiado‚Ķ‚ÄĚ

Se observa un gran parecido entre el cuento Tam (granito de arroz partido) y Cam (fina c√°scara blanca del arroz) y el conocid√≠simo La Cenicienta. Seg√ļn aporta la compiladora, los alumnos vietnamitas atestiguaron el origen tradicional de este relato, muy popular en la naci√≥n asi√°tica desde muchas generaciones atr√°s. Cualquier semejanza tendr√° sus vaivenes literarios y antropol√≥gicos entre las olas del Mar Adri√°tico que serv√≠a de puente entre el lejano Oriente y Europa. Gracias a la divulgaci√≥n de diversos personajes gran cantidad de cuentos, leyendas y f√°bulas europeas arrancan de ra√≠ces orientales. Me vienen a la idea algunas teor√≠as de base antropol√≥gica como el paralelismo o el difusionismo cultural que contribuir√≠an a explicar estas y otras coincidencias que acaecen entre estos cuentos y leyendas y sus pares simb√≥lico-culturales del √°mbito occidental.

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

Aparecen en la versi√≥n vietnamita marcas de identidad y la cultura popular como son los propios h√°bitos alimenticios y un plato b√°sico en dicha cultura como el arroz y las tareas compartidas de base familiar como el acto de escogerlo. El famoso zapato aparece como zapatillas de seda bordadas al modo del atav√≠o femenino oriental, y por supuesto en relaci√≥n con la b√ļsqueda de un pie chico como concepto oriental de la belleza femenina. Aunque debemos recordar que los pies de las hermanastras de Cenicienta tampoco cupieron en el zapatico de cristal, otra coincidencia en los conceptos est√©ticos entre uno y otro relato.

Los cuentos tradicionales vietnamitas tienen adem√°s de su encanto narrativo, que los hace atractivos para ni√Īos y adultos, significativos valores √©ticos y culturales. En muchas de las leyendas se exaltan las m√°s nobles virtudes humanas. En numerosos cuentos se aprecia la relaci√≥n entre el hombre y la naturaleza, se describen los animales y las plantas y las relaciones sociales de la √©poca.

Aparecen con reiteraci√≥n temas como la enfermedad y la muerte. La segunda, en la mayor parte de los relatos es la soluci√≥n-ense√Īanza fatal que marca el fin de los personajes negativos; sin embargo, en uno solo de los relatos la muerte se plantea como un suceso excelso, un fin heroico, s√≠mbolo de resistencia y tenacidad. Tal es la tesis que se plantea en ‚ÄúEl p√°jaro Ko-Kan-Kac-Fuc‚ÄĚ:

‚Äú‚Ķmuchos j√≥venes cayeron en el camino, y al morir se convert√≠an en p√°jaros que revoloteaban y cantaban ‚ÄúKo-Kan-Kac-Fuc‚ÄĚ (¬°Vence las dificultades!) para dar √°nimo a los que continuaban la penosa marcha.

Despu√©s de muchas semanas de camino, llegaron¬† a un despejado valle: era la entrada al pa√≠s del este, donde se viv√≠a en paz y abundancia. All√≠ se establecieron los vietnamitas y tuvieron una vida dichosa; los ni√Īos jugaban, re√≠an y cantaban. Y los hombres y mujeres que trabajaban en los campos eran estimulados por el canto de las aves que gritaban ‚ÄúKo-Kan-Kac-Fuc‚ÄĚ, simp√°ticos p√°jaros que hasta el d√≠a de hoy se encuentran en los bosques de Vietnam.‚ÄĚ

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

¬†Las historias se basan en la oposici√≥n entre el bien y el mal en las que los ‚Äúmalos‚ÄĚ, a sus contravalores suman el ser ‚Äúgordos y feos‚ÄĚ como ocurre en ‚ÄúEl origen de los monos‚ÄĚ con los personajes del terrateniente, mujer e hijas. Hay igual gran semejanza con la Cenicienta pues el anciano de barba blanca y largo bast√≥n transforma a la sufrida Teo, sirvienta de los primeros, ‚Äúen una muchacha hermos√≠sima con un vestido esplendoroso. Su boca era rosada como una flor, sus ojos de mirada dulce y brillante, ninguna muchacha era tan bella como Teo. Al verla, todos los j√≥venes de la aldea se sintieron cautivados por su belleza.‚ÄĚ En esto coinciden los cuentos de anta√Īo y varios del presente anclado a la pantalla, la felicidad femenina pende atada a la conquista del universo varonil. As√≠ han sido y ¬Ņser√°n? educadas las futuras reinas del hogar en varias regiones del orbe. El escarmiento para los malvados llega por obra de sus propios defectos, que les convierten en monos peludos y feos.

El triunfo de la bondad sobre la codicia aparece en ‚ÄúEl √°rbol de fruta‚ÄĚ, que tiene como protagonista la fruta oriental conocida como grosella china, √°rbol caracter√≠stico del paisaje vietnamita. Tambi√©n aparecen representadas las relaciones antag√≥nicas entre miembros cercanos de la parentela,¬† relaci√≥n disfuncional en la literatura que tanto ancl√≥ en la narrativa de varias culturas. Por solo mencionar cercanos referentes podr√≠amos citar el conflicto entre el Me√Īique martiano y sus hermanos. Como en aquel y en otros, el s√≠mbolo del √°rbol que da frutos a quien lo merece se debate entre las bondades de Dong (hermano menor seg√ļn ¬Ņcasualidad literaria?) y la ense√Īanza o fatalidad para Thu y su esposa, cuya codicia culmina por arrojarlos al mar.

En ‚ÄúLa inteligencia‚ÄĚ se representa la figura del campesino no solo con valores como la laboriosidad, tambi√©n como persona de audacia ante las contingencias, capaz de solucionar dif√≠ciles situaciones. ‚ÄúEl bast√≥n m√°gico‚ÄĚ es otra de las p√°ginas protagonizadas por el personaje del campesino cuyo antagonista es un poderoso e inconforme terrateniente quien al final del relato resulta muerto por su propia codicia, como resultado de los golpes que recibe del bast√≥n arrebatado al campesino. H√°gase notar una vez m√°s la recurrencia a la muerte como ense√Īanza fatal a los personajes negativos. Por su parte, el campesino es pobre, trabajador, persistente en sus labores, paciente, modesto, solidario con los de su clase y feliz. Los elementos de la naturaleza como el s√≠mbolo √°rbol resultan recurrentes en estas narrativas. El √°rbol da sombra para aliviar la fatiga del campesino y durante el sue√Īo de aquel se transforma en ‚Äúun anciano de larga barba, todo vestido de blanco, con un bast√≥n en la mano‚ÄĚ. El bast√≥n ser√° el objeto de la discordia que dar√° bienestar al sensato trabajador y aleccionar√° con la muerte al terrateniente.

‚ÄúEl sol, la luna y las estrellas‚ÄĚ entra√Īa ¬†una narrativa al modo g√©nesis donde las flechas de un viejo cazador y su hijo (en el sentido de la cristiana trinidad: Padre (cazador) ‚ÄďHijo y esp√≠ritu santo (disparo de la flecha)‚Äď organizan el cosmos en un Sol, un sol herido ante el primer disparo del hijo inexperto que se trastoca en luna, estrellas y luceros que devinieron ‚Äúde los pedazos luminosos de los soles muertos‚ÄĚ por los disparos anteriores del Padre. Formaci√≥n a partir de la que se libera a la Tierra del intenso calor emanado por los innumerables soles en existencia. El arco y la flecha del padre e hijo salvan a la humanidad. Nada m√°s semejante a la tesis cristiana.

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

Las relaciones entre los hombres y los animales dom√©sticos se exponen en ‚ÄúGato y perro‚ÄĚ, donde se plasma una versi√≥n muy simp√°tica del origen de la enemistad entre uno y otro animal.

En ‚ÄúEl barquero‚ÄĚ, la historia lleva a retablo el personaje del esposo dedicado cuyo sacrificio ‚Äďhada mediante‚Äď cura de una terrible enfermedad a la esposa, a la vez que queda sumido en la pobreza. La mujer ahora rozagante de salud aparece como un ser malvado, malagradecido y ¬°oh gran casualidad!, traicionero, lo cual desencadena en que debe devolver al hombre las tres gotas de su sangre que la salvaron y al hacerlo se desploma convirti√©ndose en un mosquito hembra que hasta estas teclas busca con desesperaci√≥n libar la sangre de los humanos.

La ‚ÄúLeyenda de Than Yung y el caballo de hierro‚ÄĚ encarnan la narraci√≥n √©pica en una especie de par√°bola con la a√ļn reciente victoria del pueblo vietnamita.

El cuento ‚ÄúEl sapo, t√≠o del emperador del Cielo‚ÄĚ asume un argumento medioambientalista pues centra la historia en la desaparici√≥n de la lluvia ‚ÄúEn tiempos remotos, cuando s√≥lo de plantas y animales se cubr√≠a la Tierra y a√ļn el hombre no hab√≠a surgido‚ÄĚ. Es otra muestra de la estrecha uni√≥n entre realidad y fantas√≠a, pues ¬Ņno es cierto que los sapos anuncian la lluvia con su canto?:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

‚Äú-En el futuro, si vuelve a haber sequ√≠a, ¬Ņqu√© debemos hacer?

El emperador del cielo respondió:

-No es necesario que suban…

-Entonces propongo, que cuando haya sequía le avise por medio del rechinar de mis dientes.

A la sugerencia del sapo, el emperador contestó:

-Acepto, cada vez que oiga tu rechinar dejaré que la lluvia vaya enseguida junto a ustedes.

(…)

Desde entonces, cada vez que el sapo llama al cielo, la lluvia acude inmediatamente para alegrar y propiciar la vida de todos en la Tierra.‚ÄĚ

El personaje del Sapo es simp√°tico y muy positivo, tienes actitudes como el liderazgo y encarniza la tenacidad y valent√≠a que promueven otros valores como la justicia. La f√°bula llama a la uni√≥n de empe√Īo y aceptaci√≥n entre diferentes.

Como colof√≥n, el volumen recoge una leyenda que extiende sus ra√≠ces a p√°ginas hist√≥rico-culturales del panorama vietnamita. ‚ÄúLa torre de la tortuga o el lago de la espada restituida‚ÄĚ sit√ļa el hecho narrativo en Hanoi, en un lago ‚Äúen cuyo centro se alza una alta torre, conocida por la torre de la tortuga y el lago recibe el nombre de lago de la espada restituida‚ÄĚ.

La torre en cuestión se ubica en medio del lago Hoan Kiem. Y el origen de los nombres de la torre y el lago remontan al lector a una lección de historia:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

‚ÄúHace m√°s de quinientos a√Īos, Vietnam se vio invadida por una dinast√≠a china. Para defender¬† a su pueblo, al frente de los vietnamitas se puso un guerrero llamado Le-Loi, quien hab√≠a sido hasta entonces un humilde campesino.‚ÄĚ

El pasaje se refiere al momento hist√≥rico con fecha de 1408, cuando la Dinast√≠a Ming invadi√≥ Vietnam. Veinte a√Īos m√°s tarde los vietnamitas derrotaron a los chinos bajo la direcci√≥n de Le-Loi, quien m√°s tarde fund√≥ la Dinast√≠a L√™ Quan y renombr√≥ la ciudad como Tonkin.

Sin embargo, seg√ļn fuentes digitales consultadas, Le Loi ¬†no fue un campesino sino un terrateniente devenido general vietnamita que, efectivamente, obtuvo la victoria de independencia para Vietnam de China y fund√≥ la ¬†dinast√≠a Le (1428‚Äď1788). Entre sus logros se mencionan ¬†las reformas agrarias que hizo para ayudar a los campesinos. Fue el h√©roe vietnamita m√°s homenajeado de su tiempo.

La recreación  con la que concluye la compilación de relatos apela a elementos de la fantasía épica y el mito, donde las aguas del lago constituyen elemento fundamental.

Carta no enviada a la Editorial

La casa de la infancia de Nelson era peque√Īa en demas√≠a como para hacerle un lugar a los libros, seg√ļn sus padres. Jugar ten√≠a horario espec√≠fico pasado el cual los juguetes eran encaramados en una caja fuera del alcance de los ni√Īos. Nelson como una inmensa poblaci√≥n mundial y an√≥nima no es un buen lector ni de prospectos pero s√≠ se hizo buena gente y amigo m√≠o. Cuando supo de nuestra on√≠rica traves√≠a solt√≥ su carcajada procaz, y me regal√≥ el pie forzado para una relectura en d√≠as en que puedo abrigar a quien soy en cualquier sitio de mi estante.


Maylín Quintana y su mejor lenguaje (+Fotos y videos)

as luces se encienden, y aparece en el escenario. Una leve sonrisa, y comienza su primera canci√≥n de la noche. Es s√°bado, y¬†Mayl√≠n Quintana¬†ofrece un concierto en el Museo Nacional de Bellas Artes, para presentar su disco ‚ÄúSigue‚Äú. En el p√ļblico, predominan los j√≥venes, incluidos varios amigos y compa√Īeros de estudios en el Instituto Superior de Arte.

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La radio en Antena

Un post en Facebook dio inicio a la nueva temporada de Antena Este, la pe√Īa dedicada a la radio que promueve la secci√≥n de audiovisuales de la filial provincial de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Santiago de Cuba. Reacciones, comentarios y muestras de cari√Īo, llegadas desde distintas partes del pa√≠s, saludaron el nuevo empe√Īo.

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Debatir√°n Ignacio Ramonet y Rosa Miriam Elizalde sobre colonialismo 2.0 en Dialogar, dialogar

El catedr√°tico y periodista espa√Īol Ignacio Ramonet, doctor en Semiolog√≠a e Historia de la Cultura, y Rosa Miriam Elizalde, doctora en Ciencias de la Comunicaci√≥n y vicepresidenta de la Uni√≥n de Periodistas de Cuba, ser√°n los invitados en el espacio Dialogar, dialogar este 19 de febrero, para debatir en torno al Colonialismo 2.0 y los desaf√≠os de la izquierda. ¬ŅQu√© hacer?

A partir de las cuatro de la tarde de ese día debe comenzar el intercambio en el Salón de Mayo, del Pabellón Cuba, sede nacional de la Asociación Hermanos Saíz, en el cual pueden participar todas las personas interesadas, quienes tendrán la posibilidad de preguntar, expresar sus opiniones y enriquecer el debate.

Tambi√©n deben asistir estudiantes universitarios, incluidos algunos de la facultad de Matem√°tica y Computaci√≥n de la Universidad de La Habana, quienes la semana anterior realizaron un taller con parte del equipo de Dialogar, dialogar, sobre algunas particularidades del tema, especialmente en el pa√≠s caribe√Īo.

Autor de libros como ‚ÄúEl imperio de la vigilancia‚ÄĚ, ‚ÄúLa explosi√≥n del periodismo‚ÄĚ, ‚Äú¬ŅQu√© es la globalizaci√≥n?‚ÄĚ, ‚ÄúPropagandas silenciosas‚ÄĚ y ‚ÄúLa tiran√≠a de la comunicaci√≥n‚ÄĚ, Ramonet tiene amplia experiencia en el an√°lisis de fen√≥menos relacionados con la comunicaci√≥n, las plataformas digitales y las disputas pol√≠ticas e ideol√≥gicas en diversas regiones del mundo.

Fundadora del prestigioso sitio digital Cubadebate, autora o coautora de obras como ‚ÄúClic Internet‚ÄĚ y ganadora en varias ocasiones del premio period√≠stico Juan Gualberto G√≥mez, el m√°s importante concedido en su pa√≠s para reconocer la obra de un periodista durante un a√Īo, Elizalde es una profesional con amplio reconocimiento en el campo de la comunicaci√≥n y las nuevas tecnolog√≠as, por su dominio de la teor√≠a y la pr√°ctica, demostrado en diversos proyectos como Dominio Cuba.

Creado en el a√Īo 2013 por iniciativa de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, Dialogar‚Ķ se mantiene como una plataforma para el intercambio sincero, valiente y responsable entre varias generaciones de cubanos, con l√≠neas tem√°ticas relacionadas con la cultura, la historia y la sociedad en general.

Los temas m√°s recientes han sido ‚ÄúJos√© Mart√≠ en la hora actual de Cuba‚ÄĚ, ‚ÄúLa responsabilidad colectiva, ¬Ņc√≥mo se construye, c√≥mo se destruye?‚ÄĚ; ‚ÄúEl rol de los j√≥venes creadores en la Cuba de hoy‚ÄĚ; ‚ÄúResistencia y creaci√≥n: La cultura de nuestro tiempo‚ÄĚ; y ‚ÄúEl dirigente como servidor p√ļblico‚ÄĚ.

Este espacio es un homenaje permanente al sobresaliente intelectual Alfredo Guevara, fallecido en abril de 2013, quien fue eternamente joven por sus ideas y la capacidad para polemizar y so√Īar junto a las nuevas generaciones.

Las transcripciones del Dialogar, dialogar pueden leerse en dos libros, titulados Hacia una cultura del debate, en sus vol√ļmenes uno y dos, los cuales fueron publicados por la Casa Editora Abril.


La amarga soledad del Pinto

La noche del Pinto, basada en un original de Reynaldo Montero, fue la entrega de Teatro D` Sur para este Mejunje Teatral. Una puesta resentida en aspectos como el dise√Īo escenogr√°fico y sonoro, pero que logra comunicarse con el espectador gracias ‚Äďporque hay que agradecerle en verdad‚Äď, a la actuaci√≥n de Jorge Luis Castillo.

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