Cuba


Las múltiples lunas de Liuba María Hevia

Un hermoso y atractivo libro tiene en sus manos el lector amante de la cancionística cubana: Luna del 64, cancionero de Liuba María Hevia (1964) publicado en 2016 por Ediciones La Luz, sello holguinero de la AHS, recoge buena parte de la obra lírica de la autora de temas imprescindibles como “Ángel y habanera”, “Algo”, “Con los hilos de la luna”, “Puertas” y “Tu amor es el canto mío”.

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Daniel Chavarría: el abrazo, “un soplo y una sombra“

Por: Sheyla Delgado Guerra di Silvestrelli

Como quien se traga de golpe la luz, la noticia enlutó las letras. Enlutó a La Habana y a Cuba toda, a Uruguay y a Latinoamérica. Porque en eso de poner fronteras él no gastaba el tiempo. Se sabía un poco de su natal San José de Mayo, y un poco (tanto) de este país caribeño que le iluminó las palabras y le robó el alma como quien roba un beso. [+]


CONVOCATORIA AL TERCER CONGRESO DE LA ASOCIACIÓN HERMANOS SAÍZ

El Segundo Congreso de la Asociación Hermanos Saíz, celebrado en octubre de 2013, constituyó un momento trascendental en la vida de la organización y en la de los creadores que la integran. La presencia de Raúl, junto a los Maestros de Juventudes y a los delegados a esa cita, significó la confirmación de la importancia que la dirección de la Revolución le ha concedido siempre a la cultura. [+]


¡Ya comenzó Festival “Piña Colada”!

Los comienzos de la XV edición de Festival de Música Fusión “Piña Colada”, aunque para algunos sería difícil, el agua no fue solo un impedimento, sino, un verdadero bautizo, para que los festejos sean acogidos por el pueblo avileño. La gala inaugural a cargo de PMM, y Arnaldo y su Talismán, Toques del Río, fue de lujo. Estos quince años de arduo trabajo es resultado, a priori, del esfuerzo por solventar la cultura por parte de Arnaldo Rodríguez y otras instituciones.

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¿Quién le pone el cascabel a la cultura?

Tratar de hallarle solución a un conflicto, es parte de apostar por una propuesta de vida mejor. Tratar de encontrar mejores soluciones al problema de la promoción cultural, es un dolor de cabeza. No es lejano a nuestro día a día, las miles de maneras que un ciudadano común, tiene que agenciarse para estar informado de alguna actividad cultural en Ciego de Ávila. Por muchos esfuerzos que hagamos en saber, siempre estaremos “detrás del palo” en buen cubano. Si de algo hoy podemos hablar, es de la desinformación de la población en cualquier materia, y en el tema de la cultura mucho más. No es distante de nuestras conversaciones, cuanto le falta por desarrollarse la provincia en este aspecto. La cultura, las políticas culturales, la falta de promoción, las estrategias de comunicación y las agendas culturales a favor de la mayoría, son constantes debates a cualquier nivel ciudadano. Entonces, cabe cuestionar a quienes son responsables y a las estrategias institucionales diseñadas que conllevan a la desinformación de la población. No es posible que algo tan básico como las carteleras, estén deshabilitadas de una propuesta atrayente, diversa y dinámica. Además de que su formato sea tan poco creativo y si la factura requerida, muchas veces parecidas a cualquier cartel que se haga por “esfuerzo propio” y, alejadas del gusto estético que se supone que tengan dichos centros que generan acciones culturales. Por otra parte, las actividades presentadas, no están en coherencia con el horario en el que un mayor público pueda asistir. Esto, sin contar con las escasas concepciones de promoción que se tienen, pues, en disímiles ocasiones, nadie se entera de nada. Si algo debiéramos enjuiciar, es el presupuesto designado a la promoción institucional en contradicción con el dinero “al corriente” que poseen los promotores por cuenta propia, si así le nombrásemos. Es cuestión de dinero, señalan muchos de los programadores y promotores de las principales instituciones de la cultura en la provincia. Ante una época agitada y, cargada de disímiles opciones, no es una vía, seguir con las tradicionales formas de hacer promoción. Si promover, es de alguna manera, dar vida; entonces nuestras estrategias están muertas. No es posible que un evento territorial, por solo citar a algún municipio, carezca de la promoción necesaria, si en las condiciones geográficas, somos una provincia pequeña. No es justa la manera en que subordinamos a la espontaneidad el trabajo que debiera ser planificado e intencionado. Otra de las cuestiones que más afectan, y por supuesto, hacen longevos los conflictos manidos de la promoción, son la falta de prioridad. Esto debería ser preocupación persistente desde la institución interesada en que equis o más cual actividad, tenga una finalidad digna; y no solo eso, sino una valoración post eventual, que la mayoría de las veces se queda en papeles y no en la “agenda de los errores por resolver”. Esto es, por nombrar otros demonios que asechan a que la vida cultural de una provincia sea relevante. “Me dijeron que fulano tomó tal decisión, que cambió tal cosa, pero aún no lo ha notificado de manera oficial, y ahora no sé qué hacer porque eso estaba en el plan anual” o, “Anunciaron tal concierto, pero se tendrá que cambiar y solo queda medio día para que la población lo sepa”.  Pareciera no importarle a nadie la palabra sistematicidad y tiempo. Pareciera también que la población tiene dotes de adivina y, sabe todo lo que va a pasar. Recuerdo cuando se me perdió mi gatico, el único que he tenido. Avisé a todos mis amigos de su pérdida, llamé por teléfono a todos mis conocidos, puse pequeños carteles en la calle, no fui a la televisión porque se trataba de un gato, pero dediqué tiempo en aquello que me importaba. ¿Acaso la promoción le importa a alguien? ¿Hacemos todo lo que está en nuestras manos institucionales para que la información llegue tal cual? No lo creo, y salvando las sensibilidades de cualquiera, la realidad dicta otra cosa. Las reuniones reiteradas nos delatan, nada nuevo, ni renovador está ocurriendo en nuestros departamentos de Comunicación. No respetamos de manera consciente a la población ávida de informaciones completas. Nuestras actividades cada vez más son para el gremio, para la élite y en el peor de los casos, para la nada. Aquel día que se me perdió el gato, lo lloré. Nunca lo pude recuperar. Prometí que si volvía a tener alguno le pondría un cascabel. Tendría que sonar para no perder ningún detalle suyo, para que no se fuera de mi alcance, para saber que hacía. Lo hacemos con nuestras propiedades, con aquellas cosas que nos importa marcamos territorios. Me queda esa pregunta en la mesa ¿quién le pone el cascabel a la cultura?


Condesa descalza: Esta tierra es una enfermedad

No es una ciudad. Es un monstruo lleno de árboles. Una condesa con cara de burla, descalza, arruinada, es el testimonio vivo de la destrucción, la indecencia. Su hija, Miri, es una niña llena de miedos, quiere escapar, escapar con su linterna. Mercedes es la que trae más ilusión, la lluvia la inspira y por eso sube a la azotea y se baña desnuda mientras un aguacero la encarcela. Lucio se adueña de su sexo e intenta mirarse al espejo, para descubrirse; nadie creería que ese macho trabaja en una fábrica de vinagre, pero es así.

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