Editorial Primigenios 


Experimentar piel a piel la necesidad de decir

Lisbeth Lima Hechavarría experimenta en piel propia la necesidad de dar cuerpo al arte. Su creación late y se construye sobre en un puente que enlaza memoria y realidad. Bien sabe que cada escritor es, a su manera, un cronista de su tiempo. Hoy les invito a conocer un poco más de esta joven autora santiaguera que ya ha conquistado, con su literatura, un fértil terreno editorial más allá de las fronteras nacionales.

En la escritura, en la creaci√≥n, ¬Ņqu√© consideras es esencial o indispensable?

Libertad. Un creador se debe ser fiel a su ideal, a defender su posici√≥n, sea cual sea. Todo es un proceso de pensamiento, de conclusiones conceptuales a las que se arriba tras poner en pr√°ctica lo √ļnico que no se le logra arrebatar a un artista nunca: la capacidad de transfigurarse e ir experimentando piel a piel la necesidad de decir.

¬ŅPuede ser mesurable la calidad de un libro, o esto depende de las sensaciones, emociones, experiencias, referencias y del mundo est√©tico personal de cada uno de los lectores?

Es un poco de ambas cosas que planteas. Aunque la apreciaci√≥n de lo ‚Äúbueno‚ÄĚ o ‚Äúmalo‚ÄĚ es subjetiva y est√° completamente estribada en las concepciones individuales de cada quien, es cierto que la calidad de un libro s√≠ es mesurable y puede ir desde la propia conformaci√≥n de este hasta el estilo, la complejidad ling√ľ√≠stica, recursos, el c√≥mo se desarrolla la tem√°tica, la edici√≥n, por citar algunos ejemplos. Pero sucede que m√°s all√° de esos criterios se encuentra el tema de las emociones que produce el texto: cu√°nto nos transmite, nos contextualiza, nos incita a la reflexi√≥n, cu√°nto provoca, todo esto resulta de gran peso a la hora de evaluar una obra. Pienso que es parte indispensable tambi√©n en esa mensuraci√≥n. Porque, ¬Ņde qu√© sirve la literatura si no es capaz de transmitir y comprometer al lector por m√°s limpieza estil√≠stica que tenga?

¬ŅEs posible definir qu√© es la creaci√≥n? ¬ŅPodr√≠as aventurar tu definici√≥n personal?

La creación es exorcismo para el alma. Libertad. Casi siempre mi proceso creativo está unido a la imperante necesidad de desfogarme, de liberar a los demás. Me transfiguro en rostros ajenos y los desato. Con el tiempo ya es oficio, y aun estando en paz logro crear, pero debo admitir que nunca con la facilidad, fuerza y prontitud que logro cuando algo me perturba. También es magia. No creo que algo que no lleve magia sea capaz de salvar.

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo? ¬ŅC√≥mo piensas la estructura o arquitectura de un libro?

No la pienso, la verdad. Por lo general eso es algo que analizo después, cuando de poesía o cuentos se trata, claro. No logro condicionar mi creación a esquemas. Ya es suficiente con lo menguado que se ve el proceso ante las peripecias de esta vida tan convulsa y precaria que llevamos.

Y en cuanto a mi proceso creativo, lo cierto es que ya no s√© trabajar de otro modo que no sea bajo presi√≥n. Es una condici√≥n impuesta ante la cual no me ha quedado otra que adaptarme, pero ir√≥nicamente lo disfruto porque en medio de tanto alboroto que hay siempre en casa con el ni√Īo, mis madres aclamando a Dios cada dos por tres, los gritos adolescentes de mi hermana y la tristeza tremenda que nos invade, pues yo escapo, escapo y es como un momento de abstracci√≥n febril. Calor, horas sin corriente, muchachos desde los portales vecinos enchuchando a los perros, Mateo de un lado a otro tirando de un carrito viejo sin ruedas y yo ah√≠, en ese vaiv√©n que logro entre ficci√≥n y realidad. Pocas veces tengo paz para escribir, leer o estudiar, pero esas son tambi√©n mis acciones vitales, como tragar, as√≠ que me adapto para sobrevivir.

¬ŅEs el escritor un cronista de su tiempo? ¬ŅTiene el escritor deber con el tiempo que le ha tocado vivir?

cortesía de la entrevistada

Creo que sí, somos cronistas de nuestros tiempos, de los momentos históricos que nos han tocado vivir, lo queramos o no. Es difícil escapar de nuestra realidad. Es contraproducente querer luchar frente a ello, seríamos esclavos de cada frase escrita mientras huimos de nuestro entorno.

Pero no ser√≠a ‚Äúdeber‚ÄĚ el t√©rmino. A fin de cuentas, como ya expresaba anteriormente, creaci√≥n es libertad y donde empiezan los deberes, comienza la atadura de alguna forma, y crear siempre debe estar por encima de todo eso. La cronicidad viene inmersa en el propio proceso de creaci√≥n, fluye de modo natural, muchas veces sin que seamos conscientes de ello. Cuando lo condicionamos entonces estamos dejando de ficcionar nuestros planos y ah√≠ s√≠ surge ya el deber a ser fehacientes con nuestras circunstancias.¬†

¬ŅTiene el escritor un deber con la obra que ha elegido escribir?

Aqu√≠ s√≠ considero que el t√©rmino ‚Äúdeber‚ÄĚ se impone. Si el creador no es capaz de sentirse comprometido y deberse a su obra, entonces nunca le debi√≥ ser otorgado el don. Porque una cosa es imponerse requisitos que entorpezcan el nacimiento de la idea, atarse a concepciones estil√≠sticas para complacer a eruditos o sentir presi√≥n ante la realidad que se impone y otra muy distinta es no ser fieles a nuestra condici√≥n de creadores. Cuando estoy en el proceso de culminaci√≥n de un texto, no estoy tranquila hasta que ha quedado listo y el deber sigue, porque engavetarlo no sirve de nada, hay que darle luz a esa idea, velar que llegue a todos cuantos puedas, nunca se sabe cu√°ntas buenas emociones seas capaz de generar.

¬ŅRutinas o man√≠as a la hora de escribir? ¬ŅInspiraci√≥n o m√©todo?

cortesía de la entrevistada

No tengo man√≠as ni rutinas. Son tiempos donde el pragmatismo se impone. Aunque sin perder ni una pizca de pasi√≥n, s√≠ debo acogerme y aprovechar donde me llegue la musa para escribir. A veces es mientras dejo que se sofr√≠a un quimbomb√≥ con carne y hago apuntes en el blog de notas, o en una cola. Juego con mi ni√Īo, de pronto algo dice que me suena divertido y acopla bien en una escena, pues all√° voy corriendo a escribirla: esos son mis mecanismos. Pero puedo hablarte de cu√°les fueron, y todav√≠a son de vez en cuando (no por elecci√≥n propia sino porque no me queda de otra) esas rutinas que disfrut√© en mi proceso de escritura: escribir a partir de las once de la noche, en la madrugada, per√≠odos de noctambulismo creativo, taza de caf√© en mano. Pero si de preferencias se trata, elijo un ambiente limpio, agradable. Sue√Īo con lo que pudiera ser en una casa grande, ventilada, donde se respire paz, y yo sentada en mi escritorio, nada sofisticado sino m√°s bien artesanal, frente a un librero inmenso. Entonces poder escribir toda la ma√Īana, desde bien temprano hasta medio d√≠a, es el horario que considero se aprovecha mejor.

Inspiración: vivir y leer, leer y vivir. No se puede crear sin vivir, vivir mucho, que no es lo mismo que llevar a cabo nuestras funciones vegetativas.

cortesía de la entrevistada

¬ŅQu√© resulta, a tu criterio, lo m√°s interesante de la creaci√≥n joven en estos momentos?

Siento que lo más interesante en la creación de estos momentos, no solo a nivel nacional, sino también internacional, es el riesgo. El arte que está moviendo el mundo hoy es un arte experimental, y sí, esto no viene de ahora, ya ha sido una constante desde décadas, pero no es que ahora se trate de novedad, sino de traer a los planos actuales, a nuestro momento histórico, el arte que tiempo atrás también cumplió su objetivo. Experimentar complementándolo con elementos vigentes y evaluar los resultados, ver lo que provoca. Hoy son muchos más los creadores que apuestan por el riesgo, son más los que aspiran a revolucionar los dogmas y corrientes de pensamientos. El arte ha sido puente, mecanismo, eso es inmutable e imagino que lo será siempre… los que no somos estáticos en nuestro modo de comprender y hacer somos nosotros, de ahí que hoy se perciba distinto ese mismo arte y por ende pueda generar el cambio inminente.   

Entonces, como artistas, ¬Ņqu√© valores nos salvan y cu√°les nos hunden?

La humildad es una virtud que admiro. La sencillez. El saber ser agradecidos es algo que engrandece y salva, siempre salva. Nos hunde el sobreponer el ego antes que la tolerancia y la empatía.

¬ŅCu√°les son los temas que resultan, para ti, obsesiones o leitmotivs en la escritura?

La muerte. La muerte y su relaci√≥n con los dem√°s procesos de la vida: el amor, la soledad, la psicosis. Siempre he asumido la muerte con una especie de‚Ķ no s√© si ‚Äúnaturalidad‚ÄĚ sea la palabra correcta, pero me enfrento a ella con desapego. Quiz√° porque la asumo y concientizo como lo que es: un proceso inevitable, al que por m√°s intentos que hagas no lograr√°s frenar llegada la hora; entonces aferrarnos a la negaci√≥n solo entorpece el devenir del ciclo.

A los nueve a√Īos muri√≥ mi abuelo materno, el √ļnico que realmente tuve. Recuerdo que mi madre fue a buscarme a casa de la veterinaria amiga de la familia, la cual viv√≠a a unas pocas cuadras. Estaba lloviendo. Al bajar las escaleras tropec√© y casi caigo, mi madre procur√≥ que me fijara bien d√≥nde pisaba, que ya estaba bueno de desgracias ese d√≠a, dijo. No mostr√≥ muchas objeciones en que fuera al velatorio. Llegu√© y sin pensarlo fui hasta el cuarto y me sub√≠ en la cama donde yac√≠a mi abuelo muerto. Ah√≠ pas√© rato acarici√°ndole el pelo lacio y sedoso, recordando los cuentos ‚Äúde nunca acabar que siempre hac√≠a‚ÄĚ. Mi madre se asombr√≥ y cuentan mis t√≠as que quiso sacarme de all√≠, pero ellas lo impidieron. Fue uno de mis primeros encuentros con la muerte. Agradezco el que mi familia se mostrara siempre tambi√©n presta a asumirlo sin tab√ļes, sin inventar historias para ocultarme las ausencias de los que mor√≠an. Luego parti√≥ mi bisabuelo paterno, con el cual tambi√©n de ni√Īa establec√≠ un v√≠nculo.

En 4to a√Īo de la universidad cambi√© de bi√≥loga de campo y estudios sobre Biodiversidad a interesarme por la Antropolog√≠a F√≠sica, Forense, la Tafonom√≠a (t√©cnicas de enterramientos), campo en el que hoy desarrollo mis estudios cient√≠ficos. Trabaj√© durante casi cuatro a√Īos con cad√°veres humanos, en la morgue y cementerios. Creo que esta pasi√≥n que siento por mi especialidad tiene mucho que ver tambi√©n con mi forma de enfrentarme a este fen√≥meno y, como v√°lvula de escape que es al fin y al cabo la literatura, pues forma parte de mi universo creativo.¬†

¬ŅCu√°n dif√≠cil es para un autor joven abrirse paso en el terreno nacional y, luego, un poco m√°s adelante, en el campo internacional?

A mí me ha sucedido al revés y no sé hasta qué punto pueda ser eso favorable o no, pero encontré espacio primero en medios internacionales. Mi primera publicación fue traducida al alemán en una antología de joven narrativa cubana, llevada a cabo por la editorial PODIUM, de Viena. Tuve el placer de ver publicado mi cuento Fototaxia negativa, uno de mis primeros textos, hoy contenido en el libro Matices de vida. Luego otros tres fueron traducidos al francés y publicados por la Revista Literaria Especializada de la Universidad de Poitiers, Francia, después en una antología en Polonia, y así fueron llegando las primeras publicaciones, felizmente de la mano también de traducciones.

cortesía de la entrevistada

En los √ļltimos dos a√Īos no han sido pocas las oportunidades de publicaci√≥n en revistas literarias extranjeras, las cuales he utilizado como v√≠a de promoci√≥n y mecanismo para establecer contacto con personas del mundo editorial. En este a√Īo han visto la luz dos de mis libros, ambos publicados por editoriales del exterior y un tercero ya aceptado que corri√≥ con igual destino.

Nada me har√≠a m√°s feliz que comenzar a ver los frutos de estos a√Īos de trabajo echar ra√≠ces en mi terru√Īo, pero he de admitir que se vuelve un proceso engorroso, desde la presentaci√≥n del texto hasta con suerte ver el libro publicado. Cierto que desde hace unos meses, tras el proceso de informatizaci√≥n que viene atravesando el pa√≠s, ya al menos pueden presentarse a evaluaci√≥n las obras en formato digital; aun as√≠, sigue quedando un arduo camino. En un contexto donde, por cuestiones obvias hay crisis m√°s inminentes que resolver que la del papel y descongestionar los planes editoriales de a√Īos de retrasos, pues entonces s√≠, es dif√≠cil, no s√© mesurablemente en cu√°nto, pero lo es, para los j√≥venes autores y para los no tan noveles tambi√©n.

¬ŅCrees en el fatalismo geogr√°fico? ¬ŅExiste a√ļn para los j√≥venes autores cubanos, pese al avance paulatino que han tenido las redes sociales en nuestro pa√≠s?

S√≠, claro que s√≠, es un fen√≥meno que ha afectado a trav√©s de la historia a no pocos artistas, buenos artistas. Tal como mencionaba en la respuesta anterior, no basta tener la llave si no sabes encontrar qu√© puerta abrir. Hay procesos que no pueden llegar a cuentagotas. ‚ÄúPor algo hay que comenzar‚ÄĚ, nos resignamos muchos, pero ¬Ņavanzamos realmente? El universo ‚ÄúInternet=posibilidades reales‚ÄĚ no es un camino que se sondee f√°cil. Lleva tiempo de estudio, fracasos, riesgos y p√©rdidas. ¬†

Al dise√Īar tus personajes, ¬Ņen qu√© fijas primero tu atenci√≥n? ¬ŅQu√© debe tener, esencialmente, un personaje para ser inolvidable?

Autenticidad.

Nunca es una sola o la misma cosa la que fijo para comenzar a darles vida a mis personajes. A veces simplemente llegan y se presentan: ‚ÄúHola, soy fulano/a de tal, y esta es mi historia‚ÄĚ. Esto suele pasarme con frecuencia, se me relevan, toman autonom√≠a. Yo solo me vuelvo entonces el medio para un fin. Ellos viven dentro m√≠, esa es la gran verdad. Como mencionaba, no suelo tener esquemas, ni bosquejo, eso lo hago internamente; sin embargo, considero que a veces es necesario, puede ser un h√°bito sano. ¬°Mira que lo he intentado!, pero no me sale, y eso que soy de las que llevan agenda y pegan papelitos en el fr√≠o y van tachando listas, pero a la hora de crear no me sirve. Las ideas me llegan hasta de un t√≠tulo que se me ocurre, de ah√≠ voy hilando trozo a trozo la historia y conforme avanzo van llegando ellos, se amoldan. En mi obra no busquen h√©roes, al menos no hasta el momento. Son personajes habituales, sin finales felices, llenos de cotidianeidad. Tambi√©n los hay marcados por la perturbaci√≥n, la soledad, el miedo. A veces pienso que encuentro una especie de regocijo en crearlos y hacerlos transitar caminos que yo nunca elegir√≠a, esa es la magia de este oficio: transmutarnos constantemente, ser todos y nadie a la vez, vivir cientos de vida, ¬Ņqui√©n dice que no sabemos de inmortalidad? Que le pregunten a Macondo.

¬ŅQu√© autores te han marcado?

Me resulta difícil responder porque me han marcado muchos autores y obras, desde los más desconocidos y rechazados por el gremio hasta algunos de los más aclamados y reverenciados. Con los clásicos, siempre lo admito sin pena, me pasa algo raro, no me siento libre, despojada a la hora de leerlos y eso me perturba. El medio crea demasiado ruido respecto a sus obras, unas expectativas que luego no logro y por eso llegan las decepciones. No me pasa con todos, claro está, pero me pasa.  

Jos√© Soler Puig, sin dudas es un autor que marc√≥ su impronta en m√≠, Montenegro con Hombres sin mujer, Carpentier me encanta, Juan Rulfo con El llano en llamas sobre todo, a quien a la vez en los √ļltimos tiempos asocio mucho con el cantautor argentino Jorge Fandermole, otro que tambi√©n lleg√≥ para quedarse; Clarice Lispector y Camus. ¬ŅM√°s contempor√°neos?, me gusta siempre mencionar autores cubanos cuya obra marc√≥ una etapa que defino como mi primera fase escritural: Mar√≠a Liliana Celorrio con Mujeres en la cervecera, Ena Luc√≠a Portela con Cien botellas en una pared y P√°jaro pincel y tinta china, Pedro Juan Guti√©rrez, Daniel Chavarr√≠a y Ana Lidia Vega Serova. Mildre Hern√°ndez es otra autora que tambi√©n me brinda matices interesantes desde su LIJ. Muchos otros.

¬ŅTienes miedo a lo rutinario en tu oficio como escritora?

Mi respuesta puede tener varias lecturas. Por un lado, no, para nada, no creo que la rutina o el agobio me invadan nunca. Este es un oficio tan rico en materia de hacer que será la vida lo que no me alcance para crear todo cuanto quisiera. Habrá momentos de silencio escritural pero pienso que esos también cuentan dentro del proceso, es tiempo para estudiar nuevos estilos, géneros, reinventarnos como creadores.

Por otro lado, rutina puede ser también disciplina, focus, y eso, para un autor que ya ha descubierto su sello, puede ser la clave del éxito. Ahí quisiera verme un día, no en el éxito, sino en el focus total de mi estilo creativo. Por el momento toca seguir descubriéndome, así que no le temo a la rutina.

Tus dos obras m√°s recientes son Rostros, Editorial Primigenios, en Estados Unidos y Matices de vida, del sello editorial Libros Duendes en Ecuador, en colaboraci√≥n con la Editorial Italiana TekTime. ¬ŅEn qu√© se diferencian ambas propuestas y cu√°l eje com√ļn las une o ata?

Rostros es mi primer libro publicado. Siempre me ser√° infinitamente grato volver a sus p√°ginas y redescubrirme en ellas. Los cuentos compilados en este volumen llevan mucho de m√≠, la mayor√≠a tienen m√°s de seis a√Īos. Significan inicio, crecimiento y, por qu√© no, tambi√©n escuela. Rostros tiene la magia, dir√≠a yo, de hacer que nos miremos desde adentro. A fin de cuentas, sus personajes no son m√°s que el reflejo de nosotros mismos en situaciones cercanas, situaciones que escuchamos en boca de unos, de otros, que nos llegan y nos conciernen a veces m√°s de lo que creemos o queremos admitir.¬† Erotismo, sexo, amor, desamor son el convite que existe entre esas p√°ginas, donde pongo fin a una etapa creativa inicial de mi carrera como escritora y doy paso, feliz ante lo concebido, a una nueva fase escritural.

Matices de vida igual es el resultado de varios a√Īos de trabajo. Algunos de sus textos fueron concebidos en paralelo a los del libro Rostros, otros son m√°s recientes como es el caso de ‚ÄúCifras‚ÄĚ, ‚ÄúEl despertar de Alicia‚ÄĚ, ‚ÄúNece(si)dades‚ÄĚ. Es un compendio de historias que sin grandes ambiciones deja entrever los roles que asumimos en el transcurso de eso que llamamos vida, es la sumatoria de cuanto enfrentamos: muertes, p√©rdidas, resignaci√≥n‚Ķ

A ambos los ata el hecho de que están compuestos por historias-espejos. Sin proponérmelo persiguen los mismos objetivos: hacer que mutemos de piel y nos veamos transitando de pronto por las páginas de un libro. Creo que el ponernos en situación de vez en cuando nos ayuda a comprendernos y tolerar a los demás.     

Volvamos a hablar de Matices de vida‚Ķ ¬ŅEscribiste este libro con el prop√≥sito de antologar tus cuentos bajo en eje tem√°tico o fueron textos que nacieron paulatinamente, sin un prop√≥sito de homologaci√≥n? ¬ŅQu√© puede esperar el lector de esta propuesta?

No hubo tal prop√≥sito en la concepci√≥n de este libro. Siempre me cuesta armar los cuadernos, debo admitir, ya que al menos en estos dos primeros, que han sido m√°s bien compilaciones, no hay un mismo hilo tem√°tico o una intencionalidad com√ļn hacia cada uno de los textos. En Matices de vida est√°n b√°sicamente aquellos cuentos que no cab√≠an en Rostros, pues en ese √ļltimo t√≠tulo al final logr√© que el sexo y el amor o desamor fuesen de alguna forma el eje. Luego surgieron otros cuentos que comenzaron a encajar y pues‚Ķ voil√°, sali√≥.

No obstante, nuestros procesos creativos van madurando y, aunque sin camisa de fuerza, ahora tengo en marcha otro libro de cuentos cuyas historias sí guardan relación. Es un proyecto que me está produciendo mucho placer ya que requiere un profundo estudio y yo amo estudiar.

cortesía de la entrevistada

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Lisbeth Lima Hechavarr√≠a?

Una apasionada de la Antropolog√≠a F√≠sica que sue√Īa con trabajar en alg√ļn yacimiento arqueol√≥gico y viajar a Egipto. Vivo enamorada de la gen√©tica y las aberraciones cromos√≥micas. Madre de un ni√Īo divertido y ocurrente. Miembro de una familia peque√Īita y sufrida pero con una fuerza incre√≠ble.