editorial Gente Nueva


La abuela Rosa y el atrevimiento literario de Eldys Baratute (+ Fotos)

*Tomado de Cubahora

¬ŅCu√°n diferente o similar a las nuestras es la abuela Rosa, personaje del escritor guantanamero Eldys Baratute Benavides? ¬ŅCu√°ntas como ella caminan por nuestras calles o ahora mismo comparten historias con sus nietos en casa durante estos d√≠as de aislamiento, como medida de protecci√≥n ante el nuevo coronavirus, que apaga vidas en todo el mundo.

Desde la primera p√°gina de¬†Los novios de la abuela Rosa¬†(Premio La Edad de Oro 2017), uno es seducido por el ambiente familiar ‚Äďfrase com√ļn, tal vez dir√≠a Barature-, con referencias al olor a caf√© reci√©n salido del colador, la canela y la vainilla, que ella les echa a los dulces.

Ya con cierta ‚Äútradici√≥n‚ÄĚ de motivar cartas de algunos lectores preocupados por lo atrevido de sus textos, el autor aborda el tema del amor en la tercera edad, con frescura y sin pizca de aburrimiento en una arm√≥nica relaci√≥n entre abuela y nieto, a quien la anciana le cuenta su pasado amoroso y le ense√Īa fotos de varios hombres de su vida.

M√°s de 50 novios tuvo Rosa, quien desde el principio asegura que ‚Äúcuando joven era la pata del diablo‚ÄĚ. Alegre, sensible y rom√°ntica como pocas, ella se nos revela como una mujer especial que tambi√©n tiene la decisi√≥n para luchar siempre por lo que quiere, aunque eso signifique dar el primer paso cuando de conquistar se trata.

En sus relatos del presente y el pasado uno descubre personajes ricos, singulares, que con sus acciones motivan sonrisas y también reflexiones. Ahí están Nicolás, obsesionado con las esculturas; Santiago, el del bigote largo; Juanito, criado por unas mujeres a las que le llamaban las Bernarda Alba; Efraín, el novio 51…; todos con sus particularidades.

Narración precisa, capacidad para mantener el interés, articulación atractiva de recuerdos e historias del pasado con el presente, especialmente en la parte final, interrelación entre textos y fragmentos de canciones…, son algunos de los encantos de este libro de 102 páginas, publicado por la Editorial Gente Nueva en 2018.

Resaltamos otra vez la manera en que se refleja la vida de personas de la tercera edad, quienes tambi√©n tienen el derecho de reencontrar el amor de pareja y avivar entusiasmos y sue√Īos, sin importar los a√Īos. Ojal√° el dibujo animado, realizado por la televisi√≥n, sobre¬†Los novios de la abuela Rosa¬†se divulgue mucho m√°s.

Eldys Baratute Benavides/ Foto: Tomada de su perfil de Facebook.

Autor de varias decenas de libros y ganador de premios, como La Rosa Blanca (2007 y 2012), La Edad de Oro (2013 y 2017) y el¬†Premio de la Cr√≠tica Literaria¬†(2016), Baratute Benavides vuelve a demostrar en esta novela su madurez en el reflejo de temas poco abordados por la literatura para ni√Īos en Cuba. Lo hace de una manera atractiva y valiente, elementos que ya identifican su narrativa.

Otros de sus t√≠tulos en los que se aprecia esa favorable ‚Äúman√≠a‚ÄĚ del autor de arremeter contra prejuicios son¬†Marit√© y la Hormiga Loca¬†y¬†Cucarachas al borde de un ataque de nervios, los cuales suelen provocar reacciones diferentes.

√Čl asegura que nunca se ha sentido una v√≠ctima, ‚Äúcuando me pasan esas situaciones duermo sabiendo que alguien me ley√≥ y se emocion√≥, para bien o para mal. Ah y que, adem√°s, ayuda a hacerme de cierta forma famoso‚ÄĚ.

Escritor Eldys Baratute. /Foto: Tomada de su perfil en Facebook.


√Črase otra vez

La verdad no s√© qu√© fuimos a buscar a tan tempranas horas Nelson y yo a la avenida Garz√≥n. La ardilla parec√≠a desafiar el paso de mi amigo que le dej√≥ petrificada en aquella portada. Yo lo sacud√≠a, aquel era uno de los t√≠tulos de mi librero infantil y no entend√≠ c√≥mo fue a parar a una venta de libros de uso. Pero Nelson no entiende mi agon√≠a. Como muchos ni√Īos en los  Ľ80 pas√© largas temporadas en reinos lejanos y trasmontanos. Mi mundo era una especie de Mosc√ļ tropical. ¬°Y vaya misterios tiene la literatura y el universo on√≠rico! Horas despu√©s me tropec√© con la ardilla de la editorial Raduga y pasados unos instantes de nostalgia perdi√≥ total importancia.

Comenc√© a desmara√Īar el estante, estaba segura, en aquellos paseos por las librer√≠as mi madre se las ingeniaba cual diplom√°tica literaria transnacional. De ni√Īa jugaba con libros y no solo los le√≠a. Armaba siluetas de barcos multi√©tnicos y me introduc√≠a en ellos, el enorme tama√Īo de mi casa se apresta. Entonces la literatura incluso me resultaba m√°s placentera porque no andaba en posturas cr√≠ticas y otras man√≠as del adulto lector. Solo me dejaba llevar por las aguas y el velero, y fui feliz.

Y gracias a esa especie de selección natural tuve acceso a lecturas de los más diversos parajes literario-culturales. Polvo y recuerdos mediante, al modus de corsarios y piratas a la toma del botín, acabo de reencontrar otro de mis más queridos títulos por entonces, Cuentos y Leyendas Vietnamitas:

…En pueblos solitarios, campesinos y terratenientes, lagos y hadas

Cursaba el a√Īo 1984 cuando la editorial Gente Nueva sacaba a la luz el t√≠tulo ya nombrado. Los cuentos y leyendas contenidos en el volumen estuvieron basados en relatos orales o composiciones escritas de los estudiantes vietnamitas que en la d√©cada del  Ľ65al  Ľ75 del pasado siglo vinieron a Cuba becados para estudiar en la Universidad de La Habana y cursaron estudios en la Escuela de Letras y Arte de la Facultad de Humanidades. Los hijos del arroz tomaron clases de idioma espa√Īol en la Licenciatura en Estudios Hisp√°nicos para extranjeros y fueron alumnos de Marta Santo Tom√°s S√°nchez a cargo de la selecci√≥n y adaptaci√≥n de los relatos compilados. En el pr√≥logo se aclara que la adaptadora procur√≥ la conservaci√≥n del estilo directo y sencillo de los relatos originales.

Me estaba ratos admirando las largu√≠simas trenzas de Tam, la protagonista de una de las leyendas, que distingue en la imagen de cubierta. Dese√© comer de las tandas del arroz que ella escog√≠a. Compar√© nuestros sombreros de yarey con los de aquellos muchachos de ojos rasgados. Sent√≠ hambre de los frutos que daban m√°gicos √°rboles, lanc√© flechas y cruc√© el lago a la espalda del barquero cuyo rostro tuve que inventar. ¬†La calidad del papel no compet√≠a con las ediciones predominantes en mi librero, pero las ilustraciones a cargo de Enrique Mart√≠nez, a pesar de ce√Īirse al dibujo en blanco y negro, lograron captar las esencias de las narraciones y transportarlos con audacia a la infancia cubana de entonces.¬†

En aquel momento echaba a volar y ya, como correspondía. Ahora vuelo menos y me percato de algunas particularidades con referentes inmediatos a aquel entorno cultural oriental, diferente de los patrones del arte y la literatura occidental. Por ejemplo, las hadas de los cuentos tradicionales vietnamitas no son sólo del sexo femenino, pueden ser de ambos sexos, jóvenes o ancianos. Hay diversidad también en la tipología de las hadas, las hay jóvenes y bellas a semejanza de su parentela europea, pero también aparecen en la representación de ancianos y ancianas. Hadas al fin comparten sustratos como la habilidad para aparecer y desaparecer, tomar figuras de animales, genios o espíritus, ayudar a los buenos y castigar a los malos:

Veamos el momento de la aparición de la entidad del hada-anciano en dos de los relatos:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

(Tam y Cam)

“Tam pensó que su mamá la castigaría y se echó a llorar desconsoladamente. De pronto, se le apareció un anciano de barbas largas y blancas como la nieve, quien con voz dulce le preguntó:

-¬ŅPor qu√© lloras tanto, ni√Īa?

-Ay, abuelo, trabaj√© toda la ma√Īana para llenar mi cesta de peces, pero mientras me ba√Īaba desaparecieron todos y temo que mi mam√° me castigue.

Entonces el anciano le dijo:

-Mira, hijita, no llores más, aquí tienes peces.

(El bastón mágico)

“…De pronto, el tronco del árbol se estremeció, y del mismo surgió un anciano de larga barba, todo vestido de blanco, con un bastón en la mano. El anciano tocó a Manh con el bastón, y le habló así:

-Manh, t√ļ trabajas mucho y vives pobremente; sin embargo, eres bueno y siempre tienes paciencia y modestia. Toma este bast√≥n para que te ayude a vivir mejor. Puedes pedirle lo que necesites, pero nunca pidas demasiado‚Ķ‚ÄĚ

Se observa un gran parecido entre el cuento Tam (granito de arroz partido) y Cam (fina c√°scara blanca del arroz) y el conocid√≠simo La Cenicienta. Seg√ļn aporta la compiladora, los alumnos vietnamitas atestiguaron el origen tradicional de este relato, muy popular en la naci√≥n asi√°tica desde muchas generaciones atr√°s. Cualquier semejanza tendr√° sus vaivenes literarios y antropol√≥gicos entre las olas del Mar Adri√°tico que serv√≠a de puente entre el lejano Oriente y Europa. Gracias a la divulgaci√≥n de diversos personajes gran cantidad de cuentos, leyendas y f√°bulas europeas arrancan de ra√≠ces orientales. Me vienen a la idea algunas teor√≠as de base antropol√≥gica como el paralelismo o el difusionismo cultural que contribuir√≠an a explicar estas y otras coincidencias que acaecen entre estos cuentos y leyendas y sus pares simb√≥lico-culturales del √°mbito occidental.

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

Aparecen en la versi√≥n vietnamita marcas de identidad y la cultura popular como son los propios h√°bitos alimenticios y un plato b√°sico en dicha cultura como el arroz y las tareas compartidas de base familiar como el acto de escogerlo. El famoso zapato aparece como zapatillas de seda bordadas al modo del atav√≠o femenino oriental, y por supuesto en relaci√≥n con la b√ļsqueda de un pie chico como concepto oriental de la belleza femenina. Aunque debemos recordar que los pies de las hermanastras de Cenicienta tampoco cupieron en el zapatico de cristal, otra coincidencia en los conceptos est√©ticos entre uno y otro relato.

Los cuentos tradicionales vietnamitas tienen adem√°s de su encanto narrativo, que los hace atractivos para ni√Īos y adultos, significativos valores √©ticos y culturales. En muchas de las leyendas se exaltan las m√°s nobles virtudes humanas. En numerosos cuentos se aprecia la relaci√≥n entre el hombre y la naturaleza, se describen los animales y las plantas y las relaciones sociales de la √©poca.

Aparecen con reiteraci√≥n temas como la enfermedad y la muerte. La segunda, en la mayor parte de los relatos es la soluci√≥n-ense√Īanza fatal que marca el fin de los personajes negativos; sin embargo, en uno solo de los relatos la muerte se plantea como un suceso excelso, un fin heroico, s√≠mbolo de resistencia y tenacidad. Tal es la tesis que se plantea en ‚ÄúEl p√°jaro Ko-Kan-Kac-Fuc‚ÄĚ:

‚Äú‚Ķmuchos j√≥venes cayeron en el camino, y al morir se convert√≠an en p√°jaros que revoloteaban y cantaban ‚ÄúKo-Kan-Kac-Fuc‚ÄĚ (¬°Vence las dificultades!) para dar √°nimo a los que continuaban la penosa marcha.

Despu√©s de muchas semanas de camino, llegaron¬† a un despejado valle: era la entrada al pa√≠s del este, donde se viv√≠a en paz y abundancia. All√≠ se establecieron los vietnamitas y tuvieron una vida dichosa; los ni√Īos jugaban, re√≠an y cantaban. Y los hombres y mujeres que trabajaban en los campos eran estimulados por el canto de las aves que gritaban ‚ÄúKo-Kan-Kac-Fuc‚ÄĚ, simp√°ticos p√°jaros que hasta el d√≠a de hoy se encuentran en los bosques de Vietnam.‚ÄĚ

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

¬†Las historias se basan en la oposici√≥n entre el bien y el mal en las que los ‚Äúmalos‚ÄĚ, a sus contravalores suman el ser ‚Äúgordos y feos‚ÄĚ como ocurre en ‚ÄúEl origen de los monos‚ÄĚ con los personajes del terrateniente, mujer e hijas. Hay igual gran semejanza con la Cenicienta pues el anciano de barba blanca y largo bast√≥n transforma a la sufrida Teo, sirvienta de los primeros, ‚Äúen una muchacha hermos√≠sima con un vestido esplendoroso. Su boca era rosada como una flor, sus ojos de mirada dulce y brillante, ninguna muchacha era tan bella como Teo. Al verla, todos los j√≥venes de la aldea se sintieron cautivados por su belleza.‚ÄĚ En esto coinciden los cuentos de anta√Īo y varios del presente anclado a la pantalla, la felicidad femenina pende atada a la conquista del universo varonil. As√≠ han sido y ¬Ņser√°n? educadas las futuras reinas del hogar en varias regiones del orbe. El escarmiento para los malvados llega por obra de sus propios defectos, que les convierten en monos peludos y feos.

El triunfo de la bondad sobre la codicia aparece en ‚ÄúEl √°rbol de fruta‚ÄĚ, que tiene como protagonista la fruta oriental conocida como grosella china, √°rbol caracter√≠stico del paisaje vietnamita. Tambi√©n aparecen representadas las relaciones antag√≥nicas entre miembros cercanos de la parentela,¬† relaci√≥n disfuncional en la literatura que tanto ancl√≥ en la narrativa de varias culturas. Por solo mencionar cercanos referentes podr√≠amos citar el conflicto entre el Me√Īique martiano y sus hermanos. Como en aquel y en otros, el s√≠mbolo del √°rbol que da frutos a quien lo merece se debate entre las bondades de Dong (hermano menor seg√ļn ¬Ņcasualidad literaria?) y la ense√Īanza o fatalidad para Thu y su esposa, cuya codicia culmina por arrojarlos al mar.

En ‚ÄúLa inteligencia‚ÄĚ se representa la figura del campesino no solo con valores como la laboriosidad, tambi√©n como persona de audacia ante las contingencias, capaz de solucionar dif√≠ciles situaciones. ‚ÄúEl bast√≥n m√°gico‚ÄĚ es otra de las p√°ginas protagonizadas por el personaje del campesino cuyo antagonista es un poderoso e inconforme terrateniente quien al final del relato resulta muerto por su propia codicia, como resultado de los golpes que recibe del bast√≥n arrebatado al campesino. H√°gase notar una vez m√°s la recurrencia a la muerte como ense√Īanza fatal a los personajes negativos. Por su parte, el campesino es pobre, trabajador, persistente en sus labores, paciente, modesto, solidario con los de su clase y feliz. Los elementos de la naturaleza como el s√≠mbolo √°rbol resultan recurrentes en estas narrativas. El √°rbol da sombra para aliviar la fatiga del campesino y durante el sue√Īo de aquel se transforma en ‚Äúun anciano de larga barba, todo vestido de blanco, con un bast√≥n en la mano‚ÄĚ. El bast√≥n ser√° el objeto de la discordia que dar√° bienestar al sensato trabajador y aleccionar√° con la muerte al terrateniente.

‚ÄúEl sol, la luna y las estrellas‚ÄĚ entra√Īa ¬†una narrativa al modo g√©nesis donde las flechas de un viejo cazador y su hijo (en el sentido de la cristiana trinidad: Padre (cazador) ‚ÄďHijo y esp√≠ritu santo (disparo de la flecha)‚Äď organizan el cosmos en un Sol, un sol herido ante el primer disparo del hijo inexperto que se trastoca en luna, estrellas y luceros que devinieron ‚Äúde los pedazos luminosos de los soles muertos‚ÄĚ por los disparos anteriores del Padre. Formaci√≥n a partir de la que se libera a la Tierra del intenso calor emanado por los innumerables soles en existencia. El arco y la flecha del padre e hijo salvan a la humanidad. Nada m√°s semejante a la tesis cristiana.

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

Las relaciones entre los hombres y los animales dom√©sticos se exponen en ‚ÄúGato y perro‚ÄĚ, donde se plasma una versi√≥n muy simp√°tica del origen de la enemistad entre uno y otro animal.

En ‚ÄúEl barquero‚ÄĚ, la historia lleva a retablo el personaje del esposo dedicado cuyo sacrificio ‚Äďhada mediante‚Äď cura de una terrible enfermedad a la esposa, a la vez que queda sumido en la pobreza. La mujer ahora rozagante de salud aparece como un ser malvado, malagradecido y ¬°oh gran casualidad!, traicionero, lo cual desencadena en que debe devolver al hombre las tres gotas de su sangre que la salvaron y al hacerlo se desploma convirti√©ndose en un mosquito hembra que hasta estas teclas busca con desesperaci√≥n libar la sangre de los humanos.

La ‚ÄúLeyenda de Than Yung y el caballo de hierro‚ÄĚ encarnan la narraci√≥n √©pica en una especie de par√°bola con la a√ļn reciente victoria del pueblo vietnamita.

El cuento ‚ÄúEl sapo, t√≠o del emperador del Cielo‚ÄĚ asume un argumento medioambientalista pues centra la historia en la desaparici√≥n de la lluvia ‚ÄúEn tiempos remotos, cuando s√≥lo de plantas y animales se cubr√≠a la Tierra y a√ļn el hombre no hab√≠a surgido‚ÄĚ. Es otra muestra de la estrecha uni√≥n entre realidad y fantas√≠a, pues ¬Ņno es cierto que los sapos anuncian la lluvia con su canto?:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

‚Äú-En el futuro, si vuelve a haber sequ√≠a, ¬Ņqu√© debemos hacer?

El emperador del cielo respondió:

-No es necesario que suban…

-Entonces propongo, que cuando haya sequía le avise por medio del rechinar de mis dientes.

A la sugerencia del sapo, el emperador contestó:

-Acepto, cada vez que oiga tu rechinar dejaré que la lluvia vaya enseguida junto a ustedes.

(…)

Desde entonces, cada vez que el sapo llama al cielo, la lluvia acude inmediatamente para alegrar y propiciar la vida de todos en la Tierra.‚ÄĚ

El personaje del Sapo es simp√°tico y muy positivo, tienes actitudes como el liderazgo y encarniza la tenacidad y valent√≠a que promueven otros valores como la justicia. La f√°bula llama a la uni√≥n de empe√Īo y aceptaci√≥n entre diferentes.

Como colof√≥n, el volumen recoge una leyenda que extiende sus ra√≠ces a p√°ginas hist√≥rico-culturales del panorama vietnamita. ‚ÄúLa torre de la tortuga o el lago de la espada restituida‚ÄĚ sit√ļa el hecho narrativo en Hanoi, en un lago ‚Äúen cuyo centro se alza una alta torre, conocida por la torre de la tortuga y el lago recibe el nombre de lago de la espada restituida‚ÄĚ.

La torre en cuestión se ubica en medio del lago Hoan Kiem. Y el origen de los nombres de la torre y el lago remontan al lector a una lección de historia:

ilustraciones del libro Cuentos y leyendas vietnamitas

‚ÄúHace m√°s de quinientos a√Īos, Vietnam se vio invadida por una dinast√≠a china. Para defender¬† a su pueblo, al frente de los vietnamitas se puso un guerrero llamado Le-Loi, quien hab√≠a sido hasta entonces un humilde campesino.‚ÄĚ

El pasaje se refiere al momento hist√≥rico con fecha de 1408, cuando la Dinast√≠a Ming invadi√≥ Vietnam. Veinte a√Īos m√°s tarde los vietnamitas derrotaron a los chinos bajo la direcci√≥n de Le-Loi, quien m√°s tarde fund√≥ la Dinast√≠a L√™ Quan y renombr√≥ la ciudad como Tonkin.

Sin embargo, seg√ļn fuentes digitales consultadas, Le Loi ¬†no fue un campesino sino un terrateniente devenido general vietnamita que, efectivamente, obtuvo la victoria de independencia para Vietnam de China y fund√≥ la ¬†dinast√≠a Le (1428‚Äď1788). Entre sus logros se mencionan ¬†las reformas agrarias que hizo para ayudar a los campesinos. Fue el h√©roe vietnamita m√°s homenajeado de su tiempo.

La recreación  con la que concluye la compilación de relatos apela a elementos de la fantasía épica y el mito, donde las aguas del lago constituyen elemento fundamental.

Carta no enviada a la Editorial

La casa de la infancia de Nelson era peque√Īa en demas√≠a como para hacerle un lugar a los libros, seg√ļn sus padres. Jugar ten√≠a horario espec√≠fico pasado el cual los juguetes eran encaramados en una caja fuera del alcance de los ni√Īos. Nelson como una inmensa poblaci√≥n mundial y an√≥nima no es un buen lector ni de prospectos pero s√≠ se hizo buena gente y amigo m√≠o. Cuando supo de nuestra on√≠rica traves√≠a solt√≥ su carcajada procaz, y me regal√≥ el pie forzado para una relectura en d√≠as en que puedo abrigar a quien soy en cualquier sitio de mi estante.


De paseo por La Mancha: otra lectura a la obra Don Quijote

Hace 415 a√Īos, a comienzos de 1605, sal√≠a a la luz la primera parte de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Diez a√Īos despu√©s comenzaba a circular la segunda entrega de este magno libro, considerada como la verdadera, pues un a√Īo antes se imprimi√≥ una versi√≥n ap√≥crifa con el objetivo de atacar a su autor, debido a que algunos personajes de la √©poca se sintieron agraviados en la primera. Don Quijote, como habitualmente se alude a ella, fue escrita por un soldado, al que por tener inutilizada su mano izquierda, se le conoci√≥ como ‚ÄúManco de Lepanto,‚ÄĚ que a decir del fil√≥logo y escritor espa√Īol Jos√© Manuel Luc√≠a Meg√≠as,‚Äúsi hubiera nacido en el siglo XXI, habr√≠a sido viajero. Probablemente capit√°n de vuelo‚ÄĚ, lo cual nos describe a un hombre predispuesto a la aventura.

De nombre Miguel, que pudiera llamarse Don Quijote de Cervantes y Saavedra, porque entre √©l y su personaje se desdibujaron las fronteras, naci√≥ en un lugar de Espa√Īa, Alcal√° de Henares, un 29 de septiembre de 1547, y falleci√≥ un 23 de abril de 1616, d√≠a referencial para celebrar el idioma espa√Īol. ¬†

La obra, un gran paso en el camino hacia la creaci√≥n de la novela moderna, revolucion√≥ la literatura de tal modo que, seg√ļn se dice, es la m√°s le√≠da despu√©s de La Biblia. Y algo de cierto debe de haber en ello pues desde entonces hasta la fecha todas las artes, los medios de comunicaci√≥n y la propia literaria, no han dejado de recurrir ‚Äďvolver‚Äď a ella, reinterpretarla; tiene la misma un mensaje latente, vivo, perceptible, de resistencia, libertad, honor, fidelidad y amor (el ideal) disponible para dialogar con muchos y diversos p√ļblicos. Incluso aquellos que no han pasado de la portada del libro emiten juicos y valoraciones como los que han dejado el hueso en el papel. El cine, la radio, la televisi√≥n, el teatro y la danza son los queridos culpables.

Si alguien duda todav√≠a de su impronta y trascendencia, recu√©rdese que en nuestra geograf√≠a insular, heredera del idioma castellano, que hoy se prestigia de ser una naci√≥n potencialmente de lectores, El Ingenioso Hidalgo‚Ķ fue el primer libro encargado a la Imprenta Nacional de Cuba, fundada en 1959, con una tirada de 100 mil ejemplares, con ilustraciones, al precio de 25 centavos. Era una propuesta sugerente, de emprendimiento, del nuevo proyecto cultural cubano en revoluci√≥n, para dar a conocer a la mayor√≠a los valores humanistas de la obra, para luchar contra todos los obst√°culos, y en los que se reflejaron no pocos de nuestros pr√≥ceres como Mart√≠ (‚ÄúComo Cervantes, con el pie en el estribo‚ÄĚ)[1] y el Che (‚ÄúOtra vez siento bajo mis talones el costillar de Rocinante, vuelvo al camino con mi adarga al brazo‚ÄĚ).[2]

Acerca de lo anterior, la excelsa poetisa Dulce María Loynaz en su discurso de recibimiento del Premio Cervantes 1992 diría:

‚ÄúNo s√© (‚Ķ) si la obra cervantina ha sido comentada, absorbida con tanto amor en otros pa√≠ses como lo ha sido en Cuba ¬†(‚Ķ). Pero de lo que s√≠ estoy cierta es de que en ninguna parte hemos puesto tanto amor en sacar a la luz de nuestro siglo (‚Ķ) el talento y la imborrable huella que esta pluma ha dejado en todos los que de ella nos servimos para expresar nuestros sentimientos.‚ÄĚ[3]

No es de extra√Īar entonces que en este universo de las publicaciones nos sorprendan algunas novedades cuyo tema gire en torno a‚Ķ, alrededor de‚Ķ, a prop√≥sito de‚Ķ, la obra referida. D√≠gase obras intertextuales vinculadas, expl√≠cita o impl√≠citamente, con el texto aludido que influyen, de un modo u otro, en la comprensi√≥n de su discurso, hecho plausible, incluso, como metodolog√≠a did√°ctica.¬†

La 29na edici√≥n de la Feria Internacional del Libro de la Habana, que se extender√° a las provincias hasta el mes de abril pr√≥ximo, donde se clausurar√° en Santiago de Cuba, fue escenario id√≥neo para colocar, al alcance del p√ļblico visitante, el m√°s reciente ejemplo de un texto que reafirma la necesidad de leer a Cervantes. Lleva por t√≠tulo El libro de La Mancha (Editorial Oriente, 2019) poemario perteneciente a la Colecci√≥n Ala y Espuela dedicado a ni√Īos y adolescentes. Tambi√©n, por qu√© no, dedicado a los j√≥venes y a los que fuimos ni√Īos, pues la literatura destinada a ese grupo social tiene mucho que comunicarnos, de modo que no debemos subestimar tales propuestas.

Su autor se nombra Jos√© Manuel Espino, nacido en 1966 en un lugar de Matanzas conocido como Col√≥n. Es, por m√°s se√Īas, dramaturgo, narrador, poeta, promotor, cr√≠tico literario y Presidente del Comit√© Provincial de la Asociaci√≥n de Artistas y Escritores de la Atenas de Cuba. Adem√°s, es considerado por la cr√≠tica especializada como uno de los m√°s importantes escritores de literatura infantil y juvenil en nuestro pa√≠s, quien en 2012 comenz√≥ a cabalgar junto a Alonso Quijano y su escudero con el libro De las sin par andanzas del Guajiriquijote y su escudetero Calvipanz√≥n, publicado por la Editorial Gente Nueva y reeditado en 2014.

Espino, en De las sin par andanzas‚Ķ, considerado como texto din√°mico e hilarante por transitar por diferentes g√©neros ‚Äďleyendas tradiciones y campesinas, poemas, teatro y exquisitas recetas‚Äď, recre√≥ las aventuras del El Quijote en un escenario campestre, sello este distinguible que puede observarse tambi√©n en El libro de La Mancha. ¬†

Cabe mencionar que otros autores cubanos que escriben para ni√Īos y j√≥venes ya hab√≠an hecho suyas las historias del Caballero de la triste figura, como el repentista Alexis D√≠az-Pimienta con En un lugar de la mancha. (Don quijote en verso, quien sit√ļa su versi√≥n en tiempo y geograf√≠a de Cuba guajira y agreste, contada en cuartetas, d√©cimas, octavillas, entre otras formas estr√≥ficas de la l√≠rica espa√Īola.

Acerca de la propuesta del autor matancero, si este no lo sabe (o quiz√°s s√≠), sirvan estas l√≠neas para trasmitirle ‚Äďy participarle al p√ļblico lector- que el poemario que construy√≥ con un elemento fundamental denominado ‚Äúsensibilidad,‚ÄĚ luch√≥ junto a Hospital para gatos locos (Mildre Hern√°ndez Barrios) y Une los puntos y ver√°s (Ariel Fonseca Rivero), las otras novedades de la citada Editorial Oriente, contra los molinos de vientos del d√©ficits de materia prima (sobre todo papel) para la producci√≥n de libros, que afecta al sector e industria editorial nacional hace m√°s de un a√Īo. No obstante, gracias a la gesti√≥n institucional de la editorial, el Instituto Cubano del Libro y la Unidad Empresarial de Base Gr√°fica Caribe, hoy podemos disfrutar y compartir las buenas nuevas de un libro impreso.

Los prop√≥sitos de El libro de La Mancha se revelan desde el propio t√≠tulo e ilustraci√≥n de cubierta, esta √ļltima a cargo del artista de la pl√°stica Javier Due√Īas (1969), nacido en C√°rdenas, Matanzas. Reconocido dibujante, pintor e ilustrador de libros, miembro de la UNEAC, cuyos trabajos se adscriben a la pintura paisaj√≠stica y abstracta moderna.

Y serán precisamente los motivos paisajísticos, presentes en cada página y aderezados con una imaginería colorida y ostensible, elementos dialógicos para ir redescubrimiento los personajes principales de la obra matriz, véase, Sancho, Dulcinea, Don Quijote, Rucio, Rocinante.

Este libro, divido en tres partes: Los poemas de Sancho Panza (12), Los poemas de Dulcinea (12) y Los poemas del Quijote (13), para un total de 37 trabajos po√©ticos, cuyos t√≠tulos se repiten en cada secci√≥n y donde se trabaja con acierto el verso rimado, las coplas, los refranes, trabalenguas, entre otras composiciones, es un producto bellamente ilustrado, donde cada pincelada aporta elementos a la narrativa po√©tica. V√©ase especialmente los tres retratos, que ofrecen una particular descripci√≥n de los protagonistas no tan alejados del referente cervantino. En su conjunto, estos poemas est√°n cargados de ingenio, se alejan de rebuscamientos y por momentos en ellos asoman ribetes de la picaresca, el humor inteligente y la sapiencia de nuestros cantores de la campi√Īa, lo que le a√Īaden valor al libro.

Grosso modo, El libro de La Mancha, como publicaci√≥n, tiene m√©ritos suficientes para transitar felizmente por la red de librer√≠as y por los diferentes espacios de promoci√≥n y comercializaci√≥n que en lo adelante tiene el ‚Äďapretado‚Äď calendario de eventos del sistema del libro en Cuba. Si queremos que el p√ļblico m√°s joven lea en el futuro al Ingenioso Hidalgo‚Ķ, debemos de situarle textos de esta naturaleza y probamente lo hagan con satisfacci√≥n.

Por sus singularidades, podr√≠a emular para ser incluido ‚Äďpor supuesto, consider√°ndose a los otros libros infantiles anteriormente aludidos‚Äď en una nueva edici√≥n Del donoso y grande escrutinio del cervantismo en Cuba, si existiera esta posibilidad, que bajo el sello Editorial de la Universidad de La Habana, proyecto iniciado en el 2005 ‚Äďcontinuado posteriormente en 2015‚Äď, conmemorando los 400 a√Īos de la publicaci√≥n de la primera parte de El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha.

En sus p√°ginas bien cabr√≠a un ep√≠grafe dedicado al cervantismo en la literatura infantil, en el que alg√ļn trabajo cr√≠tico colocar√°, en perspectiva, lo que Espino entendi√≥ pertinente ilustrar con la palabra para el p√ļblico m√°s inteligente: el p√ļblico infantil.

 

Notas y referencias bibliogr√°ficas:

[1] José Martí: Obras Completas. Tomo 20 (Epistolario), p. 38.

[2] Carta de despedida del Che a sus padres (1 de abril de 1965). Disponible en http://www.americas-fr.com/es/historia/guevara-padres.html

[3] Jos√© Antonio Bauj√≠n: ‚ÄúDe la cabalgata cervantina por los caminos de la cultura cubana‚ÄĚ. Centro Virtual Cervantes. Disponible en https://cvc.cervantes.es/literatura/quijote_america/cuba/baujin.htm


Si la bestia tiene hambre, déjenla comer

El hambre es un sentimiento, el hambre es una necesidad, el hambre es una funci√≥n vital que hace a una escritora joven ‚ÄĒElaine Vilar Madruga‚ÄĒ escribir hasta el cansancio de las bater√≠as de su laptop, hasta que los imprevistos cortes de electricidad se lo impiden, hasta que alguien de la familia la obliga a alimentar ese cuerpo que no se sostiene solo de literatura como ella quisiera. [+]


Desde la isla iluminada

Por: José Luis Estrada Betancourt

Lector incansable, fabulador nato, Maikel Jos√© Rodr√≠guez Calvi√Īo (Sancti Sp√≠ritus, 1981) integra una joven generaci√≥n de autores cubanos enfrascada en la producci√≥n de literatura para ni√Īos, adolescentes y j√≥venes. La Feria Internacional del Libro pone a nuestra consideraci√≥n La isla iluminada, su nuevo libro de cuentos, galardonado el pasado a√Īo con el Premio Calendario de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) en la categor√≠a infanto-juvenil. Conozcamos de primera mano qu√© nuevas historias nos propone este n√ļbil escritor con su m√°s reciente propuesta.

 

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Yoss, un s√ļper extra grande autor de la ciencia ficci√≥n cubana

Para el fandom del g√©nero fant√°stico en Cuba, cualquier nueva producci√≥n literaria de Jos√© Migue S√°nchez (Yoss) se presenta ‚ÄĒm√°s que como un cl√°sico de las textualidades de la ciencia-ficci√≥n y otras manifestaciones afines‚ÄĒ como un maravilloso proceso de b√ļsqueda y descubrimiento de un nuevo mundo, regido por las leyes de lo extracotidiano.

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Akaland, tierra de h√Ĺbris

El nombre de Eric Flores Taylor ‚ÄĒen cuanto a materia literaria se trata‚ÄĒ es una de las constantes m√°s repetidas en el mundo editorial del fant√°stico cubano. Con menos de cuarenta a√Īos, en su ya amplia obra se percibe la s√≠ntesis, a modo de influencia, de algunos de lo m√°s importantes escritores nacionales que le anteceden y de no pocos internacionales. Pero Eric no se conforma con esa s√≠ntesis, apuesta por una vuelta de tuerca, por nuevos giros y experiencias en materia de narraci√≥n.

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Hab√≠a una vez y m√°s: textos para ni√Īos y j√≥venes

Seg√ļn el dramaturgo y director teatral Rub√©n Dar√≠o Salazar: ‚ÄúUn escritor para ni√Īos y j√≥venes, debe vivir con los o√≠dos como las antenas de los insectos, al tanto de todo lo que sucede, pero fundamentalmente de las cosas mejores que sucedan, las que har√°n del ni√Īo o joven un hombre mejor, justo, abierto, cr√≠tico y transparente‚ÄĚ. [+]


Sentir es otra cosa, y es lo importante…

La poesía para adolescentes no existe, o por lo menos es un término que no debiera existir por el propósito que denota desde el nombre: escribir para una edad cuyos límites son indefinibles, son siempre propios en cada quien. La poesía de amor no cabe en esas lindes, sirve para cualquiera que sienta y se vea en los versos que, por sencillos, tal vez alguien se atreva a dirigir a esas edades.

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