Danza


Activismo artístico-ambientalista promueve saneamiento del Río Guaso (+Fotos)

“Más de amor que de otra cosa” es eslogan y convicción que mueve hoy a la más reciente entrega artística del laureado proyecto músico-danzario Médula, e incluye CD próximo a salir y activismo ambientalista con visible impacto en la red de redes, para sanear al emblemático río Guaso de la ciudad de Guantánamo.

La iniciativa, expresada en instantáneas de bellas y coreográficas esculturas humanas, contrastantes entre la suciedad de la citadina rivera guantanamera, encontró en el espacio online plataforma ideal para trascender, se visibiliza desde el 25 de mayo último en los perfiles de Facebook de los bailarines y músicos del reconocido grupo local, y ya ha movilizado acciones que alientan hoy, en el Día Mundial del Medio Ambiente.

Obreros y carros colectores de desechos sólidos llegaron hasta las márgenes del “Guaso” e higienizaron varios tramos, una tarea que proseguirá pero los artistas saben que no es exclusiva responsabilidad institucional, sino de la ciudadanía toda, por lo que su llamado es a la conciencia colectiva, en especial a las barriadas que ha convertido en basural las orillas del afluente.

0506-activismo-ambiental2.jpgServicios Comunales y la Unidad de Saneamiento, de Acueducto y Alcantarillado, al menos dos veces al mes movilizan su cruzada de limpieza en esos focos insalubres, eliminando grandes volúmenes de desperdicios de la población, lo cual demuestra que hay mucho por hacer para concientizar y atajar la indisciplina y contaminación ambiental en la silueta del Guaso.

Y es que no se trata de un problema fresco, es de los de larga data que parecen no tener cuándo acabar, de esos mil veces criticados desde los medios y que requieren más rigor de los cuerpos de inspectores, fuertes multas para los infractores y hasta publicaciones ejemplarizantes en TV, dijo un guantanamero desde la plataforma digital de “Médula”, que se ha abierto al debate.

En el deprimido caudal que corre bajo los puentes de Prado y Aguilera, protagonista antaño de postales y hasta desbordamientos indicadores de vitalidad y fuerza, desembocan hoy, además, los desechos líquidos no sólo de las residencias guantanameras, sino de industrias como la cárnica, carente de laguna de oxidación, un asunto también por solucionar.
Mientras tanto no son pocas las manos bienhechoras que se preocupan por rehabilitar el emblemático río guantanamero y a fines de mayo las entidades pertinentes, rectoradas por el Partido y Gobierno local, además de sanear parte del lugar restablecieron en su derredor varias jardinerías, levantaron un mural alegórico al cuidado del medio ambiente y proyectan en breve otras acciones.
Médula, por su parte, apelando al poder educador del arte, continuará sus performances y activismo in situ y en las redes, más cuando se trata de salvar un símbolo de Guantánamo, el río que le atraviesa y cuyo nombre vale igual para denominar a esta Villa, fundada en 1870 en sus alrededores, cuando entonces era navegable su curso y propicio para el florecimiento económico.
El joven colectivo artístico, que en apenas seis años ha sido merecedor de numerosos lauros, como las zapatillas de porcelana a la Mejor Compañía, en el Grand Prix de Danza Vladimir Malakhov, amplía hoy sus inquietudes y gana adeptos, interesado en trascender lo meramente estético para comunicar, movilizar, hacer del arte instrumento al servicio del mejoramiento humano.

 


El arte y la literatura seguirán existiendo

Una de las grandes satisfacciones que me ha dado mi trabajo fue la edición de Boán, la danza, un libro con el que queríamos inaugurar la nueva imagen de nuestra colección Cuadernos Tablas. Enamorada del reto, largos meses transcurrieron entre escoger fotos, formatos, textos y consolidar una estructura que le permitiera al lector encontrar cada brillo sin que se le escapara uno. Marianela y Alejandro estaban ya fatigados de mis correos y consultas, Annelis me traía propuestas que discutíamos y discutíamos apasionadas las dos. Nos vimos todos, y en las largas seis horas, de las que habla Alejandro, dimos a luz un hijo hermoso. Limamos cada detalle como si nos fuera la vida en ello, y Boán, la danza ocurrió.

cortesía de Marianela Boán

Premio Raúl Martínez del Arte del Libro 2018, Boán, la danza es una de las joyas de Ediciones Alarcos. Hoy, que acudimos a los autores de nuestro catálogo para que nos cuenten de sus experiencias con nosotros, en una especie de ciclo de entrevistas en el que nos hemos enfrascado para franquear cualquier distanciamiento, nos cuenta Alejandro Aguilar, su compilador y autor del capítulo «Vivir», sesión biográfica del libro:

«Escribir, compilar, estructurar Boán, la danza fue un proceso largo, difícil y muy complejo. La idea fue impulsada por la necesidad de ir rescatando la historia y la vida de Marianela Boán como bailarina, coreógrafa y maestra de la danza contemporánea que ha dejado y sigue marcando una huella imperecedera en la historia de la danza y la cultura cubana e hispanoamericana. El vehículo ideal para este trabajo era la revista Tablas, publicación insignia de Ediciones Alarcos, editorial de gran prestigio en Cuba y más allá de sus fronteras. La oferta de publicación de Omar Valiño, quien entonces dirigía la editorial, fue un regalo, y el que rediseñaran la colección a partir de ese número, un privilegio que fue muy bien honrado con esa foto de Marianela en la portada, autoría del famoso fotógrafo argentino Daniel Mordzinski.

cortesía de Marianela Boán

«A pesar de todas las dificultades, incluyendo las económicas, en poco tiempo logramos aunar esfuerzos y sacar una coedición con mucha calidad, en la que, con Tablas, participaron la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (en la que trabajo) y el Fondo Solidario por la Educación y la Cultura, ambas instituciones dominicanas, para conseguir una producción de gran calidad y trascendencia.

«Ya el proceso mismo fue una experiencia deliciosa, no exenta de rigor y exigencias. Si algo me gustaría resaltar fue el encuentro con Yudarkis Veloz como editora y Annelis Noriega, la diseñadora, en una visita corta que hicimos Marianela Boán y yo a La Habana. Seis horas de encierro en la sede de Tablas, en las que nos olvidamos hasta del almuerzo. Seis horas de minucioso trabajo en las que, gracias al profesionalismo y la entrega del equipo, dilucidamos todo lo fundamental de lo que sería la publicación. Ese momento de colaboración presencial, en tremenda sintonía y eficiencia, casi en estado de gracia, ya hicieron valer el intenso trabajo de meses a distancia.

«Cuando finalmente nació el libro/cuaderno y lo recibimos en Santo Domingo, la expresión de satisfacción de Marianela coronó todo el esfuerzo. Luego las presentaciones que se hicieron en Casa de Teatro en Santo Domingo, y en el lobby del Gran Teatro de La Habana, así como en las Ferias Internacionales del Libro en ambos países, fueron bellos encuentros, emotivos, tan concurridos, que vinieron a confirmar la importancia de esta publicación, dada la relevancia y la calidad humana de la figura de la Boán.

cortesía de Marianela Boán

«Vivimos hoy un punto de quiebre en el devenir de la humanidad, que está exigiendo cambios de paradigmas, de modos de hacer y de ver la vida. El arte, la literatura seguirán existiendo y quizás hasta recuperando importancia en la sociedad que ahora parece ralentizar el ritmo frenético que llevaba, acercarse más al lado humano de la existencia. Pero inevitablemente cambiarán las formas de crear y comunicar, cambiarán los vehículos de entregar y consumir arte. Ese es un desafío para el que Tablas-Alarcos está preparado, partiendo de la calidad humana y profesional de su equipo. Falta que dispongan de las condiciones para producir esa transformación. No tengo dudas de que a este equipo nadie lo detiene, y de que su público lector siempre estará ahí para ustedes, por la calidad del producto que brindan.»

Una vez más mi admiración y cariño para Alejandro Aguilar y Marianela Boán, dos personas inmensas y hermosas que esta mañana me decían «Cuídate, aquí estamos bien, por suerte no es tanto el encierro porque estamos frente al mar».

cortesía de Marianela Boán

Daniel Cundari: una vida entre poesía y teatro

La poesía, en medio de todas las coincidencias, es siempre un terreno fértil al descubrimiento. Los eventos culturales gestan intercambios y diálogos necesarios. Así nos conocimos, en la pasada Feria Internacional del Libro de La Habana, entre el ajetreo de las lecturas y conferencias. Lo primero que atrapó mi atención fueron aquellas palabras en calabrés, arrojadas al viento con la misma intensidad que un hombre lanza su último suspiro, con la pasión de quien rebusca en su interior hasta sacar la verdad, algo que solo sucede cuando el artista logra fundirse en cuerpo y alma con su obra. La palabra en él es una suerte de escudo, impulso, energía, yo diría que es su oxígeno.

cortesía del entrevistado

Daniel Cundari (Rogliano, 1983) es poeta, narrador, traductor, intérprete y performer multilingüe. Ha viajado y actuado en varios países del mundo. Inventor del repentismo cutise, es el ganador más joven en la historia de los premios Lerici Pea, Pericle d’Oro y Genil de Literatura, este último normalmente otorgado a escritores españoles e hispanoamericanos. Ha vivido en China y México. Ahora reside en Barcelona. Entre otros títulos, ha publicado Il dolore dell´acqua, Geografía feroz, Nell´incendio e oltre, Poesie contro me stesso, Istruzioni per distruggere il vento, e Il silenzio dopo l´amore.

Un poeta transmite la palabra, su cultura, sus ideas, pero no siempre se entrega en el acto. Con una vida dedicada a la palabra y un montón de sueños apretados en el corazón, este muchacho observa el mundo, desde sus lentes oscuros, desde el silencio, como quien se observa a sí mismo y, mientras, sonríe.

En un mundo globalizado en el que pareciese que las identidades locales comienzan a desaparecer, defender su cultura y lengua originaria debería más que un deber, ser una necesidad para todo escritor. ¿Qué rasgos arman la esencia del repentismo cutise?

Para mí el idioma es un instrumento. Podría ser un violín, un contrabajo, un sax. Yo escribo en dialecto como un inglés, un japonés o un nigeriano hacen en sus propios idiomas. No hay diferencia. Mi obra se edifica con tres instrumentos. Alejandro Pedregosa, presentando Geografía feroz en 2011, dijo que mi poesía es tridimensional. El dialecto (en mi caso es el calabrés, pero en Italia tenemos cientos de variedades y hablas) es la lengua de los abuelos: me amparaba siempre en sus casas cuando mi madre me regañaba durante la infancia. El italiano es la lengua de los padres: asignada por el Estado, pedagógica, diría institucional. El español es la lengua de los hijos (aloglota): la aprendí viajando y experimentando, me enamoré de ella, es mi novia eterna. Debo añadir que en Calabria coexisten muchos lenguajes. Entre estos destacan el griego antiguo del enclave de Roghudi, el arbereshe preotomano de la minoría albanesa y el occitano de los valdenses. Es un volcán de culturas, un cruce de etnias. Bendigo haber nacido en una tierra ancestral, la más salvaje de Europa, con dos mares mitológicos, tres parques naturales, una hora entre el nadar y el esquiar. La tierra de Gioacchino da Fiore, Bernardino Telesio y Tommaso Campanella, tres figuras claves del pensamiento universal.

Al volver de Granada, en donde me situé para estudiar como autodidacta el arte flamenco, decidí aportar mi energía y mis conocimientos al cante improvisado de los pastores y pescadores de Calabria. Fundé el Repentismo Cutise. He dado la vuelta al mundo gracias a él: Serbia, Francia, China, Mónaco, México, Eslovaquia, Alemania y, por último, Cuba, que, con su tradición repentista sobre la décima espinela, para mí representa el culmen, el punto más alto.

cortesía del entrevistado

El repentismo cutise es una ciencia/espectáculo suscitada por las raíces del poeta/performer en la que cuerpo y alma se mezclan en un cante jondo y espontáneo. Más vale verlo y escucharlo que contarlo. Cuti es el barrio del pequeño pueblo en que nací, Rogliano, en la provincia de Cosenza.

Por lo general, improviso en la estructura del endecasílabo o la octava sobre una temática amorosa o existencial. El movimiento entre la palabra y el gesto produce una danza telúrica, llena de energía. Fundé el repentismo cutise en 2012, pero empecé a masticar las técnicas teatrales espontáneas ya desde niño. Hasta la fecha he tenido la oportunidad de enseñarlo en distintas universidades y centros educativos.

Tras haber estudiado en Siena, una parte importante de tu formación artística tuvo lugar en Roma, en España, especialmente en Granada y Andalucía, en China y México. En estos momentos resides en Barcelona. ¿Cuánto ha aportado el idioma español a la forma de apreciar y construir tu literatura?

Es un idioma que me permite dialogar con artistas procedentes de todos los continentes. México, por ejemplo, ha influido mucho en mi formación y búsqueda de un lenguaje propio. Un poeta, un artista sin voz no tiene sentido. Mi arte se alimenta mucho de otras culturas como la maya, también de la música, el arte figurativo y literatura de otros países.

cortesía del entrevistado

Tu poesía se articula en gran medida a partir de la mixtura artística de los lugares en los que has vivido y las culturas que han tocado tu sensibilidad. Actualmente, cuáles podrías decir que han sido los principales referentes en tu creación.

Mis referentes se llaman faros: Antonin Artaud, Elias Canetti, Carmelo Bene, Yukio Mishima, Catulo, Tirteo, Dante, Baudelaire. Admiro mucho a David Lynch y Jan Fabre, de los contemporáneos. Toda mi poesía se refleja en el teatro. He sido y soy un lector omnívoro.

Háblame de Geografía feroz.

Geografía feroz fue publicado en el ámbito del Premio Genil de Literatura de Granada, que normalmente otorgan a un poeta español o latinoamericano. Mi nombre fue una sorpresa. Era el 2011. Llevaba ya varios años en la ciudad de Lorca y de Falla. El sello Genil es una colección prestigiosa, universitaria. El libro, en particular, es un viaje alrededor de mi poética y del mito, con un aparato de “alucinaciones” sobre autores como Dino Campana, Niccolò Paganini, Julio Cortázar y António Lobo Antunes. Este último, el rey de la prosa lusitana junto a Saramago y Pessoa, lo he conocido en Barcelona el pasado mes de noviembre. Fue un encuentro fulgurante porque me conectó con el recuerdo de uno de mis maestros, Antonio Tabucchi.

Además de escribir en dialecto calabrés, en italiano y español, dominas otras lenguas, lo cual te ha permitido traducir y readaptar un conjunto de obras de autores como Roberto Bolaño, Aresti, Celan, Mandelstam, Casariego, Alberti, Kavafis, Trakl, entre otros. Desde tu experiencia, cuáles son los principales retos a los que se enfrenta un traductor en la actualidad.

¿El traductor es un traidor? ¿Traducir es traicionar? No creo. La traducción es un reto como bien dices: hace falta presunción y humildad. Podríamos añadir que es una forma de escritura. El traductor es un barquero irreverente, una especie de Ulises, un Caronte que transporta al lector a la otra orilla de la vida.

Istruzioni per distruggere il vento, publicado en 2013, es tu primer libro de narrativa, del cual se ha dicho tiene una marcada huella autobiográfica. ¿Cuánto hay de verdad en ello? ¿Qué puede encontrar el lector en estas páginas?

Más que un libro es un codazo o el cañón de un revólver en la sien con el gatillo apretado, como afirmó Gioacchino Criaco, que en la misma colección, “Velvet”, editó sus afortunadas novelas negras, junto al “Boxeador polaco” de Eduardo Halfón. El lector encuentra un puzzle, un rompecabezas absurdo en una tierra imaginaria del sur. Es mi homenaje a la memoria y al Alzheimer, esta enfermedad mezquina que lo destruye todo. Siendo un libro muy peculiar en cuanto a estructura y elementos narrativos, su huella se notará en varios años.

cortesía del entrevistado

Nell´incendio e oltre es uno de tus libros más intensos, en el cual pudiésemos comprender mejor la expresión del repentismo cutise. Háblanos un poco sobre la estructura y esencia de esta obra.

Fue el primer libro de poesía en Italia con QR code. El lector tiene la posibilidad de escuchar el poema y el repentismo con la melodía del músico Sasà Calabrese. Está dedicado a un amigo que falleció por Esclerosis Lateral Amiotrófica. Nació como un volumen epistolar entre los dos. Cuando ya empezó a comunicarse solo con los ojos, cerré este trabajo que me concedió uno de los premios literarios más importante del país, el Lerici Pea como mejor poeta. La obra es un buceo dentro del territorio de la enfermedad y de la esperanza.

Il silenzio dopo l’amore es tu último libro, publicado en 2019 bajo el sello FerrariEditore, escrito en italiano. La obra es una metáfora de la mente humana, un diálogo interior que afronta las contradicciones de sí misma. ¿Cuáles impulsos y confesiones se esconden en ese silencio?

Antinovela o contranovela, Il silenzio dopo l’amore es una obra en prosa que se desarrolla a lo largo de una noche interminable. Está compuesta de una sola frase de cien páginas. Se trata de un proyecto a largo plazo que llevaré a teatro bajo la producción Lyriks de Nino Cannatà. Un primer estudio lo realicé el pasado verano acompañado por un contrabajo y un alquimista que incursionó con una evocación del fuego.

La vida un artista está siempre en constante transformación y movimiento, y parte de ese movimiento te ha permitido atravesar el límite de la palabra escrita, asumirla desde la mirada teatral y performática. ¿Qué significa para ti la poesía, lo poético, en el sentido más amplio de la creación?

La poesía es mi vida. Intento siempre proyectar el sentimiento poético en mi existencia diaria. Durante esa época de cambios he viajado mucho y trabajé en muchos sitios, como watchmaker en Shanghai, bartender en México, sommelier y gourmet en Barcelona. Además, abrí dos locales. Sin embargo, el teatro poético es mi presente y será mi inminente futuro.

cortesía del entrevistado

Has colaborado con diversos artistas a lo largo de tu carrera, ¿eres de los que crees el oficio del escritor es uno de los más solitarios del mundo o consideras que la palabra, y en especial la poesía, contribuyen a crear lazos y hace que resurjan inevitablemente los rasgos más humanos?

El arte es contaminación. La soledad está en el proceso creativo, pero la palabra hay que compartirla con el mundo entero y, si es posible, intentar cambiarlo juntos.

Recientemente estuviste por primera vez en Cuba, para participar en la Feria Internacional del Libro de La Habana y en el X Encuentro de Jóvenes Escritores de Iberoamérica y el Caribe (EJEIC), que tuvo lugar en el mes de febrero. Coméntanos sobre esta experiencia.

Cuba y su pueblo me encantaron. La música, la cultura, el duende de las personas. En la Feria, además, hice amistad con artistas procedentes de otras esquinas del mundo, de Turquía, Francia, México, Chile, Colombia, Argentina y los estupendos artistas cubanos. Tuve la oportunidad de conocer un poco sobre la décima improvisada y visitar sitios emblemáticos como Casa de las Américas, la Universidad de La Habana o el Centro Dulce María Loynaz. También estuve presentando mi último libro. Fue una experiencia artística maravillosa.

Me atrevería a decir que más que un dialecto, una cultura, una vivencia, un sueño… tu idioma es el de la poesía, la poesía come l´unico partito che rimane. A tu juicio qué cuestiones deberían ocupar la labor de los poetas en este mundo.

Poesía es enigma, luz y oscuridad, vacío. Política y sangre. Vida y muerte animan la escritura y la existencia del ser humano.

cortesía del entrevistado

“Campesino de la pluma. Escribo para arar mi corazón. No hago otra cosa que salvar algunos brotes de una tierra infestada por plagas. La verdad es que el campesino es siempre un bandolero, un poeta”, dijiste en cierta ocasión. Hoy, qué rasgos crees que definan a Daniel Cundari.

Cada uno de nosotros posee y protege su geografía feroz hecha por lejanías, ausencias, oportunidades perdidas, pero existe también una poesía de la alegría y del porvenir. Por esto, dije que un idioma, una lengua, es un instrumento y nada más. Yo puedo escribir en dialecto calabrés o en swahili: lo que importa es el mensaje que transmito. Te digo más, yo casi siempre me esfuerzo para “olvidar la Calabria” mientras que utilizo el instrumento del dialecto.

El teatro resurge siempre en tus impulsos creativos. El teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana, como dijese Federico García Lorca. El escritor se desnuda siempre sobre el papel, el actor se viste siempre con sus instintos, el que improvisa se desnuda y se viste al mismo tiempo. ¿Qué rumbos te planteas seguir con el teatro en el futuro?

Sueño con un teatro nuevo. Un teatro de locuras, inteligencia y ternura. Mi idea es sencilla, pero muy intensa y honda. Requiere mucho sacrificio y un estudio escénico/corporal penetrante. Hasta hoy he interpretado sobre todo textos de otros autores. Ya es tiempo de cambios.


Un proceso de creación en la danza folclórica

Los procesos de creación en la danza constituyen un tema poco trabajado. Además, la mayoría de estos espacios o discursos resultan leídos, según cierta exploración, desde la danza contemporánea, la danza clásica, o espacios individuales entorno al cuerpo. Pocas veces nos acercamos o tenemos noción de las habilidades con que cuentan los creadores de danza folclórica cubana en sus procesos de creación.

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La música como crecimiento espiritual

Nos conocimos hace mucho tiempo y, desde entonces, la música resonaba en su cabeza y en todo su cuerpo como una necesaria forma de apreciar el mundo, de dibujar las realidades circundantes y hasta de filosofar. El sonido era esa parte que, aunque él no sospechase, hacía que sus pulmones se llenaran de oxígeno y su mente alcanzase otra dimensión. Con una vida dedicada a la música, para Marcos Prawl (La Habana, 1984) la creación, más que un modo de expresión, constituye un camino hacia el crecimiento espiritual humano.

Licenciado en Música en la especialidad de Guitarra Clásica, por el Instituto Superior de Arte (ISA), actualmente es profesor de la Academia de Etnografía en la Asociación Canaria de Cuba y director de Rondalla Típica Cubana, alternando sus facetas de compositor e instrumentista, con la docencia y la investigación. Próximo a terminar su maestría, este joven nos habla sobre las diversas aristas de la música, esa que, para él, pareciese ser más de un estilo de vida, un modo de aferrarse a la sensibilidad del ser humano.

La música vino a ti desde la infancia y llegó a volverse indispensable ¿alguna herencia familiar o simplemente un impulso? ¿Cómo fueron tus inicios?

En mi casa había una guitarra que mi padre dejó antes de marcharse, porque él fue guitarrero de afición, mi hermano y yo la descubrimos a los seis años. Cuando observo mi infancia no puedo evitar sentir nostalgia por las noches de descargas musicales, en los bancos de mi edificio en Alamar, cada vez que se iba la luz.

Eran los comienzos del período especial, ahí fue donde comenzó mi relación con la música, gracias al guitarrista Julio, un joven músico empírico del barrio que me colocó la mano en el instrumento. Luego recibí clases en la casa de cultura de mi localidad con una profesora llamada Nilda. No obstante, tuve que esperar hasta los 18 años para empezar a estudiar en el conservatorio Guillermo Tomás.

¿Qué figuras, experiencias y obras han marcado tu formación musical?

He tenido muchos profesores a los que no podré dejar de agradecerles toda la vida. De mi barrio, de varias academias en La Habana, de otras provincias, otros países, no han sido pocos. Creo que por eso he aprendido a valorar y disfrutar muchos tipos de música de distintas partes del mundo.

No puedo dejar de mencionar a mis profesores cubanos Felicia y César Hecheverría, este más conocido como “el lento del Tres”, Esteban Campuzano, Mario Güemer Lay, Acela Padrón, Eduardo Martín y Martín Pedreira; de instrumentos de plectro a Efraín Amador y Erdwin Bichot; de canto Amalia Arriaza, Sahily Castillo Suárez y Carmen Collado; de orquestación y composición, Enrique Guerrero, Alfredo Diez Nieto, Luis Ernesto Peña, Rafael Guzmán, Juan Piñera, Roberto Valera y Alemán entre otros.

Entre los métodos que han sido más significativos en mi formación musical se encuentran el de guitarra Isaac Nicola, la escuela clásica española de Gaspar Zans, Dionisio Aguado, Fernando Sor y Francisco Tárrega; la guitarra en la música cubana de Alexis Baxter, todos los métodos de Ignacio Díaz González, The Jazz Piano Book por Mark Levine, el curso de Romeu por correspondencia, algunos de orquestación de Walter Piston y Aaron Copland, de forma musical y composición de Arnold Schönberg y los libros de armonía y análisis de la profesora Iliana Zaida García.

Obras musicales son muchas, pero los estilos europeos (renacimiento, barroco, clásico, romántico y otros del siglo XX), que son la columna vertebral de la academia musical en el mundo entero, han conformado de una forma poderosa mi estética y apreciación musical, aunque no sea esta la única influencia. Por otro lado, admiro la llamada música folclórica y tradicional que sigue siendo un campo lleno de riquezas por descubrir, pues esa música no se aprende en la escuela.

¿Qué géneros y temáticas abordas en tus composiciones musicales?

No puedo desligarme de mi formación académica, aprendí a componer música de cámara antes que nada, pero después de terminar el ISA me empecé a interesar por la música popular. Me pasó lo que a muchos colegas, que salimos de nuestra amada burbuja y el mundo empieza a mostrarnos otra realidad, y es entonces cuando entendemos que para comunicarnos con el pueblo, como seres sociales que somos, tenemos que hacer una música más potable, menos conceptual.    

Cuando hago alguna canción no puedo evitar la temática social, tengo un compromiso con la historia de la música nuestra, donde cada movimiento, tendencia estilística y creador ha representado de una forma u otra, una época histórica.

Creo en la importancia que tiene conocer el camino recorrido para poder continuar el legado y hacerlo, si se puede, más universal, porque patria es humanidad… pero partiendo de nuestra raíz, eso no puede desprenderse nunca.

Estoy en una etapa de mi vida donde siento fuerte admiración por los géneros más tradicionales de la música cubana, incluso esos géneros que se dicen que ya no son populares, pero que, en su mayoría, contienen una riqueza estética que bien vale traerlos al contexto actual. Es una tarea difícil pero apasionante para mí.

Eres graduado del Instituto Superior de Arte, con Licenciatura en Música por la especialidad de Guitarra Clásica. ¿Cómo es el proceso de formación en las escuelas de música en Cuba?

El proceso es extenso, de mucha dedicación y necesario. La guitarra se convierte para el estudiante en una filosofía de vida. Hay tres niveles fundamentales de largos períodos de tiempo: elemental, medio y superior, que están muy bien dosificados a lo largo de doce años o más.  

Los estudiantes hemos llegado a estar casi ocho horas diarias durante años en una íntima relación con el instrumento para alcanzar el mayor nivel técnico de interpretación posible porque el fin es ser un guitarrista concertante y poder interpretar todos los estilos históricos hasta la más contemporánea y virtuosa de las obras. A pesar de esto, desde mi punto de vista por supuesto, sigue faltando la música cubana tradicional. Aunque se están implementando algunos talleres está muy lejos de tener la fuerza necesaria.

Habría que cambiar mucho y nuestras estructuras son aún bastante rígidas, seguimos compitiendo contra el mundo académico eurocentrista, sus paradigmas, y a veces perdemos el rumbo, un rumbo que en ocasiones pareciera que lo hemos encontrado pero la brújula no se direcciona del todo. Es necesario enseñarles a las nuevas generaciones las raíces de nuestra tradición musical para entre todos poder desarrollarlas también desde las escuelas de arte.

Entre las facetas de la composición y la interpretación has escogido también el camino de la enseñanza como una de esas tantas vías a las que recurres para crear, más allá de letras y acordes, sembrar la pasión y la sensibilidad por la música en los jóvenes. Ya han pasado 15 años desde que comenzaste a ejercer como profesor de música en la Academia de Etnografía de la Asociación Canaria de Cuba, en la que han encontrado una formación inicial muchos jóvenes que luego han ingresado a las escuelas de música y otros, que no siguen profesionalmente en la música, pero han aprendido a apreciar la guitarra de concierto. ¿Cómo ha sido la experiencia de instruir a jóvenes de diversos contextos y edades en el arte de la guitarra clásica?

Dar clases ha sido la experiencia que más me ha marcado en mi carrera. He ido formándome como profesor sobre la marcha y le estoy eternamente agradecidos a la vida y a la Sociedad Canaria, al señor Carmelo González Acosta, al poeta Rafael Orta Amaro y a la investigadora Olivia América Cano Castro, fundadores de la Academia, por confiar en mí durante tantos años.

Tengo la suerte de haber recibido clases de guitarra de grandes maestros durante mi formación, pero el que más influyó en esta vocación es indiscutiblemente el maestro Esteban Campuzano, a él le debo más que mi licenciatura. Por supuesto, me esmero por superarme cada día, porque en el magisterio, cuando crees que todo está dicho aparece un nuevo reto y más cuando los estudiantes no vienen de formaciones académicas o de preselecciones, como es el caso de nuestra academia en la Sociedad Canaria.  

Sueño con hacer un doctorado en pedagogía, o algo así, pero falta para eso aún. Estoy convencido de que la superación metodológica es un obligatorio camino para mejorar cada vez más el procedimiento que empleo en mis clases. Ser profesor me ha enseñado a comprometerme con cada alumno en su aprendizaje al precio que sea necesario, porque es lo que da sentido a la actividad docente, que es compleja y requiere mucha dedicación.

MArcos Prawl. Cortesia del entrevistado

Poco después de comenzar a impartir talleres de música te convertiste en director de Rondalla Típica Cubana. ¿Qué peculiaridades tiene este formato musical y cuáles son sus influencias?

La rondalla (además se le conoce como estudiantina, tuna o parranda) es un formato instrumental que también puede ser vocal y hasta con cuerpo de baile, pero los orígenes más directos que nos llegan a los cubanos es la influencia hispana que usaban instrumentos de plectro, arco y rasgueo preferiblemente.

La Rondalla Típica Cubana es un proyecto que surge en el 2004 en la Sociedad Canaria de Cuba Leonor Pérez Cabrera y está integrada por estudiantes de la Academia de Etnografía, así como egresados de las escuelas de música del país. Esta tradición musical, aprendida principalmente por transmisión oral en la comunidad de descendientes de canarios de gran parte del país, se desarrolla gracias al intercambio cultural de rondallas como: Danza Isleña de Pozas en Cabaiguán, Canarios de Pinar del Río, Rumores del Teide en Villa Clara, Los magos de Chambas en Ciego de Ávila, Rondalla Timanfaya, Rondalla Islas Canarias, Coral Hespérides, Danza Tamarco y Tamarán en La Habana.

También ha sido de gran importancia para el desarrollo cultural y profesional los hermanamientos que se han dado por casi 100 años entre canarios y cubanos, y entre sociedades de beneficencia de diferentes regiones de España y la Federación de Sociedades Españolas en Cuba, donde podemos resaltar los múltiples talleres y clases que han brindado en nuestra Sociedad Canaria prestigiosas agrupaciones de este tipo y músicos reconocidos como: Los Gofiones, Los Sabandeños, Los Cesteros, Parranda de Teror, Bentahod, Los Majuelos, Mestisay, Tsaxiraxis, Benito Cabrera, Josele del Pino, Domingo Corujo de Tejera, Pancho Amat, Efraín amador, Ricardo Gallén, entre otros.

Las letras que empleamos pertenecen al cancionero histórico-popular al igual que los géneros musicales y la organología, donde utilizamos varias familias de instrumentos de cuerda pulsada como guitarra, requinto, timple, tres, cuatro, charango, familia de laúdes españoles y percusión menor cubana y canaria, como parte de este último grupo utilizamos también la huesera, la chácara, la pandereta, entre otros. Las técnicas instrumentales, vocales, corales y en ocasiones los empleos de danzas típicas de Cuba y Canarias conforman todo un espectáculo músico-danzario que muestran al espectador un recorrido cultural por el folclor y las parrandas más arraigadas a la tradición campesina de estos países.   

Esta práctica tuvo gran auge en la Cuba de finales del siglo XIX y principio del XX, principalmente en el marco las sociedades españolas, también en las zonas rurales. Por suerte en estos momentos está recuperándose esta hermosa tradición musical en varios puntos del país gracias al impulso matriz que significó la agrupación Danza Isleña de Pozas en Cabaiguán, después del triunfo de la Revolución cubana. 

Como parte de tu trabajo como director musical has tenido que adquirir la habilidad de dominar diversos instrumentos musicales, sobre todo de cuerdas. Entre todos estos podría ser la guitarra aquel que permeó tu sensibilidad por encima de los otros. ¿A qué se debe esto?

La guitarra es la madre. Toda nuestra tradición de cuerda pulsada bebió de este instrumento, además, la enseñanza académica se ha enfocado históricamente en ella y su desarrollo por lógica ha sido mayor, sin embargo, existen muchos instrumentos de cuerda que tienen otros caminos y modos de expresión, por lo que todos son un mágico universo por descubrir, eso lo experimento cada día que me tengo que enfrentar a alguno de estos. Podría mencionar sobre todo al timple, el laúd, la bandurria y al tres.

Integraste por tres años el Coro Polifónico de La Habana, como tenor segundo, bajo la dirección de Carmen Collado. ¿Qué habilidades aportaron esos años a la percepción musical desde la mirada del cantante y compositor?

El tema de los coros es una incógnita profunda para mí. Cuando siento un coro cantar no puedo evitar el impacto emocional. Me atrapa la atención y hago catarsis tarde o temprano. Te confieso que siempre terminaba cautivado en los ensayos diarios, que con Carmen eran bien densos porque esta admirable directora nos hacía creer que estábamos en Alemania y nos exigía como si fuéramos a cantar delante del mismísimo Bach.

 A pesar de la tensión y los fuertes ensayos terminé enamorado para siempre del trabajo coral, por lo que de alguna forma trato de usar coros en la música que compongo, donde empleo generalmente cuatro voces y el registro coral a la hora de distribuir los instrumentos musicales y mover las líneas melódicas.

No puedo separar de mi gusto personal las estéticas aprendidas, sin embargo, existen muchas formas de que un coro suene bien, aunque sea con otra impostación e intención vocal.

Como cantante me cuesta mucho desprenderme de esa delicadeza y en ocasiones tengo que batirme con mi color de voz para no parecer un cantante de coro cuando debo cantar música tradicional.

En más de una ocasión se han presentado en el espacio televisivo Palmas y Cañas, así como en otros festivales y eventos relacionados con la música tradicional cubana, dado que la agrupación que diriges es una de las defensoras del punto cubano en nuestro país. No obstante, dadas las circunstancias del propio conjunto musical su repertorio suele navegar entre las aguas de sonoridades cubanas y canarias. ¿Cómo lo desarrollan?

No hay dudas que la música campesina cubana fue un producto de la música tradicional canaria también, pero en Cuba encontró su propio camino y logró un desarrollo envidiable que se separó de sus raíces hispanas y africanas tanto en el desarrollo de los instrumentistas como en los géneros musicales, el estilo de canto y las danzas. 

En el caso de las rondallas de ascendencia canaria, estas se quedaron en nuestros campos y es por eso que tienen tantos puntos en común con la música campesina, como si fueran dos hijas de los mismos padres, que se criaron en contextos parecidos y en condiciones similares, pero logrando diferencias claras una de otra. Los instrumentos musicales de cuerda, el uso de la prosa y el verso rimado son los mismos para ambos universos estilísticos.

Es por eso que, si tocamos una folía, una malagueña o una isa, después podemos hacer una tonada, un son o una habanera, sin que esto traiga contradicciones discursivas en nuestras actuaciones.

Participaste en el Festival Internacional Tenderete con sentir canario, celebrado en 2018 en Venezuela. Coméntanos un poco sobre esto.

Vargas es una ciudad costera muy parecida a lo que pudiera ser una provincia cubana en el extranjero desde todos los puntos de vista, aunque con más recursos económicos. Me parecía una mezcla de Pinar del Río, La Habana, Sancti Spíritus y Villa Clara… impresionante. Imagínate que tuvimos la oportunidad de compartir con jóvenes, adultos y niños de todo el país que pertenecían a más de 20 agrupaciones folclóricas, que confluyeron en un evento de una semana que se parecía a los festivales de tradiciones que hacemos aquí en Cuba, pero con música venezolana y canaria.

En Venezuela hay muchas sociedades, y las sociedades canarias son clubes grandes y poderosos, muy superiores logísticamente que las cubanas pues la inmigración isleña a la tierra de Bolívar durante el siglo XX fue numerosa y estos grupos sociales lograron un poderío económico vinculado entre otras cosas al negocio del petróleo.

A pesar de la compleja situación política y económica que había en el país cuando fuimos de visita, pasamos unos días hermosos llenos de eventos culturales variados y la mayor hospitalidad que he experimentado en mi vida.

Has compartido escenarios con músicos y agrupaciones prestigiosas de Islas Canarias, España y Venezuela tales como los Gofiones, Mestisay, El Colorao, Los Cesteros, Tsaxiraxis, La Parranda de Valladolid, Benito Cabrera, Domingo Corujo de Tejera, así como músicos y agrupaciones inglesas e irlandesas en los festivales de música celta celebrados en La Habana. También has participado en proyectos discográficos de otros artistas, entre ellos el álbum “Un restaurador de sueños”, que rescató la discografía del cantautor cubano Antonio Machín, que obtuvo el premio Cubadisco 2009. ¿Cómo han sido estas experiencias?

Creo que por eso me identifico tanto con la música que hago y enseño a mis alumnos, porque he podido nutrirme de estos grandes del folclor internacional. Estos músicos de talla mundial funcionan como una hermandad y nos han visitado durante años con sus propios recursos impartiendo sus conocimientos y experiencias, así como materiales didácticos e instrumental técnico para nuestro desarrollo. Hemos tenido la oportunidad de compartir escenario con ellos fuera y dentro de Cuba y estos hermanamientos han sido la base ideológica por la que nuestras agrupaciones de ascendencia hispana en Cuba han mantenido la labor de rescate y preservación de este legado patrimonial de forma gratuita y altruista a pesar de los pesares…

Con respecto a la obra discográfica “Un restaurador de sueños”, producida e interpretada por el canario Víctor Rodríguez, me siento muy dichoso de haber tenido esta experiencia de vida que me permitió participar en un trabajo discográfico profesional de gran magnitud.

Este álbum que se grabó en los estudios Abdala durante más de dos meses ininterrumpidos y tuve la oportunidad de que sus productores me incluyeran en dos canciones donde toqué la bandurria, el laúd tenor y el timple canario. Este proyecto reunió un gran número de músicos y agrupaciones de diferentes formatos de toda Cuba, siendo una experiencia única en mi vida.

Como parte de tu proyecto de maestría en Musicología, desde hace unos años vienes desarrollando investigaciones dedicadas a explorar la presencia de las rondallas en diversas regiones del país, sobre todo en el entorno rural, y a través de la ayuda del Centro de Investigación de la Música en Cuba, recientemente se encuentran en proyecto de grabar el CD La huella isleña. ¿Cuáles son los propósitos que se han propuesto alcanzar con este disco?

Canarias y el mundo hispano en general conformaron el “etnos” cubano junto a África, China, los árabes y muchos inmigrantes de otras nacionalidades del mundo. Pero los isleños se destacaron no solo por su laboriosidad y entrega al trabajo, sino que la música siempre estuvo presente en la vida diaria y nunca faltó un canto o una danza que les acompañara en la nueva patria que les brindó su seno durante siglos. A tal punto que en la década del 60 en el siglo XX se hicieron grabaciones a cantadores isleños y sus descendientes en el poblado de Pozas, tradición de la que somos continuadores también aquí en La Habana.

Es por eso que nuestra agrupación se propuso grabar toda la música representativa de nuestras fiestas y celebraciones cubano-canarias que tiene más de 20 años, dentro y fuera de la Federación de sociedades españolas a modo de homenaje a estos padres fundadores y a su vez mostrar nuestra labor musical durante este período. Tenemos la dicha de contar con el apoyo de CIDMUC que hace grandes esfuerzos por conseguirnos las condiciones necesarias de logística y recursos de personal técnico para hacer posible este sueño.

Desde tu visión, qué importancia le confieres al rescate musical de la obra de autores ya desaparecidos y a las labores de musicología que se desarrollan en torno a estos, dado que muchas veces las piezas quedan atrapadas en los pentagramas de un cuaderno de música y, a menos que sepas leer la partitura e interpretar el instrumento, no puedes descifrar la magia creativa que guardan las notas escritas sobre el papel.

Tienes toda la razón. Si enseñamos un plano del Capitolio confeccionado por un ingeniero, no podemos pretender que las personas comprendan lo que significa o sientan la experiencia de apreciar la obra arquitectónica cuando nos paramos frente a ella. Por eso instituciones como el CIDMUC, Casa de las Américas y el Museo de la Música se han dado a la tarea desde sus comienzos de rescatar y preservar nuestro patrimonio histórico musical.

Ellos se han valido del trabajo de campo de destacados musicólogos y estudiantes egresados de nuestras escuelas de música, a partir de todas las herramientas técnicas posibles y el uso de la tecnología para registrar tanto en partitura como en grabaciones musicales y videos, ese extenso y excitante mundo sonoro que es la música cubana. También de esa forma el público en general puede apreciar la música lo más parecida posible a como se tocaba en épocas pasada y como la conciben las nuevas generaciones en la actualidad.

Entre nuestro contexto, podríamos decir que existe una línea invisible pero latente entre la música clásica y la música popular, ¿a qué crees que se deba esto?

Ambos tipos de música se desarrollan en contextos heterogéneos e históricamente han cumplido funciones sociales diferentes. La música popular salió del creador empírico, por lo que se comunica fácilmente con las masas sin instrucción musical académica, ya que este artista bebe directo de lo que esta mayoría consume. La música clásica la entiende, aprecia y crea el que la estudió o el que de alguna forma en su infancia y educación estuvo influenciada por esta estética musical, aunque también depende de la sensibilidad de cada cual.

A pesar de eso la política cultural de nuestro país ha tenido como objetivos durante muchas décadas que la población en general logre disfrutar y entender la música clásica porque, créeme, apreciar la música clásica sin duda alguna eleva la sensibilidad musical de cualquier ser humano a otro peldaño y, además, es una herramienta indiscutible para entender la historia de la humanidad, aunque esto parezca abstracto, como mismo sucede con las artes plásticas, el teatro y la literatura.

Recientemente, estuviste entre los 24 compositores seleccionados para participar en el concurso Adolfo Guzmán 2019, con la canción Deja que te ame así. Háblanos de este tema que tanta aceptación tuvo por parte del público y qué ha significado para ti esta experiencia.

Deja que te ame así es una canción a la fe y al amor a la vida. Quise hacerla con un género bailable, pero que la letra en sí hiciese el contraste. Tuve la suerte de contar con dos importantes creadores que me apoyaron en el acabado del tema. En primer lugar, el músico y amigo Jorge Mancebo: “Choco”, quien me ayudó en la producción, grabación y mezcla del tema en solo cinco días, pues es un maestro de la creación con ordenador y un excelente arreglista.

La otra colaboración estuvo a mano de una persona muy especial para mí, que quiero inmensamente, excelente mujer y escritora, quien le dio un importante acabado al discurso poético de la canción, sellando el producto final. Me siento muy feliz por la colaboración de ambos artistas en mi canción y estoy convencido de que el trabajo en equipo es tan necesario como productivo.

En cuanto al concurso Guzmán, fue una experiencia necesaria para mi carrera porque siempre he trabajado al margen del mundo del espectáculo y este concurso me introdujo en uno de gran magnitud. Pude constatar lo complejo que se hace una producción a estos niveles, el gasto económico y la logística que se necesitan sin dejar de mencionar los cientos de profesionales de diferentes áreas de las artes, el diseño y la ingeniería audiovisual en pos del espectáculo.

No alteró el rumbo de mis proyectos personales, pero sí me ubicó en donde estoy, lo complejo que funciona y que hay que ser muy serio en todo para no derrochar los recursos y trabajar con los pies en la tierra, aunque de vez en cuando haya que buscar en las nubes.

Le agradezco inmensamente a Pedrito Camacho con ese espectacular arreglo y a los muchachos de la Banda Gigante bajo la dirección de Gaitán, hombre de mucha paciencia y entrega. No quiero dejar de mencionar la gran experiencia que fue para todos los competidores el haber participado del evento ya que hoy nos une una bonita amistad. 

¿Actualmente cuáles crees que son los principales retos que enfrentan los músicos?

Creo que los retos de un músico tienen mucho que ver con sus concepciones de la vida, su vocación-talento y sus condiciones socioeconómicas. Si un músico quiere defender un repertorio, una estética o un discurso artístico depende mucho de su voluntad y su entrega a lo que hace y desea lograr.

Pareciese que donde las condiciones económicas lo permiten hay más desarrollo para el que desea dedicarse a la música, sin embargo, la vida nos sigue demostrando que los intereses personales, los valores morales y la intensión que se le dedique a la actividad musical limitan o hacen avanzar al artista hacia el más preciado sueño. 

¿Qué rasgos crees que definen a Marcos?

Creo que el rasgo que ahora mismo me define es la pasión y dedicación por las actividades profesionales que hago. También considero que con los años me he vuelto más trabajador y estudioso, aunque el tiempo casi nunca me alcanza, por lo que he tenido que ir dejando de hacer muchas actividades que me gustan y he ido concentrando mis esfuerzos en las más importantes para ir concluyendo proyectos, porque como dice el refrán, “el perro tiene cuatro patas, pero coge para un solo lado”.

¿Cuáles son las expectativas que tienes para el futuro?

Aconsejan los grandes maestros espirituales, para decirlo de alguna forma, que en silencio deben gestarse las cosas, no obstante, me encuentro inmerso en un proyecto que tiene que ver directamente con la música popular patrimonial que incluye un estudio profundo de determinados géneros tradicionales cubanos y al fenómeno cultural que se desarrolló en torno a estos, para así intentar traerlos al contexto actual y seguirlos desarrollando en diferentes formatos musicales y, por su supuesto, en mi creación futura.


Capítulo # 6 Fractura: el otro sendero (+ galería y videos)

(homenaje con libre acceso)

En la historia reciente del arte santiaguero podemos describir muy pocos creadores capaces de irrumpir la cotidianidad desde un arte vivo/renovador/y concluyente con su medio.

Santiago de Cuba como urbe posee un sinfín de motivos expresivos que necesitan un ojo actualizado. Un ojo capaz de revitalizar lo que hoy se pondera como “vanguardia”. Se trata de una transición tardía y (demasiado) lenta, que no ha tenido puntales perdurables para conceptualizar a una ciudad-múltiple.

La ausencia de ese ojo delator/joven/intrépido, nos condena a envejecer y a cambiar de paradigma de forma constante.

Sin brújula navegamos en nuestra propia densidad y el arte actual necesita de contagio. La praxis de cuestionar los convencionalismos y la tradición (aunque a muchos creadores establecidos no les guste), es un ejercicio histórico e ineludible para los artistas de vanguardia.

Con este fin, la ciudad ha visto en la última década el transitar de creadores y proyectos que han apostado por una renovación real. La gran mayoría, al no poder conservar sus objetivos perecieron, pero no sin dejar aportes significativos para un cambio necesario. Sus carreras personales tendrán el salvoconducto de haber iniciado un nuevo ciclo.

Fotograma Video Arte Anatomía Intelectual

Muy poco se ha escrito (o nada en algunos casos) sobre el quehacer del incipiente movimiento artístico comprendido entre los años 2010-2019 en Santiago de Cuba. Claro que se necesita tiempo para hacer una valoración eficaz sobre la trascendencia de que cada gestus artístico. Pero lo que no se le puede dejar al tiempo es la documentación de cada proceso, la vivencia del hecho desde la cercana cotidianidad y el diálogo que nos permite la obra desde su génesis contextual.

¿Qué estrategia hay desde las instituciones  para salvaguardar “eso” que mañana será un material ineludible?

¿Cómo renunciar a ese sendero?

Fotograma Videoarte Cuba

Uno de esos proyectos, cuya existencia merece un punto de atención es Fractura (2015-2019). Creado por Frank Lahera O´Callaghan (director de cine, guionista, editor, productor, diseñador gráfico, performer y artista visual) y Carlos Gil Calderón (artista visual, performer y poeta).

El proyecto desde sus inicios perseguía la experimentación constante en las artes visuales y la hibridación de diversas manifestaciones sin distinción. La idea total, fue integrar disímiles materiales en un solo cuerpo discursivo y conceptual.

Al buscar la creación sin limitantes e intentar nutrir-se de otras expresiones y experiencias, Fractura fue aliándose con otros creadores y proyectos de la ciudad. Estos sintonizaban una misma forma de hacer desde sus diseños individuales y aportaron una textura más simbólica y contundente. Así encontraron la colaboración de DJ Borges, el Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA, la Compañía Ad Livintum, el artista visual Ernesto Sánchez Núñez y el poeta Javier L. Mora. 

Ernesto Sanchez Nu̱ez y FRACTURA Рobra Siembra (Sala Dolores)

Las temáticas para la investigación estética/social/política y artística fueron variadas. Algunas de las líneas más perceptibles fueron: la alienación del Hombre por los medios de comunicación, la vigencia y la existencia de la Humanidad como concepto más amplio que el referido por la biología y la historiografía, la ausencia, el cuerpo como discurso, el rito y su actualidad, la mirada a un futuro posible y la poesía de la vida.

Su manifiesto resume lo que fue su accionar colectivo:

FRACTURA es rompimiento

FRACTURA es abstracción en pos de los tiempos contemporáneos

Es decir, decir y decir, en los idiomas del ahora y con todas las palabras-imágenes posibles

Es estar en el ahora sin divagaciones

Es cambiar todo lo que deba ser cambiado y sin miedo al cambio

Es combatir la pereza, el silencio y posible muerte del arte

Es imprimirle al arte energías, nuevas formas, es diluir el silencio con ruidos de imágenes, sonidos y acciones

Es no estar quieto, es estar en constante movimiento

Es constante guerra al esnobismo, a los falsos artistas y a los artistas falsos

Es golpear en la cara con el arte

Es decir basta al convencionalismo

Es decir lo que se siente sin tapujos

Es no-límite creativo y sí-límite a lo no creativo

Es pensar en el futuro

Es hacer arte, vivir para el arte y no vivir del arte

FRACTURA es agotar el arte

Instalalación Metamorfosis de la Identidad-autor Carlos Gil Calderón, expo Homenaje con Libre Acceso II

Estos fueron sus dogmas creativos. Desde aquí proyectaron la impronta de sus intervenciones públicas/ performance/ lecturas dramáticas/ acciones socioculturales/ y exposiciones de artes visuales. Sus demandas estéticas revolucionaron la ciudad y su manera de entender el arte dentro de ella.

Fractura aceptó como concilio  la re-interpretación del espacio. Su muestra buscaba la dicotomía del artista/obra en un espacio subvertido.

La fuerza de la imagen vs los significantes que genera la memoria.

La fuerza de la imagen vs la in-comunicación del cuerpo.

La fuerza de la imagen vs el psico-reconocimiento.

La fuerza de la imagen vs la perseverancia sonora de los sentidos.

La fuerza de la imagen vs la participación ciudadana.

En esta lucha no hay contrarios, no hay semejantes. Esta es la lucha del arte. Un territorio laborioso/hostil/y eterno. Un camino que encontraron estos artistas para fracturar la cotidianeidad.

Performance IN-Comunication (grupo FRACTURA)

Entre sus trabajos más significativos están el cortometraje Comunicación Bidimensional. En este material, Carlos Gil muestra al individuo desnaturalizado/con su rostro interior/bajo circunstancias anómalas y a la vez habituales.

El artista frente a su medio/frente a su hogar/frente a sus carencias.

El artista frente a su imagen onírica/agónica/de yeso.

Otro material imprescindible en su producción audiovisual es el video-arte Anatomía Esencial. Se trata de un trabajo donde el artista, encuentra en el cuerpo su espacio de diálogo. Una búsqueda corporal que define su idiosincrasia, su sexualidad, su postura estética desde los significados que yacen en el cuerpo. Así traslada el cuerpo fragmentado a una zona común/social. Una zona ineludible para el artista como ciudadano. Luego termina y nos propone esa imagen como destino inevitable de su obra.         

En este mismo sentido, se ubica el video-arte Cuba. Donde la manera de resignificar el cuerpo termina mostrando la definición de Patria. Una agonía ideo-estética que persigue toda la obra del grupo en su sentido más amplio.         

Para hablar de integración entre los miembros del grupo tendríamos que remitirnos a Experiencia 1: Video-poesía. Esta intervención sirvió para inaugurar el espacio de presentación e identificación del grupo en la Asociación Hermanos Saíz de Santiago de Cuba. Un espacio que mantuvieron durante más de un año con una frecuencia mensual, convirtiéndose en su epicentro creativo habitual.

En este ejemplo se puede apreciar la integración orgánica de diferentes recursos artísticos en pos de una misma idea.      

Con más de 20 performance, 10 exposiciones y varios videos-danza/videos-performance/cortometrajes/lecturas poéticas/lecturas dramáticas, Fractura se consolidó en el panorama artístico de la ciudad, en ocasiones influyendo desde los espacios institucionales y en otras con un perfil más underground.   

La gran mayoría de estas intervenciones fueron en Santiago de Cuba. Entre los espacios de mayor connotación destacan: Galería Arte Soy, Centro de Arte y Diseño, Casa del Joven Creador, Café Teatro Macubá, Centro Francisco Prat Puig, Centro Cultural Independiente AKAMARA, Sala de Concierto Dolores y espacios públicos.

Sueño Sagrado- performance escénico (Café Teatro Macubá)

El proyecto tuvo presencia en Romerías de Mayo y la Fiesta de la Cultura Iberoamericana en Holguín, también en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, la Residencia de Creación INSERVI, el Laboratorio Internacional de Investigación y Creación Traspasos Escénicos, en La Habana.

Las resonancias del proyecto los colocaron en importantes plataformas para la promoción del arte contemporáneo. Resaltan la “I Bienal Internacional de Arte Contemporáneo del Sur” en febrero de 2017 (Latinoamérica), Proyecto Warburg, noviembre de 2017  (Alemania-México), SARNA 2018 (Chile) y Eneagrama 2018 (Argentina).

FRACTURA en la AHS filial Santiago de Cuba

En un breve período el grupo alcanzó índices notables desde lo estético. La autogestión como norma para producir y divulgar su arte marcaron una labor estable/condensada. Su ejercicio más eficaz fue la creación como proceso de aprendizaje y rutina de desahogo.

Como suele suceder con la mayoría de los proyectos emergentes, a Fractura le faltó el vistazo del ojo institucional. Un respaldo que perfilara su progresión a futuro. Mientras el sistema institucional no entienda el valor de estos proyectos y artistas menos normados, la creación seguirá envejecida y fofa.

FRACTURA (Interpretacion del ser- Videoinstalación)

Todo lo ante expuesto no significa que entre estos jóvenes esté el futuro del arte en Cuba, ni que en sus obras estén todos los aditamentos necesarios para nuestra vanguardia. Aunque lo cierto es que su accionar es imprescindible para consolidar, a futuro, un movimiento artístico notable dentro de Santiago de Cuba.

Un movimiento que emerja con voces para equilibrar un país que se mutila por el éxodo. Un movimiento capaz de re-generar los códigos culturales de Santiago de Cuba y su gente. Un movimiento para el futuro.

Fotograma Videoarte Anatomía Intelectual

Se trata del otro sendero. Uno ofrecido por artistas imperfectos/laboriosos/rebeldes. Un sendero que paraliza la mano de la institución, pues no está presta para correr riesgos, ni siquiera en el orden estético.

Valdría la pena considerar cómo proteger los nuevos proyectos que surjan en lo adelante. Hay que preservar la documentación de su obra como un proceder responsable. Hay que tener en cuenta que al resguardar la obra de estos creadores estamos salvando la  impronta de aquellos llamados a ser los maestros de mañana.


Convocatoria: Núcleos, Jornadas de Arte Contemporáneo

Se lanza, en la filial avileña de la Asociación Hermanos Saíz, la convocatoria de las Jornadas de Arte Contemporáneo, edición que toma el título “Núcleos”. Evento multidisciplinario con un proyecto curatorial común: el respeto a lo que somos, a nuestra construcción social, a nuestra memoria colectiva, individual, familiar… la añoranza del pasado; son algunos de los elementos inherentes en la creación de disímiles artistas cubanos reflejados en nuestro desempeño cultural actual. Sobre los cimientos de Semana de Arte Contemporáneo, respetando sus patrones, este año Ciego de Ávila vuelve a ser núcleo aglutinador para la creación artística, fundamentalmente en las artes visuales.

Organizado por las licenciadas en Historia del Arte Celia Molina Sánchez y Roxana Consuegra Quintana, en coordinación con la AHS, con la petición a la inclusión, de otras instituciones representativas de las artes; las Jornadas de Arte Contemporáneo hacen un llamado a la participación de los jóvenes creadores visuales de todo el país, dirigido especialmente a Ciego de Ávila.

Por la noche de este martes 21 de junio de 2016 se inaugura la 10 Semana de Arte contemporáneo de la AHS. En la galería…

Publicada por Ahs Ciego de Avila en Miércoles, 22 de junio de 2016

Los creadores visuales interesados, pueden enviar la documentación hasta el 15 de mayo, al siguiente correo electrónico nucleos.jac@gmail.com, la cual debe aportar los datos: Dossier del artista, características de la obra en participación como: Título, Técnicas, Materiales y Dimensiones; e imágenes como evidencia de la obra; con asunto: Convocatoria, Núcleos. Cada participante puede concursar con un máximo de 2 obras, y estas deben responder a la temática fundamental.

Es objetivo de las jornadas ofrecer una programación variada, con la confluencia de diversas manifestaciones artísticas reflejadas en exposiciones, puestas en escena, conciertos e intervenciones públicas. Además, con la participación de especialistas, críticos, curadores e investigadores se prevé la realización de conferencias y paneles para reforzar el enfoque teórico, dentro de los cuales cabe destacar un conversatorio sobre el devenir de La Semana de Arte Contemporánea que alcanzó marcada relevancia en la experiencia expositiva nacional.

Se plantean dos propósitos fundamentales:

  1. Incentivar a los creadores visuales avileños a la participación, debido a la depresión de esta manifestación artística en la provincia.
  2. Destinar uno de los espacios a una exposición colectiva donde se vean involucrados los artistas avileños con otros de disímiles regiones del país que deseen participar, además de compartir la curaduría con creadores.

Esta colectiva vendrá para evidenciar la pluralidad de discursos en función dentro del mismo campo de acción, donde los expositores sean de diferentes ramas con raíces comunes.

El espacio se planifica con la pretensión de aglutinar a jóvenes creadores, con otros de carrera en crecimientos en conjunto con los más visualizados en el entorno nacional. Han sido algunos los que ya se han sumado a la lista, entre los que figuran René Peña, Tamara Campo, Liester Amador, Arián Irsula, entre otros. Donde refleje el sentir cubano de cada artista, sin implicaciones políticas, económicas o sociales con una intención cuestionadora.

Se prevé el evento, para su celebración, en la tercera semana de mes de junio, si las situaciones actuales lo permiten, de lo contrario, se trasladará para una fecha mejor condicionada. En las jornadas tendrán participación coordinada las artes plásticas, la escultura, la fotografía, la música, el teatro, la danza, el performance, el diseño, el audiovisual, la literatura y la crítica e investigación; para apoyar a la diversidad en la creación.


Capítulo # 5: Movimiento de un pez bajo tierra

¿Puede un pez vivir bajo tierra?

¿Puede el poeta ser ese pez?

¿Puede un pez-poeta escapar a la pecera de la existencia?

¿Resilencia (o)?

Carlos Gil Calderón (Santiago de Cuba, 1992) es un pez-poeta. Graduado de la Escuela Profesional de Arte José Joaquín Tejada de su ciudad natal, ha explorado distintos modos de hacer desde la creación artística. Cuando lo conocí hacía grafitis y trabajaba con niños, luego al integrar el proyecto Fractura, lo vi hacer performance, intervenciones públicas, video arte, tatuajes.

Fue mediante una de las acciones de Fractura cuando lo descubrí poeta. Era un performance en la AHS que mezclaba múltiples discursos: la danza, la creación cinematográfica, un DJ y el poema dicho desde él como actuante. En esa ocasión Gil era la figura escénica con palabras/con imágenes poéticas que podían existir más allá de la acción escénica.  

Meses después de lo visto, Carlos Gil se alza con premio en poesía “Juegos Florales Santiago de Cuba 2018”. El cuaderno ganador contenía algunos textos que escuché desde el escenario una vez por su autor. Esa condición (performática/escénica) me motiva a descubrir su investigación poética, desde una postura impresionista.

Hoy tengo en mis manos el libro Movimiento de un pez bajo tierra, y puedo percibir mediante su lectura, que lo experimentado por mí la noche de aquel performance (cuyo carácter efímero es indiscutible), sigue vivo en sus versos. La publicación hecha por Ediciones Santiago, con diseño de cubierta de Gabriel Cascante y edición de Oscar Cruz, corrobora dicha impresión.

Cubierta del libro Movimiento de un pez bajo tierra

¿Es Carlos Gil Calderón un poeta?

Carlos es más que un poeta, es un artista. Posee la mano para convertir lo que toca en arte y en resistencia. Sabe que sus palabras no pactarán con la norma pero igual las usa y la dota de elementos significativos.

Posee un lenguaje indisciplinado/cortante/sonoro.

Su lenguaje posee la belleza/la intransigencia/la contundencia de un performance.

Carlos es un pez-poeta que se mueve bajo tierra, underground, lejos de la vista circunstancial donde la tierra se hace camino.

El libro se divide en dos partes. La primera mantiene la conexión directa con el título del libro y aborda la definición del yo. Investiga sobre el lenguaje como acción/escena/espacio. Su cuerpo tiene un sentido real y ese sentido genera su mayor conflicto: el movimiento.

¿Es su poesía un tratado sobre el movimiento?  

Sí, pero tendríamos que entender el movimiento no solo como acción corporal, sino también como postura política.

Yo afilo mi lengua

la enrosco

la preparo para perforar a hombres con prisa

que roen roen

que mastican globos

que se pisan que se besan que se tragan

que escupen geométricamente

fotograma Comunicacion Bi-Dimensional

La existencia para él depende del movimiento. Necesita mover el discurso/la idea/el cuerpo/la pose. Dentro de ese mover yace un elemento vital: el espacio/la tierra donde habita el pez-poeta.

El pájaro migratorio en línea recta

avanza despacio

despacio 

fotograma Comunicacion Bi-Dimensional

Algunos sucesos condicionan la superficie poética. Las palabras aparecen para dibujar su imagen frente al lector: contemplación/pisar/estado catatónico/de espalda a la pared/discurso/diálogo/contradicción. En estas palabras purgan las imágenes y las selecciona para presentárnoslas como circunstancias perfectamente comprobables.

Otros elementos que habitan en el discurso textual como notas definitorias, son los que hablan del tiempo, el auto reconocimiento, el cuerpo discursivo, la comunicación extra verbal, el sonido, la abuela, el hermano, la calle.

Mi hermano: e’to tá malo

sal pa’ la calle a comer hombre

Hay otros dos componentes válidos de resaltar en esta parte del cuaderno: el poema sonoro como acción performática y escénica y el espejo respondiendo al yo poeta.

Yo en yo

el yo en otro yo

yo espejo       sujeto al sujeto

objeto

sujeto

el yo espejo es sujeto

Carlos Gil y Fractura en la AHS de Bayamo

La segunda parte del libro se titula Resilencia (o). Son poemas que responden a una misma intención estilística y temática.

objeto en metamorfosis

crecimiento a intervalos           desplazamiento a intervalos

intervalos (  interior  )

resonancia

pez de tierra a discreción

la pupila es un espejo que dilata

la realidad no es la realidad

La coherencia es un agregado adicional del poemario. El poeta sabe que posee un discurso que debe sostener hasta la última página y lo hace/lo asume/invita al combate.

La meditación es una acción necesaria en la carrera para definir el texto poético por Carlos Gil. Primero la insinúa, luego la declara, y llegado su momento no puede existir (la figura de autor dentro del poema), sin que sea observado como un ser que medita.

Todos somos una parte del otro

sacos abultados para el traslado

puertas

una hoja a intervalos buscando la tierra

Performance Refugio

Construir al hombre con palabras parece un resultado espontáneo del texto y de la investigación en el leguaje. Aunque se debe tener en cuenta la condición escénica implícita que Movimiento de un pez bajo tierra posee.

Tará tará taralá

Taralaimportuntarará

tará taraimportun

importun tarará

Su tratado comunicativo trasgrede la pasividad del lector convencional y lo cuestiona.

fotograma Comunicacion Bi-Dimensional

¿Hay poesía en el sonido?

¿Cómo relaciono el discurso y la imagen del sonido?

¿Tiene imagen el sonido?

¿Qué es el sonido en la poesía de Carlos Gil Calderón?

Todas estas interrogantes tienen respuesta en la lectura del libro. El cual abre un escenario ya transitado por la poesía cubana. Pudiéramos afirmar que estamos en presencia de un libro experimental, cuya exploración formal es mesurada y sin contratiempos expresivos.

En la segunda parte, los poemas son sostenidos por temas comunes al hombre. Su perplejidad es un dispositivo intuitivo. El cuaderno se abastece del ritmo y la sonoridad donde nace un solo camino entre lo escénicamente poético y lo literario.

Sus dogmas creativos son los de un poeta de pura sangre. Un pez bajo tierra que migra (sin miedo) de un lenguaje artístico a otro.

nacer dios y morir hombre

Frente al lector un pez-poeta se descubre y se mueve, y con él la tierra. Sin dudas hay en estas páginas una vitalidad sincera e irreprochable para los amantes de la literatura.

¿Este es un libro perdurable en la literatura cubana?

No lo sé.

¿Carlos Gil Calderón será un gran poeta?

No lo sé.

Lo cierto es, que muy pocos escritores abogan por una arriesgada investigación formal y conceptual en la literatura cubana. En ese espacio, Carlos Gil pudiera encontrar(se), y transitar como lo que es, un poeta.


Danza Contemporánea de Cuba: Tras un debut, 60 años

La danza es efímera, trabaja una y otra vez desde un espacio y un tiempo, con insistencia, para ser vista en un instante. Para presentar cuerpos, que históricamente tienen este espacio como diálogo. La danza contemporánea toma como pretexto cierta irreverencia en el aquí y el ahora. En ocasiones viaja al pasado pero es para disentir o fijar su memoria histórica.

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