cultura


Inaugura AHS exposición alegórica a siglos pasados

Una remembranza al quehacer pictórico de siglos pasados, especialmente a los estilos barroco y manierismo, realiza la exposición Cacofonía, del artista de la plástica Ignacio Alejandro Rodés Mederos, que fue inaugurada la víspera en la sede tunera de la Asociación Hermanos Saíz (AHS).

A trav√©s de 12 piezas, el autor nos acerca a representaciones de artistas con una labor notoria en las artes visuales, como son el nerland√©s Rembrandt Harmenszoon van Rijn, el espa√Īol Jos√© de Ribera y el italiano Michelangelo Merisi de Caravaggio, tres exponentes del barroco, movimiento cultural y art√≠stico que se desarroll√≥ en Europa y sus colonias americanas entre el siglo XVI y XVIII.

Por su parte, el manierismo surgió en Italia a comienzos del siglo XVI y se caracterizó por la abundancia de formas difíciles y poco naturales.

Ignacio trabaja mayormente en esos cuadros las t√©cnicas del √≥leo sobre lienzo y el √≥leo sobre tabla, aunque tambi√©n hay dos ‚Äúfrutos‚ÄĚ de arte digital, abordados desde la manipulaci√≥n. √Čl reinterpreta las obras del per√≠odo cl√°sico y les aporta elementos de la modernidad, aunque en algunos casos los cambios son m√°s visibles que en otros, tal fue su intenci√≥n.

‚ÄúEstas piezas nacieron poco a poco durante un a√Īo. Mi formaci√≥n no es de academia y esta es una forma de aprender, pues estudio con los maestros del pasado. A las intervenciones que hago las llamo ‘cacofon√≠as’. Me gusta tratar de modificar obras que ya est√°n aprobadas y son cumbres del arte occidental‚ÄĚ, dijo el hacedor de la muestra.

‚ÄúAhora lo que me interesa es crear un objeto de representaci√≥n, pero m√°s adelante pienso experimentar con otros t√≥picos y t√©cnicas. El que pretenda ser artista debe estar en un constante crecimiento. Quiero ampliar los formatos; usar modelos reales para la representaci√≥n, sin abandonar por ello este m√©todo de estudio y trabajar mucho para perfeccionar mi quehacer‚ÄĚ, a√Īadi√≥ el creador.

Cacofonía es un viaje al pasado, un boleto cultural en el que ganamos en conocimiento y apreciación estética, una excelente opción para este verano.


Decir Ramiro Guerra, es hablar de danza cubana

El pasado 29 de junio estar√≠a cumpliendo nuestro Ramiro Guerra 98 a√Īos. Su andar por la danza se√Īal√≥ el inicio de muchos pretextos, deseos, necesidades y pol√©micas. Para el arte joven hoy tambi√©n resulta una obligatoria referencia, por lo que se considera importante destacar su legado en la danza de todos los tiempos. Ramiro Guerra es la danza cubana.

Precursor y fundador, coreógrafo, maestro de la Danza Moderna y Contemporánea Cubana. Aunque su formación inicial estuvo desde el ballet clásico, supo girar sus intereses a la danza moderna, estimulado por el acercamiento a su maestra Nina Verchinina.

foto archivo danza cubana contempor√°nea

Se propuso trabajar desde una zona en la danza que por los a√Īos 50 en Cuba no era muy referenciada. Esto le oblig√≥ a formar un p√ļblico, una est√©tica, una t√©cnica y una conciencia para la danza cubana. Para ello supo explorar en el material de nuestro folclor, que le aport√≥ hacia el centro de una identidad cubana, de una t√©cnica con la base de esa danza y de una creaci√≥n, focalizada principalmente, en nuestra identidad.

Fue esta una de las primeras alertas culturales que nos dej√≥ este maestro: indagar en nuestra energ√≠a simb√≥lica y en nuestra herencia africana, en los m√ļltiples procesos que le otorgaron un sentido y conciencia de las costumbres cubanas. Este fue su centro.

Entre su creación en el Conjunto Nacional de Danza Moderna, hoy Danza Contemporánea de Cuba, se destacan obras como Suite Yoruba (1960), Orfeo Antillano (1964), Medea y Los Negreros (1968), entre otras bien significativas y de mayor complejidad en su exigencia como coreógrafo.

Tambi√©n ubic√≥ una zona de pensamiento en la danza, en libros como Apreciaci√≥n de la danza (1968), Teatralizaci√≥n de la danza y otros ensayos (1988), Una metodolog√≠a para la ense√Īanza de la danza (1989), Calib√°n danzante (1998), Coordenadas danzarias (2000), Eros baila. Danza y sexualidad (2001).

Su vida nos deja preguntas, alertas, focos de an√°lisis, bases de exploraci√≥n. Ramiro es un camino de inquietud y experimentaci√≥n que no debemos perder en el andar de este arte visual. Su legado se activa cada vez que se descorren hoy cortinas, cuando pensamos en el cuerpo, cuando decimos core√≥grafo o maestro. √Čl supo ubicar y continuar un pensamiento.

foto archivo danza cubana contempor√°nea

Su vida es un libro de consultas universales. Es una guía de irreverencia y de fuerza. El principio y la base de nuestra teoría y creación de la danza.

El arte joven debe tener cada vez más dominio de nuestro pasado cultural porque, justo ahí, es donde encontramos la luz de nuestro presente. Miremos en el pasado, pinchemos, preguntemos y activemos todo un sentido que ha estado latente. Hablemos de Ramiro y eternamente estaremos hablando de danza cubana.


Rap a lo tricolor: una escena musical con sabor local

Cantar, saltar, bailar, tomar, pinchar la pista de discos, alzar la voz en responsorio cantado cuando el int√©rprete convite, levantar un brazo en se√Īal de apoyo, moverlo de arriba hacia abajo, ladearse la gorra y hacer todo esto imbuidos en frases como ‚Äút√°’mo aqu√≠‚ÄĚ o ‚ÄúI don¬īt believe in Babilon‚ÄĚ, dice mucho de la salud de la escena rap-reggae en Santiago de Cuba. Si bien resultar√° propicio acercarse a esta producci√≥n musical en un momento en que sus m√ļsicos, apoyados por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, mantienen sus propuestas y conforman una comunidad ya con m√°s de 20 a√Īos en cocci√≥n.

La mirada que propongo no se dirige a analizar precisamente su desarrollo zigzagueante, sino hundir las raíces en su rótulo mixto. En suma, diseccionar las razones que conducen a entender dicha escena bajo el título rap-reggae, en vez de separarla en virtud de cada género musical constituye el tema central del presente texto.

Las huellas de profunda afinidad entre artistas de rap y de reggae se observan tanto de forma explícita como cuando se profundiza en su análisis. Enumero algunas de las pistas que permiten visualizar la estrecha sintonía:

(1) La continua colaboración fuera y dentro del estudio musical que conduce a featurings bajo el predominio de uno de ambos ritmos pero con la inclusión de sendos tipos de intérpretes;

(2) sus relaciones m√°s expl√≠citas sobre el escenario, tan comunes en pe√Īas o en propio patio de la AHS santiaguera;

(3) la incorporaci√≥n de accesorios est√©ticos procedentes de los movimientos culturales vecinos, hip hop y Rastafari, en la creaci√≥n del estilo visual, por ejemplo, cuando los raperos usan alg√ļn elemento tricolor verde, amarillo y rojo;

(4) la propia identificación personal con tales culturas vecinas y su expresión artística mediante la canción, por ejemplo, cuando la concepción Babilonia procedente de Rastafari adquiere importancia en el discurso del rap;

(5) por √ļltimo, el compartir ideas comunes contenidas en sendas culturas, por ejemplo el ideal antirracista y la re-significaci√≥n de la deuda¬† cultural cubana con √Āfrica.

No es intención de esta autora abordar con todo el peso de la semiótica, la sociología y la historia, las peculiaridades de la escena antes citada. Los límites editoriales del texto no lo permitirían. Sin embargo, declarar los hechos fundamentales que conducen a una escena mixta, sí posibilita transitar por un breve análisis culturológico donde salta uno de los sellos identitarios de una vertiente musical contemporánea con sabor local, de parecer folclorista para algunos, sinceros matices regionales para otros, e indudable enlace de tradición y actualidad.

Ante todo, considero preciso puntualizar el significado de escena musical, cuya utilizaci√≥n en el contexto cubano le debe mucho al periodista y cr√≠tico musical Joaqu√≠n Borges Triana. Constituye una de las √ļltimas conquistas terminol√≥gicas del post-subculturalismo contempor√°neo, probablemente gracias a su c√≥moda amplitud significativa. Esta d√≠ada, alcanza mayor√≠a de edad en los predios del periodismo musical, pero son los soci√≥logos post-subculturales, especialmente dedicados a la m√ļsica, quienes en la postrimer√≠as del siglo XX elaboran un marco te√≥rico para explicar las comunidades de consumidores y productores musicales, una de las formas de contrastar con el enfoque sustentado en la disecci√≥n clasista inherente a los cl√°sicos subculturalistas de Birmingham.

Foto cortesía del artista Edgar Brielo. Patio de la AHS durante Festival de hip hop. 2016

De esa manera, junto a subculturas, culturas juveniles, culturas de club, tribus y neo-tribus, llega a bien posicionarse los enclaves conceptuales y emp√≠ricos de la escena musical. Aunque su procedencia sociol√≥gica se deriva de las investigaciones de Barry Shank y las del canadiense Will Straw (1991), es el √ļltimo quien alcanza mayor repercusi√≥n en las investigaciones sociales de m√ļsica.

En s√≠ntesis, la escena musical se conforma tanto por la comunidad flexible y porosa de productores y consumidores de alg√ļn ritmo en espec√≠fico, como por sus enclaves espaciales fundamentales, sus redes de producci√≥n, distribuci√≥n y comercializaci√≥n, el movimiento n√≥madas de los seguidores de dicha m√ļsica, y una comunidad de gusto con base en un g√©nero o como aqu√≠ se observa, g√©neros en espec√≠fico, comunidad de membranas m√≥viles, inclusivas y cambiantes.

Una vez entendida la escena como una relaci√≥n en movimiento entre los creadores y su p√ļblico, vale volver la mirada hacia la historia de los g√©neros musicales que nos ocupan. El acontecer del rap santiaguero se ha trenzado con otros movimientos musicales que florecieron en el Caribe hacia finales del siglo XX. Primero el reggae, luego el raggamuffin, su variante el dancehall, e incluso el incipiente reguet√≥n, acompa√Īaron los √°nimos creativos que hacia las postrimer√≠as de la d√©cada del 90 e inicios del nuevo milenio motivaron a varios j√≥venes a destacarse en el estilo recitativo con inclusi√≥n de jergas caracter√≠stico de la canci√≥n de rap.

Si miramos a fondo, hallaremos que las conexiones entre el reggae, sus derivados sonoros y el rap, ya hab√≠an sido forjadas entre los padres de estos ritmos. El profesor estadounidense Mickey Hess, por ejemplo, recuerda que el rap halla ra√≠ces en la pr√°ctica art√≠stica del toasting jamaicano, una forma en que los DJ de Kingston animaban aquellas fiestas informales de barriadas al margen conocidas como sound system. Si a ello le sumamos que todos los g√©neros mencionados constitu√≠an, de alguna forma, cr√≥nicas sociales donde se plasmaba el pensamiento cr√≠tico de sectores pobres as√≠ como su espiritualidad o, en el otro extremo, se vert√≠a un discurso nihilista, l√ļdico y con alto contenido sexual, tambi√©n como parte de una subjetividad social que describ√≠a un pretendido estilo de vida, entonces, las conexiones son evidentes.

Lo cierto es que la hist√≥rica mixtura entre creadores del rap y reggae adquiere un cariz m√°s s√≥lido en el caso santiaguero y las primeras sospechas de este hecho emergen cuando nos percatamos del afianzamiento del reggae en el gusto popular de la ciudad, am√©n de involuntarios desconocimientos en las herramientas de investigaci√≥n social como las encuestas de consumo. Las causas deber√≠an rastrearse en el apego emocional y cultural del santiaguero a la cultura y sonidos caribe√Īos, pero, una aseveraci√≥n as√≠ parecer√≠a pecar de folclorismo. Con ella, se pretende poner en debate el esencialismo de nuestra identidad que, en tiempos actuales de hibridaci√≥n cultural, se permea de variopintas influencias, de suerte que es preferible aportar datos en los cuales se explicite la incidencia de lo reggae en la ciudad.

Los investigadores Samuel Fur√© y Mar√≠a Elena Orozco recuerdan que la llegada de estudiantes caribe√Īos y entre ellos jamaicanos a universidades capitalinas y de Santiago de Cuba, as√≠ como el arribo en 1976 de obreros, tambi√©n con jamaicanos en sus plantillas, en busca de cursos de superaci√≥n; fueron hechos que estrecharon el contacto con la cultura de Jamaica y, por extensi√≥n, con el reggae. En este punto, el lector juzgar√≠a imperdonable la no menci√≥n de las oleadas inmigratorias jamaicanas hacia el Oriente cubano, antes de los pret√©ritos a√Īos 50 y el supuesto espaldarazo que pudieron proveer al gusto local por el reggae. Sin embargo, S. Fur√© responde al cuestionamiento con justicia cuando explica que al momento de la ascensi√≥n de este ritmo como m√ļsica popular, bailable y globalizada, ya dichos inmigrantes y su descendencia pose√≠an tal integraci√≥n a la estructura social cubana que el reggae era tan nuevo para ellos como para los dem√°s cubanos.

Promoci√≥n y portada del √°lbum de d√ļo Golpe Seko «Golpe Seko brothers» cortes√≠a del MC Darwin Sibadie. Su dise√Īo resalta los colores de la bandera Rastafari como alusi√≥n no s√≥lo a esta cultura sino tambi√©n al Caribe.

Considerado sobremanera por m√ļsicos, integrantes de Rastafari y estudiosos de procesos culturales en la regi√≥n Este de Cuba, otro elemento que ha cimentado el gusto en el reggae ha sido la posibilidad de sintonizar estaciones radiales jamaicanas desde algunas zonas orientales, Santiago de Cuba entre ellas. S. Fur√© tambi√©n adiciona la influencia del turismo en los 80, que acerc√≥ m√°s la cultura jamaicana del momento a la cubana. Por √ļltimo, pero no menos importante, debo destacar siguiendo dicho autor, la influencia que dejaron algunos eventos donde conflu√≠an figuras del reggae internacional: el de Varadero, el Carifesta y el Festival del Caribe. Lo que no menciona este ex√©geta de la cultura Rastafari es que de los tres, el √ļltimo todav√≠a se lleva a v√≠as de hecho cada verano y su realizaci√≥n impacta directamente en la configuraci√≥n de la escena rap- reggae.

El desarrollo anual del festival o Fiesta del Fuego probablemente representa una de las motivaciones m√°s antiguas y reiteradas para llevar a cabo conciertos de rap y reggae, en conjunto con la AHS, como uno de sus espacios neur√°lgicos. Con este juicio no pretendo desconocer la convergencia, en el marco del evento, de numerosos ritmos tradicionales, caribe√Īos y latinoamericanos, empero, el car√°cter participativo de la m√ļsica urbana citada, esto es, la din√°mica relaci√≥n in situ de los artistas con su p√ļblico mediante el baile o cualquier otra manifestaci√≥n de sinergia colectiva, acent√ļa su significaci√≥n y conduce a la activaci√≥n de la escena puesta en la mira. Se explicar√≠a entonces por qu√© mientras se trova, la m√ļsica adquiere funci√≥n de tel√≥n de fondo, pero cuando se canta reggae, los part√≠cipes, otrora conversando, se levantan de sus asientos, cantan o corean al cantante mientras este repite alguna frase significativa como la inicial I don¬īt believe in Babilon.

Volviendo a mi objetivo inicial, creo necesario se√Īalar que la mayor parte de estas condicionantes no corresponden exclusivamente al territorio santiaguero, sino que, en relativas medidas se hallan diseminadas por el resto del pa√≠s. Por ejemplo, los estudiantes jamaicanos no solo arribaron a Santiago, sino tambi√©n a La Habana y, en menor escala, a otros territorios como Santa Clara.

Ahora bien, su convergencia en adici√≥n a los factores hist√≥ricos que funcionaron como puente de relaciones culturales con el √°rea caribe√Īa desde la √©poca colonial, s√≠ debe considerarse en su conjunto elemento exclusivo de esta ciudad. En mi consideraci√≥n, la comuni√≥n de todos ellos ha condicionado al sujeto social santiaguero, en especial una sensibilidad cultural que se aviene a la conciencia de caribe√Īeidad que mencionara un autor ya cl√°sico: Joel James. Se trata de una hist√≥rica disposici√≥n est√©tica con relieves caracter√≠sticos del Caribe que ha influido en buena medida en el gusto y, en consecuencia, en la creaci√≥n musical de la urbe.

No quisiera ahogar la interpretaci√≥n sobre la creatividad santiaguera en materia de m√ļsica con el lazo del determinismo cultural; por tanto, no pienso que todos los m√ļsicos santiagueros y los mel√≥manos expresen por fuerza el vaso conductor con dicha sensibilidad caribe√Īa. Aun as√≠, ha sido v√°lido analizar una escena musical donde la expresi√≥n caribe√Īa resulta palpable debido a la estrecha y s√≥lida relaci√≥n emocional y art√≠stica entre raperos y m√ļsicos de reggae.

Otra ejemplificaci√≥n de este v√≠nculo descansa en la frase meton√≠mica, probablemente oportuna, sostenida por algunos raperos que reza: ‚ÄúMientras La Habana mira al norte (o lo que es lo mismo, a Estados Unidos), Santiago observa al Caribe‚ÄĚ. La probable certeza o desmesura de esta frase no es lo importante aqu√≠, sino el hecho de hallar entre qui√©nes la afirman, identidades sustentadas en la auto-calificaci√≥n como parte activa de esta regi√≥n cultural.


Cosme Proenza, maestro a la luz de la creación

Pintor, dibujante, ilustrador y muralista, Cosme Proenza Almaguer (B√°guanos, Holgu√≠n, en 1948) ha conformado una sui generis cosmovisi√≥n pict√≥rica que lo hace distinguible y valorado en el √°mbito art√≠stico contempor√°neo. El Premio Celestino de Cuento se honra con tenerlo entre sus amigos cercanos, entre sus fieles colaboradores, al entregar, desde hace varias ediciones, un grabado suyo, iluminado, al ganador de este certamen literario. Maestro de Juventudes de la AHS, Cosme Proenza ha compartido, adem√°s, la entrega del Premio, en el Sal√≥n ‚ÄúAbrirse las constelaciones‚ÄĚ de Ediciones La Luz. ¬†

obra de cosme proenza/cortesía del entrevistado

Graduado de las aulas de la Escuela Nacional de Arte, en La Habana, y del Instituto de Bellas Artes, en Kiev, Ucrania, Cosme ha creado, en series como Manipulaciones, Boscoman√≠as, Los dioses escuchan, Mujer con sombrero, y Variaciones sobre temas de Matisse, reconocibles mitolog√≠as individuales donde lo simb√≥lico y lo m√≠tico, mediante el uso de diferentes signos e intertextualidades, acompa√Īan al ser humano en un v√≠a crucis art√≠stico a trav√©s del estudio de los c√≥digos del arte europeo. Su obra est√° basada principalmente en el an√°lisis: ‚ÄúSoy un estudioso. M√°s bien, un investigador que trabajo con los c√≥digos del arte europeo‚ÄĚ, asegura el autor de ‚ÄúCecilia Vald√©s‚ÄĚ, ‚ÄúLennon y la noche‚ÄĚ, ‚ÄúJard√≠n‚ÄĚ, ‚ÄúLa expulsi√≥n del para√≠so‚ÄĚ y ‚ÄúSan Crist√≥bal de La Habana‚ÄĚ.

obra de cosme proenza/cortesía del entrevistado

Precisamente esto ‚Äďel √©nfasis anal√≠tico, la apropiaci√≥n‚Äď lo convierten en uno de los pioneros del posmodernismo cubano, cuando en el escenario insular otras corrientes predominaban. ‚ÄúNadie se ha apoderado de la tradici√≥n como √©l, nadie con manos m√°s firmes y ondulantes ha recreado al Bosco como √©l… √Čl tiene el poder del demiurgo, la llave del castillo encantado. Su dibujo es seguro y delicado, su tratamiento del color le da una dimensi√≥n l√≠rica a su posmodernismo, lo fortalece, le provoca una epifan√≠a. Su hedonismo recurre a todas las fuentes, la er√≥tica, la l√ļdica, la m√≠tica‚Ķ Pocas obras de arte cubanas muestran un virtuosismo tan inusual‚ÄĚ, asegura el escritor cubano Miguel Barnet.

‚ÄúMi vida ha sido un poco la interacci√≥n, no el reflejo. Reflejar es otra cosa. He interactuado con todo este mundo y esa interacci√≥n marca mi forma de ser y de pensar. Cuando trabajo con el c√≥digo de Occidente estoy trabajando con un c√≥digo que no nos es ajeno, porque Cuba fue colonizada, hablamos el idioma de una cultura milenaria, con los sedimentos √°rabes y dem√°s que ya esa cultura tra√≠a. Logramos tener la riqueza de vocablos abor√≠genes, africanos‚Ķ porque somos un marem√°gnum de mezclas‚ÄĚ.

obra de cosme proenza/cortesía del entrevistado

‚ÄúSoy un resultado m√°s de eso. Creo que reflejo algo que tiene que ver mucho con lo cubano, pero no con lo cubano s√≠gnico, desde el punto de vista de lo que la gente reconoce o cree reconocer como cubano. Cuba es m√°s que eso: no puedo permitirme concebirnos como una palma real o un cocotero con cuatro mulatas bailando debajo y tomando ron. Debo sentir que me gusta el cuadro, que lo que estoy haciendo es bueno, o al menos digno. Lo grande que tiene el arte es precisamente su capacidad de expansi√≥n. La belleza es imperdonablemente adhesiva, no hay manera de escapar de ella‚ÄĚ, asegura.

Su obra, recogida en exposiciones como Voces del Silencio y Paralelos. Cosme Proenza: Historia y Tradici√≥n del Arte Universal, integran el imaginario colectivo del cubano y sus m√ļltiples resonancias universales, y lo reafirma como uno de los artistas hispanoamericanos due√Īo de una de las cosmovisiones m√°s originales en los √ļltimos tiempos; es un verdadero honor tenerlo entre los amigos del Premio Celestino de Cuento.

obras de cosme proenza/cortesía del entrevistado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Trovadores cantan al periodismo cultural (+ video)

La galer√≠a Mira de la Casa del Joven Creador de Camag√ľey se convirti√≥ esta vez en el estudio de grabaci√≥n del concierto de clausura del 3er Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural. El encuentro ocurre de forma virtual, debido al contexto de la pandemia por COVID-19 que nos ha hecho redise√Īar los espacios naturales donde se realiza normalmente.
Este Coloquio es un evento que desarrolla la secci√≥n de Cr√≠tica e Investigaci√≥n de la filial camag√ľeyana de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) para debatir, reflexionar y promover las l√≠neas de trabajo del periodismo cultural de nuestro pa√≠s, sobre todo hecho por j√≥venes.
La clausura est√° cargada de nov√≠sima trova, interpretada por j√≥venes que aunque trabajan de forma independiente, comparten sus est√©ticas interpretativas para cantarle al periodimo cultural, ese que los eval√ļa y ejerce criterios importantes para su desarrollo.

Con seis temas se festeja este concierto sui g√©neris donde la guitarra, el bajo y la voz son los √ļnicos instrumentos para acompa√Īar a los tres cantautores. Ese rasgo concede gran importancia a las canciones de corte m√°s personal e intimista.
Pedro A. S√°nchez, nacido en Guant√°namo y radicado en la ciudad de Camag√ľey, abre con Tu mar y Chica cham√°n. Canta con guitarra y lo acompa√Īa el bajista Dar√≠o Valdespino.
Sigue Juan Pablo Palmero para brindar con su guitarra Tejas y antenas, una canción al regreso y el reencuentro.
El de mayor experiencia es Harold D√≠az. Se presenta junto a Dar√≠o para dar vida a Arte Soy, el tema de presentaci√≥n del programa hom√≥nimo de Televisi√≥n Camag√ľey, que desde el 2015 realiza la filial de la AHS para promover la obra de sus asociados. Luego, a guitarra limpia propone Ciruelas amarillas, canto a la sensualidad y la belleza femenina.
Antes de terminarse el concierto, Ihordan Torres Hernández, presidente de la filial, despide esta edición del Coloquio, y los tres cantautores unen sus voces para interpretar Soledad, del autor Jorge Drexler.
El cierre es un canto a la soledad que por estos d√≠as nos acompa√Īa, pero que nunca empa√Īar√° la vida de este evento de pensamiento, con la mirada al periodismo cultural que se cuestiona, se renueva y se mejora cada d√≠a, aunque por esta vez haya sido desde la distancia.


Todo en la cultura es vital

Desde los mismos orígenes del periodismo como fenómeno de comunicación social, la cultura ha sido uno de sus campos temáticos de mayor interés.

¬†El concepto de periodismo cultural trasmit√≠a temas sobre literatura, m√ļsica, artes pl√°sticas, pero luego asumi√≥ la difusi√≥n de expresiones sobre historia, filosof√≠a y el pensamiento humano; medios que orientaron al periodista de hoy a asumir su rol de investigador, redactor y jerarquizador de la informaci√≥n cultural, desarrollando de esta manera competencias que le permitieron realizar un tratamiento period√≠stico adecuado de estos espacios.

Msc. Luis √Ālvarez √Ālvarez, Premio Nacional de Literatura 2017, Maestro de Juventudes y miembro de Honor de la AHS (tomada del peri√≥dico Trabajadores)

En la actualidad no existe revista, peri√≥dico, emisora radial o canal de televisi√≥n que no contenga una secci√≥n para la difusi√≥n de la actividad cultural, ya sea en espacios informativos o no. La especializaci√≥n de ‚Äúperiodismo cultural‚ÄĚ supone hoy nuevas formas de comunicaci√≥n que trascienda la mera divulgaci√≥n de las carteleras o las coberturas a las distintas manifestaciones art√≠sticas y sus eventos.

Las ganas de hacer, el esfuerzo individual, el sentido crítico y espiritual, el apoyo institucional y la  defensa de la imagen de la nación cubana son claves infalibles hacia un periodismo cultural capaz de generar los cambios necesarios desde el respeto al quehacer de los artistas.

Por lo que el periodista debe ser capaz de insertar a la población en toda la dinámica socio-cultural de la ciudad en la medida en que este sea capaz de recrearse y apreciar lo que les proponemos formando parte también de esos acontecimientos.

¬†El uso oportuno de la tecnolog√≠a y la gesti√≥n de proyectos con discursos cr√≠ticos son, sin dudas, las herramientas claves para conectar a ese p√ļblico con los productos culturales.

Yanetsy León González, coordinadora del III Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural/ tomada de radio rebelde

En este sentido, la filial principe√Īa de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en conjunto con la Uni√≥n de Periodistas de Cuba en Camag√ľey desarrollar√° el venidero 16 de junio, de manera virtual, el III Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural, ocasi√≥n para el debate colectivo sobre la formaci√≥n del periodista cultural y de quienes asumen ese rol en los medios de comunicaci√≥n masiva.

Esta tercera edición propiciará el intercambio en las plataformas digitales sobre la ética y la responsabilidad social del periodista. Oportunidad ideal para resaltar el aprovechamiento necesario de las nuevas tecnologías frente a las limitantes del aislamiento social provocado por la Covid-19 y los retos y desafíos que ello supone para visibilizar el arte y a los artistas de Cuba en tiempos de pandemia.

¬†Adem√°s, se pondr√° ‚Äúsobre el tapete‚ÄĚ temas de inter√©s como la desaparici√≥n paulatina de los suplementos culturales en los semanarios cubanos o la inexistencia de espacios en los medios de comunicaci√≥n, tanto nacionales como en los regionales, para la confrontaci√≥n y el debate cultural.

El periodismo como práctica especializada en la divulgación, información y crítica de los productos culturales de una sociedad, debe tener en cuenta todos los modos en que se construye, se lee y se interpreta la cultura en todo su abanico de posibilidades.

Participantes del I Coloquio Nacional sobre Periodismo Cultural/ Tomada del Portal Cubarte

Al decir del Msc. Luis √Ālvarez √Ālvarez, Premio Nacional de Literatura 2017, Maestro de Juventudes y Miembro de Honor de la AHS, ‚Äútodo en la cultura es vital, un artista que no se autoeval√ļe, que no se enfrente a s√≠ mismo no llegar√° realmente a aportar mucho a la cultura, y es rol del periodista cultural ser un gestor de conocimiento para interpretar mejor la realidad desde una perspectiva cultural m√°s all√° de la b√ļsqueda de informaci√≥n‚ÄĚ.

Y es esta precisamente la esencia de un proyecto que con tres a√Īos de creado y organizado por la periodista camag√ľeyana y vicepresidenta de la filial camag√ľeyana de la AHS¬† Yanetsy Le√≥n Gonz√°lez, ‚Äúcontinua apelando a la integraci√≥n de la Uni√≥n de Periodistas de Cuba y de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba‚ÄĚ.¬†¬† ¬†¬†


Réquiem por tu presencia

Esos papeles de Armando me hablan.

Lo primero fue su palabra apasionada, su voz encendida que es futuro y utopía casi perfecta y adorable…

Aunque su partida fue as√≠‚Ķ tan r√°pida‚Ķ; ya lo he repetido una y otra vez, S√≠, he estado triste, pero no estoy, no me siento desconsolada…, porque el vac√≠o y el desconsuelo sin fin de aquellas terribles primeras horas sin √©l, se fue nutriendo de una forma muy sutil de su entra√Īable presencia y su maravilloso recuerdo, al punto que √©l sigue llenando mi vida de forma plena‚Ķ ¬°Caramba‚Ķ! qu√© grande tiene que ser el amor‚Ķ, cu√°n grande tiene que ser todo lo que √©l hizo a lo largo de mi vida, cu√°n grande ha tenido que ser √©l, para que a√ļn, despu√©s de su partida, pueda afirmar que no me he sentido sola. S√≠, porque Armando dej√≥ una huella de cari√Īo y de amor tan grande en nuestro pueblo y en su patria latinoamericana toda, que ese amor que √©l forj√≥ me acompa√Īa cada segundo, me abraza y hasta me mima, aunque √©l ya no est√© f√≠sicamente. Por eso le doy las gracias por seguirme protegiendo a√ļn con la fuerza que brota de su ejemplo inolvidable, y a ustedes por quererlo, recordarlo y acompa√Īarme con tantas muestras de afecto y cari√Īo del bueno.

S√© que tambi√©n podr√° comprenderse que, aunque en mi alma tambi√©n hay angustia, dolor y mucho dolor‚Ķ, y a ratos ese sufrimiento me embarga plenamente, de eso no solo no puedo, ni debo, de eso no quiero y no voy hablar, porque en verdad fui/ soy una privilegiada por haberlo tenido tantos a√Īos compartiendo todo‚Ķ

Para mí, todo está inundado de Armando y claro que no son, ni serán nunca mis lágrimas, el mejor tributo para él; porque nunca quiso que yo sufriera, me colmó de amor…, plantó en mí los más bellos e imborrables recuerdos… Ya hasta me he sonreído recordando su ingenio, su carisma y su buen humor. Desde luego, que él también supo hacerlo todo para que yo viviera plena y, como si fuera poco, del mismo modo, supo dejarme llena de proyectos…

Por mi parte, le agradecer√© siempre su confianza por haberme hecho su compa√Īera y esposa para siempre. Por todo ello, les pido permiso para hablarles de √Čl, del hombre a quien termin√© de comprender aquella tr√°gica noche que Fidel parti√≥ a la inmortalidad. Y no me pregunten por qu√©, ni c√≥mo; pero durante esos tristes d√≠as que Fidel se fue, supe que el final estaba muy cerca, tanto conoc√≠a a Armando que lo pude intuir‚Ķ Luego, fue as√≠, justo se fue con √©l, a un a√Īo y un d√≠a‚Ķ

tomado del perfil de facebook de Eloisa Maria Carreras Varona

Nunca supe estar lejos de Armando‚Ķ, porque siempre he tenido la sensaci√≥n de que me pierdo cuando √©l no est√° y deja de iluminarme con la luz, la bondad plena y la transparencia que brota de su ser todo. Pero fue solo a partir de aquella aciaga noche que Fidel se fue y de los conmovedores d√≠as de duelo subsiguientes, que comprend√≠ muchas cosas de Armando‚Ķ, aunque las ni√Īas ya cumplieron 27 y yo cuento m√°s de treinta de que nos acompa√Īamos en la vida ¬ŅQu√© no sabr√© de √©l?, cuando nunca m√°s me mov√≠ de su lado, ni √©l del m√≠o; todos esos a√Īos estuvimos ah√≠, as√≠, el uno para el otro, siempre. En cada alegr√≠a y en cada pena de la vida, que ni la una ni la otra son pocas en un lapso de tiempo como este. Aunque para m√≠, el tiempo vol√≥ luchando cada segundo por sus maravillosas existencias‚Ķ Aquella noche tambi√©n comprend√≠ que Fidel es la persona por la que Armando vivi√≥ y solo entonces termin√© de vislumbrar las razones por las que Hayd√©e am√≥ as√≠ a Armando. Porque √©l, como Abel y Boris, vivi√≥ para que Fidel viviera, y ella que era una iluminada, lo supo desde entonces, que Armando tambi√©n le hab√≠a entregado su vida; lo dem√°s fue cosa o cuesti√≥n del destino de cada quien y un poco del azar que siempre hace lo suyo‚Ķ

Por eso creo que, cuando Armando se fue con √©l ‚ÄĒa esa otra dimensi√≥n en la estrella que me dec√≠a mi madre, muy cerca del Se√Īor y del Ap√≥stol‚Ķ, a continuar en la lealtad en la que vivi√≥ por √©l toda la vida‚ÄĒ se fue tranquilo, se fue en calma‚Ķ Y cuando se fue y en ese √ļltimo suspiro que me ofreci√≥ antes de partir, lo hizo con valent√≠a y no emiti√≥ ni una sola queja de dolor. En ese instante decisivo, cuando a√ļn estaba en mis brazos, fue capaz de acariciarme el alma, darme fuerzas y una vez m√°s, brindarme su protecci√≥n, para poder descansar en paz y no dejarme perdida en medio de tanto desconsuelo.

Por mi parte, puedo confesarles que desde hace muchos a√Īos descubr√≠ que estudiar y promover su vida, obra y pensamiento, era lo mejor y m√°s provechoso que deb√≠a hacer. Desde el a√Īo 1979, cuando era una estudiante de la Licenciatura en Historia del Arte, su pensamiento despert√≥ en m√≠ particular admiraci√≥n, a partir de que lo conoc√≠, en una conferencia que dict√≥ para los entonces alumnos de la Facultad de Filosof√≠a e Historia, en el Teatro Manuel Sanguily de la Universidad de La Habana. A√Īos despu√©s, en las complejas circunstancias y contradicciones en las que se desenvolvi√≥ mi trabajo, la ayuda de cada uno de sus art√≠culos, discursos e intervenciones, me permitieron comprender la coyuntura pol√≠tica y, sobre todo, tener la certeza de que, en oportunidad propicia, sus ideas ‚ÄĒportadoras de la aut√©ntica Pol√≠tica Cultural de Fidel y la Revoluci√≥n Cubana‚ÄĒ se abrir√≠an paso sin tantos y tan diversos obst√°culos para su aplicaci√≥n. Desde aquellos dif√≠ciles momentos pens√© que era indispensable que se laborara por difundir su obra y pensamiento; pero al consultarle mi inter√©s, su modestia imposibilit√≥ cualquier gesti√≥n en esa direcci√≥n.

Fue solo a principios de los a√Īos 90, tras el derrumbe del socialismo en Europa Oriental y la URSS, en los embarazosos comienzos del Per√≠odo Especial, cuando se intensific√≥ la necesidad de promover el original pensamiento de la Revoluci√≥n Cubana y al calor de los debates por la salvaguarda de nuestra excepcional historia y tradici√≥n, en el I Taller de Pensamiento Cubano que sesion√≥ en la Universidad Central de Las Villas, en noviembre de 1994, que obtuve ‚ÄĒfinalmente‚ÄĒ su aprobaci√≥n para poder comenzar a gestionar el proyecto investigativo, de lo que se convirti√≥ poco tiempo despu√©s en el anhelado por m√≠: ‚ÄúProyecto Cr√≥nicas. Historia y memoria de la Revoluci√≥n Cubana en la voz de Armando Hart‚ÄĚ, el que, junto a las gemelitas es la causa de mi vida.

Tambi√©n puedo afirmar que contin√ļa siendo mi deber, seguir pensando y, desde luego, hablando de √©l, porque todo lo que conozco me lo dijo y me lo ense√Ī√≥ √©l; desde esa sencillez, modestia y lealtad absoluta en la que vivi√≥ y en la que parti√≥. Pero como ya he contado en otras ocasiones, su amor me ha permitido sentirme iluminada, pose√≠da de una fuerza de la naturaleza que me conmina a trabajar sin descanso para que su obra viva; por eso en tan breve tiempo ya contamos con los primeros 8 vol√ļmenes de la colecci√≥n ‚ÄúCuba, una Cultura de Liberaci√≥n‚ÄĚ. Selecci√≥n de escritos del Dr. ARMANDO HART D√ĀVALOS 1952-2017‚ÄĚ.

Ahora mismo no puedo olvidar que él solo quería trabajar y hacer, porque no conoció el reposo ni el descanso jamás; aunque conocía el sacrificio, sus actos solo eran para él algo necesario y natural como respirar. Siempre fue infatigable, salía de una cosa para entrar en otra; era un verdadero vértigo de acción y de labor; un hombre incansable.

En nuestro hogar fue ejemplo de virtudes extraordinarias; desde luego, primaron en √©l, el infinito amor a nuestras ni√Īas, el honor, la extrema delicadeza y la rectitud de car√°cter, las buenas costumbres, el cari√Īo, la pasi√≥n por el saber, la cordialidad, la solidaridad, el afecto, la pasi√≥n y la consideraci√≥n total. Fue, asimismo, un esp√≠ritu independiente y soberano. Ahora recuerdo que, como su inolvidable hermano Enrique ‚ÄĒa quien vener√≥ toda la vida‚ÄĒ odiaba a quien ment√≠a, porque para √©l la mentira originaba todo la enga√Īifa criminal que hace tan dif√≠cil el arte de gobernar y de crear.

Se refugi√≥ toda la vida en el mundo de las concepciones y en su inmensa pasi√≥n por la abstracci√≥n porque, como √©l dec√≠a, cuando se siente pasi√≥n por una causa, por un valor abstracto como la Justicia, todo hombre honrado debe darse a √©l ‚Äúy es honor al que no se renuncia y deber ante el que no se debe claudicar‚ÄĚ.

Fue amante de lo grande y un total apasionado de la emancipaci√≥n de su amada Cuba, la querida y martiana patria de Fidel; pero es que, como nos dijo Mart√≠, ¬Ņacaso los apasionados no son los primog√©nitos del mundo?

Crey√≥, asimismo, en la necesidad de la dignidad, el decoro y la justicia para todos. Piensen que, para √©l, ‚Äúla Justicia no es odio infecundo, no es tiran√≠a de nuestras ideas, no es parcialidad absurda, es predominio de la raz√≥n, del entendimiento cordial entre los componentes reales de la sociedad cubana‚ÄĚ. Y por eso afirm√≥, ‚ÄúJusticia es elevar al homo sapiens a la categor√≠a de hombre, es darle a cada cual sus bienes y derechos, es hacer que cada cubano disfrute a plenitud de la herencia cultural y material de nuestro tiempo‚ÄĚ.

Toda su vida estuvo caracterizada por un esp√≠ritu inquieto y una intensa pasi√≥n rebelde y furia contra la injusticia y el atropello. Siempre me dijo que la arbitrariedad, la injusticia y ‚Äúla sinraz√≥n y el desajuste‚ÄĚ le provocaban un brote espont√°neo de impotencia, rabia, ira y excitaci√≥n, que no pod√≠a controlar.

Compartir la vida con Armando fue para m√≠ una bendici√≥n, un verdadero privilegio, satisfacci√≥n y goce, un sublime honor. No puedo olvidar que cada amanecer consegu√≠a palpar sus cercanas utop√≠as y convertir lo cotidiano en extraordinario. En el hogar, con la familia, en las relaciones con sus amigos, compa√Īeros, e incluso con simples conocidos, mostraba una sensibilidad, nobleza y humanidad verdaderamente admirables; fue ese uno de sus principales rasgos.

Cuando advertimos el entorno donde creci√≥ y se educ√≥, encontramos los componentes esenciales que contribuyeron a la formaci√≥n de su exquisita personalidad. No olvidemos que cuando recordaba a su madre, su primera asociaci√≥n era el pleno rigor y la exigencia, mezclados con el amor, la bondad y la justicia, sentimientos con los que tambi√©n relacionaba muy directamente a su padre, adem√°s del estricto cumplimiento de la Ley. Les agradeci√≥ infinitamente la educaci√≥n brindada, la cual empez√≥ con la pr√©dica de su intachable ejemplo. De sus padres conserv√≥ siempre vivencias entra√Īables; de ellos aprendi√≥ los estrechos v√≠nculos entre el derecho y la moral, principios esenciales que sustentaron la educaci√≥n que Marina y Enrique brindaron a sus hijos; por ello recordaba que, en su hogar, cuando quer√≠an distinguir a alguien por sus cualidades, dec√≠an: ‚Äúesa es una persona decente‚ÄĚ.

Ese es un detalle clave para entender a esta familia, el origen de sus ideas y actuaci√≥n en la vida, porque como bien √©l afirm√≥: ‚Äúsi entend√≠ la Revoluci√≥n Cubana, el socialismo, y tom√© partido por las causas justas, fue porque he aspirado siempre a ser una persona decente y honesta‚ÄĚ. Estudi√≥ fecundamente en la vasta biblioteca de su padre; la historia, la filosof√≠a, la sociolog√≠a, el derecho y la c√≠vica fueron invariablemente sus materias favoritas. Desde que tuvo uso de raz√≥n le interes√≥ la pol√≠tica como la mayor motivaci√≥n en la vida. So√Īaba que deb√≠a trabajar para transformar la realidad a partir de la √©tica y la justicia. Eligi√≥ la carrera de Derecho porque pensaba que de esa forma podr√≠a encauzar sus ingentes inquietudes pol√≠ticas y su vocaci√≥n de lucha por la justicia y la moral. Deseaba ejercer una c√°tedra como profesor universitario de Derecho Constitucional, lo que, ‚ÄĒcomo se conoce‚ÄĒ no lleg√≥ a realizar porque pas√≥ directamente a servir a la patria en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista.

Se incorpor√≥ tempranamente a las filas de la Juventud Ortodoxa, como una manera de hacer pol√≠tica y participar en la lucha contra la corrupci√≥n imperante. En la universidad fue un alumno perspicaz y aplicado, con dotes de orador y comunicador social, lo que se evidenci√≥ en su constante participaci√≥n como dirigente de la Federaci√≥n Estudiantil Universitaria (FEU). Estuvo entre los j√≥venes de la direcci√≥n de la FEU que en la misma ma√Īana del cuartelazo se trasladaron al Palacio Presidencial, para ofrecerle su apoyo y respaldo al presidente constitucional con vistas a enfrentar la ilegalidad. A nombre de la Asociaci√≥n de Estudiantes de Derecho denunci√≥, en una carta ante el Tribunal de Garant√≠as Constitucionales y Sociales, la ilegitimidad del r√©gimen nacido el 10 de marzo. Particip√≥ en la Jura de la Constituci√≥n de 1940 y tambi√©n result√≥ v√≠ctima del violento asalto de la polic√≠a batistiana al programa radial la Universidad del Aire. Fue uno de los m√°s destacados miembros del MNR, fundado por el ilustre profesor universitario Rafael Garc√≠a B√°rcena, a quien consider√≥ su maestro y mentor. Precisamente Garc√≠a B√°rcena, lo nombr√≥ su abogado y no admiti√≥ las presiones que le hicieron para que aceptara a otro letrado de experiencia que lo representara, en la causa por la cual fue juzgado en relaci√≥n con los hechos conocidos como la Conspiraci√≥n del Domingo de Resurrecci√≥n.

Cuando se conoce la trayectoria ideol√≥gica y pol√≠tica de Armando, resulta muy elocuente su afirmaci√≥n: ‚ÄúMi integraci√≥n al Movimiento 26 de Julio fue el resultado de un proceso natural. El programa del Moncada ven√≠a a materializar el sentimiento √©tico que estaba profundamente arraigado en la tradici√≥n patri√≥tica cubana‚ÄĚ. Debemos recordar, asimismo, la dura clandestinidad que le toc√≥ vivir en aquellos a√Īos febriles y su pasi√≥n por el trabajo revolucionario.

Estuvo entre los principales gestores y vivi√≥ de forma prominente el Alzamiento del 30 de Noviembre en Santiago de Cuba. El 4 de enero de 1957, en una carta que escribi√≥ a su familia encontramos sus principios y razones esenciales para continuar en la lucha, cuando dijo: ‚ÄúTengo fe porque si yo, lleno de limitaciones soy capaz de entregar lo poco que poseo por alcanzar una vida superior ‚ÄĒla que se vive al servicio de la historia‚ÄĒ, ¬Ņqu√© no est√°n ya haciendo las inmensas legiones de compa√Īeros que son capaces de mayores sacrificios y de m√°s altas virtudes? Y los he visto de carne y hueso en estos d√≠as llenos de emoci√≥n que mi destino pobre me hab√≠a reservado en medio de tanto dolor. Dolor por la angustia que produce saber perdidos para siempre a los mejores cubanos, cuando los malvados nos siguen entorpeciendo. Dolor porque es triste ver caer a personas con quienes hab√≠amos intimado por el trabajo conjunto de meses. Pero todo tiene su parte buena; sin esas grandes emociones la vida no valdr√≠a nada para m√≠‚ÄĚ.

A mediados de febrero de 1957 form√≥ parte del peque√Īo grupo de combatientes que participaron en la primera reuni√≥n entre la Sierra y el Llano. Luego de su regreso a La Habana, en el mes de abril result√≥ detenido y recluido en las c√°rceles de la tiran√≠a. En la ma√Īana del 4 de julio protagoniz√≥ una audaz fuga de la Audiencia de La Habana. Aunque todos pensaban que entonces lo m√°s prudente era que pasara a la Sierra, ello no ocurri√≥. Porque poco tiempo antes de la muerte de Frank Pa√≠s se hab√≠a convenido su traslado a Santiago, para que laborara all√≠, en las actividades organizativas y de direcci√≥n del Movimiento 26 de Julio.

En noviembre de 1957 subi√≥ de nuevo a la Sierra para encontrarse con Fidel y el grupo guerrillero, a fin de tratar todo lo relacionado con la llamada Junta de Liberaci√≥n o Pacto de Miami. All√≠ pas√≥ la Navidad de 1957 y esper√≥ el nuevo a√Īo; pero en los primeros d√≠as de enero tuvo que bajar al Llano a fin de continuar la lucha en su puesto de combate, porque era all√≠ donde √©l consideraba que resultaba m√°s √ļtil para los planes de Fidel y el M-26-7. Cuando bajaba de las monta√Īas fue arrestado como sospechoso por unos guardias de la tiran√≠a cerca de Palma Soriano.

Los compa√Īeros del Movimiento que trabajaban en la Compa√Ī√≠a de Tel√©fonos en la ciudad de Santiago de Cuba interceptaron una llamada del propio Batista para Alberto R√≠o Chaviano ‚ÄĒel asesino de los moncadistas‚ÄĒ en la que le dec√≠a que ‚Äúhab√≠a que matar a Armando Hart como a un perro, que simularan un combate en los alrededores de la Sierra‚ÄĚ. Armando recordaba emocionado que la solidaridad de los combatientes del Llano, con Ren√© Ramos Latour ‚ÄĒel Comandante Daniel‚ÄĒ al frente y la movilizaci√≥n de la opini√≥n p√ļblica le salvaron la vida.

La tiran√≠a lo estuvo trasladando de una c√°rcel a otra del pa√≠s durante todo el a√Īo 1958, no olvidemos que el r√©gimen lo consideraba un individuo muy peligroso. Cuando cay√≥ preso, lo encerraron en el cuartel de Palma Soriano; de all√≠ lo llevaron a un calabozo en las afueras de Santiago de Cuba; luego lo reubicaron en el cuartel Moncada ‚ÄĒlugar donde fue interrogado por el propio Chaviano‚ÄĒ; m√°s tarde lo pasaron a la C√°rcel de Boniato hasta principios de julio, cuando fue trasladado al Castillo del Pr√≠ncipe, en La Habana. En las primeras semanas del mes de agosto, tal parece que, para aislarlo de la capital, lo trasladaron a las galeras del Presidio Modelo de Isla de Pinos. Despu√©s vino el esperado triunfo de Fidel y todos estos a√Īos en la primera trinchera de pensamiento y acci√≥n por su amada patria Cuba, la patria Am√©rica y la patria Humanidad.

Desde los inicios la lucha tuvo para √©l un contenido profundamente √©tico, pi√©nsese en su elocuente afirmaci√≥n: ‚ÄúPara m√≠ todo empez√≥ como una cuesti√≥n de car√°cter moral‚ÄĚ. Esa frase demuestra el enorme peso que tuvo la √©tica en la formaci√≥n de su car√°cter y a lo largo de toda la vida. Para √©l, el tema de la √©tica es el tema central de la pol√≠tica.

La historia de Cuba estar√° marcada para siempre por el obrar y el proceder de la vanguardia revolucionaria de la Generaci√≥n del Centenario que, con su lucha, promovi√≥ el cambio radical de nuestra historia. Armando le aport√≥ a su generaci√≥n y a nuestra patria no solo su destacad√≠sima actuaci√≥n, sino tambi√©n su pensamiento a lo largo de todo el proceso revolucionario, porque para √©l la idea de la felicidad est√° en el trabajo y en la lucha, por eso pudo escribir en sus memorias en abril de 1958: ‚Äúyo era feliz porque estaba luchando y no hay mayor satisfacci√≥n que la de combatir y trabajar por el futuro‚ÄĚ; pensemos que en ese momento estaba preso en la c√°rcel de Boniato, reci√©n hab√≠a conocido la terrible noticia de la muerte de su hermano Enrique y del fracaso de la Huelga de Abril.

Armando fue un ser que no descansó jamás, fue creativo, tenaz, perseverante y esforzado, inquieto e hiperquinético hasta el fin. Amanecía y terminaba el día lleno de proyectos. Al lado de un hombre así, me fue imposible conocer el tedio, la monotonía o la rutina. Practicó en su actuar diario y cotidiano, la filosofía de la ética y el optimismo revolucionario unida a su vocación de servicio a la patria y a la Revolución, lo cual significaba estar allí, donde hacía más falta, en el momento oportuno para desbrozar del arribismo y la mediocridad el camino a la luz. Aparecían entonces su ternura, paciencia profunda y reflexiva, siempre dispuestas al diálogo de lo esencial y a la exposición de la verdad. Pero por encima de todas esas cosas, Armando siempre fue un hombre bueno, fue un ser bondadoso en la profundidad total de esta cálida y tierna palabra. Su vida estuvo bordada de sencillez, humildad y modestia, al punto que jamás reparó en el hecho de que, como dijera el poeta Miguel Barnet, su nombre ya estaba no solo en los museos, sino también en la leyenda.

Por todo esto aparecen las palabras para rezar por tu presencia; por eso no hay comienzo, ni fin, solo estas t√ļ‚Ķ

Gracias Armando por el tibio y tierno beso; Gracias por encender el AMOR hasta en la √ļltima batalla; Gracias por tu confianza, por darme el privilegio de ser tu esposa y compa√Īera; Gracias por Marinita y Florecita.

Lo demás ahora les toca a ustedes, porque solo leyéndolo podrán conocerlo y lo puedo afirmar porque lo que es a mí, los papeles de Armando me han hablado y me lo han dicho casi todo, perdón, me lo han dicho todo…

Descansa en la paz que viviste amado mío, para siempre allí estaré contigo, mi amor.


Un coloso para las artes decorativas en Gibara

‚ÄúEl Museo de Artes Decorativas de Gibara y sus colecciones son fieles evidencias y testimonios de valor incalculable, del contexto hist√≥rico donde surgieron y sus diferentes utilidades‚ÄĚ, as√≠, a grandes rasgos y por v√≠a telef√≥nica, define Mar√≠a de Jes√ļs Chac√≥n, directora del mismo, la impronta de esta instituci√≥n, orgullo de los gibare√Īos y de todo el p√ļblico que se acerque a sus salas.

A pocos metros de la plaza principal de esta ciudad costera, en medio de la transitada calle Independencia, se erige este majestuoso edificio con estilo neocl√°sico, que adem√°s es Monumento Local. El inmueble fue construido en 1866 por orden del comerciante espa√Īol radicado en Gibara, Atanasio Calder√≥n Villa; y en 1910 pas√≥ a manos del millonario gibare√Īo Jos√© Beola y Valenzuela, hasta 1961, cuando fue nacionalizado por la Revoluci√≥n. Me comenta Mar√≠a, con seguridad de muse√≥loga apasionada (se nota en su conversaci√≥n y en los detalles de cada uno de los datos que me ofrece) que la familia Beola y Valenzuela era descendiente de espa√Īoles y venezolanos; y Jos√© fue propietario del 80.9% de las acciones del Ferrocarril Gibara-Holgu√≠n.

cortes√≠a de Mar√≠a de Jes√ļs Chac√≥n

Mar√≠a se conoce cada historia que habita las paredes del Museo, entre ellas que la edificaci√≥n aloj√≥ por varios d√≠as, en 1898, al Mayor General Calixto Garc√≠a, y me pone al tanto del repertorio de celebraciones, fiestas y otras actividades sociales de la familia Beola, donde sobresale la recepci√≥n ofrecida al primer presidente de la Rep√ļblica de Cuba, Tom√°s Estrada Palma, en abril de 1902, cuando llega a Cuba procedente de Estados Unidos, por el puerto gibare√Īo, lo que denota la gran influencia socio-econ√≥mica de la familia Beola, lo cual influye en las colecciones de mobiliario y piezas dom√©sticas que hoy se exhiben en las salas de la instituci√≥n. Aunque, me explica, que la cena propiamente en s√≠ no fue ofrecida en este inmueble, sino en una engalanada vivienda, propiedad de la acaudalada familia, convertida despu√©s del triunfo de la Revoluci√≥n en cuarter√≠a, y conocida por los gibare√Īos como ‚Äúla casona‚ÄĚ.

***

El puerto de Gibara, entre 1860 y 1930, fue uno de los atracaderos preferidos del litoral norte de Holguín para el comercio marítimo con firmas consignatarias tanto locales, nacionales y extranjeras.

Este tr√°fico comercial posibilit√≥ que los descendientes de espa√Īoles, principalmente, se enriquecieran e hicieran una cuantiosa fortuna para levantar muchas de las construcciones coloniales que se alzaron en el peque√Īo poblado; de este modo se requer√≠an mobiliarios, objetos utilitarios y decorativos para ambientar y ser utilizados en los diferentes espacios de dichas casas.

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Por tanto, Gibara tuvo un fecundo desarrollo de las artes decorativas, con gran variedad de objetos utilitarios y decorativos, que poseen un valor excepcional para la cultura local. Por otro lado, fue una de las ciudades cubanas por donde penetró el estilo art nouveau, principalmente en piezas del ámbito doméstico, no así en otras como Cienfuegos, donde la arquitectura sobresale con rasgos de esta corriente artística, distinguida por la elegancia y las formas curvas que realzan las calidades de los materiales, en perfectas unidades de estructura y decoración.

***

Luego del triunfo de la Revoluci√≥n Cubana, en enero de 1959, el gobierno comenz√≥ a nacionalizar toda una serie de negocios y propiedades de las familias ricas en la isla y con ello, pasan a mano del pueblo, enti√©ndase a instituciones con fines p√ļblicos que iban surgiendo, diversos objetos que compon√≠an estas edificaciones.

De esta manera entre 1961 y 1962, aproximadamente, surge la idea de fundar un museo en lo que había sido la casa de la familia Beola y Valenzuela, dado los elementos arquitectónicos, artísticos e históricos del inmueble, y los objetos que poseía la casa. Sin embargo, no es hasta el 25 de julio de 1972 que se inaugura oficialmente como Museo de Artes Decorativas, impulsados por la idea de Antonio Lemus Nicolau, reconocido historiador de Gibara. Este fue instalado en la parte alta de este edificio de estilo neoclásico, convertido en una de las construcciones más significativas de la segunda mitad del siglo XIX en la Villa Blanca.

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En sus inicios se catalogaron para su exposici√≥n m√°s de mil piezas de las artes decorativas y mobiliario, y fueron donadas otras de las instituciones de Instrucci√≥n y recreo, de la antigua Colonia Espa√Īola de Gibara y de la Uni√≥n Club. ‚ÄúEste proceso de recuperaci√≥n de piezas patrimoniales se extendi√≥ hasta mediados de la d√©cada del 70, incluso una vez abierto el museo‚ÄĚ, comenta Mar√≠a con exactitud.

A partir de 1972 y hasta la actualidad, ‚Äúel museo ha salvaguardado, cuidado, gestionado e interpretado de diferentes maneras, las riquezas de ese patrimonio que con el transcurso de los a√Īos hemos obtenido a trav√©s del concepto, fundamentalmente, de transferencia de piezas de La Habana y donaciones de los gibare√Īos, adem√°s mediante la compra-venta, por el cual se completaron las colecciones que hoy se exhiben en el Museo‚ÄĚ. Pero lo m√°s notorio, destaca, es que el 95 por ciento de los objetos museables han sido recuperados en la propia Gibara.

Uno de los primeros directores y gestores del patrimonio de la instituci√≥n fue Lemus, cerca de 20 a√Īos cuidando celosamente el Museo, destaca, haciendo √©nfasis en el papel de este sabio historiador a la cultura de Gibara. Tambi√©n sobresale el trabajo de rehabilitaci√≥n del acuarelista Luis Catal√° Maldonado, quien tuvo a su cargo la restauraci√≥n de cada recinto del edificio: paredes, muros y falso techos de cada espacio, as√≠ como la labor de la pintora y muse√≥loga Liliana Caballero (en este momento hace una pausa, Mar√≠a piensa para decirme el nombre de cada uno de los trabajadores que han pasado por sus salas y han dejado una huella importante, pero se rinde, dice que su memoria a veces falla y no quiere dejar de mencionar a todos los que han contribuido a la impronta del Museo, y adem√°s agradece al equipo que actualmente le acompa√Īa).

En el a√Īo 2008 el Museo fue cerrado al p√ļblico por acciones constructivas, hasta el 2017 que se reinaugur√≥, para suerte de sus pobladores y de los for√°neos que agradecen su existencia. En su reapertura estuvieron presentes, entre otros, del escritor y etn√≥logo Miguel Barnet, entonces al frente de la Uneac y hoy su presidente de Honor, y Gladis Collazo, presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. ‚ÄúYo vine aqu√≠ hace muchos a√Īos y siempre admir√© esta ciudad, este pueblo y esta villa maravillosa. Aqu√≠ tuve algunos amigos que ya no est√°n, porque han pasado los a√Īos, pero siguen los monumentos presentes con colores radiantes. Esta ciudad era la villa blanca, ahora es la ciudad crom√°tica, la ciudad de colores‚ÄĚ, coment√≥ Barnet.

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El autor de Biograf√≠a de un cimarr√≥n, Oficio de √°ngel y Canci√≥n de Rachel expres√≥ adem√°s: ‚ÄúEstoy muy feliz de haber venido. Desde que llegu√© sent√≠ un calor humano con cierto olor marino muy agradable y muy sensual que lo hace a uno enamorarse de nuevo de esta ciudad. Este es un viejo amor que yo ten√≠a que cumplir y dicen que un viejo amor nunca se olvida ni se deja‚ÄĚ.

‚ÄúTodas sus salas y colecciones se desactivaron y en esos momentos fue un reto para sus especialistas proteger y conservar cada una de las piezas. Fueron casi 10 a√Īos de trabajo intenso‚ÄĚ, a√Īade Mar√≠a. Hoy esta instituci√≥n es su orgullo, de sus trabajadores y de los gibare√Īos, que observan su pasado tangible en cada espacio de esta renovada y hermosa edificaci√≥n.

***

El Museo de Artes Decorativas de Gibara figura entre las instituciones culturales más importantes del país, pues atesora una gran colección de obras del siglo XIX y XX, entre los que destacan piezas de cerámica, cristal, esculturas y muebles de estilo, oriundos principalmente de Francia, Inglaterra y Alemania.

Una visita al majestuoso edificio es como revivir la vida dom√©stica de la √©poca de esplendor gibare√Īo, entre 1870 y 1930. En sus 14 salas de exposici√≥n y cinco almacenes se conservan m√°s de dos mil 500 objetos de las artes decorativas de esta √©poca, con gran valor patrimonial y de conservaci√≥n. Dentro de las colecciones m√°s importantes se encuentran la de cer√°mica francesa, integrada por m√°s de 700 objetos, donde sobresalen los conjuntos de servicio de manufactura Limoges, otras de manufactura inglesa, resaltando los servicios de mesa.

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Al otro lado de la l√≠nea Mar√≠a insiste y me pasea por cada uno de los espacios que componen el Museo; aunque lo he frecuentado en otras ocasiones, esta, su visita dirigida v√≠a telef√≥nica, fue √ļnica, pues destaca, entre otros sitios, el sal√≥n principal, ambientado con muebles estilo medall√≥n, un piano de cola estilo Pleyel, pasando por un sill√≥n de enamorados, expresi√≥n de los c√°nones del per√≠odo, piezas de cer√°mica alemana, austriaca y francesa y arcos de medio punto, que aporta singular belleza a un inmueble bien estructurado.

Muebles cubanos de las primeras décadas del siglo XX, esculturas de bronce y mamparas predominan en la decoración. Las paredes con motivos florales expresan la corriente art nouveau, asentada en la Gibara del siglo XIX, al punto que varios muros del recinto, desde el vestíbulo, la escalera, hasta el sócalo, están rematados con elementos vegetales que son reminiscencia de esta corriente europea.

Se exhiben, además, juegos de salas estilo perillita, lámparas de techo de cristal veneciano, jarrones, pedestales de exótica decoración y motivos mitológicos que realzan la armonía entre la forma y ornamentación de estas piezas Art Nouveau. Allí también se encuentran objetos de estilo rococó, y muebles de firma austriaca Thonet, así como un curioso florero trabajado con la técnica desdorado y decoración floral realizada a mano.

Otra colecci√≥n importante es la de libros, con m√°s de 300 ejemplares de las sesiones de las Cortes Constituyentes de Espa√Īa y del Congreso espa√Īol, entre ellas las de Castilla, Bayona y legislaturas que pertenecieron al vicec√≥nsul de Espa√Īa en Gibara, Javier Gonz√°lez Longoria.

***

Lamentablemente hoy el Museo permanece cerrado al p√ļblico, como todas las instituciones culturales del pa√≠s, de manera preventiva ante la propagaci√≥n de la Covid-19. La misma raz√≥n que me llev√≥ a la conversaci√≥n v√≠a telef√≥nica con Mar√≠a, de no haber sido por este virus que te aleja de tus semejantes por miedo a la muerte habr√≠a llegado yo hasta el Museo para recorrerlo con ella (que en su trato me pareci√≥ orgullosa de su gente y afable, como todo ser humano que habita ese poblado), mientras me acercaba en su conversaci√≥n a la historia del Museo.

cortes√≠a de Mar√≠a de Jes√ļs Chac√≥n

Mar√≠a, ahora v√≠a Facebook, me dice que est√°n preocupados por la situaci√≥n que vive Gibara, donde hace solo decretaron recientemente fin de la cuarentena, sin embargo, mantienen su trabajo interno en el Museo, a partir de la documentaci√≥n e investigaci√≥n de las piezas, pues a veces se completan datos de √©poca que no se conoc√≠an. Adem√°s, se verifica el estado de conservaci√≥n de cada una. Una vez a la semana, precisa, acuden all√≠ para realizar acciones de limpieza, mientras que otros especialistas trabajan desde la casa en otras actividades dirigidas al Museo, que ha trascendido la curiosidad de los apasionados para convertirse en un coloso del arte y la cultura gibare√Īa y cubana, durante 48 a√Īos de labor dedicada al rescate de la memoria.

cortes√≠a de Mar√≠a de Jes√ļs Chac√≥n

 


EL DISCO DE LA SEMANA: Un pedacito de amor, Danzonera Cubaclamé

*Tomado del Portal Cubarte

El rescate¬†de los g√©neros de la m√ļsica tradicional cubana es la principal caracter√≠stica del fonograma que les presento hoy:¬†Un¬†pedacito de amor¬†de la tunera orquesta Danzonera Cubaclam√©, perteneciente al sello Unicornio de Producciones Abdala S.A. Lanzado en plataformas digitales el pasado mes de abril, tendr√° su presentaci√≥n f√≠sica una vez las condiciones impuestas por la actual situaci√≥n epidemiol√≥gica lo permitan.¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

                                      

Cubaclam√© es una orquesta con formato de charanga t√≠pica fundada en el 2013 durante el X Festival de M√ļsica Popular Barbarito Diez, integrada por 13 j√≥venes m√ļsicos egresados de la ense√Īanza art√≠stica. Su inconfundible sonoridad en la defensa del baile nacional de Cuba, el danz√≥n, es un tributo constante al compositor y violinista Miguel Fa√≠lde. Cuenta con un repertorio conformado por composiciones de autores tuneros y cl√°sicos cubanos como ¬ęLa reina Isabel¬Ľ, ¬ęAlmendra¬Ľ y ¬ęBodas de Oro¬Ľ, pero siempre adaptadas de forma original a sus propios ritmos, armon√≠as y arreglos contempor√°neos. Tambi√©n han interpretado piezas de La Arag√≥n y de otras agrupaciones emblem√°ticas, y participado en importantes eventos como los festivales internacionales Danz√≥n Habana y Miguel Fa√≠lde¬†in memoriam.

 

Un pedacito de amor¬†cuenta con once temas donde est√°n¬†representados un gran n√ļmero de los g√©neros tradicionales cubanos como el mambo, el cha cha ch√°, el chang√ľ√≠ y el danz√≥n. Incluye n√ļmeros antol√≥gicos del pentagrama nacional, como el que le da t√≠tulo al disco, del maestro Joaqu√≠n Betancourt, muy contempor√°neo y original ‚ÄĒdefendido por la fresca y n√≠tida voz de Ana Irma P√©rez Perell√≥, directora de la orquesta‚ÄĒ; un arreglo del m√ļsico guantanamero Conrado Monier al popular cha cha ch√° ¬ęEl bodeguero¬Ľ de Richard Eg√ľes; adem√°s de temas de D√°maso P√©rez Prado, Rafael Hern√°ndez o el Ni√Īo Rivera. Grabado en 2017, pero estrenado en este 2020 debido al cierre parcial por reparaci√≥n capital de los Estudios Abdala,¬†nace de la intenci√≥n del Ministerio de Cultura y la empresa de la m√ļsica y los espect√°culos Barbarito Diez de reconocer a conjuntos con una labor destacada. Una caracter√≠stica llamativa es el hecho de que todos los temas est√°n defendidos por los j√≥venes m√ļsicos de la orquesta, los que demuestran de manera general su alto rigor interpretativo, sobre todo en cortes como ¬ęLa reina Isabel¬Ľ y ¬ęQue rico el mambo¬Ľ.

Con la producci√≥n musical de la propia Ana Irma P√©rez, la ejecutiva de Mabel Mu√Īiz; la grabaci√≥n, mezcla y edici√≥n estuvo a cargo de Dayana Rodr√≠guez; y la masterizaci√≥n de Niurka Lecusay. El trabajo de arte lo conforman la excelente fotograf√≠a de √Āngel Alderete y el dise√Īo de Juan Carlos Viera.

En las plataformas digitales y en YouTube ya podemos disfrutar del primer videoclip promocional al tema que da título a este CD, un regalo a todos los bailadores:

 


La cultura en Manacas no se detiene ante el coronavirus

¬ęSi se cierra una puerta, se abre una ventana¬Ľ reza un viejo proverbio, ense√Īanza puesta en pr√°ctica muy bien por los instructores de la casa de cultura Jos√© Antonio Cepero Brito, en el poblado de Manacas, municipio de Santo Domingo, Villa Clara, quienes no han dejado de crear y acercar el arte al pueblo durante la dif√≠cil etapa que vive el pa√≠s a causa de la pandemia del nuevo coronavirus.

Flores de papel, cajitas de regalos y pergaminos con décimas fueron algunas de las artesanías obsequiadas por los instructores de la casa de cultura de Manacas a personas de la comunidad. (Foto: Cortesía de Sailí Martínez)

Cumpliendo con las medidas higi√©nico-sanitarias establecidas, los protagonistas trazaron un plan de acci√≥n en equipo para llegar a la comunidad con sencillas, pero hermosas artesan√≠as creadas por ellos mismos, a trabajadores de Salud y Educaci√≥n que laboran en el centro mixto F√©lix √Ālvarez Soto, del central George Washington, as√≠ como al personal de la farmacia y el cuerpo de guardia del policl√≠nico de la localidad.

Asimismo, han regalado sus creaciones a los abuelos que reciben apoyo del Sistema de Ayuda a la Familia (SAF) y a todos los que, de una u otra forma, contribuyen al enfrentamiento a la pandemia.

Sailí Martínez, directora de la casa de cultura, explicó:

¬ęEn el proyecto participan tres instructores, dos de Literatura y uno de Artes Pl√°sticas, quienes reparten los obsequios. Las artesan√≠as se confeccionaron desde casa y con poco material, del que salieron flores de papel, cajitas de regalos y pergaminos con d√©cimas hechas por un aficionado del taller de literatura, todo muy bien acogido por las personas¬Ľ.

Trabajadores de Salud y Educaci√≥n que laboran en el centro mixto F√©lix √Ālvarez Soto, del central George Washington, recibieron obsequios. (Foto: Cortes√≠a de Sail√≠ Mart√≠nez)

Seg√ļn Sail√≠, ella expuso la propuesta a los instructores, los que estuvieron inmediatamente de acuerdo. Entre otras iniciativas, hay adem√°s una minibiblioteca en el portal de la casa de Miguel √Āngel Tamayo Alba, especialista de Literatura y miembro de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS), espacio a donde pueden acudir los interesados en el arte de la expresi√≥n verbal.

Recientemente, inició la Jornada de la Cultura en Manacas con la conmemoración del aniversario 102 del natalicio del inolvidable locutor y presentador José Antonio Cepero Brito, oriundo de esa localidad, y el pasado 21 de mayo se celebró el Día del Artista Aficionado, en el que no se dejó de reconocer la labor de los talentos de la casa de cultura, quienes fueron agasajados en sus propios hogares por parte de la dirección de la institución cultural e instructores.