ensayista


Algunas palabras de luz para Sigfredo Ariel de sus amigos

Hemos seleccionado desde las redes sociales algunas palabras de elogios a Sigfredo Ariel de sus amigos. Sirva como muestra de reconocimiento a la obra del que siempre estar√° en la LUZ de todos.

Pedro de Jes√ļs L√≥pez Acosta

Sigfredo Ariel fue quien me aconsej√≥ usar solo mis nombres, Pedro de Jes√ļs, en el mundo literario, y quien ilustr√≥ la edici√≥n cubana de mi ¬ęSibilas en Mercaderes¬Ľ. Hace apenas quince d√≠as, desde el hospital, me aclar√≥, prolijamente, una duda sobre la pieza ¬ęGallegu√≠biri Macunt√≠biri¬Ľ.
Este poema suyo me lo recuerda en su cuartico de Aponte, donde me acogió un tiempo porque me había quedado momentáneamente sin alquiler. ¡Buen viaje, Sigfredo Ariel!

BARRUNTO

Vivo en una caja de aire como un virus.
Presiento la llegada del verano asador.
Dibujo un círculo de tiza alrededor del tórax
/ un blanco inmóvil donde puedan
si quieren disparar.

Cuido la piel del cuello con maternidad
echo mi comida al pico del halcón maltés.
Lo he visto antes, acecho
como el gato a los ladrones
que suben y bajan por las negras ca√Īer√≠as.

Respiro otra respiración
/ ese hilo que nutre
me sostiene en el aire como un virus.

Barrunto en esta noche un gran incendio
en Alejandría
su arribo solitario al aeropuerto
de Viena
una decepción en Santa Clara.
Si quisiera, podría trazar sobre la arena
el mapa estelar del hemisferio.
Acecho en la ventana a los ladrones tristes.

/ como el gato
devoro los pescados hervidos y escucho
los mismos discos
un a√Īo y otro a√Īo
sin prestar atención.

He procurado cambiar ciertas cosas de sitio
fundar un imperio sobre el piso desnudo
de madera o pl√°stico

¬ęJ√≥venes, hermosos y a√ļn sin haber amado¬Ľ
los ladrones acechan en el aire como un virus.
No me puedo quejar, pienso en voz alta
mientras fijo una gran reja a la pared.

Abel Gonz√°lez Melo

Ha muerto un enorme poeta, un ser humano generoso y risue√Īo, un infinito conocedor y promotor de la m√ļsica cubana, un dibujante exquisito, un amigo entra√Īable. Sin su obra no podr√≠amos, a estas alturas, explicar nuestra literatura y nuestra Isla. Las d√©cadas recientes, ¬Ņc√≥mo entenderlas sin √©l? Llevo toda la ma√Īana reley√©ndolo, junto a mi madre. Redescubriendo el patrimonio que es su escritura. Cada libro, una joya: fue un maestro en el arte de componer (algo tan dif√≠cil como) un libro de poes√≠a. Con su tono coloquial, con la aparente sencillez de su sintaxis, con esos v√≠nculos secretos y brillantes que solo la sutileza y el buen gusto crean, su obra nos abraza y nos sobrecoge.

Voy a recordarte siempre as√≠, Sigfredo querido: hermoso, sonriente, lleno de luz. Con tus poemas crec√≠, con ellos supe de la belleza y la agon√≠a del amor, de los rincones insospechados de la patria, de sus temores inconfesos. Tus versos me ense√Īaron el costado m√°s √≠ntimo de la gran gesta de la vida. Tambi√©n la dimensi√≥n salvadora de nuestra lengua. Demasiado pronto te vas, amigo. Tus palabras no dejar√°n de iluminarme nunca. Nos dejas el recuerdo de tu mirada y la certeza de tu poes√≠a, que te hacen eterno y nos bendicen.

Para ser cantado ante la boca de un g√ľiro

Los negritos y blanquitos
del vecino barrio marginal
se deslizan por los pocos m√°rmoles
que quedan del antiguo club marítimo
intervenido a nombre de un notorio
sentimiento popular y m√°s tarde
abandonado, digamos
a su suerte.

Se suponía que en esta fecha patria
no existiera el barrio marginal
que ha crecido y crece con soltura
en los m√°rgenes de grandes avenidas
por las cuales entre otros
vehículos privados
pasan los mismos cadillacs
y chevrolets de hace
setenta a√Īos.

Sigfredo Ariel (1962-2020)

Giovanys F. García

Con gran pesar acabo de conocer de la muerte de Sigfredo Ariel, poeta cubano, que sin conocerlo personalmente admiraba muchísimo. Sin dudas, una importante pérdida para la cultura cubana.

‚ÄúSigfredo Ariel, con una vasta y prol√≠fera obra como poeta, narrador, ensayista, dibujante, guionista de radio, cine y televisi√≥n y productor musical naci√≥ en la ciudad de Santa Clara el 31 de octubre de 1962, ten√≠a al morir 57 a√Īos‚ÄĚ, describe el portal web de Radio Ciudad de La Habana al dar a conocer la terrible noticia.

Gracias a incre√≠bles programas que escribi√≥ en Radio Ciudad de La Habana desarroll√© un gran cari√Īo por la radio cuando era estudiante universitario.

A mi juicio uno de los mejores guionistas que ha dado Cuba, y por supuesto un gran escritor en todo el sentido de la palabra.

Iroel S√°nchez

Qu√© triste amanecer, con la noticia de que ha muerto Sigfredo Ariel. Pienso en cu√°ntas conversaciones compartidas, en cu√°nta sabidur√≠a sobre nuestra m√ļsica, cu√°nto verso memorable que se va con √©l, lo veo mostrar los peque√Īos libros artesanales que estaba haciendo y de los que con tanto orgullo hablaba. Pienso estremecido en el optimismo con el que conversamos esta misma semana. Siempre sonriente, siempre cari√Īoso, siempre cercano, siempre presto a compartir buenas m√ļsicas y buena literatura, te quedas, hermano, con la luz, brother, la luz‚Ķ

Indira Fajardo

Me ha dolido tu partida como un amigo cercano. Conservo los buenos momentos y siempre tu sonrisa. Luz para ti Sigfre.

Daniel Gonz√°lez Cabello

Una triste noticia me sorprendi√≥ esta ma√Īana: muri√≥ Sigfredo Ariel. La partida del destacado poeta villaclare√Īo deja dolor, tristeza y un gran vac√≠o no solo en su tierra natal, sino en la cultura cubana. EPD.

“Y se borrarán los nombres y las fechas
y nuestros desatinos
y quedará la luz, bróder, la luz
y no otra cosa‚ÄĚ.

Nelson Simón

No. No puede ser. Este es uno de mis amaneceres m√°s tristes. Por primera vez me faltan las palabras. Te las has llevado todas Sigfre. Espero que algunas vuelvan. Ahora solo me dejas un poco m√°s solo. La inconformidad y el llanto.

Michel Hern√°ndez

Sigfredo Ariel falleci√≥ este domingo en La Habana a los 58 a√Īos v√≠ctima de c√°ncer. Sigfredo no fue solo un excelente poeta sino un investigador a fondo de la m√ļsica cubana. Con su obra entreg√≥ un abarcador testimonio del origen y la evoluci√≥n de la creaci√≥n musical del pa√≠s. Cronista de su tiempo, el legado que nos deja es indispensable para conocer y comprender la cultura de la isla. Sigfredo mantuvo un di√°logo con la realidad a trav√©s de una obra po√©tica que no perdi√≥ el encanto y el rigor desde que se inici√≥ en estas lides hace m√°s de tres d√©cadas. Con su muerte Cuba pierde a uno de los referentes de la generaci√≥n de los 80 en la poes√≠a y a un intelectual cuya obra es de obligada consulta en el √°mbito de la poes√≠a, la m√ļsica, el ensayo y la promoci√≥n cultural. Su poema La luz, br√≥der, la luz es uno de de los documentos representativos de su obra y de las marcas m√°s visibles del quehacer de su generaci√≥n y de la poes√≠a cubana contempor√°nea: ‚ÄúY se borrar√°n los nombres y las fechas // y nuestros desatinos // y quedar√° la luz, br√≥der, la luz // y no otra cosa‚ÄĚ.

Yunior García Aguilera

SIGFREDO ARIEL
¡Qué poeta y qué ser humano se nos fue!
Gracias, bróder, por toda la luz que nos dejaste.

Racson Morejón

Desde que conocimos el poema, muchos hemos parafraseando o citado algunos de los versos que lo componen, dis√≠miles han sido las circunstancias tras las cuales hemos esgrimido su ‚Äúla luz brother, la luz‚ÄĚ para defini(nos) determinado estado de √°nimo. Hoy lo noticia est√ļpida de su muerte, valga la redundancia, embarga toda posible traspolaci√≥n del verso/t√≠tulo y la muerte nueva vez se place de hija de puta con el no indicado, con lo il√≥gico, con lo irracional. A ra√≠z de la muerte de Bladimir Zamora, y en medio de toda desolaci√≥n posible me propusiste que te hiciera un retrato, tal vez el hecho de verme con la c√°mara en ristre te dio el pie forzado.
‚Äď Pero tiene que ser as√≠ macho, to‚Äô desfata‚Äôo como t√ļ est√°s, le dije mir√°ndole la camisa remang√° y entre abierta como hasta el tercer bot√≥n.
-Claro, si no no soy yo. Y me invito a la Pe√Īa que ten√≠a con sus m√ļsicos en el patio de la Egrem.
No tuve la suficiente luz ni para lo uno ni para lo otro. Hoy, la √ļltima estrofa me arranca l√°grimas de impotencia.
‚ÄďQue dolor Brother, que dolor!!!

 

LA LUZ, BR√ďDER, LA LUZ

Mirar caer la nieve en la oficina de registro
cuando uno es la se√Īal con un pa√Īuelo, un sauce
que huele a mar del trópico, un animal aislado.
Pudiera caer ahora mismo la nieve sobre los edificios
en copos graves
pudiera morirme si me viera en una cerrazón
que tumba la cabeza
hasta las manos de los padres
que esperan sentados en un parque
y que no saben nada.
Un hombre quitaría con una vieja pala esta ceniza.
Vagamente regresa a aquel lugar
donde llovía detrás de la cabeza
cuando tuvo otro nombre y una cicatriz en la barbilla
y era hipócrita y humano
como un pobre diablo.
Bebía en los circos de ocasión
y tenía el bolsillo repleto de llaves inservibles
y un temor absoluto de la soledad.
Seré yo mismo acaso si fuera tenedor de libros
o fuera neerlandés y conociera la magia
y si en el extremo de mi vida la nostalgia
me pasmara las manos sobre el hielo.

Job pudo reposar sin violentarse
sobre este caracol marino
y las s√°banas pudieran estar llenas de alfalfas
o de termas brillantes o de casas de troncos.
Quiénes seríamos entonces / calle abajo
acaso comprar√≠amos el peri√≥dico de la ma√Īana
cay√©ndonos de sue√Īo
y las mandarinas y el pan dulce.

Estos a√Īos rom√°nticos los querr√°n los hijos de los hijos
y buscar√°n la letra en el registro, nuestros discos
los papeles sucios.
Voy a morir sin ver la nieve
qué hubiéramos adelantado bajo la nieve harinosa
esa peque√Īa aventura en nuestra luz:
el paso de un astro, la carrera de una estrella.

Estos días van a ser imaginados
por los dioses y los adolescentes que pedirán estos días
para ellos.
Y se borrar√°n los nombres y las fechas
y nuestros desatinos
y quedará la luz, bróder, la luz
y no otra cosa.

Sigfredo Ariel (Santa Clara, 1962-La Habana, 2020)

LA LUZ, BR√ďDER, LA LUZ

 

Ronel González Sánchez (Holguín)
Sigfedo Ariel Pérez Guedes (Santa Clara, 1962- La Habana, 2020)

Mirar caer la nieve en la oficina de registro cuando uno es la se√Īal como un pa√Īuelo, un sauce que huele a mar del tr√≥pico, un animal aislado. Pudiera caer ahora mismo la nieve sobre los edificios en copos graves pudiera morirme si me viera en una cerraz√≥n que tumba la cabeza hasta las manos de los padres que esperan sentados en un parque y que no saben nada.
Un hombre quitaría con una vieja pala esta ceniza. vagamente regresa a aquel lugar donde llovía detrás de la cabeza cuando tuvo otro nombre y una cicatriz en la barbilla y era hipócrita y humano como un pobre diablo. Bebía en los circos de ocasión y tenía el bolsillo repleto de llaves inservibles y un temor absoluto de la soledad. Seré yo mismo acaso si fuera tenedor de libros o fuera neerlandés y conociera la magia y si en el extremo de mi vida la nostalgia me pasmara las manos sobre el hielo.
Job pudo reposar sin violentarse sobre este caracol marino y las sabanas pudieran estar llenas de alfalfas o de termas brillantes o de casas de troncos. Qui√©nes ser√≠amos entonces / calle abajo acaso comprar√≠amos el peri√≥dico de la ma√Īana cay√©ndonos de sue√Īo y las mandarinas y el pan dulce.
Estos a√Īos rom√°nticos los querr√°n los hijos de los hijos y buscar√°n la letra en el registro, nuestros discos los papeles sucios. Voy a morir sin ver la nieve qu√© hubi√©ramos adelantado bajo la nieve harinosa esa peque√Īa aventura de nuestra luz: el paso de un astro, la carrera de una estrella.
Estos días van a ser imaginados por los dioses y los adolescentes que pedirán estos días para ellos. Y se borrarán los nombres y las fechas y nuestros desatinos y quedará la luz, bróder, la luz y no otra cosa.

Alberto Sicilia Martínez

Quiero apagar el teléfono y volver a dormir. Despertar de nuevo y no leer la noticia de la muerte de un amigo. No, de esta manera. Sigfre. No lo puedo creer. Luz para ti mi socio.

Luis Boitel

Lamento infinitamente la muerte de mi amigo, el poeta Sigfredo Ariel. E.P.D, vaya con Dios y que la poesía nos muestre el camino

Félix Julio Alfonso López

Hoy se ha vuelto luz una de las criaturas m√°s originales y sensibles que he conocido. A Sigfredo Ariel, ese extraordinario poeta, exquisito amigo y musicografo erudito, lo recuerdo con su inefable alegr√≠a de vivir, brotando de sus labios un chiste ingenioso, travesuras de ni√Īo grande y una sonrisa que acariciaba. As√≠ quiero perpetuarlo ahora en mi memoria: alegre, irreverente, genial y generoso. Joven siempre.

Aristides vegas

En la madrugada de hoy falleci√≥ el poeta Sigfredo Ariel. No hay consuelo alguno, ni palabras justas para un momento como este. Pido paz y luz para quien fue tan creativo que no hubo nada de lo que hiciera que no tuviera real trascendencia; poes√≠a, cr√≥nicas, acercamientos a la m√ļsica y sus protagonistas, producci√≥n de discos, guiones para el cine, la televisi√≥n y la radio, cer√°micas y dibujos. A su hermana y sobrinos, personas que quiero, a sus amigos y lectores mi m√°s sentido p√©same.


Confesiones del poeta o Jes√ļs Cos Causse frente al espejo del tiempo¬†

Las confesiones m√°s conocidas, sin duda, son las judiciales y las religiosas. La primera es la declaraci√≥n que, sobre lo sabido o hecho, hace alguien (testigos, acusados‚Ķ) voluntariamente ‚Äďo no‚Äď o preguntado por otro (abogado‚Ķ) ante la autoridad judicial. En la segunda alguien (el penitente) declara al otro (el confesor), los pecados cometidos, que a la postre ser√°n perdonados a trav√©s del mismo Dios u otra deidad. Quiz√°s entre ambas formas de confesi√≥n la similitud m√°s expedita sea el acto declaratorio en aras de lograr, finalmente, la absoluci√≥n (indulto‚Äďperd√≥n).

Ambas procuran, tomando como punto de partida al sujeto de la confesi√≥n ‚Äúen estado de crisis,‚ÄĚ establecer una forma (acci√≥n) de comunicaci√≥n, hasta cierto punto dial√≥gica, donde la palabra cobra fuerza como expresi√≥n, entre otras esencias de la ecolog√≠a interior del ser humano, de sus valores personales. Procuran, adem√°s, recuperar ‚Äúalgo‚ÄĚ ll√°meseme libertad, felicidad, goce, tranquilidad‚Ķ, ¬†o sea, llegar a un estado deseado, presumiblemente de bienestar espiritual. Entonces si se suscribe la afirmaci√≥n, que la comunicaci√≥n es un arte ‚Äďel de lograr el impacto interpersonal‚Äď, la confesi√≥n puede ser asumida como tal: un arte ‚Äďherramienta‚Äď para la expiaci√≥n (reparaci√≥n, enmienda, satisfacci√≥n, compensaci√≥n), incluso la sanaci√≥n. ¬†

As√≠ lo han entendido artistas y escritores cuyas obras giran en torno al tema de la confesi√≥n. En 2016, Gideon Jacobs y Gregor Hochmuh, dos artistas radicados en Nueva York, pusieron en pr√°ctica un pol√©mico proyecto art√≠stico denominado Confessi√≥n,[1] un mecanismo de confesi√≥n a trav√©s del cual las personas pod√≠an declarar ese secreto impronunciable o bien, funcionar como receptores de las m√°s oscuras revelaciones. Esta experiencia‚Äďexperimento dio cuentas de la necesidad que muchas personas ten√≠an de expresarse, de externalizar sentimientos. M√°s atr√°s en el tiempo, la pensadora, fil√≥sofa y ensayista espa√Īola Mar√≠a Zambrano en su obra La Confesi√≥n: g√©nero literario (1943), planteaba las claves que encierran un lenguaje del sujeto entendido como confesi√≥n, que se comunica en ¬†‚Äďa trav√©s de‚Äď la escritura bajo el secreto y la soledad.

Los ejemplos anteriores mucho tienen que ver con la poes√≠a, a la que le es consustancial ‚Äďo le ata√Īe‚Äď tales sensibilidades inherentes a la expresividad humana. En este sentido, la poeta y profesora santiaguera Ileana Rosabal, en la introducci√≥n al libro Confesiones del poeta (Editorial Oriente, 2006), de la autor√≠a de Jes√ļs Cos Cause, tra√≠do a colaci√≥n a prop√≥sito de la edici√≥n homenaje al Festival del Caribe, dijo que la poes√≠a, al menos lo concerniente al aspecto creativo, ‚Äúno ser√° nunca un rito colectivo, que ella ha nacido y ha de extinguirse con el hombre solitario‚ÄĚ, que independientemente que el autor la denomina ‚Äúpordiosera de la soledad‚ÄĚ, tambi√©n nos salva del olvido. Algunos opinan que la poes√≠a es propensa a convertirse en un hecho colectivo toda vez que, en lecturas o recitales, se comparten los textos. Ciertamente es v√°lida esta forma para involucrarse, esencialmente, con el poema.

En este poemario de Cos Causse, el ritual solitario est√° cargado de voces, lo cual se percibe cuando se recorren sus l√≠neas. Quiz√°s porque es un pleno ejercicio de confesi√≥n y de comunicaci√≥n con el otro ‚Äďcon su otro‚Äď: el n√°ufrago, hu√©rfano, son√°mbulo, artesano esp√≠a del amor. Quiz√°s porque no est√° escrito por el poeta que se sienta en una piedra/ a esperar la soledad y la muerte, sino por el poeta que hace un examen de conciencia, ante el inminente crep√ļsculo, revisitando hermosos fantasmas, que de un modo u otro le ir√°n dictando las premisas para encontrar las palabras entre los escombros/del tiempo y las incertidumbres de la historia.

Cos Causse o El Quijote Negro si se prefiere, del cual el próximo mes de octubre del presente 2020 se estará conmemorando el aniversario 75 de su natalicio, encontró las palabras, además de entre los escombros del tiempo, en la ciudad de Santiago y en el pasado histórico del Caribe, sus islas, su gente. 

As√≠ explic√≥ los derroteros del presente y entendi√≥, como pocos, las po√©ticas de esta regi√≥n geogr√°fica cultural. Ello le llev√≥, por ejemplo, a gestar Encuentro de Poetas del Caribe y el Mundo, en el contexto de la Fiesta del Fuego, espacio donde a√ļn se sigue promoviendo la literatura y la integraci√≥n cultural caribe√Īa. Sobre esto daba cuentas Pedro L√≥pez Cervi√Īo, editor de una buena parte de su obra, en el paneg√≠rico dedicado a este embajador de la poes√≠a titulado Fuegos que arman la luz XI.[2] En √©l acotaba que era un poeta ‚Äúins√≥litamente vivo a pesar de la muerte, conocedor a fondo de los rumbos de las luci√©rnagas del Caribe.‚ÄĚ

El Caribe, constante en la obra de Cos Causse, es sin√≥nimo de resistencia, de modo que la resistencia (cultural): reconstrucci√≥n hist√≥rica de expresiones diversas y unidad, es asumida en el libro de manera casi natural. El poeta, una especie en peligro de extinci√≥n, habla desde estas claves, no se arrepiente de lo que ser√° su √ļnico delito (pecado) probable: buscar el amor a toda costa. As√≠ lo anuncia en ‚ÄúConfesiones a Saint-John Perse‚ÄĚ: Como un delincuente /voy a violar tu ventana/y robarte el coraz√≥n/ y estar√© preso en tu recuerdo. Saint-John Perse, premio Nobel de Literatura 1960, es un nombre venerado por mucho poetas del orbe, cuyos versos Y es la hora, ah poeta, de declarar/tu nombre, y tu nacimiento y tu raza constituyen en Confesiones‚Ķ un leitmotiv para (re) construir la historia de ese hombre‚Äďpoeta caribe√Īo, viajero en mar a la deriva/‚Ķel Crusoe conversando con su fantasma [‚Ķ] bautizado con la sangre de un animal sacrificado/ en una ceremonia entre tambores.

Saint-John Perse estuvo en la lista de √≠dolos (literarios, intelectuales y pol√≠ticos) de Cos Causse junto a Roque Dalton (poeta activista pol√≠tico e intelectual), Pedro Mir (poeta nacional de Rep√ļblica Dominicana), Aim√© C√©saire (ide√≥logo del concepto de la negritud), Luis Pal√©s Matos (escritor puertorrique√Īo), y Federico Garc√≠a Lorca. Los hace desfilar (los convoca‚Äďexorciza) en este poemario que fuera publicado un a√Īo antes de su muerte, sobre la cual presagi√≥: me voy a morir el siglo XXI. ¬†

En 2007 m√≠sticamente se despidi√≥. Seg√ļn el escritor y profesor universitario Jos√© Millet Batista, su muerte fue por ‚Äúalegr√≠a incontenible de su viol√≠n roto [‚Ķ] de ni√Īez, [‚Ķ] de poes√≠a‚ÄĚ.[3] Entonces no resulta desacertado subrayar que Cos entreg√≥ su poes√≠a como una oraci√≥n, como ¬†balanza entre el recuerdo y el olvido a juzgar por su poema dedicado al poeta y activista pol√≠tico haitiano Paul Laraque.

Confesiones‚Ķ no escapa, por suerte, de las imaginer√≠as y fabulaciones del bardo que dominaba un estilo singular√≠simo del lenguaje dentro del panorama literario insular. En este se vislumbra un halo testamental que ir√≠a a verse a la postre en Cr√≥nica del crep√ļsculo (Ediciones Santiago, 2012), definitivamente su testamento po√©tico. Por lo tanto, no pod√≠a ser de otro modo, se registran en 66 cuartillas sus temas m√°s recurrentes: la vida (una pesadilla), la muerte, la soledad, el tiempo, los sue√Īos, el amor (un cicl√≥n sin br√ļjula. Un problema de la primavera), el misterio del hombre, la religiosidad popular, los poetas, la poes√≠a misma. En sus propias palabras: Todo aquello que explicara, de alguna forma el mundo y una definici√≥n para justificar lo que se hace y la propia existencia.[4]

Asimismo, tambi√©n destaca la muerte ‚Äď el gran tema universal‚Äď por la carga imaginativa que sugieren la belleza y el horror del fen√≥meno, que adquiere relieves muy particulares dentro de esta obra, en tanto desfilan no la muerte, sino las muertes, lo que se encargar√° de introducir desde los propios t√≠tulos Epigramas y epitafios, Difuntos y sepelios, Testimonio del tiempo, Imagen de libertad de Arriba, Imagen de Ignacio V√°zquez, entre otros. Su presencia y preeminencia se mueven en los poemas, cual asidero filos√≥fico, a veces claramente otras entre l√≠neas y puede decirse que hasta con obsesi√≥n (la obsesi√≥n de muchos poetas), entendi√©ndola en su Elogio y eleg√≠a a Federico Garc√≠a Lorca como: ‚Äúuna met√°fora [‚Ķ] una m√°scara bell√≠sima. / [‚Ķ] la imagen mas perfecta entre el hombre y la naturaleza‚ÄĚ. El rostro que vimos la √ļltima vez en La diosa de la ciudad. Una flor y un epitafio, destaca en Identidad. Es, por sobre todas las cosas, la muerte como motivo de significaci√≥n cultural.

Groso modo, en el discurso po√©tico de Confesiones‚Ķ subyace un lirismo atendible y hasta experimental. Es por ello que el citado poema a Federico Garc√≠a Lorca se asemeja a un ‚Äúlargo‚ÄĚ ensayo po√©tico en el que magistralmente, se resumen las ideas de los textos anteriores, sin desde√Īar el rejuego simb√≥lico y hasta las conexiones e impronta con sus √≠dolos. No menos importante son las coordenadas expuestas del acto po√©tico, en sus definiciones ‚Äďjuicios de gran valor‚Äď sobre poes√≠a: La poes√≠a ser√° siempre/ Una semilla/ Que germina. / [‚Ķ]. La poes√≠a es el espejo del tiempo.

Al poeta y periodista¬† Reinaldo Cede√Īo, uno de sus afortunados entrevistadores, en la entrevista Y Dios estuvo de acuerdo le revelar√≠a: La poes√≠a es un misterio del hombre. Creo que afortunadamente nadie, ni los mismos poetas, saben qu√© cosa es. Quiz√°s el d√≠a que se sepa, comience el fin. Uno tiene que explicarse de alguna forma el mundo y todos buscan una definici√≥n para justificar la propia existencia.[5] Sobre el poema, como forma de expresar la poes√≠a, acotar√≠a: Cuando escribo un poema no me propongo que sea largo o corto. Termina cuando cesa la imaginaci√≥n. Se antoja acercarse a Confesiones‚Ķ como un largo e ininterrumpido poema.

Notas y referencias bibliogr√°ficas

[1] Alejandro I. L√≥pez: El proyecto «art√≠stico» que te har√° confesar y escuchar los m√°s oscuros secretos. Disponible en https://culturacolectiva.com/arte/el-proyecto-artistico-que-te-hara-confesar-y-escuchar-los-mas-oscuros-secretos

[2] Disponible en  http://www.uneac.org.cu/secciones-periodisticas/resenas/fuegos-que-arman-la-luz-xi.

[3] Texto Completo. Disponible http://www.afrocubaweb.com/jesuscos.htm

[4] Reinaldo Cede√Īo Pineda: Jes√ļs Cos Causse: el tiempo nos devora. Disponible en

https://oncubanews.com/cultura/literatura/el-quijote-negro/

[5] Reinaldo Cede√Īo Pineda: Y Dios estuvo de acuerdo o la entrevista recuperada a Jes√ļs Cos Causse. La Jiribilla # 773, 30 de abril al 6 de mayo de 2016. Disponible en

lajiribilla@cubarte.cult.cu

http://www.lajiribilla.cu/articulo/y-dios-estuvo-de-acuerdo-o-la-entrevista-recuperada-a-jesus-cos-causse


Palabras compartidas ayer, hoy y ma√Īana

Tradición y transición de un diálogo telescópico

Durante casi tres décadas las Romerías de Mayo se han establecido, no solo como el más grande evento de la Asociación de Hermanos Saíz en Cuba, sino como un espacio de confluencias, así poetas, narradores, ensayistas, promotores y profesionales del mundo editorial han coincidido para intercambiar y enriquecer la propia creación.

Pasando por nombres diversos, abordajes desde distintos géneros y organizadores diferentes cada vez, el espacio dedicado a la literatura en el Festival Mundial de Juventudes Artísticas ha tenido en el homenaje a grandes autores cubanos un punto de coincidencia fundamental, lo que habla del necesario diálogo intergeneracional, o al menos entre estéticas heterogéneas temporal y conceptualmente, en cada uno de estos intercambios.

foto archivo de ediciones la luz

Encuentros de poetas del interior, Ferias del Libro Joven, El Angelote con su plática noctámbula entre poesía y trova, Proemio y Un puente, un gran puente, son algunos de los espacios creados para romeros. De este modo desde hace más de dos décadas, Palabras Compartidas es la sombrilla que ampara las distintas iniciativas del ámbito literario en Romerías. Con disímiles interlocutores, líneas que se cruzan, temas distintos, conversaciones simultáneas, el diálogo se ha sostenido.

Los que protagonizaron su surgimiento recuerdan que la g√©nesis fue homenajeando a Dulce Mar√≠a Loynaz, as√≠ tambi√©n se ha celebrado la vida y obra de Gast√≥n Baquero, Emilio Ballagas, Virgilio Pi√Īera, Eduardo Heras Le√≥n, Lina de Feria, Jos√© Lezama Lima, y otros tantos hasta configurar una extensa constelaci√≥n de notables autores.

Rub√©n Rodr√≠guez, holguinero, periodista, multipremiado escritor y romero desde el principio comenta: ‚ÄúLas Romer√≠as devolvieron la esperanza en los a√Īos duros, nos reinventaron la ciudad haci√©ndola cosmopolita, acerc√°ndola a lo que pensaba de s√≠ misma, articularon un sistema de eventos y nuclearon artistas, promotores y funcionarios alrededor de un proyecto com√ļn; conectaron a la AHS de Holgu√≠n con sus hom√≥logas de toda la isla y le dieron protagonismo en su objetivo de sumar y salvar. Reciclaron la tradici√≥n con los colores de la modernidad.

‚ÄúActualmente son el m√°s masivo, coherente y popular evento que se realiza en la provincia. En su concepci√≥n, crecimiento y tozuda permanencia en el tiempo desempe√Īa papel protag√≥nico el periodista y promotor art√≠stico Alexis Triana.

‚ÄúPalabras Compartidas constituye un intento genuino de abordaje, comprensi√≥n y promoci√≥n del hecho art√≠stico desde la aproximaci√≥n a los creadores y su confluencia en la ciudad propiciada por la circunstancia m√°gica de las Romer√≠as.‚ÄĚ

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Tambi√©n en Romer√≠as, hace 23 a√Īos hoy, naci√≥ Ediciones La Luz, y se present√≥ Buf√≥n de Dios, cuaderno de poes√≠a de Jos√© Luis Serrano que inaugurara las p√°ginas del sello holguinero de la AHS. Desde entonces primero respaldada por la modesta risogr√°fica, y luego enriquecida por ambiciosos planes editoriales y la participaci√≥n m√°s directa de la industria poligr√°fica, ha ganado prestigio, engrosando su cat√°logo con autores cubanos y for√°neos, diversificando sus abordajes tem√°ticos y distingui√©ndose dentro del panorama editorial cubano, bajo la cuidadosa mirada de su director, el poeta Luis Yuseff Reyes.

Modernidad y universo virtual: hashtags compartidos

Este a√Īo, a consecuencia de la expansi√≥n de la Covid 19, las Romer√≠as de Mayo se distinguen por su desarrollo en las redes sociales y los medios de difusi√≥n masiva tradicionales. Por ello propone un Palabras Compartidas virtual, sin perder la calidez que habitualmente posee y homenajeando al Sistema de Ediciones Territoriales por las dos d√©cadas de su creaci√≥n; a Eliseo Diego en su centenario y al pueblo de Holgu√≠n en los 300 a√Īos de su fundaci√≥n.

Los anfitriones: la secci√≥n de literatura de la AHS en Holgu√≠n y Ediciones La Luz, cuentan con la cooperaci√≥n de los diferentes sellos de la Asociaci√≥n en el pa√≠s: Sed de Belleza, Aldab√≥n, √Āncora y Reina del Mar Editores, que han servido de espejos para las publicaciones en redes sociales de contenidos generados desde la sede habitual.

foto archivo de ediciones la luz

En este prop√≥sito colabora adem√°s Claustrofobias. Promociones Literarias, con la publicaci√≥n de galer√≠as fotogr√°ficas de los eventos convocados por la Asociaci√≥n en cada una de las sedes de estas editoriales y en ferias del libro. Adem√°s, socializan t√≠tulos digitales a trav√©s de La Estanter√≠a Cubana, novel canal de Telegram con gran aceptaci√≥n entre el p√ļblico lector.

De este modo han llegado a los internautas postales, libros digitales del catálogo de La Luz, videopoemas de autores de La joven Luz: Entrada de Emergencias. Selección de poetas en Holguín, el primer ebook publicado por esta casa y que cuenta ya con un audiolibro. También podcasts con producciones autóctonas y audios de Eliseo Diego.

Todas las jornadas han estado atravesadas por la l√≠nea de pensamiento y creaci√≥n que defiende la campa√Īa de promoci√≥n del libro y la lectura de la editorial holguinera, cuyo slogan reza: A la luz se lee mejor, y que desde inicios de 2020 ha convertido a las redes sociales en sala de presentaci√≥n, librer√≠a y escenario fundamental para sus acciones.

foto archivo de ediciones la luz

Hoy, cuando Ediciones La Luz cumple 23 a√Īos de fundada, se espera inundar las redes con galer√≠as de fotos de participantes en los espacios literarios de Romer√≠as en a√Īos anteriores, ebooks, postales y ser√° el momento de mostrar los videos de felicitaci√≥n que autores, fot√≥grafos e ilustradores del cat√°logo, lectores y amigos de La Luz, han ido enviando como respuesta a la invitaci√≥n que desde hace varios d√≠as realizara el director de este sello.

De libros y de autores, nuevas tecnolog√≠as y soportes diversos, ha estado plet√≥rico este a√Īo Palabras Compartidas, a pesar de la distancia real. La concreci√≥n ha llegado gracias al esp√≠ritu romero, la construcci√≥n colectiva y la participaci√≥n de los amantes de las letras tanto dentro como fuera de la Isla en un verdadero Festival Mundial de Juventudes Art√≠sticas.


Premios del IV Concurso de Microrrelatos de Ocean Sur, la AHS y Cubadebate

Premios (algunos concursantes usaron pseudónimos y así lo referenciamos):

Ganador del Premio: Ivan

Título: La encontré sentada en la yerba, como Buda, en una esquina de la terminal

‚Äď ¬ŅTe vas entonces?

‚Äď Umj√ļm.

‚Äď Hoy toca Fito.

‚Äď S√≠, ya s√©.

 

Silencio, miradas perdidas y manos nerviosas.

‚Äď ¬ŅCu√°l es Nick Mason?

‚ÄďEl bajista. ¬ŅPor qu√©?

‚Äď Por nada‚Ķ

 

‚Äď No te vayas hoy. Qu√©date conmigo esta noche. Vamos al‚Ķ

‚Äď No.

‚Äď ‚Ä¶concierto y despu√©s te dejo en‚Ķ

‚ÄďTe dije que no.

‚ÄďBueno‚Ķ oqu√©i.

 

‚Äď T√ļ no cambias. ‚Äď El reproche llega como sonrisa c√≥mplice y tierna.

‚Äď Nunca, pero esta vez no es lo que est√°s pensando. ‚Äď Le responde la m√≠a.

Nos re√≠mos unos segundos, los primeros, en tres a√Īos, en los que logramos sentirnos bien uno con el otro.

 

Poco después me extiende una copia del P·U·L·S·E, primera edición.

‚Äď ¬ŅY esto?

‚Äď No era para ti‚Ķ pero qu√©datelo.

‚Äď Gracias‚Ķ Yo quer√≠a darte uno el d√≠a antes de irme‚Ķ

‚Äď Me imagino‚Ķ Incluso s√© cu√°l. Y mejor‚Ķ no.

 

‚Äď Bueno‚Ķ me voy. Ya tu guagua debe estar al llegar.

‚Äď S√≠, hoy est√° f√°cil.

‚Äď Claro, mucha gente viene por el concierto.

‚Äď Y muy poca se va‚Ķ por el concierto.

‚Äď S√≠‚Ķ supongo‚Ķ

 

‚Äď Disfruta el concierto, Iv√°n.

‚Äď ¬°Siempre!

‚Äď Yo s√©, pero hazlo por m√≠ tambi√©n.

‚Äď Siempre, Carla.

. . .

No coincidimos más. El día antes de irme de Cuba pasé por su casa para darle el Corazón Del Tiempo. Lo dejé caer por la ventana. Ella no estaba.

Segundo Premio: Adiley Cilleros

Título: Cinco, cuatro, tres, dos, una vida

S√© que el esp√©culo entr√≥ sin que lo esperaras. Lo s√© porque conozco bien todas tus caras. Las miradas de los m√©dicos mir√°ndonos no te importaron. Apretaste mi mano cuando el peque√Īo ‚Äú√©l ‚Äúo la peque√Īa ‚Äúella‚ÄĚ fueron desalojados de tu √ļtero. Me diste la espalda encogiendo ambas rodillas. En cinco d√≠as no has hablado conmigo ¬ŅTe doli√≥ tanto? ¬ŅTanto as√≠? Cuatro semanas atr√°s camin√°bamos de regreso de La F√°brica. Cada vez que sal√≠as de all√≠ ten√≠as que repasar tu apreciaci√≥n cr√≠tica de todo lo que viste enganchado en las paredes. Tus discursos sobre viejos pensadores y sus ret√≥ricas para instruir a humanos instruidos ya me las sab√≠a de memoria. Viste una estrella fugaz. Pedimos deseos. Esa triste noche un √≥vulo tuyo fue fecundado. Tres a√Īos antes corr√≠a detr√°s de ti para colarte una carta con mis poemas de amor desesperados en tu mochila. Dos meses despu√©s nos besamos disfrazadas y subimos la selfie a Snapchat. Una hora antes de que me dejaras te escrib√≠ esta carta. Quiero que sepas que ese d√≠a a m√≠ tambi√©n me pas√≥ lo mismo que a ti. No declar√© como t√ļ. No le dije nada a la polic√≠a. Quiero qued√°rmelo. Si est√° mal o no, eso no me importa ¬ŅRecuerdas la estrella fugaz?

Tercer Premio: G.R

Título: Bucle urbano

Las ma√Īanas del Libertad413 son as√≠:

>>La rubia del 4B hace su sesión de yoga desnuda.

>>El gordo del 4A la observa por un hueco.

>>El escritor del 3B fuma un cigarro frente a la pared vacía.

>>El banquero del 3A practica nudos con una soga.

>>El trompetista del 2B toca silencios con una sordina electrónica.

>>La puta del 2A tiende sus bragas en el balconcillo.

>>El diputado del 1B se despide de su mujer.

>>La maruja del 1A mira su telenovela preferida.

Siempre. Invariables. Hasta un día que:

>>Tocan la puerta del 4B con violencia y la rubia sale por el balconcillo al apartamento vecino.

>>El gordo del 4A la refugia en sus brazos, le hace el amor y va a contarle su suerte al escritor de los bajos.

>>El escritor del 3B escucha la escena y fuma su √ļltimo cigarro antes de pedirle un favor al vecino contiguo.

>>El banquero del 3A deja que el escritor se ahorque con la soga desde el balcón.

>>El trompetista del 2B se impresiona al ver el cuerpo colgando y la sordina sale disparada en una √ļltima nota estridente.

>>A la puta del 2A se le cae una braga del susto.

>>La mujer del diputado del 1B encuentra la braga y arma un esc√°ndalo.

>>La maruja del 1A, harta de no poder escuchar su novela y convencida de que la culpa es de la rubia presumida de los altos, sube las escaleras para derrumbar la puerta del 4B.

Finalistas:

  1. Abey Medina, por Solo de guitarra.
  2. Héctor Barrios González, por Práctica de tiro.

Jurado:

Giselle Luc√≠a Navarro (La Habana, 1995). Poeta, narradora, ensayista, escritora para ni√Īos y dise√Īadora de moda. Miembro del Movimiento Poetas del Mundo y de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. Egresada del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso en 2015.

 

 

Elizabeth Reinosa (Granma, 1988). Ingeniera en Ciencias Informáticas en la Universidad de las Ciencias Informáticas. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz, del grupo Poetas del Mundo y egresada del XIII Curso de Técnicas Narrativas Onelio Jorge Cardoso.

 

 

Daniel Burguet (La Habana, 1989). Narrador. Egresado del XVI curso de T√©cnicas Narrativas del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso (2014). Miembro de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) y del taller literario ‚ÄúEspacio Abierto‚ÄĚ.

Acta del Jurado

 

Acta del Concurso de Microrrelatos Cubadebate

La Habana, 19 de abril de 2020

El jurado del¬†IV Concurso de Microrrelatos, organizado por¬†Cubadebate, la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y la casa editorial latinoamericana¬†Ocean Sur, se re√ļne por v√≠a Whatsapp para deliberar sobre los m√°s de 1 000 textos presentados. Tras una lectura cuidadosa, se acuerda por unanimidad otorgar:

  • La condici√≥n de Finalista¬†a los textos: Solo de guitarra, de Abey Medina y Pr√°ctica de tiro, de H√©ctor Barrios Gonz√°lez.
  • Tercer Premio a Bucle urbano, presentado por GR, por ser un texto con una ingeniosa estructura, que usa el humor y el absurdo como gu√≠a de la historia, hilvanando las acciones de los personajes y desencadenantes de una forma divertida y eficaz.
  • Segundo Premio a Cinco, cuatro, tres, dos, una vida, de Adiley Cilleros, por ser un texto de construcci√≥n acertada que, con econom√≠a de recursos, logra recrear personajes profundos, as√≠ como una atm√≥sfera de angustia y desesperaci√≥n que contagia al lector.
  • Primer Premio a La encontr√© sentada en la yerba, como Buda, en una esquina de la terminal‚Ķ, de Iv√°n, por ser un texto que pareciese un calco de la realidad, sin m√°s pretensiones, con un lenguaje claro y preciso. A partir de la eficaz utilizaci√≥n del di√°logo, el autor logra darle vida a personajes que parecen existir m√°s all√° de la narraci√≥n. Siembra en el lector una bien lograda desolaci√≥n y cientos de preguntas.

Te celebro y te canto Mario Benedetti

Conoc√≠ a Mario Benedetti de forma casual en la ma√Īana del 17 de mayo de 2009, conoc√≠ su fallecimiento y significaci√≥n po√©tica, ensay√≠stica, teatral, novel√≠stica y literaria de su obra, que abarc√≥ dis√≠miles temas como el amor, la muerte, la vida, las mujeres, el hombre, el pueblo, el montevideano de clase media, la Revoluci√≥n cubana. Vino a florecer en m√≠ ese sue√Īo ut√≥pico de ser escritor-ensayista, poeta. Ese deseo de dibujar versos en un papel, en una imitaci√≥n humilde a los primeros poemas suyos que mis ojos tocaron y fomentaron esa osad√≠a de celebrarte con las palabras maestro y gu√≠a.

Recuerdo como si fuera ayer descubrir tus Poemas de la oficina, la novela la Tregua, el primer encuentro con la escritura coloquial de tu magno trabajo que ha sido traducido a m√°s de 20 idiomas tocando puerta a puerta la sensibilidad del hombre y mujer com√ļn, reafirmando que tu poes√≠a es pueblo y fecunda sencillez que no necesita de tus detractores acad√©micos que han querido encasillarte nombr√°ndote como un poeta menor.¬†¬†

Quien ha le√≠do y estudiando su obra reconoce esa perseverancia de escribir, releer, editar los manuscritos buscando la perfecci√≥n. Y que no ser√≠a hasta su octavo libro cuando alcanzar√≠a llegar a ese p√ļblico joven que lo consagrar√≠a como uno de los escritores latinoamericanos m√°s le√≠dos y editados internacionalmente debido a la generosidad de brindarle al lector emociones, plantearle interrogantes, trasmitirles la luz que necesita la poes√≠a y que otros autores no han sabido explotar enmarc√°ndose en m√©todos acad√©micos de selectos grupos que no representan el canto general de los lectores.

Mi compromiso es con la literatura y la memoria de un escritor pertenece a sus lectores expresos. Benedetti reconoce la sinergia que debe existir entre el escritor-literatura y el lector. La unidad dial√©ctica de estos factores est√° impl√≠cita en su labor literaria y ah√≠ radica su legado, su leyenda. Este a√Īo 2020 se cumplir√° 100 a√Īos de su nacimiento (Paso de los Toros, 14 de septiembre de 1920-Montevideo), tierra de grandes escritores que te acompa√Īaron en la generaci√≥n del 45 como integrante indiscutible e insoslayable a la memoria de los leyentes.¬†

Cuba, como segunda patria, conoció sus pasos y ese vínculo afectivo con Casa de las Américas al ser miembro del Consejo de Dirección de Casa de las Américas y fundador del Centro de Investigaciones Literarias de la institución en 1968. Tu accionar como exiliado uruguayo en Cuba marcaria para la historia el amor incondicional y recíproco con los intelectuales y lectores cubanos, que agradeceremos por siempre su presencia y compromiso con la Revolución cubana.

La escritora Nancy Morejón, Premio Nacional de Literatura, expresaría sobre Benedetti:

«Tanto hemos aprendido con Mario que los que hoy cantamos y escribimos, con su lengua hablamos. Mario no asimila ret√≥ricas posibles por eso es que no cabe, no puede ser tronchado en partecitas para ser entregadas a un Olimpo de dioses trasnochados. Mario viviendo con su asma, con esa misma Luz en un breve balc√≥n, escribiendo poemas sin cesar, burlando el rastro de sus fracasados perseguidores, oyendo siempre el grito ahogado de aquel torturador, disfrazado de fantasma azul. Mario, triunfando siempre con la verdad en la mano y, escondido, tal vez, en el cap√≠tulo inicial de una novela inconclusa donde lo espera, sentada, la marioneta de trapo con la que Gabriel Garc√≠a M√°rquez quiso pintar un poema de Mario con un sue√Īo de Van Gogh‚Ķ y sobre las estrellas montevideanas… un 17 de mayo de 2009. Ahora, sus lectores vamos a entrar, con mucho gusto, en los preparativos de su primer centenario.»

El mejor homenaje en su centenario es releerlo con la promesa de hacer un trato codo a codo con su obra. Con la estrategia simple de siempre necesitarlo.