Estados Unidos


La masonería y la Isla de Pinos. Un conflicto por la soberanía nacional

La masonería es una de las instituciones más importantes y, a la vez, menos conocidas de nuestra historia. El mismo carácter de esta forma de sociabilidad, que excluye a los profanos de un acercamiento profundo a la forma en que funciona, lleva a que el conocimiento que se tiene de la relación entre la masonería y la historia de Cuba sea fragmentario.

Quiz√°s el episodio m√°s conocido de este entrelazamiento sea el de la relaci√≥n de la masoner√≠a y los masones con el proceso independentista cubano en el siglo XIX. Muchos de nuestros grandes pr√≥ceres de esta etapa eran masones y las logias fueron espacios conspirativos de primer orden, a pesar del apoliticismo que profesa la masoner√≠a como instituci√≥n al menos de forma nominal. Esta impronta, no exenta de contradicciones, fue la que determin√≥ el gran prestigio del que gozaba la sociabilidad en las primeras d√©cadas del siglo XX y un lema que resultaba recurrente en esos a√Īos: ‚ÄúMasoner√≠a es Patria‚ÄĚ.

En el per√≠odo 1903-1925, la masoner√≠a fue actor principal en una de las pugnas m√°s significativas que en torno a la soberan√≠a nacional se dieron en esos a√Īos. El esfuerzo por lograr en el senado norteamericano la ratificaci√≥n del Tratado Hay-Quesada, que reconoc√≠a la soberan√≠a cubana sobre la Isla de Pinos, espacio geogr√°fico que desde la firma del Tratado Permanente entre Cuba y Estados Unidos, el 22 de mayo de 1903, hab√≠a quedado fuera de los l√≠mites de la joven naci√≥n.

El libro de los investigadores Javier Negr√≠n y Jorge Fern√°ndez, titulado La masoner√≠a cubana y el tratado Hay-Quesada (Ediciones √Āncoras, 2018), nos abre una puerta para adentrarnos en detalle en la confrontaci√≥n que, durante m√°s de dos d√©cadas, enfrent√≥ a cubanos y espa√Īoles residentes en la Isla de Pinos con la boyante comunidad norteamericana establecida en el enclave de Santa Fe. Mediante el acceso a fuentes privilegiadas, que comprenden desde las publicaciones de esos a√Īos y otros documentos en el archivo municipal, hasta las actas de las reuniones de la logia cubana La Evangelista (protagonista de primera l√≠nea en estos hechos), archivos privados, revistas masonas de la √©poca y un largo etc√©tera, los autores logran reconstruir acertadamente el clima pol√≠tico y social de esos a√Īos en la localidad, as√≠ como la multiplicidad de intereses y contradicciones que pesaron en el accionar de los actores involucrados.

El hecho de dejar fuera a la Isla de Pinos de la autoridad cubana responde, seg√ļn refiere Hortensia Pichardo (Documentos para la Historia de Cuba, Tomo 3, Ciencias Sociales, 1969) a dos causas fundamentales. Primero, a la ambig√ľedad con que hab√≠a sido redactado el art√≠culo II del Tratado de Paz entre Estados Unidos y Espa√Īa el 10 de diciembre de 1898, que ced√≠a a Estados Unidos la isla de Puerto Rico y las dem√°s que estaban bajo su soberan√≠a en las Indias Occidentales sin precisar los l√≠mites geogr√°ficos de esta cesi√≥n.

El profesor Javier Negr√≠n tiene un inter√©s peculiar por la investigaci√≥n, tanto que encontr√≥ nuevas aristas en el estudio que lo llev√≥ a conformar junto a Jorge Fern√°ndez el libro ‚ÄúLa Masoner√≠a cubana y el tratado Hay-Quesada‚ÄĚ./ Foto tomada de islavisi√≥n

La segunda causa est√° en la ambici√≥n de especuladores y empresarios norte√Īos que, desde la etapa de la ocupaci√≥n norteamericana en Cuba hab√≠an comenzado a vender y promocionar en la prensa de su pa√≠s las extraordinarias posibilidades de la que denominaban como Isle of Pines of West Indies.¬†

El gobierno norteamericano, que había entrado en una nueva fase de dominación regional, se mostró desde el principio más interesado en cimentar su dominio económico y militar en la región, que en continuar el proceso anexionista que a lo largo del siglo XIX había llevado a la nación del Atlántico al Pacífico.

El Tratado Hay-Quesada, firmado entre el diplom√°tico cubano Gonzalo de Quesada y el norteamericano John Hay, el 2 de marzo de 1904, hab√≠a sido una migaja diplom√°tica a cambio de la aprobaci√≥n por el senado cubano, verificada en el a√Īo 1903, del convenio que permit√≠a a la naci√≥n norte√Īa establecer estaciones carboneras y navales en Guant√°namo y Bah√≠a Honda. Sin embargo, el Hay-Quesada qued√≥ desde esa fecha hasta 1925 pendiente de la ratificaci√≥n del Senado norteamericano.

En ese contexto de 21 a√Īos transcurre la pugna entre colonos norteamericanos y habitantes cubanos y espa√Īoles de la Isla de Pinos. Pugna que involucr√≥ directamente a la masoner√≠a, pues tanto la logia pinera como la norteamericana Santa Fe usaron sus redes fraternales para lograr sus objetivos contrapuestos. El papel de la instituci√≥n se refuerza por el peso que esta ten√≠a en la sociedad pinera de la √©poca y en la sociedad cubana en general.

tomada de juventud rebelde

Mediante un exhaustivo análisis, los autores de La masonería cubana… demuestran la pertenencia tanto a la logia La Evangelista como a la logia Santa Fe, de las más importantes figuras políticas y culturales de la sociedad pinera de la época. Aunque ambas sociabilidades mantuvieron buenas relaciones durante la mayor parte del período, lo cierto es que desde etapa bien temprana e intensificándose hacia 1924-1925, se dio una lucha simbólica entre ambas referente al estatus de la isla. Para esta lucha ambas logias hicieron uso de los lazos fraternales que las unían con otras logias y las relaciones de fraternidad de sus Grandes Orientes.

Aunque por falta de documentación es mucho más exhaustivo el seguimiento que se da a las gestiones realizadas por la logia La Evangelista y su Gran Oriente La Gran Logia de la Isla de Cuba (GLIC), cuyas gestiones con los Grandes Orientes de Estados Unidos, a los cuales los unían lazos históricos profundos, influyeron en la ratificación del Tratado Hay-Quesada en 1925.

Pero también el libro trasluce la magnitud de las gestiones que debió llevar la logia Santa Fe por su parte. Gestiones que incluso en 1914 habían tenido un momento significativo con la visita de la alta jerarquía de la logia estadounidense al presidente cubano Menocal, donde presumiblemente intentaron ganarse las simpatías del ejecutivo cubano con su causa.

La pugna en torno a la Isla de Pinos iniciada en 1903 tiene su culminación en el período 1923-1925, cuando gracias las gestiones del entonces embajador cubano en Washintong, Cosme de la Torriente, se pone nuevamente sobre el tapete legislativo la ratificación del Tratado.

Es en esa etapa cuando la masoner√≠a criolla juega su rol pol√≠tico m√°s importante en el primer cuarto del siglo XX cubano. Sumado a las gestiones de la GLIC con los Grandes Orientes norte√Īos y a los intercambios de diversa √≠ndole que verificaron las logias cubanas entre s√≠, se desata una campa√Īa nacionalista que tiene su punto culminante en la llamada Misi√≥n Patri√≥tica, donde una serie de importantes figuras de la masoner√≠a, las artes y la pol√≠tica de la √©poca, recorrieron diversos puntos del territorio nacional recabando apoyo para la causa pinera.

Además de la cuidada investigación que nos lleva a conocer una faceta poco visitada de la historia republicana, La masonería cubana… también nos da una visión crítica de las características sociológicas de la masonería cubana en esas décadas que derivó hacia una organización de clase media, del proyecto de país que asumieron (Cuba como la Suiza de América) y de las contradicciones que la dinámica misma de desarrollo del país les fue imponiendo.

Entre los dilemas fundamentales que debe confrontar la instituci√≥n en esta etapa pudi√©ramos se√Īalar la contradicci√≥n entre su car√°cter patri√≥tico y los v√≠nculos estrechos con los Grandes Orientes estadounidenses, lo cual llevaba a ser sumamente cuidadosos y pol√≠ticos a la hora de criticar cualquier faceta de la dominaci√≥n norteamericana en Cuba.

El carácter popular que debían tener las logias y el carácter de clase media que fueron adquiriendo, producto de las cuotas relativamente altas que debían pagar los miembros y que determinó que aquellos más insolventes no pudieran continuar en la institución o lo pensaran para ser parte de ella.

La entrega oficial del premio de la crítica José Luciano Franco al título La Masonería Cubana y el Tratado Hay-Quesada de Javier Negrín y Jorge Fernández, constituyó una de las principales actividades del colofón de la 29 Feria Internacional del Libro/ Foto tomada del periódico victoria

La contradicci√≥n entre el antimperialismo franco de muchos de sus miembros, que se puso claramente en evidencia en los discursos e iniciativas que acompa√Īaron la Misi√≥n Patri√≥tica de 1925, y la actitud m√°s moderada de las jerarqu√≠as mas√≥nicas, comprometidas por sus profundas relaciones con las sociabilidades norte√Īas.

Tambi√©n resalta el conflicto entre el car√°cter apol√≠tico defendido expl√≠citamente por la masoner√≠a y la participaci√≥n constante de sus miembros e incluso de muchas logias en los problemas pol√≠ticos del pa√≠s. Prueba de estos son los muchos pronunciamientos y llamamientos dirigidos al gobierno y la opini√≥n p√ļblica en medio de los muchos conflictos pol√≠ticos y sociales de esa etapa o el estrecho v√≠nculo que durante varios a√Īos la organizaci√≥n mantuvo con el General Machado.

Al premio de la crítica histórica fueron nominados cinco libros, de ellos dos de la Isla de la Juventud: La masonería… y El himno nacional de Cuba de la editorial El Abra, perteneciente al Centro Municipal del Libro y la Literatura./ Foto tomada del periódico victoria

La masonería cubana… nos ayuda a comprender con mayor profundidad la profunda imbricación de esta institución en el proceso de construcción del ideal patriótico nacional. La riqueza y contradicciones de su desarrollo son la riqueza y contradicciones de un país que, frustrado su ciclo revolucionario del siglo XIX, debía rehacerse nuevamente, apresado en las tenazas de la permanente amenaza de invasión que la Enmienda Platt ponía sobre su cabeza y el ímpetu revolucionario que renacía vigoroso en la joven generación.


Colonialismo 2.0 y los desaf√≠os de la izquierda. ¬ŅQu√© hacer? (Transcripci√≥n de Dialogar, dialogar + fotos y videos)

*(Transcripción de Dialogar, dialogar)

Yasel Toledo Garnache: Gracias al trovador Yunier P√©rez (GAPE), ganador de la beca de creaci√≥n musical Ignacio Bella 2018, por brindarnos su arte. Gracias tambi√©n a ustedes por acompa√Īarnos otra vez en el espacio Dialogar, dialogar, impulsado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z.

Nos alegra ver el Salón de Mayo repleto, con muchos jóvenes, pero también con personas de más experiencia, lo cual puede enriquecer el intercambio.

Veo aqu√≠ a dirigentes de varias organizaciones, a los presidentes nacionales de la Federaci√≥n Estudiantil Universitaria, el Movimiento Juvenil Martiano, la Federaci√≥n de Estudiantes de la Ense√Īanza Media, a miembros del Comit√© Nacional de la UJC…, muy favorable para aportar visiones diferentes y, sobre todo, para pensar qu√© m√°s podemos hacer, cu√°les son las maneras m√°s pertinentes, atractivas e inteligentes para divulgar nuestras verdades en el ciberespacio, para estar conscientes de cada paso en ese entramado de m√≥viles, pantallas, tabletas electr√≥nicas y redes digitales.

Recordamos que Dialogar, dialogar nació en mayo de 2013, poco después del fallecimiento de Alfredo Guevara, Maestro de Juventudes, quien tuvo siempre la capacidad para debatir, escuchar y convencer desde los argumentos y la pasión.  Dialogar intentará ser siempre una plataforma para la polémica valiente y la construcción colectiva, un homenaje a quien tanto hizo por el cine y la cultura en el país.

El tema a debate hoy es Colonialismo 2.0 y los desaf√≠os de la izquierda. ¬ŅQu√© hacer? Vivimos en verdad momentos muy complejos, en el que a las dificultades del mundo f√≠sico se suman las del virtual.

Ah√≠ est√° la palabra ‚Äúcolonialismo‚ÄĚ, un t√©rmino que a nosotros no nos parece exagerado, ni desfasado, sino muy actual. Cuando uno analiza las particularidades de Internet y el mundo digital, su funcionamiento‚Ķ, comprende la dimensi√≥n de todo eso, con batallas pol√≠ticas, ideol√≥gicas, econ√≥micas y de otros tipos, en las cuales se definen cuestiones que trascienden m√°s all√° de ciudades y pa√≠ses.

Para desentra√Īar todo eso nos acompa√Īan Rosa Miriam Elizalde, doctora en ciencias de la comunicaci√≥n, Vicepresidenta Primera de la Uni√≥n de Periodistas de Cuba, fundadora del prestigioso sitio digital Cubadebate, l√≠der del proyecto Dominio Cuba y ganadora en varias ocasiones del premio nacional de periodismo Juan Gualberto G√≥mez; y el periodista y catedr√°tico espa√Īol Ignacio Ramonet, doctor en Semiolog√≠a y Ciencias de la Cultura, un profundo amigo de Cuba, autor de libros como ‚ÄúEl imperio de la vigilancia‚ÄĚ, ‚ÄúLa explosi√≥n del periodismo‚ÄĚ, ‚Äú¬ŅQu√© es la globalizaci√≥n?‚ÄĚ, ‚ÄúPropagandas silenciosas‚ÄĚ y ‚ÄúLa tiran√≠a de la comunicaci√≥n‚ÄĚ.

Nosotros hace algunos días realizamos un taller con estudiantes de la Facultad de Matemática de la Universidad de La Habana, con el mismo tema de análisis de hoy, un encuentro que fue muy interesante por las singulares opiniones de ellos y porque conocimos algunos de los proyectos de investigación relacionados con las nuevas tecnologías y las plataformas digitales que se realizan en esa Casa de Altos Estudios.

Los invitamos a ver un audiovisual de apenas cuatro minutos, que recoge algunos momentos de ese intercambio. Y luego, escuchemos a nuestros panelistas.

(POYECCI√ďN DEL DOCUMENTAL)

Rosa Miriam Elizalde:

Cuando ven√≠amos para ac√°, convers√°bamos Ignacio (Ramonet) y yo sobre el concepto de Colonialismo 2.0. Le dije que se puede explicar en dos palabras, ‚Äúdelicioso despotismo‚ÄĚ, el t√≠tulo de una conferencia que imparti√≥ Ramonet en el Palacio de las Convenciones de La Habana, en febrero de 2002, organizada por Fidel para presentar el libro Propagandas silenciosas. Si mal no recuerdo se imprimieron miles de ejemplares de ese libro, en formato tipo tabloide, y aunque no fue la primera vez que algunos de nosotros escuchamos hablar de los problemas que tra√≠a la joven Internet, s√≠ impuls√≥ que sigui√©ramos obsesivamente estos temas desde una postura cr√≠tica.

Propagandas Silenciosas, de Ignacio Ramonet, se publica por primera vez en 2001, cuando todav√≠a no se hab√≠a producido el atentado contra las Torres Gemelas, momento en que se produce un cambio espectacular en la comunicaci√≥n: la gente busc√≥ primero la informaci√≥n en la web.¬† El a√Īo 2001 se vivi√≥ con mucha intensidad no solo por los acontecimientos que estremecieron a Estados Unidos y desataron la ‚Äúguerra contra el terrorismo‚ÄĚ, sino porque en el mundo se estaba produciendo una revoluci√≥n de la mano de Internet. Cuba no estaba al margen de ese proceso. Por el contrario. Algunos de los proyectos m√°s innovadores de Am√©rica Latina en este √°mbito se produjeron aqu√≠: la red INFOMED; el renacimiento de los Joven Club de Computaci√≥n; el Polo Cient√≠fico que integraba distintas disciplinas, incluida la computaci√≥n; la concepci√≥n de la Universidad de Ciencias Inform√°ticas (UCI), que integrar√≠a la docencia, la investigaci√≥n y la producci√≥n, y que se inaugurar√≠a en 2002.

En mayo de 2001 surge La Jiribilla como semanario cultural de periódico Juventud Rebelde, donde yo trabajaba como subdirectora editorial y me convertí, por obra del azar, en editora de esa publicación digital, sin ninguna experiencia. 

Todo nuestro país tenía entonces tanta capacidad de navegación en Internet como un hotel en Miami, y sin embargo, La Jiribilla organizó la primera transmisión en streaming de un concierto, desde el Centro Pablo de la Torriente Brau, al que asistió Fidel, en primera fila.  Hicimos cosas definitivamente impensables para las posibilidades de infraestructura del país y para el estado del arte de esos momentos en términos de producción de contenidos digitales, pero estábamos imbuidos de aquel espíritu en que parecía que con aquellas herramientas que prometían, en una sociedad como la nuestra, mejorar las condiciones de vida de los cubanos, en términos de acceso a fuentes de conocimiento y de desarrollo científico. Ramonet, con su libro y su conferencia de 2001, venía a recordarnos la dependencia y la nueva colonización en curso que vivía la humanidad a esa misma hora de la mano de las nuevas tecnologías.

Por tanto, ‚Äúel delicioso despotismo‚ÄĚ es la acepci√≥n m√°s corta del colonialismo en el mismo momento en que estaba naciendo ya una nueva generaci√≥n de la web, la 2.0. Un concepto m√°s largo del colonialismo 2.0 podemos encontrarlo en El libro de los abrazos, de Eduardo Galeano, y que nos sirve perfectamente para el tema que nos convoca aqu√≠:

¬†‚ÄúEl colonialismo visible te mutila sin disimulo: te proh√≠be decir, te proh√≠be hacer, te proh√≠be ser.¬† El colonialismo invisible, en cambio, te convence de que la servidumbre es tu destino y la impotencia tu naturaleza: te convence de que no se puede decir, no se puede hacer, no se puede ser.‚Ä̬†

¬ŅQu√© ocurri√≥ en los pocos a√Īos que median desde principio de los a√Īos 80, boom de las llamadas nuevas tecnolog√≠as, hasta hoy? ¬†El reforzamiento de la colonizaci√≥n mental de la que hablaba Galeano, con nuevas pr√°cticas de despojo. No hay que olvidar el nacimiento de Internet debido a un proyecto financiado por el Pent√°gono, pero hay un hecho previo que jam√°s se tiene en cuenta, el detonante que hizo posible que esta red se haya convertido en el sistema nervioso central de la sociedad contempor√°nea: la Crisis de Octubre -o Crisis de los Misiles-¬† de 1962. Ese a√Īo el presidente John Kennedy emite una orden ejecutiva para resolver un dilema t√©cnico de primer orden que pone en riesgo el poder√≠o estadounidense frente a la disputa con la URSS, en plena Guerra Fr√≠a: la vulnerabilidad de los sistemas de telecomunicaciones en caso de ataque at√≥mico. ¬†Pide al Pent√°gono crear una red que permita la redundancia de la informaci√≥n. Es decir, que si hay un ataque at√≥mico en un determinado punto, se replique y se enrute la informaci√≥n por v√≠as alternativas para mantener vitales las comunicaciones.¬† Fue una proeza tecnol√≥gica que se alcanz√≥ con financiamiento p√ļblico.¬† Las empresas privadas se negaron a participar, porque dijeron que eso era una locura, una inversi√≥n in√ļtil de talento y dinero. Siete a√Īos despu√©s de la orden de Kennedy naci√≥ el beb√© Internet, ARPANET, que toma su nombre de las siglas de la Agencia de Desarrollo de Tecnolog√≠as Avanzadas del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, que tuvo otra caracter√≠stica inusitada: qued√≥ a merced de los profesores y estudiantes universitarios, que siguen desarroll√°ndola y que va escalando con nuevas funcionalidades y servicios, que aprovecha el desarrollo en paralelo de la microelectr√≥nica y la inform√°tica, hasta el nacimiento de la web en 1989.

Aquí comienza un modelo de desarrollo tecnológico que se ha repetido hasta el cansancio: proyectos que se inician en entornos militares y se trasladan al ámbito civil, aprovechando el conocimiento colectivo y generalmente desinteresado de muchísimas personas, para retornar al campo militar como poderosísima herramienta de colonización visible o invisible, o ambas a la vez.

En 1993, Estados Unidos establece la pol√≠tica para el desarrollo de la infraestructura de la informaci√≥n nacional (NII), la ‚Äúsupercarretera‚ÄĚ de la administraci√≥n de William Clinton, que cre√≥ las bases doctrinales y jur√≠dicas para imponer el protocolo norteamericano como red internacional de telecomunicaciones, el llamado protocolo TCP-IP –que los muchachos de la Facultad de Matem√°ticas de la Universidad de La Habana conocen muy bien–, exportando esta infraestructura y obligando a todo el planeta a adoptarla. Fue un golpe maestro de Estados Unidos. El actual dominio pol√≠tico, econ√≥mico y social de internet que ejercen autoridades p√ļblicas y privadas de Estados Unidos es, en parte, consecuencia de la ‚Äúvictoria‚ÄĚ del protocolo TCP/IP sobre otros est√°ndares de comunicaci√≥n, y esto se logr√≥ gracias a la imposici√≥n de una pol√≠tica dise√Īada por la administraci√≥n de William Clinton.

De hecho Clinton se apareci√≥ en una cumbre de la Organizaci√≥n Mundial de Comercio, en Ginebra (1998), vendiendo este protocolo como la gran soluci√≥n a todos los problemas del mundo, en una intervenci√≥n que, por cierto, Fidel rebate all√≠ mismo. El sue√Īo ciberut√≥pico de Clinton era que en muy corto tiempo todos los habitantes del mundo integrar√≠an la clase media, y Fidel le responde: ‚Äú¬ŅY qu√© planeta va a sostener eso?‚ÄĚ

Es importante entender que esta colonizaci√≥n en curso no sale de la nada. Hay poco o nada natural o espont√°neo en los procesos que obedecen a estructuras de poder. Al establecer la primera pol√≠tica para el desarrollo de la infraestructura de la informaci√≥n nacional, Clinton dej√≥ muy claro que si hab√≠a una infraestructura de redes en el mundo esta ten√≠a que ser estadounidense; que si hab√≠a unos contenidos populares, estos ten√≠an que ser de la industria cultural estadounidense, y unos valores, que estos ten√≠an aquellos donde los norteamericanos se sintieran c√≥modos. El jefe de Operaciones del Atl√°ntico de los Estados Unidos, Hugh Pope, declar√≥ en 1997: ‚ÄúEl mensaje es que no hay naci√≥n sobre la faz de la tierra a la que no podamos llegar‚ÄĚ.

La capacidad del imperialismo norteamericano para reinventarse con Internet es extraordinaria. En muy pocos a√Īos, por ejemplo, transformaron el Ej√©rcito de los Estados Unidos.¬† Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa de Estados Unidos de George W. Bush, declar√≥ en el 2001 a Internet como nuevo campo de batalla, y a partir de esa definici√≥n se reestructur√≥ toda la institucionalidad del sistema de guerra estadounidense para reordenar departamentos, fundir otros y crear, junto a los ej√©rcitos de Tierra, Agua y Aire, el ej√©rcito ciberespacial. La frontera estadounidense se extendi√≥ oficialmente a todo el planeta, gracias a esta infraestructura transnacional cuyo poder est√° basado m√°s en el consentimiento que en la coerci√≥n, ‚Äúel delicioso despotismo‚ÄĚ, del que hablaba Ramonet en 2001 y que luego se encargar√≠an de documentar Juli√°n Assange y Edward Snowden, con las revelaciones del espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional, no solo fuera del territorio, sino dentro de la frontera estadounidense, con un entramado asfixiante de control y pr√°ctica totalitaria de la cual no escapa casi nadie.

La idea de que esto es una lucha por el poder; de que el destino de la humanidad depende de en manos de qui√©n queden estas tecnolog√≠as; de que la estructura en red fortalece los valores, y si esos valores son hegem√≥nicos, esos valores se fortalecer√°n y que, por lo tanto, frente a una red hegem√≥nica, hay que contraponerle una red contrahegem√≥nica‚Ķ, todo eso puede encontrarse tempranamente en el pensamiento de Fidel Castro a fines de los a√Īos 90, cuando nos dijo a los periodistas que la Internet parec√≠a inventada para nosotros. ¬†√Čl estaba convencido de que el problema no eran los nuevos instrumentos, sino los valores de quienes dispon√≠an de ellos, y que hab√≠a que aprender de las luchas descolonizadoras pasadas y presentes para reimaginar nuevas formas de colectividad, de apropiaci√≥n tecnol√≥gica, de conocimiento en com√ļn y, sobre todo, de solidaridad.

Hay que estudiar el contexto en que se crea INFOMED, para entender c√≥mo el conocimiento cient√≠fico que permite el surgimiento de esta red de la Salud en Cuba se enlaza perfectamente con los valores de una sociedad como la cubana. La arquitectura t√©cnica de la red INFOMED, creada en el a√Īo 1998, es similar a la de Facebook, con importantes diferencias: la cubana se cre√≥ seis a√Īos antes que la plataforma del pulgar azul, la hicieron compa√Īeros nuestros, desde Cuba, con otros valores diametralmente opuestos a los que de Zuckerberg en Harvard. INFOMED naci√≥ para alcanzar a todos los profesionales de la salud en la Isla las novedades del conocimiento mundial en este campo, y para propiciar que un viejito, aun cuando viviera en el √ļltimo conf√≠n de la monta√Īa de Sagua de T√°namo, por ejemplo, pudiera consultarse con el mejor especialista en el Hospital Hermanos Ameijeiras, de La Habana, si all√≠ estaba quien pudiera hacer un diagn√≥stico a su dolencia.¬†

Facebook surgi√≥ seis a√Īos despu√©s con una arquitectura similar a INFOMED, en la gran meca del desarrollo de tecnol√≥gico, para dirimir, en la Universidad de Harvard, qui√©nes eran las muchachas m√°s ‚Äúacostables‚ÄĚ del campus.¬†

¬ŅQu√© nos cost√≥ esto, compa√Īeros? Que Cuba fuera el primer pa√≠s del planeta acusado de ciberterrorismo, en febrero del 2001. Lo hizo un alto oficial del Ej√©rcito de EEUU cuando todav√≠a no se hab√≠a producido el ataque a las Torres Gemelas. Estados Unidos se puso a la defensiva, intent√≥ impedir que un pa√≠s pobre y bloqueado, pero que hab√≠a hecho una enorme inversi√≥n en instrucci√≥n p√ļblica y en conocimiento cient√≠fico, creara un modelo diferente, descolonizador, de apropiaci√≥n de las nuevas tecnolog√≠as de la informaci√≥n y las comunicaciones.

Este es, a muy a grandes rasgos, el escenario. ¬ŅY por qu√© hablamos de colonialismo? Porque esta dominaci√≥n que se sustenta en una nueva infraestructura y que debe su transnacionalizaci√≥n al ensamblaje del poder pol√≠tico y la innovaci√≥n liderada por los militares estadounidenses, est√° intentando aniquilar a nuestros pueblos mediante la aculturaci√≥n, la negaci√≥n de s√≠ mismos, la colonizaci√≥n invisible de la que nos hablaba Galeano.

En Am√©rica Latina esto es evidente y ha sido planificado, con cierto √©xito, debemos reconocer. En el 2011 se elaboraron las l√≠neas maestras de un programa que algunos expertos llaman ‚ÄúDoctrina de la Conectividad Efectiva‚ÄĚ. Comenz√≥ con un estudio, ordenado por John Kerry -entonces presidente del Comit√© de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos-, para intervenir en cada pa√≠s en Am√©rica Latina, de acuerdo con su nivel de acceso a Internet y las pol√≠ticas para la llamada Sociedad de la Informaci√≥n, de modo que se garantizara que la infraestructura, los contenidos y los valores dominantes fueran los norteamericanos, a partir del c√°lculo de que el 50 por ciento de la poblaci√≥n latinoamericana ten√≠a 30 a√Īos o menos, y sus relaciones de confianza se estaban construyendo, fundamentalmente, en las plataformas sociales.

Por lo tanto, ¬Ņqu√© hemos visto en unos poquitos a√Īos, desde el 2011 hasta ac√°?¬† Que Am√©rica Latina es la regi√≥n m√°s dependiente, en t√©rminos de infraestructura, tr√°fico de datos, aplicaciones, contenidos‚Ķ de los Estados Unidos.¬† El 90 por ciento de todo el tr√°fico que se genera entre nuestros pa√≠ses, e incluso dentro de nuestros pa√≠ses, pasa por Estados Unidos; m√°s del 70 por ciento de todos los contenidos que se generan en el entorno digital est√°n en plataformas de ese pa√≠s. En el ranking de los diez pa√≠ses que m√°s tiempo consumen en las redes sociales, fundamentalmente en Facebook, cinco son latinoamericanos, con m√°s de cuatro horas promedio diarias en esa red social.

Un estudio de hace unos días, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, reconoce que el 81 por ciento de los jóvenes latinoamericanos están en Facebook. Pero el 50 por ciento de las personas que no tienen agua potable y a quienes les cuesta alimentarse una vez al día, están en alguna red social norteamericana.

Entonces, cualquier estadística a la que nos asomemos nos van a dar estos datos abrumadores.  A esto se suma algo de lo cual ha hablado Ignacio muchas veces: de las diez empresas de más alta cotización en la Bolsa, cinco son de telecomunicaciones, las GAFAM: Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft. Apple, por ejemplo, está valoradas en 3,3 billones de dólares. Eso equivale al PIB de 45 países africanos. Eso explica que, debido al carácter supranacional de estas empresas, los gobiernos constatan las dificultades para controlar los efectos no deseados sobre sus poblaciones, mientras que para las plataformas estadounidenses, los mercados transnacionales constituyen una fuente de oportunidades de negocio e influencia a la vez que un espacio de competencia feroz.

Hace unos días atrás, The Atlantic, una importante revista norteamericana, publicó un artículo que revela que Donald Trump va a invertir mil millones de dólares para reelegirse en el 2020. ¡Es una bestialidad!

Durante la campa√Īa presidencial Argentina, el presidente Mauricio Macri, por ejemplo, lleg√≥ a invertir dos millones de d√≥lares diarios en las semanas previas a las PASO, las elecciones primarias que se celebraron en agosto de 2019-

¬ŅPor qu√© ocurre esto?¬† Porque hoy los momentos m√°s innovadores en comunicaci√≥n pol√≠tica se est√° produciendo en los momentos electorales. Los grandes laboratorios de big data e inteligencia artificial permiten elaborar con precisi√≥n milim√©trica los perfiles de los votantes, crear propaganda personalizada tipo ‚Äúfrancotirador‚ÄĚ, manipular a la opini√≥n p√ļblica. Los partidos pol√≠ticos participan en grandes subastas para comprar los grandes nichos de datos que venden esas plataformas, en las que el usuario entra gratis, pero deja algo muy valioso: toda su informaci√≥n. Tambi√©n, necesitan much√≠simo dinero para pagar las pautas publicitarias y sostener cibertropas, robots y equipos creativos que elaboren mensajes personalizados para convencer a la gente de que ‚Äúno puede decir, no ¬†puede ser‚Ķ‚ÄĚ, como dice Galeano. Un ‚Äúdelicioso despotismo‚ÄĚ que pone la ciencia y la tecnolog√≠a al servicio de la manipulaci√≥n.¬†

Lo hemos visto recientemente en Am√©rica Latina, donde se ha desatado una carrera armamentista digital, muy visible en 2019 en Venezuela y Bolivia.¬† En este pa√≠s, por ejemplo, se crearon en muy pocos d√≠as 100 mil cuentas falsas con inteligencia artificial de √ļltima generaci√≥n para apoyar el golpe de estado contra Evo Morales. No son perfiles robots convencionales, en los que se puede descubrir f√°cilmente la automatizaci√≥n: tienen rostros que parecen reales creados con softwares de manipulaci√≥n de imagen, con historias de vida personalizadas y creadas por m√°quinas casi en tiempo real, todo falso para generar la percepci√≥n de que hab√≠a un apoyo al golpe de estado, una falacia en un pa√≠s que en octubre de 2019 -un mes antes del golpe- ten√≠a poco m√°s del 2 por ciento de la poblaci√≥n conectada en Twitter.

Ya lo hab√≠an hecho antes, cuando la llamada ‚ÄúPrimavera verde iran√≠‚ÄĚ, las protestas electorales de 2009, en la que supuestamente hab√≠an participado 100 mil personas en Twitter apoyando el cambio de gobierno en Ir√°n.¬† Despu√©s se logr√≥ documentar que, de las 100 mil cuentas, solo 60 estaban en Ir√°n.¬† Pero entonces y hasta noviembre de 2019 no se pod√≠an crear en cuatro d√≠as 100 mil cuentas falsas para apoyar a dos o tres actores golpistas, como vimos en Bolivia.

Estas son las nuevas armas que sostienen la guerra h√≠brida, que es aquella que se produce en todos los terrenos: simultaŐĀnea, pero con ritmos diferenciados, envolvente, desconcertante, r√°pida y eficaz para entorpecer la respuesta del adversario. Hay una guerra en la que participan directamente los militares y las cibertropas de un ej√©rcito regular, pero hay otras a la par: guerra econ√≥mica, de informaci√≥n, medioambiental, simb√≥lica, cultural, parecen descoordinados, pero obedecen a un mismo manual, a una misma estrategia en la que el ciberespacio juega un papel articulador. Los descoordinados somos nosotros que no logramos ver el sistema en su totalidad; ellos lo tienen perfectamente delineado, y nos hacen correr detr√°s de cada guerra por separado como pollos sin cabeza.

Bien, termino y doy la palabra a Ignacio. Es verdad que tenemos enfrente enormes desafíos, pero también es verdad que existen espacios de resistencia en nuestro propio continente que hablan de las enormes potencialidades y la capacidad de lucha de nuestros pueblos frente a este escenario distópico y a estas armas de nueva generación.

La izquierda en Venezuela, Argentina, México ha enfrentado a los grandes laboratorios de manipulación de la derecha, y venció el movimiento popular. En Venezuela se han desplegado todos los tipos de guerra en esta concepción híbrida, y no han podido derrotar a la Revolución bolivariana. No es nada menor, entre las variables que explican la resistencia de ese país, la comprensión de que la lucha hay que darla simultáneamente en las calles y en las redes.

Entonces, hay una nueva colonizaci√≥n en curso, un colonialismo con esteroides, donde hay muchos inertes frente a esta situaci√≥n, pero otros siguen y seguir√°n resistiendo; hay muchos que entienden que no podemos enajenarnos de los espacios donde est√° la gente -siempre digo que si Mart√≠ viviera hoy ser√≠a facebookkero. Mientras aparecen nuestras propias herramientas, tenemos que ocupar las plazas, sean virtuales o f√≠sicas, generar los liderazgos y emplear las nuevas metodolog√≠as liberadoras, promover la educaci√≥n audiovisual en nuestros ni√Īos y j√≥venes, y disputar los espacios y los discursos; es una disputa cultural y tenemos que oponer, como dec√≠a Fidel, a las redes hegem√≥nicas, nuestras redes contrahegem√≥nicas. El mayor desaf√≠o no es tecnol√≥gico, aunque hemos estado hablando mucho de esto aqu√≠, sino de conocimiento, de conciencia, de cultura.¬†

Comencé con una frase de Galeano y quiero terminar con Frantz Fanon, en Los condenados de la Tierra, y esta no es solo una idea, sino un ultimátum:

‚ÄúNuestra misi√≥n hist√≥rica, para nosotros, que hemos tomado la decisi√≥n de romper las riendas del colonialismo, es ordenar todas las rebeld√≠as, todos los actos desesperados, todas las tentativas abortadas o ahogadas en sangre.‚ÄĚ

Esa es la invitación.

Much√≠simas gracias, compa√Īeros.

(APLAUSOS)

Yasel Toledo Garnache:

Sin dudas, tienen mucha razón quienes se refieren a Internet como especie de campo de batalla, como gran tablero de ajedrez, incluso como un terreno deportivo en el cual existe una competencia constante por posicionar contenidos. Ahí hay disputas políticas, ideológicas, económicas y de otros tipos.

Rosa nos compart√≠a algunas estad√≠sticas muy interesantes. Solo agregar otras. Por ejemplo, seg√ļn el libro La dictadura del videoclip, del espa√Īol Jon Illescas, siete de los diez m√°s reproducidos en Youtube entre 2005 y 2015 son de Estados Unidos.

El 61.5% de las banderas que aparecen en videoclips es tambi√©n la de ese pa√≠s, multiplicando por seis la frecuencia de la segunda: la de Gran Breta√Īa. El 90% del total es cantado en ingl√©s.

A eso sumamos que en casi cuatro de cada diez videos (39.8%) hay apología a drogas legales (casi siempre alcohol) y en más de uno de cada diez ilegales (marihuana casi siempre). El modo de vida que más se refleja es el estadounidense, como también pasa en películas y otros materiales audiovisuales.

Además, entre los sitios webs con mayor alcance predominan los de idioma Inglés. Hay una competencia muy fuerte, que a la vez suele ser desigual, lo cual exige inteligencia y trabajo en equipo.

Sé que una idea de Rosa, compartida en otros espacios, es la necesidad de una agenda de comunicación supranacional, una mayor articulación, una estrategia conjunta de la izquierda, o sea, no solo al interior de cada uno de los países, sino de la izquierda internacional.

Esa es una idea también recurrente en Ramonet, quien hace poco, en un encuentro alertaba que a veces los movimientos de izquierda, aun cuando logran estar en el poder un tiempo considerable, no aprovechan todo lo posible la producción audiovisual. Y, en ocasiones, no queda una película, una novela ni libros de ficción que aborden los sucesos, con frecuencia muy heroicos e interesantes. A veces, hasta vienen otros autores y lo hacen desde una posición completamente contraria, que incluye tergiversación y manipulaciones.

A nosotros hoy nos interesa mucho reflexionar sobre cu√°nto m√°s podemos hacer. Recientemente, rele√≠amos el libro El imperio de la vigilancia, de Ramonet. Lo hac√≠amos de conjunto varios amigos, y uno dec√≠a: ‚Äú¬ŅEs que acaso debemos tenerle miedo?¬† ¬ŅEs que acaso debemos apartarnos de estas redes, de las nuevas tecnolog√≠as?‚Ä̬† Yo creo que esa no debe ser una opci√≥n; pero s√≠ tenemos que estar conscientes de cada uno de los pasos, de las complejidades, y sobre todo actuar de manera m√°s inteligente y unida quienes tenemos causas comunes a nivel internacional. Son aspectos que seguramente abordar√° Ramonet.

Ignacio Ramonet:

Primero agradecer a los organizadores la gentileza de invitarme para estar aqu√≠. Y decir tambi√©n que la √ļltima vez que yo estuve aqu√≠ fue con Alfredo Guevara, precisamente en una sala tambi√©n casi m√°s llena que esta, y una quiz√°s de las √ļltimas intervenciones p√ļblicas de Alfredo, que era sobre cine, comunicaci√≥n e ideolog√≠a.

Uno siente un muy agradable recuerdo, y estoy muy contento de estar aqu√≠ esta tarde, en particular en compa√Ī√≠a de Rosa Miriam, que ya formamos un d√ļo, que vamos a tener que hacerlo depositario legalmente, constituirlo oficialmente para que nos manifestemos regularmente, porque lo hicimos hace poco tambi√©n en la casa de Jos√© Mart√≠, adem√°s de en la Mesa Redonda.

Y, bueno, por otra parte, felicitar a Rosa Miriam por su brillantísima intervención, en que nos ha dado una cantidad de datos y con un análisis extremadamente pertinente. Lo que ha dicho es fundamental.

El otro día, estuve visitando aquí el Museo Humboldt, que lo acaban de restaurar, y les recomiendo ir a visitarlo porque está absolutamente interesante.  Y en esa ocasión, como estoy leyendo una biografía de Humboldt que me recomendó Luiz Inácio Lula da Silva cuando estuve viéndolo en la cárcel. Lula, en vez de estar leyendo o releyendo textos de Lenin, de Gransci y de Marx, estaba leyendo una biografía de Humboldt, escrita por una joven biógrafa alemana, que describe la importancia de Humboldt en este momento en el que hay un sentimiento ecológico particularmente interesante.

Y entonces el otro día, como estaba en la Feria del Libro presentando unos libros con Sandra Sarmiento, que está aquí con nosotros, compré un librito con textos de Humboldt. Y en uno de esos textos él cuenta cómo en 1806, llegó a Caracas, y encontró que era una ciudad extremadamente agradable. 

Curiosamente, dijo que Caracas y La Habana eran las dos ciudades¬†¬†¬†¬†¬†¬† m√°s espa√Īolas de las que √©l conoc√≠a en Am√©rica Latina; pero expres√≥ lo siguiente: ‚ÄúEn esta ciudad, donde hay un nivel de vida relativamente alto, un conocimiento interesante, no hay un solo peri√≥dico. Y no solo no hay un solo peri√≥dico, sino que la imprenta a√ļn no ha llegado.‚ÄĚ

Y √©l compar√≥: ‚ÄúEn cualquier ciudad estadounidense de no m√°s de 30 mil habitantes hay un peri√≥dico.‚ÄĚ Y entonces, digamos, la imprenta se invent√≥ en 1440. ¬°Cuatro siglos despu√©s en Caracas no hab√≠a imprenta!¬† √Čl dice que hab√≠a una prensa, que no es lo mismo que una imprenta; una prensa, que solo hace hojas, que ten√≠a un franc√©s.

Entonces podemos decir, bas√°ndonos en las cifras que daba antes Rosa Miriam, que eso no ocurre con Internet.¬† Internet se invent√≥, efectivamente, como ha dicho Rosa Miriam, en los a√Īos ‚Äô60 para el ej√©rcito, pero la Web se invent√≥ en 1989.¬† ¬ŅQu√© es lo que ha hecho que estemos m√°s familiarizados con el universo de la Web?¬† Porque antes hac√≠a falta un lenguaje intermediario para poder¬† utilizar el correo electr√≥nico, para poder comunicarnos, esencialmente entre universidades, aunque lo cre√≥ el ej√©rcito con esa base que daba Rosa Miriam.

Si hubiese una destrucci√≥n at√≥mica, ¬Ņc√≥mo podr√≠amos seguir comunic√°ndonos? Por eso hablamos de la red, porque si ustedes cogen una red de un pescador, y si le disparan a la red, evidentemente la bala puede pasar a trav√©s de la red sin romper nada; pero si ustedes disparan con una Kalashnikov, por ejemplo, y rompen 20 mallas de la red, a√ļn quedan 200 mallas que funcionan.

Entonces la comunicaci√≥n ‚Äďdec√≠an los norteamericanos– si los rusos desencadenan primeros el ataque, lo que har√°n es que destruir√°n todas nuestras grandes ciudades y nuestros nudos de comunicaci√≥n.¬† ¬ŅPero entonces c√≥mo nos vamos a comunicar entre, por ejemplo, el centro, donde se encuentre el Estado Mayor, o lo que quede del Estado Mayor, con las fuerzas que hayan sobrevivido, si no se puede comunicar porque los canales se han cortado?

Entonces hay que inventar un sistema que funcione como una red; es decir, que, en vez de ir en vía directa, de un punto a otro punto, vaya dando muchas vueltas, aunque tenga que dar la vuelta al mundo, pero que llegue del otro lado.  Ese es el principio que crea la red.

Lo que quiero decir es que, digamos, 30 a√Īos o 50 a√Īos despu√©s de la invenci√≥n de Internet, masivamente Am√©rica Latina utiliza los recursos de Internet; no han pasado 400 a√Īos.¬† ¬ŅPero quiere eso decir que ya no estamos en colonia? No, porque hay que reflexionar sobre lo que es la colonia.

Rosa Miriam ha citado dos frases muy importantes de nuestro amigo Eduardo Galeano, pero en realidad hay varios tipos de colonizaci√≥n.¬† Piensen que hoy d√≠a, si tenemos que citar cu√°les son las grandes potencias de hoy, geopol√≠ticas, las diez principales grandes potencias geopol√≠ticas de hoy son las mismas –excepto China–, que a principios del siglo XX eran Alemania, Jap√≥n, Francia, Estados Unidos, Rusia… Son las mismas.¬† Y ya no son imperios coloniales, pero siguen siendo los principales pa√≠ses que dominan el mundo.¬†

Y entonces, ¬Ņpor qu√© lo dominan, si ya no tienen colonias?¬† Y si nos hemos liberado, digamos, los pa√≠ses colonizados de √Āfrica, de Am√©rica Latina, de Asia, ¬Ņpor qu√© no ocupamos?, excepto China –y recuerden que China fue la primera potencia del mundo durante 17 siglos, hasta el siglo XVII; dej√≥ de serlo en el siglo XVII, para volver a serlo, entre las principales potencias, actualmente–, ¬Ņpero por qu√© siguen siendo colonias? Porque descolonizarse no es tan sencillo.

Por ejemplo, de todos los pa√≠ses de Am√©rica, el √ļnico pa√≠s que no solo se descoloniz√≥, pero que pas√≥ a formar parte del club de los dominantes es Estados Unidos. Los dem√°s pa√≠ses llevan dos siglos, la mayor√≠a de ellos, descolonizados, pero no est√°n en el grupo de pa√≠ses dominantes.

Entonces, con Internet, lo que Internet nos plantea tambi√©n, son dos cosas evidentemente, que aqu√≠ se han subrayado, t√ļ las subrayabas ahorita Yasel: que, por una parte, est√° el enfrentamiento cultural, la batalla cultural.

¬ŅHay que desertar de las redes?¬† Ser√≠a absurdo. ¬°Hay que estar en las redes! ¬ŅPor qu√©? Porque, aunque no hayamos inventado Internet, la batalla se da hoy en ese espacio, en el ciberespacio, que es un nuevo espacio en el sentido propio de la palabra; es un nuevo espacio, es un nuevo territorio. Digamos, si antes hab√≠a un espacio, el espacio en el que vivimos normalmente, el espacio tridimensional, el espacio de nuestra vida cotidiana, ahora tambi√©n vivimos en ese otro, que se manifiesta para nosotros a trav√©s de pantallas. Y cuando estamos frente a la pantalla, tenemos un universo mental, imaginario, cultural, de conocimiento, econ√≥mico, financiero‚Ķ, todo eso pasa por una pantalla y por el territorio del ciberespacio, que tambi√©n evidentemente es un espacio de guerra, en el sentido que Rosa Miriam explicaba.¬† Adem√°s, ahora las grandes potencias crean un ej√©rcito para luchar por √©l.

Los ej√©rcitos no siempre han sido las Fuerzas Armadas, no siempre han sido complejas como lo son hoy. Las Fuerzas Armadas hist√≥ricamente, digamos, eran esencialmente en funci√≥n de los elementos, ¬Ņverdad?

Decía un filósofo griego que nuestro universo se compone de cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua. Este, Internet, sería el quinto. Y observen que se ha creado un ejército para la tierra, un ejército para el mar; uno para el aire; uno para el fuego -que son los bomberos, llamados en algunos países guerreros del fuego-, y ahora, como hay un quinto elemento, que es el ciberespacio, los países están creando este quinto ejército.

Entonces, en esta relación con el quinto elemento, tenemos, por una parte la batalla de ocupar este espacio y de defendernos desde el punto de vista del mensaje y el contramensaje; pero está la otra batalla, que es la de la tecnología. O sea, tenemos que combatir con las armas del adversario.  Eso puede conducir a la victoria.

Fidel Castro demostró que con las armas del ejército de Batista se podía triunfar, no era necesario fabricar sus propias armas, o tener una tecnología específica del armamento para ganar la guerra.  Pero aquí nos planteamos la cuestión de la descolonización tecnológica también, cosa que Fidel en cierta medida planteaba cuando creó la UCI, es decir, ser capaces también de fabricar nuestras propias computadoras, estar presentes en la reflexión sobre qué es una computadora hoy, qué debe tener como posibilidades, etcétera, y no solo depender de eso.

El presidente D√≠az-Canel ha dicho √ļltimamente, en las √ļltimas 48 horas, una reflexi√≥n sobre c√≥mo hay que articular ciencia y tecnolog√≠a; es decir, no solo desarrollar una reflexi√≥n te√≥rica sobre la ciencia, no solo ense√Īar la ciencia, pero desarrollar una tecnolog√≠a.

El √ļnico pa√≠s del sur que a principios del siglo XX no era una colonia y que formaba parte de los pa√≠ses dominantes –lo he citado antes–, ¬Ņcu√°l es entre los que cit√© antes? Jap√≥n. La pregunta es por qu√© Jap√≥n no era una colonia.¬† A finales del siglo XIX varios pa√≠ses no hab√≠an sido nunca colonizados: Etiop√≠a, Ir√°n, Marruecos, Jap√≥n; no hab√≠an sido nunca colonizados, nunca. ¬ŅPor qu√© los dem√°s, Etiop√≠a, Ir√°n, Marruecos, fueron colonizados, y no Jap√≥n? Porque Jap√≥n apost√≥ por desarrollar su propia tecnolog√≠a imitando al Reino Unido e imitando a Alemania.¬† En Jap√≥n se conduce a la izquierda¬†¬† –ustedes saben eso, ¬Ņverdad–, igual que en Inglaterra, y la obsesi√≥n era la de ser tan organizados como los alemanes, y desarrollaron una tecnolog√≠a propia, un armamento propio, y derrotaron a los rusos en 1910. Primera victoria militar de un pa√≠s del sur contra el norte.¬† Entonces los japoneses precisamente han desarrollado una tecnolog√≠a que hoy les permite estar presentes en este universo, digamos, primero, como potencia industrial, la √ļnica potencia industrial del sur.

Estados Unidos sali√≥ de esa situaci√≥n en la primera mitad del siglo XIX. Estados Unidos, cuando gana su independencia, es un pa√≠s que vive del monocultivo del algod√≥n, como Cuba viv√≠a del monocultivo de la ca√Īa. Bueno, la pregunta que los historiadores deben hacerse es por qu√© Estados Unidos sali√≥ de su condici√≥n de monoproductor de algod√≥n para transformarse en una superpotencia industrial, vencedor de la Primera Guerra Mundial, vencedor de la Segunda Guerra Mundial, vencedor de la Guerra de Secesi√≥n del norte contra el sur, cuando Brasil no lo ha conseguido, Argentina no lo ha conseguido, M√©xico no lo ha conseguido, etc√©tera. Es una verdadera cuesti√≥n central, y Jap√≥n s√≠ lo ha conseguido.

Entonces hoy tenemos, como, digamos, si la cuestión del colonialismo se plantea, es que una cosa es obtener su independencia y su soberanía, y otra cosa es seguir dependiendo tecnológicamente de lo que produce el país dominante, o los países dominantes.

¬ŅPor qu√© Am√©rica Latina, aun cuando hab√≠a doce pa√≠ses progresistas en Am√©rica Latina, no consiguieron crear ni una universidad de alto nivel, que impidiera que la mayor√≠a de los Doctorandos de Am√©rica Latina vayan a hacer sus Doctorados a Estados Unidos, o a Alemania, o a Francia, o a Rusia, o a donde sea? ¬ŅPor qu√© no se ha conseguido eso?

O sea, yo creo que hay que también plantear la cuestión, cuando hablamos de Internet, de por qué no tenemos, en el sur en particular, no tenemos, ni siquiera se piensa en tener una rivalidad, no en materia de contenidos, si bien que es necesario, pero en materia tecnológica.

Observen lo que está pasando con Huawei y la 5G.  Los Estados Unidos están llevando a cabo una verdadera guerra, que es una guerra colonial finalmente contra China, para detener el progreso de Huawei en materia de 5G. Pretenden que si un país le compra Huawei a China con la 5G, China, como Estado, estaría penetrando como con un caballo de Troya en ese país. Inglaterra ya ha dado luz verde para equiparse, pero los norteamericanos acaban de detener en Suiza, acaban de intimidar a Suiza para que no sigan adquiriendo la 5G con Huawei.

El temor es tecnol√≥gico, porque los Estados Unidos en definitiva, en materia de tel√©fonos o de telefon√≠a, aunque tienen a√ļn el Iphone, recuerden que cuando empez√≥ la telefon√≠a digital, la empresa que dominaba la tecnolog√≠a digital, el primer tel√©fono digital que se impuso como tal era Motorola, que era un gran tel√©fono as√≠, que hemos tenido varios; grande, que si lo comparamos con los que hay ahora, es un tel√©fono, casi como el tel√©fono de baquelita negro que hab√≠a antes.¬† Entonces era Motorola.¬† ¬ŅQu√© ha sido de Motorola? Yo creo que aqu√≠ debe haber generaciones que no han o√≠do hablar de Motorola jam√°s.¬† Y luego, recuerdan ustedes cuando era Nokia.¬† Un pa√≠s, Finlandia, ten√≠a el mejor tel√©fono del mundo, y todo el mundo quer√≠a tener un Nokia. ¬ŅQu√© es de Nokia hoy?¬† Y el Iphone es posible que siga, aunque sigue fascin√°ndonos, es posible que siga ese destino, mientras que hoy los coreanos del sur, peque√Īo pa√≠s, que ha imitado a Jap√≥n, que se ha dotado de tecnolog√≠a, Corea del Sur es un pa√≠s de 45 millones de habitantes, evidentemente cuatro veces m√°s que Cuba, es obvio; pero es un pa√≠s menos poblado que Espa√Īa, y es una superpotencia tecnol√≥gica; y no solo ahora tecnol√≥gica, sino miren lo que ha pasado con los √ďscares este a√Īo, oigan, que es una revoluci√≥n: primera pel√≠cula coreana del sur en la historia que recibe el Oscar a la Mejor Pel√≠cula y que es una pel√≠cula de Corea del Sur, o sea, que Corea del Sur produce tambi√©n cultura popular, produce tambi√©n contenido que seduce al mundo, miren lo que es la K-pop, que debe haber en la propia Cuba millones de adolescentes fascinados por la K-pop la cultura popular coreana, los grupos musicales coreanos.

Yo estuve en el stand de Corea del Sur aquí. La embajada de Corea del Sur en México tenía un stand en la Feria del Libro. Cantidad de adolescentes llegaban allí para preguntar por la K-pop, y los enviaban al stand de Japón manga, que no es lo mismo, como saben ustedes.

Quiero decir que Corea del Sur es aquí un país que ha emprendido una carrera hacia la descolonización, controlando y produciendo su propia tecnología, el Samsung, el LG, y produciendo sus propios contenidos, que conquistan al mundo. Parásitos no solo es el Oscar a la Mejor Película; es la Palma de Oro en el Festival de Cannes a la mejor película, y derrotó a nuestro amigo Almodóvar con Dolor y gloria, que es una película excelente, en mi opinión; pero Parásitos es una película buenísima, y además es una parábola sobre la situación actual, sobre la drogalización, sobre el neoliberalismo. Es una película extremadamente compleja y muy política.

Bien, como ven, lo que estoy diciendo es que descolonizarse no es tan sencillo, aunque cuesta mucho. Evidentemente muchos pa√≠ses han hecho enormes sacrificios; pienso en Vietnam, pienso en Argelia, pienso en Cuba; un enorme sacrificio, para conquistar la soberan√≠a, para conquistar la independencia; pero, bueno, Fidel lo dec√≠a tambi√©n: la segunda independencia est√° por conquistar. Y ahora hay que ir por la tercera independencia, que es la independencia digital, la independencia tecnol√≥gica, el ser soberanos en el ciberespacio. Esta es la misi√≥n, el objetivo de las nuevas generaciones en Am√©rica Latina en particular, porque Am√©rica Latina, si es consumidora masiva de redes sociales, no es normal que no produzca sus redes sociales. En definitiva, estas redes sociales solo est√°n pasando; no sabemos si dentro de cinco a√Īos existir√° Facebook, aparentemente s√≠, pero es posible que no.

Cuando las redes sociales empezaron a desarrollarse, ya ni nos acordamos de los nombres de las redes sociales que parecían absolutamente indispensables y que acabaron por desaparecer.

Yo siempre digo: que estemos en los 30, 40 o 50 primeros a√Īos de Internet, recuerden que cuando Humboldt llega a Caracas la imprenta ya tiene cuatro siglos.¬† ¬ŅQu√© pasar√° cuando Internet tenga cuatro siglos? ¬ŅQu√© pasar√°?¬† ¬ŅY estaremos como estamos ahora aqu√≠? ¬ŅLlegar√° un viajero a Cuba dentro de cuatro siglos y dir√°: bueno, pues aqu√≠ a√ļn no hay la propia red social, o a√ļn no hay el tel√©fono m√°s avanzado?¬† Yo espero que no porque este es uno de los pa√≠ses que tiene m√°s conciencia de esta problem√°tica; porque Fidel, como lo ha dicho Rosa Miriam, fue uno de los primeros que entendi√≥ la importancia de Internet; que se puso √©l mismo –¬Ņte acuerdas, Rosa Miriam–, √©l mismo se puso a trabajar en una computadora para aprender a escribir en un teclado y le ense√Ī√≥ a Ch√°vez a usar el correo electr√≥nico, y Ch√°vez despu√©s tambi√©n era un apasionado, lo entendi√≥.

Hoy d√≠a podemos decir que el presidente Maduro est√° presente en todas las redes, y en cuanto se crea una red nueva que tiene influencia, inmediatamente est√° ah√≠ metido.¬† No hay que, evidentemente, abandonar esa batalla; pero yo digo que hay otras batallas, que son de otro nivel, pero que est√°n al alcance del esfuerzo educacional, el nivel cient√≠fico en particular que tiene Cuba, porque ha hecho prodigios en t√©rminos de biotecnolog√≠a, en t√©rminos farmac√©uticos, en t√©rminos de investigaci√≥n m√©dica, como ciencia, ¬Ņverdad? Pero hoy es en la inteligencia artificial donde tenemos que estar presentes. Ah√≠ deben estar los matem√°ticos, es la inteligencia artificial, es la rob√≥tica, es la dr√≥nica, que es donde hay que estar muy presente cuando llegue la inteligencia artificial.

Yo lo que digo es que, si la inteligencia artificial avanza, y si no la controlamos, es que la inteligencia artificial acabar√° por excluir al ser humano del planeta; porque una rob√≥tica avanzada con inteligencia artificial ya no necesita todas nuestras debilidades; un robot con inteligencia artificial es inmortal y omnisciente, igual que Dios: sabe todo, ve todo y tiene un cuerpo que es eterno. Bueno, ¬Ņqu√© diferencia hay con Dios? Definan a Dios, y es el robot dotado de inteligencia artificial. Entonces es obvio que ese Dios o esos dioses no van a necesitar al ser humano.

No sabemos qu√© mundo ser√°. Tenemos que controlarlo.¬† Ese es un desaf√≠o para la humanidad.¬† Por eso se habla mucho‚Ķ ¬ŅUstedes han o√≠do hablar de qu√© tipo de sentimientos hay que darle al robot?, si puede haber robots criminales, ya ha habido robots que han matado a personas. Se est√° desarrollando una legislaci√≥n para los robots.

En China, √ļltimamente hubo una decisi√≥n judicial a favor de un robot que hab√≠a escrito unas informaciones para la prensa y que la prensa hab√≠a difundido, y no le quer√≠an pagar al robot. Bueno, el conceptor del robot es el que va a cobrar, obviamente, pero el robot hab√≠a escrito de manera aut√≥noma la informaci√≥n.

Aquí no se lee mucho las informaciones de Bolsa, me imagino, pero en los países capitalistas, donde se lee la información de Bolsa, está enteramente robotizada; la escriben robots. Muchas de las crónicas deportivas que se leen en la prensa de gran tirada están escritas por robots, porque identifican a los jugadores y tienen textos ya hechos.  No quiero decir que los cronistas describen como robots, pero los robots describen como cronistas.

Yo creo que el desafío para las nuevas generaciones tiene que ser en la producción, como lo ha dicho el presidente Díaz-Canel, la producción de tecnología, de nueva tecnología, que nos permita también avanzar en ese terreno.

La batalla del contenido, esa la podemos ganar con relativa facilidad, la batalla de las nuevas tecnologías propias, esa es la que hay que ganar.

Muchas gracias.

(APLAUSOS)

Yasel Toledo Garnache: Muy interesante. No dir√© nada m√°s.¬† Les doy la palabra a ustedes, al p√ļblico. Pueden preguntar, opinar, lo que deseen.

(Varias intervenciones del p√ļblico):

Rosa Miriam Elizalde: 

Dominio Cuba es realmente un proyecto de innovación digital, que intenta utilizar metodologías de la comunicación estratégica. Necesita la conjunción de diversas disciplinas y ha sido muy difícil de armar, porque todavía no hay condiciones en los medios para integrar estos equipos multidisciplinarios.

Nosotros hemos partido de un principio: no inventar la rueda. Estudiar los referentes internacionales exitosos, qu√© narrativas impactan en las audiencias, c√≥mo se derivan los mensajes en cada plataforma, qu√© est√°ndares funcionan en los m√≥viles -la principal pantalla para compartir contenidos hoy-. Fue lo que hicimos en la Cumbre de las Am√©ricas de Per√ļ, en 2018, el primer proyecto con el que se inicia Dominio Cuba, aunque todav√≠a no nos llam√°bamos as√≠.

Algo que es muy difícil entender para un periodista que trabaja en un medio tradicional es que se acabó la época de los los llaneros solitarios en nuestra profesión. Hace falta equipos, con roles especializados, para poder enfrentar la comunicación que se sostiene en una arquitectura compleja donde la estética y los sentimientos son variables de primera importancia.

Se terminó aquella era en la que Ernest Hemingway, cuando se le resistía un título, tiraba la máquina de escribir por la ventana del Toronto Star. Todo dependía de él y su máquina. Eso se acabó. Estamos transitando hacia la era prealfabética, donde la gente se comunica sobre todo a través de las imágenes, donde se apela a emociones primarias, donde no basta con tener la verdad, donde tienes que pelear porque tu mensaje se escuche y se tenga en cuenta en medio de un ruido descomunal.

La izquierda en este sentido ha sido tradicionalmente muy soberbia. Como tenemos ética, como defendemos a los pobres de la tierra, todo el mundo tiene que escuchar cuando nos encaramamos en un cajón de bacalao y gritamos nuestras verdades.

Cuando nosotros emprendimos en 2009 la segunda versión de Cubadebate, hicimos algo parecido: estudiar los referentes más innovadores del momento. El modelo que sirvió de punto de partida era The Huffington Post, un blog de bloggers que fue esencial en la maquinaria que llevó a Barak Obama a la Casa Blanca. Después lo que hicimos fue montar en esa metodología nuestros valores, nuestra línea editorial.

Los medios p√ļblicos en Cuba, tantos los tradicionales como los nativos digitales, tienen grandes dificultades para la gesti√≥n de la innovaci√≥n. No solo no tienen presupuesto para ello, sino que se siguen reproduciendo rutinas en las redacciones ancladas en los tiempos en que los medios tradicionales eran hegem√≥nicos. Eso ha cambiado dram√°ticamente.

Las posibilidades para la transformaci√≥n del sistema de medios p√ļblicos del pa√≠s est√°n descritas en la nueva pol√≠tica de comunicaci√≥n social aprobada en 2018. Esta debe aterrizar en decretos-leyes y en nuevas formas de gesti√≥n de los medios, que permita incorporar nuevos roles: dise√Īadores, cientistas de la informaci√≥n, comunicadores, productores audiovisuales, matem√°ticos, estad√≠sticos, inform√°ticos, cientistas sociales‚Ķ¬† en funci√≥n de las necesidades comunicativas, y no por plantilla. Ese es el secreto de Dominio Cuba, que hemos podido organizar en la Uni√≥n de Periodistas para mantener un sistema que nos permita simultanear la investigaci√≥n, la producci√≥n, la innovaci√≥n y la socializaci√≥n del conocimiento en este escenario.

La compa√Īera que intervino llamaba la atenci√≥n sobre la generaci√≥n de contenidos. El 90 por ciento los contenidos de Internet son basura (spam) o no est√°n al alcance del usuario com√ļn. Muchas veces son cartas de amor que se hace la gente a s√≠ mismas. Por lo tanto, se necesita un extra para alcanzar la atenci√≥n, para comunicar, y eso necesariamente exige saberes profesionales.

Y ahí voy a cerrar, porque le voy a dejar la palabra a Ignacio.

Han sido muy interesantes las preguntas y las reflexiones que han hecho los compa√Īeros, que tienen que ver con la necesidad de interpretar este mundo desde nuestra orilla. Desgraciadamente, no hay suficientes espacios desde la izquierda para debatir estos temas. No es que no haya informaci√≥n; hay mucha informaci√≥n en Internet.¬† Si usted quiere investigar sobre cualquier tema desde una perspectiva liberadora, va a encontrar intelectuales y acad√©micos que est√°n interpretando la realidad y que est√°n intentando la transformaci√≥n de la realidad no solo generando teor√≠as, sino participando en pr√°cticas sociales liberadores. Ahorita les habl√© de los argentinos, hay que estudiar esa experiencia. O la experiencia de MORENA, en M√©xico, que llev√≥ a Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador a la presidencia de ese pa√≠s. A AMLO le aplicaron todo tipo de estrategia de ataque y de fakenews, llegaron a crear clusters comunicacionales de muy alta tecnolog√≠a para implicarlo en v√≠nculos con los venezolanos, los cubanos, los rusos, y su estrategia de campa√Īa utiliz√≥ tanto la defensiva como la ofensiva, muchas veces apelando al humor, a los memes. Me acuerdo de un video que se convirti√≥ en viral en medio del supuesto v√≠nculo con Putin, en que L√≥pez Obrador se present√≥ como Andr√©s Manuelovich, con lo cual se burl√≥ de todo eso y capitaliz√≥ a su favor la campa√Īa t√≥xica.

Eso no salió de la nada; salió de equipos que, apropiándose de todo estos saberes, metodologías y técnicas de las cuales que hemos estado hablando aquí -incluida la big data y la inteligencia artificial-, enfrentaron la disputa por la narrativa y por el sentido en condiciones superiores a la de los adversarios. Digo superiores, porque cuando existe una simetría en el acceso a la infraestructura y en el conocimiento, la superioridad de la izquierda llega por la ética, por sus valores. Ellos están dispuestos a mentir y a jugar sucio; nosotros no. La inteligencia artificial no es suficiente. Puede llegar a aberraciones como las que contaba Ignacio, pero la inteligencia artificial no es nada si no tiene detrás los analistas que puedan interpretar los escenarios.

El campo popular est√° lleno de talentos, y hay mucho talento en Cuba. Y a m√≠ me emocion√≥ mucho el video de los muchachos de Matem√°ticas con el que empez√≥ este Dialogar, ¬†porque ese pensamiento es un pensamiento totalmente descolonizado, y eso se est√° generando en nuestros espacios. El reto –lo dec√≠a Ernesto Vera, quien fue presidente de la UPEC, uno de los fundadores de la Uni√≥n de Periodistas de Cuba– es qu√© hacemos cuando la mentira est√° organizada y la verdad dispersa. La √ļnica soluci√≥n es organizarnos, generar los espacios de debate, de discusi√≥n; generar una cultura para poder entender este escenario, compartir el conocimiento, socializarlo y acortar los ciclos de aprendizaje, madurar con carburo.

Nosotros no podemos esperar por que esa cultura digital de izquierda nos llegue por otros; hay que crear los mecanismos, las instituciones, los espacios que permitan integrar las fuerzas poder avanzar porque, es muy asimétrico el escenario, ¡muy asimétrico!

Y voy a cerrar con una idea: no es dif√≠cil enfrentar y vencer en este mundo en el que hay que oponerle a la ‚Äúinteligencia artificial‚ÄĚ de unas √©lites econ√≥micas y pol√≠ticas, el ‚Äúgeneral intellect‚ÄĚ del que hablaba Carlos Marx, las comunidades humanas conscientes, organizadas y preparadas intelectualmente. ¬†Hay experiencias en Am√©rica Latina y en otras partes del mundo ¬ŅCu√°les han sido los instrumentos de los palestinos, por ejemplo, para reforzar los sentimientos de identidad y de defensa de su territorio en los ni√Īos y j√≥venes? Los videojuegos. Israel abri√≥ el bander√≠n de la conectividad en la Franja de Gaza con la convicci√≥n de que someter√≠a a estos pueblos culturalmente. Se equivocaron. La lucha por el territorio es la lucha tambi√©n por la subjetividad. Ese es el mensaje palestino y ese es nuestro desaf√≠o.

 (APLAUSOS)

IGNACIO RAMONET.  Una vez más sinceramente creo que Rosa Miriam ha marcado la línea, la buena línea; el buen análisis y la buena línea.

Yo simplemente quisiera insistir sobre esta cuestión. En relación con la información, que han planteado las dos personas que hablaron, en realidad, vivimos algo muy excepcional y no siempre tenemos conciencia de ello. Es decir que, si tomamos la historia de los medios de masas, que es una historia relativamente corta, porque aparece a final del siglo XIX hasta el surgimiento de Internet, globalmente la relación que existe es una relación de emisor activo y receptor pasivo; globalmente es eso.  La televisión nos habla y nosotros no tenemos nada que decir, a menos que queramos hablar con el televisor, que siempre es posible, o con mi mascota, puedo hablarle a mi perro, o con mi gato, y decirle: no estoy de acuerdo con esto; no le puedo hablar a la persona que está ahí. Con el periódico, igual, aun menos, porque el periódico no habla; hablo en mi cabeza, cuando lo leo.  Y con la radio, idéntico: la radio nos habla y nosotros escuchamos.

La mayor√≠a de los estudios, en t√©rminos de funcionamiento de los medios, lo que m√°s abunda es estudios de contenido, por definici√≥n.¬† Lo menos conocido –yo lo he dicho muchas veces–, el agujero oscuro que no conoc√≠amos era qu√© hace la recepci√≥n, qu√© hace el receptor con lo que recibe; porque finalmente lo que nosotros sab√≠amos era esto: esta emisi√≥n ha tenido tantos millones de telespectadores. Bueno, pero esos telespectadores pueden pensar que esa emisi√≥n no vale nada; no quiere decir que adhieren a la emisi√≥n, pueden recibirla con entusiasmo, o con sentimientos cr√≠ticos, o con rechazo, o puede reforzar sus sentimientos de rechazo, etc√©tera.

Esto se conoc√≠a muy poco, pero en todo caso los roles estaban definidos: hab√≠a emisores y hab√≠a receptores.¬† Eso se transforma con la llegada del Iphone. Al inventarse el Iphone, primero, lo que se produce es que este aparato, que seguimos llamando tel√©fono pero que obviamente no es m√°s que un aspecto de las mil posibilidades que tiene este aparato, que es globalmente una computadora, primero lo que hace es mezclar tres sistemas de comunicaci√≥n que hist√≥rica y tecnol√≥gicamente eran muy diferentes: lo escrito, lo sonoro y lo visual.¬† Se han desarrollado artes diferentes: la literatura para lo escrito, digamos el teatro o la radio, para lo oral, la ret√≥rica, y el cine, s√©ptimo arte, etc√©tera.¬† Y de repente‚Ķ Por eso hay una palabra que ha desaparecido ya de nuestras conversaciones cuando hablamos ahora de los medios: multimedia.¬† Ya no decimos multimedia; esa palabra se dec√≠a en los a√Īos ‚Äô90 porque ten√≠amos un aparato que mezclaba los tres medios, y no solo los mezclaba, sino que los expresa con la misma tecnolog√≠a.

Rosa Miriam ha recordado ahora un gesto legendario de Hemingway, que es tirar su m√°quina por la ventana porque no sal√≠a un t√≠tulo.¬† ¬ŅEsa m√°quina c√≥mo se llamaba? La m√°quina de escribir, ¬Ņverdad?, lo que tira Hemingway por la ventana es una m√°quina de escribir. Se llamaba la m√°quina de escribir porque, ¬Ņpara qu√© serv√≠a esa m√°quina? Para escribir.¬† ¬ŅServ√≠a para dictarle, yo le pod√≠a dictar un texto? ¬°No!¬† ¬ŅServ√≠a para grabar una imagen? ¬°No! Solo serv√≠a para escribir. Se llamaba m√°quina de escribir.

Ustedes, en una computadora, pueden escribir; pero pueden hacer mil cosas.

Los tel√©fonos de baquelita de los que yo hablaba antes, que son tel√©fonos que se ven en las pel√≠culas, ¬Ņserv√≠an para escribir? ¬°No!, solo serv√≠an para el sonido. La radio solo serv√≠a para el sonido. Quiero decir, hab√≠a tecnolog√≠as que no se pod√≠an cruzar.¬† La imprenta, de la que hablamos antes, de la que hablaba nuestro amigo Humboldt, la imprenta no pod√≠a grabar im√°genes en movimiento, ni sonidos. Ahora s√≠ lo hacemos mediante un sistema digital, ahora los sistemas son que un texto, una letra, es una ecuaci√≥n matem√°tica.¬† Aqu√≠ hay matem√°ticos, ¬Ņverdad? Es una ecuaci√≥n matem√°tica escrita con un sistema binario, de ceros y de unos. La A no es una A; en la computadora, lo que transforma visualmente en una A es una ecuaci√≥n.

Digamos, antes un árbol se parecía a un árbol, y para tener un árbol tenía que fotografiar un árbol; yo ahora puedo sacar un árbol con simplemente una ecuación.  Es lo que hacen las imágenes de síntesis cuando vemos la película de animación: son ecuaciones transformadas en imágenes.

Entonces todo eso ha evolucionado de tal manera, que ahora lo que tenemos en las manos, por primera vez en la historia mediática, es un sistema en el que se confunde el receptor y el emisor, el receptor y el emisor es la misma persona.  Eso no ha existido nunca.

Yo dec√≠a: est√°n ocurriendo cosas excepcionales, y no nos damos cuenta. Esta es una de ellas. Y, adem√°s, yo dir√≠a que la aspiraci√≥n pol√≠tica, durante toda la historia de los medios, era la democratizaci√≥n de los medios. ¬ŅPor qu√©? Porque los medios pertenec√≠an a las clases dominantes. ¬ŅCu√°l era la funci√≥n de los medios? Domesticar a la sociedad. Porque todo el mundo entiende bien que, si yo soy la persona m√°s rica del pa√≠s, si tengo la empresa m√°s importante del pa√≠s, si poseo el banco m√°s importante del pa√≠s, si tengo todo el poder, hay homogeneidad, y tengo todo el poder pol√≠tico adem√°s.¬† Pero resulta que yo tengo todo el poder empresarial, todo el poder financiero, todo el poder comercial, y ahora le doy el poder a la gente, establezco la democracia, y digo: ustedes van a decidir. Oye, hay el peligro de que la gente no me elija a m√≠.

Entonces, ¬Ņc√≥mo yo hago para darle el poder a la gente y, a la vez, quit√°rselo? O sea, le doy el poder, pero me apodero de su cerebro. ¬ŅC√≥mo? Mediante el control medi√°tico, que es lo que se llama la propaganda. Van a introducir en nuestras cabezas ideas que no son las nuestras. Es lo que se ha dicho aqu√≠ ahora mediante la red.

Entonces ese sistema partía del principio de que la audiencia, la recepción, era pasiva, y todo lo que habíamos explicado hasta ahora era sobre esa base.  De repente, cada uno de nosotros se transforma en emisor. Entonces lo que tenemos es un inmenso ruido, que es lo que ha dicho Rosa Miriam, un inmenso ruido, todo el mundo se ha puesto a comunicar y a contar su vida y a escribir.  Ha dicho que el 90 por ciento son historias de amor de sí mismos. La gente se oye escribir, o se oye hablar, se graba, graba su fotografía, envía su fotografía; narcisismo total, exhibicionismo absoluto.  Hay capítulos sobre eso en mi libro. 

Entonces hoy estamos en un momento en que el ruido es tremendo. Y la pregunta es: ¬Ņc√≥mo distinguir?¬† Muy dif√≠cil, obviamente, muy dif√≠cil.¬† ¬ŅPor qu√©, adem√°s?

Se han planteado preguntas fundamentales: ¬Ņc√≥mo hago yo para saber que una informaci√≥n no es verdad?¬† A veces salta a la vista, pero a veces no tanto salta a la vista; a veces los medios tradicionales ayudan a desmontar una falsedad que las redes sociales se han encargado de difundir masivamente.

Estoy pensando, Rosa Miriam, en la cuesti√≥n del cami√≥n incendiado en el puente de C√ļcuta en febrero del a√Īo pasado, cuando quisieron invadir, bajo pretexto de ayuda humanitaria, a Venezuela.

Entonces ahí hubo una investigación del New York Times, aunque evidentemente el gobierno había desmentido, Arreaza en particular, el canciller, había hecho una demostración en Naciones Unidas; pero, como se dijo aquí, eso no trasciende. Cuando lo dijo el New York Times, ya evidentemente los propios defensores, que son globalmente pronorteamericanos, vieron que el medio norteamericano más respetado, más considerado, desmentía la información, ya no la podían seguir afirmando; pero eso no ocurre todos los días.

Y ahora nosotros sabemos eso porque nosotros mismos somos v√≠ctimas. Yo he contado experiencias m√≠as, propias, de c√≥mo yo mismo me creo falsedades y las repercuto. ¬ŅPor qu√©? Hay una disciplina cient√≠fica que se llama la Neurociencia, ¬Ņverdad?. tengo entendido que aqu√≠ se estudia la Neurociencia, y la Neurociencia nos dice que tenemos tendencia emocional a creer aquello en lo que creemos; parece evidente.¬† Si una informaci√≥n confirma lo que yo creo, lo que yo siempre he cre√≠do, me la creo.

Por ejemplo, yo soy antimperialista; aqu√≠ hay algunos y algunas antimperialistas.¬† Si leemos una informaci√≥n que nos dice que los Estados Unidos son malos en tal o cual aspecto, globalmente nos lo vamos a creer porque sabemos que son malos, y la vamos a difundir, aunque sea falsa, ¬Ņentienden lo que digo? Porque evidentemente nos toca aquello de lo que estamos convencidos, aunque sea falsa.

Entonces eso es lo que se llama ahora la verdad emocional, porque no toda verdad es dos y dos son cuatro. Es lo que Frantz llama ahora el hecho alternativo: t√ļ tienes tu verdad, yo tengo mi verdad, eso dice Frantz.¬† ¬ŅPero qu√© es la verdad?

Recuerden que la humanidad, desde que se inició hasta el siglo XVIII, funcionó con una verdad, que se llama la verdad mágica porque, no sé, el Papa escuchaba a Dios y decía qué es lo que había que hacer; o el santero escuchaba, o se tiraban las cartas, o se degollaba una gallina y se veía cómo se movía. Y esa era la verdad.

Oigan, la Grecia antigua, que invent√≥ la filosof√≠a, cre√≠a en el or√°culo de Delfos; es decir, que una vez al a√Īo, en un momento preciso, en Delfos, hab√≠a una persona que de repente sab√≠a lo que iba a pasar: que hab√≠a que hacer la guerra o no hacer la guerra, etc√©tera. Oiga, cosas que llevaban consecuencias tremendas.¬† Bueno, el mundo funcion√≥ durante milenios con la verdad m√°gica; hace apenas dos siglos que tenemos verdad cient√≠fica ah√≠.¬†¬† Eso no ha impedido el fascismo, que ha sido recordado aqu√≠, no ha impedido horrores como los campos de exterminio, en fin.

Entonces quiero decir: hoy estamos en un momento en el que precisamente las palabras, los conceptos en c¬ļomunicaci√≥n que han surgido √ļltimamente, ¬Ņcu√°les son? Fake news, posverdad, verdad emocional, verdad alternativa. Mira, todo eso te est√° diciendo que hoy las certidumbres no son tan exactas.¬† ¬ŅDebemos por ello bajar los brazos? ¬°No!, yo digo como Rosa Miriam; ¬°es la batalla que tenemos que librar!¬† Aqu√≠ estamos evidentemente. Y hay que hacer masa.¬† Y pienso que esa batalla, en todo caso, cada vez que se pueda, hay que desmentir lo que obviamente es falso.

En este momento la guerra h√≠brida –como cit√≥ antes Rosa Miriam– m√°s importante es la que se da contra Venezuela.¬† No, se ha reforzado tambi√©n contra Cuba, pero Venezuela es el objetivo n√ļmero uno. Y ah√≠ un aspecto fundamental de la guerra h√≠brida es imponer un relato que les d√© la raz√≥n a los adversarios del gobierno venezolano y de la revoluci√≥n bolivariana. Contra eso s√≠ podemos luchar, obviamente.

Muchas gracias.

(Aplausos)

Yasel Toledo Garnache: Les agradecemos a todos la presencia durante estas dos horas de intercambio, y los invitamos a adquirir el libro El imperio de la vigilancia, que está en el fondo de la sala. Los invitamos también al próximo Dialogar, dialogar el 18 de marzo, a las cuatro de la tarde aquí, en el Salón de Mayo, para debatir en torno a las Desigualdades vinculadas al color de la piel. Imaginarios y realidades en la Cuba de hoy. Recuerden que pueden sugerirnos temas para el análisis mediante el correo dialogardialogar@gmail.com. Muchas gracias.

DIALOGAR, DIALOGAR: EL COLONIALISMO 2.0 Y LOS DESAF√ćOS DE LA IZQUIERDA.¬† ¬ŅQU√Č HACER?
PABELL√ďN CUBA, 19 DE FEBRERO DE 2020.

PANELISTAS: ROSA MIRIAM ELIZALDE E IGNACIO RAMONET

CONDUCTOR: YASEL TOLEDO GARNACHE


Revelaciones de una nueva era de confrontación

El Festival Universitario del Libro y la Lectura, que concluyó recientemente en el Pabellón Cuba, sede de la Asociación Hermanos Saíz, tuvo entre sus principales propuestas la presentación del libro Trump vs Cuba. Revelaciones de una nueva era de confrontación, del escritor Rafael González Morales.

El texto ‚Äďbajo el sello Editorial Ocean Sur‚Äď intenta, m√°s que describir los comportamientos pol√≠ticos, hacer una reflexi√≥n sobre los factores y actores que est√°n determinando la pol√≠tica de los Estados Unidos hacia la naci√≥n caribe√Īa.

Al decir de su autor, la obra tiene la intenci√≥n de dirigirse a un p√ļblico joven universitario en funci√≥n de contar con argumentos que le permitan debatir y, sobre todo, enfrentar la pol√≠tica hostil y confrontacional que actualmente est√° desarrollando el gobierno norteamericano.

Es una manera de brindarle herramientas para que se conozca la perversidad y los odios de quien llevan la política contra nuestra nación.

De acuerdo con González Morales, el compendio toma como premisa la interrogante de cuál es la motivación de Trump hacia Cuba, y mediante sus páginas explica en varios acápites la aproximación del multimillonario neoyorquino a la mayor de las Antillas.

Para el profesor, los hechos no deben ser valorados de forma superficial o desde que el magnate tomó el poder en 2016, sino en los orígenes tan lejanos como 1998 cuando tuvo intenciones de invertir en Cuba y esto se frustró por el debate que le supuso la candidatura y cautivar el voto cubano-americano.

Este suceso estuvo secundado por el registro de su marca en la isla durante 10 a√Īos con seis meses como pr√≥rroga, algo que, al decir del tambi√©n investigador del Centro de Estudios Hemisf√©ricos sobre Estados Unidos en la Universidad de La Habana, demuestra c√≥mo el actual mandatario estadounidense es una persona que no lo mueven convicciones y principios, sino intereses, coyunturas y circunstancias, a partir de las cuales juega roles.

Trump vs Cuba… esboza los diferentes rostros de Trump como millonario, candidato y presidente, y explica el acercamiento de la derecha cubano-americana y su pacto con ellos.

Asimismo, muestra un perfil de la vida del exsecretario de Estado, John Bolton, así como las circunstancias que lo llevaron a su destitución.


Desmontando mentiras

Cinco Temas Polémicos sobre Cuba es un texto que abre el debate en la historiografía nacional y responde a interrogantes sobre la migración, los derechos humanos, sociedad civil, libertad de prensa y las relaciones bilaterales entre La Habana y Washington.

Este viernes fue presentado nuevamente en el capitalino Pabellón Cuba como parte de las actividades del Festival Universitario del Libro y la Lectura (FULL) que se desarrolla hasta el próximo domingo.

De los autores Elier Ram√≠rez Ca√Īedo y Rodolfo Romero Reyes, el ensayo bajo el sello Editorial Ocean Sur propone argumentos a temas tergiversados a lo largo de los a√Īos por los enemigos de la Revoluci√≥n Cubana.

Al decir de Romero Reyes, este libro desmonta los mitos basado en investigaciones nacionales e internacionales y comenta con amplios matices determinados hechos que han sido lanza de ataques políticos y mediáticos.

La crisis del Mariel, La Ley de Ajuste Cubano, el caso de Elián González, la desaparición de Camilo Cienfuegos y las supuestas reyertas entre los líderes de la Revolución Cubana son algunos tópicos tratados en el texto.

De igual modo, resalta el papel que desempe√Ī√≥ el Comandante en Jefe, Fidel Castro, al convertir el proceso cubano en una digna herej√≠a frente a los poderes establecidos y ante los dogmas ‚Äúrevolucionarios‚ÄĚ como una forma de rendir digno tributo.

SI bien, Cinco Temas Polémicos sobre Cuba no constituye una verdad definitiva deja al descubierto ideas e intenciones que el autor deberá analizar, contrastar e enriquecer para al final apoyar o rebatir.

 

 

 


Puentes de amistad

Bailarines cubanos de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z acompa√Īaron hoy a los amigos solidarios en Alemania que se re√ļnen cada s√°bado para rechazar el injusto bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, y para apoyar la libre determinaci√≥n de Venezuela.
 
Desde el 27 de agosto y hasta el 12 de septiembre se encuentra en Berlín este grupo de artistas de la AHS, organización de la joven vanguardia creadora de Cuba, para un intercambio cultural en el ámbito de la danza contemporánea y urbana.
 
Tomada del Twitter de Prensa Latina.


Frente a la emblemática Puerta de Brandenburgo, los bailarines hicieron derroche de la técnica adquirida en las escuelas de arte de Cuba, mezclada con nuevos saberes sobre Hip Hop (Breack Dance y Popping).
 
El intercambio motiv√≥ a bailarines alemanes a visitar la Isla caribe√Īa en noviembre como parte del proyecto sociocultural Haber, el cual centra sus objetivos en promover la cultura del baile como medio de expresi√≥n en torno a la unidad de los pueblos.

 


Connecticut en Holguín

El proyecto Arte y poesía está compuesto por artistas visuales y escritores que desde Stamford, Connecticut, Estados Unidos, insisten en el intercambio cultural entre nuestros países.

Vinieron por primera vez en los agitados días de las Romerías de Mayo en 2018 y ahora regresan como parte de las actividades que anticipan el aniversario 300 de la ciudad de Holguín.

Mayelín González (Mayole), artista visual nacida en esta urbe; Fabián Cortéz, pintor y poeta mexicano, y José Antonio Alcayaga, escritor guatemalteco, integran esta vez Arte y poesía. Todos forman parte de la amplia comunidad latina en Estados Unidos, pero priorizan la importancia de sus raíces latinoamericanas, cuestión palpable en sus obras.

Las miradas (atemporales) de Fabián Cortéz

Fotos: Wilker López.

Miradas. Tratado absurdo de lo temporal, exposición personal del mexicano Fabián Cortéz, se exhibe en las paredes de la galería de la Casa del Joven Creador en la AHS holguinera.

Fabi√°n toma del dibujo y sus variaciones para conformar estas m√ļltiples ‚Äúmiradas‚ÄĚ y lo hace siendo, sobre todo, un mexicano que defiende la esencia m√°s profunda y vital de sus ra√≠ces. Esas que son s√≠mbolos de toda una naci√≥n.

Fabián es, sin dudas, un buen dibujante, cuestión ligada, además, a su formación como ingeniero, pero su mérito principal no consiste en ello: sino en desbordar las posibilidades del dibujo y arriesgarse por otros asideros, también posibles dentro de los trazos y las líneas de sus piezas.

“Cuando traje mi primera exposición a Holguín llamó la atención la técnica de algunos de mis cuadros y es por eso que muchos están incluidos en esta nueva muestra. La idea era presentarlos otra vez en la ciudad y es muy probable que después en New York busquemos otra galería.

‚ÄúSon 16 trabajos que muestran un arte muy conceptual y desde el punto de vista pl√°stico, muy minimalista, con figuras muy puntuales. Las obras tienen s√≠mbolos muy recurrentes como esferas, colibr√≠es, elementos que desde una mirada conceptual representan los ciclos de la vida, el movimiento, porque la vida la integran ciclos que se repiten, son cosas muy definidas‚ÄĚ, coment√≥ el artista en la inauguraci√≥n.

Fabián se apropia de la tradición mexicana, pero con una visión contemporánea que lo hace explorar el cuerpo femenino y los movimientos de la danza; aquí la desnudes es asociada a la pureza, pero también al sacrificio, y palpamos cuestiones relativas a la naturaleza, la ascensión del ser, la libertad como conquista individual pero también social, colectiva.

‚ÄúLa propuesta de Fabi√°n es muy abocetada: el dibujo es la base de todo, pero √©l se arriesga y coquetea con un dibujo que a la vez es desenfadado. Es emblem√°tico que venga desde M√©xico y nos proponga su discurso: el arte tiene que ser sugestivo, sugerente, que lo complete el espectador‚ÄĚ, coment√≥ el curador y cr√≠tico Danilo L√≥pez.

Miradas. Tratado‚Ķ nos habla de identidad, permanencia, fidelidad, incluso de la necesidad de seguir siendo parte de una Latinoam√©rica unida, como asegura finalmente Fabi√°n Cort√©z: ‚ÄúLeemos y pintamos en espa√Īol con los colores de nuestra tierra y hemos venido a representar tambi√©n a nuestra comunidad, pues, aunque vivimos separados de nuestra tierra, seguimos siendo parte de ella y creo que Cuba es uno de los lugares que siempre ha sido bastante receptivo con la identidad latinoamericana‚ÄĚ.

Café del Arte Joven, donde es posible la poesía y la amistad

Fotos: Wilker López.

Cuando José Antonio Alcayaga custodiaba La joven de la perla, del holandés Johannes Vermeer, que había viajado desde su sede permanente en la Galería Real de Pinturas Mauritshuis, en La Haya, Países Bajos, para integrar una muestra temporal en la neoyorquina Colección Frick, la musa, en forma de inspiración poética, parecía visitarlo a menudo.

Entonces, nos dice, escrib√≠a muchos versos, lo hac√≠a casi a diario. Al parecer, la √≠ntima mirada de la chica del turbante ‚Äď quiz√° la m√°s conocida de las piezas de Vermeer de Delft‚Äď, los labios a punto del di√°logo, la t√≠pica tranquilidad barroca de la pieza, le inspiraban.

Pero antes, en su natal Guatemala, Jos√© Antonio hab√≠a descubierto su vocaci√≥n literaria: en el colegio sus amigos le ped√≠an poemas y cartas para enamorar a las muchachas. Y al parecer acertaba con sus versos, pues sus compa√Īeros acababan conquist√°ndolas.

José Antonio Alcayaga visita Holguín como parte del proyecto Arte y poesía. Junto a él viene Mayole y Fabián. Todos pertenecen a la amplia comunidad latina en Estados Unidos.

Ella es holguinera, y √©l naci√≥ en el D.F. mexicano, pero desde hace 20 a√Īos se unieron en la vida, que es, de alguna manera, unirse tambi√©n en el arte. Mayole y Fabi√°n expusieron en las Romer√≠as de Mayo del 2018 las muestras Retrospectiva 2016-2017 y Expresiones, en el Centro para el Estudio y el Desarrollo Sociocultural y el Centro Provincial de Patrimonio Cultural, respectivamente. Ambos regresan con otras muestras, expuestas en la Galer√≠a Holgu√≠n y en la amplia galer√≠a de la Casa del Joven Creador.

Como parte del intercambio cultural, además de las exposiciones, han compartido con creadores holguineros, como sucedió en el intercambio poético en el Café del Arte Joven.

‚ÄúEn Estados Unidos se suelen restringir ciertas √°reas en cuestiones de cultura, lo que hace imposible que la comunidad latina interact√ļe entre s√≠. Pero en Cuba la cultura es como el pan de cada d√≠a, por eso es necesario abrir estos espacios‚ÄĚ, comenta Cort√©z.

‚ÄúEs necesario pelear con las palabras, con la letras‚Ķ‚ÄĚ, a√Īade Jos√© Antonio Alcayaga, para quien Cuba era un sue√Īo, hoy palpable gracias al intercambio. ‚ÄúDesde peque√Īo siempre quise venir, pues mi abuelo era de origen cubano, pero todo llega a su tiempo‚ÄĚ.

‚ÄúMe enamor√© de Holgu√≠n‚ÄĚ, subraya antes de leer Mi querido Holgu√≠n, escrito la noche anterior. Fabi√°n comparte ‚Äúun poema que intuye mucho dolor‚ÄĚ, de su libro Adentro.

Por la parte holguinera, entre otros asistentes, compartieron el escritor Ronel Gonz√°lez, quien ley√≥ varios de sus poemas, y el humorista Onelio Escalona, miembro del d√ļo Caricare. Y as√≠ fue llegando la noche en la intimidad claroscura del Caf√©, entre an√©cdotas, poes√≠a y amistad, para reafirmar que Am√©rica es una sola.


Entregan en Holguín premios a la danza joven

El Concurso de Danza del Atl√°ntico Norte Codanza y Grand Prix Vladimir Malakhov se ha consolidado como uno de los cert√°menes m√°s importantes y codiciados en la escena cubana de la danza. Cada a√Īo, en esa cita coinciden j√≥venes bailarines y core√≥grafos pertenecientes a las m√°s importantes compa√Ī√≠as. Esta quinta edici√≥n, realizada del 24 al 29 de septiembre, en la ciudad de Holgu√≠n, fue muestra de ello.

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So√Īar la m√ļsica

Si cantar dependiese exclusivamente del carisma a Ivette Cepeda se le igualarían pocos. Sin embargo llegó a los escenarios con todo y ha ido más lejos, pues con su voz grave y su amplio registro ha sabido tender puentes entre diferentes épocas y ritmos, marcar su singularidad con interpretaciones muy personales y abrirse paso a golpe de talento, cuando pocos apostaban por una cantante autodidacta que surgió de la nada. [+]


Alicia Alonso también es una cátedra iberoamericana de danza

El escritor Alejo Carpentier asegur√≥ que ‚ÄúAlicia Alonso pertenece a la excepcional estirpe de bailarinas que han dejado ‚ÄĒa veces no m√°s de cuatro, de cinco veces por siglos‚ÄĒ un nombre egregio en la Historia de la Danza‚ÄĚ. No tuvo duda al definirla as√≠, pues ella es un s√≠mbolo de exquisito talento art√≠stico y de humanidad que causa la admiraci√≥n de quienes la conocen o de instancias como la Organizaci√≥n de las Naciones Unidas para la Educaci√≥n, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la cual acaba de crear una C√°tedra Iberoamericana de Danza con el nombre de la reconocida artista.

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