cultura cubana


Voces pesqueras

Los concursos literarios, con involuntaria creencia, tienen un poder: el de sacar a la luz libros necesarios. Este es el caso del Poseid√≥n cubano; el volumen agrupa testimonios de pobladores de la zona pesquera del centro de Cuba nunca antes recogidos. La edici√≥n corre a cargo del sello editorial Mecenas y fue premio Fundaci√≥n de la Ciudad de Cienfuegos en 2014; se trata de una coautor√≠a de los escritores villaclare√Īos Edelmis Anoceto y Alejandro Batista Moreno. [+]


En la Matria de Lezama

Lezama, supongo que si en alg√ļn lugar del m√°s all√°, o m√°s ac√°, o sabe Dios donde habitan los esp√≠ritus, los rebeldes, los inmensos, le dicen que aqu√≠ en esta tierra hay un nuevo Lezama, seguro me examina as√≠, como √©l lo hac√≠a, con la cabeza baja y las pupilas apuntando en lo alto, taladrando al de enfrente con un brillo filoso en la mirada. [+]


La UNEAC nació bajo el signo de la permanencia

Palabras de Miguel Barnet, presidente de la Uneac, en el acto por el aniversario 55 de la organización, efectuado el 22 de agosto del 2016 en el  Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

Ante todo, y en nombre de los escritores y artistas, miembros de la Uneac agradezco de todo corazón las palabras que el General de Ejército nos ha dedicado en esta conmemoración.

El aniversario 55 de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba coincide felizmente con los 90 a√Īos del Comandante en Jefe. Ninguna coincidencia pod√≠a ser m√°s id√≥nea para sentir el j√ļbilo de esta celebraci√≥n. Fue √©l quien con su pensamiento l√ļcido y promisorio condujo a los fundadores de la Uneac a consolidar la uni√≥n de todos los intelectuales y artistas en una organizaci√≥n que como primer objetivo se propuso encauzar una pol√≠tica cultural democr√°tica e inclusiva que tuvo su germen en las Palabras a los Intelectuales que pronunci√≥ hace 55 a√Īos en la Biblioteca Nacional.

Ninguna previsi√≥n cabal√≠stica pudo ser m√°s acertada. Ning√ļn azar m√°s concurrente. La Uneac¬† naci√≥ bajo el signo de la permanencia y como un hito de la cultura cubana.

Al asumir Nicolás Guillén su Presidencia, se conjugaron los factores de cohesión y unidad que convirtieron a la Uneac en un pivote del movimiento artístico e intelectual de la Revolución naciente. Nicolás mismo era un símbolo de lo que se pretendía con aquel acto fundacional: la articulación de la más exigente y elevada jerarquía estética y un convincente poder de convocatoria, con el más decidido compromiso y aliento de las transformaciones revolucionarias que cambiarían para siempre el destino de nuestro país.

A lo largo de estas cinco décadas y media, nu­es­tra organización ha crecido como resultado de la promoción de nuevos valores fomentados por una política cultural que potenció las cualidades y atributos de un pueblo creativo que, como nunca an­tes, tuvo la oportunidad de desarrollarse en el ámbito cultural.

Si en un inicio éramos pocos, y en abrumadora mayoría residentes en la capital, hoy contamos con más de nueve mil miembros a lo largo y an­cho del país, agrupados en cinco asociaciones, quince co­mités provinciales y varios comités mu­ni­ci­pales.

La promoci√≥n y est√≠mulo de la obra de nuestros escritores y artistas son nuestras prioridades y por ello trabajamos mancomunadamente con el sistema de instituciones del Ministerio de Cultura, con el Instituto Cubano de la Radio y la Televisi√≥n y otras instancias de promoci√≥n de la producci√≥n art√≠stica y literaria. En nuestras sedes se mantiene una estable y din√°mica programaci√≥n cultural. Auspiciamos una amplia gama de eventos en to¬≠das las manifestaciones, algunos de ellos de significativo alcance popular y con notable participaci√≥n internacional. Desarrollamos una fecunda re¬≠laci√≥n con la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, fuente de j√≥venes talentos que a lo largo de sus 30 a√Īos de existencia, ha nutrido nuestra organizaci√≥n con talentosos creadores.

Uno de los grandes y permanentes desaf√≠os se basa en consolidar las jerarqu√≠as de la vanguardia art√≠stica y literaria, a partir de un amplio registro de posibilidades expresivas. No puede haber ma¬≠r¬≠¬≠gen a la mediocridad, ni a la chatura ni al populismo, y much√≠simo menos a pr√°ctica alguna que menoscabe la calidad de nuestras propuestas. Prestamos atenci√≥n a los procesos de experimentaci√≥n y b√ļsqueda de nuevos giros en los lenguajes art√≠sticos, a la vez que velamos por la preservaci√≥n y actualizaci√≥n de nuestros valores patrimoniales.

La memoria de la cultura popular es fuente vi­va de nuestro modo de ser. La dialéctica entre tradición y renovación es una de nuestras fortalezas.

Tradición como legado de nuestra historia que no puede ser dejada a la deriva y renovación como signo de vitalidad creativa y visión integral y mo­derna.

Pero tan importante como el desarrollo de la producción de nuestra obra artística y literaria es la proyección social de la organización y la vocación participativa de los escritores y artistas.

Mediante las Comisiones Permanentes de Tra¬≠bajo y el seguimiento a los acuerdos del 8vo. Con¬≠greso de la Uneac abordamos de manera constructiva la necesidad de perfeccionar y alcanzar nuevos hitos en el sistema educativo, con √©nfasis en la en¬≠se√Īanza art√≠stica y la incidencia de la cultura en la formaci√≥n de valores √©ticos y est√©ticos. As¬≠pi¬≠ramos a lograr la inserci√≥n de lo mejor de la cultura en los circuitos tur√≠sticos y los espacios p√ļblicos y a trazar derroteros de eficiencia y elevada exigencia en las industrias culturales y el mercado del arte; as√≠ co¬≠mo cuidar el desarrollo arm√≥nico de la arquitectura y los valores patrimoniales y ambientales en nuestras ciudades.

Concedemos especial importancia tanto al re¬≠flejo de la cultura en los medios masivos de comunicaci√≥n como al trabajo cultural comunitario, conscientes de la influencia social de los primeros y el papel de los n√ļcleos b√°sicos de nuestro tejido social en la convivencia ciudadana y la calidad de vida de la poblaci√≥n. Asimismo contribuimos al combate contra todo tipo de discriminaci√≥n y prejuicio, ya sea racial, religioso o de g√©nero. Te¬≠ne¬≠mos que romper la malla que nos ata a atavismos hist√≥ricos. He ah√≠ un poderoso mecanismo de integraci√≥n nacional. Y yo dir√≠a m√°s, de verdadera unidad. El rescate de lo m√°s puro del corpus identitario de la naci√≥n es tarea prioritaria de la esfera social.

Todo ello implica una cultura del debate y del di√°logo con las instituciones y en interacci√≥n con la sociedad civil. Somos parte de esta √ļltima y nos interesa su fortalecimiento, tanto en lo √©tico como en lo ideol√≥gico. Es en la sociedad donde se cuece el ajiaco del que habl√≥ Don Fernando Ortiz. Te¬≠nemos que luchar a√ļn contra muchos demonios. Entre ellos el relativismo llamado postmoderno y el vale todo. Nuestro deber como intelectuales y artistas es contribuir con energ√≠a ‚ÄĒese ant√≠doto contra el inmovilismo y la burocracia‚ÄĒ al establecimiento de las jerarqu√≠as y a la decantaci√≥n del gusto es¬≠t√©tico.

Con la renovación de nuestro socialismo te­nemos un compromiso ineludible. La mayoría de nosotros ha participado en el análisis de los do­cu­mentos discutidos en el 7mo. Congreso del Par­tido sobre la Con­ceptualización del Modelo Eco­nó­mico y Social Cubano de Desarrollo So­cialista, y el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030. En septiembre, nuestro Con­sejo Na­cional dedicará una sesión a esos documentos que son plataforma para el fu­turo.

La cultura es una dimensión vital e indisoluble del desarrollo. No nos podemos dar el lujo de una quiebra entre economía y cultura, entre vida ma­terial y subjetividad. Ello implicaría la negación de nuestro sistema social. Un socialismo próspero y sostenible solo es posible a partir de valores solidarios y de la plenitud humana. Resulta imprescindible que esos conceptos encarnen en las convicciones y los sentimientos de cada uno de nuestros ciudadanos.

Justamente en el terreno cultural, entendido es¬≠te en su m√°s raigal acepci√≥n, se define en buena medida la br√ļjula de la Revoluci√≥n Cubana. El ad¬≠versario no ha dejado de aspirar a disolvernos y regresarnos al pasado neocolonial. Insisten en¬† bo¬≠¬≠rrarnos la memoria, erosionar nuestras instituciones y restituir el pasado capitalista. El bloqueo de Estados Unidos persiste y atenta contra nuestro pueblo. Se requiere apuntalar la conciencia patri√≥tica, antimperialista y¬† antineocolonial, y la Uneac debe estar en la vanguardia de esta batalla. Hoy m√°s que nunca estamos en la obligaci√≥n de ser atentos custodios de ese baluarte precioso. El √ļni¬≠co modo de construir un modelo que responda a esas aspiraciones frente al poder avasallador del capitalismo neoliberal es formando ciudadanos conscientes de su historia, due√Īos de su propio imaginario y comprometidos con el proyecto de transformaci√≥n social.

¬ŅC√≥mo afrontarla? Reflexionemos sobre el re¬≠clamo que nos hizo el General de Ej√©rcito Ra√ļl Cas¬≠tro cuando en la clausura de la sesi√≥n de la Asam¬≠blea Nacional del Poder Popular el pasado julio dijo:

‚ÄúFrente a las dificultades y amenazas no hay espacio para las improvisaciones y mucho menos para el derrotismo. De una situaci√≥n coyuntural co¬≠mo la que enfrentamos se sale victorioso ac¬≠tuando con mucha energ√≠a, ecuanimidad, racionalidad y sensibilidad pol√≠tica‚ÄĚ.

Fidel en 1961 no solo pronunci√≥ Palabras a los Intelectuales. El 22 de agosto de ese a√Īo departi√≥ con los delegados al Congreso fundacional de la Uneac, en la clausura, efectuada en el teatro Cha¬≠plin, hoy Karl Marx, entonces concluy√≥ su intervenci√≥n con frases que debemos evocar: To¬≠dav√≠a resuenan en mis o√≠dos aquellas palabras, expres√≥:

‚ÄúLes deseamos que pronto puedan cosechar los frutos del esfuerzo que han hecho; les deseamos que siempre puedan mantener esa ejemplar uni√≥n, y que cada d√≠a sea m√°s fraternal y m√°s estrecha; les deseamos el mayor √©xito como es¬≠critores, como artistas, es decir, como creadores, pero sobre todo, como semillas de la patria de ma¬≠√Īana‚ÄĚ.

La gloria que hemos vivido ha cumplido su papel.

Dedicamos este acto, entonces, a los¬† 90 a√Īos de nuestro Comandante en Jefe, protagonista in¬≠dis¬≠cutible de los m√°s cruciales momentos¬† de los 55 a√Īos de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba.


Mis palabras sobre las Palabras

El 30 de junio de 1961, cuando Fidel pronunciaba sus Palabras a los intelectuales, mi madre a√ļn no hab√≠a cumplido dos a√Īos de edad, para ese entonces viv√≠a en su natal Guant√°namo, el mismo Guant√°namo que inmortalizara Regino E. Boti en sus versos. Mi madre que nunca ley√≥ a Boti y ni siquiera sabe por qu√© la ciudad del Guaso adopt√≥ el sobrenombre de aldea, 22 a√Īos despu√©s, tuvo su primer hijo, un ni√Īo que encontr√≥ en las aventuras de Tom Sawyer, de Salgari, las historias de Maria Gripe, Onelio y el trotar del cochero azul por las costas matanceras a los amigos que no encontraba fuera de las p√°ginas de los libros. Ese mismo ni√Īo, m√°s tarde, comenz√≥ a estudiar medicina y despu√©s de una larga carrera llena de estetoscopios, esfigmos, torundas, interminables rotaciones y noches de guardia, abandon√≥ su profesi√≥n para dedicarse a promover la cultura. [+]


Sue√Īos del compositor Jos√© V√≠ctor Gavilondo

El Teatro de Arte Cubano del Museo Nacional de Bellas Artes luci√≥, en la noche del pasado jueves 12, un concierto de lujo del compositor, pianista, orquestador, arreglista, profesor de m√ļsica, productor musical y fot√≥grafo Jos√© V√≠ctor Gavilondo. El espacio estuvo dedicado al maestro Juan Pi√Īera en su 67mo Aniversario y es el resultado del proyecto ganador de la Beca Conmutaciones 2014 de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. La cita cont√≥ con la presencia de destacados m√ļsicos de la cultura cubana entre ellos: Ele Alfonso, Carlos Alfonso (Grupo S√≠ntesis), Aldo L√≥pez Gavil√°n (pianista y compositor), Ariel D√≠az (trovador), entre otros. [+]


GuiArte, la aplicaci√≥n pa¬ī descubrir el arte joven

Los proyectos emprendedores de artistas j√≥venes son una prioridad siempre para la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. Ad√°n Leiva Blaya es el creador de la aplicaci√≥n GuiArte, el medio tecnol√≥gico que permitir√°, a los interesados, llegar a las √ļltimas presentaciones de sus artistas favoritos. Como parte de la promoci√≥n que brinda la AHS, un fragmento de su cat√°logo de excelencia est√° a disposici√≥n de los interesados en la cultura nacional, en los perfiles de los clientes de la aplicaci√≥n. Conversamos con √©l, que abre las puertas al buen arte con la inmediatez de estos tiempos, apoyando su propuesta.¬†¬†¬†¬† ¬†¬†¬†¬† [+]


Un lugar llamado Asociación

Hay un lugar llamado Asociaci√≥n, un lugar vivo en la memoria de los escritores y artistas cubanos que somos o fuimos j√≥venes desde los m√≠ticos a√Īos 80 y los dif√≠ciles a√Īos de la crisis que sobrevino en los 90, sus primeros tiempos, hasta los m√°s encaminados lustros del siglo XXI.

En esos a√Īos fundadores (que ser√°n imaginados cuando se borren los nombres y las fechas y los desatinos, sostiene un amigo), la Casa del Joven Creador, en la Avenida del Puerto, enclave entonces de la Direcci√≥n Nacional de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS), fue referencia y lugar de cita de la creaci√≥n m√°s exigente en cualquiera de las artes y de quienes, sin ser artistas, quer√≠an estar en di√°logo activo con el decir y el hacer de lo m√°s renovador del arte y el pensamiento cultural en la Isla, su vanguardia joven.

Hay un momento de esa Casa, convertida tiempo despu√©s en Museo del Ron, que late a√ļn en mi memoria con particular vitalidad: el BarTolo, homenaje al Benny y con √©l a todo el arte cubano. La forma, un bar, a cinco pesos la entrada, por orden de llegada, con la mejor programaci√≥n del momento, que abr√≠a a las doce de la noche, cerraba a las seis de la ma√Īana y ofrec√≠a un desayuno por la casa a todo el que amaneciera. Un bar que era tambi√©n un laboratorio, donde la interrelaci√≥n de las artes, el intercambio entre generaciones y la comunicaci√≥n con el p√ļblico eran pr√°cticas habituales, una idea que, de alguna manera, se puede rastrear hoy en el deslumbrante ADN de la F√°brica de Arte Cubano.

Porque en eso fue siempre buena la AHS, en generar e impulsar ideas de vanguardia con capacidad de atraer p√ļblico y trascender en la memoria de sus participantes. Varias de esas buenas ideas y experiencias fueron realizadas, en esos momentos o pasados los a√Īos, por otras organizaciones o instituciones, y algunas fueron conseguidas teniendo a la misma AHS como centro coordinador.

De estas √ļltimas, las holguineras Romer√≠as de Mayo muestran en su grado m√°s alto esa capacidad para conectar amplitud y¬† hondura, participaci√≥n de los p√ļblicos m√°s diversos y rigurosa calidad de la propuesta intelectual y art√≠stica que se le ofrece. Pero a lo largo de esta Isla, otras experiencias formalmente distintas, pero en esencia semejantes, se sostienen y diversifican con la participaci√≥n de la AHS: cercanamente el Encuentro de J√≥venes Escritores de Am√©rica Latina y el Caribe, que de conjunto con el Centro Loynaz anim√≥¬† la Feria Internacional del Libro de La Habana; las cinco editoriales que desde la Asociaci√≥n fortalecen el campo literario cubano; las Cruzadas o los premios Calendario.

Pocas veces reclama cr√©ditos para sus empe√Īos y resultados la AHS que conozco, pero merece reconocimiento y est√≠mulo la cooperaci√≥n y participaci√≥n que ha conseguido obtener de parte de las instituciones rectoras de la cultura cubana en las distintas ramas del arte, para facilitar y dar respuesta a las demandas m√°s leg√≠timas o urgentes de los j√≥venes artistas, si bien en m√°s de una ocasi√≥n luego de intensas discusiones, argumentaciones y demostraciones.

Una experiencia personal de esa cooperaci√≥n y sus resultados la vivimos en la d√©cada pasada un amplio grupo de poetas y algunos trovadores cubanos, durante la gira que (con el auspicio de la AHS, el Instituto Cubano del Libro y las direcciones de Cultura de los distintos territorios del pa√≠s) rindi√≥ homenaje al Bicentenario de Jos√© Mar√≠a Heredia, en octubre del a√Īo 2003, bajo el nombre de La Estrella de Cuba. Escuelas, teatros, galer√≠as, universidades, f√°bricas, prisiones y Casas del Joven Creador, acogieron el sacrificio, la entrega y la fiesta de una expedici√≥n irrepetible que llev√≥ a los p√ļblicos m√°s insospechados poemas y canciones que, con mucha frecuencia, mostraban una alta carga experimental. Con asombro constatamos que la acogida a la poes√≠a fue, en todas partes, admirable, y el impacto en la memoria de artistas y p√ļblicos a√ļn perdura.

Durante estos 30 a√Īos la AHS ha sido un espacio de generaci√≥n de pensamiento y modelos particularmente intenso. Su m√°s reciente Congreso, al que asist√≠ como invitado, mostr√≥ la madurez de una organizaci√≥n forjada y fortalecida tanto en los di√°logos te√≥ricos como en las acciones y soluciones pr√°cticas. Un camino que comenz√≥ en 1986, con una conciencia de origen que super√≥ la intenci√≥n de su nacimiento, la simple mezcla en una misma organizaci√≥n de la Brigada Hermanos Sa√≠z, el Movimiento de la Nueva Trova y la Brigada Ra√ļl G√≥mez Garc√≠a, para mostrar su lucidez apenas dos a√Īos m√°s tarde, durante el Encuentro Nacional de 1988, en el cual el Comandante en Jefe Fidel Castro reclam√≥ a los j√≥venes, por vez primera en un espacio p√ļblico, que no se hablara tanto de la libertad de formas y asumi√©ramos de una vez la responsabilidad de encarar la libertad de contenidos.

En este 2016 de grandes desaf√≠os, la AHS muestra la invaluable energ√≠a de unos 30 a√Īos marcados por la resistencia y la intensidad de la creaci√≥n art√≠stica, el di√°logo cultural y pol√≠tico, y la participaci√≥n social. Esa trayectoria y esa vitalidad deber√≠an llevarla a intensificar su necesaria participaci√≥n y ofrecer m√°s de sus √ļtiles aportes en los debates actuales que tienen lugar en el pa√≠s y en los cuales, de alguna forma, se juega el destino de Cuba y su cultura.

Tomado de: http://www.juventudrebelde.cu/suplementos/el-tintero

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