experimental


Capítulo #8: La técnica del acueducto (+ galería)

  • (aproximaciones a la obra de Alejandro Lescay Hierrezuelo)

I

  • ¬ŅC√≥mo entender el valor de una idea?
  • ¬ŅD√≥nde nos convertimos en parte de la imagen?
  • ¬ŅCu√°ntos cuerpos hacen una imagen?
  • ¬ŅC√≥mo escenificar el silencio?

Algunos artistas están condenados a vagar en la limitada extensión de sus ideas/de sus imágenes. No conocen la técnica del acueducto. La simple maniobra de abrir o cerrar una llave.

En un mundo tan contaminado y accesible, donde todos quieren ser ‚Äúel artista‚ÄĚ, sin conocer la t√©cnica del acueducto y sus interioridades; hay que aprender a ver-nos frente a la llave. Una maniobra tan simple posee significados absolutos.

Alejandro Lescay/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Al recorrer la obra de Alejandro Lescay Hierrezuelo (Santiago de Cuba, 1987) podemos encontrar-nos frente a la perturbadora situación de observar-nos a partir de un gesto insospechado. Un espejismo interior que no puede negar-nos la representación de nuestra imagen.

En su obra se evidencia un conflicto ineludible: la imagen generacional vs la imagen deteriorada en el fondo. Ambas act√ļan como una sentencia. Colisionan en un discurso dial√©ctico donde se revitalizan las emociones/la memoria/identidad/el discurso. Se trata de una b√ļsqueda autorreferencial en el cuerpo colectivo. La mutaci√≥n de los rostros seg√ļn la idea, seg√ļn la plasticidad del contexto. Todo dentro del propio vac√≠o existencial que lo cre√≥. Todo desmaterializado y definido. Presente.

de la serie Los hijos de Matías Pérez/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

¬† ¬†Graduado de Pintura y Dibujo en la Academia Profesional de Artes Pl√°sticas Jos√© Joaqu√≠n Tejada (Santiago de Cuba, 2007), Alejandro parece estar colocado frente a la llave. Ha conseguido hacer alrededor de 12 exposiciones personales y tener presencia en m√°s de 45 exhibiciones colectiva. Posee una producci√≥n amplia y rigurosa que lo sit√ļan como uno de las nombres a seguir en los pr√≥ximo a√Īos del arte cubano. No solo por el elemento cuantitativo, sino tambi√©n por su exploraci√≥n pict√≥rica y conceptual.

Gaviotas (de la serie Los hijos de Matías Perez)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay
  • ¬ŅEs un artista experimental?
  • S√≠.

Desde sus primeras piezas se ha comprometido en la b√ļsqueda de modelos renovadores. Su profanaci√≥n estil√≠stica es el culto al arte vivo. Con sus fondos oscuros y complejos, nos invita a penetrar en un universo pr√≥ximo. Pues las figuras que se superponen a esos oscuros son identificables en el mundo actual. Se trata de im√°genes que atraviesan diversas etapas y estados del individuo.

de la serie Los Hijos de Matías Pérez III/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

II

En la serie Los hijos de Matías Pérez (la cual a mi opinión representa el desprendimiento de una adolescencia creativa), el artista encuentra una conexión con los elementos de la naturaleza. Aire/cielo/agua/nieve/ y el mundo animal/ todos en diálogo con la inventiva humana. La naturaleza vs las máquinas. El mundo de las cosas vs el mundo natural.

de la serie Los Hijos de Matías Pérez /Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

En ese vínculo yacen sus deseos y angustias por construir nuevas exploraciones en su pintura. Una mezcla de lo onírico/el lienzo/la aventura/el acrílico/el descubrimiento de lo humano/el artista y la llegada a zonas que coquetean con lo inentendible.

Esta es una serie para vivirla similar a la práctica del deporte extremo. La construcción de pasajes inusuales/anónimos también nos muestra el potente imaginario del autor.

de la serie Los Hijos de Matías Pérez III/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Alejandro necesita jugar con lo abstracto. Encuentra la convergencia necesaria entre el color, los elementos figurativos (con trasfondo en la gráfica), y la abstracción como dispositivo definitorio. Desde allí maneja los significados. Desde ese escaparate experimenta y muestra, lo que a mí entender, es el gran tema de la serie: el viaje.

de la serie Los Hijos de Matíaz Pérez/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Pudiéramos decir que es un tema recurrente en todo el arte, tal vez incluso demasiado recurrente. Pero en su hacer, el artista nos muestra el viaje con sinceridad e inspiración locuaz. Es indiscutiblemente creíble. Su viaje es el destino humano. Es el fracaso de Matías y la dicha de sus hijos. Es la actualización de nuestros recursos comunicativos/políticos/migratorios.

  • ¬°Somos los hijos de Don Mat√≠as P√©rez!
  • ¬°Vamos a volar/so√Īar/transitar el espacio fuera de nuestra atm√≥sfera!
  • ¬°Nadie puede detener a los hijos de quien invent√≥ la t√©cnica del acueducto!
Se permuta (de la serie Lps Hijos de Matías Pérez)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

III

Alejandro Lescay es capaz de generar dentro de un mismo concepto la representaci√≥n del individuo como ser m√ļltiple y espec√≠fico. A eso le a√Īade significados conductuales que complementan figuras ensombrecidas.

Individuos todos marginados desde la representación. Desde el inacabado retrato de la vida.

Lo anterior expuesto responde a su serie Silencio. Un capítulo creativo que denota su interés por dejar las parafernalias visuales fuera y ahondar en lo oculto.

En busca de fe (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

La serie hace referencia directa al silencio como sonido/comunicación/ostracismo/incapacidad/imagen. Todos los rostros sin boca.

Cada pieza es un tratado sobre lo oculto del ser. Creo que en este punto radica el valor ideológico de la serie como puesta en escena. A veces el individuo prefiere no decir, y otras, no puede; una responde a la voluntad/capacidad de lo biológico y otra a lo social/lo político.

Esas cuestiones norman el comportamiento. Hacen de los seres humanos un concepto desde el ojo que lo observa. Los silencios en esta muestra son más que físicos, inclusos más que decisiones conscientes. Se trata del rostro interior.

La piel que habito (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Como individuos en sociedad vivimos tras la imagen que los otros fabrican cuando nos interpretan, en lo que reprimimos y ocultamos. Somos m√°scaras. Personajes que viven bajo el sentido de la verdad que practican, pero que no representa ni exhibe ese rostro interior.

Nuestra expresión/comportamiento/carácter responde a una construcción social. La psiquis duerme nuestros impulsos y emociones cuando creemos que no es afín con la imagen que presentamos. En ese ejercicio (ya perenne), nuestros rostros verdaderos hacen silencio.

Sobre esa tesis descansa (también) la obra del artista. Los silencios de las personas constituyen (en este caso) una exploración de lo abyecto contra su propia naturaleza.

Silencio (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

En esta serie podemos ver a un creador posicionado frente a la llave, y también con la capacidad de abrir y cerrarla.

Su obra mantiene una conexión visible con toda su producción precedente, pero nada indica inmovilidad creativa. Los elementos sufren la desmaterialización que invade (incluso) el área conceptual. Sus fondos complejos evocan al encierro y el vacío material de cada figura. Lo figurativo nos conduce por áreas regidas por lo emotivo y sensorial.

Tras apoderarse de imágenes reales, busca re-significarlas/re-interpretarlas a través de las penas, la desesperación, la edad, los miedos, el anonimato y la aceptación de la condena.

La luz de Victoria (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Cada obra desde una intención fotográfica, vincula a estos seres con el mundo real, pero desde esa realidad otra que los hace permanecer vivos e inexistentes. Una dualidad que corresponde a la psiquis, que nos habla desde una conducta extra-verbal/extra-física. La actuación implícita en la obra Sin respirar da fe de ese agobio e incapacidad del individuo por imponer su (verdadero) lenguaje.

Sin respirar (de la serie Silencio)/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

Con un marcado interés en el dibujo, Alejandro investiga a través del carboncillo y el lienzo. Ejercicio que desde lo pictórico naturaliza y hace más orgánica su investigación. Utiliza además, el acrílico y la técnica Scratchboard para buscar el efecto preciso en la textura. Todo esto desde una paleta reducida que deviene en armonía visual.

IV

  • ¬ŅDe qu√© le sirve a un creador como Alejandro Lescay la t√©cnica del acueducto?
  • ¬ŅQu√© importancia tiene esa maniobra? ¬†¬†
Alejandro Lescay/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

¬†El mundo de los artistas es interpretaci√≥n. Tener la facultad para desnudar al otro tras la ex√©gesis de lo que esconde, es un don poco com√ļn. El acueducto es la m√°quina para regular el agua/idea/concepto a gran escala. La llave por el contrario, es una maniobra que permite la regulaci√≥n desde lo micro/lo preciso.

En esos bordes transita Alejandro y su obra. Conoce cómo atrapar un concepto y desplegar micro-acciones para nutrirlo de manera endógena. Encuentra la diversidad en lo singular de cada gesto. No desmaya en abrir o cerrar la llave para dar paso a sus contradicciones, luego se expresa. Sabe que la técnica del acueducto no es la reproducción mecánica del gesto, sino la vía consciente por donde circula lo que callamos. 

Alberto Lescay/ Foto de Eugenio Pastó/Cortesía de Lescay

  


Unplugged: el camino m√°s largo

Con el afán de reunir a creadores escénicos motivados en la experimentación e investigación de los procesos teatrales, se realizó del 31 de octubre al 3 de noviembre el Festival de Teatro Experimental Desconectado a 969, en Santiago de Cuba.

Se trat√≥ de un espacio de di√°logo generacional y de confrontaci√≥n art√≠stica. Una oportunidad √ļnica dentro del panorama esc√©nico nacional que durante varios d√≠as convirti√≥ a esta ciudad en una plaza significativa para los creadores que abogan por una escena viva y arriesgada, inquieta, imperfecta e ind√≥cil.

Desconectado a 969 en su tercera edici√≥n estuvo dedicado a la Maestra de Juventudes Nelda Castillo y a su grupo de teatro El Ciervo Encantado. Privilegio para nuestra urbe, la cual se encuentra a 969 kil√≥metros del principal circuito teatral del pa√≠s. Tambi√©n estuvieron en esta edici√≥n El Grupo Drippi (Santa Clara), Teatro Gui√Īol y Teatro de la Totalidad (Guant√°namo), El Grupo de Experimentaci√≥n Esc√©nica LA CAJA NEGRA (Santiago de Cuba), as√≠ como cr√≠ticos e investigadores entre los que resaltan Jaime G√≥mez Triana y Omar Vali√Īo.

Las obras estuvieron al disfrute de los espectadores, en los teatros Gui√Īol Santiago, Caf√© Teatro Macub√°, Cabildo Teatral Santiago y la Casa del Joven Creador, sede de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z de nuestra provincia.

El Festival de Teatro Experimental Desconectado a 969 surgi√≥ en 2017 ante la ausencia que dej√≥ dos a√Īos atr√°s el Festival Teatro de Oto√Īo, evento que fung√≠a como espacio necesario para la confrontaci√≥n, la creaci√≥n y la superaci√≥n de los proyectos y artistas emergentes de la ciudad.

En 2016 se funda el Grupo de Experimentaci√≥n Esc√©nica LA CAJA NEGRA y alrededor de √©l y de la Asociaci√≥n del territorio empez√≥ a fortalecerse un c√≠rculo importante de propuestas que dialogaban con el espectador desde las b√ļsquedas y tendencias teatrales m√°s contempor√°neas hasta exploraciones que se registraban en ‚Äúlo interdisciplinario‚ÄĚ, ‚Äúel performance‚ÄĚ o ‚Äúlas artes visuales‚ÄĚ. As√≠ surge el Grupo de teatro Punto de Giro y el proyecto FRACTURAS, integrado por un DJ, un artista visual y un artista pl√°stico.

Ante la efervescencia creativa se toma desde la sección de artes escénicas de la AHS santiaguera la iniciativa de crear un encuentro donde coincidieran la vanguardia del teatro cubano y los artistas emergentes de todo el país, hasta ese entonces sin un festival que desde la institución abogara desde la concepción y la curaduría final, con las puestas más experimentales de la escena contemporánea cubana.

Así surge Desconectado…y se establece como una alternativa social/cultural/filosófica/estética/y teatral dentro de las jornadas y eventos de la AHS y la programación del Consejo de las Artes Escénicas.

El teatro es resistencia. Desde sus a√Īos fundacionales en Cuba, ha representado un acto de lucha/fe/renovaci√≥n. La escena ha establecido una conexi√≥n singular con los procesos sociales y pol√≠ticos, mostrando ante los ojos del espectador otra concepci√≥n de la vida.

¬ŅPor qu√© es tan necesario un festival como Desconectado‚Ķ?¬ŅExiste un movimiento en Cuba de creadores esc√©nicos experimentales?

La concreción de una plataforma promocional/creativa/interdisciplinaria, que dialogue con las nociones interhumanas que rigen los comportamientos escénicos más experimentales en la Cuba de hoy, representa un camino a la renovación estética y formal que tanto se le reclama en algunas áreas al teatro cubano. Siempre manteniendo la máxima que todo acto de creación si es realmente verdadero, es experimental.

En nuestro panorama escénico no existe un movimiento de teatro experimental, performático, o teatro de investigación. Existen experiencias notables de eventos/jornadas/talleres y creadores que abogan por una expresión más viva, sin tanta artesanía, con la libertad de poner en riesgo el equilibrio con el espectador. Algunas de estas experiencias han sido muy efímeras y otras muy inaccesibles por cuestiones que sobrepasan los bordes del teatro.

Lo cierto es que ‚Äúlo experimental‚ÄĚ en los caminos de nuestra escena no ha contado con la suerte que s√≠ proyectan otras √°reas creativas. Aunque es v√°lido decir que ‚Äúlo experimental‚ÄĚ nunca tendr√° esa suerte.

Hay un teatro en Cuba muy viejo y otro muy pol√≠tico. Tal vez otra pregunta pudiera ser si el teatro puede renunciar a lo pol√≠tico‚ÄĚ, o si ‚Äúlo viejo‚ÄĚ en el teatro representa a alguna noci√≥n social que no ha ejercitado la disoluci√≥n del tiempo.

Dentro de toda la amalgama que representan las decenas de compa√Ī√≠a teatrales y proyectos ocasionales, yacen algunos que marcan la vanguardia. Estos colectivos (desde sus est√©ticas) basan su praxis en la innovaci√≥n, ejercen sus par√°metros creativos para hablar de temas tab√ļ y profesar la libertad de expresi√≥n en todas sus aristas y consecuencias.

Estos procesos en ocasiones resultan incómodos ante la institución, y no me refiero solo a las rectoras de las artes escénicas, sino a ciertos espacios caducos que fuerzan su renovación y el diálogo con el artista. De ahí que el término vanguardia este difuminado dentro de nuestro catálogo artístico, pero eso es material para otro análisis.

Es v√°lido destacar el compromiso de la Asociaci√≥n con el arte de vanguardia, as√≠ como la gesti√≥n y la promoci√≥n de las m√ļltiples propuestas (por arriesgadas que sean) de sus miembros. Desde la acci√≥n, palabra que ha caracterizado a esta organizaci√≥n, los creadores m√°s j√≥venes tienen la oportunidad de mostrarse e imponerse con sus obras.

Las circunstancias en la que se construyen hoy los universos artísticos son difíciles y angustiosas. El teatro es un ente divino que sabe hacernos razonar/opinar/cambiar. Cuba necesita de un teatro menos complaciente y más austero, menos inflado y más inquieto, un teatro con rostro humano.

El Festival de Teatro Experimental Desconectado a 969 es una provocación a la quietud, la enajenación, la desconexión, como excusa para el estancamiento y la chatarra estética que nos invade como un hongo mortal. Hay que pensar el teatro desde esa postura, o 969 kilómetros será una distancia demasiado larga para transitar.