escritor


Quédate en casa y lee

Los libros tienen la capacidad de hacernos soñar, reír, llorar, sentir, viajar a otros mundos y hasta vivir otras vidas. Dicen, que con un buen texto en manos, los problemas se quedan en pausa y desaparece todo a nuestro alrededor.

Quizás por ello, para mi entrevistado –el joven ilustrador pinareño Yancarlos Perugorría Díaz–, utilizar sus redes sociales para promover la lectura en familia e incentivar a las personas a quedarse en casa, es también una manera de batallar contra la COVID-19.

“Desde chiquito siempre fui un lector crónico y esta me pareció una buena oportunidad para crear conciencia de la necesidad de mantenerse en casa y aprovechar este tiempo para leer, instruirnos y motivar el amor por las letras.

“De esta forma es que surge la idea de hacer una especie de concurso o sorteo, a través de mis redes sociales, mediante el cual yo regalo cada semana libros que tengo en mi casa por derecho de autor, y así la ganancia es doble, porque la gente se mantiene en la casa, se cuida, protege a los suyos, y a la vez lee, uno, dos tres o tantos ejemplares les sea posible”.

¿Y en qué consiste exactamente la iniciativa?

Tomada del perfil de Facebook del entrevistado

“La verdad, es muy sencilla. Para no hacer algo así sin sabor, lo que hago es –a través de una publicación en mi página de Facebook– comentar una obra, sobre qué trata, las enseñanzas que trasmite y, al mismo tiempo, incluyo el mensaje, o la convocatoria a quedarse en el hogar, permanecer tranquilos y velando por nuestro bienestar.

“Para participar es muy simple, solo deben dejar un “like” o un comentario y luego yo, en dependencia de la cantidad de “me gusta” que tenga el post, hago un sorteo y entre mi niña y yo sacamos al azar los números que resultan ganadores, y todo este proceso lo trasmitimos en vivo por Facebook para que las personas lo puedan ver”.

Desde hace varias semanas, Yancarlos permanece alejado del bullicio de la ciudad. En una comunidad intrincada del municipio pinareño de San Luis, ha encontrado refugio junto a su familia, sin embargo, a pesar de la lejanía, sus sorteos se mantienen.

“Yo voy a seguir, hice un compromiso y no tengo intención de romperlo. Aquí las condiciones son diferentes; estoy bastante alejado del pueblo, la zona de wifi me queda como a seis o siete kilómetros de donde me quedo, muchas veces tengo que ir caminando porque no hay transporte, pero no importa, vale la pena cualquier sacrificio si podemos influir, aunque sea un poco, en la manera de pensar de las personas.

“Hasta ahora la idea parece haber gustado a muchas personas, eso me motiva aún más, y como puse en uno de mis últimos escritos, solo espero que cuando todo esto pase leer un texto nos haya servido de algo”.  

Los libros que regalas, ¿son de autores cubanos o extranjeros? ¿actuales o más antiguos?

Los autores son diversos –no importa la nacionalidad–, el primero fue de un escritor mexicano, después de Alberto Peraza, luego Nersys Felipe, en planes también está Nelson Simón, y así sucesivamente hasta que me quede sin textos o hasta que pase la pandemia.

Acá les dejo el ganador del número 16 de la revista Chinchila. Gracias a todos por participar, mil gracias por sus comentarios. Un abrazo. #QuédateEnCasa

Publicada por Yancarlos Perugorria en Domingo, 26 de abril de 2020

¿Y por qué involucrar a tu hija? ¿Tiene algo que ver con que sean materiales infantiles o también promueves la participación de toda la familia?

Mi niña es mi musa, mi razón para hacer los trabajos y ella siempre está presente en todos mis proyectos y este no es la excepción. La primera vez que fui a hacer la premiación estaba cerca y me dijo, “Papá yo quiero ayudarte”, y a partir de ahí ha estado siempre, y creo que funciona muy bien porque así también incentivamos a la familia, a que les lean a los más pequeños o que los niños nos cuenten a nosotros las historias, a su manera.

¿Cuál sería el mensaje para todos los cubanos?

Mi gente, para ustedes solo una frase: Quédense en casa y lean. Cuídense y cuiden a los suyos.

Quizás, si iniciativas como la del joven ilustrador Yancarlos Perugorria Díaz se multiplicaran en toda Cuba, estas pudieran convertirse también en armas contra la COVID-19, porque, sin dudas, el arte también salva.


Premios Calendario: Poder de la letra joven (+Fotos)

Muchos volvemos a las páginas durante estas jornadas de coronavirus y aislamiento, conscientes de que la literatura también salva, con su poder para cultivar el espíritu, transmitir conocimientos y hacernos soñar. Decenas de autores ahora mismo escriben en sus casas, conforman mundos con mezclas de fantasía y realidad. Seguramente en el futuro tendremos libros, nacidos durante esta etapa de temores y esperanza, que conquistarán concursos y llegarán a nuestras manos con el encanto de lo auténtico.

Los textos ganadores del premio Calendario, uno de los más importantes en Cuba, siempre son buenas opciones para adentrarnos en lo mejor de la literatura de jóvenes en el país. Hoy les proponemos acercarnos a varios que tal vez ya usted adquirió en las ferias del libro del 2019 ó el 2020, o puede encontrar en diferentes librerías. Todos fueron publicados por la Casa Editora Abril y sus autores son miembros de la Asociación Hermanos Saíz. Estas son obras con el poder de lo atrevido y el talento, pasos de quienes desean crecer siempre.

Leidy González es una de las autoras jóvenes que da pasos importantes en el panorama literario de Cuba.

HÉROES MÁS HUMANOS

El mensajero (2020), escrito por la villaclareña Leidy González Amador, tiene el encanto de lo ágil y preciso, el humor y la historia. Narra las peripecias de un niño llamado Manu Tejeda, hijo de un mambí a las órdenes de Antonio Maceo, que murió como consecuencia de heridas de guerra. El pequeño, delgado y algo “entrometido”, también se suma a las tropas insurrectas empeñado en cumplir la voluntad de su padre.

El infante, fruto de la imaginación de la autora, al igual que otros personajes como Julián Planazo y el negro Cebiche, nos muestra su visión de sucesos y hombres reales de la contienda de 1895, como el propio Maceo, Quintín Banderas, Máximo Gómez y Panchito Gómez.

Ahí va él, caminando entre los demás, lleva cartas como mensajero, siente hambre, cansancio, pero sigue en la invasión hacia Occidente, disfruta las anécdotas y bromas de los más viejos, prueba el aguardiente, es curado con hiervas de una herida en la pierna, pierde a su mejor amigo en la manigua, tiene dolor y orgullo…

González Amador, ganadora también de los premios nacionales Hermanos Loynaz 2013 y 2017; Fundación de la Ciudad de Santa Clara 2015; Eliseo Diego (2016), Fundación de la Ciudad Fernandina de Jagua 2017 e Ismaelillo 2019, vuelve a demostrar su fuerza como escritora, a pesar de tener solo 31 años de edad.

Los lectores cubanos, especialmente los infantes, necesitarán siempre de propuestas literarias como esta. Ojalá El mensajero, texto para pequeños y adultos, esté en las escuelas primarias, tenga una versión digital suficientemente atractiva y pase también a la vida como audiolibro, con la certeza de que en las creaciones más recientes de la narrativa cubana hay personajes con suficiente fuerza para encantar a los más pequeños y ser referentes muy autóctonos y atractivos.

LAS LÍNEAS Y LA VIDA

Elizabeth Reynosa /Foto: AHS

Portada del libro Líneas de tiempo..

Publicada también en el año 2020, la novela Líneas de tiempo, de la granmense Elizabeth Reinosa nos hace reflexionar sobre el significado de la vida misma, en la cual hay tristezas, anhelos y desesperanzas.

Compuesta por 82 páginas, presenta cuatro capítulos o líneas, denominadas Infancia (1939-1955), Juventud (1956-1970), Adultez (1971-2000) y Vejez (2001-2016), con una armónica narración que presenta relatos breves. Desde Patio (1943), fecha en la cual asumimos que el personaje protagónico tenía cuatro años, hasta Retrospectiva (2016), el lector encuentra sufrimiento, miedos, golpes, sueños y también dolor y pesimismo, como en Estragos (1978), con la certeza de que “…la felicidad solo dura unos minutos…”.

Como expresó Rafael de Águila, integrante del jurado que otorgó el Calendario de Narrativa en 2019 junto a Francisco López Sacha y Ahmel Echevarría, Líneas del tiempo es “rotunda, dura, telúrica, viñética, angustiosa, escrita como a zarpazos tristes”.

Reinosa Aliaga consigue una especie de doble sentido entre el título general, los de los capítulos, las partes de la narración y el ferrocarril y los trenes, pues estos dos últimos elementos atraen a su personaje desde la niñez, un ser que no tiene apellidos ni es ubicado en ciudad o poblado específico.

El lugar de los sucesos pudiera ser cualquiera, pero se siente mucho el sabor a Cuba, el ambiente de este país y el vínculo con algunos hechos de la historia nacional, incluidos Balseros (1994) y Presagios (1998). Esta es la vida de un hombre, que pudiera transcurrir en etapas sin definir, más allá de los años marcados. En su estilo preciso y limpio, la novela tiene también poesía; sin dudas una obra que despierta sensaciones agradables durante y después de su lectura.

UN LIBRO PARA CORREGIR

Un sistema inventado para corregir: El discurso penitenciario y la prisión en la Cuba decimonónica (2020), del joven licenciado en Derecho Adrián Jesús Cabrera Bibilonia es sin dudas una obra interesante.

Ganador del Calendario en la categoría de Ensayo, posee un estilo coloquial y tiene de literatura en cuanto a estilo, a pesar de la hondura de sus exposiciones y análisis.

Según las palabras del propio autor, profundiza en la manera en que la prisión logró su existencia, la necesidad de crear espacios de encierro para moralizar y corregir. O lo que es lo mismo: el nacimiento de un fundamento de por qué el estado moderno puede y debe castigar: la “corrección del delincuente”. Que es, además, un fundamento perfectamente reconocible en la contemporaneidad.

Nacido en La Habana en 1994, Cabrera Bibilonia estudia temas penitenciarios desde su etapa como alumno en la Universidad de La Habana, con una visión más cercana a lo humano y lo social. Para él, “un libro siempre debe tener como máxima transformar comportamientos cotidianos”, por eso considera esencial transcender el campo académico y calar en las personas.

MUNDO DE ROMPIMIENTOS

Cuando despiertes (2018), del también habanero Daniel Burguet es indudablemente una propuesta bien lograda en cuanto a formas y contenidos.

Constituida por 88 páginas y siete relatos, presenta una armónica interrelación entre ellos, con buen empleo de las técnicas narrativas y la variedad de estructuras, con exactitud en los diálogos, y la construcción de personajes y ambientes con un alto nivel de realidad, a pesar de lo suigéneris de los escenarios y sus protagonistas.

Como expresó Eric Flores Taylor, miembro del jurado que le concedió el galardón, esta obra “es una muestra de la literatura de ciencia ficción más humanista y menos tecnológica, donde los gadgets (dispositivos pequeños con un propósito y una función específica) revolucionan el mundo ficticio, mas no por ello son el epicentro de la trama”.

En esta obra hay “tacos” (aparatos para programar como deseas que sea el día…), objetos voladores, un ser con el poder de dirigir guerras desde su casa y verlo todo en una gran pantalla…, pero lo más importante son siempre las personas, sus pensamientos y modos de comportarse, sus amores y desamores, el miedo, las incomprensiones, las traiciones y los sueños en medio de un mundo a veces negro, siempre desafiante.

Daniel Burguet, un muchacho delgado con el pelo largo, recrea dos “realidades” paralelas: la de los conectados y la de los desconectados, ambas con diversos puntos confluyentes, conflictos y anhelos.

Desde el primer cuento, Anatomía de la melancolía, hasta el último, El ojo cosmológico, gravita una especie de metafísica que va creciendo con cada página, dentro de una dramaturgia en la que a veces hay aparente tranquilidad, pero también sangre, muerte, sorpresa y sensibilidad hasta en los seres más impensados.

Llama la atención como el final del último relato cierra también el libro y aporta un elemento que enriquece historias anteriores. Cuando despiertes tiene algo de novela, pero sobre todo de sensibilidad en dos mundos de rompimientos y coincidencias, como es a veces la existencia de los seres humanos.

CONFLICTOS ENTRE NÚMEROS Y LETRAS

Portada del libro Los impares

Los impares, de Claudia Damiani Cavero, cautiva por la diversidad de formas narrativas y cierta singularidad de las historias. Compuesta por 14 cuentos, la obra abarca cierta experimentación en la relación entre las matemáticas, la vida y los temas de conversación de sus personajes, con diálogos que, en ocasiones despiertan sonrisas.

Los argumentos de ellos en leves disputas verbales revelan el conocimiento de teorías y particularidades de las ciencias, aunque los sucesos ocurran en lugares como un pasillo durante una guardia escolar en la madrugada.

Su autora aseguró que para escribirlo utilizó por primera vez la búsqueda de información a conciencia en función de la literatura, algo que se nota en sus páginas, sin restar frescura y ritmo a la narración.

El jurado que le concedió el galardón, integrado por Daniel Díaz Mantilla, Atilio Caballero y Aida Bahr, resaltó que presenta una “cambiante gama de conflictos, emanados de las relaciones interpersonales y la cotidianidad”.

Graduada de Diseño Gráfico, su autora, una muchacha de cabello rubio, espejuelos y aparente timidez, logra una buena construcción de los personajes quienes actúan y hablan con naturalidad, en coherentes relaciones entre ellos, sus acciones e ideas. El humor nunca parece ser objetivo, pero sí capa subterránea.

Es interesante como emplea la segunda persona del singular en algunas narraciones, especie de conversación con los lectores o meditaciones en voz alta. Ganadora también del Premio David (2018) la primera gran pasión de Damiani Cavero fueron las historietas, por eso no sorprende que actualmente sea también ilustradora y autora de la imagen de portada.


Capítulo #9: Geometría Interior

(apuntes sobre la poesía de Yainier Salazar Benítez)

La joven literatura cubana es un Cubo de Rubik. Un rompecabezas mecánico tridimensional que posee seis colores uniformes. Donde un mecanismo de ejes permite mezclar y girar de manera independiente sus caras. El objetivo: las caras deben volver a quedar en un solo color.

De esta manera se articula la escritura contemporánea cubana. Los mismos colores y los mismos propósitos. Un resultado que marca una pluralidad de voces similares sin la intención juiciosa de marcar estilos ni vanguardia. Un buen amigo me dice que es el resultado de nuestra amplia gama de concursos y las bondades del sistema editorial cubano, y que de esa mezcla deben surgir voces para la posteridad.

Durante este debate diario entre colegas del gremio me he asomado con ahínco a la obra de algunos escritores de mi generación. Una búsqueda que me ha traído grandes sorpresas.

Entre mis asombros está Geometría interior, el primer poemario de Yainier Salazar Benítez (Manzanillo, 1987) publicado por la editorial Sed de Belleza en 2018. El libro editado por Idiel García y con diseño de cubierta de Héctor Gutiérrez es un golpe al facilismo. Entre sus páginas aparecen tres conceptos contundentes: la introspección como recurso del lenguaje, la sencillez como hábito y lo infinito como representación.

Cubierta del Libro Geometría Interior (diseño de Héctor Gutiérrez)

Yainier es una anomalía en el engranaje literario de la Cuba actual. Sus caras y colores representan un catálogo espiritual de las acciones del individuo. La poesía no es un juego, es un llamado singular y persigue las normas sensibles de la memoria. Ve el mundo a través de figuras vivas. Porque para él todo puede engendrar y poseer la vida. No circunscribe el concepto de la vida a ningún otro, su percepción es ilimitada al igual que sus definiciones.   

No es de extrañarnos que su intuición lo lleve a involucrarse con normas conceptuales que rigen el infinito. Su poesía son cuerpos geométricos sincronizados desde las matemáticas. En su libro los números nombran lo insospechado, habitan como seres de permanencia eterna y modifican cada valor. Yainier no puede escapar de las disposiciones conceptuales de su escritura y se arrastra junto a ellas en una dinámica afín con la meditación. Se re-interpreta, acude a la experiencia de los sentidos y explora. No hay victimización, se asume. Entonces presenta lo insólito como un milagro poético.    

Geometría interior se estructura en tres partes: AB Lluvia poligonal, BC Vegetación y CA Vértigo de las aguas. Tres momentos que denotan las condiciones: autor vs memoria/autor vs contexto/autor vs espíritu.

Al nombrar cada uno de los segmentos del libro, saltan a la vista los enunciados: AB, BC y CA. Elementos que hacen referencia a conceptos básicos y criterios de congruencia en la geometría. En esta ocasión nos remite a un triángulo isósceles. Una figura con dos lados iguales y un tercero desigual. Una figura imperfecta y a la vez armónica/virtuosa.

El triángulo constituye por su naturaleza, la primera de las superficies geométricas y la base adoptada para conocer todas las medidas. Nuestros antepasados consideraban de origen sagrado las propiedades de esta figura. Su simbología tiene un lugar de preferencia en los preceptos filosóficos y esotéricos.

¿Dónde radica la geometría de este cuaderno?

¿Transcurre al interior de un triángulo?

¿Por qué isósceles?

¿Cómo leer más allá de las palabras?

Yainier Salazar nos muestra las dos primeras partes del libro como líneas de pensamientos paralelos. Ambas conceden la misma longitud pero distintos rostros del autor.

AB Lluvia poligonal posee la duda del acróbata. Está contaminado por parajes existenciales e imágenes concretas. Voces del hombre que es y del dibujo que será. Hay pena pero no lamento.

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Minuto de silencio. Una cruz en cada ojo. Nubes que parten hacia parajes oscuros. ¿Fumar salva del marasmo? Toda esa furia es hambre. En el cenicero caen dientes como pétalos. Cadalsos. Irreversiblemente cadalsos. (P. 13)    

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

BC Vegetación milita en sucesos destilados por la experiencia poética. Son motivos que no puede evadir en medio de su tratado existencial. Motivos que rellenan espacios sensoriales desde su explicación franca. Un ejemplo es el poema Instalación.

III

Bajo el océano

permanece

el árbol de los cosenos.

En los cables de alta tensión

crecen las azucenas.  (P. 53)

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

Al final el poeta nos deja una gran metáfora: CA Vértigo de las aguas. Un fragmento del libro que complementa las partes anteriores. Se trata de la base del triángulo isósceles. Esta fracción denota una consecuencia de la primera parte del libro. Parece un mismo cuerpo. Pudiera ser el principio como mismo ejerce de final. A este momento se le adhieren búsquedas más genéricas. Intenta que el universo entre en el ojo de una aguja, un ojo triangular.

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Cada segundo vamos hacia la tierra. Cada segundo, la tierra viene un poco hacia nosotros. (P. 69)

Geometría interior puede leerse de manera intuitiva. Pero una lectura ejercida desde todos los significantes que componen el libro podría abrirnos a un sinfín de interpretaciones. En su composición habitan elementos (transcendentes) que no pueden ser comprendidos a plenitud, sin la aprehensión previa de las normas conceptuales que lo regulan. Esta es una capacidad que viene implícita en su exploración.    

Su ejercicio exige conectar/ascender/fluir. Transita por áreas que serían desdeñables para otros poetas y sobrevive. Se desmarca a través de conceptos amplios/ideológicos/ ¿metafísicos? No evade la construcción sociocultural del mundo pero su búsqueda pertenece a otro estado.

Algunos de los preceptos más determinantes de la poesía metafísica se pueden encontrar en su escritura. Donde tanto la naturaleza como el arte son desnudados/desmantelados en busca de la ilustración, la comparación y la alusión.

Sin llegar a ser páginas abstractas, sí hay un componente visible de esta categoría entre sus versos. Una herramienta que utiliza para filtrar la realidad.

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¿Existe el salto? ¿Las cárceles son tan estrechas? La flotabilidad de los peces continúa siendo gris. (P. 15)

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

El poeta no oscurece. Hay una variedad de colores que matizan las imágenes dentro de la metáfora. No le basta con la identidad visual de cada elemento de la naturaleza, necesita agregarles otros relieves.

Mandarria

Dicen que la noche no es azul.

¿Qué saben los sabuesos

de atrapar un conejo?

Dos golpes sobre la testa

y bailar.

Pero la expansión ocurre adentro.

La mandarria es una mancha.

El conejo persiste. (P. 36)

Como una pintura íntima, su paleta se compone de aquellos pigmentos más personales. Sus dudas nacen de aquello que solo ofrece perplejidad por su estatus, pero que convida a re-interpretar/codificar. En ese dilema todo elemento adquiere una nueva voluntad y con esta un nuevo color. 

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Arroyos de sangre bajo la piel del universo. Piedra azul. Los cúmulos son historia. Caen hacia la gravedad. (P. 69)

Geometría Interior es un paisaje poético donde los elementos de la naturaleza, encuentran significados filosóficos. En él convergen distintos modos de relación/interpretación/obsesión del autor con los hechos que lo circundan. Sus influencias provenientes de las artes visuales y cinematográficas son evidentes. Desde ahí puede guiar al lector, por un espacio donde el tiempo se expresa a otro ritmo. No es difícil leer este libro y sentirse en una película de Terrence Malick o de Carlos Reygadas. ¿Poética de la contemplación? El ciclo natural de las cosas. La edad como una estación inmortal.

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El señuelo del pescador es un regaliz envuelto en capas infinitas y doradas. El pescador es un niño. (P. 69)  

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

El poeta necesita encontrar una explicación a la existencia de la belleza. Medita sobre la extensión humana del mundo/el cosmos/el tiempo. Lo atormenta la modificación de los objetos (piezas sensibles). ¿Qué es la existencia? ¿Cómo sobrevivimos a ella? En esas interrogantes se puede descubrir que todo lo que existe es bello por condición natural. La existencia es la palabra que utilizamos para eternizar la belleza. Un gran poeta debe platearse la eternidad desde la belleza, nada compite con semejante sentencia.

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Los barrotes no son de acero. Más bien de inercia. (P. 72)

Imágenes de Manzanillo (por Rubén Aja Garí)

Otro elemento perceptible, es la sintonía con el yo espiritual. Un término delicado a la hora de definir debido a sus diferentes acepciones. Pero que conjuga cuatro conceptos ineludibles en Geometría Interior: psique, ser, alma y conciencia.

Se trata de uno de los cuestionamientos más antiguos de la humanidad y que Salazar Benítez introduce desde pequeños detalles. ¿Ambiciona? Claro que sí. Pero a partir de su relación espacial con los objetos/la memoria/la naturaleza. Así provoca un lenguaje simbólico y concluyente.

El agua, los peces, los colores, la lluvia, un niño, un árbol, la cárcel y la tierra, son conceptos repetitivos. En su conjunto crean imágenes poderosas y auto-referenciales. No son de naturaleza externa al autor, más bien actúan como representación de sus estados emotivos-conscientes.

Para Yainier Salazar Benítez, la poesía puede ser un gesto instintivo. Un instrumento capaz de echar abajo los límites mientras su expansión lo trasciende todo. Sus vivencias habituales son traducidas en figuras, cuyos significados necesitan explicarse mediante la palabra. No miente. Transgrede categorías científicas y de asociación. Intenta re-orientar la percepción lógica, sensible y emocional en un mismo discurso. Lo sublime y lo ordinario asumen la misma presencia/permanencia. Se muestra próximo y sincero, aunque en su poesía todas las orillas son equidistantes.


La inagotable búsqueda de la belleza

Escuché su música por primera vez el día que estuvo de invitado en el espacio que conduzco en el Centro Dulce María Loynaz, y confieso que lo que más cautivó mi atención fue la forma en que dialogaba con el instrumento, el modo sutil con que intentaba llegar a cada sonido, como si fuese un tesoro que podría escapársele de las manos en cualquier momento, como si cada vez que se enfrentase a la guitarra tuviese que seducirla para, junto a ella, habitar el espacio de la próxima canción.

Aunque Carlo Fidel Taboada (Matanzas, 1989) transitó por otros caminos, desde el ajedrez hasta sus estudios universitarios en Ingeniería Civil, y le tomase un tiempo decidirse, la música en él era un terreno inevitable. Podría ser el espejo frente al que se asoma para observar sus propias realidades, desde esa aparente calma con la que persigue incansablemente la sencillez de lo pequeño, lo esfímero y hermoso de todas las emociones que envuelve el sonido en las diversas experiencias de la vida.

Trovador, cantautor, músico, guitarrista…, ¿cómo te defines?

Definir cada uno de estos términos es sin duda una tarea para musicólogos e investigadores. En algún momento me he propuesto desentrañar esta problemática y cada vez que emprendo dicha labor, quedo insatisfecho. La verdad no me siento cómodo con ninguna etiqueta. En algunos contextos me viene mejor el término trovador, en otros cantautor y en otros simplemente músico.

Mi esencia es muy trovadorezca, pero no encajo totalmente en ese término. Exploto el máximo de mis posibilidades en la guitarra, es un elemento clave en mi quehacer, pero también lo es la armonía, la experimentación, el uso de texturas disonantes, etc. Además, hago orquestaciones para mis canciones. En fin, no me agradan las etiquetas.

Es evidente que la música ocupa un lugar inevitable e importante en tu vida, pero exactamente, qué significa la música para ti.

De acuerdo con mi experiencia y desde mi visión como compositor, la música es un lenguaje para compartir nuestra espiritualidad, existen muchos lenguajes para esto, la religión, por ejemplo, es uno de ellos. El elemento sonoro está en nuestras vidas desde que entramos al mundo, pero nos demoramos un poco en descubrir que los sonidos están estrechamente relacionados con las emociones.

Para mí la música es la mejor forma que he encontrado para compartir mi espiritualidad a través de las emociones que despierta una canción, y digo canción a conciencia. Porque la canción es la manera en que pienso la música, en términos estructurales y desde el punto de visto creativo. Me gustaría moverme hacia otras zonas como el trabajo instrumental pero es inevitable para mí ir primero a la canción de forma natural, después entran todos los matices del universo sonoro, cada sonido es bienvenido, no discrimino.

Durante tu infancia y adolescencia tu vida estuvo intensamente vinculada al ajedrez, luego cursas tus estudios universitarios en la carrera de Ingeniería Civil. Ambos mundos giran en torno de la precisión, la disciplina, la matemática…, elementos que también podrían desbordarse en tu creación musical. ¿Cuánto queda del ajedrecista y del ingeniero civil en el Carlo Fidel que hace música?

El ajedrez fue algo que llegó a mi vida en la niñez. Vino de la mano de mi padre que es un ferviente aficionado del juego ciencia. Crecí en la academia de ajedrez de Matanzas, no solo en estatura, también como ser humano. Conocí casi toda la isla en topes y competencias nacionales y pude conocer temprano como la competitividad puede convertirnos en seres tóxicos e infelices. Tuve algunos buenos resultados y parecía que mi vida iba en ese rumbo, hasta que decidí estudiar Ingeniería Civil en la Universidad de Matanzas.

Para ese tiempo ya había escrito mi primera canción (Giselle) y otras que al parecer eran muy malas, porque no trascendieron, de aquellos tiempos solo sobrevivió esa canción. La he intentado borrar muchas veces del repertorio pero a la gente le agrada y además me ha dado muchas alegrías, le tengo mucho cariño.

Estudiar Ingeniería fue una mala decisión, es algo de lo que me arrepiento, era muy joven, a veces repetimos patrones de comportamiento sin ser conscientes de lo que somos en esencia. Del ajedrez queda mucho en mí, la disciplina, la certeza de que las habilidades se adquieren con estudio y entrega. Del Ingeniero queda la lección de estar atento a no perder el camino, algo que, peligrosamente, puede suceder en cualquier momento.

cortesía de carlo fidel

¿Cuáles son tus referentes musicales, literarios y artísticos en general?

Me es dificil hablar de mis referentes, tengo muchos. Hay muchos músicos que me han marcado pero creo que hay algunos que han llegado a calar profundo en mi espiritualidad, te hablaré de algunos de ellos. Silvio Rodríguez llegó en mi niñez, por mi madre, cuando descubrí la guitarra, esta me llevó a la obra de Silvio de inmediato. Despúes, cuando empecé a estudiar con profundidad descubrí la obra de Leo Brouwer. Él fue la introducción a esa parte de la música que es casi críptica para quien no viene de una educacón musical formal, donde el universo tonal desaparece y son otras los medios expresivos para comunicar. Recuerdo que iba de Matanzas a La Habana solo para los conciertos y las clases magistrales de aquellos festivales que organizaba Leo, a veces no tenía claro dónde pasaría la noche, pero lo que sí estaba claro era que tenía que escuchar esas músicas, me seducían.

Otro músico que me ha marcado profundamente es Egberto Gismonti. Gismonti tiene como base de su obra el folclor brasileño, juega con las diferentes formas de su folclor y utiliza elementos provenientes de muchas músicas.

Me gusta mucho Jacob Collier, Marta Valdés, Nick Drake, Damien Rice, Badi Assad, Bartock, Pedro Luis Ferrer y muchos más. En la literatura siento una atracción fuerte por la obra de Digdora Alonso, poeta de mi ciudad, una mujer callada, tranquila. En su obra encuentro la profunda belleza de lo breve, de lo pequeño, de lo inadvertido.

En otras ocasiones has dicho que no sabes qué es lo que te inspira a escribir canciones, en tal caso, sucede que tus períodos creativos son fluctuantes y a veces puedes demorar más de un año en terminar una canción. ¿Qué es lo que más disfrutas dentro de ese proceso creativo? ¿Tienes algún ritual que facilite el acto de concebir tu arte?

Realmente no tengo ninguna rutina para componer. Sí tengo la disciplina de sentarme a trabajar, pero cada encuentro con la guitarra y el papel en blanco es un inicio, un bautismo. Sé que a otros les funciona la rutina para la creación, en mi caso no es así. Precisamente el hecho de variar la manera en que estudio genera ciertas sorpresas que a veces se convierten en canciones.

Me gusta torcer las cosas, abrirlas, tentar el azar, hallar el patrón en lo amorfo, todo esto con absoluto sentido lúdico, que es lo que me permite disfrutarlo a sobremanera. Yo decidí vivir en torno a la música porque me divertí muchísimo con la guitarra en mis manos, eso es lo que persigo siempre, quiero que sea así hasta el final, hasta el último acorde.

En 2019 obtuviste el Primer Premio en el XVIII Festival Internacional de la Canción de Autor Abril para vivir, en Granada. Háblame de la canción galardonada y de esta experiencia.

En realidad fueron dos canciones las premiadas. El festival consistía en enviar dos canciones y luego, si eras seleccionado para la final, defender las dos canciones ante un jurado integrado por músicos y poetas, así no solo es premiada la composición, también lo es la interpretación.

Las canciones premiadas fueron “Frente al Espejo” y “Giselle”, la última canción que había escrito hasta ese momento y la primera, respectivamente. Ambas canciones son bastante exigentes en la guitarra, en el caso de “Frente al Espejo”, tiene pasajes en la voz que también tienen cierta complejidad. La primera es una canción que describe la sensación de tristeza, de depresión profunda, y la segunda es una canción de amor hacia una mujer.

Sé que los premios son solo reconocimientos de acuerdo con las sujetividades de los jurados, pero de algún modo nos hace sentir dichosos, nos legitiman en ciertos ámbitos. Ese concurso me permitió entrar en cierto circuito de la canción de autor en España, conocer a otros cantautores con canciones impresionantes, hacernos amigos. Fue una experiencia maravillosa.

Actualmente cuentas con dos proyectos discográficos: Resiste mi vida y En los brazos del mundo, a la espera del apadrinamiento de algún sello discográfico. Háblanos un poco de ambos proyectos.

Resiste mi vida fue un primer intento de disco. Yo andaba trabajando en la Dirección Provincial de Planificación Física por aquellos tiempos, terminando el servicio social y tenía algunas horas ociosas de escritorio. Aproveché y escribí todos los arreglos de ese disco, me sirvió de mucho porque en el proceso tuve que estudiar bastante, además, tenía la intención de presentarme a las pruebas del ISA por composición (hecho que no pude concretar por no tener título de nivel elemental ni nivel medio), por lo que estaba trabajando realmente duro en el piano y la armonía. Al final el disco no se grabó con las condiciones óptimas de sonido y su factura estuvo bastante lejos de los estándares discográficos. También hubo muchas dificultades en cuestiones de producción, lo que al final terminó manchando un proceso que, por definición, tiene que ser esencialmente de gozo.

El segundo disco, En los brazos del mundo, fue una alegría de principio a fin, con algunos momentos tensos en el proceso, claro, pero eso es normal. En general fue muy gratificante el trabajo de mesa y las sesiones de estudio, lo disfrutamos muchísimo todos los implicados. Repetí la misma experiencia de escribir los arreglos y esta vez no me preocupé por convocar a super músicos, llamé a mis amigos, a los que sabía que se iban a involucrar emocionalmente en el proyecto. Eso es fundamental, porque el resultado del estudio es el trabajo de todos, lo que suena en ese recinto no es propiedad de nadie, es el conjunto y las energías de varias personas, si esas personas lo disfrutan, es muy probable que nazca la belleza. Ahí conté con la participación de un ser extraordinario, Noslen Porrúa, una persona a la que le debo muchísimo, tanto como el hecho de no haber abandonado la música en un momento crucial de mi vida.

cortesía de carlo fidel

¿Cómo armas el cuerpo de tus discos? ¿Es una recopilación de canciones aleatorias, o todas entre sí cuentan fragmentos de una misma historia?

Trato de que exista una conexión delgada entre los temas, implícita. No solo desde lo letrístico, también desde el discurso musical. Me gusta que el disco suene sobrio, que no se convierta en un taller de experimentación. Pero no me puedo resistir a la idea de probar algunas bondades que te permite el estudio. No creo que el disco sea una recopliación de canciones lo más fiel posible a la propuesta en vivo, pero tampoco abogo por el exceso desde el punto de vista orquestal. Siento que debe existir un término medio. En el disco En los brazos del mundo hay arreglos para tríos de cuerda, y percusión, piano solo. Es muy probable que yo no cuente con estos instrumentos en la mayoría de mis presentaciones en vivo, pero tanto en el disco como en vivo la guitarra es eje central de la propuesta, por lo que no creo que exista contradicción.

Has vivido la mayor parte de tu vida en Matanzas, tu ciudad natal y lugar donde resides actualmente, un contexto de una vasta riqueza en las diversas manifestaciones artísticas. ¿En qué medida crees que la condición de ser matancero ha influido en tu obra?

Matanzas es mi lugar. Es a donde pertezco. Creo que existe una conexión, una raíz misteriosa que nos conecta a la tierra que uno identifica como suya. Entre esos rasgos comunes que tenemos Matanzas y yo se encuentran la introspección, ese universo puertas adentro. Imáginate, todos mis comienzos están en sus calles, en su bahía. Puedo vivir en cualquier otro lugar, pero no voy a sentir ese lazo de serenidad que siento cuando estoy en Matanzas, ese “estar a salvo”.

Has estado de gira en España y Argentina, ¿cómo sientes que fue la acogida de tu música en esas latitudes? ¿Estos intercambios culturales que le aportaron a tu obra?

Argentina fue el primer país que visité, he estado dos veces. Es un país maravilloso, existe una cultura de amor profundo por la canción de autor, por el folclor. Imagínate, es un país con una enorme extensión territorial, su riqueza cultural es increíble. Y sucede algo extraordinario, además de tener ese vasto patrimonio musical autóctono han hecho suyo el rock como ningún otro país de Latinoamérica. Fueron pioneros en abordar el rock and roll desde una identidad propia, ahí tenemos a Charly García, el flaco Spinetta, Fito Páez, León Gieco, Pedro Aznar, Soda Estéreo, y muchísimos artistas increíbles.

Mi primer viaje fue una aventura personal, recuerdo que coordiné un par de conciertos y me lancé con la esperanza de encontrar otras oportunidades una vez que estuviera allá, estaba completamente solo. En esa oportunidad conocí de primera mano la dinámica de los cantautores de allá, lo difícil que es para los jóvenes, los peligros tentadores que existen, los desastres del sistema económico, político y social, las bondades. Fue aleccionador.

La segunda vez fue maravilloso. Fui con Noslen Porrúa en una gira coordinada por el Centro Pablo de la Torriente Brau. Tuvimos más de 30 conciertos. Cantamos con Liliana Herrero, compartimos escenario con Peteco Carabajal, Teresa Parodi, algo de ensueño.

En el caso de España fue todo a raíz del concurso. Eso me regaló experiencias tremendas, por ejemplo, cantar en el mítico café madrileño Libertad 8, sentir la energía de ese lugar. Recuerdo que de más jóven miraba videos de Pedro Guerra cantando ahí y pensaba que ojalá un día yo pudiera dar un concierto en ese sitio. Bueno, pasó.

Lo más interesante de la experiencia de viajar a otros países es lo que uno aprende sobre otras realidades, así como la percepción que existe de Cuba en otras latitudes. Es sumamente interesante y aleccionador.

Háblame de Atemporal Trío.

Atemporal trío está integrado por el cantautor Noslen Porrúa, la cantante Jessica Zequeira y yo. Conformamos un repertorio con canciones mías y de Noslen. Hacemos trabajo a tres voces y dos guitarras, fundamentalmente. Nosotros tres tenemos una relación muy cercana, Noslen y Jessica son esa familia que uno escoge. Nos conocemos desde hace varios años y prácticamente no podemos estar un día sin hablarnos. También debo decir que esto no es algo muy común dentro de la canción de autor cubana, salvo el colectivo de La Trovuntivitis en Santa Clara, no ha existido un espíritu fuerte de unión entre cantautores cubanos, al menos en tiempos recientes. Es muy frecuente que los egos aislen a los artistas. Yo he sido víctima de mi propio ego. Pero asumo Atemporal Trío como una manera de contener a ese peligroso animal que debe mantanerse lejos de nuestra vida, tanto en lo personal como en lo artístico.

A finales de 2019 obtuviste el Primer Premio en el certamen Una Canción para Teresita, que convoca el Centro Pablo de la Torriente Brau. Háblanos de esta sorpresa.

Concursé con una canción titulada Nostalgia cuya temática central es la mirada que puede tener un adulto hacia su niñez. De las canciones que he escrito, es una de las que más quiero. En su estructura es arriesgada, tiene una sección instrumental bastante dilatada al final y transita por caminos armónicos poco comunes, realmente me sorprendió que el jurado tomara en cuenta una canción como esta para el primer premio.

Un valor agregado del concurso fue participar en el concierto final. Sentí una energía hermosísima en el tan querido Patio de las Yagrumas del Centro Pablo de la Torriente Brau. El lugar estaba lleno de público y al final todos terminamos con una canción de Teresita, los niños presentes se sumaron al escenario y todo el público cantó. Fue un tributo verdaderamente amoroso.

Recientemente grabaste tu primer video clip “En los brazos del mundo” ¿Qué importancia le confieres al audiovisual dentro de la promoción de la obra de un cantautor? ¿Te sientes conforme con el resultado final? 

El mundo de hoy es esencialmente para mirar. Gran parte del contenido que se genera va orientado primero hacia lo visual. No creo que que sea algo negativo, simplemente es así y eso nos obliga a dominar ciertos códigos y herramientas. En mi caso asumo el video clip como un medio expresivo más, no creo que sea una simple herramienta de promosión para el músico.

Me gusta que la visualidad de mi obra tenga mucho de arte, y utilice criterios estéticos creativos. Para este clip le di la libertad al director, Leomar González, de construir una visualidad a partir de su propia interpretación de la canción, muchas cosas cambiaron a partir de la primera propuesta de él, pero al final ambos estuvimos conforme con el resultado.

Fuiste semifinalista del concurso International Songwriting Competition, con la canción No se hablará. Háblame de esta experiencia. ¿Qué importancia le confieres a los concursos y festivales dentro de la carrera de un joven cantautor?

La participación en concursos es algo que he ido descubriendo sobre la marcha. Creo que es una manera de dar a conocer mi trabajo y que llegue a otro de público. También es una manera de incertarse en ciertos ámbitos que son vedados para artistas noveles que no gozan de un círculo de amistades influyentes. Ayudan a que la gente se fije más en la obra, aunque resulta un poco incómodo cuando solo te conocen por el premio, pues es un hecho que el arte muchas veces está contaminado por una jerarquización absurda.

¿Cuál crees que sea la misión del cantautor en estos tiempos?

No me creo una voz autorizada para hablar por todos los cantautores, mucho menos en términos de misión o cuaquier tipo de compromiso estético. Sí puedo hablar de mi próposito. Yo necesito ser sincero, ser real, urgar siempre hasta la última fibra de mi esencia y estar atento a todo lo que sucede fuera, para luego devolver un testimonio, un soplo de amor que vaya directo a la sensibilidad de quien me escucha. Si en algún momento he logrado conmover, entonces en ese instante se ha cumplido mi propósito en este mundo.

¿Dentro del contexto musical, qué experiencias te gustaría vivir, algún sueño por cumplir?

La próxima canción. Siempre. Ese es el sueño más grande. Tengo otros “pequeños sueños que también ayudan a vivir”, pero la próxima canción siempre será mi siguiente proyecto a corto o largo plazo.

¿Qué rasgos crees que identifican a Carlo Fidel?

Siempre me resulta difícil hablar de mí. Creo que lo que más me distingue es la inagotable búsqueda de la belleza. Eso, la belleza real, la que obliga a crecer, la que duele.


Convocan al XXV Premio de Poesía La Gaceta de Cuba

El Consejo Editorial de La Gaceta de Cuba, con el auspicio de la Corporación de Arte y Poesía Prometeo, convoca al XXV Premio de Poesía La Gaceta de Cuba.

Podrán participar los escritores y artistas cubanos, residentes en el país, sean miembros o no de la UNEAC, y sin límite de edad.

Igualmente, se concursará con uno o varios poemas de tema libre, cuya extensión no exceda los doscientos versos.

Las obras deberán ser totalmente inéditas, no tener compromiso de publicación, ni estar concursando en otro certamen.

Podrán ser enviadas por correo electrónico, en formato Word o PDF, a la dirección arturango@gmail.com, acompañadas de los datos del autor.

Los trabajos se recibirán hasta el lunes 18 de mayo del 2020.

El fallo del jurado se dará a conocer en junio del 2020.


Premios del IV Concurso de Microrrelatos de Ocean Sur, la AHS y Cubadebate

Premios (algunos concursantes usaron pseudónimos y así lo referenciamos):

Ganador del Premio: Ivan

Título: La encontré sentada en la yerba, como Buda, en una esquina de la terminal

– ¿Te vas entonces?

– Umjúm.

– Hoy toca Fito.

– Sí, ya sé.

 

Silencio, miradas perdidas y manos nerviosas.

– ¿Cuál es Nick Mason?

–El bajista. ¿Por qué?

– Por nada…

 

– No te vayas hoy. Quédate conmigo esta noche. Vamos al…

– No.

– …concierto y después te dejo en…

–Te dije que no.

–Bueno… oquéi.

 

– Tú no cambias. – El reproche llega como sonrisa cómplice y tierna.

– Nunca, pero esta vez no es lo que estás pensando. – Le responde la mía.

Nos reímos unos segundos, los primeros, en tres años, en los que logramos sentirnos bien uno con el otro.

 

Poco después me extiende una copia del P·U·L·S·E, primera edición.

– ¿Y esto?

– No era para ti… pero quédatelo.

– Gracias… Yo quería darte uno el día antes de irme…

– Me imagino… Incluso sé cuál. Y mejor… no.

 

– Bueno… me voy. Ya tu guagua debe estar al llegar.

– Sí, hoy está fácil.

– Claro, mucha gente viene por el concierto.

– Y muy poca se va… por el concierto.

– Sí… supongo…

 

– Disfruta el concierto, Iván.

– ¡Siempre!

– Yo sé, pero hazlo por mí también.

– Siempre, Carla.

. . .

No coincidimos más. El día antes de irme de Cuba pasé por su casa para darle el Corazón Del Tiempo. Lo dejé caer por la ventana. Ella no estaba.

Segundo Premio: Adiley Cilleros

Título: Cinco, cuatro, tres, dos, una vida

Sé que el espéculo entró sin que lo esperaras. Lo sé porque conozco bien todas tus caras. Las miradas de los médicos mirándonos no te importaron. Apretaste mi mano cuando el pequeño “él “o la pequeña “ella” fueron desalojados de tu útero. Me diste la espalda encogiendo ambas rodillas. En cinco días no has hablado conmigo ¿Te dolió tanto? ¿Tanto así? Cuatro semanas atrás caminábamos de regreso de La Fábrica. Cada vez que salías de allí tenías que repasar tu apreciación crítica de todo lo que viste enganchado en las paredes. Tus discursos sobre viejos pensadores y sus retóricas para instruir a humanos instruidos ya me las sabía de memoria. Viste una estrella fugaz. Pedimos deseos. Esa triste noche un óvulo tuyo fue fecundado. Tres años antes corría detrás de ti para colarte una carta con mis poemas de amor desesperados en tu mochila. Dos meses después nos besamos disfrazadas y subimos la selfie a Snapchat. Una hora antes de que me dejaras te escribí esta carta. Quiero que sepas que ese día a mí también me pasó lo mismo que a ti. No declaré como tú. No le dije nada a la policía. Quiero quedármelo. Si está mal o no, eso no me importa ¿Recuerdas la estrella fugaz?

Tercer Premio: G.R

Título: Bucle urbano

Las mañanas del Libertad413 son así:

>>La rubia del 4B hace su sesión de yoga desnuda.

>>El gordo del 4A la observa por un hueco.

>>El escritor del 3B fuma un cigarro frente a la pared vacía.

>>El banquero del 3A practica nudos con una soga.

>>El trompetista del 2B toca silencios con una sordina electrónica.

>>La puta del 2A tiende sus bragas en el balconcillo.

>>El diputado del 1B se despide de su mujer.

>>La maruja del 1A mira su telenovela preferida.

Siempre. Invariables. Hasta un día que:

>>Tocan la puerta del 4B con violencia y la rubia sale por el balconcillo al apartamento vecino.

>>El gordo del 4A la refugia en sus brazos, le hace el amor y va a contarle su suerte al escritor de los bajos.

>>El escritor del 3B escucha la escena y fuma su último cigarro antes de pedirle un favor al vecino contiguo.

>>El banquero del 3A deja que el escritor se ahorque con la soga desde el balcón.

>>El trompetista del 2B se impresiona al ver el cuerpo colgando y la sordina sale disparada en una última nota estridente.

>>A la puta del 2A se le cae una braga del susto.

>>La mujer del diputado del 1B encuentra la braga y arma un escándalo.

>>La maruja del 1A, harta de no poder escuchar su novela y convencida de que la culpa es de la rubia presumida de los altos, sube las escaleras para derrumbar la puerta del 4B.

Finalistas:

  1. Abey Medina, por Solo de guitarra.
  2. Héctor Barrios González, por Práctica de tiro.

Jurado:

Giselle Lucía Navarro (La Habana, 1995). Poeta, narradora, ensayista, escritora para niños y diseñadora de moda. Miembro del Movimiento Poetas del Mundo y de la Asociación Hermanos Saíz. Egresada del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso en 2015.

 

 

Elizabeth Reinosa (Granma, 1988). Ingeniera en Ciencias Informáticas en la Universidad de las Ciencias Informáticas. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz, del grupo Poetas del Mundo y egresada del XIII Curso de Técnicas Narrativas Onelio Jorge Cardoso.

 

 

Daniel Burguet (La Habana, 1989). Narrador. Egresado del XVI curso de Técnicas Narrativas del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso (2014). Miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y del taller literario “Espacio Abierto”.

Acta del Jurado

 

Acta del Concurso de Microrrelatos Cubadebate

La Habana, 19 de abril de 2020

El jurado del IV Concurso de Microrrelatos, organizado por Cubadebate, la Asociación Hermanos Saíz y la casa editorial latinoamericana Ocean Sur, se reúne por vía Whatsapp para deliberar sobre los más de 1 000 textos presentados. Tras una lectura cuidadosa, se acuerda por unanimidad otorgar:

  • La condición de Finalista a los textos: Solo de guitarra, de Abey Medina y Práctica de tiro, de Héctor Barrios González.
  • Tercer Premio a Bucle urbano, presentado por GR, por ser un texto con una ingeniosa estructura, que usa el humor y el absurdo como guía de la historia, hilvanando las acciones de los personajes y desencadenantes de una forma divertida y eficaz.
  • Segundo Premio a Cinco, cuatro, tres, dos, una vida, de Adiley Cilleros, por ser un texto de construcción acertada que, con economía de recursos, logra recrear personajes profundos, así como una atmósfera de angustia y desesperación que contagia al lector.
  • Primer Premio a La encontré sentada en la yerba, como Buda, en una esquina de la terminal…, de Iván, por ser un texto que pareciese un calco de la realidad, sin más pretensiones, con un lenguaje claro y preciso. A partir de la eficaz utilización del diálogo, el autor logra darle vida a personajes que parecen existir más allá de la narración. Siembra en el lector una bien lograda desolación y cientos de preguntas.

Resiste, mi vida, que estamos on line

La conexión daba bateo, y del bueno. Dijeron que era de 10 megas, pero con esa lentitud parecía que la habían diluido, como el cloro, al 0,1 por ciento. Se quiso utilizar la webcam de la laptop propia que llevó Yadiel Duran, el presidente de la Asociación Hermanos Saíz AHS en la provincia, pero parecíamos un video de esos donde pixelan los rostros de aquellos que no quieren que los identifiquen, pero esta vez de cuerpo entero. Al final una productora prestó su I Phone con 4G para poder filmar.

Ese viernes 3 de abril se haría una transmisión on line donde la AHS ofrecería lo mejor del arte joven provincia por provincia. Matanzas no se podía quedar a la saga. En este momento donde el arte toma una importancia insospechada porque, aunque el cuerpo esté en cuarentena, la mente y el espíritu deben ser más libre que nunca. Y, aquí, somos el segundo territorio con más infestados, aunque tengamos una quinta parte de la población de La Habana.

Por ello los trovadores Lien Rodríguez, Carlo Fidel Taboada y Javier Sánchez junto con los poetas Luis Enrique Mirambert y Adrián Zurbano y este narrador se reunieron para ofrecerle a la audiencia fragmentos de su obra. Cada uno desde su poética particular, algunas pesimistas pero que funcionan como sicología inversa, otros donde resalta el EROS como el anverso a la desesperación de estos tiempos virulentos.

Todo se hizo contrarreloj. La transmisión por StreamingCuba acababa a las 4 de la tarde y nosotros comenzamos a las 3:50 P.M. No terminaba un poema y ya el I Phone apuntaba a un músico. No sabíamos si se entendía lo que decíamos. Hubo una orden que los escritores leyeran con nasobucos y temíamos que los textos sonaran como los gemidos de un perro pateado; pero había que dar el ejemplo. Ya éramos una aglomeración de personas por tanto no tener las mascarillas puestas sería llevarle la contraria a decenas de spots publicitarios y al sentido común.

foto: guillermo carmona

Todo acabó. Tres horas de espera para algunos; para otros que estaban en la Dirección de Cultura desde las 9 de la mañana, más de siete. Entonces a desarmar el tinglado: quitar la lona con el ícono de la AHS, la bandera de Cuba y volver a la casa de uno: los trovadores a endurecerse más la punta de los dedos al practicar con las guitarras, los escritores al solitario oficio de vaciarse encima de la hoja en blanco o, ambos sencillamente, a esperar que todo pase y podamos decir que fuimos la generación, los sobrevivientes, del Covid-19.

A uno le entran sus dudas acerca de la pertinencia de esta iniciativa. No todos tienen acceso a Internet. No todos tienen una conexión que les permita abrir YouTube o reproducir un video en Facebook en alguna de las cien páginas que se compartió. No a todos les interesa un grupo de artistas desconocidos, o solo conocidos en un pequeño círculo conformado por otros artistas o snobs o culturosos o seudointelectuales.

Sin embargo, alguien, aunque sea por error, porque los algoritmos de la red privilegian las transmisiones en vivo y Facebook le envió una notificación a esos amigos que no son amigos, aunque una pestaña en tu biografía digital te lo asegure y el aburrimiento lo empujó a quedarse 10, observó a un grupo de jóvenes con cara de cumpleaños o, por lo menos, lo que se podía adivinar tras el nasobuco en un intento de llevarles un mensaje de decirle: Resiste, mi vida, que estamos on line.


Suero de arte contra la COVID-19 (+ videos)

El arte como premisa fundamental de la nación Cuba es un elemento presente en cada pena y gloria de nuestra Historia. Por esos en estos momentos donde la pandemia de coronavirus ha confinado a muchas personas en sus casas, los jóvenes artistas, escritores e intelectuales de la Asociación Hermanos Saíz se reunieron en la tarde del viernes para realizar una trasmisión online. En la misma, la gran mayoría de todas las filiales brindaron su arte, donde la poesía, la música y las palabras profilácticas fueron una constante.

tomada del perfil de facebook de la AHS

Por más de unas horas la alegría y el amor fueron los sentimientos que estos jóvenes trasmitieron. Con la conducción del periodista Dayron Chang comenzó esta trasmisión que se hizo posible gracias a los esfuerzos mancomunados de las productoras Lia Videos y Wajiros Film. Además del apoyo de la Asociación Hermanos Saíz. Desde La Habana, Rafael González Muñoz, presidente Nacional de la Asociación, le daba un saludo de agradecimiento a todos los miembros que participaron en esta actividad que también sirvió como homenaje a la efeméride del 4 de abril.

tomada del perfil de facebook de la AHS

En Santiago de Cuba la música por mediación de la trova fue el elemento presente; La Habana fue la representación más variopinta donde el canto, la música instrumental y la poesía que convocaban a quedarnos en casa fue el leitmotiv. Guantánamo, Camagüey, Ciego de Ávila, Villa Clara, Cienfuegos, Matanzas y Pinar del Río estuvieron repitiendo las mismas fórmulas de alegría donde estuvieron las palabras de aliento para estos momentos, seguido de la poesía y la canción de autor donde cada trovador y trovadora hizo gala de una grandeza en pos de la felicidad de las personas que estaban disfrutando esta trasmisión. Y Granma también estuvo presente con las palabras sabias que animaba a cumplir todas las normas que las autoridades sanitarias han compartido por las diferentes vías de comunicación.

Jóvenes por la Vida

Transmisión en Vivo de las presentaciones de Jóvenes por la Vida, creadores de la Asociación Hermanos Saíz brindan su arte.#CubaSalva#EstamosContigo#StreamingCuba#QuedatenCasa#CubacontraCovid19#CubaPorLaSalud#AHSCuba#LaSaludTocaATuPuerta#JovenesporlaVida#ElArteSalva#MantenteInspirado

Publicada por Asociación Hermanos Saíz en Viernes, 3 de abril de 2020

Destacar el contacto con la soprano santiaguera Vilma Ramírez en España, quien resaltó la difícil situación que vive el continente europeo en especial ese país e Italia. En los momentos finales de esta conversación que estuvo por más de cinco minutos, se pudieron escuchar los aplausos que los vecinos de Vilma realizaban como homenaje a los galenos, y Dayron recordaba cómo este pequeño gesto también se ha replicado en nuestro país, justo a la hora del cañonazo de El Morro. Como colofón de este intercambio Vilma cantó un pequeño fragmento de la canción “Gracias a la vida» y de esta forma las lágrimas y los deseos de un reencuentro para futuras conversaciones, pero sin el coronavirus, quedó en el adiós de esta artista para el pueblo cubano.

Concierto online de Buena Fe

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Publicada por Asociación Hermanos Saíz en Viernes, 3 de abril de 2020

Esta trasmisión que tenía el nombre “Arte joven en vivo”, ha sido otro ejemplo de cómo la vanguardia novel de creadores, escritores e intelectuales de la Asociación Hermanos Saíz han brindado su granito de arena en estos momentos difíciles donde parece que el futuro se desvanece y los sueños se convierten en pesadillas.

Con este pequeño gesto han dicho sí por Cuba y su cultura, además de mantener en alto los más amplios valores de humanismo y solidaridad que siempre es necesario tener presente en momentos como este. Por eso la alegría envuelve a estos jóvenes que dejaron bien sentado que si hace falta otro encuentro para seguir alegrando a Cuba y al mundo a través del arte, ellos siempre estarán presentes.