crítica cultural


Guerra culta: Pensamientos para la Cuba del presente y el futuro

PalaA prop√≥sito de la presentaci√≥n del libro Guerra culta. Reflexiones y desaf√≠os 60 a√Īos despu√©s de Palabras a los Intelectuales, de Ediciones ICAIC. (2 de julio de 2021 en la Cinemateca de Cuba).

Uno imagina aquellos encuentros de junio de 1961, las palabras de Fidel, sus gestos, el ambiente. En las semanas m√°s recientes hemos escuchado varias veces el tono de su voz gracias a la grabaci√≥n de aquella emblem√°tica intervenci√≥n del d√≠a 30. Uno imagina las reacciones de los dem√°s, ¬Ņqu√© pensar√≠an, qu√© sentir√≠an mientras escuchaban al l√≠der revolucionario, al mismo ser humano que hab√≠a cambiado el destino de Cuba y en diversas ocasiones demostr√≥ su capacidad para conquistar lo aparentemente imposible, para
convertir sue√Īos en realidades?¬†

En la Biblioteca Nacional, dialogaba el mismo hombre que había dirigido el asalto a los cuarteles Moncada en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo, la lucha en la Sierra Maestra, el triunfo del primero de enero de 1959, la victoria en Playa Girón. Ahí estaba el principal impulsor de la
Campa√Īa de¬† Alfabetizaci√≥n, el seguidor de las ideas de Jos√© Mart√≠, el amante de la cultura, el intelectual, que era tambi√©n abogado, militar, profundo humanista‚Ķ

En un contexto muy complejo se sentaba a conversar con los escritores y artistas. Escuchó, habló, proyectó, pero sobre todo contribuyó a la concreción de muchos anhelos relacionados con la cultura y más allá.

En sus palabras, en el tono, palpitaba la humildad y la sinceridad, su capacidad para convencer y unir a pesar de las diferencias. Aquella pieza oratoria y el espíritu de los tres intercambios, no solo sentaron las bases de un diálogo profundo entre las vanguardias política e intelectual, el cual llega hasta hoy, sino que también confirmaron la dimensión de Fidel como pensador y líder extraordinario también en el plano creador. No impuso criterios, ni ordenó, no fue grandilocuente ni pesimista. Fue un conciliador, un encantador con la
profundidad de sus argumentos, la honestidad y sencillez, siempre palpitando el amor a la Revoluci√≥n misma, eminentemente cultural. Todav√≠a parecen retumbar los aplausos, muestras del apoyo, construido durante las diferentes partes de la intervenci√≥n. ‚ÄúFueron las palabras de un creador en el arte de la pol√≠tica‚ÄĚ, como expresa Manolo P√©rez en el libro que presentamos hoy. Al escuchar a Fidel es inevitable pensar tambi√©n en Mart√≠, otro aglutinador que jam√°s traicion√≥ las esencias, fuente de ense√Īanzas y belleza que deber√°
acompa√Īarnos siempre.

A los j√≥venes nos sol√≠an llegar escenas o textos dispersos de aquellos d√≠as, por eso es tan favorable que durante el actual a√Īo, como parte de las acciones por el aniversario 60, podamos beber de proyectos editoriales e intercambios sobre lo sucedido y su transcendencia como nunca antes. El libro Guerra culta. Reflexiones y desaf√≠os sesenta a√Īos despu√©s de Palabras a los intelectuales, es una de esas obras que seguramente ser√° imprescindible como parte de un mapa m√°s abarcador y exacto sobre esos acontecimientos y Palabras, pero especialmente sobre su dimensi√≥n en constante crecimiento hasta el punto, que todav√≠a hoy, seis d√©cadas despu√©s, contin√ļa siendo plataforma fundamental no solamente de la pol√≠tica cultural, sino del proyecto de pa√≠s, que amamos y deberemos seguir construyendo.

Presentar este libro tiene para mí un simbolismo especial. La mística de aquellas jornadas y particularmente de la intervención de Fidel es cada vez más fuerte. Uno la siente gravitar, circula por las mareas de nuestras venas, en el afán de ser siempre consecuentes con sus esencias. Hacerlo en la sede de la Cinemateca de Cuba, lugar donde vivió Alfredo Guevara, un profundo cultivador del diálogo y quien tanto hizo a favor de la belleza en nuestro país tiene para mí matices singulares.

Llega esta valiosa entrega de Ediciones ICAIC en momentos de complejidad para el alma cultural de la nación. Desde voces diversas nos propone sumergirnos otra vez en Palabras, pero desde visiones y análisis muy actuales, que incluyen autocríticas y propuestas desde el apego a la nación y su corazón más puro, que es también el de su pueblo.

Confluyen en estas p√°ginas grandes de la cultura nacional como Rafael Hern√°ndez, Ibrah√≠n Hidalgo, Israel Rojas, Magda Gonz√°lez Grau y los Maestros de Juventudes Graziella Pogolotti, Nancy Morej√≥n y Manuel (Manolo) P√©rez, junto a los j√≥venes Karima Oliva, Fabio Fern√°ndez, Jos√© Ernesto Nov√°ez, Fernando Luis Rojas y este servidor (Yasel Toledo Garnache), quienes forman una interesante plataforma de pensamiento, con an√©cdotas, profundidad anal√≠tica, dignidad y pasi√≥n para mirar la tempestad sin miedo ‚Äďcomo nos dice Israel‚Äď, pero sobre todo con la voluntad de vencerla desde el decoro y la inteligencia, la poes√≠a m√°s all√° de las palabras.

Aquí están las opiniones de profesores, historiadores, un cantante, una sicóloga, escritores, cineastas, y periodistas; todos participantes activos en las dinámicas actuales, incluidos algunos con un recorrido largo en el entramado intelectual y artístico del país.

Cada artículo tiene también sus estilos. A veces, uno siente la sensación de estar en una clase, oír a un contemporáneo o conversar con un amigo grande, que nos cuenta algunas de sus vivencias en la sala de su casa.

Las palabras forman imágenes, puentes, fuentes de conocimientos a veces desde lo coloquial o un rigor más académico, desde un tono pausado u otro con más impulso, como torrente de ideas e ímpetu. En ocasiones, uno tiene el impulso de responder o preguntar sobre lo leído. Ese es otro de los encantos de esta obra: su capacidad para decir y provocar el pensamiento.

Como se explica en la parte inicial, este libro dialoga con otros dos, publicados también por ese sello editorial: La historia en un sobre amarillo. El cine en Cuba (1959-1964), de Iván Giroud, y Aquel verano del 61. Primer encuentro de Fidel con los intelectuales cubanos, de Senel Paz, que junto a propuestas recientes de otras editoriales conforman una fuente de análisis más rica sobre los sucesos de junio de 1961, el panorama cultural cubano y sus desafíos.

En su pr√≥logo, Graziella Pogolotti nos recuerda que ‚Äúlas conmemoraciones no pueden reducirse a un mero rescate arqueol√≥gico. Conducen a replantear la dial√©ctica fecundante entre el hoy y el ayer, a establecer las coordenadas necesarias para acceder a un aprendizaje indispensable, para encaminar las respuestas requeridas a las interrogantes de la contemporaneidad‚ÄĚ. Nos alerta que ‚Äúla clave de todo, para juntar voluntades y crecer ante los enormes desaf√≠os, se encuentra en el cultivo del arte delicad√≠simo de seguir edificando consenso. Porque, hijos de la historia, somos tambi√©n sus hacedores‚ÄĚ.

Rafael Hern√°ndez en el primer art√≠culo, Las palabras y las cosas. Consenso, disenso y cultura en la transici√≥n socialista temprana (1959-1965), hace un exhaustivo an√°lisis del contexto y particularidades como la producci√≥n y distribuci√≥n del cine y el mundo editorial. Argumenta que aquellos encuentros en la Biblioteca Nacional no significaron el kil√≥metro cero de la pol√≠tica cultural de la Revoluci√≥n, pues ya se hab√≠a hecho bastante a lo largo de los copiosos a√Īos 1959 y 1960. Recorre otros momentos de la historia cultural en torno a interrogantes como ‚Äú¬Ņqu√© cultura pol√≠tica caracterizaba a la sociedad cubana y al liderazgo revolucionario; cu√°les eran las ideas de entonces acerca del comunismo y el socialismo; qu√© visiones ten√≠an los cubanos sobre los socialismos realmente existentes en otros pa√≠ses y sus problemas; qu√© diferencias hab√≠a al respecto entre los principales dirigentes de esta Revoluci√≥n en los primeros a√Īos?

Manuel P√©rez ‚Äďy pido permiso para llamarlo Manolo, como le decimos desde el cari√Īo incluso quienes no hemos tenido la suerte de compartir frecuentemente con √©l‚Äď a trav√©s de vivencias personales, Manolo, Premio Nacional de Cine, nos habla como una especie de hermano grande sobre tres momentos que considera trascendentes de la cultura cubana: El primero relacionado con los acontecimientos desatados en mayo-junio de 1961 que condujeron a los encuentros en la Biblioteca Nacional, el segundo fue el Primer Congreso de
Educaci√≥n y Cultura en 1971, y el tercero estuvo relacionado con un acuerdo del Comit√© Ejecutivo del Consejo de Ministros en 1991, por el cual se creaba una Comisi√≥n Estatal encargada de elaborar propuestas de perfeccionamiento para estudiar ¬ęla uni√≥n de los Estudios F√≠lmicos de las FAR, los Estudios Cinematogr√°ficos de la Televisi√≥n y los del Ministerio de Cultura (ICAIC)¬Ľ. Por supuesto que hubo pol√©mica, mensajes y cartas, incluida una a Fidel, quien respondi√≥ inmediatamente. En su texto est√° el esp√≠ritu de diferentes etapas, la subjetividad, el sentido de pertenencia, la capacidad para subordinar las discrepancias a un proyecto cultural mayor, el debate y el consenso, que necesita la construcci√≥n permanente.

El profesor de la Universidad de La Habana Fabio Fern√°ndez Batista, a quien tambi√©n hemos visto intercambiar con estimulante pasi√≥n en encuentros con otros j√≥venes, nos brinda un sugestivo an√°lisis de los hilos que conectan aquellos sucesos con el presente y el porvenir. En Texto, contexto y futuro alerta que los usos de Palabras‚Ķ son tan importantes como la intervenci√≥n en s√≠, por eso en medio de los desaf√≠os actuales, ‚Äúmerece recalcarse que el terreno de la cultura no ha de escapar de la imprescindible revisi√≥n que permitir√° actualizar concepciones y pr√°cticas a fin de atemperarlas a los tiempos que corren. Hay en sus p√°ginas √≠mpetu y argumentos, conciencia cr√≠tica y confianza, seguro de que las viejas formas de hacer, ancladas a concepciones ya superadas, no son el camino. Repetir c√≥digos en su d√≠a exitosos, no garantiza el triunfo hoy (…) Si no se prev√© y no se es proactivo desde la instituci√≥n, se estar√° siempre en desventaja para dar la batalla‚ÄĚ, una opini√≥n a tener siempre en cuenta, unida a otros factores como la formaci√≥n y la capacidad de las organizaciones de creadores de ser vanguardias reales, siempre activas y desafiantes desde la fidelidad total a sus principios.

La sicóloga Karima Oliva, una de las voces jóvenes que ha llegado recientemente al entramado cultural cubano, mezcla sus experiencias de vida, trabajo y estudio en países latinoamericanos con consideraciones y análisis que nunca se alejan de los contextos globales. Uno lee sus párrafos y también la imagina hablando con su voz pausada y los gestos, con el tono agradable y también seguro de quien se declara marxista desde el primer párrafo.

En su artículo Sociedad cubana: pensamiento social y guerra cultural nos invita a no abandonar la esperanza de seguir avanzando en la construcción de una alternativa de sociedad socialista y soberana, más justa, más inclusiva, más equitativa y democrática. Recuerda a Martí, su visión de la prensa y dimensión de ética en un momento en que existe una fuerte disputa mediática, especialmente en el mundo hipermedial, convertido a veces en selva.

Para Nacy Morej√≥n, poeta profunda, el Cine de barrio ‚Äďt√≠tulo de su trabajo‚Äď, es fuente de recuerdos y seguramente tambi√©n de versos. A veces con sutileza y en otras de manera directa, ella nos recuerda que las industrias culturales, medios de comunicaci√≥n, redes sociales y todo el conglomerado de producci√≥n de contenido cultural al servicio del capital en el mundo contempor√°neo trabajan incansablemente para presentar el status quo capitalista como lo normal, como el √ļnico posible.

Nos alerta que la hegemonía no es ganada de una vez y para siempre, el proceso político cubano se enfrenta, en el momento actual, a un escenario de reconfiguración y disputa de su hegemonía. Reconfiguración porque los tiempos son otros y las formas de construir consenso deben evolucionar, al igual que las instituciones que lo sustentan y avalan en buena medida.

Va al Che, a su proyecto guevariano de ir formando nuevas conciencias, y la necesidad de apelar a la tradici√≥n marxista con un enfoque creativo constante. ‚ÄúDebemos evitar a toda costa que los √°rboles de la crisis econ√≥mica nos impidan ver el bosque del socialismo. No podemos descuidar el esfuerzo constante por la formaci√≥n cultural del pueblo. La educaci√≥n es m√°s que ense√Īar a leer y escribir (‚Ķ) Hoy m√°s que nunca la defensa de la hegemon√≠a socialista en Cuba es tambi√©n la defensa de una alternativa al injusto orden
neoliberal. Dando la batalla por Cuba, la estamos dando tambi√©n por el futuro‚ÄĚ, dice la Premio Nacional de Poes√≠a.

El joven escritor e investigador José Ernesto Nováez profundiza en términos como Hegemonía y contrahegemonía, atemperados a las particularidades de la Cuba contemporánea. Bebe de fuentes, como Antonio Gramsci y Karl Marx, sin desprenderse del papel central del arte y otras formas culturales en cualquier proceso de disputa ideológica. Resalta que la hegemonía simbólica de la Revolución cubana tuvo y tiene en esta relación con el sector artístico y cultural uno de sus pilares fundamentales.

En La novela contra Cuba y su alma rebelde analizamos algunos de los sucesos recientes en el cuerpo cultural de la naci√≥n, la vigencia de Palabras y lo indispensable de seguir fieles a su esp√≠ritu para navegar y vencer con √©xito los retos del presente, en un mar siempre tempestuoso que abarca la guerra de s√≠mbolos, las campa√Īas medi√°ticas y fake news, junto estrategias de diversos tipos, tanto en plataformas digitales como en espacios f√≠sicos.

A trav√©s de an√©cdotas personales y su claridad reflexiva, la fil√≥loga, profesora y realizadora de obras audiovisuales Magda Gonz√°lez Grau se adentra en fen√≥menos como creaci√≥n, libertad, censura, autocensura y otras pr√°cticas, que incluyen el oportunismo o lo que ella llama ‚Äújugar a hacerse famoso con el apoyo de la censura‚ÄĚ, en un af√°n de lograr celebridad a partir de la prohibici√≥n. En su art√≠culo Ser creador, ser joven habla tambi√©n de la pertinencia de los Grupos de Creaci√≥n como herramientas √ļtiles para tomar decisiones y construir consensos.

Con el t√≠tulo Resistencia luminosa y su habitual buena fe, siempre enriquecida con an√°lisis cr√≠ticos, llega el popular cantautor Israel Rojas a estas p√°ginas. Ah√≠ palpita su pasi√≥n, preocupaciones y certezas, el amor a Cuba y el af√°n de ser √ļtil. Nos cuenta que en el momento de aquellos encuentros de 1961 su padre era apenas un guajirito de 11 a√Īos en el municipio guantanamero de Yateras, que ya sent√≠a la √©pica de la Revoluci√≥n.

Israel asegura ser resultado de aquellas ideas y sobre todo de la voluntad creadora de quienes salieron de los encuentros en la Biblioteca Nacional con la convicción de que no bastaba con una guía doctrinal, con un discurso de Fidel. Era necesario salir a implementarlas y concretarlas.

Alerta sobre esencias culturales y la utilidad del diálogo real, sobre la importancia de la comunicación y de tener en las responsabilidades de dirección a personas con sensibilidad artística. Israel defiende la belleza más allá de lo estético, del arte y la literatura.

Tomado de Cubadebate

Con desenfado y profundidad el joven Fernando Luis Rojas analiza la Cuba m√°s actual, en la que confluyen sucesos y particularidades del sector cultural, con otros de la sociedad toda. En su texto Apresurado inventario desentra√Īa deficiencias en el funcionamiento institucional y la necesidad de una visi√≥n y estrategia integral en el nuevo contexto, en el cual existe un acumulado de problemas y otros desaf√≠os m√°s recientes.

Hace una exposición problematizadora, que siempre incluye argumentos sólidos, desde los conflictos y la claridad de las esencias y la trayectoria histórica.

El ensayo Guerra culta y enfrentamiento de ideas en el pensamiento de Jos√© Mart√≠, de Ibrahim Hidalgo, cierra este libro, con un esp√≠ritu martiano que tuvo muy vivo en Fidel y que deber√° seguir eternamente en el coraz√≥n mismo de Cuba. Nos recuerda que el Ap√≥stol siempre consider√≥ a la cultura inseparable de la pol√≠tica, ‚Äúno la reduc√≠a a las manifestaciones art√≠sticas y literarias, pues su concepci√≥n era integradora‚ÄĚ.

Va una y otra vez al Manifiesto de Montecristi, firmado por Mart√≠ y G√≥mez, donde se expresa, por ejemplo, que ha de ordenarse ¬ęla revoluci√≥n del decoro, el sacrificio y la cultura¬Ľ. Y m√°s adelante se asegura que ‚Äú‚Ķ Un pueblo americano como Cuba, con car√°cter y elementos de vida propios, capaz de gobernarse por la cultura y laboriosidad de sus hijos [‚Ķ] no puede continuar en la servidumbre innecesaria de un pueblo lejano como el espa√Īol, de esp√≠ritu diverso¬Ľ. El H√©roe Nacional detest√≥ siempre la anexi√≥n de cualquier tipo.

Tomado de Trabajadores

Hidalgo recorre otras partes del ideario de Martí en profundo vínculo con el presente del país, lo cual resulta muy favorable teniendo en cuenta que aquel hombre de honda vocación antimperialista es hoy un símbolo en disputa, que trata de ser enarbolado incluso por los anexionistas.

El trabajo constituye un final atinado para este manantial de pensamiento, que ojalá llegue a las manos de muchos lectores, pero especialmente a sus mentes, a sus almas, que forman también la de la nación.

Ojal√° nos ayude para tener una visi√≥n cada vez m√°s amplia y exacta de los fen√≥menos m√°s all√° de la cultura, para seguir siendo consecuentes con el esp√≠ritu de aquellos encuentros, pero sobre todo con la capacidad de convertir sue√Īos en realidades y mantener la √©pica de un proyecto social, que es tambi√©n s√≠mbolo internacional de dignidad.

Guerra culta motiva el pensamiento sobre el pasado y el presente, brinda visiones m√ļltiples sobre hechos alejados en el tiempo o recientes y reafirma la necesidad de seguir construyendo una Cuba siempre mejor, que tiene como alma fundamental a la cultura.

Lo leo por segunda vez, y me recuesto del espaldar de la silla. Desde el televisor sale otra vez la voz de Fidel: ‚ÄúLuchar por todo lo que nos une, dentro y fuera; por todo lo que nos une‚ÄĚ, una expresi√≥n que no fue en la Biblioteca Nacional, pero la siento muy cerca.

Gracias a la Presidencia del ICAIC, a su editorial, a Merci, a Carla Mu√Īoz y a todo el equipo que hizo posible esta entrega. Nuestro abrazo sincero.


Salvado por el teatro

En cada obra hay parte de su alma; en cada personaje, un pedazo de sus esencias, de sus miedos y tristezas. Carlos Daniel Sarmiento Barlet, escritor, actor, locutor, realizador audiovisual y director escénico, resalta por su versatilidad y atrevimiento creativo. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), este apasionado joven, Máster en Dirección Escénica, se graduó con Título de Oro de Teatrología en el Instituto Superior de Arte (2011).

Su lista de aplausos abarca la obtenci√≥n de la beca El reino de este mundo, de la AHS, en 2014 y 2018, cuando tambi√©n obtuvo una menci√≥n en el Premio Aire Fr√≠o, por la puesta en escena de la obra¬†Selfie. El premio Calendario (2020), el m√°s importante convocado para escritores menores de 35 a√Īos de edad en Cuba, es otra de sus conquistas.

Cuando ni√Īo, ve√≠a actores en la televisi√≥n y so√Īaba con ser como ellos, por eso en la escuela primaria siempre estaba dispuesto a declamar e interpretar personajes. ¬ęA los 11 a√Īos mis padres, los art√≠fices de casi todo en mi vida, me llevaron a un lugar m√°gico en el centro de Guanabacoa, llamado Teatro de la Villa. En ese sitio, y de la mano de Tom√°s Hern√°ndez, descubr√≠ que el teatro me acompa√Īar√≠a siempre¬Ľ.

‚ÄĒ¬ŅLlama la atenci√≥n tu versatilidad. ¬ŅQu√© prefieres? ¬ŅPor qu√©?

‚ÄĒMe aburro constantemente y necesito hacer mucho a la vez. La actuaci√≥n y la realizaci√≥n audiovisual quedaron en el pasado, aunque les agradezco no poco, pues me proporcionaron saberes y herramientas. Prefiero asumirlo todo como dos islas: la locuci√≥n, que me relaja, me divierte y, al mismo tiempo, me aporta enormemente en lo profesional. Siento que no me podr√© desligar nunca de los programas de televisi√≥n y de la animaci√≥n de espect√°culos. El teatro es mi gran pasi√≥n, sin duda, sobre todo la direcci√≥n y la investigaci√≥n. Escribo siempre pensando en una posible puesta en escena.

‚ÄĒSelfie ha sido una de tus obras m√°s exitosas…

‚ÄĒSelfie signific√≥ un antes y un despu√©s en mi trayecto. Parti√≥ de una investigaci√≥n que estaba realizando para la Maestr√≠a en Direcci√≥n Esc√©nica acerca de la autoficci√≥n, g√©nero que consiste, precisamente, en fabular a partir de vivencias personales.

¬ęDecid√≠ contar mi vida en escena, los pasajes que m√°s me han marcado, as√≠ como de las vivencias de una joven trinitaria que conoc√≠ en 2016. La intenci√≥n era hablar de nuestro pasado y de nuestras heridas, a trav√©s de estas dos historias. Es un espect√°culo que, curiosamente, naci√≥ desde la nostalgia. Fue la manera de aliviar un dolor personal que en ocasiones se hac√≠a muy fuerte. Una especie de revisi√≥n de mis recuerdos, de mi familia, de mi propia existencia y, desde esa verdad personal, conectar con la memoria y las interrogantes de toda una generaci√≥n.

‚ÄĒ¬ŅCu√°n favorable es reflejar las vivencias personales en las obras? ¬ŅAcaso es posible evitarlo?

‚ÄĒEn mi caso es imposible evitarlo. Creo en la honestidad a la hora de hacer teatro, por eso empiezo por retratarme a m√≠ mismo, a mi familia, amigos, a las personas que me rodean. Para escribir y dirigir me nutro de lo que veo, de lo que sue√Īo, de las preguntas para las que no encuentro respuestas, de lo que me inquieta, de lo que no entiendo, de lo que me duele, incomoda o divierte, por eso busco cada personaje a mi alrededor. La realidad es muy seductora, y Cuba es un pa√≠s maravillosamente teatral.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo asumes el acto creativo: como algo l√ļdico y espont√°neo o como algo que exige una b√ļsqueda y disciplina permanente?

‚ÄĒTiene de ambas. Para m√≠ la disciplina es la esencia de la vida. Ante cada trabajo que asumo parto de una investigaci√≥n extensa, para escribir el texto. A la hora de asumir la puesta en escena y el trabajo con los actores, siempre busco otros referentes te√≥ricos, pruebo cosas nuevas, pero despu√©s tratamos de despojarnos de la carga te√≥rica y damos paso al juego, a la espontaneidad y a la imaginaci√≥n creadora. Si llegas a La Madriguera, sede de la AHS en La Habana, te costar√° distinguir si se trata de un ensayo o un encuentro de amigos.

‚ÄĒ¬ŅCu√°l ha sido tu principal desaf√≠o profesional hasta el momento?

‚ÄĒLograr tener un colectivo de actores maravillosos, seducirlos para que me acompa√Īen en cada aventura, crear una din√°mica de trabajo en la cual todos seamos parte de la creaci√≥n, que cada puesta en escena sea un taller de aprendizaje para todos. Mis actores participan desde el proceso de escritura, del montaje, hasta en las decisiones de mi vida personal. Ese ha sido el mayor desaf√≠o.

‚ÄĒ¬ŅQu√© tipo de personajes prefieres? ¬ŅPor qu√©?

‚ÄĒLos que inquietan, los pol√©micos, que no son blancos o negros, ni buenos ni malos, que tengan matices. Los que tienen un pedazo de m√≠, de mi biograf√≠a, mi credo y mi memoria. Adoro los personajes que te sorprenden, que ocultan, que callan‚Ķ, esos son los m√°s interesantes para el teatro. En mis obras las mujeres tienen un lugar importante. Me interesa polemizar y crear debates a partir de la figura femenina. Cada vez que termino una obra siempre lo hago enamorado de alg√ļn personaje femenino y hasta sue√Īo con √©l.

‚ÄĒ¬ŅLe temes a las reacciones del p√ļblico?

‚ÄĒLe temo a que no reaccione. El teatro es un arte de reuni√≥n e imaginaci√≥n, por ese motivo me gusta trabajar con la diana puesta en el p√ļblico, sobre todo en el espectador joven. Mi prop√≥sito con cada obra es inquietarlo, que salga de la funci√≥n con muchas preguntas y que le tome varios d√≠as responderlas. Por eso es muy triste que salgan de la funci√≥n inmunes, tranquilos. Es como si el teatro no surtiera efecto.

‚ÄĒTu obra como realizador audiovisual es menos conocida. Me gustar√≠a que nos comentes sobre el documental Alcanzando estrellas…

‚ÄĒTengo engavetados algunos guiones que tal vez dirija alg√ļn d√≠a o los entregue a un realizador.¬†Alcanzando estrellas¬†lleg√≥ una noche escuchando la radio. Hablaban sobre un juego de b√©isbol para ciegos. Me acerqu√© a ellos y descubr√≠ que era fascinante, por lo cual decid√≠ hacer el documental sobre el deporte y sus beneficios para la salud del invidente.

¬ęMe trajo muchas satisfacciones. Se ha exhibido en la televisi√≥n nacional, se proyect√≥ en los Juegos Parapanamericanos de Guadalajara 2011. Especialistas en la actividad f√≠sica para discapacitados lo exhiben en sus conferencias, y lo m√°s hermoso fue que el Presidente de la Federaci√≥n Internacional de B√©isbol para Ciegos estuvo en Cuba, quiso conocerme y me pidi√≥ el material para mostrarlo junto a una pel√≠cula que estaban realizando en Italia¬Ľ.

‚ÄĒ¬ŅQu√© piensas del teatro cubano? ¬ŅCu√°les son sus principales desaf√≠os?

‚ÄĒEl teatro cubano est√° en un buen momento, sobre todo para los j√≥venes. En diversos rincones de Cuba hay nuevas voces emergiendo con po√©ticas significativas. Creo que no debemos acomodarnos, seguir luchando por ocupar un lugar. Salir de la zona de confort, tener proyecci√≥n internacional, crear un mercado para las artes esc√©nicas. Debemos gestionar nuevas maneras y estrategias de producci√≥n, movilizar a las instituciones que en ocasiones permanecen est√°ticas.

¬ęHay sedes en la capital con grandes espacios vac√≠os en su cartelera, pero no puedes acceder a esas salas porque tienen sus grupos, aunque no est√©n trabajando en ese momento, eso debe ser cambiado. Como buen so√Īador, me gustar√≠a que se habilite una sala con una programaci√≥n √≠ntegra para el teatro joven. Me brindo para presentar y ejecutar el proyecto¬Ľ.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo valoras la cr√≠tica cultural que se hace actualmente en los medios de comunicaci√≥n, sobre todo la relacionada con las artes esc√©nicas?

‚ÄĒEn Cuba tenemos muy buenos profesionales, pero considero que existen pocos espacios dedicados a la cr√≠tica especializada en teatro, que desmonte los espect√°culos y que ayude al p√ļblico a una mejor apreciaci√≥n del hecho teatral. Muchas veces la rese√Īa se publica cuando ya el espect√°culo no est√° en cartelera. La relaci√≥n creador, espectador y cr√≠tico debe estrecharse.

‚ÄĒ¬ŅQu√© importancia le concedes a la AHS dentro del panorama creativo cubano?

‚ÄĒVital. En mi caso la Asociaci√≥n y su actual presidente, Rafael Gonz√°lez Mu√Īoz, me han ayudado a cumplir cada sue√Īo. La beca de creaci√≥n El reino de este mundo es una gran oportunidad, un apoyo importante para los j√≥venes creadores. Cuando cumpla 36 y deje de pertenecer a sus filas tendr√© que reinventarme porque esa organizaci√≥n me lo ha hecho todo m√°s f√°cil. Las filiales est√°n en cada provincia, la esencia es acercarse a ellas, llevarles proyectos, ideas, inquietudes. Doy fe de su acompa√Īamiento.

‚ÄĒ¬ŅSue√Īos en el mundo creativo?

‚ÄĒMuchos. El m√°s importante: oficializar mi proyecto. Tener una sede para nuestros espect√°culos. Que los actores que tengo a mi lado me sigan acompa√Īando en cada aventura. Ver mis textos montados por otros directores y tambi√©n llevados al cine. Sue√Īos que llegar√°n paso a paso, por ahora solo quiero que el teatro me siga salvando.


«Crear implica ser responsable» (+ video y fotos)

«Lo poco que uno tiene es la sinceridad de decir lo que siente», as√≠ lo expres√≥ el periodista y cr√≠tico de cine Rolando P√©rez Betancourt durante la primera conferencia del Taller y Concurso de Periodismo Cultural Rub√©n Mart√≠nez Villena, convocado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z para intelectuales y periodistas cubanos.

Los participantes en el evento debatieron sobre la censura, la función de la crítica cultural y el rol de los artistas en la sociedad cubana actual.

Taller y Concurso de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena 2020/ foto tomada del perfil de facebook de la AHS

Respecto al controversial Sue√Īos al Pairo, pieza censurada de la Muestra de j√≥venes realizadores del ICAIC, P√©rez Betancourt reconoci√≥ que es un documental donde no se dice ninguna mentira, y a√Īadi√≥ que «mientras un tema siga abierto cualquiera tiene la oportunidad y la libertad de tratarlo, pero esa libertad lleva aparejada una responsabilidad que no podemos olvidar.»

Los j√≥venes creadores van a cumplir la funci√≥n cr√≠tica del arte en su momento; «en lo que respecta al cine, nuestros j√≥venes realizadores tienen mucho talento, pero al tratar temas que no vivieron a veces m√°s que arte est√°n buscando ruido, y el cr√≠tico debe desarrollar una sensibilidad extra para tener esa percepci√≥n.»

En la referida pieza !el cantante es el pretexto, la Revolución cubana es la intención, y todas las revoluciones cometen errores, pero a la hora de analizarlos hay que poner texto y contexto!, precisó.

Segundo Taller y Concurso Nacional de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena

Más de 100 obras de autores de varias provincias compiten en la segunda edición del Taller y Concurso de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena que sesiona en La Habana hasta el 14 de marzo próximo.

Publicada por Asociación Hermanos Saíz en Jueves, 12 de marzo de 2020

El conductor del reconocido espacio cinematogr√°fico La s√©ptima puerta explic√≥ su total desacuerdo con cualquier tipo de censura, porque es imprescindible «enfrentar todos nuestros temas en el periodismo y en cualquier manifestaci√≥n del arte, pero somos nosotros los que tenemos que hacer ese tipo de trabajo, sin mentiras.»

A√Īadi√≥ que mientras un tema siga abierto cualquiera tiene la oportunidad y la libertad de tratarlo, «pero esa libertad lleva aparejada una responsabilidad que no podemos olvidar. La sinceridad es un valor decisivo en el arte.»

Taller y Concurso de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena 2020/ foto tomada del perfil de facebook de la AHS

Asimismo se√Īal√≥ que «en el complejo contexto cultural de la Isla hay que defender las convicciones porque vamos a encontrar gente que quiere defender la Revoluci√≥n pero con sus actitudes lo que hacen es da√Īo.»

El debate sin barreras, la libertad de pensar y decir marcaron el encuentro con jóvenes de varias provincias, quienes participan en el evento que concluirá el próximo día 13.

 


El crítico en su laberinto

Los √ļltimos episodios de las redes sociales, semanas atr√°s, nos mostraron otra pol√©mica sobre el ejercicio de la cr√≠tica cultural en Cuba. Pero tranquilo lector, no me sumar√© a esta batalla entre tirios y troyanosque amenaza en convertirse en notas necrol√≥gicas para la recepci√≥n de las cr√≠ticas en programas televisivos. Al respecto, el razonamiento que inquieta este an√°lisis se dirige a reflexionar sobre los problemas y cualidades del cr√≠tico cultural por la urgencia de la reflexi√≥n colectiva.¬†

Lo criticable es resultado de la cultura. Por su parte,el especialista con su cr√≠tica es una estructura humana que pretende explicar fen√≥menos y se√Īalar sucesos, convirti√©ndolo en posible term√≥metro del pensamiento. Por tanto, es el nexo insoluble y potable entre el emisor y receptor de la cultura. Aunque su intromisi√≥n siempre atrae recelos o estorbos.

El crítico es un sujeto con poder, tiene la facilidad de catapultar o destruir con sus opiniones. Es un personaje conflictivo por naturaleza; tan amado como vilipendiado. Su profesión es un camino laberíntico y lleno de cisma. En Cuba los espacios de gestación y formación de crítica cultural no son tan amplios, este es el primer problemaa enfrentar.

Desde la academia existen varias profesiones afines al oficio y con elementos teóricos cercanos a la crítica cultural. Cada cierto tiempo, como los fenómenos astrológicos, se dan cursos de posgrados o especialización. Pero, no contamos con espacios dedicados sistemáticamente al azaroso camino de profesionalizar la crítica cultural.

Existen diversas especializaciones como la cr√≠tica literaria, teatral, cinematogr√°fica, audiovisual, musical, etc. A la vez, estas especialidades crean condiciones particulares, por ejemplo en la m√ļsica o los audiovisuales, donde existen m√ļltiples g√©neros y subg√©neros. Tal situaci√≥n demanda conceptos y manejos de c√≥digos espec√≠ficos. Entonces, es habitual que no alcancen los especialistas para cubrir las demandas culturales reales y las ideales o que el cr√≠tico se diluya en un torrencial de trabajos y no capte la esencia de contenido.

En la actualidad existe un staff de cr√≠ticos en Cuba con un trabajo consagrado en el juiciode diversas aristas resaltando la cr√≠tica musical, audiovisual y literaria. Estos cuentan con presencia fija en los medios estatales de difusi√≥n masiva. Pero los que no entren en ‚Äúeste staff‚ÄĚ, quedan subestimados por un p√ļblico que legitima esencialmente a trav√©s del empoderamiento medi√°tico de la radio y la televisi√≥n. Y cuando un experto no mediatizado o emergente cuestiona alg√ļn tema controvertido para la sociedad, acto seguido viene el registro del curr√≠culum, como si importara m√°slos papeles en pret√©ritos, que las ideas que expone.¬†

Al respecto el crítico también debe asumir un sistema axiológico muy diferente a los demás gajes del oficio del arte y la cultura. Entre los valores a ostentar debe primar la sinceridad, la responsabilidad, la honestidad intelectual y la valentía. El Apóstol de la independencia cubana, en desmedida lucidez intelectual, gigante en ejercer el juicio literario, caracterizó también en este aspecto. Este molde martiano deslinda un paradigma ideal:

Por supuesto que el crítico ha de ser hombre de peso, capaz de fallar contra sí propio, y obligado a hablarnos, como todo hombre digno de tener una pluma, sin una sola palabra más de las que necesita para expresar su pensamiento, ni dos imágenes por una, ni una imagen donde no concurran la claridad de la idea; pero de eso a ponerse echarse por el mundo a arriar banderas, y a negar so capa de críticas cuanta hermosura se ve, no deja de haber distancia. Criticar no es censurar, sino ejercitar el criterio.[i]

El crítico debe alcanzar el mérito en su trabajo. Parafraseando a un joven intelectual, el oficio demanda de virtudes trágicas. Muchas veces una crítica profesional gravita a lopersonal y viceversa. Entonces el oficio del criterio supone una dirección vertical con la polémica y de sufrir consecuencias lascivas al oficio e, incluso, la condena al ostracismo social.

De los mayores problemas que asume el cr√≠tico es: ¬Ņc√≥mo manejar a las pasiones propias y en el ejercicio de la cr√≠tica? La mayor√≠a de los manuales esgrimen en este apartado, el llamado ‚Äúobjetivismo‚ÄĚ, la condici√≥n ‚Äúinhumana‚ÄĚ de no expresar su ‚Äúhumilde opini√≥n‚ÄĚ, como si el autor fuera un amasijo sin sentimientos. Muchas veces se acusa de motivos personales una cr√≠tica y acaso: ¬Ņno lo hay en toda obra humana?

La tendencia de no mezclar emociones personales en la crítica a veces es disfuncional para comprender la realidad de nuestro país. Nuestra condición humana nos ha moldeado de circunstancia diferente, donde lo emocional tiene un peso decisivo para desarrollar la realidad y lograr la empatía con el receptor. Es evidente, se ha malinterpretado el esencial límite de lo objetivo de ciertas verdades o conocimientos y se ha  codificado en un inoportuno recetarios de dogmas y apotegmas.

La libertad artística y creativa brinda ciertas licencias y comodidades. Frecuentemente, han existido desacuerdos y disonancias de una críticahacia determinado fenómeno, como resulta sistemático. Entonces al crítico le surge por antonomasia de sus detractores, su alter ego nefasto: el criticón.

El criticón, también bautizado como hipercrítico u otros calificativos no dignos de mencionar, es por lo habitual el personaje insidioso de críticas con tendencias negativas, detallistas y no propositivas. Pero a veces es la etiqueta para desvirtuar o simplificar con oportunismo los comentarios acertados.

Lo más efectivo para comprender a un crítico es elevar la actual cultura del criterio, a pesar de una visible anemia que atraviesa la crítica en estos momentos. La crítica, el crítico y lo criticable es como un triángulo amoroso complicado, a veces funciona bien, a veces no.

La tríada está mediada por relaciones y conflictos de criterios, poder y aspiraciones que son imposibles de disolver. Por tanto, las dos cualidades más fuertes de un crítico deben ser su conocimiento y razonamiento. Y la capacidad de la autocrítica tiene que aspirar a la sentencia martiana de ser capaz de fallar contra sí mismo de aquel que se encuentra solo en su propio laberinto.

[i]Jos√© Mart√≠: ‚ÄúCr√≠ticos de Chicagos‚ÄĚ, en Obras Completas, tomo 13, Centro de Estudios Martianos, colecci√≥n digital, La Habana, 2007, p√°g. 462.


En Matanzas: Debate sobre el arte joven

La necesidad de intensificar la labor promocional y las relaciones con los medios, as√≠ como lograr nuevos y mejores espacios de para la cr√≠tica como elemento indispensable en la cultura, destacaron entre los principales t√≥picos se√Īalados por la direcci√≥n nacional de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) durante su m√°s reciente visita a Matanzas el pasado s√°bado. [+]