Eduardo Sosa


Jos√© Mart√≠, razones para la m√ļsica (+ video)

  • Cuando proscrito en extranjero suelo/ La dulce patria de mi amor, so√Ī√©/
  • Su luz buscaba en el azul del cielo/ Y all√≠ su nombre refulgente hall√©./
  • Perpetuo so√Īador que no concibo/ El bien enajenado que entre sue√Īos vi./
  • Siempre dulce esperanza va conmigo,/All√≠ estar√° en mi tumba junto a m√≠.
  • ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬† (El Proscrito, Jos√© Mart√≠)

Preludio

Tal vez sea José Martí el cubano a quien más se ha cantado. Ya en 1906 y 1909 Antonio Morejón,  de quien se dice fue el primero en grabar puntos cubanos, dejó registrado para los sellos Edison y Columbia el tema Al Apóstol Martí. Otros títulos musicales y autores del periodo clamaban la resurrección martiana.  Particular tratamiento reciben las figuras de los próceres en la primigenia trova, y Martí ocupa eje principal en estas composiciones.

Surgen obras como tributo que rinde el trovador a los h√©roes de las gestas recientes, en admiraci√≥n y a√Īoranza por la esperanza perdida. ¬†T√≠tulos como Los tres Patriotas (1919) de la firma de Manuel Corona brindan fe de ello.¬† Dos figuras descuellan en estas composiciones: Antonio Maceo y Jos√© Mart√≠. Los t√≠tulos Dos patrias, de Salvador Adams, y Pobre Cuba, de Manuel Corona, son ¬†una s√≠ntesis de la vastedad de canciones que al respecto emergieron. ¬†

Sindo Garay aseguró en testimonio para Carmela de León que conoció a Martí en Dajabón en 1895, momento a partir del cual y en más de una ocasión le dedicó su poética. Así lo atestigua entre otros, el título Martí.

Canci√≥n a Mart√≠ (1901), con letra de Francisco Eligio y musicalizaci√≥n de Alberto Villal√≥n, fue cantada en el teatro San Carlos, de Tampa, Cayo Hueso, por la contralto Susana Mellado, el bajo Santiago Lima, y otros m√ļsicos.

Recuerdos de Martí, también de Villalón, Clave a Martí, de Emilio Billillo, constituyen unos pocos ejemplos de la vastedad de títulos con temática martiana aportados por los trovadores en la primera mitad del siglo XX.

También, aunque menos conocidos, llega el Apóstol en canción desde los códigos de los soneros. Es el caso de Arsenio Rodríguez en el tema  Adórenla como a Martí, en clara referencia a la tierra cubana.

En lo adelante el canto a José Martí es un punto de encuentro entre los cantautores cubanos y otros hacedores del pentagrama. La musicalización de la poesía martiana y otros textos llegó con la Nueva Trova de la guitarra de Pablo, Sara y Amaury. Teresita Fernández brindó sus acordes para el Ismaelillo.  Las sucesivas promociones de jóvenes trovadores además de musicalizar textos martianos, entregan temas donde Martí deviene sujeto lírico; en otros, la esencia de su pensamiento deviene motivo textual  y paratexto.

La m√ļsica coral y sinf√≥nica en Cuba cuenta con sendas composiciones, musicalizaciones y arreglos a la obra del universal cubano. ¬†

Post-vida: esto nos dice en sus palabras m√°gicas la m√ļsica

Pretexto me resultan las canciones que lo evocan.

¬ŅQu√© cantos tocaron la sensibilidad de Juli√°n? ¬ŅCu√°les acordes se replicaron en su tarareo? ¬ŅD√≥nde hallaron musical remanso sus angustias en tiempos de exilio? ¬†¬ŅQui√©nes fueron los m√ļsicos cubanos en cuyos acordes visualiz√≥ Mart√≠ la patria a la distancia de una nota? ¬ŅC√≥mo se trueca m√ļsica la prosa y la po√©tica martiana? ¬ŅQu√© paralelismos acontecen entre el romanticismo literario de Mart√≠ y los compositores del hom√≥nimo periodo musical?

¬ŅCu√°les sitios frecuent√≥ para asistir a las presentaciones de las que gustaba? ¬ŅQu√© compositores e int√©rpretes hoy considerados ‚Äúcl√°sicos‚ÄĚ conmovieron la pluma del cr√≠tico, poeta y periodista?

Estas y otras interrogantes quedan satisfechas a la lectura de Jos√© Mart√≠ y la m√ļsica, un volumen del Centro de Estudios Martianos (2014), cuya selecci√≥n, introducci√≥n y ensayo corresponde a la autor√≠a de Salvador Arias, en suma con textos complementarios que indagan en el criterio martiano ante hechos musicales.

Los autores en convite ofrecieron sus estudios y criterios en diversos momentos que van desde la tercera d√©cada de la Rep√ļblica, a una Cuba reciente y que, desde la diferencia de enfoques evidencia el inter√©s de los estudiosos por la obra martiana y en particular en relaci√≥n a la tem√°tica musical:

De Gonzalo de Quesada y Miranda se acude al ¬†t√≠tulo Mart√≠ y la m√ļsica, el que apareci√≥ en la revista Bohemia en 1935. Pasi√≥n de la m√ļsica en Mart√≠, es la conferencia que pronunciara Orlando Mart√≠nez en conmemoraci√≥n al centenario del natalicio martiano en La Habana, la que por su extensi√≥n solo se presenta para la oportunidad en fragmentos. Tambi√©n de 1953 es la publicaci√≥n de Alejo Carpentier en El Nacional, de Caracas, en la que el autor descubre al Mart√≠, estudiante de m√ļsica. De 1972 data uno de los m√°s bellos an√°lisis que guarda la relaci√≥n martiana con el arte sonoro, de la autor√≠a de Cintio Vitier es el t√≠tulo M√ļsica y raz√≥n. Este decenio, pero dos a√Īos despu√©s ve la publicaci√≥n en el Anuario Martiano, M√ļsica en el peri√≥dico Patria, por Zoila Lapique. ¬†En 1978 la revista moscovita Am√©rica Latina, public√≥ de M.A. Sap√≥nov el trabajo Jos√© Mart√≠ y la m√ļsica, la versi√≥n al espa√Īol para el Anuario del Centro de Estudios Martianos, 1981, corresponde a Eduardo Heras Le√≥n. La Gaceta de Cuba, dio luz en el no 3 de 1985 a Referencia martiana al jazz, de Armando Caballero. De las p√°ginas del peri√≥dico Granma fueron seleccionados los t√≠tulos Mart√≠ en la m√ļsica, cuya autor√≠a responde a Omar V√°zquez, 1985, y de Sonnia Moro, Mozart en Mart√≠, 1991. Concluye el volumen con Jos√© Mart√≠ y la √≥pera italiana, en la firma de Diana y Rodolfo Sarracino, ¬†tomado del Anuario del Centro de Estudios Martianos, 2001.

En s√≠ntesis, los principales aspectos que gu√≠an estos acercamientos al inter√©s martiano por la m√ļsica se refieren a la musicalidad inherente a la po√©tica y la prosa martiana en consonancia a ciertas caracter√≠sticas del Romanticismo literario y algunos paralelismos con el impresionismo pict√≥rico. Otros, versan acerca del periodismo y la cr√≠tica musical que ejerci√≥ Mart√≠ tras su asistencia a presentaciones musicales lo mismo de coterr√°neos en el exilio norteamericano, que en grandes Salas de Europa con el apogeo de la √≥pera. Varios autores coinciden en la significaci√≥n que cobraron las rese√Īas a las presentaciones de compatriotas cubanos en el exilio, no solo en tanto suceso art√≠stico sino como forma de acercamiento al suelo patrio. Algunas de estas p√°ginas se acercan al Mart√≠ cuyos o√≠dos se entregaron a las esencias musicales de los pueblos.

Lapique brinda un acucioso estudio acerca de la presencia de la tem√°tica sonora en emisiones del Patria. Aunque era un peri√≥dico fundamentalmente pol√≠tico, Mart√≠ no se sustrajo a escribir sobre otras cuestiones. Leg√≥ numerosas p√°ginas sobre artistas cubanos y extranjeros de su √©poca: Ruiz Espadero, White, D√≠az Albertini‚Ķ, y en especial, de aquellos comprometidos con la causa independentista como el tenor Emilio Agramonte y Pi√Īa, y Ana Otero, notable pianista puertorrique√Īa. Se trata de la primera publicaci√≥n que dio a conocer La bayamesa, himno patri√≥tico cubano, y la danza La borinque√Īa, por tradici√≥n, himno de los boricuas. Estos dos himnos son las √ļnicas piezas musicales que publican, acompa√Īadas de textos hist√≥ricos ¬†que exaltan el patriotismo y la unidad antillana de esos dos pueblos, entonces bajo el yugo espa√Īol.

Hermosas son las p√°ginas que coinciden en presentarnos a Jos√© Mart√≠ en su faceta como autor de un texto para canci√≥n. Su liderazgo pol√≠tico y el inter√©s por la m√ļsica cubana le llevaron a escribir la letra de El proscrito, que musicaliz√≥ el tabaquero emigrado Benito O‚ÄôHallorans. Lleg√≥ a conocerse entre los cubanos de la Florida como La canci√≥n del Delegado.

Omar V√°zquez recrea en la publicaci√≥n del Granma correspondiente al 28 de enero de 1985 el relato de c√≥mo 20 a√Īos antes, en la entonces popular Pe√Īa de Sirique, se le escuch√≥ por primera vez a Mar√≠a Granados, quien la interpret√≥ acompa√Īada por el guitarrista Rafael (Nen√©) Enrizo. ¬†

Mar√≠a¬† ‚ÄĒquien falleci√≥ en La Habana, el 30 de enero de 1971, a los 91 a√Īos de edad, pocas horas despu√©s de participar en varias actividades con motivo del aniversario 118¬†del natalicio del Maestro‚ÄĒ gustaba de contar la historia de El proscrito, que por primera vez se la cantara a Mart√≠ cuando apenas contaba 11 a√Īos de edad.

La canción se redimió  para la posteridad gracias al interés del investigador, compositor y apasionado martiano Hilario González. Hoy puede disfrutarse la grabación en las voces del dueto que a tal fin conformaran Eduardo Sosa y la maestra Digna Guerra.

En sus valoraciones, Arias toma como elemento importante los espacios de las presentaciones y divulgaci√≥n del hecho sonoro a finales de la decimon√≥nica centuria, sobre todo con escenario en el Nueva York entre 1881 y 1895. Sitios diversos cuyo centro seg√ļn la ocasi√≥n se ubica ¬†en un teatro, lo mismo que en salones de baile, fiestas populares, paradas militares, circos y parques. Asimismo, la existencia del piano en varios hogares defini√≥ momentos importantes al interior de las familias y en el intercambio de √©stas con amigos seg√ļn los intereses sociales. Es Nueva York una ciudad a la que las oleadas de inmigrantes aportan su folclor.

El siglo XIX,¬† con el triunfo del romanticismo, es escenario de intensas y nuevas relaciones entre la m√ļsica y la literatura. Para Arias Mart√≠ se siente atra√≠do por las deslumbrantes sonoridades. Los conocimientos musicales de Mart√≠ fueron, si no los de un profesional, si de un fervoroso oyente.

En este sentido, Sap√≥nov atribuye especial inter√©s a aquellos aspectos del sistema creador de Mart√≠ en los que se interpreta de manera original las influencias de la est√©tica rom√°ntica con su culto a la m√ļsica, y la aspiraci√≥n a sintetizar los elementos del arte musical con la literatura. En su prosa, plantea, el rom√°ntico descubre en el conjunto de ruidos del paisaje campesino, un leg√≠timo encanto en las leyes musicales.

Un ejemplo de lo anterior lo halla Vitier en tierra cubana, un mes justo antes de caer Martí en Dos Ríos:

La noche bella no deja dormir. Silba el grillo; el lagartijo quiquiquea, y su coro le responde (‚Ķ) entre los nidos estridentes, oigo la m√ļsica de la selva, compuesta y suave, como de fin√≠simos violines; la m√ļsica ondea, se enlaza y desata, abre el ala y se posa, titila y se eleva, siempre sutil y m√≠nima ‚Äďes la mir√≠ada del son fluido; ¬Ņqu√© alas rozan las hojas? ¬Ņqu√© viol√≠n diminuto, y oleadas de violines, sacan son, y alma, a las hojas? ¬Ņqu√© danza de almas de hojas?

Para Vitier, la m√ļsica en el poeta es ‚Äúsustancia de su propio estilo. Musical en alto grado, tanto como pict√≥rica, fue la palabra de Mart√≠‚ÄĚ. Lo describe como al ‚Äúirreprimible m√ļsico de la palabra‚ÄĚ, que apoyaba su prosa en octos√≠labos y endecas√≠labos.

Otro aspecto relevante para Arias y varias de las voces aupadas en el concierto martiano lo constituyen las cartas a Mar√≠a Mantilla. En este epistolario las alusiones a la m√ļsica aparecen en repetidas ocasiones, incit√°ndola a estudiar y tocar el piano. En carta escrita desde alta mar, el 2 de febrero de 1895, identifica a la m√ļsica como alta expresi√≥n del afecto, y define la de su preferencia: «A mi vuelta sabr√© si me has querido, por la m√ļsica √ļtil y fina que hayas aprendido para entonces: m√ļsica que exprese y sienta, no hueca y aparatosa: m√ļsica en que se vea el pueblo, o todo un hombre, y hombre nuevo y superior.»

A las atenciones por su formaci√≥n ¬†cultural y humana, la conduce por primera vez a la √≥pera cuando Mar√≠a era apenas una adolescente de 12 a√Īos. Representaban Carmen, del franc√©s Georges Bizet en la interpretaci√≥n de Enma Calv√©. Se afirma que era vasto el conocimiento que Jos√© Mart√≠ pose√≠a sobre el argumento y los pasajes musicales.

De estos afectos Gonzalo de Quesada extrae algunas conclusiones de las m√ļsicas que pudieron interesarle a Jos√© Mart√≠. ¬†

Entre las piezas que la ni√Īa Mantilla interpretara al piano y que a Mart√≠ proporcionaban tanto placer se citan Evening Star de la √≥pera Tannhauser de Wagner, una Gavotte, de Nebvin, la Rapsodia no.2 de Lizst, y la m√ļsica de la √≥pera Carmen, de Bizet.

Por testimonio de María Mantilla se conoce que a él le gustaba tararear El negro bueno, de Francisco Valdés  Ramírez.  Se presume debió atraerle que esa guaracha se cantó en el Teatro Villanueva de La Habana, el 22 de enero de 1869, hecho que trasciende hasta unos conocidos versos de Martí. Aquella célebre guaracha, cantada en todas partes con más o menos disimulada intención, era una especie de canto de guerra.

Seg√ļn lo que aportara Mar√≠a a Gonzalo de Quesada, a Mart√≠ le gustaban mucho las danzas y tambi√©n una pieza de Gonzalo N√ļ√Īez, La mariposa ¬†y Las campanillitas del cubano Pedro Fuentes.

El Delegado particip√≥ en veladas hogare√Īas de amigos en las que entre otras m√ļsicas se conoce se interpret√≥ al piano La borinque√Īa, danza t√≠pica de Puerto Rico, y la canci√≥n cubana La bayamesa. Alguien record√≥ tarareando, los versos iniciales de esa antigua canci√≥n del oriente de Cuba:

No recuerdas, gentil bayamesa,/ que t√ļ fuiste mi ¬†sol refulgente‚Ķ

Al encontrarse en los a√Īos de la emigraci√≥n con destacados m√ļsicos cubanos que se encontraban en el exilio, como Ignacio Cervantes, pianista y compositor y uno de los fundadores de la corriente rom√°ntica nacional de la m√ļsica cubana, y con el eminente violinista Jos√© White, escribi√≥ Mart√≠ varios art√≠culos en los que expone las ideas sobre el arte de sus coterr√°neos, sobre la naturaleza del arte musical y sobre la m√ļsica cl√°sica europea.

Nicol√°s Ruiz Espadero tambi√©n mereci√≥ la admiraci√≥n y el entusiasmo de Mart√≠. De √©l dijo que puso en m√ļsica el gemido del alma cubana, y a veces su majestad y su tormenta. En una cr√≥nica publicada en Patria, en mayo de 1892, Mart√≠ habla del famoso acto celebrado en los talleres de tabaco de Tampa, en el que tomaron parte Ignacio Cervantes y Rafael D√≠az Albertini

Muchos de los juicios expresados por Martí sobre compositores están vinculados con sus apreciaciones de intérpretes, incluidos numerosos cantantes de ópera italiana y francesa. Para Diana y Rodolfo Sarracino “la opera ítalo-francesa, escuchada por Martí tanto en La Habana como en Madrid y México, tuvo mucho peso en los inicios de su formación musical. Sobre los contactos del joven Julián con las funciones operísticas en La Habana por la década de los 60, los autores aducen la posibilidad la probabilidad de que las haya presenciado al impulso del preceptor Rafael María de Mendive.

Mart√≠ es testigo de c√≥mo las √≥peras de Wagner ¬†ganan terreno ¬†en la gran ciudad, incluso imponi√©ndose a las italianas o francesas. En consecuencia dedica el mayor n√ļmero de referencias a este compositor. Del concierto sinf√≥nico de fines de mayo de 1882 en Nueva York, encontramos la vivencia de un testigo presencial, particularmente ¬†cuando habla de la ejecuci√≥n de Los troyanos de Berlioz. Otros m√ļsicos, como Brahms aparecen en sus textos. ¬†

Descubre ‚Äúlas melod√≠as inefables‚ÄĚ de Chaikovsky. A la m√ļsica de Schubert le dedica una sutil definici√≥n y de Mozart los elogios. Un m√ļsico por quien parece haber sentido indudable empat√≠a fue el polaco Federico Chopin. ¬†Su ‚Äúm√ļsica v√≠vida‚ÄĚ, con ‚Äúmelod√≠as dolientes o r√°pidas polonesas‚ÄĚ, lo lleva a pensar ¬†que ‚Äúsolo ama y entiende a Chopin quien le conoce a la m√ļsica lo m√°s fino y misterioso del alma‚ÄĚ, esto fue quiz√°s lo √ļltimo que escribi√≥ p√ļblicamente sobre un asunto musical, el 26 de enero de 1895. La empat√≠a ¬†ten√≠a una ra√≠z extramusical, al ser el compositor polaco un ardiente defensor de la independencia de su patria.

Mientras convierto este libro en relecturas escucho las mismas m√ļsicas que el Ap√≥stol. Su fe de vida inunda los silencios. Cada una de estas p√°ginas da la posibilidad de conocerle un poco m√°s. En sus expresiones se ven identificados con la m√ļsica a los que aman y fundan, para conseguir ese ideal suyo de Cuba como ‚Äúfutura universalidad americana‚ÄĚ.


Destrabando la trova I

 Salud pá tus ojos, ashé pa tu herrumbre

que el sol brinde para todos su justa lumbre

 mucha fortuna y salud pido sobretodo en amores

que a golpe de labios tibios me nazcan flores.

(Nelson Valdés)

                                                                    

Para destrabar la trova no hay manuales. Esencia de la cultura musical cubana los trovadores legan la guitarra y la voz, el pensamiento en síntesis de las generaciones. Un país necesita de sus trotamundos, de esos que ensillan las ideas y con furia las cantan, otras veces, con dulzura desenfundan la verdad. Las ideas trascienden los límites y las molduras. Por eso el mundo y sus heridas resultan insuficientes para detenerles. No son estas las Romerías de siempre, nada lo es. El set puede ser tu casa, o la mía, el teléfono móvil, una Pc, o la TV. La trova se desentiende de obstáculos. Las guitarras levantan sus manos.

Tecnología mediante y ganas de sobra se obra el milagro. La cita está pactada casi a las tres. El anfitrión es Eduardo Sosa, trovador en cuyas cualidades musicales habita un hermoso ser humano, lo he dicho ya, vacilador, jocoso de espléndida carcajada, alguien para quien la trova es su casa.

Su quehacer como cantautor, intérprete y gestor de eventos lo lleva por disímiles contextos de la geografía nacional. Cuando indagué para lo que escribo, esa es mi ventana abierta, sobre las incidencias de esos trasiegos me respondió:  

«He aprendido much√≠simo porque tengo un espacio que se llama ‚ÄúDestrabando la Trova‚ÄĚ, es, seg√ļn por quienes llevan las encuestas, uno de los m√°s importantes hoy en las Romer√≠as. Suceden entrevistas a camisa quit√°, desde Pedro Luis Ferrer hasta Tony √Āvila, Buena Fe, Polito Ib√°√Īez, Willian Vivanco, Ra√ļl Torres. Abogo por el respeto que deben tener las nuevas tecnolog√≠as para con la posici√≥n de las personas. Este espacio ayuda a conocer m√°s a quienes hacen las canciones que yo respeto, quiero y admiro, a confrontar su pensamiento y conocer la persona detr√°s de las canciones.»

El espacio que comenz√≥ en la Casa de la Cultura holguinera con posterioridad se traslad√≥ al Club Siboney. Otras ediciones de manera excepcional, como el protagonizado por Buena Fe, aconteci√≥ en la Casa de la M√ļsica. ¬†Este es el quinto a√Īo, y acoge en la primera emisi√≥n al cienfueguero Nelson Vald√©s como invitado.

La po√©tica del joven juglar marca un punto de encuentro de la cancion√≠stica ¬†con eje al centro de la isla. Su hoja de trovas se habilita desde las entra√Īas mismas de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, presentaciones y premios organizados por el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, las ediciones de la Feria del libro en varias provincias cubanas, el Longina, las Romer√≠as de Mayo y otras celebraciones donde la guitarra y la voz se entrelazan. Varios fonogramas registran la autenticidad de canciones que se aferran a crecer justo Al sur de mi mochila.

En la opinión de Nelson, las romerías son parte de la célula cultural cubana y es imprescindible que se siga haciendo evento tan importante para la creación y el arte joven. El ambiente, el suceso cultural y el protagonismo de casi todas las manifestaciones del arte, es un lujo.

Sus ojos cantan en libertad, confiesa el trovador, las cuerdas van a donde la reina de los mares:

Si alguna vez t√ļ fuiste r√≠o, ll√©vame al mar/ si alguna vez tu amor fue m√≠o, Yemay√° venlo a buscar.

A la interrogante del anfitrión acerca de la relación de Nelson Valdés con la AHS y en particular con la organización del evento  Al sur de mi mochila, el agasajado aportó:

«Al sur de mi mochila es un evento que ha ido creciendo, lleva el t√≠tulo de una canci√≥n de nuestro emblem√°tico L√°zaro Garc√≠a, fundador del Movimiento de la Nueva Trova y uno de los hombres m√°s importantes dentro de la canci√≥n de autor cubana y cienfueguera. Es un evento que trata de hacer alianzas ¬†entre los j√≥venes cantautores y los consagrados. Hemos logrado que sus propuestas lleguen a la comunidad, por los diversos espacios donde se hacen los conciertos y descargas. Pasamos a compartir con la EGREM el centro cultural Julio A. Mella, y eso propici√≥ que el festival creciera. Han pasado por cantautores muy importantes, han salido de ese escenario j√≥venes para la canci√≥n de autor cubana. Es un evento que hoy es puntera dentro de la AHS en Cienfuegos. Es de los que mantienen viva la obra de much√≠simos amigos, como otros que ¬†hay a lo largo y ancho del pa√≠s.»

Y es que para salud de la trova en Cuba la parada en Cienfuegos es uno de los eslabones que hoy signan una especie de red de eventos trovadorescos en el país, en su mayoría con el protagonismo de la AHS.

Sal a caminar porque el tiempo se nos va casi siempre a indiscreta velocidad, es la segunda invitaci√≥n musical de la tarde. Quien ahora le escucha sentir√° la avidez por otras de sus canciones. Una palabra, santa caricia bastar√≠a para borrar todas tus desdichas. El v√≠nculo a√Īejo de los trovadores con el pante√≥n afrocubano aparece junto al eros, el deseo por la salud, el retorno de los amores y otras humanas causas:

Si el mar se te alarga junto a Yemayá moja tu camisa/ bastaría para borrar todas tus desdichas/ si yo te beso muchacha oye y te devuelvo la risa/ bastaría…/ abuelo no, abuelo no, la tarea difícil déjesela a Changó/ Santa Bárbara bendita/ la tarea difícil déjesela a Changó/ Santa Bárbara bendita …/ la tarea difícil déjesela a Changó siete rayos…

Eduardo Sosa reconoce en la obra del amigo una coherencia artística que contra los pronósticos de vivir a kilómetros de la capital, logra una presencia en los medios desde Cienfuegos. Un grupo de proyectos ocupan la creación de Valdés:

«Yo creo que la gente agradece el que hayamos homenajeado a Santiago. Y yo feliz porque pienso que homenajear a quien te ha dejado un legado y que ha sido importante en tu obra pues forma parte de lo m√≠nimo que podemos hacer. Tambi√©n hicimos un tema que se llama Querido viejo con los arreglos del maestro Emilio Vega que es un homenaje a L√°zaro Garc√≠a con la direcci√≥n de Omar Leyva; terminamos tambi√©n con la direcci√≥n de Omar un video dedicado a los doscientos a√Īos de la ciudad de Cienfuegos que estrenamos en el cumplea√Īos 201. Ha sido parte de este trabajo en conjunto. Muchos amigos han puesto su mano para apoyar las cosas que a veces se me ocurren y que creo pueden contribuir a aportar un grano de arena a lo que somos y a lo que pretendemos crecer como naci√≥n, como pa√≠s.»

Desde Graciano Gómez, Sindo Garay, María Teresa Vera, Miguel Matamoros y una amplia representación de trovadores de éstas y sucesivas generaciones le han cantado a la Virgen de la esperanza, mambisa, morena, Imagen Protectora.

Por estos anclajes en el repertorio de la canción cubana y por la trascendencia como símbolo de religiosidad y cultura cubanas, Nelson decidió destrabar la tarde con una canción con remedos vocal-instrumentales de conga que estará en su nuevo fonograma y que a su decir  tiene mucho que ver con tu identidad, las raíces, porque es una canción que le hice a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de todos los cubanos:

Madre no me lleves a la conga oriental/ mira que después yo no puedo parar/ qué no que yo no voy a mirar/mira que después yo no puedo parar/ piensas demorar mis ojos/ mira que ya se respira tu necesidad de bailar/ sin que nos toque luna, hoy nos compondrá la lluvia/ paso por reír atento cuando apareces madre/ (…)

Estribillo. Pero no me lleves a la conga oriental/ mira que después yo no puedo parar.

Un abrazo a Cuba abrió los caminos a las trovas de mayo en Romerías, a la trova toda, espíritu de la nación cubana.


Cartografía de mayo para gorriones reincidentes

(A:) Mis amigos, los pocos, los tantos/ marineros de mis travesías/

tan impuros y mortificados/ desertores de todas las filas.

Que prefieren vuelos de gaviotas/ mientras llegan los cl√°sicos

sue√Īos/ pecadores eternos, que cambiar√°n las cosas/

mis amigos serenos y faunos/ elegidos en tierras remotas.

(Mis Amigos, Willian Vivanco)

No s√© si se cumplieron los deseos, solo recuerdo que d√°bamos vueltas alrededor de la cruz. B√°rbara, ¬Ņqu√© hac√≠amos esa ma√Īana de escalar pelda√Īos? Casi pierdo los huesos en el empe√Īo. Aquellos italianos desfallec√≠an de sol. Ni siquiera recuerdo a qu√© vinieron, solo sus banderas y que eran lindos. David estremece la loma. ¬°Pop and roll, pop and roll! La muchachada salta en posesi√≥n.

Cuando empezamos en la Universidad teníamos el susto de la primera semana. Entonces la palabra se replicó: Romerías. Alguien nos habló de aquello en tono solemne, de la tradición cultural y de las prácticas pre-profesionales. Otros, la mayoría, esperaban la fecha lo mismo que bacanal.

Al reto de los cuerpos la lluvia por fin cant√≥. Las vidas se contorsionan. En Holgu√≠n hay sed y Codanza cita al conjuro. ¬ŅT√ļ crees en la casualidad? ¬°Habr√° sido tal vez performance de las aguas! Esa tarde regresamos sonrientes por la avenida.

Todo es deprisa, confuso… no sé si finalmente debo guiar al grupo de bolivianos o a la delegación de Pinar del Rio. Voy a donde otros pasos.

No lo ve√≠a desde aquel concierto de Postrova en la Sala Dolores. Reencontr√© a Eduardo Sosa guitarra en ristre en la Casona de Patrimonio, all√° por el Parque San Jos√©. Usurp√© sus canciones. Varios mayos desfilaron cuando en di√°logo que compartimos para este sitio confes√≥: ‚ÄúY entonces ah√≠ comenz√≥ el asunto con Postrova que desde que sali√≥ fue (gesto de avi√≥n), a la gente le encant√≥. Fue tremendo, muy bonito. Yo recuerdo que nosotros ten√≠amos cuatro temas montados nada m√°s cuando fuimos a las Romer√≠as de Mayo, y aquello fue apote√≥sico. Todo el mundo ped√≠a otra y otra y nosotros dec√≠amos que nos interesaba promocionar s√≥lo esos cuatro temas. Fue bien interesante y se produce el despegue a nivel nacional.‚ÄĚ

Esa tarde quedamos con Ilianita y Rafael de encontrarnos en la pizzer√≠a ‚ÄúLos √Ālamos‚ÄĚ. Nos hartamos de chistes. La sobremesa qued√≥ para el Calixto Garc√≠a. Los chicos holguineros y su furia por los patines me daban n√°useas.¬† El ‚ÄúYori, tenemos planes‚ÄĚ fue el mazazo. Cuando recobr√© el sentido ya ten√≠a en la bandeja de entrada fotos desde Ecuador.

Aquel mayo de 2011 fui a dormir a las pupilas de Miguel. Nos quedamos para el Memoria Nuestra. Yo trataba de confundirme entre las muchachas de Manuel Corona. √Čl, con sus barcos y la bah√≠a de Nicaro.

Ay qu√© voy a hacer si t√ļ te vas, chiquito m√≠o que a mis ojos le quit√≥ la oscuridad. A Iliana le encantaba el cubaneao flamenco de Reynier Mari√Īo. Rafa atraviesa en bicicleta la ciudad para alcanzarla. La noche taconea. Vamos a la Casa de Iberoam√©rica, al Mestre, los parques y a donde quiera que llevan los puentes a la Pen√≠nsula.

Llegar a Holgu√≠n es lo mismo que a m√≠. A√Īos m√°s tarde en el cuarto de hotel, con la maternidad desparram√°ndose recopilo pensamientos. Iliana, ¬Ņy qu√© hago ahora que la geograf√≠a internacional engull√≥ tanto buen amigo? Irina va en pasarela con sus ojos color Turqu√≠a. La recuerdo esbelta en los desfiles del Fondo de Bienes Culturales con la mirada hacia el mundo.

Mejor, comamos aceitunas. Todos las prefer√≠an sin hueso. √Čl y yo estamos a ras de piso, no alcanzamos para las gomas del Caligari. Tenemos vasos con n√©ctar de la noche y besos. Miriela coarta la voz, ‚ÄúUna de cal y otra de luna, un Deja v√ļ y el miedo alcanza al √°ngel‚ÄĚ. Dejamos los frascos en el fondo. Los pepillos gozan. El desfile es intenso. Quer√≠a darte un solo de mis canciones‚Ķ florero, flores, Azucenas, Girasoles. Willian, Telmarys y Francis juntos, hago selffie a la memoria. Los sonidos se revolucionan al teclado. No qued√≥ canci√≥n con etiqueta.

No lo pareces y aunque nadie me crea, la verdad que de vez en cuando te habita el rockero. La noche se extingue en nuestros zapatos. ¬ŅQui√©n nos entiende? El Parque de las Flores es un hervidero. Observo tu metamorfosis. Te pierdo entre el furor. Creo que en cualquier instante te convertir√°s en Metal. Sonr√≠o, hago trabajo etnogr√°fico. Prefiero la humedad del Bosque, los gusanitos del c√©sped entre sandalias y guitarras. Los muchachos comparten el humo y las canciones.

Este es un barrio de adoquines, nena/ aqu√≠ los negros rayan un tambor/ los caracoles te hablar√°n,/ la hierba es una ciencia/ la rumba baile de sal√≥n/ y en esa esquina universal/ se hace el cigarro y el amor. (‚Ķ) Yo soy de un barrio barroco/ que tiene tanto sabor/ y tan real, que a flor de piel/ lleva su madera, su folklor.‚ÄĚ

Santiago me alcanza, algo de sus tejas con su franc√©s pedigr√≠ mezclado con arrabal. Desde la hierba se pueden alcanzar las utop√≠as. No hay tiempo para escondrijos, ya casi es ma√Īana. En una noche triste te alegrar√°, la conga se te sube a la cabeza. La conga se nos sube y con ella nos vamos hacia los coches. ¬°Pop and roll, pop and roll! Nasiri canjea las monedas, una generaci√≥n lo acompa√Īa.

Nosotros partimos a donde Síntesis, primero en el parque Calixto, luego en el San José. Ele sacude las banderas, no distingo entre Carlos y el bajo. Los ancestros nos escoltan. Diana, Eme, la danza y la voz ahogan el tiempo. ¡Despierta!, no me lo puedo creer.

‚ÄúDebo salvar a mi perro de la llovizna/ Pronto vendr√°n los gorriones a restregarle ¬†n nubarr√≥n de migajas en el hocico/ tirar√°n con sa√Īa y alevos√≠a de sus instintos/ Ya chapotean las plumas en colonia mortuoria/ reparten los desperdicios de su ilusi√≥n/ les veo tramitar cuestiones de linaje/ papeleos de rutina/ Van a corretearlo/ los m√°s veloces se sit√ļan en la l√≠nea delantera/ en pocos minutos picotear√°n sus pasos/ sofocan su mirada/ sucumbe el cuerpo/ ¬°Ha sido un infarto!/ Sentenciar√° la amante del gorri√≥n en jefe/ La muerte toma por sorpresa a mi perro sin leg√≠tima defensa/ mas primeramente le har√°n beber la orina/ con que cada d√≠a bautizara el patio/ al fin y al cabo/ los gorriones tambi√©n son seres territoriales/ Hacen lo suyo, dirigen el vuelo donde un ladrido vecino/ En el acta de defunci√≥n reza:/ El pobre ha sido v√≠ctima de un resfriado/ Debo salvar a mi perro de la llovizna/ Antes de que los gorriones vengan a ponerle flores.‚ÄĚ

La Isla se reclama verso. El periplo de mayo de 2012 encuentra a la poeta que tal vez seré otro día. La Casa de Iberoamérica cobija a Poetas del Mundo, alquilo un pasaporte, soborno a la felicidad. Yuricel y Kiuder me abrazan.

(Reto aceptado): Me fui con Leydis a casa de otra conciudadana residente en Holgu√≠n. B√°rbara no consigui√≥ con qui√©n dejar a Cristopher, el ni√Īo de dos a√Īos. ¬ŅQu√© √°rbol sembraron despu√©s de izar la ilusi√≥n? Dormimos, o al menos se hizo el intento, tres santiagueras y un ni√Īo en la misma cama. A ratos crec√≠a el r√≠o o alguien atentaba contra la vida de la abuela. Eso dec√≠an los gritos que lanz√≥ la se√Īora toda la madrugada. Nunca como esa noche a√Īor√© que dieran las seis de la ma√Īana. Arreglamos la fuga. El maquillaje se transfigur√≥ mueca. No hubo tiempo para despedidas, B√°rbara desaparec√≠a entre su hijo y el vaho.


Primeros planos de las Romerías de Mayo 2020

Las Romerías de Mayo son para Holguín como un epíteto. La primavera bohemia y diversa del quehacer artístico en todas sus formas de expresión.
 
Este a√Īo, cuando corresponde celebrar las Romer√≠as de Mayo 2020, la humanidad toda afronta una pandemia insoslayable. Pero el arte busca subterfugios y se muestra en otros escenarios, por eso Holgu√≠n no recibir√° en sus plazas y avenidas a los romeros, pero toda Cuba vivir√° las Romer√≠as desde su casa, a trav√©s de las pantallas de televisi√≥n, m√≥viles y computadoras, desde los diferentes medios de comunicaci√≥n y como nunca, la Ciudad de los Parques irradiar√° al resto de la isla la magia, que en cada mayo posee a la urbe.
Desde hoy la parrilla de la televisi√≥n nacional transmitir√° espacios que habitualmente se desarrollan en instalaciones de la cultura holguinera. As√≠, en lugar del Bosque de los H√©roes, el acostumbrado concierto pre-romer√≠as podremos verlo por Cubavisi√≥n a las 9: 45 de la noche, y como en tantas madrugadas memorables, escucharemos a David Blanco, Buena Fe y Polito Ib√°√Īez.
El domingo 3 como marca la tradición, el hacha petaloide será llevada al Cerro Bayado, no en tumultuoso ascenso por obvios motivos, pero desde la Loma de la Cruz, Lilién Aguilera, Miembro de la Dirección Nacional y Presidenta de la AHS en Holguín realizará la acostumbrada alocución con que se inaugura, anualmente, este festival. Y de ello seremos testigos, a través del canal de la familia cubana.
Durante estas jornadas, el programa Mediod√≠a en TV recibir√° pases con momentos de Quiero una canci√≥n, espacio dedicado a la trova en cada Romer√≠a, que estar√° presentando a m√ļsicos del g√©nero como Manuel Leandro S√°nchez, Fernando Cabrejas y Raulito Prieto.
Igualmente, cada tarde a partir del lunes a las 4:30, por el canal Clave se transmitir√°n conciertos de Darkness Fall, Daya y su orquesta de Boyeros, Rodrigo Garc√≠a y Ceda el paso, y el D√ļo Iris. Estas presentaciones ser√°n replicadas por decenas de p√°ginas de Facebook.
Eduardo Sosa estar√° Destrabando la Trova, en Cubavisi√≥n, a las 2: 45 de la tarde los d√≠as 5, 6 y 7, con invitados como Nelson Vald√©s, de Cienfuegos, Santa Massiel Rueda, de Ciego de √Āvila, y el holguinero Manuel Leandro S√°nchez.
Otros conciertos llegar√°n en las noches de Cubavisi√≥n, y tendr√°n como protagonistas a la Orquesta Sinf√≥nica, Annie Garc√©s, Adri√°n Beraza√≠n, Rochy Ameneiro y Rodrigo Garc√≠a. Mientras que la clausura, en la noche del d√≠a 7 estar√° a cargo de Christopher Simpson, D¬īCuba, Negron¬īs, Zeus y David Blanco.
De Nuestra Am√©rica, espacio cinematogr√°fico habitual, estrenar√° el documental ‚ÄúRomer√≠as, la pel√≠cula‚ÄĚ, un recorrido por los a√Īos del Festival Mundial de Juventudes Art√≠sticas, que con la Oda a la Alegr√≠a como himno ha insuflado a la ciudad de Holgu√≠n una vitalidad creadora ya imprescindible para sus calles y su gente.

Cuando el río suena piedras no siempre trae

Cuando el tiempo haga de las suyas, los registros históricos anotarán que la edición del Festival de la Trova Pepe Sánchez, correspondiente al 2020, aconteció del 18 al 22 de marzo.

Sin embargo, me atrevo a asegurar que su celebraci√≥n primera acaeci√≥ en horas de la ma√Īana el pasado 28 de febrero. Cuando finalizaban los ensayos previos a la gala por el aniversario 60 del Conservatorio Esteban Salas, y el plantel era todo jolgorio al calor de los acordes de la Orquesta Sinf√≥nica Juvenil y sus invitados, desembarcaron en el Sal√≥n Principal ciertos personajes.

Este a√Īo, entre otras dedicatorias, el ‚ÄúPepe S√°nchez‚ÄĚ rendir√° tributo a la obra del juglar santiaguero Alejandro Almenares, quien en compa√Ī√≠a de troveros como Gabino Jardines, Coralito y el vocalista Tony Rond√≥n, desde hace algunas semanas desarrollan talleres trovadorescos en la instituci√≥n de la ense√Īanza art√≠stica. Pues el referido viernes tuvo la particularidad de que a los creadores mencionados se unieran el trovador Eduardo Sosa y el viceministro de cultura Abel Acosta.¬†

El primero con la jovialidad que le es inherente declar√≥ que se presentaba en calidad de aprendiz de los maestros santiagueros que prestigiaban el espacio, y tambi√©n de los propios estudiantes a partir de la formaci√≥n acad√©mica a la que tienen acceso. En tanto Acosta, desde su anterior experiencia como presidente del Instituto Cubano de la M√ļsica mantiene un estrecho v√≠nculo con la ense√Īanza art√≠stica, y de modo especial con el ‚ÄúEsteban Salas‚ÄĚ. Los que son cercanos a la cultura desde lo institucional conocen la obsesi√≥n de Abel por el entorno musical cubano.

estudiantes de guitarra en taller junto a Eduardo Sosa, Abel Acosta y profesora Mireya Hern√°ndez/ foto Yorisel andino

Que la trova trascienda los l√≠mites que imponen los festivales y otros calendarios es el empe√Īo de Eduardo Sosa y otros hacedores por estas tierras. No siempre se logra, ya sabemos que las festividades obedecen m√°s bien a sets que con mayor o menor alcance de una a otra edici√≥n, tras su conclusi√≥n, como el eco diluyen sus efectos. La Casa de la Trova ha de ser la catedral de esta sapiencia musical de origen popular lo mismo para entendidos, estudiantes que amantes de dicha musicalidad. ¬ŅD√≥nde podr√≠an aprender mejor materia los educandos de m√ļsica que entre sus salones y sus protagonistas? No hay que aguardar porque llegue alg√ļn ‚Äúdescubridor‚ÄĚ para reconocernos en esas joyas cotidianas que habitan la gran Casa y nuestras calles. Por eso ning√ļn escenario tan propicio como el Conservatorio para trazar caminos de doble v√≠a entre lo popular y la academia o a la inversa.

Fue una clase magistral, es cierto, eso s√≠, desde el lenguaje jocoso de los trovasoneros que en su modestia atesoran una fonoteca errante. Y no lo digo porque por ejemplo Almenares y Coralito atesoren tantas canciones como a√Īos y el tiempo de vida fuera patente de corso. Lo digo porque ellos y otros muchos son historia viva de la m√ļsica cubana sin hip√©rboles que valgan.

Eduardo es el sobrino consentido de todos los viejucos, y primo hermano de los más jóvenes como el trovador y sonero vocalista Tony Rondón. Mutuamente se enorgullecen y se reconocen los unos en los otros. Sosa aprovecha el momento para incluir el relato de cómo se inició en las andanzas trovadorescas cuando siendo apenas un muchacho estudiante de la Vocacional se escapaba a la Casona de Heredia para nutrirse en la savia. En lo personal admiro la forma en que el trovador ha creado alianzas profundas entre su hacer y la historia musical. Creo que ya lo dije en otro momento; el creador se alió al maestro Lino Betancourt y supo hallar en sus conocimientos buena cobija. Por eso Eduardo, asistido por su formación pedagógica, a pocos segundos de su presencia tiene al estudiantado, el claustro y artistas concurrentes sumergidos en un capítulo de la Historia de Cuba.

Eduardo Sosa, Abel Acosta y M√ļsicos Santiagueros en Conservatorio/ foto Yorisel andino

Toman la escena Francisco del Castillo, Carlos Manuel de C√©spedes, Jos√© Fornaris en la noche del 27 de marzo de 1851 cuando dedican a Luz V√°zquez la canci√≥n La bayamesa. La lecci√≥n remite al contexto sociohist√≥rico con matices de an√©cdota y una comunicaci√≥n cercana a los j√≥venes, quienes en m√°s de una ocasi√≥n acompa√Īaron el proceso de aprendizaje con sonrisas y ovaciones. Adriana del Castillo, portadora de la bandera cubana en las tropas de C√©spedes, emergi√≥ tambi√©n en el coloquio. De inmediato la voz y guitarra sellaron la p√°gina en la evocaci√≥n cantor.

Entre corales emergi√≥ un cl√°sico de la trova cubana, Perla Marina. Muchos m√ļsicos en Cuba incluyen la pieza en su repertorio, mas la particularidad propuesta por Sosa es que Alejandro Almenares la interpreta a la usanza musical de Sindo Garay, pues siendo muy joven tuvo la oportunidad de conocer al decano trovador. El disc√≠pulo se vale de la ocasi√≥n para explicar la estructura m√ļsico-po√©tica de las primeras piezas trovadorescas. Alumno y maestro exponen cuestiones t√©cnicas inherentes a la armon√≠a de este cancionero y el rol de la primera y segunda voz, as√≠ como sus particularidades en int√©rpretes de la regi√≥n oriental.

Por su parte Tony Rond√≥n dialog√≥ en torno a las din√°micas que se generaban alrededor de las denominadas descargas y lo trajo a contexto. Ilustr√≥ una modalidad casi en desuso, la confluencia de dos duetos de voces y guitarras en la misma interpretaci√≥n. As√≠ se unieron en Caj√≥n de muerto, otro referente de la trova primera santiaguera, los d√ļos compuestos por Coralito y Almenares y el propio Tony junto a Gabino. Este momento en particular ofreci√≥ toda una lecci√≥n de campo de la historia de la m√ļsica. En el caso espec√≠fico de Rond√≥n es uno de esos vocalistas que bien encarna la simbiosis del sonero-trovador tan usual en Santiago de Cuba como n√ļcleo geocultural. Esas distinciones fueron comprobables en la interpretaci√≥n realizada al tema A una coqueta, de la firma de Manuel Corona.

Eduardo Sosa, Abel Acosta junto a estudiantes de guitarra y tres y profesores de la ense√Īanza art√≠stica/ foto Yorisel andino

El autor de Reto√Īo del monte y muchas hermosas canciones convers√≥ acerca de la necesidad de despojar lo trovadoresco del encasillamiento como banda de momentos l√ļgubres y conmemoraciones luctuosas. Si bien la trova cubana protagoniza desde nuestras gestas de independencia hasta la construcci√≥n del presente cubano, integra un amplio diapas√≥n tem√°tico. M√°s que un g√©nero, para Eduardo el trovar brinda la posibilidad de asumir una actitud y una forma de entender la Canci√≥n desde diferenciados postulados est√©ticos que reclaman de cantautores, int√©rpretes y receptores un caudal de informaci√≥n. Es la trova entonces un espacio de oposici√≥n al facilismo discursivo que proponen otras espacies sonoras. Significa el decir trovadoresco una gama de oportunidades para el regocijo espiritual.

Compay confieso que a m√≠ la trova no me gusta, a m√≠ la trova me encanta. Raz√≥n por la que, lo mismo que aprendiz en el taller, aprovech√© cada una de las ense√Īanzas. Esta secci√≥n matutina concluy√≥ con la descarga a son de trovadores y sinf√≥nica juvenil de una pieza emblem√°tica del repertorio Sosiano, A m√≠ me gusta, Compay. An√©cdota mediante, de paso nos enteramos cu√°les fueron las vivencias profesionales en √°mbitos internacionales que propiciaron los motivos para la creaci√≥n.

Minutos despu√©s Abel Acosta protagoniz√≥ el taller impartido a estudiantes de guitarra y Tres de los niveles elemental y medio de la ense√Īanza musical.¬† Entonces el m√ļsico que le habita dio golpe de guitarra. Acosta escuch√≥ el desempe√Īo de cada uno de los j√≥venes instrumentistas en formaci√≥n. Elogi√≥ a quienes alcanzan ya un alto nivel t√©cnico-interpretativo y realiz√≥ sugerencias en aquellos aspectos necesarios. Cuando la pasi√≥n le desbord√≥ √©l mismo empu√Ī√≥ ambos instrumentos con el fin de ilustrar las exhortaciones. Importantes autores del repertorio para guitarra cl√°sica latinoamericana ocuparon esta secci√≥n. Y entre los aspectos m√°s interesantes vale resaltar el c√≥mo a trav√©s de elementos hist√≥ricos conceptuales se comprende los modos en que se difuminan los √°mbitos acad√©mico y popular y m√°s bien cada uno incide en el otro.

estudiantes de Tres del Nivel Elemental/ foto Yorisel andino

En lo particular debo expresar mi deseo de que en un futuro cercano fructifique en Santiago de Cuba la creaci√≥n del nivel medio para la ense√Īanza del Tres. En la actualidad los egresados del nivel elemental deben continuar sus estudios en las ciudades de Guant√°namo o Las Tunas. Con el cari√Īo y respeto que ambas urbes merecen por su desarrollo art√≠stico-cultural, creo que con el Tres los santiagueros tenemos esa asignatura pendiente. Hace poco dediqu√© mis teclas al monumento al Tresero y me resisto a conformarme con la idea del herrero y su domicilio. La Escuela Vocacional de Arte cuenta con el nivel elemental de este instrumento vital en nuestras trovas y sones. En estos momentos el m√ļsico Radam√©s Gonz√°lez funge como profesor de dicha esfera, a la par que se recibe asesor√≠a de personal especializado procedente de Las Tunas, lo cual habla de una importante gesti√≥n. Aun as√≠, el Tres clama por su continuidad en la formaci√≥n de profesionales en el territorio.

Llegado a este punto creo que lo medular no reside en si una celebraci√≥n comienza tal o m√°s cual d√≠a. Lo valeroso ser√° que cada jornada, por cotidiana que parezca, se revierta en 24 horas de aprendizaje. Ojal√° y la buena m√ļsica toda sea una celebraci√≥n constante de nuestras esencias cubanas. Por lo pronto les aseguro que los del ‚ÄúEsteban Salas‚ÄĚ llevan altas cuotas en ello.


Un Trov√°ndote de homenajes

El Trov√°ndote 2020 pas√≥ lleno de presentaciones musicales con artistas de punter√≠a a la vanguardia. Artistas alternativos que demostraron tener un p√ļblico en Ciego de √Āvila, seguidor de las artes en sus expresiones m√°s tradicionales como en otras totalmente alternas. Menos visibles, pero constantes, se presenciaron durante la jornada otros pintorescos elementos que han contribuido al festival: momentos honor√≠ficos, conversatorios y artes visuales.

Conversatorio: Cantoras Ella y Yo. Mujeres cantoras. Dirigido por Heidi Igualada, fue un destello te√≥rico de lo que acontece en su jornada anual celebrada en La Habana con la invitaci√≥n a Cecilia Concha, cantautora chilena, primera invitada internacional exclusiva del Trov√°ndote, anteriormente invitada de Ella y Yo. Un desglose de objetivos, aconteceres y producci√≥n que se vio argumentado la noche del s√°bado en el patio de la UNEAC en el homenaje a Mar√≠a Teresa Vera, con las interpretaciones de Motivos Personales, Yeni Turi√Īo, Marta Campos, Cecilia Concha y la misma Heidi Igualada, entre las que sobresale ¬ęPara que te recuerdes de mi¬Ľ en versi√≥n de Mar√≠a Teresa Vera.

Heidi Igualada Ella y Yo, invita a Cecilia Concha/ Fotos: Celia Molina S√°nchez

Entre honores y distinciones fueron galardonados Eduardo Sosa por el Centro Nicol√°s Guillen de Mor√≥n, con el reconocimiento ¬ęCuerda Rota¬Ľ. A la obra de los 25 a√Īos de trabajo en la Jornada Nacional de J√≥venes Trovadores se le obsequi√≥ a Yoanni Soriano, productora del festival, una pieza artesanal de plata de confecci√≥n Pauyet y DeDos. De otra forma, con una presentaci√≥n oficial, fue aplaudida, en p√ļblico, la presencia de cinco representantes que han ostentado el puesto de presidente en la filial AHS provincial.

cantata a maría teresa vera/ Fotos: Celia Molina Sánchez

El audiovisual fue materia de exposici√≥n con el work in progress ¬ęTrovadores¬Ľ de producci√≥n conjunta de ¬ęMi nombre es Anlly Sardi√Īas, cineasta a pepe¬Ľ (C√°maras, en H2O, de Leonardo P√©rez) y Jorgito Kamankola. Un trabajo independiente de dos horas realizado durante la gira autofinanciada, en 2019, del int√©rprete alternativo antes mencionado. El documental recoge lo m√°s profundo de la trova provincia a provincia, seg√ļn expresa Sardi√Īas, y el producto est√° destinado a un p√ļblico cin√©filo, con corte m√°s de autor y poco comercial, como lo son quienes se exponen en √©l.

Eric Mario, esquina inferior derecha, ejerciendo profesión/ Fotos: Celia Molina Sánchez

Sardi√Īaz: ¬ęYo hice una peque√Īa investigaci√≥n, porque estoy viviendo fuera de Cuba y cuando est√°s lejos empiezas a apreciar cosas que antes no notabas. Y me di cuenta que la trova forma parte fundamental de nuestra cultura, de hecho, la trova llega a Cuba antes de las religiones africanas, los trovadores llegaron en las tres calaveras de Crist√≥bal Col√≥n, y no resulta nada raro que tambi√©n haya estado vinculada al proceso independentista cubano.

¬ęLa idea surge de Jorgito, quien quer√≠a filmar toda una serie de conciertos por todas las AHS de la isla donde se le permitiera cantar. Ah√≠ fue donde se me ocurri√≥ algo m√°s grande y le dije ¬ęCompadre, ser√≠a bueno no solo t√ļ, sino todos aquellos que permanecen ocultos en su terru√Īo¬Ľ, me dijo, y fueron 17 d√≠as intentando intervenir a aquellos que no pertenecen a la palestra comercial y p√ļblica¬Ľ. De Ciego de √Āvila aparecer√°n en el producto final Santa Massiel, joven mujer, y H√©ctor Luis De Posada.

¬ęMientras m√°s avanzamos, nos dimos cuenta que tambi√©n quer√≠amos hacer un fonograma con todos estos cantautores, material ya en producci√≥n, y mientras seguimos, pues lo √ļnico que faltaba era un cancionero, todav√≠a no sabemos qui√©n lo va a hacer, pero va¬Ľ. Con el objetivo final de distribuir el producto como un regalo en todas las sedes de la asociaci√≥n en el pa√≠s. ¬ęLo hemos mantenido totalmente independiente, mientras podamos, queremos que el proceso creativo tenga la menor intervenci√≥n externa posible.¬Ľ

Artes visuales corrió por la mano de Eric Mario Hernández Figueredo, expositor fotográfico y artista de la imagen, asociado de la AHS de Cienfuegos, alguien que, de seguro notaron quienes presenciaron el evento, de un lado a otro con su cámara o colocando GoPros como campo minado. Su quehacer se centra en la compilación de fotografías de trovadores en la escena, como Rolo Rivera.

Invitados del Trov√°ndote 2020/ Fotos: Celia Molina S√°nchez

En la XV edici√≥n de Trov√°ndote fue invitado con el objetivo de realizar para la sede avile√Īa un archivo fotogr√°fico y audiovisual, contribuyendo a la realizaci√≥n del pr√≥ximo documental a realizar por el organizador y realizador audiovisual Jorge Luis Neyra con presupuesto de la beca de creaci√≥n El Reino de este Mundo. Tambi√©n tendr√° lugar el trabajo fotogr√°fico en una exposici√≥n que planificar√° el artista en su provincia natal.


Trovadictos a trovarse (+ audio y video)

Otro festival de honores a lo end√©mico se avecina. A tan solo un mes de distancia, ya se puede enorgullecer la m√ļsica de ser protagonista, desde una de sus facetas m√°s tradicionales, en el pr√≥ximo Encuentro Nacional de J√≥venes Trovadores,¬†Trov√°ndote 2020. Con fechas previstas para su acontecer, desde el 11 hasta el 15 de marzo, en la ciudad de Ciego de √Āvila se celebrar√° esta su edici√≥n n√ļmero XV con eslogan Por la paz y solidaridad de los pueblos.

conferencia de prensa sobre trov√°ndote 2020/ tomada del perfil de facebook de AHS ciego de √°vila

Trov√°ndote tuvo sus inicios como una pe√Īa de trova en el a√Īo 2005. En ese entonces por iniciativa de Jorge Luis Neyra, los trovadores Yoan Zamora y H√©ctor Luis de Posada y el m√ļsico avile√Īo Javier Jorge Saavedra.

‚ÄúRealizado como una satisfacci√≥n personal, ante la carencia de este tipo de espacios en la localidad, en el patio del Museo de Artes Decorativas. Para su primer aniversario cont√≥ con la participaci√≥n de trovadores invitados de otras provincias y con la aceptaci√≥n y pluralizaci√≥n de la audiencia; se consolid√≥ como un evento anual en el seno de la AHS‚ÄĚ, seg√ļn mencion√≥ al Portal del Arte Joven Cubano Jorge Luis Neyra, uno de sus principales organizadores junto a Zamora.

 

 

‚ÄúComo habitual sede del encuentro reclama protagonismo el patio de la UNEAC en Ciego de √Āvila. Y para esta XV edici√≥n, el evento pretende habituar adem√°s espacios como el Caf√© Barquito¬†de la AHS y la Sala Abdala‚ÄĚ, sede del Polichinela avile√Īo. Como ya pudo verse en anteriores ocasiones ‚Äúla planificaci√≥n de espacios colaterales se har√° vigente, con intenciones de proyectarse en la comunidad universitaria y en diversos centros de inter√©s social‚ÄĚ, coment√≥ el trovador.

 

Rolo Rivera en concierto/ Fotos: Celia Molina S√°nchez

 

Con un amplio recorrido, Trov√°ndote ha sido pasarela de la obra de nuevos artistas y otros que no lo son tanto, por ejemplo: los reto√Īos Rolo Rivera, Ram√≥n David, Jorge Barret (Yoyi) y el avile√Īo C√©sar Brown; as√≠ como de aquellos con una carrera s√≥lida: Ray Fern√°ndez, Tony √Āvila y Eduardo Sosa, entre otros.

 

 

Su coordinador expone: ‚ÄúWilliam Vivanco ser√° el encargado de elevar el puntal en la apertura de este a√Īo. Enriquecer√°n el elenco artistas de gustado estilo como Jorgito Kamankola, Roly Berr√≠o, Alain Garrido, Nelson Vald√©s, Ariel Barreiros, Freddy Laffita y la posibilidad del nominado al Grammy Latino, por su √°lbum Pa‚Äô lante el mambo, Diego Guti√©rrez‚ÄĚ.

póster de trovándote 2020

Por primera vez, el evento pretende recibir a cantautores extranjeros exclusivamente invitados para el mismo.¬† ‚ÄúEl paname√Īo Carlos Vallarino y la cantautora folcl√≥rica chilena, Cecilia Concha, representar√°n, entre otros, a la Am√©rica Latina‚ÄĚ. Como la nombra Ren√© Juan P√©rez Joglar (Residente Calle 13), ‚Äúun pueblo sin piernas pero que camina‚ÄĚ.

‚ÄúEl acontecer se conformar√° de invariables espacios diarios, con los m√°s tempranos conversatorios fundamentados en la conmemoraci√≥n de los 15 a√Īos de Trov√°ndote; una investigaci√≥n sobre la historia de la mujer cantora realizada por Heidi Igualada, y la conferencia que propone Carlos Vallarino, de ‚Äúuna manera para situar la canci√≥n de autor en la World Wide Web‚ÄĚ. Siempre a las 2:00 P.M. seguidos por √≠ntimos conciertos ac√ļsticos en el Caf√© de la Asociaci√≥n.

‚ÄúSe emplear√°n la Sala Abdala, de la Asociaci√≥n, y el patio de la UNEAC a las 4:00 P.M. y 5:00 P.M., y 10:00 P.M., respectivamente, para la realizaci√≥n de descargas y conciertos, siendo ejemplo, el homenaje a Mar√≠a Teresa Vera, por el aniversario 125 de su natalicio, para reconocer la obra de la mujer cantora. Protagonizar√°n, entre otras, Marta Campos y Heidi Igualada, a quienes se sumar√°n la joven villaclare√Īa Yeni Turi√Īo y Cecilia Concha.

El domingo ser√° la excepci√≥n ‚Äďfin de la cita‚Äď ‚Äúque tendr√° un anticipo de los horarios, cuesti√≥n de una hora, para la realizaci√≥n del concierto de cierre, alrededor de la esfinge de Mart√≠ en el parque de mismo nombre, parafraseando al Ap√≥stol, ‚Äúsoy la canci√≥n, soy el verso‚ÄĚ.

Concierto ac√ļstico en el Caf√© Barquito de la Asociaci√≥n/ Fotos: Celia Molina S√°nchez

conferencia de prensa sobre trov√°ndote 2020/ tomada del perfil de facebook de AHS ciego de √°vila

conferencia de prensa sobre trov√°ndote 2020/ tomada del perfil de facebook de AHS ciego de √°vila

conferencia de prensa sobre trov√°ndote 2020/ tomada del perfil de facebook de AHS ciego de √°vila

conferencia de prensa sobre trov√°ndote 2020/ tomada del perfil de facebook de AHS ciego de √°vila


«Lo que escribo‚Ķ esa es mi ventana abierta»

Yo ten√≠a unos 14 a√Īos cuando qued√© subyugada ante una postmoderna versi√≥n del Son de la Loma. Era una noche de 1998 en la Sala de Conciertos Dolores, y a teatro lleno el d√ļo Postrova presentaba una particular manera de trovar.

En mis a√Īos por Holgu√≠n y en d√≠as de Romer√≠as tuve acceso como p√ļblico a la obra de Eduardo Sosa en su carrera individual. Marzo nos hace coincidir desde hace casi 10 ediciones ya en d√≠as del ‚ÄúPepe S√°nchez‚ÄĚ.

Sosa, además de sus reconocidas cualidades musicales es un gran ser humano, vacilador, jocoso, con una carcajada espléndida, alguien que a la vez suele tomar el trabajo muy en serio. Por eso, aunque concordamos con cierta asiduidad en geografía santiaguera tuvimos que postergar esta conversación.

¬†Un torrencial aguacero de agosto de 2018 intent√≥ sabotear el pacto, pero le sostuve la mirada a la lluvia y por fin pude llegar al lobby del hotel Las Am√©ricas. Timbr√© al nag√ľito y en breve me recibi√≥. Lo primero que hizo fue invitarme a degustar algunas de las canciones de su producci√≥n discogr√°fica All√° voy en compa√Ī√≠a de un caf√©.

Guardé este diálogo concebido para otro proyecto, con el egoísmo con que las abuelas atesoraban ciertos avituallamientos familiares. Pero las canciones de Eduardo son algunas de mis canciones de cabecera, por eso hoy les comparto la lluvia.

Sosa junto a Teresa Melo y Lino Betancourt. Evento Teórico del Festival Pepe Sánchez. Foto: Archivo de la autora.

Hay un arraigo en muchas de tus canciones de tu entorno vivencial de origen. Cuéntame de esas influencias al momento de componer.

Yo creo que uno siempre va a tener influencias del entorno en que viva, a partir de lo cual se plasme en todo lo que escriba, ya sea un novelista, poeta, un trovador, yo creo que el entorno siempre marca y, en mi caso, viv√≠ unos a√Īos de infancia tan felices que siempre salen de alguna manera.

Por otra parte estaba mi abuela, que era qu√© se yo, la buj√≠a, la persona que m√°s me animaba y manten√≠a siempre en contacto con la m√ļsica porque a ella le gustaba mucho cantar, escuchar mucha radio, y o√≠a los programas musicales.

Y uno lleva esa marca, yo ni siquiera me lo propongo, de buenas a primera hay un tema que quiero desarrollar e inevitablemente ese tema transita por mis vivencias personales y por el entorno rural en el que me desarrollé, a lo mejor es una frase, a lo mejor es una imagen, a lo mejor es la misma musicalidad. Claro, es algo que sale sin que sea un propósito. Me alegro mucho de que sea así porque realmente en mi vida cotidiana soy muy dado a conservar y a querer y a refugiarme también en todas esas vivencias rurales que tuve en mi infancia y en las cosas que viví ese tiempo allí.

He leído en otras entrevistas que no había antecedentes musicales en tu familia pero como mencionas, tu abuela era muy musical y también tu abuelo rasgaba el tres.

S√≠, eso me lo contaron. Yo no lo recuerdo, era muy peque√Īo. Mi abuelo muri√≥ cuando yo ten√≠a cuatro o cinco a√Īos, pero s√≠, dicen que mi abuelo agarraba el tres y lo hac√≠a sonar, le sacaba alguna que otra m√ļsica. Mi abuela cantaba todos los d√≠as y se sab√≠a muchas canciones de la trova.

De hecho, hab√≠a una historia bien bonita sobre su juventud en que alguien de una compa√Ī√≠a que estaba por aqu√≠ quiso contratarla para que cantara en alg√ļn sitio y, por supuesto, mi bisabuela se neg√≥ con la excusa de que eso no era vida para una muchacha decente, ese tipo de prejuicios que exist√≠a y sobre todo en zonas rurales.

Luego ya mayor desgraciadamente por causas de enfermedad tuvieron que extirparle el tabique, y era incre√≠ble c√≥mo con la voz da√Īada era muy afinadita, ten√≠a un timbre de voz muy limpio, muy bonito, la verdad que s√≠, bueno, al menos as√≠ lo recuerdo yo. (risas)

La abuela de ‚ÄúMa√Īanita de Monta√Īa‚Ä̂Ķ Hay mucho de nostalgia hacia el entorno familiar en esta canci√≥n.

Esa es una canci√≥n que escrib√≠ cuando estaba viviendo en la casa de visita del Instituto Cubano de la M√ļsica, eso est√° en 5ta Avenida y 90, es una zona totalmente citadina. Estamos hablando posiblemente de la arteria cubana m√°s renombrada, m√°s ‚Äúfashion‚ÄĚ, por llamarla como dicen ahora los muchachos, pero realmente me hac√≠a falta eso que yo viv√≠a en las ma√Īanas.

Era muy diferente despertar en 5taAavenida con el olor a gasolina, asfalto, los neum√°ticos quemados, el transitar de los carros y yo como de buenas a primera sent√≠ la nostalgia por aquellas ma√Īanitas, con sus despertares mucho m√°s apacibles, con el canto de las aves o mi abuela que a veces me llevaba un poquito de caf√© a la cama para que me fuera despertando.

En fin, comencé a tejer la historia por ahí y cuando salieron los primeros versos me di cuenta que era un camino adecuado como para rendirle un poquito de tributo a mi abuela…  (se hace un silencio lleno de carga sentimental, un chasquido indica seguir al próximo tópico).

Eduardo junto a Víctor Casaus. Festival Pepe Sánchez, Sala Dolores. Foto: Archivo de la autora.

¬ŅY cu√°ndo comienza tu relaci√≥n con la trova como oyente y tus primeras interpretaciones?

Mi abuela lo que m√°s cantaba eran canciones de la trova. De hecho, las dos primeras canciones que yo aprend√≠ completicas fueron Veinte a√Īos y Obsesi√≥n, y me las ense√Ī√≥ ella. Cantaba muchas de esas canciones, y yo las escuchaba, no es que fuera lo que m√°s persegu√≠a, no es que yo conscientemente buscara ese repertorio, recuerda adem√°s que en emisoras como Radio Progreso hab√≠a programas donde ese tipo de repertorio constantemente se pasaba, y ella era una aficionada, empedernida, a la radio.

Tambi√©n el hecho de que en mi casa no hab√≠a televisi√≥n en ese momento y entonces en la radio se escuchaba todo tipo de m√ļsica y yo los escuchaba. Cuando era ni√Īo se hac√≠an¬† programas para ni√Īos con m√ļsica infantil de verdad, con canciones infantiles, no como ahora que llevan a los ni√Īos a sus cumplea√Īos con m√ļsica de reguet√≥n. Nosotros escuch√°bamos aquel repertorio y era bien interesante, aquellos famosos Yoyos, T√≠a Tata cuenta cuentos‚Ķ y entonces en el caso de la trova el ambiente familiar incidi√≥, de manera espont√°nea.

Ya luego cuando vengo a estudiar a la Vocacional de Santiago de Cuba es que comienzo a tener el contacto con gente que tienen otros conocimientos, incluso muchachos que estaban all√≠ pero hab√≠an estudiado m√ļsica. Recuerda que antes entrar a la Vocacional era como un premio que le daban al estudiante. Y

o me involucro inmediatamente con el Movimiento de Aficionados y comienzo a tener contacto con las canciones de Silvio, de Pablo, por supuesto, las de Jos√© Jos√©, Roberto Carlos, los Mariachis Mexicanos, en fin, la madre de los tomates. Entonces es cuando comienzo esa relaci√≥n con las canciones de la trova y a tener el inter√©s por hacer canciones alrededor de los 14 a√Īos, por ah√≠ es que asoma la idea de tratar de decir cosas, aunque fueran cosas ya dichas por todo el mundo, pero quer√≠a decirlas yo. (risas)

Estudias en la Vocacional y luego en la ense√Īanza pedag√≥gica en Educaci√≥n Musical. Cu√©ntame de tu v√≠nculo con el entorno santiaguero de entonces, la Casa de la Trova y sus trovadores, entre otros nexos.

El contacto con ese tipo de m√ļsica ni siquiera lo busqu√©. Yo ven√≠a a los eventos y festivales que se hac√≠an en la Casa del Estudiante, que est√° al lado de la Casa de la Trova, era inevitable que me fijara en aquello. Anteriormente estos festivales de artistas aficionados ten√≠an un nivel tremendo, y all√≠ conoc√≠ a gente como Palma, el de los J√≥venes Cl√°sicos del Son, Coco Freeman, en fin, a una cantidad de gente que estaba participando en esos eventos y ten√≠an una formaci√≥n m√°s avanzada porque eran de mayor edad.

Ellos te invitaban a ver lo que pasaba en la Casa de la Trova y, cuando me asom√©, fue descubrir el sitio donde quer√≠a estar. A partir de las 10 de la ma√Īana era todo el tiempo los m√ļsicos tocando. Tuve la posibilidad de ver ah√≠ a Maduro en el cuatro; a Compay Segundo cuando a√ļn no ten√≠a el reconocimiento que luego alcanz√≥; a Eliades, a todos esos grandes m√ļsicos yo los vi all√≠ sentaditos; a la Familia Valera Miranda, que por cierto F√©lix Valera fue de las personas que me ayud√≥ porque √©l como metod√≥logo atend√≠a el tema de los aficionados, adem√°s de ser instructor, √©l y Radam√©s. Ellos eran quienes nos pul√≠an para todos los niveles.

Debo mencionar a Digna Beltr√°n, la primera instructora que yo tuve en la Vocacional; y a Osvaldo Ayala y Santiaguito Brito que eran muchachos que estudiaban y tocaban guitarra y me ense√Īaron los primeros acordes. Ya despu√©s comenzaron las fugas de la escuela, me quitaba la camisa de uniforme y la met√≠a en una jabita, la cambiaba por el pullover de la Educaci√≥n F√≠sica y me quedaba detr√°s de los parabanes que hay en la Casa de la Trova, y ve√≠a todo lo que suced√≠a. Yo vi el cartelito aquel famoso que dec√≠a ‚ÄúT√≥cate y despega‚ÄĚ.

Y a partir de ese acercamiento es que voy a dar con Silvio. Porque dec√≠an ‚Äútrovador, Silvio‚ÄĚ. ¬°Pero, caramba, esto es tan diferente a aquello! Y creo que por curiosidad, por ver los puntos de contacto, comienzo a indagar por qu√© trova tradicional, por qu√© Nueva Trova, y a obtenerlo no de manera catedr√°tica, si no, all√≠ de verdad, con la gente que lo est√° haciendo. Y conversaba por ejemplo con Alejandro Almenares. Almenares me conoce desde que yo era un ni√Īo, y a veces yo met√≠a la cuchareta, a veces no.

Con esa misma curiosidad llego a Silvio, y me prestan el libro Que levante la mano la guitarra, ya yo me hab√≠a ido a Tumba Siete a terminar el pre, y con ese libro me vi cantando canciones de Silvio por los cafetales y digo ‚Äúesto me gusta, es distinto, me interesa‚ÄĚ, y la curiosidad me fue llevando de una cosa a la otra.

Silvio dec√≠a que le gustaba leer a Vallejo y yo fui a buscar a Vallejo y no lo entend√≠, todav√≠a s√≠ me pierdo un poco con √©l, acu√©rdate que su poes√≠a es compleja ¬Ņno? Pero eso me hizo saltar a otros poetas, a otros trovadores, a otras maneras de hacer la canci√≥n que me enamor√≥ rotundamente; y aunque para conseguir noviecita segu√≠a cantando a Roberto Carlos y a Jos√© Jos√©, lo que yo quer√≠a escuchar realmente, lo que consum√≠a para m√≠, era Silvio, Pablo, Vicente, Joan Manuel Serrat‚Ķ Sabina vine a descubrirlo mucho despu√©s. Por ah√≠ es el acercamiento inconsciente y consciente al mundo trovadoresco.

¬ŅEn qu√© modos influyeron el acercamiento a la obra de Jos√© Aquiles Virelles y su entonces Pe√Īa El Escorpi√≥n, as√≠ como otros v√≠nculos con el quehacer de un grupo como Muralla y otros creadores en ese entorno santiaguero?

La Pe√Īa El Escorpi√≥n se hac√≠a en la Biblioteca ‚ÄúElvira Cape‚ÄĚ. Mira, estaba Muralla, Salgado, Felip√≥n, Nicol√°s, todav√≠a se encontraba por ac√° con otro tipo de m√ļsica, Milada Milet que cantaba con un grupo. Hab√≠a una vida trovadoresca, por llamarlo de alguna manera, bien fuerte, que fue disminuyendo en el periodo especial y que recuerdo quien m√°s tiempo se mantuvo fue Aquiles.

Yo ven√≠a del Pedag√≥gico a sus pe√Īas y muchas veces me ten√≠a que quedar en su casa porque regresar era un l√≠o, y ah√≠ conozco a los Aquilitos, eran unos bebecitos y ahora son unos zandangones y artistazos. Eso tambi√©n influy√≥ much√≠simo porque alrededor de esos m√ļsicos tambi√©n se reun√≠an los poetas de la ciudad, promotores, en fin‚Ķ Teresa Melo, Jackson, Le√≥n Estrada, Marcial Escudero, Alden Gonz√°lez, cuando estaba m√°s en la onda esta investigativa de las artes, Palomino. Era un piquete de gente que amanec√≠amos sentados muchas veces en la escalera del ‚ÄúEmilio Bacard√≠‚ÄĚ intercambiando trabajos.

Ah√≠ apareci√≥ William Vivanco, Rogelio Ramos, y empezaba un intercambio tremendo de literatura, arte, m√ļsica. Yo no ten√≠a ni idea de qui√©n era Luis Alberto Spinetta, y Demi√°n Rabilero es quien me hace llegar su m√ļsica. Era una cofrad√≠a grande, que serv√≠a para enriquecer el acervo cultural de todos nosotros, y adem√°s ten√≠a acogida en las instituciones y espacios. T√ļ ibas a la pe√Īa de Aquiles, y sab√≠as que ibas a escucharlo a √©l, a Felip√≥n, a Le√≥n y Teresa Melo que iban a leer poes√≠a. Y eso hizo que todos nosotros creci√©ramos con lo que cada cual aportaba.

¬ŅEs por ese tiempo o un poco despu√©s que se encamina el proyecto Postrova?

Postrova vino un poquito despu√©s, yo te hablo de principios de los 90 y Postrova comienza en el ’97. ¬†Todav√≠a en ese momento hab√≠a presi√≥n de este ambiente que te hablo pero ya menos; algunos hicieron familia. Comienza la gente a ser un poco m√°s discreta en cuanto al comportamiento ‚Äúfarandulero‚ÄĚ por llamarlo de alguna manera. Yo me grad√ļo en el Pedag√≥gico, me voy a hacer el Servicio Social.

O sea, t√ļ llegas a ejercer como maestro, como educador‚Ķ

Sí claro. Yo hice un curso y tanto del servicio social.

Ernesto hab√≠a hecho el d√ļo con William, a quien le llega la oportunidad de ir al extranjero y entonces Ernesto me propone hacer el d√ļo. De los arreglos anteriores qued√≥ El son de la loma, otro tema que ten√≠a tiempo de flamenco, y √ďdiame, el vals peruano. Empezamos a hacer canciones, fundamentalmente eran canciones m√≠as escritas para el d√ļo y eso fue en el 97.

Ahí comenzó el asunto con Postrova que desde que salió fue… (gesto de avión), a la gente le encantó. Fue tremendo, muy bonito. Yo recuerdo que nosotros teníamos cuatro temas montados nada más cuando fuimos a las Romerías de Mayo y aquello fue apoteósico y todo el mundo pedía otra y otra, y nosotros decíamos que nos interesaba promocionar sólo esos.

Fue bien interesante y se produce el despegue a nivel nacional, conciertos, presentaciones, llegan las propuestas discogr√°ficas. Fueron cinco a√Īos muy intensos y con resultados importantes respecto a la acogida del p√ļblico como de la cr√≠tica. Entramos al cine cubano con la pel√≠cula Las profec√≠as de Amanda, en el Diccionario Enciclop√©dico de la M√ļsica Cubana, grabamos con Ana Bel√©n, hicimos discograf√≠a con la EMI, Capitol de Espa√Īa, en fin, yo creo que fue tremendo, cinco a√Īos muy intensos.

Festival de la Trova Pepe S√°nchez. Eduardo Sosa junto a Sonia Silvestra, Sara Gonz√°lez y Miriam Ramos. Foto: Archivo de la autora.

Reto√Īo del Monte es una suerte de filosof√≠a popular del trasiego juglaresco cubano en todas sus etapas. ¬ŅTe consideras heredero de esta tradici√≥n tem√°tica?

Sin proponérmelo, sí. Creo que tuve una etapa de mi vida musical en que era una esponja y además producía con una velocidad tremenda, todo lo que ocurría a mi alrededor yo lo veía como una posible canción, lo que pasa es que luego uno va teniendo límites.

Mi abuela dec√≠a ‚Äúsaber mucho es malo‚ÄĚ, porque uno aprende a darse cuenta de lo que no trasciende, no propone. No me interesa hacer canciones por hacer canciones. Hoy la calidad de lo que se est√° consumiendo deja tanto que desear que me doy cuenta de que s√≠ se pueden hacer much√≠simas canciones pero a m√≠ me interesa darle una extensi√≥n mel√≥dica, una intenci√≥n musical, espiritual, yo tardo mucho en decir s√≠, con √©sta me quedo.

Reto√Īo del Monte aunque es muy autobiogr√°fica, es un tema que se ajusta a mucha gente. Y s√≠, es filosof√≠a popular, tiene incluso elementos que vienen de mis lecturas martianas, aquello de ‚ÄúPasa que el tiempo pasa y crecen alas/ La magia sigue siendo no palidecer/ Cruzar la puerta, no perder las ganas/¬† Buscar el sue√Īo antes de querer/ A fin de cuentas llegar√° el ma√Īana/ Y tiempo perdido ya no ha de volver/

Pasa que el r√≠o de la luz cual r√≠o no repite/ Ni siquiera teniendo, y no tiene final/ La luz por luz, cansancio no permite/ Sentir el miedo de que salga mal/ Es el vendaje del que no resiste/ Y se le va la vida sentado en el portal‚ÄĚ.

Eso tiene mucho de Martí, tiene mucho de esas lecturas más íntimas, más espirituales. No es de esas lecturas que se hacen para llenar el tiempo, son de esas lecturas que se hacen para llenarte a ti. Y es una canción que aun cuando salta de esa filosofía, por llamarlo de alguna manera, a frases muy populares como que yo sé lo que es una mata de ateje y sé dónde queda Miramar, es como decir, yo tengo la ventaja porque soy del monte.  

Trato que ese tipo de texto funcione o est√© en las canciones que hago y todo cuanto escribo. Tiene este corte personal, es mi ventana abierta, porque ser√≠a incapaz de trasmitir en una canci√≥n lo que yo mismo no pueda hacer, lo que no pueda aplicar a mi vida. Hay otras canciones de una historia que t√ļ inventas, de una muchacha que te espera sentada a la orilla del mar, pero estas otras son un retrato de uno mismo.

Hay un tema que destaca por su intenso lirismo y su culto a la trova primigenia, que tuviste la oportunidad de compartir con Silvio Rodríguez, Era Miel. Háblame de la significación para ti.

Eso est√° pensado as√≠, de que asemeje una canci√≥n de principios del siglo pasado. El tema requer√≠a la grandeza del piano pero interpretado de una manera muy guitarr√≠stica, y eso lo hizo Robertico Carcas√©s. Es uno de los diplomas que te da la vida, que me ha dado la m√ļsica, la trova, que yo le presentara la canci√≥n a Silvio y √©l me la mandara ya grabada. Cuando le entregaron a Silvio el premio Maestro de Juventudes, yo estaba en la direcci√≥n de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, y lo atend√≠ porque ya nos conoc√≠amos y me dijo ‚Äúoye, compadre, d√©jame decirte una cosa, me encant√≥ cantar esa canci√≥n contigo, y que quede claro que no lo hice por ti, lo hice porque la canci√≥n es preciosa‚ÄĚ. Que alguien con la grandeza autoral de Silvio diga que la canci√≥n es hermosa, fue genial.

Es de esas canciones que tengo el deseo de hacerla y no la hago…

A mí me encanta, y siempre cuando estoy en tus conciertos me quedo a la espera…

La presencia de Silvio en la grabaci√≥n tambi√©n creo que me ha limitado a hacerla de manera p√ļblica. Cuando oigo la grabaci√≥n junto a Silvio digo, para qu√© la voy a embarrar yo solito (r√≠e). Yo prefiero dejarlo as√≠. La he hecho muy poco, la tengo como en una vitrina. Tendr√© que buscar la manera de ser menos ego√≠sta.

Cuando descubrí la canción me sorprendí.

Una de las cosas que marcan mis canciones, mi forma de componer, es que son muy amplias. Voy desde una balada como la que escuchaste ahorita, a un son, que a cosas m√°s timberas, paso por el cha cha ch√°, voy a la trova tradicional, porque si no, yo mismo me aburro.

De tu creación me interesa sobremanera la interpretación de canciones que te quedan Como si fueran tuyas.

(Risas) Recuerda que mi formaci√≥n primigenia no vino como trovador, sino cantando. La guitarra para acompa√Īarme y hacer mis canciones llegan un poco m√°s tarde. Por lo tanto, esa etapa que es tan importante cuando uno es jovencito, casi un ni√Īo, me la pas√© cantando de todo, desde las ma√Īanitas del rey David hasta las cosas de Rumbavana, Barbarito Diez, era un c√ļmulo de informaciones que iba recibiendo que van conformando un gusto musical.¬†¬†

Por otra parte, cuando comencé a hacer mis canciones me daba terror cantarlas y me atreví un poco después, ya en la universidad, aunque desde la Secundaria estaba haciendo canciones. Como quería participar en los eventos busqué repertorio que se acercara a lo que yo quería decir en las canciones que tenía escondidas.

Recuerdo como hoy el d√≠a que entr√© al coro de la Vocacional y Digna Beltr√°n me dijo ‚Äúaprieta el diafragma gordito‚ÄĚ, y entonces fui descubriendo cosas y t√©cnicas para la postura corporal, la respiraci√≥n, y acomod√© esas t√©cnicas y posturas a mi desconocimiento te√≥rico.

Y luego Celso M√°rquez, instructor, creador de coros, que hizo mucho por los coros en Santiago de Cuba, cierta vez en Tarar√° me dijo ‚ÄúSosita, el son se canta mastic√°ndolo‚ÄĚ, y dio la espalda y se fue. Trucos como esos, con la informaci√≥n que me daban, los fui moldeando a lo que yo quer√≠a.

La extensi√≥n de la tesitura eso no se aprende, la tienes o no, la potencia de la voz la puedes mejorar pero la tienes o no, la respiraci√≥n se aprende, los ejercicios que hacen los instrumentistas de viento; Yasek Manzano me ha ense√Īado un par de esos ejercicios. Y lo practico, cuando a veces parece que estoy ensimismado puedo estar haciendo ejercicios de respiraci√≥n, calentando la voz, o puedo valorar c√≥mo cantar determinada canci√≥n para que no sea lo mismo que hizo la persona de la que lo he aprendido.

Y lo otro es no tener prejuicios. No tengo prejuicios a la hora de cantar las canciones que me gustan. Afortunadamente, cuando selecciono canciones de otros autores son canciones que ya est√°n probadas, que a m√≠ me convencen, que me siento identificado con ellas. Incluso algunas son de esas que digo ‚ÄúMaldita sea, por qu√© no la hice yo‚ÄĚ. A ese tipo de canciones yo me entrego, es como si ‚Äúmira lo que hice ayer‚ÄĚ y estoy cantando Peque√Īa serenata diurna.

Es eso, sentir que son mías, ponerle mi manera de hacer. Trato de respetar mucho las líneas melódicas, pero siempre hay un movimiento que te empuja, trato de respetar las armonías pero siempre hay un detalle que puedes aportar porque estás haciendo tu versión.

Los mismos autores, cuando les ense√Ī√© a casi todos la versi√≥n hecha me daban su aprobaci√≥n. Por ejemplo, Angelito Quintero me dijo ‚Äúesa es la mejor versi√≥n que se ha hecho de Nacimos de un fuego, que es con la que cierra el disco.

Gerardo Alfonso cuando le mostr√© Eres Nada, me dijo, ‚Äúllevo 30 a√Īos esperando que alguien cantara esa canci√≥n as√≠‚ÄĚ, algo tremendo. Tosca, que falleci√≥ hace poco, a √©l le puse la versi√≥n de Fe (‚ÄúNi un ya no est√°s‚ÄĚ) y aquel hombre monumental, porque Tosca era un negro grande, yo estoy de espaldas y cuando miro veo que temblaba y estaba rajado en llanto.

Ese tipo de cosas que no tienen explicaci√≥n, porque la m√ļsica no tiene explicaci√≥n, es algo que rebota en las paredes de tu cuerpo, en tu cabeza. Que las personas que hicieron esas canciones se conmovieran con la forma en que yo las volv√≠ a reinterpretar‚Ķ yo tengo, adem√°s del Cubadisco, todos mis premios ya con eso.

Le di el disco a Pablo, le digo que escog√≠ La Felicidad y me responde ‚ÄúAh, eso es muy alem√°n, a ti seguro te qued√≥ bien‚ÄĚ. Ese tipo de detalles, que una persona como Pablo Milan√©s te lo diga, porque son los saltos que hace Pablo en las melod√≠as, los intervalos, que reconozca que puede quedarme bien, es porque me ha o√≠do, con eso yo tengo.

Rodolfo de la Fuente se fue al estudio a o√≠rme poner la voz, Kiki Corona tambi√©n me apoy√≥. Esos detalles cuando cantas canciones de otros es tremendo. Pepe dice ‚Äúyo compongo porque no me queda m√°s remedio, pero a m√≠ me gustar√≠a que mis canciones las cantara Sosa‚ÄĚ, (risas m√ļltiples). Hicimos un disco juntos, Convergencia. Yo disfruto mucho cantar y por qu√© entonces me voy a limitar a cantar s√≥lo mis composiciones.

En las ocasiones en que has hecho este repertorio en la Sala de Conciertos Dolores el p√ļblico se ha conmovido, es estremecedor el silencio donde solo irrumpe tu voz.

En marzo de 2018 cuando hice el concierto con Andy Rubal fue genial porque tambi√©n uno aprende varios trucos para involucrar a la gente, y bueno, soy licenciado en Pedagog√≠a, hay determinados detalles que puedes agarrar e involucrar al p√ļblico. Lo que m√°s recuerdo de ese concierto es que a la tercera canci√≥n todo el mundo estaba ‚Äúmet√≠o‚ÄĚ y sab√≠a de qu√© iba aquello. Fueron dos horas de concierto y la gente estaba as√≠‚Ķ en un silencio absoluto, hubo un momento en que casi me molestaba, ve√≠a personas llorando.

A mí se me hicieron dos o tres nudos en la garganta pero prometí no desparramarme (risas)

Y lo otro es escoger, algo que a veces no toman en cuenta los int√©rpretes, hay que cantar las canciones que te quedan bien. Si t√ļ quieres brillar, busca el tono adecuado. Tambi√©n es importante estudiar cu√°l es la canci√≥n para descansar dentro de un repertorio, incluso tambi√©n para refrescarle el o√≠do al que te escucha, porque si haces una selecci√≥n de estas canciones, que todas son intensas, a la quinta se torna dif√≠cil, se necesita crear un balance.

Claro, la curadur√≠a del concierto y hasta el tipo de p√ļblico. Porque est√°n estas canciones intensas que t√ļ mismo en escena has dicho que te dejan temblando y sin embargo el p√ļblico te sigui√≥ hasta terminar coreando y bailando contigo La titiman√≠a.

S√≠, claro‚Ķ El p√ļblico que va a la AHS no es el mismo que va a la Sala Dolores, y de √©ste puede que una parte vaya al Mart√≠, pero otra no, el que va al ‚ÄúMariana Grajales‚ÄĚ no es el que va a la AHS. Hay diferentes p√ļblicos y espacios y t√ļ tienes que jugar con eso.

Respetar la caracterizaci√≥n de los espacios te ayuda a hacer la curadur√≠a, y t√ļ puedes cantar una cosa a cappella como Imagen Protectora en el Mariana Grajales, y lo puedes hacer, pero en el momento adecuado, ni siquiera le puedes dar orden, la tienes ah√≠, se dio la oportunidad y la haces.

Cuando trabajo con otros m√ļsicos que me acompa√Īan siempre les digo que hay un orden posible, pero deben estar atentos pues hay temas que van a cambiar. Siempre muevo cosas porque veo la reacci√≥n del p√ļblico. Y el p√ļblico puede llegar a ser hostil aun cuando no se te vaya, se quedan sentados, pero son hostiles. Un gesto, una mirada, saber de qu√© parte del p√ļblico te puedes sostener para hacer un chiste, a quien no, con qui√©n puedes tener el detalle de saludar. Por eso me gusta trabajar en espacios donde le vea la cara a la gente, no me gusta trabajar a oscuras, la gente me va diciendo por d√≥nde van las cosas.

Desde hace tiempo tu quehacer como trovador y gestor de eventos te lleva por dis√≠miles contextos de la geograf√≠a nacional e internacional ¬ŅC√≥mo incide este trasiego en tu creaci√≥n autoral?

Cuando comenc√© con el Festival de la Trova de Santiago, cuando empezaron a salir bien las cosas, (risas) que t√ļ sabes que a veces se pone bien dif√≠cil lograr que el Festival funcione, me empezaron a llamar de otras provincias para que ayudara a armar los eventos. As√≠ colaboro con La Canci√≥n Pol√≠tica en Guant√°namo, el evento de trova de las Romer√≠as de Mayo que han sucedido cosas muy interesantes.

Ah√≠ he aprendido much√≠simo porque tengo un espacio que se llama Destrabando la Trova, es, seg√ļn por quienes llevan las encuestas, uno de los espacios m√°s importantes hoy en las Romer√≠as. Suceden entrevistas a camisa quit√°, desde Pedro Luis Ferrer hasta Tony √Āvila, Buena Fe, Polito Ib√°√Īez, William Vivanco, Ra√ļl Torres‚Ķ

La exclusividad del espacio es que no puede ser reproducido, quien quiera saber sobre las opiniones de esos artistas tiene que ir. No me opongo a las nuevas tecnologías, pero sí abogo por el respeto que deben tener las nuevas tecnologías para con la posición de las personas. Este espacio ayuda a conocer más a quienes hacen las canciones que yo respeto, quiero y admiro, a confrontar su pensamiento y conocer la persona detrás de las canciones.

En Las Tunas se hace un evento que se llama Entre M√ļsica, donde me he convertido en un colaborador. Eso me da la posibilidad de conocer los secretos, desentra√Īar las formas de hacer la canci√≥n. Frank Delgado no compone igual que Gerardo Alfonso, ni Gerardo compone como Pedro Luis, ni √©ste como Tony √Āvila, aunque puedan tener puntos en com√ļn. Y esas vivencias de ellos te hacen poner en perspectiva el modo de trabajar y a m√≠ me enriquece much√≠simo.


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