Creadores


Jorge Amado: cavilar la composición

Un joven comprometido con su tiempo, su generaci√≥n y su obra. Que entrega en cada nota de su m√ļsica lo que su alma le indica. El viol√≠n y la composici√≥n son sus pasiones y su nombre es Jorge Enrique Amado Molina, estudiante de la Universidad de las Artes, que ha merecido m√ļltiples galardones entre ellos recientemente el Premio Conmutaciones de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. M√°s all√° de sus m√©ritos profesionales, conocer su arte y su historia ha sido un regalo en esta conversaci√≥n, esencialmente porque sus palabras y gestos transpiran la humildad de un joven que desde siempre ama a la m√ļsica.

‚Äď‚Äď¬ŅC√≥mo crees que combinas en tu carrera profesional el viol√≠n y la composici√≥n?

Es una relación que siempre ha estado desde mi punto de vista como intérprete y compositor. Creo que es inevitable porque a la hora de componer me enfoco mucho como violinista. Que me ayuda a conceptualizar lo que quiero expresar no solo desde la partitura, sino también en el performance o en el aspecto visual a la hora de la ejecución de un concierto, de la dramaturgia. Es lo que siempre he dicho, la composición me ha ayudado en la interpretación y viceversa.

Fotos cortesía: Jorge Amado Molina

‚Äď‚Äď¬ŅCu√°ndo empezaste a componer?

Empec√© a componer aproximadamente a los ocho o nueve a√Īos, estaba en el Conservatorio Manuel Saumell, en el nivel elemental, a trav√©s de la profesora de piano en aquel entonces, Claudina Hern√°ndez. Ella me pidi√≥ para los ex√°menes de piano complementario que escribiera las obras cubanas para examinarlas y as√≠ fue como empez√≥ todo, al escribir obras para piano, no para viol√≠n.

‚Äď‚Äď¬ŅEn qu√© momento entr√≥ el viol√≠n en tus procesos creativos?

A√ļn sigo viendo la composici√≥n como un hobbie, porque me doy cuenta que si uno lo piensa as√≠ fluyen mejor las cosas que si uno se enfocara en que es un trabajo. Me acerqu√© a la creaci√≥n en este instrumento en mis estudios de nivel elemental, pero en el Conservatorio Alejandro Garc√≠a Caturla a trav√©s de mi maestra de viol√≠n desde entonces, Carmen Amador, quien exhort√≥ a los estudiantes a una actividad por su cumplea√Īos a tocar obras y yo en lugar de llevar algo de mi programa, quise llevar algo hecho por m√≠.

Recuerdo que llev√© una obra llamada Embrujo, creo que era por la fascinaci√≥n que he recibido por la m√ļsica y por dicha profesora, quien me ense√Ī√≥ que el instrumento lleva impl√≠cito la interpretaci√≥n y la sensibilidad de uno como artista. Creo que esa obra fue la m√°s seria que compuse en ese nivel.

Luego, en mis estudios de nivel medio en la ENA (Escuela Nacional de Arte), a trav√©s del taller de composici√≥n Carlos Fari√Īas, dirigido por Juan Pi√Īera ya las obras que compuse para viol√≠n son un poco m√°s cercanas al lenguaje que tengo en la actualidad.

‚Äď‚Äď¬ŅPor qu√© te gusta tanto escribir para cuartetos de cuerdas?

Creo que tiene que ver con mi zona de confort como instrumentista. En mi caso, como estoy muy vinculado a tantos cuartetos en los que he tocado tanto violín como viola. En los cuartetos me siento en confort. Ese lenguaje que tanto en los ensayos como en los conciertos me ha llegado a identificar.

‚Äď‚ÄďSolo me hablas de m√ļsica de c√°mara, ¬ŅCompones m√ļsica sinf√≥nica?

He escrito hasta este momento tres obras con formato sinf√≥nico. Una de ellas fue un concierto para viol√≠n que fue ganadora el a√Īo pasado en el Concurso de Creaci√≥n Sinf√≥nica Ojal√° 2018. Esa obra, junto una de mi amigo Daniel Toledo, fueron las obras ganadoras de dicho certamen.

Y otras dos un poco m√°s cercanas al concepto de poema sinf√≥nico, no exactamente, pero se acerca a esa perspectiva. Creo que las cuerdas han sido mi centro, he escrito tanto para instrumento solo, d√ļos, tr√≠os, cuartetos, quintetos y hasta sextetos. Un sexteto singular: un sexteto de violas que tuve la dicha de poder escucharlo en un concierto dirigido por Anolan Gonz√°lez, con motivo a sus 25 a√Īos de vida art√≠stica.

Fotos cortesía: Jorge Amado Molina

‚Äď‚Äď¬ŅQui√©n o qui√©nes consideras que son tus compositores de referencia?

Realmente son muchos. Est√°n desde finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Como el compositor y violinista belga Eug√®ne Ysa√Ņe cuya influencia ha sido tanta que compuse una obra para viol√≠n solo durante mis estudios en la obra, llamada Isayana, que tiene mucho que ver con ese lenguaje de las armon√≠as por tonos enteros y terceras que me resultan fascinante. Compuse ese homenaje humilde, porque √©l ha compuesto seis sonatas para viol√≠n solo con una duraci√≥n impresionante, y en mi caso solo han sido seis minutos de m√ļsica.

Después, con el paso del tiempo me han llegado otras influencias porque siento que los compositores somos un poco chef. Para conocer sabores uno visita restaurantes, crear combinaciones de sabores para uno poder crear su propio plato y después llevarlo, en nuestro caso, a la partitura, aunque no se coma, pero se disfruta al oído, o eso espero.

Mucho tiempo estuve escuchando a Prokofiev, Dimitri Shostakovich‚Ķ me atrevo a decir que en la actualidad a√ļn me influye ese lenguaje de las sinfon√≠as y los conciertos al estilo sovi√©tico. Hubo un per√≠odo durante mis estudios en el ISA (Universidad de las Artes) que me he acercado a la m√ļsica del compositor chino Tan Dun, que es fascinante el modo ecl√©ctico que tiene su lenguaje de m√ļsica que va desde el minimalismo, espectralismo y serialismo.

 Dentro de las Américas me impresionan compositores desde Estados Unidos hasta Argentina. Desde Philip Glass, Steve Reich, Johnn Adams; un poquito más en Centroamérica Silvestre Revueltas, Carlos Chávez; más al sur, a Ginasteras.

Yo digo que est√° bien conocer de todo un poco, pero no se puede olvidar nuestra identidad y nuestro entorno sonoro. Dentro de mis influencias est√° Leo Brouwer, Juan Pi√Īera y Guido L√≥pez Gavil√°n, quienes son los m√°s cercanos al lenguaje que quiero expresar.

‚Äď‚ÄďCuando compones, ¬Ņte centras en un estilo o tendencia en espec√≠fico?

Uno nunca puede pasar por alto a los grandes maestros desde Palestrina, Johann Sebastian Bach, Tchaikovsky. Yo no suelo pensar o querer que suene a determinado estilo o tendencia. A veces me dejo llevar por la inspiración. Aunque todavía hay su polémica sobre si existe o no la inspiración. Pero me dejo llevar por lo que siento y pienso.

Una vez creada la obra, suelo sentir que alg√ļn fragmento lo saqu√© de mi almac√©n sonoro por alguna obra o compositor. Uno siempre trata de buscar un estilo propio, pero al final solemos crear una combinaci√≥n de todo aquello que hemos consumido. Para m√≠ es inevitable que haya ese tipo de influencias.

En mis comienzos, hace ya un tiempecito, me incordiaba un poco que me dijeran que una obra mía sonaba a tal compositor. Mientras yo trataba de crearme un camino propio y de diferenciarme. Pero luego me di cuenta que es algo que viene con uno.

Creo que si me enfocara en una tendencia en espec√≠fico ser√≠a como un neofolklorismo por la manera en que he tratado los instrumentos desde su escrita m√°s r√≠tmica o contrapunt√≠stica. En la b√ļsqueda de combinaciones que se asemejen a los conjuntos folkl√≥ricos, de la m√ļsica yoruba o el propio guaguanc√≥.

Fotos cortesía: Jorge Amado Molina

‚Äď‚Äď¬ŅTienes alguna experiencia en particular con esta intencionalidad?

Una de las obras sinf√≥nicas que se llama ‚ÄúEn conga pa¬ī La Habana‚ÄĚ, estrenada por la Orquesta Juvenil Cubano Americana (Cayo, por sus siglas en ingl√©s). Esta s√≠ fue una conga porque me lo propuse, por el significado que tiene al terminar una festividad o celebraci√≥n por la frase com√ļn de: ‚ÄúA paso de conga‚ÄĚ. Esto s√≠ fue m√°s evidente. Pero hay ocasiones en las que no me lo propongo y salen esas combinaciones contrapunt√≠sticas que pueden recordar alg√ļn conjunto o instrumento como los tambores bat√°, sin necesariamente estar el instrumento presente. Puede ser por ejemplo en un cuarteto de cuerdas, por la b√ļsqueda de esas combinaciones o sonoridades; lo que sucede a veces sin propon√©rmelo.

‚Äď‚Äď¬ŅC√≥mo describes tu proceso creativo?

Esa es una pregunta que me hago constantemente, porque me he dado cuenta de que las composiciones yo las comienzo en momentos que emocional o profesionalmente deseo traducir a la m√ļsica. Est√° muy influenciado por mi estado de √°nimo, o por la m√ļsica. Yo quisiera leer m√°s de lo que leo, porque a final de cuentas, los compositores y creadores en general son los traductores musicales de lo que pasa en su tiempo. Las lecturas tambi√©n pueden influenciar en la creaci√≥n.

En estos días nublados, me encontraba un tanto melancólico y pude empezar a escribir un Adagio para orquesta de cuerdas que pienso incluir en este proyecto de Conmutaciones, y siento que el proceso creativo fluyó muy bien porque está en consonancia con lo que quiero hacer y transmitir.

‚Äď‚Äď¬ŅC√≥mo tu m√ļsica dialoga con el paisaje sonoro de La Habana de la actualidad?

Vivo en una zona muy c√©ntrica del Vedado y la inevitable escucha del ambiente sonoro es y ha sido importante en mi m√ļsica. Hay motivos musicales, principalmente r√≠tmicos, que he puesto en algunas de mis composiciones que despu√©s personas que conocen mi m√ļsica me han dicho que reconocen el sonido de un claxon. Parece que esos sonidos est√°n en mi subconsciente desde el tr√°nsito o las discusiones que se generan en las paradas de las guaguas. Creo que es una manera de llevar al plano musical mi entorno.

‚Äď‚ÄďH√°blame de tus m√°s recientes galardones‚Ķ

Este es el momento m√°s dif√≠cil. Lo dir√© cronol√≥gicamente. Primero, el Concurso Internacional para Cuarteto de Cuerdas ‚ÄúNuestra Am√©rica‚ÄĚ 2019, organizado por el cuarteto de cuerdas Jos√© White radicado en M√©xico. Hab√≠a que presentar una obra entre 6 y 12 minutos con libertad de estilo, y ya hab√≠a creado una serie de cuartetos que no cumpl√≠an los requisitos o las bases para presentarlos.

Entonces compuse una obra espec√≠ficamente para este concurso. Envi√© la m√ļsica con partitura general y particellas, por supuesto, bajo seud√≥nimo. Result√≥ ser ganadora. En total fueron 24 concursantes. Realmente es una tremenda dicha que entre tantas personas haya sido premiado mi Cuarteto No. 6 ‚ÄúCarnavalesco‚ÄĚ.

El Premio Conmutaciones es como una visi√≥n que he tenido desde mi primero a√Īo en el ISA. Recuerdo mi primer acercamiento a estas becas estando en un ensayo del coro mixto. En ese momento ten√≠a tiempo para presentar algo, pero no me sent√≠a preparado porque musicalmente no ten√≠a diversidad.

Entonces me dije que sería más adelante y con calma. Al pasar el tiempo, ya finalizando mis estudios en el ISA, consideré que era momento de presentar un proyecto. Porque Conmutaciones es una gran oportunidad, por grabar un disco, organizar un concierto; es como una oportunidad a la que exhorto a todos a participar. El gesto de participar ya es una manera de ganar.

Estoy ansioso de comenzar con este proceso a ver qué ocurre. Yo presenté un proyecto con obras compuestas para conjuntos instrumentales de cuerdas frotadas, ya sean instrumentos solo, tríos, cuartetos, quintetos, y para finalizar me gustaría una orquesta de cuerdas como presenté en el proyecto.

Quiero simbolizar a través de una obra, al menos, cada instrumento de esta familia. Una obra que destaque el violín, el cello, viola y el contrabajo. Quiero finalizar con obras para orquesta de cuerdas que al final es como la familia reunida, es una visión bastante familiar de cómo unificar todo para hacer un hecho musical.


Mapa de bits para cartografiar el arte

El mapa es una representación gráfica y métrica de una porción de territorio, generalmente de una superficie bidimensional. Un mapa de bits o imagen ráster, por su parte, es una estructura o fichero de datos en forma de rejilla rectangular de píxeles o puntos de color llamada matriz que se puede visualizar en un monitor, papel u otro dispositivo de representación.

El bit es la unidad m√≠nima de informaci√≥n empleada en inform√°tica, en cualquier dispositivo digital, o en la teor√≠a de la informaci√≥n. Con √©l podemos representar dos valores cualquieras: verdadero o falso, blanco o negro, abierto o cerrado, norte o sur, masculino o femenino, apagado o encendido‚Ķ ¬ŅNovedad o mimetismo? ¬ŅVanguardia o conservadurismo? ¬ŅArte o banana en la pared?

Basta as√≠ con asignar un valor al estado de ‚Äúapagado‚ÄĚ (0) y el otro al estado de ‚Äúencendido‚ÄĚ (1).

Expo Mapa de bits – CORTES√ćA AHS

De esta manera, podr√≠amos suponer que el arte contempor√°neo se comporta as√≠: ¬Ņapagado o encendido? ¬Ņ0 o 1? ¬ŅO viceversa? Todo se complicar√≠a ‚Äďpara bien, claro‚Äď si a√Īadimos otros valores al conjunto.

Esta muestra, entonces, ser√≠a un medidor de calidad con diversidad de tem√°ticas en el contexto de las artes visuales holguineras, parte del mapa de la creaci√≥n insular en el siglo XXI. Pero para representar o codificar m√°s informaci√≥n en un dispositivo digital ‚Äďel arte contempor√°neo requiere mucho m√°s, podr√≠amos pensar‚Äď necesitamos una mayor cantidad de bits. ¬ŅUna mayor cantidad de arte por consiguiente? Por tanto, a trav√©s de secuencias de bits se puede codificar cualquier valor discreto como n√ļmeros, palabras e im√°genes.

Y adem√°s existe el bit m√°s significativo (MSB) que es ese que tiene un mayor peso (mayor valor) dentro del conjunto (¬Ņla exposici√≥n?) y por consiguiente, tambi√©n el menos significativo (LSB).Y existe, adem√°s, el bit de redundancia (o conjunto de ellos) que suele introducirse deliberadamente en la transmisi√≥n o grabaci√≥n de informaci√≥n sin ser parte de esta, pero que sirve para detectar posibles errores.

Expo Mapa de bits – CORTES√ćA AHS

Por tanto, ¬Ņcu√°ntos bits de informaci√≥n son necesarios para representar el color de un p√≠xel en una imagen digital, y m√°s cuando esa imagen es, digamos, una imagen art√≠stica? ¬ŅCu√°ntos para cartografiar el mapa de las obras y sus significantes?

Integran Mapa de bits, muestra inaugurada en la AHS holguinera como culminaci√≥n de las actividades del a√Īo, con curadur√≠a, museograf√≠a y dise√Īo de Josvel V√°zquez Prat, los j√≥venes Ram√≥n Jes√ļs P√©rez de la Pe√Īa, Annaliet Escalona Esquivel, Lidisbelis Carmenate D√≠az, Reydy C√©spedes de la Cruz, Annia Leyva Ram√≠rez, Ofelia Gonz√°lez S√°nchez, An√≠bal de la Torre Cruz, Julio C√©sar Cisneros Fuentes, Maylin Giselle Alcorta Ramos, Mariannis Miraball Ripoll, Juan Jos√© Ricardo Pe√Īa y Artemio Vigueras Vel√°zquez, este √ļltimo con el Proyecto Interacciones (Dj Arte).

Varios de ellos ‚ÄďAnnaliet, Lidisbelis, An√≠bal, Julio C√©sar, Julio C√©sar‚Äď son recurrentes en los salones de la Ciudad, que cada enero organiza el Centro Provincial de Arte, y en el Sal√≥n Regional, con periodicidad bienal, adem√°s de otras muestras colectivas realizadas durante el a√Īo.

Mapa de bits, herramientas digitales aparte, resulta una sugerente muestra de los j√≥venes creadores holguineros miembros de la AHS y en su mayor√≠a procedentes de las aulas de la Academia de Artes Pl√°sticas El Alba, artistas que hoy por hoy ‚Äďme atrevo a decirlo con seguridad‚Äď integran lo m√°s interesante y sugestivo de lo que podr√≠amos llamar la vanguardia visual holguinera.

Expo Mapa de bits – CORTES√ćA AHS

Ovaciones para una mujer que espera…

Con una gran ovaci√≥n fue aclamado el regreso a la escena vueltabajera de Lienzo de una mujer que espera, escrito, dirigido y actuado por Jorge Luis Lugo. Con esta obra, Teatro Rumbo cierra la jornada de acciones (conferencias y presentaciones teatrales), que desarroll√≥ durante el mes de noviembre y diciembre, con motivo de sus 55 a√Īos de existencia creativa.

Premio Caricato de Actuaci√≥n Masculina (2012), entre otros; Lienzo de una mujer que espera es un mon√≥logo, un soliloquio, como tal vez pueda defin√≠rsele, que se estren√≥ en 2001 con el nombre de Lienzo 5×1, en el marco del pinare√Īo Festival ‚ÄúEspacio Vital‚ÄĚ.

Desde entonces, esta obra ha permanecido en el repertorio activo y m√°s reconocido de Teatro Rumbo. Su protagonista, Esperancita, una se√Īora muy singular entrada en a√Īos, se busca la vida vendiendo ilegalmente cucuruchos man√≠ y en un desesperado intento, reclama a su esposo Felipe, muerto en una traves√≠a mar√≠tima en los 90, un sinn√ļmero de cosas que van desde la necesidad de compa√Ī√≠a hasta un sustento econ√≥mico que nunca ha llegado. Esperancita clama, padece lo que no tiene, lo que debe luchar amargamente para lograr algo y lo que sabe que nunca tendr√° o vendr√°. Sin embargo, permanece batallando, y eso es lo que cuenta.

Lienzo‚Ķ, como resultado creativo, tiene la cualidad de apropiarse de la vertiente vern√°cula, del gusto hacia el desarrollo de temas y f√°bulas teatrales marcadas por la comicidad, latentes en imaginario y gran parte de la praxis esc√©nica desplegada por los creadores pinare√Īos; especialmente los del otrora Conjunto Dram√°tico de Pinar del R√≠o, grupo fundado en los primeros a√Īos de la Revoluci√≥n, y que podemos reconocer ahora con el nombre de Teatro Rumbo.

Es una obra en que Jorge Luis Lugo demuestra sabidur√≠a y talento al tejer un material teatral donde, a partir de la sugerencia, el juego con el absurdo, con lo rid√≠culo, con el clich√©, la iron√≠a, el doble sentido, la picard√≠a, se desata un intenso y respetuoso debate (en que el subtexto tiene mayor peso que lo que literalmente se expresa) sobre aquellas cuestiones que han marcado en el plano hist√≥rico, social, psicol√≥gico, econ√≥mico, al cubano de estos tiempos, fundamentalmente aquellos que vivieron con mayor fervor el ‚ÄúPer√≠odo Especial‚ÄĚ y la migraci√≥n de la d√©cada del 90 y en adelante.

Los hemos visto varias veces Lienzo‚Ķ, hemos podido comprobar que, aun cuando tiene m√°s de una d√©cada de concebido, no deja de ser un espect√°culo interesante para el espectador actual. La arquitectura de este representaci√≥n teatral est√° concebida de tal manera que tiene la capacidad, como el rabo del camale√≥n[1], de renovarse, estar siempre abierta a frescos cambios, sumas y supresiones de acciones y texto, en funci√≥n del momento en que se presenta, los cuales no afectan la salud de este mon√≥logo, su n√ļcleo de debate principal.

 Y ello sucede fundamentalmente porque esta puesta en escena está pensada para que sean más significativos los agudos comentarios sobre la realidad social que vive el personaje principal, Esperancita, que para seguir, aunque ello es inevitable, la biografía de esta, su naturaleza psicológica. Provocar la reflexión y la discusión sobre determinados tópicos sociales, es el centro de Lienzo…

Jorge Luis Lugo es un actor talentoso, uno de los pocos que conocemos en Vueltabajo y en una buena parte del país que puede transitar de un género a otro, del drama a la comedia, a la farsa, sin reparos y con virtuosismo.

En este caso, compone una escritura que apuesta por lo esencial en las tablas. Apenas una estatuilla religiosa de un indio, una peque√Īa mesa con un radio que parece emitir programas en directo, un marco de un cuadro, son elementos con los que va develando poco a poco el universo existencial de Esperancita.

 Desde una partitura interpretativa que hace gala de su contención, de un cuidado en la selección de las acciones físicas y gestos (su rostro es una zona muy expresiva en su corporalidad); de una dinámica escénica que no teme explorar la danza, el riesgo de una pantomima deliciosamente expresiva (escena en que su vecina le informa a Esperancita sobre el nuevo tiempo coyuntural); nos develan un trabajo actoral digno de reconocer.

La reposición de Lienzo de una mujer que espera ha sido todo un suceso teatral en Vueltabajo no sólo por la significación de esta obra, del actor que la interpreta o porque, como pocas veces, los espectadores abarrotaron las capacidades del Teatro Milanés, sino porque esta obra, más allá de su madurez como resultado artístico, mantiene su vitalidad, su frescura, su capacidad de polemizar desde la comicidad.

Es un espect√°culo serio que, bien defendido en su interpretaci√≥n, nos deleita al tiempo que nos hace pensar. Esa es la clave del √©xito de esta pieza tanto cuando se estren√≥, como en este minuto. De ah√≠ que su regreso a cerrar la jornada por el aniversario 55 de labor creativa de Teatro Rumbo, m√°s que una eventualidad atendible, es todo un suceso memorable para el teatro pinare√Īo, un cierre de oro teatral.

[1] Frase que enuncia Esperancita, protagonista de Lienzo de una mujer que espera.


Notas sobre resistencia cultural y creación artística (Espacio Dialogar, dialogar + fotos)

Agradezco a los organizadores la invitaci√≥n. Es un lujo que la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z mantenga un espacio como este que nos permite pensarnos y que tambi√©n, de muchas maneras, nos confronta. ‚ÄúDialogar, dialogar‚ÄĚ naci√≥ para rendir tributo a Alfredo Guevara y quiero recordarlo a √©l hoy de manera especial, en este lugar que fue tambi√©n su casa y la casa del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano porque √©l as√≠ lo quiso.

El tema que la AHS nos invita a debatir esta vez propone entre otros el an√°lisis de los v√≠nculos entre resistencia cultural y creaci√≥n art√≠stica. Intentar√© aqu√≠ un acercamiento preliminar a partir de mi experiencia profesional en la cual confluyen mi trabajo con teatr√≥logo y mi desempe√Īo como director del Programa de Estudios sobre Culturas Originarias en la Casa de las Am√©ricas.

No obstante, necesariamente, debo mencionar antes la resistencia popular que emerge en la regi√≥n ‚Äďen Ecuador y Chile‚Äď como respuesta a la desfachatez del neoliberalismo y tambi√©n la resistencia ind√≠gena que se levanta frente a ese terror√≠fico Golpe al Estado Plurinacional de Bolivia que ha remontado el proyecto colonial, excluyente, racista y fundamentalista de la conquista. Lo que ocurre hoy en Ecuador, Chile, Bolivia y ahora tambi√©n en Colombia no solo nos obliga a expresar nuestra condena a las fuerzas coloniales represoras y nuestra solidaridad con los pueblos que luchan, sino que nos exige estar atentos y pensar-obrar-sentir sin ingenuidad.

Al abordar el tema de la resistencia cultural lo primero que salta a la vista es la necesidad de comprender a fondo la diversidad de actores y contextos que hacen parte de los dis√≠miles procesos en los que esta aparece como una imperiosa necesidad de subsistencia. Ello nos permite evaluar la complejidad que entra√Īa usar una noci√≥n que, como explicara N√©stor Garc√≠a Canclini, en un texto publicado hace ya casi una d√©cada, ‚Äúes una de las m√°s gastadas y menos analizadas en la ret√≥rica cr√≠tica‚ÄĚ (2010).

Hoy, si bien sigue siendo una noci√≥n poco estudiada es, adem√°s, uno de los t√©rminos apropiados por la derecha ultraconservadora e imperial para sustentar ama√Īados procedimientos de subversi√≥n. Lo anterior obliga a poner apellidos a los procesos de resistencia siendo aquellos que enfrentan la hegemon√≠a colonial-neoliberal los que en particular me interesan.

En estos tiempos las pr√°cticas revolucionarias y descolonizadoras operan en un mundo en el cual, mediante la fuerza, pero tambi√©n con la puesta en marcha de estrategias muy sofisticadas de ‚Äúcolonizaci√≥n del deseo‚ÄĚ (Rolnik, 2019), se prefiguran escenarios ‚Äďparques tem√°ticos‚Äď para canalizaci√≥n sectorializada de la necesidad humana de expresar disenso.

Estos compartimentos estancos, que nos obligan a enfocarnos en temas espec√≠ficos al tiempo que invisibilizan otros, buscan estandarizar los comportamientos, controlar las reacciones y conducir la atenci√≥n de los individuos ‚Äďindividuos cada vez m√°s individualistas‚Äď, hacia zonas alejadas de los fundamentales conflictos del mundo.

En estos sitios est√° permitido ejercer, dinero en mano, la √ļnica libertad posible: comprar, consumir. Lo ignoran algunos, pero, en verdad, formamos parte del ciclo que no solo nos hace devenir consumidores, sino que acaba transform√°ndonos en mercanc√≠a, de modo que nuestra vida, como la del antiguo S√≠sifo, es reducida a una puesta en escena en la que permanentemente nos vendemos a nosotros mismos. Siguiendo esa l√≥gica, podemos decir con claridad que la cultura de nuestro tiempo, que es la de un capitalismo neoliberal despiadado, se caracteriza por la manipulaci√≥n a gran escala de las subjetividades ‚Äďindividuales y colectivas‚Äď, a trav√©s de muy sutiles e infinitamente diversificadas t√°cticas de dominaci√≥n que operan mediante la exaltaci√≥n de un ego√≠smo autof√°gico y sadomasoquista. Vivimos sumergidos y ahogados en un mundo que, al decir de Homi Bhabha, da ‚Äúa la cotidianidad alienante un aura de individualidad, una promesa de placer‚ÄĚ (2007).

No es raro entonces que cualquier v√≠a que socave, aunque sea en muy peque√Īa escala, los fundamentos de esa cultura global que estandariza, unifica y quiebra todo v√≠nculo con las esencias humanistas, sea asediada de la manera m√°s acerba por el imperialismo y sus √©lites locales y trasnacionales o glocales, como algunos prefieren decir.

La justicia social, la solidaridad, la reciprocidad, la complementariedad ponen en crisis el sistema totalitario y homogeneizante y escapan de la lógica del carpe diem. La reemergencia de paradigmas alternativos al neoliberalismo, basados en las propias estrategias de resistencia de los pueblos, y el despliegue con éxito de procesos sociales de matriz descolonizadora, han puesto a funcionar la vieja maquinaria del exterminio, siempre engrasada. El golpe de estado en Bolivia viene a ratificar esa práctica en un subcontinente donde el descontento popular y su expresión ciudadana colectiva crecen y se fortalecen considerablemente.

La creaci√≥n de un nuevo ej√©rcito de evang√©licos fundamentalistas trae a escena al mismo protagonista con id√©ntico objetivo: divide y vencer√°s. Pero nada de esto es nuevo, esa es la l√≥gica tras las sucesivas conquistas de Abya Yala, y, claro est√°, la que sostiene por casi 60 a√Īos un despiadado bloqueo contra nuestro pa√≠s.

Entiendo la resistencia cultural como la acción-reflexión descolonizadora y despatriarcalizadora, que visibiliza, de manera dialéctica, las tramas subterráneas de la homogenización neoliberal y busca quebrar desde las macropolíticas, pero también desde las micropolíticas, las estructuras y las narrativas de la dominación imperialista.

No hay dudas de que es esta una batalla que se da fundamentalmente a nivel de subjetividades porque una de las tareas cardinales de esa maquinaria es ocultar los conflictos de clase, g√©nero y tambi√©n los que resultan de los procesos coloniales de racializaci√≥n. Por ello algunos investigadores hablan en la actualidad de la ‚Äúinvenci√≥n de los pobres de derecha‚ÄĚ como uno de los productos m√°s exitosos del capitalismo de estos tiempos, consumidores sin conciencia de clase y sin voluntad transformadora.

Desde luego que si la estrategia es individualizar hasta la máxima expresión posible el mejor antídoto sería constituirse y fortificarse en comunidad, robustecer los lazos y redes que nos hacen uno con el otro y proteger, a lo interno, las dinámicas naturales de la diversidad, de modo que no sean utilizadas para desmontar las bases de una alianza que no ha de tener más aglutinante que la necesidad de defender la vida, de todos y todas, y el territorio donde esa vida se reproduce. Pienso, por ejemplo, en la resistencia de los pueblos indígenas del continente, avasallados permanentemente en la más absoluta invisibilidad y masacrados con las armas, la biblia, los virus, el dinero, el alcohol…

Son, sin duda, los pueblos originarios los que más genocidios y espistemecidios han resistido y de quienes más debemos aprender. Su unidad como pueblos radica quizás en un  hecho que no debemos olvidar. Para los indígenas la tierra es un ente vivo con la que estamos íntimamente relacionados, de modo que comunidad y territorio son una misma entidad no ya desde el punto de vista simbólico, sino también de manera muy concreta.

Si pensamos en la creación artística desde esta perspectiva coincidiríamos, tal vez, en que aquellas obras que contribuyen a la cohesión de la comunidad y a la afirmación de su identidad en un territorio determinado hacen parte de una cultura de resistencia frente al tsunami homogeneizador que individualiza y divide. Sin embargo, hay que ser conscientes de que no basta con sostener y enarbolar ese propósito.

Una obra de arte no es solo resultado de la voluntad del artista sino tambi√©n de un conjunto de din√°micas institucionales diversas ‚Äďel propio creador tambi√©n lo es‚Äď y podr√≠a reproducir las estructuras e incluso los mensajes de dominaci√≥n, o en peor de los casos contribuir a la afirmaci√≥n de estos por un efecto de rebote. Es lo que suele pasar con el panfleto, con las obras que ‚Äúdenuncian‚ÄĚ generalizando y con mucha creaci√≥n-propaganda que acaba repitiendo las mismas f√≥rmulas del melodrama, por ejemplo, y arrastrando, m√°s bien empujando, a los lectores-espectadores con entusiasmo militante al campo enemigo.

No existe la cultura de resistencia sin el arte crítico, capaz de proponer al lector-espectador una estrategia activa de análisis de su realidad, una actividad que en lugar de adormecerlo lo desperece e involucre. Pienso en Bertolt Brecht y en su concepción del teatro épico que no descarta la diversión, pero aspira a una productividad, la cual no puede realizarse sin un creador con sentido crítico y con una intención definida. Al respecto dice Brecht:

Sin criterios y sin intenciones es imposible realizar verdaderas representaciones. Sin saber, es imposible mostrar. ¬ŅY c√≥mo saber lo que vale la pena saberse? Si el actor no quiere ser ni un papagayo ni un mico debe hacer suyo el saber de su tiempo sobre la convivencia humana, participando en la lucha de clases. Es posible que a alguno le parezca esto rebajarse, ya que -una vez que ha quedado establecido lo que va a cobrar como actor-, coloca al arte en las m√°s sublimes esferas.

Pero las decisiones supremas del g√©nero humano se conquistan en la tierra, no en el √©ter; en el ‚Äúexterior‚ÄĚ y no en los cerebros. Nadie puede estar por encima de la lucha de clases, ya que nadie puede situarse por encima de los hombres. La sociedad no posee ning√ļn altavoz com√ļn mientras siga dividida en clases que se combaten. En arte, ‚Äúpermanecer imparcial‚ÄĚ significa ponerse del lado del partido ‚Äúdominante‚ÄĚ (1998).

La pregunta ‚Äú¬ŅY c√≥mo saber lo que vale la pena saberse?‚ÄĚ de Brecht me lleva a pensar en la necesidad de pedagog√≠as decoloniales, las cuales al decir de ¬†¬†Catherine Walsh, son entendidas como:

(‚Ķ) las metodolog√≠as producidas en los contextos de lucha, marginalizaci√≥n, resistencia (‚Ķ) lo que Adolfo Alb√°n ha llamado ‚Äúre-existencia‚ÄĚ; pedagog√≠as como pr√°cticas insurgentes que agrietan la modernidad/colonialidad y hacen posible maneras muy otras de ser, estar, pensar, saber, sentir, existir y vivir-con (2013).

Solo la voluntad de descolonizaci√≥n y de emancipaci√≥n que implica la puesta en pr√°ctica del pensamiento cr√≠tico y de una acci√≥n transformadora que vaya m√°s all√° de la resistencia misma para ‚Äúproducir modos de subjetivaci√≥n originales y singulares‚ÄĚ (2015), puede activar una creaci√≥n desregularizada capaz de transparentar los mecanismos de control, problematizar la existencia y poner a funcionar el tejido social en funci√≥n de ese equilibrio del mundo del que hablaba Mart√≠, o del ‚Äúbuen vivir‚ÄĚ andino. Parecer√° raro, quiz√°s, que yo hable de buen vivir aqu√≠, ahora que los dos pa√≠ses que han constitucionalizado ese principio ind√≠gena en el continente enfrentan una profunda crisis de paradigmas producto de la embestida neoliberal y la traici√≥n, porque sobre todo traidores hay en esta historia.

En realidad lo hago por la diferencia esencial entre la idea comunal de vivir bien, en equilibrio y armonía con el otro y con el ambiente, la madre tierra o la Pachamama si lo decimos en quechua o en aymara, y el vivir mejor que implica que algunos vivan mejor que otros, o sea que unos tengan más, acumulen más.

Pienso en el ayllu, la comunidad originaria andina, y pienso en la din√°mica creadora del teatro de grupo latinoamericano que, afincado en el deseo de construir una comunidad ut√≥pica para la comprensi√≥n y expresi√≥n de nuestras realidades, ha propuesto, fundamentalmente a partir de la segunda mitad de siglo xx, un sinn√ļmero de experiencias de convivio que radicalizan la necesidad del ser humano de confrontarse en vida con el otro, interrogar nuestras realidades e interrogarnos.

Ese teatro vivo, inquietante, crítico, incómodo, distinto del drama culinario o antiespasmódico, que junta, en el caso de nuestra América, la práctica de Brecht con la del loco Antonin Artaud, ese amigo íntimo de Alejo Carpentier, que viajó a México para encontrar en los rarámuris o tarahumaras una conexión con la vida, humana y cósmica, que no existía en el París de la primera mitad de siglo. Ese quehacer efímero, pero orgánico, constituye un extraordinario reservorio de  escenarios y experiencias de resistencia.

Habría que mencionar sin duda el quehacer de figuras como Atahualpa del Cioppo, Enrique Buenaventura, Santiago García, Antunes Filho, Vicente Revuelta, Miguel Rubio y Flora Lauten, el trabajo de los grupos que ellos fundaron. Más acá en el tiempo y centrándome en Cuba podríamos mencionar a Nelda Castillo, Carlos Díaz, Carlos Celdrán, Rubén Darío Salazar, Fátima Paterson, como hacedores de una práctica siempre cuestionadora y revulsiva de esa realidad compleja que muchas veces se muestra en blanco y negro, perfecta o imperfecta, y que las obras de estos creadores discuten, porque nos obligan a abandonar nuestra zona de confort y a dirigir nuestra mirada hacia lugares incómodos de los que solemos apartar los ojos y la mente.

Obviamente, no toda creación teatral participa per se de esa cultural de resistencia, sin embargo, creo que en el teatro como manifestación se dan las bases para que esa cultura se exprese. Jorge Dubatti, un notable crítico y teórico argentino, nos recuerda:

(…) que el punto de partida del teatro es la institución ancestral del convivio: la reunión, el encuentro de un grupo de hombres en un centro territorial, en un punto del espacio y del tiempo. (…)  En tanto convivio, el teatro no acepta ser televisado ni transmitido por satélite o redes ópticas ni incluido en Internet o chateado. Exige la proximidad del encuentro de los cuerpos en una encrucijada geográfico-temporal, emisor y receptor frente a frente (…) (2007).

En la reuni√≥n de esa comunidad reflexiva que el mejor teatro activa me gusta ver un conjunto de claves que necesitamos comprender. La primera, no estamos solos. La segunda, no somos el centro del universo. La tercera, estamos realmente vivos, no somos zombis, podemos impedir ser convertidos en zombis, quiz√°s, si el mal ha avanzado demasiado, podemos incluso dejar de serlo. ‚ÄúQue nos vean la vida‚ÄĚ, dec√≠a Mart√≠ a sus colaboradores del Partido Revolucionario Cubano, y es recomendaci√≥n totalmente vigente y lo ser√° a√ļn en este mundo atestado de muertos vivientes, gente hastiada, malgeniosa, amargada que se cruza en nuestro camino diariamente y que a veces se convierte en el camino mismo.

La cultura del mundo occidental actual impone el miedo al otro y propone la soledad del corredor de fondo como salida o refugio. El teatro que prefiero rompe ese aislamiento, busca complicidades y, aunque presente las cosas m√°s terribles, esclarece y conjura, dos cosas que arte en resistencia est√° obligado a hacer.

Meyerhold y Vajtangov, ambos disc√≠pulos de Stanislavki, sol√≠an decir, a contrapelo de los postulados de su maestro, que en el teatro el √ļnico estado posible era la alegr√≠a (Ver Meyerhold, 1988 y¬† Gorchakov, 1962). S√© que hay mucha gente enojada que ha hecho grandes obras que nos ense√Īan mucho sobre los fracasos del ser humano, pero creo que la mejor de las batallas es la que se combate usando, lo que refiri√©ndose a Mart√≠, Fina Garc√≠a Marruz denomin√≥, ‚Äúel amor como energ√≠a revolucionaria‚ÄĚ (2004).

No s√© si el amor de Mart√≠ es exactamente el mismo de los Beatles ‚Äď por aquello de ‚Äúall you need is love‚ÄĚ‚Äď‚Äď pero s√≠ estoy seguro de que es el mismo estado que Meyerhold y Vajtangov llama alegr√≠a, un estado que congrega en la disposici√≥n a actuar, que conmina a hacer lo que hay que hacer. El amor y la alegr√≠a, no solo son las armas de la resistencia, son las herramientas de la resiliencia, los motores de la acci√≥n transformadora que se necesita, sea cual sea la escala de esa metamorfosis.

Porque podemos asumir que hemos perdido la guerra cultural o seguir pelando, sin odios como tambi√©n dec√≠a Mart√≠ ‚Äď en frase que, por cierto, ha sido recordada recientemente por un autoproclamado maestro de democracias‚ÄĒ, sin odio, s√≠, ‚Äúpero ‚Äďy vuelvo a Mart√≠‚ÄĒ ni una l√≠nea atr√°s de nuestro absoluto derecho‚ÄĚ (en Garc√≠a Marruz, 2004). Qu√© es digo yo el derecho fundamental, obvio, a la vida.

Vivir una cultura de resistencia nos exige no dar nada por sentado, preguntarnos una y otra vez con qué espejuelos miramos el mundo, desmontar el colonialismo internalizado en nosotros mismos y a interactuar conscientemente con los demás, lectores, espectadores, y también con el resto de las instituciones no para afincar nuestro ego, sino para disolverlo en esa acción que transforma y construye. No será fácil claro, habrá traiciones, distorsiones, derrotas, y aprenderemos de ellas si estamos en vida y no nos dejamos matar.

En su √ļltimo ensayo, Roberto Fern√°ndez Retamar, a quien no puedo dejar de recordar si se habla de creaci√≥n y resistencia porque a √©l debemos ese Caliban nuestro americano, que sigue siendo una extraordinaria met√°fora de la potencia emancipadora y descolonizadora que hay que preservar, propon√≠a una interrogante que hoy, si miramos a Bolivia o a Hait√≠ es a√ļn m√°s pertinente. Se preguntaba el poeta:

¬ŅQu√© destino es dable esperar, para un mundo sumido de modo creciente en la barbarie, de quienes, mientras consideran inferiores a etnias que no son la suya y como tales las tratan (as√≠ hab√≠an actuado los nazis), niegan cosas tan obvias y tan peligrosas para todos, incluso desde luego para los Estados Unidos, como el calentamiento global?

‚ÄúA pesar de la respuesta que al parecer se impone ‚Äďpropon√≠a el autor m√°s adelante‚ÄĒ volvamos a confiar en la esperanza‚ÄĚ (2019).

El amor de Martí, la alegría de los directores de teatro rusos y la esperanza que siempre invocaba Retamar soy hoy mis calves para entender la resistencia. Confiemos en los pueblos y asegurémonos que estamos del lado de los que aman y construyen esa sociedad más justa que traerá, en palabras del paradigma indígena andino, el tiempo del Buen Vivir.

 

Referencias bibliogr√°ficas:

Bhabha, Homi K. (2007). El lugar de la cultura. Manantial. Buenos Aires.

Brecht, Bertolt (1998). ‚ÄúPeque√Īo √≥rganon para el teatro‚ÄĚ, en¬†Conjunto, No. 110, julio-septiembre, La Habana, pp. 4-16.

Dubatti, Jorge (2007). Filosofía del teatro I, Atuel, Buenos Aires.

Fern√°ndez Retamar, Roberto (2019).‚ÄĚNotas sobre Am√©rica‚ÄĚ, en¬†Casa de las Am√©ricas, No. 294, enero-marzo, La Habana, pp. 27-37

Garc√≠a Canclini, N√©stor (2009).¬†‚Äú¬ŅDe qu√© hablamos cuando hablamos de resistencia?‚ÄĚ, Estudios visuales: Ensayo, teor√≠a y cr√≠tica de la cultura visual y el arte contempor√°neo, No 7, Espa√Īa, pp. 15-36.

García Marruz, Fina (2004). El amor como energía revolucionaria en José Martí, Centro de Estudios Martianos, La Habana.

Gorchakov N. (1962). Lecciones de Regisseur por Vajtangov. Editorial Quetzal. Buenos Aires.

Guattari, Féliz y Rolnik, Suely (2015). Micropolíticas. Cartografías del deseo, Casa de las Américas, La Habana.

Meyerhold, V. E. (1988). El teatro teatral. Arte y Literatura, La Habana.

Rolnik, Suely (2019). Esferas de Insurrección: Apuntes para descolonizar el subconsciente, Tinta y Limón Ediciones. Buenos Aires.

Walsh, Catherine (Ed) (2013). Pedagogías decoloniales. Prácticas insurgentes de resistir, (re)existir y (re)vivir, Abya Yala, Quito.

* Versi√≥n de las palabras le√≠das en el Encuentro ‚ÄúDialogar, Dialogar‚ÄĚ convocado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z bajo el tema Creaci√≥n y resistencia. La cultura de nuestro tiempo‚ÄĚ. El encuentro se realiz√≥ el 27 de noviembre de 2019 en el Sal√≥n de Mayo del Pabell√≥n Cuba con la conducci√≥n de Yasel Toledo Garnache y la participaci√≥n de Abel Prieto Jim√©nez y Gisselle Armas.


Cine Andante: por una cultura del audiovisual

Este s√°bado concluy√≥ la s√©ptima jornada del Cine Andante, un evento creado en 2013 para acercar las producciones audiovisuales de j√≥venes realizadores cubanos a la provincia m√°s oriental de Cuba, y romper hasta cierto punto con el denominado ‚Äúfatalismo geogr√°fico‚ÄĚ.

Desde su fundaci√≥n el evento se ha empe√Īado en traer a este rinc√≥n del archipi√©lago materiales de reconocida val√≠a, provenientes de todo el pa√≠s, incluso obras premiadas en la Muestra Joven Icaic y el Almac√©n de la Imagen, cuyo consumo ser√≠a pr√°cticamente imposible debido a la disfuncionalidad de los mecanismos institucionales articulados para socializarlos.

Por suerte, cada noviembre llega el Cine Andante con la posibilidad de conocer por dónde va la creación audiovisual nacional y de paso promover la cultura de apreciación a este tipo de productos.

En esta ocasi√≥n se logr√≥ en la mayor√≠a de las convencionales salas de video y cines contar con parte de la programaci√≥n de la jornada; eso sin renunciar a la comunidad, pues tambi√©n se trabaj√≥ en dos barrios ubicados en Carlos Manuel entre Narciso L√≥pez y Paseo, y el 1ra. Oeste entre 4ta. y 5ta. Sur, en el Consejo popular Sur-Hospital; en la Universidad de Guant√°namo, la Escuela de M√ļsica Antonia Luisa Cabal y el Estado Mayor de la Brigada de la Frontera.

Si bien el acontecimiento cultural, no es de los que movilizan un amplio andamiaje promocional como la Canci√≥n Pol√≠tica, los Carnavales, la Fiesta la Guantanamera, el Chocolate con Caf√©‚Ķ (deber√≠a contar con m√°s respaldo institucional en este sentido), sin dudas dej√≥ una huella en los vecinos, trabajadores, estudiantes, p√ļblico en general, quienes disfrutaron, discutieron y reconocieron los materiales exhibidos en el evento.

V√°lido resaltar adem√°s los espacios de intercambio te√≥rico y pr√°ctico, realizados en el Video-bar La esquina del cine Huambo, donde sesion√≥ el panel Cine en Revoluci√≥n, dedicado a los 60 a√Īos del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematogr√°ficos.

El espacio que contó con la presencia del joven creador Juan Carlos Sáenz Calahorra, de la Muestra Joven Icaic, Antonio Ernesto Planos, de Voxel Production en Baracoa, y Juan Carlos Ballina, de la Dirección Provincial de Cine, dialogó sobre los principales momentos del séptimo arte en el país así como los retos, avances y retrocesos actuales en cuanto a forma y contenido.

Otro momento significativo fue el intercambio entre los realizadores y los ni√Īos e instructores del proyecto C√°mara Chica surgido en 2003, que adem√°s de incentivar en los peque√Īos el amor por el s√©ptimo arte, sirvi√≥ para dotarles de herramientas y conocimientos para la creaci√≥n, teniendo en cuenta el uso de los planos, la intencionalidad, la m√ļsica, los efectos sonoros, entre otros temas.

La muestra de las c√°psulas Al Este de Mi Isla, de Voxel Production en Baracoa, que promociona a artistas de los municipios Im√≠as, Mais√≠ y Baracoa; la expo de carteles 60 Aniversario del ICAIC y el concierto de la solista Suanet Castillo Rev√©, en la Casa del Joven Creador, durante el espacio 1900 dedicado a Charabia Production por sus cinco a√Īos de fundada, complementaron el programa de Cine Andante en estos cuatro d√≠as de arduo quehacer.

Aunque esta s√©ptima edici√≥n se dedic√≥ al documental, como es costumbre en el evento entre las m√°s de 50 obras proyectadas, se incluyeron los materiales Yunaisy, de Juan Pablo Daranas; La venganza, de Jos√© Andr√©s Fumero; el corto de ficci√≥n Fin, de Yimit Ram√≠rez; El secadero, de Jos√© Luis Aparicio, Calixto presidente, de V√≠ctor Alfonso Cede√Īo, y el documental Los viejos heraldos, de Luis Alejandro Yero, como muestra de la inquietud y perspicacia de las nuevas generaciones de creadores.

Al despedir la jornada, quedan sobre la mesa ideas sobre las que urge reflexionar, como las relaciones entre la institucionalidad, los realizadores y la circulaci√≥n de las obras por el pa√≠s; la necesidad de incluir en la educaci√≥n regular la apreciaci√≥n del cine, como arte mayor, entre otras cuestiones √ļtiles para entender el proceso de consumo y producci√≥n de audiovisuales hoy y replantearse el rol de la industria cultural nacional y su alcance actual.


Resalta Maduro importancia de la cultura para vencer el neoliberalismo

Escritores artistas e intelectuales cubanos intercambiaron, este lunes, con el presidente constitucional de Venezuela Nicol√°s Maduro sobre la realidad latinoamericana y la importancia de la cultura como alma esencial de nuestros pueblos.

 Durante las casi dos horas de diálogo, Maduro resaltó la importancia de la articulación y unión de los artistas e intelectuales de izquierda para vencer en la batalla contra el neoliberalismo, con inteligencia y creatividad.

Expresó la pertinencia de incrementar los intercambios entre intelectuales de América Latina y otras partes del mundo, en espacios de pensamiento a favor del progreso y la libertad plena de las naciones, en un contexto difícil de guerra económica, pero también sicológica y cultural.

Manifestó que en estos momentos existe un fortalecimiento de los movimientos progresistas en la región, reflejado en hechos como la victoria en las urnas de Alberto Fernández y Cristina Fernández, en Argentina; Andrés Manuel López Obrador, en México; y Evo Morales en Bolivia, a pesar de estrategias en su contra.

Maduro con intelectuales cubanos en La Habana. Foto: Cubadebate

Denunció la falta de moral de la derecha, capaz de cualquier tipo de acciones para lograr sus propósitos en contra de los pueblos y sus líderes.

 En el encuentro, realizado un día después de la clausura del Encuentro Antimperialista de Solidaridad, por la Democracia y contra el Neoliberalismo, estuvieron presentes las ideas y los ejemplos de Hugo Chávez y Fidel Castro, como líderes de siempre, como hermanos grandes de los hijos de Nuestra América, que deberán ser guías en todo momento.

Las sensaciones eran muy agradables, con la certeza de que los hombres de izquierda continuar√°n en un mar de retos, con la fuerza de la verdad, la belleza y lo m√°s puro de las naciones.

¬†Indudablemente, fue una ma√Īana agradable, de pensamiento y motivaciones para seguir en el camino de la luz, sin importar cu√°n dif√≠ciles sean los obst√°culos.

¬†Entre los presentes estuvieron Ad√°n Ch√°vez, embajador de Venezuela en Cuba; Pedro Calzadilla, coordinador internacional de la Red de Intelectuales Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad, y el catedr√°tico y periodista espa√Īol radicado en Francia Ignacio Ramonet.

Por la parte cubana, participaron Abel Prieto, exministro de Cultura; Luis Morlote, presidente de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba; Rafael Gonz√°lez Mu√Īoz, presidente de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, y otros creadores de varias generaciones.


El poder de la imagen desde Camag√ľey (+Video y Fotos)

 *Publicado originalmente en la Agencia Cubana de Noticias

Es inevitable escribir sobre la edici√≥n m√°s reciente del Almac√©n de la imagen, realizada del 23 al 27 de octubre en Camag√ľey, ciudad que a m√°s de 500 kil√≥metros de La Habana respira cine y amor hacia la creaci√≥n.

Las sensaciones en nuestro interior son demasiado inquietas, por eso no importa el cansancio ni la hora de la noche, para teclear sobre un evento que ya tiene 29 a√Īos de vida.

Nacido en el Per√≠odo Especial por el impulso de la¬†Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z,¬†el certamen se reafirma como una plataforma importante para el debate, la reflexi√≥n y los sue√Īos de los j√≥venes realizadores cubanos.

Es una especie de ser vivo, capaz de enamorar, sugerir y demostrar que en el país existe una generación de creadores audiovisuales con talento, espíritu crítico y mucha voluntad para seguir dando pasos en ese camino de cámaras, ediciones y anhelos de pantalla grande.

La diversidad de temas tratados y el reflejo de problemáticas de la sociedad en las más de 90 obras en concurso, ratifican que la nuestra es también una generación comprometida con su tiempo.

Durante los días de talleres y análisis, estimulaba percibir que el Almacén es de todos, sin importar edades, porque lo fundamental es la juventud en el pensamiento y la voluntad para seguir innovando, por eso alegraba tanto ver entre los participantes a creadores con mucha experiencia, como Fernando Pérez, Gloria Rolando y Aramís Acosta, especies de hermanos grandes, para quienes comienzan.

Ellos hablaban siempre desde la humildad y el deseo de ayudar, desde el amor a la creaci√≥n y a un evento que consideran imprescindible para el desarrollo audiovisual en este archipi√©lago caribe√Īo, que enfrenta retos adicionales tambi√©n en la cultura.

El Almac√©n tiene a su favor la solidez de un equipo organizador de m√°s de 20 a√Īos al tanto de cada detalle, la fuerza de la AHS a nivel nacional y la tradici√≥n de buen funcionamiento de su filial en Camag√ľey, a lo cual se suma el apoyo de diferentes instituciones, incluido el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematogr√°ficos (Icaic).

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Otros aspectos favorables son el prestigio construido a lo largo del tiempo y el cari√Īo que ya sienten grandes del cine hacia el evento, como el propio Fernando P√©rez, quien desea estrenar su pr√≥xima pel√≠cula all√°, en la tierra del Mayor Ignacio Agramonte, en octubre del 2020.

Los diferentes jurados entregan m√°s de una decena de reconocimientos, en especialidades como Gui√≥n, Edici√≥n, Direcci√≥n; en Documental, Ficci√≥n, Mini-corto, Video clip y Animaci√≥n‚Ķ, y el Gran Premio Luces de la Ciudad, pero tan importantes como esos galardones es ganar los pitching de ficci√≥n y animaci√≥n, pues hacerlo garantiza tambi√©n el presupuesto, para filmar las obras propuestas y estrenarlas el pr√≥ximo a√Īo.

Es posible lograr que el Almacén involucre mucho más al pueblo, sus obras se sigan proyectando en cines y también en comunidades, centros escolares y de trabajo. Se deben fortalecer las alianzas con otros eventos y proyectos, como la Muestra Joven, del ICAIC.

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Ser√≠a √ļtil aspirar a que algunos de sus audiovisuales se incluyan en el circuito nacional y las clausuras sean un espect√°culo popular, otro est√≠mulo para todos los asistentes, aspectos en los cuales ya se trabaja.

En la edición más reciente entusiasmó, además, la profundidad de los intercambios sobre temas como el quehacer de las mujeres realizadoras y la legalidad en la creación audiovisual.

La versi√≥n del 2020 tendr√° el incentivo de ser tambi√©n una especie de festejo por el cumplea√Īos 30 de un certamen que nunca deber√° envejecer. El Almac√©n, los j√≥venes realizadores, el poder de sus im√°genes y Camag√ľey merecen el esfuerzo permanente.¬†

 

 


AHS impulsa proyectos de jóvenes creadores

La Dirección Nacional de la Asociación Hermanos Saíz, en su reunión correspondiente al mes de septiembre, acordó apoyar económicamente ocho proyectos de jóvenes creadores, como parte de la beca El reino de este mundo.

Luego de analizar todas las propuestas recibidas en el per√≠odo mayo-julio, fueron aprobados Color de cuento, de Valerio Yunier Serrano (Pinar del R√≠o); Perspectivas, de Edelman Henr√≠quez Pons (Guant√°namo); Rotaci√≥n, de Noslen Porr√ļa (Mayabeque); Tiempo de semilla, de Mar√≠a Isabel Nieblas (La Habana); Futuro para√≠so, de Mar√≠a Elisa P√©rez Leal, Karel Ducasse Manzano y Daniela Mu√Īoz Barroso (La Habana); MAFIFA, de Daniela Mu√Īoz Barroso (La Habana); y Condesa de Barrio, de Frank Mart√≠nez (La Habana). A eso se suma el proyecto colectivo Tocadiscos, consistente en un videoclip con la participaci√≥n de varios creadores.

Para eso la AHS destinó en esta ocasión un total de 223 mil 777, 5 pesos en moneda nacional o su equivalente en pesos convertibles.

Todos los asociados pueden entregar proyectos en opci√≥n a la beca El reino de este mundo en cualquier fecha del a√Īo. Cada tres meses, los 13 integrantes de la Direcci√≥n Nacional valoran las propuestas, debaten y seleccionan cu√°les deben recibir el presupuesto.

Además de El reino de este mundo, la AHS ofrece otras 29 becas y premios, en todas las manifestaciones artísticas. En estos momentos están abiertas varias de las convocatorias, tal como usted puede leer en este pdf.

Proyectos aprobados como parte de la beca El reino de este mundo en la reunión de la Dirección Nacional de la AHS, realizada en septiembre de 2019

 

No

Título

 

Autor/a

 

Manifestación

Provincia

Síntesis

Categoría

Presupuesto

 

1-

 

Tiempo de semilla

 

 

 

 

María Isabel Nieblas Trocones.

 

 

 

 

Artes visuales

 

La Habana

Es un proyecto fotográfico que propone exponer uno de los fenómenos más agudos y problemáticos sobre el universo infantil actual.

 

Artes visuales

 

 

24 mil 388.75 pesos en moneda nacional

 

2-

 

Color de cuento

 

 

 

 

Valerio Yunier Serrano Rojas

 

 

 

 

Artes visuales

 

 

Pinar del Río

 

Proyecto de divulgación de las Artes Plásticas para fomentar el hábito de la lectura. Promover libros, autores y editoriales a través de una exposición personal de ilustraciones de libros infanto-juveniles.

 

Artes visuales

 

 

24 mil 388.75 pesos en moneda nacional

 

3-

 

Futuro paraíso

María Elisa Pérez Leal (Co guionista, Productora)

Karel Ducasse Manzano (Co guionista, Director)

 

 

Audiovisual

 

 

La Habana

 

La comunidad ‚ÄúBellomonte‚ÄĚ es un para√≠so natural, en las afueras de la Habana. Hace m√°s de una d√©cada el Gobierno cubano y una empresa china planean construir dos campos de golf y otras instalaciones hoteleras all√≠. Este proyecto propone una mirada audiovisual diferente a esa situaci√≥n.

 

 

Audiovisual

 

25 mil pesos en moneda nacional

 

4-

 

 

 

MAFIFA

 

 

 

 

 

 

 

 

Daniela Mu√Īoz Barroso

 

 

 

 

 

 

Audiovisual

 

 

La Habana

 

Daniela, de 24 a√Īos, percibe un 60 por ciento de lo que un o√≠do normal capta. Padece una hipoacusia bilateral progresiva que le impide escuchar los sonidos agudos del mundo. No oye p√°jaros ni Ô¨āautas ni la voz de una soprano, pero suele analizar con m√°s atenci√≥n de lo com√ļn el lenguaje corporal de las personas. Es una lectora incesante de cuerpos y rostros.

 

 

 

 

Audiovisual

 

 

 

 

 

25 mil pesos en moneda nacional.

 

 

5-

 

 

 

 

 

 

 

 

Perspectivas

 

 

 

 

 

 

 

 

Edelman Henríquez Pons

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Audiovisual

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Guant√°namo

Promover a través de este proyecto audiovisual la obra de seis jóvenes artistas guantanameros de diferentes manifestaciones.

Utilizar estos videos, concebidos en el lugar donde el artista realiza o exhibe su obra, como instrumento de divulgación en espacios de las televisoras convencionales, no institucionales y en las nuevas plataformas que ofrece Internet.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Audiovisual

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

25 mil pesos en moneda nacional

 

 

 

 

 

 

 

 

6-

 

 

 

 

 

Rotación

 

 

 

 

 

Noslen Porr√ļa

 

 

 

 

 

 

M√ļsica

 

 

 

 

 

 

 

 

Mayabeque

 

 

Rotaci√≥n es un recorrido musical e intelectual que despierta al hombre, a trav√©s de la m√ļsica y simples textos le propone un viaje sensitivo hacia s√≠ mismo, un encuentro con su naturaleza, una historia de vida contada en una hora y 20 minutos, un acercamiento a su propio nacimiento, crecimiento y muerte, un camino reflexivo fuera del tiempo y el espacio, la oportunidad de verse reflejado en cada sonido.

 

 

 

 

 

DVD

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

25 mil pesos en moneda nacional.

 

 

 

 

 

 

 

 

7-

 

Condesa de Barrio

 

 

Frank Martínez

 

 

M√ļsica

 

 

La Habana

 

Pretende promover la obra de Frank Martínez por los distintos medios de difusión

 

Lograr un producto con una sensibilidad artística y estética desde el discurso audiovisual

 

Emplear el videoclip como herramienta para reconocer las diferentes manifestaciones del lenguaje po√©tico a trav√©s de la m√ļsica y la imagen.

 

Video clip

 

 

25 mil pesos en moneda nacional.

 

8-

Tocadiscos

 

 

 

Video clip que incluye a jóvenes creadores de varias manifestaciones.

Video clip

50 mil pesos en moneda nacional.