entrevista


Premio de Dramaturgia Virgilio Piñera 2020

Con el afán de estimular la creación y promoción de obras literarias en el género de dramaturgia, la Casa Editorial Tablas – Alarcos, del Consejo Nacional de las Artes Escénicas, con el auspicio del Ministerio de Cultura y la colaboración del Instituto Cubano del Libro, convocan al Premio de Dramaturgia Virgilio Piñera 2020, el cual se regirá por las siguientes bases:
 
1. Podrán participar todos los dramaturgos cubanos, con obras en castellano y que no tengan compromiso de publicación en ese idioma con ninguna editorial, ni estén participando en otro concurso dentro o fuera de Cuba.
2. Las piezas, de extensión, temática y género libres (incluyendo en igualdad de condiciones las versiones que se erijan en textos autónomos), se presentarán en formato carta, a doble espacio y debidamente foliadas. Se podrá participar con un máximo de dos obras.
3. Se concursará bajo seudónimo o lema, y se enviarán dos documentos en pdf. En el que vaya la pieza, debe llevar por título el seudónimo más el nombre de la pieza, y en el que vayan los datos del autor deberá llevar por título el seudónimo más plica. En la plica debe aparecer nombre completo, datos de localización y un breve currículum, la declaración de que la obra no está pendiente de resolución en otro concurso o sometida a proceso editorial alguno, así como si se desea o no aparecer como finalista o mencionado en caso de que así lo considerara el jurado.
4. Las obras deberán ser enviadas a nuestra dirección electrónica asaeditorialtablasalarcos@gmail.com antes del 22 de diciembre de 2020, con el asunto Premio de Dramaturgia Virgilio Piñera.
5. Ediciones Alarcos conservará los derechos exclusivos por cinco años para la publicación en Cuba de la obra premiada. Durante este plazo, la publicación de la obra en el extranjero deberá ser previamente coordinada con la editorial y, de concretarse, deberá hacer mención de premio recibido. Ediciones Alarcos, a sugerencia del jurado, tendrá opción preferente para adquirir, si lo estima pertinente, los derechos de las obras que resulten finalistas, decisión que deberá tomar en un plazo no mayor de tres meses a partir del acto de premiación, siempre mediando contrato con los autores.
6. Se concederá un premio único e indivisible consistente en diploma, 3000 CUC, la publicación de la obra ganadora por Ediciones Alarcos y el pago de derecho de autor correspondiente, según la legislación cubana. Si la obra ganadora es resultado de la creación de varios autores, el premio en efectivo será distribuido entre ellos, previo acuerdo entre las partes.
7. El jurado de esta edición lo integrarán prestigiosas figuras de las artes escénicas, cuyos nombres serán divulgados oportunamente a través de los medios de comunicación. El jurado tomará sus decisiones por mayoría, podrá declarar desierto el premio y el fallo será inapelable.
8. El anuncio público tendrá lugar en torno al 22 de enero de 2021, fecha en que se celebra el Día del Teatro Cubano.
9. El Premio de Dramaturgia Virgilio Piñera se convoca con carácter bienal.
10. La participación en el Premio de Dramaturgia Virgilio Piñera implica la aceptación total de estas bases por los concursantes.
 

PREMIO DE DRAMATURGIA PARA NIÑOS Y DE TÍTERES DORA ALONSO 2020

 
Con el afán de estimular la creación y promoción de obras literarias en el género de dramaturgia para niños y de títeres, la Casa Editorial Tablas – Alarcos, del Consejo Nacional de las Artes Escénicas, con el auspicio del Ministerio de Cultura y la colaboración del Instituto Cubano del Libro, convocan al Premio de Dramaturgia para niños y de títeres Dora Alonso 2020, el cual se regirá por las siguientes bases:
 
1. Podrán participar todos los dramaturgos cubanos, con obras en castellano dentro de las especialidades dramaturgia para niños y dramaturgia para títeres, y que no tengan compromiso de publicación con ninguna editorial en ese idioma, ni estén participando en otro concurso dentro o fuera de Cuba.
2. Las piezas, de extensión y temática libres, (incluyendo en igualdad de condiciones las versiones que se erijan en textos autónomos, así como las obras creadas para títeres tanto para niños como para adultos), se presentarán en formato carta, a doble espacio y debidamente foliadas. Se podrá participar con un máximo de dos obras.
3. Se concursará bajo seudónimo o lema, y se enviarán dos documentos en pdf. En el que vaya la pieza, debe llevar por título el seudónimo más el nombre de la pieza, y en el que vayan los datos del autor deberá llevar por título el seudónimo más plica. En la plica debe aparecer nombre completo, datos de localización y un breve currículum, la declaración de que la obra no está pendiente de resolución en otro concurso o sometida a proceso editorial alguno, así como si se desea o no aparecer como finalista o mencionado en caso de que así lo considerara el jurado.
4. Las obras deberán ser enviadas a nuestra dirección electrónica casaeditorialtablasalarcos@gmail.com antes del 22 de diciembre de 2020, con el asunto Premio de Dramaturgia para niños y de títeres Dora Alonso.
5. Ediciones Alarcos conservará los derechos exclusivos por cinco años para la publicación en Cuba de la obra premiada. Durante este plazo, la publicación de la obra en el extranjero deberá ser previamente coordinada con la editorial y, de concretarse, deberá hacer mención del premio recibido. Ediciones Alarcos, a sugerencia del jurado, tendrá opción preferente para adquirir, si lo estima pertinente, los derechos de las obras que resulten finalistas, decisión que deberá tomar en un plazo no mayor de tres meses a partir del acto de premiación, siempre mediando contrato con los autores.
6. Se concederá un premio único e indivisible consistente en diploma, 5000 pesos moneda nacional, y la publicación de la obra ganadora por Ediciones Alarcos, así como el pago de derecho de autor correspondiente, según la legislación cubana. Si la obra ganadora es resultado de la creación de varios autores, el premio en efectivo será distribuido entre ellos, previo acuerdo entre las partes.
7. El jurado estará integrado por prestigiosas figuras de las artes escénicas, cuyos nombres serán divulgados oportunamente a través de los medios de comunicación. El jurado tomará sus decisiones por mayoría, podrá declarar desierto el premio y el fallo será inapelable.
8. Los Premios de Dramaturgia Virgilio Piñera y Dora Alonso no son excluyentes, por lo que los concursantes pueden participar en ambos certámenes, y no se descarta la posibilidad de que un mismo autor reciba ambas distinciones.
9. El anuncio público tendrá lugar en torno al 22 de enero de 2021, fecha en que se celebra el Día del Teatro Cubano.
10. El Premio de Dramaturgia para niños y de títeres Dora Alonso se convoca con carácter bienal.
11. La participación en el Premio de Dramaturgia para niños y de títeres Dora Alonso implica la aceptación total de estas bases por los concursantes.
 

PREMIO DE TEATROLOGÍA RINE LEAL 2020

 
Con el fin de estimular la creación y promoción de obras en el campo del ensayo, la crítica y la investigación escénicas, la Casa Editorial Tablas – Alarcos, del Consejo Nacional de las Artes Escénicas, con el auspicio del Ministerio de Cultura, convocan al Premio de Teatrología Rine Leal 2020, el cual se regirá por las siguientes bases:
 
1. Podrán participar todos los críticos, ensayistas e investigadores escénicos cubanos, con obras en castellano y que no tengan compromiso de publicación con ninguna editorial en ese idioma, ni estén participando en otro concurso dentro o fuera de Cuba.
2. Deberán enviarse libros de investigación o ensayo sobre las artes escénicas o compendios de críticas, artículos y/o ensayos de un solo autor o de varios autores, en este último caso seleccionados y prologados por un solo autor.
3. En cualquiera de los géneros se podrán integrar los libros con materiales ya publicados, siempre que estos lo hayan sido antes de forma aislada en periódicos y revistas o publicaciones digitales, y que alcancen un nuevo sentido en la organización dada en el libro.
4. Las obras se presentarán en formato carta, a doble espacio y debidamente foliadas. El límite mínimo de extensión es 80 cuartillas y el máximo 250. Se participará con una sola obra.
5. Se concursará bajo seudónimo o lema, y se enviarán dos documentos en pdf. En el que vaya el libro, debe llevar por título el seudónimo más el nombre del libro, y en el que vayan los datos del autor deberá llevar por título el seudónimo más plica. En la plica debe aparecer nombre completo, datos de localización y un breve currículum, la declaración de que la obra no está pendiente de resolución en otro concurso o sometida a proceso editorial alguno, así como si se desea o no aparecer como finalista o mencionado en caso de que así lo considerara el jurado.
6. Las obras deberán ser enviadas a nuestra dirección electrónica casaeditorialtablasalarcos@gmail.com antes del 22 de diciembre de 2021, con el asunto Premio de Teatrología Rine Leal.
7. Ediciones Alarcos conservará los derechos exclusivos por cinco años para la publicación en Cuba de la obra premiada. Durante este plazo, la publicación de la obra en el extranjero deberá ser previamente coordinada con la editorial y, de concretarse, deberá hacer mención del premio recibido. Ediciones Alarcos, a sugerencia del jurado, tendrá opción preferente para adquirir, si lo estima pertinente, los derechos de las obras que resulten finalistas, decisión que deberá tomar en un plazo no mayor de tres meses a partir del acto de premiación, siempre mediando contrato con los autores.
8. Se concederá un premio único e indivisible consistente en diploma, obra de arte, la publicación de la obra ganadora por Ediciones Alarcos y el pago de derecho de autor correspondiente, según la legislación cubana.
9. El jurado estará integrado por prestigiosas figuras de las artes escénicas, cuyos nombres serán divulgados oportunamente a través de los medios de comunicación. El jurado tomará sus decisiones por mayoría, podrá declarar desierto el premio y el fallo será inapelable.
10. El anuncio público tendrá lugar en torno al 22 de enero de 2021, fecha en que se celebra el Día del Teatro Cubano.
11. El Premio de Teatrología Rine Leal se convoca con carácter bienal.
12. La participación en el Premio de Teatrología Rine Leal implica la aceptación total de estas bases por los concursantes.
 

PREMIO BIENAL DE CRÍTICA Y GRÁFICA TABLAS 2020

 
Para ser fiel a su propósito de promover el análisis fecundo y conservar la memoria de las artes escénicas cubanas, la Casa Editorial Tablas – Alarcos convoca al Premio Bienal de Crítica y Gráfica Tablas 2020. Este año, como es habitual, podrán concursar tanto profesionales cubanos residentes en el país, así como estudiantes en los apartados que a continuación se amplían.
 

PREMIO DE CRÍTICA

El jurado elegido por la Casa Editorial tomará en cuenta las críticas que aborden los espectáculos estrenados a lo largo de los dos años consecutivos que corren hasta el cierre de esta convocatoria o aquellos que, estrenados un año antes a estos dos, hayan permanecido en el repertorio de sus respectivos grupos realizando temporadas en este periodo. Los textos podrán tener entre cinco y ocho cuartillas, y se premiarán las críticas del universo de la danza por separado de aquellas que aborden el ámbito teatral. Los galardones consistirán en diploma, obra de arte y publicación de los textos ganadores en la revista Tablas, con el consiguiente pago del derecho de autor según la legislación vigente, tanto para profesionales como para estudiantes.
 

PREMIO DE ENTREVISTA

Se concursará con una entrevista de tema libre a un creador de las artes escénicas, cubano o no, cuyo límite no deberá exceder las 15 cuartillas. El premio único consistirá en diploma, obra de arte y publicación de los textos ganadores en la revista Tablas, con el consiguiente pago del derecho de autor según la legislación vigente.
 

PREMIO DE FOTOGRAFÍA

Los interesados en este, también de categoría única, presentarán un ensayo o serie de varias fotos, nunca mayor de diez, sobre montajes recientes (los dos años consecutivos que corren hasta el cierre de esta convocatoria) de nuestra escena, en blanco y negro o a color. El premio consistirá en diploma, obra de arte y publicación de la obra o serie ganadora en la revista Tablas, con el consiguiente pago del derecho de autor según la legislación vigente, así como una exposición del ganador, producida por la Casa Editorial, en el espacio galería de nuestra sede en el Edificio El Tándem, del Complejo Cultural Raquel Revuelta.
En todos los casos la revista publicará durante el siguiente año los textos, y el ensayo fotográfico galardonados.
1. Se concursará bajo seudónimo o lema, y se enviarán dos documentos en pdf. En el que vaya la crítica o la entrevista, debe llevar por título el seudónimo más el nombre de la crítica o entrevista, y en el que vayan los datos del autor deberá llevar por título el seudónimo más plica. Para el premio de fotografía cada foto debe identificarse con el seudónimo y el nombre de la fotografía, y aparte deberá aparecer el pdf de la plica con los datos antes mencionados.
2. Las obras deberán ser enviadas a nuestra dirección electrónica casaeditorialtablasalarcos@gmail.com antes del 22 de diciembre de 2020, con el asunto Premio Bienal de Crítica y Gráfica Tablas y la especificación del género en el que concursa.
3. El jurado estará integrado por prestigiosas figuras de las artes escénicas, cuyos nombres serán divulgados oportunamente a través de los medios de comunicación. El jurado tomará sus decisiones por mayoría, podrá declarar desierto el premio y el fallo será inapelable.
4. El anuncio público tendrá lugar en torno al 22 de enero de 2021, fecha en que se celebra el Día del Teatro Cubano.
5. La participación en el Premio Bienal de Crítica y Gráfica Tablas implica la aceptación total de estas bases por los concursantes.

¿Cómo crear a la velocidad de La Luz?

Conversación con Luis Yuseff

De los millennials y hasta los post millennials, esa generación nacida junto con Internet y los smartphones, se dice que leen de manera diferente. Dicen que no tienen prejuicios a la hora de elegir dispositivo o estrategia lectora; optan por la digitalización o por comportarse como ermitaños vintages rodeados de papel. Pero si hay una característica que los distingue sobre las demás es su simbiosis con la tecnología y la red de redes.

cortesía de luis yuseff

En medio de todo este entramado digital, donde prevalece una generación hiperconectada, las editoriales luchan cada día por posicionarse o no dejarse morir en una batalla cruenta por elevar el gusto literario sin perder de vista sus seguidores en redes sociales, likes, hashtags, comentarios, pues de ello también dependen sus lecturas y ventas. En Cuba, a pasos lentos, el sistema editorial ha tratado de insertarse en estas rutinas, sin embargo los recursos, muchas veces, limitan el quehacer en las redes; otras tantas, la desidia por lo aparentemente “nuevo”.

Un proyecto que sobresale por su acertada estructuración en las plataformas digitales, insertando una estantería para todo tipo de públicos y otros materiales, es Claustrofobias Promociones Literarias, en Santiago de Cuba, liderado por los escritores Yunier Riquenes y Naskicet Domínguez, y que ha dado frutos más allá de las fronteras cubanas.

En Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz en Holguín, se ha concebido desde hace algún tiempo un equipo bastante “creativo”, liderados por el ingenio y la sensibilidad de Luis Yuseff, que trabaja incansablemente desde las redes para lograr la promoción de la literatura, enfocada especialmente en estos nuevos públicos, sin descuidar otros tipos de seguidores asiduos a sus creaciones desde lo impreso, que abarca ya más de 200 títulos, así como los espacios físicos (peñas, lecturas).

cortesía de luis yuseff

La Luz tuvo sus primeros pasos hacia lo digital con las campañas de promoción de la lectura lanzadas hace aproximadamente ocho años atrás cuando presentó por primera vez Todos buscan la luz.

«Desde el inicio estas campañas estuvieron diseñadas con la idea de que los títulos que iban saliendo por el catálogo alcanzaran un espacio de promoción desde varios medios de comunicación, en otros espacios y plataformas”, comenta apasionadamente el poeta Luis Yuseff, editor jefe del sello. “Y se mantuvieron, a pesar de que en estos años no existía la experiencia para mantener un trabajo estable y continúo en las redes y no existían las condiciones técnicas mínimas como para acceder a esas plataformas que ya en nuestro país tienen un uso bastante frecuente, como es el caso de Facebook, una de las redes sociales más visitadas por los cubanos.»

cortesía de luis yuseff

Este fue un camino de adelantos, pudiera decirse, sobre muchísimas otras editoriales en el país que permanecen aún anquilosadas en términos de informatización, y esos pasos, a ratos inseguros, contribuyeron a posicionar La Luz hasta hoy, con una campaña pensada también para los internautas y un trabajo de amplia proyección para sus seguidores en cada red social, que “esperan ansiosamente las actualizaciones en las plataformas donde tiene presencia la editorial”.

La actual campaña A la luz se lee mejor, que tuvo un antecedente en Leer seduce, ambas galardonadas con el Premio de la Ciudad en el apartado de Comunicación Promocional, no se queda en la parte gráfica, que incluye poster, almanaques, postales, sino que hábilmente es una acción de promoción con la publicación de una antología que reúne a jóvenes poetas de la sección de literatura de la AHS en Holguín.

«La selección La joven luz. Entrada de emergencias, compilada por Norge Luis Labrada, jefe de la sección de Literatura, y editada por Liset Prego y Elizabeth Soto, tuvo la suerte de ser, dentro del catálogo de Ediciones La Luz, el primer ebook. Con la idea de alcanzar un público mayor, se edita esta antología en formato digital, y a la vez genera un audiolibro homónimo que se incluye en la colección Quemapalabras, diseñada para este género, que ha acompañado a la editorial a lo largo de sus 23 años. La joven luz contiene la voz de estos miembros de la Asociación, bajo la dirección del joven realizador Héctor Ochoa, dando continuidad al trabajo del poeta y director audiovisual Pablo Guerra, y con el acompañamiento de Radio Holguín La Nueva. Este audiolibro también ha sido compartido en diferentes plataformas audibles, como es el caso de iVoox.»

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Esta campaña, que se extenderá dos años más hasta llegar al aniversario 25 de la editorial, ha escogido la poesía como género por lo que tendrá presencia el lirismo en todas la peñas que están diseñadas para el 2020, posibilitando espacios como Oda a la joven luz, propia de la sección que se desarrolla todos los miércoles y que escoge a autores poetas del catálogo universal para dialogar sobre su vida y obra, desde Alejandra Pizarnik, Anne Sexton, Julio Cortázar, Edgar Allan Poe, Eliseo Diego hasta Luis Rogelio Nogueras. Dichos autores también se vinculan a la peña Entrada de Emergencias, un espacio reciente de la sección que se desarrolla en el Gabinete Caligary.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

«Ambos espacios dialogan entre sí, pues están pensados desde la creación joven, y asume su presencia también en las redes sociales a través de carteles que se realizan especialmente para cada ocasión, con el diseño sugerente de Roberto Ráez, donde se busca un diálogo con la imagen de estos autores universales y con algún poema que se pretenda destacar dentro de su amplísima obra.»

Quince postales a tamaño de cartel con la obra de estos jóvenes poetas, exhibidas como exposición en el salón Abrirse las constelaciones, así como los vistosos carteles de cada espacio, pueden ser disfrutados también por los seguidores de La Luz desde sus perfiles en redes sociales con tan solo un desliz táctil o al alcance de un click, a partir del trabajo esmerado de su generadora de contenido en las redes, la estudiante de periodismo Lilian De la Caridad Sarmiento, junto al trabajo del equipo creativo y amigos de la casa.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Estas campañas se han modificado, lanzándose en nuevos espacios con el mismo objetivo.

«A estas acciones se suman iniciativas como llevar nuestros libros hasta las universidades, escuelas primarias, a un público general, con gran potencial, que no siempre se desplaza hasta los salones de presentaciones habituales que convoca la editorial, incluso hasta en eventos tradicionales como las mismas ferias del libro. Como gestor de estos encuentros siempre recibimos un público más agradecido, más ávido y que asimila con más efectividad la información y la literatura que estás llevando. Alrededor de todos estos años hemos acumulado un amplio compendio de informaciones gráficas que está contenida en los archivos de nuestra casa editora, y que no se habían dado a conocer hasta ahora en las plataformas digitales, pues no había una sistematicidad para socializar todo ese contenido.»

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Como melómanos irreductibles también han escogido el camino de las sonoridades acompañadas de literatura, otra forma de atraer “nuevos públicos”, además de que en su catálogo se incluyen proyectos investigativos y cancioneros de exponentes de la música en Cuba.

«La música ha tenido una presencia importante, no solo con ensayos que trabajan este tema, como es el caso de Nadie se va del todo. Músicos de Cuba y del mundo, de Joaquín Borges-Triana; Hierba Mala: una historia del rock en Cuba, de Humberto Manduley, y Escaleras al cielo. El rock en Holguín, de José Raúl Cardona y Zenovio Hernández, sino que además se han creado cancioneros que van desde la antología Quiero una canción, que marcó un punto de giro importante en el catálogo, y que le da nombre a esta colección, hasta Luna del 64, de Liuba María Hevia, Como una luna en pie, de Fernando Cabreja; y Del aire soy, de Manuel Leandro Sánchez.

«Las campañas han tenido la suerte de trabajar con los jóvenes trovadores de la ciudad, quienes han creado temas para la editorial como “Con tu luz”, de Manuel Leandro, que también sirvió de banda sonora del documental Así comenzó esta historia, de Rubén Ricardo Infante y Yaité Luque; y “Hay una luz”, de Lainier Verdecia, regalo por el aniversario 20 de la editorial y que se ha extendido a la campaña de promoción A la luz se lee mejor

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Recientemente también han vinculado a la peña Entrada de Emergencias al joven productor DjArte, quien fusiona lo electrónico con temas musicales de todos los tiempos y versiona nuevas pistas, acorde al momento poético de este espacio. “El público que asiste a los encuentros de socialización de la literatura no es el mismo de hace veinte años, entonces hemos tratado de acortar distancias con las propuestas, logrando ciertos hermanamientos entre los lectores, como el proyecto de música electrónica que se ha logrado con DjArte, con gran aceptación entre los invitados”. Además integran un interesante proyecto con la Orquesta de Cámara, a cargo del maestro Oreste Saavedra, un recital poético integrado por estos autores de la compilación Entrada de Emergencias…, el cual se realizó en el Teatro Eddy Suñol de Holguín.

Con un diseño sugerente y distinguible en el sistema editorial cubano, La Luz va más allá de la literatura, pues también hermana en su creación a otras manifestaciones artísticas.

«Al poseer un catálogo abierto a diversos géneros literarios, vinculamos varias manifestaciones artísticas. Hemos tratado, sobre todo en los últimos años, de acercar a los fotógrafos, especialmente a los que realizan un trabajo artístico, a ilustradores, pintores que han aportado su obra para embellecer las cubiertas de la editorial.»

A la par, va sucediendo otro trabajo vinculado a la literatura infanto juvenil, con las antologías que ha publicado Ediciones La Luz en los últimos 10 años, y tres títulos fundamentales Retoños de almendros, Mi patio guarda un secreto, y Dice el musgo que brota, esta última, una selección de poesía para niños que recibió en el año 2018 el Premio de la Crítica Literaria, y en 2019 el Premio a la Mejor Edición.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

«Estas antologías tienen en común que están bellamente ilustradas por jóvenes artistas de la plástica, creadores que en estos momentos tienen un trabajo bastante atractivo y reconocido dentro del libro infantojuvenil en la isla, con lauros importantes como La Rosa Blanca, que reconoce también el diseño de los libros, y el Premio Raúl Martínez, galardón más importante del diseño en Cuba. Estos títulos tienen la característica de ser dobles muestrarios, pues ponen al alcance del lector o investigador, el panorama más fidedigno de lo que está ocurriendo en Cuba en estos años de la literatura para niños.»

La Luz ha compartido la obra de estos artistas con dos exposiciones, una de ellas con Retoños…, que sigue siendo dentro del catálogo de Ediciones La Luz el título que marcó un antes y un después en el trabajo de promoción de la editorial, y con Dice el musgo que brota, que estos momentos ambienta la sala Exilia Saldaña, de la casa editora.

«Existen otras muestras que, de cierta manera, son retrospectivas con el trabajo de diseño de la casa editora, es el caso de Pensar a La Luz, una gran exhibición en la sala principal del Centro Provincial de Artes Plásticas de Holguín, que abarca todo el trabajo impreso en gigantografías de portadas de varios títulos publicados durante los veinte años de la editorial, las gráficas de diferentes momentos del Premio Celestino de Cuento y diversos materiales de las campañas de promoción. También destaca la exposición personal CMYK, del diseñador y poeta Frank Alejandro Cuesta, quien tuvo un papel definitivo en el cambio de imagen de Ediciones La Luz y también en la consolidación de cada campaña que se lanzó.»

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Del mismo modo han insertado las artes escénicas con la presencia permanente en el catálogo de obras teatrales. Han incluido a jóvenes autores que dentro de la dramaturgia cubana hoy son considerados de referencia con una obra importante y que han sido reconocidos con varios premios, entre ellos el Virgilio Piñera, como Yunior García, Roberto Viña, Yerandy Fleites, Margarita Borges, Freddy Núñez, Fabián Suárez y Abel González Melo. Además de incluir en sus audiolibros infantiles a la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, quienes poseen un repertorio distinguible en la isla, a partir de un estilo propio que incorpora las manifestaciones artísticas.

Este sello ya cuenta con otras proyecciones en las redes que los internautas agradecen…

«Sobresale en este sentido el trabajo del joven realizador audiovisual Gerardo Perdomo, estudiante del ISA, quien ha producido para el sello cerca de 15 spots televisivos, surgidos a partir de la promoción en las redes del XXI Premio Celestino de Cuento, que tributan directamente a la campaña actual de promoción vinculada a la antología La Joven luz. Entrada de Emergencias, dichos materiales tienen presencia fundamentalmente en el canal de YouTube de la editorial y son socializados en los diferentes perfiles. Del mismo modo, la sección de Literatura ha trabajado directamente con nosotros, siendo determinante nuestra labor en las redes, dado por el carácter de nucleación de la sección en estos momentos, que se ha enriquecido cuantitativa y cualitativamente, pues tiene una membresía mayor, con autores muy jóvenes, quienes se han involucrado en los mismos procesos de divulgación en las redes, compartiendo y publicando nuestros contenidos.»

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

«No se ha logrado todo lo que hemos querido, pues para eso se necesita un apoyo tecnológico mayor del que tenemos a mano, que debe incluir una mejor accesibilidad al ancho de banda para lograr mayor cantidad de actualizaciones, que facilite, además, las transmisiones en vivo de las actividades y presentaciones de las peñas que se realizan cada semana, y otras tantas cuestiones técnicas que apoyarían mucho mejor el trabajo.»

***

En las redes sociales no importa tanto sumar seguidores como trabajar junto a un grupo de personas comprometidas que finalmente son las que te ayudan a socializar la información; en este sentido el equipo creativo de Ediciones La Luz, integrado por Luis Yuseff, Liset Prego, Elizabeth Soto, Lilian De la Caridad Sarmiento, Roberto Ráez, Norge Luis Labrada y Gerardo Perdomo, han logrado fomentar una marca institucional en las plataformas digitales con un trabajo consolidado, en la búsqueda de nuevas alternativas para compartir y comercializar la literatura, pensando en todos los públicos que consumen sus contenidos.

Con más de 2 452 seguidores en Facebook, la plataforma más utilizada y en la que se puede crear una comunidad, seguida de Twitter, Instagram, Pinterest y YouTube, buscan introducir nuevas maneras de lectura y distribución del libro electrónico, enfrentándose al reto de la visibilidad en Internet, pues ellos lo saben bien, uno de las metas de la era digital ya no es que te publiquen, sino que te lean. Así pues, la visibilidad de los ebooks es un factor necesario para su compra/lectura.

«Considero que el sistema editorial cubano está todavía en un proceso larval en materia de socializar la literatura que se genera desde nuestro país, pues aun se comparte en el formato tradicional, que es el libro impreso. Debían considerarse plataformas donde pueda hospedarse todos los ebook que producen las editoriales del país y que podrían en lo adelante aportar una gran cantidad de libros e insertarse a plataformas que sean mucho más visibles, competitivas y seguras y que esto se traduzca en un logro en el orden cuantitativo para que los autores también reciban el beneficio de sus libros vendidos, y en lo cualitativo serían títulos que alcanzarían a un público mayor fuera del territorio nacional.»

carteles promocionales de ediciones la luz

carteles promocionales de ediciones la luz

carteles promocionales de ediciones la luz

carteles promocionales de ediciones la luz

carteles promocionales de ediciones la luz

 


La pasiones de Claudia Damiani

Su amor inicial fue hacia las historietas, pero la pasión de esta joven, graduada de Diseño Gráfico, creció hasta abarcar también la ilustración, la poesía y la narrativa. Claudia Damiani Cavero, autora de los libros Los impares y Seres invisibles, poco a poco da pasos hacia la concreción de más anhelos.

Resulta fácil imaginarla como protagonista de sus propias historias, entre números y situaciones peculiares, las cuales suele resolver con naturalidad, enriquecida a veces por un espíritu bromista. Nacida en La Habana, en 1991, parece ser tímida, tal vez porque su mejor forma de expresión es precisamente la narrativa.

Graduada del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y ganadora de los concursos David (2018) y Calendario (2018), dos de los más importantes para escritores jóvenes en Cuba, esta joven, de cabello rubio y espejuelos, asegura que al principio no pensaba en la literatura…, aunque cuando niña le gustaba hacer historietas y las ilustraba. “Fue en onceno grado cuando redacté mis primeros textos, incluso un intento abortado de novela de ciencia ficción. Sin embargo, esto no era más que una forma de introspección y de entretenimiento, ya que mis pasatiempos de la infancia estaban agotados. También por esa época se despertaba mi afán por la lectura y eso me influyó.

“Con estos escritos me presenté al Centro Onelio y entré, tenía 17 años. Me hacía ilusión vincularme al mundo de la literatura, pero mis intenciones eran sobre todo culturales. El Onelio fue importante porque hizo de mí una mejor lectora y me dio criterio para valorar de forma objetiva las obras de ficción. Sin embargo, me faltaba confianza y madurez para tomarme en serio el empeño de escribir, dependía demasiado de mis momentos de inspiración.

Los Impares fue mi primer libro escrito por Claudia con el cual resultó mención en el David y premio en el Calendario. Foto: Cortesía de la entrevistada.

“Durante el curso escribí varias narraciones cortas, mayormente de temática surrealista y de Ciencia Ficción, con las que, de paso, me vinculé al Taller Espacio Abierto. Una de ellas, Raúl Aguiar la incluyó en Deuda Temporal. Antología de narradoras cubanas de ciencia ficción; aunque esta no sería publicada hasta el 2015 y con otra ganaría el 3er premio Juventud Técnica en el 2014. Ambas aparecerían publicadas a destiempo.

“Mientras duró mi paso por la universidad, escribí poca narrativa y me centré sobre todo en la poesía, que siento tiene un tiempo más corto de gestación y ejecución y que, hasta ahora, hago solo para mí. No fue hasta el 2014, cuando surgió el grupo Ariete, que retomé mis inquietudes literarias (un grupo de graduados del Onelio que querían seguir analizando y produciendo literatura en colectivo).

“Muchos de estos miembros eran antiguos amigos míos y yo sentía cierto remordimiento por mi desidia con la escritura. Raúl, que funcionaba como una especie de mentor, nos cedió una Peña que tenía en el patio de la UNEAC. La preparación de la peña, denominada La Mazorca, nos hizo escribir cuentos que fueran susceptibles de ser escuchados y le dio cierta cohesión temática al grupo. A mí particularmente me ayudó a superar la timidez que me provocaba leer en público. También preparamos una revista digital llamada El Mazorkazo, con cuentos de los miembros de entonces, de la cual solo se realizó un primer número que yo diseñé.

Claudia considera que Calendario es un de los concursos más importantes de la actualidad para quienes empezamos en el mundo de la literatura. Foto: Cortesía de la entrevista.

“Luego de ese impulso inicial, empecé a escribir lo que sería mi primer libro, Los Impares, que comenzó por dos cuentos de mi etapa en el Ariete y dos mini-cuentos más bien “abstractos” titulados “breves teorías”, uno de ellos escrito durante la adolescencia. De hecho, la forma en que surgió el proyecto del libro fue curiosa: comencé a revisar el montón de cuentos aislados que tenía y me percaté de que, a pesar de su carácter individual, tenían elementos en común: además de las breves teorías (que eran más filosóficas) yo siempre había estado hablando sobre la soledad y las relaciones humanas, con personajes cuyas vidas cotidianas se combinaban con la irrealidad.

“Decidí, entonces, hacer un libro con esta temática y matiz y escribí 10 cuentos que agregué a los cuatro que me sirvieron de punto de partida. Al principio lo único en común fueron las referencias matemáticas, pero poco a poco empecé a relacionar los cuentos, de manera que se convirtió en una cuenti-novela. Así el cuaderno quedó constituido por breves teorías (funcionan como axiomas) y sus demostraciones (historias de sus protagonistas), cada una contada desde un tiempo y un punto de vista diferente, sin seguir un orden cronológico, y de cuya unión resulta la historia individual y común de sus seis personajes.

“Envié una primera versión del libro que incluía solo algunos cuentos al Concurso de Narrativa Breve Eduardo Kovalivsker 2016 y resultó finalista. Eso me dio una especie de visto bueno. Me propuse entonces terminarlo antes del cierre del David 2017 y así lo hice. Recibió una mención y Raúl Flores Iriarte, que era parte del jurado, me hizo algunas sugerencias para mejorarlo. Con estos arreglos lo entregué al Calendario 2018 y gané.

“El proceso de edición en la Editorial Abril fue muy grato. Me entendí muy bien con Adriana, mi editora y tengo la impresión de que ella se sintió igual. Lo que me costó mucho trabajo fue pensarme la ilustración de la cubierta. Los Impares fue mi primer libro y sentía como deber ocuparme de la imagen de cubierta siendo yo diseñadora gráfica; pero no lo podía asociar a una sola imagen y también tenía que respetar y armonizar con el diseño de la colección. Al final, tuve la suerte de que la impresión quedó muy bien y los colores y detalles del dibujo son prácticamente idénticos a como concebí la ilustración original.

“Mi segundo libro, Seres invisibles, me resultó fácil de ilustrar porque desde el principio lo había concebido con imágenes interiores”, expresa quien también recibió una Mención en el David del 2017.

— ¿Cuán difícil o fácil es publicar hoy en Cuba para una escritora joven?

“No lo sé, pues hasta ahora no he tenido que lidiar directamente con la industria editorial. Mis libros han entrado a este proceso por vía de algún concurso cuyo premio incluye la publicación. También he tenido la suerte de que tres cuentos míos aparezcan en antologías, gracias a Raúl Aguiar, a quien debo mucho porque fue de los primeros en entusiasmarse con mis obras”.

— ¿Cuánto de ti hay en tus historias? ¿Cuán favorable o no es que los lectores perciban tu voz en cada relato o novela?

“Admiro la capacidad de algunos escritores de encarnar personajes que les son extremadamente distantes en todos los sentidos, pienso, por ejemplo en Marguerite Youcenar con Adriano. Sobre todo porque me encanta la novela histórica y la biografía novelada. Por supuesto yo no he cultivado estos géneros, creo que requiere de una erudición que no tengo y no sé si algún día tendré.

“Igual me agrada dar vida a personajes con puntos de vistas diferentes, casi es un juego, una forma de meterse en otra piel. Cuando desarrollo un personaje, intento definir qué cosas le interesarían y leo y busco información sobre ello para hacerlo más creíble. Intento comprender su forma de pensar. En Los Impares, narro desde seis puntos de vista diferentes y en Seres Invisibles (la novela con que gané el David 2018) el narrador es un muchacho de provincia que estudia Física y toda la historia está impregnada de referencias biológicas por causa de otro personaje co-protagónico.

“Tengo un tercer libro, con el que aún no hago nada, donde el tema principal es la astronomía. Por eso la búsqueda de información me es imprescindible, son tres libros donde se hace referencia a alguna ciencia a pesar de que no tengo formación científica. También me gusta relacionar sucesos reales con la ficción.

“Sin embargo, mis libros tienen mucho de mí, y ha sido intencional. Todos son sobre mi generación y sus sucesos y personajes pertenecen a mi realidad inmediata, a mi mundo. Esto ha sido una curiosidad para algunos y motivo de identificación para otros lectores. Quería representar personajes de la realidad cubana actual, que no se acogieran a los estereotipos preexistentes, sin dejar por ello de ser cubanos.

“No es del todo posible escribir un libro sin que haya algo del autor, pero también es admirable intentar trascender esa subjetividad”.

— ¿Cómo enfrentas el proceso creativo, es un acto serio que te exiges como autora, o lúdico y espontáneo?

“Tiene parte de los dos, las ideas me vienen de manera espontánea y las apunto, pero es solo eso, una idea; a lo sumo un esquema por capítulos de lo que debe suceder, todo muy elemental. Para escribir un libro, se requiere disciplina, hay que tomarlo seriamente e imponerse metas, obligarse a escribir. Esta disciplina me faltaba a los 17 años cuando pasé el Onelio. Entonces, yo solo respondía al instante de la inspiración, cuando me entraban unos deseos incontenibles de escribir; pero así solo lograba narraciones cortas y aisladas y poemas sin muchas pretensiones.

“Para concebir un libro hay que primero proyectarlo y comprometerse con su ejecución. No obstante, disfruto mucho del proceso de escritura, que llega a sorprenderme y resulta un entretenimiento muy productivo. Tiene algo de místico, pues el resultado siempre trasciende la proyección inicial”.

— ¿Qué referentes tienes en la literatura, cubanos y extranjeros? ¿Por qué?

“Hay libros y autores que me han impactado, en lo cual influye el momento de mi vida en que los leí. Empiezo hablando de Baudelaire, a quien conocí por las clases de español del preuniversitario y cuya obra me fascinó. Al igual que Poe y la poesía de Rubén Martínez Villena.

“En el ámbito nacional, creo que el referente indiscutible es Carpentier, a quien admiro profundamente como novelista. También hay libros impresionantes, como El ojo Dyndimenio, de Daniel Chavarría, (a quien no sé si mencionar como autor cubano o extranjero); La hora fantasma de cada cual y La estrella bocarriba, ambas de Raúl Aguiar; Papyrus, de Osdany Morales, y Ánima fatua, de Ana Lidia Vega Serova.

“Dentro de la literatura extranjera, Julio Cortázar me ha influenciado particularmente (tanto por Rayuela como por sus cuentos), siendo igualmente una de mis primeras lecturas juveniles. Guardo también especial admiración por Robert Graves y su Hércules y yo, En nombre de la rosa, de Umberto Ecco; Memorias de Adriano, de Marguerite Youcenar; Tinísima, de Elena Poniatowska, y El Evangelio según Jesucristo, de Saramago. También por los cuentos y novelas de ciencia ficción de Margaret Atwood, Kafka en la orilla, de Haruki Murakami, e Itzam Na, de Arturo Arias.

¿Qué significó para ti pasar el curso de técnicas narrativas en el centro Onelio

“Fue imprescindible para mi desarrollo como escritora y como persona, no solo porque, como ya he dicho, hizo de mí una lectora más consciente y crítica, sino porque me puso en contacto con el mundo de la literatura. Pienso que a los 17 años todavía nos estamos construyendo y somos especialmente susceptibles a ser influenciados, por ello me es difícil hoy concebirme a mí misma y mi devenir posterior, sin ese paso por el Onelio.

—“Algunos consideran que la literatura cubana no vive un buen momento. Comparan a los autores actuales con los de otras generaciones. ¿Qué piensas?

“No es justo comparar algo inicial con lo que ha sido o ya es y el tiempo lo ha limpiado, haciendo trascender solo lo imprescindible. Toda generación trae hojarasca y obras maestras, negarlo es poco dialéctico. Y tampoco es malo ser hojarasca, que al final es parte del hacer de cada época.

“Más allá de esta realidad, no se conoce cabalmente ni se ha analizado con rigor la literatura cubana de la actualidad, por lo cual esa afirmación me parece más bien un prejuicio.

—Si pudieras promover autores jóvenes o libros específicos de la literatura cubana más reciente, ¿cuáles serían?

“Confieso que no he leído suficiente literatura contemporánea, sea cubana o extranjera; por lo que no conozco la obra de muchos de mis coetáneos y correría el riesgo de dar una opinión sesgada. También hay muchos con quienes tengo una relación de amistad, por lo cual podría caer en nepotismos… Así que, a riesgo de parecer cobarde, prefiero no mencionar a nadie”.

—¿Qué piensas sobre el reflejo y “análisis” de la literatura cubana actual en los medios de comunicación?

“Hace mucha falta una labor crítica y una promoción más eficaz de los libros. Las pocas reseñas son apologéticas y no muy ilustrativas y los canales de difusión llegan a un público muy limitado. Los concursos son importantes y se les da promoción a los resultados; también se presenta el libro; pero todo queda ahí y no trasciende al marco de la gente vinculada al mundo de la literatura o al autor.

“Muchas veces los únicos que leen literatura cubana actual y conocen a los autores, son los propios escritores o aspirantes a serlo, como una especie de estudio de campo, para saber lo premiado. Esta ausencia de promoción a los libros y de actividad crítica, provoca invisibilidad y la falsa apariencia de que no se está haciendo nada bueno, o no se hace nada en absoluto”.

—¿Cómo conjugas el tiempo de redacción literaria con el que dedicas a la familia y las responsabilidades profesionales como profesora?

“Me repito muchas veces que hay tiempo para hacerlo todo. No siempre me convenzo. Me propongo metas a corto plazo y las voy cumpliendo. Esto es válido tanto para mis hobbies como para el trabajo. Creo que la clave está en encontrar placer en todo. Me agrada trabajar como diseñadora e ilustradora, pues cada proyecto representa un reto a la  creatividad; y ser profesora, me permite mantenerme en contacto con el mundo académico y con la gente joven. Pero escribir me es ineludible y mi familia es más un apoyo que una responsabilidad.

—¿Cómo te defines como escritora y persona?

“Pienso que en estos tiempos se da demasiada importancia a las apariencias, yo intento sobre todo Ser. Esto implica mantenerme consecuente conmigo misma y con mi manera de pensar, sin dejar de tratar de acercarme lo más posible a los paradigmas. Todo ser humano debe tratar de ser la mejor versión posible de sí. Escribir es una de las formas en que Soy y justifica mi existencia. Me considero una persona inconforme (para bien y para mal) con grandes ansias de comprenderlo todo y de tener siempre algo por descubrir. No hay mayor placer que aprender y crear”.

—¿Cariño especial hacia algún libro o premio?

No sabría decidirme. Los Impares fue un libro importante porque fue el primer libro completo que escribí, resultó mención en el David y premio en el Calendario, que para mí son los concursos más importantes de la actualidad para quienes empezamos en el mundo de la literatura (El David por su historia y El Calendario por la calidad y dedicación que la AHS le imprime). Escribirlo me era algo inevitable, un nexo entre mi adolescencia y mi madurez, en todo sentido, pues incluye cuentos e ideas que guardaba desde hacía mucho tiempo y posee una naturaleza ambigua, entre la narración breve y la novela. Fue como una deuda pendiente que conseguí saldar”.

“Sin embargo Seres Invisibles fue un acto más deliberado de escritura, de alguna forma sentí que yo siempre había querido escribir una novela. La concepción inicial del libro fue menos accidental y la investigación previa fue más rigurosa. Me di el placer de relacionar hechos acontecidos en la realidad y de mezclarlos con la ficción, de investigar y hablar sobre la fauna y la naturaleza cubanas y de crear muchos de sus escenarios a partir de mis propias experiencias.

“Además ganar el David tenía una connotación especial para mí, varios escritores a quienes admiro han empezado con este premio, como Raúl Aguiar, Heras León, Osdany Morales, Senel Paz, Ana Lidia Vega Serova y Mylene Fernánez Pintado. Si Los Impares fue un nexo, Seres invisibles constituyó la concreción de mis inquietudes literarias”.

—¿Cuáles son tus principales sueños en el mundo creativo?

“Siempre tendré la aspiración de escribir una novela histórica. Aunque, por ahora, me conformo con seguir escribiendo y disfrutando lo que hago. Lo más importante sin dudas sería que mis libros lleguen a otras personas, que sean leídos y disfrutados. ¡Esto es pretencioso!, pero debo reconocer que es una sensación placentera escuchar palabras de entusiasmo por un libro nuestro. Con Los Impares me ha sucedido, aunque muchas veces no trascienda a mi círculo de conocidos y en la mayor parte de los casos no sé ni cómo reaccionar; incluso una vez me sucedió con un cuento (Memorias) que apareció publicado en la revista Juventud Técnica, un desconocido me buscó y me escribió por SMS, agradeciendo tras leerlo”.

*Publicado originalmente en Cubadebate


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