Escritores


Elaine Vilar gana Premio de la Ciudad de Camag√ľey (+Video)

La escritora Elaine Vilar Madruga (La Habana, 1989) gan√≥ el Premio de la Ciudad Silvestre de Balboa por la pieza teatral Soledad, resultado hecho p√ļblico como parte de la Semana de la Cultura Camag√ľeyana.

Se alz√≥ entre las 18 obras de autores de siete provincias, con el seud√≥nimo de Silas y el texto dedicado a la relaci√≥n de madre e hija ante el conflicto por las p√©rdidas y las b√ļsquedas en la construcci√≥n de identidades.

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‚ÄúCelestino‚ÄĚ convoca en Holgu√≠n

Vuelve Ediciones La Luz y la sección de Literatura de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, a convocar al prestigioso Premio Celestino de Cuento, esta vez en su edición 22.

Podr√°n participar todos los escritores cubanos, residentes en el pa√≠s, miembros o no de la AHS, menores de 36 a√Īos de edad, con un cuaderno in√©dito con una extensi√≥n m√≠nima de 45 cuartillas y 70 como m√°ximo que deber√°n enviar a la direcci√≥n electr√≥nica: 22premiocelestinodecuento@gmail.com.

Los interesados podr√°n encontrar m√°s detalles de esta convocatoria en la p√°gina oficial de la editorial:
https://edicioneslaluz.cubava.cu/2021/02/convocatoria-xxii-premio-celestino-de-cuento-video/

El evento, que se desarrollará desde el 15 al 18 de junio, de forma virtual atendiendo a las dificultades resultantes de la COVID-19, está dedicado al centenario de Augusto Monterroso y al  aniversario 35 de la AHS.

Las obras ser√°n recibidas hasta el 1 de junio de 2021 y el ganador obtendr√° un diploma acreditativo, 1000 pesos, una obra de arte y la publicaci√≥n del cuaderno premiado a cargo de Ediciones La Luz, a ello se a√Īadir√° el pago del respectivo Derecho de Autor.

El jurado lo integrar√° como es habitual figuras de prestigio en las letras cubanas y dar√°n a conocer su fallo el 18 de junio.

El Premio Celestino es de los más importantes concursos para jóvenes autores cubanos. Sus ganadores más recientes fueron Elaine Vilar Madruga y Robert Ráez.


«Mi intenci√≥n es estar junto al arte»

Tuve el gusto de presentar online la primera novela de Leonardo Espinoza Benavides, cuando la segunda oleada del coronavirus y la cuarentena amenazaban con transformar nuestra producci√≥n del pensamiento y la realidad. Adi√≥s, loxonauta me sirvi√≥ como pretexto para (re)visitar la obra de Leo y (re)conocer en ella los signos de lo bien hecho. Novela l√ļdica, con gui√Īos literarios intemporales, que evidencia una tradici√≥n literaria continental enfocada hacia el desarrollo de la ciencia ficci√≥n. Adem√°s, fue el perfecto motivo que me invit√≥ a dialogar nuevamente con la po√©tica de Leonardo (caf√© de por medio).¬†

¬ŅHasta qu√© punto lo real, esa construcci√≥n semi√≥tica que denominamos de dicha forma, impact√≥ en la gestaci√≥n de la historia de Adi√≥s, loxonauta, tu m√°s reciente novela?

Creo que lo real, en este caso, molde√≥ la g√©nesis de la obra misma: en medio de una pandemia, como m√©dico trabajando jornadas intensas y otras de completo aislamiento, todo fue adoptando un ritmo particular. La incertidumbre, lo ef√≠mero, por momentos una danza con lo aparentemente absurdo y fr√°gil, mi propio oficio en el √°rea de la salud y en el √°rea de las letras, todo en una especie de renovaci√≥n y redefinici√≥n. En ese sentido, en esa forma de realidad en la que nos encontr√°bamos, fue que esta novela (corta en parte por eso mismo, creo yo) se forj√≥. Si bien podr√≠a lanzar paralelismos de realidad con algunas vivencias personales, eso muy rara vez es mi intenci√≥n creativa: soy de la escuela de narrar usando la experiencia observada de lo humano m√°s que la interioridad biogr√°fica propia, si bien los pincelazos que mezclan los colores entre ambas son inevitables. Adi√≥s, loxonauta es por completo un hijo literario del a√Īo 2020, y todo lo que ello conlleva. Aprovechando la expresi√≥n de ‚Äúconstrucci√≥n semi√≥tica‚ÄĚ, soy de los que apuntan a una semiosis que culmine y se determine en el interpretante, desde el cual espero que surja su signo respectivo.

Tus protagonistas apuestan por un space opera donde la especialidad m√©dica de la dermatolog√≠a es el epicentro que mueve y conduce todas sus aventuras, ¬Ņpor qu√©?, ¬Ņpartes tambi√©n all√≠ de un an√°lisis de tu realidad?

Esta pregunta me acorrala completamente en la respuesta que quise esquivar reci√©n (¬°y me saca una risa!). La dermatolog√≠a: pues, s√≠. Creo que puedo direccionar esta idea hacia dos caminos v√°lidos. El primero, el universal, el que en cierto modo quise defender en la primera pregunta: cuando narro me gusta crear personajes que han surgido de mis encuentros con personas del mundo real (¬°hasta la palabra nos est√° persiguiendo, lo real!); me gusta trabajar la multiplicidad de opciones simb√≥licas e interpretativas, cerrando una trama o historia central, por as√≠ decirlo, pero dejando, a prop√≥sito, el espacio suficiente para que el lector haga suyo este momento novelado incompleto, imperfecto como lo es todo, y que pueda as√≠ reverberar hasta qui√©n sabe d√≥nde. El segundo camino, sin embargo, es el que me acorrala siempre: ¬Ņcu√°nto de m√≠ hay en √ćtalo Calvino? Son varios los amigos m√©dicos que me han apuntado, algunos con escepticismo y otros con certeza apod√≠ctica, de que este √ćtalo ser√≠a yo. ¬°No! No, no. (¬ŅO s√≠? ¬°No!). Creo que es un sesgo de convivencia solamente.

Lo que s√≠ es cierto es que intento escribir y crear desde territorios que manejo lo suficientemente bien como para construir sobre ellos de manera c√≥moda (en este caso, el conocimiento biol√≥gico, m√©dico y dermatol√≥gico como cimiento). Vuelvo a la semiosis: el lector m√©dico no se detiene con mucho entusiasmo cuando dejo rastros o rutas hacia Calvino (el escritor, no el homonauta), o a Borges o Rufus; mientras que el lector no-m√©dico no se detiene, usualmente ‚ÄĒsiempre hay excepciones‚ÄĒ en el detalle, por ejemplo, de la esfingomielinasa D y la estructura del gremio de la Federaci√≥n. As√≠ que, volviendo a la pregunta original, sobre d√≥nde comienzo mi an√°lisis de la realidad: desde esto, desde la ambivalencia, la bifurcaci√≥n, la imperfecci√≥n, la falta de inicio y final consciente, cualquiera sea el personaje principal, real o fant√°stico.

En la novela se mezclan los registros de la tragicomedia, con muchos visos l√ļdicos, incluso ir√≥nicos. Esta hibridaci√≥n de registros, ¬Ņejercicio de textualidad al azar o pauta consciente?

Pauta consciente. Y gran desaf√≠o, por varias razones: hasta entonces, mi obra siempre hab√≠a estado enmarcada en los cuentos, m√°s o menos largos, pero cuentos al final del d√≠a. Y mi voz como autor se enmarcaba en una ciencia ficci√≥n con cierta tendencia a lo po√©tico. Algo que me gusta, claro, y que gozo cultivar como parte de mi forma de hacer arte. Pero‚Ķ no hab√≠a logrado embarcarme en la novela. Sent√≠ que para lograrlo deb√≠a desarmarme y rearmarme, sin temores, sin frenos, a lo que surgiese. As√≠ naci√≥ el estilo de Adi√≥s, loxonauta, una comedia por momentos sat√≠rica y por momentos tragic√≥mica. Fue la forma espont√°nea en que pude largarme a una narraci√≥n m√°s extensa, dejando que los personajes fueran m√°s humanos a√ļn. Y enfatizo lo de humanos porque creo que, por mucho que pueda experimentar y divagar con mi pluma, la esencia de lo que me nace contar se mantiene: historias de gente sencilla en mundos complejos, en busca de sentido y de salvaguardar la ilusi√≥n que les permite seguir adelante. Soy incapaz, por ahora al menos, de formar un h√©roe cl√°sico o una epopeya de final glorioso. Alg√ļn d√≠a, quiz√°s, pero no por el momento. Me gusta la marginalidad y la confusi√≥n existencial. Mi siguiente gran desaf√≠o personal es ver qu√© cosa nacer√° entre lo po√©tico y lo tragic√≥mico que he estado cosechando.

¬ŅHas pensado que las aventuras de √ćtalo Calvino, homo sapiens, y su colega Krek, loxosceles sapiens, podr√≠an devenir en una saga?

¬°Otra vez arrinconado! Debo confesar que no soy muy amigo de las sagas, en general, pero esto me lo han pedido bastante (¬°y me alegra mucho, por supuesto!). Cuando pienso en sagas pienso en esos ejemplares de nuestros vecinos anglosajones que sacan tomos y tomos de quinientas y miles de p√°ginas, y de solo verlos me generan ansiedad. ¬°Cu√°ntos libros podr√≠a leerme en ese tiempo, cu√°ntos autores! Tal vez sea algo regional y vivencial, pero una saga me resuena como inadecuada a la forma en que vivo: entre medicina y literatura suelo dormir tan solo un pu√Īado de horas al d√≠a (recuperadas el fin de semana; todo bien), y de tan solo imaginar la cantidad de tiempo que me llevar√≠a leer una de esas sagas‚Ķ Me pasa lo mismo con las series televisadas, como cuando te recomiendan ver una y al consultar por la cantidad de temporadas resulta que tiene diecisiete y contando. ¬°Uf! ¬ŅY si pasa algo y no logro terminarla? ¬ŅO si no me gusta, pero resuelvo terminar de verla de todos modos? As√≠ que, considerando todo esto, por supuesto que har√© una saga con Calvino y Krek. ¬ŅAcaso no les dije que lo m√≠o discurre por la confusi√≥n existencial? (Bromas solamente, con una risa a modo de secuela propia del a√Īo pasado).

Lo cierto es que sí, creo que haré una saga, ya casi me terminan de convencer, porque el formato me acomoda: Adiós, loxonauta se puede leer en 1-2 días tranquilamente, por lo que respeta lo que por ahora me gusta generar. Tengo pensado el nombre para el segundo libro (pero no creo que esté listo tan rápido).

¬ŅQu√© tal la experiencia de publicar con Sietch Ediciones? ¬ŅQu√© ha cambiado en los √ļltimos a√Īos en el panorama de la ciencia ficci√≥n chilena?

¡Gran experiencia! Me tocó ver el nacimiento de esta nueva editorial, así que ha sido toda una vida con ella. Cuando Sietch Ediciones me invitó a publicar, todo era nuevo y todo existía solo a modo potencial. Michel Deb es el responsable de esta aventura: lo conocía lo suficiente, cuando me llamó, como para saber que su intención valía completamente la pena, que era algo a lo cual ameritaba ponerle todo el espíritu y toda la pasión posible. Así, lo que fue primero una publicación en su sello Vintage Pulp, terminó unos meses después convertido en el ofrecimiento de ser parte del creciente equipo editorial de Sietch.

cortesía del entrevistado

Al principio tuve mis temores: la invitaci√≥n era como editor formal y yo tan solo ten√≠a experiencia editando de manera informal y autodidacta a escritores amigos, lo cual, por mucho tiempo que llevase haci√©ndolo, no era lo mismo que tomar un cargo como tal. Cuando supe que la editora en jefe del equipo ser√≠a Jean V√©liz D‚ÄôAngelo (con formaci√≥n profesional), entonces me atrev√≠ y acept√©. Hoy por hoy soy un h√≠brido editor/agente. Y ha sido maravilloso. Somos una peque√Īa familia con un mismo sue√Īo: permitir el surgimiento de nuevas historias, acompa√Īando a sus autores y trat√°ndolos como si fueran parte, tambi√©n, de la gran familia del Sietch. He aprendido un mont√≥n, de verdad. Lo que antes conoc√≠a solo como autor, ahora lo he podido ver desde el interior de la maquinaria misma, comprendiendo todo lo que implica hacer un libro con cari√Īo y dedicaci√≥n. Me encanta. Me alegra trabajar con Jean, Michel, Jorge, Iv√°n y los autores y autoras que van sum√°ndose. Y, como si mi alegr√≠a fuera poca, a√ļn conservo mi lazo y enorme amistad con Puerto de Escape, editorial en la que soy autor (al mando del genial editor y promotor cultural Marcelo Novoa), de tal modo que he logrado una convivencia a√ļn mayor. Cada una tiene su estilo: cada casa editorial tiene lo suyo, son irrepetibles, creo yo.

Podr√≠a entrar a nombrar cualidades de una y otra, y tambi√©n de las otras editoriales locales dedicadas a la literatura fant√°stica que han ido surgiendo y que han hecho del panorama chileno actual ‚ÄĒrespondiendo a la pregunta original‚ÄĒ un verdadero momento vigoroso para la publicaci√≥n independiente, forjando una nueva escena literaria sin lugar a duda, y de la cual veremos su legado en unos a√Īos m√°s.

¬ŅCu√°l fue el principal desaf√≠o textual que enfrentaste al escribir Adi√≥s, loxonauta? ¬ŅEs la novela un g√©nero tan complicado como parece a simple vista?

¬°Lo es! ¬°Vaya que lo es! El mayor de los desaf√≠os fue el convencerme y mentalizarme a, efectivamente, terminarla. Hay algo que siempre comento en entrevistas: soy todo lo opuesto a una persona ‚Äúorganizada‚ÄĚ; nunca he usado ni agenda ni mucho menos calendario (dejo notas por ah√≠ y me valgo de buenas amistades para los recordatorios, con la excepci√≥n de fechas esenciales, por supuesto). De hacer una analog√≠a que me identifique: soy corredor de los 100 metros planos y jam√°s podr√≠a enfocarme en los 800 metros (dejo de lado los 42 kil√≥metros de una marat√≥n porque todos tenemos de alguna u otra forma una meta a largo plazo). Llevo toda una vida trabajando y creando de esta forma, desde que lo recuerdo, y me funciona y me fascina. ¬ŅExplosi√≥n creativa o umbral motivacional alcanzado? Entonces puedo estar 12 horas sin moverme en una concentraci√≥n absoluta, por varios d√≠as y quiz√°s un par de semanas. ¬ŅArmarme una rutina de escribir un poquitito cada d√≠a? Imposible: me aniquilar√≠a mi alter ego de antimateria. Soy un desordenado ordenado, un ca√≥tico eficiente (¬°quiero creer, al menos!). Mi pr√°ctica en el oficio se encuentra, tal vez, en la irregular constancia de tales explosiones. As√≠ que‚Ķ una novela resultaba complejo en cuanto a log√≠stica. Sin embargo, las piezas alcanzaron su alineamiento y me lanc√©. La novela ya se hab√≠a armado casi por completo en mi cabeza cuando me sent√© a escribirla: el aspecto dermatol√≥gico ya lo hab√≠a elaborado mentalmente y el personaje del Inmortal viv√≠a en mi imaginaci√≥n desde hac√≠a al menos 5 o 6 a√Īos, esperando pacientemente el momento de tener un espacio donde desarrollarse (incluida la idea en torno a la medusa Turritopsis dohrnii, que s√≠, es real); s√ļmesele que estoy realizando un trabajo de investigaci√≥n cl√≠nica en torno al loxoscelismo cut√°neo y ¬°pum! Era tiempo de apostarlo todo, all in. Inspirado en la extensi√≥n de novelas latinoamericanas que me encantan, particularmente Salom√©, de una tremenda autora cubana, y Los cuerpos del verano, de Mart√≠n Felipe Castagnet, quise apuntar a ese estilo novel√≠stico. Terminar el primer borrador fue intens√≠simo (benditos sean los momentos de aislamiento pand√©mico preventivo que ten√≠a que ir tomando, siempre agradeciendo la fortuna de estar sano y salvo, y sin que me faltase nada). Lo dem√°s fue pulir, leer, releer, lectores beta, edici√≥n y todo lo que siempre procede. En suma, es una metodolog√≠a con sus pros y sus contras. El cuento, en contraparte, es un universo paralelo.

Tu personaje √ćtalo Calvino es un hombre del Cono Sur, ¬Ņsientes que la condici√≥n geogr√°fica, el hecho de nacer en determinado pa√≠s, define a tus personajes?, ¬Ņc√≥mo manejas las particularidades y rasgos t√≠picos del lenguaje, teniendo en cuenta que tu personaje se relaciona, a gran escala, con otras especies?

¬°Uf! Gran pregunta que me llega directo. S√≠, creo que el regionalismo de mis personajes es clave fundamental para comprenderlos y descifrarlos. Pero, a su vez, es la forma en que yo mismo incursiono en el tema: me resultar√≠a dif√≠cil poner en palabras expl√≠citas mi cosmovisi√≥n al respecto y, por eso mismo, lo intento modelar a trav√©s de la ficci√≥n. En la Feria del Libro Independiente de Valpara√≠so del a√Īo pasado surgi√≥ una frase que me atrap√≥ de una forma casi religiosa: ‚ÄúChile no est√° resuelto… Chile tiene una pata que cojea‚ÄĚ. Si bien creo que la misi√≥n es enorme y casi que no logro ver el panorama por completo, s√≠ es algo que intento desarrollar, que intento aportar con mis historias. Hay algo abstracto que tan solo el arte puede moldear. M√°s que Chile, eso s√≠, cada vez me siento m√°s atra√≠do por ese concepto geocultural del Cono Sur. No es una atracci√≥n que comprenda del todo todav√≠a, pero siento al Cono Sur como un hogar que, a pesar de las turbulencias mundiales que puedan estar ocurriendo, me entrega un cierto cobijo agradable, acogedor, alej√°ndome de posibles nacionalismos fronterizos a√Īejos y, a la vez, configur√°ndome una aldea social abarcable dentro de mi peque√Īez humana. De ah√≠ que el espa√Īol de √ćtalo es un h√≠brido chileno-rioplatense y de ah√≠ que Santiago sea, en aquel futuro, una playa y no una cuenca acorralada por monta√Īas. De ah√≠ nace mi ejercicio de identidad y comunicaci√≥n. En cuanto al lenguaje entre especies distintas, lo cierto es que no era mi foco en esta novela en particular (el relativismo ling√ľ√≠stico de Sapir-Whorf y las tecnolog√≠as traductoras quedar√°n para otros textos).

cortesía del entrevistado

La relaci√≥n del ser humano con otras especies inteligentes es uno de los leitmotivs de la ciencia ficci√≥n desde sus mismos or√≠genes como g√©nero, ¬Ņpor qu√© te interesa a ti?, ¬Ņsientes que es una corriente de sentido, menos o m√°s subterr√°nea, que atraviesa la po√©tica de tu obra?

Es un tema que me encanta por su enorme cantidad de formas de ser abarcado. Es inagotable, a mi parecer, porque sus l√≠mites son los mismos l√≠mites de la creatividad. En lo personal, usualmente he usado esas ideas en dos sentidos. Primero, en el incursionar sobre aquello ‚Äúverdaderamente ajeno‚ÄĚ (Stanislaw Lem y Hugo Correa como inspiraciones inevitables); y, segundo, en el aspecto del tropo ‚Äúespejo‚ÄĚ, donde la representaci√≥n de lo ajeno es tan solo una forma de reflejar algo humano, lo cual s√≠ creo que va con una corriente de sentido que tal vez estoy construyendo de manera no del todo consciente. Confieso, eso s√≠, que tiendo m√°s al robot-espejo que al extraterrestre-espejo pero, dentro de la variabilidad de refracciones, son dos que gozo tanto leer como escribir. Siempre es desafiante no caer en la mera caricaturizaci√≥n.

¬ŅEs la conquista de un lenguaje particular, de una po√©tica propia, una de tus b√ļsquedas centrales como escritor, o prefieres ir por otros linderos y persiguiendo otros horizontes?

Qu√© dif√≠cil saberlo‚Ķ (Esta pregunta me hizo parar de escribir, echarme atr√°s en la silla y mirar el infinito un buen par de minutos‚Ķ Resultaron ser varios minutos m√°s de lo esperado; pero me tom√© un caf√© y volv√≠). Creo que la respuesta es, en primera instancia, que s√≠: busco una voz propia, de fondo y de forma, aunque tal conquista viene siendo la conquista de uno mismo, acaso un recorrido de por vida. En ese sentido, mi intenci√≥n es estar junto/con/el Arte. Crear con tal visi√≥n y prop√≥sito. Hay una pulsi√≥n, ¬Ņquiz√° determinista?, de por medio. Aun as√≠, aunque expresar mi propio desarrollo me resulte complicado, hay algo que s√≠ puedo declarar como horizonte y objetivo, m√°s all√° de mi persona: espero que, en alg√ļn tiempo y momento, haya al menos un lector que al leer mis historias sienta lo mismo que yo he sentido y sigo sintiendo cuando leo uno de esos libros que te cambian la vida, que te nutren el alma.

Por √ļltimo, me gustar√≠a que recomendaras un par de relatos tuyos para leer en esta cuarentena, y algunos libros de ciencia ficci√≥n que creas pueden acompa√Īarnos bien en estos tiempos que corren.

Para partir el 2021 les recomendar√≠a, o m√°s bien los invito, a que lean los cuentos m√°s nuevos que he publicado por estos d√≠as: ‚ÄúY luego los √°ngeles olvidan rezar por nosotros‚ÄĚ, que apareci√≥ reci√©n en la Revista Aeternum, de Per√ļ, en un n√ļmero titulado ‚ÄúExtrahumanos‚ÄĚ; y ‚ÄúUmbrales virulentos: antolog√≠a de ciencia ficci√≥n latinoamericana‚ÄĚ, de la editorial venezolana Fundajau, donde aparecen cuatro microcuentos de mi autor√≠a junto a los de otros representantes de la regi√≥n (¬°que est√°n de lujo!). En ambos casos se van a topar con unas ilustraciones incre√≠bles. Pueden dar con los paraderos del material a trav√©s de Facebook/Google y, ante cualquier dificultad, me avisan y se los consigo. Tambi√©n les cuento que estoy a la espera de que se publique un cuento al que le tengo un cari√Īo especial, ‚ÄúDani Dinosaurio (Ve-eleh Shemot)‚ÄĚ, pronto a ser impreso en la Revista Crononautas N¬į2. Y en cuanto a recomendaciones de libros para los tiempos que corren, mis seleccionados vienen siendo: 8 voces: antolog√≠a de cuentos LGBTIQ+, de Sietch Ediciones (Chile), ciencia ficci√≥n fascinantemente novedosa; Recognize Fascism, de la editorial World Weaver Press (Estados Unidos), antologado y editado por Crystal M. Huff, para embarcarse en ciencia ficci√≥n y fantas√≠a de corte pol√≠tico, con dos chilenos publicados de por medio; Misi√≥n a Laozi, novela del chileno Aparicio N. Frictenns, por Editorial Puerto de Escape, a modo de brindar por el centenario de Lem; y, por √ļltimo, no puedo dejar de recomendar encarecidamente que lean El Gusano, novela tambi√©n, del colombiano Luis Carlos Barrag√°n, por Ediciones Vestigio, mi lectura favorita del 2020 (me cambi√≥ la vida).


La angustia que nos ofrece el destino

Vasily Mendoza P√©rez no se ha propuesto escribir sobre la trascendencia y, sin embargo, en su obra pueden seguirse las se√Īales de lo que es ‚ÄĒo, al menos, de lo que yo considero‚ÄĒ gran literatura. Desde lo breve y lo fragmentario, desde el punto en que su vida lo marc√≥ para ser creador y usar la palabra como una de las sendas para comunicarse con el mundo, Vasily ha hecho una apuesta: abrir las ventanas a otros universos posibles.

¬ŅHasta qu√© punto tu historia de vida sign√≥ las historias que, como autor, estabas destinado a contarle al mundo?

Mi historia personal no solo ha signado la literatura que tramo, sin ella no habría narrativa o poesía posible. He sido un vividor de historias fabulosas, desde mi infancia, pero angustiosas. No he sido un delincuente porque estaba signado para otro destino. Tenía todas las condiciones para serlo. Incluso para haber adquirido una conducta o modo de vida más cercano a lo antisocial.

Hijo de padres divorciados que no supieron manejar esa situación familiar y no cuidaron las consecuencias nefastas de ello, tengo huellas de esa infancia, y son las que van saliendo en lo que escribo. Por ejemplo, hay un cuento, Algo que estorba, donde dos hermanos están fabulándose para matar al padre que es un abusador y que, al parecer, mató a la madre de ambos. Este cuento me surgió el día que estaba escribiendo y mi padre y mi hermano me interrumpían a cada rato y no me dejaban concentrar.

Mi proceso de escritura es muy místico. Necesito silencio y concentración para poder escuchar la voz que me dicta lo que transcribo. Y perder esa conexión me es muy doloroso, incómodo, y como soy irascible por arranques, ya te imaginarás cómo terminó la escena en la vida real. Aunque claro, no matamos a nadie, y mi padre no mató a mi madre. Pero son las cosas, verbigracia, que han ido construyendo mi literatura.

Hay cuentos en los que pareciera que escrib√≠ en clave para las antiguas amantes, casadas, que me le√≠an busc√°ndose en esos escritos. Y se encontraban. Y nos volv√≠amos a encontrar en la realidad y todo era m√°gico. Era, quiz√°s, tan maravilloso como dec√≠a Borges cuando se asombraba de que la realidad copiara a la fantas√≠a. Cuando comenc√© a escribir, bastante en serio, empec√© con la poes√≠a. Ah√≠ s√≠ estaba copiando la realidad tal cual era, y no como argumentos sino como sensaciones, porque era el reflejo exacto de mi mundo emocional. Todos mis miedos, mis reacciones, mis afecciones, ah√≠ estaban hechos versos. Cuando estuve los dos a√Īos de misi√≥n en Venezuela, la poes√≠a vino a salvarme. Y me salv√≥ de todos los colores posibles. Incluso del negro. Y ah√≠ est√° el libro in√©dito, En el pa√≠s de los ruidos, donde estoy yo m√°s lacerado que nunca. Porque esa misi√≥n me demostr√≥ que nuestro coterr√°neo puede ser nuestro peor enemigo fuera de los l√≠mites de la isla. Es lacerante saber que, en ocasiones, es as√≠.

El argumento, entonces, en mis cuentos viene a ser la historia del otro que me lo dicta. Pero las sensaciones, los afectos, las claves secretas y tácitas, son las mías. Sin eso no tendría razón de escribir ficción.

¬ŅEn el oficio de escritor juega alg√ļn papel el destino? ¬ŅEs este un oficio como otro cualquiera o comulga con un tipo de espiritualidad distinta, en estrecha conexi√≥n con el alma de los receptores?

Siempre he cre√≠do en la angustia que nos ofrece el destino. Pero ahora empiezo a dudar de la existencia del destino. Por lo que suponer que uno nace para algo, o est√° destinado para algo, es como creer en el destino. Y si analizas mi historia personal, como te dec√≠a, te dar√°s cuenta de que hab√≠a algo, secreto y taciturno, que me halaba hacia el arte, hacia la v√≠a del bien. Yo soy rocker, fui friki en la √©poca m√°s dura de nuestro pa√≠s. Y viv√≠ cosas sorprendentes. No consum√≠ drogas, pero s√≠ sus sin√≥nimos, porque la m√ļsica rock llega a ser una especie de droga y m√°s a√ļn cuando tratas de enajenarte, de irte de vacaciones de tu maldita familia que no est√° haciendo bien las cosas. Los j√≥venes, por lo general, tenemos la sensaci√≥n o la clara idea de que la familia est√° haciendo mal las cosas en alg√ļn momento de nuestras vidas, y por eso queremos salir un rato a tomar una bocanada de aire. Yo hice muchas cosas en mi adolescencia porque era muy libre. Ten√≠a mucho espacio para m√≠ solo. Por eso pertenecer a una tribu urbana como la de los rockers y hacer m√ļsica rock en una banda me daba cierta felicidad y consuelo. Pero ese no era mi destino, solo parte de mi an√©cdota. Y en eso qued√≥.

Pareciera que, aunque ya no creo tanto en el destino, s√≠ estaba destinado a ser escritor. Incluso ahora, ya m√°s maduro, me doy cuenta de que tengo varias profesiones, pero la que se me da bien, o bastante bien, es la de escribir. De hecho, he tenido relaciones con chicas que nunca me han conocido en persona, pero por los correos y cartas que nos escrib√≠amos ya era capaz de establecer un tipo de relaci√≥n. Es ah√≠ donde la literatura, sea ficci√≥n o no, logra ese acto comunicativo direccional con el que lee: acto que empieza con la actitud del escriba. Ning√ļn escritor escribe sin esa actitud, porque es f√≠sica. Nuestra mano deja de ser la mano de siempre, la mano de comer y afeitarnos, la mano de saludar o de agarrar las cosas. Entonces se convierte en la mano de alguien que escribe. Alguien que comunica. Eso es algo muy poderoso. Poderoso porque consigue varios niveles de comunicaci√≥n. Primero, con el que nos dicta lo que escribimos; luego, con nosotros mismos en una especie de introspecci√≥n; y por √ļltimo, con el lector que siempre tendr√° la √ļltima palabra. Pero no acaba. A su vez, el ciclo se repite, pero a la inversa. El lector interioriza lo que lee y lo vive, y luego se lo dice a otros para que compartan las mismas buenas o malas sensaciones. Es pura espiritualidad, s√≠, claro que s√≠. Es energ√≠a en movimiento. Energ√≠a invisible que empieza y concluye en el ser humano.

Lo fant√°stico, lo mist√©rico, lo sobrenatural forman parte del sistema de sentido de muchas de tus obras, ¬Ņpor qu√© te interesa cruzar la frontera, la cortina, que separa a la realidad de esas otras realidades probables?

Todo se relaciona. Y habría que volver a la importancia de mi historia personal. Nunca he sido conforme con lo que he vivido. Siempre quiero más. Y siempre me ha dolido mi pasado por no darme lo que necesité justo en la medida y momento adecuados. Por eso la fantasía y esos temas que mencionas han sido como la puerta de escape. Mi primera fantasía, y que nunca escribí, era ser invisible e incorpóreo. Para andar por ahí haciendo maldades al mundo, obtener dinero fácil, ver a las muchachas que amaba en sus casas sin que me vieran a mí, y poder hacer muchas cosas más con total omnisciencia. Eso es algo literario, fíjate, si se quiere, es lo que hacemos los escritores, somos invisibles e incorpóreos en un mundo ilusorio que no existe pero del que sabemos absolutamente todo. Quizás no fuimos sus demiurgos, pero es nuestro mundo y así lo sentimos.

Despu√©s, con las lecturas y ese proceso natural de selecci√≥n, fui descartando temas y qued√°ndome con el misterio, con lo sobrenatural. Eran geniales v√≠as de escape. La realidad me gusta, pero esa la reflejo o la trabajo con el pseudoperiodismo que escribo y con el que me gano la vida, tambi√©n. Con 18 a√Īos entr√© a formar parte de A.M.O.R.C. y la cuerda m√≠stica vibr√≥ en m√≠ para siempre. Esa parte genial de la espiritualidad se colm√≥ de alegr√≠as y me hizo el Hombre que soy ahora‚Ķ y que tambi√©n reflejo y ha sido determinante en mis lecturas y escrituras.

Háblame un poco de tu proceso creativo…

cortesía del entrevistado

Mi proceso creativo quiz√°s no se diferencie mucho del tuyo o del de otros artistas. Es el mismo para cualquiera de las manifestaciones art√≠sticas que trabajo. Por ejemplo, la primera cosa es la idea en s√≠ que viene sola y sin pedir permiso. Si es un tema musical, tengo que tener a mano algo para grabar o escribir la melod√≠a. Por suerte, s√© escribir partituras y tengo el m√≥vil con apks para grabar. Si es un cuento o un texto cr√≠tico, siempre a la mano tengo con qu√© escribir o guardar. Nunca confi√© en la memoria. Pero siempre conf√≠o en ese soplo de la primera l√≠nea, en el primer acorde. Y es genial porque me siento como en las nubes. Ya despu√©s, cuando me siento a desarrollar esas ideas es como si me distanciara de m√≠, como si fuera otro y me estuviera viendo hacer el arte que hago. Feliz, vibrante, mon√°rquico. As√≠ termino lo que sea y espero la opini√≥n de mis amigos, los selectos. Una cofrad√≠a de humanos que me soportan y dan muy buenas opiniones. Mi mujer es la primera en opinar, periodista de profesi√≥n, y con una sapiencia exquisita. As√≠ va rodando la obra hasta que pareciera que ya est√° terminada. Y cuando sale al mundo, me doy cuenta de que no puedo con ella. No la soporto. Empiezo a verle miles de defectos y la detesto, para siempre. Por eso no puedo leer mis libros ya publicados, ni mis dibujos, ni la m√ļsica que compongo. Es terrible. Altamente doloroso.

El mundo del teatro forma parte indiscutible de tu realidad como artista, ¬Ņhasta qu√© punto sientes que la comprensi√≥n de la teatralidad ha impactado en el sentido narrativo de tus libros?

Vivir el teatro tanto como aficionado como profesionalmente me ha desarrollado, adem√°s, como ser humano. Yo era un rocker t√≠mido y con mucho que callar, pero el teatro me abri√≥ las puertas del pecho e hizo que salieran una a una mis angustias, mis congojas y hasta las piedras de mis zapatos. Me ha dado no solo el sentido de la espacialidad, todo existe con una funci√≥n determinada en este mundo sino, tambi√©n, el de la humanidad. Somos humanos por una cualidad y no por otra; y con un fin determinado estamos en este mundo y no en otro. Aparte de ello, el teatro me hizo aprender de la t√©cnica sin necesidad de ir a la escuela, ni de pasarme a√Īos estudi√°ndolo. Solo lo viv√≠, y me aliment√©, vest√≠, de ello. Fui muy feliz en el teatro como mismo lo soy gracias a A.M.O.R.C. que tambi√©n dise√Ī√≥ el dibujo de lo que ser√≠a, luego, mi personalidad. Adem√°s, me dio todas las herramientas para que en el futuro me dedicara a escribir cr√≠ticas teatrales, asunto que me fascina.

¬ŅC√≥mo trazas la arquitectura de un libro de relatos?

A veces un libro me surge con la misma fuerza de la primera l√≠nea del primer cuento o parte, as√≠ como el t√≠tulo. Muy raras veces desarrollo el libro con los cuentos ya escritos y reunidos despu√©s. Es un todo en com√ļn que me ayuda a que sea m√°s cerrado el sentido de este. Me ayuda a que, despu√©s, se comprenda mejor lo que quise decir, aunque esto no significa que la idea primigenia se mantenga inamovible durante a√Īos.

Hay libros que he demorado m√°s de ocho a√Īos en publicar desde la primera vez que lo escrib√≠ y han sufrido tantos cambios que ya ni se parecen a la idea inicial; pero son los que m√°s me han dado placer y han quedado m√°s en la memoria de algunos lectores. Alguna que otra vez dibujo el libro que quiero hacer y trato de guiarme por ese plano. As√≠ tambi√©n me funciona. El asunto es que veo al libro de cuentos como un juguete de arme y desarme. En el deseo juvenil de transgredir los l√≠mites, intento romper esquemas como los de un cuento detr√°s del otro aunque, en esencia, sea esa la forma. No creo que exista otra manera de armar un libro de cuentos. Nadie puede poner dos cuentos a la vez, o todos los cuentos a la vez, que no sea uno detr√°s del otro. Es como la pintura. Uno trata de darle riendas sueltas a la imaginaci√≥n o a la musa, pero casi siempre traza un plan, una forma.

El dise√Īo, tanto teatral como editorial, ¬Ņde qu√© manera complementa tu vocaci√≥n como escritor y qu√© comprensi√≥n del universo de la industria del libro te ha ense√Īado?

Me veo menos como dise√Īador. Es as√≠ de sencillo. Es un oficio, una manera digna y profesional de ganarme el dinero y asegurar el futuro. Pero no creo que el dise√Īo haya contaminado mi vocaci√≥n de escritor; m√°s bien a la inversa. Al dise√Īo le hallo correlatos como escritor. Y justifico un trazo o una forma de la manera m√°s conceptual posible, como si con ello estuviese haciendo literatura. Es curioso, pero las cosas ocurren as√≠, a la inversa. No le resto el valor al oficio de dise√Īar, pero tampoco le doy el papel determinante sobre mis otras profesiones.

Al dise√Īar a tus personajes, ¬Ņqu√© recursos empleas? ¬ŅSientes que la Psicolog√≠a te dot√≥ de un set de conocimientos sobre la mente y el alma humana que has podido, despu√©s, verter en tus historias?

Llegu√© a la Psicolog√≠a despu√©s de ser escritor. Y me hice consciente de algunos elementos psicol√≥gicos de mis personajes cuando estaba en la carrera. Nunca lo hice consciente, ni ahora que ya estoy graduado. Son pr√°cticas que uno va adquiriendo de las lecturas que hace. Creo, como dec√≠a Robert L. Stevenson, que los personajes literarios son como cubos de papel. Como cubos de papel que se van armando de personalidad mientras voy corrigiendo las historias. No los trazo. Los veo andar. No les hablo, les permito hablar. A veces, conscientemente, los copio de la realidad o de m√≠ mismo. Y transfiero conocimientos que tengo de otros en ellos y los disfrazo para no descubrir alguna cosa, alg√ļn mensaje secreto que dejo en el cuento. Por lo general se me ocurre la historia, no los personajes. Ellos son parte del escenario. Son las herramientas para transmitir una idea. S√© que suena feo. S√© que pareciera una cosa morbosa, cruel. Pero as√≠ es. No creo que hacerlo de otra forma sea m√°s caritativo solo por parecer m√°s humano. Los personajes de mis historias son peleles que se mueven a mi antojo. Eso s√≠, tienen un basamento personol√≥gico real, basado en m√≠ y, quiz√°s por eso, parecen m√°s psicol√≥gicos o m√°s reales. Pero no dejan de ser cubos de papel.

De tus libros (los in√©ditos, los publicados), ¬Ņcu√°l ha quedado tatuado en tu memoria y por qu√©? Si tuvieran que reconocerte por uno solo de esos libros, por una sola de esas historias, ¬Ņcu√°l elegir√≠as?

Mi primer libro, en el a√Īo 99. Mi primera persona, porque fue Yamil√© Tab√≠o Rodr√≠guez la mujer que me invent√≥ como escritor, la que me ayud√≥ y alent√≥ a armar ese libro de cuentos. Lo mandamos a un concurso y fue mi primer concurso nacional en el que sabore√© la victoria. En ese primer libro estoy yo m√°s al desnudo. Est√°n historias de fantasmas y cosas imaginarias que siempre me fascinaron. Est√°n Borges y Cort√°zar, Bach y Picasso. Ah√≠ est√°n mis otras lecturas y mi deseo de ser querido por los lectores y apreciado como escritor. Asuntos que a√ļn est√°n pendientes. Ah√≠ est√°n mensajes en clave para amantes que tuve y que eran casadas y que no se pod√≠an decir todas las cosas que normalmente uno les dice a las amantes. Era una gran complicidad. Como mi segundo libro, Esquijarosa, que es el apellido de mi segunda novia en la vida, alguien que signific√≥ bastante para m√≠. Y fue como un punto m√°gico porque fue, adem√°s, mi segunda mujer en la vida sexual y eso, aunque nadie lo diga, tiene tanto significado como la primera.

Mirar con ojos cr√≠ticos la obra de otro creador es un ejercicio de riesgo, ¬Ņc√≥mo lo afrontas? ¬ŅCu√°l es la √©tica necesaria a la hora de ejercer la cr√≠tica? ¬ŅPor qu√© hemos colocado en picota la cultura del debate y del disentir?

Siempre tengo una opinión sobre cualquier cosa que veo, oigo o digo. Y expresarlo me es fácil. Los pensamientos con criterios fluyen en mí con soltura y logro hilvanarlos. Prefiero más decir que no equivocarme en el criterio. El ejercicio de la crítica es de puro pensamiento. Y no se trata de ser certeros o de poner la verdad al descubierto; se trata de hacer pensar. Cuando tienes un pensamiento genuino es fácil ser polémico. Así soy. Pienso, pienso, y con ello soy polémico. Lo otro es que no tengo miedo de decir eso que pienso, sea bueno o malo. Pero siempre trato de ser constructivo. De que mi opinión sirva para ver la realidad desde otro punto de vista y que la solución parezca, al menos, más palpable. Esa es la ética que me signa.

Disentir no creo que sea el problema. El problema está en disentir un ateo en medio de una misa religiosa, o un satanista en medio de una reunión cristiana. Ese es el punto que muchos no entienden y quieren hacerse entender como disidentes así por así. Es algo complejo, sin dudas. Se ha puesto ahora mismo en la cima de toda la realidad cubana porque muchos no han sabido dialogar y otros no han sabido hacerse entender. A la fuerza no se logra nada. Lo primero es el respeto. Lo primero es escuchar, pero si yo te digo que no quiero dialogar, es mi derecho. Y mi derecho también es entenderlo y aceptarlo.

¬ŅEs la escritura un oficio solitario? ¬ŅC√≥mo interpretas t√ļ la soledad a la hora de sentarte frente a la potencialidad de la p√°gina en blanco?

Si no hay soledad, no hay arte. Porque el arte comunitario existe porque hay un solo y √ļnico receptor, al menos, la primera vez. Eso somos los artistas, los primeros receptores. Alguien nos escogi√≥ a nosotros para transmitir un mensaje y all√° vamos, a duplicarlo y a transmitir. Pero si estamos en compa√Ī√≠a de seres queridos, de distracciones y esas cosas, quiz√°s no podamos concentrarnos ni recibir bien el mensaje.

Tengo amigos que escriben en la multitud de un parque, pero cuando les pregunto, no son capaces de decirme que está ocurriendo a solo unos pasos de ellos. Por lo tanto, la concentración es esencial y, con ello, la soledad es tanto íntima como exteriorizante. Te puedes aislar del mundo en medio de una multitud aplastante.

En mi carrera de Psicolog√≠a, estudi√© los procesos de concentraci√≥n y pensamiento, y estaba m√°s que claro que nadie pod√≠a hacer m√°s de dos cosas al mismo tiempo. Por lo tanto, si es as√≠, cient√≠ficamente: ¬Ņc√≥mo puedo yo hablar con mi novia y, a la vez, escribir un gran cuento? No podr√≠a, jam√°s. Por ello, el arte es un ejercicio en solitario. Incluso en el arte grupal, esa de grupos creativos. Tienes que tener un momento a solas para generar ideas y luego ampliarlas en el colectivo o cambiarlas, mejorarlas, en fin.¬† Siempre la idea base nace en la soledad de uno mismo. Porque es as√≠. Creo yo. No quiero ser absolutista.

¬ŅCu√°les son las principales carencias y excesos, en materia escritural, que acompa√Īa a la literatura que se hace en Cuba, en estos tiempos?

No creo que las principales carencias en materia escritural en Cuba tengan que ver con la censura como algunos predican por ah√≠. Sin ser un especialista en la materia, pienso que la principal barrera est√° en lo material. No todo el mundo tiene 600 hojas en blanco para imprimir su obra y mandarla a un concurso, o un poco menos para enviarla a una editorial. Porque para escribir solo se necesita talento y algo que decir. Y, luego, el espacio para que se haga visible tu obra. Al final, la censura siempre va a existir porque es un mal social que no se deslinda de la moral. Sabemos que la moral tiene que ver con las leyes de la convivencia c√≠vica, con lo establecido por una sociedad y su tiempo. Nadie deber√≠a ir contra ello y despu√©s reclamarle a la censura. Es algo tonto. Porque, de verdad, yo siempre he cre√≠do que no hago nada escribiendo sobre abusadores sexuales de ni√Īos en una sociedad que deplora ese tipo de actitud. Irremediablemente, ser√© vetado o censurado en alguna parte del camino. Entonces, ¬Ņen qu√© sociedad ser√° permitido cualquier tipo de expresi√≥n art√≠stica? ¬ŅPor qu√© pensar que ese tipo de actitud solo se tiene en Cuba cuando la historia del arte universal est√° plagada de actos censurados desde Raphael hasta The Beatles? Y a√ļn hoy. Fuera de Cuba, ¬Ņcu√°ntos artistas no han sido vetados por otros por diferentes motivos? La lista es enorme. Lo triste es que solo los ca√Īones se enfilen hacia Cuba y su Revoluci√≥n. No creo que la censura sea un mal necesario. No. Es deplorable. Pero orinar contra el ventilador me parece est√ļpido. Y m√°s a√ļn cuando despu√©s se arma una campa√Īa para defenderlo. ¬ŅAlguien tiene derecho a orinar contra el ventilador? Por otra parte creo que, si alg√ļn lugar de este mundo es consecuente ahora con el di√°logo entre el artista y el Estado, es en Cuba. Stephen King nunca me ha dicho que se ha reunido con los dirigentes del Congreso que √©l mismo eligi√≥ para decirles alguna inquietud social o pol√≠tica que tenga; y nosotros lo hacemos a cada rato desde una asamblea de la UNEAC o de la AHS. Eso es leg√≠timo. Es un logro de esta Revoluci√≥n.

Ahora bien, que haya artistas que no pertenezcan a ninguna de estar organizaciones y necesiten un espacio de di√°logo, es otra cosa. Bien justa y leg√≠tima. Pero no tiene que ser a la fuerza. El di√°logo para que sea di√°logo tiene que partir del consenso de ambas partes; si no, es imposici√≥n. El Estado cubano: ¬Ņtiene la obligaci√≥n de dialogar con todos los habitantes de la isla? S√≠, lo creo, pero tambi√©n tiene el derecho de no dialogar, porque si no estar√≠a siendo esclavizado por una parte de una poblaci√≥n que quiere di√°logo, que quiere otra cosa. Es algo complejo que merece m√°s de un an√°lisis. Por el momento, yo he tramado mi literatura hasta donde he querido. He escrito lo que pienso y lo he publicado. Nunca he escrito algo que no sienta. La censura nunca me ha tocado un pelo porque mi arte sigue siendo libre y soberano como mi bandera.


El Madrigazo, festival de arte joven de la AHS

El festival del arte joven en La Habana, nombrado El Madrigazo y considerado el principal evento organizado por la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en esta capital, concluye este domingo 15 de noviembre.

Esta propuesta se celebró en las vísperas del aniversario de la fundación de la ciudad y con ella, se festejó también la reapertura de la sede habanera de la AHS conocida como La Madriguera, donde transcurrió el festival, informó a través de nota de prensa Heisa Altabaz Guzmán, comunicadora de la Asociación.

Indicó, además, que por la actual situación del país respecto a la COVID-19, en esta ocasión el evento sólo abrió sus puertas a los asociados de la institución.

La inauguraci√≥n del evento comenz√≥ con la presentaci√≥n de diferentes m√ļsicos y proyectos: Ernesto Oliva, Harold Merino, The Concept y Grupo Giganter√≠a en el escenario principal.

Esta primera jornada continu√≥ con la muestra colectiva Hay m√°s caminos despu√©s del abismo, y con la proyecci√≥n de cortos, pel√≠culas y teleteatros, para seguir luego con la descarga entre m√ļsicos y escritores
Por las calles de una isla.

Tony √Āvila fue el invitado especial del concierto inaugural que ocurri√≥ en el escenario central, seguido por el espect√°culo Todos los caminos conducen al patio, y las actuaciones de Jan Cruz, Abel Geron√©s, Ronkalunga y Negrons.

Para el resto del fin de semana, el evento propuso un programa de actividades compuesto por charlas, proyecci√≥n de audiovisuales, descargas m√ļsico-literarias, exposiciones y conciertos.

Igualmente, compartieron con la audiencia, como Maestros de Juventudes, el cineasta Fernando P√©rez, el m√ļsico Pancho Amat, y el dramaturgo Carlos D√≠az, director la compa√Ī√≠a El P√ļblico.

El evento cerrará hoy a las nueve de la noche con la presentación de Havana Electrings, Club Conexo, Golpe Seko, The Shepal, Rapzodia y Christopher Simpson, para, a la medianoche, efectuar un brindis por el aniversario 501 de la fundación de la ciudad.


Los símbolos del derrumbe

Transcurre el mes de julio cálido y luminoso; con un buen augurio llega repentina la llovizna, los días argentados, el clima propicio para permanecer debajo de una manta y elegir un libro.

En la cubierta predominan los tonos oscuros, una luz que se acerca, un hombre que aguarda en lo que pudiera ser una terminal ferroviaria o un escenario. Líneas de tiempo anuncian las letras del color de la luz.

Un tren es el s√≠mbolo que recorre estas l√≠neas invisibles. Delimitadas por las fechas como estaciones inevitables. El hombre no es el conductor sino la maquinaria; transita el tiempo que le ha sido otorgado, ruge humo, se descompone, vuelve a las v√≠as, pero jam√°s tiene el control. Los vagones le siguen como un c√°mara fija, dejan constancia del paisaje, los transe√ļntes, del deterioro, mas no juzgan la trayectoria.

Seg√ļn las palabras de la joven escritora Elizabeth Reinosa Aliaga, autora de este volumen ‚ÄĒcon el que obtuvo el Premio Calendario de Narrativa 2019‚ÄĒ, no ha podido precisar en qu√© g√©nero situarlo. Pero si continuamos el viaje necesitaremos definir, al menos para poder ordenar y analizar.

Por eso tratar√© de dar mi propia clasificaci√≥n. L√≠neas de tiempo no es un libro de cuentos y creo que eso queda claro, pero ¬Ņes una novela?, pudiera ser, sobre todo atendiendo a las libertades que la modernidad le ha concedido a esta. Posee un alto vuelo po√©tico, lo cual conjugado a su estructura se acerca sobremanera a la prosa po√©tica. Sin embargo, me decantar√© por llamarlo relato, como otros antes denominaron as√≠ a El curioso caso de Benjamin Button, de F. Scott Fitzgerald. Este al igual que L√≠neas‚Ķnarra la vida de un personaje desde el nacimiento hasta su muerte ‚ÄĒaunque en un orden peculiar‚ÄĒ, seccion√°ndola por etapas.

Una vez dicho esto quisiera pasar a hablar de Seda, novela del italiano Alessandro Baricco, y referente cercano de L√≠neas de tiempo. La obra de Baricco tambi√©n se estructura de manera vi√Ī√©tica, flashazos de la vida de Herv√©Joncour; en esta el autor emplea cap√≠tulos muy cortos, casi todos de media p√°gina, que por orden num√©rico nos narra la vida de Herv√© y otros personajes. Claro Alessandro s√≠ entra en cuestiones propias de la novela, permite visualizar personajes y lugares en su forma f√≠sica desde la Siberia hasta el Jap√≥n.

En este relato se nos muestra a los personajes siempre indefinidos, como detr√°s de la bruma, en las sombras, como los ingr√°vidos de Valeria Luiselli. Su protagonista no posee nombre, ni siquiera rostro, aunque s√≠ una angustia, un dolor que deviene violencia. Esta violencia ser√° padecida por el resto de los personajes, sin excepciones, ni siquiera de los m√°s peque√Īos, ni siquiera del mismo que la genera.

Al escribir sobre otros escritores se apunta, por ejemplo: su estilo narrativo se inspira en las novelas de… o es evidente la influencia de autores como… Este punto es acertado y lógico, todos tienen referentes, puntos de partida, de contacto, de inspiración.

Me atrevo a decir que tiene precisos puntos de contacto con Celestino antes del alba, de Reinaldo Arenas. La casa como infierno, prisi√≥n. El predominio de la violencia. El √ļnico que comprende al protagonista es su hermano Kiko; al igual que al protagonista de Arenas solo lo entiende Celestino, su primo, quien m√°s tarde se transformar√° en su hermano y viceversa. La madre, dualidad de brutalidad y ternura, igualmente ‚Äúmuere‚ÄĚ, pero como en Celestino contin√ļa viva.¬†

Y un trasfondo como el de Cien a√Īos de soledad, de Gabriel Garc√≠a M√°rquez. Piramidal: todo se va construyendo hasta llegar a la c√ļspide y, entonces, inicia el descenso, el estropicio. Su l√≠nea central es la locura y, por supuesto, la soledad.

De un aliento corto. Sintético. Lírico. No existe en estas páginas una inquietud por el mundo exterior. No es el cómo la sociedad modifica al sujeto, sino cómo el individuo altera su mundo interior y cercano. Nos hemos trasladado de esa visión de lo macro a lo micro. A la familia como preocupación y como orden. El ser como causante e impotente testigo de su propio derrumbe.


Convocan a primera edici√≥n del premio nacional de narrativa para ni√Īos Reina del Mar Editores 2020

El sello literario de Cienfuegos ‚ÄúReina del Mar Editores‚ÄĚ, perteneciente a la Asociaci√≥n Hermanos Saiz, convoca a la primera edici√≥n del premio nacional de narrativa para ni√Īos. En el concurso podr√°n participar escritores menores de 36 a√Īos, residentes en Cuba, miembros de la UNEAC o la AHS.

En esta oportunidad el volumen o proyecto de libro tendrá características diferentes y será entregado de una manera habitual por estos días, pues el formato digital cumplirá con las bases de la convocatoria.

Se puede concursar con un texto de Narrativa para ni√Īos, ya sea en los g√©neros noveleta o cuento y el mismo puede tener una extensi√≥n de hasta 95 cuartillas, incluyendo ilustraciones.

Es esta la primera ocasi√≥n que Reina del Mar editores dedica su principal certamen a la literatura infantil, como reconocimiento tambi√©n a la fuerza de esta categor√≠a en el territorio sure√Īo.

La convocatoria cierra en el mes de octubre, fecha en la que la comisi√≥n de admisi√≥n sesionar√° para dar a conocer los 5 mejores vol√ļmenes presentados.

El sello editorial de los jóvenes escritores cienfuegueros, celebra con este premio el aniversario 23 de su fundación. Más de una década impulsando la literatura, siempre desde textos audaces e innovadores.

*Tomado de Perlavisión


Librerías: espacios esenciales en las nuevas realidades sociales contemporáneas

‚Äú…s√≥lo el j√ļbilo que me produce entrar en una gran librer√≠a es comparable al fr√≠o que se siente al entrar en un gran arsenal‚ÄĚ.

José Martí.

(Diario La Nación El 13 de enero de 1886)

‚ÄúLas librer√≠as son antros donde se pasean unos tipos raros que ojean lo que no compran, que hojean lo que s√≥lo pueden mirar…‚ÄĚ

César Hildebrandt

(Periodista lime√Īo)

Quien se decida a realizar una exhaustiva b√ļsqueda bibliogr√°fica, acerca de temas relacionados con las instituciones culturales en nuestro pa√≠s, podr√° percatarse de siguiente detalle: sobre las librer√≠as resultan, a√ļn, escasos los trabajos que atiendan suficientemente su quehacer y papel, en torno a procesos articuladores como el servicio y la gesti√≥n cultural o su participaci√≥n en la producci√≥n de conocimientos e intercambios de informaci√≥n y significaciones de la sociedad.

La necesidad de indagar en estas y otras zonas de profundas connotaciones para estas instituciones, cuya actividad se relaciona con las formas tradicionales del consumo de libros, radica en el largo tiempo que han estado presentes en los itinerarios y prácticas culturales[1] de muchos cubanos. Ocupan un lugar crucial en la memoria colectiva, fundamentalmente, por el interés de los servicios que prestan y de sus usos, servicios que dejaron de ser una práctica de consumo cultural[2] elitista mediado por signos de status, con peso en las competencias económicas o culturales.

Lo antes descrito les ha permitido ganarse cierta distinci√≥n y destaque en los distintos momentos hist√≥rico-culturales de nuestra sociedad, a partir de interconexiones establecidas en el tejido social, que les imprimen caracter√≠sticas ‚ÄĒquiz√°s las m√°s conocidas‚ÄĒ como las de ser soportes estructuradores de barrios y actividades culturales y lugar de afinidades cultivadas de diversas maneras: El lugar ‚Äúdonde a la memoria y la emoci√≥n se suma el encuentro, seg√ļn postulados de la sicogeograf√≠a[3]‚ÄĚ. ¬†¬†

El periodista, narrador, cr√≠tico y editor cubano Imeldo √Ālvarez Garc√≠a, da cuentas en su art√≠culo «Libros, libreros y librer√≠as‚ÄĚ, de la impronta emotiva que estos lugares tienen al plantear ‚Äúque valdr√≠a la pena compilar los criterios y an√©cdotas de los m√°s importantes escritores, artistas e intelectuales sobre las librer√≠as [donde] Saldr√≠a un libro colmado de experiencias incalculables en la memoria de cualquier densidad cultural‚ÄĚ. Aunque valdr√≠a la pena recoger tambi√©n las vivencias de otros grupos sociales, pues la permanencia y diversificaci√≥n de las librer√≠as por todo el territorio nacional[4] patentiza una de las maneras en que se han defendido, nuestros derechos culturales, en tanto, hacer usos de sus servicios,[5] ejemplifica la democratizaci√≥n y acceso a los productos culturales (espec√≠ficamente los productos editoriales).

II

Urge recuperar y organizar la mayor cantidad de informaci√≥n posible sobre las librer√≠as porque en Cuba, ‚Äúdonde se libra actualmente la m√°s aut√©ntica revoluci√≥n cultural de estos tiempos, la librer√≠a tiene un significado distinto‚ÄĚ[6], ¬†al estar sometidas, entre otras mediaciones, a las cambiantes condiciones de la realidad social contempor√°nea, caracterizada por la diversificaci√≥n (y nuevos h√°bitos) de consumo de bienes y servicios culturales que coadyuvan, de una manera u otra, a debilitar su viabilidad.

La diversificaci√≥n de este tipo de consumo, ya ocupa el centro de dis√≠miles procesos de reproducci√≥n social, lo que significa para las librer√≠as, a escala local, seg√ļn la opini√≥n del pedagogo vazco, experto en politica y gesti√≥n cultural, I√Īaki L√≥pez Aguileta, ‚Äúuna dura competencia en el sector del ocio y la cultura, teniendo en cuenta la existencia de muchas ofertas p√ļblicas y privadas, en el hogar y fuera de √©l‚ÄĚ[7].

Pese a las amenazas que se derivan de estos contextos, las librer√≠as siguen desempe√Īando, desde su objeto social, el papel primordial de asegurar la bibliodiversidad y el fomento de la lectura de los ni√Īos, j√≥venes y adultos, razones que convocan e invitan a reflexionar acerca de su lugar como espacio p√ļblico que ha de ser promovido y defendido por todos los actores de la sociedad, los que deben (debemos) reconocer los roles y funciones de estas instituciones, para hacer ciertos las distintas proyecciones y asumir la pertinencia de valorizar la oportunidad que representan para el desarrollo cultural.

Este reconocimiento puede catalogarse de estrat√©gico porque, hoy d√≠a, sobre las librer√≠as se ci√Īen no pocos pron√≥sticos oscuros, que guardan relaci√≥n por una parte ‚ÄĒy terreno de agudas pol√©micas‚ÄĒ con el empuje de las tecnolog√≠as de la informaci√≥n y las comunicaciones (Tics) consideradas, muchas veces, colaterales a todo el ciclo productivo del libro[8]. ¬†y que afecta indiscutiblemente a los actores involucrados en ese proceso, entre ellos el lector y el libro respectivamente.

Por otra parte relacionados con comportamientos culturales,[9] tanto en el √°mbito social y educativo, que indican que la pr√°ctica de lectura est√° quedando por debajo de otras pr√°cticas como escuchar m√ļsica, ver la televisi√≥n, escuchar la radio y ver pel√≠culas en el hogar gracias al amplio inventario de equipos electr√≥nicos para ello. En otros t√©rminos: desplazamientos hacia otras zonas «m√°s atractivas‚ÄĚ que dan motivos, a veces extremistas, para decir que las librer√≠as ‚Äúse est√°n vaciando aceleradamente». ¬†

Si bien en ambos sentidos existen verdades (relativas), resulta oportuno se√Īalar que estas son las nuevas configuraciones donde las librer√≠as se est√°n (de)construyendo; asimilando e integrando otras interrelaciones y din√°micas para ampliar sus servicios, que no debe ser exclusivamente la venta de libros. Configuraciones donde las Tics pueden ser, efectivamente, excelentes aliadas ante las oportunidades que ellas proporcionan[10].

III

Datos obtenidos de las encuestas sobre el consumo y prácticas culturales en América Latina[11], apuntan a que la asistencia y/o visitas a librerías están exhibiendo cifras alentadoras lo que corrobora que estos espacios constituyen un incentivo para satisfacer intereses diversos. Cuba no es la excepción.

En los estudios que se desarrollan sobre el consumo de libros (producto cultural l√≠der de la industria editorial), las visitas a librer√≠as poseen una importancia particular, en tanto contribuyen a diagnosticar el sistema de pr√°cticas relacionadas con el mismo. Preguntas dise√Īadas sobre la asistencia o visitas a librer√≠as se realizan con el prop√≥sito de diagnosticar la utilizaci√≥n (uso) de esos espacios, ambos a disposici√≥n de las personas durante todo el a√Īo, a lo cual se debe agregar que visitarlas y ser socio de alguna es una pr√°ctica f√°cil de realizar y se pondera sobre la base de la importancia, utilidad y promoci√≥n de la lectura.

La informaci√≥n de y sobre las librer√≠as, extra√≠das de estudios que indagan en otros fen√≥menos culturales vinculados con las mismas, sugiere y ¬†aporta un ¬†material nada desde√Īable para el dise√Īo y puesta en pr√°ctica de los resultados concretos de las pol√≠ticas del libro en estos espacios culturales, esfuerzos institucionales a los que se incorporan investigadores de instituciones culturales y acad√©micas, as√≠ como los propios ¬†agentes de la industria cultural del libro, preocupados, desde visiones interdisciplinares y la conveniente combinaci√≥n de recursos metodol√≥gicos, en conocer las razones por la que determinados grupos sociales asisten a las librer√≠as y a cu√°les asisten.

En perspectiva las valoraciones anteriores contribuyen a bosquejar los actuales derroteros de las librerías, que deben trabajar por superar la representación tradicional como el lugar donde se venden libros, creencias, muchas veces compartidas, entre la población y el personal que labora en ellas[12] y apostar por una  orientación hacia:

  • el servicio caracterizado por la creatividad;¬†la utilizaci√≥n eficientemente de la informaci√≥n aportada por los estudios de la demanda; el sustento en diagn√≥sticos socioculturales y programas de actividades flexibles;¬†por la articulaci√≥n de la actividad atendiendo a los principales factores que influyen en la conducta del consumidor como: los culturales, sociales y personales.[13] Asirse a la convicci√≥n de que presentar un servicio de buena factura contribuir√° al aumento de h√°bitos, necesidades, demandas y expectativas culturales en la poblaci√≥n (potencial comunidad de usuarios).

IV

A modo de conclusi√≥n, repensar las librer√≠as como espacio p√ļblico de la cultura, dedicado a la comercializaci√≥n, posee intereses espec√≠ficos que no deben dejarse pasar por alto, d√≠gase, las relaciones que se establecen entre el binomio econom√≠a‚Äēcultura, pues est√°n en el terreno del sector cultural cuyas actividades econ√≥micas se vinculan a la producci√≥n cultural a partir de ofertas que intentan satisfacer un tipo de necesidad espec√≠fica: la cultural. ¬†

Desde estas relaciones se visualiza la importante funci√≥n de las librer√≠as de ser una organizaci√≥n econ√≥mica proveedora de servicios de distribuci√≥n, funci√≥n que las coloca en calidad de sociedad humana que tiene en mente los intereses de ese tipo de organizaci√≥n, situaci√≥n que, en ocasiones, convierte las ventas al p√ļblico en obsesi√≥n para los libreros,¬† sin tiempo para reparar en la responsabilidad de lo que representa el producto cultural editorial, de manera general, de otro tipo de producto.

La gesti√≥n comercial con enfoque cultural, un tipo de gesti√≥n venida a bien dentro del modelo de actualizaci√≥n social y econ√≥mico cubano, est√° llamada a solventar las deficiencias generadas por esas posturas y reordenar los procesos en aras de elaborar engranajes m√°s org√°nicos. Gesti√≥n que est√° llamada a defender, ‚Äúla √ļnica riqueza renovable (la cultural) y por tanto inagotable que tenemos [la cual] no puede ser sometida a las leyes de la oferta y la demanda‚ÄĚ[14].

As√≠ los procedimientos de trabajo a elegir ‚Äēo los elegidos‚Äē, tendr√°n inevitablemente que ser consecuentes con la creciente importancia del binomio antes se√Īalado y tener la voluntad por comprender, acompa√Īar y dominar mejor el lenguaje del mercado cultural (arm√≥nico y coherente con nuestra pol√≠tica cultural); realidad que exige entrenamientos m√°s s√≥lidos de los libreros y otros gestores para trabajar con recursos cient√≠ficos de la actividad cultural m√°s complejos, expeditos para estimular el deseo y la necesidad de llegarnos a esos ‚Äúgrandes arsenales‚ÄĚ y sentir que tienen definitivamente un protagonismo mayor en nuestra vida cotidiana.

Notas y referencias bibliogr√°ficas

[1] Prácticas culturales (PC): se define como conductas y formas de proceder de las personas que expresan cierta relación con los objetos culturales. La acción directa y conscientemente practicada por los individuos, por ejemplo, escribir, asistir a funciones de teatro o visitar galería, bibliotecas y librerías, etc.

[2] El consumo cultural es un concepto estrat√©gico para interpretar hoy d√≠a los asuntos culturales. El te√≥rico de la cultura N√©stor Garc√≠a Canclini, lo define como ‚Äúel conjunto de procesos de apropiaci√≥n y usos de productos en los que el valor simb√≥lico prevalece sobre los valores de uso y de cambio, o donde al menos estos √ļltimos se configuran subordinados a la dimensi√≥n simb√≥licas‚ÄĚ. La idea del consumo cultural suele tener un √°mbito de aplicaci√≥n m√°s amplio en el que caben las actividades relacionadas con los servicios culturales.

[3] La cursiva pertenece al escritor, poeta y ensayista espa√Īol Manuel Rivas, que desde esta disciplina de la psicolog√≠a, que estudia, entre otros aspectos, los efectos ps√≠quicos que un determinado contexto produce en los individuos o entender los efectos y las formas del ambiente geogr√°fico en el comportamiento y emociones de las personas, asever√≥ que sin las librer√≠as y las bibliotecas no existir√≠a la ciudad.

[4] M√°s de 310 librer√≠as en funcionamiento seg√ļn el Instituto Cubano del Libro.

[5] La respuesta de los usos, a decir del investigador granmense Máximo Gómez Castell, se objetiva en las producciones de sentido, en la actitud creativa de los individuos.

[6] M√°s informaci√≥n consultar el art√≠culo de Imeldo √Ālvarez Garc√≠a ‚ÄúLibros, libreros y librer√≠as‚ÄĚ. Disponible en http://www.cubaliteraria.cu/artbaul.php?idarticulo=23

[7] I√Īaqui L√≥pez Aguileta (2002). La promoci√≥n del libro a escala local. Ponencia presentada en el XVIII Congreso Nacional de Libreros. Orense, Bilbao, Portugal. 1-4 de mayo.

[8] En el esquema del ciclo productivo del libro en Cuba las librerías se destacan como uno de los eslabones esenciales en la distribución. Ellas responden como estructuras comerciales al Instituto Cubano del Libro (ICL) y administrativamente a los Centros Provinciales del Libro y la Literatura.

[9] Entiéndase por comportamiento cultural el comportamiento exhibido por los seres humanos, o sea, la manera de proceder que tienen las personas en relación con su entorno o mundo de estímulos.

[10] El dise√Īo y puesta en pr√°ctica de proyectos como los cibercaf√©s, √°reas de lecturas en la red o √°reas para descargar libros digitales (gratuitamente) de las bibliotecas virtuales son algunos de los ejemplos que ilustran el resultado de estas alianzas.

[11] Refi√©rase, entre otras, a los datos recuperados de los informes del Centro Regional para el Fomento del Libro en Am√©rica Latina, el Caribe, Espa√Īa y Portugal (CERLALC) al cual pertenece Cuba, los informes iberoamericanos del libro y a la segunda Encuesta Nacional sobre Pr√°cticas de Consumo Cultural realizada por el Instituto Cubano de Investigaciones Culturales Juan Marinello (ICICJM) en coordinaci√≥n con el Centro de Estudios de Poblaci√≥n y Desarrollo (CEPDE) de la Oficina Nacional de Estad√≠sticas (ONE).

[12] Ver ‚ÄúLa Gesti√≥n de los Servicios Culturales desde¬† la perspectiva socio-cultural en Santiago de Cuba. El Caso de las Librer√≠as‚ÄĚ de Liudska Guadarrama √Ālvarez.

[13] Los factores que influyen en la conducta del consumidor cultural ser√°n determinantes en la toma de decisiones para usar o no el servicio que se presta. Seg√ļn Philip Kotler, economista y especialista en mercadeo, estos son los: Factores culturales, sociales y personales.

[14] Fragmento de una exclusiva de Fornet aparecida en el art√≠culo » Cultura cubana: Nunca respuestas f√°ciles a preguntas dif√≠ciles.» Publicado: en el sitio digital Cubarte el 27 de febrero de 2012.


34 a√Īos unidos por el arte (+Video)

La Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z celebra este 18 de octubre su aniversario 34 y con motivo de la fecha los j√≥venes creadores de toda la isla desarrollan por estos d√≠as m√ļltiples actividades para enaltecer el arte joven que los une como vanguardia en el pa√≠s.

Desde el mes de septiembre impulsan en las redes sociales una campa√Īa con el slogan ‚Äúel arte nos une‚ÄĚ, resaltando la capacidad de resiliencia del arte en tiempos de pandemia y aislamiento social, y exponiendo la creaci√≥n a trav√©s de las plataformas digitales.

‚ÄúEn los perfiles de la Asociaci√≥n se han compartido c√°psulas, postales, cr√≥nicas, entrevistas, fotos de momentos importantes de la organizaci√≥n, y secciones como AHS Te presenta, utilizando las etiquetas #AHSAniversario34, #AHSCuba, #AHSViva, #ElArteTambi√©nSalva y #ConLaMismaEstrella‚ÄĚ, coment√≥ Yasel Toledo, vicepresidente de la organizaci√≥n.

Tambi√©n, el Portal del Arte Joven Cubano, disponible en la direcci√≥n www.ahs.cu, es fuente de m√ļltiples contenidos, apoyados en la red de colaboradores a lo largo del pa√≠s.

‚ÄúEntre las acciones m√°s importantes, explic√≥ el novel periodista, se incluir√° un forodebate en el sitio de la organizaci√≥n para intercambiar en torno al quehacer de la joven vanguardia¬† art√≠stica luego de su Tercer Congreso, desarrollado en octubre de 2018; as√≠ como se analizar√°n los proyectos que tiene por delante la Asociaci√≥n. Adem√°s, se dar√°n a conocer los premios Maestros de Juventudes 2020, mayor reconocimiento que otorga la AHS a personalidades referenciales que marcan una pauta importante en la cultura cubana.‚ÄĚ

El d√≠a 18 se prev√© transmitir por el canal Cubavisi√≥n y por varias plataformas digitales un concierto de j√≥venes m√ļsicos, as√≠ como el estreno del audiovisual Bit√°coras AHS, que tiene como protagonistas a creadores de Santiago de Cuba. Por otra parte, se ha habilitado el correo electr√≥nico ahscomunicacion@gmail.com para recibir textos breves, videos y otras propuestas en las cuales los asociados expresen el significado de la AHS.

Desde Internet, escenario principal, las diferentes provincias impulsan también varias iniciativas, que incluyen una gala especial en la ciudad de Santa Clara y un amplio programa de actividades en Granma, coincidiendo con la Fiesta de la Cubanía.

‚ÄúDefendiendo la capacidad de arte como factor espiritual ante las adversidades, celebraremos este nuevo aniversario de la Asociaci√≥n, explic√≥ Toledo, pues celebramos, adem√°s, todos los proyectos colectivos que han surgido entre escritores, investigadores y artistas durante este tiempo de pandemia a prop√≥sito de la Covid-19.‚ÄĚ

‚ÄúMantenernos unidos como familia, sin importar las circunstancias, ni cu√°n lejos estemos f√≠sicamente, es parte de las esencias de la AHS, as√≠ como el arte y la capacidad de so√Īar y crear debe mantenernos unidos siempre, como vanguardia creativa del pa√≠s y grupo de amigos enamorados de la belleza m√°s all√° de lo que se pueda ver‚ÄĚ, a√Īadi√≥ el joven escritor.